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El retiro reeducativo

El retiro se define como la acción con la que decido no ejercer violencia a través de dejar el espacio
de conflicto. Lo que me permite es un momento de reflexión en el cual clarifico ideas, sentimientos
y señales del cuerpo, así como servicios y autoridades. De esa forma redimensiono el conflicto y
busco mi responsabilidad en él. El retiro no soluciona el conflicto, pero es una alternativa ante la
violencia.

Para realizarlo debo que seguir los siguientes pasos:

(a) La voluntad y decisión de retirarme. Ésta es una decisión personal, la decisión surge de mi
voluntad de aplicarlo sin violencia. Es una disposición y un ejercicio constante de estar
observándome, de estar atento a mis pensamientos, sensaciones en mi cuerpo y mis sentimientos
ante un conflicto con mi pareja. Cuando me dé cuenta de que “voy a explotar”, o de que “ya no
aguanto más”, decido dar paso a esta voluntad de ejercer el retiro, hago la señal acordada, y lo
realizo.

(b) Acordar el retiro. Antes de ejercitarlo debo acordar el retiro. En un momento de tranquilidad es
mi responsabilidad platicar con mi pareja sobre el retiro. Explicarle que puedo violentar cuando vea
que estoy identificando ideas, sentimientos y sensaciones que me llevan a la violencia. Debido a
ello le comento una frase (como “me retiro” o “mejor me detengo”, etc.) y/o se lo expreso a través
de un gesto de la mano en donde le comunico que me retiraré. Le explico que no es mi intensión
“mandarla al diablo” ni ignorarla ni violentarla, por el contrario, decido aplicar el retiro porque me
doy cuenta que me estoy enojando, y necesito aclarar qué me ocurre.

(c) Retirarme. Aquí debo retirarme físicamente del lugar del conflicto después de acordar y hacer la
señal o frase pactada. No esperaré a dar una última idea, ni consejo o sugerencia, pues estoy en una
situación potencial de ejercer violencia, y todo lo que diga o haga podría iniciar ese hecho violento.
En el retiro siempre tendré en mente las siguientes reglas:

• No tomar alcohol o drogas.

• No buscar otras personas que justifiquen la violencia.

• No manejar vehículos para prevenir accidentes.

• No manejar armas o instrumentos peligrosos

• Evitar ideas negativas sobre ella o la situación. Y hacer un esfuerzo por generar ideas que me
alejen de la violencia y me permitan entender mejor su postura.

• Reflexionar sobre mis sentimientos y el impacto de éstos en mi cuerpo. Buscar tranquilizarme


haciendo ejercicios de respiración profunda como se ejercitan en el grupo. El retiro no debe ser
menor a una hora, aunque el tiempo deberá ser acordado con mi pareja, hasta que ella se sienta
segura para recibirme. Antes de regresar con ella debo hablarle y preguntarle si está dispuesta a
hacerlo. Puede hacerlo sólo para recibirme y no conversar, o para platicar sobre lo ocurrido, o para
que se acuerde otra fecha y hora para platicar el problema. Si es el caso, es mi responsabilidad
abordar sin violencia el problema posteriormente