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Universidad de Guadalajara

Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías


Toxicología General
Ciclo 2016-A

Tratamiento de intoxicaciones y
análisis químico toxicológico

Díaz Velasco Maricela


Sección D03
Profesor: Serrano Niño Julio Cesar

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Índice

Unidad 8. Tratamiento de intoxicaciones.


- Primeros auxilios.
- Tratamiento médico cualificado.
- Intensificación clínica de las medidas de urgencias.
- Emesis y lavados gástricos.
- Eliminación.
- Diuresis.
- Hemodialisis
- Otros.
- Tratamiento específico.
- Tratamiento sintomático.

Unidad 9. Análisis químico toxicológico.


- El toxicólogo como analista.
- Naturaleza de la muestra.
- Cantidades requeridas.
- Condiciones de envío.
- Tratamiento de la muestra.
- El reporte de un Analista Químico Toxicólogo.
- Interpretación del Analista Toxicólogo.
- Determinación en toxicología clínica.
- Determinación en toxicología forense.
- Análisis sistemático de un xenobiótico desconocido.
- Métodos analíticos empleados en la identificación y separación de
xenobióticos volátiles.
- Métodos analíticos empleados en la identificación y separación de
xenobióticos metálicos.
- Métodos analíticos empleados en la identificación y separación de drogas
extraídos por solventes orgánicos.
- Normatividad

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UNIDAD 8. TRATAMIENTO DE INTOXICACIONES.

Una intoxicación es la reacción del organismo a la entrada de cualquier sustancia


tóxica que causa lesión o enfermedad y en ocasiones la muerte. El grado de
toxicidad varía según la edad, sexo, estado nutricional, vías de penetración y
concentración del toxico.
Un tóxico es cualquier sustancia sólida, líquida o gaseosa que en una
concentración determinada puede dañar a los seres vivos.

PRIMEROS AUXILIOS.
Se entiende por «primeros auxilios» la ayuda que se presta inmediatamente en
caso de emergencia médica. Su aplicación inmediata puede evitar una
intoxicación grave y salvar la vida del paciente. Cuando cesan la respiración y el
pulso, la víctima muere en pocos minutos si no se le aplican inmediatamente los
primeros auxilios.

Primeros auxilios en caso de intoxicación


1. Compruebe si el paciente está consciente.
2. Asegúrese de que una tercera persona active el sistema de emergencia
médica local.
3. Compruebe si respira.
4. Asegúrese de que la garganta no está obstruida con la lengua o algún
cuerpo extraño. Si es así desobstrúyala removiendo el cuerpo extraño y
aspirando secreciones.
5. Si continua con trastornos, practíquele la respiración de boca a boca.
6. Compruebe si el corazón late.
7. Si el corazón late, pero el paciente no respira todavía, prosiga la respiración
de boca a boca.
8. Si el corazón no late, practique un masaje cardíaco.
9. Si el paciente respira pero está inconsciente, póngale de lado en posición
de recuperación.
10. En caso de convulsiones, aplique los primeros auxilios correspondientes
(Colocarlo de lado, aflojarle la ropa no introducir nada en la boca ni intentar
abrirla).
11. Elimine cualquier producto químico que pueda haber en los ojos.
12. Despoje al paciente de la ropa contaminada y lávele la piel y el pelo para
eliminar cualquier producto químico.
13. En caso de mordeduras y picaduras venenosas, aplique los primeros
auxilios correspondientes. (No cortar más la herida, no chupar el veneno,
no apretar un vendaje apretado, colocarlo de lado y trasladar a un hospital

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TRATAMIENTO MÉDICO CUALIFICADO.
La asistencia clínica del paciente intoxicado presenta unas características
marcadamente diferenciales de las de cualquier otro individuo afecto de una
enfermedad aguda o crónica.
En líneas generales, podemos decir que las bases del tratamiento médico al
intoxicado son:
1. Vigilancia y terapéutica intensiva para control y mantenimiento de las
funciones respiratoria y circulatoria.
2. Diagnóstico clínico y analítico de la intoxicación y su etiología.
3. Intensificación clínica de las medidas de la primera urgencia o socorrista.
4. Tratamiento específico y antidótico.
5. Tratamiento sintomático.
6. Vigilancia y control después de la recuperación aparente.
INTENSIFICACIÓN CLÍNICA DE LAS MEDIDAS DE URGENCIAS.
Emesis y lavados gástricos:
Cuando se sospecha que se ingirió una cantidad considerable de tóxico, y si el
individuo no vomitó o se estima que lo hizo insuficientemente, y no han
transcurrido 6 horas desde la ingestión, el enfermo está asintomático. y las
funciones vitales aseguradas, se induce el vómito (con jarabe de ipecacuana o
inyección intramuscular de apomorfina); o se efectúa un lavado gástrico (Se
realiza introduciendo una sonda por vía nasal hasta el estómago, se aspira el
contenido gástrico y seguidamente se pueden añadir al agua sustancias
adsorbentes o neutralizantes, que también se extraen, y finalmente se deja en el
estómago disolución de sulfato magnésico.
Eliminación:
Para ayudar al organismo a expulsar a los tóxicos se aplican varias técnicas
clínicas de eliminación forzada o intensiva.
- DIURESIS: Debe efectuarse bajo estricto control cardiológico, de electrólitos y de
equilibrio acido-básico. Se administran diuréticos o infusión de manitol o sueros de
pH neutro, alcalino o ácido, según el caso.
- HEMODIÁLISIS: Está especialmente indicado cuando hay fallo renal, hepático o
cardiaco. Consiste en establecer una toma de sangre de una vena, y hacerla
pasar por un circuito de membrana semipermeable, al otro lado de la cual circula
un líquido isotónico con el plasma, por lo que sólo dializará de éste las sustancias
extrañas o en excesiva concentración; finalmente, se reintegra la sangre a la
misma u otra vena.

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- HEMOFILTRACIÓN. Una variante de la hemodiálisis es la hemofiltración, en que
se hace pasar la sangre sobre una membrana de fibra con poros de 20.000-
30.000 daltons, que permite separar sustancias con peso molecular más alto que
las que se eliminan por hemodiálisis.
- PLASMAFÉRESIS. Por centrifugación se separan el plasma y los elementos
formes, descartando el plasma que se sustituye por otro nuevo, para recomponer
la sangre y reinyectarla. Por ello su utilidad es independiente del peso molecular,
polaridad o unión a proteínas del tóxico.
TRATAMIENTO ESPECÍFICO.
Intoxicación por humo:
El humo es una suspensión de pequeñas partículas en un gas caliente. Puede
producir lesiones por dos mecanismos: Uno por que los gases están calientes y
producen quemaduras y o inflamación en la mucosa de las vías respiratorias altas.
Dos porque el humo contiene gases tóxicos como CO, benceno, etc. que pueden
producir irritación e inflamación de las vías respiratorias y edema de pulmón. Los
dos mecanismos anteriores pueden producir insuficiencia respiratoria y asfixia.
Primeros auxilios:
 Un pañuelo mojado con agua sobre la cara protege relativamente de las
quemaduras y filtra las partículas en suspensión, pero es inefectivo contra
la inhalación de otros gases tóxicos que se producen en los incendios.
 En las intoxicaciones leves, beber leche puede aliviar la irritación de la
garganta y la afonía.
En intoxicaciones graves:
 Mantener abierta la vía aérea. Respiración artificial si es necesario.
 Evacuar a un centro hospitalario en posición semisentada para no aumentar
la inflamación de las vías aéreas o el edema de pulmón.

Intoxicación Alimentaria:
Es una de las intoxicaciones más frecuentes y aparece al consumir alimentos
tóxicos, contaminados o en mal estado.
Los alimentos que más frecuentemente producen intoxicaciones son: Huevos y
derivados; Conservas; Pescados y mariscos; Embutidos.
Primeros auxilios:
 Provocar el vómito si la comida ha sido reciente (menos de dos horas).
 Dieta absoluta al menos durante 24 horas.
 Tratamiento general de la diarrea.

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Intoxicación por insecticidas:
Puede ser producida por el consumo de frutas y verduras sin lavar. Los
insecticidas que causan más intoxicaciones son los Organofosforados, usados en
agricultura y jardinería. No sólo se produce la intoxicación por los alimentos
contaminados, sino también en el personal que los aplica, por contacto con la piel
o por inhalación de las pulverizaciones.
Primeros auxilios:
 Si se trata de ingestión, provocar vómito.
 Si ha sido por contacto, deberá lavarse la pile con agua y jabón, se deben
enjuagar la boca y los ojos.
 Vigilancia de la respiración y demás signos vitales.
 Traslado a un centro asistencial.

TRATAMIENTO SINTOMÁTICO.
Tratamiento a los efectos que causa el tóxico: posición anti-shock, reanimación
cardio-pulmonar, etc.
Posición anti-shock:
 Aflojarle las ropas u objetos que opriman su cuello, pecho o cintura.
 Posición anti-shock, tumbado sobre la espalda con las piernas elevadas no
más de 45º.
 Evitar pérdidas de calor.
 Insistir en el control de la hemorragia.
 Traslado a un centro sanitario, vigilando las constantes vitales.

Reanimación cardio-pulmonar:
MASAJE CARDIACO EXTERNO: Consiste en comprimir el corazón entre el
esternón y la columna vertebral cargando nuestro peso sobre el tercio inferior del
esternón de la víctima. Para localizar este punto con exactitud seguiremos con los
dedos de una de nuestras manos el borde inferior de las costillas en dirección al
esternón, y en la zona central del pecho chocaremos con la punta cartilaginosa del
esternón (apófisis xifoides); en este punto pondremos 2 o 3 dedos de la otra mano
en dirección a la cabeza y en este nuevo punto colocaremos el talón de la primera

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mano. Esta es la zona donde realizaremos las compresiones, quedando
completamente desnuda y especialmente si existen sujetadores con aros
metálicos.
Para ello, sin apoyar ni la palma de la mano ni los dedos sobre la víctima,
pondremos la otra mano sobre la primera (mejor entrelazando los dedos) y con los
brazos rectos y perpendiculares al pecho de la víctima dejaremos caer nuestro
peso con el fin de hacer descender el tórax unos centímetros.
Las compresiones serán secas y rítmicas en número de 15, posteriormente
volveremos a dar dos insuflaciones rápidas y de nuevo 15 masajes externos.

 BOCA A BOCA: Consiste en introducir en los pulmones de la víctima el aire


contenido en nuestra boca, faringe, laringe, tráquea y bronquios antes de que
quede viciado por nuestra propia respiración.
Manteniendo el cuello de la víctima en extensión, pegaremos nuestros labios
herméticamente alrededor de la boca de la víctima mientras pinzamos su nariz con
los dedos índice y pulgar de la mano que mantenemos en la frente; le
insuflaremos el aire con fuerza moderada durante no más de dos segundos a la
vez que miramos su tórax y abdomen y nos aseguramos de que lo que sube es el
tórax.
Si al insuflar vemos subir el abdomen es síntoma de que el aire pasa al estómago
en vez de los pulmones.

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UNIDAD 9. ANÁLISIS QUÍMICO TOXICOLÓGICO.

El análisis Químico toxicológico es el conjunto de procesos analíticos que tienen


por objeto el aislamiento, identificación y determinación cuantitativa de los tóxicos
tanto en seres vivos o inhertes con el fin de permitir el diagnóstico de la
intoxicación.
Unas veces la sustancia problema puede ser un líquido orgánico (sangre, orina,
saliva) o porciones de tejidos (hígado, riñón, cerebro, uñas, pelos) en los que se
debe buscar la presencia de un producto exógeno (xenobiótico) con el objeto de
informar a los tribunales de justicia (toxicología judicial) o para establecer el
diagnóstico y controlar el curso terapéutico (toxicología clínica). Otras veces, la
muestra problema suele ser un comprimido medicamentoso, restos vegetales,
residuos en una taza, vaso o botella.

EL TOXICÓLOGO COMO ANALISTA.


Los tóxicos que se pueden investigar incluyen diversos analitos y sus metabolitos.
Se podrían citar: gases, drogas, solventes, plaguicidas, sales metálicas, líquidos
corrosivos (ácidos, álcalis), toxinas naturales, entre otros. En ocasiones, es posible
orientarse a determinado analito, basados en la historia clínica.
Pueden realizarse ensayos simples utilizando los procedimientos descriptos en
las monografías. Sin embargo, ante la ausencia de manifestaciones clínicas u otra
clara evidencia del tóxico involucrado el analista realizará una serie de
procedimientos denominados de screening.
Por otro lado, es aconsejable realizar pruebas de rutina considerando que la
evidencia circunstancial del tóxico puede ser engañosa. Un resultado positivo no
debe descartar la presencia de otros compuestos no sospechados
NATURALEZA DE LA MUESTRA.
Una extensa variedad de clases de muestras exige que el abordaje del análisis
toxicológico adquiera muy diferentes características. Ello también obliga a
seleccionar adecuadamente las muestras, prepararlas y acondicionarlas
apropiadamente y remitirlas al laboratorio de forma que no pierdan utilidad para el
fin que se las destina.
 MUESTRAS HEMÁTICAS. Dado que los xenobióticos son distribuidos por
la sangre a todos los tejidos, la concentración sanguínea suele ser (aunque
no siempre) un indicador de la impregnación tisular y de la afectación.

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 ORINA. Es una matriz fácil de trabajar, con pocas interferencias, pero
muchos xenobióticos se excretan mal por esta vía, por lo que el análisis
puede o no ser representativo.
 CONTENIDO GÁSTRICO, LÍQUIDO DE LAVADO GÁSTRICO O VÓMITOS.
No presentan demasiados inconvenientes prácticos, y su análisis puede ser
rápido por ser fácil la separación del xenobiótico. Pero los resultados no son
representativos de la intoxicación porque se refieren a xenobiótico no
absorbido.
 VÍSCERAS. El hígado, seguido del riñón y el cerebro, son los órganos que
más xenobióticos acumulan, por lo que se prefieren como muestras
analíticas.

Cantidades requeridas y condiciones de envío


Las muestras para el análisis toxicológico deben ser claramente rotuladas, con el
nombre del paciente, el día, la hora de recolección y la naturaleza de la muestra
(ejemplo: suero, plasma, lavado gástrico, orina, etc.)
Dependiendo del compuesto que se va a determinar se deben tomar diferentes
medidas, en el siguiente cuadro se puede observar algunos ejemplos.

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Tratamiento de la muestra.
En algunas muestras es necesario hacer un pre-tratamiento y llevar a cabo
procesos como:
 Homogeneización.
 Desproteinización.
 Hidrólisis de conjugados.
 Evaporación y derivatización de los extractos.
 Descontaminación.
 Extracción.
 Purificación.
 Ajuste de pH.
 Precipitación.

EL REPORTE DE UN ANALÍSTA QUÍMICO TOXICOLÓGICO.


Los resultados de todos los analistas deben documentarse en su totalidad. Éste
registro debe contener toda la información necesaria para identificar el caso y su
fuente, una lista de especímenes analizados, las sustancias o grupos de
sustancias investigadas, debe contener todos los resultados de los ensayos y los
métodos analizados y deben llevar la firma del individuo que tiene la
responsabilidad de su contenido.
Los resultados finales tienen que estar establecidos claramente y caracterizados
por el correspondiente grado de certeza. El informé se terminará con la
interpretación del significado de los resultados para el propósito del análisis.

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Debido a que los resultados son confidenciales, deberán de tomarse todas las
precauciones para asegurar que solamente la persona autorizada reciba la
información. Cada laboratorio formula su propia regulación para la retención y
liberación de la información.

INTERPRETACIÓN DEL ANALÍSTA TOXICOLÓGICO.


El resultado que proporciona un análisis toxicológico no puede ser considerado,
absoluto. Por un lado, se presenta la eventualidad de que en el laboratorio no se
logre detectar el agente etiológico de una intoxicación; ello puede deberse a dos
causas fundamentales:
 DEFECTOS OPERATORIOS: con escasa recuperación del tóxico, por mala
técnica extractiva, insuficiente separación de su unión con las proteínas, por
excesivas pérdidas en los procesos de purificación o por descomposición
del producto.
 DESAPARICIÓN DEL TÓXICO DEL CUERPO DEL INTOXICADO: antes de
que se extraiga la muestra orgánica. Normalmente, se cree que el individuo
está recuperado cuando consigue eliminar o excretar el tóxico, pero esto no
es siempre cierto, un individuo puede morir por intoxicación después de
haber eliminado el tóxico, como consecuencia de las lesiones que le
produjo.

Por otro lado, y desde un punto de vista cuantitativo, se pueden observar


numerosas discordancias entre las concentraciones del tóxico en sangre y orina
de un enfermo y su sintomatología clínica, esto puede ser causado por:
 DIFERENTE SENSIBILIDAD DE LOS RECEPTORES, por causa genética,
adquirida (tolerancia), o circunstancial.
 DISTINTA CAPACIDAD DE LAS PROTEÍNAS PLASMÁTICAS, para retener
los fármacos que transportan; por esta razón a mayor cantidad de producto
libre habrá mayor respuesta.
 ADAPTACIÓN METABÓLICA, que no sólo produce tolerancia para eliminar
antes una dosis sino que también puede desviar la síntesis de metabolitos
hacia otros más o menos tóxicos.
 ACCIÓN DE MÁS DE UN FÁRMACO que, por potenciación o antagonismo,
modifiquen la normal respuesta del individuo a la dosis de ellos.

DETERMINACIÓN EN TOXIOLOGÍA CLÍNICA


La toxicología clínica es una especialidad de la medicina focalizada en el
diagnóstico y tratamiento de las intoxicaciones. La era moderna de la Toxicología

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Clínica nació en los años 60 del pasado siglo y coincidió con un importante cambio
epidemiológico de los productos tóxicos al eclosionar la industria farmacéutica y
socializarse el consumo de drogas de abuso. Frente a estos fenómenos se
perfeccionaron las técnicas analíticas, se introdujeron nuevos antídotos y técnicas
depurativas, se mejoran los conocimientos tóxicocinéticos y se racionalizaron las
descontaminaciones digestivas
El Laboratorio de Toxicología Clínica tiene como finalidad contribuir al diagnóstico,
pronóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes y a la mejora de la
compresión de los procesos patológicos relacionados con las intoxicaciones.
Para ello desarrolla e implementa procedimientos de análisis químico de
sustancias (“biomarcadores”) endógenas y exógenas (xenobióticos) relacionadas
con las intoxicaciones.
La actividad del Laboratorio de Toxicología Clínica consta de tres fases sucesivas
a las que se suele referir como“ciclo analítico”; y son:
 PREANALÍTICA: obtención, transporte y almacenamiento de los
especímenes antes de ser analizados.
 ANALÍTICA: preparación del espécimen antes de ser procesado por el
instrumento analítico y validación técnica del resultado.
 POSTANALÍTICA: almacenamiento, conservación y destrucción de
muestras ya procesadas, retención de la documentación e interpretación y
entrega de resultados).

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DETERMINACIÓN EN TOXICOLOGÍA FORENSE.
Toxicología Forense es la rama de toxicología que estudia los métodos de
investigación médico-legal en los casos de envenenamiento y muerte. Muchas
sustancias tóxicas no generan ninguna lesión característica, de tal manera que si
se sospecha alguna reacción tóxica, la investigación visual no sería del todo
suficiente para llegar a una conclusión.
También podemos decir que la toxicología forense es rama de la medicina forense
que estudia las sustancias químicas y venenos relacionados con delitos. Hay dos
tipos de sustancias:
 SUSTANCIAS LICITAS: son aquellas que la ley permite su uso con fines
enteramente terapéuticos a pesar de un riesgo adictivo y de hecho mortal
dosis dependiente, por lo que se requiere de una receta médica que avale
la necesidad del medicamento y además que el medico conozca su uso, y

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sepa hacerlo razonablemente. Un ejemplo son antidepresivos,
neurolépticos para uso esquizofrénico, psicótico y maniático.
 SUSTANCIAS ILÍCITAS: son aquellas que por su capacidad de adicción no
pueden comercializarse y cuyo consumo está prohibido por ley. Por ejemplo
la amapola adormidera, coca, cocaína, drogas alucinógenas, drogas
deprimentes o estimulantes, drogas narcóticas, el opio, marihuana, heroína,
peyote, crack, éxtasis y otras anfetaminas, etc.
Un toxicólogo forense debe considerar el contexto de la investigación,
particularmente cualquier síntoma físico que se haya presentado, y cualquier otro
tipo de evidencia recolectado en la escena del crimen que pueda ayudar al
esclarecimiento del mismo, tales como recipientes con medicamentos, polvos,
residuos y otras sustancias químicas disponibles. Con dicha información y con las
muestras de evidencia, el toxicólogo forense debe entonces determinar cuáles
sustancias tóxicas están presentes en ellas, bajo que concentraciones, y cual
serían los efectos de dichas sustancias en el organismo humano.
Cuando un toxicólogo forense llega a la escena del crimen debe conocer qué tipo
de evidencias necesita analizar, básicamente son de tres tipos:
 EN LA ESCENA: recipientes con medicamentos o no, polvos, residuos y
sustancias químicas, instrumentos para elaborar el veneno (tubo de
ensayo, vasos de precipitados, matraz de destilación, etc.), facturas de
químicos, marcas de pisadas, huellas dactilares. En la
 VICTIMA: antecedentes: intento de suicidio, carta de despedida, síntomas
de la persona intoxicada, si hay residuos del elemento toxico, huellas
dactilares, y realizarle análisis de sangre, jugo gástrico, orina, heces, humor
acuoso, riñones y hígado. Realizarle la respectiva prueba o análisis de nivel
de concentración del toxico ingerido.
 EN EL VICTIMARIO: residuos del elemento toxico o recipientes.

CLASIFICACIÓN DE LOS TÓXICOS CONFORME A LOS


PROCEDIMIENTOS DE ANÁLISIS
Debido a la diferente naturaleza físico-química de las sustancias y a las
diferencias de comportamiento se han dividido los tóxicos en:
 Tóxicos separados en forma de gas o de vapor (volátiles).
 Tóxicos inorgánicos.

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 Tóxicos orgánicos.

Conforme a la anterior clasificación general de tóxicos los Métodos Analíticos se


dividen en tres: Métodos para xenobióticos volátiles, Métodos para xenobióticos
metálicos y Métodos para xenobióticos orgánicos.

ANÁLISIS SISTEMÁTICO DE UN XENOBIÓTICO DESCONOCIDO.


Antes de comenzar un análisis toxicológico amplio o total (cuando no se tiene
orientación sobre la sustancia que se debe hallar), es preciso dividir la muestra de
que se disponga en cuatro porciones, tres de las cuales se dedican,
respectivamente, a cada una de las tres sistemáticas señaladas; la cuarta porción
se reserva para posteriores operaciones o comprobaciones, si fuera necesario, o
para determinación cuantitativa.

MÉTODOS ANALÍTICOS EMPLEADOS EN LA IDENTIFICACIÓN Y


SEPARACIÓN DE XENOBIÓTICOS VOLÁTILES.
Normalmente la separación de hidrocarburos de bajo punto de ebullición se
realizaba mediante destilación fraccionada, o con cámaras o artificios de difusión
del vapor, sin embargo actualmente se utiliza la cromatografía de gases.
Basta poner una parte de la muestra en un vial, cerrarlo con tapón perforable,
termostatizar el vial a 60 ° y extraer, con jeringa para gases, una toma de los
vapores de la parte superior del frasco. Se inyecta en un cromatógrafo,
acondicionado para separación de hidrocarburos, y se compara el cromatograma
con otros de sustancias patrones. Es conveniente utilizar un estándar interno, y
saturar la muestra con cloruro sódico o sulfato amónico sólidos, lo que favorece el
equilibrio. El procedimiento es óptimo para la determinación del alcohol en sangre
o en bebidas, así como hidrocarburos en muestras biológicas, incluso vísceras.
Un apartado especial requiere el análisis de muestras de aire para determinar
gases tóxicos en él. Existen varios procedimientos para ello:
a) PAPELES Y TUBOS REACTIVOS: ambos están impregnados de
sustancias que reaccionan con determinados gases o vapores produciendo
ciertas coloraciones. Es un procedimiento poco recomendable pues está
sujeto a múltiples errores, tanto cualitativos como cuantitativos.
b) ABSORCIÓN MEDIANTE DISOLUCIONES O DISOLVENTES apropiados a
cada caso, contenidos en frascos lavadores de gases, por donde pasa el
aire succionado por una bomba aspirante; después el aire pasa por un
gasómetro para determinar el débito. La disolución obtenida se analiza
posteriormente en el laboratorio, o por un autoanalizador en el propio lugar.

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c) CAPTACIÓN DE UNA MUESTRA DE AIRE mediante una vasija en la que
se efectuó previamente el vacío; el análisis se realiza en el laboratorio,
mediante cromatografía gaseosa y espectrofotometría infrarroja.
d) ANALIZADORES AUTOMÁTICOS, basados en técnicas
espectrofotométricas, cromatográficas o de espectrometría de masas, que
en el propio lugar toman una cantidad medida de aire y le valoran
determinados parámetros, según la conformación del instrumento. Sus
resultados son muy fiables, pero requieren un estricto programa de
mantenimiento y de garantía de calidad.

MÉTODOS ANALÍTICOS EMPLEADOS EN LA IDENTIFICACIÓN Y


SEPARACIÓN DE XENOBIÓTICOS METÁLICOS.

Mineralización de la muestra.
La destrucción de la materia orgánica presente en la muestra es importante
porque ella puede retener firmemente los elementos inorgánicos; esto es
especialmente cierto cuando se trata de sangre o vísceras de un intoxicado, a
cuyas proteínas irán unidos los tóxicos minerales.
 LA INCINERACIÓN, consistente en calentar la muestra progresivamente
hasta convertirla en cenizas y tratar con ácido.
 LA FUSIÓN ALCALINA, consiste en mezclar la muestra con carbonato o
hidróxido sódico y calentar hasta fusión; con ello se liberan los elementos y
forman compuestos hidrosolubles.
 LA MINERALIZACIÓN, (Vía húmeda) consiste en una drástica oxidación de
la materia orgánica, bien a presión atmósfera o a sobrepresión, en vasija
cerrada.

Una vez obtenida la mineralización y la disolución de la muestra, se divide el


líquido en tres partes, en una de las cuales se siguen una marcha analítica para
cationes, en la otra una sistemática para aniones, y se reserva la tercera para
cualquier eventualidad.
Principales técnicas analíticas inorgánicas de aplicación toxicológica.
a) POTENCIOMETRÍA. Se basa en la medida de diferencias de potencial
entre dos electrodos sumergidos en una disolución (pHmetría). La
construcción de electrodos específicos para cada caso ha permitido la
identificación y determinación directa de los halogenuros, ion cianuro, ion
perclorato. dióxido de azufre o de nitrógeno, cationes, etc.

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b) CONDUCTIMETRÍA. La medición de la conductividad o conductancia de
disoluciones proporciona varias formas prácticas de determinación de
sustancias orgánicas o inorgánicas. Es óptima para el control del contenido
iónico global de las aguas potables.
c) VOLTAMERÍA:
 POLAROGRAFÍA. Basada en la cuantificación de la intensidad de
difusión de iones.
 VOLTAMETRÍA DE GOTA DESMIDA O DE REDISOLUCIÓN
ANÓDICA. Como en la polarografía, utiliza para cátodo un goteo de
mercurio.
d) DEPOSICIÓN ELECTROLÍTICA. Fundamentada en la electrólisis,
proporciona un medio de rápida detección y separación, para posterior
identificación y determinación de: los elementos: arsénico, antimonio,
bismuto y mercurio, con una sensibilidad del orden de los 10 μg.

Determinación directa por espectrofotometría de absorción atómica (EAA).


Se considera la mejor para la determinación de pequeñas cantidades de
elementos inorgánicos. Cuando éstos se encuentran en disolución acuosa, el
análisis no presenta problemas a un buen instrumentalista, pero cuando coexiste
materia orgánica pueden producirse respuestas erróneas. Algunas de ellas se
eliminan con accesorios como el corrector de deuterio, la cámara de grafito, etc.

MÉTODOS ANALÍTICOS EMPLEADOS EN LA IDENTIFICACIÓN Y


SEPARACIÓN DE DROGAS EXTRAÍDOS POR SOLVENTES ORGÁNICOS.
Consiste en cuatro fases:

Fase A. Extracción con disolvente apolar; con etanol.


CON DISOLVENTES APOLARES.
Se somete la muestra a extracción mediante disolventes no polares, como el n-
hexano. n-heptano, benceno, capaces de separar sustancias como hidrocarburos
de bajo y gran peso molecular, productos organohalogenados y órgano-
fosforados, sustancias cannábicas, etc.
CON SOLVENTES POLARES.
Se utiliza la técnica de Stas, de extracción con etanol en caliente (a reflujo), previa
acidificación del medio con tartárico o clorhídrico, que facilitará la extracción de los
ácidos y permitirá la solubilización de las bases, en forma de sales.

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EXTRACCIÓN POR COLUMNAS.
a) La cromatografía de adsorción separa compuestos moderadamente polares
de disoluciones no polares; los compuestos muy polares quedan unidos al
soporte de forma irreversible.
b) La cromatografía de partición de fase enlazada es análoga a la extracción
líquido-líquido, y utiliza soportes de gel de sílice modificado.
 En fase normal.
 En fase reversa.
 Por intercambio iónico.
 Por par iónico en fase reversa.
 Separación por tamiz molecular o exclusión por tamaño.
c) Separación de isómeros. Puede conseguirse mediante columnas cuya fase
estacionaria contiene una sustancia quiral al pasar por la columna una
mezcla de enantiómeros se unen al centro estereogénico de la fase
estacionaria y se forman dos diasestereoisómeros que se eluyen
separadamente. También puede usarse la electroforesis capilar quiral.

Fase B. Purificación del extracto.


Para la purificación de los extractos se han propuesto numerosas fórmulas, que,
resumiéndolas a las auténticamente útiles con carácter general, son:
a) Precipitación de las albúminas con diferentes reactivos. Es un método
rápido, pero en la precipitación hay pérdidas de sustancias de interés, al ser
arrastradas por el precipitado.
 Sulfato amónico.
 Tugstato sódico.
 Ácido iricloroacético.
 Cloruro de aluminio.
b) Coagulación de las albúminas con etanol o acetona. Con este proceso se
logra eliminar la mayor proporción de las proteínas, así como las grasas,
que no se disolverán en el agua.
c) Técnicas cromatograficas. Todas las variantes de la cromatografía pueden
emplearse, según cada caso, para la purificación del extracto,
especialmente cuando lo tenemos en disolvente no acuoso.
 Columna de Florisil.
 Sobre papel o sobre placa de silica gel.
 Gaseosa preparativa.

Fase C. Fracionamiento del extracto, para grupos (ácidos, básicos, neutros).

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Este fraccionamiento persigue un doble objetivo; por un lado puede separar
tóxicos que estuvieran conjuntamente presentes, y por otra parte, si
posteriormente detectamos la presencia de una sustancia en una de las
fracciones, las características grupales de ésta serán ya el primer dato de que
dispondremos para la identificación del tóxico.

Fase D. Detección, identificación y cuantificación.


Las técnicas se dividen en dos:
a) TÉCNICAS ORIENTATIVAS, que sirven sólo de tamizado (screening), como
son los inmunoensayos, espectrofotometría ultravioleta-visible,
cromatografía sobre papel o en capa fina, etc. Con los resultados
proporcionados por ellas, jamás debería un analista emitir un informe.
b) Técnicas confirmativas, que comprueban el anterior resultado, o lo obtienen
directamente, pues poseen mayor capacidad de discriminación y seguridad.

NORMATIVIDAD.
El uso, venta y eliminación de sustancias tóxicas se encuentran altamente
legislado en nuestro país, entre las normas que tratan éste tema podemos
encontrar:

NOM-189-SSA1/SCFI-2002, Productos y servicios. Etiquetado y envasado


para productos de aseo de uso doméstico.
Se especifica que en los productos tóxicos debe mencionarse que contiene
sustancias tóxicas cuya ingestión, inhalación o contacto directo inmediato o
prolongado, según corresponda, pueden originar graves daños a la salud, que no
se debe dejar al alcance de los niños e incluir el símbolo que identifica a una
sustancia con propiedades venenosas.
NOM-052-SEMARNAT-2005, Que establece las características, el
procedimiento de identificación, clasificación y los listados de los residuos
peligrosos.
En donde se especifica su clasificación de acuerdo a su fuente, a su manejo, etc;
se habla sobre el uso del código CRETIB; también el procedimiento para
identificar la peligrosidad de un residuo y los límites que hacen a un residuo
peligroso por su toxicidad al ambiente.

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NOM-045-SSA1-1993, plaguicidas. Productos para uso agrícola, forestal,
pecuario, de jardinería, urbano e industrial. Etiquetado.
Se especifican como deben de clasificarse esas sustancias de acuerdo a su
actividad tóxica y cómo debe aparecer en la etiqueta dependiendo de esto. Debe
tener las indicaciones que se deben seguir en caso de ingesta o contacto.

20
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