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NEURORATORIA

“El arte de la comunicación es el lenguaje del liderazgo”. James Humes.

La comunicación es evidentemente imprescindible en la vida del ser


humano, nos comunicamos todo el tiempo, pero esta habilidad va
mucho más allá de emitir palabras, pues el objetivo último de la
comunicación es lograr que el receptor perciba el mensaje que
deseamos transmitir.

Tener éxito, implica visualizarse como ese que va más allá de lo


convencional; para ello, es necesario que te desarrolles y definas como
un líder. Un buen líder tiene precisamente habilidades de comunicación
tan potenciadas que incluso puede ser un experto orador pero, ¿y si en
lugar de ser un orador, como convencionalmente se llama, te convierte
en un neuro orador?

Ese es el que va más allá del éxito pues tiene la capacidad de usar
herramientas de oratoria con el fin de cautivar la mente de la audiencia.
Para lograr esto, es importante saber cómo hacer reaccionar la mente,
identificar las necesidades de la audiencia y sobre todo, satisfacerlas
cognitivamente hablando, es el meollo de la neuro oratoria.

La neuro oratoria propicia usar los elementos necesarios y altamente


efectivos para llegar a tu público de manera profunda y realmente
puedas instaurar un aprendizaje con lo que transmites sin que
interfieran elementos externos que aparentemente no puedes dominar,
sin embargo, al analizar el funcionamiento de la mente es posible
modificar redes neuronales mediante hábitos para conectar unas
nuevas redes, resultado de la práctica y la habituación, consiguiendo
así que al cabo de un tiempo, la persona sea capaz de actuar de manera
automática, pues se han instaurado redes neuronales que favorecen a
estas habilidades.

Para lograr lo anterior es necesario saber de dónde pueden surgir las


interferencias externas que detienen al sujeto para desarrollar
óptimamente su potencial de oratoria.

El origen del miedo

Existen dos teorías relacionadas con esto:

* Asociaciones pasadas: Ocurren cuando, la situación de hablar en


público se relaciona directamente con una experiencia negativa.

Por ejemplo: Un niño es llamado al frente por la profesora, quien le pide


que explique lo mencionado en la clase, al hacerlo, se equivoca y de
inmediato sus compañeros se mofan, por lo cual ahora este niño al
pensar en hablar en público, su mente de manera instantánea solo
relaciona la experiencia con burlas e incomodidad.

* Cerebro primitivo: En esta se dice que el temor a hablar en público es


una respuesta natural al tener muchas miradas al frente y este entiende
que se está en peligro, sin embargo el miedo experimentado no es
completamente negativo, por el contrario, al ser una respuesta de
adaptación elabora opciones para reaccionar ante la situación, idóneo
es guiar estas reacciones hacia un resultado positivo.
Para trabajar en ello, es necesario saber que ante estas reacciones, se
activan los 3 sistemas principales del cuerpo, el sistema cognitivo, en
el cual surgen aquellos pensamientos intrusivos (se burlarán, qué
nervios, no puedo, etc…) a su vez este propicia la respuesta autónoma,
cuando el cuerpo comprende el mensaje enviado por el cerebro,
reacciona ante tales pensamientos a nivel orgánico (sudoración,
malestares estomacales, dolores, etc). El cuerpo está interconectado y
todas sus funciones actúan como causa y consecuencia. Continuando
con lo anterior, una vez que nuevamente el sistema cognitivo percibe
estos malestares autónomos, los conductuales se hacen presentes
como respuesta inmediata ante pensamientos aún más descalificantes
(temblor, tartamudeo, movimientos exagerados, etc)

De ahí a importancia de conocer todo lo que nos sucede alrededor de


estos tres niveles, porque una vez conociendo y comprendiendo lo que
nos ocurre, es posible actuar para controlar o dominar lo no deseado.

Por eso, al hablar del aquí y ahora significa tener plena conciencia en el
presente solamente. Analizar qué ocurre en cada parte de ti para buscar
soluciones adecuadas.

Como se mencionó antes, el sistema esta interconectado y todo lo que


ocurra a uno influirá al otro, así que para formar esos nuevos hábitos,
es idóneo hacerlo formando nuevos hábitos conductuales para enviar el
correcto mensaje a nivel cognitivo y este influya de manera positiva en
el autónomo.

Pero, ¿por qué conductuales en primera instancia?


Mientras tus palabras transmiten un 7% del mensaje y tu
entonación un 38%; tu cuerpo lo hace en un 55%.

TU CUERPO

Con esto se confirma que no es tan importante lo que dices como lo es


el cómo lo dices y como se vio hace un momento, el cuerpo tiene mayor
influencia con respecto a la transmisión de mensaje efectivo siguiéndole
la voz en la que está implicada la entonación y finalmente, el mensaje.

Para que el cuerpo comience a habituarse a la postura y al estilo


idóneos, hay que prepararlo, des tensionar aplicando técnica de
relajación para estar preparado e invertir de 3 a 5 minutos.

Una vez que el cuerpo ha liberado la tensión que se acumula día a día,
será más sencillo y gratificante mejorar un el estado de ánimo. Para
esto, existen diferentes técnicas que solo requieren un momento en el
día y que se practican frecuentemente, será posible notar los cambios
anímicos que llegan como resultado de estos.

Cambia la postura que tienes: si permaneces en una posición por


mucho tiempo ocurre la acumulación inevitable de la tensión, por eso
hay que hacer estos repentinos cambios para romper el ciclo tensional:
pararse si estas sentado, acostarse si se está sentado, etc..

Afloja el cuerpo: mueve los brazos suavemente hacia atrás y adelante,


relajando los hombros.
Canta: Ocupa de 3 a 5 minutos cantando algo alegre o que te eleve el
ánimo.

Ojos sonrientes: Al sonreír, utiliza todas las micro expresiones faciales,


no solamente sonrías con la boca. Una sonrisa efectiva es aquella que
forma ondulaciones en la zona inferior de los ojos y las comisuras en
los labios. Es necesario practicar esa sonrisa en la cotidianeidadpara
formar el hábito.

Cuando el cuerpo ya está “desintoxicado” de tensión, es momento de


poner en práctica las estrategias que pueden usarse al pararse frente al
público. Así, ya podrá empezar a trabajarse con la postura la ropa y el
estilo.

Cuando una persona está frente a la audiencia, ha de mostrarse


tranquilo, con una postura de líder, esto es, no mantenerse cabizbajo
y mantener una postura de seguridad: pararse firme, de manera
erguida, con las piernas separadas dde tal forma que no impidan
el movimiento. Puede usar las manos en los bolsillos siempre y
cuando el resto de su cuerpo tenga una ligera inclinación hacia el
frente y su mirada esté directamente hacia la audiencia.

En cambio, cuando no es necesario mantenerse parado solamente


y ya se requiere hablar, es necesario tener las manos libres, de
forma que permitan el movimiento espontáneo de los ademanes,
nunca han de ocuparse ni por un micrófono. Si es posible, usar un
micrófono de solapa (clip para la ropa o blazer). Además las manos
pautan el ritmo y velocidad de la voz. Son un elemento esencial para la
correcta transmisión del mensaje.

Cuando se quiere enfatizar un concepto o idea: mover firmemente


y con energía las manos del pecho hacia afuera y de manera
contraria, cuando se desea restar importancia a la idea o concepto
( de afuera hacia adentro).

Como ya se mencionó, las manos son importantes y por eso es


necesario tenerlas libres hasta con la ropa, lo indicado para hombres,
es usar camisas de ¾ , nunca de manga larga, porque restarán
impacto que pueden generar las manos y antebrazos, se recomienda
de esta forma porque si usan de manga corta, la atención de la
audiencia, se dirigirá hacia los bíceps, pues anatómicamente, son más
pronunciados que los de las mujeres y el cerebro, desvía
inevitablemente la atención hacia lo instintivo: Si es un hombre, debe
ser protector, es decir ha de ser fuerte y esto se nota en los brazos, por
la actividad física.

En cambio en las mujeres es válido usar mangas cortas, por el


sentido de delicadeza estereotipado.

Para ambos casos, el color de la ropa a usar siempre ha de ser


oscuro, idóneamente negro, porque así, la cara y los brazos contrastan
con los oscuros de la ropa y la atención se activa en el cerebro al
percibirlos, con la atención activa, el proceso de aprendizaje es efectivo.

La forma en que uses las diferentes técnicas marcarán tu estilo como


orador, porque aunque estas estrategias funcionan, no existe la fórmula
exacta en la manera de desenvolverte con tu audiencia. Tu estilo es tu
autenticidad, muchos pueden usar ropa oscura y mostrar seguridad
con su postura, pero cada uno lo hace de una manera diferente y le
imprime su forma de ser a cada forma de actuar. La razón por la cual
usas algún tipo de ropa o el color que elijas (en tonalidades
oscuras) es la base de tu estilo. No es el punto mostrarse presuncioso
ni mucho menos, simplemente hay que marcar la diferencia.

TU VOZ

Emisión y elocuencia: La emisión es la exhalación del aire en tiempo


intensidad adecuados para producir sonido, para lograrlo hay que
tener una correcta respiración en la que la inhalación y exhalación
lleven el suficiente oxígeno al cerebro para tener la flexibilidad
(elocuencia) vocal.

Intensidad: Es la potencia de la voz, esta ha de ser energética para


no causar aburrimiento. Y sobre todo la intensidad debe transmitir lo
que deseas hacer sentir al público (ánimo, felicidad, enojo, tristeza)
solo así es posible conectar con él.

Hay que usar énfasis en palabras importantes, un tono más alto en


alguna idea o bajar la voz si se quiere restar importancia. Es aquí
donde se hace presente la importancia del volumen. Además usar
flexibilidad en la voz mantiene despierto al cerebro porque no le da
tiempo del aburrimiento.

Ritmo: Las pausas en momentos indicados es a lo que se refiere.


Hablar muy rápido ocasiona que el cerebro al principio se active y
después no desee continuar por la presura y el entendimiento que
aunque se esfuerce no logrará seguir el hilo de la información.
Por otra parte el hablar muy lento, mantiene al cerebro en descanso y
no será capaz de almacenar nueva información.

Por eso el ritmo ha der ser cambiante y es importante introducir


pausas atencionales. Al estar hablando y de pronto pausar se reactiva
la atención y vuelve el proceso de aprendizaje, pues el objetivo es
mantener al cerebro en constante recepción de la información que
estás aportando.

TU MENSAJE

Para que sea realmente efectivo debes ser claro, concreto y preciso.