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APROXIMACIONES AL ESTUDIO DEL BARROCO (2019)

POR GABRIEL ANDRES RAVERA (AYUDANTE ALUMNO DE LITERATURA


HISPANOAMERICANA I)

1. Introducción
Este documento pretende introducir al estudiante de la cátedra de Literatura
Hispanoamericana I (Colonial y Siglo XIX) en el estudio del Barroco hispanoamericano,
con el fin de poder abordar el Primero Sueño de Sor Juana Inés de la Cruz. Además, busca
introducir al mismo a algunos conceptos que se desarrollan en Literatura Española II (Siglo
de Oro).
Los objetivos son 1) Exponer el pensamiento del Barroco del siglo XVII; 2) Introducir
conceptos del Barroco español; 3) Reconocer las influencias del mismo en el Nuevo
Mundo. Para cumplir con estos, se propone la siguiente organización de los contenidos:

 Introducción al Barroco: concepto, características fundamentales;


 El Barroco español: temas, duración, culteranismo, conceptismo y gongorismo. La
polémica gongorina;
 El Barroco en América: La recepción del gongorismo en el Nuevo Mundo. La
polémica gongorina en el territorio americano.
El Barroco es, en Europa, una reacción contra el espíritu claro, diáfano y lineal que
caracterizó la primera etapa del Renacimiento, de imitación clásica grecolatina. Surge
como un fenómeno europeo del siglo XVII, que tuvo su expresión más ejemplar, más
decidida, en España (no solo se desarrolló allí, también en Francia e Italia), como una
consecuencia más de la Contrarreforma.
En resumen, se trata de:

 Lucha contra las formas excesivamente paganas del Renacimiento francés e


italiano;
 Lucha contra las ideas dominantes en muchas zonas de Europa;
 Defensa de las ideas nacionales españolas y de su tradición espiritual y artística
nacida en la Edad Media, donde predominaba una tendencia hacia las formas
complicadas (barrocas). Por ejemplo, La Celestina.
 Consecuencia del llamado estilo jesuítico; compleja elegancia en la que gustaban
escribir los hijos de la Compañía de Jesús, tanto en latín como en lenguas romances.
Esto se dio en diversas manifestaciones culturales de la época: arquitectura, filosofía,
teología, literatura, etc. Con la profesora Mariana han visto como se dio el movimiento
barroco en la arquitectura.
También se manifiesta en ámbitos no culturales, como la política y la economía. Han visto
con Mariana como España perdió territorios como Flandes, la crisis por la conquista de
América, y la pésima gestión de los gobernantes de turno (Felipe III, Felipe IV y Carlos II).
A esto agrego la presencia del absolutismo monárquico en Europa. Además, la Reforma
Protestante produjo la Contrarreforma Católica (Concilio de Trento). A pesar de la
decadencia político-económica, es la época en la que florece la cultura y las artes.

2. Barroco literario
En la cátedra de Literatura Hispanoamericana I nos interesa ver como el Barroco se
desarrolló en la literatura, ámbito en el que surgen nombres ilustres como Miguel de
Cervantes, Luis de Góngora, Francisco de Quevedo, Lope de Vega y Calderón de la Barca.
Particularmente interesa como se desarrolló en Hispanoamérica en la época de los
virreinatos. Mi objetivo es ofrecer sólo un panorama general del Barroco, con el fin de
introducirlos a ustedes al Primero Sueño, de Sor Juana Inés de la Cruz.
Emilio Carilla (1946) afirma sobre el Barroco:
“Se ve en el Barroco no sólo una particular actitud plástica característica del siglo XVII en
Europa y en América; fue además, dirigiéndose aquella, una manifestación espiritual, una
crisis interior que sucedió y se opuso a otra: la renacentista” (p. 15) .También afirma
que es un movimiento anti-clásico, que se caracteriza por la degeneración, desequilibrio y
extravagancia en el arte clásico. Por último, el periodo se caracteriza por ser de crisis y de
angustia que se manifiesta en el espíritu y en el arte.
En resumen, las principales características del Barroco literario son:

 Límite borroso entre Clasicismo y Anticlasicismo;


 Predominio de valores religiosos, contrarreformistas;
 Contención (determinada particularmente por vallas políticas y religiosas);
 Dinamismo
 El verso llena su ritmo natural con extraordinario acopio de elementos
ornamentales;
 Realismo (con inclinación a lo feo y lo grotesco);
 La armonía clásica (ordenada) se corta bruscamente en la poesía barroca;
 El artificio técnico;
 El trabajo del detalle;
 La prosa se hace afilada y comprimida. Interrumpe su andar llano en saltos y
vuelcos inesperados;
 Los motivos siguen siendo el amor, la mujer, la guerra y la muerte, pero debilitados
por el gran tema barroco: la soledad.
 Se trata de un aislarse del mundo, para hablar sobre el desengaño, la vida efímera y
la miseria humana;
 Continuidad y aprovechamiento de ciertos rasgos manieristas.
3. El Barroco literario en España
La España contrarreformista no tiene sensibilidad por los temas poéticos del amor y de la
muerte y desconfía de ellos en sus condiciones individuales trágicas de tensión y prefiere
problemas casuísticos generales sobre las diferencias de edad o de raza, las circunstancias
familiares y el honor femenino. Sí se interesan por los motivos del amor celestial y terrenal,
lo que demuestra que el interés del barroco está fuertemente condicionado en lo
psicológico. Esto será observado en Sor Juana Inés de la Cruz en Primero Sueño.
Respecto a lo mitológico, el barroco no solo usa los motivos grecolatinos a su modo, sino
que también lo relaciona con los temas bíblicos y los de la vida, con lo que se exalta lo
heroico, en lo cual lo humano pierde toda su forma original de vida y se deshace en el mito
(Humanismo barroco).
En todas las artes, el periodo barroco que se extiende aproximadamente de 1550 a 1680, es
un intento de sustituir el hedonismo renacentista por unos valores más serios y espirituales,
así como una ruptura de los estrechos límites del humanismo antropocéntrico por medio de
un trascendentalismo paradójico que tiene que ver con el espacio y con el tiempo. Los
motivos barrocos más serios se refieren a reflexiones sobre la vida, el hombre y el paso del
tiempo.
Algo que sobresale es el claroscuro, característica propia de este periodo. Se trata de una
oscuridad en la que hay una luz. Presenta un aspecto de simbolismo teatral. Se adecúa a la
nueva época de oscura pero iluminada fe y tan opuesta a la ficticia claridad diurna del
Renacimiento. Se trata de un claroscuro metafísico. El motivo es el concepto de que el
mundo entero es un escenario finito que refleja lo infinito.
Donde hay “puesta en escena” hay sorpresa, a veces poco conveniente, como ocurre en
todos los motivos de intrusión en secretos e intimidades. La representación frecuente es la
del “mirón curioso”, algo que muestra la tendencia de la época. ,

Culteranismo y Conceptismo
En la España del siglo XVII se desarrolla dos escuelas barrocas: el culteranismo y el
conceptismo. El primero es previo a Góngora. Se caracteriza por:

 Habla mejor en verso;


 Su vocabulario abundante en neologismos tomados del griego, y sobre todo, del
latín (cultismos);
 Voces eufónicas y coladas;
 Sintaxis latinizante, que altera el pulso normal y dificulta la comprensión (sintaxis
complicada, difícil y oscura);o
 Uso de recursos como el hipérbaton (alteración del orden lógico de la oración:
sujeto+ verbo+ complementos);
 Supresión de los términos comparativos;
 Profusa mitología de tipo renacentista;
 Visión plástica, ubérrima, de la naturaleza;
 El verso tiende a la melodía, es decir, el poeta busca la musicalidad expresiva;
 Poesía culta, selecta o para minorías, por su difícil interpretación;
 Poesía de misterio, cerrada, por lo que la expresión es lo más oscura y complicada
posible;
 Hermetismo mediante analogías y metáforas brillantes e inesperadas
 Su principal representante y jefe es Don Luis de Góngora y Argote (1561-1627),
quien lo adapta a su estilo poético.
En cambio, el conceptismo posee las siguientes características:
 Prefiere la prosa, aunque Quevedo demuestra cómo se puede acomodar a los versos;
 Apunta al intelecto mediante sedimentos filosóficos (estoicos o escolásticos);
 Empuja ideas agudas y sentenciosas, vistiéndolas con efectos imprevistos y bruscos;
 Afán por aparecer como profundo e ingenioso.
 Su principal representantes Francisco de Quevedo y Villegas (1580-1645).
Respecto al culteranismo, éste es tomado por Góngora y adaptado a su estilo poético
(Gongorismo), como vamos a ver. Más tarde, Calderón toma el gongorismo y lo adapta a su
estilo (Calderonismo). Es decir, el culteranismo es re-re adaptado años mas tarde.

Gongorismo
Góngora fue incomprendido por mucho tiempo por los críticos. Muchos años más tarde va
a ser estudiado, para descifrar sus poemas, como lo afirma Emilio Carilla (1946):
“La filología contemporánea, que dedica a Góngora muchos de sus estudios, que escudriña
en pasajes oscuros y trata de desatar cada verso, deja aparte algunos de ellos, perpleja ante
lo que el poeta quiso expresar. […] De todos modos, nunca da sensación de pobreza quien
tiene tan rica alforjas” (p. 12).
Es decir, que a Góngora se le reconoce la riqueza poética que posee. Páginas antes dice el
mismo autor:
“Las Soledades, el Polifemo, el Panegírico al Duque de Lerma, son difíciles; requieren
lecturas lentas, reposadas, porque la sintaxis latinizante pone obstáculos a la comprensión,
lo mismo que las alusiones y elusiones que llenan los versos gongorinos. En compensación,
¡cuántas bellezas escondidas fluyen de esas mismas dificultades!” (p. 10)
Luego continúa:
“Góngora no es popular y por eso no todos pueden acercarse hasta él, pero cuando se lo
propone, en algunas canciones, romances y letrillas, demuestra acabadamente que no
existen límites para el verdadero poeta” (p. 10).
En cuanto a las características generales de su poesía, se destacan:

 Léxico esforzado en el virtuosismo;


 Sintaxis complicada en el movimiento, debido al abuso de ciertas figuras
(hipérbaton, elipsis) y recursos (como el asíndeton, que pone dificultad al verso);
 Mayor riqueza expresiva;
 Vocabulario lleno de latinismos y grecismos;
 Construcción sintáctica al modo latino;
 Simetría que parte eufónicamente sus endecasílabos o que dispone sus estrofas;
 Perífrasis que da una intención intensificadora.
Esto puede observarse, por ejemplo, en el siguiente poema de Góngora:
Soledad segunda (1613)
Éntrase el mar por un arroyo breve
que a recibillo con sediento paso
de su roca natal se precipita,
y mucha sal no sólo en poco vaso,
mas su rüina bebe, 5
y su fin (cristalina mariposa,
no alada, sino undosa)
en el farol de Tetis solicita.
Muros desmantelando pues de arena,
Centauro ya espumoso el Ocëano, 10
medio mar, medio ría,
dos veces huella la campaña al día,
escalar pretendiendo el monte en vano,
de quien es dulce vena
el tarde ya torrente 15
arrepentido, y aun retrocediente.
Eral lozano así, novillo tierno,
de bien nacido cuerno
mal lunada la frente,
retrógrado cedió en desigual lucha 20
a duro toro, aun contra el viento armado;
no pues de otra manera
a la violencia mucha
del Padre de las aguas, coronado
de blancas ovas y de espuma verde, 25
resiste obedeciendo, y tierra pierde.
En la incierta ribera,
guarnición desigual a tanto espejo,
descubrió la Alba a nuestro peregrino
con todo el villanaje ultramarino, 30
que a la fiesta nupcial, de verde tejo
toldado, ya capaz tradujo pino.

Los escollos el Sol rayaba, cuando


con remos gemidores
dos pobres se aparecen pescadores, 35
nudos al mar de cáñamo fïando.
Ruiseñor en los bosques no más blando
el verde robre, que es barquillo ahora,
saludar vio la Aurora,
que al uno en dulces quejas, y no pocas, 40
ondas endurecer, liquidar rocas.
Señas mudas la dulce voz doliente
permitió solamente
a la turba, que dar quisiera voces
a la que de un ancón segunda haya, 45
cristal pisando azul con pies veloces,
salió improvisa, de una y otra playa
vínculo desatado, instable puente.
La prora diligente
no sólo dirigió a la opuesta orilla, 50
mas redujo la música barquilla,
que en dos cuernos del mar caló no breves
sus plomos graves y sus corchos leves.

Los senos ocupó del mayor leño


la marítima tropa, 55
usando al entrar todos
cuantos les enseñó corteses modos
en la lengua del agua ruda escuela,
con nuestro forastero, que la popa
del canoro escogió bajel pequeño. 60
Aquél, las ondas escarchando, vuela;
éste, con perezoso movimiento,
el mar encuentra, cuya espuma cana
su parda aguda prora
resplandeciente cuello 65
hace de augusta Coya peruana,
a quien hilos el Sur tributó ciento
de perlas cada hora.
Lágrimas no enjugó más de la Aurora
sobre víolas negras la mañana, 70
que arrolló su espolón con pompa vana
caduco aljófar, pero aljófar bello (Fragmento).

La polémica gongorina

La publicación de Soledades (1613) y la Fábula de Polífemo y Galatea (1627) generó lo


que se denomina “La polémica gongorina”. Consiste en los diversos grados de censura que
tuvieron estas obras debido a las innovaciones poéticas que Góngora propone en ellas.
Entre los críticos de Góngora se cuentan Juan de Jáuregui (1583-1641) y Francisco de
Quevedo y Villegas (1580-1645). De todas las críticas, la más conocida es Antídoto contra
la pestilente poesía de las Soledades, aplicado a su autor para defenderle de sí mismo
(1614) de Jáuregui. Las acusaciones hechas a Góngora en líneas generales eran:
 El uso que le da a la oscuridad en la poesía;
 No tenía en cuenta la perceptiva clásica de la época;
 Las innovaciones poéticas propuestas por Góngora en Soledades y Polífemo;
 Indefinición del género (no aclara si es lírico o heroico);
 Mezcla entre lo lírico y lo heróico;
 Falta de decorum, es decir, falta de correspondencia entre res y verba;
 La aparición de chistes o bromas en un poema de estilo serio y sublime como es el
heroico.

Es decir, las censuras al autor son de tipo estilística. Lo que la crítica le reprocha es que no
sigue los modelos clásicos que se seguían en la época.

4. El Barroco en América. La polémica gongorina en el territorio americano

Los primeros contactos entre Góngora y América se realizan mediante los numerosos
Romanceros que pasan de España al Nuevo Mundo, a fines del siglo XVI. Estos están
registrados en los Registros de Naos y las Licencias del Santo Oficio para embarcar libros,
los cuales estaban recién publicados. Las obras de Góngora no figuraban con títulos
explícitos, sino que se las disfrazaba con nombres como el “Homero español”, debido a las
censuras que sufría el autor en España.

Sus obras tuvieron algunos impedimentos en América, aunque no tengan que ver con el
autor ni sus poesías. En 1629, el Santo Oficio de Lima ordenó recoger todas las obras de
Góngora que figuraban con el título de Homero español. Y en 1630, fue confiscada en
México la edición hecha por Vicuña de las obras de Góngora, prohibidas por España en
1628.

5. Conclusiones

El Barroco fue un movimiento estético-cultural que se caracterizó por ser reaccionario al


Renacimiento. En Europa tuvo su desarrollo durante el siglo XVII, en todas las
manifestaciones culturales. En América, en cambio, se puede hablar de Barroco en los
siglos XVII y XVIII.

La literatura Barroca, con sus características, fue un reflejo de lo que acontecía en aquel
momento. En España desarrolló el culteranismo, el conceptismo y el polémico gongorismo.
Este último sufrió censura en el Viejo y el Nuevo Mundo. En América ingresa, aunque
estaba prohibido, y es tomado por autores como Sor Juana Inés de la Cruz, Carlos de
Sigüenza y Góngora y Juan de Guevara. Queda un interrogante sobre la influencia del
gongorismo en América: ¿Hasta qué punto fue tomado el Góngora en el desarrollo de la
poesía hispanoamericana?
6. Bibliografía

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Rioseco, Marcelo (2010). “Jáuregui y la censura de la nueva poesía”. Disponible en:


http://www.biblioteca.org.ar/libros/151443.pdf