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CONCURSO NECESARIO DE ACREEDORES

El concurso necesario de Acreedores puede ser promovido por uno o


varios acreedores cuando el deudor ha suspendido el pago corriente de
sus obligaciones. No supone de forma necesaria que el deudor se
encuentre en insolvencia. Las legislaciones son confusas al referirse a la
insolvencia del deudor y a la cesación de pagos, sin precisar si se trata de
cesación provisional o definitiva en el cumplimiento de los pagos; que
supone a su vez una impotencia patrimonial para el cumplimiento de
forma general con los pagos a que se encuentra obligado el deudor. El
Código Procesal Civil y Mercantil al tratar lo relativo a la procedencia del
concurso necesario de acreedores, se refiere al deudor que ha suspendido
el pago corriente de sus obligaciones. Lo mismo ocurre en el concurso
voluntario, en el que el deudor puede solicitar que se le declare en ese
estado cuando ha suspendido el pago corriente de sus obligaciones, pero
también, además; cuando está próximo a suspenderlos.
Según apunta Garrigues en la tradición legal hispánica es conocida la
distinción entre el comerciante que cesa definitivamente en sus pagos
(insolvente) y aquel que solo cesa temporalmente por acontecimientos
pasajeros (atrasado), señala que esta distinción proviene de las
ordenanzas de Bilbao.
El Diccionario de Ciencias Jurídicas y Sociales de Guillermo Cabanellas
establece que: “…el Concurso Civil de Acreedores se refiere al juicio
universal que se tramita contra un deudor no comerciante cuando se
acredita que su activo es insuficiente para cancelar su pasivo. Puede ser
promovido por el propio deudor, caso en el cual el concurso se denomina
voluntario, o a requerimiento de sus acreedores legítimos y quirografarios,
caso en el cual es llamado necesario. Constituye una forma de extinción
de las obligaciones. Si el deudor es comerciante o no siéndolo, lleva su
negocio en forma comercial y figura en el Registro Público de Comercio, el
juicio se tramita de acuerdo con las normas establecidas para la quiebra.”
Son verdaderos procesos de ejecución, pues su finalidad es procurar el
cumplimiento de las obligaciones debidas (respaldadas por un título
ejecutivo) pero no solamente son ejecutadas por un acreedor, sino por
varios. En estos procesos se persigue el remate de toda la universalidad
patrimonial del deudor (hasta el límite de sus responsabilidades) para
obtener el monto de lo adeudado y distribuirlo entre los acreedores.
Pueden promover estos procesos: cuando exista un peligro de consumirse
gran parte del patrimonio en cuestión.
En las ejecuciones colectivas, todos los acreedores se encuentran en un
mismo plano, sin más preferencia que la población de sus créditos, por ello,
se suspenden todas las ejecuciones individuales en trámite, para
posteriormente declarar el estado del deudor y de desapoderarlo de sus
bienes para el remate y posteriormente liquidar el haber del deudor.
En el concurso necesario de acreedores, el juez, a solicitud de parte, emite
también auto en el que se declara el estado de concurso necesario, y hay
que tomar en cuenta que desde este momento, se tienen por vencidos
todos los créditos y obligaciones del deudor, y dejan de correr los intereses
a favor de éste.
El auto referido debe contener ciertas adiciones respecto al del concurso
voluntario, siendo estas:
- Orden de ocupar los bienes del deudor.
- Orden de ocupar la contabilidad, documentos y correspondencia de
negocios del deudor.
- Nombramiento de un depositario que, con intervención de la Comisión
Revisora, reciba por inventario los bienes del deudor.
- Orden de oficiar a donde corresponda, para que la comunicación de
negocios del deudor sean remitidas al tribunal que conoce del concurso.
- Orden de arraigo al deudor. • Orden a las personas que tienen bienes del
deudor para que los pongan a disposición del juzgado dentro de tercero
día.
- Fijación de día, hora y lugar para que los acreedores celebren Junta
general.
El concurso necesario de acreedores finaliza:
- Por avenimiento de la junta general de acreedores con el deudor en
cuanto a la administración de los bienes y al pago del pasivo.
- Por no llegarse a un acuerdo entre el deudor y sus acreedores.
En el caso anterior, de conformidad con la ley, el juez declarará el estado
de quiebra y mandará a poner en detención al deudor, poniéndolo a
disposición del Juzgado Penal competente. No obstante, si a
consideración de la Comisión Revisora, la insolvencia es calificada como
fortuita o inculpable, no procederá la detención.

DIFERENCIA ENTRE CONCURSO VOLUNTARIO Y CONCURSO NECESARIO


Es importante establecer la diferencia entre los dos tipos de concurso que
nuestra legislación regula, ya que en ambos tiene participación activa la
comisión revisora, y, tal como lo señala Nuria Bermejo Gutiérrez, de esta
diferenciación se podrán “establecer determinadas consecuencias, como
fijar los efectos sobre el deudor. Al respecto, el Diccionario Jurídico Espasa,
en la parte final de su definición, señala que el concurso de acreedores. Se
regula en dos clases: Voluntario, cuando lo promueve el deudor cediendo
todos sus bienes a sus acreedores. Necesario, que se inicia a petición de los
acreedores o de cualquiera de ellos” Se puede hacer la siguiente
diferenciación:
 Concurso voluntario y concurso necesario. El concurso de
acreedores tendrá la consideración de voluntario cuando la primera
de las solicitudes presentadas hubiera sido la del propio deudor. En
los demás casos, el concurso se considerará necesario con lo
anterior, ya que contempla dos clases de concursos dependiendo
de quién sea la persona que inste primero el concurso: “Concurso
voluntario: Es aquel en el que la primera de las solicitudes proviene
del propio deudor. Concurso necesario: Es aquel cuya solicitud
proviene de cualquier otro legitimado. Se puede observar que esta
diferenciación es bastante simple; pero, en efecto, el concurso
voluntario es presentado y solicitado por el deudor, mientras que el
concurso necesario es presentado por cualquiera de los acreedores
cuando se presenta alguno de los siguientes casos:
 Cuando ha sido rechazado por los acreedores el convenio previo
propuesto por el deudor.
 Cuando ha sido desaprobado por el juez, el convenio previo
propuesto por el deudor.
 Cuando hay tres o más ejecuciones pendientes contra el mismo
deudor y no hay bienes suficientes y libres para cubrir las cantidades
que se reclaman. Manuel Osorio no habla específicamente de
concurso necesario y concurso voluntario; pero sí habla de dos casos
de concurso y de la existencia de diferencia entre ambos: “Puede
ser solicitado por el deudor, que peticionará un concordato a sus
acreedores, o su propia quiebra, o por los propios acreedores, que
exigirán la quiebra, caso en el cual el deudor podrá a su vez
proponer un concordato.”Por su parte, Daniel Roque Vitolo
establece la siguiente diferencia: “En este caso (del concurso
voluntario), el deudor, conserva las facultades de disposición y de
administración sobre su patrimonio, quedando sometido el ejercicio
las mismas a la intervención de los administradores concursales,
mediante su autorización y conformidad. En el caso del concurso
necesario, el deudor se ve privado de las facultades de disposición y
administración de su patrimonio, en beneficio de los administradores
concursales. En Guatemala, en el concurso voluntario de
acreedores, el deudor propone la celebración de un convenio que
puede versar sobre:
 Cesión de bienes del deudor insolvente
 Entregar a los acreedores la administración del activo del deudor, ya
sea de forma total o parcial.
 Esperas, es decir, aquel plazo que los acreedores otorgan al deudor
para que pague o abone el crédito pendiente. •
 Quitas, o sea, la aminoración del crédito por parte de los
acreedores.
 Orden de que se oficie a los tribunales donde existieren ejecuciones
pendientes contra el que solicitó el concurso, a efecto de suspender
aquellas en que aún no se hubiere verificado el remate. En este caso
se exceptúan aquellas ejecuciones que hubieren sido promovidas
por créditos hipotecarios o prendarios, así como la ejecución de
sentencias por pago de alimentos.
 Nombramiento de una comisión revisora, compuesta de una
persona que elige el juez dentro de la lista que para el efecto le
haya comunicado el Ministerio de Economía, y, de dos de los
principales acreedores.
 Nombramiento de un depositario provisional que intervenga en las
operaciones del deudor y deposite en un banco del país la parte
libre de las entradas del deudor
En el caso del concurso necesario, mientras la Junta de acreedores no
resuelva la forma de proceder, la administración estará a cargo de la
Comisión Revisora, que podrá aprovechar los servicios del deudor mismo
para el efecto. • Por la forma en que termina el procedimiento del
concurso, tal como se determinó con anterioridad, el procedimiento del
concurso voluntario finaliza por la aprobación o desaprobación del
convenio por parte del juez, o bien, por la desaprobación del convenio por
parte de los acreedores; y también se indicó que el procedimiento del
concurso necesario finaliza, ya sea porque se llegó o no a un acuerdo
entre la junta general de acreedores y el deudor en cuanto a la
administración de los bienes y al pago del pasivo.

CONTENIDO DEL AUTO QUE DECLARA EL CONCURSO NECESARIO DE


ACREEDORES
Nuestro Código Procesal Civil y Mercantil en el Artículo 372 dispone que, el
auto en que se declare el estado de concurso necesario contenga las
disposiciones que rigen para el caso de concurso voluntario, con las
modificaciones y adiciones siguientes:
1. Orden de ocupar los bienes del deudor, no excluido legalmente de
embargo, su contabilidad, documentos y correspondencia de negocios.
2. Nombramiento de un depositario que, con intervención de la Comisión
Revisora, reciba por inventario los bienes del deudor, pudiendo este
concurrir a la diligencia.
3. Orden de oficiar a las oficinas correspondientes para que remitan al
tribunal las comunicaciones dirigidas al concursado.
4. Orden de arraigo al deudor conminándolo con detención corporal, si
quebrantare o intentare quebrantar el arraigo.
5. Prohibición de entregar bienes y hacer pagos al concursado y orden a
las personas que tengan bienes de aquel o le adeuden cantidades para
que los pongan a disposición del juzgado, bajo pena de ser considerados
como ocultadores y cómplices del deudor y de declarar nulos los pagos y
las entregas que hicieren.
6. Fijación de día, hora y lugar para que los acreedores celebren junta
general, citándolos en la forma prevista en el concurso voluntario de
acreedores. Este auto tiene efectos inmediatos, ejecutándose, incluso, si se
recurre jurídicamente es irrelevante la situación patrimonial, solo existe
concurso cuando se ha dictado un auto judicial declarándolo, y si es
revocado, el concurso desaparece. Tras la declaración de concurso se
inician una serie de efectos, pero estos efectos ya forman parte de la fase
común. Por esta causa el auto de declaración de concurso forma parte de
los actos previos, cuya fase finaliza, y de la fase común, que inicia.
A) Procedencia: El Artículo 371 del Código Procesal Civil y Mercantil regula:
Procedencia del concurso necesario. Procede el concurso necesario de
acreedores del deudor que ha suspendido el pago corriente de sus
obligaciones, en los casos siguientes: 1º. Cuando ha sido rechazado por los
acreedores o desaprobado judicialmente el convenio previo propuesto
por el deudor. 2º. Cuando hay tres o más ejecuciones pendientes contra el
mismo deudor y no hubiere bienes suficientes y libres para cubrir las
cantidades que se reclaman. En los dos casos previstos, cualquiera de los
acreedores podrá pedir el concurso del deudor y el juez lo declarará sin
previa notificación”. Mayor complicación presenta la promoción del
concurso en caso de concurso necesario. Se sabe, en efecto, que, en este
tipo de concurso; que la iniciativa de su promoción la asumen los propios
acreedores. Mas, entonces, no basta ya, como es lógico, con una
declaración de voluntad de los mismos, en la que se indique un
fundamento que se presume, sino que es necesaria una aportación de
pruebas o, por lo menos, acreditar la existencia de motivo legal de la
ejecución general.
Según Guasp. Mayor complicación presenta la promoción del concurso
en el caso del concurso necesario se debe en efecto a que este tipo de
concurso la iniciativa de su promoción la asumen los propios acreedores,
no basta como es lógico con una declaración de voluntad de los mismos
en la que meramente se indique un fundamento que se presume, sino que
es necesaria una aportación de prueba o por lo menos de
acreditamientos de la existencia de un motivo legal de la ejecución
general.
Y en efecto los acreedores deberán justificar documentalmente su solicitud
en el primer caso ósea cuando ha sido rechazado por los acreedores o
desaprobado judicialmente el convenio previo propuesto por el deudor,
los extremos a probar consta en el proceso de concurso voluntario y no
hay ninguna prohibición legal para que la solicitud de concurso necesario
se formule en el proceso de concurso voluntario ya que este puede ser un
antecedente forzoso aunque no siempre le precede.
En el segundo caso ósea cuando hay tres o más ejecuciones pendientes
contra el mismo deudor, se debe acreditar la existencia de ellas no
importando su cuantía y además que no existen bienes suficientes y libres
para cubrir las cantidades que se reclaman una vez acreditado cualquiera
de los supuestos legales que establece el código para la procedencia del
concurso necesario el juez lo declara sin previa notificación al deudor.

B) AUTO QUE DECLARA EL ESTADO DE CONCURSO NECESARIO


Aquí también como es el concurso voluntario se configura la primera fase
procedimental del concurso necesario. El contenido del auto de apertura
del concurso lo detalla el art. 372 del Código Procesal.

1) MEDIDAS APLICABLES DEL CONCURSO VOLUNTARIO


Establece el párrafo primero del art. 372 que el auto que declare el estado
de concurso necesario, contendrá las disposiciones que rigen para el
concurso voluntario con las modificaciones y adiciones que se expresan en
el referido art. 372. En consecuencia, contendrá la orden de que se oficie a
los tribunales donde existieren ejecuciones pendientes contra el deudor,
para que suspendan aquellas en que aún no se hubiere verificado el
remate, excepto las que hubieran sido promovidas por créditos
hipotecarios o prendarios o en ejecución de sentencias sobre pago de
alimentos. También procederá el nombramiento de la comisión Revisora,
compuesta, como antes se dijo, de tres miembros: uno de sus integrantes lo
designara el juez dentro de la lista que para ese efecto le haya
comunicado el Ministerio de Economía; y los otros dos miembros serán dos
de los principales acreedores del deudor. Si el concurso forzoso afectara a
un banco, empres de seguros o de fianzas, la Comisión Revisora será
integrada con un representante de la Superintendencia de Bancos y dos
de los principales acreedores. Recuérdese que antes expresamos que con
forme a la Ley de Bancos (art. 131) El Superintendente de Bancos presidirá
la comisión revisora en todo concurso voluntario o forzoso de una
institución Bancaria, y asistirá personalmente o por medio de un delegado
o representante, con vos pero sin voto, a todas las juntas de acreedores.
Igualmente, conforme a lo dispuesto para el concurso voluntario deberá
dársele publicidad al auto que declare el estado de concurso necesario.
Se publicara por tres veces en el término de quince días, en el Diario Oficial
y en otro de los de mayor circulación.

2) OCUPACIÓN DE LOS BIENES DEL DEUDOR


Se ordena la ocupación de los bienes del deudor, no excluidos
legalmente de embargo, su contabilidad, documentos y correspondencia
de negocios (art.372 inc. 1ro).
La ocupación de los bienes del deudor afecta la totalidad de su
patrimonio embargable. Es un embargo ejecutivo porque no solo
determina la masa activa del concurso, por lo menos la masa de hecho,
sino que afecta para el pago de los créditos si se llegare a un acuerdo
entre deudor y acreedores. Aquí también cabe hacer la misma
diferenciación que se estudia al tratar de la masa activa de la quiebra,
ósea entre masa de derecho (la que debe haber) y masa de hecho (la
que hay), que puntualiza Garrigues, porque en la masa de bienes, hay más
o menos bienes, por ejemplo cosas que han sido ocupadas por estar en
poder del deudor, o bien cosas sustraídas por para evitar la ocupación.
Esto es precisamente lo que da origen a los procedimientos de
reintegración y reducción de la masa que tienen por objeto conseguir la
identidad entre la masa legal y la masa real.
Ahora en lo que respecta en la contabilidad, documentos y
correspondencia de negocios, la medida es típicamente cautelar. Sobre
ello se produce la ocupación para conocer exactamente la situación
económica y las causas que lo llevaron en la situación en que se
encuentra. En el caso de las instituciones bancarias existe disposición
específica en la ley de bancos al respecto. Según el artículo 138 de esta
ley, tanto en el concurso forzoso como en la quiebra, el superintendente
de bancos podrá tomar correspondencia libros de contabilidad y demás
documentos de la institución bancaria.
Nótese que la ocupación de los documentos mencionados se refiere
solamente a la que tenga relación con los negocios del deudor
concursado. La que no tenga que ver con ellos no debe ser ocupada y se
le entregará al deudor.

3) DEPOSITARIO
Establece el código procesal que se nombrara un depositario para que,
con intención de la Comisión Revisora, reciba por inventario los bienes del
deudor, pudiendo este concurrir a la diligencia (art. 376, inc., 2º).
Se entiende que las funciones de este auxiliar del tribunal no son solamente
las de cuestión de los bienes, ya que se ha producido la ocupación
general del patrimonio embargable del deudor, quien queda separado
de la administración de sus bienes. Siendo así, alguien tiene que
administrar los bienes del concurso. Como este no hay sindico, como si lo
hay en la quiebra y la comisión revisora no tiene esas atribuciones,
lógicamente, la conservación y administración de los bienes le
corresponde al depositario y por ello, sus funciones son de depositario-
interventor, todo de conformidad con los arts. 34 y 37 del código procesal.

4) MEDIDAS ESPECÍFICAS EN CUANTO A LA CORRESPONDENCIA


El auto que declara el estado de concurso necesario debe ordenar que se
oficie a las oficinas correspondientes para que remitan al tribunal las
comunicaciones dirigidas al concursado (art. 372, inc. 3º )
Esta orden tendrá que dirigirse a las oficinas de correos y
telecomunicaciones y como la remisión de las comisiones dirigidas al
deudor debe hacerse al tribunal, se entiende que será este el que hará la
separación entre la correspondencia que se relaciona con los negocios
del concursado y las que deben entregarse a éste, y por no tener ninguna
vinculación con ellos.

5) ARRAIGO DEL DEUDOR


El auto también contiene la orden de arraigo al deudor con detención
corporal, si quebrantare o intentare quebrantar el arraigo (art. 372, inc. 4º.).
Esta medida cautelar de carácter personal asegura la permanencia del
deudor en el lugar en que se sigue el proceso. La medida se justifica
porque eventualmente su situación puede derivar en la del estado de
quiebra, que determina la detención del quebrado, salvo que se califique
de fortuita o inculpable.

6) PROHIBICIÓN DE ENTREGAR BIENES Y HACER PAGOS AL CONCURSADO


Establece el art. 372, inc. 5º, del código procesal que el auto también
debe contener la prohibición de entregar bienes y hacer pagos al
concursado y orden a las personas que tengan bienes de aquel ole
adeuden cantidades para que dentro del tercer día, los pongan a
disposición de juzgado, bajo pena de ser considerados ocultadores y
cómplices del deudor y declarar nulos los pagos y las entregas que
hicieren.
Esta disposición viene a complementar la medida de ocupación general
del patrimonio embargable del deudor. Tiene a integrar la masa activa del
concurso con la que se pagará a los acreedores del concursado. Pero,
además, produce efectos civiles importantes, porque determina la nulidad
absoluta de las entregas y pagos que se hicieren al concursado, con la
consiguiente responsabilidad para quienes incumplan la prohibición de
entrega y pago. También puede acarrear responsabilidad penal por
ocultamiento y complicidad.

7. CITACIÓN DE LOS ACREEDORES


Por último el auto debe contener la fijación de día, hora y lugar para que
los acreedores celebren junta general art. 372, inc. 60.).
Dispone el código procesal que la citación debe hacerse en la misma
forma prevista en el concurso voluntario de acreedores, es decir tal como
lo explicamos al comentar el art. 355, según se trate de acreedores
presentes, que estén fuera del lugar del proceso, pero en la república; o
bien que se ignore donde se encuentran, aparte de las disposiciones
especiales para los extranjeros o guatemaltecos que se encuentran fuera
de la república.
Como el auto que declara el estado de concurso necesario se publica por
tres veces es el termino de quince días, en el diario oficial y en otro de los
de mayor circulación, al hacer lo, se cumple también con la disposición de
hacer público el día, hora y lugar en que se llevara a cabo la junta general
de acreedores, para que los interesados pueda presentar, con tiempo,
que debe formular la secretaria conforme al art. 353 del código procesal.

8. VENCIMIENTO DE CRÉDITOS Y CESACIÓN DE PAGO DE INTERÉS


A partir de los efectos que antes se han puntualizado y que figuran en el
código señalados en las disposiciones que constituyen el contenido del
auto que declara el estado de concurso en su mayoría de orden procesal
pero que afecciona otros, de derecho material, que se refiere a los
créditos y obligaciones a cargo del concursado conforme al art. 373 curso
necesario se tendrán por vencidos todos los créditos y los acreedores.
Este efecto materiales y el que se deriva del inc. 50 del art. 372 relativo a la
prohibición de entregar bienes y de hacer pagos al concursado, revelan la
importancia que adquiere la publicidad del auto que abre es estado de
concurso

C) JUNTA GENERAL DE ACREEDORES


En el concurso necesario se llevan a cabo los mismos actos que son
necesarios para la constitución de la Junta general de Acreedores que, en
definitiva, será la que delibere sobre la situación del concursado con base
en el informe de la Comisión Revisora. Es por eso que el código procesal
dispone que el concursado deberá presentar al tribunal, dentro del término
de cinco días ( se entiende a partir de la notificación del auto que declara
el estado de concurso), los documentos mencionados en el art. 350 y si no
lo hiciere así será castigado con ocho días de prisión simple, salvo
impedimento comprobado (art. 374, párrafo 1º.). Como esta disposición se
refiere a documentos, éstos no pueden ser otros que los siguientes: balance
general de sus negocios, firmado por el deudor y por la persona
encargada de llevar la contabilidad; la nómina de los acreedores, con
indicación del domicilio de cada uno de ellos o de sus respectivos
representantes legales; y dos copias de los documentos anexos, uno para
el Tribunal y otro para la comisión Revisora. No exige el código que el
concursado presente proyecto de convenio, puesto que no se trata de
concurso voluntario, pero tampoco prohíbe que el deudor pueda hacerlo.
Igual consideración podemos hacer en cuanto a la relación de las causas
que dieron lugar a la suspensión o cesación de pagos y al origen y monto
de cada deuda, fecha de vencimiento, garantía y condiciones, si las
hubiere. Sin embargo, es conveniente que el deudor no se limita
simplemente a presentar los documentos exigidos, sino que haga una
exposición razonada, especialmente en el caso de que su situación de
iliquidez sea momentánea, ya que la Comisión Revisora tendrá que rendir
su informe del cual depende la calificación de esa situación.
De todas maneras, si en deudor no cumpliere con presentar los
documentos mencionados, dispone el código procesal que la Comisión
Revisora hará el balance general y elaborará la lista de acreedores.
También informará sobre la verdad que de lo que haya expuesto el deudor
y dictaminará acerca de la razonable proporción entre los gastos
personales, así como los dividendos repartidos en su caso, y el volumen de
sus negocios y cuantía de las utilidades producidas. Debe también la
Comisión Revisora pronunciarse sobre el estado general del negocio, la
corrección con que hubiere sido manejado y su probable porvenir (arts.
374, párr. 2º; y 352). Además, el informe de la Comisión Revisora tiene que
contener lo relativo a la calificación de la insolvencia (art. 374 in fine), lo
cuás es determinante para la declaratoria de quiebra y terminación del
procedimiento de concurso necesario.
Todos estos actos son de carácter preparatorio, puesto que tienen por
objeto llevar al conocimiento de la Junta General de Acreedores la
verdadera situación del concursado, para que existan todos los elementos
de juicio en la deliberación. Ahora bien, mientras se resuelva la situación
definitiva del concurso, establece el Código Procesal, que podrán
continuar las operaciones corrientes en los negocios del concursado, si lo
creyere conveniente la Comisión Revisora. Si así se dispone, esta lo debe
comunicar al Juzgado, razonando su determinación, para que en vista de
las circunstancias, el tribunal pueda autorizar lo que corresponde (arts. 375,
párr. 1º) Obsérvese que el concursado por virtud del auto que declara el
estado de concurso Necesario está separado de la administración de sus
negocios, los que tiene a su cargo un depositario-interventor. Sin embargo
en el concurso necesario la Comisión Revisora tiene injerencia en la
administración de los bienes del deudor. Ello se desprende de la
circunstancia de que interviene en el inventario conforme al cual recibe los
bienes el depositario (art. 372, inc. 2º.). Además a ella le corresponde
determinar si aprovecha los servicios del deudor en la administración de los
bienes, mientras la junta de Acreedores resuelve (art. 375, parr. 2º).
Por su parte, los acreedores pueden llevar a cabo todas las gestiones que
se permiten en el concurso voluntario, antes de la celebración de la Junta
General (art. 375, último parr.). Esas gestiones se refieren,
fundamentalmente, a la formulación de su pretensión para que se les
incluya como acreedores en la lista que debe haber presentado el deudor
o la Comisión Revisora, o bien para impugnar los créditos incluidos en la
misma. Todo esto para que la secretaria del juzgado pueda, a su vez,
preparar la lista clasificada que dispone el art. 353 del código procesal.
Como el código remite a las normas que regulan el concurso voluntario de
acreedores para integrar el procedimiento en el concurso necesario (art.
378) son aplicables las disposiciones que ya explicamos anteriormente. En
consecuencia, son válidas aquellas que se refieren a la presentación de los
acreedores, al quórum indispensable para que se constituya la Junta, o sea
no menos de la mitad más uno del número de votantes, que representen
las tres quintas partes, por lo menos, del total de créditos, exceptuando el
caso de que se trate de hacer remisiones (quitas) al deudor, porque
entonces se exige un quórum especial para la votación (arts. 356, 357 y
361).
También recuérdese que si no es posible que se den las mayorías
necesarias para que la Junta General de Acreedores se celebre, el juez
está facultado para citar por estrados a una nueva junta, con ocho días
de anticipación, y esta se llevara a cabo con los que concurran,
cualquiera que sea su número (art. 357).
Una vez constituida válidamente la Junta General de Acreedores, se
procede como en el concurso voluntario a la verificación de los créditos
(art. 359 y 362) y en seguida se le da cuenta de todo lo actuado y del
informe de la Comisión Revisora. Es obvio que esta debe estar presente,
pero su ausencia no impide que se lleve su informe a la Junta si este consta
por escrito. También el deudor como parte pasiva del proceso ejecutivo
concursal, debe estar presente para que exprese su conformidad con el
acuerdo a que se llegue. De otra manera, la Junta General resuelve sin
oírlo y el juez lo declarara en estado de quiebra.
Es importante tomar en cuenta que a diferencia de lo que ocurre en el
concurso voluntario en que la Junta General de Acreedores, una vez
constituida legalmente y después de verificados los créditos entra a
conocer del convenio propuesto por el deudor; en el concurso necesario,
una vez cumplidos esos pasos, la junta conoce de los puntos resolutivos
que la comisión Revisora le proponga. Estos puntos podrán coincidir con el
proyecto de convenio (si el deudor presento alguno) o pueden diferir de él.
Se ponen a discusión y se votan. Si fueren aprobados con las mayorías
requeridas y el deudor los aceptan, se firma y hace constar en acta, en
esa Junta o en una subsiguiente, tal como lo disponen los arts. 362 y 363 del
código procesal.

PROCEDIMIENTO LEGAL DEL CONCURSO NECESARIO DE ACREEDORES


1. Presentación del concurso. (Artículo 371 del Código Procesal Civil y
Mercantil). Lo puede pedir cualquiera de los acreedores y el juez lo
declarará sin previa notificación cuando se presenta alguno de los
siguientes casos:
 Cuando ha sido rechazado por los acreedores o desaprobado
judicialmente el convenio previo propuesto por el deudor.
 Cuando hay tres o más ejecuciones pendientes contra el mismo
deudor y no hubiere bienes suficientes y libres para cubrir las
cantidades que se reclaman.
2. Auto que declara el estado de Concurso Necesario. (Artículos 372 y 351
del Código Procesal Civil y Mercantil). Este auto debe contener: a. Orden
de que se oficie a los tribunales donde existieren ejecuciones pendientes
contra el que solicitó el convenio, haciéndoseles saber la presentación del
concurso respectivo, para que suspendan aquéllas en que aún no se
hubiere verificado el remate; excepto las que hubieren sido promovidas
por créditos hipotecarios o prendarios o en ejecución de sentencias sobre
pago de alimentos. b. Nombramiento de una comisión revisora,
compuesta de una persona que elegirá el juez, dentro de la lista que para
ese efecto le haya comunicado el Ministerio de Economía, y de dos de los
principales acreedores del proponente del convenio. Si el proponente
fuere un banco, empresa de seguros o de fianzas, la comisión revisora será
integrada con un representante de la Superintendencia de Bancos y dos
de los principales acreedores. c. Orden de publicar este auto por tres
veces en el término de 15 días, en el Diario Oficial y en otro de los de
mayor circulación. d. Orden de ocupar los bienes del deudor. e.
Nombramiento de un depositario que, con intervención de la Comisión
Revisora, reciba por inventario los bienes del deudor, pudiendo éste
concurrir a la diligencia. f. Orden de oficiar a las oficinas correspondientes
para que remitan al Tribunal las comunicaciones dirigidas al concursado. g.
Orden de arraigo al deudor conminándolo con detención corporal, si
quebrantare o intentare quebrantar el arraigo. h. Prohibición de entregar
bienes y hacer pagos al concursado y orden a las personas que tengan
bienes de aquél o le adeuden cantidades para que, dentro de día, los
pongan a disposición del juzgado, bajo pena de ser considerados como
ocultadores y cómplices del deudor y de declarar nulos los pagos y las
entregas que hicieren. i. Fijación de día, hora y lugar para que los
acreedores celebren Junta general.
3. Presentación de documentos por parte del concursado. (Artículo 374
del Código Procesal Civil y Mercantil).
4. Celebración de la Junta General de Acreedores. (Artículos 376 y del 355
al 363 del Código Procesal Civil y Mercantil). Para esto, deben concurrir al
menos la mitad más uno de los acreedores que representen las tres cuartas
partes, por lo menos, del total de créditos. El desarrollo de la junta general
se llevará de la siguiente manera: a. Primero se dará conocimiento a los
acreedores de la solicitud y de los documentos presentados por el deudor,
aquí se entrega el informe de la Comisión Revisora. b. En seguida, la junta
ratificará el nombramiento judicial de los representantes de los acreedores
o procederá a elegir otros representantes en sustitución de aquéllos. c. Los
acreedores deberán exhibir los documentos justificativos de sus créditos. d.
Todos los acreedores cuyos créditos están reconocidos, tendrán voz y voto
en las deliberaciones relativas al convenio.
5. Discusión y votación de las bases del convenio. (Artículo 361 del Código
Procesal Civil y Mercantil). En la Junta de Acreedores, formará resolución la
mayoría de sufragios. La mayoría se constituye por la mitad y uno más del
número de votantes, que representen las tres quintas partes del total de
créditos por lo menos. Si se tratare de hacer quitas al deudor, se procederá
así: a. Cuando la quita exceda del 75 % de las deudas, la mayoría deberá
ser más del 80 % del número de votantes. b. Si excediere del 60 % no podrá
bajar del 65 % de los votantes. c. Si la quita llegare al 50 %, el número de
votos será a lo menos del 60 % de ellos. d. Si fuere menor del 50 % bastará
la mayoría absoluta.
6. Aprobación del Convenio. (Artículo 363 del Código Procesal Civil y
Mercantil). Este debe ser firmado en acta en la misma junta en que se
celebre, bajo pena de nulidad, y se considerará como un simple proyecto
mientras no sea aprobado por el juez.
7. 15 días después se puede presentar oposición al Convenio. (Artículos 363
a 365 del Código Procesal Civil y Mercantil). Pueden oponerse los
acreedores y la Comisión Revisora por alguna de las causas siguientes: a.
Defecto en las formas prescritas para la convocatoria, celebración y
deliberación de la junta. b. Colusión por parte del deudor con algún
acreedor de los concurrentes a la junta, para votar en favor del convenio.
c. Falta de capacidad legal, falta de personalidad o falta de personería en
alguno de los que hubieren concurrido a formar mayoría. d. Exageración
fraudulenta de créditos para constituir el interés que deben tener los que
acuerden la resolución.
8. Terminación del procedimiento por falta de acuerdo entre los
acreedores y el concursado. (Artículo 377 del Código Procesal Civil y
Mercantil). En este caso, el Juez declara el estado de quiebra y manda a
poner en detención al fallido, a menos que la Comisión Revisora haya
calificado la insolvencia como fortuita o inculpable. De esta forma finaliza
la esquematización de los concursos de acreedores, pudiéndose observar
que ambos procesos son bastante similares, pero quizá su principal
coincidencia reside en que las partes tienen una participación muy activa.
De tal forma que desde el juez hasta el acreedor más pequeño juegan un
papel importante dentro de éstos.

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