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Equipos Pulverizadores

Raúl Morales Rojas


Ingeniero Agrónomo
INACAP Chillán
Agitadores
Cada pulverizador debe tener agitación para mantener la mezcla
uniformemente. Si hay muy poca agitación, el plaguicida se aplicará de
manera dispareja. Si hay mucha agitación, algunos plaguicidas
pueden formar espuma e interferir el funcionamiento de la bomba y la
boquilla. Los tipos de agitación necesarios dependen de la formulación del
plaguicida usado.

Existen cuatro tipos fundamentales de agitación:

a) Agitación manual: mediante una paleta o un aspa de agitación continua, es


suficiente para los pulverizadores pequeños operados manualmente.

b) Agitación mecánica: se obtiene con paletas unidas a un eje colocado cerca de la


parte inferior del tanque pulverizador. Este tipo de agitación asegura una mezcla
adecuada para las formulaciones líquidas. Excesivas velocidades de agitación
pueden favorecer la formación de espuma.
c) Agitación hidráulica: El método más simple y efectivo consiste en
el retorno de una línea desde la válvula reguladora de presión
(agitación por línea de retorno). Este tipo de agitación es
conveniente sólo con formulaciones emulsionadas y solubles en
agua. No es conveniente para polvos mojables o en tanques con
capacidad mayor que 250 l, a menos que se utilice una bomba
centrífuga de alta capacidad.

d) Inyección de aire: es la agitación de la mezcla mediante la


incorporación de burbujas de aire a través del líquido. Un
compresor entrega aire, el cual es soplado desde el fondo del
tanque. A medida que las burbujas de aire suben a la superficie,
ellas crean turbulencia y esta mantiene la mezcla bien agitada.
Tuberías y Mangueras
Las mangueras de succión (que salen del tanque) deben ser
reforzadas de modo que no se rompan. Los diámetros de las
mangueras de succión deben ser, al menos, tan grandes como la
abertura de la entrada de la bomba.
Las mangueras y elementos de ajuste de presión lateral de la bomba,
deben ser capaces de soportar presiones más altas que las presiones
de operación esperadas para soportar los incrementos bruscos de
presión. Las capas interiores y exteriores de todas las mangueras
deberán ser resistentes al deterioro químico producido por los
plaguicidas.
Indicadores de presión
El indicador de presión o manómetro se coloca en una salida lateral de la
bomba para brindarle al operador una información visual de control de
la presión. Los manómetros deberán tener un rango de presiones de, al
menos, el doble de la presión de trabajo esperada.

Los manómetros a utilizar deben presentar rangos de escala


adecuadas:
a) para aplicaciones de herbicidas a bajas presiones, lo ideal es la escala
de 0 a 15 bar;
b) para aplicaciones de fungicidas e insecticidas, es normal usar una
escala de 0 a 20 bar; y
c) en aplicaciones de alta presión (uso de pistones o barras de alto
caudal y gota gruesa) se utilizan manómetros de alta presión de 0 a 100
bar.
Válvulas reguladoras de presión
El regulador de presión controla la presión e
indirectamente, la cantidad de plaguicida que sale por
las boquillas, también protege los sellos de la bomba,
las mangueras y otras piezas del equipo pulverizador, de
los daños debido a la excesiva presión.
Filtros
Los filtros son esenciales en todos los equipos pulverizadores. El
filtrado inadecuado provoca desgaste y destrucción de las bombas, los
manómetros y los orificios de las boquillas.

Frecuentemente las boquillas tapadas son el resultado de un filtrado


inadecuado que causa largos tiempos de parada.

Tienen la finalidad de retener partículas o elementos extraños que


puedan entorpecer el funcionamiento del equipo.

La medida utilizada para la mayoría de


los equipos se conoce como 50 mesh
(cantidad de alambres se cuenta en
una pulgada lineal)
Pistolas
Pueden estar formadas por una válvula de cierre y una boquilla, en
dos piezas diferentes o ambas funciones pueden integrarse en
una unidad ajustable.

Las pistolas se fabrican de plástico, bronce, aluminio o acero


inoxidable o con combinaciones de estos materiales. La selección
del material depende de la preparación de plaguicida y de la
presión, así como de la frecuencia de empleo. Las boquillas de las
pistolas deben seleccionarse para suministrar el chorro en el
volumen, ángulo y distancia adecuados.
Boquillas

Las boquillas cumplen tres funciones importantes:

1. Pulverizan el líquido (con la producción de gotas)


2. Esparcen las gotas de líquido pulverizado en una forma
específica.
3. Ayudan a regular el caudal de salida de la boquilla.

La mayoría de los pulverizadores usan boquillas intercambiables.

Existen muchos tipos de boquillas con diferentes combinaciones de


caudal de salida, tipos de chorro y caudal de operación.
Las boquillas están compuestos de cuatro partes: el cuerpo de la
boquilla, el filtro (tamiz), la boquilla propiamente dicho y la
tapa.
Algunas boquillas, llamadas de turbulencia incluyen un difusor
que ayuda a regular el tamaño de la gota. Ellos se usan en
pulverizadores de corriente de aire.

Boquilla
La Boquilla La Boquilla

Boquilla
La Boquilla
En algunas aplicaciones de plaguicidas es deseable tener un cierre
rápido de cada boquilla para evitar el goteo. Las boquillas
especiales equipados con válvulas antigoteo están disponibles para
este fin. Estas válvulas antigoteo pueden ser útiles para la
aplicación local cerca de cultivos sensibles o para las aplicaciones
bajo techo.

Las puntas de las boquillas se fabrican de distintos materiales. La


elección del material depende de las características abrasivas de la
preparación utilizada. Los polvos mojables son más abrasivos que
las emulsiones.
A medida que las puntas de las boquillas se desgastan, el tipo de pulverización
cambia y los volúmenes aplicados aumentan. Se ha demostrado que los polvos
mojables desgastan algunas puntas de boquillas lo suficiente como para
aumentar la proporción tanto como 12% después de pulverizar solamente 20
ha.

Si el flujo de una boquilla individual varía más del 15% respecto a las
especificaciones del fabricante, la boquilla deberá sustituirse. El cuadro muestra
la variación que presentan en el caudal de salida boquillas construidos con
diferentes materiales, después de ser usados durante 40 horas.
Patrones de aplicación de las Boquillas
Boquillas de chorro: se usan en equipos manuales de pistola para
aplicaciones distantes u objetivos específicos, tales como plagas en el ganado,
en viveros o árboles. También se usan para aplicaciones en grietas y
hendiduras (de flujo corriente de espiga) para el control de plagas. Al usar un
boquillas de chorro es deseable mantener la presión por debajo de 1,5 bar
para reducir la salpicadura.
Boquillas de cono lleno: se usan para abarcar la planta completa, como
se requiere en las líneas de cultivos. Son usados a menudo para aplicar
fungicidas e insecticidas al follaje, para aplicaciones de alto volumen
donde el espeso follaje requiere un pulverizado penetrante. Se usan
frecuentemente en barras colgantes para proporcionar cobertura a
ambos lados de la superficie de la hoja. El ángulo de aplicación puede
estar entre 30º y 120º.
Boquillas de cono hueco: se usan para el pulverizado de cultivos,
particularmente con polvos mojables, fluidos y suspensiones a
presiones más altas, son usados frecuentemente en barras. Producen
generalmente un pulverizado más fino y más uniforme que las
boquillas de cono lleno.
Boquillas de abanico plano: producen un patrón ovalado
estrecho con terminaciones delgadas. Se usan para esparcir
herbicidas e insecticidas a presiones entre 1 y 4 bar. La forma de
pulverizado está diseñada para ser usado sobre una barra. El
espacio sobre la barra, el ángulo de aplicación y la altura de la
barra determinan el traslape adecuado y éste deberá ajustarse.
Boquillas de abanico plano uniforme: producen un patrón
rectangular estrecho con un corte relativamente
afilado en el borde del patrón. Son usadas para las aplicaciones en
banda. La altura de la barra y el ángulo de aplicación de la boquilla
determinan el ancho de la banda pulverizada. El tamaño de las
gotas es medio, entre 250 y 350 μ a 3 bar de presión.
Boquillas deflectoras: entregan una aplicación del tipo plano y ancho
(hasta 135º de ancho). Se operan usualmente a bajas presiones para
producir gotas grandes. Pueden instalarse en varias posiciones para
producir patrones diferentes. La aplicación más uniforme tiene lugar
cuando la punta de la boquilla se instala a 45º sobre la horizontal. El
tamaño de las gotas es muy grueso, de 400 a 800 μ, a una presión de
3 bar.
Boquillas de centro desplazado (aplica a un costado): producen un
pulverizado plano y ancho que está desplazado hacia un lado de la
boquilla. La aplicación es relativamente uniforme a todo su ancho.
Se instalan a menudo en los laterales de los camiones y tractores o
barras cortas para aplicaciones a lo largo de los caminos o para los
surcos de riego.
Caudal de las boquillas
El caudal de flujo del pulverizador depende del tamaño del orificio de la
boquilla y de la presión del líquido. En la mayoría de las boquillas el caudal
aumenta a medida que aumenta la presión. La presión debe aumentar cuatro
veces para duplicar el caudal.

El volumen de mezcla a aplicar por unidad de área se especifica generalmente


en las etiquetas de los plaguicidas.

Para las aplicaciones en cultivos agrícolas con pulverizadores de barra, los


herbicidas se aplican entre 150 l/ha hasta 500 l/ha y los fungicidas e
insecticidas pueden aplicarse desde 100 hasta 1.000 l/ha.

A causa de la limitada capacidad de carga de las avionetas, las aplicaciones


aéreas se realizan en volúmenes de 20 a 40 l/ha.