Vous êtes sur la page 1sur 2

JUICIO DE DESLINDE

Es un proceso especial contencioso destinado a permitir el ejercicio del derecho contenido


en el artículo 550 del Código Civil, según el cual todo propietario puede obligar a su vecino
al deslinde de la propiedad contigua de acuerdo a lo establecido en las leyes y ordenanzas
locales o en su defecto de los usos del lugar y la clase de propiedad.

El procesalista Arminio Borjas sostiene que el deslinde puede ser una actuación de
jurisdicción voluntaria o un verdadero juicio contencioso.

En el primer caso se refiere a que se fijen los linderos provisionales y no hay oposición
(actuación de jurisdicción voluntaria).

En el segundo caso se refiere a la posibilidad de plantear la oposición (verdadero juicio


contencioso), el autor Ramiro Parra sostiene que en verdad no hay contención, no hay
juicio pero eso en derecho no basta para que el acto sea de jurisdicción voluntaria, por cuanto
el rango característico fundamental de los juicios contenciosos es que las partes tengan la
posibilidad de contradecir las pretensiones planteadas por el demandante en su libelo de
demanda o en su solicitud, lo cierto es que este procedimiento aparece señalado y
desarrollado en el Código de Procedimiento Civil en la parte o título perteneciente a los
juicios contenciosos.

REQUISITOS PROCESALES

El deslinde judicial se promoverá por solicitud en la cual deberán cumplirse los


requisitos del artículo 340 e indicarse los puntos por donde a juicio del solicitante deba
pasar la línea divisoria. Deberán acompañarse los títulos de propiedad del solicitante o
medios probatorios tendentes a suplirlos. Podrán también acompañarse cualesquiera otros
documentos que puedan servir para el esclarecimiento de los linderos.

NATURALEZA JURIDICA
Ramiro Parra sostiene que es una acción doble porque las dos partes pueden ser
demandantes o demandados, ambas partes pueden intentar el juicio por el mismo objeto, cada
parte puede demandar lo mismo, en el Derecho Romano fue clasificada por Ulpiano como
una acción mixta, una acción in rem (sobre la cosa), y una acción personal porque podía
haber adjudicación y condena, se ha discutido en la doctrina si se trata de una acción real o
una acción personal.

El procesalista Arminio Borjas sostiene que es una acción real porque la acción nace de
la ley impuesta a los propietarios en virtud de la contigüidad de los fundos y no puede ser
exigida sino por quien sea propietario de uno de ellos, en conclusión nos encontramos en
presencia de una acción real, se discute así mismo si se trata de una acción petitoria o no, el
procesalista Sanojo afirma que sí es una acción petitoria, la acción petitoria es la que tiene
por objeto reclamar la propiedad o dominio de una cosa o el derecho que en ella le compete,
este concepto es totalmente opuesto a las acciones posesorias que versan exclusivamente
sobre la posesión.