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La era de la productividad. http://www.iadb.org/research/dia/2010/files/dia_2010_spanish.

pdf,

Medion económica LA MEDICION DE LA PRODUCTIVIDAD Y LOS FACTORES PRODUCTIVOS.


http://www.depeco.econo.unlp.edu.ar/doctorado/tesis/tesis-coremberg.pdf

Concepto de productividad en el análisis económico. http://www.critica-


azcapotzalco.org/AECA/promotores/archivo%20laboral/eugenia1.pdf

Análisis de eficiencia y productividad. http://econometria.files.wordpress.com/2007/12/analisis-


de-eficiencia-y-productividad.pdf

4. FACTORES DE PRODUCTIVIDAD Y EFICIENCIA

La productividad se entiende como la relación entre la producción (output) y


sus factores (inputs). El diccionario económico de Oxford define el concepto así:
"la productividad en economía es la razón entre el producto y los factores para
producirlo". Thiry y Tulkens (1988) la han definido como: "la capacidad
desplegada por los factores de la producción para producir", y cuando se
presentan variaciones en esta habilidad, se dice que se gana o pierde
productividad. Prior (1992) cita la definición presentada en el IV Congreso Mundial
de Productividad (1984) en el que se estableció que: la productividad es un
concepto universal que aspira a proporcionar más y más bienes y servicios
(outputs), para un mayor número de personas, con cada vez menor número de
recursos reales (inputs); y para ello considera que es necesaria la aplicación
integrada de habilidades y esfuerzos humanos, capital, tecnología, etc., para
conseguir aumentos sostenidos y un mejor nivel de vida para todos, y a esto se le
denomina: "productividad total".

Por su parte Pastor y Pérez (1992) explican que existen dos indicadores de
productividad: los indicadores parciales (que únicamente consideran un input) y
los indicadores globales (que utilizan todos los inputs para lo cual debe construirse
un input agregado). Siguiendo con esta idea, Vicent (1968) dice que: la
productividad es la razón entre la producción y los factores con que se realiza
ésta, o bien, entre la producción y algunos factores que la originaron. Por eso si
sólo uno de los factores es considerado, por ejemplo: el trabajo, el capital o
cualquier otro input, la medición de la productividad será parcial. Con respecto a
esto, Vergés (1997) opina que el problema que existe con la productividad es que
ésta es una magnitud que no puede compararse entre empresas, pues las
unidades de medida de los outputs e inputs acostumbran a ser diferentes de una
empresa a otra. En cambio, las tasas de variación sí son comparables. Por eso
para él, la productividad expresada en índices normalmente sirve como una
referencia sólo para la propia empresa.

Volviendo con Thiry y Tulkens, ambos consideran que en el ámbito teórico


la justificación para la medición del total de los factores de la producción es
evidente, sin embargo una dificultad particular que se presenta es cuando el
numerador o el denominador están compuestos por varios outputs y/o inputs
respectivamente.

Este problema se ha intentado solucionar de forma específica a través del


método del número índice. El objetivo de este método es medir las variaciones
temporales que están continuamente actualizándose utilizando una colección de
datos económicos en términos discretos. Los especialistas en productividad
utilizan frecuentemente estos índices, siendo el índice de productividad de
Tornquist uno de los más populares. Otra forma de considerar las variaciones de
outputs e inputs, y que ha sido adoptada por varios autores especialmente
franceses, es mediante el método de contabilización del Surplus (“Surplus
Accounts Metod”). Este es un índice donde las variaciones del output y del input
son promediados por los precios del año inicial. Así, el índice mide solamente los
beneficios de la empresa que se obtendrían si los precios se mantienen sin
cambio entre el año inicial (T0) y el año t + 1.

Algunos autores consideran que el concepto de productividad parcial o total


no se puede distinguir en funciones no lineales. Por otra parte, la variación de un
único ratio output / input solamente se observa en momentos separados y no
revela todas las posibles modificaciones ocurridas dentro de los ratios
considerados como un todo entre inputs y outputs. En esta etapa del análisis,
Thiry y Tulkens consideran que es necesaria una valoración fundamental del
concepto de “progreso tecnológico”, el cual han definido como: “el movimiento de
una función definida dentro del espacio de inputs y outputs”. Esta definición
realmente no describe el comportamiento real más haya de la idea de un
incremento de los outputs obtenidos, dados varios niveles de inputs.

Para Elion (1985) la productividad se ha considerado como el concepto


clave para determinar si una empresa o un sector industrial son capaces de
competir en los mercados globalizados. De ahí que tratar primero de definir este
concepto, y aún más, tratar de medirlo con más perfección, es actualmente uno de
los intentos más intensos de los países para mejorar productividad. Eilon indica
que en la práctica la productividad es interpretada comúnmente como la
"producción por hora-hombre".

Al analizar el factor productividad se ha considerado importante distinguir


bien entre el significado que adquieren dentro del campo de la economía de la
empresa: la rentabilidad, la productividad, la eficiencia, la eficacia y la efectividad,
con el objetivo de saber exactamente lo que queremos medir.
Primeramente, y ya definido el concepto de productividad, Thiry y Tulkens
indican que ésta tiene dos componentes que son la eficiencia técnica y el progreso
o cambio tecnológico. Aunque la productividad es un indicador sintético muy
importante, no es sinónimo de rentabilidad, sino es una magnitud previa que en
todo caso se le podía equiparar con la magnitud de rentabilidad bruta. En cambio
la rentabilidad, que es la relación que existe entre el beneficio y el capital invertido,
representa una tasa que nos indica el grado de eficiencia en la utilización de los
recursos que hace una empresa en un período de tiempo determinado
(Vergés:1991).

Con respecto al término de la eficiencia, se dice que se da en una empresa


cuando tecnológicamente es imposible aumentar outputs sin aumentar inputs, o
bien, disminuir inputs sin disminuir outputs. Prior (1984) entiende que la "eficiencia
global" es la competitividad, que a su vez define como: "la posición relativa de la
empresa frente a la concurrencia". En general, la eficiencia busca lograr el mínimo
de costes y aquí no se plantea si los objetivos son o no correctos. En cuanto a la
eficacia, ésta tiende al cumplimiento de los objetivos sin importar, al igual que en
la eficiencia, si éstos fueron los más adecuados. Por último, en la efectividad sí se
pretende plantear los objetivos correctos para asegurar la supervivencia de la
empresa. Con base en lo anterior, podemos decir que la rentabilidad es un
concepto más amplio y que contiene a las magnitudes de la productividad, la que
a su vez tiene dos componentes que son la eficiencia técnica y el progreso
tecnológico . La maximización de todas estas “variables–indicadores” resultan
necesarias para obtener resultados o "performances" hacia el éxito empresarial.
Como hemos dicho anteriormente, si la productividad se intenta medir a
través de ratios se utiliza la relación producción / factores de la producción. Para
Eilon (1985) a partir del ratio output / input sí es posible establecer una variedad
de ratios para medir en términos físicos y financieros los resultados de una
empresa con el objetivo de poder llegar a definir cuatro medidas de producción
eficiente que son:

1) La eficiencia técnica: Que relaciona cantidades físicas.

2) La eficiencia de los costes: Que toma en cuenta el factor: “precio del


input utilizado en la producción”. Dicho factor es considerado como la solución
para llegar a la medición de la eficiencia técnica, pero no necesariamente a la
inversa (es decir, sería erróneo considerar una eficiencia técnica como una
eficiencia en el coste).

3) La eficiencia en los ingresos, también conocida como ingresos o utilidad


eficiente. Proporciona una estructura útil para analizar el rendimiento desde un
enfoque de productividad, pues según Elion, orienta sobre procedimientos que
buscan las comparaciones que son necesarias efectuarse y dan también bases
para observar los cambios en el rendimiento de la empresa a través del tiempo.

4) La eficiencia de uso de la capacidad instalada. También conocida como


capacidad de utilización. La idea de la eficiencia del coste con respecto a la
eficiencia técnica, es similar en el caso de la capacidad de utilización con respecto
a la eficiencia técnica.

También, si consideramos en su sentido básico a la productividad (relación


output obtenido/ inputs utilizados), entonces podemos definir la eficiencia
productiva como la relación que hace que se produzca un nivel de output máximo
con el mínimo consumo de input posible.

Según Thiry y Tulkens, si interpretamos la productividad ganada o perdida,


considerando para el análisis el concepto de “función de producción” con su curva
respectiva, esto tiende a mejorar el razonamiento. Para ellos la función de
producción usualmente se define como la relación que existe entre las cantidades
de inputs utilizados y la de outputs que pueden ser obtenidos como resultado final
de la producción. El concepto anterior puede ser ilustrado por la función: y = f º ( x
).

Aquí un único output (y) es producido con un único input (x). Esta función
que muestra las posibilidades técnicas de la función (f º) de una empresa dentro
del espacio de outputs e inputs, establece que: el concepto de progreso
tecnológico aparece cuando se considera la curva de la función, la cual se puede
ver de dos formas:

a) Como un incremento en el output que puede ser obtenido con diversas


cantidades de inputs.
b) Como una reducción de la cantidad mínima de input que se requiere para
asegurar cualquier cantidad de outputs.

Con base en esto, los resultados pueden indicar que habrá regresión
tecnológica cuando el sentido de la curva de la función se reduzca dentro del
output obtenido, dadas varias cantidades de inputs, o bien, habrá un incremento
en los inputs que se requieren para cualquier cantidad de outputs.

El progreso tecnológico es comúnmente asociado con la implementación de


nuevos métodos de producción (como los cambios en el estilo de dirección) o
nuevos factores de producción (tales como nuevas maquinarias).

Para Thiry y Tulkens los términos: “progreso tecnológico” y “regresión


tecnológica” utilizados en otros campos de estudio han resultado inadecuados
dentro de la teoría de la productividad, pues consideran que se vuelven más
complejos sobre todo a la hora de su medición. Ante esto indican que actualmente
existen tres métodos para medir el progreso tecnológico y son:

a) La estimación econométrica de producción o funciones de coste.

b) Una aproximación discreta de los índices de productividad “Divisa”.


c) El cálculo con números índices exactos.

Con respecto a la relación de la productividad con la eficiencia, y


considerando que el análisis económico da una representación del fenómeno de
progreso tecnológico a partir del concepto de función de producción, se puede
partir de la idea de que la producción eficiente también proviene del concepto de la
función de producción, pero ahora sobre la base de una muy particular
interpretación de dicha función.

La producción eficiente antes de poder ser considerada una simple relación


entre inputs y outputs, también es posible considerarla como una “frontera”,
estableciendo los límites que una empresa puede alcanzar. Así, la función de
producción específica las máximas cantidades de outputs obtenidos dado un nivel
de inputs, y para cualquier nivel de output se establece la cantidad mínima de
inputs requeridos para producirlos. En ocasiones las fronteras se construyen con
las observaciones que, dado el actual estado de conocimiento tecnológico, permite
producir el máximo nivel de outputs con el mínimo consumo de inputs.

Al respecto Prior (1992: p.121) apunta que para establecer la frontera, las
empresas serán sólo eficientes si mantienen unos coeficientes inmejorables (“que
no exista evidencia de que ninguna otra empresa alcance un coeficiente de
consumo de un factor inferior, sin a su vez, presentar otro coeficiente de valor
superior”). Es decir, ninguna empresa puede pasar las fronteras, pues éstas son
mediciones inmejorables de entre todas aquellas de que se dispone.
El concepto frontera se origina cuando se evalúa una muestra de empresas
de cierto sector y similares dimensiones, de manera que, del total de mediciones
obtenidas, se identifican las que son inmejorables o aquellas que tienen un valor
límite. Pero teóricamente, una vez conocidos los valores de esas “empresas
frontera”, es posible cuantificar la distancia que separa una empresa ineficiente de
su frontera correspondiente.

Farell (1957) abrió esta línea de investigación sobre el análisis de la


eficiencia que se basaba en determinar la distancia entre las diferentes
mediciones realizadas y la frontera eficiente de producción. En los últimos años se
han desarrollado otras dos vías diferentes para la medición de la eficiencia que
son:

1. No se define a priori una función de producción. Ésta es una medición no


paramétrica de eficiencia y se define a partir de dos tipos de indicadores: a) los
indicadores de eficiencia técnica que se componen de inputs y de outputs en
unidades físicas; y b) los indicadores de la eficiencia asignativa, en donde se
consideran los precios de los inputs para evaluar la capacidad de la minimización
de los costes totales.

2. En la otra vía se define una determinada función de producción.

Continuando con los límites o fronteras, éstos se pueden definir mediante


tres tipos de funciones que son:
a) Fronteras de producción: aquí nos referimos a las empresas que
producen el output máximo para un conjunto dado de inputs, o bien, las empresas
que con un nivel de output determinado utilizan el mínimo de input.

b) Fronteras de costes: en este tipo se tratará de establecer empresas que


tienen el nivel mínimo de costes y en el que es posible producir ciertos niveles de
outputs dados los precios de los inputs.

c) Fronteras de Beneficios: en este caso si queremos establecer la frontera


del beneficio, se tiene que determinar las empresas que consiguen el máximo
beneficio alcanzable, al igual que los precios de los outputs y los precios de los
inputs.

Si la función f º es considerada como una frontera, todos los puntos a lo


largo de la frontera o por debajo de ésta deben ser considerados más o menos
realizables, mientras los puntos que estén sobre la frontera no pueden ser ni
realizables ni observables. Con base en esto, dentro del campo de la
productividad se han derivado dos importantes consecuencias: a) Una es el nivel
conceptual; y b) la otra es el nivel empírico.

En el nivel conceptual: cuando surge una “nueva frontera-función de la


producción ” (f1), origina que los investigadores den un significado preciso al
concepto de “ineficiencia en la producción”. Esto quiere decir que cualquier
situación productiva es considerada ineficiente si los outputs e inputs están por
debajo de la frontera. En caso contrario, la eficiencia se dará en aquellos puntos
que se encuentren sobre la misma frontera de la producción.

En el nivel empírico, el anterior enfoque significa que la (in)eficiencia puede


ser únicamente medida después de determinar la frontera de la producción. Las
subsecuentes mediciones obviamente variaran de acuerdo a las especificaciones
seleccionadas. Siguiendo con el interesante trabajo de Thiry y Tulkens, la idea de
considerar la función de producción como una frontera, puede ser también
ampliada a una función de coste. Así, la eficiencia puede ser definida también
sobre la base de una función de coste mínimo (en este caso la ineficiencia se
localizará en aquellos puntos que están sobre la gráfica de la función de coste
total).

Con base en lo anterior y para mantener la claridad de la terminología


dentro del complejo factor de la productividad, Schmidt y Lovell (1979: p.345) han
sugerido denominar a este caso como la “eficiencia de coste”, aunque sin dejar de
implicar siempre la “eficiencia técnica” que significa producir el máximo de outputs
dado un mínimo de inputs. Es decir, la eficiencia técnica puede ser medida
utilizando las funciones de producción y/o las funciones de costes. Además,
Schmidt y Lovell han propuesto un tercer término denominado “eficiencia
asignativa”, que se refiere a la utilización de inputs en las proporciones correctas
dando un precio optimo al input. Su cálculo es una tarea más especializada con
respecto al tema de este trabajo y requiere un previo conocimiento de la “función
del coste mínimo”.
Al igual que en el progreso tecnológico, la eficiencia y su medición se
pueden discutir con base a la función del coste mínimo y a la función de
producción. De cualquier forma, estos autores consideran que la empresa que es
eficiente en términos de costes es también eficiente tecnológicamente.

Ampliando sólo un poco más la complejidad del factor eficiencia, Prior


(1992: p.117), indica que los modelos frontera se han ido desarrollando bajo el
concepto de la producción múltiple con el objetivo de obtener una factorización
más amplia de las causas que provocan la ineficiencia técnica. Para ello considera
que es factible la descomposición de la “eficiencia global” en tres niveles que son:
a) la eficiencia técnica pura, b) la eficiencia a escala, y c) la eficiencia asignativa.

Primeramente, la eficiencia global la define a través del un ratio como: “el


cociente entre el mínimo coste posible de los inputs, dado el nivel de producción
que se obtiene, los precios competitivos de los inputs y la tecnología de referencia,
y el coste total de los inputs que tiene la empresa analizada. Es decir: Eficiencia
Global = Coste Mínimo “C (u,p)” / Coste Total “Px”

Para explicar los tres niveles de la eficiencia global, este mismo autor nos
indica que, por ejemplo, en el caso de una empresa no frontera, es muy posible
que el coeficiente de eficiencia técnica presente dos tipos de ineficiencia derivados
de causas sumamente diferentes entre sí, que son: a) Que una empresa sea
ineficiente si la comparamos con otras de dimensiones similares. A esto lo
denomina: “eficiencia técnica pura”; y b) Que la empresa en su escala de
producción se haya comprobado como ineficiente con respecto a otra que registra
mejores ratios entre outputs / inputs. A esto le denomina: “eficiencia de escala”.
Además, agrega que la ineficiencia técnica se puede descomponer en dos
subniveles que son: a) la ineficiencia técnica pura; y b) la ineficiencia a escala. Es
decir, se pueden presentar los siguientes supuestos:

Eficiencia Técnica = (Eficiencia Técnica Pura) x (Eficiencia a Escala)

Eficiencia Técnica>= Eficiencia Técnica Pura

Eficiencia a Escala = Eficiencia Técnica / Eficiencia Técnica Pura

Como se puede ver hasta lo ahora expuesto, la naturaleza de las relaciones


entre las nociones del factor de productividad y la de eficiencia técnica, debe ser
clara si se quiere realmente medir a ambas variables, pues como se puede ver, la
simple técnica de ratios no proporciona una base sólida para llevar a cabo dicha
tarea pues estas variables son muy complejas. Además, hay que considerar que la
relación entre la productividad y el progreso tecnológico es ambigua, ya que la
primera incorpora al progreso tecnológico cuando éste ocurre y no es posible
identificar su presencia. Sin embargo, Schmidt y Lovell afirman que si se aplica el
concepto de la función de producción es posible su identificación. Por otra parte,
estos autores consideran que un tipo similar de ambigüedad caracteriza también la
relación entre la productividad y la eficiencia, ya que no es posible distinguir entre
las variaciones de la productividad suponiendo o considerando las variaciones de
la eficiencia

Para Thiry y Tulkens, entre los factores de productividad y eficiencia existe


una diferencia formal que es de vital importancia como se ha visto a un nivel
introductorio. Para ellos es importante tener presente que estos conceptos no son
fundamentalmente antagónicos, sino que se consideran complementarios, y tan es
así, que llegan a confundirse o tomarse como análogos.

Aunque en el presente trabajo incluiremos algunos ratios de productividad y


eficiencia, su fin únicamente se limita para observar su comportamiento con
relación al factor de rentabilidad dentro del análisis factorial, pues creemos que es
importante no descartar estas variables dentro de las estimaciones, aunque
teniendo en cuenta que tienen un seria limitación en cuanto a la medición correcta
de sus magnitudes.

Comúnmente el ratio de productividad asume forma de porcentaje y en


principio cualquier input puede ser utilizado en el denominador, aunque como ya
se mencionó, la mano de obra es el factor más común que se tiene en cuenta,
pues existe la convicción de que la productividad laboral constituye el elemento
determinante para competir y obtener beneficios. Por eso en diversos países se ha
establecido como sistema los incentivos a los sueldos y salarios con base al
incremento de la productividad.
Según Elion (1985), los ratios de productividad pueden relacionarse de la
siguiente forma:

a) Outputs Actuales / Inputs Actuales.

b) Outputs Actuales / Máximo posible Outputs para un conjunto dado de


inputs.

c) Inputs Actuales / El mínimo posible de inputs para un nivel dado de


Outputs.

En su trabajo este autor presenta una interesante serie de ratios de


productividad incluidos en una “red” o matriz que los relaciona entre sí con el fin de
demostrar como un ratio de productividad puede mejorarse a expensas de otro.
Para él, el efecto de los ratios de productividad sobre el coste unitario puede ser
analizado, y posteriormente, el efecto del precio en el input (como los sueldos)
puede ser comprobado.

Con respecto a los outputs, considera que pueden ser medidos de


diferentes formas, siendo las variables más típicas para la medición de la
productividad las siguientes: los ingresos, los beneficios, el volumen físico y el
valor añadido. En cuanto a los inputs, las variables más representativas son: la
mano de obra, los materiales directos, los materiales indirectos, la maquinaria, la
planta y el capital.

Como ya se apuntó al principio de este inciso, los inputs pueden ser


medidos de tres formas: a) en términos físicos (número de empleados, toneladas
de materiales, numero de máquinas, etc.); b) en términos financieros o costes
(sueldos de los empleados, costo de materiales, valor de los activos fijos, etc.); y
c) se pueden medir a través de considerar los recursos combinados, que no es
otra cosa que el coste total.

La numerosa gama de ratios para medir la actuación de la empresa con


respecto a su productividad depende sobre todo de que inputs y outputs sean
seleccionados para el análisis. Por ejemplo, Eilon (1985: p.32) ha propuesto la
siguiente matriz con 24 ratios que están clasificados en cuatro grupos de acuerdo
a su numerador (output) y tratan de medir lo siguiente:

Grupo 1: Los ratios de este grupo especifican que el output en el numerador


es físico. Dichos ratios sirven como mediciones de eficiencia de la producción,
aunque normalmente se les ha considerado como ratios de productividad.
Generalmente sus recíprocos son utilizados para medir las cantidades de un
determinado input en términos físicos o en términos de costes dada una unidad de
output. Con respecto al ratio de volumen físico / coste total, éste es más conocido
por su recíproco: coste total / volumen físico, y se utiliza cuando se quiere medir el
coste total por unidad.
Grupo 2: Estos ratios relacionan los ingresos con los inputs. El ratio de
ingresos / inversión total y el ratio ingresos / número de trabajadores, son muy
populares en los reportes de resultados. Los inversos de los ratios ingresos /
número de trabajadores, e ingresos / materiales directos, representan las
proporciones que se toman de los ingresos para los salarios y los materiales. Por
otra parte, el inverso coste total / ingresos, indica la proporción de los ingresos que
se tienen para cubrir el coste total.

Grupo 3: Este grupo de ratios se enfoca en los beneficios. El ratio benéficos


/ inversión total es generalmente citado en las evaluaciones financieras dentro del
factor de rentabilidad. Para Eilon, este ratio es considerado como un indicador del
retorno del capital desde un enfoque de la productividad.

Grupo 4: Este grupo de ratios consideran al valor añadido como el output.


Son también muy populares para la medición de la productividad. El inverso de
sueldos de los trabajadores / valor añadido, mide principalmente la proporción del
valor añadido que se gasta en salarios.

Todos los anteriores ratios generalmente se refieren a inputs y outputs


actuales. Sin embargo, estas medidas no son válidas por sí solas, pues aunque se
estimen de forma correcta, sus resultados no indican definitivamente si la empresa
es productiva o no. Una alternativa que es común que se lleve a la práctica, es
comparar estos resultados con “un fundamento relevante", como por ejemplo: con
el valor de otro ratio en un período de tiempo previo, o bien, con una tendencia del
rendimiento que pueda ser verificada. Otra alternativa de comprobación puede
realizarse con otra empresa de similar sector y magnitud. Aunque como ya
apuntamos, existen autores como Vergés (1997) que consideran que normalmente
lo que se hace es calcular las tasas de variación de la productividad de un período
a otro, pues dichas tasas sí son comparables.

En cuanto a los ratios de eficiencia, éstos miden principalmente dos


aspectos que son: a) evalúan cómo está funcionando la empresa con respecto a
las políticas preestablecidas; y b) evalúan con qué efectividad la empresa maneja
sus recursos. Entre los ratios más citados en la literatura contable y financiera
para medir la eficiencia, y que incluimos para obtener evidencia empírica a través
del análisis factorial están los siguientes:

Ratio de ventas netas / tesorería (R19 del modelo). Este ratio indica el nivel
de tesorería que es necesario mantener, así como, el estado de la reserva que
sirve para prevenir las situaciones de escasez, las cuales pueden generar un
desequilibrio entre los inflows y outflows. Una tasa de rotación excesivamente alta
indica escasez de tesorería y problemas de liquidez. De no contarse con orígenes
de fondos alternativos se presentaran problemas en el ciclo de explotación. En
cambio, si la tasa de rotación es excesivamente baja, indicará que se tienen
saldos de tesorería en exceso o improductivos. Es importante considerar que en
algunas ocasiones se mantienen saldos acumulados en la tesorería cuando se va
a llevar a cabo alguna operación extraordinaria y esto provoca una disminución de
la tasa de rotación temporal. Para este ratio se recomienda establecer algún
parámetro o estándar del sector para alcanzar una liquidez adecuada, utilizando
los excedentes en inversiones temporales o inmovilizado.
Ratio de ventas netas /cuentas por cobrar (R20 del modelo). Las cuentas
por cobrar representan cobros diferidos a futuro que están siempre en función de
las ventas. Esto provoca que una tasa de rotación excesivamente baja de las
cuentas por cobrar indique una excesiva concesión de crédito, que si lo sumamos
a porcentajes importantes de clientes con incapacidad de pago y a una deficiente
recuperación de cartera, provoca problemas en el ciclo de explotación. En cambio,
una tasa de rotación excesivamente alta indica una pérdida de clientes potenciales
vía crédito. Por eso, la tasa de rotación de este ratio se debe establecer con base
a un equilibrio entre las ventas y la inmovilización temporal de fondos en cuentas
por cobrar.

Ventas netas / activo fijo (R23 del modelo). Mide la eficiencia de las ventas
con relación a los activos permanentes. Diversos autores lo clasifican
indistintamente como un ratio de rentabilidad, productividad o eficiencia. Aunque
esta magnitud es a largo plazo, se puede estimar a corto plazo para observar
ciertos factores temporales que afectan a la relación, como por ejemplo: el exceso
en la capacidad de producción, o bien, los activos productivos ineficaces u
obsoletos. Sin embrago, dado que los aumentos en la capacidad de fabricación no
son graduales, se debe buscar una medida adecuada entre la inversión de activos
fijos y la capacidad productiva y potencial de las ventas, pues estos elementos son
parte de la eficiencia.

Ratio de ventas netas / activo diferido (R24 del modelo). En realidad esta
relación es difícil de determinar su contribución a las ventas y al beneficio, pues el
potencial de los activos diferidos abarca varios ejercicios y por lo tanto mide sólo
parcialmente la eficiencia.
Ratio de ventas netas / pasivo circulante (R26 del modelo). Este ratio es de
carácter predecible ya que los créditos contratados dependen directamente de las
necesidades de producción de los bienes o servicios destinados a las ventas. Al
ser un ratio que mide al capital ajeno indica en cierta medida el grado de
apalancamiento financiero y el nivel de reducción de la inversión propia en el
capital circulante.

http://www.eumed.net/tesis/2010/aim/FACTORES%20DE%20PRODUCTIVIDAD%20Y%20EFICIENCI
A.htm

Productividad

La productividad es la relación entre la cantidad de productos obtenida por un sistema productivo


y los recursos utilizados para obtener dicha producción. También puede ser definida como la
relación entre los resultados y el tiempo utilizado para obtenerlos: cuanto menor sea el tiempo
que lleve obtener el resultado deseado, más productivo es el sistema. En realidad la productividad
debe ser definida como el indicador de eficiencia que relaciona la cantidad de recursos utilizados
con la cantidad de producción obtenida.1

Contenido

1 Características generales

2 Desarrollo de la productividad en las empresas

3 Tipos de productividad

3.1 Productividad laboral

3.2 Productividad total de los factores

4 Factores que influyen en la productividad

5 Mejora de la productividad

6 Productividad, sustentabilidad e impacto social

7 Otras definiciones de productividad

8 Productividad, crecimiento, jornada laboral, población y recursos


9 Véase también

10 Notas y referencias

11 Bibliografía

Características generales

En el ámbito de desarrollo profesional se le llama productividad (P) al índice económico que


relaciona la producción con los recursos empleados para obtener dicha producción, expresado
matemáticamente como: P = producción/recursos

La productividad evalúa la capacidad de un sistema para elaborar los productos que son
requeridos y a la vez el grado en que aprovechan los recursos utilizados, es decir, el valor
agregado. Una mayor productividad utilizando los mismos recursos o produciendo los mismos
bienes o servicios resulta en una mayor rentabilidad para la empresa. Por ello, el Sistema de
gestión de la calidad de la empresa trata de aumentar la productividad. La productividad tiene una
relación directa con la mejora continua del sistema de gestión de la calidad y gracias a este
sistema de calidad se puede prevenir los defectos de calidad del producto y así mejorar los
estándares de calidad de la empresa sin que lleguen al usuario final. La productividad va en
relación con los estándares de producción. Si se mejoran estos estándares, entonces hay un
ahorro de recursos que se reflejan en el aumento de la utilidad.

Desarrollo de la productividad en las empresas

El término de productividad global es un concepto que se utiliza en las grandes empresas y


organizaciones para contribuir a la mejora de la productividad mediante el estudio y discusión de
los factores determinantes de la productividad y de los elementos que intervienen en la misma. A
título de ejemplo se indica lo que establece el Convenio Colectivo de la empresa SEAT, S.A para
definir lo que ellos entienden por productividad total:

Estudio de los ciclos y cargas de trabajo, así como su distribución.

Conjugación productividad- calidad.

Alternativas de los apoyos de la producción a fin de mejorar la eficiencia.

Estudio de la falta de eficiencia tanto proveniente de los paros técnicos como de los rechazos.

Estudio de los materiales y obra en curso.

Asesoramiento y participación.2
Tipos de productividad

Aunque el término productividad tiene distintos tipos de conceptos básicamente se consideran


dos: como productividad laboral y como productividad total de los factores (PTF).

Productividad laboral

La productividad laboral o productividad por hora trabajada, se define como el aumento o


disminución de los rendimientos en función del trabajo necesario para el producto final.

Productividad por hora trabajada o productividad laboral. Comparación de la productividad entre


los países miembros de la OCDE en el año 2007, medida como unidad de PIB por hora trabajada.

Barras azules: superior a la media de la OCDE. Barras amarillas: por debajo de la media.

Productividad total de los factores

La productividad total de los factores (PFT) se define como el aumento o


disminución de los rendimientos en la variación de cualquiera de los factores que
intervienen en la producción: trabajo, capital o técnica, entre otros.

Se relaciona con el rendimiento del proceso económico medido en unidades


físicas o monetarias, por relación entre factores empleados y productos obtenidos.
Es uno de los términos que define el objetivo del subsistema técnico de la
organización. La productividad en las máquinas y equipos está dada como parte
de sus características técnicas.

Factores que influyen en la productividad

Además de la relación de cantidad producida por recursos utilizados, en la


productividad entran a juego otros aspectos muy importantes como:
Calidad: La calidad del producto y del proceso se refiere a que un producto
se debe fabricar con la mejor calidad posible según su precio y se debe fabricar
bien a la primera, o sea, sin re-procesos.

Productividad = Salida/ Entradas. Es la relación de eficiencia del sistema,


ya sea de la mano de obra o de los materiales.

Entradas: Mano de Obra, Materia prima, Maquinaria, Energía, Capital,


Capacidad técnica.

Salidas: Productos o servicios.

Misma entrada, salida más grande

Entrada más pequeña misma salida

Incrementar salida disminuir entrada

Incrementar salida en mayor proporción que la entrada

Disminuir la salida en forma menor que la entrada

[editar]Mejora de la productividad

La mejora de la productividad se obtiene innovando en:

Tecnología

Organización

Recursos humanos

Relaciones laborales

Condiciones de trabajo

Calidad
Otros.3

Productividad, sustentabilidad e impacto social

Según las hipótesis de la economía neoclásica, la productividad se evalúa según los factores de
producción capital y trabajo únicamente, ignorando la cantidad de recurso natural empleado. Esto
es consecuencia de la época en que el modelo fue ideado (siglo XIX), en la que no se conocían
límites a la explotación de estos recursos. Sin embargo, hoy en día la situación ha evolucionado
mucho y sabemos que cada vez estamos más cerca del agotamiento de las energías fósiles (ver
Pico petrolero) y diversas materias primas. Esto se traduce en el hecho que la huella ecológica
global de la humanidad sobrepasa la biocapacidad de la Tierra para renovar sus recursos naturales.

Así, cuando la productividad aumenta, en general, para una misma cantidad de capital y de
trabajo, la cantidad de recurso natural empleado aumenta. Esto se traduce en un efecto negativo
en términos de sustentabilidad, excepto si los recursos proceden del reciclaje.

De la misma forma, si la productividad aumenta, el número de horas trabajadas para obtener una
misma cantidad de producción disminuye, por lo que se necesitan menos trabajadores para
mantener la producción, provocando un aumento del desempleo.

[editar]Otras definiciones de productividad

Es la relación entre la producción obtenida y los recursos utilizados para obtenerla.4

Es la relación que existe entre los insumos y los productos de un sistema productivo, a menudo es
conveniente medir esta relación como el cociente de la producción entre los insumos. ‘Mayor
producción, mismos insumos, la productividad mejora’ o también se tiene que ‘Menor número de
insumos para misma producción, productividad mejora.5

Es la razón aritmética de producto a insumo, dentro de un período determinado, con la debida


consideración de calidad.6

La relación entre el producto obtenido y el sustrato consumido por unidad de tiempo [Kg m-3 s-
1].7

[editar]Productividad, crecimiento, jornada laboral, población y recursos

Véanse también: Transición demográfica, reducción de la jornada laboral y Crecimiento


económico.
El aumento de la productividad está asociado al crecimiento económico si bien los rendimientos
decrecientes afectan de manera significativa al uso de la mano de obra, tanto en su número -
población empleada- como en su dedicación -jornada de trabajo-.8

Históricamente el aumento de la productividad ha permitido la reducción de la jornada de trabajo


como un requerimiento menor de mano de obra. En países exportadores de materias primas,
habitualmente con baja productividad, se renuncia a la productividad a cambio de más población;
en países industrializados se consigue una alta productividad con escasa mano de obra lo que
promueve institucional e individualmente un mayor control del aumento de la población.9

Las causas del aumento de la productividad son consecuencia del desarrollo de la tecnología, del
aumento del denominado capital físico y la mejora del capital humano: mecanización,
industrialización, implantación de tecnologías de la información y la comunicación; de la mejora en
la gestión de recursos humanos; del aumento de la cualificación profesional y la formación de
trabajadores así como de la implantación del sistema de gestión de la calidad y la intensificación
del capital que reducen la necesidad de mano de obra intensiva.10 11 12

El economista Joseph Stiglitz considera que un aumento en las horas trabajadas como resultado
del crecimiento demográfico que no redunde en un aumento de la productividad impactará en el
nivel de vida debido a que la mayor renta no tendrá un valor real de consumo por la menor
cantidad de bienes o servicios producidos, según la fórmula (i de crec. de Producción = i de aum.
de horas trabajadas + i de aum. de productividad). En ese sentido, en un contexto de
productividad superior, para mantener niveles de crecimiento de la producción total en valores de
equilibrio, es necesario reducir la jornada, por cuanto resulta económicamente innecesario
sobrepasar dichos niveles de crecimiento estable, en concordancia con una tendencia al desarrollo
sostenible, y en un contexto de estancamiento demográfico.13

Autores como David Anisi, Guy Aznar, Alain Caillé, André Gorz, Jean-Lousi Laville, Jacques Robin,
Roger Sue, Jeremy Rifkin, consideran que hay una crisis del sistema salarial tradicional como
consecuencia del desarrollo de la sociedad tecnológica actual que han disociado el crecimiento
económico de la creación de empleo haciendo incluso compatible que una disminución del trabajo
asalariado se produzca junto a una alta productividad y crecimiento -al que actualmente
contribuye el taylorismo digital-. También deben considerarse en este contexto los límites
ecológicos y productivos de la Tierra; en este sentido Donella Meadows ha señalado que los
límites del crecimiento del planeta podrían producir un colapsos sociales y guerras climáticas.14
15

[editar]Véase también

http://es.wikipedia.org/wiki/Productividad

serie 46. http://www.eclac.org/publicaciones/xml/8/28668/LCL2657e.pdf

Eficiencia de Pareto
Para otros usos de este término, véase Pareto (desambiguación).

La eficiencia de Pareto, también conocido como óptimo de Pareto u


optimalidad de Pareto, es un concepto de la economía que tiene aplicaciones en
ingeniería y diferentes ciencias sociales. El término recibe su nombre a partir del
economista italiano Vilfredo Pareto, quien utilizó este concepto en sus estudios
sobre eficiencia económica y distribución de la renta.

Dada una asignación inicial de bienes entre un conjunto de individuos, un


cambio hacia una nueva asignación que al menos mejora la situación de un
individuo sin hacer que empeore la situación de los demás se denomina mejora de
Pareto. Una asignación se define como "Pareto eficiente" o "Pareto óptima"
cuando no pueden lograrse nuevas mejoras de Pareto.

La eficiencia de Pareto es una noción mínima de la eficiencia y no


necesariamente da por resultado una distribución socialmente deseable de los
recursos. No se pronuncia sobre la igualdad, o sobre el bienester del conjunto de
la sociedad.1 2

Contenido [ocultar]

1 Uso y consideraciones técnicas

2 Aspectos formales

2.1 Ejemplos

2.2 Formalización

3 Citas y referencias

4 Véase también
[editar]Uso y consideraciones técnicas

La definición técnica podría ser la siguiente: sea P un problema de


optimización múlti-objetivo. Se dice entonces que una solución es pareto-óptima
cuando no existe otra solución tal que mejore en un objetivo sin empeorar al
menos uno de los otros.

Es importante mantener presente que el concepto no se refiere, en


economía, a la eficiencia de producción o incluso a la distribución (intercambio y
consumo) de los bienes en general o riqueza en una sociedad sino a una
descripción de un "desideratum" general que sugiere es conveniente que no haya
derroche o beneficios no distribuidos.3 Se ha alegado que en términos
económicos más generales, "eficiencia" incluye o debe incluir aspectos tanto de
eficiencia productiva como distributiva.4 (ver eficiencia asignativa)

Se ha alegado que el concepto de eficiencia de Pareto es minimalista. No


implica ni resulta necesariamente en una distribución de recursos socialmente
deseable ni se refiere a igualdad o a un estado general de bienestar social. Solo
implica una situación que no se puede modificar sin perjudicar por lo menos a un
individuo.1 2 Adicionalmente, no implica que si algo genera o produce provecho,
comodidad, fruto o interés sin perjudicar a otro, provocará un proceso natural de
optimización hasta alcanzar el punto óptimo.

Consecuentemente se ha dicho que el criterio plantea una disyuntiva entre


eficiencia y equidad, ya que si bien resuelve el óptimo individual no resuelve el
problema del óptimo social donde no sólo es relevante la asignación de los
recursos, sino también la distribución de la renta. Adicionalmente presenta una
dificultad práctica ya que cualquier cambio político-económico sería inviable si
cualquier miembro de la sociedad se sintiera perjudicado.5
Adicionalmente Amartya Sen señala que puede haber muchas situaciones
que son eficientes en término de Pareto sin que todas sean igualmente deseables
o aceptables desde el punto de vista de la sociedad (o sus miembros).6

Aún más, pueden haber situaciones que no son óptimas de acuerdo con
Pareto pero que sin embargo son preferibles desde el punto de vista general. Por
ejemplo, esa situación hipotética en la cual el 1 % de la población poseyera el 99%
de la riqueza general y el 99% restante de la población poseyera el 1 % de la
riqueza, medidas redistributivas podrían ser vistas en general no sólo como
equitables, pero podrían tener un efecto positivo en la economía general, en la
medida que un aumento en la demanda puede incrementar la producción. Un
argumento en ese sentido es avanzado por Davis7 (ver también keynesianismo).

Como consecuencia de lo anterior se ha propuesto el concepto de "Óptimo


social"8 o "Mejor Óptimo de Pareto", que, se supone, sintetiza las preferencias de
la sociedad a través de una Función del bienestar social, incorporando
consideraciones éticas. Sin embargo, se ha aducido que no es claro cual sería el
método para determinar tal "preferencia social". Consecuentemente Kenneth
Arrow plantea dudas sobre la vialidad del proyecto.9 En la otra mano Sen
argumenta que las preferencias individuales son similares en un cierto sentido:
hay una preferencia por el crecimiento económico, uso efectivo de recursos,
distribución equitativa de los productos y otros beneficios, etc.10

Sen propone una formulación para solucionar de manera consistente la


imposibilidad planteada por Arrow; es decir, sugiere un camino coherente y
satisfactorio para deducir las preferencias de la sociedad a través de las
preferencias individuales; esto le permite encontrar el estado social resultante de
las elecciones colectivas, específicamente, le permite ordenar y evaluar estados
sociales a partir de la construcción de indicadores de bienestar, los cuales
requieren necesariamente de comparaciones interpersonales para estudiar las
consecuencias distributivas (pobreza, desigualdad, etc.) de determinados tipos de
sociedad.11
Otra alternativa es la propuesta de Abba Lerner, quien sugirió utilizar
eficiencia distributiva — la cual se mide en relación a la eficiencia con la cual
aquellos que necesitan los bienes y servicios los reciben12 Lerner argumenta que
a la mayor eficiencia de distribución, el mayor bienestar general. Pero esa mejor
distribución de bienes y servicios implica a su vez una mejor distribución de los
medios de acceso a tales bienes y servicios en la sociedad, o, más formalmente:
“asumiendo que una cantidad fija de ingreso, una función social de bienestar
cóncava, funciones individuales de bienestar también de tipo cóncavo, y que estas
se distribuyen en forma equiprobabilistica entre los miembros de la sociedad, la
maximización de la esperanza matemática del bienestar de la sociedad se alcanza
sólo cuando el ingreso se distribuye de manera igualitaria. (Una demostración de
este teorema se encuentra en Sen, A.K. Sobre la desigualdad económica. Editorial
Crítica. (1979).”13 (ver también Discusión en teoremas fundamentales de la
economía del bienestar )

Bajo ciertas condiciones idealizadas se puede mostrar que un sistema de


mercado libre lleva a resultados que son eficientes de acuerdo con Pareto. (ver el
primero de los teoremas fundamentales de la economía del bienestar). Sin
embargo ese resultado no refleja realmente una situación económica real, dado
que las condiciones que asume son demasiado restrictivas. El teorema asume que
hay mercados -perfectamente competitivos y en equilibrio- para todos los bienes
posibles, que los costos de transacciones son negligibles, que no hay
externalidades y los participantes poseen información perfecta. Se ha demostrado
(Teorema de Greenwald-Stiglitz14 ) que en la ausencia de tales condiciones, los
resultados son ineficientes de acuerdo con Pareto.

Aspectos formales

La formalización de la propuesta de Pareto ha permitido que tenga


aplicación en las áreas de investigación operativa y teoría de juegos. Sus
aplicaciones son múltiples en toma de decisiones, en entornos de optimización
con objetivos múltiples y, en general, análisis de coste-beneficio.

Ejemplo de Frontera de Pareto. Los cuadrados representan posibles


soluciones o decisiones (valores menores son preferidos) La opción o solución C
no esta en la Frontera de Pareto dado que es preferido (dominado) por A y B,
Esos a su vez no son dominados por ningún otro, consecuentemente están en la
frontera.

Desde este punto de vista, el concepto se utiliza a fin de analizar las


posibles opciones óptimas de un individuo dada una variedad de objetivos o
deseos y uno o varios criterios de evaluación. Dado un “universo” de alternativas
se busca determinar el conjunto que son eficientes de acuerdo con Pareto (es
decir, aquellas alternativas que satisfacen la condición de no poder satisfacer
mejor uno de esos deseos u objetivos sin empeorar algún otro). Ese conjunto de
alternativas óptimas establece un “conjunto de Pareto” o la “Frontera de Pareto”.
El estudio de las soluciones en la frontera permite a los diseñadores analizar las
posibles alternativas dentro de los parámetros establecidos, sin tener que analizar
la totalidad de posibles soluciones.

Ejemplos

Para ilustrar claramente su fundamento, proponemos el siguiente ejemplo:

En el mercado automovilístico disponemos de múltiples vehículos para


adquirir. Cada vehículo dispone de ciertas características técnicas y de un precio,
este último normalmente relacionado con su calidad, aunque no siempre es así.
Ante una persona que va a comprar un coche, caben en principio dos
posibilidades:

1) Que la persona tenga dinero de sobra, es decir, que desee adquirir el


vehículo de mayor calidad -definido de acuerdo con cualquier criterio- sin tener en
cuenta el precio. En este caso estaríamos ante un problema mono-objetivo, es
decir, el objetivo único es encontrar el vehículo de más prestaciones, por ejemplo
un automóvil deportivo o uno de lujo.

2) Que la persona tenga un presupuesto ajustado. En este caso, aparte de


las prestaciones también considerará el precio. Estamos ante un problema multi-
objetivo (en este caso con 2 objetivos). Ante esta situación cabe una pregunta.
¿Cuál es el mejor vehículo para comprar?. La respuesta es que no hay un solo
vehículo que se considere el mejor. Un deportivo será el que dará mejores
prestaciones, pero será también el más caro (el mejor en el objetivo prestaciones y
el peor en el objetivo precio). Un vehículo poco potente puede ser el que menos
prestaciones ofrezca, pero el que mejor precio tenga (el peor en el objetivo
prestaciones y el mejor en el objetivo precio). Así pues no podemos decir que uno
sea mejor que el otro. (la frontera llega a ser una Curva de indiferencia).

En esa situación vale considerar criterios adicionales: en adicion a un


posible deseo principal de coste adecuado y transporte personal (por ejemplo
proveer transporte conveniente al trabajo), desea la persona transportar, por lo
menos ocasionalmente, otros en el coche? (por ejemplo, su familia). Será la
función del coche, en adicion a satisfacer el deseo de velocidad o comodidad,
demostrar su éxito profesional?. O es simplemente ir al trabajo -en cuyo caso un
coche económico, fácil de aparcar y con pocos costes adicionales, podría ser más
adecuado, etc.

El examen de esas posibles opciones -dentro de la frontera o conjunto


establecido por aquellas soluciones que son coches -a diferencia de motocicletas
o helicópteros, etc- y tienen precios aceptables para la persona permiten
establecer la ventajas y desventajas que esos coches particulares poseen desde
el punto de vista de esos criterios adicionales. Es decir, permiten establecer cual
es el coche que maximiza la obtención de beneficios para esa persona.

Así pues se dice que un coche, es una solución pareto-óptima cuando no


existe otro coche, , tal que tenga un mejor precio que y además ofrezca mayores
prestaciones.

Es por eso por lo que interesa disponer, no de una solución, sino de varias,
para que a la hora de tomar decisiones éstas contemplen todas las soluciones
pareto-óptimas posibles.

Formalización

A continuación se definen los conceptos de dominio y optimización de


Pareto, aplicados a un problema de minimización; la extensión al caso de un
problema de maximización es trivial.

Dominancia de Pareto: Dado un vector, se dice que domina a otro vector si


y sólo si:

Optimalidad de Pareto: Una solución se dice que es Pareto-óptima si y sólo


si no existe otro vector tal que domine a .

En otras palabras, la definición anterior dice que el punto es un óptimo de


Pareto si no existe un vector que haga mejorar alguno de los objetivos —respecto
a los valores obtenidos para — sin que empeore de forma simultánea alguno de
los otros. En general, la solución en el sentido de Pareto al problema de
optimización multiobjetivo no será única: la solución estará formada por el conjunto
de todos los vectores no dominados, a los que se conoce con el nombre de
conjunto de no dominados o frente de Pareto.

Figura 1: Frente de Pareto de una función con dos objetivos

En la figura 1 se representa, con trazo grueso, el frente de Pareto de una


función con 2 objetivos. El área coloreada T representa la imagen de dicha función
objetivo. Se puede observar que no existe ningún punto perteneciente a T que
mejore en el sentido de Pareto, a algún punto del Frente: eligiendo un punto de T
de forma arbitraria, por ejemplo , se puede trazar la vertical hasta obtener el punto
de corte con el Frente de Pareto, en este caso ; dicho punto de corte siempre
tendrá el mismo valor de y un valor mejor de . También se puede observar que
para 2 puntos cualesquiera del Frente de Pareto, nunca habrá uno que mejore de
forma simultánea los dos objetivos respecto al otro punto. Cogiendo por ejemplo
los puntos y , se observa que para mejora , pero a costa de empeorar (se está
considerando un caso de minimización).

En análisis económico se denomina óptimo de Pareto a aquel punto de


equilibrio en el que ninguno de los agentes afectados podrá mejorar su situación
sin reducir el bienestar de cualquiera de los otros agentes. Por tanto, mientras que
uno de los individuos incluidos en el sistema de distribución, producción o
consumo pueda mejorar su situación sin perjudicar a otro nos encontraremos en
situaciones no óptimas en el sentido paretiano. El óptimo paretiano no es sensible
a los desequilibrios e injusticias en la asignación de recursos, factores, bienes y
servicios, o en la propiedad de éstos, ya que una situación en la que se distribuyan
10 unidades de un bien para su consumo entre dos individuos permite obtener 10
óptimos distintos de Pareto con independencia de la justicia de tal asignación.
Serían óptimos de Pareto tanto una distribución del tipo 10 a 0, como otra del tipo
5 a 5, ya que una vez asigandos en ambos casos, para mejorar la situación de un
individuo irremediablemente se empeoraría la situación del otro al tener que ceder
una de las unidades del bien o servicio (aunque el primero parta de 0 y el último
de 10).

[editar]Citas y referencias

↑ a b Barr, N. (2004). Economics of the welfare state. Nueva York, Oxford University Press (EEUU).

↑ a b Sen, A. (1993). Markets and freedom: Achievements and limitations of the market
mechanism in promoting individual freedoms. Oxford Economic Papers, 45(4), 519–541.

↑ Por ejemplo Enrique A. Bour escrive: "Por consiguiente, una situación es considerada Pareto no
óptima si es posible mejorar la situación de alguien sin empeorar la situación de nadie. Este
concepto es razonable como concepto de "eficiencia" pero insuficiente como concepto de
"óptimo". Una economía puede encontrarse en una situación Pareto-óptima pero completamente
desagradable desde el punto de vista de casi cualquier juicio ético. Es mejor considerar a la
optimalidad en sentido de Pareto como un término descriptivo (algunos economistas hablan en su
lugar de ausencia de derroche o de excedente distribuible) más que normativo. Una nota
importante adicional es que la optimalidad de Pareto es una noción de equilibrio general que
depende de cuáles son las alternativas incluídas. Por ejemplo, dos países pueden registrar
asignaciones Pareto-óptimas pero si se permite el comercio entre ambos la asignación general ya
no es Pareto-óptima." en Eficiencia y Bienestar

↑ ver, por ejemplo: eficiencia económica

↑ Universidad de los Andes: Tema XI: Producción publica y bienestar

↑ A. Sen en, por ejemplo: “Sobre ética y economía.” - Alianza Editorial, S.A (2003)

↑ Davis, Donald. op. cit

↑ Abram Bergson: «A reformulation of certain aspects of welfare economics», en Quarterly


Journal of Economics, vol. 66 (1938),
↑ Por ejemplo: Miguel Ángel Galindo Martín: Diccionario de economía aplicada: política
económica, economía mundial

↑ Sen AK Growth Economics - Penguin, 1970, cap 10.

↑ Ver, por ejemplo: Andrés Fernando Casas, Darwin Cortés, Luis Fernando Gamboa: Desarrollo,
bienestar y comparaciones interpersonales.

↑ Lerner, Abba: Economía del Control. - Fondo de Cultura Económica (1951)

↑ José Luis Estrada López, Angel Escobar Hernández, Oscar Perea García: acceso parcial en Ética y
economía: desafíos del mundo contemporáneo Plaza y Valdes, (1999)

↑ «Externalities in economies with imperfect information and incomplete markets». Quarterly


Journal of Economics 101 (2): pp. 229–264. 1986. doi:10.2307/1891114

Esta página fue modificada por última vez el 14 ago 2012, a las 03:13.

NUMEROS INDICES

Un número índice mide qué tanto una variable ha cambiado con el tiempo.

Mide la variación relativa entre las variables económicas: Variaciones en los


precios, en los salarios, en los ingresos, etc.

Se calculan para 2 períodos de una serie de tiempo o para todos los


períodos de una serie de tiempo con respecto a un período fijo llamado período
base.

¿Porqué usar Números Indices?


Pueden utilizarse en diferentes contextos.

Un índice es una forma conveniente de expresar un cambio en un grupo


heterogéneo de elementos. Por ejemplo, el IPC comprende mas de 50 artículos. El
usar el IPC permite conocer el cambio global de precios al consumidor.

La conversión de los datos a índices también facilita la estimación de la


tendencia en una serie compuesta por números muy grandes.

Ejemplo 1:

En resumen, algunas razones por las cuales se usan los números índices :

1º. Permite comparar dos o mas series de tiempo que tienen diferentes
unidades de medida.

2º. Se pueden reducir números de magnitud considerable a cantidades


manejables.
3º. Permiten comparar cambios en la producción de un conjunto de
artículos, los que no pueden expresarse en una misma unidad de medida.

TIPOS DE NUMEROS INDICES

- Índice de precios : IPC, IPP o IPM

- Índice de cantidad (o volumen): Índice de volumen de exportación

Índice de Valor : IGB, ISB, Dow Jones (Cotización de acciones en la Bolsa


de Valores de NY)

Indices Especiales : Indice de Precio de las Principales exportaciones


tradicionales,

Indice de productividad, Indice del comercio, etc.

CALCULO DE NUMEROS INDICES


La construcción y cálculo de los números índices nos presenta los
siguientes problemas:

Existe dificultad para hallar datos adecuados para calcular un índice. Los
elementos incluídos en un índice responden a un interés o pregunta en particular.

Si existen cambios sustanciales en los componentes del índice, estos ya no


son bien comparables: Los pesos seleccionados deberían representar la
importancia relativa de los diferentes elementos. Lo que resulta apropiado en un
período puede volverse inapropiado en un lapso muy corto.

Una ponderación no apropiada de factores puede distorsionar un índices:


Debe seleccionarse el período base en forma correcta. El período “base” debe ser
un período “normal” (que no corresponda ni a un pico, ni a una depresión).

El cálculo considera 2 métodos para elaborar índices : El No ponderado y El


Ponderado

(1) INDICES NO PONDERADOS O INDICES SIMPLES


1.1.- Indice Simple de Precios o Precio relativo (Ip)

Mide la variación en el precio de un solo artículo en el período dado (t) con


respecto al período base (o)

Ip = Pt x 100

Po

1.2.- Indice Simple de Cantidades o Cantidad relativa (Iq)

Iq = qt x 100 qo = Cantidad del bien en el período dado

qo qt = Cantidad del bien en el período base

Ejemplo 2:
(2) INDICES COMPUESTOS (Agregados, Ponderados)

2.1.- Indices agregados simples de precios y cantidades.

P= Pti Q = Qti

Poi Qoi

Desventaja del índice : No considera ponderaciones ni medidas en distintas

Unidades

Indices alternativos : Pp = (Pti/ Poi) Qp =


(Qti/Qoi)

nn
Desventaja : No considera ni ponderaciones, ni unidades.

2.2.- Indices Ponderados de Precios y Cantidades: Laspeyres y Paasche

Difieren sólo con respecto al precio (o cantidad) usado para la ponderación

Un índice de cantidad, por ejemplo, se usa a menudo para medir


mercancías que están sujetas a una variación considerable de precios. Por lo que
utilizamos precios o valores como pesos.

2.2.1. Indice de Precio de Laspeyres

Pb = pt qo x 100

po qo

Pondera con las cantidades del año base (o)


Supone que no cambia los hábitos de consumo. Sólo fluctúa el precio

2.2.2. Indice de Precio de Paasche

Pt = pt qt x 100

poqt

Usa ponderaciones de los años actuales. Osea pondera con las cantidades
del año dado (t)

Necesita actualizarse el consumo cada año; por lo que el de Laspeyres se


usa es el más usado.

2.2.3. Indice de Cantidad de Laspeyres

Qb = po qt x 100
po qo

Pondera con los precios del año base(o)

Supone que sólo fluctúan las cantidades

Ejemplo 3:

(3) INDICE DE VALOR

Se trata de un índice agregado simple.

Mide los cambios generales en el valor total de alguna variable. Como el


valor de este índice está determinado tanto por el precio como por la cantidad, un
índice de valor mide los efectos combinados de los cambios de precios y cantidad.
Es útil para medir cambios globales.
V= pt qt x 100

poqo

Ejemplo 4:

(Sigue (4) indice de productividad)

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