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FICHA DE LECTURA

Título (Subtítulo) PENSAMIENTO CRÍTICO EN EL AULA


BLOOM, B. (Ed.) (1956): Taxonomy of educational objectives: Book 1,
Cognitive domain. Nueva York, Longman. • BROOKFIELD, S. D. (1987):
Developing critical thinkers: Challenging adults to explore alternative ways of
thinking and acting. San Francisco, CA., Jossey-Bass Publishers. • BROWN,
A. L. (1978). “Knowing when, where, and how to remember: A problem of
metacognition”, en Glaser, R. (Ed.): Advances in instructional psychology
(Vol. 1, pp. 77-165). Hillsdale, NJ., Erlbaum. • BRUNING, R. H., SCHRAW,
G. J. & RONNING, R. R. (1999): Cognitive psychology and instruction.
Englewood Cliffs, N. J., Prentice Hall. (Trad. cast.: Psicología cognitiva e
Datos bibliográficos instrucción. Madrid, Alianza, 2002). • BUTLER, H. A. (2012): “Halpern
Critical Thinking Assessment predicts real-world outcomes of critical
thinking”, en Applied Cognitive Psychology, 26, pp. 721–729. • DE LA
FUENTE, J. (2004). “Improving self-regulated learning in high capacity
students: The pro-regula program”, en 9th Conference of the European
Council for High Ability (p.49). Pamplona, 10-13 de septiembre. DE LA
FUENTE, J., y MARTÍNEZ, J. M. (2000): Pro-Regula. Un programa para
aprender a regularse durante el aprendizaje. Málaga, Algibe. • DEWEY, J.
(1933/1989): Cómo pensamos: nueva exposición de la relación entre
pensamiento y proceso educativo. Barcelona, Paidós.

País, ciudad y lugar de


Colombia, Bogotá,
consulta

Resumen del texto:


PENSAMIENTO CRÍTICO EN EL AULA
Parece necesario la enseñanza explícita de ciertas habilidades y su práctica a partir de actividades cotidianas
para lograr su transferencia .En ese sentido, la misión de la escuela no es tanto enseñar al alumno una multitud
de conocimientos que pertenecen a campos muy especializados, sino ante todo, aprender a aprender, procurar
que el alumno llegue a adquirir una autonomía intelectual .Otros tienen la noción vaga de que se refiere a un
«pensamiento lógico» o un «buen pensamiento», sin embargo no logran captar el sentido de lo que tales
ideales alcanzan. A algunos profesores también les puede parecer tan solo una lista atómica de destrezas y no
saben como integrarlas u orquestarlas en su quehacer diario.

Díaz Barriga indica que en muchos programas educativos y en las metas de los profesores, suelen encontrarse
afirmaciones tales como que lo que se busca con el estudio de alguna disciplina -por ejemplo la historia, el
civismo, la educación en valores es la formación de alumnos críticos, que tomen conciencia o cuestionen su
realidad social e histórica y participen en su papel de actores sociales como principales metas. Sin
embargo, estos agentes educativos tienen poco claro qué es pensar críticamente o cómo pueden intervenir
pedagógicamente para fomentar dicha habilidad.

Díaz Barriga, el pensamiento crítico no puede quedarse en la sumatoria de habilidades puntuales aisladas de
un contexto y contenido determinado. El pensamiento crítico ha sido definido por múltiples autores que
constituyen un movimiento innovador que pone en tela de juicio los conceptos tradicionales del aprendizaje y
del desarrollo de habilidades de pensamiento en la escuela.
Al ser el pensamiento crítico una capacidad tan compleja, cualquier intento por ofrecer una definición
completa y definitiva podría resultar en vano. Entre los teóricos más influyentes que se han propuesto definir
el pensamiento crítico, se encuentra Robert Ennis. Para Ennis, el pensamiento crítico se concibe como el
pensamiento racional y reflexivo interesado en decidir qué hacer o creer. Su finalidad es reconocer aquello
que es justo y aquello que es verdadero, es decir, el pensamiento de un ser humano racional.

Hace hincapié en el hecho de que se trata de un pensamiento totalmente orientado hacia la acción. Siempre
hace su aparición en un contexto de resolución de problemas y en la interacción con otras personas, más en
función de comprender la naturaleza de los problemas que en proponer soluciones. Ennis ha destacado como
nadie que el pensamiento crítico está compuesto por habilidades y disposiciones. Actualmente, sin
embargo, para Kuhn y Weinstock, más allá de las competencias cognitivas o disposiciones, lo fundamental
para desarrollar el pensamiento crítico son las competencias metacognitivas y la evaluación epistemológica, lo
cual tiene implicaciones para la enseñanza En resumen, todas las definiciones asocian pensamiento crítico y
racionalidad.

Su principal función no es generar ideas sino revisarlas, evaluarlas y repasar qué es lo que se entiende, se
procesa y se comunica mediante los otros tipos de pensamiento. Por lo tanto, el pensador crítico es aquel que
es capaz de pensar por sí mismo. El pensamiento crítico está formado tanto de habilidades como de
disposiciones, tal como lo han demostrado autores como Ennis y Halone , de conocimiento relevantes como lo
propone McPeck ,y competencias metacognitivas .En palabras de Ennis, algunas de las subhabilidades se
adecuan a cualquier tipo de pensamiento, ya sea crítico o creativo, mientras que otras, como la de emitir
juicios de valor, parecen menos importantes para resolver problemas de física, por ejemplo.

Es un elemento esencial para el pensamiento, puesto que se utiliza para pensar y se genera a partir de lo que se
piensa. Se trata de ver qué tipo de conocimiento es el más rico y con mayor potencial y transfer para resolver
problemas Inferencia. Consiste en establecer una conexión entre dos o más unidades de conocimiento o
hechos no relacionados aparentemente, lo cual ayuda a comprender una situación de manera más profunda y
significativa. Se refiere a sus habilidades relacionadas como analizar, juzgar, sopesar y emitir juicios de
valor.

Incluye la capacidad de planificar y regular el empleo eficaz de los propios recursos cognitivos para llevar a
cabo tareas intelectualmente exigentes, además de las habilidades de predicción, verificación y la
comprobación de la realidad. Asimismo, este autor señala que el conocimiento metacognitivo es susceptible
de acceso intencionado o automático, puede ser más o menos preciso y puede influir consciente o
inconscientemente. Los trabajos más destacados sobre metacognición se encaminan a hacer que los individuos
conozcan mejor sus propias capacidades y limitaciones, además, para el proceso de pensamiento crítico es
esencial ya que permite supervisar si la información en que se basan las opiniones es adecuada y si son
razonables las inferencias.

CARACTERÍSTICAS DEL PENSADOR CRÍTICO


A partir de lo expuesto en párrafos anteriores, se puede deducir que el pensador crítico ideal se caracteriza
además de sus habilidades cognitivas, también por su disposición y la manera en que se enfrenta a los retos de
la vida.

Los alumnos pueden aprender mejor en un ambiente de clase donde sus contribuciones sean valoradas. Por
eso, los profesores deben proporcionar experiencias que permitan a todos sus alumnos desarrollar estrategias
de indagación y solución de problemas de forma experta, en un clima de seguridad que permita perfeccionar
el pensamiento complejo. Para ello, es necesario conocer los elementos requeridos para realizar buenas
preguntas, y reconocer los diferentes tipos de preguntas que se pueden elaborar. Las preguntas cerradas son
aquellas en cuya formulación está contenido el asunto específico que se está averiguando.
Generalmente se utilizan para recabar información, evaluar el conocimiento previo. Este tipo de
preguntas, por ejemplo, forma parte del proceso de solución de problemas. Los profesores utilizan este tipo de
preguntas para descubrir lo que sus alumnos saben acerca de determinados tópicos, pero no les ayudan a esos
alumnos en su proceso formativo. En ocasiones lo que provoca respuestas cerradas no es el tipo de preguntas
que se realiza, sino el entorno en el que son formuladas.

Con este tipo de preguntas se trata de averiguar la lógica fundamental o la estructura del pensamiento
producido, lo que permite hacer juicios razonables. Paul propone seis tipos de preguntas, muchas personas
tienen en mente propósitos y quieren saber cómo los puede alcanzar, lo más probable es que quieran saber qué
es verdadero y qué no, qué creer y qué rechazar, por lo que las habilidades de pensamiento crítico son muy
necesarias. En la escuela se puede propiciar el desarrollo de este tipo de pensamiento, de hecho existen
numerosos programas que han sido diseñados para ese objetivo . Se puede remarcar, que la mayoría de los
programas consideran fundamental el desarrollo de un pensamiento indagador, precisamente para desarrollar
las habilidades cognitivas.

En el siguiente apartado se abordará la importancia de saber hacer preguntas para alcanzar tales fines.
También provee una estructura para examinar diferentes nociones y nueva información. Como se puede
ver, las preguntas socráticas son abiertas y su uso apropiado puede estimular la indagación y la
exploración. Las preguntas que implican un pensamiento complejo requieren de cierto detalle en su respuesta
y probablemente cierto tiempo para pensar y reflexionar.

Habitualmente a este tipo de preguntas se les llama preguntas abiertas y permiten una construcción personal
de la información lo cual puede generar mayor discusión y cuestionamientos. Las preguntas que no requieren
una respuesta precisa o definitiva pueden servir para comenzar una sesión e invitar de esta manera a la
reflexión. También las preguntas abiertas o divergentes promocionan el pensamiento libre e invitan a generar
múltiples respuestas o posibilidades. Pueden estimular la exploración de conceptos e ideas para facilitar los
procesos de pensamiento creativo y crítico, lo cual es un desafío para el pensamiento de los estudiantes.

En resumen, las buenas preguntas ayudan a mejorar y ampliar el aprendizaje por lo que es conveniente
conocer qué tipo de preguntas son las adecuadas para cada tipo de ambiente de aprendizaje, de tal manera que
permitan a los estudiantes relacionar sus conocimientos previos y experiencias, formular sus propias
preguntas, e incluirlo en la planificación de su propio aprendizaje.

MODELOS DE INSTRUCCIÓN DEL PENSAMIENTO CRÍTICO


La importancia de optar por una definición de pensamiento crítico o cualquier concepto, se da en la
posibilidad de operativizarla en la labor instruccional. Asignar a los alumnos trabajos basados en proyectos de
investigación independiente, trabajar en un proyecto de grupo, dar una presentación al grupo de clase, y
examinarse por medio de un ensayo parecen ser actividades que desarrollan más el pensamiento crítico. El
desarrollo del pensamiento crítico está influenciado tanto por el contenido del curso como por la técnica
instruccional.

Este último punto es de los más discutidos a la hora de poner en marcha un programa que pretende el
desarrollo del pensamiento crítico. La mayor parte de los expertos señala que se deben incluir las habilidades
del pensamiento en un área de contenidos específica al menos parte del tiempo de enseñanza, ya que pueden
incrementar el interés de los alumnos por aprender. Además, se debería empezar a tratar con los amplios
campos de la comunicación, de la investigación, de la lectura, de la escucha, del habla, de la escritura y del
razonamiento, cultivando cualquier habilidad que provea un dominio de este tipo de procesos intelectuales. Es
una combinación de disposiciones y habilidades generales junto con experiencias y conocimientos específicos
de un área particular de interés en la escuela.
En sentido, algunos autores como Sáiz y Rivas hacen hincapié en la necesidad de reducir la distancia entre la
instrucción y la transferencia de habilidades en la vida cotidiana. Por lo que su trabajo se centra en el diseño
de tareas cotidianas de razonamiento y solución de problemas, con el propósito de lograr su generalización. Se
pueden mencionar algunas técnicas como la discusión socrática, role-playing, analizar
experiencias, brainstorming.

La tercera estrategia consiste en el desarrollo de las habilidades metacognitivas, con técnicas que contribuyen
a enseñar al alumno a planificar, controlar y a evaluar su propio proceso de pensamiento.

Mayer y Goodchild diseñan un modelo de instrucción aplicado al área de la psicología para el ámbito
universitario, con posibilidad de adaptarlo a otros campos del conocimiento. El pensamiento crítico aquí
implica comprender las aseveraciones planteadas en una comunicación Modelos de pensamiento
dialógico. Richard Paul propone una estrategia para eliminar los puntos de vista únicos ,contrarrestar el
prejuicio, la imparcialidad y la irracionalidad. Según el modelo de pensamiento dialógico propuesto por
Paul, los estudiantes aprenden a asumir otros roles y a razonar puntos de vista contrarios sobre las disciplinas
y de forma transdisciplinar.

De esta forma, los estudiantes no aprenden a destruir los argumentos opuestos y ganar las discusiones, sino a
conocer con profundidad las deficiencias y debilidades de puntos de vista contrarios. El centro de su modelo
es la comunidad de investigación, cuya herramienta más preciada es el diálogo. Si está bien
estructurada, aumenta las habilidades para la toma de perspectiva del estudiante, mayor dominio y retención
de la materia y mayor habilidad para generalizar los principios, decisiones de mayor calidad, sentimientos de
satisfacción en los estudiantes, mayor originalidad en la exposición de los problemas, entre otros
beneficios. Por un lado, el test HCTAES , el cual se centra en los procesos de pensamiento y los ítems son
situaciones que describen problemas cotidianos que se deben resolver mediante preguntas abiertas y cerradas.

En la distribución de las situaciones-problema, en cada factor, se ha tenido en cuenta la selección de las


estructuras más representativas de cada uno de ellos. Las asignaturas que cursan los estudiantes, son vistas tan
solo para obtener un grado, no tienen significado para sus vidas. Los estudiantes no han encontrado desafíos
interesantes en el estudio o no les han dado la oportunidad para reflexionar y explicar por ellos mismos sus
creencias y posturas. También se observan obstáculos fundamentales en el sistema educativo para alcanzar el
pensamiento crítico, que sobre-enfatizan los resultados de los tests estandarizados.

Cambio de roles, el profesor ayudaría a los alumnos a canalizar sus pensamientos, a formular preguntas que
les ayuden a aclararse, en vez de dictar su clase de forma pasiva para el alumno. Para evaluar el avance en
pensamiento crítico, también se han propuesto tres estrategias pedagógicas. Por un lado, realizar una lista de
observación de destrezas específicas en una materia en particular, para comprobar la progresión de los
estudiantes y prepararlos para los exámenes. Por otro lado, también se propone realizar entrevistas
particulares con los alumnos con el objeto de conocer directamente las destrezas de cada estudiante,
detectando tanto sus puntos fuertes como los débiles. .

Hipótesis, tesis, ideas centrales del texto:

El pensamiento crítico consiste en la capacidad de interpretar, analizar, evaluar, hacer inferencias,


explicar y clarificar significados. Está basado en el razonamiento lógico, la capacidad de trabajar con
conceptos, la conciencia de las perspectivas y puntos de vista propios y ajenos, y el pensamiento
sistémico. Requiere un desarrollo progresivo del conocimiento sobre el propio pensamiento y de las
estrategias efectivas para pensar.
Palabras clave:

Pensamiento crítico, enseñanza, evaluación

Observaciones personales e interpretación:


El pensamiento crítico es una de las competencias más mencionadas últimamente en el panorama
educativo. Esto es debido a que el mundo cada vez requiere de personas que sean cada vez más
independientes, resolutivos, analíticos, etc., por ello el pensamiento crítico, como las demás
competencias, no solo debe ser trabajada dentro del aula sino que debe ser fomentada también por el
entorno y la familia. El aula tiene que ser el sitio donde se den las bases para que estas sean
adquiridas, como lo afirma Díaz Barriga ¨, la educación en valores es la formación de alumnos
críticos, que tomen conciencia o cuestionen su realidad social e histórica y participen en su papel de
actores sociales como principales metas¨
Existe controversia entre distintos expertos de educación entre ellos Ennis quien destaca que ¨el
pensamiento crítico está compuesto por habilidades y disposiciones¨ y sobre cómo debe ser
desarrollada esta habilidad en el alumnado. La enseñanza del pensamiento crítico varía básicamente
entre quienes defienden que puede ser enseñado como área individual, independiente de las
asignaturas propias del currículo escolar y por quienes defienden que las habilidades de pensamiento
se enseñen a través de las áreas disciplinares.
Esta controversia es debida a que el pensamiento crítico es una capacidad manifiesta que poseen los
seres humanos y que otorga la habilidad de analizar y evaluar la información sobre una cuestión o
tema concreto, con el fin de que podamos discernir la veracidad de dicha información, así como
identificar los posibles sesgos que pueda contener.
Fecha de consulta: 2 de Septiembre de 2019