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UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA

FACULTAD DE CIENCIAS ECONÓMICAS


DERECHO DE LAS RELACIONES LABORALES
Andrés Mauricio Durán Moreno

SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL EN PENSIONES

Decidí realizar mi escrito sobre este tema porque es un tema que ya he tenido que tratar
durante el presente periodo académico -tuve que realizar un proyecto de marketing sobre
fondos de pensiones- y siento que estoy empapado sobre el tema; además, tras haber
realizado dicho proyecto de marketing y haber investigado el tema de fondos de pensión
-tema del que siendo sincero no tenía casi que ni la menor idea-, me di cuenta de que es
un tema demasiado importante y que -de una u otra forma- debería preocupar, alertar y
concernirle a todos los colombianos -o al menos a todos los que hayan iniciado su vida
laboral o que estén próximos a iniciarla-, pero que en la práctica, no sucede de ésta
manera, no se le da la importancia que merece.

Lo anterior despertó en mi un gran interés y una gran preocupación por el tema, cosa
que debería pasarle a todos, pero que como ya había hecho mención anteriormente, no
sucede en la práctica ya sea debido a la falta de información, prejuicios –que son válidos
hasta cierto punto- y/o a las pésimas condiciones del país en ámbitos como el económico,
cultural y social -por hacer mención de algunos-. Más adelante se harán un énfasis y
profundización -limitados- en cada uno de los aspectos mencionados anteriormente y su
relación e incidencia con los las pésimas condiciones y los problemas que existen en el
Sistema Pensional de la nación, todo siguiendo el orden de cada uno de los apartados
trabajados en la materia con respecto a dicho tema.

Iniciando con las características del Sistema de Seguridad Social, éste está reglamentado
primordialmente por la ley 100 de 1993; dentro de lo que dice dicha ley, encontramos que
reúne y regula al conjunto de entidades y de normas a las que tienen acceso las personas
con el objetivo general de garantizar una calidad de vida dentro del marco de la dignidad
humana. En el apartado de Sistemas de Pensiones , a grandes rasgos la ley dice que
tiene como fin proteger a sus afiliados de las contingencias derivadas de la vejez, la
invalidez y la muerte -respectivamente pensiones de vejez, invalidez y sobrevivencia-
todo a través del reconocimiento de pensiones y prestaciones estipuladas por la ley. Se
encarga de administrar de manera correcta y eficiente los aportes que deben hacer por
ley todos los afiliados, ya sea que pertenezcan al Régimen de Prima Media -RPM- con
Prestación Definida o al Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad -RAIS-
(incompatibilidad de regímenes). En el Régimen de Prima Media encontramos que está
administrado por Colpensiones, que es la entidad administradora de pensiones del
Estado, es decir es una entidad pública, en cuanto al Régimen de Ahorro Individual con
Solidaridad, éste es administrado por fondos privados, entre los que se encuentran
Porvenir, Protección, Colfondos y Old Mutual –en orden de mayor a menor número de
afiliados-. Las principales diferencias entre dichos regímenes radican en el número de
semanas cotizadas para alcanzar una pensión vitalicia -1.300 en el RPM y 1.150 en el
RAIS- y la edad a la que se puede acceder a dicha pensión.

Pero ya para pasar parte de las características y diferencias que hay en uno u otro fondo
-que es repollo para el lector-, me quiero centrar en los problemas que mencioné al inicio
de éste escrito. En primer lugar está el que la mayoría de las personas –basándome en
encuestas realizadas para mi proyecto de marketing- ignoran que es por obligación de
ley que inicien o se encuentren activas laboralmente, ya sea en empleos formales o
informales –es aquí en donde encontramos el problema- deben cotizar a pensión. En el
caso de los empleos formales un total del 16% del salario, (12% a cargo del empleador,
y 4% a cargo del empleado) y el de los informales sobre el 40 % de sus ingresos el mismo
porcentaje. Las personas entonces se encuentran en una situación en la que, de no estar
preparadas con la información necesaria, puede provocar errores y malentendidos
futuros.
Debido a esto, en mi opinión es necesario un mayor acompañamiento e información para
con las personas para que que reconozcan el problema desde antes de llegar a estar en
una situación en que la elección deba darse de forma inmediata (como es el caso de
muchas personas que empiezan a trabajar y deben eligen en primer fondo de pensión
que les recomiendan). Encontramos entones el principal problema con respecto al
comportamiento de los potenciales cotizantes; y es que, a la hora iniciar un vínculo laboral
con determinada empresa -al menos por primera vez-, la mayoría de las personas no se
percatan de que, al mismo tiempo, están iniciando también un vínculo -con otra empresa-
que es de vital importancia para su estabilidad económica a futuro. Podemos encontrar
que las personas no se preocupan en buscar información acerca del funcionamiento de
los fondos de pensiones; en marketing es lo que se conoce como nivel de
involucramiento, que se define como la cantidad de tiempo que el comprador -en este
caso, potencial cotizante- invierte en el proceso de decisión de compra –en este caso
afiliación-.
En mi opinión dicho nivel de involucramiento debería ser altísimo, como por ejemplo el
nivel de involucramiento presente en la compra de una casa, incluso más, porque
estamos hablando de entablar un vínculo con una entidad que administrará desde ahora
el dinero que me asegure un nivel de vida digno al momento de mi vejez; pero
lamentablemente lo anterior no aplica a la realidad, Dicho nivel de involucramiento no es
el dado por diferentes razones, la principal, la falta de información, y es que, rara vez se
le es enseñado a los jóvenes sobre la importancia de informarse y de conocer todo lo
relacionado con las AFP´s, no dedican suficiente tiempo ni esfuerzo en conocer las
diferencias, ventajas y desventajas entre un fondo u otro. Ni siquiera siendo una
obligación de ley se le da un nivel de importancia a la toma de esta decisión. Debo aclarar
que todo el proceso descrito anteriormente se aplica antes de que las personas estén
afiliados a un Fondo de Pensión, sea el que sea.

Para finalizar voy a hacer mención del futuro que le espera al Sistema de Pensiones y
que le verdad no es para nada alentador. Como ya he mencionado, dado que actualmente
la seguridad social de los empleados en Colombia está regulada por la Ley 100, que
determina la necesidad de AFP´s para la administración de los recursos de pensiones y
cesantías, y además la Superintendencia Financiera, regula y limita las acciones e
inversiones de estos fondos, es necesario tener en cuenta todo el marco legal vigente y
las posibles reformas que se puedan generar, que lleguen a afectar la operación de los
de los Administradores de Fondos de Pensiones.

Teniendo en cuenta que la legislación se realiza desde una perspectiva política, o desde
el poder político, es indispensable estar al tanto de las tendencias y cambios políticos que
se dan en el país. En cuanto a las posibles reformas que se puedan adelantar por parte
del gobierno, el actual proyecto de la reforma pensional que el gobierno tiene pensado
radicar en marzo del año 2020 -fecha relativamente cercana- tendrá un impacto bastante
significativo para las AFP’s, sólo por mencionar algunos de los puntos más importantes
de ésta reforma: bajo la promesa de campaña del actual presidente, la edad para
pensionarse -tanto de hombres como de mujeres- no se alterará de ninguna forma, pero
diferentes analistas y expertos conocedores sobre el tema coinciden en que elevar la
edad de jubilación es un tema que no puede quedar por fuera de la propuesta que se
presente el próximo año para su debida discusión en el Congreso, pues sin dicho punto,
no habría una reforma pensional estructural y profunda. De tal manera que si la edad de
jubilación no es aumentada, según dichos expertos y analistas será necesario aumentar
la tasa de reemplazo y el porcentaje salarial que es cotizado; todo lo anterior para
asegurar que el sistema se mantenga estable.

Es decir, lo prudente para que el sistema permanezca estable, e que a los colombianos
les espere trabajar más, o percibir una menor cantidad de ingreso con respecto a los que
percibían antes de jubilarse.