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GARANTIA MOBILIARIA

ANTECEDENTES HISTORICOS
El tema de la garantía mobiliaria se encuentra ligada a una garantía real, como es la
prenda. En nuestra legislación los legisladores han venido expidiendo leyes regulando la
prenda, las cuales muchas veces ha creado confusión, no sólo a los operadores de derecho,
llámese Abogados, Jueces, Fiscales, etc.; sino también en la ciudadanía en general.

Así, antes de la promulgación de la Ley de Garantía Mobiliaria, teníamos en forma


desordenada, normas sobre la prenda agrícola, prenda industrial, prenda minera, prenda
vehicular, entre otras. Históricamente la prenda aparece en el campo del derecho antes
que la hipoteca. Era natural que así fuera porque responde a una idea simple: la entrega
de una cosa en garantía del pago de una deuda. Es también la garantía que responde mejor
a las necesidades de sociedades primitivas, con deficiente organización social y falta de
registros. La prenda se constituía simplemente por la entrega manual de la cosa. Pero esta
forma de garantía que consiste en la entrega de la cosa por el deudor, suficiente en las
sociedades primitivas, no así en las sociedades modernas. Las cosas muebles han
adquirido un valor antes insospechado, no solo en la cantidad sino individualmente
consideradas. Esto ha motivado la organización de registros en donde se inscribe el
dominio de las cosas muebles valiosas.

LA PRENDA
La prenda es el derecho real de garantía que se constituye sobre bienes muebles, mediante
la entrega al acreedor o a un tercero. La prenda otorga al acreedor los derechos de
retención, venta del bien y preferencia en el cobro del crédito.

La palabra prenda ofrecía en el lenguaje jurídico tres acepciones diversas: se aplica tanto
al derecho real, al contrato que sirve para constituirlo, o a la cosa entregada en garantía”.

Históricamente, la prenda aparece en el campo del derecho antes que la hipoteca. Era
natural que así fuera porque responde a una idea simple: la entrega de una cosa en garantía
del pago de una deuda.

Es también la garantía que responde mejor a las necesidades de sociedades primitivas,


con deficiente organización social y falta de registros. La prenda se constituía
simplemente por la entrega manual de la cosa. Pero esta forma de garantía que consiste
en la entrega de la cosa por el deudor, suficiente en las sociedades primitivas, no lo es en
las modernas.

En verdad, sería más propio llamarla hipoteca mobiliaria, porque lo que substancialmente
distingue la hipoteca de la prenda, no es el carácter mueble o inmueble de la cosa sobre
la cual recae el derecho real, sino la circunstancia de que el deudor conserve o no en su
poder la cosa dada en prenda.

El artículo 1055 del Código Civil derogado por la Ley de la Garantía Mobiliaria N° 28677
prescribía que la prenda se constituye sobre un bien mueble mediante su entrega física o
jurídica, para asegurar el cumplimiento de cualquier obligación.” También se entiende
por prenda el contrato por el cual uno se obliga a entregar un bien mueble en garantía de
una obligación.

Esta acepción de prenda no fue recogida por el Código Civil Peruano. Sin embargo, el
derecho real de prenda supone necesariamente la celebración previa de un contrato de
prenda. El Código Civil de 1852 reguló la prenda como contrato. El Código Civil de 1936
y el Código Civil vigente lo hicieron como derecho real.

a. LAS GARANTIAS REALES CLÁSICAS

La primera garantía o la primera forma de dar seguridad al crédito del acreedor fue la
fianza, en virtud de la cual una persona distinta del deudor asume el compromiso de
cancelar la deuda, en el supuesto de que el deudor no lo haga. Por su carácter personal y
no real, con la fianza no se afecta un bien determinado, sino que al igual que el deudor,
el fiador respondía con todo su patrimonio, con todo lo que tenía.

Como el patrimonio del fiador podía variar o desaparecer, tuvo que idearse una garantía
más efectiva, consistente en afectar un bien determinado y sobre el cual el acreedor
adquiría un derecho preferente, para hacerse pago en caso de incumplimiento del deudor,
para cuyo fin se le entregaba el bien afectado, para que lo tuviera en su poder hasta que
se le pagase, con lo cual nació una garantía real. Inicialmente el deudor al entregar el bien
lo hacía en propiedad o enajenación con pacto de fiducia, ya que podía recuperar la cosa
si pagaba la deuda, con la modalidad de volver a comprar lo que había vendido o
retroventa. Posteriormente, el deudor continuó entregando al acreedor la cosa materia de
la garantía, pero conservando la propiedad y con el derecho de recuperarla con el pago,
dando origen a la prenda.
Por último, perfeccionando las modalidades anteriores, se da origen a una garantía real
sin tradición de la cosa, en virtud de la cual el deudor conserva su posesión y propiedad,
pero concediendo al acreedor el derecho de persecución de la garantía y de hacerse pago
preferente con el producto de la venta judicial del bien, y de esa manera se crea la
hipoteca. En nuestro país, el Código Civil de 1852 definió la prenda en su artículo 1985°
diciendo que la prenda era “la cosa mueble que se da en seguridad de una obligación
contraída”. El Código de 1936 omitió dar una definición de la prenda.

El derogado artículo 1055 del Código de 1984 definió la prenda en la forma siguiente:
“La prenda se constituye sobre un bien mueble, mediante su entrega física o jurídica para
asegurar el cumplimiento de cualquier obligación”. Este articulo significó un gran avance
respecto a la prenda clásica, ya que consideró dos formas de entrega, la física y la jurídica,
debido a que modernamente tiene más acogida la prenda sin desplazamiento físico del
bien, creándose por ellos registros especiales.

Algunas leyes, también consideraron prendas sin desplazamiento, como la prenda


agrícola (Ley N°2402), la prenda industrial (Ley N°23407, Ley General de Industrias) y
la minera (Decreto Supremo N°014-92-EM, Texto Único Ordenado de la Ley General de
Minería), todas ellas derogadas por la ley de Garantía Mobiliaria N°28677(LGM).

b. LA LEY DE GARANTÍAS MOBILIARIAS

Antes de la LGM, la situación del crédito a través de la prenda clásica era de muy difícil
constitución, el sistema registral era caótico y existían problemas para l ejecución de las
garantías.

La LGM tiene sus antecedentes más inmediatos en la doctrina nacional y en el Derecho


Internacional Privado.

Los Drs. Fernando Cantuarias Salaverry, Nuria de la Peña y Waywood W, Fleisig,


publicaron en el 2000 un trabajo denominado:” Trabas Legales al Crédito en el Perú:
Garantías Mobiliarias”, en el cual resaltaron que quienes participan en el mercado
crediticio cuentan con información asimétrica, ya que el deudor conoce su verdadera
situación, en cambio el prestamista o acreedor tiene que adivinarlos, por lo que el
sistema de garantías debe otorgar al acreedor mayor seguridad.

El Ministerio de Economía y Finanzas público el 13 de julio de 2001 en el diario oficial


“El Peruano” un trabajo denominado “Facilitando el acceso al crédito mediante un
sistema eficaz de garantías reales”, en el cual propuso importantes modificaciones al
sistema que imperaba en aquel momento.

A la fecha, se han celebrado cinco CIDIP en diversas ciudades de América: ciudad de


Panamá en 1975, Montevideo en 1979, La Paz en 1984, Montevideo en 1989 y ciudad
de México en 1994. En total se han suscrito 23 convenciones interamericanas y
protocolos sobre diversos asuntos relativos a la cooperación jurídicas y judicial entre los
Estados y la seguridad de las relaciones civiles, de familia, comercial y procesal.

La CIDIP VI, celebrada en la sede de la OEA en Washington DC en 2002, adopto, entre


otros instrumentos internacionales, la “Ley Modelo Inter Americana sobre Garantías
Mobiliarias”.

Asimismo, en los informes “Doing Business” del Banco Mundial (2004), se llegó a la
conclusión de que para que la pobreza fuera disminuida, era importante el acceso al
crédito, para lo cual las personas deben contar con títulos sobre sus bienes, es decir, a
mayores bienes titulados, sería mayor el acceso al crédito y como consecuencia menor
la pobreza.

Con todos estos antecedentes, el gobierno peruano público el 1° de marzo del 2006 la
“Ley de Garantías Mobiliarias” que entró en vigencia el 30 de mayo de ese mismo año,
como un intento de mejorar las garantías sobre bienes muebles.

DEFINICIÓN
En el artículo tercero de la Ley de Garantía Mobiliaria, Ley N°28677 del 01-03-2006,
define a la garantía mobiliaria señalando que es la afectación de un bien mueble mediante
un acto jurídico, destinada a asegurar el cumplimiento de una obligación. La garantía
mobiliaria puede darse con o sin desposesión del bien mueble. En caso de desposesión,
puede pactarse la entrega del bien mueble afectado en garantía al acreedor garantizado o
a un tercero depositario.

La garantía mobiliaria comprende, salvo pacto distinto, la deuda principal, los intereses,
las comisiones, los gastos, las primas de seguros pagadas por el acreedor garantizado, las
costas y los costos procesales, los eventuales gastos de custodia y conservación, las
penalidades, la indemnización por daños y perjuicios y cualquier otro concepto acordado
por las partes hasta el monto del gravamen establecido en el acto jurídico constitutivo.
El pago derivado de la ejecución de la garantía mobiliaria se imputará al capital, los
intereses que devengue, las primas del seguro pagadas por el acreedor, las costas y costos
procesales, las penalidades, la indemnización por daños y perjuicios, los gastos y las
comisiones, en ese orden, salvo pacto en contrario.

Puede constituirse garantía mobiliaria abierta para asegurar las obligaciones propias o de
terceros, presentes o futuras. El monto de las obligaciones garantizadas puede ser
variable, siempre que sea determinable. No será exigible la indicación de un monto
determinable cuando se acuerde que garantiza todas las obligaciones presentes o futuras
asumida con el acreedor garantizado.

Esta norma no es ajena al artículo 1055° del Código Civil en la medida que dicha garantía
se podía pactar de dos maneras:

- Con desplazamiento del bien mueble.


- Sin desplazamiento del bien mueble: esta última conocida en la doctrina como
hipoteca mobiliaria.

Dice Borda que las garantías son contratos accesorios de manifiesta importancia práctica,
especialmente en el ámbito mercantil y bancario.

SUJETOS INTERVINIENTES

 Acreedor garantizado, es la persona en cuyo favor se constituye la garantía


mobiliaria o quién hubiese adquirido, bajo cualquier título, la obligación
garantizada.
 Adquiriente, es el tercero que por cualquier título adquiere un bien mueble afecto
a la garantía mobiliaria.
 Constituyente, la persona, sea el deudor o un tercero, que constituye la garantía
mobiliaria conforme a la ley.
 Depositario, la persona natural o jurídica que custodia el bien mueble, materia de
la garantía mobiliaria.
 Deudor, la persona obligada al cumplimento de la obligación garantizada.

LEY DE LA GARANTÍA MOBLIARIA (LEY 28677)

El día 1 de marzo de 2006 se ha publicado la Ley de la Garantía Mobiliaria, Ley Nº 28677,


significando un cambio radical, en la regulación de garantías en el Perú.
Los antecedentes de esta ley nacen del documento de trabajo publicado por el Ministerio
de Economía y Finanzas, con el título “Facilitando el Acceso al Crédito mediante un
Sistema Eficaz de Garantías Reales”

En la exposición de motivos de esta ley se señalaba que tiene como finalidad reformar
integralmente el sistema de garantías reales mobiliarias que opera en nuestro país con el
propósito de crear un sistema eficiente y ordenado que impacte positivamente el mercado
financiero nacional.

Más adelante se señala que, el desarrollo económico de nuestro país requiere de un


incremento en su capacidad exportadora. Para ello, era necesario ampliar nuestros
mercados introduciendo cada vez más productos nacionales en condiciones competitivas.
Ciertamente, la competitividad es un elemento clave para el mercado exportador pues
permitiría presentar los productos nacionales en mejores condiciones económicas que los
ofertados por otros países. Uno de los factores claves de la competitividad es el acceso al
financiamiento en condiciones favorables. La dificultad de los peruanos de acceder a
canales de financiamiento competitivos y con bajas tasas de interés impacta directamente
en la competitividad de la industria nacional y en los precios de los productos nacionales
de exportación. En efecto, uno de los grandes obstáculos que enfrenta nuestro país para
alcanzar un desarrollo económico sostenido es la escasez de fuentes de financiamiento en
el mercado, lo que determina que pocas empresas tengan acceso al crédito en condiciones
competitivas, en especial las PYMES. Además de los factores externos como lo son, el
riesgo país, la inflación, la devaluación, los niveles de competencia, entre otros que
dependen del manejo macroeconómico o de las coyunturas de orden político o financiero
nacional o internacional, existen factores exclusivamente internos que inciden en el costo
del financiamiento como lo es el marco legal de garantías reales.

Ante tal escenario, resultaba necesario reformar aquellos factores legales que incrementan
los costos para acceder al crédito. Por lo tanto, era contar con un marco legal que
promueva la transparencia y el flujo de información, brinde seguridad en el cumplimiento
de las obligaciones contractuales y la ejecución oportuna de las garantías y ofrezca un
mecanismo efectivo de recuperación de deudas.

Con la nueva Ley de la Garantía Mobiliaria todos los bienes muebles podrán ser afectados
en garantía y ésta última gozar de publicidad registral. En efecto, los bienes registrados o
no registrados, tangibles o intangibles, específicos o genéricos, fungibles o no fungibles,
presentes o futuros, podrán ser materia de una garantía mobiliaria. Ello, ciertamente
contribuye a generar mayores fuentes de financiamiento puesto que recupera el valor
comercial de un sinnúmero de bienes muebles que anteriormente se encontraban
excluidos del mercado financiero. Ello tiene una especial incidencia en los pequeños y
medianos empresarios que no contaban con acceso al crédito por no ser propietarios de
un inmueble que pudiesen afectar en garantía.

Después de la publicación del documento de trabajo “ Facilitando el acceso al crédito


mediante un sistema eficaz de garantías reales”, se publicó el Anteproyecto de la Ley de
la Garantía Mobiliaria, a través de la Resolución Ministerial N° 188-2003-EF/10 del 13
de Mayo del 2003, el MEF aprobó el “ Anteproyecto de Ley de la Garantía Mobiliaria”
(Diario El Peruano del 14/5/2003), el mismo que fue elaborado por una Comisión
designada mediante Resolución Ministerial N° 410-2002-EF/10 del 4/10/2002. El
Anteproyecto no contiene propiamente una “exposición de motivos “que sustente las
propuestas normativas, por lo que podría considerarse que el documento de trabajo antes
mencionado cumpliría tal función, toda vez que, se buscaba poner en práctica sus
propuestas en materia de “garantías mobiliarias”.

Finalmente, respecto a los Proyectos de Ley N° 6911/2003-CR y N° 9388/2003-PE, que


recogían muchas de las críticas y sugerencias dadas al “Anteproyecto” y que la
modificación radicalmente la “Comisión de Economía e Inteligencia Financiera” del
Congreso emitió “Dictamen “recomendando la aprobación del proyecto de ley final con
el “texto sustitutorio” que allí aparecía, lo que efectivamente hizo la Comisión
Permanente del Congreso y promulgó el Presidente de la República.

Por otro lado, el documento de trabajo “Facilitando el acceso al crédito mediante un


sistema eficaz de garantías reales” no podría considerarse propiamente su “exposición de
motivos”, porque muchas de sus propuestas no fueron acogidas en esta Ley, en especial
en materia registral.

Además se sustentaba en el dictamen que la prenda demostró poca efectividad para


respaldar el otorgamiento de crédito, debido a “ (i) las limitaciones inherentes de la figura
de la prenda, (ii) la ineficiente y desarticulada regulación de su constitución, publicidad,
prelación y ejecución; (iii) la falta de un registro único de garantías; y, finalmente , (iv)
un sistema de ejecución judicial de garantías lento e impredecible que beneficia al mal
pagador”. Situación que dificulta y encarece el acceso a fuentes de financiamiento
(crédito) y finalmente el desarrollo de la actividad empresarial”.

i. La regulación unitaria de las garantías funcionales dentro del


contexto de la Ley de la Garantía Mobiliaria.
El modelo de garantía única parte de la premisa que el mecanismo de garantía más
eficiente en términos económicos es aquel en el que el deudor no pierde ni la propiedad
ni la posesión del bien gravado, similar a la hipoteca. “El aspecto central del modelo es
la unificación de la publicidad y prelación de los gravámenes. Sin embargo, la unificación
de la vía de ejecución procesal y las reglas concursales también son muy importantes,
aspectos que por lo general no son abordados”.

Las garantías basadas en la propiedad, son actos jurídicos que gravan un bien
extrayéndolo del patrimonio del garante, como en el caso del fideicomiso (desde un punto
de vista funcional, sin entrar en la discusión sobre la naturaleza de la transferencia
fiduciaria) o el retro arrendamiento (leaseback) o difiriendo la entrada de un bien en el
patrimonio del garante, como en el caso del arrendamiento financiero o la compraventa
con pacto de reserva de propiedad.

ii. Sistema Peruano de Garantías Mobiliarias.


El Sistema Peruano de garantías mobiliarias se encontraba regulado por diversas normas,
cada una con requisitos de constitución distintos en función de sectores económicos, y un
sistema tradicional de registro que hacía poco interesante esta garantía para la mayoría de
acreedores.

BIENES Y OPERACIONES GRAVADAS

La LGM permite que se puedan constituir garantías reales, sobre cualquier bien o derecho
que las contratantes, acreedor y deudor, consideren de relevancia económica, que según
su articulo 4° son:

1. Bienes Tangibles, presentes y futuros, como los vehículos terrestres de cualquier


clase (inciso 1), las construcciones de terreno ajenos (inciso 3), los materiales de
construcción o procedentes de una demolición si no están unidos al suelo (inciso
4), los bienes muebles futuros (inciso 12), todo tipo de maquinaria o equipo que
conserve su carácter mobiliario (inciso 15), todo bien mueble dado en
arrendamiento financiero o arrendado (inciso 17), las naves y aeronaves (inciso
19), los pontones, plataformas y edificios flotantes (inciso 20), las locomotoras,
vagones y demás material rodante afecto al servicio de transportes (inciso 21), en
general, todos los bienes muebles salvo en los casos señalados como excepciones
(inciso 22).
2. Derechos, como los que surgen de patentes y marcas de fábricas (inciso 9), el
derecho de obtener frutos o productos de cualquier bien (inciso 14), los derechos
a dividendos o las utilidades de sociedades (inciso 16).
3. Bienes intangibles, en particular, las fuerzas naturales susceptibles de apropiación
(inciso 2); el saldo de cuentas bancarias, depósitos bancarios, cuentas de ahorro o
certificados de depósito a plazo en bancos u otras entidades financieras (inciso 6);
las carteras de créditos (inciso 10), créditos presentes o futuros del deudor o del
constituyente de la garantía mobiliaria (inciso 16).
4. Bienes fungibles y no fungibles, como los inventarios constituidos por bienes
fungibles o no fungibles (inciso 5).
5. Títulos valores, como los conocimientos de embarque o títulos de análoga
naturaleza (inciso 7); las acciones o participaciones en sociedades o asociaciones,
aunque san propietarias de bienes inmuebles (inciso 8); y, los títulos valores de
cualquier clase incluyendo aquellos amparados con hipoteca o los instrumentos
en los que conste la titularidad de créditos o derechos personales, excepto los
cheques (inciso 11).

El mismo artículo 4° en su parte final señala las excepciones, es decir, qué bienes no
pueden ser objeto de garantía mobiliaria y son:

- Las remuneraciones
- El fondo de compensación por tiempo de servicios
- Los warrants
- Los certificados de deposito
- Los bienes mueble inembargables, señalados en el artículo 648 del Código
Procesal Civil.
- Los recursos que constituyen en encaje bancario de conformidad con el artículo
163° de la Ley N° 26702
- Los bienes que integran los fondos de aportes obligatorios, el encaje legal, el
fondo de longevidad, el fondo complementario y los demás señalados en el
artículo 20° del Decreto Supremo N° 054-97-EF, que es el título TUO de la Ley
del Sistema Privado de Administración de Fondos de Pensiones.

ACREEDORES Y DEUDORES

El artículo 5° dispone que, para efectos de la LGM, cualquier persona con capacidad legal
de ejercicio, sea física o jurídica, nacional o extranjera, puede ser constituyente, deudor o
acreedor garantizado, con lo cual se eliminan todos lo privilegios existentes en el acceso
a las garantías, de tal manera que las garantías especiales que antes existían solo a favor
de algunas actividades económicas (prenda agrícola, minera, industrial, global y flotante,
etc.) quedan subsumidas en el concepto omnicomprensivo de la “Garantía Mobiliaria”.
En ese sentido, la tercera Disposición Final de la LGM, dispone que cuando en otras
dispersiones legales se haga referencia a las normas sobre prenda civil, prenda comercial,
prenda de acciones, prenda de créditos, prenda agraria, prenda industrial, prenda minera,
prenda global y flotante, prenda de motores de aeronaves, prenda de marcas, patentes y
demás derechos de análoga naturaleza, prenda vehicular, hipoteca sobre naves, hipoteca
sobre aviones, hipoteca de embarcaciones pesqueras, hipoteca minera, Registro Fiscal de
Ventas a Plazos y a otras similares, se entenderán referidas a la garantía mobiliaria
regulada por la Ley de Garantía Mobiliaria.

CONSTITUCIÓN DE LA GARANTIA MOBILIARIA


1. CONSTITUCIÓN:

El artículo 17º de la LGM establece que la relación jurídica entre las partes derivada de
la garantía mobiliaria sobre el bien mueble se constituye mediante acto jurídico
constitutivo unilateral o plurilateral, debidamente otorgado con la finalidad de asegurar
el cumplimiento de una obligación y que para que la garantía mobiliaria sea oponible
frente a terceros debe estar inscrita en el Registro correspondiente.

Los requisitos que establece la LGM son estandarizados y flexibles para la constitución
de cualquier tipo de garantía mobiliaria, teniendo como meta la reducción drástica de los
costos de transacción.
Así, tenemos que:
El acto jurídico constitutivo constará por escrito y podrá instrumentarse por cualquier
medio fehaciente que deje constancia de la voluntad de quien lo otorga, incluyendo el
télex, telefax, intercambio electrónico de datos, correo electrónico y medios ópticos o
similares, conforme a la Ley Nº 27269 de “Firmas y Certificados Digitales” y su
Reglamento el D.S. Nº 019-2002-JUS, y demás normas aplicables.
2. CONSTITUCIÓN SOBRE TÍTULOS VALORES

El artículo 18º dispone que cuando se afecte en garantía mobiliaria títulos valores o
valores representados mediante anotaciones en cuenta, la garantía mobiliaria se
constituirá de acuerdo con los dispuesto por la ley de la materia y que la LGM se aplicara
supletoriamente en lo que sea pertinente.

3. CONTENIDO DEL ACTO CONSTITUTIVO

El acto jurídico constitutivo de la garantía mobiliaria deberá contener como mínimo:

- Información que permita identificar al acreedor garantizado, al deudor, el


depositario y a los representantes de las partes intervinientes;
- En caso de bienes no registrados, la declaración jurada del constituyente sobre su
condición de propietario del bien mueble afectado en garantía mobiliaria;
- El valor del bien mueble afectado en garantía y al monto determinado o
determinable del gravamen;
- Información sobre el bien mueble afectado en garantía y sobre la obligación
garantizada;
- La fecha cierta del acto jurídico constitutivo y el plazo de vigencia de la garantía
mobiliaria;
- La forma y condiciones de la ejecución del bien mueble afectado en garantía
mobiliaria; y,
- La indicación de los datos de inscripción del bien mueble en un Registro Jurídico
de Bienes, cuando corresponda

Asimismo, en los artículos del 20º al 23º de la LGM se establecen disposiciones referentes
a la pre-constitución de una garantía mobiliaria: condiciones, eficacia, prelación y su falta
de perfeccionamiento.

RANGO DE PRIORIDAD DE LAS GARANTIAS


LA LGM regula los privilegios y las preferencias que muchas veces se otorgan en
razón de las personas o de cierto tipo de actos jurídicos, estableciendo reglas uniformes
entre acreedores, adquirientes de derechos, embargantes, derechos del Estado y otros
que tuvieran algún tipo de interés o derecho sobre los bienes otorgados en garantía.

Así, se establece que el orden de prioridad está basado en el principio “primero en


inscribir, primero en el derecho, que afecta a cualquier forma de gravámenes o
privilegios, específicos o generales, relacionados con los bienes otorgados en garantía.
Esto es porque el artículo 25° de la LGM, establece que el acreedor garantizado tiene
preferencia sobre la base de la fecha de su inscripción en el Registro correspondiente
cuando se trate de:

- La garantía mobiliaria regulada por la LGM; y


- La constitución de garantías mobiliarias sucesivas sobre un mismo bien mueble,
según el artículo 26°.

Sin embargo, cabe señalar dos excepciones en las que el orden de preferencia en el
pago a los acreedores se rige según las leyes propias de su materia, según el segundo
párrafo del artículo 25°:

1. En los procedimientos de disolución y liquidación de empresas rige el artículo 42°


(orden de preferencia), de la Ley General del Sistema Concursal; y

2. En las garantías mobiliarias constituidas sobre títulos valores rige la Ley de Títulos
Valores