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Evangelismo Como Estilo de Vida

(Joseph C. Aldrich, Life-Style Evangelism: Crossing Traditional Boundries to Reach the


Unbelieving World, Portland, OR, Multnomah Press, 1981: 246)

Prologo

Si Jesús apareciera en la tierra como estuvo hace 2,000 años atrás, muchas iglesias no le
elegirían a su junta de oficiales. Él se hubiera descalificado a sí mismo porque andaba
con las personas equivocadas.

El historiador Lucas comenta que cobradores de impuestos y pecadores—gente que era


rechazada por los religiosos porque habían hecho un desastre de sus vidas—seguían
buscándole para escuchar lo que Él tenía que decir. Jesús le daba una calurosa
bienvenida y a menudo disfrutada cenar con ellos. Socializar con ese tipo de personas
arruinaba su testimonio. Los fariseos y maestros de la Biblia que le observaban
descartaban su asociación con ese elemento de la sociedad como una simpatía secreta
con el pecado. Sin embargo, el hecho fue que salió de su camino para cultivar aquellas
relaciones, y si estamos en serio sobre seguirlo a Él tenemos que hacer lo mismo.

Hacer un lugar en nuestras para vecinos no-cristianos demanda esfuerzo, pensamiento,


y a veces riesgos. Los puentes son más difíciles que construir que los puentes. Pero eso
no cambia la realidad: los que están ajenos a la fe (outsiders) son primero atraídos a los
cristianos y luego a Cristo. Desafortunadamente, no todos los cristianos atraen. Pero
cristianos, vivos para Dios, amorosos, que cuidan de otros, que sonríen, que comparten,
involucrados en las necesidades de las personas, presentan un testimonio innegable de
Cristo en su sociedad.

Desarrollar un estilo de vida para que esto suceda es el tema de este libro. Por esta
razón los cristianos pensantes lo leerán y esto es porque los vecino que viven al lado o
se transportan o trabajan con nosotros le darán gracias a Dios que leímos este libro.

Dr. Haddon W. Robinson


Presidente, Denver Conservative Baptist Seminary

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Introducción: El Emprendimiento (Enterprise) Llamado Evangelismo

Hay una legenda que recuenta el regreso de Jesús a gloria luego de su tiempo en la
tierra. Aun en el cielo Él llevó las marcas de su peregrinaje terrenal con su cruel cruz y su
muerte vergonzosa. El ángel Gabriel se le acercó y le dijo: “Maestro. Tú debes haber
sufrido terriblemente por los hombres allá abajo”. “Así fue”, dijo Jesús.

“Y, ¿saben todos lo que hiciste por ellos? Le preguntó el ángel. “No”, dijo Jesús y añadió
“Todavía no, solamente unos pocos saben acerca de ello en Palestina”. Entonces dijo el
ángel: “¿Qué has hecho para que todos los hombre sepan acerca de tu muerte y
resurrección?” “Bien”, dijo Jesús, “le pedí a Pedro, a Santiago y a Juan y mis otros
discípulos que se ocupen de contar la historia a otros y los otros a otros más”.

Gabriel miró con aire de duda, porque sabía cuán pobres e inconstantes criaturas eran
los hombres. Y luego añadió: “Pero, ¿y si Pedro y Santiago y Juan y los demás se
olvidan? ¿Si se cansan de relatar la historia? ¿Si allá lejos en el siglo veintiuno, los
hombres dejan de relatar la historia de tu amor por ellos? ¿Tienes un plan alterno, un
plan B?

La respuesta de Jesús fue: “Yo no he hecho ningún otro plan. Cuento con ellos

Veinte siglos después...Él aún no tiene otro plan. Él está contando contigo y conmigo.
Muy alto en su “lista de cosas que hacer” está la evangelización del mundo. Sus
primeros discípulos adoptaron Sus prioridades y se dedicaron a alcanzar su mundo.
Cristo contaba con ellos y ellos cumplieron. Y nosotros, ¿lo hemos hecho tan bien?

Demasiada Mucha Gente


Antes de entrar en otro “viaje de culpa”, vamos a considerar razones por qué
parecemos ser “inefectivo” en comparación a los apóstoles. Nuestro propósito no es
excusarnos. Pero claramente necesitamos entender algunas de las fuerzas o influencias
que estorban nuestra efectividad.

Primero, la necesidad de relacionarnos a un número cada vez más grande de personas


en nuestra experiencia diaria ha atrofiado nuestra habilidad de relacionarnos
efectivamente aun a una sola persona. Demandas relacionales excesivas han atrofiado
nuestras capacidades relacionales. Simplemente hay demasiadas personas. Una
caminata casual por la calle me lleva cara a cara con docenas de personas cada minuto.
No me es posible reconocer o relacionarme con ellas. Necesito pasarlas por alto y
tratarlas tan indiferente como parte de la maquinaria moviendo en una línea de

2
producción. Para hacer las cosas más difíciles, la densidad poblacional de la mayoría de
las áreas metropolitanas refuerza la alineación y la indiferencia.

La actitud de aislamiento se convierte en un estilo de vida. No te quiero molestar, y no


quiero que me molestes a mí. ¿Soy acaso cuidador de mi hermano? ¡De ninguna
manera—No! Incapaz de relacionarme con los montones de personas, mi mente
concluye que no hay más personas. Las millones rebosantes de personas de Asia no
existen. “¿Qué personas? No veo ningunas personas.” Un millón de persona se
convierte en cero.

La respuesta de despreocupación quizás sea necesaria para mantener una especie de


equilibrio psicológico. Pero sin lugar a dudas le hace daño a la empresa evangelística.
Cuando las relaciones interpersonales son criticas al impacto del evangelio, descubrimos
que la mayoría de los cristianos no tienen ni contactos significativos con no-cristianos ni
la habilidad de relacionarse redentivamente. Cuando tiene que ver con relacionarse con
personas, ser más grande no es necesariamente mejor.

Detén el Mundo—No me Puedo Bajar


Una segunda razón para nuestra inefectividad es el ritmo de vida: es muy rápida y
compleja. Los avances tecnológicos han afectado directamente nuestra manera de vivir.
Los trabajos cambian, las personas se mudan, la congestión crece, embotellamiento de
vehículos. Los teléfonos suenan incesantemente, y el sonido de la televisión se escucha
constantemente, sea que se está viendo o no. Siendo cautivos de los itinerarios y
demandas de otros nos encontramos incapaces de detener nuestro mundo y bajarnos.

Añada a este paso veloz las complejidades de los problemas del mundo. Vivimos bajo la
amenaza de la aniquilación en cualquier momento. Informes noticieros de las crisis
alrededor del mundo y cerca de nosotros llenan nuestras mentes más allá de nuestros
límites. Somos inundados con problemas más allá de nuestra comprensión y sentimos
que nadie tiene la solución.

Atrapados en el torbellino de actividades, itinerarios y eventos, encontramos que


tiempo con personas saludables, que apoyan, es cada vez es un lujo que no se da.
Añadir el evangelismo a un itinerario ya agitado sería la gota que colma el vaso.

Acuarios, Emboscadas y Safaris


Una tercera fuente a la inefectividad en el evangelismo es nuestra exposición a modelos
no-saludables de evangelismo. Las “opciones” evangelisticas presentadas y practicadas
solo proveen oportunidades realísticas para un porcentaje bajo de la comunidad
cristiana. Aunque muchas de las prácticas de evangelismo “funcionan” en algunos casos

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realmente entorpecen el impacto total de una determinada iglesia en una comunidad.
Mientras que alguna iglesias no crecen por qué no evangelizan, otras no crecen porque
sí evangelizan—de maneras obsoletas e inefectiva.

Para muchos, evangelismo es lo que el pastor hace el domingo en la mañana al tirar la


carnada desde el pulpito, esperando que algún “pez” en el acuario de coloridas vidrieras
pique. La labor del “laico” es acercar peces dentro del alcance del “gran pescador”.
Semana tras semana el pastor evangeliza los ya evangelizados. Su gente se debilitarán
con la dieta de sermones evangelísticos, incapaz de testificar efectivamente sobre la
realidad del evangelio completo en sus propias vidas. Loa miembros de la iglesia con
hambre “son incapaz de testificar de las buenas nuevas...(porque) no lo están
experimentando”.1 Es un fenómeno extraño un grupo como la iglesia, cuyo énfasis
mayor es el evangelismo.

La verdad es que “todo lo que sucede, enseña”. Si el único medio de evangelismo es el


“gran pescador”, que continuamente pesca desde el pulpito, él puede que atrape a
algunos; pero realmente está enseñando por un enfoque al evangelismo que podría
entorpecer el potencial evangelístico de su comunidad de la fe local. El evangelismo es
contextual, y sin una atención cuidadosa a la “belleza del Cuerpo” (edificación, los
esfuerzos evangelísticos son cada vez más artificiales, forzados, sin naturalidad e
infectivo. El evangelismo individual efectivo crece del contexto de una comunión
saludable y vibrante de creyentes (iglesia). El impacto de sus esfuerzos evangelísticos
está en proporción directa de la salud de su vida corporativa.

Otros modelo potencial no-saludable de evangelismo es lo que llamo como “el modelo
de la emboscada”. El no-cristiano es invitado a un evento en donde un orador de mucho
impacto descarga toda su munición. A menudo el “invitado” no tiene idea de la función
o el propósito de la invitación y se siente atrapado y avergonzado. Este método nos
recuerda a algunos de caminos resbaladizos o lagrimas por ser regañado impulsados por
personas diestras en la manipulación tanto de las emociones como las Escrituras.

Muchos asumen que evangelismo es lo que Billy Graham hace y por lo tanto se
remueven de toda participación porque ellos “no tienen sus dones”. A veces la única
exposición de evangelismo para los creyentes es ser parte de un grupo que realiza un
operativo en un “safari espiritual” en territorio enemigo. En tales expediciones personas
totalmente desconocidas son confrontados con un mensaje verbal, que se dice que es el
evangelio. Tales experiencias de evangelismo son válidas y Dios bendice. Sin embargo.
Muchas no lo son, y representan un acercamiento no-balanceado, no-natural y en
algunos casos, un acercamiento no-bíblico de alcanzar personas.

1
James Engel, Contemporary Christian Communications (Nashville: Thomas Nelson, Inc., 1979). p. 27.

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Encuentro que muchos creyentes han sido “quemados” por una experiencia
desafortunada—y a menudo innecesaria—intentando evangelizar a alguien. Como
resultado se han dado por vencidos A menudo esta mala experiencia es el resultado de
no distinguir entre testificar y ganar almas. “Mientras una persona simplemente
comparte algo sobre Jesús, es un testigo. Pero el momento que trata que la persona
haga algo sobre Jesús, su role cambia a ser un ganador de almas”. 2 Testificar y ganar
almas son dos especialidades diferentes. Muchos ha sido enseñados que evangelismo es
igual a ganar almas, y ha tratado de “ganar almas” con resultados desastrosos.
Avergonzados y humillados, se ha quitado completamente de cualquier cosa que sea
evangelismo. Debo añadir que el testificar verdadero está basado en lo que nosotros
(los salvos) hacemos que ellos (los no-salvos) no pueden hacer, no en lo que nosotros no
hacemos que ellos hacen.

Por ser expuestos a modelos de evangelismo no-saludables, la empresa evangelizadora


ha sido dañada. A menudo es la metodología de algunos de estos modelos que ofenden
las sensibilidades de cristianos que ofrecen cuidado a otros. A veces son artificiales y no-
naturales. Muchos cristianos tienen objeciones personales a algunos acercamientos de
“ganar” a los perdidos. Trucos, seudo-cuestionarios, llevar botones, asaltos cristianos, y
la falta abierta de la cortesía de algunos testigos los desalientan. El resultado final es
que el evangelismo se convierte en un término malinterpretado, uno donde la mucha
gente jura por ella o a ella.

Separación o Segregación
Barreras culturales percibidas y errores teológicos se combinan para ser el cuarto factor
que hace un corto circuito al evangelismo. Creo que es justo decir que la mayoría de los
cristianos han perdido su habilidad de relacionarse significativamente con los no-
cristianos. Bajo ningún concepto, la comunidad cristiana se puede llamar “la sal de la
tierra”.

Para la sal ser efectiva, necesita salir del salero y penetrar el mundo de personas
dolidas, moribundas, que sufren y pecan. No hay impacto sin contacto, sin embargo,
luego de dos años de conocer al Señor el cristiano promedio no tiene relaciones
significativas con los no-cristianos. A menudo la conversión le abre una nueva red de
relaciones y el nuevo cristiano sin querer se va alejando de sus conocidos no-cristianos.
En algunos casos esta separación de amistades del pasado es necesaria si va a crecer.
Sin embargo, demasiado a menudo, se retrae de estos contactos significativos porque
su iglesia local malinterpreta la doctrina bíblica de la separación.

2
C. S. Lovett, Witnessing Made Easy (Bladwin Park, CA: Personal Christianity, 1979), p. 20.

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Frecuentemente los inconversos son vistos como enemigos en vez de victimas del
Enemigo. La espiritualidad es vista como separación de los no-salvos. Al nuevo cristiano
se le dice que “no tiene nada en común” con sus conocidos inconversos. Francamente,
tengo mucho en común con ellos: una hipoteca, pagos de auto, hijos que se portan mal,
grama que cortar, un carro para lavar, un matrimonio imperfecto, unas cuantas libras
demás alrededor de la cintura, y un interés en deportes, pasatiempos y otras actividades
que ellos disfrutan. Nos haría bien recordar que Jesús fue conocido como “amigo de
pecadores”. Así es, amigo de pecadores.

Superando la falta de Credibilidad


La quinta causa de una empresa evangelística débil es la falta de balance entre la
verbalización y la encarnación del evangelio. Los cristianos deben ser buenas nuevas
antes de compartir las buenas nuevas. Las palabras del evangelio deben ser encarnadas
antes de ser verbalizadas. Déjeme decirlo de la siguiente manera. La música del
evangelio debe ir antes que las palabras del evangelio y preparar el contexto en que
producirá hambre para esas palabras.

¿Cuál es la música del evangelio? La música del evangelio es la belleza del Cristo que
mora en nosotros que se vive exteriormente en las relaciones cotidianas de la vida. El
evangelio es las buenas nuevas que Jesucristo ha solucionado el problema del pecado
del ser humano y le ofrece el potencial de un intercambio de vida, una vida en que los
recursos de Dios mismo están disponibles para su transformación. Y al evangelio ser
traducido a música, hace posible las relaciones redentivas. Cuando el mundo observa
esposos amando a su esposas, y esposas apoyando y cuidando de su esposo, han visto
un milagro; han escuchado la música. Es una música milagrosa que muchos han
añorado.

Las dos fuerzas más grandes en el evangelismo son una iglesia saludable y un
matrimonio saludable. Las dos son interdependientes. No puede existir una sin la otra.
Sin embargo, es el matrimonio saludable que es la “arma de primera fila”. La familia
cristiana en una comunidad es la herramienta máxima, asumiendo que el círculo del
hogar este abierto en que la belleza del evangelio esté fácilmente disponible. Es la
antigua historia: Cuando el amor se ve, el mensaje se escucha.

Aun la estrategia de evangelismo de Dios en el Antiguo y Nuevo Testamento tiene que


ver con una esposa bella y su relación a Él. Israel y la Iglesia son llamadas “esposas” por
Dios y su belleza es de gran preocupación para Él. Pero la belleza descrita (Ezequiel 16,
Efesios 5) es relacional. Es la belleza de cómo viven juntos. Israel se convirtió en ramera
porque se olvidó la fuente de su belleza y esplendor. La Iglesia en Efeso fue amonestada

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por perder su belleza aunque se adscribía a una teología sana (la condición de
centenares de iglesias hoy).

Mucho del entrenamiento en evangelismo se centra en ayudar a las personas a “decir


las palabras” del evangelio. Poca atención se le da a desarrollar una filosofía bíblica del
evangelio que mueve la vida corporal de la Iglesia de su fealdad a la belleza.
Necesitamos ser candidatos de las bendiciones de Dios, comenzar a encarnar su belleza
en nuestras relaciones, y abrir estas relaciones a los no-cristianos. Un vez la “música” se
ha escuchado, espere ser preguntado por “la razón por la esperanza (belleza) que
tienes”.

¡Toca la música y habrá candidatos para la Palabra! Sheldon Vanauken lo dice bien: “El
mejor argumento para el cristianismo son los cristianos; su gozo, su certeza, su
entereza. Pero el argumento más fuerte en contra del cristianismo también son los
cristianos—cuando son sombríos, sin gozo, cuando se andan auto-justificando y
engreídos en su consagración cómoda, cuando son estrechos y represivos, entonces el
cristianismo muere miles muertes,”3

Cuando el gozo, la certeza, la entereza y la belleza de una comunidad cristiana es


cultivada y comunicada, el evangelismo es el resultado glorioso. He escrito este libro con
la intención de empujar a la Iglesia hacia su patrimonio divino para que explore su
belleza en Jerusalén, Judea, Samaria, y hasta lo último de su mundo.

3
Sheldon Vanauken, A Severe Mercy (New York: Harper and Row, 1977), p. 85.

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Parte 1: Evangelismo Como Debe Ser

Embarcados a un Peregrinaje de Belleza

¿Qué tienen en común la Cenicienta, una princesa besando una rana, y el patito feo (the
ugly ducklings)? Todos estos describen un peregrinaje a la belleza. ¿Por qué la
encantadora historia de la Cenicienta cautiva los corazones de millones de personas
alrededor del mundo? Porque una princesa persistente puede transformar a un
muchacha esclava, insignificante, descuidada, torpe en una princesa encantadora, bella
y elegante. Ya sea princesas besando ranas, patitos feos convirtiéndose en cisnes, o
cenicientas abusadas convirtiéndose en la bella del baile, la belleza es siempre
irresistible. Sus secretos no tiene precio, su presencia es magnética. Entonces, no nos
debe sorprender, que la estrategia de Dios para el evangelismo tiene que ver con un
esposa bella.

Una esposa bella esa es la calve para el evangelismo. Esposas sobrepasan a los
intelectuales y capturan corazones. Hombres bruscos, insensibles y duros a menudo
lloran en su presencia. Hombres de hierro se derriten y a sus esposas le lloran los ojos.
Idealmente, una esposa es la personificación de todo lo correcto y bello. Ella es un
símbolo de pureza, esperanza, propósito, confianza, amor, belleza, y entereza en un
mundo marcado por la fealdad. El tema de la esposa, que se encuentra en ambos
testamentos, es usado por Dios para ilustrar su estrategia para atraer a la humanidad a
la disponibilidad de su gracia que cambia vidas.

El nombre de la esposa de Dios en el Antiguo Testamento es Israel. En el Nuevo


Testamento es la Iglesia. Tanto Israel como la Iglesia son descritas como esposas cuyas
belleza se traza al amor de Dios por ellas. Nuestro enfoque ahora es en la Iglesia. Pablo
nos dice que Cristo amó la Iglesia y se entregó por ella para “presentársela a sí mismo,
una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese
santa y sin mancha” (Efesios 5:27). Este versículo sobre el amor de Cristo por la Iglesia
tiene mucho que ver con la estrategia de evangelismo de Dios.

Invocar la Belleza
Cuidadosamente tomen nota del propósito, el producto y el proceso del amor de Cristo.
El propósito del amor de Cristo es invocar o traer delante de nosotros su belleza (sin
marcha ni arruga). El producto del amor de Cristo se describe como “santidad y sin
mancha, intachable). “Santa” describe el carácter de la Iglesia; “intachable” describe su
conducta. El amor de Cristo por su Esposa es el proceso por el cual Él desarrolla su
carácter santo y su conducta intachable.

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Como una agente de cambio exitoso, no hay nada que se compare al amor. Su poder
transformador refleja una belleza real—y milagrosamente efectiva. Hace algunos años
un perro de la calle adoptó los nueve niños de la familia Aldrich. Obviamente maltratado
y sufriendo mala nutrición, las reacciones del perro mostraron claramente que el amor
no era parte de su experiencia diaria. Con su rabo entre sus piernas, caminaba
cubriéndose como si esperaba que fuera atacado, abusado o echado fuera. Le pusimos
el nombre Tex al perro y comenzamos a amar el nuevo miembro de nuestra familia
como solo los niños pueden hacer. No éramos psicólogos, no conocíamos el poder del
amor para cambiar. Solo nos gustaban los animales. Pero el amor triunfó y Tex fue
transformado en un perro diferente. Deseoso de unirse a nuestras travesuras, rápido al
aceptar nuestro liderazgo en cada situación, y rebosando con amor que vino en forma
lamer y dar caricias con el hocico, Tex literalmente se convirtió en una nueva criatura
cuando el amor se hizo parte de su experiencia. Nosotros también podemos ser
transformados por este proceso. Quebrantados por el pecado y manchados por
imperfecciones infinitas, no hemos sido excluidos del amor de Cristo.

El amor incluye ser nutridos y apreciados. La palabra nutrir es un término que se refiere
a la conducta describiendo las acciones de Su amor. Nutrir significa proveer todo lo
necesario para el crecimiento. El amor incluye la acción, las acciones amorosas motivan
y producen crecimiento. Apreciar describe la actitud de Cristo hacia los objetos de su
amor. ¿No es increíble pensar que Él nos apreció? ¿Qué Él va la milla extra por
nosotros? ¿Qué nos considera de gran valor y valía para Él? Como objetos de su amor
crecemos y nos convertimos en personas bellas; eso es, santos e intachables.

¿Qué es Santidad?
La santidad es primordialmente una declaración de la condición moral de una persona.
Sin embargo, tiene dimensiones visibles y observables. Un sinónimo de santidad es
entereza o integridad. Todos apreciamos personas que son integras, personas
equilibradas. Este término se refiere a alguien que está funcionando de acuerdo a la
intención divina, alguien que está cumpliendo el propósito intencionado y se está
restaurando a ese propósito. Una persona que es santa estará creciendo en su habilidad
de actuar y funcionar como una persona entera, integrada y equilibrada. Tal crecimiento
es un milagro observable porque ningún ser humano puede revertir la progresiva
desintegración, separación, y aislamiento que produce el pecado. La santidad genuina
no es una cualidad estática. Traducida a la vida y a la acción, se manifiesta por medio de
tales cualidades como integridad, justicia, rectitud, y libertad de la culpa. En resumen,
una persona verdaderamente “santa” es una persona con entereza de carácter.

La santidad es la base o fundamento para ser intachable. Uno no puede ser intachable y
no-santo. Cuando decimos que una persona es intachable, normalmente queremos

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decir que, en unas circunstancias particulares, su conducta es sin reproche. Nadie le
puede señal el dedo para acusarle. Su carácter santo (su esencia básica) se expresa por
medio de su conducta intachable. También es un término relacional en que presupone
interacción y relación con personas, eventos y circunstancias. A un anciano se le
requiere la calidad de ser irreprensible (Tito 1:7). El término sugiere la posibilidad (y la
necesidad) de vivir la vida en toda plenitud sin comprometer las condiciones límites del
carácter de Dios. Posicionalmente, el creyente se encuentra intachable ante Dios por la
muerte substitutoria de Cristo. Prácticamente, intachable es un veredicto alcanzado por
aquellos que observan una vida y la comparan a un estándar. Tal persona o grupo tiene Commented [RS1]: ¿?, No se lo que creemos.

credibilidad, la primera esencia para el evangelismo efectivo. Necesitamos ser buenas


noticias antes de compartirla.

Cuando un individuo, una familia o un cuerpo corporativo de creyentes se están


moviendo hacia la integridad (santidad), un estilo de vida creíble surge (Intachables), y
su potencial para un testimonio efectivo (su belleza) aumenta drásticamente. Por
cuanto esto es verdad evangelismo es una manera de vivir con belleza y abriendo su red
de relaciones para incluir a los no-creyentes. Una persona es expuesta tanto a la música
y a las palabras del evangelio. Dios comienza el proceso y nosotros nos convertimos en
el producto en nuestra integridad y entereza. Todo con el propósito de exponer o
mostrar Su Belleza.

El Catalítico del Amor de Dios


El amor de Dios es el catalizador que hace posible el peregrinaje hacia la santidad y la
vida intachable. El tema de Israel como la esposa de Dios es útil aquí. El profeta Ezequiel
describe gráficamente los esfuerzos de Dios de hacer bella a Israel (Capítulo 16). Él le
recuerda a Israel que Dios le rescató de montón de basura donde había sido
abandonada y dejada para morir. El infante rescatado creció bajo la nutrición y cuidado
y llegó a ser “suficientemente viaja para el amor”. Dios entró en un pacto con ella y ella
se convirtió en su esposa. Como el objeto de su amor, Dios generosamente le derramó
de sus riquezas y recursos sobre ella y llegó a ser bella. (Él la nutrió y la apreció). Ya
adornada, Dios declaró que ella llegó a ser muy hermoseada y una reina (Ezequiel
16:13). ¡Desde el monto de basura a la realeza! Las palabras conocidas, “¿Te amo
porque eres bella o eres bella porque te amo? están cargadas de significado. Sí, somos
hermoseados en la medida que Dios nos ama.

Qué jornada increíble. Es la jornada de las buenas nuevas ofrecida a todo hombre y
mujer, cada niño y niña. Es el evangelio de manera condensada. Dios está en el negocio
de transformar personas rechazadas y del montón de la basura en realeza por medio del
misterio del nuevo nacimiento.

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Con la realeza vino ser reconocidos. Dios puso a Israel en la vidriera, “Y salió tu
renombre entre las naciones a causa de tu hermosura; porque era perfecta...” (Ezequiel
16:14). ¿Qué vio el mundo cuando la belleza de Israel expuesta ante todos? El esplendor
de Dios mismo. ¿Cómo era visto? Fue expuesta por medio de la cultura e instituciones
de Israel. Sus cortes de la ley revelaban la justicia y santidad de Dios. Sus expresiones
artísticas (el glorioso tabernáculo y templo, etc.) revelaban orden, simetría, y la belleza
de Dios. Los patrones sociológicos de Israel del matrimonio y familia, su cuidado por los
infantes y los envejecidos apuntaban a su Dios. Las relaciones de Israel con otras
naciones apuntaban a la naturaleza de Dios de guardar su pacto (además de su odio por
la falta de rectitud). La ley de Israel con su perspectiva exaltada del valor y dignidad
personal fue parte del reflejo de su belleza. El código de ética de negocio de Israel como
era expresada en sus leyes fue otra faceta del esplendor de Dios en acción en los
asuntos humanos. En resumen, la belleza de Isael era la belleza de un pueblo redimido,
viviendo, actuando, y relacionándose en concierto con la voluntad humana. El
evangelismo practica el arte de influenciar sobre los no-salvados de acuerdo con el
sentido estético con el cual Dios dotado a sus criaturas. ¡Ellos responden a la belleza!

Mire nuevamente a esa destacada declaración: “El esplendor que he dado ha hecho que
tu belleza sea perfecta”. La belleza es la posesión y expresión de la naturaleza de Dios.
Fe en Cristo me hace partícipe de la naturaleza de Dios. Dios mismo viene a habitar en
mí y a manifestar Su vida y amor por medio de mí. Por medio del nuevo nacimiento,
tengo un gran “tesoro” (El Espíritu Santo viviendo en mí) en una vasija terrenal (yo). ¡Soy
una vasija de barro en donde habita el Dios todopoderoso que me ama!

Evangelismo es expresar lo que poseo en Cristo y explicando cómo llegue a poseerlo. En


el sentido más verdadero, el evangelismo es mostrar los aspectos universales del
carácter de Dios—Su amor, Su rectitud, Su justicia, y su fidelidad—por medio de los
detalles de mi vida cotidiana. Por lo tanto, evangelismo no es una actividad “especial”
que se debe llevar a cabo en un tiempo prescrito. Es el desbordamiento constante y
espontaneo de nuestra experiencia personal y corporativa de Cristo. Aún más
especialmente, evangelismo es lo que Cristo hace a través de la actividad de sus hijos en
la medida que estén involucrados en (1) proclamación, (2) compañerismo, y (3) servicio.

Difundir la Belleza por Todas Partes


La intención de Dios no es que su mensaje de belleza se estanque. Después de catalizar
el proceso de belleza con amor en un individuo o en un grupo, él echa hacia delante su
pueblo como semilla—semilla que crecerá en un mensaje bello. Las dos primeras
parábolas de Mateo 13 nos enseñan que Dios cosecha dos tipos de semillas: un mensaje
bendecido y un hombre bello. En la primera parábola la semilla se cosecha es
mayormente un mensaje verbal, el evangelio del reino. El enfoque de esta parábola es

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sobre receptividad del terreno (la audiencia meta) y los factores que influyen en la
receptividad. Se describen las fuerzas que impiden la empresa evangelística. Satanás
trabaja para remover la verdad. Las presiones y aflicciones de la vida y las prioridades
materialistas resisten los frutos potenciales del evangelio. Todos nosotros hemos
experimentado estas luchas en nuestros peregrinajes personales.

Pero algunos sí responden al mensaje y por medio de la fe en Cristo poseen la


naturaleza de Dios. Al crecer (al ser edificados), comienzan a expresar lo que poseen. La
naturaleza de Dios llega a ser operacional y observable en los eventos prácticos y
cotidianos de sus vidas. Que gozo es ver una nueva creatura en Cristo comenzar a
cambiar, crecer, y moverse hacia la entereza. Al Espíritu planifica la cirugía, las marcaras
se caen, los malos hábitos comienzan a desaparecer, actitudes cambian, y las relaciones
comienzan a mejorar. Aquellos que responden a la semilla (el mensaje verbal) de la
primera parábola se convierten en la semilla (el mensaje) en la segunda parábola.

La “buena semilla” de la segunda parábola son llamados “los hijos del reino” (Mateo
13:38). Jesucristo es el que cosecha la buena semilla y Su campo es el mundo. (Es
interesante observar que Satanás sigue la misma estrategia). El adjetivo cualitativo
“buena” indica que la estrategia de Dios no es simplemente cosechar en una área
geográfica específica una boca que se mueve cuando se le pide. La palabra traducida
“buena” es uno de los términos favoritos en griego para hablar de belleza. Semillas
bellas son producidas al ellas responder al evangelio y son productivas al ser cosechadas
por Cristo para revelar Su belleza como Él lo hizo con el Padre.

Amigo, eres la semilla de Dios. Dios quiere tomar una idea radical (Todo su pan de
redención), vestirlo carne y sangre, y soltarlo en el mundo de los seres humanos. Qué
privilegio—sin embargo, ¡qué oportunidad! Tu—puesto en la vidriera, lanzado como
buena semilla en el campo del mundo, y puesto como una lámpara brillante en un
mundo de oscuridad.

El Programa Personal de Cristo de Embellecimiento

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Ser Antes de Anunciar

Belleza Como un Estilo de Vida

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