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Estudios e Investigaciones

ESTUDIO DE PERFILES DE PERSONALIDAD


COMO FACTORES DE VULNERABILIDAD EN LA
APARICIÓN DE ALTERACIONES DE LA IMAGEN
CORPORAL Y DE LOS TRASTORNOS
ALIMENTARIOS

Abstract

2004- 2006

Equipo investigador dirigido por: Azucena García Palacios

Cristina Botella Arbona


Soledad Quero Castellano
Rosa Mª Baños Rivera
Concepción Perpiñà Tordera

Universidad Jaume I

Ref: 716-102/0
1. Título

ESTUDIO DE PERFILES DE PERSONALIDAD COMO FACTORES DE


VULNERABILIDAD EN LA APARICIÓN DE ALTERACIONES DE LA
IMAGEN CORPORAL Y DE LOS TRASTORNOS ALIMENTARIOS.

2. Autores:

Azucena García Palacios

Cristina Botella Arbona

Soledad Quero Castellano

Rosa Mª Baños Rivera

Concepción Perpiñà Tordera

3. Fecha de realización: 2004-2006

4. Objetivos

El objetivo general de este proyecto de investigación es avanzar en el estudio


de los perfiles o prototipos de personalidad subyacentes a los trastornos
alimentarios con el fin de mejorar la definición diagnóstica de los mismos y
mejorar en el abordaje de su prevención.

5. Metodología

5.1. Fecha de realización del trabajo de campo

Desde Junio de 2004 hasta Octubre de 2006

5.2. Muestra

N= 150

Mujeres afectadas por trastornos de la conducta alimentaria: Anorexia


nerviosa y Bulimia Nerviosa.

Muestra de mujeres jóvenes de la Comunidad Valenciana

5.3. Proceso de la investigación

El trabajo de campo consistió en un pase de instrumentos en dos


momentos. El procedimiento fue el siguiente para la muestra clínica:
1. Entre los pacientes que acudían al centro clínico se les informó
del estudio y se les pidió su consentimiento informado.
2. Entrevista diagnóstica para determinar la presencia de
trastornos de eje I y eje II
3. Sesión de pase de pruebas: Evaluación trastornos
alimentarios, imagen corporal, psicopatología general e dimensiones
de personalidad
El procedimiento para la muestra control fue el siguiente:
1. Pase de cuestionarios: Se realizó entre las estudiantes
universitarias y de educación secundaria previa autorización de los
centros, los alumnos y los profesores/as.
2. Mientras se realizó el pase a una muestra amplia de mujeres
jóvenes se analizaron los datos para determinar qué participantes
puntuaban alto en ese cuestionario (teniendo en cuenta los baremos
que proporciona el instrumento) y determinar la población de riesgo en
nuestra muestra control.
3. Las personas identificadas como población de riesgo eran
citadas para realizar una evaluación diagnóstica con el fin de
determinar si padecen trastornos de la conducta alimentaria y se les
pidió su colaboración para volverles a evaluar al año de seguimiento. A
las personas que padecían un trastorno alimentario se les ofreció
información sobre formas de recibir ayuda para el mismo y se las
derivó o se las tratará en el Servicio de Asistencia Psicológica.
Corrección de las pruebas e introducción de datos: A medida que se
recogían los datos en esta fase se introducían utilizando un programa
estadístico computerizado (SPSS).
Un año después se citó a las personas pertenecientes a la población
clínica y subclínica y se volvió a realizar el pase de pruebas.
Por último se analizaron los datos y se realizó el informe final.

4. Instrumentos de obtención de información

El protocolo de evaluación se compuso de los siguientes instrumentos:

Eating Disorder Inventory (EDI-2) (Garner, 1991).

Multidimensional Body-self relations Questionnaire (MBSRQ) (Cash, 2000).

Evaluación de la distorsión perceptiva de la IC y de las actitudes negativas a


través de técnicas de Realidad Virtual

Inventario Clínico Multiaxial de Millon (MCMI-III). (Millon et al., 1994).

NEO-Personality Inventory Revised (NEO-PI-R) (Costa y McCrae, 1992). Se


trata de un instrumento que consta de 240 ítems y evalúa cinco
dimensiones de personalidad: Neuroticismo, Extraversión, Apertura a la
experiencia, Responsabilidad y Amabilidad.

Consentimiento informado: Hoja de consentimiento informado para


participar en la investigación
Psicopatología general medida por el Inventario Breve de Síntomas (BSI,
Derogatis, 1983).

Diagnóstico multiaxial: Según criterios DSM-IV en los cinco ejes


diagnósticos-TR (APA, 2000).

Hoja para evaluadores: Diseñada para esta investigación. Los evaluadores


de la muestra clínica rellenaron una hoja en la que se recababa información
relevante de la historia clínica de los pacientes: duración del trastorno,
historia de hospitalizaciones, historia de intentos de suicidios, tratamientos
recibidos, tipo y fase del tratamiento en que se encuentra (pre-tratamiento,
en tratamiento, en seguimiento).

Cuestionario de autoestima de Rosenberg (1965).

6.Resultados

Los resultados se adecuan a los objetivos propuestos en la solicitud del


proyecto:

El perfil de personalidad dimensional encontrado se adecúa a lo encontrado


en otras investigaciones: Respecto a las dimensiones Puntuaciones altas
en Neuroticismo y Bajas en Extraversión y Amabilidad respecto a las
puntuaciones encontradas en el grupo control. Con respecto a las facetas o
rasgos, el resultado más significativo es encontrar puntuaciones altas en los
rasgos que componen el Neuroticismo: Ansiedad, Hostilidad, Depresión,
Ansiedad Social, Impulsividad y vulnerabilidad.

El 48,5 % de nuestras pacientes fue diagnosticada de trastorno de la


personalidad siguiendo los criterios del DSM-IV-TR.

Respecto a los resultados del MCMI-III, los datos ofrecen un perfil de


nuestra muestra caracterizado por una personalidad fóbica o evitativa y
autodestructiva.

Encontramos una relación importante entre la personalidad patológica y un


aspecto central de los trastornos de la conducta alimentaria, la imagen
corporal.

También encontramos una relación significativa entre la personalidad


patológica y la baja autoestima.

Otro resultado es la relación positiva encontrada entre el número de


estresores psicosociales (Eje IV) y la personalidad patológica, así como la
relación entre gravedad y personalidad patológica (Eje V).

Las pacientes con personalidad patológica presentaban una mayor


Psicopatología general medida por el BSI.
Al comparar el grupo control con el grupo clínico se encontraron diferencias
significativas en todos los aspectos relacionados con la patología
alimentaria y la patología de personalidad. También se encontraron
diferencias entre el grupo clínico y el grupo subclínico en todos los aspectos
evaluados. Por último, el grupo subclínico presentaba puntuaciones
significativamente mayores con respecto al grupo control en aspectos de
patología alimentaria y aspectos de patología de la personalidad.

Con respecto al grupo clínico, encontramos que después de un año y,


teniendo en cuenta que todas las pacientes han recibido tratamiento
específico para su problema de la conducta alimentaria encontramos una
mejoría generalizada en las variables que miden la patología alimentaria,
aunque esa mejoría es menos pronunciada entre las pacientes
diagnosticadas de trastorno de la personalidad. Por otro lado, tras un año
de tratamiento no se producen mejoras significativas en la personalidad
patológica medida por el MCMI-III y persisten las elevaciones en el
Neuroticismo (NEOPI-R).

Se diseñó una herramienta virtual con el fin de poder trabajar con


volúmenes en tres dimensiones y poder apreciarlos desde diferentes
ángulos, así como un procedimiento para poder apresar la distorsión que se
produce en los trastornos alimentarios en cuanto a la sobre-estimación de
las dimensiones de diversas áreas corporales (muslos, caderas, abdomen,
etc.).

6.3. Conclusiones y prospectiva

Aparece un perfil de personalidad patológica en las pacientes con trastorno


de la conducta alimentaria caracterizado por un patrón evitativo y
autodestructivo corroborado por medidas dimensionales y categoriales de
personalidad. Dicho perfil se mantiene tras un año pese a recibir tratamiento
psicofarmacológico. Por tanto es necesario incluir componentes
terapéuticos destinados al tratamiento de la personalidad patológica en los
programas que actualmente se utilizan para el tratamiento de los trastornos
de la conducta alimentaria.

En sujetos subclínicos, aparecen ya elevaciones de rasgos de personalidad


patológicos por lo que es necesario estudiar la personalidad como un
posible factor de vulnerabilidad para el origen de los trastornos de la
conducta alimentaria.

Existe una relación importante entre patología de personalidad y un aspecto


central de los trastornos de la conducta alimentaria: la imagen corporal.
Sería necesario estudiar con más detalle esta relación para determinar si la
personalidad patológica es un factor de predisposición para las distorsiones
de la imagen corporal.