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DAEWOO MOTORS

Creada en 1982 por Kim Woo-choong, Daewoo Motors se expandió


gracias a la producción de vehículos de bajo costo. Sin embargo, para
1997, tras la crisis financiera que sacudió al Asia, saltaron a la luz
compromisos impagos por más de 70.000 millones de dólares, que el
conglomerado no pudo asumir, que llevaron poco a poco a la lenta
desaparición de la empresa. Mientras Kim Woo-choong recorría el
mundo presentando libros sobre cómo convertirse en un empresario
exitoso, era acusado en su país de malversación de fondos y fraude
contable.

Para 1996, con ventas anuales por más 60.000 millones de dólares,
Daewoo Motors alcanzó una presencia en 110 países. Pero, así como
crecían sus ingresos, también aumentaban sus deudas. Si bien una
forma de crecer es en base a la toma de créditos, en el caso de
Daewoo Motors las deudas superaron el índice saludable de
crecimiento. Un año después, cuando se desató la crisis financiera
asiática, el gobierno de Corea del Sur cortó los subsidios y los
préstamos a Daewoo Group, provocando su caída.

El gobierno forzó a la empresa a reducir su nivel de endeudamiento


en 200% en solo un año. Cuando Daewoo Motors ofreció afrontar sus
deudas con la aceleración de exportaciones, el gobierno no aceptó.
Para 1998, con pérdidas por más de 414 millones de dólares, el
holding enfrentó a sus acreedores sin posibilidades de acceder al
rescate del gobierno. La situación se agravó cuando se revelaron
casos de corrupción y sobornos.

Bancafé quiebra en octubre de 2006


El 20 de octubre de 2006, hace exactamente 10 años, Prensa Libre dio a
conocer a la opinión pública que el Banco del Café (Bancafé) se había
declarado en quiebra. Decenas de ahorrantes vieron cómo su dinero se
hacía humo.
Los ahorrantes que confiaron su dinero a ese banco, creyeron que era el mas
sólido del país. Diez años después, el juicio continúa contra Jorge Castillo,
Ariel Camargo y Celeste Soto, señalados de haber estafado a más de tres mil
personas por medio de una financiera.

Los miembros de la Junta Monetaria (JM), en conferencia de prensa


informaron a los accionistas y clientes que sus ahorros estaban garantizados,
ya que la JM participaría en solucionar la crisis, lo cual fue apoyado por la
presidenta del Banco de Guatemala, María Antonieta del Cid de Bonilla;
Hugo Beteta, ministro de Finanzas, y Willy Zapata, superintendente de
Bancos

Los funcionarios se comprometieron a efectuar las gestiones para la


devolución del dinero de los afectados debido a la quiebra de la entidad
bancaria, la cual había arrastrado dificultades financieras por más de un año.

Del Cid de Bonilla dijo que los cuentahabientes podían disponer de su dinero
en pocos días, siempre y cuando se nombrara a los integrantes de la Junta de
Exclusión, ya que ellos serían los responsable del traslado de los fondos a
otros bancos. “Esto se realizará ordenadamente, para así proteger el dinero de
los ahorrantes”, dijo Del Cid.

Zapata también dijo: “Si hubiera un ilícito se procedeerá según las leyes
guatemaltecas”.

Historia del Banco


Bancafé fue fundado el 16 de octubre de 1978, con el objetivo de apoyar la
producción y exportación del café. En ese entonces, contaba con 165 agencias.
En 1998 también adquiere los derechos de Multibanco, una entidad pequeña
especializada en atender créditos personales.

La corporación a la que pertenecía Bancafé incluía una off shore (fuera del
país) llamada Bancafe International Banck, la cual operaba en Barbados.

Plan de protección al ahorrante


Las primeras cuentas colocadas en otros bancos del sistema fueron los fondos
de pensiones, informaron los integrantes de la Junta de Exclusión de Activos y
Pasivos (JEAP) y el superintendente de Bancos, Zapata.
Julio Asencio, coordinador de la JEAP, confirmó que se inició el proceso de
“arqueo de valores” o recolocación de los fondos del banco liquidado en otras
entidades. Las operaciones de Bancafé fueron suspendidas definitivamente
por la Junta Monetaria a partir de haber incumplido reiteradamente las
normativas bancarias en vigor.

Recursos respaldados
El 21 de octubre de 2006, ante la inquietud de varios clientes del banco que
acudieron a cajeros automáticos y algunas agencias de Bancafé, Asencio
reiteró que los depósitos monetarios, de ahorro y los fondos de pensiones
estaban garantizados por el Fondo de Protección al Ahorro (Fopa), así como
los activos solventes del banco. “Esto permitirá que los clientes tengan el cien
por ciento de la disponibilidad de sus fondos”, manifestó el coordinador de la
JEAP.

Cheques y tarjetas
Ante la inquietud sobre otros productos del banco, los nuevos
administradores explicaron que los cheques emitidos que no habían pasado
por la cámara de compensación, no serían pagados hasta que se definiera
legalmente qué institución sería la responsable de esas cuentas.

Sobre las tarjetas de crédito de Bancafé, afirmaron que no podían usarse, pues,
como otros pasivos, también tenían que esperar a ser adquiridas por otros
bancos.

De hecho, algunos comercios se negaron a recibir pagos con tarjetas de ese


banco.

Off shore, en la mira


?Las autoridades de la SB dijeron que continuarían investigando la off shore
llamada Bancafe International Bank (BIK) donde fue a dar el dinero de más
guatemaltecos.

A través del BIK, los directivos de Bancafé invertierón alrededor de US$204


millones del capital del banco en la firma de corretaje Refco, una corporación
financiera de Estados Unidos que se declaró en quiebra en octubre de 2005.
Responsable de la quiebra
El empresario Eduardo Manuel González Rivera, de 78 años, presidente de
Bancafé, fue el responsable directo de la pérdida del dinero de los ahorrantes
debido a que los fondos pasaron a una Off Shore, donde se perdieron.

Berger respalda medidas


El presidente de entonces, Óscar Berger, ordenó a los ministerios de Finanzas
y Economía, que en ese entonces integraban la Junta Monetaria, que
respaldaran las medidas sugeridas por Zapata, superintendente de Bancos, en
el caso de Bancafé, con la intención de mantener la estabilidad del sistema
bancario nacional y asegurar los fondos depositados por los cuentahabientes.

La medida del gobernante fueron difíciles, debido a que esto afectó a Eduardo
González, hijo del banquero y accionista del banco y quien trabajó en el
Gobierno de la Gran Alianza Nacional (Gana).

González, en aquella oportunidad era el precandidato con mayor oportunidad


de ganar las elecciones primarias del partido oficial de la Gana.

La decisión de suspender Bancafé fue comunicada por Berger a directores de


los medios de comunicación, en una reunión en la Casa Presidencial.

22 de octubre de 2006
Willy Zapata, superintendente de Bancos y Julio Asencio, coordinador de la
Junta de Activos y Pasivos de Bancafé en conferencia de prensa en aquella
fecha dio detalles sobre las causas del desfalco.

Según informaron, banco había violado la ley al prestar más del 15 por ciento
de su patrimonio y prestar dinero a su off shore (fuera de plaza) por montos
que excedían el límite permitido por la ley. Esto fue lo que originó la crisis
financiera que causó la suspensión de operaciones de la entidad.

Piden tranquilidad
Zapata y Asensio pidieron paciencia a los cuentahabientes, mientras se
reubicaba su dinero, y reconocieron que el proceso no debía tardar
demasiado. “El objetivo de esta Junta es que la situación se resuelva lo antes
posible, para que los cuentahabientes sigan utilizando su dinero de forma
normal”, agregó Asensio.
El superintendente y los integrantes de la JEAP dijeron que todo el proceso de
suspensión y sus siguientes consecuencias aplican solo a Bancafé.

Expresan molestia
Muchas personas se dirigieron a varias agencias de Bancafé y cajeros
automáticos para pedir información o retirar su dinero. Entre los clientes
había empleados de maquilas a quienes se les pagaba a través del banco
suspendido.

Los cuentahabientes se quejaron de que la institución no les brindó la


información con certeza sobre la integridad de sus fondos.

23 de octubre de 2006
El Banco de Desarrollo Rural (Banrural), el Banco Reformador (Bancor) y el
Banco Agromercantil fueron las instituciones que designó la JM para que los
cuentahabientes de Bancafé pudieran disponer de sus fondos.

Asensio, coordinador de la Junta de Exclusión de Activos y Pasivos, informó


que se convino que esas entidades fueran las encargadas de manejar los
depósitos monetarios, de ahorro, a plazos y otras inversiones de Bancafé;
también dio a conocer los bancos a donde habían sido trasladadas las cuentas
de la cartera de Bancafé.

Eduardo González, ex secretario de Coordinación Ejecutiva y accionista


mayoritario del Banco del Café, aseguró en aquella época que participaría en
las elecciones primarias de la Gana.

Pese a que no quiso ahondar sobre su situación en ese partido, el candidato


afirmó que su equipo seguía en campaña.

Aseguró: “En este momento, el tema político no es lo más importante; estoy


preocupado por las personas que se quedaron sin dinero”.

Expuso que Bancafé sumaba un millón 200 mil cuentahabientes y dos mil 300
trabajadores; “ellos están cubiertos”, destacó.

González se manifestó en la sede de la Gana, mientras era acompañado de su


esposa, Ivonne de González, y dirigentes de la Gana.
De Bonilla y Zapata se excusaron por escrito, por su inasistencia a su citación
en el Congreso, con el argumento de que estaban ocupados atendiendo el caso
de Bancafé. Afirmaron en aquella ocasión que estaban dispuestos a cumplir
con las citaciones, pero que esto sería más adelante.

Los diputados de oposición advirtieron que, si las autoridades monetarias se


negaban a llegar al Congreso, tomarían medidas legales y podrían llevarlos al
pleno.

Marco legal genera certeza


La Ley de Bancos y Grupos Financieros, vigente desde 2002, permitió a las
autoridades actuar oportunamente en el cierre de Bancafé antes de que su
problemática amenazara la integridad del total de los recursos de sus
depositantes, opinaron analistas, que también creían que la normativa podía
perfeccionarse.

La suspensión de Bancafé podría considerarse un hito en Guatemala y


Latinoamérica, una región tradicionalmente sumida en el pasado en
descalabros financieros.

Lizardo Sosa, ex presidente del Banco de Guatemala, opinó que la liquidación


de Bancafé y la promesa de normalizar los depósitos de los cuentahabientes
demostraba que la normativa vigente “estaba funcionando”.

Bancafé fue suspendido indefinidamente por la Junta Monetaria el viernes 20


de octubre de 2006, por faltas sucesivas a esa legislación, como haber rebasado
el límite de créditos permitidos a su off shore.

Se aprende de errores
Sosa explicó que en la década de 1990, los países de la región emprendieron la
liberalización de sistemas financieros que estaban muy intervenidos y
reglamentados. Pero el proceso liberalizador de la actividad bancaria no fue
acompañado de mejoras en la supervisión. “Con la normativa anterior no
podíamos actuar oportunamente, sino hasta después de un largo proceso, en
el que un banco incluso podía haber perdido varias veces su capital”, dijo el
experto.