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“AÑO DEL DIALOGO Y LA RECONCILIACION NACIONAL”

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS


POLITICAS

EL PRINCIPE
Nicolás Maquiavelo

Trabajo de Investigación de la asignatura de


Deontología Jurídica

Catedrático:
Loayza Platas, Juan Ricardo

Integrantes:
Huaylla Cárdenas, Ivonne
Jalisto Vigo, Richard
Macedo Garay, Caroline
Mori Rivero, Estefano
Urribarri Lino, Anghely

Lima – Perú
2018
Dedicatoria

A nuestras familias, por estar con nosotros, por enseñarnos a


crecer, por el apoyo brindado y guiarnos, por ser las bases
que nos ayudaron a llegar hasta aquí.
INTRODUCCION

En el presente trabajo monográfico analizamos el libro El Príncipe escrito por


Nicolas Maquiavelo, que nos sirve de claro ejemplo de cómo debe gobernar la
persona que está a cargo de un país o un estado. Es un libro de consejos
políticos que muchos de los representantes a nivel mundial deberían de tomar
en cuenta.

El propósito de esta monografía es redactar un resumen por capitulo los cuales


son 26 donde extraemos lo más importante y resaltante de estos. Este libro es
un clásico de la ciencia política y es reconocido como uno de los pilares del
pensamiento político, donde también narra las costumbres políticas de la época
y de la naturaleza del hombre.

Al final de la monografía, anotamos una serie de CONCLUSIONES que se


derivan del trabajo académico basándonos en la ética, cosmovisión y corrientes
de pensamiento que extraemos del libro.
BIOGRAFÍA

Nació el 3 de mayo de 1469, San Casciano in Val di Pesa, Florencia. Hijo de


Bartolommea dei Nelli y de Bernardo dei Niccolo Macchiavelli, jurisconsulto.
En 1494, comenzó a trabajar como funcionario ejerciendo importantes puestos
al proclamarse en el año 1498 la República en Florencia. A los veinticinco años
fue nombrado secretario del gobierno Dei Dieci (Consejo de los Diez) encargado
de la segunda cancillería de Asuntos Exteriores y Guerra de la república. Realizó
misiones diplomáticas ante el rey francés Luis XII (1504, 1510-1511), la Santa
Sede (1506) y el emperador Maximiliano I (1507-1508).
De 1503 a 1506, organizó las defensas militares de la república de Florencia. En
el año 1512, al retomar los Médici el poder en Florencia, es privado de su cargo
y encarcelado por conspiración. Puesto en libertad, se retiró a sus propiedades
cercanas a Florencia, donde escribió sus obras más importantes.
Sus escritos hablan sobre los principios en los que se basa un Estado ideal y los
medios para mantenerlos. Su obra más destacada fue El príncipe (1513) que le
acarreó fama de cínico amoral. En ella describe el método por el cual un
gobernante puede adquirir y mantener el poder político. Con frecuencia el escrito
ha sido considerado una defensa de la tiranía de dirigentes como César Borgia.
Afirmaba que el gobernante debería preocuparse solamente del poder y
rodearse de aquellos que le garantizaran el éxito en sus actuaciones políticas.
Se publicó en 1531, cuatro años después de su muerte.
En su obra Discursos de la primera década de Tito Livio, muestra su visión
política, describiendo como mejor forma de gobierno una república y no una
monarquía absoluta. Otras de sus obras son: Sobre el arte de la guerra (1520),
donde trata de las ventajas de las tropas reclutadas frente a las mercenarias. La
Historias florentinas (1525). Vida de Castruccio Castracani (1520). Además de
una serie de poemas, y de varias obras de teatro, entre las que sobresale La
mandrágora (1518), sátira obscena sobre la corrupción de la sociedad italiana.
A pesar de sus intentos por ganarse el favor de los Medici, nunca volvió a ocupar
un cargo destacado. En 1502, contrajo matrimonio con Marietta Corsini, con la
que tuvo seis hijos.
Nicolás Maquiavelo falleció el 21 de junio de 1527 de una peritonitis aguda a los
58 años, en su ciudad natal. Fue sepultado en la Basílica de la Santa Cruz.
EL PRINCIPE

 CAPÍTULO I: CUÁNTAS SON LAS FORMAS DE PRINCIPADO Y CÓMO


SE ADQUIEREN
Maquiavelo hace una separación entre estados: repúblicas o principados. Dentro
de los principados tendríamos dos cauces, un principado heredado o nuevo. Los
nuevos se adquieren porque nace el estado de la separación de otro y ahí se da
el principado, y en el caso de los hereditarios como su nombre indica por
herencia familiar.
Por consiguiente, Maquiavelo hace un aparte para especificar y ahondar sobre
cada uno de estos tipos de principados, iniciando entonces con aquellos que se
han obtenido por sucesión, es decir, sobre los principados hereditarios. En
cuando a ellos, Maquiavelo señala que son los de más fácil aceptación por parte
de los súbditos, quienes lo ven como un hecho natural, pues ya están
acostumbrados a que determinado linaje ejerza el poder.

 CAPÍTULO II: LOS PRINCIPADOS HEREDITARIOS


Se centra en los principados, la manera de conservación y de gobierno que
pueden tener. Por una parte se hace mención a los estados hereditarios, él
considera que son mucho más fáciles de conservar que en el caso de los nuevos,
porque tan sólo tienen que seguir los pasos de su linaje y no alterar la ordenación
establecida por sus predecesores, así evitará el nuevo príncipe problemas con
sus predecesores.
Así mismo, Maquiavelo aborda el tema de los Principados Mixtos, los cuales son
definidos como aquellos principados que constituyen una novedad, pues
contemplan la asunción de una nueva figura al poder, la cual puede conservar a
su lado personajes del principado anterior, por lo que son una mezcla entre
nuevo y viejo. No obstante, esta carga de tradición, implican un verdadero reto
en cuanto a la conservación del poder, puesto los súbditos pueden rebelarse, así
como encontrar fuertes obstáculos por parte de los gobernantes anteriores. En
este caso, Maquiavelo aconseja algunas estrategias que pueden ser
interpretadas actualmente como radicales.

 CAPÍTULO III: LOS PRINCIPADOS MIXTOS


Maquiavelo en este capítulo hace mención a los principados mixtos, es decir, un
principado que no es completamente nuevo, sino una especie de apéndice a
añadido a un principado antiguo que se posee de antemano.
Por tal reunión se le llama principado mixto, cuyas incertidumbres dimanan de
una dificultad, que es conforme con la naturaleza de todos los principados
nuevos, y aquí empieza la envidia y la disputa por el poder, a aquellos que lo
ayudaron a llegar al poder tiene que corresponderles con algún cargo público
como en la actualidad, y de no hacerlos solo se generaran más conflictos y
tendrá más enemigos, al igual que los de oposición que se negaban a que llegara
al poder.
Así le ocurrió al rey Luis XII que ocupando Milán fácilmente la perdió al poco
tiempo porque los ciudadanos vieron defraudada la imagen que tenían del Rey,
así como las esperanzas que habían concebido para lo futuro, y no podían
soportar ya la contrariedad de poseer un nuevo príncipe.
Dichos Estados nuevamente adquiridos se reúnen con un Estado ocupado hace
mucho tiempo por el que los ha logrado, siendo unos y otro de la misma
provincia, y hablando la misma lengua, o no sucede
así. Cuando son de la primera especie, hay suma facilidad en conservarlos,
especialmente si no están habituados a vivir libres en república. Para poseerlos
con seguridad basta haber extinguido la descendencia del príncipe que reinaba
en ellos, porque, en lo demás, respetando sus antiguos estatutos, y siendo allí
las costumbres iguales a las del pueblo a que se juntan, permanecen
ampliamente relacionados, como lo estuvieron Normandía, Bretaña, Borgoña y
Gascuña, que fueron anexadas a Francia hace mucho tiempo. Aunque existan
algunas diferencias de lenguaje, las costumbres se asemejan, y esas diversas
provincias viven en buena armonía. En cuanto al que hace tales adquisiciones,
si ha de conservarlas, necesita dos cosas: la primera, que se extinga el linaje del
príncipe que poseía dichos Estados; y la segunda, que el príncipe nuevo no
altere sus leyes, ni aumente los impuestos. Con ello, en tiempo brevísimo, los
nuevos Estados pasarán a formar un solo cuerpo con el antiguo suyo.
Por su ambición los príncipes llegan a conquistar, se crea en ellos una idea de
expansionismo y por lo cual empiezan a conquistar territorios para establecer
posteriormente un orden público distinto al que ahí se contiene en las
reglamentaciones originales del pueblo.

 CAPÍTULO IV: POR QUÉ RAZÓN EL REINO DE DARÍO, CONQUISTADO


POR ALEJANDRO NO SE REBELÓ A SUS SUCESORES UNA VEZ
MUERTO ESTE
Los sucesores de Alejandro conservaron los estados que este había conquistado
debido a la inteligencia y ambición que mostraron. De dos modos son
gobernados los principados conocidos. El primero consiste en serlo por su
príncipe asistido de otros individuos que, permaneciendo siempre como súbditos
humildes al lado suyo, son admitidos, por gracia o por concesión, en clase de
servidores, solamente para ayudarle a gobernar. El segundo modo como se
gobierna se compone de un príncipe, asistido de barones, que encuentran su
puesto en el estado, no por la gracia o por la concesión del soberano, sino por
la antigüedad de su familia.
Estos mismos barones poseen Estados y súbditos que los reconocen por
señores suyos, y les consagran espontáneamente su afecto. Y, en los primeros
de estos Estados en que gobierna el mismo príncipe con algunos ministros
esclavos, tiene más autoridad, porque en su provincia no hay nadie que
reconozca a otro más que a él por superior y si se obedece a otro, no es por un
particular afecto a su persona, sino solamente por ser ministro y empleado del
monarca.
Por su parte, este capítulo compara dos tipos de principados: uno en donde el
soberano domina en compañía de una corte de nobles, que a su vez tienen
territorios bajo su poder, y que pueden ir acumulando cuotas de poder y ambición
que lleve a la aparición de ciertas rebeliones. Otra opción es aquella que dibuja
al soberano absoluto, quien ejerce directamente el poder sobre sus
dominios. Maquiavelo se decanta por este segundo tipo de principado,
afirmando que es el que menos oposición y peligros reviste.
Un monarca absoluto que se refleja y ejemplifica con el sultán de Turquía y el
rey de Francia, gobernados por un señor único.

 CAPÍTULO V: CÓMO HAY QUE GOBERNAR LAS CIUDADES O LOS


PRINCIPADOS QUE, ANTES DE SER OCUPADOS, VIVÍAN CON SUS
PROPIAS LEYES
Cuando el príncipe quiere conservar aquellos Estados que estaban habituados
a vivir con su legislación propia y en régimen de república, es preciso que abrace
una de estas tres resoluciones: o arruinarlos, o ir a vivir en ellos, o dejar al
pueblo con su código tradicional, obligándole a pagarle una contribución anual
y creando en el país un tribunal de corto número de miembros, que cuide de
consolidar allí su poder. Al establecer este consejo consultivo, el príncipe,
sabiendo que no puede subsistir sin su amistad y sin su dominación, tiene el
mayor interés de fomentar su autoridad.
Así también, Maquiavelo utiliza este apartado para exponer según su visión de
qué forma o manera los Príncipes deben ejercer su poder y gobernar sus
ciudades, incluso si estas son productos de la conquista. De esta forma,
Maquiavelo expone al menos tres estrategias sobre cómo el Príncipe debe tomar
el poder –tanto si es un pueblo conocido o no- tratando de ejercerlo sin hacer
grandes cambios de leyes en primer momento, aun cuando también advierte
sobre la posibilidad constante de rebelión, por lo que la estrategia más segura
es la de propinar ruina sobre los territorios conquistados, a fin de dejarlos sin
fuerzas ni armas para su defensa.

 CAPÍTULO VI: DE LOS PRINCIPADOS NUEVOS QUE SE ADQUIEREN


CON LAS ARMAS PROPIAS Y EL TALENTO PERSONAL
Maquiavelo nos habla sobre el poder que se puede lograr mediante el uso de
armas, creando principados nuevos, los cuales presentarán riesgos y oposición.
Debido a eso, Maquiavelo propone que todo príncipe nuevo y con mayor razón
el que ejerce poder sobre nuevos territorios debe hacer gala de su virtud así
creando convencimiento en los súbditos para que piensen que lo indicado sería
dejarse gobernar y dejar al nuevo príncipe ejercer su poder.
 CAPÍTULO VII: DE LOS PRINCIPADOS NUEVOS QUE SE ADQUIEREN
POR ARMAS Y FORTUNA DE OTROS
Siendo de mucho costo comenzar o ejercer una guerra, se puede presentar el
caso cuente con tropas y ejércitos a la hora de conquistar otros territorios, aun
siendo el dinero para financiar estos actos provenga de otros, mediante
financiamientos. Estos actos pueden conllevar a que cuando el príncipe consiga
el poder, toma el riesgo de ser presionado por los que le han servido de
financistas. En estos casos solo lo puede salvar su virtud.

 CAPÍTULO VIII: DE LOS QUE LLEGARON AL PRINCIPADO MEDIANTE


CRÍMENES
Maquiavelo no quita que el poder puede adquirirse también por crímenes, caso
que no le quita legitimidad al poder que se ha obtenido, Maquiavelo advierte
reiteradas veces sobre la importancia de usar bien la crueldad. En estos casos
se prioriza la eliminación de los opositores y afianzar el poder, iniciar una etapa
donde el contrario se hace gala de la bondad, a fin de que los súbditos olviden
todo lo malo, y acepten a formar parte del nuevo principado, mientras que si no
hay límite en la bondad y se opta por un principado que constantemente infringe
dolor, tarde o temprano encontrarán la forma de erradicar ese principado.

 CAPÍTULO IX: DEL PRINCIPADO CIVIL


Maquiavelo también reconocía el Principado Civil, que es un tipo de conquista
que se conseguía por ayuda o petición del pueblo o los poderosos, no requiere
de virtudes especiales y que a simple vista pareciera que no presenta dificultades
pero se necesitaba mucha astucia. Eliminando a los poderosos que lo ayudaron
a ascender al poder a la vez que se crea amistad con el pueblo.

 CAPÍTULO X: COMO DEBEN MEDIRSE LAS FUERZAS DE TODOS LOS


PRINCIPADOS
En este capítulo Maquiavelo opta por describir la importancia que tiene para el
Príncipe no solo ser soberano de un principado, también poseer la capacidad
para valerse por sí mismo, a fin de poder competir y poder medir fuerzas de igual
a igual contra otros principados, estar preparados antes otros que quieran atacar,
tener siempre cualquier tipo de estrategia bélica que permitan resistir dichos
ataques, en caso de encontrarse con contrincantes superiores.
 CAPÍTULO XI -DE LOS PRINCIPADOS ECLESIÁSTICOS
Para la adquisición de este no se necesita gozar de buena posición ni de mucha
fortuna, para conservarlo o mantenerlo no se necesita de ningún de ambos, dado
que se apoyan en antiguas instituciones religiosas que ejercían el poder por
medio de la ideología y que por más de mil años manipularon y dominaron los
principados, le creaban a la población un cierto temor divino y una sanción
religiosa, que mantienen a sus príncipes en el poder sea cual fuere el modo en
que éstos procedan y vivan.
Estos príncipes son los únicos que tienen estados y no los defienden; súbditos,
y no los gobiernan. Y los estados, a pesar de hallarse indefensos, no les son
arrebatados, y los súbditos, a pesar de carecer de gobierno, no se preocupan de
ello en lo más mínimo. Son por consiguiente, los únicos principados seguros y
felices.
Entonces se dice que los papas hicieron su voluntad intervenían en la política de
los principados como es el caso de Alejandro VI que dividió el territorio de las
colonias.

 CAPÍTULO XII: DE LAS DIFERENTES CLASES DE MILICIA Y DE LOS


SOLDADOS MERCENARIOS (QUOT GENERA MILITIAE ET DE
MERCENARIIS MILITIBUS)
Maquiavelo nos dice que “No puede haber buenas leyes donde no existan
buenas armas, y donde se hay buenas armas debe haber buenas leyes”
Las tropas con que un príncipe defiende sus Estados son propias, mercenarias,
auxiliares o mixtas.
Las tropas se integran por gente que está dispuesta a dar un servicio a su
nación pero debían de cuidarse de la sed de ambición sobre todo de los
soldados mercenarios, puesto que son los que más tienen más deseos de
poder y podrán en un futuro traicionar fácilmente, valientes entre los amigos,
pero cobardes cuando se encuentran frente a los enemigos; porque no tienen
disciplina, como no tienen temor de Dios ni buena fe con los hombres.

 CAPÍTULO XIII: DE LAS MILICIAS AUXILIARES, MIXTOS Y PROPIOS


(DE MILITIBUS AUXILIARIS MIXTIS).
Se llaman tropas auxiliares las que un príncipe recibe prestadas de sus aliados
para su socorro y defensa. Las tropas auxiliares son buenas para el que las
posee pero no para quien las pide, ya que con ello dicta su sentencia de
muerte: si pierden, el príncipe cae, y si ganan, se convierte en prisionero al
entregarse por completo a la voluntad del otro príncipe.
Las tropas propias formadas por los súbditos, los ciudadanos o los servidores
del príncipe, son la única opción para mantener el principado seguro.
Las tropas mixtas están formadas por una mezcla de propias y auxiliares no se
podía estar seguros ni confiar plenamente en ellas ya que pueden ser infieles y
peligrosas ya que son milicias distintas.

 CAPÍTULO XIV: DE LAS OBLIGACIONES DE UN PRÍNCIPE CON


RESPECTO A LA MILICIA (QUOD PRICIPEM DECEAT CIRCA
MILITIAM).
El arte de la guerra es el único estudio a que deben dedicarse los príncipes, por
ser propiamente la ciencia de los que gobiernan. De sus progresos en ella
depende la conservación de sus propios estados.
La razón principal de la pérdida de un Estado se halla en el olvido del príncipe
hacia este arte. Un príncipe que entienda de cosas de la guerra podrá confiar
en sus soldados ya que éstos confiarán en él. Incluso en los tiempos de paz el
príncipe debe entrenarse en el arte de la guerra, y para ello hay dos modos:
-Acción: Tener bien organizadas las tropas pero principalmente dedicarse a la
caza, con tal de acostumbrarse a la fatiga y conocer el terreno (que permitirá
defenderse mejor y acelerar el aprendizaje del territorio de otra zona en otro
momento al existir similitudes)
-Estudio: El príncipe debe estudiar historia, ver las acciones de grandes
hombres ilustres para intentar imitarlos, como han llevado las victorias y cuáles
han sido sus errores.

 CAPÍTULO XV: DE LAS CUALIDADES POR LAS QUE LOS HOMBRES,


Y ESPECIALMENTE LOS PRÍNCIPES, SON ALABADOS O CRITICADOS
(DE HIS REBUS QUIBUS HOMINES ET PRAESERTIM PRÍNCIPES
LAUDANTUR AUT VITUPERANTUR).
Todo príncipe debe aprender a no ser bueno, y a practicarlo o no de acuerdo
con la necesidad.
Los príncipes, por hallarse colocados a mayor altura que los demás, se
distinguen por determinadas prendas personales, que provocan la alabanza o
censura, el príncipe debe agrupar de aquellas que le hagan perder el estado
cuantas menos mejor. El autor hace hincapié en el pródigo (que desperdicia y
gasta sus bienes inútilmente irracionalmente) y el tacaño (el que se abstiene
demasiado de gastar lo suyo, que no es lo mismo que avaro que es el que se
enriquece mediante la rapiña).

 CAPÍTULO XVI - DE LA PRODIGALIDAD Y DE LA AVARICIA


Maquiavelo cree que estaría bien ser tenido por pródigo, pese a que practicar tal
cualidad en público, perjudica. Un príncipe que quiera ser conocido como
pródigo, normalmente abusará de lujos y acabará consumiendo todas sus
riquezas y se verá obligado a subir los tributos y a buscar maneras de conseguir
dinero, hechos que lo convertirán en odioso para sus súbditos. Por lo tanto, como
no podrá practicar la prodigalidad en público, pues ser tacaño sin importarle si lo
tildan por tal característica, ya que con su avaricia tendrá para defenderse de sus
atacantes e incluso emprender campañas sin perjudicar al pueblo. Entonces,
paradójicamente, será tenido como pródigo, pues practica la generosidad con
todos aquellos a los que no quita, que son la mayoría, y la avaricia con aquellos
a los que no da, que son pocos. [Ejemplos de estos: El papa Julio II, el rey de
Francia, el rey de España].
En cambio, si se derrocha lo ajeno, es decir lo de los botines y saqueo, está bien
visto.
Conclusión: es mejor ser tildado de tacaño que implica vergüenza sin odio, que
ser expoliador y crear vergüenza con odio.

 CAPÍTULO XVII - DE LA CRUELDAD Y LA CLEMENCIA; Y SI ES MEJOR


SER AMADO QUE TEMIDO, O SER TEMIDO QUE AMADO
Respecto a otras cualidades, el autor cree que es mejor ser tenido por clemente
que por cruel, pero utilizando de una manera eficiente la clemencia. Aun y así un
príncipe no debe preocuparse de ser tildado de cruel ya que a veces la crueldad
es la mejor solución para mantener al pueblo unido y fiel [César Borgia fue cruel,
pero su crueldad unió la zona], y no utilizar una clemencia ligera que multiplique
los conflictos.
Maquiavelo piensa que lo mejor es ser amado y ser temido, a la vez, pero como
no es posible, se decanta a ser temido. Esto se debe a que cuando se es amado
los hombres de tu alrededor se te mantendrán fieles en la paz pero cuando surge
la necesidad se rebelan. También porque a los hombres les cuesta menos
ofender a uno que se haga amar que a uno que se haga temer ya que el miedo
al castigo no desaparece nunca, al contrario que al amor. Además hay que
intentar ser temido pero no odiado y para ello solo hace falta que el príncipe no
se apodere de los bienes o de las mujeres de sus súbditos.
Ejemplos:
- Aníbal fue realmente cruel y se ganó el favor y fidelidad eterna de su ejército
-A Escipión por ser demasiado clemente se le rebelaron en España algunos
ejércitos

 CAPÍTULO XVIII - DE QUÉ MODO LOS PRÍNCIPES DEBEN CUMPLIR SUS


PROMESAS
Cumplir la palabra dada es digno de alabanza, pero son aquellos astutos cual
zorro que menos han hecho caso de la fe jurada que más grandes empresas han
realizado [Como Alejandro VI].
Hay dos formas de combatir: o con las leyes, o con la fuerza. La primera es
cualidad del hombre mientras que la segunda es de la bestia. Normalmente la
primera no es suficiente por lo que se recurre a la segunda. Por lo tanto, un
príncipe debe aprender a comportarse como bestia y como hombre [Aquiles fue
enviado a estudiar con un centurión que era medio hombre /medio bestia, como
debe ser un príncipe]. Siendo el príncipe una bestia, debe comportarse como
zorro y león: lo primero para protegerse de las trampas y lo segundo para
protegerse de los lobos. Con esto el autor quiere decir que la palabra jurada solo
la debe cumplir si no afecta a sus intereses.
Por lo tanto, un príncipe debe usar el bien mientras pueda, pero en cuanto se
deba utilizar el mal, que no dude en hacerlo.
Mientras el príncipe conserve el Estado, el pueblo engañado por las apariencias
y el éxito, será feliz y honrará a su líder.

 CAPÍTULO XIX - DE QUÉ MODO DEBE EVITARSE SER DESPRECIADO


Y ODIADO
El príncipe debe evitar a toda costa huir de los motivos que lo conviertan en
despreciable y odioso. El ser odioso puede venir de que el príncipe expolie los
bienes de sus súbditos como se ha comentado anteriormente. Algunos defectos
hacen ser despreciable, como voluble, afeminado, frívolo, pusilánime o
irresoluto; para acabar con ello, debe realizar actos a los que se les atribuya
grandeza, valentía, seriedad y fuerza. Contra aquel que es querido por los suyos
pocas conspiraciones hay.
Un príncipe debe temer dos cosas: que se le subleven los súbditos o que le
ataquen las potencias extranjeras. En el exterior las cosas irán bien cuando haya
buenas alianzas y se disponga de armas, y si en el exterior las cosas van bien,
también lo irán dentro del Estado.
Para evitar conspiraciones, lo único que debe hacer el príncipe es evitar ser
odiado o despreciado teniendo satisfecho al pueblo. Esto es eficaz porque los
conspiradores quieren llevar a cabo sus acciones solo porque creen que el
pueblo quedará contento con la muerte del príncipe, y si ve que no surgirá tal
consecuencia, no llevará a cabo sus actos ya que los peligros que lo envolverían
serían innumerables. Un ejemplo de conspiración fracasada fue la que llevaron
a cabo los Canneschi, que asesinaron a Micer Aníbal Bentivoglio, príncipe de
Bolonia, y familiares del cual solo quedo micer Juan cuando aún era una criatura.
Entonces el pueblo de Bolonia se sublevó y exterminó a todos los Canneschi. El
pueblo esperó y acabó teniendo a micer Juan como mandatario.
Los príncipes más sabios, han podido mantener satisfecho al pueblo y a la vez
no tener enfadado a los nobles [como en Francia, que crearon el Parlamento].
Maquiavelo en este punto contesta a aquellos que dijeron que entonces como
es que muchos emperadores romanos cayeron si cumplieron esto. Esta cuestión
se puede resumir muy brevemente (leed esta parte para daros por enterados
completamente) en que entonces había un tercer grupo de vital importancia
formado por los soldados y su codicia, y tener contentos a todas las partes era
realmente difícil, ya que el pueblo buscaba calma y los soldados guerra, por lo
que al final eran odiados. Comenta que ahora el pueblo es más poderoso que
los soldados, excepto en el caso del turco (acompañado por un número muy
elevado de tropas que guardan la seguridad) y del Sultán (su Estado está dirigido
por los militares).

 CAPÍTULO XX - SI LAS FORTALEZAS, Y MUCHAS OTRAS COSAS QUE


LOS PRÍNCIPES HACEN CON FRECUENCIA, SON ÚTILES O NO
Los príncipes nuevos normalmente han armado a sus súbitos desarmados, para
así convertir las armas del pueblo en las del príncipe. Eso sí, es imposible
armarlos a todos, así que los que resultan armados, se distinguen de los demás
(más tranquilos), ya que se reconocen deudores al príncipe y se ven más
obligados a él; los demás ven bien que tengan esos privilegios al tener también
más obligaciones. El problema recae cuando alguno desarma a sus súbditos; el
pueblo ofendido se cree que su príncipe no tiene confianza en ellos. Además,
como un príncipe no puede quedar desarmado, recurre a milicias mercenarias
(con los defectos ya dichos), que por muy numerosas que sean, no pueden
mantener a raya al pueblo y a los enemigos extranjeros a la vez. Existe la
excepción eso sí, que un príncipe desarme un Estado que haya adquirido
recientemente al que ya adquiría.
A veces se ha tenido al pueblo ocupado enfrentándose entre ellos para que no
se unan contra el enemigo común (el conquistador reciente), como hacían los
venecianos, que fomentaban en ciudades conquistados la creación de güelfos y
gibelinos. Un príncipe fuerte en cambio no dejará que se creen estas divisiones,
ya que le afectarían negativamente en tiempos de guerra.
Los grandes príncipes surgen cuando utilizan sus habilidades para aprovechar
las ocasiones y han ganado fama.
Los príncipes, han encontrado más utilidad en aquellos miembros que al principio
de su gobierno les parecían que no les eran fieles, y esto se debe a que los
hombres que al principio de un reinado han sido enemigos, si después han
necesitado apoyo ajeno, el príncipe los ha podido conquistar a su causa y
entonces lo servirán con mucha más fidelidad, ya que necesitarán hacer una muy
buena obra para borrar la imagen de haber desconfiado de él al principio. En
cambio, puede ser que aquellos que se habían mostrado fieles al principio, por
demasiado fieles hayan olvidado sus obligaciones.
Algunos príncipes han construido fortalezas con la esperanza de protegerse,
pero el autor dice que en sus tiempos se han destruido muchas, por lo que
deduce que las fortalezas pueden ser útiles o no según el caso: el príncipe que
teme más al pueblo que a los extranjeros debe construir fortalezas, mientras que
el que teme más a los extranjeros que al pueblo no debe construirlas.
 CAPÍTULO XXI: QUE DEBE HACER UN PRÍNCIPE PARA SER ESTIMADO
(QUID PRINICIPEM DECEAT UT EGREGIUS HABEATUR).
Maquiavelo explica que las acciones extraordinarias son los que hacen grandes
a los príncipes. Utilizando a Fernando V como ejemplo, por su gran reputación
al ser el primer rey de la cristiandad.
Base de su grandeza fue la guerra contra el reino de Granada, se podría creer
que un rey tiene obstáculos para gobernar pero estos pequeños grupos estaban
distraídos por la batalla y no estaban enterados de la política ni de la creciente
autoridad del rey.
Encontrado una manera para justificar sus acciones; la religión, lanzó a los moros
de sus estados. También justificó su invasión a África, Italia y Francia, siempre
alentando los proyectos más “idóneos” para que los súbditos estén atentos.
Dice, para denotar autoridad los castigos ejemplares y las recompensas
extraordinarias son muy útiles. Pero la autoridad tiene que ser grande en cada
acción y evitar verse débil. El príncipe que no pueda decidir quién es su enemigo
o aliado se granjeará la estimación de sus súbditos. En el caso de estar entre
potencias, debe declararse por una de ellas. Al no hacerlo puede caer presa del
vencedor, porque el que venció no pude tener un amigo incierto que lo
abandonaría por cualquier cambio en la batalla y en vencido no podrá perdonar
que no hubo reacción alguna.
Siendo la peor posición en una guerra quedarse neutral entre los aliados, porque
puede caer víctima de ellos. Sin embargo, es importante no hacer alianza con el
más poderoso.
Y como último para resaltar, los príncipes deben honrar el talento y proteger las
artes, el comercio y la agricultura. Debe inspirar seguridad respecto a los
aumentos de los tributos y el despojo de las tierras. Siempre debe enseñar
muestras de bondad pero sin dañar la dignidad del rango, no debe faltar a fiestas
y espectáculos del pueblo.

 CAPÍTULO XXII: LOS CONSEJEROS DEL PRÍNCIPE (DE HIS QUOS A


SECRETIS PRINCIPES HABENT).
La forma de probar la sabiduría de un gobernante es eligiendo a sus ministros
debido que la reputación del príncipe depende de estos. Maquiavelo nos muestra
tres tipos: los sobresalientes que saben descubrir la necesidad de saber, los
segundos buenos que diferencian claramente el bien que se les propone y los
terceros que son inútiles que no entienden por sí ni por medio de otro. La
dedicación de los ministros debe ser utilizada en los negocios públicos y no
entender al príncipe con sus asuntos particulares.
 CAPÍTULO XXIII: CÓMO EVITAR A LOS ADULADORES (QUOMODO
ADULATORES SINT FUGIENDI).
Un príncipe debe ser prudente y utilizar mucha habilidad para no caer en la
adulación. La mejor manera en que puedan librarse de la adulación es manifestar
que nos les ofende la verdad, por eso escoge a hombres sabios como consejeros
y solo ellos pueden decir la franca verdad sobre lo preguntado y nada más. Para
luego dictarse sobre su propia decisión. Este es un acto que sucede cuando el
príncipe se sienta cómodo y no cuando los súbditos lo pidan.
Es un error creer que la estimación será menos si es un príncipe aconsejado
porque uno con falta de luces no acierta jamás.

 CAPÍTULO XXIV: POR QUÉ LOS PRÍNCIPES DE ITALIA HAN PERDIDO


SUS REINOS (CUR ITALIAE PRINCIPES REGNUM AMISERUNT).
En este texto se compara la herencia legítima de la monarquía y los reinos que
fueron usurpados. Se dice que el príncipe podrá mantener su estado fácilmente
como uno que lo herede. Si gobierna con tino y sabiduría, su mérito capturará el
afecto y la estimación del pueblo. Porque el venció todos los obstáculos, además
el reino floreció por las buenas leyes que establece, por la milicia, por los amigos
útiles y las empresas brillantes; todo fue parte de su éxito.
Los príncipes que perdieron su estado por error de descuidar en levantar una
milicia nacional y no ganarse el afecto de los pueblos. Gracias a su cobardía y
falta de previsión.

 CAPÍTULO XXV: CUÁL ES EL PODER DE LA FORTUNA EN LAS COSAS


HUMANAS Y CÓMO HACERLE FRENTE.
Maquiavelo nos revela su creencia hacia la fortuna, el afirma que la fortuna no
gobierna en mundo. Compara del poder ciego de la fortuna con un río violento,
arrasa con todo a su paso donde nadie se opone a su furia, luego se construye
diques y calzadas para prevenir nuevas inundaciones y estragos; ocurre lo
mismo con la fortuna. Ejerce su poder si no se limita.
Los príncipes se fían de la fortuna, se arruinan cuando ella los abandona. Porque
solo los que previenen se ven afectados.
Declara que más vale ser atrevido que demasiado circunspecto, porque la
fortuna solo cede a la violencia, repele a los cobardes y suele declararse a los
jóvenes porque ellos son más emprendedores y atrevidos.
 CAPÍTULO XXVI: EXHORTACIÓN A TOMAR ITALIA Y LIBERARLA DE
LOS BÁRBAROS (EXHORATIO AD CAPESSENDAM ITALIAM IN
LIBERTATEMQUE A BARBARIS VINDICANDAM).
Este capítulo nos habla acerca del sufrimiento de Italia y espera que el cielo
levante a un príncipe, saque del yugo pesado y aborrecible de los extranjeros.
Maquiavelo resalta la necesidad de Italia de reparar su nación, solo necesita
seguir los pasos de su escrito, el pueblo y los soldados ya están preparados, es
necesario un buen jefe, alguien que sepa imponerse sobre los demás.
Resalta la necesidad de usar armas propias, con innovaciones tecnológicas si
es posible.
CONCLUSIONES

 Basada en la ética

Maquiavelo es un pensador, pero sin un sistema filosófico concreto, un


humanista con nostalgia de la grandeza de la antigua Roma; patriota, sin
principios éticos y oportunista. No se distinguió ni por su amor ni por su
respeto a sus semejantes. Procurar el bien moral o material del pueblo
quedaba relegado frente al objetivo de afianzar el poder del déspota. Los dos
valores centrales del Renacimiento: racionalidad y libertad se aplican también a
la visión renacentista de la sociedad y del pensamiento. El progreso en la
historia depende de la acción del hombre y no de la intervención divina.
Maquiavelo rechazó cuanto fuera idealismo y teoría y aplicó el sentido práctico.
La política nada tenía que ver con la moral, la ética o la religión.
Por tanto, El “Estado” para Maquiavelo tiene una concepción totalmente
diferente de la sociedad humana: para él el hombre es por naturaleza perverso
y egoísta, sólo preocupado por su seguridad y por aumentar su poder sobre los
demás; sólo un estado fuerte, gobernado por un príncipe astuto y sin
escrúpulos morales, puede garantizar un orden social justo que frene la
violencia humana. Fue el primero en usar la palabra estado en su sentido
moderno. Algunos le atribuyen la invención de la dictadura moderna y su
consiguiente Realpolitik, como expresión específicamente distinta de las
antiguas formas de totalitarismo. Sus ideas políticas estaban impregnadas de
sentido práctico y una visión realista de gobierno.
En consecuencia, los hombres éticos para Maquiavelo deben de saber
adaptarse a los tiempos, si quieren sobrevivir exitosamente o, por lo menos,
hacer llevaderas sus existencias en un tiempo que está en constante
transformación. La célebre frase “El fin justifica los medios” se le atribuye pero
él jamás la escribió, pero si la hubiese enunciado, estaría incurriendo en
contradicciones, porque para él hay medios que siempre están prohibidos.
Además, tal frase supone una claridad de fines que no se aviene con el
relativismo y el carácter ético y político de su pensamiento. Tal vez, es el
conjunto de frases que mejor retrata las interpretaciones de El Príncipe.
Desde esta perspectiva, para Maquiavelo., la política es originariamente un
producto de nuestros vicios, no de nuestras virtudes. Si todos los seres
humanos fuéramos buenos, virtuosos, sensatos, razonables, prudentes y
angelicales, no sería necesaria la política, ni el Estado, ni los tribunales de
justicia, ni los sacerdotes confesores, ni los psiquiatras, ni los abogados
penalistas. De modo que, la política es necesaria y los políticos también.
En definitiva, el pensamiento ético de Maquiavelo reconoce los fueros de la
razón, pero que es contrario al racionalismo, al determinismo y a los
mecanicismos sistemáticos del “qué hacer” y del “deber ser”, resultado a que
los gobernantes, o tanto, como el pueblo han de estar por sobre la ética, la
moral y de las leyes vigentes para conseguir sus objetivos o llevar a cabo sus
planes. Aunque con todo, él no es el primer relativista, ni el primero en poner
de relieve la ética frente a los excesos del poder, ni la índole ordenadora del
mismo. En lo que a este punto concierne, Maquiavelo sería un diseñador de la
posmodernidad ética y política, con todas las ambigüedades morales que ella
posee, incluido el escepticismo, su cinismo y sus reversos, es decir, la
necesidad de creer en algo con la ayuda de la hipocresía.

 Basada en la cosmovisión

Para Maquiavelo el hombre es un ser perverso y egoísta solo contando con


intereses propios y engrandecer su poder sobre los demás. Para él un estado
será fuerte si el que gobierna es un príncipe astuto y sin escrúpulos morales
garantizando un orden social justo.

Los hombres son: ingratos, volubles, simulan lo que no son y disimulan lo que
son, solo serán fieles a ti si les brindas favores, ofrecerán todo su ser, pero
cuando la adversidad llega vuelven la cara. La naturaleza de los hombres es
contraer obligaciones entre si tanto los favores que se hacen como los que se
reciben.

Es capaz de lograr diversas hazañas pero para alcanzarlas son egoístas y


actúan por instinto y en efecto, en la naturaleza humana predomina el instinto,
son menos considerados en ofender a los que se hagan amar que es fácilmente
roto por la perversidad. “El príncipe debe hacerse temer de modo que, si no se
granjea el amor, evite el odio; porque puede muy bien conseguir al mismo tiempo
ser temido y no odiado”.

El hombre se halla limitado de manera negativa al carecer de dotes como lo es


la libertad e imprevisión del comportamiento por ende siempre esta evocado a
repetir los mismos errores de manera continua, estos comportamientos son en
consecuencia los defectos que caracterizan su naturaleza.

Por conclusión el hombre es un ser egoísta y que solo vela por su bienestar o en
ciertas circunstancias a los más cercanos a su entorno pero lo no se puede negar
es que el hombre es consciente de sus intereses y como realizarlos sacando
partido de su naturaleza y utilizándolo para beneficio propio, especialmente la
del poder.

 Basado en las corrientes de pensamiento

EL HUMANISMO Y RENACIMIENTO
I.CONCEPTO
Se crearon simultáneamente en el siglo XV en Italia como una respuesta al
problema que vivía la sociedad, que estaba en pésimas condiciones.
Ya que a finales del siglo XIV, la sociedad italiana estaba en picada debido a las
malas costumbres que se tuvieron durante tantos años. La idea surgió debido a
que comenzaron a pensar que el ser humano podía ser el centro del universo, lo
que propicio que la sociedad tuviera un impulso ascendente ya que las personas
comenzaron a darse más valor a sí mismas y eso provocó que fueran creyendo
en sus capacidades para lograr mayores objetivos. Se empezaron a preguntar
porque ellos no podían ser lo más importante de todo.
II.CAUSAS
La iglesia fue perdiendo poder porque como la gente dejó de lado el creer en un
dios. Se hacían huelgas en contra de la iglesia para que se dejaran de hacer
cosas que la gente no quería. Cada vez el gobierno se hacía más poderoso que
la iglesia por los cambios de ideologías de los grandes pensadores. Por último
el comercio se incrementó mucho ya que se abrieron nuevas rutas hacia
diferentes lugares para descubrir nuevas tierras y poder tener más poder.
III. CARACTERÍSTICAS
o ANTROPOCENTRISMO
Como rechazo al teocentrismo de la sociedad medieval los ideólogos
burgueses resaltan el papel del ser humano. Así los sentimientos el amor,
el odio, la envidia, los celos todo aquello que vive en el hombre es asumido
por el humanismo no solamente aspectos emocionales sino también
orgánicos y fisiológicos como enfermedades, curaciones, epidemias y
circulación sanguínea merecían la atención académica en esa atmósfera
del capitalismo inicial.

o CULTO A LA CULTURA GRECORROMANA


La prolongada Edad Media considera como un estancamiento intelectual
para muchos humanistas, había ocultado, acaso prohibido muchos textos,
autores y conocimientos de los clásicos autores griegos y latinos para los
pensadores burgueses del siglo XIV y XV retornara la cultura
grecorromana era una forma de protesta contra el medioevo Igualmente
el estudio de latín, griego y sus artes eran conocidos como humanidades.

o LA DEFENSA DEL INDIVIDUO


Como trasfondo de la lucha entre el sistema mercantilista y el decadente
feudal estaba la pugna entre la sociedad abierta y la sociedad cerrada o
en otras palabras la visión emergente del individuo frente al absolutista
mundo medieval los humanistas encontraron en la persona como
individuo una realidad particular constituida de cualidades que deben
respetarse y explorarse como bastón frente al enfoque escolástico ya que
estos decían reducía a la persona a un ente determinado por la acción
divina y sin decisión propia se requería conocer al individuo entendido
como persona y por ello el antropocentrismo los acompañaban en el curso
académico
o EL USO DE LA RAZÓN
Las nuevas prácticas en La Búsqueda del conocimiento que los viajes de
exploración y talleres textiles desarrollaron generaron en el aprendizaje
por medio de la experiencia y con ello la búsqueda de las causas de los
hechos humanos, naturales y del pensamiento nuevamente para los
pensadores humanistas del estudio racional se mostraba adecuado para
enfrentar el pensamiento dogmático y congelado de los medievales así el
capitalismo encontraba un arma de muchas dimensiones por un lado
rechazaba el paradigma teocentrista impulsando uno nuevo (la ciencia y
la razón) y por otro lado se acrecentaba la producción de mercancías
mediante la mecánica y otras disciplinas de las ciencias natural

IV. REPRESENTANTES
1. FRANCISCO PETRARCA
2. ERASMO DE ROTTERDAM
3. ANTONIO NEBRIJA
4. NICOLÁS COPÉRNICO
5. JOHANNES KEPLER
6. GALILEO GALILEI
CONCLUSIONES
 POSTURA HUMANISTA
Uno de los rasgos distintivos más conocidos y destacados del humanismo
es su interés por lo "antiguo", por lo clásico, interés en el que predomina
el punto de vista de la investigación filológica. Este interés provoca el
desarrollo de la perspectiva histórica en el acercamiento a otra cultura,
porque se puede afirmar que con el humanismo se consolida la
historicidad como clave del pensamiento europeo. La Torre inclinada de
Pisa, que es el campanario de la catedral, comenzó a construirse en 1173,
según diseño atribuido a Guglielmo y Bonanno Pisano. La torre alcanza
una altura de 55,7 metros, con 294 escalones.
A diferencia de lo que ocurría en la edad media, donde el hombre era
considerado fundamentalmente desde una perspectiva teológica, los
humanistas valorarán el hombre desde una perspectiva mundana, no-
divina, es decir, el hombre será visto como un ser natural e histórico. La
religión, aparte de su función redentora, es considerada ante todo en su
función civil. Así, tanto la religión como la tolerancia religiosa son
instrumentos válidos para asegurar el ideal de la paz civil. La creencia en
la unidad última de todas las religiones es afirmada, consecuentemente,
desde esta caracterización.
 POSTURA RENACENTISTA
El ideal común de este período viene definido por la esperanza de un
renacer del ser humano a una vida verdaderamente "humana", mediante
el recurso a las artes, las ciencias, la investigación... poniendo de
manifiesto la consideración del ser humano como ser natural, en oposición
a la consideración medieval del ser humano como ser para Dios.
El retorno a los antiguos significa no sólo la recuperación de su obra, sino
fundamentalmente el retorno al principio, a los orígenes de la vida
humana, cultural, del ser humano. Volver al principio no significa volver a
Dios, sino precisamente al terreno del hombre y del mundo humano. De
ahí la valoración del pensamiento filosófico precristiano. El retorno
significa, además, una conquista. La vuelta a los orígenes, al principio,
conlleva la conquista de la personalidad humana. El que este retorno se
efectúa mediante las artes y las ciencias, y no mediante experiencias
místicas interiores, por ejemplo, significa una búsqueda de la objetividad.
En efecto, sólo la objetividad puede poner en evidencia el estatus original
del hombre frente a la naturaleza, es decir, manifestar su origen y su
condición humana.
Por lo mismo, el hombre es libre de decidir su conducta, de elegir su
destino, lo que supone una exaltación de la libertad individual tanto en el
orden teológico como el orden cultural y social.
BIBLIOGRAFIA

 Maquiavelo N. (2010), El Príncipe. Lima, Perú. Fondo Editorial Cultura


Peruana.
 Bonaparte N. (1905), El Príncipe comentado por Napoleón Bonaparte.
México, Nuevo León. Fernández y Castrejón Editores.