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Resumen

Perspectiva endogenista e histórico critica del trabajo social

Laura Valentina Beltrán Prieto

ID: 685344

A lo Largo se ha tendido a encasillar y categorizar el trabajo social; ya sea bajo el título de


profesión o disciplina. Y bajo dos aspectos importantes como lo son externalismo y el
internalismo.

Del mismo modo desde años atrás ha existido y hemos estado rodeados de actos
filantrópicos, benéficos y de voluntariado. Por lo cual parte de la labor realizada por los
trabajadores sociales ha sido naturalizada a lo largo de los años, por la misma razón han
surgido diversos cuestionamientos acerca de la comprensión del trabajo social como una
profesión o una disciplina. En aras de responder e interpretar el papel del trabajo social a lo
largo de la historia y en la actualidad existen dos posturas la endogenista y la histórico
critica; la primera surge a partir de 1965 y la histórico critica a mediados de la década del
80 específicamente en Brasil.

Según la perspectiva endogenista el papel del trabajo social sigue siendo de carácter
caritativo y filantrópico solo que ahora se ha tenido en cuenta una serie de técnicas
aprendidas y aplicadas a lo largo de la historia y se institucionaliza y se abre un espacio en
las distintas universidades y facultades de ciencias sociales para su aprendizaje. Según esta
perspectiva el papel del trabajo social se basa en reproducir y respaldar la ideología política
y las normas vigentes que pertenecen a la realidad emergente del momento, más que
cambiar y transformarse siempre está evolucionando, pero desde un mismo punto de
partida y con las mismas raíces siendo conscientes que la sociedad cambia y evoluciona
todo el tiempo gracias al paso de nuevas generaciones, nuevos puntos de vista y nuevos
descubrimientos a nivel científico.

Siendo agentes coercitivos, que se encargan de integrar y relacionar a las personas con las
nuevas normativas y beneficios que tiene el estado para las personas. Por esta razón,
también se dice que no existe una definición particular y concreta del papel del trabajador
social ya que este se desenvuelve en múltiples campos de acción según el panorama
político. Generando un sentido de identidad y continuidad en relación con la primeras
prácticas de la profesión (filantropía y caridad), como lo mencione en un principio existen
dos temáticas importantes que se relacionan respectivamente con cada postura, en este caso
el internalismo avala y se relaciona con ese modelo continuista y evolutivo del
endogenismo, dando a entender que para intervenir en la comunidad no es necesario tener
en cuenta o contextualizarse con sucesos externos al presente o a la situación geográfica y
particular si no que, la problemática misma arroja todos los elementos para ser tratada y es
el único objeto de estudio. Esta postura se presenta como una solución inmediata e
instantánea pero no definitiva ya que es necesario evaluar el problema a fondo y sopesar
todo tipo de perspectivas para llegar a una solución efectiva. Otorgándole una autonomía e
independencia del análisis y vincula miento histórico a la hora de intervenir.

Al momento en que se categoriza (como se ha intentado hacer al pasar el tiempo) el trabajo


social dentro de las ciencias sociales se liga y ata de una manera inconsciente la labor del
trabajador en un rol netamente endogenista ya que la ciencias naturales dentro de su
concepción positivista promueve la naturalización de la realidad social haciendo que las
personas y más que todos los trabajadores encuentren innecesario el cuestionamiento y
constante critica de la realidad, dejando de lado preguntas como el ¿Por qué? ¿Para qué? Si
no acudiendo a soluciones más prácticas e inmediatas que pude que ralenticen o enmienden
una contrariedad pero detiene la construcción social.

Por otro lado la postura histórica crítica como su nombre lo dice es un referente
investigativo en que culturas pasadas, costumbres y todo tipo de interacción social y
consecuente con el pueblo es el resultado de nuestra realidad y nuestras problemáticas y es
indispensable retomar todos estos aspectos para poder abordar e intervenir en la
comunidad. Teniendo esto en cuenta existió una clara ruptura a nivel histórico para pensar
de esta manera y tratar de abarcar un panorama más global. En este caso esta postura se
relaciona con el externalismo y bajo este aspecto se enfoca en modificar las condiciones
que se han identificado a través de la historia y que son causantes de los problemas.

Como conclusión ambos textos nos dan a entender la necesidad que tiene el trabajo social
en cuanto a un equilibrio en materia de inserción de antiguos instrumentos de intervención
social pero con aun más demanda una postura critica y sensible ante los cambios contantes
de nuestra realidad, de la realidad de otras personas y de los factores que incidieron y
provocaron que actualmente vivamos bajo estas condiciones. Sustentándose en una base
científica para interpretar la realidad y pese a que busca fundamentarse y apoyarse bajo la
legitimidad de una ciencia no se debe dejar de lado el estrecho vínculo que se tiene con los
saber preconcebidos y adquiridos como personas a la hora de investigar, intervenir e
interpretar situaciones siempre procurando poner todos los conocimientos y campos del
saber en función de la sociedad, solo así se estará cumpliendo al labor de una profesión.