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Trabajo práctico n°20

“Adaptaciones de los organismos al ambiente”

Tema: Rio Paraná


Rio Paraná
El río Paraná es uno de los ríos más importantes de América del Sur. Atraviesa la
mitad sur del continente y forma parte de la extensa cuenca combinada del Plata,
que toma agua de los ríos Paraná, Uruguay
y Paraguay.
Su nombre proviene de las palabras
guaraníes "para" que significa mar y "na"
que significa pariente, es lógico ya que lo
comparan con el mar por su extenso
recorrido.
El río nace entre los estados brasileños de
São Paulo, Minas Gerais y Mato Grosso del
Sur, de la confluencia del río Grande y el río
Paranaíba, y desemboca en el río de la
plata. En el último tramo, el río sirve de
límite natural entre las provincias del Chaco,
Santa fe y Buenos Aires, que se encuentran
en el margen derecho y en el margen
izquierdo se encuentran Misiones, Corrientes y Entre Ríos.
Entre el rio Paraná y paranaiba suman una longitud de 3940 km.
Se pueden identificar 3 tramos en su trayecto:
-Alto Paraná: Comprende los primeros 1550 km del río, desde su nacimiento
hasta la confluencia con el río Paraguay.
-Paraná medio: Comprende unos 722 km desde la confluencia con el río
Paraguay por el norte hasta la ciudad de Diamante (Entre ríos) en el sur, donde
comienza el pre delta.
-Curso inferior: El Curso Inferior se extiende desde la ciudad de Diamante hasta
que desemboca en el río de la plata.

Nutrientes: La vegetación en general es hidrófila, esto quiere decir que están


asociadas a un medio acuático, como manglares, o juncos.
En los albardones, se encuentran los bosques fluviales o ribereños, que son
angostos. Por ejemplo el sauce criollo y el aliso de río suelen formar colonias.
Temperatura: de 17 a 23 grados en verano, en oscila los 12 grados.
Ambientes: selva tropical lluviosa, bosques caducifolios, parques y pastizales.
Investigadores de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas de la Universidad
Nacional del Litoral estudiaron los cambios de los últimos 100 años e identificaron
tres períodos. El Paraná se transforma y el río que vemos hoy no es el mismo que
hace 40 o 100 años:
-De 1900 a 1930: El periodo húmedo
Caracterizado por caudales relativamente grandes y una elevada frecuencia de
crecientes.
-De 1930 a 1970: El periodo seco
Hubo una disminución en la intensidad y frecuencia de las lluvias sobre la cuenca,
lo que provocó que crecieran los caudales de los ríos.
-De 1970 al año 2000: El período húmedo (de nuevo):
Hay una mayor frecuencia de lluvias pero también creció la magnitud de las
tormentas.

Adaptaciones de los organismos al ambiente


Los seres vivos se adaptan al medio ambiente en el que viven para asegurar la
supervivencia de la especie. Estos organismos pueblan una variedad de hábitats
distintos en el ambiente terrestre, acuático y aéreo.
La clave de la diversidad de los seres vivos en el planeta es la adaptación a los
factores abióticos del ambiente, como la temperatura, la luz, la salinidad, la
humedad; y a los factores bióticos representados por la acción de los otros
organismos. Esta puede ser definida como el proceso fisiológico que mejora la
capacidad de un organismo para sobrevivir en un determinado ambiente y se
transmite a la descendencia
Los ríos son lugares con gran diversidad biológica, en cada uno de ellos hay una
comunidad de organismos que conviven y se relacionan entre sí. No hay escasez
cuando se habla de los animales y plantas que viven este tipo de ambiente. Se
cree que más de 700 especies de peces, 1.200 especies de anfibios, moluscos,
insectos y mamíferos habitan en estas áreas.
Variedad de animales viven en los cuerpos de agua dulce, incluyendo ranas,
cangrejos, tortugas, renacuajos, algunos de ellos viven tanto en el agua como en
la tierra alrededor de ella, como por ejemplo el castor y la nutria que se pueden
encontrar viviendo aquí.
A su vez, los peces son muy comunes en los ríos, quienes habitan con otros
animales que viven justo en la tierra alrededor del agua, tales como el mapache,
lombrices de tierra, y zarigüeyas. La zona es también dominada por la presencia
de mosquito. Del mismo modo, donde hay agua dulce, a menudo se encuentran
gran variedad de diferentes tipos de mamíferos, muchos de ellos necesitan esta
agua para beber.
PECES
Los peces de agua dulce manifiestan estrechas correlaciones, lo mismo que otros
organismos acuáticos, con la temperatura, transparencia o turbidez del agua,
contenido de detritus, cantidad de sales solubles, y otras características del medio.
Según estos factores los peces desarrollan adaptaciones que protegen su
viabilidad.
Osmosis y Osmorregulación
Una característica principal de los peces de agua dulce, es que deben mantener la
concentración de sales de sus fluidos corporales por encima de la del agua en que
la que habitan, es por ello que tienen desarrollado reguladores hiperosmóticos.
Asimismo poseen células especializadas en la absorción de dichas sales, que se
encuentran localizadas en las branquias. Estas células transportan iones de sodio
y cloro desde el agua hasta la sangre. Este proceso más el ingreso de alimento,
regula la concentración de sales. A su vez, los peces, tienden a ganar demasiada
agua, la cual ingresa por ósmosis y luego es bombeada al exterior por el riñón
como orina diluida, de esta forma se retira el exceso de agua. Estas adaptaciones
son tan eficaces que los peces gastan muy poca energía en el mantenimiento del
equilibrio osmótico.
El proceso de osmoregulación descripto anteriormente varía a lo largo de la vida
de algunos peces, por ejemplo los huevos tienen una membrana permeable, la
cual protege la viabilidad de los mismos y en los peces más jóvenes proceso es
mayor que la de los adultos.

Hábitat
Atendiendo al hábitat que frecuentan, a la conformación peculiar que poseen y a
su comportamiento, es posible diferenciar, entre los peces de aguas continentales,
varios tipos, grupos ecológicos o biológicos. Algunos de estos demuestran una
adaptación manifestada en la forma y función con el hábitat, como es el caso de
los peces de respiración aérea.
Los peces de agua dulce tienen adaptaciones más extendidas para utilizar el aire
como fuente de oxígeno. Algunos se ven obligados a utilizarlas cuando las
tensiones de oxígeno en el agua son bajas, es por eso que ascienden a la
superficie para ingerir O2. Esta adaptación, implico que parte del tubo digestivo de
un gran número de peces de respiración aérea, se haya vuelto muy vascularizado
y se utilice como principal lugar de intercambio gaseoso de aire, el cual
posteriormente es evacuado por la boca o el ano. Por otro lado, parte de la
cavidad bucal se ha adaptado a este tipo de respiración. Dicha cavidad puede ser
muy vascularizada o, que además, presente intercaladas evaginaciones o
invaginaciones. En algunos casos, la presencia de estructuras para la respiración
aérea conlleva a la reducción de las branquias, y es por este motivo que existe un
órgano respiratorio complementario, que puede hacer funciones de un pulmón, la
vejiga gaseosa. Es así, como el llenado de gases se puede realizar a través del
esófago desde el aire atmosférico o mediante el intercambio con el complejo de
capilares que la recubren.
En relación con la morfológica, existen adaptaciones que varían según la
ubicación del animal dentro del agua, como sucede con las “rayas” que habitan en
el fondo del rio. Estas son habitantes de los fondos con limo y arena, o bien
pedregosos, también se alimentan de crustáceos, moluscos y otros animales del
rio y su cuerpo está preparado para vivir en ese ambiente; este es un disco
achatado y redondeado, con una cola estrecha terminada en filamentos, que en
algunos casos está provista de espinas irregulares en la superficie superior, y con
un dardo bien desarrollado. Dicho disco presenta dos caras enteramente distintas:
la superior, que lleva los ojos y los espiráculos, por donde entra el agua para la
respiración, y la cara inferior, donde se encuentra la boca, los orificios de la nariz,
las aberturas branquiales. Ambas caras, presentan colores totalmente distintos (la
primera es rojiza, mientras que la segunda casi incolora) que contrapuestos
indican, claramente, su modalidad normal en cuanto a la posición del animal
respecto del sustrato. Esta coloración de la cara superior es variable según las
especies; a veces se presenta el disco con retículos de mallas poligonales, u
ocelos redondos, amarillos con borde negro, o bien manchas pequeñas, redondas,
muy próximas entre sí, de color ocre.
Por otro lado, dentro de los peces de fondo podemos citar también a los
Loricariformes, que comprenden muchas de las llamadas "viejas del agua" y
similares, las que tienen el cuerpo enteramente cubierto por placas óseas,
superficie ventral aplanada, y superficie dorsal más o menos angulosa o curvada,
de modo que la sección del cuerpo es aproximadamente un triángulo.
Otro género a mencionar el de los Plecostomus. Este tipo de animales posee
barbillas más o menos cortas y la boca configurada en una amplia ventosa.
Conjuntamente, tienen el cuerpo relativamente alto y ancho y el pedúnculo caudal
lateralmente comprimido y alto; en cambio los del género Loricaria, con el cuerpo
más aplanado, pedúnculo caudal largo, y la cola hendida, en donde el lóbulo
superior se prolonga, a veces, en un filamento.
Ambos tipos de peces mencionados anteriormente prefieren habitar aguas
tranquilas y poseen régimen iliófago (comedores de fango), aunque a veces son
omnívoros. Pueden alcanzar tallas de alrededor de los 600 mm. Otros habitantes
del fondo son los típicos Characiformes depredadores, peces nadadores y
veloces, que efectúan migraciones regulares de gran alcance. Este tipo biológico
de peces depredadores de río abierto, se caracteriza por su cuerpo comprimido,
de cabeza compacta y fuerte, escamas regulares, aleta caudal ahorquillada y
potente dentadura caniniforme. Son ictiófagos y generalmente agresivos,
perseguidores de cardúmenes. Ejemplos característicos son el "dorado" (Salminus
maxillosus), el "pirapitá" (Brycon orbignyanus) y los grandes "dientudos".
A modo de ejemplificar uno de ellos, el Dorado, este posee un cuerpo largo y
robusto, evidenciando adaptación a las correntadas fuertes. Llama la atención el
pedúnculo caudal, ancho y vigoroso, ya que corresponde a un pez que no sólo es
gran nadador sino que efectúa poderosos saltos fuera del agua.
Alimentación
La anatomía de los peces está adaptada a sus necesidades alimenticias, que
también determinan la zona de nado. En las capas superficiales nadan aquellas
especies con la boca dirigida hacia arriba, preparadas para alimentarse de las
presas que flotan en la superficie; como por ejemplo el dorado. En las capas
centrales o intermedias permanecen los peces con boca terminal, situada en el
centro de la cabeza, en el extremo del hocico.
Los peces que habitan el fondo están preparados para alimentarse de la comida
que cae en el sustrato. Estos tienen el vientre plano, la boca dirigida hacia abajo y
unos bigotes para empujar el sustrato y buscar el alimento, es por eso que suelen
alimentarse de los desperdicios y restos orgánicos de los otros peces (son
detritívoros). Un claro ejemplo de esto son las “viejas del agua”.

INVERTEBRADOS Y ANFIBIOS
La fauna de invertebrados en la región del Paraná es abundantísima y resiste todo
intento de enumeración exhaustiva, en especial en las familias de insectos y
arácnidos.
Los cangrejos de río, las larvas de los insectos acuáticos, las almejas y otros
animales de agua dulce, así como los peces, también son reguladores
hiperosmóticos y han de solucionar los mismos problemas; ellos también tienden a
ganar demasiada agua y a perder demasiadas sales, y al igual que los peces de
agua dulce, todos estos animales excretan el exceso de agua como orina y las
sales que pierden las recuperan mediante el transporte activo de iones a través de
las branquias.
Mientras que los cangrejos marinos ponen millones de huevos, los de agua dulce
debieron disminuir el número y aumentar su tamaño. Esta estrategia de
adaptación los ayuda a sobrellevar la inestabilidad de los ambientes que tienden a
modificarse y hasta desaparecer de acuerdo al ciclo hidrológico. También
modificaron la eclosión de sus huevos; los organismos del mar liberan los huevos
al mismo tiempo, que los de agua dulce lo hacen en etapas. A eso se suma la
reducción de etapas de crecimiento una vez fuera de los huevos. En lugar de salir
al ambiente como larvas lo hacen como juveniles y permanecen más tiempo cerca
de sus madres.
Los anfibios que viven en al agua también han de compensar la pérdida de sales,
absorbiéndolas activamente del agua, a través de la piel. En una rana, el agua
atraviesa la piel, muy permeable, y es excretada por los riñones. La piel también
transporta, de forma activa, iones (cloruro sódico) desde el ambiente. Por otro
lado, los riñones forman orina diluida por reabsorción del cloruro sódico. La orina
se vierte en la vejiga urinaria, donde, durante su almacenamiento temporal, se
recupera la mayor parte del cloruro sódico y se devuelve a la sangre.
El agua dulce mantiene la humedad de la piel de los anfibios y es necesaria para
la reproducción, principalmente en especies que pasan toda o una parte de su
vida como larvas acuáticas. En hábitats acuáticos o encharcados, el agua pasa
rápidamente áreas secas los anfibios corren el riesgo de perder más agua de la
pueden coger. Las ranas pueden reducir la pérdida de agua al poseer una piel
menos porosa, seleccionando lugares húmedos y sombreados, metiéndose en
galerías y recogiendo agua de superficies húmeda o mojadas. Algunos sapos
obtienen casi tres cuartos del agua que necesitan mediante un saquito en forma
de parche que tienen en las pelvis y que presionan contra superficies húmedas.
REPTILES
Las condiciones ecológicas se combinan para hacer de gran parte de la cuenca
paranaense un territorio rico en reptiles. Estos pueden dividirse en tres órdenes:
los escamados (serpientes), los testudines o tortugas, y el orden de los cocodrilos
o yacarés y afines.
Serpientes: La lampalagua o curiyú, también llamada boa acuática, se alimenta
específicamente de peces, aunque puede hacerlo con animales terrestres en
forma ocasional, a los que devora con la misma facilidad. Alcanza casi los 4 m. de
longitud y se mueve con singular lentitud y timidez, sin atacar jamás al hombre.
Tortugas: Tienen el cuerpo encerrado en un caparazón óseo. Para habitar en el
ambiente acuático, la tortuga de río aplanó su caparazón, adaptándolo a la vida
fluvial. Más corpulenta que la anterior es la tortuga de arroyo, cuyas placas lisas
son de un color castaño oliváceo. Estas dos tortugas se reproducen y perpetúan
escondiendo sus huevos en agujeros hechos en la arena de las riberas, donde se
incuban por efecto del calor solar. Al nacer, los pequeños animales se arrojan
rápidamente al agua.
Yacaré: En los ambientes acuáticos viven los dos únicos hidrosaurios de la
Argentina: el yacaré de hocico ancho y el yacaré hú. Se reproducen por huevos
que pueden sobrepasar el medio centenar. Los huevos son colocados en un nido
hecho de tierra y detritus vegetales, y son cubiertos con tierra y arena. La
fermentación y el calor solar producen la incubación. Los yacarés se alimentan de
peces y moluscos. Son rápidos nadadores y se desplazan torpemente y con
lentitud en tierra.
AVES
Las aves presentan gran variedad de aspectos, en la forma de las patas, en la
configuración del pico y demás partes del cuerpo, diferenciándose asimismo en su
coloración y adaptación biológica. A pesar de estas características que pueden ser
distintivas, presentan también algunos rasgos comunes que las distinguen de los
demás vertebrados: ponen huevos, no tienen glándulas en la piel y la cabeza está
unida al cuerpo por una columna vertebral con una sola articulación.
Es muy numerosa la cantidad de especies que frecuentan y viven las aguas del
Paraná, que incluyen mayoritariamente los órdenes de columbiformes, suliformes
ciconiiformes y anseriformes.

Columbiformes:
En este orden se hallan las macas; todas ellas aves acuáticas que a menudo se
zambullen en busca de alimento o como conducta evasiva. Son muy buenos
buceadores, vuelan poco y caminan raramente en tierra. Son muy parecidas a los
patos. Presentan plumaje compacto y oscuro. Tienen picos cónicos, cola
rudimentaria, patas con cuatro dedos lobulados y hacen sus nidos en el agua.
Suliformes:
También en el agua viven el biguá, en sus variedades común y víbora. Suelen
volar en bandadas, formando una V, y en el agua se comportan como excelentes
nadadores; tienen el cuello largo y elegante, de plumaje oscuro, a veces negro
azulado y otras violeta oscuro.
Ciconiiformes:
Pertenecen a este orden las garzas, chiflones, mirasoles, bandurrias, cigüeñas,
cuervos de la cañada, flamencos y espátulas. Son todas aves de picos y patas
proporcionalmente largos. Las garzas y los mirasoles tienen el cuello erguido y
largo, el pico recto, grueso y largo en proporción al cuerpo, todo lo que les otorga
un aspecto estilizado. Las largas patas les sirven para caminar en el agua, a la
espera de algún pez al que atrapan introduciendo el pico e hiriéndolos, para luego
engullirlos. También anidan sobre los árboles cercanos a la costa y se agrupan en
grandes bandadas.
Las cigüeñas tienen patas largas, un cuello largo y un largo pico recto y
puntiagudo, las alas son largas y anchas y permiten al ave de planear.
Se encuentran asimismo el cuervo de frente pelada, el de la cañada, la espátula
rosada, y el vistoso flamenco blanco rosado, que construye sus nidos de barro
sobre el nivel del agua, incubando un solo huevo.
Anseriformes:
Pertenecen al orden de las anseriformes los chajás, los cisnes y los gansos, todos
ellos en general muy perseguidos por los cazadores, pero que suelen encontrarse
aún en abundancia en orillas del Paraná o dentro de las lagunas, esteros y
bañados del delta. Los chajás, se destacan por un canto triste, parecido al sonido
de una trompeta tienen la cabeza grande, las patas largas, el pico agudo y el
plumaje blanquecino grisáceo. Su carne no es apetecible.
Sin lugar a dudas, las aves más comunes y conocidas de este orden son los
patos, que anidan en ambientes acuáticos, fluviales y palustres del Nordeste
argentino. Los patos, tienen las patas llanas y palmeadas, provistas de
membranas que se extienden para nadar, lo que les permite rápidos movimientos
en el agua.
En el área paranaense se encuentran el pato argentino, el barcino, el colorado, el
crestón, el criollo real, de cabeza negra, de collar, el pato fierro, el maicero, el
overo, el picazo, el cuchara, el portugués, el sirirí o silbón, el sirirí pampa y el pato
serrucho, del área misionera, que es una de las aves más raras y codiciadas por
los coleccionistas.

MAMIFEROS:
Todos los mamíferos comparten al menos tres características que no se
encuentran en otros animales: tres huesos del oído medio, pelo, y producción de
leche por glándulas sudoríparas modificadas llamadas glándulas mamarias. Sin
embargo, muchos han desarrollado estrategias y adaptaciones al ambiente
acuático que les permite desarrollar sus funciones vitales como alimentarse,
reproducirse, trasladarse, entre otras cosas.
Los mamíferos que frecuentan el Rio Paraná suelen bordear sus costas, sin
meterse a gran profundidad.
Quiróptodos:
El orden de los murciélagos o quirópteros engloba a unos pequeños animales
provistos de alas de grandes dimensiones, lo que aumenta notablemente su
tamaño durante el vuelo, que es posible por una gran membrana extendida a
ambas extremidades y, en la mayoría de los casos, a la cola. También se
trasladan por el suelo con cierta velocidad. La especial articulación de los
miembros posteriores con la cintura pélvica, les permite -con ayuda de sus uñas
curvas que se flexionan hacia adelante- adoptar la posición invertida,
característica durante su reposo.
En la región paranaense aparece el murciélago de labio partido, que presenta un
labio superior muy carnoso con el que captura pequeños insectos y algunos peces
de poco tamaño. Para atrapar a estos últimos, se desliza a ras del agua, en suave
vuelo. Por ese motivo se lo conoce con el nombre de murciélago pescador,
también llamado de vientre blanco.
Cigulados:
También dentro del orden de los cigulados, se encuentran los armadillos, que se
caracterizan por poseer un caparazón bastante consistente, formado por varias
placas superpuestas que les cubren el cuerpo y la cola. Entre los armadillos se
encuentran el quirquincho- bola o mataco, cuyo cuerpo adopta la forma de una
pelota cuando duerme, el cabasú o rabo de molle, el guacalate, el tatú podyú o
quirquincho de seis bandas -el más grande de los armadillos, con placas grandes
y gruesas alternadas en un pelaje tupido-, y la mulita grande. Todos ellos alcanzan
al Paraná Inferior en su distribución, con excepción del tatú carreta, en vías de
extinción en el territorio argentino.
Caniformios:
Incluye a los lobitos de río o nutrias verdaderas que son animales carnívoros de
hábitos acuáticos, a los que caracteriza un pelaje oscuro y compacto, corto y
lustroso, bajo el que se oculta una especie de lanilla igualmente apretada y corta.
Son hábiles nadadores, capaces de zambullirse y dar vueltas en el agua con gran
soltura. Se los encuentra sobre costas accidentadas, donde hacen su vivienda
aprovechando cualquier cueva o agujero. Se alimentan exclusivamente de peces,
pero también lo hacen de crustáceos, ranas y pequeños reptiles.
Roedores:
Los roedores son también parte de la fauna ribereña del Paraná. En el ambiente
misionero habitan 16 especies distintas, que se asientan a lo largo de las orillas o
se adaptan a la vida sobre los árboles o en pequeñas cuevas en la tierra. Una de
sus principales características la constituyen los dientes, con incisivos de raíz
abierta, con una pulpa resistente que permite su crecimiento continuo,
contrarrestando el continuo uso y desgaste de los mismos.
El carpincho, de la familia de las capibaras, es el roedor de mayor tamaño de la
región, con extremidades cortas provistas de dedos con fuertes uñas. Los ojos del
carpincho, las orejas y la nariz se encuentran fuera del agua para poder nadar.
Estos mamíferos sociales viajan y viven en grupos dominados por un macho alfa
que defiende su territorio. Tiene hábitos nocturnos, no cava madrigueras, es
herbívoro y vive junto a los bañados, esteros o cursos fluviales.
Bibliografía
 Carlos Granado Lorencio. Ecología de Peces- Universidad de Sevilla.
Secretariado de Publicaciones
 R.W.Hill. Fisiología Animal Comparada- Editorial Reverté
 Flora y Fauna del Rio Paraná. Disponible en:
http://www.rioparana.org/index.php?option=com_content&view=section&lay
out=blog&id=29&Itemid=30
 Cleveland P. Hickman, Jr. Principio Integrales de Zoología.- Décimo
Tercera Edición.

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