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UNIVERSIDAD DE LAS FUERZAS ARMADAS

EXTENSION - LATACUNGA
DEPARTAMENTO DE CIENCIAS DE LA
ENERGIA Y MECÁNICA

Nombre: Juan Francisco Barahona, Wilson


Adrián Chacón Molina, Gabriela María
Mayorga Santana, Edwin Ricardo Ramos
Reinoso

Curso: Séptimo Automotriz


Fecha: 24/04/2017
Tema: El arte: La estética y la belleza
NRC: 2726
Profesor: Ing. Mónica Alexandra Salazar Cueva
Abril 2017- Agosto2017
1. Tema.
El Arte: La estética y la belleza

2. Objetivos

2.1.Objetico General

 Investigar los conceptos de arte, estética y belleza.

2.2.Objetivos específicos

 Definir el origen de estos conceptos.


 Citar las diferencias entre estética y belleza.

3. Marco teórico
Arte
El arte (del latín ars, artis, y este del griego τέχνη téchnē) (téchne, de donde proviene
‘técnica’). es entendido generalmente como cualquier actividad o producto realizado
con una finalidad estética y también comunicativa, mediante la cual se
expresan ideas, emociones o, en general, una visión del mundo, a través de diversos
recursos, como los plásticos, lingüísticos, sonoros, corporales y mixtos .
Su definición está abierta a múltiples interpretaciones, que varían según la cultura, la
época, el movimiento, o la sociedad para la cual el término tiene un determinado
sentido. El vocablo ‘arte’ tiene una extensa acepción, pudiendo designar cualquier
actividad humana hecha con esmero y dedicación, o cualquier conjunto de reglas
necesarias para desarrollar de forma óptima una actividad: se habla así de “arte
culinario”, “arte médico”, “artes marciales”, “artes de arrastre” en la pesca, etc. En ese
sentido, arte es sinónimo de capacidad, habilidad, talento, experiencia. Sin embargo,
más comúnmente se suele considerar al arte como una actividad creadora del ser
humano, por la cual produce una serie de objetos (obras de arte) que son singulares, y
cuya finalidad es principalmente estética. En ese contexto, arte sería la generalización
de un concepto expresado desde antaño como “bellas artes”, actualmente algo en desuso
y reducido a ámbitos académicos y administrativos. De igual forma, el empleo de la
palabra arte para designar la realización de otras actividades ha venido siendo sustituido
por términos como ‘técnica’ u ‘oficio’. En este artículo se trata de arte entendido como
un medio de expresión humano de carácter creativo.
En la antigüedad clásica grecorromana, una de las principales cunas de
la civilización occidental y primera cultura que reflexionó sobre el arte, se consideraba
el arte como una habilidad del ser humano en cualquier terreno productivo, siendo
prácticamente un sinónimo de ‘destreza’: destreza para construir un objeto, para
comandar un ejército, para convencer al público en un debate, o para efectuar
mediciones agronómicas. En definitiva, cualquier habilidad sujeta a reglas, a preceptos
específicos que la hacen objeto de aprendizaje y de evolución y perfeccionamiento
técnico. la poesía, que venía de la inspiración, no estaba catalogada como arte
Durante el Renacimiento se empezó a gestar un cambio de mentalidad, separando los
oficios y las ciencias de las artes, donde se incluyó por primera vez a la poesía,
considerada hasta entonces un tipo de filosofía o incluso de profecía –para lo que fue
determinante la publicación en 1549 de la traducción italiana de la Poética de
Aristóteles–. En este cambio intervino considerablemente la progresiva mejora en la
situación social del artista, debida al interés que los nobles y ricos prohombres italianos
empezaron a mostrar por la belleza.
Con el manierismo comenzó el arte moderno: las cosas ya no se representan tal como
son, sino tal como las ve el artista. La belleza se relativiza, se pasa de la belleza única
renacentista, basada en la ciencia, a las múltiples bellezas del manierismo, derivadas de
la naturaleza. Apareció en el arte un nuevo componente de imaginación, reflejando tanto
lo fantástico como lo grotesco, como se puede percibir en la obra
de Brueghel o Arcimboldo. Giordano Bruno fue uno de los primeros pensadores que
prefiguró las ideas modernas: decía que la creación es infinita, no hay centro ni límites –
ni Dios ni hombre–, todo es movimiento, dinamismo. Para Bruno, hay tantos artes como
artistas, introduciendo la idea de originalidad del artista. El arte no tiene normas, no se
aprende, sino que viene de la inspiración.
Los siguientes avances se hicieron en el siglo XVIII con la Ilustración, donde comenzó
a producirse cierta autonomía del hecho artístico: el arte se alejó de la religión y de la
representación del poder para ser fiel reflejo de la voluntad del artista, centrándose más
en las cualidades sensibles de la obra que no en su significado.10 Jean-Baptiste Dubos,
en Reflexiones críticas sobre la poesía y la pintura (1719), abrió el camino hacia la
relatividad del gusto, razonando que la estética no viene dada por la razón, sino por los
sentimientos. Así, para Dubos el arte conmueve, llega al espíritu de una forma más
directa e inmediata que el conocimiento racional. Dubos hizo posible
la democratización del gusto, oponiéndose a la reglamentación académica, e introdujo la
figura del ‘genio’, como atributo dado por la naturaleza, que está más allá de las reglas.
En el romanticismo, surgido en Alemania a finales del siglo XVIII con el movimiento
denominado Sturm und Drang, triunfó la idea de un arte que surge espontáneamente del
individuo, desarrollando la noción de genio –el arte es la expresión de las emociones del
artista–, que comienza a ser mitificado.11 Autores como Novalis y Friedrich von
Schlegel reflexionaron sobre el arte: en la revista Athenäum, editada por ellos, surgieron
las primeras manifestaciones de la autonomía del arte, ligado a la naturaleza. Para ellos,
en la obra de arte se encuentran el interior del artista y su propio lenguaje natural.
A finales del siglo XIX surgió el esteticismo, que fue una reacción
al utilitarismo imperante en la época y a la fealdad y el materialismo de la era industrial.
Frente a ello, surgió una tendencia que otorgaba al arte y a la belleza una autonomía
propia, sintetizada en la fórmula de Théophile Gautier “el arte por el arte” (l'art pour
l'art), llegando incluso a hablarse de “religión estética”.15 Esta postura pretendía aislar al
artista de la sociedad, para que buscase de forma autónoma su propia inspiración y se
dejase llevar únicamente por una búsqueda individual de la belleza.16 Así, la belleza se
aleja de cualquier componente moral, convirtiéndose en el fin último del artista, que
llega a vivir su propia vida como una obra de arte –como se puede apreciar en la figura
del dandi–.17 Uno de los teóricos del movimiento fue Walter Pater, que influyó sobre el
denominado decadentismoinglés, estableciendo en sus obras que el artista debe vivir la
vida intensamente, siguiendo como ideal a la belleza. Para Pater, el arte es “el círculo
mágico de la existencia”, un mundo aislado y autónomo puesto al servicio del placer,
elaborando una auténtica metafísica de la belleza.
El siglo XX ha supuesto una radical transformación del concepto de arte: la superación
de las ideas racionalistas de la Ilustración y el paso a conceptos más subjetivos e
individuales, partiendo del movimiento romántico y cristalizando en la obra de autores
como Kierkegaard y Nietzsche, suponen una ruptura con la tradición y un rechazo de la
belleza clásica. El concepto de realidad fue cuestionado por las nuevas teorías
científicas: la subjetividad del tiempo de Bergson, la Teoría de la
relatividad de Einstein, la mecánica cuántica, la teoría del psicoanálisis de Freud, etc.
Por otro lado, las nuevas tecnologías hacen que el arte cambie de función, debido a que
la fotografía y el cine ya se encargan de plasmar la realidad. Todos estos factores
producen la génesis del arte abstracto, el artista ya no intenta reflejar la realidad, sino su
mundo interior, expresar sus sentimientos.26 El arte actual tiene oscilaciones continuas
del gusto, cambia simultáneamente junto a este: así como el arte clásico se sustentaba
sobre una metafísica de ideas inmutables, el actual, de raíz kantiana, encuentra gusto en
la conciencia social de placer (cultura de masas). También hay que valorar la progresiva
disminución del analfabetismo, puesto que antiguamente, al no saber leer gran parte de
la población, el arte gráfico era el mejor medio para la transmisión del conocimiento –
sobre todo religioso–, función que ya no es necesaria en el siglo XX.

Clasificación
Aplicadas o del espacio: Arquitectura, pintura y escultura (artes plásticas o "del
dibujo"), gimnástica, mímica.

Acústicas o del sonido: Música, literatura (géneros literarios: lírico, narrativo,


dramático, didáctico y oratorio)

Mixtas (óptico-acústicas): Danza, declamacipon, teatro (derivación del arte literario)


cinematógrafo.

En la antigüedad clásica, las Bellas Artes eran las seis siguientes:

Arquitectura, Pintura, Escultura, Música, Elocuencia y Poesía; pero en el anterior


cuadro se amplían, aceptando las orientaciones admitidas hoy.

Sus medios de expresión son los siguientes:

Arquitectura (volúmenes y masas), Pintura (color), Escultura (relieve en los cuerpos


sólidos), Gimnástica (fuerza muscular), Mímica (expresión del gesto), Música (sonidos
armónicamente combinados), Danza (movimiento rítmico del cuerpo humano),
Literatura (la palabra o sonido articulado de la voz humana), Declamación (la palabra y
expresión gestual), Teatro y Cinematógrafo (imagen, movimiento y sonido).

Dice el Diccionario de la Lengua Española: " Arte; acto o facultad mediante el cual,
valiéndose de la materia, imágen o sonido; imitan o expresan las personas lo material o
inmaterial y crean copiando o fantaseando."

Si también tienes dudas al respecto o simplemente quieres un poco más de información


acerca de cuál es la diferencia entre Estética y belleza, entonces continua leyendo,
porque a continuación te la explicamos.

Estética

Es una rama o campo de la Filosofía que se encarga del estudio de la experiencia o el


fenómeno de lo bello. No en el sentido de determinar qué es o no bello (como muchas
personas creen), sino en analizar por qué ciertas cosas son consideradas o percibidas
como bellas.

Como campo de estudio puede estar orientada principalmente a dos aspectos, es decir,
cubre otros dos campos que son: la filosofía del arte y la filosofía de la belleza. Esta
distinción se hace debido a que tradicionalmente se han establecido parámetros acerca
de lo que es o no arte, independientemente de la belleza que pueda atribuirse a lo que
sentimos y percibimos.

Son muchas las cosas, los conceptos y las palabras que las personas suelen confundir y
considerar que son lo mismo, aunque en realidad se trate de elementos completamente
diferentes. Pero pocos términos se confunden tan a menudo como en el caso de
“belleza” y “estética”, que sin duda están relacionados; pero de ningún modo pueden
usarse de manera indistinta.

La relación estética del ser humano con el mundo

Los seres humanos han mantenido y mantienen diversas relaciones con el mundo.
Diversas son también en ellas su actitud hacia la realidad, las necesidades que trata de
satisfacer y el modo de satisfacerlas. Entre esas relaciones figuran:

- La relación teórico-cognoscitiva con la que se acercan a la realidad para


comprenderla.
- La relación práctico-productiva con la cual intervienen materialmente con la
naturaleza y la transforman produciendo, con su trabajo, objetos que satisfacen
determinadas necesidades vitales: alimentarse, vestirse, guarecerse, defenderse,
comunicarse, transportarse, etc.
- La relación práctico-utilitaria en la cual utilizan o consumen esos objetos. Las
diversas relaciones del ser humano con el mundo no se desenvuelven
paralelamente a lo largo de la historia. Su vinculación mutua, así como el lugar
que ocupa o el nivel que alcanza dentro del todo social, varían de acuerdo con
determinadas condiciones históricas y sociales. Estas condiciones explican,
asimismo, el papel principal o subordinado que desempeña cierta relación;
económica, política, religiosa, etc., en una época o sociedad. Unas relaciones son
más importantes que otras en determinada fase histórico-social.

El arte del siglo XX supone una reacción contra el concepto tradicional de belleza.
Algunos teóricos (Hal Foster3 ) llegan incluso a describir el arte moderno como
“antiestético”.
Evoluciones como la aparición de la fotografía, capaz de reproducir con fidelidad
absoluta su modelo, o los medios mecánicos de reproducción de las obras, que las
introducen en el conjunto de los bienes de consumo de nuestra sociedad, suponen a
principios del siglo XX una verdadera convulsión para la teoría y la práctica artísticas.
Así no sólo el campo de estudio de la Estética sino el propio campo de trabajo del arte
se orienta hacia una profundísima corriente autorreflexiva que ha marcado todo el arte
del siglo veinte: ¿qué es el arte?, ¿Quién define qué es arte?
El dadaísmo utilizaba el collage para mostrar su naturaleza fragmentada; Joseph
Beuys (y en general toda la corriente povera europea) usaba materiales como troncos,
huesos y palos para su obra, elementos tradicionalmente «feos»; los minimalistas
utilizarían acero para resaltar lo industrial del arte, mientras Andy Warhol lo intentaría
mediante la serigrafía. Algunos incluso se desharían completamente de la obra final
para centrarse únicamente en el proceso en sí. En los años 1960 Nam June Paik y Wolf
Vostell empiezan a utilizar televisores o monitores de video para crear sus obras
Asimismo, la Estética también se encarga del estudio de lo feo, en tanto que aparece
como una categoría dialéctica de lo bello.
En pocas palabras se puede decir también que la Estética estudia los criterios que las
personas tienen acerca de qué es lo bello, lo feo, lo gracioso y otras categorías que se
relacionan con el placer, las emociones y apreciaciones abstractas que se experimentan
por medio de los sentidos.

Belleza
Por otra parte, la belleza es un concepto difícil de definir y a lo largo de la historia ha
variado enormemente. Existen más criterios de belleza que religiones en el mundo.
Desde la antigüedad, el tema de la belleza ha sido objeto de discusiones, preocupación,
debates y hasta muertes. Históricamente se le ha asociado a la mujer, de ahí que desde
tiempos muy lejanos y en civilizaciones muy antiguas las féminas hayan mostrado un
especial interés en lucir bellas o se han preocupado en algún momento por la belleza de
las otras mujeres.
Tomando esto en cuenta, no resulta extraño que por ejemplo en el pueblo heleno las
mujeres dedicaran un tiempo considerable a la elaboración de hermosas y complicadas
trenzas griegas con flequillos, moños trenzados y otros peinados adornados con
distintos accesorios. Del mismo modo, a lo largo del tiempo personas de todas naciones
y civilizaciones han mostrado interés por la apariencia en sentido general; incluyendo
vestuario, calzado y accesorios.
En sentido general, se define la a la belleza como una noción subjetiva relacionada al
placer que algunas cosas causan a nuestros sentidos. Está estrechamente ligada a
sentimientos positivos acerca de elementos que nos rodean o incluso ideas.
Es una noción abstracta ligada a numerosos aspectos de la existencia humana. La
belleza se estudia dentro de la disciplina filosófica de la estética, además de otras
disciplinas como la historia, la sociología y la psicología social. Vulgarmente la belleza
se define como la característica de una cosa que a través de una experiencia sensorial
(percepción) procura una sensación de placer o un sentimiento de satisfacción. En este
sentido, proviene de manifestaciones tales como la forma, el aspecto visual,
el movimiento y el sonido, aunque también se la asocia, en menor medida, a
los sabores y los olores. En esta línea y haciendo hincapié en el aspecto visual, Tomás
de Aquino define lo bello como aquello que agrada a la vista (quae visa placet). La
percepción de la «belleza» a menudo implica la interpretación de alguna entidad que
está en equilibrio y armonía con la naturaleza, y puede conducir a sentimientos de
atracción y bienestar emocional. Debido a que constituye una experiencia subjetiva, a
menudo se dice que «la belleza está en el ojo del observador».1 En su sentido más
profundo, la belleza puede engendrarse a partir de una experiencia de reflexión positiva
sobre el significado de la propia existencia.
Finalmente, para filósofos como Hume la belleza no es algo que poseen los objetos o las
cosas; sino una noción abstracta que sólo tiene lugar en la mente como respuesta a la
contemplación de ciertos elementos. Por tanto, se entiende que la belleza es el
fenómeno y la Estética es la disciplina que se encarga de estudiarlo.

4. Conclusiones

- El arte está relacionado con cualquier actividad con fin estético.


- Estética y belleza no deben ser considerados como términos similares.

5. Bibliografía

- Sproccati, S. (2000). Arte (1st ed.). Milano: Mondadori.


- Estetica y belleza. (2017). Arqhys.com. Retrieved 24 April 2017, from
http://www.arqhys.com/contenidos/belleza-estetica.html
- Filosofía del arte y estéticaYves Michaud.
(2017). Disturbis.esteticauab.org. Retrieved 24 April 2017, from
http://www.disturbis.esteticauab.org/Disturbis567/Michaud.html