Vous êtes sur la page 1sur 7

REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA


DIRECCIÓN DE INVESTIGACIÓN Y POSTGRADO
MAESTRÍA EN ADMINISTRACIÓN EDUCATIVA
CENTRO LOCAL TRUJILLO

ENSAYO Nº 1

EL ADULTO Y SU APRENDIZAJE
APRENDER A APRENDER

Autor: Lcdo. Arturo Briceño

Trujillo, marzo de 2018


El ser humano está en la capacidad de aprender en cualquier etapa de
su vida, por tanto, la edad no es un factor condicionante para el aprendizaje.
La palabra adulto según su raíz etimológica proviene de adultus cuyo
significado es “a” = sin y “adultus” = crecimiento, (sin crecimiento), entonces,
se entiende que es una persona que ha llegado a su mayor crecimiento o
desarrollo.

Algunas características que presenta la sociedad actual en la que se


desarrolla la vida del adulto son: la sociedad de hoy se caracteriza por el
cambio, el desarrollo tecnológico y científico sin límites, las comunicaciones
aumentan, el tránsito de la sociedad industrial a la postindustrial. En
consecuencia, los adultos deben ajustarse a este permanente cambio y tomar
decisiones para poder sobrevivir manteniendo una calidad de vida adecuada.

La educación de adultos está llamada a desempeñar una función


integradora dentro del marco de la educación permanente, ya que el ser
humano se haya en un proceso continuo de educación y formación que se
extiende a lo largo de toda la vida, es por ello que las actividades educativas
para adultos propuestas por las instituciones públicas y privadas cada vez le
dan mayor importancia.

Por lo tanto, la educación de adulto debe estar dirigida a satisfacer las


necesidades culturales de los adultos en toda su extensión y diversidad. De
allí que los contenidos, programas y métodos variarán enormemente de
acuerdo a las necesidades particulares del sujeto adulto, grupos sociales y
nacionales, la urgencia de los problemas sociales, las demandas socio-
productivos y a la cohesión, participación y desarrollo comunitario. (Unesco,
1985).
La educación de adultos tiene la finalidad de preparar a la población
adulta en función de sus expectativas individuales, los estándares de
competencia intelectual y técnica requerida por la sociedad. Desarrollar una
comprensión de los problemas afín de preparar a los adultos para la
participación y la resolución de los problemas. Hacer accesibles las
actividades y comportamientos en beneficio de la actualización de los
individuos.

Algunas características del estudiante adulto son: se acerca al acto


educativo con disposición para aprender. Es capaz de auto dirigir su
aprendizaje. Aprovecha su bagaje de experiencias como fuente de
aprendizaje. Parte de su propia motivación para aprender. Busca educación
para mejorar sus habilidades, su status o encontrar un nuevo trabajo. Toma
en cuenta el costo de oportunidad de continuar con sus estudios, al tener que
dejar otras cosas como el trabajo, estar con la familia, dedicar tiempo a
pasatiempos, entre otros. Requiere de un modelo que le permita tener
flexibilidad de tiempo y espacio. Desea obtener conocimientos que pueda
aplicar de forma inmediata en su vida diaria y el trabajo.

El adulto en situación de aprendizaje, no aprende peor que el niño o


adolescente, pero, se encuentra en otra situación de aprendizaje. Tiene otras
necesidades y otros intereses, posee una relación más conservadora respecto
a las nuevas exigencias del aprendizaje. La persona adulta afronta el
aprendizaje normalmente con una fuerte dosis de motivación y necesita otras
formas de aprendizaje.

La motivación, los intereses y necesidades de los adultos suponen


algunas de las fuentes principales del aprendizaje. La fuente de esta
motivación puede tener diferentes niveles de consciencia. En ocasiones el
adulto busca participar de actividades de formación si tiene la percepción de
que incidirá en la resolución de algún problema personal, familiar o profesional.
También si la actividad le proporciona placer y bienestar.

En general, en los adultos los intereses dependen de las características


de esta etapa vital, de las situaciones personales y sociales, de los
requerimientos del ámbito laboral, de las características individuales y del
contexto sociocultural en el cual se encuentra. Algunas motivaciones se
pueden centrar en: mejorar su condición, satisfacer su curiosidad, desempeñar
mejor su trabajo, enriquecimiento personal (resolución de problemas
personales, sociales o familiares), clarificar sus relaciones interpersonales,
entre otras.

El adulto que aprende presenta algunos requerimientos como la


exigencia de percibir la utilidad del aprendizaje, la consideración de su
experiencia, la necesidad de participación y evaluación permanente. No
obstante, l aprendizaje autodirigido normalmente ocurre en asociación con
varios tipos de ayudantes, como profesores, tutores, mentores, y otro capital
humano, lo que conlleva a conceptualizar la Andragogía.

Según Alcalá, (2000), Andragogía es la ciencia y el arte que, siendo


parte de la antropogogía y estando inmersa en la educación permanente, se
desarrolla a través de una praxis fundamentada en los principios de
participación y horizontalidad; cuyo proceso, al ser orientado con
características sinérgicas por el facilitador del aprendizaje, permite
incrementar el pensamiento, la autogestión, la calidad de vida y la creatividad
del participante adulto, con el propósito de proporcionarle una oportunidad
para que logre su auto-realización.

Adam, (1975), aporta que se debe tener en cuenta que la andragogía


se basa no solamente en dos principios básicos como la participación y
horizontalidad, y añade un último principio como lo es la flexibilidad. La
participación es la acción de tomar decisiones en conjunto o tomar parte con
otros en la ejecución de una tarea determinada, Torres y otros (2005); en tanto,
la horizontalidad, definida por Adam (1977), como la relación entre iguales,
como una relación compartida de actitudes, responsabilidades y compromisos
hacia logros y resultados exitosos. Por su parte Adam (ob.cit) vista la
flexibilidad: facilitador y participante deben permitir en el tiempo y en el espacio
en la adecuación de las actividades de aprendizaje, a las necesidades e
interese del participante.

Considerando el adulto como individuo maduro, se describen dos


características importantes en él, prisa para aprender, en la cual los adultos
están dispuestos a aprender cosas que necesitan saber o saber hacer, para
así cumplir con sus papeles en la sociedad, y motivación para aprender, en
tanto, los adultos están más motivados para aprender por los factores internos,
tales como desarrollo de su autoestima, recompensas tales como aumentos
de sueldo, ascensos, necesidades evolucionadas, entre otros.

En este sentido, cabe reseñar algunas consideraciones sobre “aprender


a aprender”. Aprender a aprender supone disponer de habilidades para
iniciarse en el aprendizaje y ser capaz de continuar aprendiendo de manera
cada vez más eficaz y autónoma de acuerdo a los propios objetivos y
necesidades.

Esta competencia tiene dos dimensiones fundamentales. Por un lado,


la adquisición de la conciencia de las propias capacidades (intelectuales,
emocionales, físicas), del proceso y las estrategias necesarias para
desarrollarlas, así como de lo que se puede hacer por uno mismo y de lo que
se puede hacer con ayuda de otras personas o recursos. Por otro lado,
disponer de un sentimiento de competencia personal, que redunda en la
motivación, la confianza en uno mismo y el gusto por aprender.

Significa ser consciente de lo que se sabe y de lo que es necesario


aprender, de cómo se aprende, y de cómo se gestionan y controlan de forma
eficaz los procesos de aprendizaje, optimizándolos y orientándolos a satisfacer
objetivos personales. Requiere conocer las propias potencialidades y
carencias, sacando provecho de las primeras y teniendo motivación y voluntad
para superar las segundas desde una expectativa de éxito, aumentando
progresivamente la seguridad para afrontar nuevos retos de aprendizaje.

Finalmente, considerando la realidad actual donde se desenvuelve el


adulto en situación de aprendizaje, en la cual tiene que cumplir con una serie
de responsabilidades, tales como trabajar para ganar dinero y brindar sustento
y alimento a su familia, desarrollar una adecuada convivencia familiar; estos
factores obstaculizan su avance en continuar sus estudios. Razón por la cual,
hoy en día las instituciones de formación para las personas adultas, centros
de capacitación, educación formal y sobre todo la educación universitaria, es
imprescindible impulsar la aplicación de la Andragogía como ciencia de la
educación de adultos, ya que esta posee la metodología adecuada que hará
que el adulto en situación de aprendizaje se desarrolle de manera eficaz.

BIBLIOGRAFÍA

Capitillo, J. (2017) El adulto y sus características en situación de aprendizaje.


Universidad Nacional Abierta. Caracas. Venezuela.

Educar en Competencias. Centro del Profesorado de Córdoba. Competencia


y actitudes para seguir aprendiendo de forma autónoma a lo largo de la
vida. Consulta 22-02-2018. Disponible en:
https://competenciasbasicascordoba.webnode.es/aprender-a-
aprender/

El adulto como sujeto de aprendizaje Extractado por Viviana Taylor del artículo
“El adulto como sujeto de aprendizaje en entornos virtuales”, de Cecilia
Flood -cflood@fibertel.com.ar-FLACSO Argentina
http://adultosyeducacion.blogspot.com/2008/08/el-adulto-como-sujeto-
de-aprendizaje.html.

May Portuguez Castro. (2016) Características del aprendizaje en adultos.


Publicado el 14 de julio de 2016. Disponible en
https://es.linkedin.com/pulse/caracter%C3%ADsticas-del-aprendizaje-
en-adultos-may-portuguez

Pereira, M. (2017) El adulto y su aprendizaje. Universidad Nacional Abierta.


Caracas. Venezuela.

Wilfredo J. Illas R. (2010) Educación de adultos en Venezuela: ámbito reflexivo


para pensar la formación académica del educador de adulto.
Universidad de Carabobo. Valencia-Edo. Carabobo. Venezuela.