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PENSAMIENTOS NEGATIVOS

Unidad de aprendizaje: Diagnóstico Cognitivo Conductual l.


Prof.: Andrés Ceballos.

Alumna: Evonny de los Angeles Chapa Orona.

Matrícula: 1811175

Semestre: 5 Grupo: 06 Aula: 127


A diario, nuestro cerebro se queda con toda la información vivida a lo largo del día
y la guarda para procesarla en el cajón de los recuerdos. Al día tenemos 50.000
pensamientos de los cuales 10.000 negativos y también hay veces que ciertos
pensamientos nos pueden llevar a caer en la confusión de si son buenos o malos
para nosotros y si no los sabemos cuestionar pueden hacernos mucho daño.
Cuando empezamos a tener pensamientos negativos en torno a un mismo tema,
estos pueden acabar haciéndonos realmente daño, ya que cada vez se van
haciendo más y más grandes a la vez que nos los vamos creyendo con más fuerza.
Los pensamientos negativos lo único que hacen es quitarnos energía y arrebatarnos
toda la fuerza y vitalidad que tenemos desde que nos levantamos hasta que nos
metemos en la cama.
Cuanto más me voy creyendo mis pensamientos negativos estos se vuelven más
fuertes, arraigándose a nuestro estilo de pensamiento y es mucho más difícil
evitarlos.
En algunas ocasiones los pensamientos negativos pueden llegar a doler, tanto que
pueden llegar a condicionar tu vida y tu carácter. Ya que al final estos pensamientos
si no los sabemos cuestionar pueden dañar nuestra forma de valorarnos a nosotros
mismo (autoestima) o hacernos creer que situaciones o síntomas inocuos son un
potencial peligro.

¿Por qué alimentamos el pensamiento negativo si realmente nos


hace daño?
Se puede decir que el problema inicial de esto es cuando nos asaltan los primeros
malos pensamientos, que, si no los sabemos tratar, acaban rondando de más por
nuestra mente.
La típica frase de ‘’no lo pienses más y olvídalo’’, es un error ya que cuanto más
pensemos en olvidar ese pensamiento que nos está haciendo daño más presente
lo tenemos. De tal forma que la idea nos acaba rondando casi de forma cíclica y
continúa en nuestra cabeza pudiendo llegar a convertirse en una obsesión.

¿Cuáles son los pensamientos negativos más habituales?


Los pensamientos negativos o valoraciones no razonables muchas veces se han
cruzado en nuestra vida ya que estamos constantemente valorando las situaciones
que se nos van a presentar, pero lo que tenemos que saber es valorarnos
razonablemente para que no nos afecten más de la cuenta y ser conscientes de que
su contenido no es ni objetivo. Por ello, vamos a conocer cuáles son los
pensamientos negativos más habituales y que seguramente se te han pasado por
la cabeza alguna vez en tu vida:
 La idea de creer que sabes lo que piensan los demás: En ocasiones nos
preocupamos excesivamente por lo que piensen los demás de nosotros, y en
realidad es imposible saber que piensan los demás sobre ti, solo que tú
mismo te crees que sabes lo que tienen en la cabeza. Esto sería
una distorsión cognitiva, concretamente se denomina lectura de
pensamiento.
 Generalizar situaciones: El caer en la generalización de los acontecimientos
es uno de los errores más frecuentes que podemos tener. Hay que ser más
optimista con la vida, y si hoy te sucede algo malo, mañana será otro día,
pero no te va a pasar todos los días lo mismo.
 Dramatizar o hacerse la víctima: El hacernos la víctima frente a determinadas
situaciones es un desencadenante de los pensamientos negativos, por lo que
debemos intentar evitarlo para que estos no afloren.
 Insultarnos a nosotros mismo y a los de alrededor: Esta situación la vivimos
día sí y día también, de tal forma que nos culpamos por las cosas que nos
suceden y nos menospreciamos a nosotros mismos y a su vez hacemos que
las personas que están a nuestro lado también se acaben sintiendo mal.
 Catastrófizar o exagerar excesivamente los eventos o síntomas cotidianos:
Ante eventos o síntomas cotidianos que en realidad son inocuos nos
trasladamos consecuencias terribles generándonos grandes miedos que si
no son tratados adecuadamente condicionaran nuestra vida.
 Crearnos unas expectativas inalcanzables: Esta muy bien pensar que
podemos hacerlo todo y que somos capaces de llegar al fin del mundo, pero
una cosa hay que tener claro, y es que muchas veces esto puede llegar a ser
un problema para nosotros mismos, porque al no lograr cumplir estas
expectativas podemos generar grandes dosis de tristeza o ansiedad.
 Quitarles valor a las cosas positivas: Este es otro de los pensamientos
negativos que más daño nos pueden hacer, ya que si nos sucede algo bueno
no lo valoramos y seguimos centrados en las cosas malas y oscuras que nos
rodean.
 Pensar que las cosas o son blancas o son negras: Muchas veces no nos
paramos a pensar que las cosas que nos suceden o nos afectan no siempre
son blancas o negras, sino que hay grises. Esto genera un estilo
perfeccionista que nos puede afectar mucho en el mundo laborar o en
nuestro día a día. El ver la vida desde los extremos no nos va a traer nada
bueno

¿Qué estrategias puedes poner en práctica para evitar tener


pensamientos negativos?
Ya hemos visto que no sólo los acontecimientos son los responsables de cómo nos
sentimos o de cómo actuamos, sino que nuestros pensamientos, es decir, la
interpretación y el significado que damos a las situaciones, son los que nos hacen
sentir de una determinada manera y los que nos impulsan a actuar en una cierta
dirección.
Todos tenemos algunos pensamientos que son razonables y beneficiosos, que nos
hacen sentir de una forma adecuada para poder actuar y conseguir nuestros
objetivos y otros pensamientos no razonables y perjudiciales, que nos producen
emociones desagradables, gran dosis de ansiedad, nos originan problemas y nos
impiden buscar soluciones a los mismos.
Por lo tanto, debemos cuestionarnos si estos pensamientos que estamos teniendo
son razonables o no, y en caso de no serlo tratar de ver cuáles serían los razonables
para emplear en esta situación. Podemos ver cuales sería las características de
ambos para así detectarlos y no creernos valoraciones que en si no son razonables.

Características de los pensamientos razonables


 Se apoyan en datos de nuestras experiencias y, por tanto, son contrastables.
 Describen las realidades que vivimos sin exageraciones.
 Facilitan la resolución de nuestros problemas y nos ayudan a conseguir
nuestras metas y objetivos.
 Producen emociones moderadas, de baja intensidad y de corta duración,
siempre en consonancia con lo ocurrido.
 Se expresan en términos de deseos o preferencias.

Características de los pensamientos negativos (no razonables)


 No se apoyan en datos de nuestras experiencias. Utilizan suposiciones no
demostrables.
 Describen realidades que vivimos de forma distorsionada, dramática, o
catastrófica.
 Obstaculizan la resolución de nuestros problemas y la consecución e
nuestras metas y objetivo
 Producen emociones de fuerte intensidad y larga duración no acordes con la
situación objetiva (como por ejemplo ansiedad).
 Están planteando en términos de necesidades y exigencias.
Aprender a manejar nuestros pensamientos es algo complicado ya que hemos ido
aprendiendo un estilo a lo largo de nuestras vidas, este estilo puede ser
catastrofista, exagerado o perfeccionista haciéndonos sufrir grandes dosis de
ansiedad o tristeza, si ves que está afectándote no dudes en pedir ayuda a un
especialista para poner trabajar estas creencias y pensamientos negativos.