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Dieta y Ácido Úrico

La realidad sobre ácido úrico y dieta. ¿Por qué es importante controlarlo y


cómo lo puedo controlar?

Tengo el ácido úrico alto…. Cada vez son más las personas que al realizarse su
chequeo anual con el médico reciben la noticia de niveles elevados de ácido úrico.
¿Pero qué significa esto?

Contrario a otras patologías comunes como azúcar en sangre elevada (diabetes),


colesterol alto, triglicéridos altos, etc., poco se conoce y se habla sobre qué
exactamente significa tener el ácido úrico alto, ¿es un riesgo o no?, ¿lo ha
aumentado algo que estoy comiendo?, etc. Y es que hasta hace poco se
consideraba simplemente asociado a la enfermedad cardiovascular, y se
recomendaba disminuir los niveles solamente cuando se llegaba a desarrollar la
condición conocida como "gota".

Sin embargo, estudios recientes han demostrado que sí es un riesgo


independiente de enfermedad del corazón, y debe dársele la misma importancia
que otros factores de riesgo.

El principal problema asociado a sus niveles elevados es que provoca una


disminución del óxido nítrico. Este compuesto es esencial para dos cosas:

1. Actúa sobre el endotelio, el tejido de los vasos sanguíneos. El óxido nítrico es lo


que les permite contraerse y relajarse, por lo que al disminuirse se favorece la
hipertensión, así como se facilita también la formación de placa de colesterol
sobre los vasos sanguíneos.

2. Es necesario para facilitar la absorción de la glucosa a través de la insulina, por


lo tanto, una disminución lleva a resistencia a insulina, principal causa del
síndrome metabólico.

Por lo tanto, si quiere proteger su corazón, disminuir sus niveles de ácido úrico,
debe estar también de N° 1 en su lista. De hecho, es igual de importante que
reducir sus niveles de colesterol, y triglicéridos.

¿Qué lo ocasiona?

El ácido úrico es producto del metabolismo de las purinas (componentes de ciertas


proteínas) y se produce de forma natural en el organismo.

Al existir más purinas en el cuerpo, aumentan las concentraciones de ácido úrico


en sangre. Esto se conoce como hiperuricemia. Las concentraciones normales del
ácido úrico en sangre son 7mg/dl para hombres y para las mujeres 6 mg/dl. Entre
más tiempo se mantenga la hiperuricemia, mayor es la posibilidad de llegar a
desarrollar la famosa gota. ¿Por qué empieza a aumentar anormalmente?

La acumulación se da por alteraciones en el metabolismo del ácido úrico, que


pueden ser heredadas.

Hay dos factores de riesgo que son no modificables:

1. Edad avanzada:

Se ha demostrado que el riesgo de desarrollar gota aumenta al avanzar la edad,


ya que las manifestaciones clínicas de la gota, aumentan a una mayor duración de
la hiperuricemia. Por lo tanto, personas que ya han mantenido por varios años los
niveles de ácido úrico elevados, tendrán mayor posibilidad de presentar signos y
síntomas de la gota.

2. Sexo

A pesar de que la prevalencia de gota ha aumentado en ambos sexos, en


pacientes menores de 65 años, se ha observado que los hombres tienen 4 veces
mayor riesgo que las mujeres de desarrollar la enfermedad. Sin embargo, al
avanzar la edad, se observa que el riesgo es similar. Esto se debe a que los
estrógenos dan cierta protección porque aumentan la excreción de ácido úrico,
pero después de la menopausia se pierda esta protección.

Hay factores que usted sí puede cambiar, que le ayudarán a disminuir sus niveles
de ácido úrico o a prevenir el aumento. Encabezando la lista están los factores
relacionados a su dieta y estilo de vida.

Sobre la dieta para prevenir y controlar la gota, existen muchos mitos, y ponerlos
en práctica mas bien le puede resultar mas perjudicial que positivo. La mayoría de
las personas lo primero que asocian la gota es a los vegetales, poniendo como el
principal culpable el tomate. Así que usualmente esta es su primera medida,
eliminan vegetales, pero continúan comiendo galletas, tomando cerveza, etc…

¿Qué es lo que SÍ AUMENTA EL ÁCIDO ÚRICO?

Investigaciones recientes han demostrado que los mismos cambios en la


alimentación que se recomiendan para prevenir otras enfermedades crónicas
(como diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, etc), son los mismos que le
ayudarán a disminuir sus niveles de ácido úrico y por lo tanto prevenir el desarrollo
de gota.

De hecho, debido a que la hiperuricemia le puede llevar a estas otras condiciones,


obtendrá el doble de beneficios, ya que no solo previene la gota, sino también la
diabetes, hipercolesterolemia, etc.
Los siguientes son los principales culpables de aumentar su ácido úrico:

1. Sobrepeso

El aumento de peso se asocia directamente al aumento de los niveles de ácido


úrico. La obesidad favorece que aumente la producción y también disminuye la
excreción. Por el contrario, disminuir el peso favorece la disminución del ácido
úrico

2. Cerveza y otros licores

Antes de dejar de comerse la ensalada, lo primero que debe de hacer es dejar las
latas de cerveza. El consumo de cerveza y otros licores, es lo que tiene mayor
efecto en los niveles de ácido úrico.

Con solo el equivalente a una cerveza de 350 ml o 30 ml de otros licores, el riesgo


de aumentarse el ácido úrico se puede hasta casi duplicar.

Así que definitivamente si ha presentado el ácido úrico alto, decirle adiós la


cerveza y otros licores debe ser lo primero en su lista.

Sin embargo, no necesita abstenerse por completo del alcohol. El vino no tiene
ningún efecto en los niveles de ácido úrico, asi que una buena estrategia puede
ser cambiar la cerveza por una copa de vino. Por supuesto, con moderación, lo
cual equivale a una copa de vino al día para mujeres y dos copas para los
hombres (1 copa = 150 ml).

3. Carnes rojas, pescado y mariscos.

La cantidad de proteína total de la dieta no tiene efecto en los niveles de ácido


úrico, pero sí la fuente de proteína. La carne roja y el pescado son los únicos que
sí van a favorecer el aumento.

Reducir el consumo de éstos es una de las principales acciones a tomar para


prevenir la hiperuricemia y gota. La carne roja además es la principal fuente de
grasa saturada en la dieta, la cual se asocia a resistencia a insulina y enfermedad
del corazón, por lo que definitivamente es mejor que la evite, en especial los
embutidos derivados del cerdo (jamón, mortadela, salchichón, tocineta, etc.).

El pescado es la mejor fuente en la dieta de omega - 3, los ácidos grasos


protectores del corazón, pero desafortunadamente si usted tiene el ácido úrico alto
mas bien puede resultar contraproducente. Lo que se recomienda es que en lugar
de consumir pescado, consuma suplementos de los aceites de pescado y
aumente sus fuentes vegetales de omega - 3. Para protección se recomienda un
suplemento que le aporte 1 gramo de omega - 3 al día. La mayoría de los
suplementos en el mercado aportan por cápsula 300 mg de omega - 3 y 1 gramo
total de aceite, por lo que debería de consumir 3 cápsulas al día.

Las mejores fuentes vegetales de omega - 3 son la linaza y las nueces. Estas
últimas también han demostrado beneficios en ayudar a controlar los niveles de
azúcar en sangre, eso si deben consumirse con moderación, ya que son altas en
calorías, unas dos cucharadas al día es lo que se recomienda. De linaza también
se recomienda el consumo de dos cucharadas al día de la semilla molida, ya que
así es como el cuerpo mejor la aprovecha.

4. Fructosa

El siguiente culpable de aumentar el ácido úrico es la fructuosa. La fructosa es el


azúcar principal de las frutas, pero no son precisamente las frutas las que
contribuyen al aumento de los niveles de ácido úrico. El principal problema son los
alimentos que traen adicionada la fructosa, los cuales de hecho se han señalado
como los principales culpables en la etiología del síndrome metabólico y
problemas asociados. ¿Cuáles son estos alimentos? Básicamente la mayoría de
productos empacados, como galletas, barras de cereal, jugos de frutas, y muchos
otros jugos azucarados, todos estos tienen como ingrediente la fructosa. De
hecho, muchos productos bajos en calorías utilizan la fructosa dentro de sus
principales ingredientes.

Lo mejor que puede hacer como consumidor es estar atento y revisar etiqueta.
Que sea un azúcar "natural", no implica saludable. Revise bien la lista de
ingredientes, no solo fructosa implica la presencia de esta, también jarabe o sirope
de maíz.

Factores protectores

Evidencia reciente también ha encontrado que existen factores de la dieta que


mas bien pueden ayudar a disminuir los niveles de ácido úrico.

Estos alimentos son los lácteos y fuentes de vitamina C, los cuales


coincidentemente protegen contra hipertensión, diabetes y enfermedad
cardiovascular.

La recomendación de consumir 3 porciones de lácteos bajos en grasa al día, es de


especial importancia para cualquier persona con gota o hiperuricemia. Una porción
es una taza de leche descremada o yogurt descremado y sin azúcar.

Varios estudios han sugerido que la suplementación con vitamina C puede ayudar
a disminuir los niveles de ácido úrico. 500 mg por día, por 2 meses han
demostrado ser efectivos en reducir los niveles de ácido úrico en 0.5 mg/dL.
Debido a que en general la vitamina C es segura, se puede utilizar como forma de
prevención. GeoSalud, enero 2008
DIETA PARA BAJAR EL ÁCIDO ÚRICO ALTO

Lido Coronado

Hiperuricemia es la concentración elevada de ácido úrico (compuesto de desecho del


organismo) en la sangre, que puede depositarse poco a poco en las articulaciones hasta
formar cristales, provocando inflamación y dolor muy intenso, en otras palabras, la temible
gota. Los siguientes consejos alimenticios le evitarán el problema.

El ácido úrico es una sustancia que forma el hígado cuando ha procesado las purinas, es
decir, compuestos que contienen ciertos alimentos, como carne, pescado, vísceras,
mariscos, frutos secos, embutidos, principalmente. El referido ácido no tiene utilidad en el
organismo, por lo cual se desecha a través de la orina, pero cuando la eliminación no es
óptima, o si su producción es muy abundante, se acumula en las articulaciones con
consecuencias que detallaremos más adelante.

El contenido normal del ácido úrico en sangre es de 2 a 4 miligramos por 100 mililitros,
siendo en los varones un poco más alto que en las mujeres (hasta 6.8 miligramos en 100
mililitros), pero cuando supera 7 miligramos por 100 mililitros se suscita lo que en
Medicina se conoce como hiperuricemia, principal detonante de la popularmente conocida
“gota”, una de las enfermedades más antiguas en los registros históricos de la Medicina.

En dicho trastorno el ácido úrico excesivo se acumula y forma “vidrios” o “sales” (uratos
de sodio) que suelen depositarse en articulaciones y tejidos vecinos, lo cual puede dar lugar
a artritis (inflamación de estas estructuras) crónica. Como consecuencia se presenta dolor
súbito en la región que afecta, mismo que por lo general se inicia en el dedo gordo del pie y
continúa hacia arriba por la pierna. La enfermedad, que suele ocurrir después de los 35
años, puede presentarse en forma aislada o acompañarse, en algún momento de su
evolución, de cálculos o piedras en riñones (litiasis renal úrica) y afectar la funcionalidad
de estos órganos.

Es así que quien sufre “gota”, cálculos o simplemente desea disminuir los altos niveles de
ácido úrico, debe eliminar definitivamente de su dieta diaria el consumo de alimentos que
contienen purinas, por ejemplo:

 Anchoas.

 Atún.

 Consomés.

 Hígado.

 Mariscos.

 Pavo.
 Riñones.

 Sardinas.

No obstante, pueden ingerir, aunque en forma limitada:

 Alcohol.

 Azúcar y dulces.

 Carnes rojas y blancas (80 a 100 gramos por ración).

 Champiñones y hongos.

 Chícharos.

 Coliflor.

 Embutidos.

 Espárragos.

 Espinacas.

 Huevos.

 Jitomate y tomate verde.

 Legumbres (lentejas, frijoles, habas, garbanzo)

 Pescado y moluscos.

No habrá problemas al consumir cualquier cantidad de:

 Agua mineral.

 Arroz.

 Café y té (cafeína y teína se parecen químicamente a las purinas pero no se transforman en


ácido úrico y se pueden ingerir).

 Cereales integrales.

 Especias y condimentos (albahaca, hinojo, comino, estragón, laurel, tomillo, orégano o


perejil).

 Frutas.
 Jugos naturales.

 Leche.

 Pan y pastas integrales.

 Papas.

 Queso (fresco y requesón).

 Verduras.

 Yogurt.

Debe considerarse cocinar con la menor cantidad de grasa posible, y cuando sea necesario
emplear aceites de oliva, girasol o maíz. Asimismo, pueden emplearse aderezos como
vinagre o limón para verduras o carnes y, de vital importancia, reducir al mínimo el
consumo de bebidas alcohólicas, principalmente cerveza.

Los siguientes son ejemplos de cómo administrar sus alimentos de acuerdo a la comida que
corresponda a lo largo del día:

Desayuno:

 1 vaso con leche descremada.

 40 gramos (g) de cereal.

 1 naranja.

 50 g. de pan integral.

 1 vaso con leche descremada

 60 g. de pan integral.

 15 g. de mantequilla.

 15 g. mermelada.

 1 mandarina.

 1 vaso con leche descremada.

 40 g. de galletas integrales.

 1 vaso con jugo de uva o piña.


Media mañana

 1 vaso con jugo de piña.

 1 manzana.

 60 g. de pan integral.

 30 g. de jamón tipo York.

 40 g. de pan integral.

 40 g. de queso fresco.

Comida

 90 g. de arroz cocido (no frito) con zanahorias y chícharos.

 Ensalada (lechuga, jitomate, zanahoria, pepino y aceite de oliva (8 g.).

 60 g. de pan integral.

 1 durazno.

 Ensalada (lechuga, jitomate, cebolla, zanahoria y 15 g. de aceite de oliva)

 100 g. de salmón, pollo o bistec a la plancha con chícharos hervidos.

 60 g. de pan.

 1 durazno.

Merienda

 60 g. de pan integral.

 30 g. de queso panela.

 1 manzana.

Cena

 Ensalada (lechuga, rábanos, pimiento, cebolla y 15 g. de aceite de oliva).

 Tallarines (100 g. de pasta, jitomate frito con aceite de oliva y queso fresco).

 5 fresas.
 1 plato de espinacas al vapor.

 1 rebanada de pan integral tostado con requesón y miel.

 1 yogurt con fruta.

 1 plato de ensalada de frutas.

 1 plato de calabacitas al vapor.

 1 jitomate crudo.

 1 plato de zanahoria y betabel crudos (rallados) aderezados con limón y sal.

 1 plato de acelgas y papas cocidas al vapor.

 1 yogurt con fruta.

Tratamiento
Si bien la gota resulta en extremo molesta, se aconseja que se utilicen compresas frías sobre
las articulaciones doloridas y, si el médico así lo estima, el enfermo puede consumir
antiinflamatorios no esteroideos. Sin embargo, un tratamiento más amplio contempla
fármacos para reducir la producción de ácido úrico o para mejorar su excreción, mismos
que deben iniciar en dosis baja, la cual se incrementará con el paso del tiempo, siempre
bajo la supervisión del facultativo, pues los efectos secundarios pueden ser severos si no se
tienen precauciones.

Aunque no está establecido el tiempo del tratamiento, parece ser suficiente mantenerlo
entre 6 y 12 meses tras haber normalizado los niveles de ácido úrico, a lo largo de los
cuales debe cuidarse la alimentación como lo hemos sugerido, y realizar ejercicio físico de
intensidad leve a moderada regularmente. No lo olvide.

 ¿Qué es el Ácido Úrico?

El Ácido Úrico es un producto tóxico de desecho que proviene del metabolismo de


nitrógeno en el organismo. El ácido úrico por tanto es el resultado de la degradación de las
purinas. El ácido úrico se elimina principalmente por la orina. La concentración normal en
sangre es 3,6 a 8,3 mg/dl (considerada normal por la Asociación Médica Americana)
aunque se pueden encontrar niveles más bajos en los vegetarianos. Cuando tenemos un
aumento de ácido úrico en sangre, se dice que sufrimos "hiperuricemia" o "gota".

 Causas de la hiperuricemia o la gota.

Normalmente se piensa que las personas que padecen de esta afección, es porque cometen
excesos alimenticios o consumen alcohol. Sin embargo, lo que determina el riesgo de sufrir
gota o elevación del ácido úrico es principalmente el factor hereditario. Es por ello que el
1% de la población mundial (y el 5% de las personas mayores de 65 años) tiene el nivel de
ácido úrico aumentado, sin haber cometido excesos en cuanto a bebida o comida.

Esto hace que las personas que tengan un familiar con gota o hiperuricemia tengan mayor
riesgo de sufrir la enfermedad. Se recomienda por tanto que las personas con antecedentes
familiares de gota, se realicen un control analítico para ver los valores de ácido úrico en
sangre.

 Diferencias entre la Gota y la Hiperuricemia.

La Gota, afecta principalmente a hombres a partir de los 30 años y a mujeres a partir de la


menopausia. La gota se caracteriza por un aumento de la concentración muy elevada de
ácido úrico en la sangre. Cuando esto ocurre, el organismo no es capaz de eliminar por la
orina (mediante la filtración en los riñones) los residuos de ácido úrico, y esto hace que se
acumulen en forma de cristales en ciertas articulaciones. Las crisis de gota son por tanto
una precipitación de ácido úrico en forma de cristal en una o más articulaciones. Esta
afección de las articulaciones puede acabar produciendo una artritis crónica. En la imagen
se ven las articulaciones que mayormente se ven afectadas

En personas más de 40 años, suelen darse crisis que se reconocen por un intenso dolor
artrítico que comienza en el dedo gordo del pie (podagra) (articulación metatarsofalángica),
en las rodillas, en el tobillo y en otras articulaciones. Produce inflamación y es muy
doloroso. Además, la gota y el aumento de ácido úrico en sangre, puede ocasionar un tipo
de cálculos renales cuando el ácido úrico cristaliza en el riñón llamado nefropatía gotosa.
Esta imagen de James Gillray (The Gout) refleja el tipo de dolor gotoso.

La Hiperuricemia como ya hemos dicho se caracteriza por un aumento en sangre por


encima de 8mg/dl. Sin embargo este aumento no tiene necesariamente que estar
acompañado por los síntomas anteriormente citados, sino que puede darse un aumento de
ácido úrico leve, asintomático. Sin embargo cuanto más alta son las concentraciones de
ácido úrico, mayores son las posibilidades de sufrir gota y de que aparezcan efectos
secundarios como los citados.

 Evolución y tratamiento.

La gota es una enfermedad crónica (dura toda la vida), por lo tanto, requiere un tratamiento
regular y de por vida. El tratamiento busca evitar al máximo las complicaciones articulares
y renales. La base del tratamiento para evitar recaídas y crisis es:

 El tratamiento médico (fármacos).

 La dieta.

 Hacer ejercicio.
Es importante seguir el tratamiento prescrito por su médico, ya que hoy en día disponemos
de medicamentos muy eficaces para el control de la gota. El tratamiento mas antiguo que
existe para las crisis de gota es la colchicina, también los AINES y los corticoides pueden
utilizarse en las crisis, siempre bajo prescripción facultativa.

Tanto el tratamiento de la hiperuricemia como de la gota también pasa por una dieta baja
en ácido úrico. También se recomienda beber mucha agua ( mínimo 2 litros al día de agua,
zumos o leche).

Vamos a ofreceros una tabla de los alimentos permitidos y prohibidos en la dieta contra la
gota, así como recomendaciones para una dieta baja en ácido úrico.

Pescado y marisco
Alimentos (lenguado, sardina, mariscos, anchoas, arenque,
Prohibidos caballa)

Vísceras (hígado, riñones, corazón, mollejas)

Carnes (cerdo, cordero, extractos de carne para


caldos y sopas (cubitos o preparados)).

Grasas (nata, manteca)

Bebidas con alcohol, café, colas, etc.

Verduras ricas en purinas (Espinacas,


Alimentos espárragos, setas y champiñones, puerros, coliflor,
Restringidos rábanos)

Algunos Lácteos (natillas, cuajada, leche


entera)

Dulces (chocolate, pasteles, tartas, bollería


industrial)

Salsas (mayonesa, ajoaceite).

Alimentos Verduras y hortalizas (en especial: zanahoria,


Permitidos zapallo, calabaza, zapallito de tronco, remolacha,
apio, cebolla, ajo, papa, batata, nabo, berro,
pepino, achicoria; especialmente el apio crudo en
forma de ensalada)

Cereales y Patatas (pan, trigo, harina, pastas,


arroz, patatas)

Carnes (pollo, carnes con poca grasa)

Pescado blanco y huevos

Legumbres (una vez o dos por semana


máximo)

Lácteos Desnatados ( queso, yogur, leche)

Frutas (en especial: plátano, uvas, caqui, higos,


higos secos, naranja, pomelo, mandarina, limón,
sandia, melón)

Beber mucha agua (mínimo 2 litros)

Un ejemplo de una dieta contra el ácido úrico podría ser:

 Desayuno:
Un vaso de leche desnatada con cereales o una infusión con unas tostadas con aceite
de oliva o mermelada.

 Almuerzo (a media mañana):


Una pieza de fruta natural o dos yogures desnatados.

 Comida:
Patata asada o arroz (tres delicias, con verduritas, etc).
Pollo a la plancha con lechuga y cebolla.
Macedonia de frutas.

 Merienda:
Un vaso de leche desnatada y galletas tipo María.

 Cena:
Puré de zanahoria y calabacín.
Tortilla francesa.
Gelatina o yogurt desnatado.
Recomendaciones Generales

 Evitar la Obesidad

 No realizar dietas muy hipocalóricas o


periodos de ayuno

 No consumir bebidas alcoholicas

 Beber abundante líquido

 No consumir grasa en
exceso,especialmente si existe
obesidad

 No comer excesivas cantidades de


alimentos proteicos( carne
,pescados,huevos.. )

 Evitar los alimentos con alto contenido


en purinas

Alimentos prohibidos
(elevado contenido en Alimentos a limitar
purinas)

 Mariscos  Carnes rojas en general

 Sardinas  Carnes blancas

 Anchoas  Pescado blanco y moluscos

 Atún y pescado azul en  Legumbres: lentejas,judías


general blancas

 Riñones  Espárragos,Setas,Tomate

 Hígado  Champiñones,Espinacas

 Pavo  Coliflor, Guisantes,Habas


 Consomés  Alcohol

Alimentos libres de purinas sin limitación

 Leche, Queso,

 Frutas

 Huevos

 Cereales no integrales: Pan,Arroz; Pasta

 Patatas

 Verdu.ras

 Azucar y Dulces

 Café y té: la cafeína y la teína se parecen químicamente a las purinas


pero no se transforman en ácido úrico y se pueden tomar.

 Té, infusiones de hierbas,zumos naturales,agua mineral

 Especias y Condimentos

Menus pobres en Purinas

Desayuno: leche semidesnatada –cereales 40 gr.- Naranja-Pan


Lunes 50 gr.

Media mañana: Zumo de piña- Manzana

Comida: Arroz salteado: 90 gr. de arroz con zanahorias,


guisante, cebolla aceite de oliva 8 gr.-Ensalada (lechuga 150 gr.
tomate 100 gr., zanahoria y pepino)-Pan 60 gr.- Melocotón 200
gr.
Merienda: Pan integral 60 gr.- queso semicurado 30 gr.

Cena: Judías verdes 200 gr.- Tortilla española: patatas 120 gr.,
huevo 60 gr., cebolla 15 gr., aceite de oliva 10 gr.-Pan 60 gr.-
Plátano

Desayuno: leche semidesnatada –Pan 60 gr.-Mantequilla 15


gr.-Mermelada 15 gr. -Nectarina

Media mañana: Pan 60 gr.- Jamón de York 30 gr.

Comida: Gazpacho: 100 gr. de tomate, pan 50 gr., pepino 50


gr., pimiento 35 gr., aceite de oliva 8 gr., Vinagre – Tortilla de
espárragos 120 gr., huevo 60 gr., aceite oliva 8 gr.-Pan 60 gr.-
Martes Melón 200 gr.

Merienda: Manzana

Cena: Panaché de verduras: (zanahorias, judías verdes,


alcachofas, guisante, coliflor y aceite de oliva)-Croquetas de
pollo:( pollo 30 gr., harina 30 gr., leche 30 gr., aceite de oliva 15
gr.)-Pan 60 gr.-Yogur desnatado

Desayuno: leche semidesnatada –Pan 60 gr.-Mantequilla 15


gr.-Mermelada 15 gr. -Nectarina

Media mañana: Pan 60 gr.- Jamón de York 30 gr.

Comida: Gazpacho: 100 gr. de tomate, pan 50 gr., pepino 50


gr., pimiento 35 gr., aceite de oliva 8 gr., Vinagre – Tortilla de
espárragos 120 gr., huevo 60 gr., aceite oliva 8 gr.-Pan 60 gr.-
Miércoles Melón 200 gr.

Merienda: Manzana

Cena: Panaché de verduras: (zanahorias, judías verdes,


alcachofas, guisante, coliflor y aceite de oliva)-Croquetas de
pollo:( pollo 30 gr., harina 30 gr., leche 30 gr., aceite de oliva 15
gr.)-Pan 60 gr.-Yogur desnatado

Desayuno: leche semidesnatada – Cereales 40 gr.-Naranja-Pan


50 gr.-Queso fresco 40 gr.

Media mañana: Manzana, Zumo de piña


Jueves
Comida: Ensalada (lechuga, tomate, cebolla, zanahoria, aceite
de oliva 15 gr.)-Salmón 100 gr. con guisantes- Pan 60 gr.-
Melocotón o piña
Merienda: Arroz con leche

Cena: Ensaladilla Rusa zanahorias, judías verdes, alcachofas,


guisante, coliflor y aceite de oliva)-Croquetas de pollo:( pollo 30
gr., harina 30 gr., leche 30 gr., aceite de oliva 15 gr.)-Pan 60 gr.-
Yogur desnatado

Desayuno: leche semidesnatada –Galletas integrales 40 gr.-


Zumo de uva y piña

Media mañana: Pan integral 40 gr.- Queso fresco 40 gr.

Comida: Ensalada de la huerta (lechuga, tomate, cebolla,


zanahoria, aceite de oliva 15 gr.)-Cordero con guarnición:
(cordero 100 gr., pimiento, patata, cebolla y aceite de oliva)-
Viernes Pan 60 gr.-Ciruelas

Merienda: Manzana

Cena: Tallarines: pasta 100 gr., tomate frito, queso fresco,


queso rallado y aceite de oliva)-Ensalada: Lechuga, rábanos,
patatas, pimiento, cebolla, lombarda , aceite de oliva 15 gr.)-
Pan 60 gr.-Fresas

CONTROL DE PESO

La alimentación proporciona al ser humano la energía que requiere para llevar a cabo todas sus funciones,
las cuales incluyen actividades físicas, intelectuales y fisiológicas (circulación sanguínea, digestión y
regulación de la temperatura corporal, entre muchas otras). Para que lo anterior pueda efectuarse de la
mejor manera es recomendable seguir dieta equilibrada, la cual debe incluir todos los grupos de alimentos
(proteínas, carbohidratos, grasas y fibra) y ser de 2000 calorías diarias aproximadamente.

Ahora bien, si ingerimos gran cantidad de alimentos con alto contenido calórico, por ejemplo, aquellos que
tienen demasiada azúcar y grasas, y no practicamos actividad física, estos nutrientes no se utilizan como
energía y comienzan a almacenarse en el organismo. En consecuencia, el peso corporal se incrementa y, en
algunos casos, se llega a la obesidad (se presenta cuando hay exceso de más del 20% del peso normal), lo
cual puede afectar seriamente la salud y derivar en enfermedades como diabetes mellitus, hipertensión
arterial y problemas en la columna vertebral, entre otras. Cabe destacar que también existen factores
hereditarios y alteraciones en el organismo que pueden dar lugar al exceso de peso, asimismo, se incluyen
problemas psicológicos, como depresión, estrés, ruptura de la unidad familiar, presiones y fracasos escolares
o laborales, así como baja autoestima, lo cual propicia manifestación desmedida e incontrolable de hambre.

Ante ello se tiene como alternativa el control de peso, el cual no significa matarse de hambre o recurrir a
productos milagrosos que nos librarán de los kilos de más como por arte de magia, sino es un programa que
incluye dieta balanceada, práctica de ejercicio físico, terapia psicológica y, en ciertos casos, administración
de medicamentos que sólo deben ser prescritos por el endocrinólogo.
Así que tenga en mente que la única manera de perder peso efectivamente es modificando la relación entre
la ingestión de energía y su utilización, es decir, reduciendo el consumo de alimentos e incrementando la
actividad física. Para tal efecto, siempre es indispensable que solicite la asesoría de un nutriólogo o
endocrinólogo para que no ponga en riesgo su salud.

Obesidad o sobrepeso
¿Cómo saber si una persona tiene sobrepeso u obesidad? La herramienta médica que proporciona una
respuesta aproximada es el Índice de Masa Corporal (IMC), que se obtiene mediante una operación
aritmética que consiste en dividir la cantidad de kilogramos del individuo entre el número obtenido al elevar
al cuadrado la cifra de su estatura. Por ejemplo, si alguien pesa 85 kilogramos y su estatura es 1.70 m,
deberá dividir 85 entre 2.89 (resultado de multiplicar 1.70 x 1.70), con lo que se obtiene un IMC de 29.4.
(Ver calculadora de Peso Ideal e Índice de Masa Corporal). De acuerdo con este cálculo puede determinarse
cómo anda nuestro peso corporal, lo cual se puede valorar al comparar el resultado con la siguiente tabla:

Índice de Masa Corporal Puede considerarse como

Menos de 16 Desnutrición

De 17 a 20 Bajo peso

De 20 a 24 Peso normal

De 24 a 29 Sobrepeso

De 29 a 34 Obesidad

De 34 a 39 Obesidad severa

Más de 39 Obesidad de alto riesgo

Cabe destacar que lo anterior sólo nos muestra una aproximación, ya que no considera la complexión de las
personas, asimismo, debe tomarse en cuenta que hay ocasiones en que nuestro peso corporal puede parecer
elevado y el IMC, incluso, revelar obesidad, lo cual no necesariamente significa que se tenga un problema,
ya que hay individuos que tienen gran cantidad de músculo y éste pesa más que la grasa, lo que
frecuentemente le llega a suceder a la gente que practica mucho ejercicio.

Por otra parte, es importante saber que existen dos formas de clasificar la obesidad:

 Endógena. Se desarrolla a edad temprana, se caracteriza por incremento en el número de células


grasas del organismo y se presenta a causa de problemas hormonales o anomalías en las glándulas
tiroides (controla el metabolismo) e hipófisis (regula el hambre).

 Exógena. Normalmente se presenta en la adultez, ocasiona incremento en el tamaño de las células


grasas y se manifiesta cuando se tiene dieta alta en grasas y azúcares.

Evaluación
Actualmente, especialistas en la materia (nutriólogos y endocrinólogos) recurren a nuevo método para
evaluar los problemas de sobrepeso y obesidad en la población, el cual revela qué proporción del peso
corporal corresponde a grasa y músculo. Esto lo realizan al utilizar un aparato similar a una báscula, mismo
que está provisto de sensores especiales que miden con exactitud los componentes antes citados. Pero eso
no es todo, ya que también toman en cuenta la complexión de la persona y si su sobrepeso u obesidad es a
causa de malos hábitos alimenticios o por problemas internos; asimismo, elaboran historia clínica del
paciente y, en algunos casos, solicitan exámenes de laboratorio. Toda la información registrada permite
diseñar un esquema de reducción de peso de manera personalizada y sin poner en riesgo la salud.
¿Qué hacer?
Someterse a un programa de control de peso no es fácil, ya que se requiere fuerza de voluntad y estar
convencido de que es lo mejor para conservar buena salud, asimismo, es indispensable ser constante y tener
mucha paciencia, ya que los cambios en la silueta no se reflejan de un día a otro. La primera indicación es
seguir una dieta equilibrada que contenga 57% de carbohidratos (de preferencia complejos, es decir, los que
no tienen sabor dulce), 25% de grasas (nunca hay que omitirlas porque permiten la producción de
hormonas), 15% de proteínas y 3% de fibra. Pueden incluirse alimentos bajos en calorías y grasas,
sustitutos del azúcar y algunos complementos alimenticios.

De igual forma, es conveniente practicar ejercicio físico, por lo menos 30 minutos al día, ya que de esta
manera se quema parte de las calorías acumuladas en forma de grasas. Es importante que la rutina a seguir
sea impuesta por algún instructor y que no se intente en las primeras sesiones abusar, pues hacerlo puede
lesionar articulaciones, desgarrar músculos y ocasionar gran fatiga. Lo pertinente es practicarse un examen
médico que indique cuál es la condición del organismo y, partiendo de ello, programar con el entrenador la
rutina adecuada.

Por otra parte, no hay que olvidar la psicoterapia, pues estudios recientes han demostrado que este método
es buen apoyo para quienes tienen que bajar su peso, ya que les permite controlar la ansiedad y compulsión
hacia los alimentos, adecuarse al nuevo régimen alimenticio, evitar que se rechacen a sí mismos y ayudar a
que acepten que la pérdida de kilos es un proceso que requiere tiempo y disciplina.

Estrategias
Existe todo un conjunto de técnicas que pueden facilitar el proceso de adelgazamiento, a continuación se
detallan:

 Auto-observación. Es importante identificar dónde y cuándo nos excedemos con la comida, pues
ello permitirá que evitemos y/o tengamos control ante dichas situaciones. Recuerde que los hábitos
alimenticios no se pueden cambiar si no detectamos cuándo solemos comer más.

 Planeación. Es necesario organizar las comidas de acuerdo al régimen alimenticio que haya
recomendado el nutriólogo o endocrinólogo, asimismo, resulta conveniente hacer listas de los
productos que se comprarán en el supermercado para no adquirir comestibles que no forman parte
de la dieta. Se recomienda adquirir los alimentos después de haber comido, así se evitará caer en la
tentación de consumir algún postre.

 Recompensa. Guarde en una alcancía el dinero que solía gastar en antojos y, al finalizar la
semana, compre algún artículo de su agrado, por ejemplo, libros, objetos para decorar su hogar, o
bien, vaya al cine o hágale un regalo a sus seres queridos.

 Aprendizaje. Debe tenerse muy claro que un programa de reducción de peso efectivo y vigilado
por especialistas en la materia no sólo le hará perder los kilos de más, sino también le enseñará a
comer de manera balanceada y a controlar la compulsión hacia los alimentos para no volver a
engordar. Considere que es muy importante disciplinarse al respecto y conservar el peso adecuado,
pues subir y bajar kilos con frecuencia puede dañar algunas funciones del organismo, por ejemplo,
metabolismo (proceso físico-químico que transforma los alimentos en energía) y digestión. Pero eso
no es todo, pues la piel también paga las consecuencias, ya que pierde su elasticidad y se reseca, lo
cual da lugar a la aparición de estrías. Por ello, es conveniente mantenerse estable, y nunca está de
más aplicar cremas humectantes en todo el cuerpo para prevenir las lesiones antes citadas.

Desechar creencias erróneas


Existen al menos cuatro ideas irracionales fundamentales que obstaculizan el adelgazamiento y el bienestar,
motivo por el cual es indispensable identificarlas para desecharlas y lograr nuestros objetivos sin
complicaciones. A continuación se detallan:

 "Tengo que comer cuando me apetezca y más si tengo al alcance la comida". Con frecuencia nos
encontramos en ambientes de tentación, donde se pueden encontrar alimentos apetitosos listos
para el consumo, ya sean fuentes de sodas, cafeterías, pastelerías, puestos o refrigerador y alacena
de la casa. En estas ocasiones es probable decirse a uno mismo: "Tengo que comerme este pastel"
o "no puedo resistirme a esa deliciosa pizza", conducta que es conocida como baja tolerancia a la
frustración, la cual se caracteriza por no soportar quedarse sin el bocado que se apetece. En estos
casos es recomendable detenerse y enfrentar tal pensamiento cuestionándose lo siguiente: "¿Por
qué tengo que consumir este postre si ya comí y estoy satisfecho?" o "¿me moriré de hambre si no
lo hago"; aunque seguramente el comestible esté muy apetitoso, no pasa nada si no lo ingiere.

 "Debo seguir mi dieta estrictamente porque cualquier desliz significa que tendré que abandonarla".
Imagínese que sigue al pie de la letra su nuevo régimen alimenticio y de pronto se presenta alguna
celebración, en la cual se excede comiendo. Luego de ello, aparece sentimiento de culpa y coraje
por haber perdido el control, y la siguiente idea bombardea su cabeza a cada momento: "No sirvió
el esfuerzo, todo es inútil, al diablo la dieta". Cuando esto ocurre no hay que desanimarse ni
permitir que la frustración nos haga retroceder, pues de alguna manera es normal tener recaídas
antes de conseguir la pérdida de peso definitiva. Lo importante es continuar y no permitir que
pensamientos obsesivos se apoderen de nosotros.

 "No sirvo para nada debido a mi sobrepeso u obesidad". La mayoría de las personas que presentan
este problema se deprimen con frecuencia debido a que tienen una imagen negativa de sí mismos,
por lo que constantemente se califican de inútiles o inferiores. Quienes experimentan lo anterior
deben tomar en cuenta que el verdadero valor de una persona no se mide en kilogramos, sino en
sentimientos, actitudes positivas e inteligencia; es necesario repetirse diariamente: "Valgo tanto
como cualquier otra persona", percepción que permite reducir la ansiedad, trastorno que dificulta
seguir adecuado régimen alimenticio.

 "Tengo que estar delgado para gustarle a los demás". Este pensamiento atormenta a infinidad de
personas debido a la influencia negativa que ejercen los medios de comunicación, pues venden la
siguiente idea: "La delgadez es la mejor forma de alcanzar el éxito y ser admirado", la cual ha sido
aceptada por algunos sectores de la sociedad. Lo anterior ocasiona que la gente con sobrepeso u
obesidad se rechace a sí misma y recurra a métodos de adelgazamiento que pueden poner en
riesgo su salud. En estos casos, lo más recomendable es desechar los estereotipos y convencerse
que la pérdida de peso sólo es válida para mantenernos sanos y no para ser admirados, por lo que
es conveniente liberarse de la presión que ejercen terceras personas y preocuparse sólo por el
propio bienestar. Considere que el peso adecuado evitará problemas que pueden poner en riesgo su
vida, como padecimientos en corazón, hipertensión arterial, diabetes mellitus, disfunción
respiratoria, arteriosclerosis (endurecimiento de las arterias), apnea del sueño (mala circulación de
oxígeno al cerebro) y elevación del ácido úrico.

Medicamentos
Muchas personas que se encuentran en régimen de reducción de peso llegan a requerir, además de dieta y
ejercicio, algunos medicamentos, los cuales sólo deben ser prescritos por el endocrinólogo. A continuación se
presentan los más comunes:

 Anorexígenos noradrenérgicos. Su mecanismo de acción consiste en disminuir el hambre, ya


que actúan en el centro regulador del apetito ubicado en el hipotálamo (glándula ubicada en el
cerebro). Pueden ocasionar adicción.

 Anorexígenos serotoninérgicos. Ejercen acción a nivel del centro de la saciedad, y sus


reacciones adversas incluyen trastornos cardiacos.

 Inhibidores de grasa. Evitan que una parte de la grasa proveniente de los alimentos sea
absorbida, porcentaje que se elimina a través de la defecación. Sus efectos secundarios incluyen
mayor número de evacuaciones al día, diarrea, calambres abdominales, incontinencia fecal y
náuseas.

Cirugías
Hay quienes recurren a intervenciones quirúrgicas para resolver su problema de sobrepeso y obesidad; entre
las más comunes se encuentran gastroplastia de reducción (disminución del tamaño del estómago),
liposucción y abdominoplastia. Sin embargo, no todas las personas son candidatas a estos procedimientos.

I. Gastroplastia de reducción. Consiste en disminuir el tamaño del estómago mediante la colocación de


grapas de titanio o bandas gástricas (elementos similares a un pequeño cinturón) en la parte superior de
dicho órgano, lo que reduce la sensación de hambre, por tanto, se consume menor cantidad de alimentos y
comienza a utilizarse como energía la grasa almacenada.

Cabe destacar que esta intervención quirúrgica sólo está indicada en personas que tienen sobrepeso del
40%, o más, sobre su peso ideal, quienes generalmente no han obtenido resultados al seguir dietas y
rutinas de ejercicio. Asimismo, debe quedar muy claro que la cirugía no persigue fines estéticos, sino
preservar la salud pues, como bien sabemos, la obesidad predispone o agrava enfermedades como diabetes,
hipertensión arterial y lesiones en huesos y articulaciones.

Es muy importante que este procedimiento sea realizado por un gastroenterólogo altamente calificado, pues
si la cirugía se efectúa de manera inadecuada el paciente podría sufrir fatales consecuencias, por ejemplo,
necrosis estomacal (muerte del órgano), perforación de esófago y/o estómago, así como fuertes infecciones.

II. Liposucción. Es necesario considerar que no está indicada para bajar de peso, reducir el volumen de
senos ni para tratar la celulitis, pues únicamente modela la figura; por tanto, sólo obtienen buenos
resultados las personas delgadas con algunos depósitos de grasa, siempre y cuando acudan con un cirujano
experto y se encuentren física y mentalmente saludables. El procedimiento consiste en retirar acumulaciones
de tejido adiposo en abdomen, caderas, glúteos, muslos, rodillas, brazos, cuello, papada y mejillas,
mediante la introducción de finos tubos que la absorben.

III. Abdominoplastia. Consiste en eliminar acumulaciones de grasa, retirar exceso de piel y tensar
músculos de la pared abdominal, lo cual devuelve la estética al cuerpo al permitirle lucir abdomen fuerte y
atractivo. Esta cirugía se realiza en un lapso de entre 2 y 4 horas, se requiere de un corte sobre el pubis que
va de una cadera a la otra y, posteriormente, se realiza otro alrededor del ombligo. A continuación, se
separa la piel de la pared abdominal hacia arriba hasta alcanzar las costillas, cuyos músculos se reubican en
su lugar. El tejido separado se estira en dirección al pubis y la piel sobrante es extirpada; el ombligo se
coloca en su nueva posición y finalmente se sutura. Debe tomarse en cuenta que si la acumulación de grasa
en abdomen es excesiva de ninguna manera habrá que esperar que esta zona quede totalmente plana, sólo
mejorará su apariencia.

IV. BCharlatanería
Debido a que en la actualidad se ha incrementado el número de personas con problemas de sobrepeso y
obesidad, se ha desarrollado una industria poco ética en el control de peso, la cual ofrece productos
"mágicos" que aseguran disminuir los kilos de más en cuestión de días o semanas. Mucha gente cree en
estas falsas promesas, pero lo único que consiguen perder es dinero o poner en riesgo su salud; a
continuación los más frecuentes:

V. Dietas. Considere que las que se basan en consumo de sólo un alimento, por ejemplo, manzana o
papaya en todo el día, ocasionan descompensaciones importantes en el organismo debido a que no se
obtienen la mayoría de los nutrientes. Por su parte, las llamadas dietas de hambre causan deficiencia de
vitaminas y minerales, pero eso no es todo, también generan efecto contrario al deseado: el cuerpo se
adapta a bajo aporte de energía, y para defenderse de la agresión acumula grasa.

A su vez, las que se basan en consumo de grasas, carnes y pocos cereales pueden conducir a condición
fisiológica llamada cetoacidosis, que consiste en acelerar el metabolismo para bajar de peso; pero el costo
de seguirlas es muy alto, ya que pueden ocasionar infartos o que se obstruya alguna vena del cerebro.

VI. Hierbas. Con mucha frecuencia también se ofrecen productos cuya fórmula se basa en plantas, los
cuales, pese a ser de origen natural, no están exentos de riesgos, veamos cuáles son:

 Ma-huang o té del desierto (Ephedra sinica). Contiene sustancias llamadas efedrina y


pseudoefedrina, las cuales pueden ocasionar ansiedad e hiperactividad.

 Guarana (Paullinia cupana). Incluye altas cantidades de cafeína, lo que deriva en ansiedad e
insomnio.

 Fucus o bladderwrack (Fucus vesiculosus). Su abuso puede dañar permanentemente la


glándula tiroides.

 Belladona (Atropa belladona). Su consumo excesivo produce resequedad en boca, deficiencia


respiratoria, falta de reflejos, enrojecimiento y resequedad en piel, dificultad para orinar, elevación
de la temperatura corporal, dilatación de pupilas y alucinaciones.

VII. Clínicas. Padecer obesidad ha llevado a la gente a acudir a sinnúmero de establecimientos donde
recomiendan "tratamientos" para reducir el peso corporal, pero tenga cuidado antes de acudir a alguno,
pues en ocasiones el personal que ahí labora no posee los conocimientos adecuados. Si su deseo es
atenderse en una clínica de control de peso deberá comprobar que quienes laboran en ella realmente sean
especialistas en obesidad y nutrición (pida currículos, identificaciones oficiales y cédulas profesionales),
asimismo, será necesario que le hagan minuciosa historia clínica lo que, aunado a sus hábitos alimenticios y
actividad física, permitirá que le proporcionen el tratamiento más adecuado. Pero ante todo considere que la
reducción de peso es un proceso que requiere tiempo, por lo que de ninguna manera se reflejará de la noche
a la mañana, si esto le prometen en la clínica, desconfíe.

VIII. Vendas. Son promovidas por muchas clínicas de pérdida de peso, donde las ofrecen en variadas
modalidades, con soluciones de aminoácidos, éter, algas y colágeno, entre otros compuestos, y se les
asegura a las clientes que perderán peso. Una vez que las vendas se sumergen en alguna de estas
sustancias, se envuelve con ellas a la persona, quien debe mantenerlas por 30 minutos, periodo en el que
supuestamente se derrite cierta cantidad de grasa. No existen estudios científicos que documenten que son
eficaces, y cuando una persona se somete a este método le exigen dieta muy baja en calorías y supresores
del apetito; de esta forma aseguran que el individuo pierda peso y así lo atribuyen al tratamiento.

IX. Cremas. Muchas de ellas se elaboran a base de mentol, sustancia que hace rígidos los tejidos y
ocasiona que el cuerpo se mantenga contraído, lo que da el efecto de mayor delgadez, pero no se quema la
grasa.

X. Parches dietéticos. Se dice que al ser colocados (en brazos o espalda baja) liberan sustancias que
inhiben el apetito, pero su seguridad y efectividad no han sido probadas.

XI. Bloqueadores de grasa. Se presentan en forma de cápsulas o polvo y pretenden absorber la grasa de
los alimentos evitando que se digiera; al respecto, especialistas en Nutrición y Endocrinología afirman que
estos productos sólo inducen a la gente a comer descontroladamente gran cantidad de grasas y
carbohidratos, lo que ocasiona que incrementen su peso corporal porque dichas formulaciones no son
efectivas.

XII. Píldoras dietéticas magnéticas. Supuestamente promueven la expulsión de grasa del cuerpo, pero
existe poca evidencia científica que apoye su efectividad.

XIII. Los que "llenan" el estómago. Son fibras que al ser consumidas se expanden, con lo que crean
sensación de saciedad y reducen el hambre, sin embargo, se les considera dañinas debido a que pueden
causar obstrucción en intestinos y esófago.

XIV. Cápsulas milagrosas. Éstas pueden hacer que una persona baje hasta 12 kilogramos en un mes, lo
cual le parecería magnífico a quien esté obsesionado con perder peso de inmediato, sin embargo, debe
tenerse mucho cuidado, pues aunque afirman que su contenido es inofensivo, lo cierto es que en su interior
incluyen un embrión de la lombriz solitaria. Este parásito mide aproximadamente 3 metros, come todo lo
que consume el "anfitrión", y en el momento menos esperado puede salir por la boca, destruye los intestinos
y es posible que ocasione la muerte.

XV. Estimuladores eléctricos. Sólo tienen uso legítimo en terapia física, no obstante, han sido
promocionados para pérdida de peso y tonificación de músculos. Si se usan incorrectamente pueden causar
fuertes quemaduras.

XVI. Anteojos supresores del apetito. Están provistos de vidrios de color, los cuales pretenden proyectar
a los alimentos poco apetitosos para reducir el hambre; no hay evidencia de que funcionen.

XVII. Aretes mágicos. Se dice que estimulan los puntos acupunturistas que controlan el apetito, pero no
se ha comprobado que sean eficaces.

Trastornos de la alimentación
La obsesión por perder peso ha llevado a muchas personas no sólo a recurrir a productos milagrosos, sino a
padecer trastornos en la alimentación, como anorexia y bulimia, los cuales pueden causarle la muerte. A
continuación se detallan sus principales características:

a) Anorexia. Quien la padece reduce de manera extrema el consumo de alimentos y realiza arduas rutinas
de ejercicio, lo que ocasiona que presente peso muy inferior al ideal. Los criterios diagnósticos son:

 Rechazo a mantener el peso corporal adecuado.


 Miedo intenso a aumentar de peso o a engordar.

 Falsa percepción de la silueta, pues aunque los afectados estén muy delgados se sienten obesos.

 Ausencia de menstruación (en mujeres).

 Negación del problema.

b) Bulimia. Trastorno en el cual muchos individuos, casi siempre mujeres, presentan frecuentes episodios
de voracidad, pero después de haber ingerido gran cantidad de alimentos se provocan el vómito o toman
laxantes y diuréticos para prevenir el aumento de peso. Puede pasar desapercibida debido a que no se
manifiesta pérdida dramática de peso. Los criterios diagnósticos son:

 Episodios recurrentes de sobreingesta: consumir en un período corto gran cantidad de comida, la


cual es superior a la que la mayoría de la gente comería.

 Sentimiento de falta de control sobre la ingesta durante este episodio (por ejemplo, sentir que uno
no es capaz de detenerse ante la comida).

 Conductas recurrentes inadecuadas para compensar y prevenir el aumento de peso, como vómito
autoinducido, abuso de laxantes, diuréticos u otras medicaciones, ayuno o ejercicio excesivo.

 La autoestima está excesivamente influida por la figura y el peso.

Es importante tomar en cuenta que la única manera efectiva de perder peso es: seguir dieta balanceada y
realizar ejercicio físico, pues como podrá darse cuenta los productos milagrosos no funcionan. Además, si ya
decidió controlar su peso, manténgase firme en su objetivo y póngase en manos de especialistas calificados.

Dieta de adelgazamiento para diabéticos

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Dieta de adelgazamiento para diabéticos
Escrito por Administrator en Diabéticos , Dieta de adelgazamiento para diabéticos , Dietas para
adelgazar , Hacer dieta
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Te proponemos una dieta que se ajusta a las necesidades de una persona diabética. Hacer dieta, cuidar tu
alimentación, hacer ejercicio, son conceptos beneficiosos para la diabetes, siempre y cuando sigas el consejo de
un profesional. Esta dieta está pensada para una persona diabética con problemas de sobrepeso u obesidad. Es
necesario en estos casos bajar de peso con una dieta especial para diabéticos, ya que la obesidad es un factor de
riesgo para la hipertensión, y problemas cardiocirculatorios.

Los diabéticos obesos pueden seguir varias dietas para adelgazar rápido, sin pasar hambre y lo mas importante,
sin perjuicios para su salud.

Lo primero que debes hacer es calcular cuantos kilos necesitas perder

Después calcula cuántas calorías necesitas diariamente


El tercer paso es ponerte en contacto con tu médico o con la enfermera de tu
centro de salud para que te realice controles de glucemia. Si tu tienes un
glucometer o glucómetro en casa puedes realizar tu misma los controles de
glucemia. Es interesante que te hagas una curva de glucemia semanal.

Lunes G.D: Antes del desayuno: ______________mg/dl

Martes GD: Después del desayuno: ____________mg/dl

Miércoles G.D: Antes de la comida: ___________mg/dl

Jueves G.D: Después de la comida: ____________mg/dl

Viernes G.D: Antes de la cena: ____________mg/dl

Sábado G.D: Después de la cena: ____________mg/dl

Esta tabla te permitirá saber la curva de glucemia en sangre en ayunas y postpandrial (después de las comidas).

Ahora te proponemos un tipo de dieta para perder peso en personas diabéticas,


tanto de tipo I como de tipo II.

Recuerda que si tomas tratamiento en pastillas (antidiabéticos orales) o si te inyectas insulina, esta dieta NO
modifica tu tratamiento habitual. Debes tomar el tratamiento establecido por tu médico.

Esta dieta te ayudará a "comer bien", y a perder peso sin peligro de afectar a tu diabetes. Todo lo contrario. La
dieta te ayudará a mejorar el control de tu diabetes.

Para que puedas variar tu misma la dieta según tus gustos te proponemos categorías, debes elegir una
propuesta de cada categoría (de la A, elige la A1 o la A2, y de la B igual…).

Desayuno A.1
Café con leche desnatada.

A.2
Infusión de té rojo o té verde.

B.1 Cereales (no azucarados ni de


chocolate)
B.2 Dos rebanadas de pan tostado con
mermelada sin azúcar.

A media mañana A1
Una pieza de fruta.

A.
2 Un yogurt desnatado.

A.
4 Una barrita de cereales sin azúcar.

A.
3 Dos rebanadas de pan tostado con
fiambre de pavo o queso fresco.

Comida A.1
Ensalada de pasta (con tomate natural,
lechuga, maíz, pollo, huevo cocido sin la
yema, y cualquier tipo de verdura al
gusto, aliñar con salsa de yogurt, salsa de
soja o aceite de oliva, pero no con
mayonesa).

A.2
Ensalada mediterránea

A3
Tomates con orégano y queso fresco.

B.1 Lentejas con verduras.

B.2 Espinacas con garbanzos

B.3 Berenjenas o pimientos rellenos con


carne de pollo picada y cebolla (o
cualquier otra verdura al gusto).

C.1 Una infusión.

C.2 Un café solo o con leche desnatada.

A1
Leche desnatada con café o sola.

A.2
Merienda Zumo de limón o pomelo.

A.3
Infusión de té rojo (solo o con leche
desnatada).

B..1 Cuatro galletas sin azúcar.

B.2 Flan casero (hecho con leche


desnatada y edulcorantes) o yogurt
desnatado.

B.3 Coca o bizcocho casero (hecho con 1


yogurt, 4claras de huevo y 1 yema,
ralladura de limón, 1vaso de harina,
levadura y edulcorantes y bien mezclado
se deja en el horno o microondas 30
min.).

Cena A.1
Ensalada con tomate, lechuga, huevo
cocido (sin la yema), cebolla y atún.

A.2
Parrillada de verduras asadas.

A.3
Ensalada americana (col y zanahoria
cortada muy fina con salsa de yogurt
natural desnatado)

A4
Hervido de verduras o puré de verduras.
B.1 Revuelto de ajitos con gambas.

B.2 Lenguado a la plancha.

B.3 Pechuga de pollo a la plancha.

B..4 Ternera a la plancha

C.1 Una infusión


al gusto (tila, manzanilla, poleo menta,
te verde,…)

Antes de acostarse

A.1
Un yogurt desnatado.

A2
Un vaso de leche desnatada

Te recomendamos combines esta dieta con un poco de ejercicio suave, como hacer largos paseos, andar unos
30 minutos rápido o bailar te puede ayudar a bajar de peso más rápido y quemar ese azúcar libre en la sangre.
Puedes leer algunos consejos más sobre el ejercicio como complemento de la dieta

Recuerda que si te inyectas insulina debes tener cuidado con las bajadas de azúcar o
hipoglucemias por eso te recomendamos que siempre lleves algunos caramelos en el
bolso o en el bolsillo de la ropa, o sobres de azúcar y ante cualquier síntoma te los
tomes.

Ser diabético es algo muy frecuente hoy. De hecho los avances en este campo en lo referente a salud en los

últimos años han sido espectaculares.

Desde aquí queremos ofrecer una guía sencilla sobre el control de esta enfermedad con una herramienta básica

en la diabetes: La dieta.
Perder un poco de peso siempre es beneficioso para las personas diabéticas, de

hecho una de las claves del tratamiento es la dieta.

Nuestro cuerpo es un motor cuya gasolina es la glucosa. La glucosa se obtiene al

degradar o digerir los alimentos que ingerimos en la dieta.

Nuestras células apresan estas moléculas de glucosa que circulan por la sangre

para quemarlas y obtener energía.

La glucosa para entrar en las células y servir de combustible energético, necesita una "llave", esta "llave" es la

insulina (fabricada en el páncreas).

En los diabéticos disminuye la cantidad de insulina por lo que a pesar de que la glucosa está libre en la sangre,

ésta no puede entrar en las células.

Esto produce un aumento de azúcar o glucosa en sangre.

Por lo tanto a la hora de detectar y controlar la enfermedad se realizan controles de azúcar en la sangre o

glucemias digitales.

El aumento de azúcar en sangre es nocivo para la salud y acarrea a la larga problemas en la visión, en la piel, en

los órganos internos, etc.

Pero también una bajada de azúcar o hipoglucemia puede llevar al paciente diabético a un coma

hipoglucémico.

Por este motivo es fundamental controlar con la dieta el nivel de glucosa o azúcar que está llegando a la sangre

después de comer y transformar o digerir los alimentos en glucosa.

Después de saber esto es importante tener en cuenta algunos consejos prácticos:

- El aporte calórico deberá ser el correspondiente a una dieta equilibrada (ver el artículo de gasto calórico).

- Lo que debemos modificar es el reparto de calorías según los grupos de alimentos.

- No debemos tomar en nuestra dieta habitual:

Azúcar, dulces, caramelos, bollería, grasas, ni alimentos que contengan grandes cantidades de azúcar. En su

lugar los sustituiremos por edulcorantes y productos que hayan cambiado en sus ingredientes el azúcar por

edulcorante.
- No debemos abusar en nuestra dieta habitual de:

Fruta fresca, debemos consumir un máximo de 2 o 3 piezas al día, preferiblemente durante el día y no en la

cena.

Pasta, arroz, pan, patatas, cereales, harinas,… Debemos reducir su consumo a tres raciones al día.

- Debemos ingerir todos los días gran variedad de verduras y hortalizas, cocinadas o frescas.

- Debemos ingerir diariamente carnes, preferiblemente blancas, de ternera y de caballo. Pescado,

preferiblemente fresco o congelado (preferibles a los enlatados y en conserva). Lácteos, leche, huevos, queso y

derivados, intentando

que sean desnatados.

Un factor vital que debe acompañar a la dieta del diabético es la actividad física.

Es recomendable un ejercicio suave como es caminar o pasear después de comer.

Recomendamos hacer 5 comidas ligeras antes que tres comidas copiosas.

Si necesitáis bajar de peso podéis seguir la formula que proponemos en el artículo:

¿cuantos kilos necesito perder?

Os recomiendo que leáis el siguiente artículo:

y que sigáis la dieta que recomendamos para bajar de peso:

Dieta para adelgazar 3 kilos en una semana

ya que está confeccionada para suplir las cantidades recomendadas de nutrientes diarios, pero eliminando

aquellos alimentos hipercalóricos. Estos alimentos que se evitan en esta dieta de adelgazamiento coinciden con

los alimentos que deben evitar las personas diabéticas.

Por tanto siguiendo estos consejos, podréis estableceros en vuestro peso ideal y además os encontrareis mejor y

mejorarán vuestras glucemias (cifras de azúcar en sangre).

De todos modos os aconsejo que visitéis a vuestro médico y que os realicéis controles de glucemia periódicos

sobre todo los diabéticos que utilizáis insulina.

Muy importante para los pacientes insulino dependientes (que se inyectan insulina) es que siempre lleve unos

caramelos o terrones de azúcar encima por si sufren una bajada de azúcar (hipoglucemia).

Si comienzan a notar síntomas como sudoración abundante, temblores o calambres musculares, pitidos en los
oídos, perdida de fuerza o perdida de visión, es vital que ingieran rápidamente algo de azúcar para remontar la

bajada y como no acudir a su médico.