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Diluciones:

Cuando se hacen diluciones siempre se comienza con una concentración de


algo y añades mas solvente, bajando la concentración del soluto. Asi que si
haces cálculos y ves que la concentración aumenta!!... algo hicistes mal!
Revisa el trabajo para asegurarte que la concentración disminuyó.

C1V1=C2V2

Para ue se pueda dar una disolución sus componentes deben ser compatibles, y esta
compatibilidad se ve aclarada en los criterios de solubilidad

Solubilidad
La solubilidad se define como la cantidad máxima de un soluto que se disuelve
en una
cantidad determinada de solvente para formar una solución estable a una
temperatura
determinada. Esta temperatura generalmente es 25°C. En otras palabras, se da
el nombre
de solubilidad a la proporción en que se disuelve una sustancia en un solvente.
El grado
de solubilidad varía grandemente en las diferentes sustancias. Cuando no es
posible o
no es necesario indicar la solubilidad exacta de las sustancias, se usa algún
término que
describa su magnitud, como muy soluble (menos de una parte), bastante
soluble (entre
uno y diez partes), soluble (entre diez y treinta partes), escasamente solubles
(entre
treinta y cien partes), poco soluble (entre cien y mil partes), muy poco soluble
(entre mil
y diez mil partes) y casi insoluble (mas de diez mil partes).
Una solución saturada es aquella en la cual están en equilibrio el soluto
disuelto y el
soluto no disuelto, bajo las condiciones existentes. Es decir, es aquella que
está o puede
estar en equilibrio con un exceso de soluto. Una solución saturada es la que no
puede
disolver más soluto en las condiciones en las que se hace la solución, porque
el solvente
ya ha disuelto la máxima cantidad de soluto. Si el solvente no contiene su
máxima
cantidad de soluto disuelto se le denomina solución insaturada.
Por otra parte, se puede preparar una solución sobresaturada en la cual la
concentración
es mayor que la de la solución saturada, es decir, contiene más soluto que el
requerido
para el equilibrio bajo condiciones existentes. Sin embargo, una solución
sobresaturada
es metaestable y si se le agrega una pequeña cantidad de soluto puro se
precipita el
soluto en exceso del requerido para saturar la solución.
Los conceptos de solución diluida y solución concentrada varían de acuerdo al
soluto,
ya que no es lo mismo hablar, por ejemplo, del ácido sulfúrico que del ácido
clorhídrico. En el primero la llamada solución saturada tiene, aproximadamente,
el
noventa y ocho por ciento en peso y en el segundo la solución saturada tiene,
aproximadamente, treinta y siete por ciento en peso. Generalmente se
denomina
solución diluida a la que tiene una concentración con un valor inferior al
cincuenta por
59
ciento del valor de la solubilidad.
Factores que influyen en la solubilidad
En la solubilidad de una sustancia influyen cuatro factores que son: naturaleza
del
solvente, naturaleza del soluto, temperatura y presión.
Naturaleza del solvente
En Química existe una regla muy útil que dice: "Lo semejante disuelve a lo
semejante".
La solubilidad de una sustancia varia mucho con los diversos solventes. Una
sustancia
tiende a disolverse en solventes que son químicamente análogos a ella. Un
principio
general que se cumple la mayoría de las veces es que "cuanto mayor es la
similitud
estructural entre el soluto y el solvente, tanto mayor es la solubilidad". Los
solventes
mas comúnmente empleados son el agua, etanol, glicerina, propilenglicol,
alcohol
isopropílico, éter etílico, éter de petróleo (bencina o varsol), cloroformo, acetona
y
tetracloruro de carbono.
Naturaleza del soluto
Los solventes polares disuelven solutos polares y los solventes no polares
disuelven
solutos no polares. Sin embargo, vemos que algunos compuestos orgánicos
son
hidrosolubles, lo cual se puede atribuir a la formación de un complejo de
asociación
entre el soluto y el solvente mediante la formación de enlaces de hidrógeno.
Algunos
alcoholes, aldehídos, cetonas y otros compuestos orgánicos se disuelven
parcialmente
en agua. La solubilidad de los compuestos iónicos en el agua resulta de la
"solvatación"
de los iones para formar iones "hidratados". Se tienen algunos casos de
sustancias que
son insolubles en un disolvente solo, pero se disuelven en una mezcla de dos
de ellos,
por ejemplo, la nitrocelulosa es insoluble en alcohol y en éter, pero se disuelve
en una
mezcla de ellos para formar lo que se conoce con el nombre de colodión.
Temperatura
Generalmente la solubilidad de una sustancia sólida en agua aumenta con la
60
temperatura, pero existen algunas excepciones. La solubilidad se relaciona
íntimamente
con el calor de disolución de cada sustancia, es decir, con el calor desprendido
o
liberado cuando ésta se disuelve hasta la saturación. Este calor de disolución
puede ser
positivo o negativo. Es positivo cuando hay liberación de calor (aumenta la
temperatura
de la solución) y es negativo cuando disminuye la temperatura de la solución.
Si el calor
de disolución es positivo no debe calentarse la solución porque se reduce la
solubilidad
y si es negativo, si necesita calentarse para aumentar la solubilidad. La
mayoría de las
sustancias absorben calor cuando se disuelven, es decir, producen
enfriamiento al
disolverse (son endotérmicas), por lo tanto, la solubilidad aumenta al aumentar
la
temperatura como al disolver azúcar en agua. Algunas sustancias al disolverse
producen
calor (son exotérmicas) y la solubilidad disminuye al aumentar la temperatura
como al
disolver hidróxido de sodio en agua.
De lo anterior se deduce que la solubilidad puede aumentar o disminuir con el
aumento
de temperatura. Cuando una sustancia no absorbe ni desprende calor al
disolverse, las
variaciones de temperatura no cambian su solubilidad, como por ejemplo al
disolver
cloruro de sodio en agua.
Presión
El efecto de la presión sobre la solubilidad de los sólidos y líquidos en un
solvente es
despreciable. La Ley de Henry establece que "la solubilidad de los gases en un
líquido
es directamente proporcional a la presión que se ejerce sobre la solución" es
decir que
y1 = H1P
siendo y1 la solubilidad del gas 1 en un líquido, H1 la constante de Henry y P,
la presión
del gas. El ejemplo común lo tenemos en las bebidas gaseosas que tienen gas
carbónico
disuelto a presión elevada; cuando se destapa un envase de bebidas
carbohidratadas, la
presión disminuye y el gas se desprende porque disminuye su solubilidad.

Tipos de diluciones
 Diluciones seriadas:
 Sucesión de diluciones conincrementos progresivos y regulares, en loscuales
el factor de dilución siempre es
igual.1 : 2 1 : 4 1 : 8 1 : 1 6 1 : 3 2 1 : 6 4
1 : 1 2 8 « . 1 : 1 0 1 : 1 0 0 1 : 1 0 0 0
1 : 1 0 0 0 0 « « . . 10
-1
10
-2
10
-3
10
-4
«««
 Diluciones no seriadas
Una dilución seriada es simplemente una serie de diluciones simples que
amplifican el factor de dilución rápidamente, comenzando con una pequeña
cantidad inicial de muestra (cultivo de bacterias, un reactivo químico, un
jugo, etc.). La fuente del material para diluir en cada paso viene del material
diluido en el tubo anterior. En una dilución seriada el factor de dilución total
en cualquier punto es el producto del factor de dilución individual en cada
uno de los tubos.

‡ Sucesión de diluciones con aumentos progresivos, no regulares,en los cuales


cada dilución es menos concentrada que la anterior en una proporción no
conocida, por
ej1 : 2 1 : 8 1 : 6 4 1 : 2 0 0 0 -
P r e p a r a r 1 : 5 1 : 1 0 1 : 3 0 y o b t e n e r u n V F d e 1 . 5 m l 1:
51ml ---- 5VFX ---- 1.5 VF = 0.3 ml de soluto1.2 ml de solvente1:10a partir
de 1:5 = hacer una dilución 1:21ml (1:5) ----- 2ml VFx -----
1.5 VF = 0.75 ml (dil 1:5)0.75 ml de solvente1:30a partir de 1:10 = hacer una
dilución 1:31ml (1:10) --- 3 ml VFx - - -
1 . 5 m l V F = 0 . 5 m l ( d i l 1 : 1 0 ) 1 ml del Diluciones no seriadas

‡ Sucesión de diluciones con aumentos progresivos, no regulares,en los cuales


cada dilución es menos concentrada que la anterior en una proporción no
conocida, por
ej1 : 2 1 : 8 1 : 6 4 1 : 2 0 0 0 -
P r e p a r a r 1 : 5 1 : 1 0 1 : 3 0 y o b t e n e r u n V F d e 1 . 5 m l 1:
51ml ---- 5VFX ---- 1.5 VF = 0.3 ml de soluto1.2 ml de solvente1:10a partir
de 1:5 = hacer una dilución 1:21ml (1:5) ----- 2ml VFx -----
1.5 VF = 0.75 ml (dil 1:5)0.75 ml de solvente1:30a partir de 1:10 = hacer una
dilución 1:31ml (1:10) --- 3 ml VFx - - -
1 . 5 m l V F = 0 . 5 m l ( d i l 1 : 1 0 ) 1 ml del solvente

Dilución Simple (Método del factor de dilución)


Una dilución simple es aquella en la cual una unidad de volumen de un
material líquido de interés se combina con un volumen apropiado de un
solvente líquido para alcanzar la concentración deseada. El factor de dilución
es el número total de unidades de volumen en los cuales su material será
disuelto. El material diluido se debe mezclar muy bien para alcanzar una
dilución verdadera

Factores de dilución (fd):


es la segunda forma de hacer diluciones.

- Un factor de dilución es una expresión matemática que te permite calcular


cuanto más diluído está una solución resultante preparada a partir de una
solución stock o mas concentrada. Se calcula como el volumen final dividido
entre el volumen inicial

Ácido clorhídrico

El ácido clorhídrico, ácido muriático, espíritu de sal, ácido marino, ácido


de sal o todavía ocasionalmente llamado, ácido hidroclórico (por su
extracción a partir de sal marina en América), agua fuerte o salfumán (en
España), es una disolución acuosa del gas cloruro de hidrógeno (HCl). Es
muycorrosivo y ácido. Se emplea comúnmente como reactivo químico y se
trata de un ácido fuerte que se disocia completamente en disolución acuosa.
Una disolución concentrada de ácido clorhídrico tiene un pH inferior a 1; una
disolución de HCl 0,1 M da un pH de 1 (Con 40 mL es suficiente para matar a
un ser humano, en un litro de agua. Al disminuir el pH provoca la muerte de
toda la flora y fauna).

A temperatura ambiente, el cloruro de hidrógeno es un gas ligeramente


amarillo, corrosivo, no inflamable, más pesado que el aire, de olor fuertemente
irritante. Cuando se expone al aire, el cloruro de hidrógeno forma vapores
corrosivos densos de color blanco. El cloruro de hidrógeno puede ser liberado
por volcanes.

El cloruro de hidrógeno tiene numerosos usos. Se usa, por ejemplo, para


limpiar, tratar y galvanizar metales, curtir cueros, y en la refinación y
manufactura de una amplia variedad de productos. El cloruro de hidrógeno
puede formarse durante la quema de muchos plásticos. Cuando entra en
contacto con el agua, forma ácido clorhídrico. Tanto el cloruro de hidrógeno
como el ácido clorhídrico son corrosivos.
Historia
El ácido clorhídrico, fue obtenido por primera vez
por Jabir ibn Hayyan (también conocido como
Geber), alrededor del año 800, mezclando sal
común con vitriolo (ácido sulfúrico).

Jabir ibn Hayyan, dibujo de un manuscrito


medieval.

En la Edad Media, el ácido clorhídrico era


conocido entre los alquimistas europeos
como espíritu de sal o acidum salis. En el siglo XVII, Johann Rudolf Glauber,
de Karlstadt, Alemania, utilizó sal (cloruro de sodio) y ácido sulfúrico para
preparar sulfato sódico, liberando gascloruro de hidrógeno. Joseph Priestley,
de Leeds, Inglaterra preparó cloruro de hidrógeno puro en 1772, y Humphry
Davy de Penzancedemostró que su composición química
contenía hidrógeno y cloro.

Durante la Revolución industrial en Europa, la demanda por sustancias


alcalinas, tales como la sosa (hidróxido de sodio), se incrementó, y el nuevo
proceso industrial para su obtención desarrollado por el francésNicolás
Leblanc permitió la producción a gran escala con bajos costos. En el proceso
Leblanc, se convierte sal en sosa, utilizando ácido sulfúrico, piedra caliza y
carbón, liberando cloruro de hidrógeno como producto de desecho. Hasta 1863
éste era liberado a la atmósfera. Un acta de ese año obligó a los productores
de sosa a absorber este gas en agua, produciendo así ácido clorhídrico a
escala industrial.

A comienzos del siglo veinte, cuando el proceso Leblanc fue sustituido por
el proceso Solvay, que no permitía obtener ácido clorhídrico como el primero,
éste ya era un producto químico utilizado de manera frecuente en numerosas
aplicaciones. El interés comercial llevó al desarrollo de otros procesos de
obtención, que se utilizan hasta el día de hoy, y que son descritos más abajo.
Actualmente, la mayoría del ácido clorhídrico se obtiene absorbiendo el cloruro
de hidrógeno liberado en la producción industrial de compuestos orgánicos.
Química

El cloruro de hidrógeno es un ácido


monoprótico, lo que significa que sólo puede
liberar un ion H+ (un protón). En soluciones
acuosas, este protón se une a una molécula de
agua para dar un ion oxonio, H3O+:
HCl + H2O → H3O+ + Cl−
El otro ion formado es Cl−, el ion cloruro. El
ácido clorhídrico puede entonces ser usado
para preparar sales llamadas cloruros, como el cloruro de sodio. El ácido
clorhídrico es un ácido fuerte, ya que se disocia completamente en agua.

Los ácidos monopróticos tienen una constante de disociación ácida, K a, que


indica el nivel de disociación en agua. Para ácidos fuertes como el HCl, el
valor de Ka es alto. Al agregar cloruros, como el NaCl, a una solución
acuosa de HCl, el valor de pHprácticamente no cambia, lo que indica que el
ion Cl− es una base conjugada notablemente débil, y que HCl está casi
completamente disociado en soluciones acuosas. Por lo tanto, para
soluciones de ácido clorhídrico de concentración relativamente altas, se
puede asumir que la concentración de H+ es igual a la de HCl.

De los siete ácidos fuertes comunes en la química, todos ellos inorgánicos,


el ácido clorhídrico es el ácido monoprótico con menor tendencia a provocar
reacciones redox que puedan interferir con otras reacciones. Es uno de los
ácidos fuertes menos peligrosos de manipular; y a pesar de su acidez,
produce el relativamente poco reactivo y no tóxico ion cloruro. Sus
soluciones de concentraciones intermedias son bastante estables (hasta 6
M), manteniendo sus concentraciones con el paso del tiempo. Estos
atributos, sumados al hecho de que se encuentra disponible como un
reactivo puro, lo hacen un excelente reactivo acidificante, y valorante ácido
(para determinar la cantidad de base en una volumetría). Es comúnmente
utilizado en el análisis químico y para digerir muestras para análisis.
Soluciones concentradas de este ácido pueden utilizarse para disolver
algunos metales (metales activos), formando cloruros metálicos oxidados e
hidrógeno gas.

Propiedades físicas
Las propiedades físicas del ácido clorhídrico, tales como puntos
de fusión y ebullición, densidad, y pH dependen de la concentración o
molaridad de HCl en la solución ácida.

Conc. Conc. Densi Molari p Viscosi Calor Presi Punto Pun


(m/m) (m/v) dad dad H dad específ ón de to
c: c: ρ : kg/l M η: ico de ebullic de
kg HCl kg HCl mPa·s s: vapo ión fusi
/kg /m3 kJ/(kg· r b.p. ón
K) PHCl : m.p.
Pa

10% 104,80 1,048 2,87 M - 1,16 3,47 0,527 103 °C -


0,5 18 °
C

20% 219,60 1,098 6,02 M - 1,37 2,99 27,3 108 °C -


0,8 59 °
C

30% 344,70 1,149 9,45 M - 1,70 2,60 1.410 90 °C -


1,0 52 °
C

32% 370,88 1,159 10,17 - 1,80 2,55 3.130 84 °C -


M 1,0 43 °
C
34% 397,46 1,169 10,90 - 1,90 2,50 6.733 71 °C -
M 1,0 36 °
C

36% 424,44 1,179 11,64 - 1,99 2,46 14.10 61 °C -


M 1,1 0 30 °
C

38% 451,82 1,189 12,39 - 2,10 2,43 28.00 48 °C -


M 1,1 0 26 °
C

La temperatura y presión de referencia para la tabla anterior son


respectivamente 20 °C y 1 atmósfera (101 kPa).

Valoración ácida.

El ácido clorhídrico (HCl) se obtiene en


el laboratorio por adición de ácido
sulfúrico (H2SO4) a sal (NaCl):

En la industria química se forman grandes


cantidades de ácido clorhídrico en las
reacciones orgánicas de cloración de las
sustancias orgánicas con cloro elemental:

Otro método de producción a gran escala es


el utilizado por la industria cloro-alcali, en la
cual se electroliza una disolución de sal común (NaCl),
produciendo cloro, hidróxido de sodio e hidrógeno. El gas cloro así obtenido
puede ser combinado con el gas hidrógeno, formando gas HCl
químicamente puro. Ya que la reacción es exotérmica, las instalaciones en
las que se realiza son conocidas como horno de HCl.

En agua se disuelven hasta 38 g/100 mL aunque a baja temperatura se


pueden formar cristales de HCl·H2O con un contenido del 68% de HCl. La
disolución forma un azeótropo con un contenido del 20,2% de HCl en masa
y un punto de ebullición de 108,6 °C.
El ácido clorhídrico que se encuentra en el mercado suele tener una
concentración del 38% o del 25%. Las disoluciones de una concentración
de algo más del 40% son químicamente posibles, pero la tasa de
evaporación en ellas es tan alta que se tienen que tomar medidas de
almacenamiento y manipulación extras. En el mercado es posible adquirir
soluciones para uso doméstico de una concentración de entre 10% y 12%,
utilizadas principalmente para la limpieza.
Aplicaciones

El ácido clorhídrico se utiliza sobre todo como ácido barato, fuerte y volátil.
El uso más conocido es el de desincrustante para eliminar residuos
de caliza(carbonato cálcico: CaCO3). En esta aplicación se transforma el
carbonato cálcico en cloruro cálcico más soluble y se liberan dióxido de
carbono (CO2) y agua:
CaCO3 + 2 HCl → CaCl2 + CO2 + H2O
En química orgánica se aprovecha el ácido clorhídrico a veces en la
síntesis de cloruros orgánicos - bien por sustitución de un grupo
hidroxilo de un alcohol o por adición del ácido clorhídrico a
un alqueno aunque a menudo estas reacciones no transcurren de una
manera muy selectiva.

Otra importante aplicación del ácido clorhídrico de alta calidad es en la


regeneración de resinas de intercambio iónico. El intercambio catiónico
suele utilizarse para eliminar cationes como Na+ y Ca2+ de disoluciones
acuosas, produciendo agua demineralizada.
Na+ es reemplazado por H3O+
Ca2+ es reemplazado por 2 H3O+
En la industria alimentaria se utiliza por ejemplo en la producción
de la gelatina disolviendo con ella la parte mineral de los huesos.

En metalúrgia a veces se utiliza para disolver la capa de óxido


que recubre un metal, previo a procesos
como galvanizado, extrusión, u otras técnicas.

También es un producto de partida en la síntesis de policloruro


de aluminio o de cloruro férrico (FeCl3):
Fe2O3 + 6 HCl → 2 FeCl3 + 3 H2O
Efectos nocivos
El cloruro de hidrógeno es irritante y corrosivo para cualquier tejido con el que
tenga contacto. La exposición breve a bajos niveles produce irritación de la
garganta. La exposición a niveles más altos puede producir respiración jadeante,
estrechamiento de los bronquiolos, coloración azul de la piel, acumulación de
líquido en los pulmones e incluso la muerte. La exposición a niveles aún más
altos puede producir hinchazón y espasmos de la garganta y asfixia. Algunas
personas pueden sufrir una reacción inflamatoria al cloruro de hidrógeno. Esta
condición es conocida como síndrome de malfuncionamiento reactivo de las vías
respiratorias (en inglés, RADS), que es un tipo de asma causado por ciertas
sustancias irritantes o corrosivas.

La mezcla del ácido con agentes oxidantes de uso común, como la lejía,
también llamada lavandina en algunas partes, (hipoclorito de sodio, NaClO)
opermanganato de potasio (KMnO4), produce el tóxico gas cloro.

Dependiendo de la concentración, el cloruro de hidrógeno puede producir


desde leve irritación hasta quemaduras graves de los ojos y la piel. La
exposición prolongada a bajos niveles puede causar problemas respiratorios,
irritación de los ojos y la piel y descoloramiento de los dientes.

A pesar de estas características los jugos gástricos en el estómago humano


contienen aproximadamente el 3 % de ácido clorhídrico. Allí ayuda a
desnaturalizar las proteínas y desempeña un papel importante
como coenzima de la pepsina en su digestión. También ayuda en la hidrólisis
de lospolisacáridos presentes en la comida. Es secretado por las células
parietales. Éstas contienen una extensiva red de secreción desde donde se
secreta el HCl hacia el lumen del estómago.

Diversos mecanismos previenen el daño del epitelio del tracto digestivo por
este ácido:

 Reguladores negativos de su salida.


 Una gruesa capa mucosa que cubre al epitelio.
 Bicarbonato de sodio secretado por las células epiteliales gástricas y el
páncreas.
 La estructura del epitelio.
 Un abastecimiento sanguíneo adecuado.
 Prostaglandinas (con múltiples efectos: estimulan las secreciones mucosas y
de bicarbonato, mantienen la integridad de la barrera epitelial, permiten el
adecuado flujo sanguíneo, estimulan la reparación de las membranas de la
mucosa dañadas).
Cuando, por alguna razón, estos mecanismos fallan, se pueden
producir pirosis o úlceras. Existen drogas llamadas inhibidores de bombas de
protones que previenen que el cuerpo produzca exceso de ácido en el
estómago, mientras que los antiácidos pueden neutralizar el ácido existente.

También puede ocurrir que no se produzca suficiente cantidad de ácido


clorhídrico en el estómago. Estos cuadros patológicos son conocidos por los
términos hipoclorhidria y aclorhidria y pueden conducir a una gastroenteritis.

El ácido clorhídrico en contacto con ciertos metales puede


desprender hidrógeno pudiendo formar atmósferas explosivas en el ambiente,
esto puede ocurrir por ejemplo cuando se usa en los trabajos de decapado de
metales

Normalidad
La concentración Normal o Normalidad, es el número de pesos equivalentes por litros
de solución. , por lo tanto si una solución contiene un peso equivalente de CaCO3 (100
g), en un litro de solución, su concentración es 1 Normal.

N = # equivalentes de soluto
litros de solución

# equivalentes = g de soluto
Peq

Peq = PM

Aplicación de la Disolución

Homeopatía
La homeopatía (del griego ὅμοιος homoios, ‘similar’ y πάθος pathos,
‘sufrimiento’) es un tipo de medicina alternativanota 1 caracterizada por el empleo
de preparados altamente diluidos que pretenden crear los mismos síntomas
que sufre el paciente. Fue concebida a finales del siglo XVIII por el
médico sajónSamuel Hahnemann (1755–1843) como una forma de mejorar el
espíritu vital del cuerpo.1 Su premisa fundamental es "lo similar se cura con lo
similar", asumiendo que lo que causa determinados síntomas puede curarse
con algo que cause esos mismos síntomas.

Hahnemann propuso la homeopatía como una alternativa más benigna y


moderada a la medicina de la época, que estaba basada aún en la teoría de los
humores hipocrática y utilizaba la sangría y la purgación como herramientas
principales. La homeopatía ignora el método científico, basándose en
fundamentos filosóficos axiomáticos, por lo que no se considera
una ciencia.1 En concreto, propone una aproximación holística a la salud a
partir de los siguientes principios: la integración del individuo con la naturaleza,
el equilibrio individual, la existencia de un "dinamismo vital" que regeneraría de
forma natural los daños causados por las enfermedades, la individualidad del
organismo de cada persona (que exigiría por tanto un tratamiento
individualizado), «lo semejante se cura con lo semejante» (similia similibus
curantur) y la dilución extrema.2

La homeopatía afirma que cuanto más diluido en agua esté un ingrediente


activo más potente se hace; proceso al que llaman «dinamización». Los
remedios homeopáticos se preparan diluyendo progresivamente una sustancia
y sacudiendo repetidas veces la disolución. Tras las sucesivas diluciones solo
quedan presentes cantidades extremadamente bajas de principio activo, e
incluso el número de diluciones puede alcanzar tal grado que no quede ni
una molécula de la sustancia original;3 por lo que en la actualidad los
homeópatas han recurrido a la supuesta premisa de la "memoria del agua"
para explicar los supuestos efectos de estas terapias, pero sin ninguna base
experimental ni científica.4 A pesar de que la ciencia descarta la viabilidad de
estas terapias,5 gozan de una amplia popularidad, llegando a ser financiadas o
cubiertas por algunos sistemas de sanidad pública o seguridad social,6 así
como por universidades como la Escuela Nacional de Medicina y
Homeopatía7 del Instituto Politécnico Nacional.

La posición dominante en la literatura científica es que la homeopatía no ha


sido capaz de demostrar por medios objetivos una efectividad específica, es
decir, mayor que la del efecto placebo, y que ello no se puede considerar una
forma de terapia basada en evidencias.8 9

Los estudios y prácticas homeopáticas se publican en revistas específicas o de


medicina alternativa, como Homeopathy. La posición de la comunidad
homeópata es que esta práctica es efectiva en el tratamiento de una multitud
de patologías, y que los resultados de los ensayos clínicos que no avalan su
posición son complejos y su metodología científica no se adapta a la
especificidad de la homeopatía.10

Base teórica

La homeopatía es una filosofía vitalista que atribuye la causa de la enfermedad


a las perturbaciones sufridas por una "fuerza vital" hipotética. Estas
perturbaciones se manifiestan en síntomas. Los homeópatas afirman que la
supuesta "fuerza vital" tiene capacidad para reaccionar ante perturbaciones
internas o externas, según lo que denominan "ley de susceptibilidad".

De acuerdo con esta "ley" homeopática de susceptibilidad, incluso un estado


mental negativo podría atraer a unos hipotéticos causantes de enfermedad
denominados "miasmas", que afectarían al cuerpo provocando los síntomas de
enfermedad.11 Sin embargo, Hahnemann rechazaba la noción de que la
enfermedad fuera una entidad separada o invasora, e insistía en que siempre
era parte del "total viviente", esto es, del individuo.12

La "ley de similitud" de Hahnemann


La teoría de la homeopatía sostiene que los mismos síntomas que provoca una
sustancia tóxica en una persona sana pueden ser curados por un remedio
preparado con la misma sustancia tóxica, siguiendo el principio enunciado
como similia similibus curantur (‘lo similar se cura con lo similar’). A este
axioma se le denomina "ley de similitud".

La ley de similitud constituye una afirmación no demostrada científicamente


que se toma como axioma en la homeopatía, y por tanto no constituye una ley
natural ni un fundamento científico válido.13

El concepto homeopático de enfermedad difiere del de la medicina: considera


que la raíz del mal es espiritual (energético) en vez de físico, y que el malestar
se manifiesta primero con síntomas emocionales (como ansiedad y
aversiones), pasando a ser si no se tratan a tiempo síntomas mentales,
conductuales y por último físicos. Como resume G. Weissmann,14 para
Hahnemann la enfermedad no es causada por ningún agente físico discreto,
sino por la falta de armonía con la «fuerza vital»; para expresar la inexistencia
de dichos agentes, se preguntaba «¿Ha visto alguien alguna vez la materia de
la gota o el veneno de la escrófula?» Unas décadas después de la muerte de
Hahnemann, Garrod demostró que el urato monosódico es «la materia de la
gota» y Koch queMycobacterium tuberculosis es «el veneno de la escrófula».

Remedios homeopáticos
El libro Materia médica pura15 es un repertorio
homeopático, un listado de síntomas asociados
a sustancias o remedios, utilizado para
identificar el remedio más apropiado para cada
caso. Se redactó mediante ensayos
homeopáticos, observando los síntomas que
una materia produce en uno o más voluntarios. Por ejemplo, el investigador
bebe una dosis tóxica de la sustancia y anota todos los síntomas físicos,
mentales, emocionales y de comportamiento que padece. La sustancia,
convenientemente preparada, será empleada en adelante para tratar esos
mismos síntomas. James Tyler Kent, que publicó su repertorio en 1905, recoge
unos 700 remedios diferentes. En la actualidad, se usan cerca de 3,000
remedios distintos en homeopatía, de los cuales 150 se consideran de uso
común.

La preparación de los remedios homeopáticos, conocida


como dinamización o potenciación, consiste en una serie de diluciones
seguidas de agitaciones, diez fuertes sacudidas contra un cuerpo elástico tras
cada proceso de dilución. Se cree que la vigorosa agitación ("sucusión") que
sigue a cada dilución transfiere parte de la "esencia espiritual" de la sustancia
al agua. El factor de dilución de cada etapa es tradicionalmente de 1:10
(potencia D o X) o de 1:100 (potencia C), aunque recientemente se han
realizado potencias LM (factor de dilución de 1:50.000 en cada etapa).
La elección de la potencia prescrita depende de cuán asentada esté la
enfermedad diagnosticada, siendo 12 el punto de partida típico para males
agudos, y 30 para males crónicos. El factor de dilución se considera mucho
menos importante que el número de diluciones sucesivas. Las potencias D son,
por lo general, las preferidas en Europa, mientras que las C prevalecen en
los Estados Unidos e India.

A partir de 9C, según el principio físico de Avogadro -que determina el número


de moléculas de una sustancia-, ya no existe soluto en la disolución, es decir,
ya no existe el producto físico en el agua que la diluye.

El proceso de dilución
La homeopatía define la potencia de sus remedios de acuerdo al número de
diluciones: cuanto más diluidos estén, más potentes las considera. El proceso
de dilución se llama potenciación. La potencia es un número entero seguido de
una X o en ocasiones un C o una CH, de modo que cuanto más alto sea el
número, la dilución es mayor. 30X, por ejemplo, está más diluido (por lo tanto,
de acuerdo con la homeopatía, es más potente) que 10X. Esto contrasta con
los postulados básicos de la medicina convencional y la bioquímica, que
establecen que cuanto más ingrediente activo esté presente en un
medicamento más fuertes serán los efectos fisiológicos (positivos y negativos).

Una parte de la controversia en torno a la homeopatía se centra en el


mecanismo por el que supuestamente actúan estas sustancias tan diluidas. Los
críticos afirman que el grado de dilución de las preparaciones homeopáticas es
tal que difícilmente pueden contener alguna cantidad de la sustancia diluida,
esto es, no hay moléculas de la sustancia «activa» en las diluciones más
«potentes». Una X, C o CH equivale a una parte de sustancia activa y noventa
y nueve de agua o sustancia inocua, es decir 1/100 de sustancia activa. Más
aún, puesto que el agua ha estado en contacto con millones de substancias
distintas a lo largo de su historia, un solo vaso de agua sería una dilución de
casi cualquier substancia concebible y entonces, de acuerdo a los principios
homeopáticos, serviría como tratamiento para casi cualquier enfermedad
imaginable. En este sentido el Consejo Australiano contra los Fraudes en la
Sanidad (Australian Council Against Health Fraud) lo expresó gráficamente:

Curiosamente, el agua que se ofrece como tratamiento no recuerda las vejigas


en que se guardó, ni las sustancias químicas con cuyas moléculas estuvo en
contacto, o los otros contenidos de las alcantarillas en las que estuvo, o la
radiación cósmica cuyas ráfagas la atravesaron.16

Los defensores de la homeopatía dicen que el mecanismo sería irrelevante,


porque según ellos funciona. Citan el ejemplo de la aspirina, que se había
utilizado durante años sin saber cómo actuaba.[cita requerida] Los críticos
responden que hay una diferencia fundamental primero, entre no entender el
mecanismo de una medicina probada, y no encontrar ningún mecanismo para
un preparado de eficacia no probada; y segundo, en prestar credibilidad a una
hipótesis que entra en profunda contradicción con el conocimiento bien
establecido sobre las leyes de la materia y de la vida.

Mientras tanto, los estudios de eficacia no logran despejar la controversia,


porque la ausencia de efectividad comprobable suele ser achacada por algunos
partidarios a la supuesta inadecuación de los métodos de ensayo clínico, que
atendería casos únicos y no problemas parametrizables, del tipo que pueden
investigarse científicamente. No se ha conseguido proponer un mecanismo de
acción que concilie las afirmaciones de la homeopatía con los conocimientos
actuales de física, química y biología.

Historia de la homeopatía

La homeopatía fue propuesta como un nuevo


método terapéutico por el médico
alemán Samuel Hahnemann(1755-1843),
quien lo concibió entre los últimos años
del siglo XVIII y los primeros del XIX,
publicando la primera edición de su obra
magna, Organon der rationellen Heilkunde,
en 1810. Hahnemann la presentó como
respuesta a la terapéutica predominante de la época, identificada por él como
sistema alopático o alopatía, en contraposición a su propio sistema. Aunque
ramas del saber médico como la anatomía y la fisiología habían dado
importantes pasos para convertirse en científicas, sobre todo desde
el Renacimiento, la terapéutica seguía siendo dominada por las enseñanzas
de Hipócrates y de Galeno, y se venía tratando a los enfermos mediante
medidas extremas como purgantes, eméticos (vomitivos) y, sobre todo,
sangrías —extracción deliberada de sangre—, a menudo hasta el límite del
desmayo. Una evaluación con los conocimientos actuales de esta etapa de la
historia del arte terapéutico lleva a la conclusión de que los médicos estuvieron
haciendo más mal que bien durante esos casi dos mil años. La propuesta de
Hahnemann resultaba mucho más benigna, porque desde el principio propuso
la utilización de preparaciones muy diluidas, aunque no tanto como las que se
han venido usando después, precisamente para evitar los efectos negativos.

A mediados del siglo XIX la terapéutica convencional comienza a valerse de los


resultados de la investigación científica, sobre todo los de la biología y la
química, identificando la causa de muchas enfermedades como resultado de
agentes infecciosos, y empezando a examinar estadísticamente los datos
epidemiológicos. El desarrollo de métodos estadísticos y experimentales, como
la prueba controlada aleatoria, para la evaluación de las medidas terapéuticas,
ha alejado a la medicina del siglo XX del estado de cosas que conoció
Hahnemann. En contra de los reproches de éste, ni entonces ni ahora, los
recursos terapéuticos se buscan entre los que provocan síntomas opuestos a
los del paciente, que es lo que quiso dar a entender con el término alopatía. Sin
embargo, en Estados Unidos los médicos no homeópatas aceptan sin
problemas esta expresión para su propia práctica, sin preocuparse de su
significado.

Hahnemann

Hahnemann había abandonado en 1784 el


ejercicio de la medicina tradicional,
desencantado por lo que veía como un esfuerzo
inútil o contraproducente, a pesar de la
aceptación acrítica de la mayoría de sus
contemporáneos, y se dedicó durante un tiempo
a la traducción. Ocupándose de una obra del
escocés W. Cullen, encontró en ella motivos de
desacuerdo respecto a la explicación de las
virtudes de la quinina, y emprendió sus propias
investigaciones, como era frecuente en la
época, sobre él mismo. Observó que los síntomas provocados por la ingestión
de quinina coincidían con los de las fiebres palúdicas para las que estaba
indicada, aunque se ha deducido de sus anotaciones que él debía ser
hipersensible. Esta constatación le inspiró la interpretación de que «aquello que
puede dar lugar a un conjunto de síntomas en un individuo sano puede curar a
uno enfermo que presente ese mismo conjunto de síntomas», recuperando un
viejo principio, similia similibus curantur (lo semejante se cura con lo
semejante), en una generalización que es el fundamento de la terapéutica
hahnemanniana.

La ciencia moderna considera que, aunque la formación de la hipótesis fue


racional, es de hecho falsa. Actualmente la investigación terapéutica se basa
en el rastreo de las propiedades biológicas de las
sustancias con sistemas simplificados, como cultivos
de tejidos y modelos animales, y en la investigación
biológica de los mecanismos moleculares y
celulares, normales y patológicos, de las funciones
biológicas. No importa si el tratamiento induce
síntomas iguales (homeopáticos), distintos
(alopáticos) u opuestos (antipáticos). Tampoco se
excluye el uso del propio agente patológico
(recursos isopáticos), como en la aplicación de
vacunas. Lo único que importa es la verificación de los efectos, tanto
terapéuticos como secundarios, mediante procedimientos objetivos, cuyos
resultados se puedan valorar independientemente de las expectativas de los
agentes implicados, investigadores y pacientes, es decir, mediante
procedimientos científicos.

Kent
La homeopatía, como sistema, fue refinada y popularizada por
el estadounidense James Tyler Kent. Se basa en la teoría de que cada
elemento, planta y compuesto mineral puede, si se ingiere o aplica, producir
ciertos síntomas. Hahnemann creía que, diluyendo estas sustancias de un
modo sistemático, alcanzaría la verdadera esencia de la sustancia.
Hahnemann describió este proceso de dilución como «potenciación» (en
alemán, potenziert) de la sustancia. Estas cantidades diluidas podrían usarse
para tratar todos los síntomas que se sabe que producen.

Hahnemann y sus estudiantes abordaron sus tratamientos de un


modo holístico, lo que significa considerar el cuerpo y el espíritu como un todo,
no sólo la enfermedad a tratar. El propio Hahnemann permaneció largas
temporadas con sus pacientes, preguntándoles no solo por sus síntomas o
enfermedades, sino también detalles sobre sus vidas cotidianas. Se dice que el
modo amable de actuar de los homeópatas es una reacción a los métodos
violentos de la medicina de entonces, que incluía técnicas como la sangría
como algo cotidiano.

De acuerdo con los homeópatas, la medicina convencional ve los síntomas


como signos de enfermedad (aunque algunos científicos actuales ven en esto
una descripción simplista). Los modernos tratamientos intentan combatir la
enfermedad eliminando la causa de los síntomas. Según la homeopatía, sin
embargo, los síntomas son en realidad la forma que tiene el cuerpo de combatir
el mal. La homeopatía propone que esos síntomas deben ser potenciados
prescribiendo un remedio en dosis minúsculas, el cual en grandes dosis
produciría los mismos síntomas que presenta el paciente. En el discurso actual
de la homeopatía se expresa que los remedios homeopáticos pretenden
estimular el sistema inmunitario, colaborando en la curación, alegación que
comparte con la mayoría de las terapias alternativas
consideradas pseudocientíficas.
Conclusión:
1. Diluir significa agregar disolvente a una solución
concentrada para disminuir la misma amentando así su
volumen y disminuyendo su molaridad pero su numero
de moles se mantiene constante
2. Si, en una dilución cambia la molaridad de la sustancia ,
disminuyendo mientras aumenta su volumen sin
embargo su numero de moles se mantiene constante
3. Esta regla nos ayuda a evitar posibles quemadura, nunca
se le agrega agua l acido debido a que reacción puede ser
tan exotérmica y violenta capaz de evaporar el agua
incluso y lastimar
4. Esta gotitas pueden influenciar en el volumen y la
molaridad de la sustancia pero en pequeña proporción si
estas lo son
Practico
de
Diluciones
Maria Florencia Dávila
5C3
Nº4