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Equipo #1

Neurosis y Psicosis
Neurosis
El neuroticismo es una tendencia a largo plazo para estar en un estado emocional negativo.
Las personas con neuroticismo tienden a tener estados de ánimo más deprimidas.
Sufren sentimientos de culpa, envidia, ira y ansiedad, con más frecuencia y con mayor
severidad que otros individuos.
Ser neurótico suele implicar un estado emocional negativo durante largos periodos de
tiempo que, además, pueden agravarse con otros problemas como la ansiedad, los
sentimientos de culpa, la depresión, la ira o, incluso, la envidia. La neurosis es un trastorno
psicológico que hace sufrir a quienes lo padecen, pero es una condición relativamente
manejable. Siempre se está en contacto con la realidad, no hay despersonalización.

Causas

El desarrollo de una personalidad neurótica depende de varios factores; por ejemplo, las
personas neuróticas se ven más afectadas por los cambios estacionales, padecen más estrés
y tienen menos capacidad para enfrentarse a él y a los retos del día a día. Algunos factores
que pueden favorecer la estabilidad emocional y el desarrollo de una neurosis son:

Familia desestructurada.

- Carencias afectivas.

- Sobreprotección o infracuidado.

- Factores hereditarios.

- Acontecimientos vitales angustiantes sobre todo durante la niñez (maltrato; abandono;


abuso; pérdidas de un progenitor; pérdida física en solitario, por ejemplo, en un bosque).

- Condiciones sociales, medioambientales y culturales.

Tipos de neurosis:

- De angustia. Es episódica y suele presentar pesimismos y molestias somáticas como


hormigueo, adormecimiento y mareos.

- Fóbica: miedos intensos irracionales hacia objetos o situaciones. Puede llevar a ataques de
angustia.

- Obsesiva. Pensamientos persistentes de contenido angustioso e incontrolables. Hay


depresión y sentimiento de culpa.
- Hipocondríaca. Preocupación constante por la propia salud y referencia de síntomas de
enfermedades.

-Depresiva. Autocrítica excesiva, baja autoconfianza y autoestima. Puede haber molestias


físicas.

- Neurasténica. Debilidad, fatigabilidad y baja autoestima.

- Despersonalización. Sentimientos de irrealidad y de extrañeza hacina uno mismo y hacia


el ambiente, se pueden presentar episodios de pánico.

- Histérica. Hay de tipo conversivo con actitud de indiferencia, parálisis paradójicas, crisis
convulsivas, diferencias sensoriales y dolor; y de tipo disociativo con alteraciones de la
conciencia y del sentido de identidad. La angustia no es evidente.

Síntomas

Los signos de la neurosis o el neuroticismo suelen ser:

- Tristeza continua.

- Sufrimiento emocional frecuente.

- Falta de interés por hacer cosas que diviertan o reporten placer.

- Intolerancia a los demás.

- Irritabilidad y “explosiones” en las conversaciones con otras personas.

- Sudoración excesiva de las manos.

- Ansiedad.

- Problemas de relación interpersonal.

- Tendencia a la timidez.

- Sentimientos de angustia y culpa.

- Incapacidad para tomar decisiones adecuadas.

- Excesivas preocupaciones sin causa aparente.


Psicosis

Se emplea para referirse a aquellos trastornos de la mente caracterizados por una cierta
pérdida de contacto con la realidad. Cuando una persona sufre este tipo de trastorno se dice
que ha tenido un «episodio psicótico».

Síntomas

Pensamientos confusos

Perdida de la realidad

Delirio

Alucinaciones

Creencias falsas

Cambios de conducta

Cuadro psicótico

El episodio psicótico se desarrolla en tres fases cuya duración respectiva varía según la
persona.

1ª fase: el pródromo Los primeros síntomas son vagos y apenas perceptibles. En algunos
casos cambia la manera en que la persona describe sus sentimientos, pensamientos y
emociones.

2ª fase: aguda Se presentan síntomas claros de psicosis, tales como alucinaciones, delirios o
ideas confusas.

3ª fase: la recuperación La psicosis tiene tratamiento y en la mayoría de los casos el


paciente se recupera. Las características específicas de la recuperación varían según el caso
¿Cuáles son los diferentes tipos de psicosis? La psicosis afecta a cada persona de diferente
manera y durante las etapas iniciales no siempre es útil poner un nombre o una etiqueta a la
enfermedad. No obstante, cuando una persona padece psicosis, se le suele diagnosticar una
enfermedad psicótica específica. «Diagnosticar» significa determinar la naturaleza de una
enfermedad sobre la base de los síntomas que presenta el paciente, y el diagnóstico
dependerá tanto de los factores que hayan provocado la enfermedad como del tiempo que
duren los síntomas. En el caso de un primer episodio de psicosis, resulta particularmente
difícil determinar con exactitud el tipo de psicosis de que se trata, porque aún se desconoce
en gran medida cuáles han sido los factores que la provocaron. No obstante, conviene estar
familiarizado con algunos de los términos que se suelen emplear al diagnosticar diferentes
tipos de psicosis.

Psicosis inducida por las drogas El consumo de drogas o de alcohol, así como la
abstinencia tras un consumo prolongado, pueden provocar síntomas psicóticos. En algunos
casos los síntomas se resuelven rápidamente al irse pasando los efectos de la sustancia, en
tanto que en otros la enfermedad, aunque comenzó como una psicosis inducida por drogas,
se hace más prolongada.

Psicosis orgánica A veces los síntomas psicóticos aparecen a consecuencia de lesiones de la


cabeza o enfermedades orgánicas que afecten el funcionamiento del cerebro, tales como la
encefalitis, el SIDA, o un tumor. En estos casos, suelen presentarse junto con la psicosis
otros síntomas, tales como amnesia o confusión.

Psicosis reactiva breve En ocasiones los síntomas psicóticos surgen de repente como
respuesta a una situación de mucha tensión en la vida de la persona, tales como un cambio
importante en sus circunstancias personales, o la muerte de un familiar. Aunque los
síntomas pueden ser agudos, la persona se recupera en pocos días.

Trastorno delirante El síntoma principal es la firme creencia en cosas que no son ciertas.
Esquizofrenia El término esquizofrenia se emplea para referirse a aquellas enfermedades
psicóticas en que los cambios de conducta o los síntomas persisten durante un período no
inferior a los seis meses. Tanto los síntomas como la duración de la enfermedad varían
según el caso, y al contrario de lo que se suele creer, muchas personas afectadas de
esquizofrenia llevan una vida plena y feliz, logrando muchas de ellas una total
recuperación.

Trastorno esquizofreniforme No se distingue de la esquizofrenia, salvo en que los síntomas


han persistido durante menos de seis meses.

Trastorno bipolar (maníaco depresivo) En el trastorno bipolar, la psicosis se presenta como


parte de un alteración afectiva más generalizada, caracterizada por alternancias violentas
entre la gran excitación (manía) y la melancolía (depresión). En caso de presentarse
síntomas psicóticos, suelen corresponder al estado anímico de la persona: por ejemplo, si
está deprimida oye voces que le dicen que debe suicidarse, en tanto que si experimenta una
excitación o euforia anormales, se cree un ser excepcional capaz de realizar grandes
hazañas.

Trastorno esquizoafectivo Este diagnóstico corresponde a la presencia simultánea o


consecutiva tanto de síntomas de trastorno afectivo (tales como la depresión o la manía)
como de psicosis. Es decir, el cuadro clínico no es típico ni del trastorno afectivo ni de la
esquizofrenia.

Depresión psicótica Consiste en una depresión aguda combinada con síntomas psicóticos,
sin que en ningún momento de la enfermedad se lleguen a producir períodos de manía o
excitación, por lo que se distingue del trastorno bipolar.