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Desde 2014, Pdvsa ha perdido más de la mitad de su disponibilidad de crudo.

Independientemente de la fuente que se consulte, el resultado es el mismo: la industria


petrolera de Venezuela ha descendido más que la de ningún otro país miembro de la Opep
en los últimos seis años.

La producción de crudo se situó en noviembre del 2018 en 1.137.000 barriles diarios,


según datos de la OPEP.

En enero de este año 2019 la producción petrolera en Venezuela cayó 5% en enero,


ubicándose en 1.106.000 barriles de crudo diarios, así lo informó el reporte mensual de la
Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
La producción diaria de petróleo de Venezuela cayó de casi 1,2 millones de barriles
en diciembre de 2018 a 750.000 barriles en marzo de 2019, según datos a nivel de campo de
Rystad Energy.
En total, Venezuela exportó sólo 476.000 barriles de petróleo por día en abril, según
S&P Global Platts Analytics y cFlow Tanker Tracking. Es el número más bajo entre todos
los países que integran la organización; solo por encima de Ecuador, Guinea Ecuatorial,
Congo y Gabón.

El bombeo del país, que cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del
mundo, se sitúa en el nivel más bajo de las últimas tres décadas, a excepción de varios meses
entre finales de 2002 y principios de 2003, cuando una huelga en la estatal Petróleos de
Venezuela (Pdvsa) desplomó la producción hasta menos de 100.000 barriles diarios.

Manuel Quevedo había informado, sin embargo, que la estatal Petróleos de Venezuela
había detenido la caída de producción de petróleo, sin aclarar en cuánto se sitúa el bombeo
actualmente, de acuerdo con información de Efe.

A pesar de que Venezuela tiene más reservas de petróleo que cualquier otra nación
del planeta, la producción ha colapsado después de años de falta de inversión, apagones
recientes y sanciones de EE.UU. a PDVSA, la compañía petrolera estatal.
Los envíos a Estados Unidos, el principal cliente de Venezuela durante mucho
tiempo, han desaparecido tras las sanciones de PDVSA.
Simultáneamente con la disminución productiva, las exportaciones y los ingresos en
divisas del país también cayeron. Para 2016, último año de publicación del estado financiero
de la petrolera, solo tuvo ingresos de $42.000 millones.
«No tenemos barcos alineados esperando para cargar crudo (…) Tampoco hay barcos
que descarguen productos importados en nuestros muelles. PDVSA se está aislando sin la
posibilidad de vender o comprar. Esa es la realidad», reconoció una fuente de la petrolera
estatal, bajo anonimato, a S&P Global Platts.
Además de la baja producción petrolera, se suma la reciente decisión de la refinería
Citgo, actualmente controlada por el Gobierno legítimo de Juan Guaidó, de recortar los lazos
con su filial PDVSA para no seguir financiando al gobierno de Nicolás Maduro.
En febrero de 2019 el presidente venezolano Nicolás Maduro ha buscado el apoyo
de la OPEP contra las sanciones impuestas por Estados Unidos a la industria petrolera de su
país, citando su impacto en los precios del petróleo y los riesgos potenciales para otros
miembros del grupo de productores.
Pero una fuente familiarizada con el asunto dijo que la Organización de Países
Exportadores de Petróleo, de la cual Venezuela es miembro fundador, se había negado a
hacer ninguna declaración formal. La OPEP dice que está preocupada por la política
petrolera, no por la política.
Más de 40 países, entre ellos Estados Unidos, las potencias europeas y la mayor parte
de América Latina, han reconocido al rival de Maduro, Juan Guaido, como el legítimo jefe
de Estado del país, tras las disputadas elecciones del año pasado.
La solicitud se hizo en una carta enviada al Secretario General de la OPEP,
Mohammad Barkindo, fechada el 29 de enero y vista por Reuters, un día después de que
Estados Unidos impusiera sanciones a la petrolera estatal venezolana PDVSA.
"Nuestro país espera recibir la solidaridad y el pleno apoyo de los países miembros
de la OPEP y de su Conferencia Ministerial, en la lucha que estamos librando contra la
intrusión ilegal y arbitraria de Estados Unidos en los asuntos internos de Venezuela", escribió
Maduro.
Busco "su firme apoyo y colaboración para denunciar y enfrentar conjuntamente este
despojo descarado de importantes bienes de uno de los miembros de la OPEP", decía la carta.
Escribió que la OPEP debería ayudar a determinar posibles soluciones basadas en "el
impacto que esta acción tiene en el mercado energético mundial, y el riesgo que representa
para los demás países... de esta organización”. Además Venezuela fue una vez uno de los tres
principales productores de petróleo de la OPEP.
Las sanciones a Venezuela han impulsado los precios mundiales del petróleo, que el
lunes se comerciaban en torno a los 62 dólares el barril. La medida ha interrumpido los
envíos, ya que más de 20 petroleros cargados con petróleo venezolano han sido anclados
frente a la costa del Golfo de México en Estados Unidos.
Aún así, los analistas dicen que existe una amplia capacidad de reserva en otros
productores de petróleo como Arabia Saudita, además de reservas estratégicas en las naciones
consumidoras para compensar la pérdida de las exportaciones venezolanas.
La OPEP tiende a evitar las disputas políticas que involucran a miembros
individuales. El año pasado, rechazó una solicitud de Irán de que se discutieran las sanciones
de Estados Unidos contra Teherán en una reunión de formulación de políticas.