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INTRODUCCIÓN

Aunque el término conocimiento está ligado a la existencia misma del hombre ha


adquirido en el momento actual una especial relevancia, con la aparición de un nuevo
paradigma que se comienza a identificar como Nueva Economía y se caracteriza por
la rapidez del cambio en las tecnologías que le sirven de soporte específico, la
globalización, el incremento de la cultura económica del consumidor o cliente y el
conocimiento y la información (intangibles) como elementos que mayor valor añaden al
producto o servicio.
De ahí la necesidad de analizar las aristas fundamentales que posee, a través de la
revisión de la literatura especializada, con el objetivo de descubrir sus principales
dimensiones y las tendencias que caracterizan su gestión en el presente, como punto
de partida para investigaciones relacionadas con este interesante tema.
Así como no se puede llegar a la otra orilla sin soltar el pie de la orilla de origen, no se
puede comprender la sociedad y los mercados que vivimos hoy día sino tenemos en
cuenta el origen y la evolución que vivió la aldea globalizada que conocemos en la
actualidad.
En una primera aproximación, el conocimiento sería sólo el conjunto de las facultades
sensoriales. Pero ello haría que tal definición no fuera aplicable solamente al hombre;
pues, por ejemplo, un perro doméstico reconoce, es decir conoce una y otra vez a su
amo, principalmente por medio del olfato. 0 un pájaro "conoce" en cuál rama de qué
árbol está ubicado su nido, gracias a su agudo sentido de la vista. Así mismo, un
mosquito “conoce" dónde se halla la posible víctima de su picadura merced a su
desarrollado sentido de la percepción térmica, que le permite localizar en la oscuridad
más absoluta a un animal de sangre caliente.
Tales formas del conocimiento no son sino expresiones primarias de la capacidad
sensorial. Un hombre primitivo reúne una cantidad de conocimientos que le ayudan a
subsistir en medio de una naturaleza inhóspita y aun hostil. Pero, ya los va
relacionando entre sí por medio de la memoria , la asociación de ideas, y en cierto
grado, la intuición, al punto de llegar a tener lo que podría ser llamado un
conocimiento empírico, o sea adquirido por las experiencias sucesivas y su recuerdo,
sumado a los que pudiera recibir de sus semejantes y particularmente de sus
mayores a través del aprendizaje
.
El conocimiento alcanza en realidad a tener su verdadero valor filosófico cuando el
hombre adquiere el estado de conciencia de poseerlo y se ubica dentro del mundo
que lo rodea y de los fenómenos naturales que en ese ambiente existen.
Cuando llega el momento en que el hombre tiene conciencia de tales fenómenos
naturales, de su repetición, de la relación entre unos y otros, y de que existen ciertas
constantes que se reiteran, se halla en los umbrales del conocimiento sistematizado,
del conocimiento científico.

A lo largo de la historia de la humanidad, el paso del conocimiento empírico al


conocimiento científico ha sido paulatino y prolongado, y ha recibido, en
oportunidades, grandes impulsos con los consiguientes adelantos, debido a la
inteligencia de algunos hombres que han marcado hitos decisivos en el desarrollo de
la aprehensión intelectual.

Cuando los asirios escribían sobre tablitas de arcilla con caracteres cuneiformes (con
forma de puntas aguzadas de flecha) la posición de los planetas y de las estrellas y
hasta llegaban a predecir ciertos fenómenos celestes, ya había nacido una ciencia :
la astronomía . Se puede decir que los griegos, por su parte, son los descubridores
de la Ciencia Natural, pues eran en realidad aquellos primitivos sabios helénicos
verdaderos filósofos de la Naturaleza.
El hombre actual, que no conozca la historia de las Ciencias, se puede sorprender al
enterarse de que la relación recíproca entre las gotas de agua , los rayos de luz y los
colores del arco iris responde a un sencillo fenómeno físico, y que tal descubrimiento
sólo se logró no hace más de tres siglos. La ley de gravedad , la circulación de la
sangre, la existencia de seres diminutos invisibles a simple vista, fueron
comprendidos cabalmente por el hombre sólo después del siglo XVIII. En las últimas
décadas, en cambio, el conocimiento de las distintas ramas científicas, cada vez más
subdivididas en especialidades, está siendo vertiginoso y ya es imposible concebir un
hombre, como el casi legendario Pico de la Mirándola, que supiese todo lo que en
este momento la Humanidad sabe.

No puede estar separado del problema del conocimiento el otro problema, quizás
fundamental, que es el de la verdad. Un conocimiento falso no es tal conocimiento. .

En el campo científico, no obstante, muy a menudo se trabaja con conocimientos


considerados verdaderos en un momento y que luego se demuestra que son
falsos.
Pero ya han prestado su utilidad; han permitido al Hombre dar un paso más
adelante y hacia arriba, hacia el conocimiento total, que aún, y seguramente
seguirá así, inalcanzable
En todos los casos el hilo conductor que une toda evolución está atado con
"conocimientos". Es el conocimiento lo que modificó y transformo los mercados, y lo
que es de destacar, es que día a día los conocimientos se duplican no solo en
cantidad sino también en calidad.

Para llegar a comprender la realidad que vivimos tomaremos como punto de partida el
momento en que la actividad agraria tuvo su influencia en la sociedad y el significado
que tenia el capital en ese entonces. Con este punto de partida no quiero restarle
importancia a la contribución que han hecho antecesores tales como el homosapiens,
los dinosaurios, u otros; ya que estoy convencido que han sumado y son parte de la
evolución humana y de la sociedad misma.

Cuando se empezó a tener conciencia de lo que significaba tener un bien se lo asoció


a ello como forma de capital. El hecho de tener un porción de tierra, ser un hacendado
o terrateniente daba cierta posición de status o poder ya que se poseía un factor de
producción y en ese momento la actividad económica pasaba por los frutos que daba
la tierra.

A medida que la historia fue avanzando se pasó de una etapa agraria a una etapa
industrial. La era industrial trajo muchas modificaciones a la forma de vida en ese
entonces, la gente comenzó a abandonar los campos para trasladarse a las ciudades,
y las ciudades crecieron enormemente como resultado de esta nueva forma de vida.
En ciudades Europeas se llegó a triplicar la población como consecuencia del
abandono de los campos.

La revolución industrial acarreó una transformación también en el concepto de capital.


El capital ya no significaba tener una porción de tierra sino que se incorporaron la
tenencia de maquinas, bienes de producción o cualquier tangible que significaba
producir bienes de consumo.

Todo pasaba por la combinación de músculos, maquina y materiales, todo lo que


acompañaba a ello servia para incrementar la producción; a los servicios se los
consideraba que servían únicamente para incrementar la producción en escala de un
producto ......., el crear valor en un consumidor no era tenido en cuenta porque estaba
fuera de la producción ......, conocer el mercado estaba fuera de la fabrica por lo tanto
no servia ......., etc.

Lo que trato de decir es que en la época industrial la fabricación empezaba y


terminaba en la fábrica. Para describir al empleado ideal de esa época hay que
visualizar a un físico culturista con una chimenea de fondo, una maquina de vapor
ardiendo y él sudando su remera musculosa blanca con tiradores de color marrón por
todos los poros.
Si bien existen organizaciones donde no se ha evolucionado mucho, o todavía quedan
rastros de este pasado, son muy pocas; en la mayor parte se ha evolucionado
drásticamente.

El mix tierra - trabajo - capital, hoy en día no significa éxito si es carente de un


elemento tan intangible y vital como lo es el conocimiento. En la actualidad tres
cuartas partes del empleo total esta dado por empleos de actividad mental que
requieren conocimientos especializados.
La verdadera pregunta aquí es ¿Qué es el conocimiento? ¿En que se basa? Y a lo
largo del texto lo podremos saber.

El conocimiento es lo que impera en la actualidad, la carencia de conocimientos nos


dejará expuestos a no tener trabajo, dicho de esta forma parece una explicación
sencilla a la carencia de empleo a nivel global, aún no termina con esta simple
explicación, pero con la simple comprensión estaremos mas cerca de la otra orilla.

DESARROLLO:

He aquí unos de los grandes temas de la filosofía de todos los tiempos : elucidar en
que consiste el acto de conocer, cual es la escancia del conocimiento, cual es la
relación cognoscitiva entre el hombre y las cosas que lo rodean. A pesar de que es
una operación cotidiana no hay un acuerdo acerca de lo que sucede cuando
conocemos algo. La definición más sencilla nos dice que conocer consiste en obtener
una información acerca de un objeto. Conocer es conseguir un dato o una noticia
sobre algo. El conocimiento es esa noticia o información acerca de ése objeto.
La teoría del conocimiento es una doctrina filosófica. Para precisar su ubicación en el
todo que es la filosofía, es necesario que antes aparezca una definición esencial de
esta.
Una definición esencial de la filosofía se podría obtener atendiendo el significado de la
palabra. El termino filosofía deriva del griego y quiere decir amora la sabiduría o , lo
que es lo mismo, deseo de saber, de conocer. Inmediatamente se nota que no se
puede de obtener de la filosofía una definición esencial, y, por lo tanto,
obligatoriamente se debe de emplear otro método.
Por ejemplo la definición de filosofía que presentan Platón y Aristóteles como ciencia
pura, es respectivamente la búsqueda de la virtud o de la felicidad.

La supresión de todos los principios materiales y objetivos, los cuales existen


indudablemente en Kant, de manera que la filosofía asume un carácter puramente
formal y metodológico. Ésta postura intelectual provoca una reacción que forja un
nuevo movimiento en el pensamiento filosófico, el cual vuelve a inclinarse a lo material
y objetivo, constituyendo una renovación del carácter aristotélico.
Éste breve repaso de toda la evolución histórica del pensamiento filosófico, nos
permite determinar otros dos elementos del concepto esencial de la filosofía. Al
primero se conoce con la expresión "concepción del yo"; al segundo se le llama
"concepción del universo". La filosofía es ambas cosas: una concepción del yo y una
concepción del universo.
En todo conocimiento podemos distinguir cuatro elementos:
• El sujeto que conoce.
• El objeto conocido.
• La operación misma de conocer.
• El resultado obtenido que es la información recabada acerca del objeto.

Dicho de otra manera: el sujeto se pone en contacto con el objeto y obtiene una
información acerca del mismo. Cuando existe congruencia o adecuación entre el
objeto y la representación interna correspondiente, decimos que estamos en posesión
de una verdad.
LOS TRES NIVELES DEL CONOCIMIENTO.
El ser humano puede captar un objeto en tres diferentes niveles, sensible, conceptual
y holístico.
El conocimiento sensible consiste en captar un objeto por medio de los sentidos; tal es
el caso de las imágenescaptadas por medio de la vista. Gracias a ella podemos
almacenar en nuestra mente las imágenes de las cosas, con color, figura y
dimensiones. Los ojos y los oídos son los principales sentidos utilizados por el ser
humano. Los animales han desarrollado poderosamente el olfato y el tacto.
En segundo lugar, tenemos el conocimiento conceptual, que consiste en
representaciones invisibles, inmateriales, pero universales y esenciales. La principal
diferencia entre el nivel sensible y el conceptual reside en la singularidad y
universalidad que caracteriza, respectivamente, a estos dos tipos de conocimiento. El
conocimiento sensible es singular y el conceptual universal. Por ejemplo, puedo ver y
mantener la imagende mi padre; esto es conocimiento sensible, singular. Pero
además, puedo tener el concepto de padre, que abarca a todos los padres; es
universal. El concepto de padre ya no tiene color o dimensiones; es abstracto. La
imagen de padre es singular, y representa a una persona con dimensiones y figura
concretas. En cambioel concepto de padre es universal (padre es el ser que da vida a
otro ser). La imagen de padre sólo se aplica al que tengo en frente. En cambio, el
concepto de padre se aplica a todos los padres. Por esto decimos que la imagen es
singular y el concepto es universal.
En tercer lugar tenemos el conocimiento holístico (también llamado intuitivo, con el
riesgode muchas confusiones, dado que la palabra intuición se ha utilizado hasta para
hablar de premoniciones y corazonadas). En este nivel tampoco hay colores,
dimensiones ni estructurasuniversales como es el caso del conocimiento conceptual.
Intuir un objeto significa captarlo dentro de un amplio contexto, como elemento de una
totalidad, sin estructuras ni límites definidos con claridad. La palabra holístico se
refiere a esta totalidad percibida en el momento de la intuición (holos significa totalidad
en griego). La principal diferencia entre el conocimiento holístico y conceptual reside
en las estructuras. El primero carece de estructuras, o por lo menos, tiende a
prescindir de ellas. El concepto, en cambio, es un conocimiento estructurado. Debido a
esto, lo percibido a nivel intuitivo no se puede definir, (definir es delimitar), se capta
como un elemento de una totalidad, se tiene una vivencia de una presencia, pero sin
poder expresarla adecuadamente. Aquí está también la raíz de la dificultad para dar
ejemplos concretos de este conocimiento. Intuir un valor, por ejemplo, es tener la
vivencia o presencia de ese valor y apreciarlo como tal, pero con una escasa
probabilidad de poder expresarla y comunicarla a los demás.
Un ejemplo de conocimiento holístico o intuitivo es el caso de un descubrimiento en el
terreno de la ciencia. Cuando un científico dislumbra una hipótesisexplicativa de los
fenómenos que estudia, podemos decir que ese momento tiene un conocimiento
holístico, es decir, capta al objeto estudiado en un contexto amplio en donde se
relaciona con otros objetos y se explica el fenómeno, sus relaciones, sus cambios y
sus características. El trabajo posterior del científico, una vez que ha vislumbrado una
hipótesis, consiste en traducir en términos estructurados ( conceptos) la visión que ha
captado en el conocimiento holístico, gracias a un momento de inspiración.
La captación de valores nos ofrece el mejor ejemplo de conocimiento holístico.
Podemos ver a un ser humano enfrente de nosotros (esto es un conocimiento sensible
o de primer nivel). Podemos captar el concepto de hombre y definirlo (esto es un
conocimiento conceptual o de segundo nivel). Pero además, podemos vislumbrar el
valor de este hombre en concreto dentro de su familia. Percibimos su valor y lo
apreciamos. Esto es un conocimiento holístico o de tercer nivel.
La experiencia estéticanos proporciona otro ejemplo de conocimiento holístico. Percibir
la belleza de una obra de arte significa captar ese objeto sin estructuras, sin
conceptos, simplemente deteniéndose en la armonía, congruencias y afinidades con el
propio sujeto. Debido a esto, la experiencia estética se puede denominar también
conocimiento por connaturalidad.
EL ORIGEN DEL CONOCIMIENTO.
1.- Racionalismo.
Se denomina racionalismo a la doctrina epistemológica que sostiene que la causa
principal del conocimiento reside en el pensamiento, en la razón. Afirma que un
conocimiento solo es realmente tal, cuando posee necesidad lógica y validez
universal. El planteamiento mas antiguo del racionalismo aparece en Platón. El tiene la
íntima convicción de que el conocimiento verdadero debe distinguirse por la posesión
de las notas de la necesidad lógica y de la validez universal.
2.- El empirismo.
Frente a la tesis del racionalismo, el pensamiento, la razón, es el único principio del
conocimiento, el empirismo ( del griego Empereimía = experiencia ) opone la antitesis:
la única causa del conocimiento humano es la experiencia. Según el empirismo, no
existe un patrimonioa priori de la razón. La conciencia cognoscente no obtiene sus
conceptos de la razón , sino exclusivamente de la experiencia. El espíritu humano, por
naturaleza, está desprovisto de todo conocimiento.
El racionalismo es guiado por la idea determinada, por el conocimiento ideal, mientras
que el empirismo, se origina en los hechos concretos.
Los racionalistas casi siempre surgen de la matemática; los defensores del empirismo,
según lo prueba su historia, frecuentemente vienen de las ciencias naturales. Esto se
entiende sin esfuerzo. La experiencia es el factor determinante en las ciencias
naturales.
En ellas, lo más importante es la comprobación exacta de los hechos por medio de
una cuidadosa observación. El investigador depende totalmente de la experiencia.
Suelen distinguirse dos clases de experiencia: una interna y otra externa. El
fundamento de un conocimiento válido, no se encuentra en la experiencia, sino en el
pensamiento.
3.- Apriorismo.
En la historia de la Filosofía existe también un segundo esfuerzo de intermediación
entre el racionalismo y el empirismo: el apriorismo. El cual también considera que la
razón y la experiencia son a causa del conocimiento. Pero se diferencia del
intelectualismo porque establece una relación entre la razón y la experiencia, en una
direccióndiametralmente opuesta a la de éste. En la tendencia de apriorismo, se
sostiene que nuestro conocimiento posee algunos elementos a priori que son
independientes de la experiencia. Esta afirmación también pertenece al racionalismo.
Si relacionáramos el intelectualismo y el apriorismo con los dos extremos contrarios
entre los cuales pretenden mediar, inmediatamente descubriríamos que el
intelectualismo tiene afinidad con el empirismo, mientras que el apriorismo, se acerca
al racionalismo. El intelectualismo forma sus conceptos de la experiencia; el apriorismo
rechaza tal conclusión y establece que el factor cognoscitivo procede de la razón y no
de la experiencia.
LA POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO.
1.- El dogmatismo.
Para el, resulta comprensible el que el sujeto, la conciencia cognoscente, aprehenda
su objeto, esta actitud se fundamenta en una confianza total en la razón humana,
confianza que aún no es debilitada por la duda.
El dogmatismo supone absolutamente la posibilidad y realidad del contacto entre el
sujeto y el objeto.
Para Kant el dogmatismo es la actitud de quien estudia la metafísicasin haber
determinado con anterioridad cuál es la capacidad de la razón humana para tal
estudio.
2.-El escepticismo.
El dogmatismo frecuentemente se transforma en su opuesto, en el escepticismo.
Mientras que el dogmatismo considera que la posibilidad de un contacto entre el sujeto
y el objeto es comprensible en sí misma, el escepticismo niega tal posibilidad. El sujeto
no puede aprehender al objeto, afirma el escepticismo. Por tanto, el conocimiento,
considerado como la aprehensión real de un objeto, es imposible. Según esto, no
podemos externar ningún juicio, y debemos abstenernos totalmente de juzgar.
Mientras que el dogmatismo en cierta forma ignora al sujeto, el escepticismo
desconoce al objeto.
El escepticismo se puede hallar, principalmente, en la antigüedad. Su fundador fue
Pirrón de Elis ( 360 a 270 ) . El afirma que no puede lograrse un contacto entre el
sujeto y el objeto. La conciencia y cognoscente esta imposibilitada para aprehender su
objeto.
3.- El subjetivismo y el relativismo.
El escepticismo sostiene que no hay verdad alguna. El subjetivismo y el relativismo no
son tan radicales. Con ellos se afirma que si existe una verdad; sin embargo, tal
verdad tiene una validez limitada. El subjetivismo, como su nombre lo indica, limita la
validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga. El relativismo afirma que no existe
alguna verdad, alguna verdad absolutamente universal.
El subjetivismo y el relativismo son análogos, en su contenido, al escepticismo. En
efecto, ambos niegan la verdad; no en forma directa como el escepticismo, pero sí en
forma indirecta al dudar de su validez universal.
4.- El pragmatismo.
El escepticismo presenta una actitud esencialmente negativa. Formula la negación de
la posibilidad del conocimiento. El escepticismo adquiere un cariz positivo en el
pragmatismo moderno. El pragmatismo, al igual que el escepticismo, desecha el
concepto de la verdad considerado como concordancia.
El pragmatismo cambia el concepto de la verdad en cuanto que es originado por una
peculiar concepción de lo que es el ser humano. Dentro de tal concepción el hombre
no es primordialmente un ser especulativo y pensante, sino un ser práctico, un ser
volitivo.
5.- El criticismo.
Existe una tercer postura que resolvería la antitesis en una síntesis. Esta postura
intermedia entre el dogmatismo y el escepticismo recibe el nombre de criticismo. Al
igual que el dogmatismo, el criticismo admite una confianza fundamental en la razón
humana. El criticismo está convencido de que es posible el conocimiento de que existe
la verdad. Pero mientras que tal confianza conduce al dogmatismo, a la aceptación
candorosa, para decirlo en alguna forma, de todas las aseveraciones de la razón
humana y al no fijar límites al poder del conocimiento humano, el criticismo pone, junto
a la confianza general en el conocimiento humano, una desconfianza hacia cada
conocimiento particular, acercándose al escepticismo por esto.
El criticismo examina todas y cada una de las aseveraciones de la razón humana y
nada acepta con indiferencia.
RAZÓN CONTRA PERCEPCIÓN.
Desde el siglo XVII hasta finales del siglo XIX la cuestión principal en epistemología
contrastó la razón contra el sentido de percepción como medio para adquirir el
conocimiento. Para los racionalistas, entre los más destacados el francés René
Descartes, el holandés Baruch Spinoza y el alemán, Gottfried Wilhelm Leibniz, la
principal fuente y prueba final del conocimiento era el razonamiento deductivo basado
en principios evidentes o axiomas. Para los empiristas, empezando por los filósofos
ingleses Francis Bacon y John Locke, la fuente principal y prueba última del
conocimiento era la percepción.
Bacon inauguró la nueva era de la ciencia moderna criticando la confianza medieval
en la tradición y la autoridad y aportando nuevas normas para articular el método
científico, entre las que se incluyen el primer grupode reglas de lógica inductiva
formuladas. Locke criticó la creencia racionalista de que los principios del
conocimiento son evidentes por una vía intuitiva, y argumentó que todo conocimiento
deriva de la experiencia, ya sea de la procedente del mundo externo, que imprime
sensaciones en la mente, ya sea de la experiencia interna, cuando la mente refleja sus
propias actividades. Afirmó que el conocimiento humano de los objetos físicos
externos está siempre sujeto a los errores de los sentidos y concluyó que no se puede
tener un conocimiento certero del mundo físico que resulte absoluto.
El filósofo irlandés George Berkeley estaba de acuerdo con Locke en que el
conocimiento se adquiere a través de las ideas, pero rechazó la creencia de Locke de
que es posible distinguir entre ideas y objetos. El filósofo escocés David Hume siguió
con la tradición empirista, pero no aceptó la conclusión de Berkeley de que el
conocimiento consistía tan sólo en ideas. Dividió todo el conocimiento en dos clases:
el conocimiento de la relación de las ideas —es decir, el conocimiento hallado en las
matemáticas y la lógica, que es exacto y certero pero no aporta información sobre el
mundo— y el conocimiento de la realidad —es decir, el que se deriva de la percepción.
Hume afirmó que la mayor parte del conocimiento de la realidad descansa en la
relación causa-efecto, y al no existir ninguna conexión lógica entre una causa dada y
su efecto, no se puede esperar conocer ninguna realidad futura con certeza. Así, las
leyesde la ciencia más certeras podrían no seguir siendo verdad: una conclusión que
tuvo un impacto revolucionario en la filosofía.
El filósofo alemán Immanuel Kant intentó resolver la crisis provocada por Locke y
llevada a su punto más alto por las teorías de Hume; propuso una solución en la que
combinaba elementos del racionalismo con algunas tesis procedentes del empirismo.
Coincidió con los racionalistas en que se puede tener conocimiento exacto y certero,
pero siguió a los empiristas en mantener que dicho conocimiento es más informativo
sobre la estructura del pensamiento que sobre el mundo que se halla al margen del
mismo. Distinguió tres tipos de conocimiento: analítico a priori, que es exacto y certero
pero no informativo, porque sólo aclara lo que está contenido en las definiciones;
sintético a posteriori, que transmite información sobre el mundo aprendido a partir de
la experiencia, pero está sujeto a los errores de los sentidos, y sintético a priori, que se
descubre por la intuición y es a la vez exacto y certero, ya que expresa las condiciones
necesarias que la mente impone a todos los objetos de la experiencia. Las
matemáticas y la filosofía, de acuerdo con Kant, aportan este último tipo de
conocimiento. Desde los tiempos de Kant, una de las cuestiones sobre las que más se
ha debatido en filosofía ha sido si existe o no el conocimiento sintético a priori.
Durante el siglo XIX, el filósofo alemán George Wilhelm Friedrich Hegel retomó la
afirmación racionalista de que el conocimiento certero de la realidad puede alcanzarse
con carácter absoluto equiparando los procesos del pensamiento, de la naturaleza y
de la historia. Hegel provocó un interés por la historia y el enfoque histórico del
conocimiento que más tarde fue realzado por Herbert Spencer en Gran Bretaña y la
escuela alemana del historicismo. Spencer y el filósofo francés Auguste Comte
llamaron la atención sobre la importancia de la sociología como una rama del
conocimiento y ambos aplicaron los principios del empirismo al estudio de la sociedad.
La escuela estadounidense del pragmatismo, fundada por los filósofos Charles
Sanders Peirce, William James y John Dewey a principios de este siglo, llevó el
empirismo aún más lejos al mantener que el conocimiento es un instrumento de acción
y que todas las creencias tenían que ser juzgadas por su utilidad como reglas para
predecir las experiencias.
POSICIÓN DE LOS AUTORES FRENTE AL CONCOCIMIENTO.
Para algunos autores, el fundamento de la posibilidad del conocimiento es la realidad,
bien la sensible (como han defendido los filósofos de orientación empirista), bien la
inteligible (como aquellos racionalistas que han defendido el carácter realmente
existente de las entidades conceptuales o nociones generales).
El primer gran filósofo que abordó el estudio del conocimiento fué el francés René
Descartes, en el siglo XVII. Descartes intentó descubrir un fundamento del
conocimiento que fuera independiente de límites y supuestos. Para él, conocer es
partir de una proposición evidente, que se apoya en una intuición primaria. Descartes
formuló tal proposición en su célebre sentencia: "pienso, luego existo".
Kant negó que la realidad pudiera ser explicada mediante los solos conceptos y se
propuso conseguir el mismo objetivo, pero intentando determinar los límites y
capacidades de la razón. Si bien existen, efectivamente, juicios sintéticos apriori, que
son la condición necesaria de toda comprehensión de la naturaleza (trascendentales),
el ámbito del conocimiento de limita, sin embargo en el pensamiento de Kant, al reino
de la experiencia.
Según el británico John Locke, representante moderado del empirismo, las
impresiones de la sensibilidad sólo formaban la base primaria del conocimiento. El
también británico David Hume y algunos autores neopositivistas posteriores
consideraron, por el contrario, que las nociones de las ciencias formales no son
empíricas ni conceptuales, sino formales y, por lo tanto, vacías de conocimiento.
De acuerdo con determinadas formas de empirismo existen otras experiencias
además de la sensible, como la experiencia histórica, la experiencia intelectual, etc. En
estas posiciones, a algunos de cuyos precursores - los alemanes Friedrich Nietzsche y
Wilhelm Dilthey- difícilmente se les puede considerar como empiristas, el término
experiencia se entiende en un sentido más amplio. Los autores más representativos
de estas posiciones son el alemán Martin Heidegger y el francés Jean- Paul- Sartre,
que defendieron posturas existencialistas; los estadounidenses John Dewey y William
James, de orientación pragmatista; y el españolJosé Ortega y Gasset, que mantuvo la
postura que él llamó raciovitalismo, en la que vida y razón constituían los dos polos de
su concepción del mundo.
• El conocimiento es una capacidad humana y no una propiedad de un objeto
como pueda ser un libro. Su transmisión implica un proceso intelectual de
enseñanza y aprendizaje. Transmitir una información es fácil, mucho más que
transmitir conocimiento. Esto implica que cuando hablamos de gestionar
conocimiento, queremos decir que ayudamos a personas a realizar esa
actividad.

• El conocimiento carece de valor si permanece estático. Sólo genera valor en


la medida en que se mueve, es decir, cuando es transmitido o transformado.

• El conocimiento genera conocimiento mediante el uso de la capacidad de


razonamiento o inferencia (tanto por parte de humanos como de máquinas).

• El conocimiento tiene estructura y es elaborado, implica la existencia de


redes de ricas relaciones semánticas entre entidades abstractas o materiales.
Una simple base de datos, por muchos registros que contenga, no constituye
per se conocimiento.

• El conocimiento es siempre esclavo de un contexto en la medida en que en el


mundo real difícilmente puede existir completamente autocontenido. Así, para
su transmisión es necesario que el emisor (maestro) conozca el contexto o
modelo del mundo del receptor (aprendiz).

• El conocimiento puede ser explícito (cuando se puede recoger, manipular y


transferir con facilidad) o tácito. Este es el caso del conocimiento heurístico
resultado de la experiencia acumulada por individuos.

• El conocimiento puede estar formalizado en diversos grados, pudiendo ser


también informal. La mayor parte del conocimiento transferido verbalmente es
informal.

En este punto, daremos una definición táctica de conocimiento:

Conocimiento es la capacidad para convertir datos e información en acciones


efectivas.

EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO.
Mientras que la epistemología ha sido entendida tradicionalmente como una teoría del
conocimiento en general, en el siglo XX los filósofos se interesaron principalmente por
construir una teoría del conocimiento científico, suponiendo que si se lograra disponer
de teoría adecuadas que explicaran los mecanismos de un conocimiento de este tipo,
podrían avanzar considerablemente por la misma vía en la solución de problemas
gnoseológicos (doctrinas filosófica y religiosa que pretendía tener un conocimiento
misterioso e instintivo de las cosas divinas) más generales.
La elaboración de una epistemología de este tipo constituyó la tarea abordada
especialmente por los autores del Círculo de Viena, que fueron el germen de todo
movimiento del empirismo o positivismo lógico. Para éstos filósofos se trataba de
conseguir un sistema unitario de saber y conocimiento, lo que requería la unificación
del lenguaje y la metodología de las distintas ciencias. Este lenguaje debería ser
insersubjetivo - lo que exigía la utilización de formalismos y de una semántica común-
y universal, es decir, cualquier proposición debía poder traducirse a él.
Lo único que puede hacerse es formular la hipótesis de la existencia de una realidad
independiente de nuestra experiencia e indicar criterios para su contrastación en la
medida en que una afirmación de existencia implica determinados enunciados
perceptivos. No hay ninguna posibilidad de decisión respecto a una realidad o
idealidad absolutas. Ello sería, en palabras de Carnap, un seudoproblema. Todas las
formas epistemológicas de la tradición filosófica inspiradas en posiciones metafísicas -
el idealismo y el realismo filosófico, el fenomelanismo, el solipsismo, etc.- caerían, así,
fuera del ámbito del conocimiento empírico, ya que buscarían responder a una
pregunta imposible.
EPISTEMOLOGÍA EN EL SIGLO XX.
A principios del siglo XX los problemas epistemológicos fueron discutidos a fondo y
sutiles matices de diferencia empezaron a dividir a las distintas escuelas de
pensamiento rivales. Se prestó especial atención a la relación entre el acto de percibir
algo, el objeto percibido de una forma directa y la cosa que se puede decir que se
conoce como resultado de la propia percepción. Los autores fenomenológicos
afirmaron que los objetos de conocimiento son los mismos que los objetos percibidos.
Los neorealistas sostuvieron que se tienen percepciones directas de los objetos físicos
o partes de los objetos físicos en vez de los estados mentales personales de cada
uno. Los realistas críticos adoptaron una posición intermedia, manteniendo que
aunque se perciben sólo datos sensoriales, como los colores y los sonidos, éstos
representan objetos físicos sobre los cuales aportan conocimiento.
Un método para enfrentarse al problema de clarificar la relación entre el acto de
conocer y el objeto conocido fue elaborado por el filósofo alemán Edmund Husserl.
Perfiló un procedimiento elaborado, al que llamó fenomenología, por medio del cual se
puede distinguir cómo son las cosas a partir de cómo uno piensa que son en realidad,
alcanzando así una comprensión más precisa de las bases conceptuales del
conocimiento.
Durante el segundo cuarto del siglo XX surgieron dos escuelas de pensamiento,
ambas deudoras del filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein. Por una parte, la escuela
del empirismo o positivismo lógico, tuvo su origen en Viena, Austria, pero pronto se
extendió por todo el mundo. Los empiristas lógicos hicieron hincapié en que sólo hay
una clasede conocimiento: el conocimiento científico; que cualquier conocimiento
válido tiene que ser verificable en la experiencia; y, por lo tanto, que mucho de lo que
había sido dado por bueno por la filosofía no era ni verdadero ni falso, sino carente de
sentido. A la postre, siguiendo a Hume y a Kant, se tenía que establecer una clara
distinción entre enunciados analíticos y sintéticos. El llamado criterio de verificabilidad
del significado ha sufrido cambios como consecuencia de las discusiones entre los
propios empiristas lógicos, así como entre sus críticos, pero no ha sido descartado.
La última de estas recientes escuelas de pensamiento, englobadas en el campo del
análisis lingüístico (véaseFilosofía analítica) o en la filosofía del lenguaje corriente,
parece romper con la epistemología tradicional. Los analistas lingüísticos se han
propuesto estudiar el modo real en que se usan los términos epistemológicos claves
—términos como conocimiento, percepción y probabilidad— y formular reglas
definitivas para su uso con objeto de evitar confusiones verbales. El filósofo británico
John Langshaw Austin afirmó, por ejemplo, que decir que un enunciado es verdadero
no añade nada al enunciado excepto una promesa por parte del que habla o escrib e.
Austin no considera la verdad como una cualidad o propiedad de los enunciados o
elocuciones.

Evolución del término conocimiento.


El término conocimiento tiene un origen que se remonta a los albores de la
humanidad. Confucio, filósofo chino destacó su importancia cuando planteó "la
esencia del conocimiento es tenerlo y aplicarlo, o no tenerlo y confesar la ignorancia".
Luego Platón lo definió como "creencias justificadas por la verdad" y su discípulo
Aristóteles consideró que "todos los hombres por naturaleza desean el conocimiento".

En su acepción actual el diccionario de la lengua lo define como "acción y efecto de


conocer" y según el diccionario filosófico es "el proceso en virtud del cual la realidad se
refleja y reproduce en el pensamiento humano"

Karl E. Sveiby, uno de los principales estudiosos de su gestión, entiende el


conocimiento como "capacidad de actuar". El énfasis de la definición está en la acción:
una capacidad para actuar, un conocimiento, solo puede ser demostrado con la
acción.

El conocimiento que se aprende de otro, no abandona al emisor, pero se añade al


conocimiento del receptor. El conocimiento existe dentro de las personas y se deriva
de la información, aunque no es información simplemente. Los datos, son números,
palabras, sonidos o imágenes no necesariamente organizados. La información, son
datos que han recibido un procesamiento y tienen un significado claro y definido. El
conocimiento, sin embargo, implica generar acción con la información que proviene de
esos datos.

Según Puleo el conocimiento como información específica acerca de algo puede


referirse a dos entidades diferentes: su forma y su contenido. La forma es esencial al
determinar las condiciones por las cuales algo puede llegar a ser objeto del
conocimiento. El contenido se produce bajo influencias externas y donde se pueden
distinguir dos actividades de la mente: percibir y concebir.

Percibir es la actividad mental mediante la cual llegan al cerebro los estímulos del
exterior y se realiza el proceso de cognición. Del otro lado, concebir es la actividad
mental mediante la cual resultan conceptos e ideas a partir de los estímulos
percibidos, los cuales determinan a su vez los conceptos de entender y comprender
que hacen que el proceso cognoscitivo culmine en aprendizaje. Se debe diferenciar el
entender de comprender, se entiende un hecho, una relación, una palabra, un método,
en cambio, se comprende una serie, un sistema, un plan. La comprensión es una
aptitud elevada del pensamiento humano.

Hay que tener en cuenta que los límites entre los distintos tipos de conocimiento son
porosos y esto es lo que permite la libre circulación entre ellos.Existe diferencia entre
conocimiento migratorio (empaquetado, articulado y móvil) y conocimiento insertado.
El conocimiento migratorio puede estar contenido en los diseños, en las máquinas y en
la mente de los individuos mientras que el conocimiento insertado reside
fundamentalmente en las relaciones especializadas entre individuos y grupos y en las
normas concretas, actitudes y flujos de información y formas de tomar decisiones que
caracterizan los contactos entre ellos.
La clasificación del conocimiento más conocida sigue dos dimensiones: la ontológica y
la epistemológica

Las múltiples epistemologías sobre conocimiento se sintetizan en el trabajo de Polanyi


[1962] quien distingue entre conocimiento explícito y tácito. El conocimiento explícito
se puede expresar mediante palabras y números, o cualquier otro dato codificado. Sin
embargo, el conocimiento tácito, como la percepción subjetiva o las emociones, no se
puede instrumentalizar y se transmite en determinados contextos y acciones; es muy
personal y difícil de verbalizar o comunicar. Respecto a la dimensión ontológica
Spender [1996] considera dos niveles: individual y colectivo. Nonaka y Takeuchi [1995]
hablan de individuo, grupo, organización e interorganización. Spender [1996] señala
los siguientes tipos de conocimiento:

En el conocimiento consciente los agentes reconocen y pueden comunicar su parte a


la generación de rentas empresariales. En el conocimiento automático se aplica el
conocimiento tácito sin ningún esfuerzo. El conocimiento objetivo depende de los
mecanismos institucionales como las patentes para proteger su transferencia, así
como la metodología que la comunidad practica para acumular y comunicar
evidencias. Cuando una metodología objetiva (científica) subyace en las
conversaciones menos estructuradas de una comunidad, el conocimiento objetivo se
convierte en conocimiento tácito.

Finalmente, el conocimiento colectivo sugiere que el conocimiento práctico es una


característica pública más que individual, es decir, pertenece al sistema social. Las
teorías basadas en el conocimiento colectivo se centran en el proceso de generación
del conocimiento en los equipos de trabajo más que en su apropiación puesto que es
intransferible.

La dinámica del conocimiento implica movimientos continuos, intercambios y


transformaciones de un tipo de conocimiento a otro, consciente o no. Partiendo del
conocimiento individual se produce un proceso de interacción continua que va del
individuo al grupo (combinación/socialización) y del grupo al individuo (externalización/
internalización). Según Nonaka y Takeuchi [1995], el modelo de conversión de
conocimientos sigue un esquema de socialización (ó compartir experiencias), para
pasar a externalización (formular conceptos ó abstraer las principales ideas de la
experiencia anterior), siguiendo en la fase de combinación de conceptos, y finalmente,
interiorización (ó traducción a comportamientos diario y operaciones prácticas).

Dado que el conocimiento es un concepto que implica una búsqueda individual de su


significación por parte de cada unidad de análisis (individuo, grupo, organización grupo
ínterorganizativo), y a que comprende tres funciones: el pensar (inteligencia), el querer
(voluntad y componente emocional) y el hacer (acción), hay que admitir su carácter
indisociable de la persona y de la sociedad en la que se desarrolla. En este sentido,
las múltiples manifestaciones del conocimiento son complejas combinaciones de
estados personales e interacciones sociales, que varían continuamente
retroalimentándose en bucles múltiples.
Marshall fue el primer autor que señaló al conocimiento como "motor principal del
progreso económico", y a partir de él fue que se comenzó a valorar el conocimiento
como un recurso que tiene características específicas que dificultan su imitación y su
transferencia. Por tanto, aquella empresa que gestione de forma eficiente su
conocimiento podrá disfrutar de una mayor ventaja competitiva en el mercado. En
palabras de Nonaka y Takeuchi [1995, p. 3] sólo alcanzarán el éxito las empresas que
de un modo consistente creen nuevo conocimiento, lo difundan por toda la empresa y
lo incorporen rápidamente a nuevas tecnologías y productos. Es por ello que en la
actualidad el estudio de los instrumentos que tienen las empresas para la creación de
conocimiento y de la gestión de ese conocimiento se hace imprescindible.

Del análisis de las definiciones del término conocimiento que aparecen registradas en
la literatura consultada se puede concluir que éste tiene tres dimensiones esenciales:

• La dimensión fuente, que contiene los datos y la información que se obtiene a


partir de la percepción de la realidad objetiva
• La dimensión procesamiento, que incluye los procesos de transformación en la
mente del ser humano de esas percepciones de la realidad
• La dimensión aplicación que es donde se materializa el conocimiento con la
aplicación a un contexto específico

En ellas están contenidas todas las aristas reflejadas en los conceptos anteriores y
nos permiten formular como concepto de conocimiento "el procesamiento que las
personas son capaces de aplicar a las fuentes disponibles para extraer conclusiones y
tomar decisiones que le permitan actuar en consecuencia"

Evolución histórica del conocimiento

Los cuatro factores de creación de riqueza económica han sido siempre la tierra, el
trabajo, el capital y el conocimiento, pero la importancia relativa de cada uno de ellos
ha ido variando con el tiempo.

Para llegar a comprender la realidad actual hay que partir del momento en que la
actividad agraria tuvo su influencia en la sociedad. Cuando se empezó a tener
conciencia de lo que significaba tener un bien el hecho de tener una porción de tierra,
ser un hacendado o terrateniente daba cierta posición de status o poder ya que se
poseía un factor de producción y en ese momento la actividad económica pasaba por
los frutos que daba la tierra.

A medida que la historia fue avanzando se pasó de una etapa agraria a una etapa
industrial. La era industrial trajo muchas modificaciones a la forma de vida en ese
entonces, la gente comenzó a abandonar los campos para trasladarse a las ciudades,
y las ciudades crecieron enormemente como resultado de esta nueva forma de vida.

La revolución industrial acarreó una transformación también en el concepto de capital.


El capital ya no significaba tener una porción de tierra sino que se incorporaron la
tenencia de maquinas, bienes de producción o cualquier tangible que significaba
producir bienes de consumo.
Todo pasaba por la combinación de músculos, máquina y materiales, todo lo que
acompañaba a ello servía para incrementar la producción; a los servicios se los
consideraba únicamente como un medio para incrementar la producción en escala de
un producto.

El crear valor en un consumidor no era tenido en cuenta porque estaba fuera de la


producción, conocer el mercado estaba fuera de la fábrica por lo tanto no tenía
sentido. En la época industrial la fabricación empezaba y terminaba en la fábrica.

El mix tierra - trabajo - capital, hoy en día no significa éxito si es carente de un


elemento tan intangible y vital como lo es el conocimiento. En la actualidad tres
cuartas partes del empleo total está dado por empleos de actividad mental que
requieren conocimientos especializados. Esto demuestra la evolución de los factores a
lo largo de las tres etapas en que, de una forma simplificada, se ha dividido la historia
más reciente de la economía (cronológicamente la era agraria, la industrial y la del
conocimiento).

El conocimiento se convierte por ello, en las economías de finales de siglo XX y


principios de XXI, en el medio principal de creación de riqueza. Cada vez cobra mas
fuerza la afirmación de Laurence Prusak de que la fuente principal de creación de
ventajas competitivas de una empresa reside fundamentalmente en sus conocimientos
o más concretamente en lo que sabe, en como usa lo que sabe y en su capacidad de
aprender cosas nuevas.

La importancia relativa que se le atribuye al factor "conocimiento" es el elemento que


ha provocado el punto de inflexión en el tránsito de "la sociedad industrial" a "la
sociedad de la información" o como se conoce en hoy día "la sociedad del
conocimiento".

Las características fundamentales de esta sociedad de la información y del


conocimiento según John Naisbitt y Ian Morrison y que evidencian la transición de la
sociedad industrial a la sociedad de la información se muestran la tabla siguiente:

El conocimiento se muestra como el fundamento básico en la creación de valor de la


empresa del siglo XXI. Por lo tanto, parece necesaria una gestión específica de éste,
para satisfacer las necesidades y objetivos institucionales.

La aplicación de conocimiento al conocimiento implica la gestión del conocimiento o


aplicación del conocimiento existente en la obtención de resultados y la innovación
sistémica o la definición de los nuevos conocimientos necesarios, su factibilidad y del
método para hacerlo eficaz. Adicionalmente podemos agregar que la tarea de hacer
productivo el conocimiento es una tarea de la administración. De esta manera, la
gestión del conocimiento implica la explotación continua del conocimiento para
desarrollar nuevos y diferentes procesos y productos dentro de las organizaciones.

La gestión del conocimiento (Knowledge Management, KM) es, sin género a dudas,
una de las áreas de mayor velocidad de crecimiento en tecnologías de la información y
que esta engendrando docenas de nuevos productos. Incluye la identificación y
análisis del conocimiento tanto disponible como el requerido, la planeación y control de
acciones para desarrollar activos de conocimiento con el fin de alcanzar los objetivos
organizacionales

Para Garvin [1998], la gestión del conocimiento obtiene y comparte bienes


intelectuales, con el objetivo de conseguir resultados óptimos en términos de
productividad y capacidad de innovación de las empresas. Es un proceso que engloba
generar, recoger, asimilar y aprovechar el conocimiento con vistas a generar una
empresa más inteligente y competitiva.

Tissen, Andrissen y Lekanne [2000] dividen la gestión del conocimiento en:

• Gestión funcional del conocimiento: las compañías, conscientes de la necesidad


de distribuir información en la organización, están empleando una serie de técnicas de
gestión funcional del conocimiento con la principal preocupación de conectar a las
personas con el sistema que se utiliza para la distribución y la transferencia de
conocimiento.
• Gestión estratégica del conocimiento: establece un equilibrio del conocimiento de
una compañía con su estrategia empresarial prestando atención al impacto de la
informática y a la necesidad de diseñar la estructura de la organización en
conformidad.

Davenport y Prusack [1998], definen el mecanismo de conocimiento dentro de las


organizaciones como un proceso de conocimiento, dividiéndolo en tres etapas:

• Generación del Conocimiento.


• Codificación del Conocimiento.
• Transferencia del Conocimiento.

Toda organización es responsable de su proceso de creación de conocimiento, siendo


la facilitadora de las condiciones que permitan un ambiente favorable para actividades
en grupo y para la creación y acumulación de conocimiento a escala individual. Revilla
[1999] sintetiza los siguientes cinco facilitadores que dinamizan los flujos de
conocimiento:

• Liderazgo
• Cultura
• Tecnología
• Sistema de medición
• Política de Recursos Humanos

Las estrategias organizacionales respecto a la implantación de la Gestión del


Conocimiento asumen diferentes componentes enfocados a tratar el conocimiento en
su ciclo de vida muy similar a los de la información dentro de la Gestión de
Información. Probst [1980] en su Managing Knowledge resume estos componentes:
• Objetivos del conocimiento: Determinar el conocimiento que necesita la
organización, la cultura, la importancia del conocimiento en las estrategias
organizacionales.
• Balance de Conocimiento: Localizar dónde se encuentra el conocimiento, quiénes
son los expertos y qué conocimiento poseen, realizar mapas de conocimiento.
• Adquirir Conocimiento: Combinar las capacidades de generación interna de
conocimiento con identificación de los que se encuentran en el exterior, para la
obtención de la cultura organizacional. Generalmente se realiza mediante la
contratación de personas capaces.
• Desarrollar Conocimiento: Generar conocimiento combinando el que ya se tiene,
mediante la utilización de la tecnología en la creación de un mecanismo de
conocimiento colectivo.
• Compartir Conocimiento: Determinar quién precisa conocimiento, para hacerle
llegar el mismo. Hay que desarrollar mecanismos de incentivos y cambiar la cultura de
que "el conocimiento es poder y no se debe compartir"
• Uso del Conocimiento: Diseñar una política inteligente de Recursos Humanos,
donde se entienda que las personas son las principales Bases de Datos de la
organización, más allá de la infraestructura disponible.
• Medida del Conocimiento: Utilizar algún mecanismo para medir el valor del
conocimiento disponible o su nivel de utilización.

Estos aspectos evidencian que la Gestión del Conocimiento es un proceso que


interactúa con casi todos los subsistemas de la organización y la importancia de una
adecuada utilización del conocimiento en las organizaciones con el propósito de
hacerlas más competitivas, pero, es necesario enfatizar (en correspondencia con el
último paso en la estrategia antes mencionada) que los esfuerzos serán en vano si no
se tiene la medida de la eficacia (o ineficacia) de la Gestión del Conocimiento en los
diferentes niveles organizacionales.

Para gestionarlo de la forma más eficiente es necesario identificar las diferentes


formas en que pueden encontrarse en la organización: como capital humano, capital
estructural o capital relacional
La gestión del conocimiento debe convertirse en una disciplina práctica que ayude a
mejorar la gestión interna de las organizaciones y propicie el desarrollo de una cultura
organizacional, donde la integración e interacción de la información y el conocimiento
no tengan barreras.

Uno de sus valores principales es la completa coherencia que tiene con técnicas tales
como la gestión de la calidad, la reingeniería, el benchmarking, la planeación
estratégica y otras basadas también en conocimiento. Es lógico plantear que la
Gestión del Conocimiento en la organización es sólo el comienzo de un proceso
necesario para la toma de decisiones concretas, relacionadas con el cumplimiento de
los objetivos. Por ello la implantación de un sistema de gestión del conocimiento puede
contribuir al eficaz funcionamiento de otros sistemas de gestión partiendo de que:

1. Se maximiza el rendimiento del aprendizaje.


2. Se considera la información como un recurso más de la organización.
3. Se reutiliza la información almacenada y se incorpora en los procesos funcionales
y operacionales de la organización.
4. Se garantiza la durabilidad de la información.
5. El proceso de aprendizaje es continuo.
6. La capacitación es efectiva porque las personas de forma individual y colectiva se
sienten implicadas en su propio desarrollo de forma activa.
7. Al estar documentados los principales conocimientos:
• Se elimina el peligro de pérdidas cuando un trabajador abandona la organización.
• Los problemas no se vuelven repetitivos.

8. Se estimula la habilidad para relacionar ideas, conceptos y conocimientos.

CONCLUSIONES

Todo lo anterior permite concluir que la gestión del conocimiento es una disciplina que
se encuentra en los comienzos de su desarrollo, aunque ya se ha demostrado su
importancia y la necesidad de aplicarla para lograr mejores resultados globales en
todas las organizaciones.

¿El ser humano es un estadio erróneo de la evolución, unidimensional y por tanto


inevitablemente destinado a fracasar?
Construyendo un amplio puente entre las ciencias de la naturaleza y las ciencias
humanísticas, entre la biología de la evolución y la historia, Jost Herbig describe una
de las fases de cambio más exitosas de la historia de la humanidad: la transición del
pensamiento mítico al pensamiento racional y el surgimiento de la moderna
comprensión del hombre y su entorno. Hace dos mil quinientos, en el ámbito cultural
griego se extendieron nuevas ideas que desde entonces determinaron nuestra
concepción del mundo. La ciencia y la técnica de nuestro tiempo y especialmente
también la democracia moderna se basan en las ideas y conceptos creados en aquella
época.
La creencia en dioses que dominan con una arbitrariedad fatal sobre las fuerzas de la
naturaleza y los seres humanos dejó paso, alrededor del año 600 a.C., a la intuición de
una legalidad en el cosmos y en el Estado. Equipados tan sólo con los sentidos y el
entendimiento, los pensadores griegos desarrollaron en dos siglos la teoría atómica de
la materia, una hipótesis que sólo se confirmaría en nuestro tiempo de una manera
experimental.
El probado método científico de derivar una realidad compleja de principios lo más
simples posible fracasa allí donde comienza la libertad cultural de los seres humanos.
Porque las capacidades biológicas no determinan los logros (y actos fallidos)
culturales con la claridad de las causas físicas que producen efectos físicos. Sólo
proporcionan las condiciones previas. Los logros mismos no se producen sino en el
nivel cultura.