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La extinción es la desaparición total de una especie en el planeta.

Durante la larga
historia del planeta han habido muchas extinciones causadas por cambios climáticos,
vulcanismo, inundaciones, sequías. Sin embargo, en los últimos años la gran mayoría
de las extinciones de flora y fauna se deben al impacto directo o indirecto de las
actividades humanas (Crisis de la Biodiversidad). Las perturbaciones causadas por
nuestras actividades, disminuyen el área de distribución de las especies y reducen a
las poblaciones poco a poco. Cuando las poblaciones son pequeñas su riesgo a la
extinción aumenta debido a diversos factores. Las poblaciones pequeñas son más
susceptibles a desaparecer por fenómenos naturales como incendios, ciclones, sequías,
etc.; son más susceptibles a la pérdida de variabilidad genética, ya que cada vez están
más emparentados.

Al ir perdiendo poblaciones de una especie, el tamaño de la población disminuye y se


va perdiendo su variabilidad genética.
]Extinción

Extinción es la desaparición definitiva de alguna especie animal o vegetal sobre nuestro planeta.
Es un proceso irreversible. Hace millones y miles de años se produjeron extinciones por causas
naturales, pero en las últimas centurias se han acelerado por la acción directa o indirecta del
hombre. De esta forma, se priva definitivamente de organismos (incluso no descubiertos aún) que
podrían ser beneficiosos.
Causas de extinción debidas a la acción del hombre:
….Alteración del ambiente:

 Expansión agropecuaria
 Deforestación
 Desertificación
 Sobrepastoreo
Efecto: Vaciamiento de nichos ecológicos, destrucción de cadenas alimentarias, alteración
de los ciclos naturales de los elementos.

Contaminación del aire, suelos y del agua por herbicidas y pesticidas


Efecto: Mortandad, acumulación de residuos tóxicos en el organismo, provocando graves
alteraciones metabólicas y morfológicas vitales.

Urbanización

 Construcción de grandes obras: aeropuertos, centros de turismo, embalses, rutas.


Efecto: Alteración de conductas migratorias, reproductivas y alimentarias.

 Destrucción de zonas pantanosas.

Contaminación del agua: desagües cloacales, desagües industriales, derrames de petróleo, etc.

Efecto: Mortandad, acumulación de sustancias tóxicas en el organismo.

del aire: rellenos con basura, ruidos, iluminación excesiva, etc.

Efecto: Desplazamiento y retroceso de la fauna y flora

Cambio climático global: efecto invernadero

Efecto: La alteración de las condiciones meteorológicas trae como consecuencia disturbios en los
ciclos de reproducción.

Introducción de especies exóticas: con fines ornamentales, comerciales o deportivos.


Efecto:Competencia por el alimento y/o nicho ecológico con las especies autóctonas.

 Se convierten en plagas por no contar con controles naturales en su nuevo hábitat.


 Introducción de enfermedades que atacan a los organismos nativos, ante las cuales no
tienen defensas.
Caza descontrolada: por motivos comerciales, deportivos, subsistencia. Es de por sí causa
de retroceso o extinción
¿A QUÉ SE DEBE LA EXTINCIÓN? Todo organismo vivo debe morir tarde o temprano, y lo mismo
ocurre con las especies. Al igual que los individuos, las especies “nacen” (mediante el proceso de
especiación), persisten durante algún tiempo y luego perecen. El destino final de toda especie es la
extinción, esto es, la muerte de todos sus integrantes. De hecho, al menos el 99.9 por ciento de
todas las especies que alguna vez han existido están extintas en la actualidad. El curso natural de
la evolución, puesto al descubierto por el registro fósil, es una continua renovación de las
especies, pues unas surgen mientras que otras se extinguen.
Probablemente la causa inmediata de la extinción siempre es un cambio ambiental, ya sea en la
parte animada o en la inanimada del medio. Existen dos factores ambientales principales que
parecen predisponer una especie a la extinción: la competencia entre las especies y la destrucción
del hábitat.

La distribución localizada y la especialización excesiva aumentan la vulnerabilidad de las


especies ante los cambios ambientales.
Las especies varían considerablemente en cuanto a su ámbito de distribución y, por consiguiente,
a su vulnerabilidad a la extinción. Ciertas especies, como la gaviota argéntea, el ciervo de cola
blanca y los seres humanos, habitan en continentes enteros, o incluso en todo el planeta; otros,
como el pez cachorrito del Agujero del Diablo (FIGURA 16-13), tienen ámbitos sumamente
limitados. Es evidente que si una especie tiene una distribución localizada, cualquier perturbación
en el ambiente provocará fácilmente su extinción. Si el Agujero del Diablo se secara como
resultado de un cambio climático o a causa de la perforación de pozos en los alrededores, sus
peces cachorrito desaparecerían de inmediato. Por el contrario, las especies con dominios
extensos no sucumben normalmente ante una catástrofe ambiental local. Otro factor capaz de
aumentar la vulnerabilidad de una especie a la extinción es la especialización excesiva. Cada
especie lleva a cabo adaptaciones que le ayudan a sobrevivir y reproducirse en su ambiente. En
algunos casos, estas adaptaciones incluyen especializaciones que favorecen la supervivencia en
condiciones ambientales específicas y limitadas. La mariposa Karner azul, por ejemplo, se alimenta
sólo de lupino azul (FIGURA 16-14). Por consiguiente, la mariposa se encuentra sólo donde esa
planta crece. Pero el lupino azul se ha vuelto muy escaso en su hábitat de los bosques abiertos y
en los claros del noreste de Norteamérica, conforme éstos han cedido el paso a las granjas y otras
actividades de desarrollo económico. Si el lupino desaparece, la mariposa Karner azul
seguramente se extinguirá también.

Las interacciones con otros organismos pueden llevar a una especie a su extinción
Como se describió antes, las interacciones como la competencia y la depredación actúan como
fuerzas de selección natural. En ciertos casos, estas mismas fuerzas provocan la extinción en vez
de la adaptación.

La competencia por los recursos limitados se da en todos los ambientes. Si los competidores de
una especie logran mejores adaptaciones por evolución, y si la especie no evoluciona con la
rapidez suficiente para seguirles el paso, podría extinguirse. Un ejemplo particularmente notable
de extinción por competencia se presentó en América del Sur y comenzó hace aproximadamente
2.5 millones de años. En esa época, el istmo de Panamá se elevó por encima del nivel del mar y
formó un puente de tierra entre los territorios que hoy conforman América del Norte y América
del Sur. Una vez que los continentes antes separados quedaron comunicados, las especies de
mamíferos que habían evolucionado en condiciones de aislamiento en cada continente pudieron
mezclarse. Muchas especies expandieron en efecto sus dominios, a medida que los mamíferos de
América del Norte emigraron hacia el sur y viceversa. Conforme avanzaba, cada especie
encontraba residentes que ocupaban las mismas clases de hábitat y que explotaban los mismos
tipos de recursos. El resultado final de la competencia que siguió fue que las especies de América
del Norte se diversificaron y experimentaron una radiación adaptativa que desplazó a la mayoría
de las especies del sur del continente, muchas de las cuales se extinguieron. Es evidente que la
evolución había conferido a las especies de Norteamérica algún conjunto de adaptaciones (aún
desconocido) que permitió a sus descendientes explotar con más eficiencia y eficacia los recursos
que sus competidores del sur del continente.

El cambio y la destrucción del hábitat son las causas principales de la extinción


El cambio del hábitat, tanto en la actualidad como en la prehistoria, es la causa individual más
importante de las extinciones. La destrucción actual de los hábitat, provocada por las actividades
humanas, avanza a un ritmo sin precedentes. Muchos biólogos piensan que actualmente nos
encontramos en medio del episodio más acelerado y generalizado de extinción de especies de
toda la historia de la vida. La pérdida de selvas tropicales resulta especialmente devastadora para
la diversidad de las especies. Hasta la mitad de las especies que actualmente habitan la Tierra
podrían desaparecer en los próximos 50 años, conforme las selvas donde habitan son taladas para
obtener madera y tierras para el cultivo agrícola y la cría de ganado. En el capítulo 17 analizaremos
las extinciones que provocaron los cambios en los hábitat durante la prehistoria.

CONEXIONES EVOLUTIVAS
Los científicos no ponen en duda la evolución
En la prensa no especializada, los conflictos entre los biólogos evolucionistas suelen describirse
como conflictos acerca de la evolución misma. En ocasiones leemos declaraciones según las cuales
las nuevas teorías están echando abajo la de Darwin y poniendo en duda la realidad de la
evolución. Nada podría estar más lejos de la verdad. Pese a ciertas discrepancias acerca de los
detalles del proceso evolutivo, los biólogos coinciden de manera unánime en que en el pasado
hubo evolución y que ésta todavía se realiza en nuestros días. Lo único que se debate es la
importancia relativa de los diversos mecanismos de cambio evolutivo en la historia de la vida en la
Tierra, su ritmo, y cuáles fueron las fuerzas más importantes que dirigieron la evolución de una
especie determinada. Mientras tanto, los lobos siguen intentando atrapar al caribú más lento, las
poblaciones reducidas experimentan deriva genética y los hábitat cambian o desaparecen. La
evolución sigue adelante, generando, en palabras de Darwin,“un sinfín de formas bellas y
maravillosas”.

La especialización extrema coloca en riesgo a las especies


La mariposa Karner azul se alimenta exclusivamente de lupino azul, que se encuentra en los
bosques secos y en los claros en el noreste de Estados Unidos. Tal especialización del
comportamiento deja a la mariposa extremadamente vulnerable ante cualquier cambio ambiental
que pudiera exterminar la especie que constituye su única planta huésped.
Una distribución muy localizada pone en peligro a las especies
El pez cachorrito del Agujero del Diablo se encuentra en un solo abrevadero alimentado por un
manantial del desierto de Nevada. Esta y otras pequeñas poblaciones aisladas están en grave
peligro de extinción.

¿Qué pasa cuando se extingue un animal?


En algunas ocasiones y por diferentes motivos, las especies de animales empiezan a
desaparecer, y esto se conoce como extinción.
Las causas de las extinción de una especie pueden ser muchas, como la destrucción de
su hábitat natural, la caza o captura de animales exóticos, la contaminación, la
deforestación (la desaparición de los bosques por la tala de árboles) o el cambio
climático, que son consecuencia de la intervención de los seres humanos. Aunque esto
también puede relacionarse con distintos fenómenos naturales como inundaciones,
incendios, o la llegada de enfermedades.
Es muy importante entender que cada vez que una especie desaparece se genera un
desequilibrio en su ecosistema, ocasionando la muerte de otros animales o la
superpoblación de otra especie, lo que hace que el nicho o espacio donde estos seres
interactúan sufra grandes cambios que pueden incluso afectarnos a nosotros como
humanos.

Por ejemplo, si se extingue una especie de mono que se alimenta de algunos insectos estos
se seguirán reproduciendo, lo que puede llevar a que afecten gravemente al ecosistema,
ocasionando incluso la posible desaparición de algunos tipos de flora que, a su vez,
pueden ser el alimento de otros seres. Algunos ejemplos de especies extintas son los
dinosaurios, los mamuts, los dodos, los delfines baiji, el rinoceronte negro y el
blanco, o incluso la tortuga de la Isla Galápagos. Estas, y muchas otras especies, han
sido estudiadas por la ciencia y gracias a la arqueología hoy sabemos de su existencia y
desaparición.