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TENSION SUPERFICIAL

En las superficies internas de los alvéolos la superficie de agua intenta contraerse. Esta
trata de forzar el aire fuera de los alvéolos a través de lo bronquios y, haciéndolo, hace
que los alvéolos intenten colapsarse. Debido a que esto se produce en todos los
espacios aéreos de los pulmones, el efecto es que se genera una fuerza contráctil elástica
de todos los pulmones, que se denomina fuerza elástica de tensión superficial.
El agente tensoactivo disminuye notablemente la tensión superficial. Se segrega por
unas células epiteliales especiales que constituyen el 10% de la superficie alveolar.
Estas células son granulares y contienen inclusiones de lípidos; se denominan células
epiteliales alveolares de tipo II.

CICLO CARDÍACO

Los hechos que ocurren desde el comienzo de un latido hasta el comienzo del siguiente
constituyen el ciclo cardíaco. Cada ciclo cardíaco se inicia por la generación de un
potencial de acción en el nudo sinusal. Este nudo está situado en la pared lateral
superior de la aurícula derecha.
Las aurículas actúan como bombas cebadoras de los ventrículos, y los ventrículos son la
fuente principal de potencia para mover la sangre por el aparato circulatorio.
El ciclo cardíaco consta de un período de relajación, denominado diástole, durante el
cual se llena de sangre el corazón, seguido de un período de contracción llamado sístole.
Llenado ventricular
Durante la sístole ventricular se acumulan grandes cantidades de sangre en las aurículas
debido a que permanecen cerradas las válvulas A-V. En cuanto la sístole ha terminado
y las presiones ventriculares caen de nuevo a los bajos niveles diastólicos, la presión
auricular moderadamente elevada abre las válvulas y permite que la sangre fluya
rápidamente a los ventrículos.
Después del comienzo de la contracción ventricular, la presión ventricular crece
bruscamente provocando el cierre de las válvulas A-V. Es preciso que transcurran de
0.02 a 0.03 segundos más para que la presión se eleve lo suficiente como para abrir las
válvulas sigmoideas (aórtica y pulmonar) contra la presión de la aorta y de la arteria
pulmonar. Durante este período se está produciendo la contracción en los ventrículos,
pero no existe vaciamiento. Este lapso de tiempo se denomina contracción isométrica.
Período de expulsión
Cuando la presión ventricular izquierda se eleva ligeramente por encima de los 80mm
de hg, las presiones ventriculares impulsan la apertura de las válvulas sigmoideas.
Al final de la sístole comienza bruscamente la relajación ventricular, permitiendo que
disminuyan rápidamente las presiones intraventriculares. Las elevadas presiones de las
grandes arterias distendidas empujan inmediatamente a la sangre retrógradamente hacia
los ventrículos, lo que hace que se cierren las válvulas aórtica y pulmonar.
Válvulas auriculoventriculares
Las válvulas auriculoventriculares (mitral y tricúspide) impiden el flujo retrógrado de la
sangre de los ventrículos a las aurículas durante la sístole, y las válvulas sigmoideas
(aórtica y pulmonar), impiden que la sangre de las arterias aorta y pulmonar regrese a
los ventrículos durante la diástole. Todas estas válvulas abren y cierran de manera
pasiva.