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Existen dos sistemas en el mundo espiritual que operan con

estructura de reino. Ambos tienen diferentes objetivos el


primero es El reino de Dios: su objetivo es el de transformación
y liberación.
El segundo es el reino de las tinieblas: su objetivo es esclavitud
y de la corrupción
La operación de ambos sistemas es sacar a los que ahí están y
llevarlos a ser parte del otro sistema.
La palabra “reino” en el griego es la palabra BASILEIA, y
significa: “Fundamento de poder” o “Una influencia”. Es un
territorio o una jurisdicción donde domina un rey.
Es un sistema espiritual.

El punto crítico de esto es que debemos conocer los efectos que


se dan en el ambiente dependiendo de quién está ganando la
batalla
EL REINO DE DIOS (transformación y liberación)
La variante de Basilea se encuentra en mateo cuando habla del
reino de los cielos en el cual se combina con el término malkut
y significa: “realeza”, “autoridad real”, “soberanía” o “reinado”.
Genesis2:15
"señorear" en el capítulo 1:28 de este pasaje, indica que Adán
iba a ser el gerente de Dios aquí en la tierra, el mayordomo o el
gobernador de Dios. Adán era el mediador de Dios, el que estaba
en medio o el representante. Dios no dejó de poseer la tierra,
sino que le asignó a la humanidad la responsabilidad de
gobernarla

Génesis 2:15 dice: "Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso


en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase". La
palabra "guardase" significa "cuidar o proteger".
Adán literalmente era el vigía de Dios o el guardián de la tierra.
De hecho significa representar a alguien?

Esto, por supuesto, está unido al concepto de autoridad Adán


llevaba el peso de la tierra.
". ¡Representaba a Dios con toda la autoridad!
¡Él estaba a cargo de todo! Involucra el concepto de
reconocimiento.
De forma más precisa, es aquello que hace que algo o alguien
sea reconocido por lo que realmente es.

Tan completa y final era la autoridad de Adán sobre la tierra


que él, ¡tenía la capacidad de dársela a alguien más!

Escucha las palabras de Satanás en Lucas 4:6,7 conforme


tentaba a Jesús: "A ti te daré toda esta potestad, y la gloria de
ellos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien quiero la doy.
Si tú postrado me adorares, todos serán tuyos

La parte en la que decía que a él se la había entregado la tierra


era cierta, y Jesús lo sabía. Incluso llamó a Satanás "el príncipe
de este mundo" en tres ocasiones en los evangelios (ver Juan
12:31; 14:30; 16:11). Y

Tan completa y final era la decisión de Dios para hacer las cosas
a través de los seres humanos que le costó a Dios la Encarnación
para volver a ganar aquello que Adán había cedido.
Cuando leemos en las Escrituras que la humanidad es la gloria
de Dios (ver 1 Corintios 11:7 Cuando la creación miraba a Adán,
se suponía que debían de ver a Dios hasta que Adán pecó y fue
separado de la gloria de Dios.

Y la puerta de acceso era Adán porque Adán tiene autoridad y


dominio sobre toda la creación.
Cuando el hombre cae, los ángeles empiezan a tomar jerarquía;
y lo primero que aparece es un querubín Los ángeles fueron
puestos como jerarquías. Pero hay una tercera parte de ellos que
son ángeles caídos.
Vivimos en un mundo natural que está influenciado por otra
esfera paralela: el mundo espiritual.
Para poder ministrar, nosotros, en la esfera espiritual, tenemos
que tener legalidad o Justicia que es el fundamento que nos da
derecho legal para tener gobierno. Para que restablezcas el
Orden Divino. Para afirmar y anclar los principios de Dios..

En Efesios 6, donde se dan a conocer las jerarquías del reino de


Satanás, dice que luchamos contra principados y potestades. La
palabra principado, en griego, es la palabra ARCHE, (Que se
pronuncia “arque”) y significa “principio” o “diseño”. Esto es
muy importante porque el principado, no siempre es un
demonio, de allí que Pablo tiene que aclarar “…de las tinieblas”.
Por ejemplo, en Colosenses 1:18, dice: El, (Hablando de Cristo),
es la cabeza del cuerpo que es la Iglesia, él que es el principio
(Esta palabra es “principado”), el primogénito de entre los
muertos. (Y usa, obviamente, en griego, la palabra ARCHE).
En la carta a la iglesia de Laodicea, en el capítulo 3 y versículo 14
del libro del Apocalipsis, dice: He aquí, (Hablando de sí mismo),
el amén, el testigo fiel y verdadero, el principio (O el ARCHE) de
la creación de Dios.
Apocalipsis 1:8, cuando se introduce Cristo en el libro del
Apocalipsis, dice: Cristo se llama el Alfa y la Omega, el principio
(Es ARCHE. Él se llama, entonces, el Principio o el ARCHE,
porque Él es el fundamento, el diseño, el origen eficiente de toda
la creación.
Estoy hablando de principados con la intención de ilustrar hasta
donde se pueda, cual es el fundamento de una fortaleza. Y Cristo
es el fundamento de toda la creación. Ahí estamos entendiendo
entonces que no todo principado es negativo. El Arcángel, por
ejemplo, es un príncipe o principado de Dios.
Juan 1:3, dice: Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada
de lo que ha sido hecho, fue hecho. Muchos grupos cristianos
enseñan sobre Cristo a partir del nacimiento de Jesús. Jesús
nació de María, en Belén, correcto, pero Cristo estaba desde el
principio.
Hebreos 1:10, dice: Tú Señor fundaste la tierra y los cielos; son
obra de tus manos.
Vemos indiscutiblemente que el principio o el fundamento; la
piedra de ángulo de toda materia que existe, es Cristo Jesús, el
hijo del Dios viviente. Vale la pena mencionar que todo sigue
existiendo por el poder de su Palabra.
ARCHE significa “El extremo”, “el dominio” o “el primer
dominio”. El que inicia o la raíz de toda actividad. ARCHE es de
donde derivamos nuestra más conocida palabra Arquitecto.
Porque el arquitecto es el que traza el primer diseño, que se
convierte luego en una fortaleza.
El principado, o el ARCHE diseña – Y esto es muy importante
porque el hombre piensa en diseños -. Usted no ve palabras en
su mente; usted ve figuras, diseños, que luego expresará con
palabras. Usted dice “sopa” y, lo que ve, es un plato humeante, no
la palabra “sopa”. ¿Entiende?
Esto es muy importante porque, para construir una fortaleza en
su mente, todo tendrá que comenzar con un diseño, con una
especie de boceto producido por un Arquitecto, sin interesar que
sea negativo o positivo. Es el mismo principio de la levadura.
Ahora bien: siempre que en la Biblia aparecen Principados, hay
un amiguito que anda con él: Potestades. Principados nunca
anda solo. Al igual que un Arquitecto, necesita un Ingeniero. El
Arquitecto no hace la construcción por sí mismo ni trabaja jamás
solo.
La palabra Potestad es la palabra EKOUSIA, en griego, y significa
“El Permiso”, “La Autoridad” o “El Derecho”. La libertad, - Y esto
tiene sentido -, porque sin el Ingeniero, el Arquitecto no tiene
derecho a implementar su diseño. Tiene que ser aprobado. Es el
poder que ejerce el diseño.
Este poder, en funcionamiento, siempre niega la presencia de
obstáculos. Es decir que: una vez sellado, se establece. Es la
capacidad. La potestad es la habilidad, el potencial o el derecho a
ejercer una acción.
La potestad es la combinación de derecho y autoridad que
produce una fuerza que ejerce. Esto es muy importante también.
Allí donde dice que Cristo nos libertó de las Potestades, noten
que no nos libertó de los principados. La Biblia no se equivoca.
Nos liberto, - dice -, de las Potestades, “de las tinieblas”, (Tiempo
pasado), al reino, (Algunos están esperando llegar algún día
lejano), de su Hijo. ¿Nos libertó de qué? Del permiso o del
derecho. Satanás no tiene derechos, pero es porfiado y usurpa su
derecho si usted le abre la puerta.
EXOUSIA o Potestades, denota al Poder Ejecutivo. Es aquel que
ejerce el patrón de pensamiento. Mientras que el ARCHE es el
fundamento o autoridad que permite que el Poder Ejecutivo
fluya. Es como el dueño de una Empresa derivando
determinadas funciones en sus Gerentes Ejecutivos.
Estos, (Principados y Potestades), existen en más de una
dimensión y en más de una esfera. Y tienen responsabilidades
distintas y no siempre son satánicos. Ya vimos que Cristo es
Príncipe. Es más: usted es un príncipe.
Ejemplo: vimos que Cristo es un Principado. Por eso Pablo oraba
y decía: “…Que los ojos del entendimiento del Pueblo de Dios
fuesen alumbrados…” No sabíamos que el entendimiento tuviera
ojos. Mucho menos orar para que fueran abiertos, ¿No cree?
Piense por un momento si, por alguna de esas grandes
“casualidades” que tiene la vida, no estaremos demasiado
pobres en oración. Son muchas las ocasiones en que ni siquiera
sabemos por qué orar. Son mayoría las veces que no salimos de:
“…Señor…bendíceme a mí, a mi esposa, a mi hijo, a mi perro y mi
gato…”
Pablo no se preocupaba por nada de eso. Él oraba para que
fueran abiertos los ojos del entendimiento. Todavía gran parte
del Pueblo de Dios no sabe que la cabeza tiene ojos. Y él ya
andaba orando por la visión de la cabeza.
El entendimiento debe ser alumbrado porque en las tinieblas
habitan los demonios. “Bueno, hermano, está bien, pero…una
vez que uno es salvo…” No interesa su teología. No interesa la
doctrina denominacional que le hayan enseñado. No interesan
las tradiciones y costumbres de su iglesia: en las tinieblas habita
y gobierna Satanás.
Lucas 2:35 habla de que Cristo sería una espada, para que los
pensamientos de los corazones, (¿Desde cuándo los corazones
piensan?), fuesen revelados. Piense en la importancia de la
venida de Cristo y de las oraciones de Pablo comparadas con
nuestras preocupaciones actuales.
Otro ejemplo: hay Principados naturales, en la dimensión
terrenal y natural. En Tito 3:1 habla de “estar sujetos y obedecer
a gobernantes y autoridades”. Y en griego dice ATCHE y fiar
EXOUSIA. Los gobernantes diseñan, las autoridades ejercen.
Romanos 13:1, dice: ”…Someteos a las autoridades superiores…”
Aquí vuelve y usa las dos palabras en esos tres primeros versos
de romanos 13. ¿Qué es someterse a las autoridades superiores?
Eso: someterse a quienes van a ejercer lo diseñado por los
Principados. ¿Títulos? Para nada: autoridad divina. No hay otra.
Había una vez un matrimonio a quienes el Señor estaba usando
grandemente en un ministerio de tiempo completo. De repente,
en la pareja comenzaron a surgir dificultades que los llevaron a
consultar con un consejero. Curiosamente, la reacción de la
esposa después de la primera reunión fue negativa, pero
siguieron concurriendo a él porque otra gente muy respetada
por ellos decía que ese consejero era un buen hombre de Dios.
En el transcurso del siguiente año, el ministerio de ese
matrimonio se deterioró tanto como sus propias relaciones.
Poco tiempo después y por un hecho “fortuito”, salió a la luz que
ese consejero al cual habían acudido, había tenido relaciones
sexuales con varias de las mujeres a las que aconsejaba. El daño
que este hombre le hizo a estas mujeres, fue increíble. Pero él
justificaba su conducta, ciegamente, explicando que no
importaba demasiado lo que hiciéramos en la carne, lo que
realmente interesaba – decía -, era lo que se hiciera en el
espíritu. Una blasfemia, una herejía total.
A ese matrimonio lo confrontaron, en un momento dado, en que
debían elegir: o seguían fieles a su ministerio, o se quedaban
obedeciendo y compartiendo, en inexplicable sujeción a ese
dudoso consejero. Increíblemente, eligieron quedarse con él…
Allí surge la primera duda de estos tiempos: ¿Por qué será que la
gente no juzga con juicio justo? No por nada, Juan dice: Hijitos,
nadie os engañe. El que practica justicia es justo, como él es
justo. El que practica el pecado, es del diablo. Lo que sucedía era
que el espíritu autoritario y arrogante de ese hombre ejercía un
poder demoníaco sobre mucha gente, puesto que la mitad de esa
iglesia se quedó con él. Fue acertado el discernimiento inicial de
la mujer del matrimonio en cuestión, pero fue una lástima que
seducidos por las apariencias y la proyección afectiva del alma,
ignoraran la advertencia del Espíritu Santo.
Yo creo que el discernimiento es una parte imprescindible de
nuestro andar con Dios. Cuando nuestra capacidad para razonar
es insuficiente, nuestra primera línea de defensa es el
discernimiento espiritual. Jesús mostró el discernimiento
espiritual durante todo su ministerio terrenal. Debemos analizar
su ejemplo para aprender a desarrollar nuestra capacidad para
discernir entre el bien y el mal, entre la verdad y la mentira.
A pesar que muchos judíos se cuestionaban si Jesús era un
hombre bueno, no podían menos que maravillarse de sus
enseñanzas. Juan 7:15 rescata una de sus dudas: ¿Cómo sabe
éste de letras, sin haber estudiado? En el versículo siguiente, Él
les responde: Mi doctrina no es mía, sino de Aquel que me envió.
Ojalá pudiéramos decir lo mismo, siempre, muchos de los que
enseñamos. La Biblia. Punto.
Después del Sermón del Monte, las multitudes se asombraron de
sus conocimientos, Porque les enseñaba como quien tiene
autoridad, y no como los escribas, señalan en mateo 7:29. pero
Jesús no tuvo nunca una educación formal ni un puesto secular
de autoridad y, aún así, los escépticos tuvieron que reconocer
que esta enseñanza y autoridad no eran de este mundo.