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ERIK RAMIREZ CAMACHO

VS

ISABEL GONZALEZ CONSTANTINO

JUICIO EJECUTIVO MERCANTIL

INCIDENTE DE LIQUIDACION DE SENTENCIA

EXPEDIENTE: 119/2015

CUANTIA MENOR

C. JUEZ TERCERO DE LO CIVIL DE PRIMERA INSTANCIA

DEL DISTRITO JUDICIAL DE TENANGO DEL VALLE,

ESTADO DE MEXICO.

P R E S E N T E .-

ISABEL GONZALEZ CONSTANTINO, promoviendo por mi propio derecho, señalando domicilio para
oír y recibir toda clase de documentos y notificaciones, los Estrados de este H. juzgado a través de
lista y boletín judicial; autorizando a los profesionistas Licenciados en Derecho JORGE DOMINGUEZ
MENDOZA, LUIS FLORES MARTÍNEZ y MARIA GUADALUPE PALACIOS PINEDA, con cédula
profesional 2250076, 2107470 y 7081255 respectivamente; así como a los CC. Pasantes en derecho,
XOCHITL ROSARIO DOMINGUEZ MENDOZA y JORGE ALEXIS DOMINGUEZ TORRESCANO; mismos
que podrán recibir y oír toda clase de documentos y notificaciones, aun los de carácter personal;
todo esto en términos del artículo 1069 y demás relativos y aplicables del Código de Comercio
vigente; Ante Usted, con el debido respeto comparezco para exponer:

Que por medio del presente escrito, conforme a la vista que me fue ordenada por notificación y
emplazamiento, con fecha veinticuatro de noviembre del presente año, a través de notificación
personal, en cumplimiento de lo ordenado en autos de fecha diecisiete de noviembre del presente
año, estando en tiempo y forma, relativo al incidente de liquidación de sentencia y ante la
presentación de la parte actora de planilla de interés moratorio, vengo a desahogarla en los
términos siguientes:

RESPECTO A LA MANIFESTACION DE LOS HECHOS DE LA ACTORA INCIDENTISTA

1.- ES CIERTO.

2.- ES CIERTO parcialmente, en tanto la misma no afecte derechos fundamentales como lo


mencionaré y haré valer en el capítulo de excepcione y defensas.

3.- ES FALSO, la declaratoria en el sentido del interés moratorio, resulta infundada, amén de que se
contrapone a instituciones legales superiores, ya que a todas luces se advierte un notorio exceso en
la pretensión solicitada, tal y como lo detallaré ampliamente en el capítulo de excepciones y
defensas.

4.- El correlativo del incidente de ejecución de sentencia y/o liquidación, en los mismos términos
que expresé en el punto 3 próximo anterior del presente escrito, manifiesto que ES FALSO en todo
y cada uno de sus párrafos, como se ha expresado en el párrafo anterior, la declaratoria en el sentido
del interés moratorio, resulta infundada, amén de que se contrapone a instituciones legales
superiores, ya que a todas luces se advierte un notorio exceso en la pretensión solicitada, tal y como
lo detallaré ampliamente en el capítulo de excepciones y defensas.
OBJECION AL CAPÍTULO DE PRUEBAS

En contravención a lo estipulado en el artículo 1198 del Código de Comercio, la parte actora


incidentista no presenta ninguna prueba al respecto, por obvio no hay pruebas que señalen en lo
absoluto la pretensión a demostrar ni razonamiento alguno por parte del actor incidental.

EXCEPCIONES Y DFEFENSAS.

A. LA FALTA DE ACCION Y DERECHO de la parte actora incidental, en el sentido de reclamarme


por esta vía, la actualización de intereses moratorios del 73.32% anual de un primer pagaré
de $20,000.00 (VEINTEMIL PESOS 00/100 M.N.); donde estipula fecha de pago desde el once
de octubre de dos mil doce, manifestando que supuestamente han transcurrido cuatro años
con un mes; es decir, cuatro anualidades, a razón de $14,664.00 (CATORCE MIL SEISCIENTOS
SESENTA Y CUATRO PESOS 00/100 M.N.) por cada anualidad, indicando que supuestamente
mensualmente causa un interés de $1,222.00 (UN MIL DOSCIENTOS VEINTIDOS PESOS
00/100 M.N.), indicando por igual que a la fecha han transcurrido 49 mensualidades que
arroja un total de $59,878.00 (CINCUENTA Y NUEVE MIL OCHOCIENTOS SETENTAS Y OCHO
PESOS 00/100 M.N.).
De igual forma, con lo que respecta al segundo pagaré por la cantidad de $10,000.00 (DIEZ
MIL PESOS 00/100 M.N.), con un supuesto interés que se pretende fijar una actualización
del intereses moratorios del 68.54% anual, de lo que resulta en supuesto la cantidad de
$6,854.00 (SEIS MIL OCHOCIENTOS CINCUENTA Y CUATRO PESOS 00/100 M.N.), indicando
que han transcurrido tres anualidades con siete meses, haciendo un supuesto total de
$20,562.00 (VEINTE MIL QUINIENTOS SESENTA Y DOS PESOS 00/100 M.N.) más la cantidad
de $3,998.12 (TRES MIL NOVECIENTOS NOVENTA Y OCHO PESOS 12/100 M.N.) a razón de
$571.16 (QUINIENTOS SETENTA Y UN PESOS 16/100 M.N.). Lo que sumado ambos supuestos
intereses hacen la cantidad de $24,560.12 (VEINTICUATRO MIL QUINIENTOS SETENTA
PESOS 12/100 M.N.)
En total se me hace la reclamación infundada de $114,438.12 (CIENTO CATORCE MIL
CUATROCIENTOS TREINTA Y OCHO PESOS 12/100 M.N.).

En ese orden de ideas y con el mayor respeto de su Señoría, debo de manifestar que si bien
es cierto que en términos exigidos por los artículos 78 y 362 del Código de Comercio, en
relación a lo sustentado en el 174 de la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, se
acreditó la estipulación de un interés porcentual en las bases de la acción (6.11 y 5.72%
mensual por ambos pagarés de $20,000.00 y $10,000.00 respectivamente); también lo es
que nuestra Constitución Política para los Estados Unidos Mexicanos, en sus numerales 1º,
94, 103, 104 y 107, determina el derecho a la tutela judicial efectiva, como un derecho
humano fundamental, con la finalidad de alcanzar decisiones justas, basadas en el respeto
a las garantías del debido proceso legal, por lo que resulta de observancia obligatoria para
todos los órganos judiciales, garantizando con ello su eficacia para este caso en concreto,
tal y como también se consagran dentro de los preceptos constitucionales número 14 y 17,
por lo que el acceso a la justicia, cuyo aspecto también se relaciona con los artículos 8.1 y
25.1 de la Convención Americana de Derechos Humanos y lo dispuesto por el artículo 14.1
del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en el sentido de que ese acceso a la
justicia, resulta de carácter obligatorio para el Estado, para oír públicamente a toda persona
con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable, en la sustanciación para la
determinación de los derechos y obligaciones de cualquier índole, con la finalidad de
alcanzar una decisión justa, basadas en el respeto de las garantías y los derechos humanos,
la igualdad procesal, de audiencia previa al acto de privación, contempladas en leyes
sustantivas y procesales que rigen el actuar de las determinaciones jurisdiccionales, en sus
plazos, cargos, derechos y deberes.

En ese sentido, se debe verificar el respeto a los derechos humanos y garantías consagradas
en los artículos 1º, 14, 16 y 17 constitucionales, como lo son el derecho a la administración
de justicia pronta, completa e imparcial, así como el derecho a una valoración de las
probanzas que permita pronunciar una sentencia completa e imparcial, que sea útil o/y
justa para lograr la protección más amplia de las personas.

Es por ello, y de acuerdo a lo establecido por el artículo 1º de la Constitución Política de los


Estados Unidos Mexicanos, todas las autoridades del país y dentro del ámbito de sus
competencias, se encuentran obligadas a velar no solo los derechos humanos contenidos
en los instrumentos internacionales celebrados por el Estado Mexicano, adoptando la
interpretación más favorable al derecho humano de que se trate, lo que se conoce como
principio pro persona. Mandatos contenidos en el citado precepto constitucional, que
deben interpretarse junto con lo establecido por el diverso 133, para determinar el marco
dentro del que debe realizarse el control de convencionalidad ex oficio en materia de
derechos humanos a cargo del Poder Judicial, el que deberá de adecuarse al modelo de
constitucionalidad existente en nuestro país.

Así es, en la función jurisdiccional, como está indicado en la última parte del artículo 133,
en relación con el artículo 1º constitucionales, en donde los jueces están obligados a preferir
los derechos humanos contenidos en la constitución y en los tratados internacionales, aún
a pesar de las disposiciones en contrario que se encuentren en cualquier norma inferior. En
este sentido de ideas, los jueces deberán dejar de aplicar las normas inferiores, dando
preferencia a las contenidas en la Constitución y tratados internacionales, que disponen que
todas las personas son iguales ante la Ley y tienen, sin distinción, el mismo derecho a su
protección, cumpliendo así con el mandato previsto en el multicitado artículo 1º
constitucional, por lo que se arriba a la necesidad de la SUPLENCIA DE LA DEFICIENCIA DE
LA QUEJA, dirigidos a demostrar la contravención entre la norma ordinaria aplicada y alguna
disposición en materia de derechos fundamentales, proveniente del texto constitucional o
de algún tratado internacional en la materia.

Cabe asimismo aclarar que uno de los principios más loables es considerar el derecho
humano inclinado a favor del que se quiere evitar un perjuicio y no así, del que busca un
beneficio propio, en esa ponderación de derechos.

Por lo anterior, se advierte que conforme a la Convención Americana de Derechos


Humanos, los artículos 78 y 362 del Código de Comercio, en relación con el artículo 174 de
la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, si bien otorgan a los contratantes total
libertad para establecer los intereses convenidos, también lo es que de acuerdo a una
correcta aplicación e interpretación sistemática de dichos dispositivos legales, estos son
irrestrictos en cuanto a dicha libertad convencional para el establecimiento de intereses;
ello es así, si se toma en consideración que respecto a los intereses autorizados legalmente
a las instituciones financieras, mismos que se regulan conforme a las disposiciones de la Ley
del Banco de México, en relación con la Ley de Instituciones de Crédito y la Ley General de
Títulos y Operaciones de Crédito, en ese sentido, para cualquier persona también le son
irrestrictas las disposiciones contenidas en los preceptos legales antes mencionados, y
máxime que a diferencia de las instituciones financieras, que en promedio cobran un interés
anual por abajo del que se me pretende cobrar en el presente incidente.

Amén de lo anterior, mi contraparte no posee como actividad ordinaria el préstamo de


dinero y; por tanto, es notoriamente excesivo y desproporcionado, cualquier tasa de interés
que se hubiese pactado, superior al autorizado para tales efectos a las instituciones de
crédito. Resultando así aplicable al presente caso lo establecido por el artículo 21, numeral
3, de la Convención Americana de los Derechos Humanos, en el sentido de que:

Artículo 21 Derecho a la Propiedad Privada (…)

3. Tanto la usura como cualquier otra forma de explotación del hombre por el hombre,
deben ser prohibidas por la ley.

Debido a lo anterior la disposición internacional citada resulta preferente y debe prevalecer


sobre cualquier norma que pudiera estar en conflicto o pronunciada en sentido contrario.
Lo anterior en relación a lo exigido por el artículo 1º de la constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, y a lo dispuesto por el artículo 77 del Código de Comercio al considerar
el hecho de que si bien la legislación mercantil en un principio contempla la posibilidad de
cobrar intereses, tratándose del mutuo o un préstamo de dinero, y con base al principio de
la libre contratación, así también, debe reconocerse la protección del deudor frente a un
interés excesivo, por llegar a constituir un ilícito, como la usura, según la Convención en
comento; por tanto a efecto de no conculcar mis derechos humanos y con fundamento en
el artículo 2395 del Código de Civil Federal, de aplicación supletoria a la materia mercantil,
se deberá determinar por su Señoría, la reducción del interés convencional hasta el tipo
legal o, en su defecto, a la tasa de interés prevista por el Banco de México.

Robustece lo anteriormente asentado, la siguiente jurisprudencia I. 3º C. J/13 (10ª) por


parte de los Tribunales Colegiados de Circuito, publicada en la Gaceta del Semanario Judicial
de la Federación, el 10 de julio de 2015, que dice:

TASAS DE INTERES, ES VALIDO ACUDIR A LAS FIJADAS POR EL BANCO DE MEXICO, PARA
ESTABLECER SI LAS PACTADAS POR LAS PARTES SON DESPROPORCIONADAS O NO.

Las partes pueden establecer libremente el monto que debe pagarse por concepto de
interés, a condición de que estas no permitan que una parte obtenga en provecho propio y
de modo abusivo sobre la propiedad de otro un interés excesivo derivado de un préstamo;
por lo que debe considerarse que si bien es cierto que debe protegerse a la parte deudora
de un abuso del acreedor, también lo es que deben tutelarse las condiciones bajo las cuales
se otorgó el crédito, pues quien prestó pone en riesgo parte de su patrimonio al entregar la
suma de dinero, así también debe tutelarse el derecho de obtener una ganancia lícita de
esa operación; ahora bien, de los parámetros guía para evaluar objetivamente el carácter
notoriamente excesivo de una tasa de interés, establecidos por la Primera Sala de la
Suprema Corte de Justicia del a Federación, Décima época, libro 7. Tomo 1, junio de 2014,
página 349, se advierte que el interés legal establecido en los artículos 2395 del Código Civil
Federal y 362 del Código de Comercio, no son una base objetiva cuya comparación permita
conocer si un interés convencional es o no desproporcionado, pues esa autoridad ha
establecido que le interés legal no atiende al valor real del dinero, ni al rendimiento que
puede generar, además de dicho porcentaje, al ser fijo, no responde a variaciones del
mercado. De ahí que no es dable jurídicamente limitar el criterio para declarar
desproporcionado un interés fijado por los contratantes, a la circunstancia de que rebase
mucho el interés legal establecido en el referido precepto legal; por tanto, es válido acudir
a las tasas de interés fijadas por el Banco de México, para establecer si las pactadas por las
partes son desproporcionadas o no. Ello en virtud de que le riesgo asumido por el acreedor
al entregar cierta cantidad de dinero se equipara al que se toma al admitir una tarjeta de
crédito, tasa que se estima adecuada para retribuir al acreedor de una ganancia lícita.

TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Ampara Directo 209/2014 Saúl Pérez García 20 de mayo de 2014, unanimidad de votos
Ponente Víctor Francisco Motas Cienfuegos, Secretario: Adolfo Almazán Lora.

Amparo en revisión 1/2015 Factoring Corporativo S. A. de C. V. S. F. de O. M., entidad no


regulada 25 de febrero de 2015. Unanimidad de votos. Ponente Neófito López Ramos.
Secretaria Cinthia Monserrat Ortega Mondragón.

Amparo en revisión 57/2015 Francisco Dimas Peralta. 16 de abril de 2015. Unanimidad de


votos. Ponente Neófito López Ramos. Secretaria Monserrat C. Camberos Funes.

Amparo en revisión. 117/2015 Silvia Zambrano García 4 de junio de 2015. Unanimidad de


votos ponente, Neófito López Ramos. Secretario Mariano Suárez Reyes.

Amparo directo 143/2015 4 de junio de 2015, unanimidad de votos. Ponente Víctor


Francisco Mata Cienfuegos. Secretario Adolfo Almazán Lara.
Esta tesis se publicó el viernes 10 de julio de 2015 a las 10:05 horas en el semanario Judicial
de la Federación y; por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 13 de
julio del 2015, para los efectos previstos en el punto séptimo del Acuerdo General Plenario
19/2013.

B. LA DERIVASDA DEL ARTÍCULO 2395 DEL CODIGO CIVIL FEDERAL DE APLICACIÓN


SUPLETORIA A LA MATERIA MERCANTIL. En el sentido de que su Señoría podrá advertir
claramente que el interés moratorio que se me pretende actualizar resulta notoriamente ,
desproporcionado, abusando con ello del apuro económico en el que me encontré al
momento de suscribir los títulos de crédito bases de la acción, por lo que tomando las
consideraciones vertidas en el cuerpo de este escrito, se deberá reducir equitativamente
ese interés moratorio hasta el tipo legas contemplado en la legislación mercantil, que es del
6% seis por ciento anual.

En este caso, el permitir que la voluntad de las partes este sobre la supletoriedad legal
invocada, relacionada con lo predicho en la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos y la Convención Americanas sobre Derechos Humanos, resulta inconvencional,
puesto que se toleraría que los particulares se excedan en su cobro, con la eventualidad de
que se fomente la práctica usuraria.

Ahora bien, el incidente de liquidación de intereses es un acto vinculado con la ejecución de


sentencia, ya que por esa vía se busca establecer en cantidad precisa y líquida una condena
indeterminada. Asimismo, es la acción que se ejercita para hacer cumplir una sentencia a
través del incidente relativo, que deviene del derecho reconocido en la propia sentencia
firme y que constituye cosa juzgada.

Asimismo, se entiende que mi contraparte no posee como actividad ordinaria el préstamo


de dinero y; por tanto, es notoriamente excesivo y desproporcionado cualquier tasa de
interés que se hubiese pactado superior al autorizado para tales efectos a las instituciones
de crédito.

La prohibición de la usura constituye un derecho humano que puede tutelarse en el


momento en que se plantea su vinculación, aunque exista sentencia definitiva que lo
transgreda.

Es por ende entendible que todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen
la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de
conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y
progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar
las violaciones a los derechos humanos en los términos que establezca la Ley.

Por ello su Señoría se encuentra, con todo el respeto, obligado en el ámbito de su


competencia, a salvaguardar los derechos humanos con total independencia de la edad,
raza, genero, religión, ideas, nacionalidad, dado que el derecho humano es perteneciente,
de manera absoluta, a cada persona, por lo que ninguna autoridad puede negarlos.

En el caso que nos ocupa, el planteamiento de la usura se opone en el presente incidente


de ejecución de sentencia definitiva, dictada en autos, en la cual se determinó el derecho
de la actora para percibir el pago de la suerte principal e intereses moratorios.

Por lo que se encuentra involucrado dos principios jurídicos, la prohibición de la usura y la


cosa juzgada, lo que precisa indispensable realizar las siguientes consideraciones:

a) Análisis de los intereses usurarios en forma oficiosa, aun cuando de la sentencia se


desprende que se hizo, estos no han sido suficientes para poder aplicarlos con el interés
más bajo, ya que el actor no tiene como actividad principal el préstamo para obtener
recursos de los mismos.
b) La cosa juzgada.
c) El principio de prohibición de la usura como una forma de explotación del hombre por
el hombre que establece el artículo 21.3 de la convención Americana sobre Derechos
Humanos.
d) La firmeza de la cosa juzgada no debe prevalecer sobre derecho derivado de la
prohibición de la usura.

Por cuanto hace al “ANALISIS DE LOS INTERESES USURARIOS EN FORMA OFICIOSA”, el artículo 217
de la Ley de Amparo obliga a aplicar la jurisprudencia 1ª/J 47/2014 (10ª) Décima Época. Registro
2006795. Instancia Primera Sala. Fuente Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 7.
Junio de 2014. Tomo I, Materia(s) Constitucional Civil. Página 402.

Por lo que respecta al segundo elemento de análisis, esto es, a la “COSA JUZGADA”, al respecto es
preciso decir que existe una necesidad lógica jurídica de que las controversias no queden sin
determinación firme, En este contexto, el problema de armonizar la prohibición de la usura y el
efecto de la cosa juzgada se presenta cuando existe una sentencia que condena al pago de interés
que ´puede ser tildado de usurario, evidente y notoria.

PRUEBAS

1. LA DOCUMENTAL PUBLICA consistente en el informe que rinda el BANCO DE MÉXICO, a


efecto de que precise cuales fueron las tasas de interés interbancarias que prevalecieron
durante el periodo comprendido entre el mes de octubre del 2012 al de noviembre del
2015. Lo anterior con el objeto de que su Señoría posea elementos convincentes respecto
al desproporcionado interés moratorio que se me pretende cobrar y; por lo tanto, notorio
e improcedente.

Esta probanza la relaciono con todos y cada uno de los hechos que se refutan del incidente
que se contesta, así como las excepciones y defensas interpuestas en este documento.

2. LA PRESUNCIONAL, en su doble aspecto, LEGAL Y HUMANO, consistente en todas aquellas


presunciones que sean derivadas de la Ley y de la experiencia de su Señoría, sobre los
razonamientos vertidos y la contestación incidental de hechos narrados que sean favorables
a los intereses de la suscritas y con lo que se pretende demostrar que mi contra parte carece
de total acción para reclamarme la cantidad prevista en su escrito incidental, por ser
absolutamente contraria a derecho.

Esta prueba la relaciono con todos y cada uno de los hechos que se combaten de la demanda
incidental, así como las excepciones y defensas interpuestas.

3. LA INSTRUMENTAL DE ACTUACIONES, consistente en todos y cada uno de los documentos


que componen hasta hoy tanto el presente incidente como el juicio principal de origen, y
que sean favorables a la suscrita, con lo que se demuestra la notoria y excesiva pretensión
de mi contraparte al promover la actualización de intereses moratorios en demasía.

Esta prueba la relaciono con todos y cada uno de los hechos que se combaten de la demanda
incidental, así como las excepciones y defensas interpuestas.

Por lo anteriormente expuesto y fundado a Usted C. Juez; atentamente pido se sirva:

PRIMERO.- Tenerme por presentada en tiempo y forma dando contestación al presente incidente
de actualización de intereses moratorios, en los términos del presente documento.
SEGUNDO.- Tener por autorizados a los profesionistas que se mencionan en el cuerpo del presente
escrito, así como señalado el domicilio para oir y recibir toda clase de documentos y notificaciones.

TERCERO.- En su oportunidad y previo a los trámites de ley, dictar resolución incidental favorable a
la suscrita por asistirme las excepciones y defensas planteadas.

PROTESTO LO NECESARIO

Tenango del Valle a 09 de enero del 2017.

ISABEL GONZALEZ CONSTANTINO.

LIC. JORGE DOMINGUEZ MENDOZA

CED PROF 2250076.


ERIK RAMIREZ CAMACHO

VS

ISABEL GONZALEZ CONSTANTINO

JUICIO EJECUTIVO MERCANTIL

INCIDENTE DE TERCERISA EXCLUYENTE DE DOMINIO

EXPEDIENTE: 119/2015

CUANTIA MENOR

C. JUEZ TERCERO DE LO CIVIL DE PRIMERA INSTANCIA

DEL DISTRITO JUDICIAL DE TENANGO DEL VALLE,

ESTADO DE MEXICO.

P R E S E N T E .-

HILARIO DE LA CRUZ COLIN, por mi propio derecho y con la personalidad debidamente acreditada
en autos que al epígrafe se mencionan; ante Usted, con el debido respeto comparezco para exponer:

Que por medio del presente ocurso vengo a solicitar me sean devueltos los documentos base de mi
acción, autorizando para recogerlos al C. Licenciado en Derecho, JORGE DOMINGUEZ MENDOZA,
previa razón que obre en autos.

Por lo anteriormente expuesto a Usted C. Juez; atentamente pido se sirva:

UNICO.- Acordar lo solicitado en el cuerpo del presente escrito y tener por autorizado al
profesionista que se cita para los fines indicados.