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Universidad Adventista de Chile.

Facultad de Educación y Ciencias Sociales.

Pedagogía en Biología y Ciencias Naturales.

“Beneficios del ejercicio en niños con TDAH”

Por:
Tamara Aliaga

Profesor: Nicolás Gómez

Asignatura: Fisiología Humana

22 de Noviembre del 2018.


Si nos detenemos a mirar a nuestro alrededor podremos percibir que un gran porcentaje de
niños, adolescentes y jóvenes hoy en día presentan el trastorno por déficit atencional con
hiperactividad, también conocido como TDAH. Este trastorno de neurodesarrollo parece
estar basado en patrones genéticos de gran complejidad que regulan la dopamina,
norepinefrina y serotonina, además de que ciertos factores ambientales como exposición
fetal a alcohol, tabaco u otras drogas y exposición temprana a altos niveles de plomo
podrían venir a influenciar para inducir al TDAH (Carriedo, 2014)

Para llegar a decir que una persona padece este trastorno deben estar presentes al menos
tres síntomas fundamentales: 1.Disminucion de atención, 2. Impulsividad, 3.Hiperactividad
(Pascual, 2008) A estos tres síntomas principales se le añaden algunos otros que pueden o
no estar presentes, tales como: trastornos de la conducta, alteraciones del sueño, falta de
autocontrol, agresividad, baja coordinación motriz, depresión, ansiedad, dificultades de
aprendizaje, no acato a la reglas, entre otros. (Carriedo, 2014)

Habitualmente a las personas diagnosticadas por neurólogos de TDAH se les aplica una
terapia en base a fármacos psicoestimulantes, que hoy por hoy se encuentran bastante
cuestionados dado que algunos autores señalan que esta medicina genera retraso de
crecimiento, otros dicen que genera retraso mental o problemas cardiovasculares (Carriedo,
2014), pero cabe reconocer que si ayudan mucho a reducir la hiperactividad, agresividad y
los ayuda a tener una mayor concentración y atención (Lomas, Clemente, 2017)

En vista de esto y que los padres de estos niños y adolescentes no quieren medicar tanto a
sus hijos, es que se han buscado terapias alternativas o métodos que ayuden a poder
disminuir los síntomas del TDAH, y les permita mejorar en los diferentes ámbitos de su
vida en los que se ven afectados. De esta manera se descubrió que al realizar ejercicios ya
sean activos (aeróbicos) o suaves (yoga) les ayuda a mejorar y solapar sus síntomas,
ayudándoles a tener un mayor autocontrol, concentración, conciencia corporal y reducir los
niveles de estrés. (Cerrillo, García, Sánchez, Pardo, Santos, Martínez, 2015)

Los niños, adolescentes y jóvenes que han llegado a realizar actividad física
constantemente, y paralelamente siguen su tratamiento farmacológico, han demostrado que
es muy eficaz como terapia alternativa, incluso de reemplazo, ya que ayuda a mejorar la
atención y concentración, además de sus impulsos.

Carriedo, 2014 señala que: “El tratamiento para el TDAH debe ser totalmente
personalizado, es decir, que cada persona debería ser tratado individualmente el tratamiento
para un paciente podría no servir para el otro, y de carácter multimodal, donde se combina
lo farmacológico con intervenciones psicoeducativas y conductuales. Sin embargo, últimas
investigaciones han demostrado que el realizar ejercicio físico parece modificar la
estructura y función del cerebro de manera beneficiosa para los niños que padecen TDAH,
por lo que varios autores defienden la actividad física como adyuvante en el tratamiento
farmacológico o como terapia de reemplazo”.

Como futuros docentes debemos familiarizarnos con el TDAH, sus implicancias y métodos
se tratamiento, y sintomatología para, en un futuro, poder ayudar a nuestros alumnos a tener
un buen desempeño académico a pesar de las dificultades y limitaciones que posea.

Se ha demostrado que los niños que realizan ejercicio aeróbico con una intensidad
moderada podrían presentar consecuencias positivas en la función neurocognitiva, por ende
mejorando el rendimiento escolar. Indican que los niños podrían mejorar
considerablemente en su capacidad de concentración, es decir, se distraerían mucho menos.
Además produce mejoras en test de lecturas y matemáticas, las dos asignaturas que suelen
ser el mayor problema para estos niños. Ahora si el niño realiza ejercicios suaves o
moderados, estos presentan una mejor comportamiento, bajan sus niveles de impulsividad e
hiperactividad. Sin embargo estos últimos no mostraron relacionarse con el rendimiento
académico. (Carriedo, 2014)

Si comparamos la cantidad de actividad física que dos niños que padecen el trastorno de
déficit atencional con hiperactividad, y la cantidad de síntomas que presenta, nos podremos
dar cuenta que es una relación inversamente proporcional, es decir, mientras actividad
física realice el niño menos síntomas del trastorno presentara (Lomas, Clemente, 2017) .
Esto sucede gracias a que al realizar actividad física se tienen beneficios en el control
inhibitorio y función ejecutiva.

Podemos deducir entonces que la mejor forma de lograr que un niño con TDAH pueda
reducir sus síntomas y pueda desarrollarse de mejor forma en el área académica y social es
haciendo que realice deporte, paralelo al tratamiento con fármacos , no reemplazando, sino
complementando.
Bibliografía.
 Carriedo, A. (2014). Beneficios de la Educación Física en alumnos diagnosticados
con Trastorno por Déficit de atención con Hiperactividad (TDAH). Journal of Sport
and Health Research. 6(1):47-60.
 Cerrillo-Urbina. A J., García-Hermoso. A., Sánchez-López. M., Pardo-Guijarro. M
J., Santos- Gómez, J.L Martinez- Vizcanio.V. (2015). “The effects of physical
exercise in children with attention eficit hyperactivity disorder. A systematic review
and meta- analysis of randomized control triales” Child care, Health and
Development. Doi:10.1111/cch12255
 Pascual-Castroviejo. I. (2008). “Trastornos por déficit de atención e hiperactividad
(TDAH). Asociación Española de pediatría. Neuropediatría, Madrid.
 Lomas Rivera A., Cemente Remón A L.,(2017) “ Beneficios de la actividad físico-
deportiva en niños y niñas con TDAH” Revista Digital de Educación Física.Año 8,
Num.44 (enero-febrero 2017)