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PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL DERECHO PROCESAL Y DEL PROCEDIMIENTO

En dos categorías dividimos los principios fundamentales de la ciencia procesal: lo que sientan las bases
generales del derecho procesal y los que miran a la organización del proceso.
Sobre los primeros las opiniones están unidas, y en la casi totalidad de los Estados modernos los encontramos
consagrados, aunque en algunos países por circunstancias desafortunadas, ha habido en ocasiones olvido más o
menos acentuando de ellos.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL DERECHO PROCESAL

a) Carácter exclusivo y obligatorio de la función judicial del Estado

De lo expuesto se concluye muy claramente este principio, sin el cual la vida en comunidad se haría imposible en
forma civilizada. El fundamenta la existencia misma del Estado como organización jurídica y de la sociedad. Sus
consecuencias son: prohibición de la justicia privada, y obligatoriedad de las resoluciones judiciales.

b) Independencia de la autoridad judicial

Para que se pueda obtener el fin de una recta aplicación de la justicia, indispensable es que los funcionarios
encargados de tan delicada y alta misión puedan obrar libremente en cuanto a la apreciación del derecho y de la
equidad, sin más obstáculos que las reglas que la ley les determine en cuanto a la forma de adelantar su
conocimiento y proferir su decisión, que se refieren bien sea al procedimiento que han de seguir o a las pruebas
que deben apreciar.

Este principio rechaza toda coacción ajena en el desempeño de sus funciones. El juez debe sentirse soberano en
la recta aplicación de la justicia conforme a la Ley. Toda intervención que trate de desviar su criterio en cualquier
sentido, peca contra él y hace desvirtuar la esencia misma de su cargo. Por eso nada más oprobioso que la
existencia de jueces políticos, de funcionarios al servicio de los gobernantes o de los partidos.

Un Estado en donde los jueces sufran la coacción de gobernantes o colaboradores deja de ser un Estado de
derecho. También requiere este principio que las personas encargadas de administrar justicia sean funcionarios
oficiales con sueldos pagados por el Estado.

c) Imparcialidad rigurosa de los funcionarios judiciales

Esta imparcialidad es una de las razones que exigen la independencia del órgano judicial en el sentido expuesto.
Pero con ella se contempla no solo la ausencia de toda coacción, por parte de los otros funcionarios del Estado y
de particularidades, sino también la ausencia de interés en su decisión, distinto de la recta aplicación de la
justicia.

Consecuencia de este principio es el considerar como delictivo todo lo que atente contra la imparcialidad y
honestidad del juez, o que tienda a obtener decisiones por razones o causas diferentes a las que prescribe la Ley
o el Derecho. Al juez le esta vedado conocer y resolver de asuntos en que personales intereses se hallen en
conflicto con su obligación de aplicar rigurosamente el Derecho. No se puede ser juez y parte a un mismo tiempo.

De ahí las causales de impedimento y recusación que en todos los códigos de procedimiento se han
establecidos.

d) Igualdad de las partes ante la ley procesal

Dos consecuencias se deducen: 1º La de que en el curso del proceso las partes gozan de iguales oportunidades
para su defensa, lo cual halla fundamento en la máxima audiatur ex altera parts, y viene a ser una aplicación del
postulado que consagra la igualdad de los ciudadanos ante la Ley, base de la organización de los Estados
modernos; 2º Que no son aceptables los procedimientos privilegiados, al menos en relación con raza, fortuna o
nacimiento de las personas.
Únicamente se admite que para juzgar determinados funcionarios del Estado y en consideración, no a la persona
en sí, sino a la investidura del cargo, conozcan otros jueces, y ello acontece principalmente en materias
penales por jueces distintos a los que de ser simples ciudadanos tendrían competencia para juzgarlos.

e) Necesidad de oír a la persona contra la cual va a surtirse la decisión. Principio de la contradicción o


audiencia bilateral.

Es en consecuencia del anterior. En efecto, es principio consagrado en nuestra Constitución y en todas las
promulgadas después de la Revolución francesa, que nadie puede ser considerado sin haber sido oído y vencido
en juicio. Es la reacción contra las órdenes de prisión salidas de manos de los gobernantes absolutos, que
inclusive con el espacio correspondiente al nombre al nombre de la víctima en blanco y para beneficio de algún
enemigo, se daban, y que, para oprobio de la Humanidad, existieron en las monarquías absolutas. Estas órdenes
las hemos visto reaparecer en los gobiernos despóticos contemporáneos (artículos 26 y 28 de la constitución
Nacional).

Y en materias civiles tiene este principio tanta importancia como en las penales, pues la defensa del
patrimonio es tan necesaria como la de la propia vida. De él emanan dos consecuencias: la sentencia proferida
en un juicio solo afecta a las personas que fueron parte del mismo; y debe ser citado el demandado de manera
necesaria, para que concurra a defender su causa. Absurdo resultaría imponer pena o condena civil a quien no
ha sido parte en le juicio en el que la sentencia se dicta.

Desarrollo de este principio es el de la bilateralidad de la audiencia, según KISCH, o principio de la contradicción,


como nos parece mejor enunciarlo, y significa que al demandado debe respetársele su derecho de defensa y que
no es posible adelantar el juicio sin que este haya tenido noticia de él y dispuesto de algún término para contestar
la demanda y preparar su defensa. Esa noticia se le da mediante la notificación personal del auto que admite la
demanda y el traslado de la misma para su estudio; pero sino es posible encontrárselo o se oculta, se surte la
diligencia con una especie de apoderado de oficio que le designa el juez y se llama curador ad item, quien entra
a representarlo en el juicio, sin perjuicio de que asuma él personalmente su defensa en cualquier momento.

También significa que toda decisión del juez debe ser objeto de estudio, desde el punto de vista de ambas partes,
para lo cual, por lo general, se les da oportunidad de hacerse oír previamente, y contra ella se les da ocasión de
interponer recursos, por lo cual en este aspecto se relaciona íntimamente este principio con el de la impugnación.

Igualmente significa que para la validez de toda prueba en el juicio es necesario que la parte contra quien se
aduce haya tenido oportunidad de contradecirla; por eso las declaraciones obtenidas antes del juicio por una de
ellas deben ser ratificadas dentro del juicio, para que puedan ser estimadas como prueba, y las diligencias
practicadas antes del juicio sin citación de la otra parte, apenas constituyen indicios. Pero si la prueba se ventilo
en un juicio anterior, en el cual fue parte la persona contra quien se presenta, no es necesaria su ratificación,
porque ya fue controvertida por ella, hasta entonces con su traslado en copia autorizada.

f) Publicidad del proceso

Significa este principio que no debe haber justicia secreta, procedimientos ocultos, fallos sin antecedentes ni
motivaciones, el cual encuentra consagración en nuestra Carta fundamental.

Es una reacción contra la justicia de las viejas y modernas tiranías, la sociedad debe saber cómo se administra
justicia, para que exista confianza en los funcionarios encargados de aplicarla.
Mas no quiere decir que todo el proceso debe ser necesariamente público, y que toda persona pueda conocer en
cualquier momento un juicio. Esto perjudicaría gravemente la buena marcha de los procesos, lo que es mas
posible en materias penales. La publicidad se reduce a la discusión de las pruebas, a la motivación del fallo y a su
publicación.

En materia criminal, la instrucción del sumario es reservada y solo pueden tener acceso a él las partes o sus
apoderados y el Ministerio público. Y en lo civil, la ley de reglamentación de la profesión de abogado restringe el
derecho a estudiar los expedientes a las mismas partes y sus apoderados o a quienes tengan el título de
abogado con derecho a ejercer; y en ocasiones, cuando el asunto puede afectar el honor de una familia, se limita
exclusivamente a las partes y sus apoderados.

g) Obligatoriedad de los procedimientos establecidos en la Ley.


La Ley señala cuáles son los procedimientos que se han de seguir para cada clase de litigios, o para
obtener determinadas declaraciones judiciales, sin que les sea permitido a los particulares, ni aun existiendo
acuerdo entre todos los interesados en el caso, modificarlos o pretermitir sus términos, salvo cuando
expresamente la misma Ley autoriza hacerlo. Como vimos antes, las normas procesales son por lo general
absolutas, imperativas y siempre lo son las que determinan los procedimientos; limitándose las dispositivas al
señalamiento de algunos términos o cargos procesales, con el carácter de excepciones.

h) El principio de que las sentencias no crean, sino declaran derechos.

Los derechos subjetivos se originan en el derecho positivo y principalmente en la Ley, su fuente formal más
común, en el mundo moderno. Los procedimientos sirven para obtener su tutela, su ejecución, su garantía para
permitir, en ocasiones, su ejercicio, pero no para no crearlos. De ahí que UGO ROCCO considere que una de las
características del derecho procesal es la de ser un derecho medio.

El juez, al decidir, se limita a declarar los derechos que, conforme a las normas positivas, tiene la parte, y no les
otorga ninguno que ellas no consagren. Puede ser objeto de duda el caso de la sentencia que resuelve una
acción constitutiva, como la del divorcio. Pero so bien es cierto que el estado jurídico de divorciados lo establece
la sentencia, no lo es menos que los derechos y obligaciones propios de ese estado se deducen de la Ley y no de
aquella, y que al otorgar el divorcio el juez está reconociendo la existencia de las causales que conforme a la Ley
dan a que se declare.

i) El principio de la verdad procesal.

Entendiéndose por verdad procesal la que surge del juicio; la que consta en los elementos probatorios y de
convicción allegados a los autos. Esta puede ser diferente de la verdad real. ¿qué significa este principio? Que
para el juez lo importante y único es la verdad procesal; que su decisión tendrá que ceñirse a ella y que
entonces será recta y legal, aunque en ocasiones la realidad sea diferente. Nos lleva lo anterior a concluir que no
siempre la justicia procesal está acorde con la realidad de los derechos que la Ley consagra, y que si esto
acontece por descuido o negligencia de la parte interesada, la rectitud del fallo no se afecta por ello.

De ahí que pueda afirmarse que en derecho procesal no es la existencia del derecho, sino su evidencia o
demostración en el juicio, lo que importa.

El juez tiene que fallar conforme a lo probado en el juicio, y por eso la trascendencia de darle facultades para
exigir las pruebas y tomar la iniciativa que estime necesaria, a fin de poder pronunciarse con absoluto
conocimiento de causa y convencimiento pleno de estar obrando conforme a justicia.

j) El principio de la casa juzgada.

Este principio se deduce del carácter absoluto de la administración de justicia. Significa que una vez decidido, con
las formalidades legales, un litigio entre determinadas partes, estas deben acatar la resolución que le pone
término, sin que les sea permitido plantearlo de nuevo. De lo contrario, la incertidumbre reinaría en la vida
jurídica y la función del juez se limitaría a la de buen componedor, con la consecuencia de que esa intervención o
determinación no podría imponerse como obligatoria definitivamente. El proceso estaría siempre sujeto a revisión
o modificación, lo que haría imposible la vida jurídica.

La existencia de la cosa juzgada exige como factores que la determinan y que, por consiguiente, funcionan como
requisitos de la misma; que haya una sentencia; que se pronuncie en juicios que no estén excluidos
expresamente de esta clase de efectos, y que esa decisión no sea susceptible de impugnación por vía de
recurso, sino que este cerrada a este tipo de discusiones en razón de su firmeza, lo cual puede deberse a que no
sea recurrible por disposición legal o a que los recursos posibles en principio no hayan sido interpuestos o hayan
quedado a su vez desestimados. La sentencia solo obliga como cosa juzgada a las partes respecto de las cuales
se dicto, con excepciones de algunos casos de efectos erga omnes, expresamente consagrados en la Ley;
únicamente se aplica para el mismo objeto o relación jurídico-material que fue controvertida y respecto de la cual
se surtió la litis, y no impide que se debata sobre el mismo objeto y entre las mismas partes, pero con base en
una causa distinta, o sea en un título o motivo jurídico diferente.

Se deduce también de este principio que las resoluciones judiciales solo pueden impugnarse por los medios que
la Ley consagra para el efecto. En su oportunidad volveremos, con la extensión que el tema requiere, sobre esta
importante cuestión.
PRINCIPIOS DEL PROCESO CIVIL GUATEMALTECO

Definición. Son las líneas matrices, dentro de las cuales han de desarrollarse las instituciones del proceso. (Ramiro Podetti)

Clasificación:
a- Principio de legalidad. Se refiere a que todos los actos realizados en el proceso deben estar apegados a lo previsto en la ley. Art. 17
CPRG

b- Principio Dispositivo. Indica que la activación o inicio de un proceso o el reclamo de un derecho le corresponden exclusivamente a las
partes. Art. 51 y 113 cpcym

c- Principio de Impulso Procesal. Se refiere a que las partes deben de procurar que el proceso avance en sus distintas etapas. Art. 588, 589
y 593 cpcym

d- Principio de Congruencia. Este principio indica que la sentencia debe ser acorde a lo solicitado por las partes en al demanda. Art. 26
cpcym y 147 literal e) Ley del Organismo Judicial.

e- Principio de preclusión procesal. Se refiere a que las partes tienen que hacer valer sus derechos procesales en el momento procesal
oportuno, porque los plazos son perentorios y si no lo hacen finaliza la etapa y el proceso continúa debido su carácter dinámico. Art. 64
cpcym

f- Principio de eventualidad. Se refiere a que las partes tienen la libertad de hacer valer sus derechos en el momento procesal oportuno
previendo su utilidad en el proceso. Art. 106 cpcym

g- Principio de concentración procesal. Este principio indica que en las audiencias deben desarrollarse el mayor número de actos
procesales posibles. Art. 206 cpcym

h- Principio de adquisición procesal. Este principio se relaciona con la prueba. Consiste en que la prueba es aportada para el proceso y no
para quien la aporta. Art. 177 cpcym

i- Principio de Convalidación. Indica que si las partes no reclaman la nulidad de un acto procesal, queda revalidado de forma tácita.
Art. 614 cpcym

j- Principio de igualdad. Significa que las partes tienen las mismas facultades para el ejercicio de sus derechos en el proceso. Art. 4 y 12
CPRG

k- Principio de inmediación. Significa que el juez debe tener el mismo contacto directo con los sujetos procesales y presenciar las
diligencias para poder emitir una sentencia objetiva. Art. 129 y 203 cpcym.

l- Principio de oralidad. Según este principio las declaraciones que se hagan a los tribunales para ser eficaces deben de expresarse en
forma oral. Art. 201 cpcym

m- Principio de probidad y buena fe. Se refiere a que las partes deben de actuar con rectitud e integridad en el proceso y evitar interponer
recursos frívolos e improcedentes que entorpezcan el proceso. Art. 17 y 18 LOJ Art. 127 CPCyM
n- Principio de publicidad. Indica que los actos son públicos y que pueden ser conocidos inclusive por personas que no tengan in terés en el
asunto. Art. 63 LOJ Art. 30 CPR

ñ- Principio de escritura. Este principio se refiere a que las actuaciones deben de constar por escrito. Art. 61 cpcym

o- Principio de economía procesal. Indica que el proceso debe de desarrollarse de una forma simple, procurando el ahorro de tiempo y de
costos en beneficio de los litigantes y de la administración de justicia.

p- Principio de celeridad. Este principio se refiere a que los actos procesales deben de desarrollarse en forma sencilla y concretarse a
etapas esenciales. Art. 64 cpcym

q- Principio de Judicación. Este principio se refiere a que el Juez debe estar presente en su judicatura para darle validez a los
actos. Art. 68 LOJ

PERPETUATIO JURISDICTIONIS Art. 5 CPCyM


Garantía de inmodificabilidad de la competencia judicial, en virtud del principio del debido proceso establecido
en el artículo 12 de la Constitución Política, el cual obliga a las autoridades judiciales continuar con el trámite de
los expedientes que se encuentran en su despacho, desde la admisión de la demanda y hasta la culminación de
los mismos.

Sin modificación de la competencia establecida al momento del inicio de la demanda

JURISDICCION PRIVATIVA:

Tribunales especializados o de jurisdicción privativa


Art. 268 CPR Art. 401 CPCyM Art. 74 LOdOJ
La Constitución y otras leyes establecen entre los tribunales, cortes o tribunales especializados o
de jurisdicción privativa (sin excluir a los han de existir en un futuro) son los siguientes:

 Los Tribunales Militares. Art. 219 CPR


 Los Tribunales de Cuentas. Art. 220 CPR
 Los Tribunales de lo Contencioso Administrativo. Art. 221 CPR
 Los Tribunales de Trabajo y Previsión Social.
 Los Tribunales de la Niñez y Adolescencia.
 Los Tribunales de Familia.
 Los demás que establezca la ley.
JURIDICCION ORDINARIA
Art. 74 LOdeOJ Arts. 207 208 216 214 CPR

Corte Suprema de Justicia


Artículo principal: Corte Suprema de Justicia de la República de Guatemala

Es el tribunal máximo y órgano colegiado de gobierno del Organismo Judicial del país, es decir, la autoridad
suprema de dicho poder. Está compuesta por 13 magistrados electos por el Congreso de la República para
un período 5 años. El Presidente de la Corte Suprema de Justicia es el funcionario de más alta jerarquía y
es quien preside las reuniones del Pleno, él es electo para un período improrrogable de 1 año, dentro de los
mismos magistrados, pudiendo ser sustituido por uno de ellos según el orden de su designación.
Actualmente se divide en tres cámaras compuesta, cada una, por un Presidente y tres Vocales, pudiendo
pertenecer a ellas el Presidente del mismo máximo tribunal, en caso de empate.

Corte de Apelaciones
Arts. 86 87 LOdOJ Art. 217 CPR
La Corte de Apelaciones, es el conjunto de salas o tribunales colegiados de segunda instancia, cuya
jurisdicción se extiende en todo el país. Su número de salas es determinado por la Corte Suprema de
Justicia. Cada sala cuenta con un grupo actual de 5 jueces llamados magistrados, dentro de los cuales uno
actúa como su Presidente y los otros como Vocales.

Juzgados de Primera Instancia


Art. 94 LOdOJ Art. 207 CPR
Los Juzgados de Primera Instancia son los tribunales unipersonales, es decir dirigido por un juez, que se
encarga de conocer procesos judiciales de mayor importancia a los que conocen los Juzgados de Paz.

Juzgados de Paz
Art. 101 LOdOJ Art. 207 CPR
Los Juzgados de Paz o Juzgados Menores son los tribunales unipersonales menores que tienen la facultad
de juzgar los hechos que les son asignados de conformidad a la Ley.

LA COMPETENCIA Arts. del 1 al 24 CPCyM


Como se pudo notar anteriormente la Jurisdicción es la potestad de administrar Justicia a través de los órganos
jurisdiccionales, muchas veces la Jurisdicción tiende a confundirse con la competencia, pero vamos a definir la
COMPETENCIA como aquel limite en que puede conocer un Juez ejerciendo su jurisdicción en determinado caso.

Alsina define la Jurisdicción y la Competencia de la siguiente manera: La Jurisdicción es la potestad de


administrar justicia, y la competencia fija los limites dentro de los cuales el juez puede ejercer aquella facultad.

El diccionario de la Real Academia define diferentes aspectos con respecto a la competencia, dependiendo del
tema que se hable, pero como es de nuestro interés todo lo relacionado a Derecho, solo tomare el concepto que
a mi entender es el mas apropiado el cual indica:

3. f. Atribución legítima a un juez u otra autoridad para el conocimiento o resolución de un asunto.

DETERMINACIÓN DE LA COMPETENCIA
Cabe resaltar que es de mucha importancia ubicar la litis de un asunto determinado para definir la competencia,
así podremos entablar nuestra demanda designando el Juez que debe conocer dicho caso, ya sea por: Territorio,
Cuantía, Materia, Grado y Turno.

CLASES DE COMPETENCIA

1.- POR RAZÓN DE TERRITORIO


Como su nombre lo indica limita a determinado juez que tendrá jurisdicción dentro de un territorio determinado.
Eje. Juez Civil del departamento de Guatemala, Juez Civil del departamento de Quetzaltenango, etc.
2.- POR RAZÓN DE LA MATERIA
Esto quiere decir que el Juez esta limitado por razón de la materia en determinados
litigios análogos, agrupándolos así conforme a su naturaleza por ejemplo: Juez del ramo Civil, Juez del Ramo
Penal, Juez de lo Contencioso y Administrativo. etc.

3.- POR RAZÓN DEL GRADO


Mario Aguirre Godoy indica que esta tipo de competencia se da por medio de la organización judicial, conforme a
las instancias, con el objeto de revisar las decisiones, en virtud de los recursos oportunos. (Primera Instancia y
Segunda Instancia)

Nuestra carta Magna hace mención acerca de las instancias, la cual ordena en su cuerpo legal:

Artículo 211.- INSTANCIAS EN TODO PROCESO: En ningún proceso habrá más de dos instancias y el magistrado o
juez que haya ejercido jurisdicción en alguna de ellas no podrá conocer en las otras ni en casación, en el mismo
asunto, sin incurrir en responsabilidad....

Así mismo podemos concatenar este precepto legal con el de nuestra Ley del Organismo Judicial que establece en
su precepto legal lo siguiente:

Artículo 59.- En ningún proceso habrá más de dos instancias.

4.- POR RAZÓN DE CUANTÍA


Atiende a los casos en que el valor determina, que Juez debe conocer determinado caso. Es importante saber
que este tipo de competencia, estará en modificación atendiendo a las situaciones socio-económicas que se dan
dentro de un país.
Ver Acuerdo de la Corte Suprema de Justicia Nos. 2-2006 y 37-2006

5.- POR RAZÓN DE TURNO


Alsina, establece que: Este tipo de competencia se refiere a los jueces de la misma competencia a quienes se les
fija determinados días para la recepción de las causas nuevas, a fin de hacer una distribución equitativa del
trabajo entre los mismos.

Para finalizar este tema agregare el fundamento legal de la competencia, que se encuentra regulado en la Ley del
Organismo Judicial:

Del Proceso.
En el contexto del derecho, un proceso hace alusión a los diversos pasos que deben seguirse de
modo obligatorio a la hora de llevar adelante un juicio. Este hecho da cuenta de que en ocasiones el
término juicio y proceso se utilicen como sinónimos. Dicho proceso es conocido por los letrados
asimismo por los magistrados y debe respetarse en todo momento para que el juicio se desarrolle de
forma legítima. En efecto, si existiesen faltas significativas en este sentido podría existir un fenómeno
de invalidación que echarían todos los esfuerzos realizados por tierra. No obstante, a pesar de la
aparente rigurosidad, estas formas de actuación son necesarias por la complejidad de la materia. La
palabra proceso es un sustantivo masculino que se refiere de un modo general a la acción de ir hacia
adelante. Proviene del latín processus, que significa avance, marcha, progreso, desarrollo.

Estructura del proceso.


 Demanda
 Emplazamiento
 Actitudes del demandado
 Apertura a prueba
 Vista
 Auto para mejor fallar
 Sentencia
Objeto del proceso.
El objeto del proceso, también llamado objeto litigioso, es la pretensión, que consiste en una declaración
de voluntad del actor, formalizada en el escrito de demanda dirigida contra el demandado, pero que se
presenta ante el Juez. Con la pretensión, el demandante solicita del órgano jurisdiccional una Sentencia
que declare o niegue la existencia del derecho, cree, modifique o extinga un bien, una situación o
relación jurídica, condenando, en su caso, al demandado a una determinada prestación. En los supuestos
de reconvención, ésta también integrará el objeto del proceso, y lo mismo sucederá con las excepciones
asimiladas a la reconvención. Así, podemos resumir el concepto de objeto del proceso como la
pretensión procesal o petición que formula el demandante al Juez de una resolución que, con la
autoridad de la cosa juzgada, ponga fin de una manera definitiva e irrevocable al litigio por él entablado.

Cuál es la utilidad de la determinación del objeto procesal, diremos que:


 Delimitar el objeto del proceso sirve para fijar el ámbito cognoscitivo de la decisión judicial,
creando en el Juez la obligación de ser congruente única y exclusivamente con lo solicitado en la
pretensión del actor.
 A través de la pretensión, una vez hecha en la demanda y admitida por el Juez, surgirán los efectos
de litispendencia.
 La naturaleza de la pretensión es la que permite determinar el procedimiento que ha de seguirse en
la causa enjuiciada.
 La naturaleza del objeto del proceso posibilitará dilucidar su compatibilidad a fin de autorizar la
denominada acumulación de acciones.
 La fijación de la pretensión en el escrito de demanda permitirá constatar si a lo largo del proceso se
ha producido o no una adición del objeto procesal.

Los requisitos que fundamentan la validez de la pretensión son en primer lugar los requisitos formales
o procesales. Son aquellos requisitos que deben observar los sujetos y objetos procesales en el momento
del ejercicio del derecho de acción y cuya ausencia impide al órgano jurisdiccional entrar a examinar el
fondo del asunto.

En segundo lugar los requisitos de fondo o materiales no forman parte de la pretensión, sino que son
inherentes a la pretensión. El incumplimiento de este tipo de requisitos ocasionará una sentencia
absolutoria de fondo, para el demandado, que, por gozar de los efectos materiales de la cosa juzgada,
provocará la desestimación irrevocable de la pretensión. Los requisitos materiales pueden ser subjetivos
u objetivos.
Los requisitos subjetivos son los relativos a la legitimación, activa y pasiva de las partes. La
legitimación es un elemento de la fundamentación de la pretensión. Cuando falta el asunto no puede ser
examinado por el juez. Será carga del actor probar que el objeto material de la pretensión se encuentra
en la relación jurídica requerida por la norma material. Los requisitos objetivos son los referentes a
la petición. La petición es la declaración de voluntad que, hecha en el “suplico” de la demanda, integra
el contenido sustancial de la pretensión, determinando los límites cualitativos y cuantitativos del deber
de congruencia del fallo. La petición determina la naturaleza cuantitativa y cualitativa de la pretensión,
de tal suerte que permite inferir si, en una demanda, se ha planteado una sola o existe una acumulación
de pretensiones, así como evidencia la naturaleza de la pretensión ejercitada (declarativa, constitutiva o
de condena). Pero la petición, por sí solo, no integra la totalidad del objeto procesal, sino que precisa
también de fundamentación. A la fundamentación se refieren apartados 3 y 4 del Art. 399 ,LEC, que
distingue los hechos, de los fundamentos de derecho que deberán sustanciar la petición.

Será entonces, la petición, junto con las partes y la causa de pedir, la que individualiza el objeto
procesal, determinando los límites objetivos y subjetivos, tanto de litispendencia, como de los futuros
efectos de la cosa juzgada de la Sentencia que haya de dar respuesta a la pretensión.

Fines del proceso.


Tutela Constitucional del Proceso:
De acuerdo a Couture, citado por Mario Gordillo, el proceso tiene un fin de naturaleza privada pero
también de naturaleza pública, pues más allá de la satisfacción personal del individuo, persigue la
realización del derecho y el afianzamiento de la paz social. El debido proceso es una garantía
constitucional y así lo recoge nuestra constitución al establecer en el artículo 12 que: “Nadie podrá ser
condenado, ni privado de sus derechos, sin haber sido citado, oído y vencido en proceso legal ante juez
o tribunal competente y preestablecido”. Restablecer la paz social a través de la solución del conflicto,
la restauración del orden vulnerado y la búsqueda de una convivencia feliz.

Strictu sensu, la finalidad del proceso es: en lo civil restituir el orden o un derecho o satisfacer una
pretensión; en lo penal descubrir la verdad de la existencia de un delito, un delincuente y relacionar el
delito al delincuente; en lo político y social combatir la delincuencia y educar jurídicamente al pueblo.

La doctrina es uniforme en considerar que los fines del proceso tiene una doble variante: los de carácter
general, remoto o mediato, y los próximos inmediatos o específicos.
Los de carácter general, remoto o mediato, consiste en la preservación de la armonía y la paz entre los
integrantes del grupo, lo cual se logra evitando la justicia por propia mano o de manera directa. O según
―paz con justicia podría ser, de ese modo, el lema del derecho procesal. Ni paz sin justicia, ni justicia
sin paz‖92 . El de carácter inmediato, próximo o específico ofrece disparidad de criterios entre los
doctrinantes, que pueden agruparse en dos tendencias: la subjetiva y la objetiva. a) la teoría subjetiva: Es
la más antigua, se funda en que el fin del proceso es obtener la efectividad del derecho subjetivo
reclamado por el demandante cuando es violado, desconocido, o solo existe el simple temor b) La teoría
objetiva: sustentada entre otros por chiovenda93 considera que el fin del proceso es la actuación de la
ley, es decir, la aplicación de la norma sustancial o material al caso concreto que es objeto de decisión
en el proceso. A la objetiva se le censura por considerar que la causa determinante para que el particular
concurra ante la rama judicial estriba en la existencia de un interés que requiere protección.
Clasificación de los procesos en la doctrina y la legislación.
Es susceptible de clasificarse el proceso de acuerdo con diferentes puntos de vista. Estos se concretan a
la rama, según el órgano que lo conoce, conforme a los intereses que se debaten, por la posición que
ocupan las partes y en virtud de la clase de pretensión.

 En cuanto la rama o materia del derecho.


Este punto de vista toma en consideración los diversos ordenamientos de carácter sustancial a los
cuales el proceso les sirve de medio o vehículo para su efectividad: Proceso civil, penal, laboral,
coactivo, contencioso administrativo, etc. Cada uno de estos procesos tiene su propio ordenamiento
positivo que los regulan en su totalidad.

 De acuerdo al órgano.
Toma como referencia el órgano o ente encargado de tramitar y fallar el proceso.
Proceso judicial o arbitral.
El proceso judicial es el que deciden los funcionarios que integran esta rama del poder público,
como son los jueces en general. Utilizamos el vocablo judicial, por ser el empleado por nuestra
constitución política para referirse a la rama del estado encargada de administrar justicia. El de
jurisdicción, que también menciona la misma carta, queda referido a los órganos encargados de
cumplir la función de administrar justicia, aunque no formen parte de la rama.

El proceso arbitral es el que conocen particulares, que carecen de jurisdicción, pero que la asumen
temporalmente desde que empiezan a ejercer sus funciones hasta cuando profieren la respectiva
decisión o fallo (laudo). Dichos particulares se denominan árbitros e integran el tribunal arbitral.
Aun cuando no forman parte de la rama judicial si ejercen función jurisdiccional, referida al caso
específico para el cual se constituye el tribunal de arbitraje.
El proceso arbitral puede surgir en forma directa o indirecta.
El directo: cuando se llega a él en virtud de acuerdo celebrado entre las partes (clausula
compromisoria) o bien porque la ley expresamente establece que el asunto materia de la
controversia se ventile por esa vía.
El indirecto: opera cuando un proceso cursa ante la jurisdicción ordinaria y las partes, por mutuo
acuerdo, lo sustraen de su conocimiento para pasarlo a los árbitros.

 Respecto de la posición de las partes


En este caso se mira la actitud o el interés de las partes en relación con la decisión que se tome en la
sentencia, se divide en contencioso y voluntario.
El proceso contencioso. Se caracteriza porque entre las partes existe controversia, litigio o intereses
encontrados, también puede ser que las partes persigan los mismos resultados como es el caso del
divorcio. Características: Existe un litigio o enfrentamiento entre las partes, así sea en apariencia
como en el caso de divorcio. Media siempre una presentación: representada por lo que se pide en la
demanda y propuesta por el demandante contra el demandado. El acto inicial del proceso está
constituido por la demanda.
El proceso voluntario. En este proceso no existe litigio, controversia o enfrentamiento entre
quienes intervienen, aunque pueda suscitarse en algunas ocasiones. La labor del funcionario judicial
es más relevante que el del contencioso. La razón radica en que en el proceso contencioso enfrentan
criterios, sosteniendo cada uno el suyo, mientras que en el voluntario solo se tiende a verificar la
existencia de unos presupuestos o requisitos para reconocer un derecho, sin que exista oponente que
las controvierta. Características: No hay presencia de litigio, aunque no se descarta que este pueda
presentarse, por ejemplo la sucesión su objeto que se reconozca a las personas llamadas a recoger
los bienes del causante, pero también es factible que luego surja alguna controversia acerca de la
forma en que ellos adjudican o sean adjudicados. No hay partes si no interesados que reclaman para
sí el reconocimiento de un derecho o el cumplimiento de una formalidad para poderlo hacer
efectivo. No se formulan pretensiones sino solicitudes, puesto que lo que se pide es para sí y no
contra una persona. El acto con que se da comienzo a la actuación no es una demanda sino una
simple petición, por tanto, al no existir pretensiones no hay lugar a demanda propiamente dicha,
sino una simple solicitud, lo que no excluye sujetarla a determinadas formalidades, pues es
necesario enterar al juez del objeto perseguido y los hechos que lo fundan en nuestro ordenamiento
positivo. Por atribuir los procesos voluntarios a la jurisdicción ordinaria se exige que estos
comiencen mediante demanda y que se hable de pretensión y de partes.

 De acuerdo a la naturaleza de la pretensión.


Según la naturaleza de lo que el demandante reclame en su demanda en contra o frente al
demandado. Proceso de conocimiento, ejecutivo, cautelar.

1.3.5.1. Clasificación finalista.


 Proceso de cognición
 Proceso de ejecución

1.3.6. Actuaciones o Actos Procesales.


Están causados casi exclusivamente por las partes y el órgano jurisdiccional.

a) Clases de actos procesales.


1º) Criterio subjetivo: atiende a la persona que produce el acto.
2º) Criterio funcional: atiende a la finalidad del acto.

Criterio subjetivo. Se puede diferenciar tres grupos de actos procesales:

I) Actos Procesales de parte.


1º) Actos de petición: la acción de las partes procesales es una petición que se desarrolla en el
proceso. En este sentido la petición más importante es la demanda que es la que fija los límites
del juicio.
2º) Actos de alegaciones: mediante estas actuaciones, las partes aportan al juicio todos los
elementos fácticos y jurídicos necesarios para que el juez dicte una resolución.
3º) Actos de prueba: la actividad dirigida fundamentalmente a demostrar la realidad de las
alegaciones aportadas por las partes de forma que el juez llegue a un convencimiento.
4º) Actos de conclusión: actos que resumen el desarrollo del juicio. Fijan los hechos y
corroboran las pruebas.

II) Actos procesales del juez.


La actividad procesal del juez es el ejercicio de la jurisdicción y dicha actividad se traduce en las
resoluciones que se dictan a lo largo del proceso.

 Decretos: aquellas que ordenan materialmente el proceso. En la providencia se contiene lo


mandado por el órgano jurisdiccional. También debe contener la fecha, la firma del Juez o
Tribunal y la del Secretario Judicial.
 Autos: se utilizan cuando el órgano jurisdiccional decide un recurso contra la providencia,
cuando se resuelven cuestiones incidentales, cuando se resuelven por falta de un presupuesto
procesal, cuando se decide sobre la nulidad de un procedimiento o cuando diga que la
resolución debe tener la forma de auto. Los autos siempre deben estar fundados y han de
contener en párrafos numerados y separados los hechos y los razonamientos jurídicos. Por
último la parte dispositiva y el fallo con la firma del juez o magistrado que dicte el auto.
 Sentencias: es la resolución que pone fin al proceso en cualquier instancia. Son sentencias
firmes aquellas contra las que no cabe recurso alguno. En tanto una sentencia no se encuentre
firme se considera que es definitoria pero no firme. Tras un encabezamiento se contiene en
partes separadas y numeradas los antecedentes de hecho, los hechos probados si los hubiera, los
fundamentos de derecho y finalmente el fallo. Debe estar firmada por el Juez o Magistrado que
dicta la sentencia.

III) Actos del secretario judicial


 Actos de documentación: a través de ellos el secretario judicial deja constancia de las
actuaciones judiciales. El secretario judicial es el único funcionario que puede dar fe de
cualquier actividad judicial y le corresponde también la facultad de documentación, la fe
pública plena y sin necesitar testigos. Los actos de documentación y de fe pública se traducen
en las actas y en las copias certificadas.
 Actos de mediación: referentes a la posición de intermediario entre el órgano jurisdiccional y
las partes.
 Diligenciamiento: los secretarios judiciales ponen diligencias para hacer constar el día y la hora
de presentación de la demanda y de cualquier otro escrito cuya presentación esté sujeta a plazo.
 Dación en cuenta: a través de ello el secretario pone en conocimiento del órgano jurisdiccional
los escritos que han presentado las partes.
 Actos de conservación y custodia: corresponde a los secretarios judiciales la llevanza de los
libros y archivos así como la conservación de todas las actuaciones.
 Actos de instrucción: aquellos actos del secretario que sirven para ordenar e impulsar el
proceso.

b) Requisitos de los actos procesales.-


I. Lugar donde se realizan los actos: Todos deben realizarse en la oficina judicial y fuera de la
sede general se practicarán las actuaciones que por su naturaleza no puedan practicarse en la
oficina del juez.
II. Tiempo: Todos los actos procesales se realizarán en días y horas hábiles.

La acción.
En materia de derecho procesal la acción es la facultad de impulsar la actividad jurisdiccional, es
decir, al ser ejercitada, el Juzgador deberá resolver la pretensión que integra la demanda o escrito que
sea presentado. La pretensión es la determinación de la reclamación o exigencia de un sujeto frente a
otro que hipotéticamente deberá desplegar una conducta para satisfacer tal reclamación o exigencia.
Teorías de la acción.

 Tradicional: La acción viene a ser un derecho material sustancial puesto en movimiento como
consecuencia de su violación.
 Moderna: La acción es el derecho público subjetivo mediante el cual requiere la intervención
del órgano jurisdiccional para la protección de una pretensión judicial.
 M. Alzamora Valdez: La acción es el derecho que tiene toda persona para demandar una
protección judicial.
 Eduardo J. Couture: La acción es el poder jurídico que tiene todo sujeto de derecho de acudir
a los órganos jurisdiccionales para reclamar la satisfacción de una pretensión.
 P. Valcárcel G.; la acción viene a ser un derecho subjetivo ideal y abstracto que tiene por
objeto producir la actividad del órgano jurisdiccional para la solución de un conflicto de
intereses que se materializa en la demanda ya sea en forma escrita o verbal.

Naturaleza Jurídica de la acción.


 La acción como un elemento de derecho material sustancial.- La acción viene a ser un derecho
material sustancial puesta en movimiento como consecuencia de su violación, por consiguiente tiene
naturaleza jurídica privada. (Teoría Tradicional).
 La acción como un elemento del proceso autónomo concreto.- La acción viene a ser un derecho
autónomo potestativo que protege tanto el derecho público como el derecho privado. (teoría
moderna).
 La acción como un elemento del derecho autónomo abstracto.- La naturaleza jurídica de la
acción es una verdadera función procesal jurisdiccional de carácter público.
 Teoría negativa de la acción.- Los representantes de esta teoría sostienen que la palabra acción
debe desaparecer y ser reemplazada por la palabra pretensión. (Guasp).
 Teoría del retorno de la acción al derecho material sustancial.- Sus representantes manifiestan
en un sentido de integración y dicen "no puede haber un derecho material sustancial sin acción, ni
puede haber acción sin derecho material sustancial".
 La acción como derecho potestativo.- La acción es un derecho potestativo o facultad de poner en
actividad las condiciones para la actuación de la ley. (Chiovenda).

Pretensión.
La pretensión es lo que se pide, pretende o solicita a otro sujeto. En la pretensión existen dos sujetos:
1. ACTIVO: Es el individuo que quiere obtener algo.
2. PASIVO: Es el individuo que debe realizar ese algo que el sujeto activo le solicita.

En palabras de Carlos Arellano García, la pretensión es “lo que concretamente solicita el sujeto activo
del sujeto pasivo, independientemente de que tenga derecho o no a ello.” De la definición anterior, te
podrás percatar que el “pretender” solicitar algo a otro sujeto, no necesariamente significa que tengas
derecho o no a ello. No te preocupes si en este momento no has comprendido el concepto de pretensión,
más adelante lo entenderás perfectamente.

La acumulación de procesos es la unificación en un solo proceso y la terminación por una sola sentencia, de varias
pretensiones que, en un inicio, se sustanciaban en procesos distintos.
Sujetos de la pretensión.
La pretensión es una figura eminentemente procesal que consiste en realizar una manifestación de
voluntad ante el ente jurisdiccional para hacer valer un derecho o pedir el cumplimiento de
una obligación. Principalmente un acto jurídico que da lugar a la iniciación del proceso, pues esta
manifestación se ve plasmada en la demanda del actor o demandante, quien ejerciendo una acción legal
pretende que el Juez le reconozca un derecho y se provea hacia el demandado de manera coercitiva.
El acto jurídico de la manifestación de voluntad dirigida al Juez, la pretensión, sin lugar a dudas
presupone la existencia de tres sujetos en una relación jurídica, los cuales son:

1. El Pretendiente (Actor o Demandante).


2. El Pretendido (Reo o Demandado).
3. El Ente con la Tutela Jurisdiccional (El Juez).

Así, la cuestión de la pretensión en los juicios contenciosos es evidente y clara, pues el demandante a
través de ésta manifiesta al Juez el derecho que tiene o la obligación que se le debe y que por comisión u
omisión del demandado el vínculo jurídico no ha podido ser resuelto por las personas como tales. La
cuestión es diferente en cuanto a los procesos de mera jurisdicción voluntaria, puesto que estos, no
existe el demandado o pretendido, simplemente la pretensión se dirige al Juez para que este declare o
reconozca un derecho y así pueda hacerse valer contra terceros.

Acumulación de Pretensiones.
Es el acto procesal mediante el cual se reúnen dos o más pretensiones con el fin de que sean resueltas
por el juez en el mismo proceso.

La acumulación de procesos es la unificación en un solo proceso y la terminación por una sola sentencia, de
varias pretensiones que, en un inicio, se sustanciaban en procesos distintos.

Proceso cautelar
Es aquel que tiende a impedir que el derecho cuyo reconocimiento o actuación se pretende obtener a
través de otro proceso, pierda su eficacia durante el tiempo que transcurre entre la iniciación de ese
proceso y el pronunciamiento de la sentencia definitiva.

Dado que la satisfacción instantánea de una pretensión de conocimiento o de ejecución resulta


materialmente irrealizable, la ley ha debido prever la posibilidad de que, durante el lapso que
inevitablemente transcurre entre la presentación de la demanda y la emisión de fallo final, sobrevenga
cualquier circunstancia que haga imposible la ejecución o torne inoperante
el pronunciamiento judicial definitivo, lo que ocurriría, por ejemplo, si desapareciesen los bienes o
disminuyese la responsabilidad patrimonial del presunto deudor, o se operase una alteración
del estado de hecho existente al tiempo de la demanda, o se produjese la pérdida de elementos
probatorios que fueren pertinentes para resolver el pleito, etcétera.

Presupuestos.
Tres son los presupuestos de las medidas cautelares y por consiguiente de
las pretensiones cautelares:
1) la verosimilitud del derecho invocado como fundamento de la pretensión principal;
2) el temor fundado de que ese derecho se frustre o sufra menoscabo durante la sustanciación del
proceso tendiente a tutelarlo;
3) la prestación de una contra cautela por parte del sujeto activo.

Caracteres.
Las medidas cautelares son, ante todo, provisionales: subsistirán mientras duren las circunstancias que
las determinaron y en cualquier momento en que estas cesaren se podrá requerir su levantamiento.

Enumeración.
 Arraigo Artículo 523 CPCyM
 Embargo Artículo 527 CPCyM
 Secuestro Artículo 528 CPCyM
 Intervención Artículo 529 CPCyM
 Inhibición general de bienes (símil del embargo)
 Anotación de litis Artículo 526 CPCyM
 Prohibición de innovar y de contratar (implica la prohibición de alterar el estado de hecho existente
al tiempo de iniciarse el proceso. Tal lo que ocurre, por ejemplo, cuando se dispone mantener
el estado de "no ocupación" en que se encuentra un inmueble, o se prohibe la destrucción de una
cosa)
 Protección de personas (medidas de seguridad)

Medidas de seguridad de las personas


“Esta providencia cautelar protege a las personas de los malos tratos o actos reprobados por la ley, la
moral o las buenas costumbres, la característica propia de esta medida cautelar, es que puede
decretarse de oficio o a petición de parte y no requiere la constitución de garantía alguna. La protección
de la persona se obtiene mediante el traslado de esta, a un lugar en donde libremente pueda
manifestar su voluntad y poder gozar de sus derechos. También procede esta medida cautelar con el
objeto de restituir al menor que ha abandonado el hogar, con las personas que tengan su guarda o
cuidado.” 29 Las medidas de seguridad de las personas son aquellas medidas cautelares encargadas
de garantizar el bienestar de una persona individual, que sufre de algún tipo de vejamen, por medio del
cual se asegura su traslado a otro sitio en donde pueda libremente gozar de los derechos que la ley le
otorga; estas medidas son decretadas por los jueces de primera instancia y en caso de urgencia por
jueces menores, además pueden ser otorgadas a través de solicitud de parte o de oficio. De la misma
manera proceden las medidas de seguridad en los casos donde un menor o incapaz sea abandonado
por cualquier circunstancia; también proceden las medidas de seguridad al momento en que se deba
restituir a un menor o incapaz a su hogar.

Supuestos de la medida de seguridad


La legislación guatemalteca regula tres supuestos o casos en el cual proceden las medidas de
seguridad, pero existe controversia debido a que dos de los casos no cumplen con la finalidad
preventiva, característica fundamental de las medidas cautelares, debido a que no se promueve un
proceso posterior y las medidas de seguridad en estos dos casos no son de carácter accesorias, de
esta manera no podrían existir por si solas, sin embargo el legislador decidió incluirlas en el apartado
de medidas de seguridad.

Seguridad de las personas en sentido estricto:


En el primer supuesto establece el artículo 516 del CPCYM que para garantizar la seguridad de las
personas, protegerlas de los malos tratos o actos reprobados por la ley, será trasladada a un lugar
seguro, en donde pueda manifestar su voluntad y gozar de los derechos que le otorga la ley. En este
caso es evidente que la medida cautelar de seguridad de las personas, cumple su fin en el momento
que la persona que sufre de algún tipo de vejamen, o sea limitado en el ejercicio de algún derecho que
le corresponde, pueda libremente manifestar su voluntad y así poder iniciar posteriormente un proceso
pertinente.

Menores o incapaces abandonados:


El artículo 520 del CPCYM, dispone que en el momento que llegue a conocimiento de un juez, que un
menor de edad o incapacitado, ha quedado abandonado por muerte de la persona a cuyo cargo
estuviere o por cualquier otra circunstancia, dictara con intervención de la Procuraduría General de la
Nación, las medidas conducentes al amparo, guarda y representación del menor o incapacitado. “No
tiene naturaleza cautelar la protección de menores o incapaces abandonados, estas medidas no
pueden considerarse cautelares debido a que no están al servicio de un proceso principal que se deba
iniciar, puesto que mediante esta disposición lo que se trata es únicamente de proteger a un menor o
incapacitado.” Con este supuesto se pierde la finalidad de la medida cautelar, que es el de asegurar un
derecho en un proceso futuro, debido a que no existe un proceso principal, y por parte del solicitante
tampoco hay intención de promover un proceso a futuro, esto pues imposibilita la existencia de una
medida cautelar, ya que la característica fundamental de las providencias precautorias, es que, este es
un proceso accesorio, que depende de un proceso principal, y en este supuesto no hay intención del
solicitante de promover un proceso principal. Es por ello que este mandato legal no debería de incluirse
en el apartado de medidas de seguridad, puesto que no tiene la finalidad cautelar.

Restitución al hogar de menores o incapacitados:


El artículo 521 del CPCYM, dispone que a solicitud de los padres, tutores, guardadores o encargados,
el juez dictara las medidas que estime oportunas a efecto de que el menor o incapacitado que haya
abandonado el hogar, sea restituido al lado de las personas a cuyo cuidado o guarda estaba. “La mera
restitución del menor o incapacitado al hogar no tiene el carácter de cautelar, pues lo que se busca es
simplemente eso, y no se tramita un proceso posterior, por lo que el carácter de cautelar no tendría
ningún sentido.” Solo tendrá carácter de cautelar al momento de que se inste a un proceso posterior, y
se establezca que esta medida tiene el fin de protección de un derecho en un proceso principal que ha
de establecerse en un futuro. En este tercer supuesto el solicitante al obtener inmediatamente la
restitución del menor o incapaz, en ningún momento acudirá al órgano jurisdiccional a promover un
proceso, cabe mencionar que este supuesto no debería de incluirse en el apartado de medidas de
seguridad ya que tampoco cuenta con la finalidad de las medidas cautelares. El artículo 522 del
CPCYM añade, que el juez hará comparecer al menor o incapacitado a su presencia y levantara el acta
respectiva en donde hará constar todos los hechos relacionados con la causa del abandono y dictara
las disposiciones necesarias e iniciara, en su caso los procedimientos que corresponda. “El juez, oído
al menor o incapacitado y atendida la causa de abandono del hogar puede instar al procedimiento de
jurisdicción voluntaria que sea oportuno o hacer saber las circunstancias al protutor para que este inste,
en representación del menor o incapacitado, el proceso que sea conveniente. Debe tenerse en cuenta
que el principio dispositivo impide que el juez inicie de oficio verdaderos procesos, pero ese principio no
afecta los actos de jurisdicción voluntaria.”

Providencias de urgencia
“Bajo este título, el ordenamiento civil adjetivo vigente autoriza al juez decretar aquellas medidas de
garantía que según las circunstancias sean las más idóneas para resguardar el derecho del solicitante
y que no son las medidas enumeradas por el Código Procesal Civil y Mercantil, estas providencias de
urgencia permiten que el juez pueda decretar cualquier medida de garantía, distintas a las señaladas
en el ordenamiento”. Las providencias de urgencia son aquellas medidas precautorias utilizadas para
resguardar un derecho que pueda ser afectado durante el transcurso de un proceso, derecho que no
protege ninguna de las demás medidas cautelares que se encuentran enumeradas en el apartado de
providencias cautelares del Código Procesal Civil y Mercantil, pero que cuentan con la misma finalidad;
primero, porque son decretadas para asegurar un derecho que puede verse afectado en un proceso; y
porque a través de ello se asegura los efectos de la decisión sobre el fondo de un proceso. Las
providencias de urgencia pueden solicitarse por escrito a solicitud de parte, y según sea el caso,
decretar la medida si a criterio del juez es conveniente y oportuna. Regulado en el artículo 530 del
CPCYM en la cual se establece: Fuera de los casos regulados en los artículos anteriores y en otras
disposiciones del código sobre medidas cautelares, quien tenga fundado motivo para temer que
durante el tiempo necesario para hacer valer su derecho a través de los procesos instituidos en el
código, se halle tal derecho amenazado por un perjuicio inminente e irreparable, puede pedir por escrito
al juez las providencias de urgencia que, según las circunstancias, parezcan más idóneas, para
asegurar provisionalmente los efectos de la decisión sobre el fondo. Supuestos de las providencias de
urgencia Es posible considerar el artículo 530 del CPCYM como una norma en la cual el legislador
regula las providencias de urgencia como una norma en blanco y con un doble supuesto: a) El primer
supuesto establece: “Deja en blanco el supuesto de hecho, ya que no se dice cuál es el derecho
ejercitado por el actor en la demanda; se hace alusión general al fundado motivo para temer, pero no
se especifica cuál puede ser el riesgo que hace nacer ese temor; y respecto del perjuicio se menciona
que solo debe ser inminente e irreparable.”

Las providencias de urgencia son utilizadas en todos los supuestos en que el solicitante tenga el motivo
suficiente para creer que durante el tiempo en que necesite hacer valer un derecho, a través de algún
proceso, ese derecho se encuentre amenazado y en riesgo, por tal razón es posible que el juez decrete
alguna providencia de urgencia. El artículo referente a las providencias de urgencia es impreciso, ya
que no hace mención de los casos en los cuales el juez pueda decretar una providencia de urgencia,
de esa forma el legislador deja la norma indefinida y en blanco, debido a que le da a las partes la
potestad de elegir y decretar la medida que se estime conveniente. b) El segundo supuesto refiere: El
artículo que establece sobre las providencias de urgencia le da la facultad al juez de adoptar las
medidas de urgencia que, según las circunstancias, parezcan más idóneas para asegurar
provisionalmente los efectos de la decisión sobre el fondo. Sin embargo el efecto jurídico queda
ambiguo, ya que el artículo no menciona las medidas que puede decretar el juez, sino solo hace una
indicación de que la medida sea la más idónea, y deja a determinación del juez la medida cautelar
correcta que deba utilizarse en un caso específico. “Los supuestos de las providencias de urgencia no
deben ser procesos en los que se reclaman bienes muebles e inmuebles, ni en las cuestiones relativas
a obligaciones dinerarias, sino más bien deben usarse las providencias de urgencia, en los casos en
que se pretenda del demandado, obligaciones de hacer y no hacer, aquellas que podrían verse
privadas de seguridad si no se adopta una medida precautoria.” 49 Es decir que las providencias de
urgencia no son aquellas medidas enumeradas en el CPCYM, más bien deben ser aquellas, que por la
necesidad del asunto deban adoptarse para proteger un derecho alegado en un juicio que deba
seguirse en ese momento o a futuro, el autor Chacón Corado menciona las obligaciones de hacer y no
hacer, el ejemplo más idóneo en este caso, debido a que ninguna de las medidas reguladas por el
código protegen este tipo de obligaciones.
Requisitos para interponer una medida cautelar (Artículo 531 CPCyM)
Quien solicite una medida cautelar tiene obligación:
 A determinar con claridad y precisión lo que va exigir del demandado
 A fijar la cuantía de la acción: para que el juez fije la garantía se necesita de ciertos parámetros, ya
que la reclamación del solicitante pueda ser de valor determinado o indeterminado
 Indicar el título en que fundamente su acción, esto con el fin de garantizar la obligación que se
pretende hacer valer.

Garantía suficiente para efectivizar una medida cautelar (Art. 531 CPCyM)
La garantía es un requisito importante para la solicitud de una medida cautelar, tiene por objeto el pago
de costas, daños y perjuicios que pueda causar el actor al demandado, si la medida cautelar no fuere
procedente y pueda de esa forma perjudicar al demandado, por esta razón es de suma importancia e
indispensable que el solicitante de una medida precautoria otorgue garantía suficiente para los casos
señalados en la ley.

Determinación o fijación de la garantía (Artículo 531 CPCyM)


Si la acción que va intentarse fuera por valor determinado, no bajará del diez por ciento ni excederá del
veinte por ciento del valor; y si la acción que se ejercita fuera por cantidad indeterminada, el juez fijara
el monto de la garantía, según la importancia del litigio.

Forma de dictar las medidas cautelares (Artículo 534 CPCyM)


Las medidas cautelares serán decretadas como regla general sin oír a la parte contra quien se
interponga alguna de las medidas cautelares y surtirán todos sus efectos.

Extinción de las medidas cautelares


Todas las medidas cautelares se adoptan por un tiempo indefinido, ya que dependen del transcurso del
proceso principal, y no tienen pretensión de convertirse en definitivas.

a) Si se otorga por parte del juez una medida cautelar antes de presentada la demanda y el solicitante
no interpone en el plazo legal de quince días su demanda, la medida cautelar será revocada a solicitud
del demandado (Artículos 535 y 537 CPCyM)
b) Si la providencia precautoria es revocada (Artículo 537 CPCyM)
c) Levantamiento de todas las medidas cautelares si la pretensión solicitada en el proceso principal es
desestimada, declarándose improcedente la demanda y absolviendo al demandado en el proceso
(Artículo 537 CPCyM)
d) El demandado tiene derecho a constituir garantía suficiente a juicio del juez (Artículo 533 CPCyM)

Contragarantía
Derecho que tiene el demandado para solicitar que se levante una medida cautelar interpuesta en su
contra, para ello se fijará garantía suficiente a juicio del juez, con el objeto de cubrir la demanda,
intereses y costas que resulten del proceso principal.
Son tres formas en la cual el demandado puede constituir contragarantía:
1° Hipoteca
2° Prenda
3° Fianza
El artículo 533 del CPCYM estipula que el trámite de la petición se hará en forma de incidente, y una
vez que a juicio del juez la contragarantía sea suficiente, se le dará tramite y de inmediato se levantará
la medida cautelar solicitada.

Alimentos provisionales (Artículo 213 CPCyM)


Con base en los documentos acompañados a la demanda y mientras se ventila la obligación de dar
alimentos, el juez ordenará, según las circunstancias, que se den provisionalmente, fijando su monto en
dinero, sin perjuicio de la restitución, si la persona de quien se demandan obtiene sentencia
absolutoria. Si no se acompañaren documentos justificativos de las posibilidades del demandado, el
juez fijará prudencialmente la pensión alimenticia a que se refiere el párrafo anterior. Durante el
proceso puede el juez variar el monto de la pensión o decidir que se dé en especie u otra forma.

peligro por la demora procesal = periculum in mora