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1.

Examen de los oídos

Definición. El oído es un órgano formado por el oído


externo, el medio y el interno, el cual permite e permite
percibir y distinguir los sonidos.

Examen del oído.

Oído externo

Se examinan los pabellones auriculares. La implantación


normal de las orejas se verifica trazando una línea
imaginaria desde el canto externo del ojo a la prominencia del occipucio: el borde superior del
pabellón auricular debe pasar más arriba de esta línea (en algunos trastornos cromosómicos, la
implantación de los pabellones auriculares es más baja).

El color y la temperatura de las orejas dependen de distintos factores:

 están frías y pálidas, en ambientes fríos

 rojas o hiperémicas, en caso de existir una inflamación

 cianóticas, cuando existe una mala oxigenación (hipoxemia, mala perfusión)

Otras alteraciones, son:

 presencia de tofos: son unos nódulos en la región del hélix (borde externo), formados
por cristales de ácido úrico en pacientes con gota

 condritis: es la inflamación del cartílago del pabellón auricular. La oreja se ve roja e


inflamada

 por el uso de aros, algunas personas desarrollan una reacción inflamatoria en el sitio
de la perforación (posible alergia a metales); también se pueden presentar infecciones.

 inflamaciones o infecciones por múltiples causas: reacción al litre, picaduras de


insectos, etc.

Si se desencadena dolor al mover la oreja, podría existir una otitis externa; en cambio, si el


dolor se desencadena al presionar sobre el proceso mastoides, podría tratarse de una otitis
media.

SINTOMATOLOGIA DE LOS PROCEOS OTICOS.

Dolor. Puede ser de origen único, reflejo y nervioso. La primera se origina en las lesiones del
oído externo y medio, asi como en las faltas en el oído interno. La refleja, su causa radica
muchas veces en el maxlar inferior, articulación temporomaxilar, tonsilitis aguda o crónica,
absceso peritonsilar, etc. Finalmente, la otalgia nerviosa, no hay lesión del oído ni de los
órganos vecinos.

Otorrea. Salida de flujo no hemorrágico pr el meato auditivo externo. Según su aspecto puede
ser: Mucosa, serosa, fibrinosa, purulenta, y según su cantidad, escasa o abundante.

Otorragia. Salida de sangre por el oído. Se presen en casos de otitis externa o media agudas en
fase inicial de la otorrea, así como en el curso de una otitis media supurada conica poliposa o
osteofungosa.
TRANSTORNOS AUDITIVOS

- hipoacusia y sordera, baja de umbral de sensibilidad para la captacion sonora


- Paracusias, distorsion en los elementos cualitativos que intervienen en la
correcta integración de la recepción sonora.
- Zumbidos, son sensaciones auditivas sin que existe estimulo exterior, pueden
ser:
 Intrinsecos, son los productos por causas endógenas, así como lo
vibratorios, psicogenos, endógenos.
 Extrinsecos, producidos por causas exógenas.

Inspección.

La inspección del oído comienza en su zona ms externa y dentro de ella, su parte más visible, el
pabellón auricular, después las regiones peri auriculares y termina en el conducto auditivo
externo y membrana del tímpano.

Coloración

 Pálida (anemia)
 Roja fugaz o persistente (policitemia)
 Azulada (cianosis, alcaptomuria, otohematomas)

Aspecto de la piel

 Eccema seca o húmeda, erisipela, vesículas


 Ulceras (sífilis, tuberculosis, neoplásica

Nódulos.

 Condrodermatitis nodular,
 dolorosos al menor contacto
 En oreja derecha y helix (ancianos masculinos) y antehelix (mujeres ancianas)
 En gota (tofos), fiebre reumática, siembre neoplásica

Ulceras

 A veces necróticas y con perdida de sustancia

Trayectos fistulosos (fistula auris).

 Congénitas o adquiridos

Anomalías morfológicas

 Adquiridas
 Congénita
 Calcificaciones en pabellón auricular
INSPECCIÓN DEL CONDUCTO AUDITIVO EXTERNO

Exploración:

 Se tira con los dedos índice y pulgar del pabellón hacia arriba y atrás
 Con el pulgar de la otra mano se aplasta y empuja el trago hacia adelante
 Conveniente introducir el especulo mirando a través de el para evitar lesiones del CAE

Como el conducto esta acodado hacia abajo y adelante entre sus porciones cartilaginosa y
ósea:

 Es preciso enderezarlo para introducir el especulo


 Dedo índice y medio de la mano izquierda
 Se tira el pabellón hacia arriba y atrás, un poco hacia afuera.
 El especulo se introduce suavemente con la mano derecha hasta llegar al CA óseo
(ligera rotación)

Membrana timpánica

 Forma ovalada
 Coloración gris perla y traslucida
 Dos porciones diferentes: pars tensa y pars flácida (membrana de Shrapnell)
 Cuadrantes de la membrana timpánica: anterosuperior, posterosuperior,
anteroinferior y posteroinferior.

Otoscopía.

Es un examen para examinar el conducto auditivo externo y el tímpano. De acuerdo al aspecto


que pueda tener la membrana timpánica, se puede obtener información respecto al oído
medio.

Para efectuar el examen, se usa un otoscopio, que es un instrumento con una fuente de luz y
un juego de conos de distinto diámetro. Se usa el cono de mayor diámetro que calce bien en el
conducto auditivo externo y se introduce con una leve inclinación hacia adelante y abajo.

Para facilitar la introducción del cono y tener una mejor visión del tímpano, se “endereza” el
conducto auditivo externo traccionando la oreja hacia arriba y hacia fuera. La cabeza del
paciente se inclina un poco hacia el lado contrario.
En la parte más externa del conducto se observan pelos y frecuentemente alguna cantidad de
cerumen. En ocasiones el cerumen tapa totalmente la visión.

La membrana timpánica, en condiciones


normales, se ve de color gris perlado, algo
translúcida.

Al mirar la membrana timpánica, se puede


encontrar:

 un aspecto deslustrado (algo opaco) o


enrojecido del tímpano, por una
inflamación del oído medio

 un abombamiento hacia el canal externo


por acumulación de líquido en el oído
medio

 una succión de la membrana al colapsar el


oído medio si está tapado el conducto de Eustaquio

 perforaciones, que pueden ser secundarias a antiguos procesos inflamatorios, muchas


veces ocurridos en la niñez, o como parte de una otitis aguda del oído medio

 cicatrices de antiguos procesos inflamatorios

 si el paciente tuviera una otitis media purulenta se quejaría de dolor (otalgia), podría


escuchar menos y tener algo de fiebre.

Evaluación de la audición.

Si el paciente requiere que le hablen más fuerte durante la conversación, habría que pensar
que la audición está comprometida. Para detectar compromisos más leves se le hace escuchar
el roce de los dedos o el tic-tac de un reloj. Si se requiere una información más completa,
habría que recurrir a una audiometría.

La audición podría estar afectada por:

 compromiso de la transmisión aérea: trastorno de conducción, en el que el problema


está en el conducto auditivo externo (ej.: tapón de cerumen) o en el oído medio (ej.:
daño en la cadena de huesecillos).
 daño del órgano de Corti o del nervio auditivo: trastorno sensorial.

Usando un diapasón se podría tratar de diferenciar si el defecto es de la conducción o es


sensorial. Se recomiendan usar un diapasón que vibren entre 500 y 1000 ciclos por segundo
(Hertz o Hz). El oído normal puede reconocer vibraciones entre 300 y 3000 Hz.

Test de Weber:

Si se apoya el diapasón vibrando el la mitad de la frente (o en la línea media del cráneo) en una
persona con audición normal, ésta va a sentir la vibración de igual intensidad en ambos oídos.
Si en ese momento, se tapa un oído con un dedo (o sea, altera la transmisión aérea), va a notar
que la vibración se hace más intensa en el oído que se tapó. De esto podemos concluir, que la
vibración se lateraliza hacia el lado en el que existe un trastorno de la transmisión aérea
(trastorno de conducción). En personas con compromiso simétrico de la audición, debidos a
una misma causa, la vibración no se lateralizará.

Si la persona escucha menos por un oído debido a una enfermedad del órgano de Corti o del
nervio auditivo, al efectuar el test de Weber, va a sentir el sonido lateralizado al oído sano
(trastorno sensorial).
Test de Rinne:

Consta de dos etapas. Primero se hace vibrar el diapasón y se apoya sobre el proceso
mastoides del oído que se esté evaluando: el sonido se va a escuchar durante un tiempo
(transmisión ósea). A continuación, mientras el diapasón todavía sigue vibrando (aunque ya
vibra más suave), se evalúa cuánto tiempo la persona es capaz de seguir escuchando el sonido
al poner el diapasón frente al oído. Lo normal es que por transmisión aérea se escuche un
tiempo adicional, más allá de lo que duró la transmisión ósea.

Si existe un defecto de la transmisión aérea (conducto auditivo externo tapado, daño del oído
medio), ese tiempo adicional se pierde. En cambio, si la hipoacusia es de tipo sensorial (daño
del órgano de Corti o del nervio auditivo), la relación se mantiene (aunque la persona escucha
menos y los tiempos son más cortos).

sobre la base de estos dos test, puede ocurrir:

hipoacusia de un lado que lateraliza con el test de Weber al mismo lado: probable defecto de
transmisión aérea (en el test de Rinne del oído enfermo no habría el tiempo adicional de
transmisión aérea).
hipoacusia de un lado que lateraliza con test de Weber al lado sano: probable defecto
sensorial (en el test de Rinne del oído enfermo, la persona escucharía menos, pero se
mantendría un tiempo adicional de transmisión aérea).

2. Examen de cuello

Cuello

Definición. Estructura que vincula al tronco con la cabeza. Entre las estructuras del cuello
destacan la columna vertebral, músculos (ej.: trapecio, esternocleidomastoídeo), hueso
hioides, cartílagos (ej.: tiroides, cricoides), tráquea, ganglios linfáticos, glándula tiroides,
arterias (ej.: carótidas), venas (ej.: yugulares).

Examen del cuello.

Se debe examinar:

 forma y movimientos.
 ganglios linfáticos.
 glándula tiroides.
 pulsos carotídeos.
 pulso venoso yugular.

Los cuellos largos y delgados son más fáciles de examinar, a diferencia de los cuellos cortos y
gruesos. Normalmente, las personas deben ser capaces de mover el cuello en las cuatro
direcciones y efectuar movimientos de rotación. En presencia de una discopatía cervical o de
lesiones musculares, es frecuente que se produzca dolor y se limite el rango de movimientos.

Ganglios linfáticos. Respecto a los ganglios, se debe describir su forma, tamaño, número,
consistencia, ubicación, si son sensibles, si comprometen la piel, si se desplazan sobre los
planos profundos, etc. La descripción misma de ellos puede quedar en la sección del examen
físico general, o en el examen del cuello. No es necesario repetir lo mismo en las dos partes.

Glándula tiroides. Se ubica en la parte anterior y baja del cuello, por debajo del cartílago
cricoides. Conviene acordarse de que a nivel de la línea media anterior, desde arriba hacia
abajo, se palpa primero el cartílago tiroides, más abajo se palpa el cartílago cricoides y un poco
más abajo se palpa el istmo de la glándula tiroides. A ambos lados de esta estructura se palpan
los lóbulos laterales de la glándula, que en condiciones normales, pueden ser del tamaño de
una almendra grande. Si se le pide al paciente que trague saliva, ambos lóbulos laterales
ascienden, y esto ayuda para reconocerlos. Su superficie debe lisa o ligeramente irregular, y de
consistencia entre blanda y relativamente firme.

Al examinar la glándula tiroides se debe identificar el tamaño de los lóbulos laterales, su


superficie, su consistencia. En forma muy dirigida, se debe buscar si se palpan nódulos. La
presencia de nódulos preocupa por la posibilidad que alguno de ellos pueda corresponder a un
cáncer.

La glándula se pueden examinar de distintas formas, que incluso se complementan entre ellas:

 con el paciente en decúbito dorsal: se buscan, mediante la inspección y la palpación,


aumentos localizados de volumen en la región supraesternal y hacia ambos lados de la
tráquea.
 con el paciente sentado o de pié:

 -el examinador se pone por delante del paciente para efectuar la inspección y
la palpación. Con una mano se desplaza ligeramente la glándula hacia el lado
contrario y con la otra mano se palpa el lóbulo del lado que queda más
prominente.
 el examinados se ubica detrás del paciente y con sus dos manos,
especialmente los dedos índice y medio, palpa la glándula: desliza sus dedos
sobre la superficie, capta el tamaño y la consistencia, busca si existen nódulos,
etc.

Se llama bocio al aumento difuso de la glándula. En bocios muy grandes, como puede ocurrir, a
veces, en la enfermedad de Basedow, es posible auscultar sobre la glándula un soplo suave.

Arterias carótidas. A la inspección, especialmente en personas delgadas, se distingue el latido


de las arterias. Otra forma de examinarlas es mediante la palpación. En personas mayores se
debe efectuar con más delicadeza para evitar lesionar placas de ateroma y generar pequeñas
embolías de colesterol y plaquetas. También es conveniente auscultarlas buscando soplos. Si
estos se ubican inmediatamente por arriba de las clavículas, pueden corresponder a soplos
irradiados desde el corazón. Si se ubican en la parte más alta del cuello, donde la arteria
carótida común se bifurca, pueden deberse a una estrechez por placas ateromatosas que
generan flujos turbulentos.
Pulso venoso yugular. Para observar el pulso venoso, conviene que el paciente esté
semisentado, en un ángulo de 45º respecto al plano horizontal. En la vena se distinguen unas
leves oscilaciones relacionadas con el ciclo cardíaco (pulso venoso yugular). Para lograr una
mejor visión conviene que el cuello esté despejado y la cabeza girada hacia el lado opuesto.
Una luz tangencial ayuda a distinguir mejor las oscilaciones que ocurren en la vena. Es
frecuente que estas ondas sean difíciles de notar o sencillamente, no se vean.

Descripción pulso venoso yugular

la secuencia de las ondas del pulso venoso yugular son:

 la onda "a", que ocurre antes del sístole (dato mnemotécnico: contracción auricular).
 y la onda "v", que ocurre durante el sístole (dato mnemotécnico: llene venoso pasivo o
contracción ventricular).

Para diferenciar si una determinada onda que se ve sobre la vena yugular es antes o durante el
sístole, conviene estar palpando al mismo tiempo una arteria (ej: pulso radial). La onda "a"
antecede al pulso arterial y la "v" coincide con él. El descenso "x" sigue a la onda "a" y el
descenso "y" sigue a la onda "v".

En condiciones patológicas estas ondas presentan alteraciones, que pueden ser:

•onda "a" grande: cuadros de hipertensión pulmonar, estenosis de la válvula pulmonar,


estenosis de la válvula tricúspide (debido a la resistencia que encuentra la aurícula derecha
para vaciarse al ventrículo).

•onda "v" muy grande: en insuficiencia tricúspide (debido al reflujo de sangre durante el
sístole).

•ausencia de onda "a": en fibrilación auricular (la aurícula no se contrae al unísono).