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ARTÍCULO DE INVESTIGACIÓN

VIOLENCIA INTRAFAMILIAR UN SILENCIO O A GRITOS


AURA ESTHER SANTOS RINCON
Código: 51663206

ANDREA JOHANA CATERINE SANCHEZ RODRIGUEZ


Código: 1022957997

UNIVERSIDAD LA GRAN COLOMBIA


Abstract

Violence in Colombia seems irrepressible. To the massacres and collective murders,

of a disconcerting cruelty, are added the kidnappings and disappearances, the mistreatment of

children and the elderly and the adolescent rapes. Every day, without truce, Colombians are

spectators or victims of street robberies and racial, sexual and socioeconomic discrimination.

Unwittingly, they become agents of aggression in urban transport, home, school and work.

Colombia has the highest homicide death rates in the world. Regardless of the enormous

institutional burden imposed on health services and legal medicine, violence is currently the

main public health problem in Colombia. To face it, the health sector must develop policies

and finance actions; create new personnel training processes, launch public education

processes, and devote greater effort and creativity to the field of research, which has so far

given important but still insufficient answers.

When reflecting on violence, which is the substitution of all argumentation by force,

it is necessary to place it in the context of life and health. It is not intended only to rationalize

it, and even less to substitute the action for the word or for the reflections, but to try to

understand it thoroughly in order to find alternatives.

In this article, the topic of violence in Colombia is analyzed, mainly from the point of view of

its effect on the health of Colombians and its implications for the health sector. The author

exposes his points of view with full awareness of his subjectivity and limitations.
VIOLENCIA INTRAFAMILIAR UN SILENCIO O A GRITOS

Los Derechos Humanos se definen como el derecho de todo ser humano, a la libertad,

a la vida, al no sometimiento, a la libertad de opinión, a la educación, al trabajo. Derechos que

le corresponden a todo ser humano sin discriminación alguna.

Por generaciones la mujer ha sido víctima de los maltratos ocasionados por el hombre. Hace

50 años, les tocaba aguantar el maltrato porque el hombre era el que traía la comida a la casa,

y la mujer se quedaba cuidando los hijos a muchos hijos y a velar por la crianza de ellos. La

mujer se dedicaba a todos los quehaceres de la casa y rogando a Dios para que llegara el marido

en sano juicio porque de lo contrario sería víctima de maltrato.

El hombre tenía el poder económico por lo tanto ella quedaba sometida. Época de una

mujer sin mucha educación, con mucha responsabilidad, sin dinero y avivando el

empoderamiento de una sociedad machista.

Pero con el paso de los años las nuevas generaciones lograron salir de su encierro, nacieron

mujeres diferentes. Las madres y abuelas se encargaron de cambiar el destino de sus hijas y es

así como nace una mujer estudiada, independiente económicamente, prudente a la hora de tener

hijos y de hacer una familia y de esta manera acabar poco a poco con el machismo y tener un

puesto importante en la sociedad.

Sin embargo, los consejos de las madres y los esfuerzos para que naciera una mujer más fuerte

frente al género masculino, no surtieron efecto. Las nuevas generaciones siguen siendo víctima

de maltrato de este flagelo, que parece, será la compañía de muchas futuras generaciones sino

se toman las acciones para poner fin a este problema que empieza a tener su efecto mariposa.

El maltrato a la mujer se extiende afectando a todo el núcleo familiar a la siguiente

generación, los hijos, que son quienes finalmente sufren las consecuencias. La violencia

intrafamiliar aumenta cada día convirtiéndose en un problema social, que eleva los indicadores

de salud pública en Colombia y los recursos de un país se ven destinados a una problemática
que se puede cambiar de aplicar una legislación contundente que corte de raíz con este

problema

La pregunta es ¿La Legislación Colombiana está enfocada a la conservación de los derechos

humanos para que la violencia intrafamiliar en contra de la mujer no se convierta en un

problema de salud pública?

En este trabajo revisaremos lo que ha realizado el estado colombiano, junto con la Organización

de Derechos Humanos Internacionales para frenar la violencia intrafamiliar.

Analizaremos las leyes, los convenios, los organismos que se crearon para el manejo de este

problema, si realmente están dirigiendo sus esfuerzos para controlar el problema de salud

pública.

Objetivo General.

Determinar cuáles son los problemas de la legislación colombiana con respecto a la

violencia intrafamiliar y el maltrato a la mujer, los cuales han aumentado los indicadores en la

salud publica

Objetivo específico.

Demostrar que las acciones que realiza el estado con los convenios internacionales y

a legislación no han generado cambios sustanciales en la sociedad frente a los derechos de la

mujer, quien aún sigue siendo víctima de maltrato.

Para ello realizaremos un plan de escritura determinado de la siguiente manera:

• En la primera parte, estableceremos los antecedentes, las causas los inicios y las

posibles soluciones que se realizaron a nivel mundial y como de allí Colombia crea protección

a la mujer.

• En la segunda parte, se analizarán la legislación de Colombia y de los derechos

humanos, para lo cual también revisaremos jurisprudencia.


• En la tercera parte, se presentarán los referentes institucionales haciendo énfasis en

cinco instituciones que atienden la violencia intrafamiliar en Colombia y a nivel internacional

Antecedentes

"Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino

que estén sujetas, como también la ley lo dice". (Jubileo, 2000)

"Yo no permito que la mujer enseñe ni que ejerza autoridad sobre el hombre, sino que

permanezca callada". Primera carta a Timoteo. (Jubileo, 2000)

Estaba destinado en la biblia la suerte de la mujer, debían callar y estar sujetas a la

autoridad de los hombres, entre los hindúes se exige que la viuda se ofrezca en la pira

funeraria de su marido, la cultura china e india dominadas por hombres, que pueden ejercer

tortura, esclavitud y hasta llegar a matarlas. Todo está bien visto es su cultura y la mujer fue

hecha para eso.

Sobre los años setenta se crean centros de ayuda para la mujer maltratada y para los

hijos, el problema ya está creciendo a todo nivel y es allí donde la mujer crea el grupo

feminista acabando con la idea que el poder que está en manos de maridos y padres en la

relación conyugal o de pareja, cambie de posición y quede en manos de la mujer. Para ello

deben salir a trabajar, estudiar, generar ingresos, ser independientes y liberarse de este yugo

que llevan por años, llamado género masculino.

Pero la independencia de la mujer inicia con el movimiento feminista de las tres “olas”

la primera ola corresponde al feminismo anglosajón del siglo XIX y principios el XX en

donde aparece la abolición de la esclavitud y el derecho a la educación de la mujer.

Poillain de Barrer, Olympe de Gouges y Mary Wollstonecraft presentan en 1789 a la

Asamblea francesa el cuaderno de reformas que incluía el derecho al voto y la reforma de la

institución del matrimonio y la custodia de los hijos. Los derechos de la mujer empiezan a
estar presentes en la política. (Historia de violencia, roles, prácticas y discursos

legitimadores., 2010)

La segunda ola corresponde a la liberación de la mujer (años 60 y va hasta los 90) con

temas puntuales con la sexualidad femenina, el derecho al aborto, el derecho al querer o no

querer hijos y derechos dentro del ámbito familiar, derechos en su núcleo familiar, y talvez el

más importante la mujer consigue el derecho al voto.

La tercera ola que inicia con la lucha contra el acoso sexual y la violencia de género,

comienzan con las revoluciones de los años 60, se lucha contra la mujer como estereotipo

sexual en los medios de comunicación, el arte y la publicidad, se pide la abolición del

patriarcado porque en una estructura social aparecen las desigualdades y el debate se centra

en la violencia contra la mujer

La violencia intrafamiliar en Colombia, se origina en un modo discriminatorio

profundamente arraigada, según la cual la mujer es menos que el hombre, siendo la mujer la

fuerza débil en donde el machismo sigue con su ruta por el hecho de que la mujer es diferente

al hombre.

Esta situación como lo pudimos ver, se ha originado en el transcurso de los años desde

las culturas antiguas, la violencia dentro de la familia no es un fenómeno reciente, por el

contrario, ya se comienza a concientizar como una fenomenología social.

En relación con lo anterior, (Corsi, 2004) señala que:

La violencia intrafamiliar era considerada como un fenómeno poco frecuente,

catalogado como anormal y atribuido a personas con trastornos psicopatológicos. Sin

embargo, la mayoría de los trabajos de investigación realizados en los últimos “veinte años”

nos demuestran que la violencia y el maltrato en la familia son fenómenos “normales” desde

un punto de vista estadístico a cuya definición, como una formación cultural apoyada en

valores, contribuyen mitos, creencias, estereotipos firmemente arraigados en la sociedad.


En varios documentos anteriores consultados se han desarrollado algunas ideas sobre el

perfil de ese complejo problema que llamamos violencia. En donde podemos evidenciar que

se trata de la imposición de la fuerza, al servicio de determinado interés o conjunto de

intereses, tomadas por el ser. Es una actividad humana consciente e inteligente, con una clara

finalidad, que se origina en el desarrollo de las formas de relación entre humanos. Es, por lo

tanto, cambiante e histórica. Se expresa en actos concretos, pero requiere y supone

determinados contextos, motivaciones, legalidades y escalas valorativas. Pero tampoco

termina con los actos, ya que genera nuevos procesos y respuestas y produce alteraciones y

consecuencias en los ámbitos individual y colectivo. Más que un proceso, es un conjunto de

procesos. Tiene raíces, finalidades, consecuencias mediatas e inmediatas. Es un lenguaje sin

palabras, material y simbólico. Cada acto violento deja víctimas, hiere, duele o mata y, al

mismo tiempo, representa en lenguaje cifrado confrontaciones, luchas de poder, el

surgimiento o la reafirmación de fuerzas y proyectos.

La legislación colombiana frente a la violencia intrafamiliar

¿Pero cómo es que el Estado ayuda a la mujer víctima? La legislación colombiana es la

única que puede controlar este flagelo, es por ello que nace:

“Violencia intrafamiliar. El que maltrate física, síquica o sexualmente a cualquier

miembro de su núcleo familiar, incurrirá, siempre que la conducta no constituya delito

sancionado con pena mayor, en prisión de uno (1) a tres (3) años La pena se aumentará de la

mitad a las tres cuartas partes cuando el maltrato recaiga sobre un menor”. . (Montoya, 2019).

Amplió el alcance de la agravante en atención a la condición de los sujetos pasivos de la

acción, incluyendo a la mujer, así:

“La pena se aumentará de la mitad a las tres cuartas partes cuando el maltrato, del que

habla el artículo anterior recaiga sobre un menor, una mujer, un anciano, una persona que se
encuentre en incapacidad o disminución física, sensorial y psicológica o quien se encuentre

en estado de indefensión”.1

En la exposición de motivos de la citada legislación se manifestó:

“Los factores de violencia intrafamiliar, que se han penalizado en la Ley 599 de 2000,

no soportan el peso de incidencia que día a día se cometen. La visión del macho

latinoamericano, en el que la mujer es objeto de uso, tiende a agravar el conflicto. El estrés de

la población y la falta de oportunidades de desarrollo y superación que tiene el hombre

socialmente frente al empoderamiento femenino, han acrecentado el nivel de violencia contra

la mujer especialmente en regiones apartadas de las capitales, sin importar estrato social o

nivel educativo”

Por su parte, (Ley 1142 de 2007 ), también modificó las normas anteriores, al

incrementar la pena establecida en el primer inciso de 4 a 8 años de prisión, precisar que se

entiende por “anciano” “una persona mayor de sesenta y cinco (65) años” y agregar que a “la

misma pena quedará sometido quien, no siendo miembro del núcleo familiar, sea encargado

del cuidado de uno o varios miembros de una familia en su domicilio o residencia, y realice

alguna de las conductas descritas en el presente artículo”.

De lo expuesto se advierte que el legislador ha ampliado progresivamente la órbita de

protección de la familia desde la Ley 294 de 1996, extendiendo la agravación punitiva

cuando recae sobre “un menor, una mujer, un anciano, una persona que se encuentre en

incapacidad o disminución física, sensorial y psicológica o quien se encuentre en estado de

indefensión”, esto es, en los más vulnerables integrantes del núcleo familiar y así se registró

en la exposición de motivos de la Ley 882 de 2004:

1
El artículo 1º de la Ley 882 de 2004
“Los diarios, la radio y la televisión nos traen cotidianamente noticias de un mundo

donde domina la ley del más fuerte; la solución violenta de los conflictos está a la orden del

día y aumentan cada vez más las exigencias ciudadanas de seguridad pública como una

necesidad apremiante. Al mismo tiempo la privacidad del hogar es un escenario común de

violencia ¿generalmente oculto? que sólo salta a la luz en situaciones extremas: Ancianos los,

niños y niñas maltratados severamente o abusados, mujeres golpeadas o asesinadas por sus

propias parejas”

Como la Ley 1142 de 20072al incrementar las penas para el delito de violencia

intrafamiliar, la Corte Constitucional consideró que una sanción más severa para tal conducta

encontraba respaldo en la protección especial de la familia conforme a la Constitución

Política y destacó la protección reforzada de personas vulnerables dentro del ámbito

doméstico, que incluye menores de edad, personas con discapacidad, ancianos y las mujeres.

Ahora, dentro del principio de tipicidad estricta se tiene que la circunstancia de

agravación punitiva establecida en el artículo 229 del Código Penal para el delito de violencia

intrafamiliar, procede “cuando la conducta recaiga sobre un menor, una mujer, una persona

mayor de sesenta y cinco (65) años o que se encuentre en incapacidad o disminución física,

sensorial y psicológica o quien se encuentre en estado de indefensión”, es decir, no está

dispuesta para asegurar la protección de la mujer cuando es maltratada por el hecho de ser

mujer, como sí fue expresamente establecido en el artículo 26 de la Ley 1257 de 2008 para

agravar la sanción del homicidio y las lesiones personales, “ Si se cometiere contra una mujer

por el hecho de ser mujer”.

Lo anterior no desconoce que existen otros instrumentos legislativos orientados a

proteger a la mujer de agresiones y discriminaciones por su específica condición, los cuales

2
Ley 1142 de 2007 modificó el artículo 229 de la Ley 599 de 2000
corresponden a un plus, adicional a los establecidos mediante la abordada circunstancia

específica de agravación de la pena para el delito de violencia en el entorno familiar.

Así, por ejemplo, están:

También, que “tiene por objeto tipificar el feminicidio como un delito autónomo, para

garantizar la investigación y sanción de las violencias contra las mujeres por motivos de

género y discriminación, así como prevenir y erradicar dichas violencias y adoptar estrategias

de sensibilización de la sociedad colombiana, en orden a garantizar el acceso de las mujeres a

una vida libre de violencias que favorezca su desarrollo integral y su bienestar, de acuerdo

con los principios de igualdad y no discriminación” 3

La legislación tuvo en cuenta la prestación de servicios de salud, con la (ley 1257 del

2006), en el artículo 13 se dictan las medidas a tomar desde el ámbito de la salud y en el

Articulo 19, las medidas para la atención, dentro de las cuales se establece que las EPS y las

Administradores del Régimen Subsidiado (ARS) serán las encargadas de la prestación de los

servicios de asistencia médica, psicológica y psiquiátrica tanto para las mujeres víctimas

como para los hijos.

Esto responde de alguna manera nuestra pregunta problema. La legislación, si está

enfocada en que se conserven los derechos humanos y que no se conviertan en un problema

de salud pública, de hecho, también lo normatizó al incluir un capitulo en la (ley 1257 del

2006 )en el Artículo 20 que se contemplan las acciones para el acceso a la información y es

así como

3
la Ley 1761 de 2015, de modo que en su artículo 2 adicionó el artículo 104 A al Código Penal, que

tipifica el delito de feminicidio y sanciona con pena de prisión a “Quien causare la muerte a una mujer, por su

condición de ser mujer o por motivos de su identidad de género o en donde haya concurrido o antecedido

cualquiera de las siguientes circunstancias”, regladas en 6 numerales.


Información "los municipios y distritos suministrarán información y asesoramiento a las

mujeres víctimas de violencia adecuada a su situación personal, sobre los servicios

disponibles, las entidades encargadas de la prestación de dichos servicios, los procedimientos

legales pertinentes y las medidas de reparación existentes". Hasta este punto el Estado esta

salvado, la legislación está enfocada en proteger a la mujer y de esta manera controlar los

indicadores de salud pública.

Analizando la jurisprudencia que existe sobre este tema, pudimos notar que en muchas

sentencias los hombres que incurren en violencia intrafamiliar no se penalizan, ni reciben una

condena como lo dice el código penal, porque sencillamente se desconfigura el delito y se

tipifica como lesiones personales, que terminan conciliadas: por qué se arreglaron con la

pareja o porque llegaron a un acuerdo económico.

En la sentencia SP8064-2017 Radicación 48047, la Corte Suprema de Justicia considera

que la violencia en contra de la mujer, no se puede convertir en un tema de lesiones

personales. Por el hecho que una mujer inicie una discusión o una agresión, eso no puede

justificar que el hombre la golpee porque ella fue la que “se la busco” y él termina actuando

por ira e intenso dolor. Por ningún motivo un hombre puede atacar a una mujer. En el caso

que ella fuese la que agredió, el hombre debe denunciarla por lesiones personales, pero no

responder con maltratos

Es aquí donde la mujer recibe toda la ayuda del Estado, le devuelve derechos que,

aunque ya los tenía, no estaban determinados. Con estas leyes los conceptos de daño y

sufrimientos se amplían en el campo: psicológico, físico, sexual, daño patrimonial y

económico y que serán sensibilizados mediante actividades que comprometen sectores como:

la salud, educación, trabajo, acceso a la justicia, con la tarea específica de dar a conocer la

nueva legislación. Las mujeres colombianas estas protegidas con las leyes, pero entonces que
es lo que sucede. ¿por qué los indicadores de violencia intrafamiliar siguen aumentando y de

esta manera comprometiendo los recursos destinados a la salud pública?

La violencia Intrafamiliar como problemática en Salud Pública en Bogotá.

En los últimos años la violencia intrafamiliar ha aumentado de manera significativa en

Bogotá de acuerdo a archivos y documentos se analiza que esta violencia alcanza a las

mujeres, niños y niñas y adolescentes que son los más afectados con esta problemática siendo

Bogotá, la ciudad con más antecedentes de violencia intrafamiliar en el país. Desde la

perspectiva de la Salud Pública, el análisis de la violencia, debe partir de que se trata de un

fenómeno o evento predecible y por lo tanto prevenible para controlarlo y contribuir a su

disminución. Por tal razón, se constituye la violencia intrafamiliar como un delito en contra

de la armonía familiar.

Lo anterior cobra mayor importancia cuando las cifras muestran el incremento de la

violencia al interior de la familia y la preocupación de las instituciones públicas que realizan

campañas preventivas sobre violencia intrafamiliar que se ha convertido en una problemática

crítica en Bogotá y en el resto del país.

Es por ello que Bogotá cuenta con veinte localidades donde se ubican instituciones

gubernamentales que prestan servicios para la prevención, atención e intervención de la

violencia intrafamiliar establecido en el protocolo distrital para el abordaje de la violencia

intrafamiliar, abuso sexual y maltrato infantil; entre ellas se encuentran:

Las Comisarías de Familias que fueron creadas con el fin de buscar la protección de los

derechos del menor y la promoción de la convivencia pacífica al interior de la familia,

teniendo como base el marco constitucional que pretende garantizar la protección integral y

bienestar del núcleo familiar.

Así mismo, otras instituciones como el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, los

Centros zonales en las localidades, son receptores de los casos que se reportan a diario,
buscando la atención inmediata en el marco de los derechos y la garantía de una convivencia

pacífica de todos y todas.

Otro mecanismo que permite el restablecimiento pleno de los derechos de las víctimas

porque se detiene la violencia, aleja al agresor y se brindan medidas de protección es la

justicia restaurativa. Si hay conciliación, se habla también de una indemnización de

perjuicios en favor de la víctima. (Cely, 2010)

También se cuenta con el Sistema Único de Medicina Legal y Ciencias Forenses en

todo el territorio nacional, cuya misión fundamental es prestar auxilio y soporte técnico y

científico a la administración de justicia en todo el país, por esta razón realiza dictámenes

médicos y peritasgos en violencia intrafamiliar, delitos sexuales, lesiones personales y

homicidios.

Las instituciones anteriormente mencionadas se encuentran interviniendo en la

problemática de violencia intrafamiliar, con un equipo de profesionales en distintas áreas,

donde Trabajo Social interviene de manera directa en la problemática, teniendo en cuenta que

todo objeto de intervención es a la vez objeto de conocimiento esto se convierte en un aporte

a la construcción de conocimiento profesional.

Dentro de nuestro ámbito jurídico, la constitución política de Colombia (Constitución

Política de Colombia, 1991 en el art 42) Reconoce altamente importante a la familia como

núcleo fundamental de la sociedad ya la reconoce para su protección e integración esencial

constituyéndose como vínculos naturales y jurídicos entre dos personas.

En el art 5 El Estado y la Sociedad garantizan la protección integral de la familia. La ley

podrá determinar el patrimonio familiar inalienable e inembargable. La honra, la dignidad y

la intimidad de la familia son inviolables. Si bien el estado protege a la familia a partir de

aquí se establecen la aprobación de algunas leyes que promulgan los derechos y deberes de

los miembros de la familia. (Constitución Política de Colombia , 1991)


La Fiscalía General a lo largo del tiempo viene trabajando en una estrategia que facilite

el acceso a la justicia de las víctimas de este delito, que es el de mayor crecimiento dentro de

estas instituciones ya que se evidencia que en las comisarías de familia y los puntos de

atención sobre este tema, todos los días hay filas para solicitar ayuda o realizar sus

respectivas denuncias frente a este hecho, es la que tiene mayor ocurrencia después del hurto

y las lesiones personales. En ese sentido se plantea: fortalecer la respuesta inmediata,

priorizar municipios y casos, ajustar la aplicación del protocolo de valoración de riesgo, y

fortalecer el programa de protección a víctimas y testigos.

La Fiscalía y el Instituto de Medicina Legal presentaron cifras en un Congreso

realizado en Colombia hace poco, sobre el comportamiento de la violencia basada en género,

su investigación y judicialización. También se identificaron las dificultades en la atención y

protección a las víctimas, con el fin de crear en conjunto propuestas que permitan mejorar el

trabajo interinstitucional, con ayuda de los entes que intervienen en esta problemática se

busca: Priorización frente a estos casos, investigaciones concisas y claras frente a los

victimarios.

No es posible adoptar medidas para hacer frente a esta problemática sin tomar en cuenta

los contenidos del modelo cultural dominante y los procesos de reproducción simbólica que

legitiman la violencia de género. Las raíces del problema son estructurales, por lo que es

prescindible implementar políticas públicas que permitan modificar los mecanismos que

conducen a su perpetuación y reproducción e ir creando un ambiente propicio para la

igualdad entre varones y mujeres y al respeto de la dignidad de las personas.

Las estadísticas arrojadas últimamente por Medicina Legal se pueden evidenciar que

los incrementos han sido mayores a otros años involucrados como feminicidios, agresiones

físicas que producen la problemática en Salud Pública. (Salud, 2015).


Muchas veces las víctimas no acuden a los sitios que ayudan a dar solución a esta

problemática y los cuales fueron mencionados anteriormente, ya que se tiene fijada un

pensamiento de, “para que denuncio si la justicia colombiana no hace nada” o simplemente

porque no saben el proceso y los protocolos a seguir para denunciar.

Consecuencias de la violencia intrafamiliar en la salud publica

Las consecuencias de la violencia recaen en los efectos que produce sobre la salud

física, la salud sexual y reproductiva, la salud mental y emocional y la salud social que

finalmente terminan agrupadas como, lesiones físicas y lesiones emocionales.

Lesiones físicas: Asociadas a moretones, heridas, fracturas, perdida de un órgano,

enfermedades de la cabeza.

Lesiones emocionales: Deseo de suicidarse; sentir que no vale nada: se afectan las

relaciones con los hijos; imposibilidad de volver a socializar con los demás; disminuye la

productividad, perdida de interés en el sexo.


Conclusión

En el marco de los derechos humanos y de la violencia de género podemos concluir

que afectan a las mujeres es perentorio tomar medidas concretas. En este sentido, un punto de

partida es la necesidad de reiterar el carácter irreductible y siempre vigente de los derechos de

las mujeres, y la obligación de protegerlos y garantizarlos en toda circunstancia sin

subordinarlos ni mediatizarlos para de este modo no vaciarlos de contenido. La gravedad de

las distintas manifestaciones de la violencia de género, de acuerdo a su magnitud y alcance y

a sus consecuencias individuales y sociales, exige acciones urgentes para apoyar y proteger a

las víctimas y lograr que las mujeres puedan hacer valer y ejercer sus derechos como

personas y que la sociedad cuente con los instrumentos para sancionar a los agresores. De

igual modo, es necesario diseñar e implementar estrategias preventivas en las instancias

políticas, legislativas, judiciales y educacionales, cuyos efectos positivos se podrán visualizar

a mediano y largo plazo. No es posible adoptar medidas para hacer frente a esta problemática

sin tomar en cuenta los contenidos del modelo cultural dominante y los procesos de

reproducción simbólica que legitiman la violencia de género. Las raíces del problema son

estructurales, por lo que es imprescindible implementar políticas públicas que permitan

modificar los mecanismos que conducen a su perpetuación y reproducción, e ir creando un

ambiente propicio para la igualdad entre varones y mujeres y al respeto de la dignidad de las

personas.
Trabajos citados

Cely, L. (2010). Análisis de la justicia restaurativa para atender casos de violencia


intrafamiliar. En F. G. Nación. Bogotá.
Constitución Política de Colombia . (1991). En o.p. Colombia.
Corsi. (2004). Violencia Intrafamiliar en Colombia. Cali.
Historia de violencia, roles, prácticas y discursos legitimadores. (2010). Colombia.
Jubileo, B. (2000). Biblia Jubileo. En 1 Timoteo 2:12 (pág. 643).
Ley 1142 de 2007 . (s.f.).
Martínez, N. Y. (2015). Aspectos subjetivos relacionados con la violencia intrafamiliar. 2,3.
Montoya, D. M. (2019). Código Penal . Legis.
Salud, S. D. (2015). Sistema de vigilancia epidemiológica. Bogotá.