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Carr- La revolución rusa (1981)

Desafío al sistema capitalista, el cual ya se había visto golpeado por la primer guerra
mundial. La revolución fue consecuencia y causa del declinar del capitalismo.
Condiciones rusas: economía rural estancada, campesinado hambriento. Desde 1860
había grupos terroristas; nace el movimiento narodnik, al que luego sucede el P. Socialista
Revolucionario. En 1890 la industrialización irrumpe y se desarrolla una clase industrial y
financiera de influencia creciente, dependiente del capital extranjero, lo cual potencia la
infiltración de ideas occidentales (Partido Demócrata Constitucionalista). También se desarrolla
el proletariado industrial. En 1897 se forma el Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (Lenin,
Martov y Plejanov).
Rev. rusa de 1905: revuelta de los liberales y constitucionalistas burgueses, obrera,
campesina. Pero fue derrotada con algunas concesiones. Se forma el soviet de Petersburgo. Los
mismos factores inspiraron la revolución de 1917, pero agravados por la guerra.
Rev. de 1917: La autocracia es reemplazada por un Gob. Provisional basado en la
autoridad de la Duma. Se reconstituye el Soviet de Petrogrado, el cual es un rival del Gob.
Prov. doble poder. La llegada de Lenin a Pretrogrado en abril hace añicos el precario
compromiso. Ataca la suposición de que la revolución era sólo burguesa. Se extienden los soviets
y la demanda de paz. Los ejércitos empiezan a abandonar el frente. Tesis de abril: Lenin.
Revolución en transición desde su primer etapa, burguesa, a una segunda etapa, obrera y
campesina. Crece la influencia de los bolcheviques en fábricas y el ejército. En julio el Gob. Prov.
los acusa de realizar propaganda subversiva. Lenin afirma que el Estado debe extinguirse para
que haya una sociedad sin clases. En septiembre los bolcheviques obtienen la mayoría en los
soviets de Petrogrado y Moscú. Lenin regresa a Rusia en octubre, y el comité central del
Congreso de los Soviets prepara una toma de poder a través de un comité militar revolucionario,
el cual estaba en manos de los bolcheviques. Trostki fue importante en la operación. La Guardia
Roja, formada por obreros industriales, toma posiciones en la ciudad y avanza sobre el Palacio
de Invierno. El Gob. Prov. se viene abajo, durante el II Congreso Panruso de los Soviets, cuya
dirección es asumida por los bolcheviques. Se disuelve el Gob. Prov. y se decreta la negociación
de la paz, y la abolición de la propiedad de los terratenientes, al igual que el empleo asalariado.
Se crea un Consejo de Comisarios del Pueblo, como Gob. Prov. Obrero y Campesino que
gobernaría bajo la autoridad del Congreso Panruso de los Soviets y de su comité ejecutivo hasta
la formación de la Asamblea Constituyente. Las elecciones son el 25 de noviembre y los
socialistas revolucionarios obtienen mayoría. En 1918, el Gob. Obrero y Campesino estaba
establecido en Petrogrado, y la esperanza de la formación de una asamblea estable, es echada
por tierra. Burócratas, directivos y técnicos rechazan el nuevo gobierno. Las fuerzas armadas
eran unos pocos miles de guardias rojos y algunos batallones letones. No se sabía por cuanto
tiempo se podría mantener el apoyo del Congreso Panruso por parte de los campesinos, de los
comités de fábricas, y de los soviets.
1918: Declaración de Derechos del Pueblo Trabajador y Explotado. Rusia es una
República de los Soviets de Diputados Obreros, Soldados y Campesinos, sobre la base de la libre
unión de naciones libres, como federación de repúblicas nacionales soviéticas.
Consecuencias mundiales de la Rev. Rusa de 1917: retirada de la guerra y deserción del
campo aliado en el clímax de la lucha con Alemania. Se repudian deudas anteriores. Se expropian
tierras y fábricas. Miedo a que se extienda a Europa y el mundo.
-En Petrogrado la revolución se realizó sin sangre, pero en Moscu hubo combates entre
bolcheviques y cadetes militares leales al Gob. Prov. Las comunicaciones quedan interrumpidas
por una huelga de ferrocarriles, cuyo sindicato estaba en manos de los mencheviques. Se
desorganizan los servicios administrativos. Se crea la Comisión Extraordinaria Panrusa (Cheka)
para combatir la contrarrevolución, y se establece un tribunal revolucionario. Terror rojo y terror
blanco. Desorden en la economía, hambre y frío. Los campesinos toman fincas. Se nacionalizan
los bancos y se repudian las deudas. Pero era imposible recaudar impuestos. En el verano de
1918 se impone el comunismo de guerra. La comida era la prioridad.
Comunismo de guerra: Concentración de autoridad y poder económico. Introducción de
suministros de productos y servicios gratuitos. Racionamiento. Pagos en especies. Producción
para uso directo. Concentración y centralización en la industria. Abandono del dinero.
Nacionalización formal de la industria. El Vesenja creó centros o comites superiores para
administrar las industrias. En la práctica la industria sigue siendo manejada por quienes habían
trabajado en ellas antes de la revolución. Los directores, administradores e ingenieros son
reconocidos como especialistas. El esfuerzo se centra en unas pocas industrias. Había falta de
materiales y la mano de obra se moviliza al frente. El transporte se viene abajo y la masa de
gente fluye hacia el campo. Se desplaza el apoyo a los campesinos medios. Se fundan comunas
agrícolas y granjas soviéticas pero no son suficientes, y los campesinos se resisten. El comercio
fluía por canales ilícitos y el dinero pierde valor. La tarea primordial era mantener avituallado al
ejército. El requisamiento de grano conduce a los campesinos a rebelarse. El control obrero
sobre la producción, ejercido en cada fábrica, es una receta para la anarquía. Lenin se pronuncia
a favor del taylorismo y la dirección de un solo hombre, lo cual despierta la indignación de la
oposición de izquierda de Bujarin. Los comités de las fábricas se convierten en órganos de los
sindicatos. Los mencheviques y algunos bolcheviques se oponen y proponen la independencia
de los sindicatos frente al Estado, pero pierden la batalla. En 1919 se introduce el servicio militar
obligatorio Trotski es el abanderado. Se instituyen los sábados comunistas. En 1920 la crisis
militar queda superada, pero no la económica. Al terminar la lucha, las unidades militares se
convierten en batallones de trabajo para las tareas de reconstrucción. El estallido de la guerra
con Polonia acalla las voces disidentes, pero cuando termina, surge oposición en el partido
contra el mantenimiento de la recluta de trabajo y la marginación de los sindicatos. La economía
estaba estancada. 1920-21 disturbios generalizados. La política del comunismo de guerra es
abandonada en 1921, en favor de la NEP.
NEP: En marzo, el ejército aplasta en sangre una insurrección de marineros que pedían
la libre elección de soviets, lo que genera desprestigio, e incrementa la disposición del congreso
a aceptar la NEP. En la sesión del X Congreso, Trostki quería volver a los sindicatos parte del
aparato del Estado obrero, y la Oposición Obrera quería poner el control de la producción en
mano de los obreros, representados por los sindicatos. Lenin une al centro: los sindicatos son
reconocidos como organizaciones de masas no partidarias que tenían que ser ganadas. Era su
función mantener la disciplina laboral. Queda prohibida la formación de grupos con plataformas
propias. El proceso alcanza a los socialistas revolucionarios y a los mencheviques, cuya
prohibición había sido levantada en 1919 y 1918. Durante la guerra civil, sus seguidores eran
cada vez menos, y cuando se introduce la NEP, ambos partidos sufren un duro golpe. Reformas
de la NEP (1921): permitir al campesino vender una parte de la producción en el mercado. Se
permite el comercio privado, confiando en las cooperativas. Establecimiento de una moneda
estable. En 1921 se da una sequía. Los horrores del invierno siguiente se ven mitigados por la
ayuda extranjera, principalmente americana. En 1922 se amplían las siembras. Reaparece el
kulak, el cual producía para el mercado. El derecho a arrendar la tierra y a emplear trabajo
asalariado son concedidos. Lenin llamó a la NEP “una retirada para un nuevo ataque”, y una
corrección de los errores del comunismo de guerra, la cual debería ser corregida a su vez en el
futuro.
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Fitzpatrick- La Rev. Rusa (2005)
El escenario: Rusia se industrializa en 1860. Hasta 1905 no habían existido partidos ni
parlamento electo, y la autocracia sobrevivía. El sistema de estados no contemplaba a los
profesionales y trabajadores urbanos. En las tres décadas anteriores a 1917, se da un aumento
de la riqueza nacional, provocado por políticas oficiales de industrialización, la inversión externa,
la modernización de la banca, y el crecimiento de la actividad empresaria autónoma. Pero el
campesino no había visto una mejora en su calidad de vida, aunque Rusia era mayormente rural
(a excepción de unos pocos centros industriales, como San Petersburgo y Moscú), y los
campesinos aún poseían la tierra según un régimen comunal, y el MIR (consejo de aldea) aún
redistribuía las parcelas. La agricultura campesina apenas sobrepasaba el nivel de supervivencia.
En 1861 se da la emancipación, la cual elimina la dependencia servil. Pero los campesinos debían
realizar pagos de redención al estado. La comunidad de la aldea era responsable de las deudas
de sus integrantes. Tras esto, los campesinos comenzaron a vivir con un pie en el campo y otro
en la ciudad, lo que llevó a una interconexión entre la clase obrera urbana y el campesinado. La
clase obrera urbana permanente crecía muy lentamente. El sector industrial moderno era
pequeño pero concentrado, lo que llevó a la posibilidad de adoptar tecnología avanzada
rápidamente. La clase obrera era militante y revolucionaria. El gobierno ruso tenía participación
en la industria nacional y en la protección de las inversiones extranjeras, y no dudaba en enviar
tropas cuando las huelgas se endurecían. El campesinado acostumbraba a rebelarse
violentamente contra los terratenientes y funcionarios. La burocracia seguía dominada por una
nobleza que servía al estado. Sólo una minoría de nobles había logrado una transición a una
agricultura capitalista. La inteliguentsia era una elite educada y occidentalizada, alienada del
resto de la sociedad. Querían mejorar Rusia. El grupo populista era la corriente de pensamiento
radicalizado desde 1860 a 1880. En general, aceptaban el socialismo como la forma deseada de
gobierno, aunque no se consideraba que fuera incompatible con el liberalismo. Intentaban llegar
al pueblo, pero el pueblo recelaba de sus intenciones, por lo que al final deciden conscribirse.
En 1870 se da un brote de terrorismo revolucionario, y en 1881 una facción asesina al emperador
Alejandro II, lo cual sólo lleva a que se de más represión. En 1880 los marxistas surgen como
grupo en la inteliguentsia, repudiando el utopismo y el terrorismo, y la orientación campesina
del mov. revolucionario. Afirmaban que el capitalismo era el camino hacia el socialismo y que el
proletariado industrial debía producir la revolución socialista. El marximo en Rusia, China e India
fue una ideología de la modernización. En 1898 se organizaron ilegalmente bajo el nombre de
Partido Socialdemócrata Ruso de los Trabajadores, y se comenzó su transformación en partido
obrero. Pero los marxistas rusos no estaban destinados a trabajar para la próxima revolución,
sino para la siguiente. Los marxistas legales llegaron a identificarse con los objetivos de la primer
revolución (la liberal), y fueron denunciados por Lenin. En 1903 se realiza el segundo congreso,
y el partido queda dividido en mencheviques (Ortodoxos. Liderados por Pléjanov, Martov y
Trotski) y bolcheviques (Lenin). Los mencheviques ganan adhesión en las regiones no rusas del
imperio, y los bolcheviques entre los obreros rusos. Lenin puso énfasis en la organización
partidaria. Creía que el núcleo del partido debía estar formado por revolucionarios profesionales
reclutados entre la inteliguentsia y entre la clase obrera. En 1905, insistió en que el proletariado
y los campesinos debían desempeñar un papel dominante. En este contexto, Occidente ejercía
en Rusia una influencia cada vez mayor. En 1904 estalla la guerra ruso-japonesa, en la cual Rusia
se ve humillada, lo cual dio impulso al movimiento liberal. En 1905, las tropas reprimen una
manifestación pacífica en Petersburgo, y comienza la revolución de 1905. Nicolás II cede y
establece un parlamento elegido a nivel nacional, la Duma, legalizando los partidos políticos y
los sindicatos. El manifiesto divide a los octubristas, que lo aceptan, y a los demócratas
constitucionales. En agosto, se negocia la paz con Japón. En la práctica, los liberales
abandonaron la actividad revolucionaria. Pero los obreros mantuvieron la actividad hasta fin de
año. En octubre, los trabajadores de Petersburgo organizan un soviet o consejo de
representantes de los trabajadores elegidos en las fábricas. Era una suerte de gobierno
municipal, y un foro de discusión. Trostki se vuelve uno de los líderes de los soviets. En
diciembre, el soviet es atacado por la policía, y en el de Moscú se produce una insurrección
armada. La revolución urbana produjo alzamientos campesinos, pero no fueron simultáneos.
Para mediados de 1906, la disciplina había sido restaurada. En 1906-7 se instaura la ley marcial
y la justicia sumaria. Los sindicatos habían sido legalizados pero solían ser clausurados por la
policía.
La Duma proveyó un foro público para el debate político. Ahora el gobierno centraba
sus esperanzas en la creación de una nueva clase de pequeños granjeros independientes, y se
alentaba a los campesinos a dejar el mir. En 1906 llega un préstamos extranjero, y la industria
se expande, junto con la clase obrera, la cual sólo recupera su fuerza combativa en 1910. La
guerra mundial estalla en 1914, y Rusia se alía con Francia e Inglaterra contra Alemania y Austria-
Hungría. Los emigrados políticos quedan aislados de Rusia. Lenin repudia la guerra por
considerarla imperialista. Los bolcheviques son arrestados. El ejército alemán penetra en los
territorios occidentales del imperio. En ese contexto, estalla el escándalo que rodea a la relación
de la emperatriz Alejandra con Rasputín. Las relaciones entre el gobierno y la Duma se
deterioran. En 1916, Rasputín es asesinado por jóvenes nobles y un diputado de la Duma que
quieren salvar el honor de Rusia. Las características anacrónicas de la autocracia rusa quedan de
relieve. La guerra se prolonga demasiado, y la revolución rusa de 1917 estalla.
Revolución de febrero y octubre:
En febrero, la autocracia se derrumba ante las manifestaciones populares y el retiro de
apoyo de la elite al régimen. El nuevo gobierno sería decidido en asamblea constituyente elegida
por el pueblo ruso. Las revoluciones de elite y popular coexistirían (propietarios, profesionales,
oficiales, políticos socialistas, clase obrera urbana, soldados). El gobierno provisional
representaría la revolución de elite, y el revivido soviet de Petrogrado sería el portavoz de la
revolución del pueblo, en un poder dual. Los liberales consideraban aliados a los socialistas,
porque ambos buscaban la democratización política. Los socialistas veían a los liberales como
aliados porque aceptaban la noción marxista de que la revolución liberal burguesa venía antes
que la socialista. Pero ocho meses más tarde, las esperanzas se habían derrumbado. El poder
dual había resultado ser una ilusión.

La revolución de Stalin:
-Primer plan quinquenal (1929-32). Colectivización forzada de la agricultura. La
imaginería bélica tenía la intención de simbolizar un retorno al espíritu de la guerra civil y del
comunismo de guerra y un repudio de la NEP. La oposición política era denunciada como
traición. La población debió hacer sacrificios por el esfuerzo bélico de la industrialización. La
alarma de guerra estaba presente desde 1927. A mediados de ese año, Stalin enfocó la discusión
sobre la oposición trotskista, y acusó a Trotski por afirmar que continuaría la oposición activa
aun si el enemigo estuviese a las puertas de la capital. Se da el arresto y exilio político de los
opositores políticos. En 1928 se da un enfrentamiento con el campesinado, y se formulan cargos
por deslealtad contra la antigua inteliguenstia “burguesa”. Los capataces y administradores
comunistas que trabajaban con expertos burgueses eran señalados por estar en falta, aunque
no se lo dijera abiertamente. Se recurría a sentimientos de suspicacia y hostilidad hacia las
antiguas clases privilegiadas, lo cual fue contraproducente, en un momento en que el país
necesitaba expertos para industrializarse.
Stalin contra la derecha: En 1927-28, la conducción del partido se dividió sobre la política
a seguir respecto al campesinado. El problema era el suministro de grano. La pregunta era si el
régimen debía presionar más a los campesinos o comprar la voluntad de estos. En 1927 se
excomulga a la oposición de izquierda trotskista-zinovievista. En 1928 Stalin afirmaba que los
kulaks acumulaban grano, y la solución a corto plazo era la coerción, y a largo plazo sería la
colectivización agrícola. La política fue confrontación, registro de graneros, bloqueo de rutas.
Pero esto generó un aumento de la tensión. La oposición de derecha (liderada por Rykov y
Bujarin), afirmaba que la NEP debía mantenerse, se oponían a la coerción a los campesinos, a
las políticas destinadas a estimular una guerra de clases en el campo, y a la guerra de clase contra
la antigua inteliguentsia. Las bases de poder de la derecha eran la organización del partido de
Moscú y el consejo central de sindicatos, y ambos cayeron en manos de los estalinistas. Los
derechistas fueron llevados a juicio en 1929. Este rótulo era aplicado tanto a los disidentes
ideológicos como al peso muerto burocrático.
Industrialización: Para Stalin, el desarrollo de la industria pesada era un requisito previo
a la fuerza nacional y el poderío militar. El primer Plan Quinquenal se centró en el hierro y el
acero. Las plantas de producción de tractores tenían prioridad. Todo se sacrificaba al metal. El
estado tomó control de la economía, la distribución y el comercio urbanos. Se echaron los
cimientos de la economía planificada soviética. Finalmente, se lo dio por completado en su
cuarto año. El plan pretendía hacer avanzar la economía a cualquier costo, construir. Era una
inversión a futuro. Se inicia la competencia entre regiones por ser sedes de industrialización. Se
padeció de gigantomanía.
Revolución desde arriba en el campo: Los ataques a los kulak se hicieron cada vez más
evidentes, y para fines de 1929 el partido se había comprometido en un programa absoluto de
colectivización campesina. Los kulaks fueron expulsados de sus casas y sus propiedades
confiscadas. Se amedrentaba a los aldeanos hasta que aceptaban inscribirse como integrantes
voluntarios del los koljoz. Comunistas y obreros urbanos fueron movilizados para que trabajasen
en el campo como presidentes de koljoz. El típico koljoz continuó siendo la antigua aldeas con
sus campesinos viviendo en las mismas cabañas de madera y arando los mismos campos de la
aldea. Las transformaciones fueron vinculadas a la administración y comercialización. El mir fue
abolido en 1930 y fue reemplazado por una administración del koljoz. Los kulaks deportados
fueron puestos a trabajar en la industria y la construcción. Las granjas colectivas debían entregar
grano al estado, y un pequeño producto de las pequeñas parcelas privadas se comercializaba en
forma individual. Los campesinos recurrieron a la evasión y resistencia pasiva, pero el régimen
tomó todo lo que pudo, y las principales zonas de producción de granos quedaron sumidas en
la hambruna en 1932-33, y el régimen reintrodujo los pasaportes internos en un intento porque
los campesinos no abandonaran el campo. La migración hizo parte de la dinámica de la
industrialización de Rusia.
Revolución cultural: La liquidación de los kulaks como clase y de los empresarios
privados, tenía su contraparte en la esfera cultural e intelectual, en la cual el enemigo de clase
era la inteliguentsia burguesa. La lucha contra los valores culturales burgueses, el elitismo, el
privilegio y la rutina burocrática fueron la revolución cultural. El propósito era establecer la
hegemonía comunista y proletaria, lo que significaba afirmar el control del partido sobre la vida
cultural, y abrir la elite administrativa y profesional a jóvenes comunistas y trabajadores. En 1928
se representaba a los derechistas como a protectores de la inteliguentsia burguesa, porque
preferían los métodos revolucionarios y favorecían al aparato del gobierno antes que al del
partido. Este combate atraía a la juventud comunista, a organizaciones militantes que se habían
visto limitadas durante la NEP, y a intelectuales no comunistas que disentían con la dirigencia
de sus profesiones. Los jóvenes eran de mentalidad partidista, conscientes de su identidad
proletaria, y su piedra de toque revolucionaria era la guerra civil. Eran enemigos del capitalismo
pero admiraban a Estados Unidos por su modernización e innovación. Las iniciativas tomadas en
nombre de la rev. cultural eran espontáneas y producían efectos inesperados (ej. campañas
antirreligiosas, interrupción en obras de teatro). Creían que el estado se extinguiría, aunque
Stalin desmintió tal idea. En 1931, la dirigencia debió intentar disciplinarlos.
Ahora, la vieja dicotomía que enfrentaba a los rojos con los expertos debía ser abolida.
Era hora de que el régimen adquiriera su propia inteliguentsia, reclutada en las clases bajas
urbanas. Los trabajadores fueron ascendidos a la administración industrial, se convirtieron en
funcionarios de los soviets o del partido, o fueron designados como reemplazantes de los
enemigos de clase. Los jóvenes comunistas fueron enviados a recibir educación superior. En esta
época, los niveles de vida y el salario real cayeron. Los sindicatos fueron agotados tras la
destitución de Tomsky. La vida en las ciudades era dura debido al racionamiento de alimentos,
la escasez de bienes de consumo, el hacinamiento, la eliminación del comercio privado y el
deterioro de los servicios urbanos.
El culto a Stalin comenzó en 1929 con la celebración de su cumpleaños, aunque su
posición de secretario general del partido no cambió. La conducción del partido deliberaba en
secreto, y los líderes comenzaron a cultivar atributos divinos. La prensa se volvió menos vivaz e
informativa, y ya no incluía anuncios de estilo occidental. El contacto con Occidente se restringió,
y la xenofobia creció. Se fortaleció el brazo policial del estado y se creó el gulag (imperio de
campos de trabajo que se asoció al proyecto industrializador; era una fuente de fuerza de
trabajo de condenados).
Finalizar la revolución: La manera de terminar la revolución fue declarar la victoria, a
principios de 1930. Se afirma que las batallas de la industrialización y la colectivización han sido
ganadas, que los enemigos de clase habían sido liquidados, que el desempleo había
desaparecido y que la educación primaria se había vuelto universal. Un nuevo hombre soviético
había nacido.
Segundo plan quinquenal: 1933-37. Fue más sobrio y realista. Hubo gestos conciliatorios
hacia el campesinado y se procuró que el koljoz funcionara.
Revolución cumplida: la teoría era que la economía urbana había sido nacionalizada, la
agricultura había sido colectivizada. La revolución había cambiado los modos de producción. El
resto era cuestión de tiempo. Una economía socialista produciría el socialismo. La
colectivización era el talón de Aquiles, porque dejó a los campesinos resentidos. La hambruna
de 1932-33 forzó al estado a invertir en el sector agrícola. El koljoz que se desarrolló era
pequeño, basado en las aldeas, primitivo, le faltaba maquinaria, la electricidad era poco
frecuente debido a la desaparición de los molineros kulak, y la parcela privada debió ser
mantenida para la supervivencia de la familia campesina. En 1930, la paga que los campesinos
recibían por su trabajo en el koljoz era una pequeña parte de la cosecha de grano.
Con la introducción de la constitución soviética en 1936, Stalin indicó que la fase de
construcción socialista estaba terminada. El estado no se había extinguido, y para solucionar el
problema teórico, se introdujo una nueva categoría: sólo bajo el comunismo se extinguiría el
estado. Según la teoría marxista-leninista, existía una fase de dictadura del proletariado entre la
revolución y el socialismo. Para Stalin, esta fase, que comenzó en 1917, se caracterizaba por la
guerra de clases. El fin de la guerra de clases marcaba la transición de la dictadura del
proletariado al socialismo. Aún existían clases (obrera, campesinado, inteliguentsia), pero sus
relaciones estaban libres de antagonismo y explotación, y tenían idéntica jerarquía. La
constitución de 1918 no concedía igualdad de derechos a las antiguas clases explotadoras, y el
voto de los obreros urbanos tenían un peso mayor que el voto campesino. Con la de 1936, todos
tenían derecho al voto. Para el ingreso a las universidades, se había dejado de lado la
discriminación en favor de los obreros. El abandono de la discriminación de clase podía ser
considerado como una revolución traicionada, pero Stalin consideraba que, al haber creado una
nueva inteliguentsia socialista (la cual era la nueva base social), el tema del proletariado y de su
relación especial con el régimen perdía importancia.
Revolución traicionada: En la década de 1930, el partido estalinista abandonó la
iconoclasia y el fervor antiburgués y se volvió respetable. La autoridad debía ser obedecida y la
tradición respetada. Se subieron los salarios de los especialistas. El estajanovismo glorificaba a
los trabajadores individuales. Stalin comenzó a presentarse como un hombre de cultura. Los
antiguos profesores recuperaron su autoridad. Los requerimiento de ingreso a las universidades
volvieron a basarse en criterios académico. Se reinstauraron los exámenes, graduaciones y
títulos académicos. La historia reapareció en los programas de escuelas y universidades. Los
héroes regresaron a la historia. La maternidad y las virtudes de la familia fueron exaltadas, la
homosexualidad se convirtió en un delito, y hubo un retroceso en la causa de la emancipación
femenina, lo cual iba en contra de la ideología bolchevique, la cual había legalizado el aborto y
el divorcio. Los privilegios y un alto nivel de vida (elevados salarios, acceso privilegiado a bienes
y servicios, recompensas materiales y honoríficas) devinieron en una consecuencia normal del
status de las elites, en contraste con 1920, cuando se evitaba que los salarios de los funcionarios
comunistas fueran más elevados que los de los obreros especializados. Bajo el estalinismo de
1930, se criticaban la exhibición y la codicia. Los profesionales no comunistas pertenecían a la
nueva elite y compartía los privilegios de los funcionarios comunistas (lo cual contradecía el
sesgo antiexpertos que hizo posible la revolución cultural). Con el regreso de la antigua
inteliguentsia a las simpatías del poder, la comunista cayó en desgracia. La “normalidad” del
período era precaria. En 1935, el nuevo estatuto del koljoz, que garantizaba la parcela privada,
ocurrió en un ambiente de tensión, marcado por el asesinato de Kirov, jefe del partido en
Leningrado, tras lo que se produjeron arrestos en masa.
Terror: En 1936, el comité central envió una carta secreta a las organizaciones
partidarias locales, en la que se afirmaba que los anteriores grupos opositores se habían
convertido en imanes para espías, divisionistas y kulaks que odiaban el poder soviético. La
vigilancia debía ser un atributo esencial de todo comunista. Esta carta fue el preludio al primer
juicio ejemplificador de las grandes purgas, ocurrido en agosto. En un segundo juicio
ejemplificador, en 1937, el énfasis se puso en el sabotaje industrial. En el último, en 1938, los
acusados incluían a Bujarin y Rykov, y a Yagoda (jefe de la policía secreta). Casi todos fueron
sentenciados a muerte. Se afirmó que las agencias de inteligencia extranjeras estaban detrás de
las conspiraciones, cuyo objetivo era lanzar un ataque militar contra la unión soviética. Pero el
eje de la conspiración era Trotski, a quien se acusaba de agente de la Gestapo y del servicio de
inteligencia británico. El terror contra los enemigos de clase ya había sido parte de la guerra civil,
de la colectivización y la revolución cultural. Durante 1937-38, funcionarios jerárquicos
comunistas fueron arrestados por ser “enemigos del pueblo”. Algunos fueron fusilados, otros
desaparecieron en el gulag. La continuidad del liderazgo quedó casi quebrada, con la
desaparición de los antiguos bolcheviques y de las cohortes formadas durante la guerra civil y la
colectivización. La inteliguentsia burguesa y la comunista resultaron golpeadas, al igual que los
antiguos “enemigos de clase”. Las personas con conexiones extranjeras corrían peligro. Se fusiló
y envió al gulag a los ex kulak, mediante una orden secreta especial de Stalin. La frecuencia de
las purgas había aumentado desde fines de la década del ’20. En un purga partidaria, todo
afiliado debía justificarse ante una comisión, refutando las críticas que se le hicieran. Cada purga
creaba más enemigos potenciales del régimen. Se instaba a los ciudadanos a sentar por escrito
sus quejas contra los abusos de poder de los funcionarios locales. Las purgas eran teatralizadas,
forzadas, calculadas.

La Unión Soviética dejó un legado internacional. Fue la gran revolución del S. XX, el
símbolo del socialismo, el antiimperialismo, y el rechazo al viejo orden de Europa. Los
movimientos socialistas y comunistas y los movimientos de liberación tercermundistas de la
posguerra del S. XX han vivido a su sombra. La guerra fría fue parte del legado de la revolución
rusa, la cual estableció una definición de socialismo basado en la toma del poder del estado y su
empleo como herramienta de transformación social y económica. Con el derrumbe de la URSS,
la revolución rusa fue arrojada al basurero de la historia, en un repudio nacional. Esto dejó un
vacío en la conciencia histórica rusa. Parecía que lo que se había perdido con el descrédito del
mito de la revolución era la confianza en el significado de Rusia para el mundo.
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Cohen- De la revolución al estalinismo; problemas de interpretación (1990)
Crítica a la teoría de la continuidad entre el bolchevismo y el estalinismo
determinismo teleológico. Esa teoría era ampliamente aceptada en 1940-60. Se creía que el
estalinismo fue la lógica victoriosa del bolchevismo. La tesis de la continuidad ocultó la
necesidad de estudiar al estalinismo como un fenómeno específico, y tuvo incidencia en la
comprensión de los asuntos soviéticos del S. XX. En 1937, Trotski alegó que el estalinismo era la
negación termidoriana del bolchevismo, y adelantó algunos argumentos tanto a favor como en
contra de la continuidad. La discusión académica del tema empezó después de la 2da G. M, y
coincidió con el punto culminante del estalinismo como sistema desarrollado en la URSS y en la
Europa Oriental y con el inicio o reanudación de la guerra fría. Se afirmaba que los males de la
Rusia contemporánea fueron predeterminados por la contaminación bolchevique desde 1917.
La escuela totalitaria utilizaba el término “totalitarismo” como sinónimo de estalinismo, y tendió
a tratar la historia soviética previa a 1929 como una simple antesala al estalinismo. Los
intelectuales ex comunistas tuvieron un papel en la difusión de la tesis de la continuidad. El nivel
del consenso se refleja en la obra de historiadores como Carr y Deuscher. Para Carr, sin la
revolución desde arriba de Stalin, la revolución de Lenin se hubiera ido abajo. Para Deuscher,
por el hecho de que se conservaron los cimientos nacionalizados del socialismo, y porque Stalin
había llevado a cabo el objetivo revolucionario de modernizar Rusia, el estalinismo continuaba
la tradición leninista. La disputa estaba en si la marcha al estalinismo comenzó en 1902 cuando
Lenin escribió ¿Qué hacer?, en octubre de 1917 y la inmediata disolución de la Asamblea
Constituyente, en 1921 con la prohibición de facciones internas en el P. C, o en 1923 con la
primera derrota de Trotski.
La primera revisión de la historiografía de la escuela totalitaria dominante llegó en los
’60 procedente de académicos que trataron de situar el estalinismo en una perspectiva más
amplia, la de las sociedades subdesarrolladas y la modernización. Pero en lugar de criticar la
tesis de la continuidad, la abrazaron o la reformularon. El estalinismo se dibujó como el
bolchevismo desarrollado en su etapa modernizadora. Pero poco después surgió un reto a la
tesis de la continuidad, de la mano de académicos revisionistas. Pero su incidencia en el
pensamiento sovietológico fue limitada, ya que aún se afirmaba que los actos de Stalin fueron
el leninismo puro no adulterado.
Convencionalismos de la tesis de continuidad: Se creía que el bolchevismo contenía las
semillas del estalinismo. Pero en el bolchevismo había otras semillas no estalinistas, y las
semillas del estalinismo se encuentran también otros sitios (en la tradición histórica y cultural
rusa, en la guerra civil, en la situación internacional). El estalinismo no fue solo nacionalismo,
burocratización, ausencia de democracia, censura, represión policial. Fue exceso en cada cosa.
Lo que había existido con Lenin se llevó a tal extremo con Stalin que su naturaleza cambió. El
bolchevismo fue un movimiento político diverso. Lenin fue el paradigma bolchevique, pero el
bolchevismo fue más amplio que el leninismo. Su ideología fue configurada por otros líderes y
por acontecimientos sociales como la 1 G. M, la Revolución y la guerra civil.
Interpretación whig: tiende a estalinizar todos los hechos significativos de la historia y
política soviética de los primeros años. Se argumenta a) que la dinámica política interna del
partido bolchevique predeterminó al estalinismo; o b) que los cambios del sistema soviético bajo
el bolchevismo y el estalinismo fueron superficiales. La dinámica causal citada con más
frecuencia es la ideología del partido, y se afirma que la ideología bolchevique se identifica con
la concentración de poder social total. Pero la ideología bolchevique no fue tan coherente y
uniforme. Si bien la ideología incidió en los acontecimientos, también ella se vio cambiada por
estos. Por ej., la guerra civil rusa revivificó la teoría de una vanguardia combatiente que Lenin
había desarrollado en 1902 y que había permanecido inoperante por una década, e implantó en
el partido una cultura militar-soviética. La ideología oficial cambió con Stalin: se da el
resurgimiento del nacionalismo, el estatismo, el antisemitismo, la revocación de legislación en
favor de las minorías y los trabajadores, la eliminación de símbolos revolucionarios y
bolcheviques, y un cambio de énfasis en la que los líderes pasan a ser los creadores de la historia.
La otra dinámica causal que se cita son los principios organizativos del partido. Pero el tipo de
organización bolchevique fue cambiando con los años, pasando de ser un partido ingobernable
al partido burocrático y centralizado de los ‘20, terminando en el partido aterrorizado de los ‘30.
El argumento es una adaptación de la ley de hierro de la oligarquía. Pero el estalinismo no fue
oligárquico sino autocrático (concentración del poder en una sola persona). Es cierto que la
centralización, burocratización e intolerancia administrativa después de 1917 favorecieron al
autoritarismo del sistema del partido único y allanaron el camino de Stalin. Pero esto no
predeterminó el estalinismo. En los ’20 la elite del partido, en lugar de la vanguardia fantaseada,
era una federación negociada entre grupos, facciones y tendencias. Para el autor, hay que saber
distinguir entre la fachada oficial, o teatral, y la realidad interna de la política. Y las tesis de
continuidad se apoyan en las partes meramente aparentes o ficticias del partido. Pero el sistema
político soviético, según Tucker, debe ser visto como una sucesión de sistemas políticos dentro
de un marco institucional más o menos continuo. El sistema bolchevique fue la dictadura del
partido caracterizada por la política oligárquica de los líderes del partido gobernante. Después
de 1936 y la Gran Purga, el sistema de P. U fue reemplazado por un sistema unipersonal, el
partido gobernante por un personaje gobernante. Entre 1935-39, la primacía del partido
desapareció. La importancia política del P. C. era inferior que la de la policía, y su estimación
oficial era menor que la del estado. Sus órganos deliberantes (congreso del partido, comité
central, Politburó), raramente fueron convocados. Otro argumento esgrimido es que el
estalinismo no fue reconocido durante el gobierno de Stalin, sólo el marxismo-leninismo. Pero
a medida que el culto de Stalin se transformaba en la deificación del líder después de 1938, el
adjetivo estalinista se aplicaba a la gente, las instituciones, las ideas, los sucesos y la historia. Esa
fue una desviación de la línea marcada incluso al principio de los ’30, cuando todo esto se
llamaba leninista, bolcheviques o soviéticas. El hecho reflejaba el declive del propio Lenin en la
estimación oficial. La idea de la línea recta programática propone que la colectivización y la
industrialización de 1929-33 representaban la continuación del pensamiento bolchevique con
respecto a la modernización y a la construcción del socialismo en Rusia. El argumento de la
continuidad programática se apoya en interpretaciones interrelacionadas de los dos períodos
de la política bolchevique anteriores al terror: el comunismo de guerra y la NEP. El comunismo
de guerra fue un producto de las ideas programáticas ideológicas originales del partido. Este
proyecto falló en 1921, y el partido debió retirarse al terreno de una nueva política económica
de concesiones a la empresa privada en el campo y las ciudades, surgiendo la NEP. Pero el
programa oficial del gobierno bolchevique, en el sentido de una política oficial definida, no fue
el comunismo de guerra sino lo que Lenin llamó en 1918 “el capitalismo de estado”, que fue una
mezcla de medidas socialistas, concesiones a la estructura capitalista existente y el control de la
economía (lo que luego se reflejó en parte en la NEP). El comunismo de guerra se impuso como
respuesta a la amenaza de una guerra civil prolongada y a la disminución del aprovisionamiento,
y la NEP se impuso como respuesta al rechazo popular frente al comunismo de guerra. La NEP,
con su pluralismo social, cultural, económico, político, fue un modelo diferente del estalinismo.
Se afirma que Stalin robó la política económica de Trotski en 1929. Pero la disputa entre Trotski
y Stalin no tiene relación con las discusiones de 1923-27. En ese período, la dicotomía se daba
entre trotskistas y bujarinistas. La política de Stalin relativa a industria, agricultura y planificación
fue la de Bujarin, pro-NEP evolutiva y moderada. A pesar de que sus proyectos evolucionaron
hacia una mayor planificación, inversión en la industria y la creación de un sector agrícola
colectivo voluntario, permaneció fiel al marco económico de la NEP de un sector estatal (en
industria a gran escala, transporte y banca) y un sector privado (granjas de campesinos,
fabricación a pequeña escala, el comercio y empresas de servicio) interrelacionados a través del
mercado. Trotski también era nepista en los ’20. La izquierda contaba con la agricultura
campesina, pero ninguno abogó por imponer la colectivización como método de requisición o
solución al retraso industrial. El programa bujarinista revisado de 1927, que propugnaba una
inversión industrial más ambiciosa y una parcial colectivización voluntaria, representaba una
fusión del pensamiento bujarinista y trotskista. Cuanto Stalin abandonó ese programa, en 1929,
abandonó el pensamiento de la corriente principal del bolchevismo relativo al cambio
económico y social. Después de 1929, la alternativa programática bolchevique al estalinismo,
fue bujarinista. Para 1924, la NEP había adquirido legitimidad entre los líderes bolcheviques. Ni
siquiera Stalin se atrevió a desafiarla en su contienda final con los bujarinistas en 1928-29. Hizo
campaña y ganó no como supresor de la NEP sino como un líder tranquilo y lúcido, capaz de
hacerla funcionar. La nueva política estalinista de 1929-33 fue una desviación radical del
pensamiento programático bolchevique.
En 1928-33 se dieron características formativas del estalinismo como sistema: la noción
de una inevitable intensificación de la lucha de clases, que se convirtió en la ideología del terror
masivo de 1937, apareció por primera vez en 1928-30. La colectivización forzosa y la elevación
de los objetivos industriales sin contar con la colaboración de los órganos deliberantes del
partido, anticipó la autocracia plena de sus últimos años. Para Lewin, el sistema estalinista
fueron intentos de hacer frente al caos social y a las crisis creadas por la jefatura estalinista en
1929-33, antes que el producto de programas o planificación bolchevique. En 1934-35, muchos
líderes del partido abogaron por una línea distinta. Las purgas de 1936-39 no fueron racionales,
y de hecho destruyeron muchos de los logros de la industrialización previa. No obstante, la
expansión de la represión política, de las fuerzas de seguridad, y de los campos de trabajo
forzados de 1929-33 fueron el mecanismo de los acontecimientos de 1936-39. En la ideología
oficial fue obligatorio elogiar la colectivización como un gran logro del líder Stalin. La
discrepancia entre las declaraciones oficiales y la realidad no eran características del
bolchevismo originario, y debió tener un efecto desmoralizador entre los funcionarios del
partido, contribuyendo a que su resistencia fuera escasa cuando el terror cayó sobre ellos
mismos.
Los pocos intentos de analizar el estalinismo como sistema socio-político ha sido de los
marxistas críticos, que presentan teorías de una nueva clase o de una burocracia gobernante.
Sin embargo, el argumento de que una clase burocrática fue la fuerza animadora detrás de los
acontecimientos de 1929-30, y de que Stalin era sólo un jefe burocrático, es incorrecta. Aquí nos
enfrentamos a la dificultad de aplicar los conceptos occidentales a una realidad política y social
como la soviética, configurada por las tradiciones rusas. Durante los años de Stalin, la burocracia,
a pesar de su posición de poder sobre sus inferiores, no gobernó. Se puede decir que los
aspectos tradicionales y retrógrados del estalinismo tenían que ver con el pasado ruso, y que
había dos países dentro de Rusia: uno moderno y occidentalizado, y el otro con características
de subdesarrollo y tercer mundo.
Aunque la naturaleza y extensión del apoyo popular al estalinismo varió a lo largo de los
años, fue sustancioso desde el principio y durante los peores años. Funcionarios, intelectuales,
trabajadores, algunos campesinos, se presentaron para luchar en los “frentes” culturales,
industriales y rurales. A mediados de los ’30, se dio un ambiente oficial de resurgimiento
nacionalista y de los valores tradicionales, que incluía la rehabilitación selectiva del zarismo
(relativa a la construcción del estado, la lucha contra el atraso y las aspiraciones de una potencia
mundial), lo cual ganó apoyo popular. El impulso patriótico popular durante la guerra contra
Alemania entre 1941-45, se tradujo en nuevo apoyo para un sistema estalinista más nacionalista,
y ahora victorioso. En los ’30, además, la mayoría rural y pequeño burguesa acudió en masa a
las ciudades para formar la nueva clase trabajadora, la clase media, y el funcionariado del
partido-estado. Teniendo en cuenta este contexto, sale a relucir el hecho de que interpretar
toda la cultura popular y política estalinista como un simple mecanismo de censura y represión
de estado, es erróneo. La cúpula estalinista promovió el culto desde arriba, y éste encontró tierra
fértil, convirtiéndose en un fenómeno social. De una celebración interna del nuevo lider del
partido en 1929, se transformó en una religión de masas.