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AREA PENAL:

1. CONCEPTO DE DERECHO PENAL:

1.2 CONCEPTO MATERIAL (Ius Poenale):

Es el conjunto de normas establecidas por el Estado que determinan los delitos, las penas y las
medidas de seguridad que han de aplicarse a quienes los cometen.

Orden Social: Se ha producido una profunda revitalización de la idea del contrato social como criterio
legitimador del orden social. No debe olvidarse que en una sociedad que se ha dotado
democráticamente de una Constitución es esa norma legal la que recoge el contenido básico del
acuerdo social al que se ha llegado de cara el ejercicio de poder, por más que este condicionado
históricamente y sea, desde luego, suceptible en las más recientes constituciones se tiende a especificar
no solo, como venía siendo habitual, los procedimientos formales de ejercicio del poder, esto es, la
estructura política del correspondiente estado los objetivos que deben perseguirse. Esto ha dotado a
las citadas normas fundamentales de un pequeño grupo de principios o valores superiores que deben
inspirar en todo momento la actuación de los poderes públicos, que supera con creses la
tradicionalmente breve enumeración existente en constituciones precedentes. En conclusión las nuevas
constituciones están forzando órdenes de convivencia social en los que el monopolio la fuerza están
más condicionado que nunca a la persecución de unos objetivos cuya legitimidad deriva en último
término del consenso social que lo soporta.

El Control Social: Pero un orden social, cualquiera que este sea, no se logra a través de un simple
acuerdo de sus contenidos. Exige una profunda involucración de muy diferentes instituciones sociales,
sean de naturaleza primaria como la familia, la escuela, sean de naturaleza secundaria como la
opinión pública, los tribunales. Ellas aportan su colaboración para asegurar que los comportamientos
de los ciudadanos sean los correctos. El sistema del control social esta diferenciado en una pluralidad
de subsistemas, cada uno de los cuales abarca un sector concreto de la intervención social ej: El
ámbito familiar, el escolar, el religioso, el de amistades etc. Los elementos del sistema del control
social son tres: La Norma: Que en el contexto social en el que nos movemos tiene una característica
peculiar, son contrafácticas: con ellos se quiere decir que, a diferencia de lo que sucede con las leyes o
normas científicas, las cuales se abandonan si la experiencia las contra dice, la inobservancia o falta de
respeto de las normas sociales por parte de algunos ciudadanos, mientras no se limiten con la mayoría
de ellos, en lugar de hacer dudar sobre su adecuación y motivar a plantearse su abandono origina el
efecto contrario, la refuerza su validez. La Sanción: Supone en cualquier caso la reafirmación de la
vigencia de la norma frente a todos sus destinatarios y evita su olvido; y todo ello tiene lugar dentro
de un Procedimiento: El cual pretende en todo el caso determinar si se han dado las condiciones para
poder hablar de la infracción de la norma y, en caso afirmativo, fijar la sanción que es procedente a
esa infracción.

El Control Social Penal: El derecho penal viene a ser un subsistema del control social que persigue sus
mismos fines de aseguramiento del orden social y se sirve de idénticos instrumentos, esto es, normas,
sanciones y procesos. Entre sus aspectos a destacar esta La Virtualidad Limitada de sus Objetivos: Es
importante tener siempre presente que el derecho penal por si solo, desligados de los otros
subsistemas de control social, carece de eficacia para asegurar la vigencia de sus normas. En segundo
lugar su Reducido Campo de Actuación: derivado de su consideración como último recurso del que
dispone el control social. Por ultimo su Alto Grado de Formalización: notablemente superior a otro
subsistema.

Modelos de la Intervención Penal en el Marco del Control Social: a) La Tesis Abolicionista: Considera
el delito como un conflicto entre intereses contrapuestos de las partes que el Derecho Penal actuales
capaz de evitar, siendo igual mente inadecuado para atender a las necesidades de la víctima o para
ayudar al delincuente, propone resolver los conflictos al margen del Derecho Penal poniendo en
directo contacto a víctima y delincuente; b) La Ideología del Tratamiento: Con su puesta en el primer
plano de la resocialización del delincuente en detrimento, si es preciso, de la seguridad jurídica. c)
Derecho Penal Garantista: Se trata de un modelo de intervención penal que asume planteamientos
eclécticos sobre la legitimación del Derecho Penal con el efecto aunador de voluntades que tales
posturas suelen suscitar. Estamos ante un Derecho Penal auto limitado en virtud de tres ideas
fundamentales: a) Su Humanización basada en la tajante consideración de la pena como un mal; b)
Derecho Penal Mínimo, c) Desconexión de las exigencias éticas.

Los Principios del Derecho Penal: a) Principio de Lesividad: Estima suficiente para considerar
legitimado el carácter delictuoso de un comportamiento con la correspondiente declaración del
legislador positivo. Plantea dos exigencias fundamentales, la primera que afecte las necesidades del
sistema social, la segunda las consecuencias negativas de esa conducta debe poder ser constatadas por
la ciencias empírico-sociales. b) Principio de Neutralización de la Victima: Tiene su origen de la
voluntad del Estado de que la respuesta al conflicto penal quede en sus manos y no en la victima. c)
Principio de Intervención Mínima: En su virtud surgen dos subprincipios, el primero es el carácter
fragmentario del Derecho Penal, que permite utilizar a este exclusivamente para la salvaguarda de los
presupuestos inequívocamente imprescindibles para el mantenimiento del orden social; El segundo
Subsidiariedad que entiende el Derecho Penal como el ultimo recurso frente a la desorganización
social.

1.2 CONCEPTO FORMAL DEL DERECHO PENAL (Ius Puniendi)::

Es la facultad de castigar que tiene el Estado como único ente soberano, determinando los delitos,
señalar, imponer y ejecutar las penas correspondientes o las medidas de seguridad.

La Norma Jurídico Penal: Estas pueden ser de dos clases, prohibiciones: De las acciones dirigidas a
lesionar o poner en peligro los bienes jurídicos, o mandatos: Los cuales ordena realizar determinadas
acciones para evitar la lesión o puesta en peligro de los bienes jurídicos, son normas de
determinación. Norma: Precepto jurídico independiente, obligatorio, en la forma de un mandato o
prohibición y sin referencia alguna a las consecuencias jurídicas. La norma, a su vez, es el presupuesto
lógico de la ley, con la que no se identifica, por más que cuando aquella haya sido expresamente
recogida en el texto legal podrá ser deducida en el tipo de la ley penal (Binding y Armin Kaufmann).
Preceptos Permisivos: No consisten en mandatos o prohibiciones si no en autorizaciones para realizar
conductas generalmente prohibidas o ordenadas.

2. LA DELIMITACION DEL DERECHO PENAL DEL RESTO DE LOS SECTORES DEL


ORDENAMIENTO JURIDICO:

2.1 DERECHO PENAL Y DERECHO CIVIL:

La distinción material entre ilícito Penal e ilícito Civil es que el primero es una rebelión contra el orden
exigido por la razón moral y el segundo se reduce al menoscabo de los intereses o derechos del
individuo o de la sociedad.

2.2 DERECHO PENAL Y DERECHO ADMINISTRATIVO:

No es posible distinguir claramente el Derecho Penal y el Derecho Administrativo, Pues no hay sino
una división de funciones entre los tribunales y las autoridades administrativas. Así pues, hasta el
momento no ha sido posible encontrar un criterio que permita apreciar una diferencia cualitativa
entre lo ilícito penal y lo ilícito administrativo, entre la pena y la sanción administrativa únicamente
cabe establecer diferencias cuantitativas, y el limite ha de ser trazado positivamente por el legislador,
consecuentemente de los criterios acabados de mencionar haría que algunas faltas de nuestro derecho
penal se transformen en infracciones puramente administrativas, mientras que nuestras infracciones
administrativas mas graves deberían convertirse en delitos o faltas.

2.3 DERECHO PENAL Y DERECHO DISCIPLINARIO:

El Derecho Disciplinario tiene una importante semejanza con el derecho Penal, su naturaleza
sancionatoria, pues también el conmina con la imposición de males, se caracteriza por la ausencia de
figuras legales de infracción, conteniendo en su lugar preceptos de carácter general, mientras que en el
derecho penal la previsión legal de la infracción y su correcta determinación (Nullum crimen sine
lege), son dos de sus conceptos fundamentales. Por otro lado existen diferencias materiales mientras el
derecho penal aspiran la conservación del orden jurídico y a su restablecimiento por medio de la
imposición y ejecución de la pena, el derecho disciplinario, tienden a mantener los funcionarios en la
observancia de sus deberes y a sancionar su infracción con la imposición de medias correctivas y
disciplinarias, en el derecho disciplinario las conductas prohibitivas no están reguladas en una ley, si no
en disposiciones de carácter reglamentario.

3. ENCICLOPEDIA DE LAS CIENCIAS PENALES:

3.1 CONTENIDO DE LA ENCICLOPEDIA DE LAS CIENCIAS PENALES:

a) Filosofía del Derecho Penal: Se ocupa del estudio de las cuestiones penales desde el punto de vista
filosófico, conectando las normas penales con el orden universal.
b) Historia del Derecho Penal: Se ocupa del estudio de la evolución en el tiempo de las ideas e
instituciones penales y sus resultados prácticos ayudando a evitar abstracciones alejadas de la realidad
social concreta de la cual según Grispigni “el Derecho nace y toma vida”.

c) La legislación penal comparada: En general, consiste en un método encaminado, entre otras cosas, a
mejorar la propia legislación, y busca uniformidad del ordenamiento jurídico en la medida de la
posible entre los distintos países del mundo.

d) Antropología Criminal: Es la ciencia que estudia los caracteres fisiopsíquicos del hombre
delincuente, y, apunta a explicar la génesis de los hombres criminales en particular y añade que,
estudia ambos aspectos de la personalidad del delincuente en sus relaciones recíprocas.

e) La Psicología Criminal: Se ocupa del estudio del delito como un acto en el estado normal del
hombre dentro de las regularidades de su vida psíquica, dejando el estudio de los anormales para el
estudio de la psiquiatría.

f) Sociología Criminal: Fue creada por Enrico Ferri, son explicaciones al fenómeno criminal
acentuando la relevancia etiotópica de factores ajenos a persona misma del delincuente.

g) Penología: Se ocupa del estudio de las penas y medidas de seguridad, así como de las instituciones
postcarcelarias.

h) Derecho Penitenciario: Es aquella ciencia que se ocupa de la ejecución de penas y medidas


privativas de libertad, es un Derecho autónomo del Derecho penal.

i) Derecho Penal: Es un sector de ordenamiento jurídico al que le incumbe la tarea de protección de


los bienes vitales fundamentales del individuo y la comunidad. Estos bienes son elevados a la
categoría de bienes jurídicos por la protección de las normas del Derecho.

j) Criminalística: es el método que se utiliza en las investigaciones sociológico-criminales y sirve para


conocer la criminalidad registrada.

k) Criminología: Ciencia que estudia el comportamiento delictivo y la reacción social frente al mismo.

l) Medicina Legal Forense: es la disciplina que nos permite utilizar los conocimientos dela Ciencia
Médica en la solución de algunos problemas del Derecho Penal.

3.2. DOGMATICA JURÍDICO PENAL:

Tiene la función de conocer el sentido de las normas interpretar su contenido de modo sistemático. El
método por el que el penalista conoce el Derecho penal se llama DOGMATICA. Y se entiende así
porque parte de las normas jurídico-positivas, consideradas como un DOGMA. La dogmatica trata de
averiguar el contenido de las normas, sus presupuestos, sus limites y sus consecuencias, en definitiva
cual es el autentico alcance de la ley, que s lo que quiere castigar, cómo lo define y como quiere
hacerlo. La dogmatica se basa en el Derecho que existe hoy en día y que cambia al adaptarse
progresivamente a las conductas de hoy. Más la Dogmatica rechaza la idea de un derecho superior y
racional que se halle por encima del vigente, lo que seria resucitar el Derecho Natural, ya sepultado.
La dogmatica procura una aplicación altamente objetiva del derecho vigente. Sin embargo no puede
lograr una objetividad total: la exclusión absoluta de puntos de vista del intérprete no es posible.
Toda aplicación del derecho requiere fijar puntos de partida que condicionan el proceso
interpretativo posterior. Por ello, con la ayuda de los instrumentos conceptuales de la dogmatica, el
jurista del derecho penal, debe poder contestar de una manera técnicamente aceptable:

1.- Si el autor de un hecho es punible; 2.- Como debe ser punible.

En cuanto a su naturaleza, La dogmatica penal ha recibido este nombre por que la elaboración de este
modelo ha tenido lugar mediante la aplicación de un método de análisis jurídico que trabaja
extrayendo de la ley positiva los “conceptos” implícitos en ella para, luego, desarrollarlos de un modo
lógico y establecer “ reglas” mas precisas que guíen al juez. La dogmatica penal distingue tres grandes
teorías:

a) Teoría de la Ley Penal: Se refiere a los intentos por determinar con la mayor precisión, los
ámbitos de aplicación temporal y espacial de la ley penal. En otras palabras, cuando y durante cuanto
tiempo dicha ley puede ser aplicada.

b) Teoría de la pena: Esta teoría se preocupa por el fundamento de la pena, o sea su justificación
técnica y política.
c) Teoría del delito: Consta de un conjunto de instrumentos conceptuales, los cuales tienden a
conformar un modelo completo para la toma de decisiones racionales.

3.3 CRIMINOLOGÍA:

Naturaleza y Contenido:

La criminología es una ciencia causal explicativa que estudia los factores que influyen a las personas a
cometer actos antisociales para así lograr bajar el índice de criminalidad en la sociedad, investiga el
origen del derecho humano y su desenvolvimiento natural, su única limitación es el ámbito propio del
fenómeno que estudia. “La criminología es el conjunto de conocimiento relativo al delito como
fenómeno individual y social”. (Cuello Calón). Sin embargo hoy cabe afirmar que la criminología es
una ciencia en expansión, tanto en su dimensión científica como aplicada. Hoy en día podemos
aceptar como opinión dominante que la criminología es una ciencia empírica e interdisciplinaria que
se ocupa del delito, del delincuente, y del control social. En resumen diríamos ya de una forma más
detallada que las principales aéreas de estudios de la criminología son: El delito, el delincuente, la
víctima y el control social.

La Investigación Criminológica:

El Método

La base fundamental de la ciencia social es el método empírico, es decir se basa en la observación del
mundo que nos rodea; a partir de esta observación se establece una serie de hipótesis con lo que a
veces se ha denominado como el método hipotético-inductivo. El mundo del derecho, esta basado en
la interpretación de las normas, en lo que significa el conocimiento del derecho positivo y aplica una
metodología hermenectica y deductiva. Así para Garrido, Stangeland y Redondo un jurista puede
escribir una monografía sobre la pena privativa de la libertad, sin haber pisado una casa, estudiaran las
leyes y reglamentos que afectan al privado de libertad, pero no conocerá la realidad. El criminólogo,
para poder pronunciarse sobre el tema analizara los datos estadísticos, conocerá la realidad, realizara
entrevistas y si quiere llegar a fondo de la cuestión pasara una temporada como funcionario o recluso;
básicamente como desarrollo del método empírico tenemos las estadísticas, las encuestas, las
entrevistas y la observación.

Influencia de la Criminología en el Derecho Penal:

La criminología es una disciplina que describe y explica hechos, el derecho penal es una ciencia de
elaboración de normas del derecho, ambas son doctrinas autónomas que tienen estrecha relación.
Una y otra poseen idéntico punto de partida, el delito pero son las investigaciones criminológicas
quienes suministran noticias y datos de considerable valor para la elaboración de las normas jurídico-
penales. La criminología por ejemplo aporta numerosos conocimientos sobre los delitos sexuales o la
violencia domestica. Y es la mejor forma de prevenir estos delitos o que consecuencias jurídicas
debería tener la comisión de determinados delitos. A la criminología solo le interesa aquel
comportamiento cuya conducta termina en la realización de un hecho delictivo.

Corrientes de la Criminología Moderna:

Enfoque Tradicional: Agruparemos bajo esta denominación las más conocidas corrientes que
consideran como objeto de estudio la criminología el delito en sentido jurídico penal, y que pretende
explicar la criminalidad como fenómeno individual.

1- Positivista: Parte del punto de vista que el mundo exterior es algo objetivo, diverso e
independiente del sujeto cognoscente, que puede y debe ser estudiado “neutralmente”. Estudia al
hombre delincuente para saber por qué delinque y los fenómenos que hacen posible ese
comportamiento anormal.

2- General: Ya no estudia el delito como un hecho individual, sino como fenómeno social, de
masas, con las que pretende formular leyes que permitan explicar la criminalidad.

3- Clínico: Investiga y trata al delincuente como un enfermo, se ocupa de la persona que ya ha


delinquido. Su campo de experimentación es la cárcel.

4- Organizacional: Encuentra medidas que permitan modificar los sistemas de control social
institucional con el fin de atenuar el volumen en un lugar y tiempo determinados. “Es el arte aplicado
a la prevención general del delito”.

Enfoque Crítico: Son el conjunto de corrientes criminológicas opuestas a las tradicionales interesadas
en explicar la criminalidad como fenómeno más individual que social y en conservar una política
criminal conservadora del sistema.
1- Del paso al Acto: Se interesa en el estudio de los fenómenos individuales y sociales que
explican la razón por la cual el hombre da el paso hacia el acto delictivo. Se puede decir que es esta la
corriente “puente” entre la criminología tradicional y al crítica.

2- Interaccionista del Labeling Approach: Pone el acento en el hecho en que la sociedad misma
selecciona “etiqueta” a sus delincuentes, introduce en la criminología el concepto “desviación”. Como
desviadas se califica aquella que el propio grupo señala como tal en razón de la posición social de su
autor o de su víctima.

3- Radical: Relega a un plano segundario el estudio de los factores endógenos y exógenos de la


criminalidad para dedicarse a despejar interrogantes, su finalidad primordial no es modificar al
delincuente si no a la ley, o al sistema total del cual la ley es un instrumento más poderoso y efectivo.

Cuestiones Fundamentales de la Criminología Moderna:

Podemos comprobar que se han ampliado el concepto y campo investigador de la criminología


moderna, ha orientado el pensamiento criminológico en un sentido mas sociológico. Según Garcia-
Pablos las funciones de la moderna criminología serian las siguientes:

1- La formulación de modelos teóricos explicativos del comportamiento criminal.

2- La prevención eficaz del delito.

3- Suministrar la información útil y necesaria en orden a la intervención en la persona del


delincuente.

4- Estudiar el control social y los mecanismos de respuesta a la delincuencia.

3.4 CRIMINALÍSTICA:

Historia: En 1893 se inicia con Hans Gross, un juez Alemán y profesor de derecho penal en la
universidad de Graz, que se da cuenta de la falta de técnicas que tenia la mayoría de jueces para
desempeñar su trabajo eficazmente. En Alemania 1912, se abandona la antropología como método de
investigación criminal y se utiliza la dactiloscopia. En 1924 se publica el tratado de medicina legal de
Ziemke y en las facultades de derecho de distintas universidades de Europa se da un curso de
criminalística bajo el nombre de Policía Científica. En 1901 Hans Gross pública “ La Enciclopedia de
Criminalística” y en 1929 se funda en Viena la Academia Internacional de Criminalística.

Definición:

La disciplina auxiliar del derecho penal que se ocupa del descubrimiento y verificación científica del
delito y del delincuente.

Método:

Es el método científico, cuando busca verdades generales, el método inductivo que se divide en:
Observación, hipótesis y experimentación.

1- La Observación: es a través de esta observación que se descubre la existencia de un hecho


presuntamente delictuoso, se señala su mecanismo y se reúne la evidencia.

2- La Hipótesis: Se busca desentrañar la causa del hecho delictuoso basada en las observaciones
anteriores y tiene la función vital de orientar la experimentación.

3- La Experimentación: Es la observación detenida y provocada de un ambiente controlado.

Cuando la criminalística busca encontrar una verdad particular a partir de una verdad general utiliza
para ello el método inductivo, que se basa en cuatro principios:

1- El Principio de Intercambio: Cuando se comete un delito se realiza un intercambio de material


sensible entre el autor y el lugar de los hechos.

2- Principios de Correspondencia: Nos permite deducir siempre que encontramos una


correspondencia de características que dos muestras provienen del mismo lugar.

3- Principio de Reconstrucción: Nos permite deducir mediante el estudio del material sensible,
como se desarrollan los hechos.
4- Principio de Probabilidad: Nos permite deducir, de acuerdo con el numero de características
encontradas que dos muestras no provienen del mismo lugar.

Relación con otras Ciencias:

El fin de la criminalística es servir al derecho penal, como ciencia auxiliar. Esta a través de la prueba
busca la verdad para así alcanzar la justicia fin último del derecho. Para lograr esto la criminalística
debe ser auxiliada en si por la Química, Biología, física, y casi todas las ciencias y oficios que se
conocen.

4. LAS ESCUELAS DEL DERECHO PENAL:

4.1 ESCUELA CLÁSICA:

Ideas y Fundamentos: De acuerdo con las principios pregonados con el iluminismo, la sanción penal
(pena) se justifica en la utilidad social, los cuales contienen la afirmación de que la pena debe
entenderse como un medio de defensa social, y que encuentra su límite en las exigencias de la
necesidad. Por otra parte la pena actúa como intimidación a la colectividad (prevención general). Las
nuevas concepciones tienden a poner de manifiesto la existencia de un elemento ético en la
definición de la pena, este elemento ético encuentra su base en la consideración de la parte espiritual
del culpable y se dirige a la relación una justicia absoluta, basándose en el principio de la retribución
moral o jurídica. El derecho penal va encaminado a una retribución ético-retributiva, y por ende la
gravedad de la pena debe ser proporcional a la gravedad del delito cometido. El delito aparece
dentro de una nueva concepción como un “ente jurídico” y no como un ente de hecho. Por otra
parte la aplicación de las penas y en general el derecho penal, de basa sobre el presupuesto
imprescriptible de la existencia del libre albedrío en la persona del delincuente. Con esas ideas
fundamentales, aparece la escuela de los juristas a la que posteriormente se le llamo ESCUELA
CLÁSICA.

Antecedentes de la Escuela Clásica: Las ideas que dieron nacimiento a la Escuela Clásica del Derecho
Penal tuvieron su más cercano e importante antecedente en las tesis expuestas en el libro del Maqués
de Beccaria, “de los delitos y la penas” (Livorno, 1764). Beccaria propugna para el Derecho Penal los
siguientes principios: Racionalidad, legalidad, publicidad, igualdad, proporcionalidad de las penas,
dignidad de las mismas, abolición de las penas inhumana y degradantes, así como la pena de muerte,
y sobre todo la idea de que es mas justo y preferible prevenir que penar. Sin embargo es de recordar
que la teoría de la retribución tiene antecedentes de algunos autores de las doctrinas filosóficas de
Platón, Kant y Krause, así como Rosa y Rosimini, quienes ya formaban parte de la elaboración
doctrinal que constituyo la escuela. Emmanuel Kant En la Critica de la Razón había dicho: Que la
pena debe serle infringida únicamente en sí misma, como justa retribución por el mal que se ha hecho,
el mal de la pena debe ser equiparado o igual al mal del delito (la Ley del Talión).Las ideas de Kant
parecen desarrolladas por Krause, dentro del idealismo absoluto Hegeliano y dice el aniquilamiento
del delito es el Talión, en cuanto que lesión es lesión, que significa que el delito debe anularse no
como un producción de un mal, sino como una violación del derecho en cuanto a derecho.

Denominación de la “Escuela Clásica” y su origen: El nombre “clásico” se ha reservado siempre para


aquellas actividades del hombre que aparecen ya como definitivamente consagradas y que pueden
servir como arquetipo para nuevas realizaciones. Lo mas importante desde el punto de vista histórico
de la Escuela Clásica como tal es que no existió, sino que es un invento de Enrico Ferri, quien
denomino como “Clásicos” a los juristas pre positivistas y posteriores a Beccaria. Los principales
representantes de esta escuela ignoran que posteriormente se les considerara como tales. La Escuela
Clásica fue la reacción contra la barbarie y la injusticia que el Derecho Penal representaba, procuro la
humanización por medio del respeto a la ley, el reconocimiento a las garantías individuales y la
limitación al poder absoluto del Estado. La Escuela Clásica tiene pues un contenido muy heterogéneo,
pero en general se caracteriza por su índole filosófica y por su sentido liberal y humanitario. Entre los
tratadistas más conocidos que dieron origen a la “Escuela Clásica” están: Francesco Carrera,
Romagnosi, Hegel, Rossi y Carmignani, quienes fundamentan los postulados de la misma. A
continuación los analizaremos de una forma somera: A) El libre Albedrio: Siendo la esencia
fundamental de la filosofía de la Escuela Clásica, establece que todos los hombres nacen con igualdad
para actuar conforme a derecho, de manera que quien no actúa conforme a derecho lo hace a su libre
elección; B) igualdad de derechos: El hombre nace con igualdad de derechos por lo que la ley debe
ser general para todos los hombres. C) Responsabilidad moral: Si el hombre no actúa conforme a
derecho hay una responsabilidad moral en su decisión; D) El delito es el punto central: sobre el cual
gira la Escuela Clásica; E) El método de Investigación: Es el método deductivo es decir de la general a
lo particular; F) La pena concebida: Como un mal y como medio de tutela jurídica; G) Pena
proporcional al delito: Tiene estrecha relación con el principio de legalidad, pues la pena debe ser un
castigo directamente proporcional al delito cometido; H) Clasificación de los delitos: Esta escuela hace
diversas clasificaciones de los delitos.

5. LAS ESCUELAS DEL DERECHO PENAL:

5.1 ESCUELA POSITIVA:

Orígenes: Lombroso, Ferri y Garófalo, elaboraron la doctrina positiva y sus obras sirvieron de guía
para sus discípulos, en sus inicios sostuvieron algunos principios de Augusto Comte. Nace como una
reacción a los excesos jurídicos de la escuela Clásica, a sus excesos formalistas, al abuso dela
dogmatica, al olvido del hombre delincuente y su creencia de haber agotado la problemática jurídico-
penal. Los estudios de Lombroso habían dado a luz una serie de hechos relacionados con el
delincuente que modifica totalmente las concesiones clásicas. La Escuela Positiva parte de la base de
que el hombre es el objeto esencial del derecho sancionador, el método a usar fue el positivo-
inductivo. Es por ello que la ciencia penal se interesa por el delito como una conducta humana y no
como un ente jurídico. El delito pues es considerado como un fenómeno individual y social, por ello
es importante estudiar al hombre y al medio que lo rodea. Siendo el hecho delictivo el resultado de
una vivencia y del medio que le rodea, resulta inaplicable la tesis del libre albedrio, que debe dejar
paso al determinismo, ya que el hombre no obra por decisión de su voluntad. En consecuencia la
pena no puede ser un castigo. Por eso el positivismo es precursor de la doctrina de la defensa social,
doctrina donde se estable que la sociedad tiene derecho a defenderse de los ataque de quienes los
hacen, lo hagan consiente o inconscientemente. Se conciben las medidas de seguridad que deben
sustituir a las penas. El positivismo persigue con la sanción la resociabilización del delincuente, su
readaptación a la vida en sociedad, para la cual es inadaptado.

Principales Representantes: Cesare Lombroso, Enrico Ferri y Rafaele Garófalo aparecen unidos al
nacimiento de la Escuela Positiva y por ello se loes considera como los fundadores de dicha escuela.
Garófalo es el jurisconsulto, Lombroso el Antropólogo y Ferri el Sociólogo.

Cesare Lombroso: Nace en Verona en 1835. A los 15 años publica su “Ensayo sobre el Estudio de la
Historia de la República Romana” y “Ensayo sobre la Agricultura de la Roma Antigua”. Paolo
Marzolo fue su mentor. Entra a estudiar medicina, donde describe “El hombre blanco y el Hombre de
Color” y se gradúa en 1858. En el servicio militar escribe “Fragmentos médicos sociológicos” y “Sobre
las heridas de fuego”. Funda el “Archivo de Psiquiatría, Antropología Criminal, y Ciencias Penales” en
1880. Lombroso establece que los factores parea cometer un delito son sociológicos y somáticos. Crea
la teoría del criminal nato y Atavismo. Su teoría del Atavismo se fundamento en que el delito se
puede heredar o nacer con él (criminal Nato). El ser atávico era insensible sin remordimientos y podía
hacer crímenes sin remordimiento moral.

Enrico Ferri: Originario de San Benedetto, Provincia de Mantúa, en donde nació en 1856, hizo sus
estudios en Mantúa, Bolonia y Pisa, donde fue discípulo de Francesco Carrera. Se doctoro en Derecho
en la Universidad de Turín y paso a ser discípulo de Cesare Lombroso con quien se le considera
fundador de la Escuela Positiva del Derecho Penal. Dentro de sus obras están: “Sociología Criminal”;
“Nuevos Horizontes del Derecho Penal y del Procedimiento Penal”; “Los delincuentes en el Arte”;
Defensas Penales y Estudios de Jurisprudencia”, etc. Ferri milito en el socialismo y fue más tarde
partidario del fascismo. Decía que había que estudiar al delito primero en su génesis natural y luego en
sus efectos jurídicos.

Rafaele Garófalo: Nacido en Nápoles en 1852, fue profesor de Derecho Penal en la Universidad de
Nápoles y al mismo tiempo Magistrado de la Audiencia Territorial. En 1885 público “Criminología”,
colaboro con Lombroso en “Archivo de Psiquiatría, Antropología Criminal, y Ciencias Penales”.
Establece algunos principios especiales como la prevención especial y la prevención general, la
prevalencia de la especial frente a la general y la peligrosidad del reo como criterio y medida de
represión. Resalte el “delito natural” exponiendo que: El elemento de inmoralidad necesaria para que
un acto perjudicial se considere criminal por la opinión pública, es la lesión de aquella parte en
sentido moral que consiste en los sentimientos de piedad y probidad.
Resumen final: Podríamos concluir que los postulados de la Escuela Positiva son la negación de los
señalados por la Escuela Clásica, siendo estos los siguientes: a) Negación del libre albedrío: El hombre
no escoge libremente y de manera consciente cuando comete un delito, dado que en algunos casos el
delincuente no puede decidir por sus anormalidades, siendo esta la base del delincuente nato; b)
Responsabilidad social: La responsabilidad no es moral, sino de tipo social; c)El delincuente es el
punto central: Y no e delito, el delincuente es el punto de estudio y el delito es una consecuencia; d)
el método empleado: Es el inductivo es decir ir de la particular a lo general; e) La pena debe ser
proporcional: Al peligro no al delito; F) Prevención del delito: En lugar de su represión; g) las
medidas de seguridad: Tienen mayor importancia que las penas; h)Clasifica a los delincuentes: No a
laos delitos; I)Propone sustitutivos penales: Como un remedio para evitar la abundancia y crueldad de
las penas.

6. LAS ESCUELAS DEL DERECHO PENAL:

6.1 OTRAS ESCUELAS PENALES:

Positivismo critico de le denomina a una serie de tendencias intermedias que suelen agrupar a algunos
autores, en Italia el positivismo critico dio lugar a la aparición de la llamada “terza scuola”, esta
dirección coincide con la positivista en su concepción del delito, que contempla también en su aspecto
real (como fenómeno natural y social), y en su comprensión dela razón de la justicia penal, que ve en
la defensa de la sociedad. Rechaza la responsabilidad social (positivista) y el libre albedrío (clásica),
son sustituidos por el determinismo psicológico, según este principio el hombre esta determinado por
el motivo más fuerte; se acepta por cierto que cundo a la misma ofensa un hombre reacciona
matando y otro no, sucede así por que el primero a querido matar y el segundo no ha querido; pero
la razón de que en aquel momento una haya querido y el otro no, reside en que para el primero la
idea homicida constituye el “motivo mas fuerte”, cosa que no ocurre para el segundo. Con base en
esto la “terza scuola” considera imputable al sujeto que es capaz de dejarse determinar por los
motivos. Quienes no tienen esa capacidad no deben ser castigados con pena, aunque admite que el
ordenamiento jurídico debe ocuparse de ellos, aplicándoles una mediad de seguridad.

Se encuadra también en el positivismo critico “La Escuela Sociológica o joven Escuela”, que nance en
los países germánicos. Se advierte su fisonomía ecléctica y su naturaleza componedora, su método es
el experimental para las ciencias penales y el lógico–deductivo para el Derecho Penal, se considera al
delito como fenómeno natural y ente jurídico, en cuanto al castigo su base es la imputabilidad moral,
pero admiten formulas positivistas del estado peligroso, consecuentemente acogen junto a las penas
las medidas de seguridad.

En España Pedro Dorado Montero conjuga la posibilidad de defender a la sociedad, pero también
proteger al delincuente, son dos principios que lejos de excluirse se integran.

Por ultimo cabe mencionar la “Escuela técnico-jurídica” cuyo máximo representante fue Vicente
Manzini.

6.2 LA INFLUENCIA DE LAS ESCUELAS DE DERECHO PENAL EN LA LEGISLACIÓN


GUATEMALTECA:

El código como una unidad, es resultado de la fusión de principios provenientes de diferentes escuelas
jurídico penales, los creadores de dicho cogido buscaron el criterio que mas se acercare a lo correcto,
tomaron así postulados de varias escuelas para alcanzar así un código penal donde se recopile lo
mejor de cada una.

Escuelas intermedias del derecho penal: Es innegable que ambas escuelas aportaron grandes avances
para nuestra disciplina, como innegable es que cometieron grandes errores, así por ejemplo: mientras
la Escuela Clásica dio un carácter definitivamente científico al Derecho Penal desde el punto de vista
jurídico, hilando un sistema de acabada perfección sobre la tesis del delito como "Ente Jurídico",
buscando siempre un criterio de justicia absoluta, olvidó o no quiso recordar que el delito antes que
una fría creación legal es un hecho del hombre, y postergó el estudio del delincuente. La Escuela
Positiva que reivindicó al delincuente exigiendo que se le estudiara más profundamente y que se le
tratara con medidas adecuadas a su personalidad, castigando el delito no en relación al daño causado,
sino en relación a la peligrosidad social del delincuente, creando las famosas medidas de seguridad
para la prevención del delito y la rehabilitación del delincuente, postergó el estudio del Derecho
anteponiendo el estudio de las ciencias naturales o criminológicas, negando también la libertad moral
del delincuente por un crudo determinismo.
La Escuela Clásica como se ha dicho con una expresión feliz, enseñó a los hombres el conocimiento de
la justicia, en tanto que la Escuela Positiva enseñó a la justicia el conocimiento de los hombres. Las
Llamadas escuelas intermedias plantearon sus más importantes postulados en forma ecléctica,
retomando principios fundamentales, tanto de la escuela clásica como de la escuela positiva del
derecho penal, iniciando así una nueva etapa en el estudio de nuestra ciencia que podrían catalogarse
como antecedentes del derecho penal contemporáneo.

7. EL DERECHO PENAL GUATEMALTECO:

7.1 EL DERECHO PENAL INDÍGENA O MAYA:

El Derecho indígena del Siglo XVI coincidía con el iusnaturalismo clásico al considerar que el orden
social proviene de la divinidad, la que es ordenadora del caos y la cual brinda mantenimiento a la
sociedad que está en constante peligro de volver al desorden. En este periodo se pueden señalar las
siguientes características:

- Un ejercicio aristocrático del poder, siendo el linaje compartido con otros mediadores sociales.

- Una cierta separación entre la acción política de la religiosa.

- Un notable nivel de estabilidad social, provista por la institución del supremo consejo.

- Una normativa anclada en la concepción mágica de la vida.

Hasta recientemente muchas sociedades eran ágrafas, por lo que carecían de leyes escritas. Sin
embargo tenían sus propios códigos normativos, no solo para ordenar la vida social en general, sino
para juzgar y castigar los comportamientos impropios en particular, es decir, tenían un sistema jurídico
propio. En este, sentido el derecho consuetudinario sigue definiendo para cada sociedad indígena el
comportamiento agresor, configurando los juicios y castigos, así como la posibilidad de perdón del
ofendido. Los delitos son también manejados, pero la tipificación de qué es delito, falta y ofensa no es
uniforme en la costumbre indígena. El principio de resolución en las comunidades indígenas es a
través del acuerdo de gentes, sin intervención de la autoridad formal. Un ingrediente importante en le
derecho consuetudinario es el componente oral. La primera instancia es siempre el dialogo entre las
partes. El procedimiento jurídico que se observa en general es el siguiente:

1- La acusación personal por parte del ofendido, con el auxilio de un mediador;

2- El planteo de la posibilidad de restitución por pago o devolución;

3- Una reunión posterior, si hay renuncia del acusado, para decidir si se cobra o se olvida;

4- Si hubo perdón, se advierte al individuo que la próxima vez tendrá que pagar la deuda
conmutada y la adquirida.

Por otra parte, si la fase de arreglo personal falla, la fase conciliatoria se amplía y sigue en líneas
generales el siguiente tramite:

1- Se convoca a la comunidad o lideres mediadores;

2- Todos los involucrados tienen derecho a dar su punto de vista y la comunidad escucha a las
partes;

3- Se llega a la fase conciliatoria;

4- Se impone las sanciones correspondientes.

La fuente de autoridad viene de los abuelos, los cual se interpreta como una mezcla tradicional de
parentesco y autoridad. Esto por supuesto se legitima con el apoyo comunitario.

7.2 EL DERECHO PENAL COLONIAL:

Cuando los reinos indígenas entraron a formar parte de la Corona de Castilla, los soberanos dictaron
multitud de normas, las cuales llegaron a conformar el derecho propio delas indias. Supletoriamente
eran aplicadas algunas leyes de la península. Las leyes dispuestas por la Corona Española fueron
recopiladas en cedularios específicos para cada región de las Indias. Mas tarde se iniciaron trabajos
para una recopilación general, se tiene conocimiento de dos intentos:

1- Fue encargado a Juan de Ovando, entonces presidente del Consejo de Indias, quien lo
presento en 1571 al rey Felipe II. Por disposición del rey solo parte de Libro II tuvo fuerza legal.

2- Fue una serie de trabajos iniciados en 1596 y que concluyen en 1680. Esto logro todo un
“monumento jurídico”, la Recopilación de las Leyes de los Reynos de Indias. Diego Encinas fue quien
inicio el trabajo, su labor fue continuada por Diego Zorrilla. En 1635 es revisado por el licenciado
Antonio de León Pinelo; la censura y revisión de tal trabajo se encargo a Juan Solórzano Pereyra. Se
promulga finalmente en 1680 por disposición de Carlos II.

Esta obra esta compuesta por diez mil leyes, agrupadas en nueve libros, siguiendo un orden
cronológico. En las Indias se aplicaban las leyes que región en Castilla siendo las dos mas importantes:
a) Las siete partidas y b) la Nueva Recopilación.

Las siete partidas originalmente fueron llamadas Fuero de las Leyes, a partir del siglo XIV de le dio el
nombre definitivo. Fue iniciada en el año de 1256 y terminada entre los años 1263 y 1265, por
encargo del rey de Castilla Alfonso X “El Sabio” y entro en vigor en 1348 durante el reinado de
Alfonso XI. Consta de dos mil cuatrocientas setenta y nueve leyes agrupadas en ciento ochenta y dos
títulos, contenidos en siete partidas distintas. La partida séptima abarca el Derecho penal y el
procedimiento Criminal.

Por encargo de Carlos V se hizo una nueva recopilación, que se conoció como la Nueva Recopilación,
este trabajo encomendado a una serie de juristas en 1562, revisado y terminado por el licenciado
Atienza, luego fue remito al consejo de Castilla y el 14 de marzo de 1567 fue promulgado, el cual
estuvo vigente hasta 1805, año en que fue publicada la Novísima Recopilación; las leyes estaban
integradas por doscientos catorce títulos.

De estas leyes se puede destacar lo siguiente:

 El juez al aplicar la pena debía hacerlo de acuerdo al las circunstancias que hubieran rodeado
el acto delictivo.

 El que fuere menor de diez años y medio quedaba exento de sanción.

 Las penas eran corporales o pecuniarias.

 En la pena de muerte las pruebas debían ser tan claras que no dejaran duda alguna de la
culpabilidad del sindicado y no podía hacerse por lapidación o crucifixión.

 Penas como quemas la cara y sacar los ojos o cortar las nariz eran aplicadas únicamente en
aquellos casos señalados expresamente por la ley.

 La pena de destierro era aplicada por delitos políticos y tenia que ser señalada por el rey.

 Las penas debían ser impuestas al delincuente solo después de probado el delito, mediante
prueba aceptada por el Derecho o mediante confesión del imputado.

 También se mantenía el “In dubio pro reo”, por ser mas justo absolver al culpable que castigar
al inocente”.

En la época colonial el poder soberano estaba centralizado en el rey, quien delegaba su facultad a los
jueces. Se llamaba “Jurisdicción Suprema”, aquella que residía en el monarca y “Jurisdicción Absoluta”
era aquella concedida por el monarca al súbdito. En la estructura de la administración de Justicia
estaba configurada por las Reales Audiencias de las Indias que en total fueron doce y en Guatemala
existía la Audiencia Chancillería de Santiago de Guatemala. Sus atribuciones era jurisdiccional,
gubernativo y administrativo; los ministros de nominados “Alcaldes del Crimen” por conocer asuntos
penales y los oidores en cambio, lo hacían en el ámbito civil.

7.3 LA CODIFICACIÓN GUATEMALTECA DEL DERECHO PENAL:

En la historia de Guatemala se han promulgado cinco códigos penales hasta la fecha:

I.Se promulgo en el año de 1834, durante el gobierno del Dr. Mariano Gálvez, y estuvo en vigor por
mas de cuarenta años;

II.Se aprobó en el año de 1877, durante el gobierno del General Justo Rufino Barrios;

III.Entro en vigor en 1889, durante el gobierno del General Manuel Lisandro Barillas, rugiendo casi
cincuenta años;

IV.Se aprobó en 1936, durante el gobierno del General Jorge Ubico, estando vigente casi cuarenta
años, y;

V.Que es el que actualmente nos rige, entra en vigencia el día 1 de enero de 1974, durante el gobierno
del General Carlos Arana Osorio.

El código actual fue elaborado en su mayoría por el Licenciado Hernán Hurtado, y cobro vida con el
decreto 17-73 del Congreso de la República de Guatemala. Si echamos un vistazo a los dos últimos
códigos penales, fácil es apreciar que le Código penal abrogado refleja las influencias de la corriente
clásica del derecho penal. El código actual presenta una estructura más técnicamente acabada que el
anterior, entre las novedades se ha limitado a introducir algunos postulados de la Escuela Positiva,
muchas veces sobre bases y principios de la Escuela Clásica que aún conserva. La sobresaliente critica
que se le puede hacer a su Parte General, es una seria falta de definiciones precisas respecto de los dos
institutos mas importantes, como lo son el delito y la pena, además de una serie de medidas de
seguridad que solo sirven de ornamento pues en la practica nunca se llevan a cabo. En la parte
especial nuestro ordenamiento penal presenta un sinnúmero de figuras delictivas cuya tipificación no
guarda relación con nuestra realidad social, por lo que su vigencia es solo aparente.

8. FUENTES DEL DERECHO PENAL:

Introducción: El termino fuentes del Derecho Penal se refiere al lugar de origen o de nacimiento del
mismo, tratando con ello de establecer con precisión el punto de partida de las normas jurídico
penales que, por su propia naturaleza y por los bienes jurídicos que tutelan, tienen peculiaridades que
las hacen diferentes a las demás normas del ordenamiento jurídico. Plantearemos dos clasificaciones,
una que las distingue en fuentes reales o materiales y fuentes formales, y la otra que las divide en
fuentes directas (Inmediatas) y fuentes indirectas (mediatas).

8.1 FUENTES REALES O MATERIALES:

También reciben el nombre de sustanciales, tienen su fundamento en la realidad social de los hombres
y los pueblos y se refiere a los hechos naturales, alas expresiones humanas o a los actos sociales que
determinan el contenido de las normas jurídico-penales, es decir, son las expresiones y manifestaciones
socio-naturales previas a la formación de una ley penal.

8.2 FUENTES FORMALES:

Se identifican con el proceso de creación jurídica de las normas penales y los organismos del Estado
técnicamente destinados a este proceso (Organismo Legislativo). En sentido amplio, las fuentes
formales del Derecho, tienen íntima relación con el sujeto del cual emanan con exclusividad las
normas jurídicas, que es el Estado y sus órganos correspondientes.

Fuentes Directas o inmediatas: Son aquellas que por si mismas tienen la posibilidad de emanar directa
e inmediatamente del Derecho Penal, es decir, normas imperativo-atributivas que describen delitos,
penas y medidas de seguridad. Las fuentes del Derecho Penal, suelen dividirse en fuentes directas de
producción, y fuentes directas de cognición; Las fuentes de producción se refieren al poder que dicta
las normas o la autoridad que declara el derecho , que no es mas que el Estado atreves del Organismo
Legislativo; y las fuentes de cognición se refieren a la forma que el derecho objetivo asume en la vida
social y en la cual se manifiesta la expresión de la voluntad del legislador, es decir, los códigos y las
leyes penales.

Para nuestro ordenamiento la ley es la única fuente directa de producción y cognición del Derecho
Penal, en virtud que nuestro sistema gira estrictamente alrededor del principio de reserva, de defensa
o de legalidad (Nullum Crimen, Nulla Poena sine Lege), al establecer el artículo 1º del Código Penal
que “Nadie podrá ser penado por hechos que estén expresamente calificados como delitos o faltas,
por ley anterior a su perpetración; ni se impondrán otras penas que no sean las previamente
establecidas en la ley” . ello significa que en nuestro medio no hay mas fuente de producción y
cognición de Derecho Penal, que la misma “Ley Penal”. El principio de legalidad que se proyecta
como un dispositivo que tiende a evitar la arbitrariedad judicial del Estado a través delos órganos
jurisdiccionales en cuanto a la valoración de conductas que han de considerarse delictivas, y la
imposición de pena y medidas y seguridad, buscando con ello dar certeza y seguridad jurídica a los
ciudadanos, consagrando a la ley penal como la exclusiva fuente directa e inmediata de Derecho
Penal, relegando a un segundo plano, como fuentes indirectas o mediatas, la costumbre, la
jurisprudencia, los principios generales del Derecho, la doctrina científica y los tratados internacionales
que juegan también un papel importante en la creación del Derecho Penal. “La creación de figuras
delictivas o categorías de estado peligroso y el establecimiento o agravación de las penas o medidas
de seguridad, solo puede realizarse mediante una ley” Cerezo Mir.

8.3 LA LEY PENAL:

En sentido general y desde el punto de vista más amplio LA LEY se puede definir como el conjunto de
normas legales emitidas por el Estado a través de sus órganos competentes, que tiene por objeto
regular la vida y garantizar la convivencia pacifica de los ciudadanos dentro de una sociedad
jurídicamente organizada; o bien la ley es una disposición jurídica de carácter general, emanada de los
órganos del Estado que tienen encomendado el desempeño de las funciones legislativas. La facultad
de castigar que corresponde con exclusividad al Estado (Ius Puniendi), se manifiesta para su aplicación
a través de un conjunto de normas jurídico-penales (Ius Poenale), que tienden a regular la conducta
humana en una sociedad jurídicamente organizada. Ese conjunto de normar penales, tienen como
característica peculiar un doble contenido la descripción de una conducta humana (delito) y la
descripción de su consecuencia penal (penas y medidas de seguridad), son estas a las que
denominamos leyes penales. Rodríguez Devesa, parte de esta formula: “Si A (el autor) comete D (un
delito), se le impone P (una pena). Estáticamente considerada esta formula es una proposición
condicional que consta de dos partes: un PRESUPUESTO, que consiste en la descripción de una
conducta humana, y una CONSECUENCIA IMPERATIVA, la de que si esa conducta se realiza hay que
imponer una pena” Dinámicamente considerada, el juicio valorativo implícito en toda ley penal, se
traduce en una desaprobación de la conducta que se trate (presupuesto). Es decir la ley penal
constituye tanto norma de valoración, como una norma de determinación, La primera precede desde
una perspectiva lógica-conceptual, a la segunda aunque históricamente se establezcan de modo
coetáneo, pues el desaprobado es lógicamente previo al prohibir. A la ley penal solamente interesan
las actividades o inactividades humanas que intencionalmente o por descuido se traducen en perjuicio
de los demás.

La ley penal puede objetivizarse por medio de la ley penal ordinario (Código Penal); por medio de
leyes especiales (Ley de narcoactividad); Decretos leyes (Ley de protección al consumidor); y,
finamente los Convenios Internacionales suscritos y ratificados por Guatemala, y se convierten en
leyes vigentes y obligatorias para los habitantes del país, como el Código de Bustamante o Código de
Derecho Internacional Privado, o el Pacto de San José.

A las leyes elaboradas a través de todo proceso técnico para la creación de las leyes en los órganos
técnica e idóneamente establecidos para ello, se denominan “LEYES PENALES FORMALES” (Código
Penal), y a los preceptos de carácter general que describen alguna conducta ilícita y van acompañados
de una pena, pero que precisamente no han emanado del Organismo Legislativo, porque nacen
dentro de un gobierno de facto o en un periodo de emergencia, se les denominan “LEYES PENALES
MATERIUALES” (Ley de Protección al Consumidor Decreto 1-85).

8.4 LAS LEYES PENALES COMPLETAS:

Se denominan así a los preceptos penales de carácter general, que básicamente describen con alguna
precisión y de manera concreta lo que puede constituir una conducta humanan delictiva, e
inmediatamente como complemento, señala la pena o medida de seguridad a la que se puede hacer
acreedor en caso de realizar la conducta que describe la norma. Se distingue, por ello, en la ley penal
dos elementos, la norma y la sanción, estas leyes penales que contienen la norma y la sanción son las
que se consideran como leyes penales completas.

8.5 LEYES PENALES EN BLANCO O ABIERTAS:

Se le denominan así a los preceptos penales de carácter general, que señala con precisión las sanciones
que han de imponer, a conductas que no están expresamente determinadas en esa norma. La
descripción de estas conductas hay que buscarla en esa norma. La descripción de estas conductas hay
que buscarla en otra del mismo o diferente cuerpo legal. Sebastián Soler refiere la ley penal o abierta
no cobra valor, sino después de dictada la ley o reglamento a que se remite y para los hechos
delictivos posteriores a esta, mientras tanto asienta Binding – La ley penal es como un cuerpo errante
que busca su alma.-

Las posibilidades de remisión son tres: a) La ley se remite a otro precepto contenido en
la propia ley penal; b) la ley se remite a otra ley distinta y c) la ley se remite a una disposición de
rango inferior, por ejemplo un reglamento. Es importante advertir que las leyes penales en blanco o
abiertas son distintas de las denominadas “Leyes Penales Incompletas”, por que éstas no dependen
precisamente del auxilio de otra ley o reglamento, sino mas bien de una interpretación extensiva (sin
caer en analogía), ya que en su estructura son deficientes y muy limitadas, no expresan tofo lo que el
legislador realmente quiso decir. Finalmente hay que diferenciarla de la leyes penales incompletas, de
las llamadas “Lagunas Legales”, por cuanto que en estas ultimas existe carencia absoluta de regulación
legal, es decir no existe ninguna norma legal que regule determinada tipo de conducta, entonces
decimos que estamos frente a una laguna legal.

8. 6 EL PRINCIPIO DE LEGALIDAD:

Antecedentes Históricos: En cuanto a su “Origen y Desarrollo”, se dice que sus antecedentes mas
remotos pudieran encontrarse en el Derecho Romano, en el Derecho Canónico, en los Fueros
aragoneses de la Edad Media y en la Carta Magano togada en Inglaterra por el Rey Juan Sin Tierra en
1225. Con Mayor puntualidad el nacimiento del Principio de Legalidad, se asienta en la corriente
Filosófica denominada Iluminista o de la Ilustración, y específicamente en la famosa obra de Cesar
Bonesana, mas conocido como el Marqués de Beccaria, a través de su libro “De los Delitos y de las
Penas” (Dei delitti e delle pene), en 1764, y que a entender de Cerezo Mir, acusa la influencia dela
teoría del contrato social de Rousseau y la teoría de la división de poderes de Montesquieu. Con el
triunfo dela Revolución Francesa, el principio de legalidad en los delitos y las penas se convierte en
uno de los pilares fundamentales del Derecho Penal liberal y en un fino exponente del Estado de
Derecho. El principio de Legalidad se ha identificado siempre con la clásica expresión latina “Nullum
crimen, nulla peona sine lege” que se le adjudicara al tratadista Feuerbach al formular su teoría de la
pena como coacción psicológica. L a preocupación por la seguridad jurídica llevó a formular en la
Declaración de los Derechos Humanos del Hombre de 1948, el principio que nadie será condenado
por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos según el derecho
nacional o internacional. Tampoco se impondrá pena mas grave que la aplicable en el momento de
la comisión del delito.” E rigor esta declaración no coincide con el principio de legalidad, pues alude
al Derecho nacional e internacional y en algunos casos la fuente puede nos ser el Derecho sino la
costumbre.

Garantía que Implica el Principio de Legalidad: El principio de legalidad funciona como un dispositivo
legal que tiende a proteger al ciudadano de la posible arbitrariedad judicial del estado. De su primer
sentido “Nullum crimen, nulla peona sine lege”, se deriva el “Nullum crimen, nulla peona sine lege
previa” que indudablemente reconoce las ideas garantistas del principio de la irretroactividad de la ley
penal incriminadora ora y del principio de retroactividad de la ley penal mas benigna como
consecuencia del principio de legalidad. Con desdoblamiento al “Nullum crimen, nulla peona sine
lege stricta” queda prohibido el uso de la analogía para crear figuras delictivas o justificar,
fundamentar o agravar penas y más recientemente con el aparecimiento del “Nullum crimen, nulla
peona sine lege certa” conocido como el principio de taxatividad, de determinación o de certeza,
quedan totalmente prohibidas las incriminaciones indeterminadas. Se trata de una garantía en todos
los estados de orientación democrática y liberal. Con la efectiva observancia del Principio de
Legalidad se busca impedir la actuación del Estado de forma absoluta y arbitraria, de tal manera que
la conducta humana posible de reprobación penal, debe estar prevista expresamente en la ley penal
vigente en la época en que el acto antijurídico se produjo. Este principio da a la palabra ley el sentido
de norma preestablecida de una acción que se juzga delictiva; asume el carácter de un principio
necesario para la construcción de toda actividad punitiva que pueda ser de producto de un proceso,
por cierto u proceso no concluido, y es más, los aspectos nuevos del problema revelan la imperiosa
necesidad de reforzarlo. Una de las formas mas arteras de derogar el principio, consiste en crear
delitos con conductas no definidas, trazándolos como tipos abiertos, que a nuestro entender cuando
son la base de una acusación podrían devenir inconstitucionales.

El principio de legalidad implica tres tipos de garantía: a) LA GARANTIA CRIMINAL (Nullum crimen,
sine lege); b) LA GARANTIA PENAL (Nullum peona, sine lege); c) LA GARANTIA PROCESAL (Nullum
proceso, sine lege). Las dos primeras quedan establecidas en el articulo 17de la constitución, 1ª del
Código Penal, 84 del Código Penal. Así mismo el principio de legalidad se complementa con el
Principio de Exclusión de analogía: “por analogía los jueces no podrán crear figuras delictivas ni
aplicar sanciones”. Así lo declaro el Tribunal de Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos Contra el
Ambiente del Departamento de Jutiapa, en sentencia emitida el doce de agosto de 1998. En cuanto a
la tercera se fundamenta en el articulo 2 del Código Procesal penal. Junto a la garantía procesal está la
la garantía Jurisdiccional a la que hace referencia la doctrina y que se debe garantizar el Principio de
Legalidad, nuestra Constitución lo contemple en el artículo 12 y en el artículo 4 del Código Procesal
Penal. Una garantía importante pero que no siempre esta recogida en las legislaciones el la de la
Ejecución Penal, la cual consiste en que en la aplicación de un apena o una medida de seguridad no se
restrinja más derechos que los previstos en la ley y los indicados específicamente en la sentencia. Lo
mas importante seguimos creyendo es la eficaz e idónea interpretación de la misma constitucional que
al recoger una garantía, debe ser del más amplio alcance y por supuesto debe operar para todo el
ordenamiento jurídico., por ello sostenemos que la constitucionalidad del principio de legalidad, no
se limita únicamente al Derecho Penal, ni al Derecho Tributario. El principio de legalidad se aproxima
más a una garantía constitucional que a un derecho individual que no tutela específicamente un bien
sino asegura la particular prerrogativa de repeler obligaciones que sean impuestas por otra vía que se
la de la ley. El principio del legalidad inserto en el articulo 17 de la constitución garantiza por si mismo
el principio de reserva. La actual constitución consideramos no ha sido interpretada de manera rica y
abundante por lio que muchos litigantes intentan desnaturalizarla al pretender usarla como una
tercera instancia planteando inconstitucionalidades totalmente improcedentes, lo que nos obliga a
desarrollar, interpretar y aplicar nuestro Derecho penal desde una perspectiva constitucional,
desarrollando los principios básicos que en ella se encuentran.

Problema que plantea el Principio de Legalidad: El principio de legalidad resulta ser una acción que
desde el punto de vista formal, rige todo el sistema de justicia penal guatemalteco, constituyéndose en
la cúspide constitucional en una garantía jurídica, política y social del ciudadano al Ius puniendi del
Estado. Sin embargo es un principio que nunca es susceptible de plena realización, no solo porque en
la practica depende muchas veces de una adecuada y estricta interpretación judicial, sino porque en la
estructuración de la parte especial de los Códigos Penales, se necesitaría de un exagerado casuismo
para describir en lo abstracto de la norma, la rica variedad de hechos que podrían darse en la vida
real.
En atención a lo expresado podemos decir que los mayores y más delicados problemas que pueden
poner en riesgo el principio de legalidad están: 1- los tipos penales abiertos; 2- las leyes penales
indeterminadas; 3- las conductas culposas que requieren de una valorización del juzgador.

Analogía e Interpretación Analógica: Existe sustancial diferencia que mientras la analogía esta
prohibida la interpretación analógica esta permitida, expliquémoslas:

La analogía es la semejanza entre cosas e ideas distintas, cuya aplicación se admite en algunas ramas
del derecho, para resolver un caso no previsto en la ley, mediante otro que siendo análogo o similar
si esta previsto. Por lo que para que haya analogía se requiere entonces una “laguna legal”. En
Guatemala el Articulo 7 del Código penal tienen como fundamento el principio de legalidad de tal
manera que utilizar la analogía como un recurso para integrar la Ley penal frente a una laguna legal,
esta absolutamente prohibido. A pesar de ello aceptamos a la analogía en el campo de las eximentes y
atenuantes de la responsabilidad penal y en las causas extinguen el delito o la pena, por cuanto se
trata de normas que no afectas las garantías jurídico penales de la persona.

En cuanto a la integración analógica ésta está permitida como un recurso interpretativo, que consiste
en una interpretación extensiva de la Ley Penal cuando buscando el espíritu de la misma encontramos
que el legislador se quedó corto en la exposición del precepto legal, por lo que debe interpretarse
extensivamente sin caer en la analogía.

8.7 FUENTES INDIRECTAS O MEDIATAS:

Son aquellas que por si mismas no tienen la virtud de crear normas jurídicas con carácter obligatorio,
empero si pueden influir y coadyuvar en forma indirecta y mediata en la creación y proyección de
nuevas normas jurídico penales, además que pueden ser de mucha utilidad en la interpretación,
valoración y aplicación de la ley penal en casos concretos. Pero se considera que carecen de eficacia
coercitiva que solo se le reconoce a la ley, y consecuentemente no son de acatamiento obligatorio,
entre estas tenemos:

La costumbre: Un conjunto de normas jurídicas no estrictas ni impuestas por el uso y de observancia


general obligatoria dentro de una región o grupo social determinado. Por lo que no puede ser
tomada como una fuente directa del derecho penal pues entraría en franca contradicción de principio
de legalidad y el principio de exclusión por analogía.

Los Principios Generales del Derecho: Los valores máximos a que puede aspirar el derecho como
ciencia, es decir LA JUSTICIA, LA EQUIDAD Y EL BIEN COMUN, que en el Derecho Penal por su
Naturaleza abstracta y por la primacía del principio de legalidad no puede ser fuente directa o
inmediata del mismo.

Los Tratados Internacionales: Se refiere a los convenios o tratados entre diferentes países que han sido
suscritos, aceptados y ratificados por Guatemala, pero no pueden suplir ala ley como fuente directa
del Derecho Penal.

La Jurisprudencia: En sentido Amplio es la reiteración de falos emitidos por los Órganos


Jurisdiccionales en un mismo sentido. En sentido estricto es el derecho a la doctrina formada por los
Sentencias y Resoluciones emitidas en forma reiterada, en un mismo sentido y en una misma materia
por la Corte Suprema de Justicia. En legislaciones como la nuestra los tribunales de justicia no trabajan
para crear derecho, sino solamente aplican a través de las leyes escritas, por lo que la jurisprudencia
no podría considerarse fuente directa del Derecho Penal ya que se trate de criterios o normas de
aplicación probable, es decir, no esta necesariamente a los criterios mantenidos en las sentencias
anteriores.

La Doctrina: “Derecho Científico”, y se refiere al conjunto de teorías, opiniones y aun especulaciones


que sobre materia realizan los Juspenalistas, los Doctos en Derecho Penal. Puede considerarse como
reformas o nuevos cuerpos legales con el fin de satisfacer las exigencias de un nuevo Derecho Penal
Científico, pero no como fuente directa del Derecho Penal.

9. LA LEY PENAL EN EL TIEMPO:

Introducción: En nuestro Derecho penal Guatemalteco identificamos como ámbito de validez


temporal de la Ley Penal y que específicamente se refiere al tiempo de duración, periodo de vida o
tiempo de vigencia de una ley penal, y los hechos o actos que deben regularse bajo su imperio. Las
normas penales nacen y se proyectan hacia el futuro, reglando únicamente hechos o actos nacidos con
posterioridad a su vigencia, es decir miran siempre hacia el porvenir no al pasado. Las normas
desarrolladas por los hombres, como las penales nacen, desarrollan su eficacia y mueren.

Eficacia temporal de validez de la Ley Penal: Se denomina así al periodo de comprendido entre el
inicio de la vigencia de una ley penal, hasta su abrogación o derogación; es decir el tiempo que media
entre su nacimiento por la promulgación y publicación, y su muerte por la abrogación o derogación.
El proceso de nacimiento (no de creación) de una ley esta determinado básicamente por tres fases: LA
APROBACIÓN, que la realiza el Organismo Legislativo; LA SANCIÓN Y LA PROMULGACIÓN, donde
el Organismo Ejecutivo declara su existencia y ordena su ejecución; y LA PUBLICACIÓN, que se
refiere a la difusión en el diario oficial. El periodo que media entre la publicación de una ley y el inicio
de su vigencia la conocemos como “VACATIO LEGIS”, una vez finalizada la vacatio legis, se inicia la
vigencia de la ley, es decir la eficacia temporal de validez, que termina con la abrogación (si es total) o
la derogación (si es parcial) de la misma.

9.1 LA SUCESIÓN DE LAS LEYES:

En la doctrina se le conoce con este nombre al proceso por medio del cual unas leyes suceden a otras,
cesando al vigencia de unas y principiando la de otras, determinado a través del mismo la eficacia
temporal de validez de ellas. Al respecto Luis Jiménez de Asúa plantea que la vigencia de una ley cesa
por uno de los supuestos siguientes:

a) Por otra ley ulterior;

b) Por llevar en el propio texto o en el de otra ley, igual o superior rango, la fecha de
caducidad;

c) Por haber desaparecido el objeto, las circunstancias o los privilegios que le dieron
nacimiento.

Y en la ley guatemalteca, en el artículo 8 de la Ley del Organismo Judicial se encuentra regulada la


derogación de las leyes.

9.2 LA IRRETROACTIVIDAD DE LA LEY PENAL:

El profesor Rodríguez Devesa, Advierte que el mismo esta bajo el signo del principio de identidad
entre su vigencia formal y su vigencia material, que explica así: La vigencia formal comienza con su
entrada en vigor y concluye con la derogación. La vigencia material consiste en la aplicación de la ley
a los hechos ocurridos bajo su imperio. El principio de identidad antes mencionado tiene por
consecuencia el que la vigencia material coincida con el periodo de vigencia formal. En principio la ley
penal se aplica solo aquellos hechos ocurridos desde que entro en vigor hasta que fue derogada. Esto
se expresa mediante el principio de irretroactividad, que constituye la regla general. Una excepción a
esta regla, y con ello el principio de identidad, es la retroactividad de la penal más favorable.

Irretroactividad de la ley: Es consecuencia del Principio de Legalidad por lo que responde a razones de
seguridad jurídica de los ciudadanos frente al poder punitivo del Estado, por lo que en nuestro país ha
sido elevado a categoría de rango constitucional como un derecho individual de las personas, así lo
establece el artículo 15 de la Constitución de Guatemala. El principio de irretroactividad es una
exigencia de la seguridad jurídica, y opera con vigencia con carácter general en el Derecho Penal
moderno, como consecuencia de la influencia de los pensadores dela ilustración. El principio de
retroactividad de las leyes penales está proclamado en la Declaración Universal de los Derechos del
Hombre del 10 de diciembre de 1948, articulo 11.2. El profesor Rafael Márquez aclara que pese a todo
lo dicho, ha habido excepciones al principio de irretroactividad de la ley penal en algunos
ordenamientos positivos como los Tribunales de Nüremberg, que aplicaron leyes para castigar los
horribles crímenes contra la humanidad de los dirigentes fascistas, principalmente alemanes Otro
sector de la doctrina a pretendido con una orientación eminentemente civilista, fundamentar la
irretroactividad de la leyes penales, en la teoría de lao “Derechos adquiridos”, sin tener ningún éxito;
Cerezo Mir sostiene que el delito no puede ser considerado como un medio para adquirir un Derecho
a ser sancionado con arreglo a las leyes vigentes en el momento de su realización. El principio de de la
leyes penales, responde a razones ce certeza seguridad jurídica que debe tener roda persona frente al
derecho de castigar del Estado en un sistema jurídico constitucionalmente organizado, eminentemente
garantista y protector de los derechos humanos, y viene a ser consecuencia del principio de legalidad
(Nullum crimen nulla poena sine lege). La doctrina reconoce como principio universalmente valido, la
irretroactividad de las leyes y consecuentemente, la irretroactividad de la ley penal como regla
general, empero la retroactividad como excepción, siempre y cuando ésta favorezca al reo.

9.3 RETROACTIVIDAD DE LA LEY PENAL:

La denominada extractividad en el Código Penal guatemalteco, contiene la “EXCEPCIÓN” al principio


general de la “IRRETROACTIVIDAD” por el cual la ley solo debe aplicarse a los hechos ocurridos bajo
su imperio, es decir, bajo su eficacia temporal de validez. Por lo que cabe preguntarnos ¿es posible
aplicar la ley penal a casos ocurridos fuera de la época de su vigencia? La respuesta es “afirmativa” y el
fundamento lo encontramos en el artículo 15 constitucional y el artículo 2 del Código Penal. Lo que es
posible con un a doble condición sine qua non, que sea matera penal por supuesto, y que la
aplicación de la misma sea favorable al reo.
Retroactividad de la Ley Penal: Es excepción a la regla general de la irretroactividad de la ley, y en
nuestro país tiene rango de garantía constitucional al establecer que la ley no tiene efecto retroactivo,
salvo en materia penal cuando favorezca el reo.

La retroactividad consiste en aplicar una ley vigente con efecto hacia el pasado, a pesar de que se haya
cometido el hecho bajo el imperio de una ley distinta y ya se haya dictado sentencia. Cuando la ley
posterior al hecho se vuelve hacia atrás para juzgar ducho hecho nacido con anterioridad a su
vigencia, estamos ante un caso de retroactividad. Cerezo Mir expone que algunos autores
fundamentan la naturaleza o justificación de esta excepción en la justicia. No son pues únicamente
razones de humanidad (humanitatis o pietatis causa) la que sirven de fundamento a la retroactividad
de las leyes penales favorables, La aplicación de la nueva pena más leve es justa y la de la pena más
severa de la ley derogado, innecesaria.

9.4 ULTRACTIVIDAD DE LEY PENAL:

Con la misma naturaleza y con los mismos principios de la retroactividad, opera la denominada
Ultractividad que es el caso contrario a la retroactividad, siempre que se cumpla el presupuesto que
sea favorable al reo, lo que significa que en caso que una ley posterior al hecho sea perjudicial al reo,
entonces seguirá teniendo vigencia la anterior. Nuestra legislación peal sustantiva encierra dentro de la
denominada “Extractividad” la “retro” y la “ultra”, que en todo caso se refiere a la aplicación de la
ley penal mas benigna.

Casos que pueden presentarse en la sucesión de leyes penales:

 La nueva Ley crea un tipo penal nuevo;

 La Ley nueva destipifica un hecho delictuoso;

 La Ley nueva mantiene la tipificación del hecho delictivo y es mas severa;

 La Ley nueva mantiene la tipificación del hecho delictivo y es menos severa.

La retroactividad de la Ley Penal y la Cosa Juzgada: Se ha discutido una posible contradicción entre la
“Retroactividad” y la “Cosa Juzgada”; esto se basa a que la retroactividad de la ley más favorable
encuentra su límite de aplicación en la llamada “Santidad e la Cosa Juzgada”. El criterio que prevalece
hoy día es en sentido contrario, es decir, que debe aplicarse el principio de retroactividad con gran
generosidad, mas allá de la cosa juzgada, lo cual es justo. Porque no se trata de negar la autoridad de
cosa juzgada a la sentencia definitiva, pues esto solo podría penarse si se pretendiere un nuevo juicio
(Márquez Piñero). En nuestra legislación pareciera que existe contradicción entre el artículo 18 del
Código Procesal Penal y el 2 del Código Penal, he aquí el problema si partimos que ambas normas
son ordinarias y se encuentran en un nivel jerárquico, sin embargo, lo procedente es aplicar
retroactivamente la ley penal mas benigna al condenado, no solo por que científicamente prevalece la
norma sustantiva sobre la adjetiva, sino por que la retroactividad de la ley penal favorable al reo
tiene en nuestra legislación rango constitucional, en tal sentido no existe la aparente contradicción ; la
Extractividad cuando es favorable al reo debe aplicarse de manera ilimitada.

9.5 EL CASO DE LAS LEYES INTERMEDIAS:

El problema se plantea cuando al cometerse un hecho delictivo estaba en vigor una ley penal, que fue
derogada posteriormente por otra más favorable, pero en el momento del juicio ésta había sido a su
vez derogada y sustituida por otra más severa. Lo cual significa que le principio fundamental en la
resolución de casos ante éste tipo de problema, es aplicar siempre la ley penal mas favorable al
procesado.

El caos de las Leyes Excepcionales o Temporales: Son aquellas que fijan por si mismas su ámbito de
validez temporal. En la doctrina un buen número de penalistas sostiene que estas leyes no permiten la
aplicación retroactiva ni ultractiva de la ley penal, sin embargo el ordenamiento penal guatemalteco si
lo admite, según lo establece el artículo 3 del Código Penal.

10. LA LEY EN EL ESPACIO:

Introducción: En nuestro derecho penal guatemalteco se identifica como Ámbito Espacial de Validez
de la Ley Penal con que se pretende estudiar y explicar el campo de aplicación que puede tener la ley
penal dentro y fuera del territorio de un país determinado. Es el resultado de un conjunto de
principios jurídicos que fijan el alcance de la validez de las leyes penales del estado con relación al
espacio; se refiere al alcance territorial en cuanto a la aplicación de la misma, que por su puesto es
mucho mas amplio que lo denominado territorio como concepto jurídico. En definitiva el problema
que se plantea se centre en establecer cual es el Estado competente para enjuiciar o sancionar un
delito en función de lugar en que se ha cometido el hecho delictivo. Asi pues, vemos como un
determinado supuesto, los Estados ceden parte del ejercicio de su soberanía – potestad punitiva- en
aras a una ejor colaboración internacional en la persecución de delitos, en virtud de los principios
distintos a la territorialidad tales como la nacionalidad del delincuente, o la protección de intereses
supranacionales.

10.1 PROBLEMA DE LA EFICACIA ESPACIAL DE VALIDEZ DE LA LEY PENAL:

PRINCIPIO DE TERRITORIALIDAD:

Es el más dominante para explicar el alcance espacial de la Ley Penal. La Ley Penal debe aplicarse
únicamente a los hechos cometidos dentro de los límites del territorio del Estado que la expide, y
dentro de esos límites debe aplicarse a autores y cómplices de los delitos o faltas, sin importar su
condición de nacional o extranjero, de residente o de transeúnte, ni la pretensión punitiva de otros
Estados. La ley penal se aplica a todos los delitos cometidos dentro del territorio del Estado, con
absoluta independencia de la nacionalidad de los delincuentes, ya sean en ciudadanos o extranjeros;
es decir, la ley penal es fundamentalmente territorial. Tiene una doble vertiente: a) POSITIVA: la ley
penal se aplica a todos los residentes o habitantes del espacio territorial de una nación; b) NEGATIVA:
La ley penal en términos generales, no suele aplicarse a nadie fuera del territorio del Estado, de esto se
deriva que ni las leyes ni las sentencias procedentes del extranjero tienen eficacia dentro de territorio
penal de cada Estado. Este principio de la territorialidad, que triunfa con la revolución francesa, esta
admitido en la mayor parte de las legislaciones como principio básico para regular la eficacia de la ley
penal en el espacio. El territorio en sentido jurídico comprende todos los lugares a los que se
extienden la soberanía del Estado, incluye el espacio terrestre, el marítimo y el aéreo sometido a la
soberanía del Estado. Los edificios de las delegaciones extranjeras forman también parte del territorio.
Es de principio juega el papel de regla general, se fundamenta en la soberanía de los estados y en el
Articulo 4 de nuestro código penal.

Excepciones al principio de territorialidad:

Principio de extraterritorialidad: Es una particular excepción al principio general, y plantea que la ley
penal de un país, si puede aplicarse a delitos cometidos fuera de su territorio, asi lo fundamentan los
Artículos 5 y 6 del código penal. El principio de extraterritorialidad, como excepción al principio
básico de territorialidad, se fundamenta para su existencia legal y para su aplicación a casos concretos
en los siguientes principios doctrinarios:

Principio de la Nacionalidad o de la Personalidad: Se dice que apareció en la legislación Italiana de la


edad media, según el cual la ley penal debe aplicarse a todos los delitos cometidos por sus
ciudadanos, en cualquier lugar del extranjero ya sea contra sus ciudadanos o contra extranjero. Se
aplica únicamente a sus ciudadanos cualquiera que sea el lugar donde realicen las conductas delictivas
aunque las haya realizado en un país extranjero. El principio de personalidad es una consecuencia de
la cláusula de no entrega del nacional que se estipula en los tratados de extradición y del a norma
internacional “Aut dedere aut ounire”. Por este principio la ley del Estado sigue al nacional donde
quiera que esté de modo que la competencia se determina por la nacionalidad del autor del delito y
tiene en la actualidad aplicación. (ver articulo 5 inciso 3 de nuestro Código Penal citado).

Principio Real de Protección o de Defensa: Fundamenta la extraterritorialidad del la Ley Penal,


permite al Estado castigar los delitos cometidos en el extranjero, con independencia de que su autor
sea nacional o extranjero, cuando lesione sus intereses. Castiga únicamente los delitos cometidos en el
extranjero que lesionan intereses del Estado que se consideran esenciales. Por este principio la
competencia de un Estado para el ejercicio de la actividad punitiva, esta determinada porque el
interés lesionado o puesto en peligro por el delito sea nacional, es decir, que su finalidad es la defensa
o la protección de los intereses nacionales, cuando los ataques provengan del extranjero, no
importando la nacionalidad de su autor.

Principio de Justicia Universal: Conforme al Estado en cuyo territorio ha sido detenido in delincuente,
es competente para juzgarle cualquiera que sea su nacionalidad y aunque haya cometido el delito en
el extranjero y contra extranjeros. El Estado en cuyo territorio era detenido el delincuente debía:
entregarle o castigarle. La aplicación de este principio implica la consideración del delito como un
ataque a los intereses d la comunidad internacional y una cierta uniformidad de las legislaciones
penales. Dicho principio se ha generalizado y ha sido incorporado a la mayoría de legislaciones
penales modernas. Su fundamento se encuentra en el artículo 5 del Código Penal.

Derecho Penal Internacional y Derecho Internacional Penal: El Derecho penal Internacional se refiere
al derecho interno de cada país que regula la aplicación extraterritorial de la ley penal nacional, es
decir la aplicación de la ley penal del Estado a casos o hechos ocurridos en territorio de país
extranjero. Jeremías Bentham, lo definía como el conjunto de reglas jurídicas del derecho nacional,
relativas a los límites de su aplicación en el espacio. Ha ampliado su extensión, ya que abarca aparte
de las normas referentes al auxilio jurídico internacional, las disposiciones dictadas por la colectividad
de los Estados civilizados.
El Derecho Internacional Penal se refiere al derecho que surge de la comunidad internacional con el
objeto de protegerse internacionalmente, a través de un conjunto de normas jurídicas a las que
pudieran estar sometidos los ciudadanos de todas las naciones y puedan ser aplicadas por tribunales
internacionales que tutelarían bienes o valores de interés internacional.

Mientras el primero es una rama del Derecho Penal, el segundo es una rama del Derecho
Internacional. Entre los intentos de crear un Derecho Internacional penal podemos mencionar: El
Tratado de Versalles, el Estatuto de Londres, el Tribunal Internacional para el extremo Oriente.
Actualmente la creación de u Tribunal penal internacional esta tomando mas fuerza. Así el estatuto
aprobado en Roma el 17de julio de 1998 para el establecimiento de una Corte Penal Internacional
autónoma y permanente supone el inicio de un proceso para la protección de los derechos humanos
violados por los mas graves crímenes internacionales.

10.2 LA EXTRADICIÓN:

Definición: Desde el punto de vista etimológico proviene del prefijo ”ex” que significa “fuera” y la
palabra “traditio” que jurídicamente significa “entrega”, por lo que se definido así: Es el acto en virtud
del cual el gobierno de un Estado entrega al de otro, un sujeto a quien se le atribuye la comisión de
un determinado delito para someterlo a la acción de los tribunales de justicia de este. (Puig Peña,
1959:211)

Su Importancia: Juega un papel de primer orden por cuanto los países del mundo cada vez tienden a
no ejecutar las sentencias extranjeras. Sin embargo no siempre fue reconocida la legalidad de la
extradición, muchos se pronunciaron en contra argumentando que atenta en contra del derecho de
libre acceso al territorio de un Estado y en contra del derecho de habitar donde se quiera, pero el
criterio general hoy día ha sido a favor de las misma. La soberanía de los Estados es entendida como
un concepto tan consustancial a su propia existencia y a su independencia, que ni siquiera otro Estado
puede ejercer el más leve acto jurisdiccional dentro de territorio de otro Estado. Las opiniones
doctrinales se han dividido en dos tendencias: a) La de los que consideran que no hay norma de
derecho que obligue a entregar a los individuos solicitados por el Estado requirente; b) la de los que
estiman que existe la obligación internacional dela extradición. La extradición es una verdadera
institución de Derecho, basada en tratados y convenios internacionales y en leyes especiales sobre la
materia. Esta institución esta fundamentada en el Artículo 27 de la Constitución Política de la
República de Guatemala, el articulo 8 del Código Penal y los artículos 344 al 381 del Código de
Bustamante.

Clases de Extradición:

 Extradición Activa: Se da cuando el gobierno de un Estado, solicita al otro la entrega de un


delincuente (Extradición Propia).

 Extradición Pasiva: Se da cuando el gobierno de un Estado, mediante la solicitud de otro,


entrega aun delincuente para que sea juzgado en el país requirente (Extradición Propia).

 Extradición Voluntaria: Se da cuando el delincuente voluntariamente se entrega al gobierno


del estado que lo busca para someterlo a la justicia penal (Extradición Impropia).

 Extradición Espontanea: Se da cuando el gobierno de un Estado donde se encuentra el


delincuente, lo entrega espontáneamente sin haber sido requerido para ello con anterioridad.

 Extradición en Transito: No es más que el “permiso” que concede el gobierno de un Estado


para que uno o mas delincuentes extraditados pasen por su territorio.

 La Reextradición: Surge cuando un primer estado pide la entrega al país que lo había extraído,
basándose, en que el delincuente cometió u delito en su territorio antes de cometerlo en el país que
logro primero su extradición. (Artículos 347 y 349 del Código de Derecho Internacional Privado).

Fuentes de la Extradición: En la doctrina jurídica se ha dicho que las primeras formas de extradición
datan del antiguo Oriente donde existieron viejos convenios sobre la misma, la que tuvo su origen de
la costumbre y la reciprocidad, y luego se fue perfeccionando en los tratados internacionales y leyes
internas de diverso Estados; de ahí que las primeras fuentes las encontremos en el Derecho Interno y
en el Derecho Internacional.

Derecho Interno: La extradición tiene fuente en los Códigos penales (articulo 8 Código penal).

Derecho Internacional:

a) Los tratados de Extradición; y,

b) Las declaraciones de reciprocidad.


Principios que rigen la Extradición comunes a todos los tratados:

a) La no entrega de Nacionales;

b) La exclusión de faltas o contravenciones, es decir, solo opera para los delitos o crímenes;

c) La exclusión de los delitos políticos o comunes conexos;

d) La exclusión de delincuentes político-sociales;

e) La exclusión de desertores;

f) La no aplicación de pena distinta al extraído, de la que dice la Ley Penal Interna.

Los países que han celebrado tratados de Extradición con Guatemala son: Bélgica, Estados Unidos,
España, México y las Repúblicas Centroamericanas.

Principios Observados en los tratados firmados por Guatemala:

 Con Respecto al Delito:

a) Fuera del Tratado no hay delito por lo que puede concederse la extradición (Nulla Traditio
Sine Lege);

b) No podrá concederse la extradición cuando el hecho no este calificado como delito por la ley
nacional y la ley de los países suscriptores;

c) Podrá ser objeto de extradición solo los procesados por delitos cuya pena sea mayor de un
año de prisión;

d) Solo procede la extradición en caso de delitos comunes, se excluyen los delitos políticos y
comunes conexos;

e) No se concede la extradición por los delitos sociales, considerándose como delito social aquel
que atenta contra la organización institucional del Estado;

f) La deserción como delito de fuero militar no puede ser objeto de extradición;

g) No puede concederse la extradición por faltas;

 Con respecto al delincuente:

a) Por la extradición se pueden entregar a los autores y cómplices de los delitos comunes;

b) Los delincuentes militares tampoco pueden ser extraídos;

c) Quedan excluidos los delincuentes políticos.

 Con respecto a la pena:

a) En ningún caso se impondrá o ejecutara la pena de muerte;

b) La extradición o se concede cuando el acusado ha sido absuelto o cuando la acción penal para
perseguir el delito o para ejecutar la pena ya prescribió, o cuando la pretensión penal de Estado se
extinguió por cualquier motivo.

11. EL CONCEPTO DEL DELITO:

Concepto analítico de Delito: Para la elaboración de un concepto de deleito es necesario acudir a los
elementos que integran el mismo, que normalmente son aceptados en la doctrina y reconocidos por
la ley, pues los utiliza. “El derecho penal puede estar orgulloso de haber proporcionado a la ciencia
jurídica un grao tan eminente de avance teórico mediante la utilización racional de la especulación
abstracta y la aplicación rigurosa de la lógica jurídica; la profundización que ha alcanzado la teoría del
delito, la sistematización tan acabada que se procura para ella y el nivel de versación jurídica que es
necesario para su dominio, la convierten en un verdadero paradigma de las construcciones racionales
que es capaz de producir el Derecho. En consecuencia el intérprete debe aplicar un criterio lógico que
proporciona la teoría jurídica del delito, ella enseña que para que exista el delito deben dar una serie
de elementos, lógicamente escalonados, que demuestren su existencia. De esa manera la teoría del
delito puede compararse con una escalera, suyos peldaños son elementos del deleito. Tales elementos
son: La acción (u omisión); la tipicidad; la antijuricidad; la culpabilidad y la punibilidad, los que dan
origen al denominado. Concepto analítico del deleito.
Los elementos del concepto analítico del delito: La base de la teoría del delito se encuentra en el
comportamiento humano, el concepto acción juega así un papel básico en la teoría general del delito.
El elemento tipicidad se agrego por los aportes de E. Beling, quien indica que la conducta penalmente
relevante se deduce de las descripciones que hace la ley penal. En cuanto al elemento antijuricidad
definido como la prohibición por la norma, hasta hablarse llanamente de la confrontación entre la
conducta realizada y la prescrita por el orden jurídico. El elemento culpabilidad ha sufrido diversas
trasformaciones históricas, y es un juicio de reproche que se formula a quien no se abstiene de actuar,
pudiendo hacerlo de acuerdo al mandato de ley.

La Acción: En sentido amplio, es todo comportamiento derivado de la voluntad del hombre; y la


voluntad implica siempre finalidad; la acción es, por eso, siempre ejercicio de una voluntad final. La
dirección final de la acción se realiza en dos fases, una interna que ocurre siempre en la esfera del
pensamiento, en donde el autor se impone la realización del fin, y selecciona los medios, y otra
externa u objetiva, en la que realiza lo planteado en el mundo extremo. Siguiendo el esquema
anterior, cuando en un comportamiento humano falta el componente del al voluntad no puede
decirse que exista acción (articulo 25 inciso 2ª código penal). Lo mismo sucede en el caso de los
movimientos reflejos, que son ingobernables por la voluntad, y aquellos otros que se realizan en
estado de inconsciencia no deliberada. Acción y resultado son dos aspectos distintos del deleito, que
se enlazan precisamente por la relación de causalidad. La acción es su forma pasiva es la omisión que
es la que interesa al Derecho penal cuando el sujeto no actúa a pesar de que tenia capacidad de
actuar.

La Tipicidad: Es la especial característica de hallarse el hecho descrito en la ley como delito. Es una
consecuencia del principio de legalidad y tienen tres funciones principales: La función seleccionadora
dl tipo, se refiere a que hay una selección del legislador de entre todas las conductas humanas, por
medio del cual determina finalmente como delitos aquellas socialmente insoportables y vulneradoras
de bienes jurídicamente tutelados por el orden jurídico. La función de garantía expresa que solo los
comportamientos descritos como delitos en la ley respectiva pueden ser sancionados. La función
motivadora del tipo, se refiere a que, mediante la amenaza dela sanción establecida en él, los
ciudadanos se ven conminados o motivados a actuar de acuerdo al orden establecido.

Los tipos penales tienen dos comportamientos básicos: El aspecto objetivo, que se refiere a lo externo
dela conducta, y el aspecto subjetivo, que alude al elemento psicológico del comportamiento. El
conjunto de actos internos y externos que constituyen la acción o la omisión tienen una secuencia que
se denomina “iter criminis”

La antijuricidad: Se entiende como una relación de contradicción con el orden jurídico. Esta
contradicción ya se ha dado, aun de modo provisional, en cuanto se comprueba la realización del
tipo. Sin embargo algunas acciones en principio contrarias al orden jurídico pueden en determinados
casos considerarse finalmente licitas; ello sucede cuando procede la aplicación de una causa de
justificación, la cual convertirá en licita una conducta que, sin tal causas, sería antijurídica. Entre esas
causas tenemos: La legítima defensa; el estado de necesidad, en el cual hay dos casos 1- el estado de
necesidad justificante en ele cual el fundamento de la exención es la salvación del interés
objetivamente más importante y 2- el estado de necesidad exculpante en donde el interés lesionado
sería igual al que se salva; y. Legitimo ejercicio de un derecho.

La culpabilidad: Quien ha actuado antijurídicamente ha realizado un comportamiento típico, lesivo de


un bien jurídico penalmente protegido, sin que, además, pueda ampararse en una causa de
justificación que haga su conducta finalmente licita. La culpabilidad aporta un elemento más, en cuya
virtud se hace un juicio reprochable a quien ha optado por comportarse antijurídicamente. Para que
sea culpable son necesarios lo siguientes requisitos: a) Imputabilidad o capacidad de culpabilidad; b)
Conocimiento de la antijuricidad; c) Exigibilidad de obediencia al Derecho.

La Punibilidad: Es el ultimo requisito que debe cumplirse para poder afirmar que de ha dado un delito
en todos sus elementos. Con esto no aseguramos que no concurran razones de oportunidad o de
conveniencia para no imponer la pena, aun cuando ya estamos ante un comportamiento típico,
antijurídico y culpable.

La Clasificación formal de las infracciones penales: Nuestro código opta por una distinción bipartita
entre las infracciones más importantes, o delitos, contenidos en el Libro II, y las infracciones leves, o
faltas, contenidas en el Libro III.

Elementos característicos del delito. Se habla de dos clases de elementos: Los Positivos que conforman
al delito y los Negativos que hacen que jurídicamente no exista el delito.

a.- Elementos Positivos:


* La acción o conducta humana,
* La tipicidad,
* La antijuricidad o Antijuridicidad,
* La culpabilidad,
* La imputabilidad,
* Las condiciones objetivas de punibilidad,
* La punibilidad.
b.- Elementos Negativos:
* Falta de acción,
* La atipicidad o ausencia de tipo,
* Las causas de justificación,
* Las causas de inculpabilidad,
* Las causas de inimputabilidad,
* La falta de condiciones objetivas de punibilidad,
* Las causas de exclusión de la pena o excusas absolutorias.
La legislación guatemalteca al referirse a los elementos negativos del delito lo hace como causas que
eximen de responsabilidad penal, así:
*Causas de inimputabilidad. Artículo 23 C.P.
Minoría de edad,
Trastorno mental transitorio.

*Causas de justificación. Artículo 24 C.P.


Legítima defensa,
Estado de necesidad,
Legítimo ejercicio de un derecho.

*Causas de inculpabilidad. Artículo 25 C.P.


Miedo invencible,
Fuerza exterior,
Error,
Obediencia debida,
Omisión justificada.

Los elementos accidentales del delito, los trata como circunstancias que modifican la responsabilidad
penal, ya sean atenuantes o agravantes. Artículos 26 y 27 del Código Penal.

11.1 DEFINICIÓN DE DELITO:

Criterio para definirlo.

a.- Criterio Legalista. En un principio indicaba que el delito es lo prohibido por la ley, que es una
definición muy amplia y no da ninguna certeza; posteriormente Carrara lo define como la infracción a
la Ley del Estado, promulgada para proteger la seguridad de los ciudadanos, resultante de un acto
externo del hombre, positivo o negativo, moralmente imputable y políticamente dañoso.

b.- Criterio Filosófico: En un principio se aludió al aspecto moral, por lo que los teólogos lo
identificaban con el pecado, más tarde se le consideró al delito como una acción contraria a la moral
y a la justicia, de igual manera se le consideró como la violación de un deber, el quebrantamiento
libre e intencional de nuestros deberes.

c.- Criterio Natural Sociológico: Garófalo lo define como ofensa a los sentimientos altruistas
fundamentales de piedad y prohibidad en la medida en que son poseídos por un grupo social
determinado; también lo definen como acciones determinadas por motivos individuales y antisociales
que alteran las condiciones de existencia y lesionan la moralidad de un pueblo en un momento
determinado.

d.- Criterio Técnico-Jurídico:

 Franz Von Liszt expresa que es una acción antijurídica y culpable, castigada con una pena.

 Ernesto Beling manifestó que es una acción típica, contraria al derecho, culpable, sancionada
con una pena adecuada y suficiente a las condiciones objetivas de penalidad. Sus aportes son:
La Tipicidad: Como elemento esencial y formal descriptivo, perteneciente a la ley y no a la
vida real. La Antijuridicidad: Como característica sustantiva e independiente del delito,
separada totalmente de la tipicidad. La Punibilidad: Como elemento del delito; no considera
constituido el delito si no están satisfechas las condiciones objetivas de punibilidad.

 Max Ernesto Mayes indica que el delito es un acontecimiento típico antijurídico e imputable.

 Edmundo Mezger expresa que es una acción típicamente antijurídica y culpable.


 Luis Jiménes de Asúa nos indica que el delito es un acto típicamente antijurídico, imputable al
culpable, sometido a veces a condiciones objetivas de penalidad y que se haya conminado con
una pena, o en ciertos casos, con determinada medida de seguridad en reemplazo de ella.

 Eugenio Cuello Calón nos manifiesta que el delito es la acción humana antijurídica, típica,
culpable, sancionada por la ley.

 Y finalmente el catedrático Jorge Alfonso Palacios Motta expresa que el delito es un acto del
hombre (positivo o negativo), legalmente típico, antijurídico, culpable, imputable a un
responsable, en ocasiones previa determinación de condiciones objetivas de punibilidad, y al
cual se le impone una pena o una medida de seguridad.

12. ACCIÓN Y LA OMISIÓN COMO PRIMER ELEMENTO DEL DELITO:

Funciones atribuidas: Al concepto de acción se le han atribuido tres funciones diferentes dentro de la
teoría jurídica del delito. En primer lugar la función de elemento básico unitario de la teoría del
delito, en virtud de que se le han de poder añadir todas las comprobaciones o valoraciones para el
enjuiciamiento jurídico penal. De esta función s deriva de que el concepto de acción sea lo
suficientemente amplio como para que comprenda todas las formas de conducta que van a ser luego
relevantes para el derecho penal. La función de enlace de todos los elementos estratificados de la
figura delictiva, lo que también se llama función sistemática. Por ultimo la función limitativa de
manera de que de su mismo concepto ya queden fuera desde un principio aquellas formas de
conducta claramente irrelevantes para el derecho penal.

La polémica en torno a la configuración conceptual de la acción en el derecho penal moderno:


Históricamente aparecen en primer lugar las teorías causalistas sobre la acción, es decir, las originadas
bajo la influencia del causalismo naturalista. Van Liszt explicaba que la acción cosiste en una
modificación causal del mundo exterior perceptible por los sentidos y producida por una
manifestación de voluntad, es decir, por la realización u omisión voluntaria de un movimiento
corporal. Sin embargo se critica al causalismo naturalista por que le entendimiento de todos los
comportamientos movidos por una voluntad como procesos causales deja de aprehender la esencia
de la acciones voluntarias en sentido propio, las cuales constituyen la mayor parte de los hechos
punibles En segundo lugar se critica al causalismo materialista que el concepto causal de acción no es
aplicable a la omisión. Wetzel trata de superar a partir de 1931 los problemas de la teoría causalista
con la teoría final de la acción, indicando que la actividad humana ante todo es el ejercicio de una
actividad finalista dado que “la finalidad se basa en la capacidad de la voluntad de prever, dentro de
ciertos limites, las consecuencias de su intervención en ele curso causal y de dirigir; por consiguiente,
este conforme a un plan a la consecución de un fin, la espina dorsal de la acción finalista es la
voluntad consiente del fin, rectora del acontecer causal extremo, al que convierte de este modo en
una acción dirigida hacia el fin”.

La conducción final de la acción tiene lugar en tres momentos: a) previsión o anticipación de la meta
u objetivo; b) elección de los medios para conseguir el objetivo; c) realización de la voluntad.

La teoría social de la acción inicialmente apuntada por E. Schmidt, en esa línea Maihofer expresa que
acción es “todo comportamiento objetivamente dominable con dirección a un resultado social
objetivamente previsible”. En todo ello la no la nota destacable es que tal actividad humanan
individual sea socialmente relevante, es decir, que debe afectar la relación del individuo con su
mundo circundante, trascender de alguna manera al orden social. Sin embargo se ha criticado que este
concepto es demasiado abstracto, por lo que finalmente carece de concreción para poder servir de
base a las constataciones y valoraciones de la tipicidad, de la antijuricidad y de la culpabilidad.

Se han hecho otras conceptualizaciones de la acción, a partir de un concepto jurídico o jurídico social,
a lo que expone que se refiere a la acción como una manifestación de la personalidad. Por nuestra
parte, pensamos quela acción en sentido general es toda creación de la voluntad humana en
realización externa que pueden preverse por el sujeto y ser esperadas por el ordenamiento jurídico, y
que, consecuentemente, pueden evitarse, de forma que al no realizarse su evitación puede
configurarse un tipo penal.

Causas de exclusión de la acción y la omisión: Cuando no hay acción u omisión punible no es


necesario analizar los demás estratos del concepto delito, pues, al faltar el primer elemento del delito,
ya no tiene sentido preguntarse por la concurrencia de los siguientes.

En primer lugar no se dará acción si estamos meramente ante cualquier fase del pensamiento humano
que aun no se ha exteriorizado, mientras tal actitud no se plasme en un comportamiento externo
significativo para el derecho penal no constituye realmente acción o inicio de la misma.

En segundo lugar los movimientos reflejos, puramente somáticos, desencadenados por un estimulo
que no dependen de la voluntad.
En tercer lugar, carecen también de cualidad los movimientos o pasividades somáticos en estado de
inconsciencia, sueño o en estado de sonambulismo y la embriaguez letárgica. LA doctrina y legislación
señalan también como caso de exclusión de la acción la fuerza exterior irresistible ( Articulo 25 inciso
2ª Código Penal).

“Si la fuerza no es absoluta, es decir, si el que la sufre puede resistirla o por lo menos tiene esa
posibilidad, la acción no puede quedar excluida.

12.1 RELACIÓN DE CAUSALIDAD:

Concepto: Es una relación prejurídica que existe en diferentes órdenes, no necesariamente en el orden
jurídico. En palabras de Welzen, que cita Cerezo, “No es una mera relación lógica, ni mucho menos
imaginada entre varios acontecimientos, sino la ley de sucesión, no perceptible, pero mentalmente
captable, del acontecer real y es, por ello, tan real como el acontecer mismo”

Métodos de averiguación de los cursos causales: Se utilizan varias teorías siendo la mas conocida la de
la equivalencia de condiciones, la de la causa eficiente y de la causalidad adecuada. La primera explica
que todo resultado es causado por un sin número de condiciones, todas ellas equivalentes en
importancia en cuanto al resultado; de ahí que todas, así como cada una de ellas por separado, son
causa del resultado. Empleando, como es habitual, la formula de la conditio sine qua non para
concretar la teoría, será causa de un resultado cualquier condición que, si la suplimos mentalmente, no
se hubiera producido el resultado. Entre otras teorías la de la causa eficiente de Kohler: será causa la
condición dela que depende la causalidad del resultado, mientras que las otras condiciones depende
únicamente su aparición. Sin embargo, en la práctica se tropieza con graves dificultades a la hora de
diferenciar entre causa y condición. Por ultimo la teoría de la causalidad adecuada expresa que solo
existe una relación de causalidad entre acción y un resultado cuando éste era previsible ex ante al
iniciar la relación de la acción, teniendo en cuenta todo el conocimiento experimental de la
humanidad y las circunstancias del caso concreto conocidas o cognoscibles por el sujeto. La regulación
guatemalteca opta por la teoría de la causalidad adecuada cuando indica en el artículo 10 del código
penal que “los hechos previstos en las figuras delictivas serán atribuidos al imputado cuando fueren
consecuencia de una acción o omisión normalmente idónea para producirlos”.

12.2 SUJETOS DEL DELITO:

El sujeto activo del delito: Por ser la acción dependiente de una voluntad entendida en sentido
psicológico, aquella que solo puede ser atribuida alas personas humanas individuales. En coherencia a
tal punto de vista, los códigos penales tienen en su gran mayoría tipos exclusivamente concebidos
para que los ejecute un apersona natural, resultando difícil concebir a una persona jurídica como
sujeto activo. Así, en el caso delas personas jurídicas se entiende que éstas son manejadas por
personas físicas que serán las responsables. Será sujeto activo aquella persona física que realice el acto
material o, en su caso, que deje de realizar el deber de actuar. Sujeto activo es, en definitiva, quien
realiza el tipo. Su delimitación está determinada por el tipo.

La problemática de la responsabilidad penal de las personas jurídicas: Hay que reconocer que el
derecho penal nació y se ha construido como un derecho penal de las personas físicas y naturales y
que, siendo las personas jurídicas una creación de ellas, es preciso esperar un desarrollo mayor del
concepto de derecho penal para que pueda incluir en él a las personas jurídicas. Si bien es cierto lo
que Rodríguez Devesa indicaba, en cuanto que no sería justo extender a todos los integrantes de la
persona jurídica una pena dirigida hacia ella ya que no todos los componentes del ente colectivo
están siempre implicados en sus actividades punibles, también lo es que las personas colectivas
funcionan como entidades autónomas con decisiones propias de las que debe responder el ente
corporativo, sin que ello afecte a los integrantes que no tienen que ver con sus decisiones punibles. El
artículo 38 de nuestro Código Penal contiene la regulación relativa a cómo se ha de proceder cuando
se delinca a través de personas jurídicas. Dice lo siguiente: “se tendrá como responsables de los delitos
respectivos a directores, gerentes, ejecutivos, representantes, administradores, funcionarios o
empleados de ellas, que hubieren intervenido en el hecho y sin cuya participación no se hubiere
realizado este y están sancionados con las mismas penas señaladas en este Código para las personas
individuales”. Las penas aplicables a las personas físicas que actúan en nombre de las personas jurídica
son las establecidas en los propios tipos. Sin embargo, habría que considerar de lege ferenda la
posibilidad de introducir algunas reacciones adicionales que afectaran también a la persona jurídica,
como la disolución o suspensión dela sociedad, algo que está previsto en otros ordenamientos
jurídicos, como el español, sin que sea contradictorio con el principio de exclusiva responsabilidad de
las personas físicas.

El sujeto pasivo del delito: El sujeto pasivo del delito es el titular del derecho o interés jurídicamente
protegido por el derecho penal, o quien lo tiene en su custodia o protección aunque sea
precariamente. Constituye la victima del delito. A diferencia de la que decíamos respecto al sujeto
activo, no hay inconveniente en considerar también sujeto pasivo del delito a la persona jurídica.
El objeto material del delito es la persona o cosa sobre la que incide la acción delictiva. En delitos que
protegen bienes personalísimos el objeto material y el sujeto pasivo suelen coincidir. Pero en otros
como los delitos patrimoniales, el objeto material representa de alguna manera el bien jurídico que el
derecho penal tutela, en cualquier caso, el sujeto pasivo está siempre en relación con el objeto
material afectado por el hecho.

Se ha de diferenciar entre sujeto pasivo y el perjudicado o agraviado, por mas que normalmente
coincidan en la misma persona: Si el primero es el titular del bien jurídico afectado, el segundo es el
que resulta lesionado en sus intereses por la acción delictiva. De ahí que nuestro Código procesal
penal parta de que hay agraviados directos o indirectos: así el articulo 117 establece que, por una
parte, existen agraviados como la victima afectada por la comisión del delito, y por la otra, otros que,
aunque no reciben directamente la acción del delito, se resienten de alguna manera, como el
conyugue o conviviente o los padres e hijos de la victima.

12.3 EL TIEMPO Y LUGAR DE COMISIÓN DEL DELITO:

Para resolver la problemática del tiempo o lugar en que se ha efectuado el delito son conocidas las
doctrinas de la actividad, del resultado y de la ubicuidad. La primera se refiera a que el delito se
considera cometido donde y cuando se realizo la acción delictiva. La segunda considera cometido el
hecho en el lugar y tiempo en los que consuma el resultado. La teoría de la ubicuidad, considera que
el delito se considera cometido tanto donde y cuando se realiza la acción como donde y cuando se
consuma.

Por lo que se refiere al tiempo, nuestra ley penal considera en su articulo 19 que lo decisivo es el
momento en que se ha ejecutado la acción o en que debió realizarse la acción omitida, con lo cual
acoge la teoría dela actividad. Sin embargo, en la determinación del momento en que comienza a
contarse el plazo de prescripción el artículo 108 se acoge ala teoría del resultado. Por lo que se refiere
al cómputo del tiempo para la prescripción de la pena, el artículo 110 también parte de la teoría del
resultado.

En cuanto al lugar de comisión del delito, nuestra ley acoge la teoría de la ubicuidad, criterio que
“debe reputarse preferible políticocriminalmente… puesto que evita lagunas que conduzcan a
impunidades absurdas”. (Articulo 20 del código penal). Nuestro ordenamiento tiene una laguna
respecto al tiempo y lugar del delito en los supuestos concursales: Solo para el tiempo de comisión de
los delitos continuados la ley expresa su solución en el artículo 108 inc. 3ro, que es la del resultado,
pero para los casos de concurso real o ideal no existen disposición, por lo que suele acudir al hecho
consumado más antiguo.

13. LA ACCIÓN TIPICA:

13.1 EL TIPO OBJETIVO:

Concepto y Funciones del tipo: Una acción u omisión para que se constituya como delito ha de estar
comprendida en un tipo de lo injusto del código penal o de una ley especial. El tipo es, por tanto, la
descripción de la conducta prohibida que leva a cabo el legislador en el supuesto de hecho de una
norma penal.

El tipo cumple, según Muñoz Conde, una triple función político criminal: I) Una función
seleccionadora de los comportamientos humanos penalmente relevantes es una aplicación del
principio de intervención mínima del derecho penal. El ordenamiento jurídico penal solo puede
proteger los más importante bienes jurídicos para la colectividad (merecimiento de protección) y
únicamente frente a las amenazas más graves y violentas (carácter fragmentario) y siempre que sea
posible realizar tal protección por mecanismos menos lesivos y violentos que el derecho penal
(necesidad de protección).

13.2 ESTRUCTURA Y COMPOSICION DEL TIPO:

La imagen conceptual, que es el tipo, se formula en expresiones lingüísticas que, con mayor o
menor acierto, intentan describir, con las debidas notas de abstracción y generalidad la
conducta prohibida. Para cumplir su función de garantía, el tipo tiene que estar redactado de tal
modo que de su texto se pueda deducir con claridad la conducta prohibida.
Para ello hay que utilizar un lenguaje claro y preciso asequible al nivel cultural medio de la
ciudadanía. Dice la Ley del Organismo Judicial, en el Art. 10. Las normas se interpretarán
conforme a su texto según el sentido propio de sus palabras, a su contexto y de acuerdo con las
disposiciones constitucionales. El conjunto de una ley servirá para ilustrar el contenido de cada una
de sus partes, pero los pasajes obscuros de la misma, se podrán aclarar, atendiendo el orden
siguiente:
a) A la finalidad y al espíritu de la misma;

b) A la historia fidedigna de su institución;

c) A las disposiciones de otras leyes sobre casos o situaciones análogas;

d) Al modo que parezca más conforme a la equidad y a los principios generales del derecho.

Art. 11. El idioma oficial es el español. Las palabras de la ley se entenderán de acuerdo con el
diccionario de la Real Academia Española, en la acepción correspondiente, salvo que el legislador
las haya definido expresamente. Si una palabra usada en la ley no aparece definida en el
Diccionario de la Real Academia Española, se le dará su acepción usual en el país, lugar o región de
que se trate. Las palabras técnicas utilizadas en la ciencia, en la tecnología o en el arte, se entenderán
en su sentido propio, al menos que aparezca expresamente que se han usado en sentido distinto.
Por tanto, se debe ser parco en la utilización de elementos normativos ("acreedor",
"insolvencia", "ajenidad", etc.), que implican siempre una valoración y, por eso, un cierto
grado de subjetivismo, y emplear sobre todo elementos lingüísticos descriptivos que cualquiera puede
apreciar o conocer en su significado sin mayor esfuerzo: "Matar", "daños", "lesiones", etc. Es erróneo
usar términos muy subjetivos, pues tienden a confundir, como el caso del concepto de “mujer
honesta”. Aunque realmente es imposible desterrar los elementos normativos e incluso los
puramente descriptivos, como el de "morada" en el tipo penal de allanamiento de morada,
están necesitados de valoración para ser aplicados en la práctica.
Por igual debe evitarse en lo posible el casuismo en la descripción de las conductas
prohibidas. Es imposible llegar a describir exhaustivamente todas las formas de aparición de
un delito (piénsese por ejemplo en la estafa) y es preferible utilizar cláusulas generales,
definiciones y descripciones genéricas que reúnan los caracteres comunes esenciales de cada grupo
de delitos (por ejemplo, las definiciones del robo, del hurto y de la estafa en el Código Penal)
ya que se caería en el error de no poder encuadrar conductas que en apariencia pertenecen
al mismo género pero por las peculiaridades de la misma o de la realización de su
desarrollo, conducen a buscar agravantes que a la postre es imposible aplicarles. Pondría
como ejemplo, el caso sucedido en Guatemala, con relación a las supuestas financieras.
Encuadra aparentemente la conducta dentro del tipo penal de Estafa, pero resulta que dentro de
ésta conducta, tal a como está descrito en la norma, la acción encaminada hacia la víctima
es entre personas individuales. En cambio, la conducta de las supuestas financieras, fue dirigida
hacia una masividad humana, a tal punto que si se le aplica el tipo penal de Estafa (descrito dentro
de la norma penal), el reproche es irrisorio, tomando en cuenta el daño económico y moral
que le ha causado a un gran conglomerado social de personas. En otras palabras, la gravedad de
la acción cometida y el daño causado a las víctimas por el número que éstas representan es
incuantificable. Otros países han legislado al respecto de la referida conducta, sin pretender darle
una autonomía, y la han situado como una conducta derivada de aquella, le han dado una cierta
autonomía por sus características muy peculiares por lo que la han denominado como Estafa en
Masa o colectiva. Hay quienes la han calificado como delito en masa, pero es muy subjetivo y
peligroso a la vez dejar tan amplio el concepto de la conducta, pues resulta que se llega a abarcar
muchos comportamientos de las personas dentro de la sociedad. Hay tratadistas que consideran
oportuno encuadrar la conducta en los tipos penales complejos, que son aún más abiertos y
subjetivos que la conducta denominada con anterioridad, pues no le han dado nombre y
apellido a la acción de entidades anónimas con fines lucrativos pero en realidad con intención de
defraudar el patrimonio ajeno en forma masiva y actitud estafataria. Recuérdese que cuando
actuaron las supuestas financieras en nuestro país, la descapitalización de gran número de personas
fue tal, que se aduce que desapareció el dinero circulante entre las masas, siendo a quienes
iba dirigida la acción, por lo que algunas veces es imposible comprender en un solo tipo las diversas
formas de aparición de un mismo delito.

Sucede esto cuando el delito aparece acompañado de algunas circunstancias objetivas o personales
que atenúan o agravan la antijuricidad o la culpabilidad y el legislador ha creído conveniente
tener en cuenta expresamente estas circunstancias para crear otros tipos derivados del tipo
básico. Así, por ejemplo, el tipo básico del hurto se encuentra tipificado en la ley penal. Pero cuando
el hurto se comete acompañado de alguna de las circunstancias previstas en la misma ley, (valor
cultural, abuso de superioridad, etc.) el legislador ha previsto una agravación específica de la
pena del tipo básico, creando unos tipos cualificados. Otras veces las circunstancias atenúan la pena.
Por ejemplo, en el hurto el hecho de que el valor de la cosa hurtada no exceda de cien
quetzales, o se cometiere estafa apropiación indebida u otro fraude cuyo perjuicio patrimonial no
exceda de doscientos quetzales. (Art. 485 CP) En este caso se dan los llamados tipos privilegiados.

Tanto los tipos cualificados como los privilegiados son simples derivaciones del tipo básico,
por lo que las reglas aplicables a estos también son aplicables a aquellos.
Distinto es el caso, cuando al tipo derivado se le añaden característica y peculiaridades que lo
distinguen hasta tal punto del tipo básico que lo convierten en un tipo autónomo distinto. Sucede
esto, por ejemplo, en los delitos contra la vida independiente.

El tipo básico en ellos es el homicidio simple previsto en la ley penal en el Art. 123. Comete
homicidio quien diere muerte a alguna persona. El asesinato, el parricidio o el infanticidio son simples
derivaciones del tipo básico, pero ofrecen tales peculiaridades que, en el ámbito técnico jurídico,
deben considerarse como delitos autónomos e independientes del tipo básico. Para saber cuando
estamos ante un tipo cualificado o privilegiado y cuándo ante uno autónomo es necesario
acudir a la interpretación, partiendo de la regulación legal concreta. Los tipos cualificados o
privilegiados añaden circunstancias agravantes o atenuantes, pero no modifican los elementos
fundamentales del tipo básico. El delito autónomo constituye, por el contrario, una estructura jurídica
unitaria, con un contenido y ámbito de aplicación propios, con un marco penal autónomo, etc. De lo
dicho se desprende que en la composición de los tipos penales entran una serie de elementos de
distinta procedencia y distinta significación.

Es imposible delimitar a priori todas las peculiaridades que presentan los distintos tipos delictivos. Esta
es una tarea que corresponde a la parte especial, que precisamente se ocupa del estudio de cada
uno de los distintos tipos delictivos.

Los intentos de elaborar una parte general de la parte especial en la que se incluyan todas
las características generales comunes o los distintos tipos delictivos son inútiles y de antemano
destinados al fracaso. Es imposible reducir a un denominador común las diversas características de los
tipos delictivos. En este momento, lo más que se puede hacer es indicar algunas cuestiones generales
que plantean aquellos elementos que, de un modo constante, están siempre presentes en la
composición de todos los tipos: sujeto activo, acción y bien jurídico.

A) SUJETO ACTIVO:

El delito como obra humana siempre tiene autor, aquel que precisamente realiza la acción
prohibida. Normalmente en el tipo se alude a dicho sujeto con expresiones impersonales
como "el que" o "quien". Véase por ejemplo el Art. 123 CP. en el que se dice que comete homicidio
quien... En estos casos, sujeto activo del delito puede ser cualquiera (delitos comunes), al
margen de que después pueda o no ser responsable de la conducta asumida y del resultado
obtenido, o bien del delito en cuestión, ya que si tiene las facultades psíquicas mínimas necesarias para
la culpabilidad y no llega a ser destruido el calificativo de autor directo de la acción en su persona, y
no se encuentra algún tipo de elemento que afecte la culpabilidad, podría decirse que si es
factible encuadrar toda la teoría general del delito en su persona.

En algunos tipos delictivos se plantean, sin embargo, algunas cuestiones en relación con el sujeto
activo. En primer lugar tenemos los delitos PLURISUBJETIVOS, en los que el tipo exige la
concurrencia de varias personas, bien concurriendo uniformemente para la consecución del mismo
objeto (delitos de convergencia: rebelión 385 CP, asociación ilícita 396 CP),bien autónomamente
como partes de una misma relación delictiva tal el caso de los delitos de encuentro: tales como
el del cohecho (439, 440, 442, CP) en el que interviene el funcionario y la persona que lo soborna.
De estos delitos deben distinguirse los casos de participación necesaria en los que intervienen
también varios sujetos en la realización de la acción, pero uno de ellos permanece impune
por ser precisamente el titular del bien jurídico protegido en el tipo ( la mujer en el estupro mediante
inexperiencia o confianza Art. 176 CP, la menor en el rapto propio, Art. 181 CP, etc.)

En algunos casos la ley exige determinadas cualidades para ser sujeto activo de un delito. Nos
encontramos entonces con los llamados delitos especiales. Sujeto activo de estos delitos solo puede
serlo aquella persona que, además de realizar la acción típica, tenga las cualidades exigidas en el tipo
(" deudor " en el alzamiento de bienes Art. 352 CP, " funcionario público " en la malversación de
caudales públicos, 447 CP etc.) Los delitos especiales se dividen en delitos especiales en sentido
estricto y delitos especiales en sentido amplio.

Los primeros son aquellos que no tienen correspondencia con uno común ( por ejemplo, el
alzamiento de bienes Art. 352 CP);

Los segundos tienen correspondencia con uno común, pero la realización por determinadas
personas del delito común hace que este se convierta en tipo autónomo distinto, con punición
también distinta ( por ejemplo, el parricidio Art. 131 CP, respecto al homicidio Art. 123 CP.)

Estos delitos plantean especiales dificultades en relación con el tratamiento que debe darse a
aquellos partícipes que intervienen en la realización del delito especial, sin tener las cualidades
personales exigidas en el tipo. Distintos a los delitos especiales son los delitos de propia mano. En ellos
el tipo exige la realización de una acción determinada y solo el que se encuentre en posición de
ejecutar inmediata y corporalmente, por sí mismo, la acción puede ser sujeto activo, por ejemplo el
que “yaciere...” en la violación Art. 173 CP.-

B) ACCION.

En todo delito hay una acción, entendida como comportamiento humano (acción u omisión)
que constituye el núcleo del tipo, su elemento más importante. La acción viene descrita generalmente
por un verbo (como por ejemplo el de "matar" y se lee en la norma “quien matare en...
Art. 124 CP, "maltratare", "castrare" “esterilizare”, “mutilare” Art. 145 CP. etc.), que puede indicar
una acción positiva o una omisión. Cuando el tipo solo exige la realización sin más, estamos
ante los delitos de mera actividad ( injuria Art. 161 CP, falso testimonio Art. 460 CP, conducción de
un vehículo de motor bajo influencia de bebidas alcohólicas o fermentadas, fármacos, drogas tóxicas
o estupefacientes. Art. 157 Numeral 1°. CP, etc. En otros casos se exige, junto a la realización
de la acción, la producción de un resultado material ( a los que se les denomina delitos de
resultado) Ej. El Aborto Art. 133 CP, La norma indica que es Aborto la muerte del producto de
la concepción en cualquier momento de la preñez.
La distinción puede llevar a confusiones, ya que todo delito consumado tiene un resultado
constituido por la realización del tipo.
Cuando aquí se habla de resultado se alude al resultado como modificación producida en el mundo
exterior, distinto idealmente de la acción misma.
En algunos delitos se exige para la consumación del tipo esta modificación separada de la acción y
en ese sentido se habla de los delitos de resultado ( lesiones, homicidios, daños, incendios, etc.)

En algunos tipos la acción se delimita por la exigencia del empleo de algunos medios legalmente
determinados (asesinato por medio o en ocasión de inundación, incendio, veneno, explosión... Art.
132 CP) Por el lugar donde se comete (Quien turbare levemente el orden público o el orden de un
tribunal, o en actos públicos, espectáculos, solemnidades o reuniones numerosas. Ej. Art. 496 CP) o
por el tiempo transcurrido desde que se cometió hasta la captura (Es responsable de encubrimiento
propio Art. 474 CP, el cual debería estar dentro del Código Penal, en la parte que desarrolla la
participación del individuo en la acción ilícita, descrito en los Arts. 35, 36, 37 CP). Quien sin
concierto, connivencia o acuerdo previos con los autores o cómplices del delito pero con
conocimiento de su perpetración, interviniere con posterioridad, ejecutando alguno de los
siguientes hechos: Ocultar al delincuente o facilitar su fuga. Ayudar al autor o cómplice a eludir las
investigaciones de la autoridad o sustraerse de la pesquisa de ésta. Recibir, ocultar, suprimir,
inutilizar, aprovechar, guardar, esconder, traficar o negociar, en cualquier forma, objetos,
efectos, instrumentos, pruebas o rastros del delito. Art. 474 CP).

Según que el tipo comprenda una o varias acciones se habla de delitos simples y delitos compuestos.
Ej. Del simple Art. 142, Disparo de arma de fuego. Quien, de propósito, dispare arma de fuego
contra otro, aunque causare lesión leve. Y del segundo, o sea el compuesto, La Rufianería descrito en
el Art. 193 CP, quien, sin estar comprendido en el proxenetismo y la agravación del mismo, descritos
en el 191 y 192, viviere, en todo o en parte, a expensas de persona o personas que ejerzan la
prostitución o de las ganancias provenientes de ese comercio.

Los últimos se dividen en complejos y mixtos.

Los delitos complejos se caracterizan por la concurrencia de dos o más acciones, cada una constitutiva
de un delito autónomo, pero de cuya unión nace un complejo delictivo autónomo distinto ( Art.
376 Genocidio: Comete delito de genocidio quien, con el propósito de destruir total o
parcialmente un grupo nacional, étnico o religioso, efectuare cualquiera de los siguientes hechos:
hay cinco en total y el 5º. Indica Medidas destinadas a esterilizar a miembros del grupo o de
cualquiera otra manera impedir su reproducción, lo que la doctrina denomina Esterilización masiva)

En los delitos mixtos el tipo contiene, bajo la misma conminación penal, diversas modalidades
de conducta, bastando que se realice una de ellas para que se constituya el tipo ( Art. 256 CP
Usurpación, quien con fines de apoderamiento o aprovechamiento ilícitos, despojare o
pretendiere despojar a otro de la posesión o tenencia de un bien inmueble o un derecho
real constituido sobre el mismo, o quien, ilícitamente, con cualquier propósito, invada u ocupe
un bien inmueble. Otro Ejemplo es el descrito en el Art. 439, cohecho pasivo C.P. El funcionario
o empleado público que solicitare o recibiere, por sí o por persona intermedia, dádiva o presente,
o aceptare ofrecimiento o promesa por realizar un acto relativo al ejercicio de su cargo o empleo, o
por abstenerse de un acto que debiera practicar)

C) BIEN JURIDICO TUTELADO:


La norma penal tiene una función protectora de bienes jurídicos. Para cumplir esta función
protectora eleva a la categoría de delitos, por medio de su tipificación legal, aquellos
comportamientos humanos que más gravemente lesionan o ponen en peligro los bienes jurídicos
protegidos.

El bien jurídico es, por tanto, la clave que permite descubrir la naturaleza del tipo, dándole
sentido y fundamento a la norma penal.

Todo tipo penal descrito como delito está orientado hacia la puesta en peligro o la lesión de un bien
jurídico. Este no es otra cosa que “el valor” al que la ley quiere proteger de las acciones de las
personas que puedan dañarlo.

Este valor es una cualidad positiva que el legislador atribuye a determinados intereses. La cualidad de
bien jurídico es, por lo tanto, algo que crea la ley y no algo preexistente a ella misma.

Lógicamente se espera que, de acuerdo con el principio de intervención mínima, el legislador


solo utilice el derecho penal para proteger bienes jurídicos verdaderamente importantes y
tipifique aquellos comportamientos verdaderamente lesivos o peligrosos para esos bienes jurídicos.

Pero esto es un “desideratum” que no siempre se cumple. De ahí la necesidad de tener presente
siempre una actitud crítica tanto frente a los bienes jurídicos protegidos como a la forma de
protegerlos penalmente.
El concepto de bien jurídico se utiliza en derecho penal como criterio de clasificación, aglutinando los
distintos tipos delictivos en función del bien jurídico protegido en ellos (delitos contra la vida,
contra el honor, contra la propiedad, contra la libertad sexual, contra la integridad física de la
persona, contra la libertad, etc. ) Según este criterio de clasificación, se distingue entre bienes
jurídicos individuales (vida, libertad, honor de las personas) y comunitarios (salud pública, seguridad
del Estado, orden público de una nación).

Esta distinción no tiene sin embargo, un valor absoluto, ya que tan importante es para el individuo
que se respeten los bienes jurídicos que le afectan directamente, como los que afectan al orden social
en el que la persona humana tiene que vivir y realizarse. Podría establecerse, que dentro de la
normativa constitucional, encontramos los bienes jurídicos que el Estado les ha otorgado un
privilegio especial al describirlos con una mayor protección y, al considerarlos como derechos
inherentes a la persona humana, tomando en cuenta el desarrollo de su vida dentro del
conglomerado social.-

Distinto del bien jurídico es el objeto de la acción: Que es aquella cosa del mundo exterior sobre la
que recae directamente la acción típica (la cosa mueble total o parcialmente ajena, en el hurto Art.
246 CP).

En algunas ocasiones pueden coincidir ambos conceptos sobre un mismo objeto (por ejemplo,
en el homicidio), Pero inclusive en este caso se puede distinguir entre el objeto como objeto
material físico sobre el que recae la acción y el objeto jurídico como bien o valor ideal al que la ley
reconoce su protección.

Titular del bien jurídico es el sujeto pasivo. No siempre coincide el titular del bien jurídico protegido
en el tipo legal con el sujeto pasivo o víctima de la acción típica.
Así, en la “Auto lesión” que un individuo podría producirse con el ánimo de que más adelante se
castigue a las autoridades que lo han capturado, para así liberarse de la acusación de que es
objeto por ésta, y por la cual la autoridad lo mantiene detenido. O la que se causa una persona para
eximirse de su obligación ciudadana de prestar el servicio militar después de haber cumplido los 18
años, el sujeto pasivo de la acción es quien se lesiona a sí mismo y titular del bien jurídico protegido
es la Policía Nacional Civil en el primer caso y, la Administración militar en el segundo.
La distinción tiene importancia en algunos casos para saber quién está legitimado para consentir y
disponer del bien jurídico. En la mayoría de los delitos de carácter comunitario el sujeto pasivo
aparece de un modo borroso y vago, por lo que se habla de delitos vagos o con intereses difusos.

En otros casos, se discute la cualidad de sujeto pasivo a las personas jurídicas respecto a determinados
bienes jurídicos (por ejemplo, el honor), y en otros se habla de un sujeto pasivo genérico o víctima
genérica, presente en todo delito que es el Estado. En realidad, el concepto de sujeto pasivo o víctima
es poco preciso en la doctrina y solo tiene interés para saber quién es el titular del bien jurídico
protegido mediante el tipo penal, en aquellos casos en que quepa disponer libremente de él.
(por ejemplo, la propiedad). El código Penal no describe a la víctima o agraviado de la acción típica
o como doctrinariamente se indica Sujeto Pasivo de la acción ilícita. Ante ello recurro al
Art. 117 del Código Procesal Penal. En él se indica quien es el Agraviado. Y se dice al respecto que se
denominará agraviado:
1- A la víctima afectada por la comisión del delito.
2- Al cónyuge, a los padres y a los hijos de la víctima y a la persona que conviva con ella en el
momento de cometerse el delito.
3- A los representantes de una sociedad por los delitos cometidos contra la
misma y a los socios respecto a los cometidos por quienes la dirijan, administren o controlen;
y
4- A las asociaciones en los delitos que afecten intereses colectivos o difusos, siempre que el
objeto de la asociación se vincule directamente con dichos intereses.

a) La tipicidad. La gran influencia de Jiménez de Asúa y a través suyo, de la dogmática alemana ha


implicado que en Latinoamérica, ya desde hace bastante tiempo, la tipicidad haya sido entendida
como elemento fundamental de la teoría del delito y como la concreción más importante del
principio "nullum crimen sine lege" que el código penal en el Art. 1 indica como la legalidad al decir
que nadie podrá ser penado por hechos que no estén expresamente calificados, como delitos o
faltas, por ley anterior a su perpetración; ni se impondrán otras penas que no sean las previamente
establecidas en la ley. Y el Código Procesal Penal, en el Art. 1 indica, que no hay pena sin ley (Nullum
poena sine lege), No se impondrá pena alguna si la ley no la hubiere fijado con anterioridad. Y el
Art. 2 habla de que no hay proceso sin ley (nullum proceso sine lege), No podrá iniciarse
proceso ni tramitarse denuncia o querella, sino por actos u omisiones calificadas como delitos o
faltas por una ley anterior. Sin ese presupuesto, es nulo lo actuado e induce responsabilidad
del tribunal. Más aún, dentro de la dirección especialmente preciosista impuesta por el Código
Penal Tipo. El C. P. colombiano, uno de los últimos dictados, ha establecido en el

Art. 3o. la exigencia de tipicidad.


No ha encontrado mayor eco en Latinoamérica la teoría de los elementos negativos del tipo, no
obstante la influencia de Mezger en la doctrina dentro de muchos tratadistas, quizá por una
tendencia existente a escapar a teorías jurídicas demasiado complicadas, como ha sido puesto
últimamente de manifiesto por Nova.

Los elementos normativos del tipo aparecen reconocidos de modo general en la teoría del delito por
los autores latinoamericanos, ya que la mayoría se adscribe a una posición casualista valorativa, si bien
en algunos no aparecen claramente delineadas las fronteras entre los elementos normativos y la
antijuricidad.

Pues bien, la teoría de la adecuación social no ha tenido mayor eco en Latinoamérica, aunque hay
autores que se han preocupado especialmente de ella y otros, sobre la base de sus postulados
esenciales han planteado la relevancia de la significación social para la atribución de una acción al
tipo. Pero en general se puede decir que inclusive en autores que siguen al finalismo, a pesar de que
Welzel puso especial hincapié en ella, no se advierte mayor preocupación por dicha
problemática.

El bien jurídico ha sido uno de los aspectos que más han preocupado a la doctrina
latinoamericana, cualquiera que sea su dirección. Es así como se cuenta con una meditada
monografía sobre el tema de Grisolia y que autores tan dispares en sus planteamientos como
Zaffaroni y Pérez coincidan, sin embargo, en su preocupación por el bien jurídico, y
aparentemente en su fundamentación.

Para Zaffaroni, el concepto que precisa del bien jurídico es la libertad e igual para Pérez;
Pero para el primero se trata de la libertad entendida como autonomía de la voluntad, "de
disponibilidad del objeto"; en cambio, para Pérez se trata de la libertad como superación de la
necesidad.

Últimamente, Bustos ha dedicado varios artículos al problema del bien jurídico, decidiéndose
por un planteamiento político criminal al respecto.

13.4 EL TIPO DE LOS DELITOS DOLOSOS:


INTRODUCCION
El tipo no está solo compuesto de elementos objetivos de naturaleza descriptiva o normativa. La
acción o la omisión no son simples procesos causales ciegos sino procesos causales regidos por la
voluntad. Por eso el tipo de injusto tiene tanto una vertiente objetiva (el tipo objetivo) como una
vertiente subjetiva (el tipo subjetivo). En la primera se incluyen todos aquellos elementos de
naturaleza objetiva que caracterizan la acción típica y en la segunda el contenido de la voluntad que
rige la acción (fin, efectos concomitantes y selección de medios).
Es decir, en unos analizamos el aspecto interno de la acción y en el otro el externo.
El tipo subjetivo es mucho más difuso y difícil de probar, ya que refleja una tendencia o disposición
subjetiva que se puede deducir, pero no observar. Dentro del aspecto subjetivo podemos distinguir
los supuestos en los que el fin del autor coincide con el resultado prohibido en el tipo (coincide lo
querido con lo ocurrido) de aquellos en los que el fin es penalmente irrelevante pero en los que se
desaprueba el medio elegido para lograr dicho fin. Los primeros originarán tipos de injusto dolosos y
los segundos tipos de injusto culposos.
Esta manera de analizar el tipo no siempre ha sido así. La dogmática tradicional, que seguía la teoría
causal de la acción, dividía los componentes del delito entre objetivos y subjetivos. El tipo y la
antijuricidad analizaban el nivel objetivo y la culpabilidad el subjetivo.
Por ello entendían que el dolo y la culpa debían estudiarse en la culpabilidad. Sin embargo ello
originaba una serie de problemas de difícil solución. En primer lugar existen en el tipo toda una serie
de elementos subjetivos tales como el ánimo de lucro o las intenciones deshonestas sin los cuales la
acción no es típica. En segundo lugar, en la tentativa, tenemos que conocer el dolo del autor para
aclarar en que acción típica nos situamos (intento de homicidio, lesiones consumadas o simple
accidente de cacería). En tercer lugar, en los modernos códigos, el carácter doloso o culposo viene
descrito en el tipo (el homicidio culposo y el doloso son tipos penales distintos), existiendo numerosos
delitos que sólo se tipifican cuando son dolosos. Así por ejemplo, sería absurdo afirmar que frente a
unos daños cometidos en imprudencia, estaríamos ante una acción típica, antijurídica pero no
culpable, cuando en realidad lo que hay es una acción atípica.

ESTRUCTURA DEL TIPO DOLOSO:


En este punto vamos a analizar la estructura del tipo de los delitos dolosos. Los tipos dolosos se
caracterizan por la coincidencia entre la realización del tipo y la voluntad del autor. El tipo objetivo
comprenden todos aquellos elementos perceptibles del mundo exterior que fundamentan lo ilícito. El
tipo objetivo está compuesto por la acción, la relación de causalidad, el resultado, los elementos
descriptivos y los elementos normativos. Todos estos aspectos ya los analizamos en el tema anterior.
El tipo subjetivo comprende aquellos factores que tienen lugar en el interior o la conciencia del autor.
Sus elementos principales son el dolo y los elementos especiales del tipo subjetivo.

a) Acción
b) Relación de causalidad
Tipo objetivo c) Resultado
d) Elementos descriptivos
e) Elementos normativos
Tipo
Doloso * Elemento cognoscitivo
a) Dolo
* Elemento volitivo
Tipo subjetivo
* Elementos de autoría
b) Elementos
Especiales * Elementos del ánimo

LA AUSENCIA DE DOLO POR ERROR DE TIPO: Para poder actuar con dolo, el autor ha de conocer
los elementos objetivos integrantes del tipo de injusto, es decir, ha de darse el elemento cognoscitivo.
Si se desconocen los elementos del tipo excluiríamos el dolo, y como mucho estaríamos ante
imprudencia si el error fuera vencible. Si el dolo es la voluntad de realizarse el tipo objetivo en los
supuestos de error de tipo desaparece esa voluntad. Por ejemplo, cuando en una cacería Antonio
quiere matar a un oso, dispara y resulta que mata a Juan, su compañero de caza. En el aspecto interno
de esta acción Antonio realiza un comportamiento final de matar a un oso. Si el error de tipo era
invencible desaparecerá la tipicidad, sin embargo si era vencible estaremos ante un delito imprudente.
El error sobre cualquier otro elemento perteneciente a otras características distintas al tipo (error sobre
los presupuestos de las causas de justificación, sobre la antijuricidad o sobre la culpabilidad) no tienen
relevancia a efectos de la tipicidad. El Código Penal guatemalteco no hace ninguna referencia al error
de tipo. Sin embargo este se tendrá que apreciar por cuanto las conductas realizadas bajo este error
no encuadran en la definición que da el código de dolo, es decir, en estos casos el resultado ni ha sido
previsto ni se representa como posible. Hay que distinguir el error de tipo del error de prohibición.
Este último se da cuando el autor quiere realizar la conducta típica pero ignoraba que era prohibida.
Así por ejemplo, ante un delito de consumo de marihuana se cometerá error de tipo cuando alguien
fume marihuana creyendo que está fumando algún tabaco exótico y cometerá error de prohibición el
que fume marihuana, sabiendo que lo es, pero ignorando que el consumo está prohibido. El error de
prohibición no excluye la tipicidad y por ello lo analizaremos al estudiar la culpabilidad.

SUPUESTOS ESPECIALES DE ERROR DE TIPO: En el punto anterior estuvimos analizando el error de


tipo que elimina el dolo. Sin embargo existen algunos supuestos de error que recaen sobre distintos
elementos típicos y que no excluyen el dolo:
* Error sobre el objeto de la acción: En principio es irrelevante. Da igual que Juan le robe el carro a
Ricardo creyendo que se lo estaba robando a Francisco, o que Luis dispare de noche sobre Lucas
creyendo que era Romeo. Se plantean problemas cuando la cualidad de la persona determina un tipo
distinto: Lucas era el padre de Luis, o al revés, Romeo era el padre de Lucas. El Código señala la
irrelevancia del error sobre el objeto de la acción en su artículo 22.

* Error sobre el nexo de causalidad: Las desviaciones inesenciales o que no afectan la producción del
resultado querido son irrelevantes: Juan le quema la casa a Luis con la intención de que muera
abrasado y Luis muere de un paro cardiaco producido por la situación de angustia en que se
encuentra.

* Error en el golpe (aberratio iuctis): Se da en los delitos contra la vida y la integridad de la persona.
El autor dispara sobre A pero falla y alcanza a B que estaba a su lado. La solución y los problemas son
los mismos que en los supuestos del error en el objeto.

* Dolus generalis: El autor cree haber consumado el delito cuando en realidad este se consuma por un
hecho posterior. Así Juan quiere matar a Samuel y le golpea dejándole inconsciente. Juan creyendo
que Samuel había muerto lo ahorca con la intención se simular un suicidio y en ese instante provoca
efectivamente la muerte. En estos casos el error es irrelevante.

* Error sobre los elementos accidentales: En estos supuestos lo que se genera es la no apreciación de
las circunstancias agravantes o atenuantes, o en su caso, del tipo cualificado o agravado. Por ejemplo
quien hurte una cosa sin tener la posibilidad de saber que era de valor artístico no incurriría en hurto
agravado del artículo 247, aunque sí en hurto simple del artículo 246.

ELEMENTOS ESPECIALES DEL TIPO DE INJUSTO: Normalmente, el tipo de injusto de los delitos
dolosos solo requiere en el ámbito subjetivo el dolo. Sin embargo en algunos delitos se requiere
además la presencia de elementos especiales de carácter subjetivo. Por ejemplo, el que mediante
violencia, pero sin fines de apoderamiento u otro aprovechamiento ilícito, despojare a otro de la
posesión de bien mueble ajeno no incurrirá en un delito de usurpación del artículo 256. De entre
estos elementos podemos distinguir:
a) Elementos del ánimo: Se trata de una actitud subjetiva del autor que determina una especial
reprochabilidad a la acción. Un ejemplo es la alevosía (art 132.1), es decir matar a otro
aprovechándose de la situación de indefensión de la víctima.
b) Elementos de la autoría: Implican una finalidad posterior en el actuar del autor. Un ejemplo es el
artículo 132.7 cuando tipifica como asesinato el matar a otro para preparar, facilitar, consumar u
ocultar otro delito.

13.5 EL TIPO CULPOSO:

CONCEPTO: Hasta hace poco tiempo, el delito culposo o imprudente era poco estudiado por la
doctrina penal. Sin embargo, con el auge de la industrialización y de los medios de locomoción, el
delito culposo ha ido cobrando cada vez mayor peso en nuestra sociedad. Sin embargo,
modernamente se considera que el derecho penal debe ir limitando su campo de acción. Las
exigencias del principio de intervención mínima han llevado a limitar en lo posible las conductas
culposas punibles. Prueba de ello es la estructuración de la culpa en el código penal. La ley
guatemalteca sigue el sistema de "numerus clausus" apreciable en su artículo 12 que señala que "los
hechos culposos son punibles en los casos expresamente indicados en la ley". El sistema antiguo es el
de "numerus apertus" por el cual se creaba una clausula en la parte general por la que cualquier delito
podía ser doloso o culposo. Este sistema amplía exageradamente los tipos y lleva a soluciones
claramente injustas. Por ejemplo, hasta 1995 los códigos españoles seguían este sistema y durante
muchos años se penó como parricida, el que mataba a su padre en forma imprudente (es decir sin
querer el resultado). Lo esencial del tipo culposo no es la simple causación del resultado, sino como se
realiza la acción. Si dos carros, A y B chocan en una curva, lo relevante no será saber quien ha
producido el resultado, pues es obvio que ambos lo han hecho, sino quien actuaba con el debido
cuidado y quien no. El deber objetivo de cuidado será referencia obligada del tipo de injusto de delito
imprudente.

ESTRUCTURA DEL TIPO CULPOSO: Según MIR PUIG en todo delito imprudente podemos observar
la siguiente estructura:

* Acción infractora de deber de cuidado


Tipo objetivo * Resultado previsto en el tipo
* Relación de causalidad
Tipo
Culposo * Culpa consciente
* Elemento positivo
Tipo subjetivo * Culpa inconsciente

* Elemento negativo
Sin embargo gran parte de la doctrina niega que exista el tipo subjetivo en los delitos culposos.

EL TIPO OBJETIVO:

a) La acción infractora del deber de cuidado:

El núcleo del tipo imprudente consiste en la divergencia entre la acción realizada y la que debería
haber sido realizada en virtud del deber de cuidado objetivo que era necesario observar.
Vulneraremos ese deber de cuidado cuando actuemos con imprudencia, negligencia o impericia (art.
12). La imprudencia hace referencia a un actuar vulnerando normas de cuidado mientras que la
negligencia parece más bien ir referida a un comportamiento omisivo. La impericia estaría en relación
con la vulneración de la "lex artis" de las distintas profesiones. En cualquier caso la distinción no tiene
mayor transcendencia. La doctrina usa el término imprudencia para hacer referencia a todas ellas. En
estos casos, lo prohibido por el derecho penal no es el fin propuesto, que es irrelevante, sino los
medios elegidos o los efectos concomitantes. En los delitos imprudentes, la desaprobación jurídica
recae sobre la forma de realización de la acción o sobre los medios empleados. La prohibición
pretende motivar a los ciudadanos para que en la realización de acciones actúen con diligencia
debida. El concepto de diligencia debida es objetivo y normativo:

* Objetivo por cuanto no importa cual es el cuidado que en el caso concreto podía aplicar el autor,
cuestión que afecta a la culpabilidad, sino cual es el cuidado requerido por la sociedad.

* Normativo por cuanto se compara la conducta que hubiese seguido un hombre medio razonable y
la que ha seguido el autor. Para este juicio normativo se han de tomar en cuenta dos elementos:

1- Elemento intelectual: Es necesaria la consideración de todas las consecuencias de la acción que,


conforme a un juicio objetivo eran de previsible producción. Por ejemplo: analizar que si jugamos con
una botella de ácido es previsible que esta se rompa sobre alguno de los jugadores.

2- Elemento valorativo: Solo es contraria al cuidado aquella acción que va más allá de la medida
adecuada socialmente. El solo criterio del riesgo no es suficiente. Así manejar de noche en la carretera
al Atlántico, es peligroso y es previsible que origine un accidente, y no por ello es imprudente.
No siempre será fácil precisar cual es esa medida social. En unos casos se recurrirá a normas
administrativas (el código de circulación), en otras a las reglas de experiencia de determinadas
profesiones (las llamadas lex artis) y en otros no queda más remedio que recurrir a criterios abstractos
(la diligencia del hombre medio, el buen ciudadano, etc...) Si de la comparación entre el deber de
cuidado y la acción efectivamente producida resulta que la acción ha quedado por debajo de lo que
el cuidado objetivo exigía, se habrá lesionado el cuidado y la acción podrá ser típica.

b) El resultado previsto en el tipo:

Por imperativo del principio de intervención mínima las acciones imprudentes solo son castigadas
cuando se produce un resultado. De lo contrario llegaríamos al absurdo de penar por homicidio
culposo en grado de tentativa al que maneja de forma imprudente. La producción del resultado es el
componente del azar de los delitos imprudentes: Ante dos acciones idénticas, una puede no producir
resultado y otra ser constitutiva de sanción penal por el resultado producido.

c) La relación de causalidad:

Para el estudio de este punto se seguirán los mismos criterios (equivalencia de las condiciones,
causalidad adecuada o imputación objetiva) que para los delitos dolosos.

EL TIPO SUBJETIVO:

a) Elemento positivo:
La parte subjetiva del tipo requiere el elemento positivo de haber querido la conducta culposa. Es
decir, en un delito de homicidio culposo por imprudencia en el manejo, el elemento positivo requiere
el haber querido manejar de forma imprudente. Dentro de ese querer de la acción imprudente la
doctrina distingue dos supuestos:

* La culpa consciente: Esta se da cuando si bien no se quiere causar la lesión, se advierte su


posibilidad, y sin embargo se actúa. Se reconoce el peligro de la situación, pero se confía en que no se
llegará al resultado lesivo. Cuando ese confiar en que no ocurre se transforma en probabilidad de que
ocurra pasaremos al dolo eventual (vid. lección anterior).
* La culpa inconsciente: En esta, no solo no se quiere causar el resultado, sino que además ni siquiera
se prevé la posibilidad: No se advierte el peligro. La ley no distingue los supuestos de culpa consciente
e inconsciente. Su importancia es doctrinal y nos ayuda a fijar los límites con el dolo eventual.

b) Elemento negativo:

Además de querer la conducta descuidada, es requisito necesario el que no se quiera el resultado


producido. Obviamente si queremos el resultado producido, el delito dejará de ser culposo para
convertirse en doloso. No obstante no debe confundirse querer el resultado típico con desearlo o
alegrarse por su consumación. Si manejo mi carro a gran velocidad, tengo un accidente y muere mi
suegra, el resultado puede alegrarme o incluso ser lo que más hubiese querido. Sin embargo si al tener
el accidente, yo no quería el resultado de la muerte de mi suegra no estaremos ante una situación
dolosa.

13.6 EL DOLO:

El ámbito subjetivo del tipo de injusto de los delitos dolosos está constituido por el dolo. El
Término dolo tiene varias acepciones en el ámbito del derecho. Aquí se entiende simplemente
como conciencia y voluntad de la persona de realizar el tipo objetivo de un delito.

13.7 ELEMENTOS DEL DOLO

De la definición de dolo aquí propuesta se deriva que el dolo se constituye por la presencia
de dos elementos: uno intelectual y otro volitivo.

a) Elemento intelectual. Para actuar dolosamente, el sujeto responsable de la acción debe saber
qué es lo que hace y cuales son los elementos que caracterizan su acción como acción típica. En
otras palabras, ha de saber, por ejemplo en el homicidio, que le causa la muerte a otra
persona; en el hurto, que se apodera de una cosa mueble ajena o que ésta no le pertenece;
en la violación, que yace o penetra vaginalmente con su miembro a una mujer, ya sea que se
encuentre ésta, consiente pero que rechaza el acto y es sometida con violencia, o bien se encuentre
privada de razón o de sentido o que la misma sea menor de 12 años, etc. (Art. 173 CP). No es
necesario, en cambio, que conozca otros elementos pertenecientes a la antijuricidad, a la
culpabilidad o a la penalidad. El conocimiento de estos elementos puede ser necesario a otros
efectos, por ejemplo, para calificar la acción como antijurídica, culpable o punible, pero no para
calificarla como típica.

El elemento intelectual del dolo se refiere, por tanto, a los elementos que
caracterizan objetivamente la acción como típica (elementos objetivos del tipo): sujeto, acción,
resultado, relación causal o imputación objetiva, objeto material, etc. Así, por ejemplo, el tipo
subjetivo del homicidio doloso requiere el conocimiento (y, como después se verá, la voluntad) de
que se realizan los elementos objetivos del tipo de homicidio: que se mata, que la acción
realizada es adecuada para producir la muerte de otra persona, que la víctima es una persona y no
un animal, etc. El que el sujeto conozca la ilicitud de su hacer (cree, por ejemplo, que mata en
legitima defensa) o su capacidad de culpabilidad es algo que no afecta para nada a la tipicidad del
hecho, sino a otros elementos de la teoría general del delito. El conocimiento que ha de tener el
sujeto activo del delito, que se exige en el dolo es un conocimiento actual, es decir no basta uno
meramente potencial o supuesto. El sujeto que actúa ha de saber lo que hace, no basta con que
supongamos que ha debido saber o ha podido saberlo.
Esto no quiere decir que el sujeto deba tener un conocimiento exacto de cada particularidad
o elemento del tipo objetivo. En algunos casos, esto seria imposible. Así, por ejemplo, en la violación
de una menor de 12 años no es preciso que el sujeto sepa exactamente la edad, basta
conque aproximadamente se represente tal extremo; en el hurto basta con que sepa que la cosa es
ajena, aunque no sepa exactamente de quién sea, etc. Se habla en estos casos de "valoración
paralela en la esfera del profano", es decir, el sujeto ha de tener un conocimiento
aproximado de la significación social o jurídica de tales elementos.-

b) Elemento volitivo. Para actuar dolosamente no basta con el mero conocimiento de los elementos
objetivos del tipo, es necesario, además, querer realizarlos. Este querer no se confunde con el deseo o
con los móviles del sujeto. Cuando el atracador a un banco del sistema mata al cajero para
apoderarse del dinero que éste tiene bajo su custodia, probablemente no desea su muerte,
incluso preferiría no hacerlo, pero a pesar de ello quiere producir la muerte en la medida en que no
tiene otro camino para apoderarse del dinero que éste guarda en el Banco. Igualmente, son
indiferentes para caracterizar el hecho como doloso los móviles del autor. En el ejemplo anterior,
los móviles del autor pueden ser simplemente lucrativos, de venganza, políticos, etc.; el atraco no
deja por eso de ser doloso. Los móviles solo en casos excepcionales tienen significación típica y por lo
general solo inciden en la determinación de la pena como circunstancias atenuantes o
agravantes.

El elemento volitivo supone voluntad incondicionada de realizar algo (típico) que el autor
cree que puede realizar. Si el autor aún no está decidido a realizar el hecho (por ejemplo, aún no sabe
si disparar para someter a su víctima, o bien esperar a observar la posible reacción de ésta) o sabe
que no puede realizarlo (la víctima se ha alejado demasiado del campo de tiro por tanto ya no
tiene razón el dispararle) en éstos casos, ya no hay dolo, bien porque el autor no quiere todavía, bien
porque no puede querer lo que no está dentro de sus posibilidades ejecutar. De algún modo el querer
supone además el saber, ya que nadie puede querer realizar algo que no conoce. Esto no quiere
decir que saber y querer sean lo mismos: El ladrón sabe que la cosa es ajena, pero no quiere que lo
sea; su afán por apoderarse de ella le hace realizar voluntariamente la acción de apoderamiento,
a pesar del conocimiento de la ajenidad. Lo mismo sucede en otros delitos. El violador sabe que la
mujer con la que yace es una oligofrénica y, a pesar de ello, quiere yacer con ella, aunque
probablemente preferiría que fuera sana mentalmente. En todos estos casos se puede decir que
el autor quiere todas y cada una de estas circunstancias, al incluir en su voluntad la
representación total del hecho, tal como se presenta en la parte objetiva del tipo.
El Código Penal, en el Art. 10 describe la relación de causalidad. Y al respecto indica que los hechos
previstos en las figuras delictivas serán atribuidos al imputado, cuando fueren consecuencia de una
acción u omisión normalmente idónea para producirlos, conforme a la naturaleza del respectivo
delito y a las circunstancias concretas del caso o cuando la ley expresamente los establece como
consecuencia de determinada conducta. Y el 11 indica qué es delito doloso. Y lo es cuando el
resultado ha sido previsto o cuando, sin perseguir ese resultado, el autor se lo representa como
posible y ejecuta el acto.

13.8 ELEMENTOS DEL INJUSTO:

Elementos subjetivos del tipo de injusto doloso: Normalmente, el tipo de injusto de los delitos
dolosos solo requiere en el ámbito subjetivo el dolo, es decir, la conciencia y voluntad de realizar
los elementos objetivos de los tipos. En algunos delitos específicos se requiere, sin embargo,
además, para constituir el tipo de injusto, la presencia de especiales elementos de carácter subjetivo.
La necesidad de tales elementos para caracterizar el tipo fue, ya advertida por algunos penalistas
alemanes de principios del siglo pasado, pero fue Mezger quien, sistematizó y dio carta de naturaleza
a tales elementos. Para Mezger, tales elementos subjetivos de lo injusto eran excepciones de un
tipo de injusto entendido de un modo causal objetivo. Para el finalismo, en cambio, tales
elementos son una confirmación más de que el tipo de injusto puede comprender también
elementos subjetivos, entre ellos el dolo. Estos elementos subjetivos específicos no coinciden, sin
embargo, con el dolo. Se trata de especiales tendencias o motivos que el legislador exige en algunos
casos, aparte del dolo, para constituir el tipo de algún delito. Así, por ejemplo, el ánimo de injuriar
en el delito de injurias; En Guatemala, todo ciudadano mayor de 18 años tiene el deber de
prestar servicio militar y social, de acuerdo con la ley y conforme a ella, si es citado por la institución
armada debe prestar el servicio que en caso no se presente puede ser conducido por la fuerza
pública. Se da la excepción a prestarlo en algunos casos, la que queda a criterio de las autoridades
de la Institución Armada el que sea evaluadas las causas y éstas aceptadas de conformidad al Art.
135 literal g y 250 de la Constitución y la Ley Constitutiva del Ejercito de Guatemala. Alguien
que no tenga el deseo de prestarlo y buscando eximirse de la obligación, de propósito se
produce una “auto lesión”. En el Art. 248 se describe el Hurto de uso, y entre los requisitos que
exige se encuentra la característica de haber tomado cosa mueble, sea con el solo propósito de
usarla y luego efectuar su restitución; Y si se le quita la cosa mueble a su dueño con violencia se le
aplica el 253, que describe el Robo de uso. Etc. La importancia de tales elementos subjetivos se revela
en que, si no concurren éstos, no se da el respectivo tipo de injusto, pues no encuadra la conducta en
la norma penal.
Así, por ejemplo, una manifestación objetivamente injuriosa, hecha sin ánimo de hacerlo (es
decir, injuriar), sino como testimonio en un juicio, no es constitutivo de un tipo penal de injurias. Y
se encuentra descrito en el Art. 170 CP, nadie podrá deducir acción de calumnia o injuria causadas
en juicio, sin previa autorización del juez o tribunal que de él conociere; La utilización de una
cosa mueble ajena, sin ánimo de apropiársela, sino de usarla únicamente, no constituye, salvo
que se trate de un vehículo de motor, un tipo de hurto; la referida “Auto lesión” a que me refería
con anterioridad, sin el fin de eximirse del cumplimiento de un servicio público, no
constituye un tipo de lesiones, etc. Nuestro código Penal, hace entender que el dolo es un
aspecto de la culpabilidad, hace un tratamiento unitario del injusto, recalcando entonces la
importancia de la causalidad. En cuanto al dolo propiamente tal, en general hay coincidencia con
otros códigos latinos en cuanto a su conceptualización, los que distinguen el aspecto cognoscitivo y
volitivo. Al respecto del dolo dice el Código Penal en el artículo 11 que el delito será calificado de
doloso, cuando el resultado ha sido previsto o cuando, sin perseguir ese resultado, el autor se
lo representa como posible y ejecuta el acto.
14. LA IMPUTACIÒN PERSONAL:

Por exigencias del principio de culpabilidad, "nullum crimen sine culpa", las únicas formas de
imputación posibles en derecho penal son el dolo y la culpa. Todo comportamiento que no sea
doloso o imprudente debe reputarse como fortuito y excluirse del código penal. La exclusión de la
responsabilidad objetiva o responsabilidad por el resultado es consecuencia de la función motivadora
de la norma, por la que solo se puede motivar a los ciudadanos para que se abstengan de realizar
acciones que puedan producir resultados previsibles y evitables.
Este principio, que parece obvio, no se respeta en nuestro código penal.

En primer lugar se vulnera por la existencia de delitos cualificados por el resultado. En estos delitos la
pena de un delito básico se agrava por producirse un resultado, aunque sea por caso fortuito. El
artículo 136, aborto calificado, agrava la pena cuando a consecuencia de las maniobras abortivas
fallece la madre. Puede darse el caso de que si la operación se hubiese realizado en el mejor hospital
del mundo a pesar de todo hubiese muerto la paciente, y sin embargo seguimos haciendo responsable
de la muerte al autor del aborto.

En segundo lugar se vulnera por la aplicación del:

14.1 “VERSARII IN RE ILLICITA: “

Según el cual basta con que se inicie la ejecución de un acto ilícito para que se impute a su autor el
resultado producido, aunque dicho resultado sea fortuito. El artículo 22 señala que habrá caso fortuito
"cuando con acciones u omisiones lícitas, poniendo en ellas la debida diligencia, se produzca un
resultado dañoso por mero accidente". De esta manera el ladrón que sube a un tejado y hace caer de
forma accidental una teja que mata a un pasante responderá por un homicidio. Lo peor, como
veremos más adelante, es que responderá por un homicidio doloso. Si esa misma acción la realiza un
carpintero estaremos ante un caso fortuito. La solución es insatisfactoria y contraria a un Estado de
Derecho.
Para solucionar estos conflictos tendremos que recurrir a los principios establecidos en los textos
internacionales de Derechos Humanos. El pacto de San José, en su artículo 8.2 enuncia el principio de
culpabilidad, según el cual no puede ser condenada ninguna persona si no se prueba su culpabilidad.
Como ya veremos en otros temas, para que exista culpabilidad es necesario que el sujeto tuviese
libertad para elegir o capacidad para ser motivado por la norma. En los supuestos de casos fortuitos,
el sujeto no tuvo ninguna libertad de elección: En el ejemplo anterior el ladrón no decidió que
quisiese matar al transeúnte; ni siquiera decidió realizar un acto imprudente. Por todo ello la exigencia
de acto inicial ilícito en el caso fortuito, ha de declararse inconstitucional y no tomarse en cuenta.
Las legislaciones más modernas establecen una cláusula mediante la cual se señala que no podrá existir
delito sin dolo o culpa. De hecho el caso fortuito no se define en los códigos nuevos; será caso
fortuito todo los resultados típicos que no se produzcan por dolo o culpa. Mucho más grave es la
regulación de la imprudencia. En ella se exige también un acto inicial lícito: "El delito es culposo,
cuando con ocasión de acciones u omisiones lícitas, se causa un mal por imprudencia, negligencia o
impericia" (artículo 12). Si la anterior redacción era constitucionalmente incorrecta, está además lo es
técnicamente:

a) Confusión del término ilícito: Ilícito es contrario a la norma. Si realizamos un acto conforme a
las normas (vgr. las de circulación) difícilmente estaremos ante un comportamiento
imprudente: Si manejo de forma acorde a las indicaciones del código y atropello a alguien, no
realizaré acción culposa sino caso fortuito. Por ello, para que tenga sentido el artículo citado,
el ilícito tendrá que ser penal. Con ello volvemos al versarii in re illicita. Para solucionar este
problema recurriremos a la solución arriba indicada.

b) Contradicción en el ordenamiento: La exigencia de acto lícito en la culpa genera una


contradicción difícilmente solucionable. Existirán comportamientos que no puedan ser
clasificados como culposos o fortuitos, pero que tampoco podrán ser tratados como dolosos:
En el ejemplo del ladrón, la exigencia de acto inicial lícito imposibilita que se clasifique su
conducta como culposa o fortuita. Sin embargo para que haya dolo el resultado ha de haber
sido previsto, al menos como una posibilidad (art. 11). En este caso esta situación tampoco se
ha dado. Por lo tanto, nos encontramos con un hecho inclasificable. Como la analogía no cabe
en contra del reo, este acto tendría que quedar impune. Lamentablemente la jurisprudencia
recurre a un concepto amplio de dolo: Doloso es todo aquello que no es culposo ni fortuito.
Por todo lo indicado la exigencia del acto inicial lícito habrá de ser ignorada por los
intérpretes de la ley. En cualquier caso urge una reforma del Código Penal.
15. LA ANTIJURICIDAD:

Una vez subsumido (tipificado) el caso de la realidad en el supuesto de hecho de una norma penal,
el siguiente paso, que el jurista, el Abogado, el fiscal, o eljuez debe dar, en orden a la averiguación de
sí ese caso puede engendrar responsabilidad penal, es la determinación de la antijuricidad, es decir, la
constatación de que el hecho producido es contrario a derecho, es injusto o bien es un acto humano
calificado de conducta ilícita. El término antijuricidad expresa la contradicción entre la acción
realizada y las exigencias del ordenamiento jurídico. A diferencia de lo que sucede con otras
categorías de la teoría del delito, la antijuricidad no es un concepto específico del derecho penal sino
un concepto unitario, válido para todo el ordenamiento jurídico, aunque tenga consecuencias
distintas en cada rama del mismo. El derecho penal no crea la antijuricidad sino que selecciona, por
medio de la tipicidad, una parte de los comportamientos antijurídicos, generalmente los más
graves, conminándolos con una pena. Normalmente la realización de un hecho típico genera la
sospecha de que ese hecho es también antijurídico (función indiciaria de la tipicidad); pero esta
presunción puede ser desvirtuada por la concurrencia de una causa de justificación excluyente
de la antijuricidad. Si no concurre ninguna de estas causas, se afirma la antijuricidad y el siguiente paso
es entonces la constatación de la culpabilidad del autor de ese hecho típico y antijurídico. De aquí se
deduce que, en la práctica, la función del juicio de antijuricidad se reduce a una constatación negativa
de la misma, es decir, a la, determinación de sí concurre o no alguna causa de justificación. Esto no
quiere decir, sin embargo, que la antijuricidad no plantee una problemática propia.
Corresponde a la ciencia del derecho penal ocuparse de lo que significa la antijuricidad como tal y de
su significación para la teoría del delito.

15.2 ANTIJURICIDAD E INJUSTO:

En la dogmática jurídico penal se emplea tanto el término antijuricidad como el de injusto. Y


se les ha aceptado como equivalentes. Sin embargo, es oportuno que ambos términos sean
debidamente diferenciados: La antijuricidad es un predicado de la acción, el atributo con el
que se califica una acción para denotar que ésta es Contraria al ordenamiento jurídico pre
establecido por el
Estado. El o lo injusto es un sustantivo que se emplea para denominar la acción misma
calificada ya como antijurídica; Lo injusto es, por lo tanto, la conducta antijurídica misma.
Mientras que la antijuricidad es una cualidad de la acción común a todas las ramas del ordenamiento
jurídico, el injusto es a veces la acción antijurídica de hurto, de homicidio, de incumplimiento
contractual, de infracción administrativa. Por eso se habla de injusto penal, injusto civil o injusto
administrativo, aunque la antijuricidad sea unitaria para todo el ordenamiento jurídico. En derecho
penal se emplea la expresión tipo de injusto para calificar aquellas acciones antijurídicas subsumibles
como típicas en el supuesto de hecho de una norma penal y también para delimitar el
comportamiento típicamente relevante sobre el que ha de recaer el juicio de antijuricidad.

Antijuricidad formal y antijuricidad material: A la simple contradicción entre una acción y el


ordenamiento jurídico se le llama antijuricidad formal. La antijuricidad no se agota, sin
embargo, en esta relación de oposición entre acción y norma, sino que tiene también un contenido
material reflejado en la ofensa al bien jurídico que la norma quiere proteger. Se habla en
este caso de antijuricidad material.
Antijuricidad formal y material no son sino aspectos del mismo fenómeno. Una contradicción
puramente formal entre la acción y la norma no puede ser calificada de antijurídica, como
tampoco puede ser calificada como tal la lesión de un bien que no este protegido jurídicamente.
La esencia de la antijuricidad es, por consiguiente, la ofensa a un bien jurídico protegido por la norma
que se infringe con la realización de la acción. En la medida en que no se de esa ofensa al bien
jurídico no podrá hablarse de contradicción entre la norma y la acción. Como ejemplo podríamos
decir que la falsificación de la firma de un personaje famoso por puro pasatiempo o la confección de
una letra de cambio con fines didácticos en la universidad, etc., no constituye una acción antijurídica
de falsedad material, ya que el bien jurídico protegido en este delito, la seguridad en el tráfico
fiduciario, no se ve afectada por estos hechos (sobre el concepto de bien jurídico)

CAUSAS DE JUSTIFICACION:

El ordenamiento jurídico no solo se compone de prohibiciones sino también de preceptos


permisivos o permitidos que autorizan realizar un comportamiento humano, en principio,
prohibido, pero tolerable y aceptable por las circunstancias en que éstos llegan a suceder. En
derecho penal la existencia de una conducta típica, supone la realización de un acto prohibido, por
cuanto que el tipo constituye o describe la materia de prohibición, es decir, aquel o aquellas
conductas que el legislador quiere evitar que realicen los ciudadanos. Pero en algún caso
concreto el legislador permite esa conducta típica, cuando hay razones políticas, sociales y
jurídicas que así lo aconsejan. En estos casos, el indicio que pueda existir de la antijuricidad que
supone la tipicidad queda desvirtuado por la presencia de una causa de justificación. En otras
palabras, por la existencia de una causa de exclusión de la antijuricidad en el actuar del ser humano,
convierte este en sí en un acto típico, pero es un comportamiento perfectamente lícito y aprobado
por el ordenamiento jurídico. A diferencia de lo que sucede con las causas de inculpabilidad. Las
causas de justificación no solo impiden que se pueda imponer una pena al autor de una
conducta típica, sino que convierten ese actuar humano, en acción lícita, aprobada por el
ordenamiento jurídico.-

De ello se derivan importantes consecuencias:

A) Frente a un acto justificado no cabe legitima defensa, ya que esta supone una agresión
antijurídica.-

B) La participación (inducción, cooperación, etc.) en un acto justificado del autor está también
justificada dicha participación (sobre la autoría mediata)

C) Las causas de justificación impiden que al autor del hecho justificado pueda imponérsele
una medida de seguridad o cualquier tipo de sanción, ya que su comportamiento es lícito, en
cualquier ámbito del ordenamiento jurídico penal.

D) La existencia de una causa de justificación exime de la comprobación por parte de la autoridad


de la culpabilidad del autor, ya que la culpabilidad solo puede darse una vez comprobada la
existencia de la antijuricidad.

E) El ámbito de las causas de justificación se extiende hasta donde llega la protección normativa del
bien que, por renuncia de su titular o por mayor importancia de otro, se permite atacar. Toda
extralimitación en el ejercicio de una causa de justificación o lesión de un bien extraño será, por lo
tanto, antijurídica.
El Código Penal, lo describe en el Art. 24. con el título: Causas de justificación. Son causas de
justificación:

15.3 LEGÍTIMA DEFENSA:

1º.- Quien obra en defensa de su persona, bienes o derechos, o en defensa de la persona, bienes o
derechos de otra, siempre que concurran las circunstancias siguientes:

a) Agresión ilegítima;
b) Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla;
c) Falta de provocación suficiente por parte del defensor. Se entenderá que concurren estas
tres circunstancias respecto de aquel que rechaza al que pretende entrar o haya entrado en morada
ajena o en sus dependencias, si su actitud denota la inminencia de un peligro para la vida,
bienes o derechos de los moradores.
El requisito previsto en el literal c) no es necesario cuando se trata de la defensa de sus parientes
dentro de los grados de ley, de su cónyuge o concubinario, de sus padres o hijos adoptivos,
siempre que el defensor no haya tomado parte en la provocación.

Es la defensa que hace el individuo de su persona, y se extiende a sus bienes patrimoniales y sus
propios derechos, para lo cual debe haber una agresión ilegítima, consistente en un daño o ataque
contra sus bienes, por lo que resulta ser el elemento generador de la legítima defensa; en sentido
amplio debe entenderse como el acto contra el derecho de otro. Pero debe haber racionalidad en el
medio empleado, o sea que no exista desequilibrio entre la defensa y el ataque.

Debe existir legitimidad en la causa o sea que no haya sido provocada por el defensor. Cuando el
ataque sea contra los familiares, se excluye el presupuesto de falta de provocación suficiente, siempre
que el defensor no haya tomado parte en la provocación.

Legítima Defensa Putativa:

Consiste en rechazar o defenderse de una agresión inexistente, que solo existe en la mente del
defensor, o sea el error de hecho contemplado en el artículo 25, numeral 3 del C.P.

Legítima Defensa Privilegiada:

Se da cuando el defensor rechaza al que pretenda entrar o ha entrado en morada ajena o en sus
dependencias si su actitud denota la inminencia de un peligro a los bienes patrimoniales.

15.4 ESTADO DE NECESIDAD:


2º.- Quien haya cometido un hecho obligado por la necesidad de salvarse o de salvar a otros de un
peligro, no causado por él voluntariamente, ni evitable de otra manera, siempre que el hecho sea en
proporción al peligro. Esta exención se extiende al que causare daño en el patrimonio ajeno, si
concurrieren las condiciones siguientes:

a) Realidad del mal que se trate de evitar;


b) Que el mal sea mayor que el que se cause para evitarlo;
c) Que no haya otro medio practicable y menos perjudicial para impedirlo.
No puede alegar estado de necesidad, quien tenía el deber legal de afrontar el peligro o
sacrificarse.

Se da cuando la comisión de un hecho delictivo obligado fundamentalmente por la necesidad de


salvarse o de salvar a otros de un peligro, para lo cual deben de ocurrir las siguientes condiciones:
Realidad del mal que se trate de evitar, que el mal sea mayor que el que se cause para evitarlo, que
no haya otro medio practicable y menos perjudicial para impedirlo; no puede alegar estado de
necesidad, quien tenía el deber legal de afrontar el peligro o sacrificarse.

15.5 LEGÍTIMO EJERCICIO DE UN DERECHO:

3º.- Quien ejecuta un acto, ordenado o permitido por la ley, en ejercicio legítimo del cargo
público que desempeña, de la profesión a que se dedica, de la autoridad que ejerce, o de la
ayuda que preste a la justicia.
Todos estos efectos son predicables por igual de todas las causas de justificación que reconoce el
ordenamiento jurídico. Del catálogo de eximentes recogidas en el Código Penal, tienen el
carácter de causas de justificación: la legítima defensa, el estado de necesidad, y el legítimo
ejercicio de un derecho que bien puede ser equiparado al caso fortuito, al cumplimiento de un deber
o ejercicio legítimo de un derecho y la obediencia debida. En este aspecto debe de existir la
legitimidad del acto, lo que significa que la actividad realizada por el sujeto activo necesariamente
debe estar enmarcado entro de los límites legales. Los profesionales como los agentes de la autoridad,
tienen deberes y derechos que cumplir en el ejercicio de sus propias actividades (legítimo ejercicio), y
cuando como consecuencia de ellas se lesiona o se pone en peligro un bien jurídicamente tutelado,
aparece el legítimo ejercicio de un derecho como eximente de responsabilidad penal.

Junto a ellas se considera también como causas de justificación el consentimiento en los casos en los
que la protección de un bien jurídico queda supeditado a la voluntad de su titular. En la doctrina se
atribuye esta cualidad al derecho de corrección (que no sería más que un supuesto concreto del
ejercicio legítimo de un derecho) y el riesgo permitido (especialmente como justificación en los
delitos imprudentes) En todo caso, sin perjuicio de pronunciarnos más adelante sobre cada una de
ellas, parece claro que el catálogo de causas de justificación no puede ser un catálogo cerrado,
por cuanto las causas de justificación no son un problema específico del derecho penal, sino
un problema general del ordenamiento jurídico. Cualquier acto lícito, desde el punto de vista
del derecho público o privado, puede serlo también para el derecho penal, y, a la inversa, cualquier
acto justificado de derecho penal es también un acto lícito para las restantes ramas del
ordenamiento jurídico.

El concepto de licitud o ilicitud, de jurídico o antijurídico, es, por lo tanto, un concepto general válido
para todo el ordenamiento jurídico. Lo único específico de cada rama del derecho son las
consecuencias que se atribuyen al acto jurídico o antijurídico. De aquí se desprende que las fuentes
de las causas de justificación pueden tener un origen en cualquier rama del ordenamiento
jurídico que, por medio de sus disposiciones (ley, reglamento, derecho consuetudinario, etc.),
autorice la realización de un hecho penalmente típico.
16. LA GRADUACIÓN DEL INJUSTO:

16.1 CIRCUNSTANCIAS ATENUANTES:

JUSTIFICACIÓN INCOMPLETA Y ATENUACION DE LA PENA: La antijuricidad es una categoría


del delito que puede ser graduada, es decir, admite diversas valoraciones desde el punto de vista
de su gravedad. Normalmente, la mayor o menor gravedad de la antijuricidad de un hecho se tiene
en cuenta en la configuración del tipo de injusto específico de un delito: Por ejemplo: el matar a otro
por medio de inundación, incendio o veneno, convierte el simple homicidio en asesinato; (Art. 132
CP). La madre que mata a su hijo recién nacido para ocultar su deshonra comete infanticidio y no-
parricidio, (hay que observar la figura del infanticidio, pues aún no ha cumplido tres días, ya que,
pasado de ellos ya se habla de un parricidio Arts. 131, 129 CP). Otras veces, la diversa gravedad de
la antijuricidad se refleja en una simple circunstancia modificadora, agravante o atenuante, que
incide en las reglas para la determinación de la pena dentro del marco penal correspondiente al
delito cometido.

Las causas de exclusión de la Antijuridicidad no admiten, en cambio, estas graduaciones; si se


logra que excluyan la Antijuridicidad es porque se dan completas con todos sus elementos,
subjetivos y objetivos. La falta de alguno de estos elementos o el exceso en el ejercicio de la
causa de justificación puede incidir, sin embargo, atenuando el juicio de Antijuridicidad sobre el
hecho. El que mata a otro porque cree erróneamente estar defendiendo su vida o porque se
excede en el ejercicio de una legítima defensa o de un deber en sí legítimo, merece,
ciertamente, una mayor condescendencia que el que lo hace sin encontrarse en esa situación.

De ahí que la justificación incompleta y la putativa puedan dar lugar a una atenuación de la pena. La
legislación de otros países, recogen esta idea de un modo general para todas las eximentes al
decir que son circunstancias atenuantes las expresadas en la ley, cuando no concurrieran los requisitos
necesarios para eximir de responsabilidad en sus respectivos casos.

La incidencia práctica de esta declaración se refleja en la determinación de la pena,


permitiendo la aplicación de la pena inferior en uno o dos grados de la reseñada por la ley. Esta
atenuación solo tendrá lugar, sin embargo, en lo que se refiere a las causas de justificación
siempre que se dé el elemento subjetivo de la respectiva causa.

No obstante, la justificación incompleta no siempre incide necesariamente en la Antijuridicidad,


sino también en la culpabilidad. De hecho, la legítima defensa putativa o el exceso debido a miedo o
arrebato dejan intacta la antijuricidad, pero pueden atenuar o incluso excluir la culpabilidad por
la vía del error de prohibición o de la noexigibilidad de otra conducta.

Como he indicado con anterioridad, el CP describe en el Art. 25 las causas de inculpabilidad,


que la doctrina describe como otras causas de justificación. Se inicia la descripción diciendo que son
causas de inculpabilidad:

a) el Miedo invencible. Numeral 1º. Ejecutar el hecho impulsado por miedo invencible de un
daño igual o mayor, cierto o inminente, según las circunstancias;

b) Fuerza exterior 2º. Ejecutar el hecho violentado por fuerza material exterior irresistible,
directamente empleada sobre él.

c) Error. 3º. Ejecutar el hecho en la creencia racional de que existe una agresión ilegítima
contra su persona, siempre que la reacción sea en proporción al riesgo supuesto.

d) Obediencia debida. 4º. Ejecutar el hecho en virtud de obediencia debida, sin perjuicio de
la responsabilidad correspondiente a quien lo haya ordenado. La obediencia, se considera
debida, cuando reúna las siguientes condiciones:

d.a Que haya subordinación jerárquica entre quien ordena y quien ejecuta el acto;
d.b Que la orden se dicte dentro del ámbito de las atribuciones de quien la emite, y esté revestida de
las formalidades legales;

d.c Que la ilegalidad del mandato no sea manifiesta.

e) Omisión justificada. 5º. Quien incurre en alguna omisión hallándose impedido de actuar, por
causa legítima e insuperable.

Por igual, el código Penal en el Art. 26 describe las Circunstancias que modifican la
responsabilidad penal, con el título Circunstancias atenuantes y dice al respecto:

Son circunstancias atenuantes:

1º. Inferioridad síquica. Las condiciones determinadas por circunstancias orgánicas o patológicas
que disminuyeren, sin excluirla, la capacidad de comprender o de querer del sujeto.

2º. Exceso de las causas de justificación. El exceso de los límites establecidos en las causas de
justificación.

3º. Estado emotivo. Obrar el delincuente por estímulos tan poderosos que naturalmente, hayan
producido arrebato u obcecación.
4º. Arrepentimiento eficaz. Si el delincuente ha procurado, con celo, reparar el daño causado
o impedir sus ulteriores permiciosas consecuencias.

5º. Reparación de perjuicio. Si el delincuente, a criterio del tribunal, ha reparado, restituido o


indemnizado adecuada y satisfactoriamente el daño causado antes de dictarse sentencia.

6º. Preterintencionalidad. No haber tenido intención de causar un daño de tanta gravedad,


como el que se produjo.

7º. Presentación a la autoridad. Si, pudiendo el imputado eludir la acción de la justicia por fuga u otro
medio idóneo, se ha presentado voluntariamente a la autoridad.

8º. Confesión espontánea. La confesión del procesado, si la hubiere prestado en su primera


declaración.

9º. Ignorancia. La falta de ilustración dada la naturaleza del delito, en cuanto haya influido
en su ejecución.

10º. Dificultad de prever. En los delitos culposos, causar el resultado dañoso en circunstancias
que lo hacían muy improbable o difícil de prever.

11º. Provocación o amenaza. Haber precedido inmediatamente, de parte del ofendido,


provocación o amenaza en proporción al delito.

12º. Vindicación de ofensa. Haber ejecutado el hecho en vindicación próxima de una ofensa
grave, causada al autor del delito, su cónyuge, su concubinario, sus parientes dentro de los
grados de ley, sus adoptantes o sus adoptados.

Se entiende por vindicación próxima la que se ejerce consecutivamente a la ofensa, o cuando no


ha existido el tiempo necesario para la reflexión.

13º. Inculpabilidad incompleta. Las expresadas en el artículo 25 (que se refiere a las causas de
inculpabilidad) cuando no concurran los requisitos necesarios para excluir de responsabilidad en los
respectivos casos.

14º. Atenuantes por analogía. Cualquiera otra circunstancia de igual entidad y análoga a las anteriores.

16.2 CIRCUNSTANCIAS AGRAVANTES


Concepto:
En cuanto a las circunstancias agravantes como es lógico, operan en sentido contrario, a las
circunstancias alternantes. Las circunstancias agravantes hacen presumir al juzgador que el delincuente
ha obrado en conciencia de que su injusto está rodeado de cualidades que pueden perjudicarlo en
juicio y aun así actúa y consuma su delito. Por lo mismo, existe en este caso un profundo
convencimiento que el delincuente de forma menospreciativa del derecho mismo, comete un acto
antijurídico.

Definición:
Para la definición de estas modalidades del delito, Cabanellas señala que circunstancias agravantes son:
"aquellas que aumentan la responsabilidad criminal".

Fundamento Legal:
Seguidamente de las circunstancias atenuantes se encuentran las circunstancias agravantes en el
capítulo II, del Título IV del Código Penal, particularmente en su Artículo 27, cuando señala:

Que son circunstancias agravantes:

° Motivos fútiles o abyectos


° Alevosía
° Premeditación
° Medios gravemente peligrosos
° Aprovechamiento de calamidad
° Abuso de superioridad
° Ensañamiento
° Preparación para la fuga
° Artificio para realizar el delito
° Cooperación de menores de edad
° Interés lucrativo
° Abuso de autoridad
° Auxilio de gente armada
° Cuadrilla
° Nocturnidad y despoblado
° Menosprecio de autoridad
° Embriaguez
° Menosprecio al ofendido
° Vinculación con otro delito
° Menosprecio del lugar
° Facilidades de prever.
° Uso de medios publicitarios
° Reincidencia
° Habitualidad
En conclusión, las circunstancias en general que modifican la responsabilidad penal son cualidades
nominadas o innominadas dentro de la teoría del delito y sobre todo en la estructura de este, que
influyen en la determinación de la pena, para poder aplicar el máximo o el mínimo de la misma. Y las
mismas nos sirven de base para determinar que efectivamente el hecho pudo ser diferente en cada
caso aun cuando se trate del mismo delito y por lo tanto revestir de una relevancia significativa con
respecto a determinados injustos que pueden contribuir a formarnos una idea del delincuente y perfil
mas ajustado a la realidad. Además con las mismas podemos establecer la reincidencia entre delitos
comunes y puramente militares, de comprobarse al final de este trabajo que en realidad podemos
hablar de la existencia de los segundos.

Agravantes que limitan la comunicabilidad:


Existen dos significados de la palabra reincidencia, aunque ambos son muy parecidos uno sirve en el
ámbito extensivo del término a cualquier aplicación que quiera dársele, es decir sentido general y por
otro lado el significado que suele aplicarse con más determinación en las letras penales, para nuestro
caso en sentido estricto. Para el caso de su sentido genérico, reincidir significa reiterar en una misma
culpa o defecto, lo que ya presupone una aplicación antijurídica. En el caso de la reincidencia strictu
sensu, esta significa una circunstancia agravante, por la cual el delincuente reitera en delinquir con un
injusto por el que ya ha sido juzgado y encontrado culpable anteriormente. La circunstancia agravante
de reincidencia opera comúnmente cuando es el mismo delito, nuestro Código Penal no menciona
nada para el caso de que la reincidencia se dé entre los delitos que la doctrina califica de análogos
(Según el aforismo Latino "analogía, siquidem praesumptionem tantum, pasit, nom certitudinam", es
decir: "La Analogía solo engendra presunción, no certidumbre". La analogía es concretamente
problema para el Juez de lo Penal, pues no es permitida, con esta (la analogía) se viola el principio de
Legalidad; pues ninguna persona puede ser penada por hechos que no estén expresamente calificados,
como delitos o faltas, por ley anterior a su perpetración, lógicamente no podrá imponerse pena o
medida de seguridad. En otras palabras, si el Juez juzga por analogía, está haciendo una interpretación
caprichosa, discrecional de la ley, y por lo mismo puede en efecto estar juzgando al acusado de una
figura delictiva distinta a la que establece el tipo legal. El Juez se puede decir, “crea” una figura
delictiva, al juzgar a alguien por un hecho que no esté específicamente definido en la ley penal con
anterioridad a la perpetración del delito, puesto que no se trata de juzgamiento y no está
precisamente prohibido aplicar el concepto de reincidencia entre hurtos y robos, sin embargo lo que
se debe enfatizar es la insuficiencia del Código o la inexistencia del mismo, ni siquiera para prohibirlo.
Contrario a eso, el Código Penal peligrosamente establece la reincidencia sin incluir que se debe dar
por el mismo o análogo delito, sino que simplemente se trata de haber cumplido condena o ser
condenado por un delito y cometer posteriormente a ello uno aunque sea completamente distinto al
anterior. El concepto que se acaba de apuntar para reincidencia nos permite establecer una definición
tomada del diccionario de la Lengua Española, la cual establece por reincidencia: "Circunstancia
agravante de la responsabilidad criminal que consiste en haber sido... condenado antes por el delito
análogo al que se le imputa". Sin embargo, hay que aclarar que a diferencia de la definición legal que
nos ofrece el Código Penal en su Artículo 27 numeral 23, la reincidencia en su versión o punto de
vista doctrinario es sustancialmente variada puesto que se aplica a delitos análogos y no a todo tipo
de delito como ya se comentó. Según el Código Penal, es reincidente: "quien comete un nuevo delito
después de haber sido condenado, en sentencia ejecutoriada, por un delito anterior cometido en el
país o en el extranjero, haya o no cumplido la pena". En primer término es relevante precisar, que no
se pueden considerar reincidencia aquellos casos en los que al sujeto no se condenó, es decir que no
hay reincidencia por los casos en los que al sujeto solo se le juzga, sino por aquellos por los que ha
sido condenado. Lo que importa para determinar la reincidencia es que el sujeto haya sido condenado
y no que haya cumplido la pena. Por otro lado, se puede ampliar aquí el aspecto de que un
reincidente según la legislación guatemalteca en materia penal, lo es si comete un segundo delito
después de haber sido condenado por uno primero aunque entre ambos no exista relación lógica
alguna. Y como se comentó en el concepto de este tema, se puede decir que alguien es reincidente
por un delito que bien puede ser culposo y otro en el que se perfecciona el aspecto doloso. Es ilógico
que el Código establezca que existe reincidencia entre este tipo de delitos sino son siquiera
comunicables las circunstancias penales. Por lo que esto constituye de por sí, una insuficiencia y sobre
todo una forma peligrosa de redacción que puede dar lugar a la agravación de la pena por dos delitos
que son ajenos e independientes uno del otro, así como son separables unas de otras, las motivaciones
del delincuente en cada una de ellas.

17. LA AUTORIA Y PARTICIPACION EN EL DELITO:


INTRODUCCION Hasta ahora hemos estado analizando la estructura del delito en base a un solo
sujeto activo. En esta lección vamos a tratar de solucionar aquellos supuestos en los que más de una
persona interviene en el proceso delictivo. Básicamente trataremos de definir la autoría (autoría
inmediata, mediata y coautoría) y la participación y fijar las diferencias entre ambas figuras.

I.) LA AUTORIA

EL CONCEPTO DE AUTOR:

a) Concepto ontológico y concepto legal de autor: Según el concepto ontológico o real de autor, este
será el sujeto a quien se le pueda imputar un hecho como suyo. WELZEL señalaba que autor es el
"quien" anónimo de los tipos legales. Así en el artículo 123 autor de delito de homicidio es quien diere
muerte a alguna persona. El verdadero autor de un hecho es aquel que lo realiza y del que se puede
afirmar que es "suyo". Sin embargo el concepto ontológico de acción no coincide con el concepto
legal de acción. El código penal no requiere la propia realización de uno de los tipos de la parte
especial, sino que considerará autores a sujetos que en realidad son participes especialmente
importantes. Así el artículo 36 considera autores a inductores y cooperadores necesarios entre otros. A
la hora de diferenciar la autoría y la participación tendremos que recurrir al concepto ontológico de
autor. Ello es necesario porque solo quien es autor en sentido estricto puede realizar un tipo sin
necesidad de la concurrencia de otra persona. Los participes están sometidos al principio de
accesoriedad de la participación respecto del hecho del autor real. Por mucho que el código nos diga
que el inductor es autor, para que se de inducción será necesaria la existencia de un hecho antijurídico
por parte del autor real, porque la inducción a cometer un hecho atípico no es delito.

b) Delimitación del concepto ontológico de autor: Para delimitar que tenemos que entender por
autor en un sentido real u ontológico, la doctrina ha elaborado una serie de teorías:

Teoría unitaria: Según esta teoría no es posible distinguir entre autoría y participación, sino que toda
persona que interviene en el hecho es autor. Parten de la teoría de la equivalencia de las condiciones
por la que toda condición necesaria para que se de el resultado es causa del mismo.

Teoría diferenciadora: Esta teoría reconoce que deben diferenciarse entre autores y participes. Dentro
de la misma se diferencian distintas concepciones de autor:

* Concepto extensivo de autor: Este concepto parte también de la teoría de la equivalencia de las
condiciones. En ese sentido reconoce que todos los que aportan alguna intervención que afecta al
hecho son igualmente causa del mismo.
Sin embargo reconocen que la ley debe distinguir distintos grados de responsabilidad. La distinción
tendrá que basarse en un concepto subjetivo: Será autor quién obre con ánimo de autor y participe
quien obre como participe. Esta es la teoría subjetiva de la participación que es el complemento
necesario al concepto extensivo de autor. No obstante puede llevar a soluciones contradictorias.
Tomemos el ejemplo, clásico en la doctrina, de la madre que pide a su hermana que mate a su hijo
recién nacido. En base a este concepto la madre será autora y la tía, que efectivamente mató a su
sobrino, responderá como partícipe del delito de infanticidio.

* Concepto restrictivo de autor: Este concepto parte de que no todo el que es causa del delito es
autor, porque no todo el que interpone una condición causal del hecho realiza el tipo. La
participación supone ampliar la pena a personas que por su actuar son causa del delito pero que no lo
realizan. El problema será delimitar cuando se está actuando como participe y cuando como autor.
Hay tres teorías:

1.- Teoría objetivo-formal: Lo decisivo es realizar actos ejecutivos previstos en el tipo legal. Por
ejemplo el clavar el puñal en el pecho de la víctima.
El problema se plantea en una serie de supuestos:
a) En los delitos en los que solo se hace referencia al resultado, sin fijar los medios, el concepto puede
ser muy amplio. Por ejemplo, en el homicidio, podría ser autor el que le da la pistola al que dispara.
b) En los casos de autoría mediata (vid. infra).
c) En la coautoría, cuando uno de los coautores no realiza ninguna acción típica en sentido estricto. Si
uno se sube encima de otro para robar una manzana el que está debajo no comete ninguna acción
típica.
2.- Teoría objetivo-material: Intentó superar los defectos de la teoría anterior.
Será autor el sujeto que aportase la contribución objetivamente más importante. Parte de la idea de
que no todas las condiciones son causas sino solo algunas. En realidad es un concepto muy subjetivo
que tampoco resuelve muchos problemas.
3.- Teoría del dominio: Esta teoría tiene su origen en el finalismo. Es autor doloso quien domina
finalmente la ejecución del hecho, quien tiene en sus manos el curso del suceso típico. El dominio del
hecho se puede manifestar de varias formas:
a) Dominio exclusivo de la acción: Se da cuando alguien ejerce el dominio sobre los propios actos:
Cometer el delito en forma directa, sin ser determinado por otro.
b) Dominio de la voluntad: Se da cuando alguien no participa en la ejecución directa pero ejerce el
dominio de la voluntad ajena: Los supuestos de autoría mediata.
c) Dominio funcional: Varios autores se distribuyen partes esenciales del plan global de ejecución del
delito: La coautoría.
MIR PUIG, junto a este requisito del dominio, exige la pertenencia del hecho, o en otras palabras, el
poder decir que el hecho era suyo.

c) El autor ontológico o real en el código penal: El código penal regula en su artículo 36 la autoría.
Dentro del mismo se encuentran supuestos de autor ontológico y otros que en realidad son partícipes
a los que se da tratamiento de autor (vid. supra). A continuación vamos a intentar diferenciarlos: En
primer lugar señala como autores los que tomen parte directa en la ejecución de los actos propios del
delito. Aparentemente el código admite un concepto objetivo formal de autor. Sin embargo califica
también como autores aquellos que habiéndose concertado con otro u otros para la ejecución de un
delito, estén presentes en el momento de la consumación. La única justificación de este tratamiento es
entender que estas personas se encuentran en situación de dominio del hecho, ya que está en sus
manos el evitarlo. Por último se incluyen los casos de autoría mediata a través del inciso 2 (vid. infra).
Por lo visto podemos deducir que la teoría del dominio del hecho es perfectamente aplicable a
nuestra legislación.

a) La autoría en los delitos culposos


La autoría en los delitos culposos divide la doctrina:
* La doctrina dominante alemana maneja dos conceptos distintos de autor. En los delitos dolosos se
seguirá un concepto restrictivo de autor fundamentado en la teoría del dominio del hecho y en los
imprudentes un concepto unitario de autor:
En un delito imprudente será autor todo sujeto que cause el hecho por imprudencia.
* La doctrina española distingue autoría y participación en los delitos imprudentes.
Si la autoría supone la realización del tipo objetivo no se podrán diferenciar delitos dolosos e
imprudentes, pues ambos supuestos requieren la producción de igual hecho. La diferencia entre ambos
vendrá determinada en el tipo subjetivo. Por ejemplo el que induce a manejar de forma imprudente a
un conductor, que atropella a un peatón, podrá ser inductor de un delito culposo de homicidio.

LA AUTORIA MEDIATA:

Concepto: Hablaremos de autoría mediata cuando se realiza el hecho utilizando a otro como
instrumento. Existe una relación tal entre el autor mediato y la persona instrumento que se invierten
los papeles: habitualmente autor es el que realiza materialmente el hecho y el "hombre de atras" es
participe; en la autoría mediata el autor es el hombre de atras. En estos casos la persona instrumento
no comete delito. Se excluyen de estos casos los supuestos en que los que se utiliza a una persona
como instrumento material, es decir en los casos de ausencia de acción: Si A empuja a B contra un
cristal para romperlo, A actuaría como autor inmediato, y ello porque realmente la acción de A
hubiese sido igual si en vez de empujar a B empuja a una estatua. No cabe autoría mediata cuando en
supuestos de delitos especiales (los que solo pueden cometer determinados sujetos, como los delitos
de funcionarios) cuando el autor mediato no reúna dichas características. Si alguien engaña a un juez
para que dicte una resolución injusta, no podrá cometer delito de prevaricación. Si cabría cuando
quien no reuna las características sea el instrumento (el funcionario que ordena a su secretaria quemar
archivos de suma importancia). Tampoco se puede dar en los delitos de propia mano, que requieren
una realización personal. No será autoría mediata de violación el forzar a otro a yacer con una mujer.

Casos de autoría mediata: Es necesario estudiar algunas circunstancias que dan fundamento par definir
la autoría mediata sin olvidar que autor mediato será aquel que tiene el dominio final del hecho y
pertenencia del mismo. Habrá autoría mediata en los siguientes supuestos:

a) El instrumento actúa sin tipicidad


* Cuando se utiliza para la realización del tipo penal la acción de otro que actúa sin tipicidad: N
sugiere a P que agarre un cable ocultándole que era de alta tensión. P lo agarra y muere
electrocutado. En este caso la acción de matarse a si mismo es atípica. Si considerásemos al "hombre
de atrás" inductor no podríamos castigarlo, por cuanto la inducción de un hecho atípico es atípica
(principio de accesoriedad de la participación).
* Cuando se utiliza para la realización del tipo penal la acción de otro sujeto que actúa sin dolo. El
médico que decide matar a un paciente y le da una jeringuilla, con una dosis letal de morfina, a la
enfermera, que ignora tal circunstancia, para que se la inyecte al paciente. En estos casos existe en el
instrumento un error de tipo invencible.
b) El instrumento actúa bajo una causa de justificación
* Cuando el instrumento actúa en cumplimiento de un derecho: Juan realiza una denuncia falsa
contra Victor, originando una detención por parte de la policía. Juan será autor mediato de un delito
de detención ilegal, siendo la policía el instrumento.
c) El instrumento actúa bajo causa de inculpación
* El instrumento es inimputable: Renato le da una pistola a un menor diciéndole que dispare contra
Johana.
* El instrumento actúa bajo coacción o miedo insuperable: Leonardo le pone una pistola en la cabeza
a Gaspar obligándole a disparar contra Marcelino.
* El instrumento actúa bajo error de prohibición.
* El instrumento actúa bajo obediencia debida.

Autoría mediata a través de estructuras de poder organizada:


a) Planteamiento
Hasta este momento hemos estado analizando supuestos en los que una persona era considerada
autor cuando había usado a otra persona inculpable para cometer un delito. Sin embargo ROXIN
planteó el supuesto en que una persona pudiese ser autor mediato aunque el "instrumento" actuase
con plena culpabilidad. Ello se daría en los casos en que el dominio se diese por fuerza de un aparato
organizado de poder. Para ello sería condición necesaria que el ejecutor fuese fungible, es decir,
facilmente reemplazable por cualquier otro miembro de la estructura. El ejecutor actúa
responsablemente pero el que dio la orden seguirá siendo autor mediato. Por otra parte en éste existe
una total pertenencia del hecho. Esta teoría ha sido utilizada para fundamentar sentencias de gran
trascendencia, como la dictada en 1985 en el proceso contra la Junta Militar Argentina o en la que
condenó en 1993 al general Contreras en Chile por el caso Letelier.

b) Características: I- El "autor mediato" dispone de un aparato organizado que funciona como una
máquina.
II- Puede consumar delitos sin ponerse en acuerdo en cada caso concreto, generalmente respondiendo
a un plan preestablecido.
III: El ejecutor es fungible, es una pieza en el engranaje.

c) Dominio del hecho


Muchos eslabones de la cadena de mando tienen dominio del hecho concreto. Pero si alguno de los
eslabones inferiores se oponen, no hay problema en reemplazarlo (fungibilidad).
Sin embargo, puede haber integrantes de la estructura que sólo respondan en tanto que partícipes.

d) Diferencia con la autoría mediata tradicional


En ella, el ejecutor no era responsable o tenía su responsabilidad disminuída. En este supuesto, la
responsabilidad del ejecutor es plena, ya que no actuó ni por error, ni por coacción.

e) Diferencia con la instigación


En la instigación es necesario, que el instigador genere en el autor la idea del hecho. Asimismo, como
forma de participación, la responsabilidad disminuye a medida que se aleja del ejecutor, mientras que
en una estructura de poder organizada, la responsabilidad aumenta a medida que se alejan del hecho.
Finalmente, el instigador no tiene el dominio final del hecho.

f) Diferencia con la coautoría


La coautoría exige el dominio común del hecho y la decisión compartida y división de
responsabilidades. El punto de diferencia es la exigencia de alguna participación material en el hecho
concreto. Sin embargo, algunos autores, como JESHECK, prefieren recurrir a la coautoría antes que a
la autoría mediata.

Configuración legal de la autoría mediata:


Nuestro código penal no contempla directamente la figura de la autoría mediata. Sin embargo los
supuestos de autoría mediata son encuadrables en el artículo 36.2 cuando dice que son autores los
que fuercen a otro a ejecutar los actos propios del delito. Este forzar deberá ser interpretado de forma
amplia incluyéndose supuestos de coacción y engaño.

LA COAUTORIA:

Concepto: Según MIR PUIG son coautores los que realizan conjuntamente y mutuo acuerdo un
hecho. Los coautores son autores porque cometen el delito entre todos, se reparten el tipo de la
autoría. En la coautoría no rige el principio de accesoriedad de la participación, según el cual el
participe solo es punible cuando existe un hecho antijurídico del autor. El principio rector será el de
imputación recíproca de las distintas contribuciones: Todo lo que haga cada uno de los coautores es
imputable (o extensible) a los demás. Para que ello pueda tener lugar es preciso el mutuo acuerdo que
convierte en partes de un plan global unitario las distintas contribuciones: X y Z vierten veneno en el
café de Y. Sin embargo las dosis que cada uno echa no son suficientes para matar, aunque sí la suma
de ambas. Si X y Z se habían concertado previamente responderán como coautores. Si no, solo se les
podría imputar, a cada uno de ellos, un delito tentado de asesinato, salvo que la coincidencia fuera
previsible.

Delimitación de la coautoría: Lógicamente las diferencias entre coautores y otros partícipes dependerá
del concepto ontológico de autor que tengamos. Nosotros hemos partido de la base que autor es
aquel que tiene dominio del hecho y su pertenencia. Serán coautores no solo los que ejecutan en
sentido formal los elementos del tipo, sino a todos quienes aportan una parte esencial en la
realización del plan en la fase ejecutiva. A todos pertenece el hecho, que es obra inmediata de todos,
los cuales comparten su realización al distribuirse los distintos actos por medio de los cuales tiene
lugar. Será necesario para hablar de coautoría:
a) La necesidad de un mutuo acuerdo o plan común. No necesariamente ha de ser previo y expreso;
puede ser tácito y darse durante la ejecución del hecho.
b) La realización por parte del coautor de algún acto esencial en la realización del plan en la fase
ejecutiva.
c) Que el coautor reúna las mismas condiciones que el autor: Todo coautor debe reunir las
condiciones personales necesarias del autor en los delitos especiales. Por ejemplo en el delito de
violación de sellos (art. 434), la secretaria del funcionario que abra con él sellos, no podrá ser
coautora. Cuando uno de los coautores se excede por su cuenta del plan acordado sin que los demás
lo consientan o lo hubiesen podido prever de acuerdo con la práctica general, el exceso tan solo se
imputa al coautor responsable (ver el artículo 40).

II.) LA PARTICIPACION

CONSIDERACIONES GENERALES:

Concepto: Por participación tenemos que entender la intervención en un hecho ajeno. El participe se
halla en una posición secundaria respecto al autor. No realiza el tipo principal, sino un tipo
dependiente de aquel. Será participe aquel que no tiene el dominio final del hecho, o que no puede
hacer el hecho como suyo.

Fundamento del castigo: Las dos principales teorías que intentaron explicar los fundamentos de la
punibilidad de las conductas de participación son:
a) Teoría de la corrupción: También es conocida como teoría de la culpabilidad. El fundamento del
castigo reside en la culpabilidad del partícipe por corromper al autor, es decir, por hacerlo culpable.
Será necesario para que exista participación que el hecho principal sea culpable.
b) Teoría de la causación: El fundamento de la punibilidad radica en que el participe causa un
resultado. Como el hecho se realiza a través del autor, se genera mayor distancia respecto al hecho y
se da menor punibilidad. El inconveniente de esta teoría es que se podría ser participe de un hecho
típico pero justificado.
c) Teoría de la participación en lo ilícito: El fundamento del castigo radica en la prohibición de
favorecer un hecho ilícito. Para esta teoría, que consideramos la más adecuada, es necesario que la
acción principal sea típica y antijurídica.

La accesoriedad en la participación:

El principio de accesoriedad limitada en la participación significa, por una parte, que la participación
es accesoria respecto del hecho del autor, y por otra, que no depende de la culpabilidad del mismo.
La responsabilidad penal del partícipe está subordinada a la clase de delito cuyo dominio final
perteneció al autor.
Dentro de la accesoriedad se distinguen dos aspectos:
a) Aspecto interno: La participación requiere el dolo de contribuir a un injusto, es decir, el partícipe
debe saber y querer que está participando en un delito. La doctrina alemana exige que el hecho
principal sea doloso, mientras que la española admite la participación "dolosa" en delitos culposos. El
partícipe actuará imprudentemente respecto al resultado típico principal, pero no respecto a su acción
de participación, que en todo caso debe ser querida. Por ejemplo, el copiloto que incita al piloto a ir
a gran velocidad, produciéndose como consecuencia el atropello de un pasante. Esta segunda opción
es la que nos parece más acertada. Lo que nadie admite es que la participación sea imprudente.
b) Aspecto externo: Para que la participación sea punible el hecho principal ha de estar al menos en
fase de tentativa. La participación en la tentativa delimita el inicio de la punibilidad del partícipe. No
debe confundirse con la tentativa de participación que es impune.
FORMAS DE PARTICIPACIÓN:

La inducción: La inducción se encuentra recogida en el artículo 36.2 del Código Penal: "Son autores
quienes (...) induzcan directamente a otro a ejecutar el delito".
El código equipara, por razones de política criminal, el inductor al autor. Sin embargo,
doctrinariamente la inducción es una forma de participación. Inductor es el que causa voluntariamente
en otro, mediante un influjo psíquico, la resolución y realización de un tipo de autoría doloso o
imprudente. Habrá que distinguir entre:

a) Inducción a un hecho doloso: Requiere los siguientes elementos:


* Tipo objetivo: La causación en otra persona, mediante influjo psíquico, de la resolución y
realización de un tipo doloso de autoría: El inductor debe 18 Para más información, ver MIR PUIG,
"Derecho Penal, Parte general". pgs. 425 a 427. causar en el otro la resolución criminal. No lo será
quien la ejerza sobre alguien que ya estaba decido a cometer el delito. El influjo psíquico podrá
consistir en un consejo, una solicitud, una provocación siempre que posean la suficiente intensidad
para que aparezca como adecuada. La inducción debe ser sobre una persona concreta para que realice
un delito concreto. El inducido ha de realizar un tipo doloso de autoría. Es decir, el inducido tendrá
que realizar una conducta del artículo 36.1. La inducción a la inducción no será inducción, por mucho
que el inductor se equipare al autor.
* Tipo subjetivo: Debe existir dolo en el inductor. El inductor no sólo quiere causar la resolución
criminal en el autor, sino que también quiere que éste realice efectivamente el hecho (doble dolo). No
cabe una inducción por imprudencia, sin voluntad de inducir: Juan no advierte que al contarle a
Pedro las infidelidades de su esposa le hace surgir la idea de matar a ésta.
b) Inducción a un hecho imprudente: Requiere los siguientes elementos:
* Tipo objetivo: Debe ser el mismo que en el doloso salvo que la causación de la decisión del autor
no ha de ser de una decisión de delinquir, sino de realizar una conducta imprudente. El autor solo
debe realizar un delito culposo.
* Tipo subjetivo: Debe concurrir en el inductor la voluntad de inducir a realizar la conducta
imprudente: Luis le induce a Pedro a que juegue con material explosivo.

La animación o aliento: Esta figura está contenida en el artículo 37.1, cuando indica que "serán
cómplices quienes animaren o alentaren a otro en su resolución de cometer un delito”. Incluiría
aquellos casos en los que no se llega a la inducción. El enunciado del 37.1 es muy amplio. Para no
llegar a situaciones manifiestamente injustas ha de entenderse de forma muy restrictiva. En cualquier
caso, sería conveniente que esta figura desapareciese.

La cooperación: El código penal distingue dos tipos de cooperación. Una es la llamada cooperación
necesaria, que se equipara a la autoría, y otra es la complicidad en sentido estricto. La cooperación
necesaria se encuentra regulada en el artículo 36.3: "Son autores quienes cooperan a la realización del
delito, ya sea en su preparación o en su ejecución, con un acto sin el cual no se hubiere podido
cometer". El artículo 37, en sus epígrafes 2, 3 y 4, contiene diversas formas de participación. La
característica común a todos es que los actos de participación se inician antes o en el momento de
cometer el delito. El artículo 37.2 exige una promesa previa de cooperación posterior. Si no existiese
esa promesa estaríamos ante el encubrimiento del artículo 474. El principal problema residirá en
delimitar la cooperación necesaria de la complicidad.
GIMBERNART acude al criterio de escasez: Será cooperación necesaria aquella que es difícil de
conseguir según las circunstancias. En la misma línea, RODRIGUEZ MOURULLO recurre al criterio de
sustituibilidad de la contribución. Si la contribución del partícipe es insustituible será cooperación
necesaria. En cualquier caso no siempre será fácil dicha delimitación y habrá que analizar cada caso en
concreto. La complicidad, así como la animación y el aliento, se castiga imponiéndose la pena del
autor, reducida en un tercio. Si se es cómplice de tentativa se impondrá la pena reducida en dos
tercios. (Ver los arts. 63 y 64)

PROBLEMAS ESPECIALES DE PARTICIPACION:

a) La participación en delitos especiales En los delitos especiales impropios (Parricidio respecto a


homicidio) se plantea el problema de que manera se trata a los partícipes. Pedro mata a su padre.
Juan le ayuda.
¿Responderá Juan por parricidio o por asesinato?
El código da en su artículo 30 una solución para las agravantes y atenuantes que es perfectamente
aplicable a estas situaciones. La diferencia habrá que buscarla en el carácter de la agravante o de la
atenuante. Las circunstancias que consistan en factores personales del delincuente (estado de emoción
violenta) o que resulten de sus relaciones particulares con el ofendido (parentesco), no se comunican a
los codelincuentes. Sin embargo las que resulten de la ejecución material del hecho delictuoso
(alevosía) o de los medios empleados (veneno), solo se apreciaran respecto de aquellos partícipes que
tuvieren conocimiento de ellas antes o durante la ejecución del hecho.
b) La comisión de delito distinto del concertado
En el caso de que el delito concertado sea distinto del realizado, los participes extraños:
I) Si el delito cometido es menos grave, responderán por éste.
II) Si el delito cometido es más grave solo responderán por el concertado. No obstante responderán
por el cometido si fuese fácilmente previsible que sucediese.

17.2 CLASES DE LA PARTICIPACIÓN:

AUTORES: Es quien realiza el tipo del injusto definido en la ley como delito y cuando se queda en el
grado de tentativa es quien ha realizado todos aquellos actos que suponen evidentemente un
principio de ejecución del mismo. Se habla de autoría mediata, cuando el sujeto se vale de otra
persona para ejecutar el hecho, haciéndose referencia a la fuerza física que se ejerce sobre el otro
sujeto; la inducción directa que es persuadir y promover la comisión del delito. Artículo 36 del C.P.
COMPLICES: Integrada por un conjunto de actos que no son necesarios ni determinantes
directamente para la ejecución del delito, pudiéndose prescindir de ello. Artículo 37 C.P.
COAUTORES: Es la participación e intervención igualitaria, más o menos, de dos o más personas,
todas como autores inmediatos, sin que sus conductas dependan de la acción de un tercero, bien que
realicen las mismas acciones, o bien que se dividan las necesarias para la comisión del hecho. Los
artículos 39 y 40 regulan lo relativo a la responsabilidad penal como autores o cómplices en el delito
de muchedumbre.
ENCUBRIMIENTO: Es una figura delictiva independiente, tal y como se regula en los artículos 474 y
475 del C.P.

18. CULPABILIDAD:

Definición: Es un comportamiento consiente de la voluntad que da lugar a un juicio de reproche


debido a que el sujeto actúa en forma antijurídica, pudiendo y debiendo actuar diversamente.

Función subjetiva de la Culpabilidad: La culpabilidad además de constituir un elemento positivo, para


la construcción técnica de la infracción, tiene como característica fundamental ser el elemento
subjetivo del delito, refiriéndose pues a la voluntad del agente para la realización del acto delictivo.
La culpabilidad radica pues, en la manifestación de voluntad del sujeto activo de la infracción penal
que puede tomarse dolosa o bien culposa, dependiendo de la intención deliberada de cometer el
delito, o bien de la comisión del delito por negligencia, imprudencia o impericia.

Naturaleza de la Culpabilidad: A este respecto se dan dos teorías.

Teoría Psicológica: Indica que la culpabilidad es la relación psíquica de causalidad entre el autor y el
acto, o bien entre el autor y el resultado; es decir, el lazo que une al agente con el hecho delictivo es
puramente psicológico; su fundamento radica en que el hombre es un sujeto de conciencia y
voluntad, y de ésta depende que contravenga la norma jurídico o no.

Teoría Normativa: No basta la relación psíquica entre el autor y el acto, sino que es preciso que ella
de lugar a una valoración normativa, a un juicio de valor que se traduzca en reproche, por no haber
realizado la conducta deseada. Sus aspectos fundamentales son:

* La culpabilidad es un juicio de referencia, por referirse al hecho psicológico;

* La culpabilidad es un hecho atribuible a una motivación reprochable del agente;

* La reprochabilidad de la conducta (activa u omisiva), únicamente podrá formularse cuando


se demuestre la exigibilidad de otra conducta diferente a la emitida por el agente;

* La culpabilidad tiene como fundamentos, en consecuencia, la reprochabilidad y la


exigibilidad.

Por lo tanto se puede decir que la naturaleza de la culpabilidad es subjetiva debido a la actividad
psíquica del sujeto, formada por los motivos, las decisiones de voluntad que toma o deja de tomar el
sujeto y los elementos subjetivos del injusto que de no computarse la culpabilidad no podrían ser
imputados.

18.1 ELEMENTOS DE LA CULPABILIDAD:

Para poder afirmar la culpabilidad de una persona que, en el caso concreto, ha cometido un hecho
típico y antijurídico, es necesario que se den en esa persona una serie de requisitos sin los
cuales no se puede hablar de culpabilidad. La comunicación entre el individuo y los mandatos de la
norma solo puede darse si el individuo tiene la capacidad para sentirse motivado por la norma,
conoce su contenido o se encuentra en una situación en la que puede regirse, sin grandes esfuerzos,
por ella. Si, por el contrario, el individuo, por falta de madurez, por defecto psíquico, por
desconocer el contenido de la prohibición normativa o por encontrarse en una situación en la que no
le era exigible un comportamiento distinto, no puede ser motivado por la norma o la motivación se
altera gravemente, faltará la culpabilidad y al autor del hecho típico y antijurídico no podrá
atribuírsele y, por tanto, tampoco podrá ser sancionado con una pena. De aquí se deduce que la
culpabilidad, junto a ese fundamento material antes aludido de participación en los bienes jurídicos
protegidos y motivación racional de los mandatos normativos, tiene unos elementos específicos, sin
cuya presencia no podrá formularse el juicio de atribución inherente a la culpabilidad.

Estos elementos son:

a) La imputabilidad o capacidad de culpabilidad. Bajo este término se incluyen aquellos


supuestos que se refieren a la madurez psíquica y a la capacidad del sujeto para motivarse (edad,
enfermedad mental, etc.) Es evidente que si no se tienen las facultades psíquicas suficientes para
poder ser motivado racionalmente, no puede haber culpabilidad.

b) El conocimiento de la antijuricidad del hecho cometido. La norma penal solo puede motivar al
individuo en la medida en que este pueda conocer, a grandes rasgos, el contenido de sus
prohibiciones. Si el sujeto no sabe que su hacer está prohibido, no tiene ninguna razón para
abstenerse de su realización; la norma no le motiva y su infracción, si bien es típica y antijurídica,
no puede atribuírsele a título de culpabilidad.

c) La exigibilidad de un comportamiento distinto. Normalmente el derecho exige la realización de


comportamientos más o menos incómodos o difíciles, pero no imposibles. El derecho no puede,
sin embargo, exigir comportamientos heroicos; toda norma jurídica tiene un ámbito de exigencia,
fuera del cual no puede exigirse responsabilidad alguna. Esta exigibilidad, aunque se rija por
patrones objetivos, es, en última instancia, un problema individual: es el autor concreto, en el caso
concreto, quien tiene que comportarse de un modo o de otro. Cuando la obediencia de la norma
pone al sujeto fuera de los límites de la exigibilidad, faltará ese elemento y con él, la culpabilidad.
Por tanto el sistema de justicia penal democrático no pretende que exista el comportamiento
heroico en todas las personas, porque de lo contrario estaría convirtiendo en mártires a la
gran mayoría de seres humanos.

Estos tres elementos son calificados de “Elementos graduales”, y por eso, cuando hay alguna causa
que los modifica o desdibuja, estas causas pueden tener solo un efecto atenuante de la
culpabilidad, cuando no tienen la entidad suficiente para excluirla totalmente. Por eso, junto con
su vertiente positiva estudiaremos también su negación y las causas que los excluyen o, por lo menos,
influyen en su graduación. Las diferencias entre estas causas de exclusión o anulación de la
culpabilidad y las causas de justificación son evidentes: las primeras (causas de exclusión o anulación)
dejan intacto el tipo de injusto, con todo lo que ello comporta en orden a la aplicación de
sanciones no penales, medidas de seguridad, admisión de la legítima defensa frente al que
actúa, posibilidad de participación de terceras personas, etc.; las segundas (causas de justificación)
convierten el hecho en algo lícito y aprobado por el ordenamiento jurídico, no cabe legítima
defensa frente a ellas, tampoco cabe responsabilidad penal por participación de terceros, etc.
Finalmente, también deben tenerse en cuenta algunos elementos específicos que aparecen en
ciertos tipos de delitos (ensañamiento y premeditación en el asesinato, el ánimo de ocultar la
deshonra de la mujer en el infanticidio, en el aborto y en el abandono de menores "honoris
causa", temeridad manifiesta en la conducción de vehículos de motor), que no fundamentan el
tipo de injusto, sino que reflejan una mayor o menor culpabilidad en el autor del delito.

Estos elementos, objetiva y subjetivamente configurados, constituyen el llamado tipo de culpabilidad.


Sus diferencias con los elementos subjetivos del tipo de injusto no son todo lo deseables,
aunque se puede afirmar, de un modo general, que los elementos del tipo de culpabilidad solo
inciden en la mayor o menor gravedad del marco penal aplicable a una concreta figura de delito y
que su ausencia no excluye la punibilidad del delito en cuestión; a lo sumo, lo convierten en
otro delito (la falta de premeditación convierte, por ejemplo, el asesinato en homicidio, pero el hecho
sigue constituyendo un tipo de injusto de un delito contra la vida)

En dicho sentido, muchas circunstancias modificativas de la responsabilidad criminal, atenuantes y


agravantes podrían formar parte del tipo de culpabilidad de un delito concreto. Sin embargo,
el carácter ético y moralizante de muchos de estos elementos, sus dificultades probatorias y su
indeterminación los convierten en grave fuente de arbitrariedad en el momento de la
determinación de la pena. Por eso, debe rechazarse su admisión genérica o interpretarse muy
restrictivamente cuando se den claramente en algún delito concreto. La problemática pertenece más
a la parte especial y al estudio de la figura delictiva concreta en el que se exijan.
En Latinoamérica ha existido una clara distinción entre la antijuricidad y la culpabilidad,
problema que antes aparecía más confuso en razón de la gran repercusión que tuvieron las tesis
positivas. Se puede observar en los Códigos Penales modernos, una clara sistematización y
conceptualización de los problemas de antijuricidad y culpabilidad. En general, los autores se
adscriben a las posiciones normativas de la culpabilidad, destacando entonces como lo fundamental
de la culpabilidad que el sujeto "pudiendo actuar de otra manera no lo haya hecho así"; las
dificultades están solo en la teoría causal valorativa del delito en la dirección de Mezger o de acuerdo
a la teoría finalista de Welzel.

En cuanto a los elementos de la culpabilidad, como es lógico, solo los últimos autores de este
tiempo señalan expresamente como elementos de la culpabilidad, la imputabilidad, el
conocimiento de la antijuricidad del hecho cometido y la exigibilidad de un comportamiento distinto.
Así, por ejemplo, aun dentro de los autores modernos, hay algunas diferencias al respecto, ya
que, para Fragoso, la imputabilidad en realidad es solo presupuesto de la culpabilidad. Para la
mayoría, en cambio, elementos fundamentales de la culpabilidad son el dolo y la culpa, la
imputabilidad es un presupuesto, y con muchas prevenciones se acepta el conocimiento de la
antijuricidad y la exigibilidad de otra conducta.

Formas de la culpabilidad: La culpabilidad como manifestación de la conducta humana dentro del


delito, encuentra su expresión en dos formas básicas, EL DOLO Y LA CULPA, a estas dos formas
podríamos agregar una expresión más siendo ésta la PRETERINTENCIONALIDAD. Estas las
desarrollamos ampliamente a continuación:

EL DOLO: Es la voluntad consiente dirigida a la ejecución de un hecho que es delictuoso. O sea que es
propósito o intención deliberada de causar un daño.

CLASES DE DOLO: El artículo 11 del C.P. indica que delito doloso es cuando el resultado ha sido
previsto o cuando sin perseguir ese resultado, el autor se lo representa como posible y ejecuta el acto.
Nuestra legislación lo clasifica así: Dolo Directo y Dolo Indirecto.

DOLO DIRECTO: Es cuando la previsión y la voluntad se identifican completamente con el resultado,


(cuando el resultado ha sido previsto), llamado también dolo intencional o determinado.

DOLO INDIRECTO: Es cuando el resultado que no se quería causar directamente y que era previsible,
aparece necesariamente ligado al hecho deseado y el sujeto activo ejecuta el acto, lo cual implica una
intención indirecta.

DOLO EVENTUAL: Surge cuando el sujeto activo ha previsto y tiene el propósito de obtener un
resultado determinado, pero a su vez preveé que eventualmente pueda ocurrir otro resultado y aún
así no se detiene en la ejecución del acto delictivo.

DOLO DE LESION: Cuando el propósito deliberado del sujeto activo es de lesionar, dañar o destruir,
perjudicar o menoscabar un bien jurídico tutelado.

DOLO PELIGROSO: Es cuando el propósito deliberado del sujeto activo no es precisamente lesionar
un bien jurídico tutelado, sino ponerlo en peligro. Ej. Agresión.

DOLO GENERICO: Está constituido por la deliberada voluntad de ejecutar un acto previsto en la ley
como delito.

DOLO ESPECIFICO: Está constituido por la deliberada voluntad de ejecutar un acto previsto en la ley
como delito.

DOLO IMPETU: Es cuando surge imprevisiblemente en la mente del sujeto activo como consecuencia
de un estado de animo.

DOLO DE PROPOSITO: Es el dolo propio que surge en la mente del sujeto activo con relativa
anterioridad a la producción del resultado criminoso, existe un tiempo más o menos considerable, que
nuestro Código denomina premeditación, como agravante.

LA CULPA: Es el obrar sin la diligencia debida causando un resultado dañoso, previsible y penado por
la ley. Proviniendo de un obrar lícito cuyo resultado antijurídico se basa en la negligencia,
imprudencia o impericia del sujeto activo.

CLASES DE CULPA: El artículo 12 del C.P. indica que delito culposo es cuando con ocasión de acciones
u omisiones lícitas, se causa un mal por imprudencia, negligencia o impericia. Los hechos culposos son
punibles en los casos expresamente determinados por la ley.

LA IMPRUDENCIA: Es un obrar activo, dinámico, en el cual el sujeto activo, realiza una actividad y
como consecuencia produce un resultado dañoso castigado por la ley.
LA NEGLIGENCIA: Es un obrar pasivo, estático, en el cual el sujeto activo no realiza un actividad que
debería de realizar según lo aconseja las reglas de la experiencia, y como consecuencia de su
inactividad, de su despreocupación o de su indiferencia produce un resultado dañoso, sancionado por
la ley.

LA IMPERICIA: Es cuando el sujeto activo realiza una actividad sin la necesaria destreza, aptitud o
experiencia que ella requiere, y como consecuencia se produce un resultado dañoso que la ley prevé y
sanciona.

La doctrina nos indica las diferentes clases de culpa siguientes:

CULPA CON REPRESENTACION: Llamada también con previsión, es cuando el sujeto activo se
representa un posible resultado dañoso de su comportamiento, pero confía en que dicho resultado no
se producirá por su buena suerte, por su fe, o porque en última instancia podrá evitarlo.

CULPA SIN REPRESENTACION: Se le llama culpa sin previsión y se da cuando el sujeto activo ni
siquiera se representa la producción de un resultado dañoso, habiéndose podido y debido preverlo. Es
importante su análisis debido a que estos aspectos modifican la responsabilidad penal. Art. 65 C.P.

LA PRETERINTENCIONALIDAD O ULTRAINTENCIONALIDAD: Se refiere a no haber tenido la


intención de causar un daño de tanta gravedad como el que se produjo. El Código Penal en el artículo
26 inciso 6o. la plantea como un atenuante de la responsabilidad penal, así: No haber tenido la
intención de causar un daño de tanta gravedad como el que se produjo. En la doctrina se le considera
un escaño intermedio entre el dolo y la culpa, y consiste en que el resultado de una conducta delictiva
es mucho más grave que el que perseguía el sujeto activo, es decir, el agente quería intencionalmente
causar un resultado dañoso, pero no de tanta gravedad como el que se produjo.

El resultado dañoso se da debido a las denominadas concausas que pueden ser concausas anteriores,
son las circunstancias completamente independientes a la voluntad del agente que existen antes de la
comisión del delito; concausas concomitantes o coexistentes, que son las que existen en el momento
de la comisión del delito a las cuales denominan concausas posteriores.

Para que se dé el delito de preterintencionalidad necesita e cuatro requisitos siendo:

1.- La voluntad del agente está dirigida a conseguir o producir un hecho típico y antijurídico;

2.- La realización de un resultado final diferente del que ha querido el sujeto activo, superando la
voluntad del agente;

3.- Concordancia entre el resultado querido y el efectivamente conseguido, de tal manera que el
resultado final sea del mismo género inicial;

4.- Relación de causalidad entre la acción del sujeto activo y su resultado final, a manera que el
resultado final pueda atribuirse al sujeto activo como obra suya aunque a título de culpa, si el nexo
causal desaparece, el sujeto activo solamente responde del hecho directamente e independientemente
querido.

Diferencia entre el Delito Doloso, Culposo y Preterintencional:


En el Delito Doloso, el sujeto activo actúa con mala fe, con propósito deliberado de causar daño;

En el Delito Culposo, no existe mala fe, ni propósito deliberado de causar daño, la acción inicial es
lícita y el resultado dañoso se produce por negligencia, imprudencia o impericia;

En el Delito Preterintencional, la acción inicial del sujeto activo es ilícita y a pesar de que quiere
producir un resultado dañoso, el que produce es mas grave de lo querido, por circunstancias ajenas a
la voluntad del agente.

18.3 CAUSAS QUE EXCLUYEN LA CULPABILIDAD:

Opera cuando el elemento subjetivo del delito que es la voluntad del agente no existe o no está
justificada, es el elemento negativo de la culpabilidad. Se contempla en 5 casos a saber:

 Miedo Invencible: Cuando no se actúa de acuerdo a la libre voluntad se da la vís compulsiva,


o sea un tipo de violencia psicológica o moral que influye directa y objetivamente en el ánimo
del sujeto, que se ve amenazado de sufrir un daño igual o mayor al que se pretende que cause.
En cuando al miedo, debe ser invencible, que no sea posible sobreponerse; y en cuanto al mal,
debe ser real y que sea injusto.

 Fuerza Exterior: Se refiere a la vís absoluta, o sea la violencia física o material que se torna en
irresistible, ejercida directamente sobre la humanidad del sujeto activo, o sea que un tercero le
hace obrar como un instrumento; existe falta de acción, la fuerza irresistible debe ser empleada
directamente sobre el sujeto activo.

 Error: Es un conocimiento equivocado, un juicio falso sobre algo; la importancia de esto es


que el sujeto debe actuar con conocimiento y querer hacer, lo que hace o bien no haberlo
sabido y querido, teniendo al menos la posibilidad de prever el carácter típicamente
antijurídico de la acción por el realizada (culpa), este aspecto es conocido en nuestra
legislación como legítima defensa putativa, que es un error en hecho (aberratio ictus), o error
propio, que es cuando el sujeto activo rechaza una supuesta agresión contra su persona, al
creerse realmente atacado, pero ésta solo ha existido en la mente del agente. De igual manera
se habla del error de derecho que es una equivocación que versa sobre la existencia de la ley
que describe una conducta como delictiva; nuestra ley la denomina ignorancia, y es atenuante
(art. 26, num 9 C.P.), también denominado error impropio, es el error en el golpe, que es la
desviación entre lo imaginado por el sujeto y lo efectivamente ocurrido, cuando va dirigido
contra una persona, causando impacto en otra --error in personae-- art. 21. d.- Obediencia
Debida: Es cuando existe un actuar en cumplimiento de un deber jurídicamente fundado de
obedecer a otra persona, y como consecuencia de ello aparece la comisión de un delito; opera
esta eximente y se da la responsabilidad de quien ordenó el acto, pero el mandato no debe
tener notoria infracción clara y terminante de la ley, debido a que si es ilícito, no es
obligatorio; debe emanar de una autoridad superior al que se debe obediencia.

 Omisión Justificada: Es la conducta pasiva en contra de una obligación de actuar que imponen
algunas normas, cuando el sujeto se encuentra materialmente imposibilitado para hacerlo,
quedando exento por inculpabilidad; pero esa causa debe ser legítima (real) e insuperable que
impide el actuar.

19 GRADOS DE REALIZACIÓN DEL DELITO:

19.1 EL ITER CRIMINIS.

Es la vida del delito, desde que nace en la mente de su autor hasta la consumación; también se le
denomina "el camino del crimen". El Iter Criminis se divide en dos fases.

Fase interna. Conformada por las llamadas voliciones criminales, que no son más que las ideas
delictivas nacidas en la mente del sujeto activo, únicamente meros pensamientos que mientras no se
manifiesten no tienen importancia jurídica por no constituir delito.

Fase externa. Comienza cuando el sujeto activo exterioriza la conducta tramada durante la fase
interna, en este momento principia a atacar o a poner en peligro el bien jurídico protegido a través de
su resolución criminal manifiesta. Nuestro ordenamiento jurídico reconoce dos formas de resolución
criminal en el artículo 17, una individual denominada proposición, y otra, colectiva denominada
conspiración.

Al iniciarse la fase externa, se pueden suscitar varias situaciones siendo:

19.2 LA TENTATIVA Y COSUMACIÓN:

La tentativa o delito en grado de tentativa: art. 14 c.p. Hay tentativa cuando con el fin de cometer un
delito, se comienza su ejecución por actos exteriores, idóneos, y no se consuma por causas
independientes de la voluntad del agente.
Esto quiere decir que en la tentativa el sujeto activo mantiene la finalidad de cometer el delito, esta
finalidad se identifica plenamente con la intencionalidad de tal manera que sólo cabe en los delitos
dolosos, ya que en los delitos culposos existe ausencia de voluntad intencional. Se sanciona de
acuerdo a los artículos 63 y 64 del C.P.

La tentativa imposible: art. 15 c.p. Si la tentativa se efectuaré con medios normalmente inadecuados o
sobre un objeto de tal naturaleza que la consumación del hecho resulta absolutamente imposible, el
autor solamente quedará sujeto a medidas de seguridad. En este caso no obstante la voluntad del
sujeto activo, el delito no puede llegar a consumarse nunca, porque los medios que utiliza son
inadecuados, o porque el objeto sobre el que recae la acción hace imposible la consumación del
hecho, en este caso la ley supone evidentemente un indicio de peligrosidad en el sujeto activo y
ordena las medidas de seguridad.

El desistimiento. Art. 16 c.p. Es cuando comenzada la ejecución de un delito, el autor desiste


voluntariamente de realizar todos los actos necesarios para consumarlo. Solo se le aplicará sanción
por los actos ejecutados, si estos constituyen delito por sí mismo. Se trata de que el sujeto activo, a
pesar de que puede consumar el delito, y ya habiéndolo iniciado, desiste voluntariamente de
consumarlo, entonces su conducta es impune a menos que de los actos realizados se desprenda la
comisión de otro delito el cual debe sancionarse.

La consumación o delito consumado: art. 13 c.p. El delito es consumado, cuando concurren todos los
elementos de su tipificación. Si se han realizado voluntariamente todos los actos propios del delito y
se configuran los elementos que lo integran, lesionando o poniendo en peligro el bien jurídico objeto
de protección penal, entonces el delito se considera consumado y se sanciona de acuerdo al artículo
62 del C.P.
20. UNIDAD Y PLURALIDAD DE DELITOS:

Antes de analizar los distintos concursos, tendremos que determinar cuando concurre un hecho o
cuando son varios. El concepto de unidad de hecho es eminentemente valorativo. Sería absurdo
identificar hecho con movimiento muscular porque en la acción de disparar contra alguien se darían
tantos hechos como músculos se moviesen. La doctrina ha elaborado una serie de criterios de los que
destacamos dos:
a) La concepción natural de la vida: La determinación sobre si varios movimientos corporales
constituyen uno o más hechos queda confiado a la valoración usual en la sociedad. Este criterio es
demasiado vago.
b) El criterio ha de ser jurídico y desprenderse de los tipos correspondientes. La característica de
tipicidad delimita cuando nos encontramos ante un hecho. Una conducta puede ser un hecho bajo un
tipo (El apoderamiento con violencia física sería un hecho de robo del articulo 251) y varios bajo
otros tipos (un apoderamiento sería un hurto del 246 y un actuar violento una coacción del 214).
A la hora de determinar el tipo se exigirá para que podamos hablar de un hecho una sola acción y un
solo resultado material (aunque se vulneren muchos resultados típicos). De esta manera cuando se
mata a un policía se produce una sola acción y un solo resultado, aunque se realicen dos delitos:
Homicidio y atentado (408). Habrá entonces un solo hecho y dos delitos. Sin embargo, cuando se
pone una bomba y mueren cinco personas, aunque haya una acción hay cinco resultados materiales.
Habrá cinco hechos y cinco delitos. De lo contrario tendríamos que aceptar una menor punición para
aquel que mata a cinco personas con una bomba que para el que las mata con una pistola.

Conocido como Concurso de Delitos, es cuando el mismo sujeto activo ejecuta varios hechos
delictuosos, de la misma o de diferente índole, en el mismo o en distinto momento; pudiendo ser:

20.1 DELITO CONTINUADO.

Se da mediante una unidad de delitos, que se da cuando el sujeto activo, con unidad de propósito y
de derecho violado, ejecuta en momentos distintos acciones diversas; cada una de las cuales, aunque
integre una figura delictiva, son una ejecución parcial de un solo delito. La pena a aplicar será la
correspondiente al delito cometido, aumentada en una tercera parte, con los límites máximos de 50
años de prisión y 200 mil quetzales de multa.

Según el artículo 71 se dará delito continuado cuando varias acciones u omisiones se cometan en las
siguientes circunstancias:
a) Con un mismo propósito o resolución criminal.
b) Con violación de normas que protejan un mismo bien jurídico, de la misma o distintas personas.
c) Aprovechándose de la misma situación aunque independientemente del momento.
d) Independientemente del lugar o de la gravedad de las acciones.
Tradicionalmente, la finalidad de esta figura es solucionar aquellos casos en que hay pluralidad de
hechos pero un solo delito. Los ejemplos típicos son los del cajero que hurta todos los días pequeñas
cantidades durante un largo periodo de tiempo, o el del que yace varias veces con una menor durante
varios días. Si aplicaremos las reglas del concurso real la solución sería injusta, en el primer caso por
imponer una pena demasiado benigna y en el segundo por imponer una pena demasiado gravosa.
Lamentablemente la redacción del artículo es demasiado genérica y prácticamente cualquier sucesión
de delitos en el tiempo podría entenderse como delito continuado.
En los casos en que se de delito continuado, se impondrá la pena que corresponda al delito,
aumentada en una tercera parte. La solución del código es parcialmente satisfactoria. En los casos de
delitos patrimoniales no queda claro a que se refiere con el término delito. ¿Hará referencia a cada
uno de los delitos por separado o habrá que sumar todas las cantidades sustraídas? La lógica nos debe
llevar a entender que la segunda solución es la correcta. Por todo ello, consideramos urgente una
reforma de éste artículo para evitar mayores confusiones.

20.2 CONCURSO IDEAL (FORMAL):

Se produce mediante 2 supuestos:


Cuando un solo hecho o acto delictivo sea constitutivo de dos o más delitos;
Cuando un delito sea medio necesario para cometer otro delitos.

La pena a aplicarse es de acuerdo a la absorción, por el cual la pena de mayor gravedad absorbe a las
menores.

Habrá concurso ideal de delitos cuando un solo hecho constituya uno o más delitos. El código penal
guatemalteco lo contempla en su artículo 70. En estos supuestos un solo tipo penal no puede
englobar todo el desvalor del hecho, tal y como ocurría en el concurso de leyes. El fundamento de la
regulación estriba en que no puede valorarse igual los supuestos en los que un hecho produce varios
delitos y aquellos en los que un hecho produce un delito. Por otro lado tampoco se valorará igual que
si se hubiesen producido varios hechos. Algún sector doctrinal (vid. MUÑOZ CONDE) distingue entre:

* Concurso ideal homogéneo: Se dará cuando los delitos cometidos sean los mismos.

* Concurso ideal heterogéneo: Existirá este concurso cuando los delitos cometidos son distintos.

El problema de fondo en esta distinción es que en muchos casos se incluyen en el concurso ideal
homogéneo supuesto de unidad de acción pero no de hecho. Por ejemplo el supuesto de la bomba
que mata a cinco personas. En la práctica los auténticos casos de concurso ideal homogéneo son muy
reducidos (algunos supuestos de error en el golpe). Asimismo a través de esta figura solucionamos
problemas que se plantearon en temas anteriores. Así en los casos de error en el golpe o en la persona
en los que había circunstancias especiales que diferenciaban los sujetos pasivos se recurre a esta figura.
Por ejemplo, si quiero matar a mi padre y al fallar mato a un tercero, habría un delito de tentativa de
parricidio en concurso ideal con un homicidio imprudente consumado. Sin embargo cuando el efecto
causado y el buscado sean semejantes solo se estimará un delito doloso consumado. Si quiero matar a
mi padre y mato a mi madre habrá un parricidio consumado. Aunque un sector doctrinal estima que
en los casos de error en el golpe habría que proceder también a través de los concursos. El código le
da a los supuestos de concurso ideal un tratamiento legal más benévolo que al real. La solución
consiste en imponer la pena correspondiente al delito que tenga sanción mayor, aumentada hasta en
un tercio salvo que sea más beneficiosa para el reo la imposición de todas las penas por separado.
Cuando las penas a imponer sean de distinta naturaleza (prisión, multa, etc...) se tendrá siempre en
cuenta lo más favorable para el reo.

20.2 CONCURSO REAL (MATERIAL):

Surge cuando el sujeto activo ha realizado varias acciones, cada una de las cuales por separado es
constitutiva de un delito, la pena a imponer es la acumulación de cada una de ellas, sin que sobrepase
el máximo de 50 años de prisión.

Existe concurso real de delitos cuando una pluralidad de hechos de un mismo sujeto constituye una
pluralidad de delitos. El código lo contempla en el artículo En principio el tratamiento legal será el de
acumulación de las penas. Si la persona ha cometido cinco delitos responderá por los cinco. Sin
embargo esta medida puede llevar a soluciones injustas. Si a un ladronzuelo habitual le aplicamos la
suma de las penas de todos los delitos que ha cometido, al final le castigaríamos igual que a un
asesino. Por ello el código pone como límite a esta acumulación el que no se supere el triple de la de
mayor gravedad. Finalmente se crea un límite fijo de treinta años de prisión y de veinte mil quetzales
de multa. Es decir que en nigún caso la pena podrá superar estas dos cifras.

CONCURSO MEDIAL
Existen algunos supuestos de concurso real a los que no se les aplica la regla del artículo sino la del
concurso ideal. Se trata de aquellos supuestos, conocidos doctrinariamente como concursos mediales,
en los cuales uno de los delitos es medio necesario para cometer el otro. En estos casos hay más de un
hecho, pero la conexión íntima entre los delitos cometidos hace que la legislación los equipare al
concurso ideal. El problema consiste en delimitar en que supuestos procederá aplicar esta figura.
a) En primer lugar se tendrán que excluir los casos de concurso de leyes por concusión. En estos casos
uno de los tipos penales engloba al otro (vid. supra) mientras que en el concurso medial un solo
delito no engloba todo el desvalor del acto.
b) En segundo lugar hay que diferenciar los concursos mediales de otros concursos reales.
Para que haya concurso medial no bastará que ambos formen parte de un mismo plan del autor sino
que será necesaria una relación de necesidad, que debe ser entendida en un sentido real, concreto y
restrictivo. En cualquier caso no debe de perderse de vista el fundamento de la figura que es limitar
una posible doble penalidad. Por ello procedería aplicar el concurso medial exclusivamente en
aquellos supuestos límites que no se pudiesen encuadrar en casos de concursos de leyes. El tratamiento
penal del concurso medial es el mismo que el concurso ideal. No debe aplicarse en estos casos el
artículo 27.19, que agrava la pena cuando un delito se ejecute para preparar, facilitar, consumar u
ocultar otro delito. Si no lo entendemos así, llegaríamos al absurdo de que el código nos suaviza la
pena en un artículo y nos la agrava en otro.
21. LA PENA

DEFINICION Y FINES DE LA PENA EN UN ESTADO DEMOCRATICO DE DERECHO.

En la edad media es cuando aparece la pena como una potestad del Estado. En la actualidad se le
concibe como aquellas restricciones y privaciones de bienes jurídicos, señalados específicamente en la
ley penal; cualquier otro tipo de sanción que no provenga de la ley penal no es considerada como
pena para los efectos del derecho penal.
El fin último de la pena es negar el delito, en el sentido de anular el desorden contenido en la
aparición del mismo, reafirmando la soberanía del Derecho sobre el individuo. Se dice entonces que el
origen y significado de la penal tiene íntima relación con el origen y significado del delito, debido a
que es el presupuesto indispensable para su existencia.

DEFINICION:
Es una consecuencia eminentemente jurídica y debidamente establecida en la ley, que consiste en la
privación o restricción de bienes jurídico, que impone un órgano jurisdiccional competente en
nombre del Estado, al responsable de un ilícito penal.

CARACTERISTICAS:

ES UN CASTIGO:
Debido a que aunque no se quiera, la pena se convierte en castigo para el condenado al privarle o
restringirle de sus bienes jurídicos, sufrimiento que puede ser físico, moral o espiritual.

ES DE NATURALEZA PUBLICA:
Debido a que solamente al Estado corresponde la imposición y ejecución de la pena.

ES UNA CONSECUENCIA JURIDICA:


Debido a que debe estar previamente determinada en la ley penal, y solo la puede imponer un
órgano jurisdiccional competente al responsable mediante un proceso preestablecido en la ley.

DEBE SER PERSONAL:


Solamente debe sufrirlo un sujeto determinado, solamente debe recaer sobre el condenado, debido a
que nadie puede ser castigado por hechos cometidos por otros.

DEBE SER DETERMINADA:


La pena debe esta determinada en la ley penal, el condenado no debe sufrir mas de la pena impuesta
que debe ser limitada.

DEBE SER PROPORCIONAL:


Si la pena es la reprobación a una conducta antijurídica, ésta debe ser en proporción a la naturaleza y
a la gravedad del delito, atendiendo los detalles particulares del mismo debido a que no existe dos
casos iguales en materia penal.

DEBE SER FLEXIBLE:


Debe existir la posibilidad de revocación o reparación, mediante un acto posterior, en el caso de
error, debido a que el juzgador siempre es un ser humano con la posibilidad constante de
equivocarse; ya que debe ser la pena proporcionada y se puede graduar entre un mínimo y un
máximo de acuerdo al artículo 65 del C.P.

DEBE SER ETICA Y MORAL:


La pena debe estar encaminada a hacer el bien para el delincuente, por lo que no debe convertirse en
una venganza del Estado en nombre de la sociedad; debe tender a reeducar, a reformar, a rehabilitar
al delincuente.

21.1 SU NATURALEZA Y SUS FINES:

La naturaleza de la pena es pública, porque sólo el Estado puede crearla, imponerla y ejecutarla,
debido al Ius Puniendi, pero este poder está limitado por el principio de legalidad (nullun crimen,
nulla pena sine lege), ya que si no está previamente determinado en la ley no puede imponerse
ninguna pena.
En cuanto a los fines, aparte de la función retributiva, debe asignarsele un fin de utilidad social que
debe traducirse en la objetiva prevención del delito y la efectiva rehabilitación del delincuente.
Tanto el fundamento como los fines de la pena son enfocados por 3 teorías así:

TEORIA DE LA RETRIBUCION:
Sostiene que la culpabilidad del autor debe compensarse mediante la imposición de un mal penal, con
el objeto de alcanzar la justicia. Se fundamenta en el castigo retributivo.

TEORIA DE LA PREVENCION ESPECIAL:


Sostienen que la pena es una intimidación individual que recae únicamente sobre el delincuente con el
objeto de que no vuelva a delinquir; pretende prevenir la comisión de nuevos delitos.

TEORIA DE LA PREVENCION GENERAL:


Sostienen que la advertencia no debe ir encaminada solamente en forma individual, sino de tipo
general a todos los ciudadanos, intimidandolos sobre las consecuencias perniciosas de su conducta
antijurídica.

LA PUNIBILIDAD, LA PUNICION Y LA PENA.


La Punibilidad: Es la abstracta descripción de la pena que plasma como una amenaza de prevención
general, el legislador en la ley penal. O sea que es la determinación de la sanción en la ley penal.
La Punición: Es la fijación de la particular y concreta privación o restricción de bienes al autor del
delito, realizada por el juez para reafirmar la prevención general o determinada cuantitativamente
por la magnitud de la culpabilidad. O sea que es la imposición judicial de una pena.
La Pena: Es la real privación o restricción de bienes del autor del delito, que lleva a cabo el órgano
ejecutivo para la prevención especial, determinada en su máximo por la culpabilidad y en su mínimo
por la personalización. O sea que la pena consiste en la ejecución de la punición impuesta por el Juez
en su sentencia condenatoria.

21. 2 PRINCIPIOS COSNTITUCIONALES CON REALCION A LA PENA:

PRINCIPIO DE LEGALIDAD:

Articulo 17 de la Constitución Política de la República de Guatemala: “No son punibles las acciones u
omisiones calificadas como delito o falta y penadas por ley anterior a su perpetración”

Articulo 09 de la Convención Americana Sobre Derechos Humanos, Pacto de San José: “Nadie puede
ser condenado por acciones u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivas según
el derecho aplicable. Tampoco se puede imponer pena mas grave que la aplicable en el momento de
la comisión del delito…”

Articulo 01 del Código Penal, Decreto 17-73 del Congreso de la República de Guatemala: “Nadie
podrá ser penado por hechos que no estén expresamente calificados, como delitos o faltas, por ley
anterior a su perpetración; ni se impondrán otras penas que no sean las previamente establecidas en la
ley.”

Con este principio se busca impedir la actuación del Estado en forma absoluta y arbitraria
restringiéndole al individuo única esfera de defensa de su libertad. Es una previsión de toda conducta
humana que pretende ser incriminatoria.

El principio de legalidad general consagrado en el articulo 05 de la Constitución Política de la


República de Guatemala: “Toda persona tiene derecho a hacer lo que la ley no prohíbe; no está
obligada a acatar ordenes que no estén basadas en ley y emitidas conforme a ella. Tampoco podrá ser
perseguida ni molestada por sus opiniones o por actos que no impliquen infracción a la misma.

Doble Fundamento Del Principio De Legalidad:

Fundamento Jurídico: El poder judicial juzga casos concretos.


Fundamento Político: El poder legislativo define el ilícito penal.

PRINCIPIO DE RETROACTIVIDAD DE LA LEY PENAL MÁS FAVORABLE AL REO:

Articulo 15 de la Constitución Política de la República de Guatemala: “La ley no tiene efecto


retroactivo, salvo en materia penal cuando favorezca al reo”.

Sentencia de la Corte de Constitucionalidad:


“…La regla general:
1) Es que la ley es de aplicación inmediata
2) Rige para el futuro a partir de su promulgación,
3) Se aplica en el presente,
4) Que no puede ser aplicada al pasado, y
5) Que rige los efectos posteriores a su vigencia, aunque deriven de hechos anteriores a ella.

La retroactividad consiste en la traslación de la aplicación de una norma jurídica creada en un


determinado momento, a uno anterior al de su creación, por lo que se contemplan ciertas situaciones,
fácticas pretéritas que estaban reguladas por normas vigentes al tiempo de su realización. Existe
cuando la nueva disposición legal vuelve al pasado para apreciar condiciones de legalidad de un acto,
o para modificar los efectos de un derecho plenamente realizado. Son leyes retroactivas aquellas que
vuelven sobre los efectos ya consumados bajo el imperio de una ley anterior y el solo hecho de hacer
referencia al pasado no es suficiente para calificarlas como tales, porque son las consecuencias nuevas
las que se rigen por la ley nueva. (Articulo 09 de la Convención Americana Sobre Derechos Humanos,
Pacto de San José: “…Si con posterioridad a la comisión del delito la ley dispone la imposición de una
pena mas leve, el delincuente se beneficiará de ello.”) El articulo 15 de la Constituciòn Politica dice
que la ley no tiene efecto retroactivo, salvo en materia penal cuando favorezca al reo. En armonía
con esa disposición, el articulo 7 de la Ley del Organismo Judicial (Decreto 2-80) dice: “La ley no
tiene efecto retroactivo ni modifica derechos adquiridos”. No existe en el ordenamiento jurídico
guatemalteco ningún precepto que defina o determine cuando una ley deba calificarse de retroactiva;
sin embargo, la última norma transcrita hace referencia a los derechos adquiridos, que es uno de los
conceptos que sirve de fundamento a ciertas corrientes doctrinarias para explicar el alcance del
principio de la no retroactividad de la ley. La legislación guatemalteca, puede afirmarse, ha optado –
entre diversas teorías- por la de los derechos adquiridos, la que tiene, como todas las demás sobre esta
materia una conceptualización todavía imprecisa. Para que una ley sea retroactiva es indispensable
que obre sobre el pasdo y que lesione derechos plenamente adquiridos bajo el amparo de leyes
anteriores, para modificarlos. El derecho adquirido existe cuando se consolida una facultad, un
beneficio o una relación en el ámbito de la esfera jurídica de una persona; por el contrario, la
expectativa de derecho es la esperanza o pretensión de que se consoliden tales facultades, beneficios o
relaciones; en tal caso, el derecho existe potencialmente, pero no ha creado una situación jurídica
concreta, no se ha incorporado en el ámbito de los derechos del sujeto. Por esto, el principio de
irretroactividad solo es aplicable a los derechos consolidados, asumidos plenamente, a las situaciones
agotadas o a las relaciones jurídicas consagradas; y no a las simples expectativas de derechos ni a los
pendientes o futuros. Como ha asentado el Tribunal Constitucional de España: “La potestad legislativa
no puede permanecer inerme ni inactiva ante la realidad social y las transformaciones que la misma
impone, so pena de consagrar la congelación del ordenamiento jurídico o la prohibición de
modificarlo. Obvio es que al hacerlo ha de incidir, por fuerza, en las relaciones o situacione sjurìdicas
preexistentes, mas solo se incidiría en inconstitucionalidad si aquellas modificaciones del ordenamiento
jurico incurrieran en arbitrariedad o en cualquier otra vulneración de la norma suprema…. La
invocación del principio de irretroactividad no puede presentarse como una defensa de una
inadmisible petrificación del ordenamiento jurídico… Lo que prohíbe el articulo 9.3 es la
retroactividad entendida como incidencia de la nueva ley en los efectos jurídicos ya producidos de
situaciones anteriores, de suerte que la incidencia en los derechos, en cuando a su proyección hacia el
futuro, no pertenece al campo estricto de la irretroactividad” (Sentencias 99/1987 de once de junio;
44/1986 de diez de abril y 129/1987 de dieciséis de julio). El principio debe aplicarse con suma
prudencia, y relacionarse con el esquema general de valores y principios que la Constituciòn reconoce
y adopta, así como con el régimen de atribuciones expresas que corresponden a los diversos órganos
constitucionales. Planio afirma al respecto: “La ley es retroactiva cuando ella actùa sobre el pasado;
sea para apreciar las condiciones de legalidad de un acto, sea para modificar y suprimir los efectos de
un derecho ya realizado. Fuera de estoys no hay retroactividad, y la ley puede modificar los efectos
futuros de hechos o de actos anteriores sin ser retroactiva”. Como ha asentado esta Corte, no hay
retroactividad en “la disposición que regula situaciones pro futuro pero que tienen su antecedente en
hechos ocurridos con anterioridad”… Gaceta No. 20, expediente 364-90, página 19, sentencia: 26-
06-91.

EXTRACTIVIDAD:

Articulo 02 del Código Penal: “Si la ley vigente al tiempo que fue cometido el delito fuere distinta de
cualquier ley posterior, se aplicarà aquella cuyas disposiciones sean favorables al reo. Aun cuando
haya recaido sentencia firme y aquel se haye cumpliendo su condena”.

A) Retroactividad: Consiste en aplicar una ley vigente con efecto hacia el pasado, a pesar que
se haya cometido el hecho bajo el imperio de una ley distinta y ya se haya dictado sentencia.
Cuando la ley posterior se vuelve hacia atrás, para juzgar dicho hecho nacido con
anterioridad a su vigencia.

B) Ultractividad: En caso que una ley posterior al hecho sea perjudicial al reo, seguirà teniendo
vigencia la ley anterior; es decir, que cuando una ley ya abrogada se lleva o utiliza para
aplicarla a un caso no nacido bajo su vigencia.
PRINCIPIO DE CULPABILIDAD:

Es una garantía en contra de los excesos de responsabilidad objetiva pero también una exigencia que
se suma a la relación de causalidad para reconocer la posibilidad de imponer una pena.

1) Culpabilidad:
Elemento del Delito a) Capaz
b) Conoce de Antijuridicidad.

2) Culpabilidad:
Graduación de una pena

1) Principio de proporcionalidad:
Se va a aplicar conforme a lo cometido

2) Relación entre culpa y castigo:


El sujeto debe ser capaz y se debe conocer que el
hecho es contrario o sea antijurídico

PRINCIPIO DE INTERVENCIÒN MINIMA:

Significa que el IUS PUNIENDI del estado solo debe utilizarse en caso de extrema necesidad para
garantizar una convivencia social en armonía.

PRINCIPIO DE LESIVIDAD Y DE PROTECCION DE BIENES JURIDICOS TUTELADOS:

Solo pueden tipificarse o crearse delitos en aquellos casos en que la conducta ponga en peligro de
manera grave o bien lesionen un bien jurídico tutelado.

21.3 CLASIFICACION DE LAS PENAS:

Las penas se clasifican en: Principales y Accesorias. Art. 41 y 42 del Código Penal, las cuales
consideramos son las más importantes.
Son Principales: La de muerte, la de prisión, la de arresto y la multa.
Son Accesorias: La inhabilitación absoluta o especial, el comiso, la perdida de los objetos o
instrumentos del delito, la expulsión de extranjeros del territorio nacional, el pago de costas y gastos
procesales, la publicación de sentencias y todas aquellas que otras leyes señalan.
Al respecto de la pena de muerte, se puede indicar que tiene carácter extraordinario y se aplica solo
por los delitos señalados en la ley, regulados en los artículos 131, 132, 175, 201 y 383 del Código
Penal. La pena de muerte, consiste en la eliminación física del delincuente, debido a la gravedad del
delito cometido y la peligrosidad criminal del mismo. Al respecto de esta pena, se dan argumentos a
favor de que se continúe con esta práctica y otros que sea abolido, así:

Teoría Abolicionista: Los exponentes de esta teoría, analizan la cuestión desde dos puntos de vista:
Moral y Jurídico. Punto de Vista Moral: La pena de muerte es un acto impío, al imponerse se arrogan
calidades de omnipotencia divina; es un acto contrario a los principios de la sociabilidad humana; va
en contra de la conciencia colectiva, por el desprecio que se manifiesta al verdugo en forma universal.
Punto de Vista Jurídico: Carece de eficacia intimidatoria en general, en relación con ciertos
delincuentes, carece de toda eficacia, debido a que se convierte en un riego profesional; el espectáculo
de la ejecución produce en las masas un estado desmoralizador; su aplicación es escasa en proporción;
la pena de muerte es irreparable; carece de divisibilidad y proporcionalidad; no es correccional.

Teoría Anti abolicionista: Sus argumentos son:


El particular que se defiende legítimamente, puede quitar la vida, el Estado debe también tener igual
derecho contra el que le ataca; Es un procedimiento excelente y único de selección que asegura
perpetuamente a la sociedad contra el condenado y una saludable mejora de la raza; Ahorra a la
sociedad el mantenimiento de un ser que le es enemigo; Es una justa retribución contra los delitos
contra la vida; La pena de muerte es menos cruel que las privaciones de libertad.
Teoría Ecléctica: Indica que la pena de muerte no debe aplicarse en tiempo de normalidad, pero si en
circunstancias extremas de descomposición social, por cuanto la pena capital, constituye un acto de
legítima defensa por parte del poder público. Para su aplicación deben darse los supuestos siguientes:
Solo ha de aplicarse cuando se trate de delitos gravísimos; La existencia de plena prueba y
humanamente cierta la culpabilidad del condenado; Su ejecución debe ser de modo que haga sufrir
menos al delincuente; No aplicarse en presencia del pueblo, para evitar que excite la crueldad de las
almas.

En nuestro país se sigue la corriente ecléctica.

La clasificación general de las penas se pueden indicar de la siguiente forma:

1.-Atendiendo al fin que se proponen:


*Intimidatorias: Son las que tienen por objeto la prevención individual, influyendo directamente
sobre el animo del delincuente, para que no vuelva a delinquir.

*Correccionales o Reformatorias: Son las que tienen por objeto la rehabilitación, la reforma, la
reeducación del reo para incorporarse a la vida social.

*Eliminatorias: Son las que tienen por objeto la eliminación del delincuente considerado incorregible y
sumamente peligroso.

2.-Atendiendo a la Materia sobre la que recaen y el Bien Jurídico que priva o restringe:

*Pena Capital: La cual es la mas severa y ya explicamos.

*Pena Privativa de Libertad: Consiste en la prisión o arresto, que priva al reo de su libertad de
movimiento, le limita el derecho de locomoción y movilidad del condenado, encerrándolo en una
prisión.

*Pena Restrictiva de Libertad: Son aquellas que limitan o restringen la libertad del condenado al
destinarle un específico lugar de residencia: La detención domiciliaria.

*Pena Restrictiva de Derechos: Son las que restringen o limitan ciertos derechos individuales, civiles o
políticos. Art. 56 al 59 del Código Penal.

*Pena Pecuniaria: Son las penas de tipo patrimonial que recaen sobre la fortuna del condenado, tal el
caso de la multa y el comiso.

*Penas Infamantes y Penas Aflictivas: Las infamantes privan o lesionan el honor y la dignidad del
condenado. Las aflictivas son de tipo corporal que causan dolor o sufrimiento.

3.-Atendiendo a su magnitud, las penas pueden ser:

* Penas Fijas o Rígidas: Son aquellas que se encuentran muy bien determinadas en forma precisa e
invariable en la ley, no existiendo ninguna posibilidad de graduarlas.

* Penas Variables, Flexibles o Divisibles: Son aquellas que se encuentran determinadas en la ley penal,
dentro de un máximo y un mínimo.

* Pena Mixta: Es cuando se aplica dos clases de pena: prisión y multa.

* Penas Temporales y Perpetuas: Son temporales aquellas que tienen un tiempo de duración cierto y
determinado. Son perpetuas aquellas indeterminadas en su duración y sólo terminan con la muerte
del condenado.

4.-Atendiendo a su importancia y al modo de imponerlas las penas son:

* Penas Principales: Son las que gozan de autonomía en su imposición.

* Penas Accesorias: Son las que no gozan de autonomía en su imposición.


22. EJECUCION DE LAS PENAS:

22.1 SISTEMA PENITENCIARIO:

No debe confundirse con penitencia. Instituciones penitenciarias o sistema penitenciario es el término


con el que se designan a las instituciones o al sistema establecido para el cumplimiento de las penas
previstas en las sentencias judiciales; especialmente las penas de reclusión, cuyo propósito, en el
derecho penal contemporáneo y el derecho penitenciario, es la reinserción social del condenado.
Otro tipo de penas, como la pena de muerte, el trabajo social, la libertad vigilada, etc., tienen una
relación más o menos indirecta con las instituciones penitenciarias, aunque también forman parte del
sistema penal. Menos relación tienen otras penas, como las denominadas penas pecuniarias (multas) o
la pena de privación de ciertos derechos (especialmente el derecho de sufragio).

Habitualmente la institución penitenciaria es la cárcel o prisión, pero la denominación puede ser


diferente, así como su organización administrativa y sus métodos y características: centros
penitenciarios abiertos o cerrados, de mínima seguridad o máxima seguridad, hospitales o centros
psiquiátricos penitenciarios (hospital penitenciario, hospital psiquiátrico penitenciario), etc. La reforma
penal ha sido, desde el siglo XIX, una constante de los filántropos y reformistas sociales. Odia al
delito, compadece al delincuente. Desde un punto de vista sociológico, las instituciones penitenciarias
comparten características con otras instituciones disciplinarias (concepto de Michel Foucault ).

Presidios y colonias penitenciarias: Era común, en la Edad Moderna y el inicio de la Edad


Contemporánea, el establecimiento de presidios en zonas lejanas (para España, las plazas de soberanía
en el Norte de África), o de colonias penitenciarias aún más lejanas (para el Reino Unido, Australia).

Instituciones penales juveniles: El tratamiento de la delincuencia juvenil se suele hacer a través de


instituciones diferenciadas, antiguamente llamadas correccionales.

22.2 SISTEMA PENITENCIARIO DE GUATEMALA:

El Sistema Penitenciario de la República de Guatemala (SP) es el sistema carcelario estatal que debe
tender a la readaptación social y a la reeducación de las personas privadas de libertad y cumplir con
las normas que le asigna la Constitución Política de la República, los convenios y tratados
internacionales en materia de derechos humanos de los que Guatemala sea parte así como lo
dispuesto en las demás leyes ordinarias. La Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP) es
creada por medio del Acuerdo Gubernativo número 607-88, pero actualmente se rige por el 33-2006
del Congreso de la República de Guatemala, Ley del Régimen Penitenciario, dicho sistema se
encuentra bajo la dependencia del Ministerio de Gobernación.

Fines: El Sistema Penitenciario de la República de Guatemala, según el Art. 3 de la Ley del Régimen
Penitenciario, tiene como fines:

a) Mantener la custodia y seguridad de las personas reclusas en resguardo de la sociedad; y,

b) Proporcionar a las personas reclusas las condiciones favorables para su educación y readaptación a
la sociedad, que les permita alcanzar un desarrollo personal durante el cumplimiento de la pena y
posteriormente reintegrarse a la sociedad.

Principios Generales: Los principios generales que rigen al Sistema Penitenciario están establecidos en
la Ley del Régimen Penitenciario, los cuales son:

 Recluso o Reclusa.
 Legalidad.
 Igualdad.
 Afectación Mínima.
 Control Judicial y Administrativo del Privado de Libertad.
 Derecho de Comunicación.
 Principio de Humanidad.
 Participación Comunitaria.

Organización: El Sistema Penitenciario Guatemalteco se organiza de de la siguiente manera según el


Art. 34 de la Ley del Régimen Penitenciario:

 Dirección General del Sistema Penitenciario


 Comisión Nacional de Sistema Penitenciario
 Comisión Nacional de Salud Integral, Educación y Trabajo

 Subdirección General

 Subdirección Operativa
 Subdirección Técnico-Administrativa
 Subdirección de Rehabilitación Social
 Inspectoría General del Régimen Penitenciario
 Direcciones y Subdirecciones de Centros de Detención
 Escuela de Estudios Penitenciarios

Administración:

Dirección General:

La Dirección General del Sistema Penitenciario es el órgano responsable de la planificación,


organización y ejecución de las políticas penitenciarias. La Dirección General del Sistema Penitenciario
depende directamente del Ministerio de Gobernación y estará a cargo de un Director General. Para el
cumplimiento de sus funciones contará, contará con las siguientes dependencias:

 Subdirección General

 Subdirección Operativa
 Subdirección Técnico-Administrativa
 Subdirección de Rehabilitación Social
 Inspectoría General del Régimen Penitenciario
 Direcciones y Subdirecciones de Centros de Detención
 Escuela de Estudios Penitenciarios

Órganos Asesores:

Comisión Nacional del Sistema Penitenciario:

Es un órgano asesor y consultivo de la Dirección General del Sistema Penitenciario. Dentro de sus
atribuciones están:

a) Proponer las políticas penitenciarias a nivel nacional;

b) Participar en la negociación de la ayuda tanto nacional como internacional con miras al incremento
del presupuesto de la institución; y,

c) Favorecer el desarrollo y fortalecimiento de la Escuela de Estudios Penitenciarios.

La Comisión se encuentra integrada por los siguientes funcionarios:

a) El Primer Viceministro de Gobernación;

b) El Director General del Sistema Penitenciario;

c) Un fiscal nombrado por el Ministerio Público;

d) El jefe de la Unidad de Ejecución del Instituto de la Defensa Pública Penal; y,

e) Un juez de ejecución nombrado por la Corte Suprema de Justicia.

Las autoridades realizarán los nombramientos en personas con plena capacidad de decisión y tendrán
la potestad de sustituirlas en cualquier momento. El reglamento de la Ley del Régimen Penitenciario,
establece lo relativo a las dietas que perciben los integrantes de esta Comisión.
Comisión Nacional de Salud Integral, Educación y Trabajo:

La Comisión Nacional de Salud Integral, Educación y Trabajo será el órgano técnico-asesor y consultor
de la Dirección General, el que deberá proponer las políticas para facilitar a las personas reclusas
estudios a distinto nivel, desarrollo de destrezas y habilidades de trabajo, para favorecer la
implementación de fuentes de trabajo y educación a través de programas penitenciarios y post-
penitenciarios, con el fin de contribuir a su readaptación social. Dicha Comisión esta integrada por los
siguientes funcionarios:

a) La Dirección General del Sistema Penitenciario que la preside;

b) El Ministerio de Educación;

c) El Ministerio de Trabajo y Previsión Social;

d) El Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social;

e) El Sector Empresarial Organizado;

f) El Sector Laboral Organizado; y,

g) El Instituto Técnico de Capacitación y Productividad.

Educación Penitenciaria:

Escuela de Estudios Penitenciarios:

Es un órgano de naturaleza educativa, responsable de orientar los programas de formación y


capacitación relacionados con las funciones que desempeña dicho personal. Su objetivo esencial es
garantizar una carrera penitenciaria eficiente, con base en méritos y excelencia profesional.

Además deberá recopilar, investigar y actualizar informaciones relacionadas con el tema penitenciario,
y mantener relaciones en forma permanente con instituciones similares de carácter nacional e
internacional para el mejor cumplimiento de su función. Asimismo, está encargada de apoyar el
proceso de selección, capacitación, profesionalización y evaluación del personal que está al servicio
del Sistema Penitenciario.

22.3 MEDIDAS DE SEGURIDAD:

El significado fundamental de las medidas de seguridad radica en la prevención del delito, y pueden
aplicarse simultáneamente con la pena, o bien independientemente de ella.

Definición: Son los medios o procedimientos que utiliza el Estado en pro de la defensa social,
identificándola con fines re educadores y preventivos, apartándola de la retribución y el castigo que
identifica a la pena. Son medios de defensa social utilizados por el Estado, a través de los órganos
jurisdiccionales correspondientes, que tienen por objeto la prevención del delito y la rehabilitación de
los sujetos con probabilidades de delinquir.

Características:

1.- Medios o procedimientos que utiliza el Estado:

Corresponde exclusivamente al Estado la imposición de las medidas de seguridad por


conducto de los órganos jurisdiccionales.

2.- Tienen un fin preventivo, rehabilitador, no retributivo:

Se trata de evitar los delitos mediante la educación, corrección y curación de los sujetos con
probabilidades de delinquir.

3.- Son un medio de defensa social:

Debido a que su imposición depende de la peligrosidad del sujeto y no de la culpabilidad.

4.- Puede aplicarse a peligrosos criminales y peligrosos sociales: Se aplica al que ha delinquido y
presenta peligrosidad, también al que presenta probabilidades de hacerlo.
5.- Su aplicación es por tiempo indeterminado:

Por lo que solo se reforma o revoca cuando efectivamente ha desaparecido la causa del estado
peligroso. Art. 85 C.P.

6.- Responde al principio de legalidad:

Solo se pueden imponer las establecidas en la ley.

Naturaleza y Fines de las medidas de seguridad. Al respecto se indica que pueden ser de carácter
judicial o administrativo, prevaleciendo el primer criterio, al indicar que sólo podrán decretarse por
los tribunales de justicia en sentencia condenatoria o absolutoria por delito o falta. Art. 86 Código
Penal. La mayor discusión acerca de su naturaleza jurídica es respecto de si tiene diferencia con las
penas o no; al respecto se dan varias teorías:

Teoría Unitaria o Doctrinaria de la Identidad: Indican que las penas y las medidas de seguridad no
tienen diferencias sino una similitud inmediata del delito, se traducen en privación y restricción de los
derechos o bienes jurídicos.

Teoría Dualista o doctrinas de la Separación: Generalmente es la más aceptada, indicando que existen
sustanciales diferencias entre las penas y las medidas de seguridad, indicando que las primeras son
retribución o castigo por el delito cometido, y las segundas son puramente preventivas; sostienen que
las diferencias principales son:

*La pena representa un castigo o daño al delincuente, la medida de seguridad tiende a su


readaptación;

*La pena es consecuencia de la comisión de un delito, aplicándola en relación a su gravedad,


la medida de seguridad se impone en razón al estado o condición del individuo;

*La pena se aplica al comprobarse la culpabilidad del autor del delito, la medida de seguridad
es independiente de la culpabilidad.

Clases de medidas de seguridad.

*Medidas de Seguridad: Son las que se aplican como complemento de la pena en atención a la
peligrosidad criminal del delincuente.

*Medidas de Prevención: No dependen de la comisión de un delito, se imponen en atención a


la peligrosidad social del sujeto con fin profiláctico.

*Medidas Curativas: Son las que tienen por objeto el tratamiento clínico-psiquiátrico de los
sujetos inimputables.

*Medidas Reeducativas o Correccionales: Son aquellas que pretenden la reeducación, la


reforma del individuo, su rehabilitación en sentido amplio con el fin de adaptarlo nuevamente
a la sociedad.

*Medidas Eliminatorias, de Segregación o de Protección Estricta: Son las que tratan de eliminar
de la sociedad a sujetos inadaptables a ella, como los delincuentes habituales.

*Medidas Privativas de Libertad: Son las que privan o coartan la libertad de locomoción del
sujeto que la sufre.

*Medidas No Privativas de Libertad: Son las que a pesar de sujetar obligatoriamente al


individuo, no coartan en forma absoluta su libertad de locomoción. Ejem Libertad vigilada.

*Medidas Patrimoniales: Son las que recaen directamente sobre el patrimonio. Ej. Caución de
buena conducta.

Clasificación Legal:

Según el artículo 88 del Código Penal, son:

*Privativas de Libertad:

Internamiento en establecimientos psiquiátricos;

Internamiento en Granjas Agrícolas, Centro Industrial u otro análogo;

Internamiento en establecimiento educativo o de tratamiento especial.

*Restrictivas de Libertad:
Libertad Vigilada;

Prohibición de residir en lugar determinado;

Prohibición de concurrir a determinados lugares.

*Patrimonial:

Caución de buena conducta.

LA PELIGROSIDAD COMO PRESUPUESTO DE LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD:

Se define a la peligrosidad como una elevada probabilidad de delinquir en el futuro, y al aplicarse al


delincuente se dan dos situaciones:

*Se refiere a delincuentes que sin cometer delito se encuentran próximos a realizarlo, o sea
peligrosidad predelictual o antidelictual, a los que ha de aplicarse medidas preventivas;

*Los delincuentes que presentan la posibilidad de volver a delinquir, denominada peligrosidad


postdelictual o peligrosidad criminal, a los que ha de aplicarse las medidas de seguridad.

Los indices de peligrosidad considerados por nuestra legislación son los encontrados en el
artículo 87 del Código Penal, el artículo 86 indica quien y en que forma deben ser aplicados.

SUSTITUTIVOS DE LA PENA:
Son medios que utiliza el Estado, a través de los órganos jurisdiccionales encaminados a sustituir la
pena de prisión, atendiendo a una política criminal con el fin de resocializar al delincuente.

CLASIFICACION DOCTRINARIA:
*Restrictivas de libertad, dividida así:

La semilibertad: consistente en que el penado sale de la prisión por la mañana a trabajar al


exterior y regresa por la tarde, pasando las noches, fines de semana y días de feriado en prisión.

Arresto de fin de semana: Los 5 días de la semana permanece fuera con su familia y
trabajando, y vuelve los fines de semana a la prisión.
Confinamiento: Es la obligación de residir en determinado lugar y no salir de el.

Arresto domiciliario: Consiste en la obligación de permanecer dentro de su domicilio por un


tiempo determinado.

*No privativas de libertad, dividida así:

Pecuniaria: Consistentes en multas, comiso y reparación del daño causado.


Destierro: Se expulsa al delincuente del territorio nacional.

Amonestación: Simple advertencia al sujeto para que no vuelva a delinquir.

Condena condicional: Es la suspensión condicional de la pena.


Probatión: Es un método de tratamiento de delincuentes especialmente seleccionados que
consiste en la suspensión condicional de la pena, siendo el delincuente colocado bajo una
vigilancia personal que le proporciona guía y tratamiento.

Parole: Es la libertad condicional de un recluso, una vez ha cumplido con una parte de la
condena.

CLASIFICACION LEGAL:
Suspensión Condicional de la Pena. Art. 72 C.P.

Perdón Judicial. Art. 83 C.P.

En la suspensión condicional de la pena, esta se suspende por un tiempo determinado;


en el perdón judicial la pena se extingue.

Libertad Condicional. Art. 78 al 82 C.P.. Solo puede otorgarse por la Corte Suprema de
Justicia con información del Patronato de Cárceles y Liberados.

CAUSAS QUE EXTINGUEN LA RESPONSABILIDAD PENAL.

Definición: Son determinadas circunstancias que sobrevienen después de la comisión del delito y
anulan la acción penal o la pena.
Clasificación:

La responsabilidad penal se extingue:

a) Muerte del Procesado o reo.

b) Amnistía.

c) Perdón del ofendido, en los casos en que la ley lo permita expresamente.

d) Por Prescripción.

e) Por cumplimiento de la pena.

f) Por Indulto.

Artículo 102 del Código Penal.

23. LA RESPONSABILIDAD CIVIL DERIVADA DEL DELITO:

Como consecuencia del delito, es la reparación e indemnización de daños y perjuicios por parte del
sujeto activo a favor del sujeto pasivo.

Definición: Es la obligación que compete al delincuente o a determinadas personas relacionadas con él


mismo, de indemnizar a la víctima del delito de daños y perjuicios sufridos con ocasión del hecho
punible.

Naturaleza Jurídica: Es la de reparador del orden jurídico perturbado por el delito, restablecer el
derecho lesionado en todas las esferas y puntos a donde la violencia llegó. Art. 112 al 119 C.P.

Clases: Acciones relativas a la responsabilidad.


* Restitución: La cual debe hacerse de la misma cosa, siempre que fuere posible, con abono del
deterioro o menoscabo a juicio del Tribunal y aunque la cosa se hallare en poder de un tercero que la
haya adquirido legalmente. Art. 120 C.P.
* Reparación de los daños materiales y morales: Los daños materiales no presentan problemas
a efecto de su valoración y reparación; en cuanto a los morales se clasifican así: los que causan una
perturbación de carácter económico, con el descrédito, etc.; en este caso la valoración se hace
tomando en cuenta las consecuencias patrimoniales. Los daños morales que se limitan al dolor, la
angustia, la tristeza, se indica que la determinación de las modificaciones producidas en nuestros goces
para obtener los medios para procurarse nuevos goces que compensen los arrebatos por el hecho
delictuoso.

* La indemnización de perjuicios: El perjuicio se identifica con la ganancia lícita que se deja de


obtener a los gastos que ocasiona una acción u omisión ajena, culposa o dolosa; el daño recae
directamente sobre el patrimonio, el deterioro del mismo y el perjuicio viene del daño causado.

REMISION A LEYES CIVILES: El artículo 122 del Código Penal indica que lo no establecido, se
aplicarán las disposiciones que sobre la materia contiene el Código Civil y el Código Procesal Civil y
Mercantil.

23. 1 PERSONAS CIVILMENTE RESPONSABLES:

ARTICULO 112. Toda persona responsable penalmente de un delito o falta, lo es también civilmente.

23. 2 CLASES DE RESPONSABILIDAD CIVIL:

SOLIDARIDAD DE LAS OBLIGACIONES

ARTICULO 113. En el caso de ser dos o más los responsables civilmente de un delito o falta, el tribunal
señalará la cuota por la que debe responder cada uno.

Sin embargo, los autores y los cómplices serán responsables solidariamente entre sí y responderán
subsidiariamente de las cuotas que correspondan, no sólo a los insolventes de su respectivo grupo,
sino también de los insolventes del otro. Tanto en uno como en el otro caso, queda a salvo el
derecho de quien hubiere pagado, de repetir contra los demás por las cuotas correspondientes a cada
uno.
PARTICIPACIÓN LUCRATIVA

ARTICULO 114. Quien hubiere obtenido algún beneficio económico de los efectos de un delito, aun
sin haber sido partícipe en su ejecución, responderá civilmente hasta por el tanto en que hubiere
lucrado.

TRANSMISIÓN

ARTICULO 115. La responsabilidad civil derivada de delito o falta, se transmite a los herederos del
responsable; igualmente, se transmite a los herederos del perjudicado la acción para hacerla efectiva.

RESPONSABILIDAD CIVIL DE INIMPUTABLES

ARTICULO 116. Los comprendidos en el Artículo 23 responderán con sus bienes por los daños que
causaren. Si fueren insolventes, responderán subsidiariamente quienes los tengan bajo su potestad o
guarda legal, salvo que demuestren que no incurrieron en descuido o negligencia en la vigilancia del
que cometió el hecho.

RESPONSABILIDAD CIVIL EN CASO DE ESTADO DE NECESIDAD

ARTICULO 117. En el caso del inciso 2o. del Artículo 24, la responsabilidad civil se declarará siempre y
se distribuirá entre las personas a cuyo favor se haya precavido el mal, en proporción del beneficio
que hubieren reportado.

Los tribunales señalarán, a su prudente arbitrio, la cuota proporcional por la que cada interesado debe
responder.

RESPONSABILIDAD CIVIL EN CASO DE INCULPABILIDAD

ARTICULO 118. En los casos de los inciso 1o. y 2o. del Artículo 25, responderán civilmente los que
hubieren producido el miedo o la fuerza.

EXTENSIÓN DE LA RESPONSABILIDAD CIVIL

ARTICULO 119. La responsabilidad civil comprende:

1o. La restitución. 2o. La reparación de los daños materiales o morales. 3o. La indemnización de
perjuicios.

LA RESTITUCIÓN

ARTICULO 120. La restitución deberá hacerse de la misma cosa, siempre que fuere posible, con abono
de deterioros o menoscabo a juicio del tribunal y aunque la cosa se hallare en poder de un tercero
que la haya adquirido legalmente, salvo su derecho a repetir contra quien corresponda. Esta última
disposición no es aplicable cuando la cosa sea irreivindicable de poder del tercero, por haberla
adquirido en la forma y con las condiciones que establecen la layes civiles.

REPARACIÓN DEL DAÑO MATERIAL

ARTICULO 121. La reparación se hará valorando la entidad del daño material, atendido el precio de
la cosa y el de afección del agraviado, si constare o pudiere apreciarse.

23.4 EXTINCIÓN DE LA RESPONSABILIDAD CIVIL:

Articulo 1673 del Código Civil. Prescripción. La acción para pedir la reparación de los daños y
perjuicios a que se refiere este titulo, prescribe en un año, contado desde el día en que el daño se
causo, o que el ofendido tuvo conocimiento del daño o perjuicio, así como de quien lo produjo.

24. DELITOS CONTRA LA VIDA, HOMICIDIO:

La palabra “homicidio se emplea en el Código penal en un sentido amplio equivalente a la muerte de


una persona por otra, comprendiendo todas sus modalidades y variantes. Sirve así para designar el
libro segundo, título uno parte especial de los delitos contra la vida y la integridad de la persona. Se
inicia diciendo que lo comete, quien diere muerte a alguna persona.
Pero como se verá, esto no quiere decir que todos los delitos tipificados en este Título no sean más
que derivaciones de un tipo básico de homicidio, carentes de autonomía propia. Desde luego, no
tiene este carácter la inducción o ayuda al suicidio, que presenta tales peculiaridades tanto en su
configuración típica, como en el marco penal, que, a pesar de la equívoca redacción del texto legal en
el título, debe tratarse como un delito autónomo. Pero tampoco el asesinato, es una pura
cualificación del homicidio, aunque tenga con él un estrecho parentesco. De las razones de su
autonomía se verá más adelante. Por lo tanto, hay que analizar el homicidio simple en sentido
estricto, tanto en la modalidad de comisión dolosa regulada con la complementación del Art. 11,
como al correspondiente tipo de homicidio culposo desarrollado en el Art. 127 y
complementado con el Art. 12, que otros países hoy lo califican como tipo penal de
homicidio imprudente. Nuestra legislación penal aún no tiene descrita la figura de “homicidio
imprudente”, o del “homicidio por negligencia” o “por impericia”, y los engloba dentro del
homicidio culposo, por lo que hay necesidad de buscar el complemento de la norma con la
descripción que se tiene de dicha conducta, con la descripción en la ley del renglón de la culpa (Art.
12 CP). Es oportuno pensar en que a futuro se efectúe la creación del tipo penal que describa la
imprudencia con una mayor autonomía, así como la impericia y la negligencia, a efecto de no
cometer arbitrariedades en la calificación de las conductas merecedoras de reproche y que sea
factible encuadrarlas dentro de dichas características.
Otros países, tales como el de España, la describen como tipo autónomo, señalándolo como
homicidio imprudente. Y los describe en el Art. 142 CP español: El que por imprudencia grave
causare la muerte de otro, será castigado, como reo de homicidio imprudente. La misma norma
desarrolla la conducta de cometer el homicidio utilizando un vehículo a motor, un ciclomotor o un
arma de fuego, señalando que además de la pena de prisión a que se hace acreedora el sujeto activo,
se le impone una pena accesoria que consistirá en la de privarlo del derecho a conducir vehículo
o de portar arma de fuego, por un tiempo determinado.
Así mismo se desarrolla en ésta norma la conducta imprudente del Profesional, no
importando la ciencia de que se trate. Y lo llama homicidio cometido por imprudencia profesional,
señalando que se hará acreedor a una pena de prisión, así como accesoria la pena de inhabilitación
especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo por un período de años considerable.

Nuestra legislación penal en el Art. 127 describe la pena asignada al Homicidio culposo. Pero toma
de base lo que el mismo código identifica como Culpa, es decir, cuando con ocasión de acciones u
omisiones lícitas, se causa un mal por imprudencia, negligencia o impericia. Tomando en cuenta
que no incurre en responsabilidad penal, quien con ocasión de acciones u omisiones lícitas,
poniendo en ellas la debida diligencia, produzca un resultado dañoso por mero accidente. Y dice
además la ley, que los hechos culposos son punibles en los casos expresamente determinados
por la ley. Ahora ya entrando a lo que dice el Art. 127, (Homicidio culposo), se puede apreciar que,
deja a
discreción del intérprete, determinar que debe entenderse por dicho comportamiento, pero se
deberá de tomar de base que la acción deberá ser lícita. Ésta norma describe
además de los casos genéricos, al caso de que se ejecute la conducta manejando un vehículo
en estado de ebriedad o bajo efecto de drogas o fármacos. El sujeto está autorizado para
conducir vehículo, pero en estado normal. Al momento en que está afectada su capacidad
volitiva, se ingresa al mundo de la ilegalidad y lo que se ejecuta es una imprudencia, por no haber
tenido la objetividad necesaria en el deber descuidado y de abstención de beber previo al de manejar.
Soy de la opinión que debería legislarse al respecto, ya que lo que se comete es una imprudencia y no
un homicidio culposo, ni mucho menos un accidente.

Hay otro problema más delicado al respecto, y es que cuando la norma penal en el Art. 123 habla del
homicidio indica únicamente que comete éste quien diere muerte a alguna persona. Si se observa
detenidamente su redacción, se puede apreciar que engloba a todas las conductas tanto lícitas
como ilícitas en las cuales se obtenga como resultado la muerte de una persona. Hay países más
avanzados en los cuales se le ha agregado a la descripción puntos tales como “El que con intención
matare a otra persona”, con ello se está sacando del circulo de lo ilícito aquella conducta humana
que nunca ha tenido la intención de privar de la vida a otro ser. Me he preguntado, ¿Qué pasa con el
médico, al que acude un individuo en busca de salud y por razones que no viene al caso mencionar,
el paciente consigue la muerte después de la intervención quirúrgica guiada por el galeno?
Pero es de apreciar, que el médico en ningún momento ha tenido la intención de causar dicha muerte.
Como lo he dicho con anterioridad, ya en países primer mundistas se ha regulado con cierta
autonomía la conducta imprudente, así como la negligente y la propia impericia de los profesionales,
a las cuales se les asocia a la falta del deber que tiene todo profesional a buscar mantener la
objetividad en su actuar y tener siempre el cuidado de todos sus actos en la vida. El punto de partida
ha sido entonces el de analizar la falta de cuidado en el sujeto activo en el deber que tiene de
trabajar en forma objetiva en el desarrollo de su actividad profesional, pues se ha aceptado en
la discusión quela base del problema estará siempre en que todas las conductas con relación a dichas
características y que han producido un resultado dañoso a terceros, en principio son lícitas y
autorizadas por el Estado, pero lo que ha sucedido es que no se ha tenido el cuidado adecuado en la
ejecución y por tanto se ha producido una falta a la objetividad de actuar y como
consecuencia hay un resultado que ha dañado sensiblemente a terceras personas de la sociedad o a la
propia víctima.

Tipo objetivo:
El objeto material sobre el que recae directamente la acción es al sujeto pasivo en el delito
de homicidio, y en todos los delitos de este grupo, es el ser humano vivo físicamente
considerado, ya que el bien jurídico protegido es la vida humana como valor ideal.

Sujeto, activo y pasivo: pueden serlo cualquier persona, sin más limitaciones que las que provienen
del concurso de leyes. Así, si el sujeto pasivo es algún presidente de los organismos del
Estado, el tipo penal aplicable es el previsto en el Art. 383 CP. En el mismo se encuentra la
circunstancia de haber dado muerte al Presidente o Vicepresidente de la República o de
cualquiera de los Presidentes de los otros Organismos de Estado. Puede efectuarse la aplicación de
la figura delictiva en grado de tentativa, que sería el caso del atentado contra la vida de dichas
personalidades y la otra circunstancia que desarrolla, es la agravante, que sería el caso de lograr su
cometido y se descubra por los medios o móviles empleados para la ejecución de la acción, los
cuales revelen mayor y particular peligrosidad del agente, caso en que se aplica la pena de muerte
contra el sujeto activo. Es decir, se contempla la circunstancia atenuada y la agravada del tipo, y
determina el agravante no solo si se llega a conseguir la muerte del personaje presidenciable sino
además las circunstancias en que fue cometido el Magnicidio.
En la misma línea de ideas indicadas, se encuentra la ampliación al referido tipo la acción
descrita en el Art. 384. Se refiere a cualquier tipo de atentado contra la vida, la integridad corporal o
la libertad de altos funcionarios, que incluye al Presidente de la República, de cualquiera de
los Presidentes de los otros organismos del Estado o del Vicepresidente de la República. Por igual
que el anterior, podría contemplarse la acción en grado de tentativa. Hay una diferencia con el
anterior. Y es que aquí no hay pena de muerte. Es decir, si no se produce la muerte, será
calificada únicamente como un atentado, pero al producirse, se aplica el 383. Si se tratare de la
muerte de un jefe de Estado extranjero, se aplica el Art. 379 CP. Y es en éste artículo donde se incluye
a los diplomáticos extranjeros acreditados en el país, o funcionario público de éstos de posición
privilegiada, pues dice la norma que cualquier otro atentado de hecho, no comprendido en
los párrafos del Art. 379, será sancionado con prisión de dos a cuatro años.

Si se atenta contra conglomerados humanos, siendo éstos los afectados por la acción delictiva
lo que se produce es el tipo penal de genocidio es aplicable el 376 CP. Si la conducta típica es contra
toda la sociedad en general, se calificada de terrorismo, se aplica el Art. 391 CP. Como se ha
podido apreciar, la acción consiste en matar a otra persona u otras personas. Caben las más diversas
modalidades y medios, siempre que no se empleen los previstos en el Art. 132 CP. Ya que
entonces existirá un delito de asesinato. Es posible la comisión por omisión, siempre que el sujeto
activo tenga una posición de garante frente a la muerte del sujeto pasivo fundada en un deber legal o
contractual, o en la creación de un riesgo para la vida mediante una acción u omisión precedente, que
son las fuentes de la posición de garante, es decir, del deber de evitar el resultado que
reconoce expresamente, en todo caso es necesario tomar en cuenta lo prescrito en el Art. 10 del CP.

Tipo subjetivo en el homicidio:


El tipo subjetivo en el homicidio plantea difíciles problemas que constituyen cuestiones centrales de la
Teoría General del Delito. En la práctica el problema se aprecia con más frecuencia, en la
apreciación de los indicios racionales existentes, o la evidencia presentada a juicio, hasta el
punto de que son las dificultades probatorias más que las teóricas propiamente dichas, las que
condicionan la apreciación de unas categorías teóricas que, aunque complejas, hace tiempo
que están perfiladas en la Dogmática jurídico-penal.

Sucede esto, por Ej. , Con la apreciación del dolo eventual, verdadera zona de nadie entre el
dolo directo y la culpa, a título de imprudencia, que unas veces se incluye en el tipo subjetivo del
asesinato y otras se degrada a la calificación de homicidio culposo, por conducta imprudente, que
en nuestro sistema se le ubica como Homicidio preterintencional, sin que pueda decirse a
priori dónde van a ser incluidos supuestos como la muerte de varias personas en el incendio de
una casa habitada, el accidente del transporte colectivo, en el atentado terrorista a una ciudad, o de
un detenido o preso a quien por consecuencia de malos tratos recibidos por la autoridad o
aplicación de la tortura llega a fallecer.

El tipo subjetivo específico del delito de homicidio previsto en el Art. 123 CP. Es el doloso,
tipificándose el homicidio culposo por imprudencia en el 128 y el 142 si a consecuencia del
disparo se causare la muerte. Pero en éste caso es aconsejable que no solo se le imponga la pena
que por éste delito corresponda, hay que analizar la imposición de penas accesorias, como la
inhabilitación o la prohibición que corresponda. Por igual está la situación de los Arts. Del 144 al
158, donde se trata de las lesiones, del delito deportivo, de la exposición de personas al peligro, y de
los delitos contra la seguridad del tránsito. Merece la mayoría de dichos tipos penales una mayor
reflexión, ya que estudiando legislaciones extranjeras, se puede apreciar de la actual
desactualización de dichos tipos penales. Pareciera que no hemos avanzado al respecto y nos hemos
quedado congelados en el tiempo. Recuérdese que las sociedades evolucionan y constantemente
se están modernizando y ello obliga a las autoridades del Estado, entender que no pueden
mantener vigente sanciones y disposiciones legales prohibidas que hoy han perdido por completo
toda su vigencia. Repito lo que he estado diciendo, nuestra sociedad merece que el legislativo proceda
a la creación de un tipo específico que a mi criterio, según legislación comparada debería rezar de la
siguiente forma: “El que por imprudencia grave causare la muerte de otra persona, será castigado,
como reo de homicidio imprudente, con la pena de prisión que se considere más oportuna,
siempre pensando que deberá ser atenuada, pues no existe la intención de causar la muerte a otro
ser humano”. Cuando el homicidio imprudente sea cometido utilizando un vehículo a motor,
una motocicleta o un arma de fuego, se impondrá asimismo, y respectivamente la pena de
privación del derecho a conducir vehículo a motor o motocicleta o la privación del derecho a
la tenencia y porte de armas, durante el tiempo que sea necesario, que deberá superar el de la
condena de prisión.

Cuando el homicidio fuere cometido por imprudencia profesional se impondrá además la pena de
inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión, oficio o cargo por un período del doble de la
condena de prisión.

De la forma anotada con anterioridad, es como se recomienda que se legisle sobre el tipo
penal de Homicidio por imprudencia.

Es importante analizar que el punto de atención en la conducta ilícita se encuentra, no en el


resultado obtenido después de la acción, sino en las consecuencias que han provocado dicho
resultado. Es decir, se hace la diferencia en cuanto a que no interesa tanto el resultado de la
actuación humana, la que se ha materializado en el mundo exterior. La persona es
responsable del resultado, pero siempre apreciando los elementos concomitantes que han
conducido al mismo. Es diferente a la exigencia del Estado, con la norma legal pre establecida, que
nos obliga a ver únicamente el resultado para la aplicación de la sanción.

El llamado homicidio preterintencional no es más que un sub-caso del homicidio imprudente,


al que por su especial importancia se le dedicará un espacio a parte.

El dolo en el homicidio: Se da en dos situaciones. El dolo directo y el dolo eventual. En el dolo


directo se exige el conocimiento y voluntad de realizar las circunstancias del tipo objetivo. Es
decir, saber que se mata a otra persona y el sujeto quiere hacerlo, no duda en seguir adelante. Es
diferente la situación con el dolo eventual. En éste último caso, el autor pudo habérsele
representado un resultado dañoso para otra persona, pero no es suficiente que lo haya previsto
para imputarle dicho resultado. La representación del resultado pudo ser motivo para que
desistiera de la acción y así evitar dicho resultado, pero aún con la representación continuo actuando
el sujeto activo. Pero la acción es lícita. Por ejemplo, en el dolo eventual, el autor ha previsto la
muerte de otra persona como una consecuencia probable de su acción y a pesar de ello siguió
actuando. No se detuvo para reflexionar en el asunto, aunque en su mente existió la representación
exacta del posible resultado dañino a terceros.
El hecho es que el sujeto activo ha actuado y para nadie es un secreto que se le representó
el posible resultado dañoso. Se dice que para nadie es su secreto que se le haya representado,
porque el individuo normal en la media, en las mismas circunstancias en que se encontraba el
sujeto activo, tiene la representación posible. Y lógico es que su actuación y la obtención del
resultado es a consecuencia de su imprudencia, o bien de su impericia en la acción y quizás
por propia negligencia. Es irrelevante el error en la persona del sujeto pasivo. Ahora bien, se tiene
claro que igualmente será castigado quien creyendo matar a EDGAR, mata por equivocación a
PABLO. Pero si el tal PABLO es una de las personas comprendidas en los Arts. 383, 384
(Presidente de algún Organismo del Estado de la República, ó alto funcionario extranjero
acreditado en Guatemala), el delito objetivamente cometido no es ya un homicidio simple, sino
uno de los previstos en dichos artículos. En este caso, sin embargo, serán de aplicación las reglas
generales del error, no pudiendo apreciarse la cualificación basada en una circunstancia
personal desconocida por el autor del homicidio (Art. 25 CP) Por el contrario, el error en el golpe
(aberratio ictus) es siempre irrelevante. Si EDGAR, dispara contra ALMA, pero por su mala
puntería alcanza a GLADIS, habrá que castigar a EDGAR por tentativa de homicidio doloso contra
ALMA , en concurso con un homicidio o unas lesiones imprudentes contra ELIZABETH, sería lo
lógico por resolver. Pero yo sigo insistiendo en el problema que presenta el resultado en nuestra
legislación, pues lo único que le interesa a nuestro sistema, conforme la legislación vigente, es
precisamente éste. Sea el de homicidio o el de lesiones, pero quedaría impune la imputación
por la tentativa, que en éste último caso, si se produjo contra ALMA.

DOLUS GENERALIS.
El mismo tratamiento técnico que se le da a la aberratio ictus debe hacerse del llamado dolus
generalis: Ejemplo de éste caso: El sujeto tras haber estrangulado a su víctima y en la creencia de que
la ha matado, la tira por un precipicio para ocultar su delito, siendo entonces cuando la víctima,
que sólo estaba desvanecida, muere al caer del despeñadero. Sin embargo, parece en este
caso más justo apreciar un solo delito consumado, pues en definitiva, existe dolo en el sujeto
activo de causar la muerte a alguien y consigue su propósito y de un modo más seguro llega
a conseguirlo. Pero sobre todo, teniendo en cuenta que con la aplicación de las reglas del
concurso podría castigar más levemente que apreciando un solo delito. Lógicamente esta tesis no es
aplicable si desde el principio, no hubo intención de matar a una persona, sino por un acto
imprudente se causa lesiones. Y si la muerte se produjo a consecuencia de que el sujeto activo quería
encubrir su actuación criminal inicial, o no quería responder ante la sociedad, por las lesiones que le
había causado al sujeto pasivo, podría pensarse que su actuación ha sido a consecuencia de un acto de
imprudencia. Pero el dilema sería si se le castiga por las lesiones iniciales causadas o por el
resultado obtenido al final de la acción, el que es de muerte. Considero que en este caso, por muy
claro que le aparezca al juzgador que inicialmente no había más que intención de causar las
lesiones y por razones ajenas a su intención inicial, le produjo la muerte, lo que hay que ver
es la misma. Independientemente de las razones que han motivado al sujeto activo a actuar de la
forma como lo ha hecho al final.

La imprudencia en el homicidio: Dentro de ésta conducta deberán incluirse los tipos penales
calificados en el Código Penal como el Homicidio cometido en estado de emoción violenta; el
Homicidio en riña tumultuaria; el Homicidio preterintencional; Homicidio culposo. Y podría
pensarse que además habría que incluir la Inducción o ayuda al suicidio. Se aprecia que en todos
los tipos penales indicados se observa una característica que es fácil señalarla como conducta
imprudente. Y la misma, como en los demás delitos, constituye el límite mínimo para la
imputación del resultado delictivo.

Como es sabido, para que se dé la característica de la imprudencia en la acción homicida,


especialmente en las individualizadas, es preciso que exista la realización de una acción sin la diligencia
debida, provocando lesionar, el deber tanto objetivo, como subjetivo de cuidado, que es
necesario tener en cuenta en la ejecución de la acción delictivas o no, que previsiblemente
pueden producir la muerte de alguien.

La previsibilidad, objetiva y subjetiva en el homicidio: Aquellas conductas ilícitas del ser humano,
donde se encuentre descrita la muerte de una persona, existe un grado de previsibilidad del
resultado en la culpa. Éste grado previsible puede llegar a ser objetivo, o de lógica, o bien,
subjetivo. Esto constituye un elemento conceptual de la conducta ilícita de homicidio.
Cualquiera de las conductas ilícitas descritas con anterioridad, en las que se encuentre descrita la
muerte de una persona, pero ante todo, sus características conduzcan a señalarla de acto
imprudente, existe un grado previsible en la mente del sujeto activo. Dicho grado puede llegar a
ser, según la representación del resultado, objetivo o bien muy subjetivo. Junto a dichos
elementos, hay que reflexionar con la falta de la Diligencia debida y la de la probable previsibilidad
del resultado dañoso.
Es necesaria la producción del resultado muerte en conexión causal con la acción
imprudentemente realizada.
Generalmente, bastará la presencia de estos tres elementos para imputar el homicidio
imprudente a través de los preceptos que en el Código penal regulan esta forma de
imputación subjetiva del homicidio (Arts. 12, 127, CP.), Teniendo en cuenta que habrá tantos
delitos de homicidio como resultados de muerte se hayan producido, aunque los plurales
resultados se deriven de una sola acción “la imprudencia del sujeto activo”. De acuerdo con el Art.
127 segundo párrafo CP, Si el delito culposo fuere cometido al manejar vehículo en estado de
ebriedad o bajo efecto de drogas o fármacos que afecten la personalidad del conductor o en
situación que menoscabe o reduzca su capacidad mental, volitiva o física, se impondrá al
responsable el doble de la pena que le correspondería en caso de no existir estas circunstancias. Si el
hecho se causare por pilotos de transporte colectivo, la pena respectiva se aumentará en una
tercera parte. El homicidio culposo (o como dice la doctrina, por imprudencia) o doloso, como indica
nuestra legislación, siempre será delito cuando se causare por imprudencia grave el acto ilícito,
entendiéndose por tal siempre la imprudencia profesional que obliga a imponer, además de la pena
de prisión estipulada en la norma para el homicidio simple, la doblada de ésta, siempre que
se de cualquiera de los calificativos de conducta imprudente descritos en el tipo, tales como
conducir en estado de ebriedad ó, bajo efectos de drogas o fármacos que afecten la personalidad
del conductor o en situación que menoscabe o reduzca su capacidad mental, volitiva o física.
Pero si el homicidio simple es producido por piloto de transporte colectivo, la pena asignada
al caso por homicidio se deberá aumentar en una tercera parte, aplicándose por igual, el Art. 42 del
CP. , Es decir, las penas accesorias, las cuales son la inhabilitación absoluta; inhabilitación
especial, comiso y pérdida de los objetos o instrumentos del delito; expulsión de extranjeros
del territorio nacional; Pago de costas y gastos procésales; publicación de la sentencia y todas
aquellas que otras leyes señalen.

Es oportuno reflexionar en el aspecto que nuestra legislación no hace distintivo si el


homicidio causado por imprudencia es grave o leve por cuyo acto se le haya dado muerte a
alguna persona. Es de pensar a futuro, en la necesidad que la distinción debe existir, ya que estas dos
conductas si existen en la vida real. Existen los casos en que por imprudencia grave se cause alguna
lesión o la muerte a una persona, las descritas en el apartado de las lesiones se deberían indicar los
casos siguientes:

a) Los que por imprudencia leve causaren la muerte de otra persona;


b) Los que por imprudencia leve causaren lesión constitutiva de delito en otra persona;
c) Si los anteriores hechos se cometieran con vehículo a motor o motocicleta, es
aconsejable la declaratoria, además de la pena asignada al hecho, el de la privación del
derecho a conducir ya sea por un tiempo determinado o en forma definitiva;
d) Que el hecho se cometiera con arma (ya sea de fuego o de viento) podría pensarse, en
dictar la privación del derecho a la tenencia y porte de ésta ya sea en forma definitiva o por un
tiempo prudencial de acuerdo a las circunstancias en que se hayan desarrollado los acontecimientos;

Ahora bien, la complejidad del tráfico automotor, sector donde estadísticamente se producen
más homicidios imprudentes, y de otras actividades profesionales peligrosas han obligado, en
otros países a desarrollar una serie de criterios que sirvan para solucionar satisfactoriamente
una serie de casos en los que la simple conexión causal entre la acción imprudente y el resultado
de muerte no es suficiente para la imputación objetiva de ésta a aquélla.

En relación con el problema causal, la importancia de éste como un problema autónomo se ha


exagerado, pues lo que realmente importa es si se puede imputar objetivamente el resultado a una
acción como base mínima para luego exigir una responsabilidad a título de imprudencia (o en su caso,
de dolo).

25. DE LOS DELITOS CONTRA LA VIDA HOMICIDIOS CALIFICADOS:

La aparición de circunstancias calificativas al momento de la comisión del homicidio han dado lugar a
los homicidios calificados.

EL PARRICIDIO

"ARTICULO 131.- * PARRICIDIO. Quien conociendo el vínculo, matare a cualquier ascendiente o


descendiente, a su cónyuge o a la persona con quien hace vida marital, será castigado como parricida
con prisión de 25 a 50 años. Se le impondrá pena de muerte, en lugar del máximo de prisión, si por
las circunstancias del hecho, la manera de realizarlo y los móviles determinantes, se revelare una
mayor y particular peligrosidad en el agente.

A quienes no se les aplique la pena de muerte por este delito, no podrá concedérseles rebaja de pena
por ninguna causa"

Podemos indicar que los elementos son los siguientes:

 1. Sujeto Activo:

Lo será únicamente quien este vinculado con el pasivo en la relación a que se refiere la ley.

 2. Sujeto Pasivo:

El ascendiente, descendiente, cónyuge o conviviente del activo, elemento subjetivo del tipo, quien le
da muerte.

 3. Elemento Interno:

El conocimiento por el sujeto activo de la relación que le une con el pasivo, como ascendiente,
descendiente, marido o mujer, o conviviente.

Se requiere siempre un actuar doloso, y al dolo aquí referido se ha llamado dolo duplicado en razón
de que se quiere privar de la vida no a un hombre cualquiera sino a una persona con quien se tiene
un nexo, que la política criminal del Estado se interesa en proteger con especialidad.
 4. Elemento Material:

La materialidad del hecho es dar muerte a una persona, que como ya vimos está calificada por el
vínculo anteriormente relacionado. Elemento constitutivo es no solamente dar muerte, sino la
existencia del vínculo ya referido, consecuentemente:

 Si la muerte recae en un sujeto no cualificado por la relación a que se refiere la ley, el


resultado previsto en la ley, queda incluido dentro del homicidio.
 Si la relación de parentesco o de convivencia existe pero no es conocida por el activo, el
resultado es también un delito de homicidio.
 Si la relación consanguínea o de convivencia existe, pero el activo causa la muerte del pasivo
culposamente, no existirá parricidio sino un homicidio culposo.

EL ASESINATO

"ARTICULO 132.- * ASESINATO. Comete asesinato quien matare a una persona:

1) Con alevosía

2) Por precio, recompensa, promesa, ánimo de lucro

3) Por medio o en ocasión de inundación, incendio, veneno, explosión, desmoronamiento, derrumbe


de edificio u otro artificio que pueda ocasionar gran estrago.

4) Con premeditación conocida

5) Con ensañamiento

6) Con impulso de perversidad brutal

7) Para preparar, facilitar, consumar y ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o la
inmunidad para si o para coparticepes o por no haber obtenido el resultado que se hubiere propuesto
al intentar el otro hecho punible.

8) Con fines terroristas o en desarrollo de actividades terroristas.

Al reo de asesinato se le impondrá prisión de 25 a 50 años, sin embargo se le aplicará la pena de


muerte en lugar del máximo de prisión, si por las circunstancias del hecho y de la ocasión, la manera
de realizarlo y los móviles determinantes, se revelare una mayor particular peligrosidad del agente.

A quienes no se les aplique la pena de muerte por este delito, no podrá concedérsele rebaja de pena
por ninguna causa"

Consiste en dar muerte a alguna persona en cualquiera de las circunstancias establecidas en el artículo
132 del Código Penal, o sea con alevosía, recompensa, promesa o ánimo de lucro, por medio o con
ocasión de inundación, incendio, veneno, explosión, desmoronamiento, derrumbe de edificio u otro
artificio que pueda ocasionar gran estrago, con premeditación conocida, con ensañamiento, con
impulso de perversidad brutal y también para preparar, facilitar, consumar u ocultar otro delito o
para asegurar sus resultados o la impunidad para sí o para sus copartícipes o por no haber obtenido el
resultado que se hubiere propuesto al intentar el otro hecho punible, o con fines terroristas o en
desarrollo de actividades terroristas.

Elementos:

Básicamente en el asesinato existe el elemento que también es fundamental en el homicidio, como es


la privación de la vida de un hombre por otro, agregándose como elemento, la existencia de las
cualificantes que se encuentran en el hecho, de las señaladas por la ley.

Calificativas del asesinato:

 1. Premeditación:

los elementos de la premeditación son:

a) Tiempo más o menos largo entre la resolución y la ejecución;


b) Reflexión fría y madura de la decisión.

Hay premeditación conocida cuando se demuestre los actos externos realizados revelen que la idea
del delito surgió en la mente de su autor, con anterioridad suficiente a su ejecución, para organizarlo,
deliberarlo o planearlo y que, en el tiempo que medió entre el propósito y su realización, preparó
ésta y la ejecutó fría y reflexivamente (Artículo 27 inciso 3 Código Penal)

Los elementos arriba indicados son inseparables, pues no es suficiente la demostración de que el delito
se efectuó después de cierto tiempo de que el agente lo resolvió, sino que es necesario que haya
existido un cálculo mental frío y reflexivo; ello pudiera observarse por ejemplo en el caso de la
persona que fuera de sí es impulsada por la cólera que le da la agresión sexual a su hija, va en busca
de un arma y regresa a matar al violador; si existe el intervalo de tiempo entre la voluntad y la
ejecución pero dentro de ese tiempo no ha existido un examen calculado y sereno de las
circunstancias, o como dice nuestra ley, no se revele que la idea del delito surgió antes en la mente del
autor, no habrá premeditación.

 2. La Alevosía:

El Código Penal en el Artículo 27 inciso 2 dice: ALEVOSIA 2º. Ejecutar el hecho con alevosía. Hay
alevosía, cuando se comete el delito emplea medios modos o formas, que tiendan directa o
especialmente a asegurar su ejecución, sin riesgo que proceda de la defensa que pudiera hacer el
ofendido, o cuando éste, por sus condiciones personales o por circunstancias en que se encuentra, no
pueda prevenir, evitar el hecho o defenderse.

En la legislación mexicana, al igual que la argentina y la nuestra, no se requiere que exista


premeditación para que haya alevosía.

Elemento importante del concepto, es el riesgo que puede correr el agresor, éste es el extremo
psicológico característico de la alevosía, ya que el sujeto espere el momento o lo aproveche, debe ser
para actuar sin riesgo.

Así pues cuando se habla de alevosía se comprenden varios aspectos: el acecho, la emboscada, el
ataque artero, la insidia, y la prodición.

La doctrina suele dividir la alevosía en dos grandes grupos:

Alevosía Moral:

Cuando la ocultación que el delincuente hace, es de su intención criminal, como cuando antes del
ataque se finge amistad o se disimula la enemistad (por lo cual antiguamente se denominó proditorio
al homicidio cometido a traición); y

Alevosía Material:

Corresponde al ocultamiento físico, ya sea del acto o del cuerpo.

La otra forma aceptada por nuestra ley, se refiere propiamente a circunstancias del ofendido: se da,
cuando el ofendido por sus condiciones personales o por circunstancias en que se encuentre, no pueda
prevenir, evitar el hecho o defenderse, con lo cual hay una referencia genérica a quien se encuentre en
situación de indefensión, como los casos de dar muerte a quien se encuentra dormido, o a un recién
nacido.

 3. Por precio, recompensa o promesa:

Es el crimen cometido por sicarios. Supone la intervención de dos personas y un objeto: la suma de
dinero o efecto de valor con que se recompensa la acción o se promete recompensar. En este acto casi
no es posible indicar la ausencia del elemento premeditación. Se señala como elemento
preponderante, el estado objetivo de indefensión de la víctima: si es difícil en sí precaverse del
enemigo que premedita la ofensa, lo es aún más de un tercero, a quien muchas veces la víctima ni
siquiera conoce.

 4. Con ocasión de inundación, incendio, veneno, explosión, desmoronamiento, derrumbe de


edificio u otro artificio que pueda ocasionar gran estrago:
Realmente estas formas específicas llevan intrínsecamente alguna expresión de la alevosía, y en
algunas ocasiones de premeditación, pues es indudable la frialdad de ánimo de quien da muerte a una
persona con tal formas.

 5. Enseñamiento:

Para los efectos penales, el ensañamiento consiste en aumentar deliberadamente los efectos del delito,
causando otros innecesarios para su realización o emplear medios que añadan la ignominia a la acción
delictiva.

El diccionario de Derecho Usual nos refiere que ensañarse es "deleitarse o complacerse" el causar a la
víctima de un crimeno al enemigo ya rendido, el mayor daño y dolor posibles, aún innecesarios para
su muerte, a fin de prolongar su agonía y hacerla más cruel, en general se refiere a todo mal físico
innecesario infringido al sujeto pasivo.

 6. Con impulso de perversidad brutal:

En este aspecto, la ley puede referirse tanto al homicidio ejecutado sin causa alguna como al ejecutado
mediante corrupción moral o haciendo gala de degeneración o depravación sexual. En el primer caso
estamos frente al llamado delincuente nato. En el segundo caso, estamos ante aquellos casos
reveladores de grave vicio o anormalidad en el sujeto activo (se trata de un homicidio sádico, horrible
contubernio entre la sangre y el goce sexual).

 7. Para preparar, facilitar, consumar y ocultar otro delito o para asegurar sus resultados o la
inmunidad para si o para coparticipes o por no haber obtenido el resultado que se hubiere
propuesto al intentar el otro hecho punible:

Aquí hay varias calificantes

 Preparar, facilitar, consumar y ocultar otro delito o para asegurar sus resultados. En este caso la
muerte del pasivo sirve de medio para cometer otro hecho. Ocultarlo o asegurar sus
resultados, como quien para asegurar un robo mata al pasivo;
 También se realiza para asegurar la impunidad o la de los copartícipes, es decir, "para no dejar
huellas del hecho"; y
 Por no haber obtenido el resultado que se hubiere propuesto al intentar el otro hecho punible.
De tal manera que efectivamente se da un concurso de delitos, en una misma figura, pues para
cometer elhecho se da muerte, o bien para asegurarse impunidad, o bien por no haberse
obtenido el resultado propuuesto de antemano.
 EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL

25. 1 DE LOS DELITOS CONTRA LA VIDA EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL:

"ARTICULO 132.- *-BIS-. EJECUCIÓN EXTRAJUDICIAL. Comete el delito de ejecución extrajudicial,


quien por orden, con autorización apoyo o aquiescencia de autoridades del Estado, privare, en
cualquier forma, de la vida a una o más personas, por motivos políticos; en igual forma comete dicho
delito el funcionario o empleado público, perteneciente o no a los cuerpos de seguridad del Estado,
que ordene, autorice apoye dé la aquiescencia para la comisión de tales acciones.

Constituye delito de ejecución extrajudicial, la privación de la vida de una o más personas, aún
cuando no medie móvil político, cuando se cometa por elementos de los cuerpos de seguridad del
Estado, estando en ejercicio de su cargo, cuando actúen arbitrariamente o actúen con abuso o exceso
de fuerza. Igualmente cometen delito de ejecución extrajudicial, los miembros o integrantes de grupos
o bandas organizadas con fines terroristas, insurgentes , subversivos o con cualquier otro fin delictivo,
cuando como resultado de su accionar resultare la muerte de una o más personas.

El reo de ejecución extrajudicial será sancionado con prisión de veinticinco a treinta años.

Se impondrá la pena de muerte en lugar de máximo de prisión, en cualesquiera de los siguientes casos.

a) Cuando la víctima sea menor de doce años de edad o persona mayor de sesenta años.

b) Cuando por circunstancias del hecho o de la ocasión, la manera de realizarlo y los móviles
determinantes, se revelare una mayor peligrosidad del agente."

Este hecho consiste en privar de la vida a una o más personas por motivos políticos con orden,
autorización, apoyo o aquiescencia de las autoridades del Estado. También comete este delito el
funcionario o empleado (perteneciente o no a cuerpos de seguridad) que ordena, autoriza o apoye o
de la aquiescencia para la comisión de dichas acciones.

El delito se comete aun cuando no medie móvil político, cuando se realiza por elementos de los
cuerpos de seguridad del Estado, estando en ejercicio de su cargo, si lo realizan arbitrariamente o con
abuso o exceso de fuerza.

Así también los miembros integrantes de grupos o de bandas con fines terroristas, insurgentes,
subversivos o con cualquier otro fin delictivo.

25.3 DE LOS DELITOS CONTRA LA VIDA EL ABORTO:

CONCEPTO

ARTICULO 133.- Aborto es la muerte del producto de la concepción en cualquier momento de la


preñez.

Conceptos de la palabra aborto:

 Concepto Obstético:

Es la expulsión del producto de la concepción cuando no es viable o sea hasta el final del sexto mes
del embarazo, y llaman a la expulsión en los últimos tres meses, parto prematuro.

 Concepto Médico Legal:

La medicina legal limita la noción del aborto a aquellos casos que pueden ser constitutivos de delito, o
sea, solamente los abortos provocados, independientemente de la edad cronológica del fetoo de su
aptitud para la vida extrauterina.

 Concepto Estrictamente Legal:

Las legislaciones se dividen en dos vertientes respecto al aborto:

 1. Algunas definen o reglamentan este delito atendiendo por tal, la maniobra abortiva (aborto
propio), sin atender a que tenga o no por resultado la muerte del feto.
 2. Otras, como la mexicana y la nuestra, definen el delito por su consecuencia final, o sea, la
muerte del feto (aborto impropio o feticidio).

26 DE LOS DELITOS CONTRA LA VIDA DELITO DE LESIONES:

CONCEPTO:

ARTICULO 144. Comete delito de lesiones quien, sin intención de matar, causare a otro daño en el
cuerpo o en la mente.

LESIONES ESPECÍFICAS

ARTICULO 145. Quien, de propósito castrare o esterilizare, dejare ciego o mutilare a otra persona,
será sancionado con prisión de cinco a doce años.

LESIONES GRAVÍSIMAS

ARTICULO 146. Quien causare a otro lesión gravísima, será sancionado con prisión de tres a diez
años.

Es lesión gravísima la que produjere alguno de los resultados siguientes:

1o. Enfermedad mental o corporal cierta o probablemente incurable.

2o. Inutilidad permanente para el trabajo.

3o. Pérdida de un miembro principal o de su uso de la palabra.


4o. Pérdida de un órgano o de un sentido.

5o. Incapacidad para engendrar o concebir.

LESIONES GRAVES

ARTICULO 147. Quien causare a otro lesión grave, será sancionado con prisión de dos a ocho años.

Es lesión grave la que produjere alguno de los resultados siguientes:

1o. Debilitación permanente de la función de un órgano, de un miembro principal o de un sentido.

2o. Anormalidad permanente del uso de la palabra.

3o. Incapacidad para el trabajo por más de un mes.

4o. Deformación permanente del rostro.

LESIONES LEVES

ARTICULO 148. Quien causare a otro lesión leve, será sancionado con prisión de seis meses a tres
años.

Es lesión leve la que produjere en el ofendido alguno de los siguientes resultados:

1o. Enfermedad o incapacidad para el trabajo por más de diez días, sin exceder de treinta.

2o. Pérdida e inutilización de un miembro no principal.

3o. Cicatriz visible y permanente en el rostro.

LESIÓN EN RIÑA

ARTICULO 149. Cuando en riña tumultuaria se causaren lesiones, sin que pueda determinarse el autor
o autores de las mismas, se aplicará la pena correspondiente a las lesiones, rebajada en una tercera
parte, a quienes hubieren ejercido alguna violencia en la persona del ofendido.

LESIONES CULPOSAS

ARTICULO 150. Quien causare lesiones por culpa, aun cuando sean varias las víctimas del mismo
hecho, será sancionado con prisión de tres meses a dos años.

Si el delito culposo de lesiones fuere ejecutado al manejar vehículo en estado de ebriedad o bajo
efecto de drogas o fármacos que afecten la personalidad del conductor o en situación que menoscabe
o reduzca su capacidad mental, volitiva o física, se impondrá al responsable, además, una multa de
trescientos a tres mil quetzales.

Si el hecho se causare por piloto de transporte colectivo, la pena respectiva se aumentará en una
tercera parte.

CONTAGIO VENÉREO

ARTICULO 151. Quien, conociendo que padece de enfermedad venérea, expusiere a otro el contagio,
será sancionado con multa de cincuenta a trescientos quetzales.

Si el contagio ocurriere, además, se le impondrá prisión de dos meses a un año.

Este delito sólo es perseguible a instancia de parte.

26.1 DE LOS DELITOS CONTRA LA VIDA DEL DELITO DEPORTIVO:

DELITO POR DOLO O CULPA


ARTICULO 152. Quien, aprovechando su participación en el ejercicio de cualquier deporte, causare,
de propósito y con infracción a las reglas o indicaciones correspondientes, un resultado dañoso, será
responsable del hecho resultante e incurrirá en las sanciones que en este Código señala para cada caso.

Si el resultado dañoso se causare sin propósito pero con infracción de las reglas o indicaciones
respectivas, el responsable será sancionado a título de culpa.

EXIMENTE

ARTICULO 153. Quien, en deportes violentos debidamente autorizados por la autoridad, que tengan
por finalidad el acometimiento personal, sin infracción de las reglas o indicaciones respectivas, causare
lesiones a su contrincante, no incurre en responsabilidad penal.

Tampoco incurre en responsabilidad penal quien, en ejercicio de un deporte debidamente autorizado,


sin infracción de las reglas o indicaciones del caso y sin propósito, causare un resultado dañoso.

26.2 DE LOS DELITOS CONTRA LA VIDA DE LA EXPOSICION DE PERSONAS A PELIGRO

ABANDONO DE NIÑOS Y DE PERSONAS DESVALIDAS

ARTICULO 154. Quien abandonare a un niño menor de diez años o a una persona incapaz de valerse
por sí misma, que estuviere bajo su cuidado o custodia, será sancionado con prisión de seis meses a
tres años.

Si a consecuencia del abandono ocurriere la muerte del abandonado, la sanción será de tres a diez
años de prisión. Si sólo se hubiere puesto en peligro la vida del mismo o le hayan producido lesiones,
la sanción será de tres meses a cinco años de prisión.

ABANDONO POR ESTADO AFECTIVO.

ARTICULO 155. La madre que, impulsada por motivos que ligados íntimamente a su estado, le
produzcan indudable alteración psíquica, abandonare al hijo que no haya cumplido tres días de
nacido, será sancionada con prisión de cuatro meses a dos años.

Si a consecuencia del abandono resultare la muerte del hijo, la sanción será de uno a cuatro años de
prisión.

OMISIÓN DE AUXILIO

ARTICULO 156. Quien, encontrando perdido o desamparado a un menor de diez años; a una
persona herida, inválida o amenazada de inminente peligro, omitiere prestarle el auxilio necesario,
según las circunstancias, cuando pudiere hacerlo sin riesgo personal, será sancionado con multa de
veinticinco a doscientos quetzales.

26.3 DE LOS DELITOS CONTRA LA VIDA DE LOS DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD DEL
TRANSITO:

RESPONSABILIDAD DE CONDUCTORES

ARTICULO 157. Será sancionado con multa de cincuenta a un mil quetzales y privación de la licencia
de conducir de tres meses a tres años:

1o. Quien condujere un vehículo de motor bajo influencia de bebidas alcohólicas o fermentadas,
fármacos, drogas tóxicas o estupefacientes.

2o. Quien condujere un vehículo de motor con temeridad o impericia manifiestas o en forma
imprudente o negligente, poniendo en riesgo o peligro la vida de personas, su integridad o sus bienes,
o causando intranquilidad o zozobra públicas.

En caso de reincidencia, las sanciones de este artículo se duplicarán.

Si como consecuencia de la conducta irregular resultare lesión o daño, cualquiera que sea su gravedad,
los tribunales aplicarán únicamente la infracción penal más gravemente sancionada.

RESPONSABILIDAD DE OTRAS PERSONAS


ARTICULO 158. Serán sancionados con multa de veinticinco a quinientos quetzales y prisión de dos a
seis meses, quienes pusieren en grave e inminente riesgo o peligro la circulación de vehículos en
cualquiera de las siguientes maneras:

Alterando la seguridad del tránsito mediante la colocación de obstáculos imprevisibles,


derramamiento de sustancias deslizantes o inflamables, mutación o destrucción, total o parcial de la
señalización o por cualquier otro medio, o no restableciendo los avisos o indicadores de seguridad de
la vía, cuando por circunstancias necesarias debieron ser interrumpidos o removidos.

27 DELITOS CONTRA EL HONOR:

27.1 CALUMNIA:

ARTICULO 159. Es calumnia la falsa imputación de un delito de los que dan lugar a procedimiento de
oficio.

El responsable de calumnia será sancionado con prisión de cuatro meses a dos años y multa de
cincuenta a doscientos quetzales.

VERACIDAD DE LA IMPUTACIÓN

ARTICULO 160. En el caso del artículo anterior, el acusado de calumnia quedará exento de toda
responsabilidad penal probando la veracidad de la imputación.

27.2 INJURIA:

ARTICULO 161. Es injuria toda expresión o acción ejecutada en deshonra, descrédito o menosprecio
de otra persona.

El responsable de injuria será sancionado con prisión de dos meses a un año.

EXCLUSIÓN DE PRUEBA DE VERACIDAD

ARTICULO 162. Al acusado de injuria no se le admitirá prueba sobre la verdad de la imputación.

INJURIAS PROVOCADAS O RECÍPROCAS

ARTICULO 163. Cuando las injurias fueren provocadas o recíprocas, el tribunal podrá, según las
circunstancias, eximir de responsabilidad penal a las dos partes o a alguna de ellas.

27.3 DIFAMACIÓN:

ARTICULO 164. Hay delito de difamación, cuando las imputaciones constitutivas de calumnia o
injuria se hicieren en forma o por medios de divulgación que puedan provocar odio o descrédito, o
que menoscaben el honor, la dignidad o el decoro del ofendido, ante la sociedad.

Al responsable de difamación se le sancionará con prisión de dos a cinco años.

PUBLICACIÓN DE OFENSA

ARTICULO 165. Quien, a sabiendas reprodujere por cualquier medio, injurias o calumnias inferidas
por otro, será sancionado como autor de las mismas de dos a cinco años.

EXCEPCIONES

ARTICULO 166. No incurre en delito de calumnia, injuria o difamación, siempre que no haya obrado
por interés o con ánimo de perjudicar:

1o. Quien manifestare técnicamente su parecer sobre alguna producción literaria, artística o científica.

2o. Quien, por razón de cometido, expresare su juicio sobre la capacidad, instrucción, aptitud o
conducta de otra persona.

DE LAS DISPOSICIONES COMUNES


MODOS DE COMISIÓN

ARTICULO 167. Se comete el delito de calumnia, de injuria o de difamación, no sólo


manifiestamente, sino también por alegorías, dibujos, caricaturas, fotografías, emblemas, alusiones o
cualquier otro medio similar a los anteriores.

CESACIÓN DE PROCEDIMIENTO

ARTICULO 168. Cesará la tramitación de proceso por calumnia, injurias o difamación:

1o. Si el acusado se retractare públicamente antes de contestar la querella o en el acto de hacerlo y el


ofendido aceptare la retractación.

2o. Si tratándose de calumnia o injuria encubiertas o equívocas, el acusado diere explicaciones


satisfactorias antes de contestar la querella o en el momento de hacerlo.

Esta disposición no es aplicable cuando la imputación ha sido dirigida contra un funcionario público.

RÉGIMEN DE LA ACCIÓN

ARTICULO 169. Sólo pueden ser perseguidos por acusación de la parte agraviada, los delitos de
calumnia, injuria o difamación, salvo cuando la ofensa se dirija contra funcionario, autoridad pública
o instituciones del Estado.

Para este efecto, también se reputan autoridad los jefes de Estado o los representantes diplomáticos de
naciones amigas o aliadas y las demás personas que, según las reglas del Derecho Internacional, deben
comprenderse en esta disposición. En este caso, sólo podrá procederse a excitativa del Ministerio
Público.

AUTORIZACIÓN JUDICIAL

ARTICULO 170. Nadie podrá deducir acción de calumnia o injuria causadas en juicio, sin previa
autorización del juez o tribunal que de él conociere.

OFENSA A LA MEMORIA DE UN DIFUNTO

ARTICULO 171. Cuando se ofendiere la memoria de un difunto, la acción por calumnia, injuria o
difamación corresponde al cónyuge, cualquiera de los ascendientes, descendientes, hermanos del
difunto o al heredero del mismo.

EXTINCIÓN DE LA PENA

ARTICULO 172. El perdón de la parte ofendida extingue la responsabilidad penal o la pena en los
delitos de calumnia, injuria y difamación contra particulares.

28 DE LOS DELITOS CONTRA LA LIBERTAD Y LA SEGURIDAD SEXUAL DE LAS PERSONAS:

28.1 DE LA VIOLACION:

ARTICULO 173. Comete delito o violación quien yaciere, con mujer, en cualquiera de los siguientes
casos:

1o. Usando de violencia suficiente para conseguir su propósito.

2o. Aprovechando las circunstancias, provocadas o no por el agente, de encontrarse la mujer privada
de razón o de sentido o incapacitada para resistir.

3o. En todo caso, si la mujer fuere menor de doce años.

En los casos prescritos la pena a imponer será de seis a doce años.

AGRAVACIÓN DE LA PENA

ARTICULO 174. La pena a imponer será de ocho a veinte años de prisión en los siguientes casos:
1o. Cuando concurrieren en la ejecución del delito dos o más personas.

2o. Cuando el autor fuere pariente de la víctima, dentro de los grados de ley, o encargado de su
educación, custodia o guarda.

3o. Cuando, como consecuencia del delito, se produjere grave daño a la víctima.

VIOLACION CALIFICADA

ARTICULO 175. Si con motivo o a consecuencia de la violación, resultare la muerte de la ofendida, se


impondrá prisión de 30 a 50 años.

Se le impondrá pena de muerte, si la víctima no hubiere cumplido 10 años de edad.

28.2 DE LOS ABUSOS DESHONESTOS:

ABUSOS DESHONESTOS VIOLENTOS

ARTICULO 179. Comete abuso deshonesto quien empleando los medios o valiéndose de las
condiciones indicadas en los artículos 173, 174 y 175 de este Código, realiza en persona de su mismo o
de diferente sexo, actos sexuales distintos al acceso carnal.

Los abusos deshonestos a que se refiere el presente artículo serán sancionados así:

1. Si ocurren las circunstancias previstas en el artículo 173 de este mismo cuerpo de ley, con prisión de
seis a doce años.

2. Si concurrieren las circunstancias prescritas en el artículo 174 siguiente, con prisión de ocho a veinte
años.

3. Si concurren las circunstancias previstas en el artículo 175, con prisión de veinte a treinta años.

ABUSOS DESHONESTOS AGRAVADOS

ARTICULO 180. Los abusos deshonestos cometidos en persona de uno u otro sexo mayor de doce
años y menor de diez y ocho, en las circunstancias a que se refieren los artículos 176 y 177 de este
Código, serán sancionados, respectivamente

1. Con prisión de dos a cuatro años

2. Con prisión de uno a dos años

En los del artículo 178

1. Con prisión de cuatro a seis años

2. Con prisión de dos a cuatro años.

Si los abusos deshonestos fueren cometidos en persona menor de doce años y mayor de diez, las
penas anteriores se aumentarán en una tercera parte, y en dos terceras partes, si la víctima fuere
menor de diez años.

28.3 DEL RAPTO:

RAPTO PROPIO

ARTICULO 181. Quien, con propósitos sexuales sustrajere o retuviere a una mujer, sin su voluntad o
empleando violencia o engaño, será sancionado con prisión de dos a cinco años.

RAPTO IMPROPIO

ARTICULO 182. Quien sustrajere o retuviere a mujer mayor de doce años y menor de diez y seis, con
propósitos sexuales, de matrimonio o de concubinato, con su consentimiento, será sancionado con
prisión de seis meses a un año.
RAPTO ESPECÍFICAMENTE AGRAVADO

ARTICULO 183. En todo caso, la sanción será de cuatro a diez años de prisión en proporción a la
edad de la raptada, si ésta fuere de menor de doce años.

DESAPARICIÓN O MUERTE DE LA RAPTADA

ARTICULO 184. En caso de desaparición de la raptada, si los raptores no probaren el paradero de la


víctima o que su muerte o desaparición se debió a causas ajenas al rapto, serán sancionados con
prisión de seis a doce años.

Sin embargo, si la persona desaparecida fuere encontrada, por virtud de recurso de revisión, la pena
se reducirá en la forma que corresponda.

PRESUNCIÓN

ARTICULO 185. Todo rapto se presume ejecutado con propósitos sexuales, mientras no se pruebe lo
contrario o lo revelaren, de modo evidente, las circunstancias del hecho.

CONCURSO

ARTICULO 186. Si se hubiere realizado acceso carnal con la raptada, la sanción se establecerá de
acuerdo con lo previsto en el Artículo 70 de este Código.

OCULTACIÓN O DESAPARICIÓN MALICIOSA DE LA RAPTADA

ARTICULO 187. La ocultación o desaparición maliciosa de la raptada hecha por ella misma, por un
tercero o de común acuerdo ambos, será sancionada con prisión de uno a cinco años.

28.4 DE LA CORRUPCION DE MENORES:

CORRUPCIÓN DE MENORES DE EDAD

ARTICULO 188. Quien, en cualquier forma, promoviere, facilitare o favoreciere la prostitución o la


corrupción sexual de menor de edad, aunque la víctima consienta en participar en actos sexuales o en
verlos ejecutar, será sancionado con prisión de dos a seis años.

CORRUPCIÓN AGRAVADA

ARTICULO 189. La pena señalada en el artículo anterior se aumentará en dos terceras partes, cuando
concurra cualquiera de las circunstancias siguientes:

1o. Si la ofendida fuere menor de doce años.

2o. Si el hecho fuere ejecutado con propósito de lucro o para satisfacer deseos de tercero.

3o. Cuando para su ejecución mediare engaño, violencia o abuso de autoridad.

4o. Si la corrupción se efectuare mediante actos sexuales perversos, prematuros o excesivos.

5o. Si el autor fuere ascendiente, hermano, tutor o encargado de la educación, guarda o custodia de
la víctima.

6o. Cuando los hechos a que se refiere el artículo anterior, fueren realizados con habitualidad.

INDUCCIÓN MEDIANTE PROMESA O PACTO

ARTICULO 190. Quien, mediante promesa o pacto, aun con apariencia de lícitos, indujere o diere
lugar a la prostitución o a la corrupción sexual de menor de edad, será sancionado con prisión de uno
a tres años.

En la misma pena incurrirá quien, con cualquier motivo o pretexto, ayude o sostenga la continuación
en la prostitución o en la corrupción sexual o la estancia de menor de edad, en las casas o lugares
respectivos.
29. DE LOS DELITOS CONTRA LA LIBERTAD Y LA SEGURIDAD DE LA PERSONA

29.1 PLAGIO O SECUESTRO:

ARTICULO 201. A los autores materiales o intelectuales del delito de plagio o secuestro de una o más
personas con el propósito de lograr rescate, canje de personas o la toma de cualquier decisión
contraria a la voluntad del secuestrado o con cualquier otro propósito similar o igual, se les aplicará la
pena de muerte y cuando ésta no pueda ser impuesta, se aplicará prisión de veinticinco a cincuenta
años. En este caso no se apreciará ninguna circunstancia atenuante.

Los cómplices o encubridores serán sancionados con pena de veinte a cuarenta años de prisión.

A quienes sean condenados a prisión por el delito de plagio o secuestro, no podrá concedérseles
rebaja de pena por ninguna causa.

ARTICULO 201 BIS. Comete el delito de tortura, quien por orden o con la autorización, el apoyo o
aquiescencia de autoridades del Estado, inflija intencionalmente a una persona dolores o sufrimientos
graves, ya sean físicos o mentales con el fin de obtener de ella o de un tercero información o
confesión, por un acto que haya cometido o se sospeche que hubiere cometido, o persiga intimidar a
una persona o, por ese medio, a otras personas.

Igualmente comenten delito de tortura los miembros del grupo o bandas organizadas con fines
terroristas, insurgentes, subversivos o de cualquier otro fin delictivo.

El o los autores del delito de tortura serán juzgados igualmente por delito de secuestro.

No se consideran torturas las consecuencias de los actos realizados por autoridad competente en el
ejercicio legítimo de su deber y en el resguardo del orden público.

El o los responsables del delito de tortura serán sancionados con prisión de veinticinco a treinta años.

DESAPARICION FORZADA

ARTICULO 201 TER. Comete el delito de desaparición forzada quien, por orden, con la autorización
o apoyo de autoridades del Estado, privare en cualquier forma de la libertad a una o más personas,
por motivos políticos, ocultando su paradero, negándose a revelar su destino o reconocer su
detención, así como el funcionario o empleado público, pertenezca o no a los cuerpos de seguridad
del Estado, que ordene, autorice, apoye o de la aquiescencia para tales acciones.

Constituye delito de desaparición forzada, la privación de la libertad de una o más personas, aunque
no medie móvil político, cuando se cometa por elementos de los cuerpos de seguridad del Estado,
estando en ejercicio de su cargo, cuando actúen arbitrariamente o con abuso o exceso de fuerza.
Igualmente, cometen delito de desaparición forzada, los miembros o integrantes de grupos o bandas
organizadas con fines terroristas, insurgentes, subversivos o con cualquier otro fin delictivo, cuando
cometan plagio o secuestro, participando como miembros o colaboradores de dichos grupos o
bandas.

El delito se considera permanente en tanto no se libere a la víctima.

El reo de desaparición forzada será sancionado con prisión de veinticinco a cuarenta años. Se
impondrá la pena de muerte en lugar del máximo de prisión, cuando con motivo u ocasión de la
desaparición forzada, la víctima resultare con lesiones graves o gravísimas, trauma psíquico o
psicológico permanente o falleciere."

SOMETIMIENTO A SERVIDUMBRE

ARTICULO 202. Será reprimido con prisión de dos a diez años, quien redujere a una persona a
servidumbre o a otra condición análoga y a quienes la mantuvieren en ella.

DETENCIONES ILEGALES

ARTICULO 203. La persona que encerrare o detuviere a otro, privándolo de su libertad, será
sancionado con prisión de uno a tres años. Igual sanción se impondrá a quien proporcionare lugar
para la ejecución de este delito.

AGRAVANTES ESPECÍFICAS
ARTICULO 204. Las penas señaladas en los artículos anteriores se aumentarán en una tercera parte, si
concurriere alguna de las circunstancias siguientes:

1o. Si el secuestro o plagio, encierro o detención, durare más de diez días.

2o. Si en la ejecución del delito mediare amenaza de muerte, trato cruel o infamante para la persona
ofendida.

3o. Si el delito fuere cometido por más de dos personas.

4o. Si fuere debilitada o anulada la voluntad de la víctima, de propósito, por cualquier medio.

5o. Si en los casos comprendidos en los artículos 201 y 203 la acción se hubiere ejecutado con
simulación de autoridad.

6o. Si la víctima, a consecuencia del hecho, resultare afectada mentalmente, temporal o en forma
definitiva.

APREHENSIÓN ILEGAL.

ARTICULO 205. El particular que, fuera de los casos permitidos por la ley, aprehendiere a una
persona para presentarla a la autoridad, será sancionado con multa de cincuenta a doscientos
quetzales.

29.2 DEL ALLANAMIENTO DE MORADA:

ALLANAMIENTO

ARTICULO 206. El particular que, sin autorización o contra la voluntad expresa o tácita del morador,
clandestinamente o con engaño, entrare en morada ajena o en sus dependencias o permaneciere en
ella, será sancionado con prisión de tres meses a dos años.

AGRAVACIÓN ESPECÍFICA

ARTICULO 207. Si los hechos descritos en el artículo anterior se ejecutaren con simulación de
autoridad, con armas, con violencia o por más de dos personas, la sanción será de dos a cuatro años
de prisión.

EXCEPCIONES

ARTICULO 208. Lo dispuesto en los artículos 206 y 434, no es aplicable al que entra en la morada
ajena para evitar un mal grave; asimismo, a los moradores o a un tercero.

Tampoco tiene aplicación respecto a los cafés, cantinas, tabernas, posadas, casas de hospedaje y
demás establecimientos similares, mientras estuvieren abiertos al público.

No están comprendidos en esta excepción, las habitaciones privadas de los hoteles y demás
establecimientos a que se refiere el párrafo anterior, que constituyan morada para quien las habita.

29.3 DE LAS COACCIONES Y AMENAZAS:

COACCIÓN

ARTICULO 214. Quien, sin estar legítimamente autorizado mediante procedimiento violento,
intimidatorio o que en cualquier forma compela a otro, obligue a éste para que haga o deje de hacer
lo que la ley no le prohibe, efectúe o consienta lo que no quiere o que tolere que otra persona lo
haga, sea justo o no, será sancionado con prisión de seis meses a dos años.

AMENAZAS

ARTICULO 215. Quien amenazare a otro con causar el mismo o a sus parientes, dentro de los grados
de ley, en su persona, honra o propiedad, un mal que constituya o no delito, será sancionado con
prisión de seis meses a tres años.

COACCIÓN CONTRA LA LIBERTAD POLÍTICA


ARTICULO 216. Quien fuera de los casos previstos en las leyes especiales respectivas, por medio de
violencias o amenazas impidiere o coartare el ejercicio de cualquier derecho político, será sancionado
con prisión de seis meses a tres años.

30. DE LOS DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO DEL HURTO:

ARTICULO 246. Quien tomare, sin la debida autorización cosa, mueble, total o parcialmente ajena,
será sancionado con prisión de 1 a 6 años.

HURTO AGRAVADO

ARTICULO 247. Es hurto agravado:

1o. El cometido por doméstico o interviniendo grave abuso de confianza.

2o. Cuando fuere cometido aprovechándose de calamidad pública o privada, o de peligro común.

3o. Cuando se cometiere en el interior de casa, habitación o morada o para ejecutarlo el agente se
quedare subrepticiamente en edificio o lugar destinado a habitación. Esta circunstancia agravante no
se aplicará cuando el hurto concursare con el de allanamiento de morada.

4o. Cuando se cometiere usando ganzúa, llave falsa u otro instrumento semejante o llave verdadera
que hubiere sido sustraída, hallado o retenida.

5o. Cuando participaren en su comisión dos o más personas; una o varias fingiéndose autoridad o
jefes o empleados de un servicio público.

6o. Cuando el hurto fuere de objetos o dinero de viajeros y se realizare en cualquier clase de
vehículos o en estaciones, muelles, hoteles, pensiones o casas de huéspedes.

7o. Cuando fuere de cosas religiosas o militares, de valor científico, artístico o histórico o destinadas al
uso u ornato públicos.

8o. Si el hurto fuere de armas de fuego.

9o. Si el hurto fuere de ganado.

10. Cuando los bienes hurtados fueren productos separados del suelo, máquinas, accesorios o
instrumentos de trabajo, dejados en el campo, o de alambre u otros elementos de los cercos.

11. Cuando el hurto fuere de vehículos dejados en la vía pública o en lugares de acceso público. Si los
vehículos hurtados fueren llevados y aceptados en predios, talleres, estacionamientos o lugares de
venta de repuestos, con destino a su venta, realización o desarme, serán solidariamente responsables
con los autores del hurto, los propietarios de los negocios antes mencionados, sus gerentes,
administradores o representantes legales, quienes en todo caso, están obligados a verificar la legítima
procedencia de los vehículos recibidos para su comercialización.

Al responsable de hurto agravado se le sancionará con prisión de 2 a 10 años.

HURTO DE USO

ARTICULO 248. Quien, sin la debida autorización, tomare una cosa mueble, total o parcialmente
ajena, con el solo propósito de usarla y efectuare su restitución en circunstancias que claramente lo
indiquen o se dedujere de la naturaleza del hecho, dejare la cosa en condiciones y lugar que permitan
su fácil y pronta recuperación, será sancionado con multa de doscientos a tres mil quetzales, sin
perjuicio de las responsabilidades resultantes de los daños causados a la cosa.

Cuando el hurto de uso se cometiere para efectuar plagio o secuestro o con fines o propósitos
subversivos, se impondrá al responsable prisión de dos a cinco años, sin perjuicio de las sanciones que
correspondan al otro delito.

HURTO DE FLUIDOS

ARTICULO 249. Quien, ilícitamente, sustrajere energía eléctrica, agua, gas, fuerza de una instalación o
cualquier otro fluido ajeno, será sancionado con multas de doscientos a tres mil quetzales.
HURTO IMPROPIO

ARTICULO 250. El dueño de una cosa mueble que la sustrajere de quien la tenga legítimamente en su
poder, con perjuicio del mismo o de un tercero será sancionado con multa de cien a dos mil
quetzales.

31. DE LOS DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO DEL ROBO:

ARTICULO 251. Quien sin la debida autorización y con violencia anterior, simultánea o posterior a la
aprehensión, tomare cosa, mueble total o parcialmente ajena será sancionado con prisión de 3 a 12
años.

ROBO AGRAVADO

ARTICULO 252. Es robo agravado:

1o. Cuando se cometiere en despoblado o en cuadrilla

2o. Cuando se empleare violencia, en cualquier forma, para entrar al lugar del hecho.

3o. Si los delincuentes llevaren armas o narcóticos, aun cuando no hicieren uso de ellos.

4o. Si los efectuaren con simulación de autoridad o usando disfraz.

5o. Si se cometiere contra oficina bancaria, recaudatoria, industrial, comercial o mercantil u otra en
que se conserven caudales o cuando la violencia se ejerciere sobre sus custodios.

6o. Cuando el delito se cometiere asaltando ferrocarril, buque, nave, aeronave, automóvil u otro
vehículo.

7o. Cuando concurriere alguna de las circunstancias contenidas en los incisos 1o., 2o., 3o., 6o., 7o.,
8o., 9o., 10 y 11 del Artículo 247 de este Código.

El responsable de robo agravado será sancionado con prisión de 6 a 15 años.

ROBO DE USO

ARTICULO 253. Cuando el hecho a que se refiere el Artículo 248 de este Código, se cometiere con
violencia, será calificado como robo de uso y sancionado con prisión de seis a dos años.

Cuando concurrieren las circunstancias a que se refiere el párrafo último del artículo citado, la pena a
imponer será de tres a ocho años de prisión.

ROBO DE FLUIDOS

ARTICULO 254. Cuando los hechos a que se refiere el Artículo 249 de este Código, se cometieren con
violencia, serán calificados como robo y sancionados con prisión de seis meses a dos años.

ROBO IMPROPIO

ARTICULO 255. Cuando el hecho a que se refiere el Artículo 250 de este Código, se cometiere con
violencia, será calificado como robo impropio y sancionado con prisión de seis meses a dos años.

DE LOS HECHOS SACRÍLEGOS

ARTICULO 255 BIS. Cuando los hechos a que se refieren los artículos anteriores relativos al Hurto y
Robo, el objeto materia del delito sea destinado al culto, sea cosa sagrada o no, tales como Santísimo
Sacramento, Santos Oleos, Santas Imágenes, en bulto o en pintura, vasos sagrados, cálices, copones,
patenas, custodias, corporales, purificadores, ornamentos, vestiduras sagradas, pilas bautismales,
confesionarios, púlpitos, coronas, resplandores, anillos, cadenas, pulseras, crucifijos, floreros,
candeleros, Cruz Alta, ciriales, incensarios, alcancías, biblias o cualquier otro objeto similar de alto
contenido religioso, profano o histórico, independientemente de que se cometan o no en el lugar
destinado al culto, la pena a imponer será para el caso de hurto la de doce años (12) de prisión
correccional inconmutables, y para el de robo la de veinte años (20) de prisión correccional
inconmutables. En ambos casos se impondrá una multa de no menos del doble del valor de dichos
objetos.

A las personas que a sabiendas adquieran, enajenen, exporten, trafiquen o alteren en cualquier forma
dichos objetos o similares, la pena a imponer será de diez años (10) de prisión correccional
inconmutables, y multa del doble del valor de los objetos materia del delito. Se exceptúan sus
legítimos propietarios y tenedores, y las personas legalmente autorizadas.

Será obligación del Estado velar por el inmediato aseguramiento de tales objetos, así como la pronta
entrega a sus propietarios y/o legítimos tenedores.

32. DE LOS DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO DE LAS USURPACIONES:

ARTICULO 256. Comete delito de usurpación quien, con fines de apoderamiento o aprovechamiento
ilícitos, despojare o pretendiere despojar a otro de la posesión o tenencia de un bien inmueble o un
derecho real constituido sobre el mismo, o quien, ilícitamente, con cualquier propósito, invada u
ocupe un bien inmueble.

La permanencia en el inmueble constituye flagrancia en este delito. La Policía, el Ministerio Público o


el Juez, están obligados a impedir que los hechos punibles continúen causando consecuencias
ulteriores, ordenándose o procediéndose según corresponda, al inmediato desalojo.

El responsable de usurpación será sancionado con prisión de uno a tres años.

USURPACIÓN AGRAVADA

ARTICULO 257. La pena será de dos a seis años de prisión, cuando en alguno de los supuestos a que
se refiere el artículo anterior, concurra cualquiera de las circunstancias siguientes:

a) Que el hecho se lleve a cabo por más de cinco personas;

b) Cuando el o los usurpadores se mantengan en el inmueble por más de tres días;

c) Cuando a los poseedores o propietarios del inmueble, sus trabajadores, empleados o dependientes,
se les vede el acceso al inmueble o fuesen expulsados del mismo por los usurpadores o tuvieren que
abandonarlo por cualquier tipo de intimidación que estos ejercieren en su contra;

d) Cuando el hecho se lleve a cabo mediante hostigamiento, desorden, violencia, engaño, abuso de
confianza, clandestinidad o intimidación;

e) Cuando se cause cualquier tipo de daño o perjuicio al inmueble, sus cultivos, instalaciones, caminos
de acceso o recursos naturales.

Las penas señaladas en este artículo o en el anterior, según el caso, se aplicarán también a quienes
instiguen, propongan, fuercen o induzcan a otros a cometer este delito o cooperen en su
planificación, preparación o ejecución.

ALTERACIÓN DE LINDEROS

ARTICULO 258. Quien, con fines de apoderamiento o aprovechamiento ilícito, de todo o parte de
un inmueble, alterare los términos y linderos de los pueblos o heredades o cualquier clase de señales
destinadas a fijar los límites de predios contiguos, será sancionado con prisión de uno a dos años, si el
hecho se efectuare con violencia, y con prisión de seis meses a un año, si no mediare violencia.

PERTURBACIÓN DE LA POSESIÓN

ARTICULO 259. Quien, sin estar comprendido en los tres artículos anteriores perturbare con violencia
la posesión o tenencia de un inmueble, será sancionado con prisión de uno a tres años.

USURPACIÓN DE AGUAS

ARTICULO 260. Quien, con fines de apoderamiento, de aprovechamiento ilícito o de perjudicar a


otro, represare, desviare o detuviere las aguas, destruyere, total o parcialmente, represas, canales,
acequias o cualquier otro medio de retención o conducción de las mismas o, de cualquier otra manera
estorbare o impidiere los derechos de un tercero sobre dichas aguas, será sancionado con prisión de
uno a tres años y una multa de mil a cinco mil quetzales.
33. DE LOS DELITOS CONTRA EL PATRIMONIO:

33.1 DE LA ESTAFA:

ESTAFA PROPIA

ARTICULO 263. Comete estafa quien, induciendo a error a otro, mediante ardid o engaño lo
defraudare en su patrimonio en perjuicio propio o ajeno.

El responsable de este delito será sancionado con prisión de seis meses a cuatro años y multa de
doscientos a diez mil quetzales.

CASOS ESPECIALES DE ESTAFA

ARTICULO 264. Incurrirá en las sanciones señaladas en el artículo anterior:

1o. Quien defraudare a otro usando nombre fingido, atribuyéndose poder, influencia, relaciones o
cualidades supuestas, aparentando bienes, comisión, empresa o negociaciones imaginarias.

2o. El platero o joyero que alterare en su calidad, ley o peso, los objetos relativos a su arte o
comercio, o traficare con ellos.

3o. Los traficantes que defraudaren, usando pesas o medidas falsas, en el despacho de los objetos de
su tráfico.

4o. Quien defraudare a otro con supuesta remuneración, a funcionarios, autoridades, agentes de ésta
o empleados públicos, o como recompensa de su mediación para obtener una resolución favorable en
un asunto que de los mismos dependa, sin perjuicio de las acciones de calumnia que a éstos
corresponda.

5o. Quien cometiere alguna defraudación, abusando de firma de otro, en blanco o extendiendo con
ella algún documento en perjuicio del mismo o de un tercero.

6o. Quien defraudare a otro haciéndole suscribir, con engaño algún documento.

7o. Quien se valiere de fraude para asegurar la suerte en juegos de azar.

8o. Quien cometiere defraudación sustrayendo, ocultando o inutilizando, en todo o en parte, algún
proceso, expediente, documento u otro escrito.

9o. Quien, fingiéndose dueño de una cosa inmueble, la enajenare, gravare o dispusiere de ella, en
cualquier otra forma.

10. Quien dispusiere de un bien como libre, sabiendo que estaba gravado o sujeto a otra clase de
limitaciones y quien, con su enajenación o gravamen, impidiere, con ánimo de lucro, el ejercicio de
tales derechos.

11. Quien enajena separadamente una cosa a dos o más personas, con perjuicio de cualquiera de ellas
o de tercero.

12. Quien otorgare, en perjuicio de otro, un contrato simulado.

13. Quien, a sabiendas, adquiere o recibiere, en cualquier forma, bienes de quien no fuere su dueño o
no tuviere derecho para disponer de ellos.

14. Quien, con perjuicio de otro, ejerciere un derecho de cualquier naturaleza a sabiendas de que ha
sido privado del mismo por resolución judicial firme.

15. Quien destruyere o deteriorare, total o parcialmente bienes que le pertenezcan, afectos a derechos
de un tercero, con el propósito de defraudar a éste.

16. Quien comprare a plazos un bien y lo enajenare posteriormente o dispusiere de él, en cualquier
forma, sin haber pagado la totalidad del precio.

17. Quien negare su firma en cualquier documento de obligación o descargo.


18. Quien, con datos falsos u ocultando antecedentes que le son conocidos, celebrare dolosamente,
contratos basados en dichos datos o antecedentes.

19. Quien, sin autorización o haciendo uso indebido de ésta mediante colectas o recaudaciones,
defraudare a otros. Si la recaudación o colecta se hace sin autorización y sin propósito de defraudar, o
estando autorizada no se cumple con los requisitos legales correspondientes, la sanción será de multa
de veinte a doscientos quetzales.

20. Quien cobrare sueldos no devengados, servicios o suministros no efectuados.

21. Quien defraudare valiéndose de la inexperiencia, falta de discernimiento o pasiones de un menor


o incapacitado.

22. El deudor que dispusiere, en cualquier forma, de los frutos gravados con prenda para garantizar
créditos destinados a la producción.

23. Quien defraudare o perjudicare a otro, usando de cualquier ardid o engaño, que no se haya
expresado en los incisos anteriores.

ESTAFA MEDIANTE DESTRUCCIÓN DE COSA PROPIA

ARTICULO 265. Quien, para obtener el pago de un seguro o algún provecho indebido en perjuicio
de otro, destruyere, deteriorare u ocultare, total o parcialmente, un bien propio, será sancionado con
prisión de uno a tres años y multa de cien a cinco mil quetzales.

ESTAFA MEDIANTE LESIÓN

ARTICULO 266. A quien, con el mismo propósito señalado en el artículo anterior, se causare o se
hiciere causar por tercero, lesión corporal o se agravare la causada por accidente, se le impondrán las
mismas sanciones del referido artículo.

ESTAFA EN LA ENTREGA DE BIENES

ARTICULO 267. Quien defraudare en la substancia, calidad o cantidad de los bienes que entregue a
otros, en virtud de contrato o de cualquier otro título obligatorio, será sancionado con prisión de seis
meses a cinco años y multa de cien a cinco mil quetzales.

ESTAFA MEDIANTE CHEQUE

ARTICULO 268. Quien defraudare a otro dándole en pago un cheque sin provisión de fondos o
disponiendo de ellos, antes de que expire el plazo para su presentación, será sancionado con prisión
de seis meses a cinco años y multa de cien a cinco mil quetzales.

Igual sanción se aplicará a quien endosare un cheque con conocimiento de la falta de fondos del
librador.

DEFRAUDACIÓN EN CONSUMOS

ARTICULO 269. Quien de propósito defraudare a otro consumiendo bebida o alimento, o utilizando
o haciéndose prestar algún servicio de los de pago inmediato, será sancionado con multa de veinte a
quinientos quetzales.

ESTAFA MEDIANTE FLUIDOS

ARTICULO 270. Quien aproveche indebidamente, energía eléctrica o cualquier otro fluido que le esté
siendo suministrado, o alterare los medidores o contadores destinados a marcar el consumo o las
indicaciones o datos registrados por esos aparatos, será sancionado con multa de diez a dos mil
quetzales.

Quien defraudare al consumidor, alterando por cualquier medio los medidores o contadores de
energía eléctrica o de otro fluido, o las indicaciones registradas por esos aparatos, será sancionado con
multa de quinientos a cinco mil quetzales.

ESTAFA MEDIANTE INFORMACIONES CONTABLES


ARTICULO 271. Los auditores, contadores, expertos, directores, gerentes, liquidadores o empleados
de entidad bancaria o mercantil, sociedades o cooperativas, que en sus dictámenes o comunicaciones
al público, o en sus informes, memorias o proposiciones, o en la formación de los inventarios o
balances, consignaren, con ánimo de defraudar, atraer inversiones o de aparentar una situación
económica que no tiene, hechos contrarios a la verdad, incompletos o simulados, serán sancionados
con prisión de seis meses a cinco años y multa de cien a cinco mil quetzales.

DE LAS APROPIACIONES INDEBIDAS:

33.2 APROPIACIÓN Y RETENCIÓN INDEBIDAS:

ARTICULO 272. Quien, en perjuicio de otro, se apropiare o distrajere dinero, efectos o cualquier otro
bien mueble que hubiere recibido en depósito, comisión o administración, o por cualquier otra causa
que produzca obligación de entregarlos o devolverlos, será sancionado con prisión de seis meses a
cuatro años y multa de cien a tres mil quetzales.

APROPIACIÓN IRREGULAR

ARTICULO 273. Comete el delito de apropiación irregular, quien:

1o. Tomare dinero u otro bien mueble que encontrare perdido y no le pertenezca.

2o. Habiendo encontrado un tesoro lo tomare en todo o en parte, o tomare la cuota que, según la
ley, corresponda al dueño del inmueble.

3o. Tomare cosa ajena que haya llegado a su poder por error o caso fortuito.

Los responsables serán sancionados con prisión de dos meses a dos años y multa de cincuenta a dos
mil quetzales.

34. DE LOS DELITOS CONTRA LA FE PUBLICA Y EL PATRIMONIO NACIONAL

DE LA FALSIFICACION DE DOCUMENTOS:

34.1 FALSEDAD MATERIAL:

ARTICULO 321. Quien, hiciere en todo o en parte, un documento público falso, o alterare uno
verdadero, de modo que pueda resultar perjuicio, será sancionado con prisión de dos a seis años.

34.2 FALSEDAD IDEOLÓGICA:

ARTICULO 322. Quien, con motivo del otorgamiento, autorización o formalización de un


documento público, insertare o hiciere insertar declaraciones falsas concernientes a un hecho que el
documento deba probar, de modo que pueda resultar perjuicio, será sancionado con prisión de dos a
seis años.

FALSIFICACIÓN DE DOCUMENTOS PRIVADOS

ARTICULO 323. Quien, en documento privado, cometiere alguna de las falsificaciones a que se
refieren los dos artículos anteriores, será sancionado con prisión de uno a tres años.

34.3 EQUIPARACIÓN DE DOCUMENTOS:

ARTICULO 324. Cuando los hechos previstos en los dos primeros artículos de este capítulo recayeren
en títulos de crédito, nominativos o a la orden, o en letras de cambio, u otros títulos transmisibles por
endoso, el responsable será sancionado en los respectivos casos, con la pena que los mismos artículos
establecen.

34.4 USO DE DOCUMENTOS FALSIFICADOS:

ARTICULO 325. Quien, sin haber intervenido en la falsificación, hiciere uso de un documento
falsificado, a sabiendas de su falsedad, será sancionado con igual pena que la que correspondiere al
autor de la falsificación.

FALSEDAD EN CERTIFICADO
ARTICULO 326. El facultativo que extendiere un certificado falso concerniente a la existencia o
inexistencia, presente o pasada, de una enfermedad o lesión, cuando de ello pueda resultar perjuicio,
será sancionado con multa de trescientos a tres mil quetzales.

SUPRESIÓN, OCULTACIÓN O DESTRUCCIÓN DE DOCUMENTOS

ARTICULO 327. Quien destruya, oculte o suprima, en todo o en parte, un documento verdadero, de
la naturaleza de los especificados en este capítulo, será sancionado con las penas señaladas en los
artículos anteriores, en sus respectivos casos.

En igual sanción incurrirá quien, con ánimo de evadir la acción de la justicia, realizare los hechos a que
se refiere el párrafo anterior sobre documentos u objetos que constituyan medios de prueba.

35. DE LOS DELITOS CONTRA EL ORDEN INSTITUCIONAL:

DE LOS DELITOS CONTRA LA CONSTITUCION

35.1 VIOLACIÓN A LA CONSTITUCIÓN:

ARTICULO 381. Será sancionado con prisión de tres a diez años:

1o. Quien ejecutare actos que tiendan directamente a variar, reformar o sustituir, total o parcialmente
la Constitución de la República por medios no autorizados por el ordenamiento constitucional.

2o. Quien ejecutare actos no autorizados por el ordenamiento constitucional que tiendan
directamente a limitar o reducir, en todo o en parte, las facultades que la Constitución otorga a los
organismos del Estado.

3o. Quien mediante actos de similar naturaleza indicados en los dos incisos anteriores, tienda a variar
el régimen establecido en la Constitución de la República, para la sucesión en el cargo de Presidente
de la República.

4o. Quien ejecutare la misma clase de actos para privar al Vicepresidente de la República, de las
facultades que la Constitución le otorga.

35.2 PROPAGANDA REELECCIONARIA:

ARTICULO 382. Quien hiciere propaganda pública o realizare otras actividades tendientes a la
reelección de la persona que ejerza la Presidencia de la República, o a cualquier otro sistema por el
cual se pretenda vulnerar el principio de alternabilidad o a aumentar el término fijado por la
Constitución para el ejercicio de la Presidencia de la República, será sancionado con prisión de dos a
seis años y multa de doscientos a dos mil quetzales.

DE LOS DELITOS CONTRA LOS PRESIDENTES DE LOS ORGANISMOS DEL ESTADO:

35.3 CASO DE MUERTE (MAGINICIDIO):

ARTICULO 383. Quien matare al Presidente de la República, Vicepresidente de la República o


cualquiera de los Presidentes de los otros Organismos del Estado, será sancionado con prisión de 30 a
50 años.

En caso de muerte del Presidente de la República o del Vicepresidente, si las circunstancias del hecho,
los medios empleados para realizarlo y los móviles determinantes, se revelare mayor y particular
peligrosidad del responsable, se impondrá la pena de muerte.

35.4 ATENTADO CONTRA ALTOS FUNCIONARIOS:

ARTICULO 384. Quien atentare contra la vida, la integridad corporal o la libertad del Presidente de
la República, de cualquiera de los Presidentes de los otros organismos del Estado o del Vicepresidente
de la República, será sancionado con prisión de cinco a quince años.

DE LOS DELITOS CONTRA EL ORDEN POLITICO INTERNO DEL ESTADO

35.5 REBELIÓN:
ARTICULO 385. Cometen delito de rebelión, quienes se alzaren en armas, con el objeto de promover
guerra civil o para deponer al gobierno constitucional, para abolir o cambiar la Constitución de la
República, para variar o suspender, en todo o en parte el régimen constitucional existente o impedir
la integración, renovación, el libre ejercicio o el funcionamiento de los Organismos del Estado.

Los promotores, dirigentes o cabecillas del delito de rebelión serán sancionados con prisión de cinco a
diez años y multa de quinientos a cinco mil quetzales.

Los meros ejecutores de la rebelión serán sancionados con prisión de uno a cuatro años.

Si como consecuencia del alzamiento, causare otros delitos, se estará a las disposiciones de este Código
sobre concursos.

PROPOSICIÓN Y CONSPIRACIÓN

ARTICULO 386. La proposición y la conspiración para cometer el delito de rebelión se sancionará con
prisión de seis meses a dos años y multa de doscientos a dos mil quetzales.

35.6 SEDICIÓN:

ARTICULO 387. Cometen el delito de sedición quienes, sin desconocer la autoridad del Gobierno
constituido, se alzaren pública y tumultuariamente para conseguir con violencia, cualquiera de los
objetos siguientes:

1o. Deponer a alguno o algunos de los funcionarios o empleados públicos o impedir que tomen
posesión de su cargo quienes hayan sido legítimamente nombrados o electos.

2o. Impedir, por actos directos, la promulgación o ejecución de las leyes o de resoluciones judiciales o
administrativas.

3o. Ejercer actos de odio o venganza en la persona o bienes de alguna autoridad o de sus agentes.

4o. Ejercer, con fines políticos o sociales, algún acto de coacción contra los particulares, contra una
clase social o contra las pertenencias del Estado o de alguna entidad pública.

5o. Allanar los centros penales o lugares de detención o atacar a quienes conducen presos o detenidos
de un lugar a otro, para liberarlos o maltratarlos.

Los instigadores, dirigentes o cabecillas del delito de sedición, serán sancionados con prisión de uno a
cinco años y multa de cien a dos mil quetzales.

Los meros ejecutores de la sedición serán sancionados por prisión de seis meses a dos años.

EXENCIÓN DE PENA A LOS EJECUTORES

ARTICULO 388. Los ejecutores de rebelión o de sedición quedarán exentos de sanción, cuando se
disolvieren o se sometieren a la autoridad, antes de que ésta les dirija intimidación o a consecuencia
de ella.

INCITACIÓN PÚBLICA

ARTICULO 389. Quienes, públicamente o por cualquier medio de difusión, incitaren formal y
directamente a una rebelión o sedición, o dieren instrucciones para realizarla, serán sancionados con
prisión de seis meses a dos años y multa de cien a un mil quetzales.

ACTIVIDADES CONTRA LA SEGURIDAD INTERIOR DE LA NACIÓN

ARTICULO 390. Serán sancionados con prisión de uno a cinco años y multa de trescientos a tres mil
quetzales, quienes:

1o. Propaguen o fomenten de palabra o por escrito, o cualquier otro medio, doctrinas que tiendan a
destruir, mediante la violencia, la organización política, social y jurídica de la Nación.
2o. Ejecuten actos que tengan por objeto el sabotaje y la destrucción, paralización o perturbación de
las empresas que contribuyan al desarrollo económico del país, con el propósito de perjudicar la
producción nacional, o importantes servicios de utilidad pública.

3o. Ayuden o contribuyan a financiar la organización, desarrollo o ejecución de las actividades


sancionadas en los números precedentes.

4o. Mantengan relaciones con personas o asociaciones extranjeras, a fin de recibir instrucciones o
auxilios, de cualquier naturaleza que fueren, para realizar alguno de los actos punibles contemplados
en el presente artículo.

36. DE LOS DELITOS CONTRA LA ADMINISTRACION DE JUSTICIA:

DE LOS DELITOS CONTRA LA ACTIVIDAD JUDICIAL

36.1 ACUSACIÓN Y DENUNCIA FALSAS:

ARTICULO 453. Quien imputare falsamente a alguna persona hechos que, si fueran ciertos,
constituirían delito de los que dan lugar a procedimiento de oficio, si esta imputación se hiciere ante
funcionario administrativo o judicial que por razón de su cargo debiera proceder a la correspondiente
averiguación, será sancionado con prisión de uno a seis años.

No podrá procederse contra el denunciante o acusador sino cuando, en el sobreseimiento o sentencia


absolutoria respectivos, se haya declarado calumniosa la acusación o denuncia.

36.2 SIMULACIÓN DE DELITO:

ARTICULO 454. Quien falsamente afirme ante funcionario administrativo o judicial que se ha
cometido un delito de los que dan lugar a procedimiento de oficio, o simulare la existencia de
pruebas materiales con el fin de inducir a la instrucción de un proceso, será sancionado con prisión de
seis meses a dos años.

FALSA ACUSACIÓN POR DELITO PRIVADO

ARTICULO 455. Las disposiciones de los dos artículos precedentes son aplicables, también, a la
acusación o denuncia de delitos que no pueden perseguirse de oficio, cuando sean hechas por las
personas a quienes la ley reconoce el derecho de formularlas.

AUTOIMPUTACIÓN

ARTICULO 456. Quien, mediante declaración ante autoridad competente, se atribuyere a sí mismo un
delito que no hubiere cometido o que hubiere perpetuado otra persona, será sancionado con multa
de cien a un mil quetzales.

OMISIÓN DE DENUNCIA

ARTICULO 457. El funcionario o empleado público que, por razón de su cargo, tuviere conocimiento
de la comisión de un hecho calificado como delito de acción pública y, a sabiendas, omitiere o
retardare hacer la correspondiente denuncia a la autoridad judicial competente, será sancionado con
multa de cien a un mil quetzales.

En igual sanción incurrirá el particular que, estando legalmente obligado, dejare de denunciar.

COLUSIÓN

ARTICULO 458. Quien, mediante pacto colusorio o empleando cualquier otra forma ilícita, evite la
citación o comparecencia a juicio de tercero o provoque resoluciones que perjudiquen los derechos
del mismo, será sancionado con prisión de seis meses a dos años y con multa de doscientos a dos mil
quetzales.

En iguales sanciones, además de las accesorias correspondientes, incurrirán los abogados que, a
sabiendas, dirijan, patrocinen o realicen las gestiones y solicitudes respectivas.
36.3DEL PERJURIO Y FALSO TESTIMONIO:

PERJURIO

ARTICULO 459. Comete perjurio quien, ante autoridad competente, jurare decir la verdad y faltare a
ella con malicia.

El responsable de este delito será sancionado con prisión de seis meses a tres años y multa de
cincuenta a un mil quetzales.

FALSO TESTIMONIO

ARTICULO 460. Comete falso testimonio, el testigo, intérprete traductor o perito que en su
declaración o dictamen ante autoridad competente o notario, afirmare una falsedad, se negare a
declarar estando obligado a ello u ocultare la verdad.

El responsable de falso testimonio será sancionado con prisión de seis meses a tres años y multa de
cincuenta a un mil quetzales.

Si el falso testimonio se cometiere en proceso penal en contra del procesado, será sancionado con
prisión de dos a seis años y multa de doscientos a dos mil quetzales.

Las sanciones señaladas se aumentarán en una tercera parte si el falso testimonio fuere cometido
mediante soborno.

PRESENTACIÓN DE TESTIGOS FALSOS

ARTICULO 461. Quien, a sabiendas, presentare testigos falsos en asunto judicial o administrativo o
ante notario, será sancionado con prisión de seis meses a dos años y multa de cincuenta a un mil
quetzales.

Si la presentación la hubiere efectuado sobornando a los falsos testigos, se le impondrá la misma pena
que correspondiere a los sobornados.

36.4 DE LA PREVARICACION:

PREVARICATO

ARTICULO 462. El juez que, a sabiendas, dictare resoluciones contrarias a la ley o las fundare en
hechos falsos, será sancionado con prisión de dos a seis años.

Si la resolución dictada consistiere en sentencia condenatoria en proceso penal, la sanción será de tres
a diez años.

PREVARICATO CULPOSO

ARTICULO 463. El juez que por negligencia o ignorancia inexcusables, dictare resoluciones contrarias
a la ley o las fundare en hechos falsos, será sancionado con multa de cien a un mil quetzales e
inhabilitación especial de uno a dos años.

PREVARICATO DE ÁRBITROS

ARTICULO 464. Lo dispuesto en el párrafo primero del Artículo 462 y en el artículo anterior, será
aplicable, en sus respectivos casos, a los árbitros.

PATROCINIO INFIEL

ARTICULO 465. El abogado o mandatario judicial que, de cualquier modo, perjudicare


deliberadamente los intereses que le estuvieren confiados, será sancionado, siempre que el hecho no
constituyere un delito más grave, con prisión de uno a tres años e inhabilitación especial por doble
tiempo de la condena.

DOBLE REPRESENTACIÓN
ARTICULO 466. El abogado o mandatario judicial que habiendo tomado la defensa, dirección o
procuración de una parte, representare después a la contraria en el mismo asunto, lo auxiliare o
aconsejare, será sancionado con multa de doscientos a dos mil quetzales e inhabilitación especial de
uno a dos años.

PREVARICATO DE REPRESENTANTES DEL MINISTERIO PÚBLICO

ARTICULO 467. Lo dispuesto en los dos artículos precedentes se aplicará, en los respectivos casos, a
funcionarios o representantes del Ministerio Público.

36.5 EVASIÓN:

ARTICULO 470. Quien, hallándose detenido o condenado, se evadiera, será sancionado con prisión
de cinco a quince años y multa de veinticinco mil a cincuenta mil quetzales.

Si el hecho se hubiere cometido utilizando violencia, la sanción se aumentará al doble.

COOPERACIÓN EN LA EVASIÓN

ARTICULO 471. Quien procurare o favoreciere la evasión de una persona detenida o condenada por
delito, será sancionada con prisión de tres a doce años y multa de veinticinco mil a cincuenta mil
quetzales.

Si el responsable fuere funcionario o empleado de confianza encargado de la custodia o guarda del


evadido, o si el hecho se hubiere cometido empleando violencia, la sanción se aumentará al doble.

EVASIÓN CULPOSA

ARTICULO 472. El funcionario o empleado público encargado directamente de la custodia o guarda


de persona detenida o condenada por delito, que culposamente diere ocasión para que se fugue, será
sancionado con prisión de tres a doce años.

MOTÍN DE PRESOS

ARTICULO 473. Los detenidos o condenados que se amotinaren, perturbando el orden o la disciplina
de los establecimientos penales, serán sancionados con prisión de uno a tres años.

Los cabecillas o dirigentes del motín serán sancionados con la pena señalada, aumentada en una
tercera parte.

37 DE LAS FALTAS:

DE LAS DISPOSICIONES GENERALES

ARTICULO 480. En la materia de faltas son aplicables las disposiciones contenidas en el Libro Primero
de este Código, en lo que fuere conducente, con las siguientes modificaciones:

1o. Por faltas solamente pueden ser sancionados los autores.

2o. Sólo son punibles las faltas consumadas.

3o. El comiso de los instrumentos y efectos de las faltas, previsto en el Artículo 60, será decretado por
los tribunales según las circunstancias.

4o. La reincidencia en faltas no se apreciará después de transcurrido un año de la fecha de la sentencia


anterior.

5o. Pueden aplicarse a los autores de las faltas las medidas de seguridad establecidas en este Código,
pero en ningún caso deberán exceder de un año.

6o. Se sancionará como falta solamente los hechos que, conforme a este Código, no constituyan
delito.

37.1 DE LAS FALTAS CONTRA LAS PERSONAS:


ARTICULO 481. Será sancionado con arresto de veinte a sesenta días:

1o. Quien causare a otro lesiones que le produzcan enfermedad o incapacidad para el trabajo por diez
días o menos.

2o. Quien, encontrando abandonado a perdido a un menor de doce años, no lo presentare a su


familia o a la autoridad, o dejare de llevarlo a lugar seguro.

3o. Quien, en riña tumultuaria, hubiere ejercido cualquier violencia en la persona del ofendido,
siempre que éste solamente haya sufrido lesiones leves y no constare quien fue el autor.

ARTICULO 482. Si el hecho no estuviere comprendido en las disposiciones del Libro Segundo de este
Código, será sancionado con arresto de veinte a sesenta días:

1o. Quien no socorriere o auxiliare a una persona que encontrare en lugar despoblado, herida o en
peligro de perecer, cuando pudiere hacerlo sin riesgo o detrimento propio.

2o. Quien, de palabra, impulsado por la ira, amenaza a otro con causarle un mal que constituya
delito, y por sus actos posteriores demuestre que no persiste en la idea que significó con su amenaza.

3o. Quien causare a otro una coacción o vejación injusta.

4o. Los cónyuges, personas unidas de hecho o concubinarios que escandalizaren con sus disensiones
domésticas.

5o. Quien amenazare a otro con arma o la sacare en riña, salvo que se tratare de legítima defensa.

ARTICULO 483. Será sancionado con arresto de quince a cuarenta días:

1o. Quien causare lesiones que no impidan al ofendido dedicarse a su trabajo habitual.

2o. Quien maltratare a su cónyuge, a persona con quien estuviere unido de hecho o conviviente,
cuando no le produzca lesión.

3o. Quien, sin estar comprendido en el Artículo 141, arrojare a otro piedras u objetos sin causarle
daño.

4o. Quien maltratare de obra a otra persona sin causarle lesión.

5o. Quien de palabra amenazare a otro con causarle un mal que no constituya delito.

6o. El padre o encargado de la guarda o custodia de un menor, que se excediere en su corrección,


siempre que no le cause lesión.

7o. Los encargados de la guarda o custodia de menores de edad, que los abandonaren exponiéndolos
a la corrupción, o no les procuraren asistencia y educación.

8o. Quien se hiciere acompañar de menores de edad en la vagancia o la mendicidad, o los hiciere
trabajar con infracción de las leyes y disposiciones laborales.

9o. Quien, estando obligado y en posibilidad de prestar alimentos, se resistiere a cumplir con su
obligación, dando lugar a que se le demande judicialmente.

ARTICULO 484. Será sancionado con arresto de diez a treinta días:

1o. Quien enjuriare levemente a otro, si denunciare el ofendido.

2o. Quien, requerido por otro para evitar un mal, dejare de prestar el auxilio, si no le pudiere resultar
perjuicio o daño.

37.2 DE LAS FALTAS CONTRA LA PROPIEDAD:

ARTICULO 485. Será sancionado con arresto de veinte a sesenta días:

1o. Quien cometiere hurto de cosa mueble cuyo valor no exceda de cien quetzales.
2o. Quien cometiere estafa, apropiación indebida u otro fraude cuyo perjuicio patrimonial no exceda
de doscientos quetzales.

3o. Quien encontrándose una cosa extraviada no la entregare a la autoridad o a su propio dueño si
supiere quién es, y dispusiere de ella como propia, cuando su valor no exceda de trescientos
quetzales.

4o. Quien, por interés o lucro, interpretare sueños, hiciere adivinaciones o pronósticos, o abusare de
la credulidad pública de otra manera semejante.

5o. Quien adquiera objetos de procedencia sospechosa, comprados a un menor o a una persona de la
que se pueda presumir que no es su legítimo dueño.

6o. Quien destruyere, deteriorare o perjudicare, parcial o totalmente, una cosa ajena, causando daño
que no exceda de diez quetzales.

7o. Quien destruyere o destrozare, total o parcialmente, choza, albergue, setos, cercas, vallados u
otras defensas de las propiedades, si el hecho no constituye delito, o quien causare daño arrojando
desde fuera, cualquier clase de objetos.

8o. Quien entrare en heredad ajena cercada, si estuviere manifiesta su condición de propiedad
privada o la prohibición de entrar.

9o. Quien, sin autorización, entrare a cazar o pescar en heredad cerrada o campo vedado.

10. Quien entrare en heredad o campo ajeno para coger frutos o comerlos en el acto.

11. Quien entrare en heredad o campo ajeno o cogiere frutas, mieses u otros productos forestales para
echarlos en el acto a animales, si el valor no excede de diez quetzales.

12. Quien causare incendio, si el hecho no fuere constitutivo de delito.

ARTICULO 486. Será sancionado con arresto de treinta a sesenta días quien introdujere, de propósito,
animales en heredad o campo ajeno cercano y causare daño, si el hecho no constituye delito.

Igual sanción se aplicará, si los ganados entraren por abandono o negligencia del dueño o del
encargado de su cuidado.

ARTICULO 487. Será sancionado con arresto de quince a sesenta días:

1o. Quien produjere incendio de cualquier clase que no esté comprendido como delito en el Libro
Segundo de este Código.

2o. Quien causare daño de los comprendidos en este Código cuyo importe no exceda de quinientos
quetzales".

3o. Quien cortare árboles en heredad ajena causando daños que no excedan de veinte quetzales.

4o. Quien, aprovechando aguas que pertenezcan a otro o distrayéndolas de su curso, causare daño
cuyo importe no exceda de veinte quetzales.

ARTICULO 488. Si los hechos a que se refiere este capítulo se cometieren con violencia y no
constituyeren delito, la pena se duplicará.

37.3 DE LAS FALTAS CONTRA LOS INTERESES GENERALES Y REGIMEN DE LAS POBLACIONES:

ARTICULO 490. Quien cometiere actos de crueldad contra los animales o sin necesidad los molestare,
o los hiciere tirar o llevar una carga evidentemente excesiva, será sancionado con arresto de cinco a
veinte días.

ARTICULO 491. El médico, cirujano, comadrona o persona que ejerza alguna actividad sanitaria que,
habiendo prestado asistencia profesional en casos que presenten caracteres de delito público, contra
las personas, no diere parte inmediatamente a la autoridad, será sancionado con arresto de veinte a
sesenta días.
ARTICULO 492. Quien, habiendo recibido de buena fe moneda falsa y después de advertir su
falsedad la hiciere circular en cantidad que no exceda de cinco quetzales, será sancionado con arresto
de cinco a treinta días.

ARTICULO 493. Serán sancionados con arresto de veinte a sesenta días:

1o. Los dueños o encargados de establecimientos que expendieren o sirvieren bebidas o comestibles,
sin observar los reglamentos o disposiciones de las autoridades sanitarias relativas al uso y
conservación de los útiles destinados al servicio o que despacharen productos adulterados o que de
cualquier manera sean perjudiciales a la salud.

2o. Quienes infringieren disposiciones sanitarias relativas a cadáveres, enterramientos o exhumaciones,


en los casos que no estén previstos en el Libro Segundo de este Código.

3o. Quienes, con hechos que no constituyan delito, faltaren el respeto debido a los cadáveres,
cementerios o lugares de enterramiento.

ARTICULO 494. Será sancionado con arresto de diez a sesenta días:

1o. El encargado de la guarda o custodia de un enfermo mental que lo dejare vagar por las calles o
sitios públicos sin la debida vigilancia.

2o. El dueño de animales feroces que puedan ocasionar daño y que los dejaren sueltos o en situación
de causar perjuicio.

3o. Quien infringiere los reglamentos u ordenanzas de la autoridad sobre la elaboración y custodia de
materias inflamables o corrosivas.

4o. Quien, infringiendo órdenes de la autoridad, no efectuare o descuidare la reparación o


demolición de edificios ruinosos o en mal estado.

5o. Quien, en sitio público o frecuentado, disparare arma de fuego.

6o. Quien, obstruyere aceras, calles o sitios públicos con objetos o artefactos de cualquier clase.

7o. Quien tuviere en el exterior de su casa, sobre la calle o vía pública, objetos que puedan causar
daño.

8o Quien infringiere las reglas de seguridad concernientes al depósito de materiales, apertura de pozos
o excavaciones.

9o. Quien transitare en vehículos o caballos, en forma peligrosa, por sitios o lugares donde haya
aglomeración de personas.

10. Quien se negare a recibir, en pago, moneda legítima.

11. El traficante o vendedor que tuviere medidas o pesas dispuestas con artificio para defraudar o
cuando de cualquier modo infringiere los reglamentos correspondientes al oficio a que se dedica.

12. Quien defraudare en la venta de sustancias, artículos u objetos, ya sean en su calidad, ya en su


cantidad o por cualquier medio no penado expresamente.

13. Quien infringiere los reglamentos, ordenes o bandos sobre epidemias o extinción de plagas.

14. Quien arrojare animal muerto, basura o escombro en las calles o en sitios públicos o donde esté
prohibido hacerlo, o ensuciare las fuentes o abrevaderos.

15. Quien infringiere disposiciones legales sobre elaboración de sustancias fétidas, insalubres o
peligrosas o las arrojare a las calles.

16. Quien diere espectáculos públicos o celebrare reuniones sin la licencia debida o excediéndose en la
que fuere concedida.

17. Quien abriere establecimiento de cualquier clase sin licencia de la autoridad, cuando fuere
necesario.
18. Quien arrancare, rompiere o inutilizare afiches, carteles o avisos fijados por la autoridad para
conocimiento público.

ARTICULO 495. Quienes, de cualquier modo, infringieren los reglamentos o disposiciones de la


autoridad relacionados a seguridad común, orden público o salud pública, serán sancionados con
arresto de quince a treinta días.

37.4 DE LAS FALTAS CONTRA EL ORDEN PUBLICO:

ARTICULO 496. Será sancionado con arresto de veinte a sesenta días:

1o. Quien turbare levemente el orden público o el orden de un tribunal, o en actos públicos,
espectáculos, solemnidades o reuniones numerosas.

2o. El subordinado del orden civil que faltare al respeto y sumisión debidos a sus superiores, cuando
el hecho no tuviere señalada mayor pena en este Código o en otras leyes.

3o. Quien faltare al respeto y consideración debidos a la autoridad o la desobedeciere levemente.

4o. Quien ofendiere de un modo que no constituya delito, a los agentes de la autoridad, cuando
ejerzan sus funciones.

5o. Quien no preste el debido auxilio en caso de delito, incendio, naufragio, accidente, inundación u
otra calamidad, pudiendo hacerlo sin daño ni riesgo personal.

6o. Quien, mediante ruidos o algazares, o abusando de instrumentos sonoros, perturbare las
ocupaciones o el reposo de las personas, o los espectáculos, reuniones o diversiones públicas.

7o. Quien apedreare o manchare estatuas, pintura, monumentos, edificios o causare un daño
cualquiera en las calles, parques, jardines, paseos, alumbrado y demás objetos de ornato o pública
utilidad o de recreo, aun cuando pertenezcan a particulares y quien, de cualquier modo, infringiere las
disposiciones dictadas sobre el ornato de las poblaciones.

8o. Quien, en rondas u otras diversiones nocturnas, turbare el orden público sin cometer delito.

ARTICULO 497. Serán sancionados con arresto de diez a sesenta días, quien ocultare su verdadero
nombre, estado, domicilio o demás datos de identificación, al funcionario o empleado público que se
les requiera por razón de su cargo.