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Texto, estructura y público

Dicen que la información es poder pero... ¿cómo estructuramos por escrito la información que
obtenemos?

Como punto de partida, tengamos en cuenta que escribir es un acto de comunicación, por lo
cual, buscamos transmitir algo, incluso cuando escribimos para nosotros mismos. Un tip para
no perder “el norte” es confrontar nuestro texto con un Otro Yo que nos leerá en nuestra ausencia.
En ese sentido lo que se escriba debe sostenerse por sí mismo, todo lo que se desee comunicar debe
estar en el texto de manera tal que el autor no necesite explicar oralmente su escrito.

El siguiente paso podría ser establecer en qué registro queremos comunicarnos, a qué tipo de
público. Una manera de saberlo es preguntarse dónde encontrará nuestro texto el lector: ¿en un
periódico, en un libro impreso, en un blog, en la academia, en una carta? Y posteriormente, ¿cómo
conectamos con él? Dependiendo de nuestro medio de comunicación y nuestro receptor,
emplearemos una estructura y un lenguaje.

Seguramente me dirás que todo lo que he escrito hasta ahora es discutible y tienes razón. Dentro de
los medios que he mencionado existen innumerables ramificaciones que pueden alterar la
estructura de nuestro texto. Solo por nombrar algunos, el periodismo tiene géneros como noticia,
nota de prensa, opinión o crónica; la estructura de un libro dependerá de si es narrativa, ensayo,
crónica o poesía; la academia exigirá parámetros según la especialidad, sea científica o humanística
y una carta, desde la burocrática hasta la más emocional, puede responder a estructuras muy
dispares.

Sin embargo y a grandes rasgos, la estructura de un texto utiliza un esqueleto que va de lo más
complejo a lo más sencillo o viceversa. Es lo que técnicamente podríamos llamar estructura
piramidal o metodología deconstructiva.

Te dejo algunos tips para escribir un texto base

1. Coloca lo importante o la conclusión en el primer párrafo, luego los detalles o argumentos,


seguirá el contexto y por último enlaces de interés secundarios.
2. Pregúntate dónde será publicado tu texto y en base a eso emplea un lenguaje.
3. No pierdas de vista que el objetivo es comunicar tus pensamientos, emplea un discurso claro
y conciso.
4. Imagina un Otro Yo, recuerda que cuando tu texto sea leído no estarás para explicarlo por lo
cual procura que éste se mantenga por sí mismo.

Creo que con esto puedes comenzar.

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Nos leemos la semana próxima.