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Preparación Para la Lluvia Tardía


Índice

1.- Mensaje de Cristo al Remanente ................................................................... 01


2.- Ahora se Necesita la Lluvia Temprana .......................................................... 06
3.- El Sentir de Cristo ................................................................................................ 09
4.- Enoc y Juan el Bautista ....................................................................................... 12
5.- La Lluvia Tardía ................................................................................................ 15
6.- Peligro al Frente ................................................................................................ 20
7.- Citas Adicionales para Meditación .................................................................... 21

“Si obedecéis diligentemente a mis mandamientos que os prescribo hoy, amando al Eterno vues-
tro Dios, y sirviéndolo con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, yo enviaré a vuestra tierra la
lluvia a su tiempo, la temprana y la tardía; y cosecharás tu trigo, tu vino y tu aceite”. Deut. 11:13-14.

“Sin embargo, este pueblo tiene corazón falso y rebelde. Se rebelaron y se fueron. Y no dijeron
en su corazón: 'Reverenciemos al Eterno, nuestro Dios, que da la lluvia temprana y tardía a su tiempo;
y nos conserva los tiempos establecidos de la siega'. Vuestras iniquidades desviaron estas cosas, y
vuestros pecados apartaron de vosotros el bien”. Jer. 5:23-25.

“Vosotros también, hijos de Sión, alegraos y gozaos en el Eterno vuestro Dios; porque os dio la
primera lluvia a tiempo, y os enviará lluvia temprana y tardía, como al principio”. Joel 2:23.

“Hermanos, tened paciencia hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el precioso
fruto de la tierra. Aguarda con paciencia hasta recibir la lluvia temprana y tardía. Tened también voso-
tros paciencia, afirmad vuestro corazón, porque la venida del Señor se acerca. Hermanos, no os quejéis
unos de otros, para que no seáis condenados. Mirad que el Juez está a la puerta”. Santiago 5:7-9.

MENSAJE DE CRISTO AL REMANENTE


La Gran Necesidad de Laodicea.-

El gran conflicto entre Cristo y Satanás está cercano a su culminación; Satanás está reuniendo sus
fuerzas para el último acto del drama de la historia humana.
“¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros con gran
ira, sabiendo que tiene poco tiempo". Apoc. 12:12.
“Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor
buscando a quien devorar”. 1 Pedro 5:8.
La mensajera del Señor presenta una advertencia similar a los miembros de la iglesia remanente:
“Nos esperan tiempos peligrosos. Todo aquel que tiene conocimiento de la verdad deberá despertarse y
entregarse en cuerpo, alma y mente, bajo la disciplina de Dios. El enemigo nos persigue; debemos estar
bien despiertos y prevenidos contra él; debemos revestir la armadura completa de Dios; debemos seguir
las direcciones que nos han sido dadas por el espíritu de profecía. Debemos amar la verdad presente y
obedecerla. Esto nos preservará de aceptar graves errores. Dios nos ha hablado por su Palabra, por los
testimonios enviados a la iglesia y por los libros que han contribuido a explicar nuestro deber presente
y la posición que debiéramos ocupar actualmente. Debemos prestar atención a las advertencias que nos
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han sido dadas línea tras línea, precepto tras precepto; si las descuidamos, ¿de qué excusa nos valdre-
mos?”. 3JT:275.
“Os estoy presentando lo que me ha presentado el Señor ... Es lo que Dios me ha revelado en vi-
sión, los preciosos rayos de luz provenientes de su trono". 5T:67.
Nos Espera una Grave Crisis.-

En esta hora tenebrosa de la historia terrenal necesitamos ciertamente todo rayo de luz provenien-
te del trono de Dios. Sabemos que al mundo le espera una gran crisis; pero en 2JT:318, leemos que:
“una gran crisis aguarda al pueblo de Dios”.
“La crisis se está acercando gradual y furtivamente a nosotros ... Satanás ve que su tiempo es cor-
to. Ha puesto todos sus agentes a trabajar a fin de que los hombre sean engañados, seducidos, ocupados
y. hechizados hasta que haya terminado el tiempo de gracia, y se haya cerrado para siempre la puerta de
la misericordia”. DTG:590.
“Se está acercando una tempestad implacable en su furia. ¿Estamos preparados para hacerle fren-
te?”. 8T:315.
“Terribles pruebas y aflicciones aguardan al pueblo de Dios”. 9T:17.
“Todo discurso debe darse bajo el sentido de los terribles juicios que pronto han de caer sobre el
mundo... Dios ayude a su pueblo a despertarse, a andar y obrar como hombres y mujeres que están en el
umbral del mundo eterno”. 3JT:220.
Hace casi un siglo, en 1909, escribió la sierva del Señor: “Si cada soldado de Cristo hubiese
cumplido su deber ... el mundo habría oído el mensaje de amonestación. Mas la obra ha sufrido años de
atraso”. 3JT:297.
“Si el propósito de Dios de dar al mundo el mensaje de misericordia hubiese sido llevado a
cabo por su pueblo, Cristo habría venido ya a la tierra, y los Santos habrían recibido su bienvenida
en la ciudad de Dios”. (1900). 3JT:72.
Si algunos fueran tentados a decir: "Sí, pero la ley dominical aún no ha sido aprobada", ha-
rían bien en considerar la siguiente declaración:
“Revivan la fe y el poder de la iglesia primitiva, y el espíritu de persecución revivirá también
y el fuego de la persecución volverá a encenderse". CS:52.
Puesto que la venida de Jesús ha sido demorada durante tantos años, ¿no deberíamos dedicamos
ahora al estudio diligente y fervoroso del verdadero motivo de esta larga demora para que podamos
preparamos rápidamente para apresurar su venida?
“Si los hombres quisieran colaborar con las agentes divinos, muchísimas almas serían ganadas
para la verdad. Pero los que pretenden formar parte del pueblo de Dios se adormecieron sobre el trabajo
que les fue asignado”. 3JT:308.
“El Espíritu Santo espera canales mediante los cuales trabajar ... El Espíritu de Dios será derra-
mado sobre la iglesia precisamente cuando los vasos estén preparados para recibirlo". AFC:330.
“Vi que el residuo no estaba preparado para lo que viene sobre la tierra. Un estupor, como letargo,
parecía suspendido sobre el ánimo de la mayoría de aquellos que profesan creer que tenemos el último
mensaje ... Una gran obra tiene que ser hecha en favor del residuo ... Dijo el ángel: 'Os rodean legiones
de malos ángeles... Permitís que vuestra atención sea distraída con demasiada facilidad de la obra de
preparación ...' Dijo el ángel: ‘Los observadores del sábado habrán de morir al yo’”. PE:119-120.
De cualquier modo estamos sin excusa porque "los acontecimientos relacionados con el fin del
tiempo de gracia y la preparación para el tiempo de angustia han sido presentados con claridad”.
CS:652.
“Casi todos los que profesan creer la verdad presente no están preparados para comprender la
obra de preparación para este tiempo”. 1T:466.
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Cristo, el Testigo Fiel (Apoc. 1:5) ha enviado a la iglesia de Laodicea un mensaje que, si fuera
escuchado nos prepararía para la lluvia tardía.
El Mensaje a Laodicea.-

“Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el


principio de la creación de Dios, dice esto: Yo conozco tus obras, que ni eres ino ni caliente. ¡Ojalá
fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque tú
dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un
desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refi-
nado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza
de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo;
sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la
puerta, entraré a él, y cenará con él, y él conmigo. Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi
trono, así como y he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono”. Apoc. 3:14-21.
El mensaje a Laodicea es una descripción exacta de la condición espiritual de la iglesia remanen-
te durante los últimos días de la historia de este mundo, y es la exhortación final de Cristo al pueblo
remanente antes del fin del tiempo de gracia.
El estado tibio y miserable de Laodicea se debe a que el yo reina en el corazón y Cristo es dejado
del otro lado de la puerta.
El mensaje a Laodicea es "una denuncia sorprendente" (1JT:327) y, a pesar de todo, es un mensa-
je de amor. Es una exhortación amorosa de un Salvador amante. Si atendemos el consejo del Testigo
fiel y abrimos la puerta del corazón de modo que Cristo pueda entrar por medio de su representante, el
Espíritu Santo, recibiremos poder divino para vencer toda tentación y para disfrutar del gran privilegio
de sentamos con Cristo en su trono.
“Por el Espíritu es como Cristo mora en nosotros; y el Espíritu de Dios, recibido en el corazón
por la fe, es el principio de la vida eterna”. DTG:352.
Estudiemos con diligencia y oración las siguientes declaraciones de la pluma de la mensajera de
Dios referentes a este tema tan importante del cual depende nuestro destino eterno.
“El consejo del Testigo fiel no presenta a los tibios como si estuvieran en una situación irreme-
diable. Hay todavía una oportunidad para remediar su estado y el mensaje a Laodicea está pleno de es-
tímulo”. RH, 28-08-1894.
“La advertencia a la última iglesia también debe ser proclamada a todos los que pretenden ser
cristianos. El mensaje de Laodicea, como una aguda espada de dos filos, debe ir a todas las iglesias ...
¿Estamos haciendo todos los esfuerzos para que las iglesias puedan ser advertidas?”.
“¿Qué disposición tendrán éstos hacia el mensaje del Testigo fiel a los laodicenses? Aquí no pue-
de haber engaño. Este mensaje debe ser llevado a una iglesia tibia por los siervos de Dios. Debe desper-
tar a su pueblo de su seguridad y peligroso engaño en lo tocante a su verdadera condición delante de
Dios. Si este testimonio es recibido, moverá a la acción, y guiará a la humillación propia y a la confe-
sión de pecados”. 3T:259.

“El gran peligro del hombre consiste en engañarse a sí mismo”. MC:361.


“La única esperanza de los laodicenses consiste en tener una visión más clara de su situación delan-
te de Dios, un conocimiento de la naturaleza de su enfermedad. No son fríos ni calientes; ocupan una
posición neutral, y al mismo tiempo se lisonjean de que no les falta nada”. 1JT:477-478.
“¿Qué diré para despertar al pueblo remanente de Dios? Me fue mostrado que nos esperan escenas
espantosas; Satanás y sus ángeles oponen toda sus potestades al pueblo de Dios. Saben que si los hijos
de Dios duermen un poco más, los tienen seguros, porque su destrucción es cierta”. 1JT:91.
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¿Por qué el remanente no está preparado para presentar con gran poder el mensaje del tercer ángel
durante esta hora avanzada de la historia de este mundo? Las citas siguientes revelan la estrategia del
enemigo.
Engaños de Satanás.-

“Si ello le resulta posible, Satanás les impedirá que logren la preparación necesaria para estar
firmes en aquel día. Dispondrá las cosas de modo que el camino les esté obstruido; los aturdirá con bie-
nes terrenales, les hará llevar una carga pesada y abrumadora para que sus corazones se sientan recar-
gados con los cuidados de esta vida y que el día de la prueba los sorprenda como ladrón”. CS:683.
“Las potencias de Satanás se esfuerzan por distraer las mentes de las realidades eternas. El
enemigo ha dispuesto las cosas de manera que favorezcan sus planes. Negocios, deportes, modas; he
aquí las cosas que ocupan las mentes de hombres y mujeres”. 3JT:306.
“Debemos apartamos de miles de cosas que llaman nuestra atención. Hay asuntos que consumen
el tiempo y mueven a la investigación pero que acaban en nada. Los intereses más altos demandan la
marcada atención y la energía que tan frecuentemente se conceden a cosas comparativamente insignifi-
cantes ...
Necesitamos sentir nuestra responsabilidad de proporcionar a nuestras almas el alimento que nu-
trirá y estimulará la vida espiritual”. 3T:316.
“El hombre se inclina por naturaleza a seguir las sugestiones de Satanás, y no puede resistir con
éxito a un enemigo tan terrible, a menos que Cristo, el poderoso Conquistador, more en él, guíe sus de-
seos y le fortalezca . . . Satanás está preparando sus engaños, para que en su última campaña contra el
pueblo de Dios, éste no entienda que se trata de él” (2 Cor. 11:14). 1JT:117.
Este “vigilante enemigo ... les sigue a cada momento las pisadas”. CS:652.
“Los malos ángeles nos siguen en todo momento”. 1JT:101.
“A todos digo: Estad apercibidos porque, semejante a un ángel de luz, Satanás entra en cada
reunión de obreros cristianos y en cada iglesia, para tratar de atraer los miembros a su lado”. 3JT:272.
“No hay nada que Satanás tema tanto como a la posibilidad de que el pueblo de Dios despeje el
camino quitando todo obstáculo de modo que el Señor pueda derramar su Espíritu”. PVGM:149.
“Debe sostenerse una constante batalla contra el egoísmo y la corrupción del corazón humano. . .
Los que se olvidan de Dios, aunque sea sólo por una hora o un momento, se hallan en una senda peli-
grosa”. 5T:397.
“Cuando quiera que el cristiano deja de estar en guardia, este poderoso adversario efectúa un ata-
que repentino y violento”. 5T:394.
La tercera parte de los ángeles del cielo fueron engañados, Eva y Caín, su primogénito, fueron
engañados. Todo el mundo, menos ocho personas, fue engañado en tiempos del diluvio. Muchos de los
dirigentes religiosos del tiempo de Cristo fueron engañados, a pesar de que fueron testigos de algunos
de los mayores milagros realizados por el Hijo de Dios.
En los últimos días, cuando el poder de Satanás aumentará considerablemente (2SG:277), tratará
de engañar, si fuera posible, a los escogidos (Mat. 24:24).
“Debido al creciente poder de las tentaciones de Satanás, los tiempos en los cuales vivimos están
llenos de peligros para los hijos de Dios”. CPPE:244.
“No importa cuan elevada sea nuestra situación, necesitamos velar y orar continuamente. Diaria-
mente debemos ser controlados por el Espíritu de Dios, o si no seremos dominados por Satanás...
Los que no están totalmente consagrados a Dios pueden ser llevados a hacer la obra de Satanás, al
paso que se vanaglorian de estar al servicio de Cristo”. 5T:102-103.
“Satanás gobierna toda mente que no se halla en forma decidida bajo el control del Espíritu de
Dios”. TM:77.
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“Pocos creen de todo corazón y alma que tenemos un infierno que rehuir y un cielo que ganar".
DTG:590.
“Orad sin cesar”. 1 Tes. 5:17.
“La oración de fe continua y fervorosa nos proporcionará luz y poder para resistir los más fieros
asaltos de Satanás”. SC:8.
“Un celo intenso debe posesionarse ahora de nosotros”. 3JT:307.
Despertando al Pueblo de Dios.-

Meditemos en estos comentarios inspirados acerca del mensaje a los laodicenses.


“¿Escucharéis al Testigo fiel que nos aconseja procurar el oro probado en el fuego, la vestidura
blanca y el colirio? El oro es la fe y el amor; la vestidura blanca es la justicia de Cristo; el colirio es el
discernimiento espiritual que os habilitará para rehuir los ardides de Satanás, para notar el pecado y
aborrecerlo, para ver la verdad y obedecerla". Sin embargo, muchos no aprecian el hecho de que deben
tener la unción celestial. "La expresión 'vírgenes insensatas' representa el carácter de aquellos a cuyo
corazón no llegó la influencia genuina del Espíritu de Dios. La venida de Cristo no transforma en pru-
dentes a las vírgenes fatuas”. 2JT:75.
“La condición de la iglesia representada por las vírgenes insensatas recibe también el nombre de
estado laodicense”. RH, 19-08-1890.
“El mensaje de Laodicea se aplica a los hijos de Dios que profesan creer en la verdad presente,
La mayoría de ellos son tibios y sólo profesan la verdad. Tienen el nombre de cristianos, pero nada de
celo... No están dispuestos a morir al yo". 1JT:477.
“Me fue mostrado que el testimonio a los laodicenses se aplica al pueblo de Dios del tiempo pre-
sente... Está destinado a despertar al pueblo de Dios, a descubrirles sus apostasías, y a conducirlos a un
celoso arrepentimiento, para que puedan ser favorecidos con la presencia de Jesús y preparados para el
fuerte clamor del tercer ángel”. 1T:186.
Las citas anteriores hacen claro que dando atención al mensaje de Laodicea el pueblo de Dios es-
tará preparado para proclamar el mensaje del tercer ángel con gran poder durante la lluvia tardía. En
tanto que los laodicenses que no comprendan su pobreza espiritual y que no estén dispuestos a seguir el
consejo de Cristo, el Testigo fiel, serán sacudidos.
“Pregunté cuál era el significado del zaran'deo que yo había visto, y se me mostró que lo motivaría
el testimonio directo que exige el consejo que el Testigo fiel dio a la iglesia de Laodicea. Moverá este
consejo el corazón de quien lo reciba y le inducirá a exaltar el estandarte y a difundir la recta verdad.
Algunos no soportarán este testimonio directo, sino que se levantarán contra él, y esto es lo que causará
un zarandeo en el pueblo de Dios.
Vi que el testimonio del Testigo fiel había sido escuchado tan sólo a medias. El solemne testimonio
del cual depende el destino de la iglesia se tuvo en poca estima, cuando no se lo menospreció por com-
pleto. Ese testimonio ha de mover a profundo arrepentimiento. Todos los que lo reciban sinceramente
lo obedecerán y quedarán purificados”. PE:270.

Los que Escuchan el Mensaje.-

Si atendemos este mensaje final al remanente, no seremos sacudidos. Cuando sea promulgada la
ley dominical resistiremos la gran prueba, recibiremos la lluvia tardía y desempeñaremos una parte en
la poderosa proclamación del mensaje durante el fuerte clamor. El remanente fiel seguirá el consejo de
Cristo, el Testigo fiel. Crucificarán el yo, serán transformados por el Espíritu Santo, preparados para la
lluvia tardía y la traslación.
“Los que se colocan bajo la dirección de Dios, para ser conducido y guiados por él, discernirán el
significado de la cadena continua de acontecimientos que Dios ha dispuesto que ocurran. Inspirados por
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el Espíritu de Aquel que dio su vida por la vida del mundo, no permanecerán por más tiempo en la im-
potencia, fijándose en las cosas que no pueden hacer. Vistiendo la armadura celestial, saldrán a la bata-
lla, dispuestos a obrar osadamente en favor de Dios, sabiendo que su omnipotencia suplirá sus necesi-
dades”. 7T:14.
“Dios hará la obra si le damos los instrumentos”. 3JT:342.
"Sobre nosotros yace la pesada responsabilidad de advertir al mundo de su condenación inminen-
te. De todas direcciones, de lejos y de cerca, están llegando pedidos de auxilio. Dios invita a su iglesia a
levantarse y a revestirse de poder. Hay coronas inmortales para ganar; debe ser alcanzado el reino de
los cielos; debe ser iluminado el mundo que perece en la ignorancia”.
Cuando el mensaje del tercer ángel crezca hasta hacerse fuerte clamor, grande poder y gloria
acompañará su proclamación. Los semblantes del pueblo de Dios resplandecerán con la luz del cielo”.
7T:16-17.
¡Qué gloriosa oportunidad!'Estoy seguro de que, juntamente conmigo, tomarás la resolución de
prestar atención al mensaje de amor a los laodicenses, morirás diariamente al yo, permitirás que el
Espíritu Santo tome pleno dominio de tu vida a fin de que seas rápidamente preparado para la lluvia
tardía y puedas cumplir tu parte en dar el mensaje con vehemente poder durante el fuerte clamor.
AHORA SE NECESITA LA LLUVIA TEMPRANA
“Todo el universo contempla con interés indecible las escenas finales de la gran controversia en-
tre el bien y el mal. Los hijos de Dios se están acercando a las fronteras del mundo eterno”. PR:108.
Este mensaje comenzó a predicarse en el tiempo señalado por la profecía, y su proclamación lle-
gará a su fin. Dios terminará la obra. (Rom. 9:28) con nuestra ayuda, si así lo deseamos, o con la de
otros, si no queremos hacer nuestra parte.
El Espíritu Santo nos es dado para ser empleado en el servicio; no para nuestro beneficio o según
nuestra propia elección, sino para el servicio al cual Dios nos ha llamado. “No podemos emplear el Es-
píritu Santo. El Espíritu ha de emplearnos a nosotros. Por el Espíritu obra Dios en su pueblo ‘así el que-
rer como el hacer, por su buena voluntad'”. DTG:626.
El Poder Transformador del Espíritu Santo.-

Si no dejamos que el Espíritu Santo obre a su manera en nuestras vidas, entonces estaremos tra-
bajando con las energías de la carne y no con el poder del Espíritu. Y, ¿cuál será el resultado? He aquí
la respuesta de Dios:
“Sin el Espíritu y el poder de Dios será en vano que tratemos de presentar la verdad”. 5T:158.
Las últimas palabras pronunciadas por Jesús justamente antes de ascender al cielo, debieran reso-
nar constantemente en nuestros oídos: “Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre
vosotros; y me seréis testigos en Jerusalén, y en toda Judea, y en Samaria, y hasta lo último de la tie-
rra”. Hechos 1:8.
“Cristo, el gran Maestro, tuvo una infinita variedad de temas para elegir, pero del que más se
ocupó fue de la dádiva del Espíritu Santo. ¡Cuan grandes cosas predijo para la iglesia mediante ese
don! Sin embargo, ¿cuál tema es menos tratado que éste hoy?”. 1MS:183-184.
“El hombre necesita un poder exterior a sí mismo para restaurarle a la semejanza de Dios y habi-
litarle para hacer la obra de Dios; pero esto no hace que no sea esencial el agente humano. La humani-
dad hace suyo el poder divino, Cristo mora en el corazón por la fe; y mediante la cooperación con lo
divino el poder del hombre se hace eficiente para el bien.
El que llamó a los pescadores de Galilea está llamando todavía a los hombres a su servicio. Y es-
tá tan dispuesto a manifestar su poder por medio de nosotros como por los primeros discípulos”.
DTG:263-264.
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“Sólo podemos ser hechos idóneos para el cielo mediante la obra del Espíritu en el corazón, pues
debemos tener la justicia de Cristo como nuestro salvoconducto si hemos de tener acceso al Padre. A
fin de que .tengamos la justicia de Cristo, necesitamos ser transformados diariamente por la influencia
del Espíritu Santo para ser participantes de la naturaleza divina. La obra del Espíritu Santo es elevar los
gustos, santificar el corazón, ennoblecer a todo el hombre”. 1MS:439.
Mediante el engaño, Satanás tratará de impedir el derramamiento del Espíritu Santo. (Véase
CS:517).
Por muchos años hemos visto evidencias de este engaño. Puesto que la hora es tan avanzada, ¿no
debería haber también abundantes evidencias de la verdad? La más grande necesidad del mundo hoy es
la de manifestaciones del poder transformador del Espíritu Santo en la vida de quienes profesan presen-
tar a otros el ultimo mensaje de amonestación.
Por muchos años se viene sintiendo esta necesidad. He aquí algunas citas tomadas de una serie de
estudios sobre Evangelismo dadas en 1952 por William Ward Ayer a un gran grupo de estudiantes de
teología de la Universidad de Bob Jones y publicadas en un libro titulado Llama para el Altar:
“¡Necesitamos un profeta! Necesitamos un Elias... Por eso preguntamos: '¿Dónde está el Señor
Dios de Elías?'...
En esta hora solemnemente trágica, este tiempo crítico de la historia... la iglesia se muestra pasi-
va, esperando como el hombre impotente junto al pozo de Betesda...
La necesidad de las iglesias, por lo tanto, es el espíritu y poder de Elías. Deben someterse al Se-
ñor Dios de Elías hasta que el los llene con ese espíritu y poder...
No estoy exagerando si digo que la generalidad de las iglesias han fallado miserablemente al tra-
tar de dirigir la gente de nuestras comunidades hacia la verdad de Dios.
Los predicadores deberían hacer tronar el cometido: 'Y me seréis testigos'; hasta que la gente se
despierte de su profundo sueño y empiece a buscar a los perdidos'”.
Alguien ha dicho: "La iglesia está hoy bajo fuego, cuando debiera estar ardiendo en fuego". En
una carta personal con fecha de 01 de Noviembre de 1942, un vicepresidente de la Asociación General,
ya fallecido, escribió:
“Yo creo, hermano Wagner, que la única cosa que impide la terminación de la obra en estos días,
es la falta de una consagración más profunda, y una obra más intensa de la gracia en el corazón de los
miembros de nuestra iglesia por doquiera. Si nuestros obreros y miembros de iglesia fueran lo que de-
bieran ser, vendría el pleno derramamiento de la lluvia tardía y el mensaje se extendería por todas
partes como un fuego arrollador”.
La falta del poder de la lluvia tardía en esta hora tan avanzada debería humillar nuestros corazo-
nes e impelemos a seguir con fidelidad el consejo de Cristo a los laodicenses. Debiéramos preparar-
nos con premura para experimentar el "reavivamiento" y estar listos para hacer nuestra parte en la pre-
dicación del mensaje cuando éste sea proclamado con gran poder durante el "fuerte clamor".
Las siguientes citas del espíritu de profecía revelan por qué la lluvia tardía no ha venido todavía,
y qué debemos hacer a fin de prepararnos para dar el mensaje con gran poder:
“Se me mostró al pueblo de Dios esperando que ocurriera un cambio - que se apoderase de ellos
un poder compulsivo. Pero quedarán chasqueados, porque están en el error. Deben actuar, deben tomar
el trabajo en sus manos y clamar fervientemente a Dios por el verdadero conocimiento de sí mismos.
Las escenas que pasan delante de nosotros son de suficiente magnitud como para hacernos levantar y
presentar insistentemente la verdad al corazón de todos aquellos que quieran oímos”. 1T:261.
“Me fue mostrado que si los hijos de Dios no hacen esfuerzos de su parte, sino que aguardan a
que el refrigerio venga sobre ellos y elimine sus males y corrija sus errores; si confían en que esto los
limpiará de la inmundicia de la carne y del espíritu, y los hará idóneos para dedicarse al fuerte clamor
del tercer ángel, serán hallados faltos”. 1T:619.
“Muchos han dejado en gran medida de recibirla primera lluvia. No han obtenido todos los bene-
ficios que Dios ha provisto así para ellos. Esperan que la falta sea suplida por la lluvia tardía. Cuando
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sea otorgada la abundancia más rica de la gracia, se proponen abrir sus corazones para recibirla. Están
cometiendo un terrible error... Si no progresamos, si no nos colocamos en la actitud de recibir tanto la
lluvia temprana como la tardía, perderemos nuestras almas, y la responsabilidad descansará a nuestra
propia puerta”. TM:515,517.
La Indispensable Lluvia Temprana.-

El Espíritu Santo en la lluvia temprana nos purifica y nos transforma hasta que ganamos la victo-
ria en cada punto de nuestra vida. Esta es la preparación que debemos hacer antes de que estemos listos
para recibir la lluvia tardía.
“Hoy habéis de entregaros a Dios para que seáis vaciados del yo... Hoy habéis de tener purificado
vuestro vaso para que esté listo... para los chaparrones de la lluvia tardía, pues vendrá la lluvia tardía y
la bendición de Dios llenará cada alma que esté purificada de toda contaminación... Idóneos para el
tiempo de refrigerio... Idóneos para el bautismo del Espíritu Santo”. 1MS:223.
“Nos toca a nosotros remediar los defectos de nuestro carácter, limpiar el templo del alma de toda
contaminación. Entonces la lluvia tardía caerá sobre nosotros como cayó la lluvia temprana sobre los
discípulos en el día de Pentecostés”. 2JT:69.
“Los que resisten en cada punto, que soportan cada prueba y vencen, a cualquier precio que sea,
han escuchado el consejo del Testigo fiel, y recibirán la lluvia tardía, y estarán listos para la traslación”.
1JT:66.
“Vi que muchos descuidaban la preparación necesaria, esperando que el tiempo del 'refrigerio' y
la 'lluvia tardía' los preparasen para sostenerse en el día del Señor y vivir en su presencia. ¡Oh! ¡y a
cuántos vi sin amparo en el tiempo de angustia! Habían descuidado la preparación necesaria, y por lo
tanto no podían recibir el refrigerio indispensable para sobrevivir a la vista de un Dios santo... Vi que
nadie podrá participar del 'refrigerio' a menos que haya vencido todas las tentaciones y triunfado del
orgullos, el egoísmo, el amor al mundo y sobre toda palabra y obras malas”. PE:71.
“Se me mostró que el testimonio a los laodicenses se aplica al pueblo de Dios en el tiempo pre-
sente... Ha sido destinado para despertar al pueblo de Dios, descubrirles sus apostasías y guiarlos hacia
un arrepentimiento verdadero, a fin de que puedan ser favorecidos con la presencia de Jesús y estar lis-
tos cuando llegue el tiempo del fuerte clamor del tercer ángel”. 1T:186.
“Podemos estar seguros de que cuando el Espíritu Santo sea derramado, los que no reciban y
aprecien la lluvia temprana no verán ni entenderán el valor de la lluvia tardía”. TM:405.
“Pero no debe haber descuido de la gracia representada por la primera lluvia. Sólo aquellos que
están viviendo a la altura de la luz que tienen, recibirán mayor luz. A menos que estemos avanzando
diariamente en la ejemplificación de las virtudes cristianas activas, no reconoceremos las manifestacio-
nes del Espíritu Santo en la lluvia tardía. Podrá estar derramándose en los corazones en tomo de noso-
tros, pero no la discerniremos ni la recibiremos”. TM:516.
Aquellos que no mueren al yo cada día y dejan que él Espíritu Santo purifique y transforme sus
vidas, no reconocerán o entenderán las manifestaciones del Espíritu Santo en la lluvia tardía. Serán sa-
cudidos y eliminados y sus lugares serán ocupados por otros que sostendrán la verdad y se unirán con
el pueblo de Dios que guarda los mandamientos.
“Los que carecen del Espíritu Santo no pueden ser atalayas fieles sobre las murallas de Sión, por-
que están ciegos y no ven la obra que debe hacerse, y no hacen sonar la trompeta con nitidez.
El bautismo del Espíritu Santo, tal como en el día de Pentecostés, conducirá a un reavivamiento
de la religión verdadera y a la realización de muchas obras maravillosas. Seres celestiales vendrán en-
tre nosotros, y los hombres hablarán según sean impulsados por el Espíritu Santo de Dios. Pero si el
Señor obrase sobre los hombres como lo hizo en el día de Pentecostés y después de ese día, muchos
que ahora pretenden creer en la verdad conocerían tan poco de la forma como obra el Espíritu Santo,
que exclamarían. '¡Cuidado con el fanatismo!' De los que estén henchidos por el Espíritu Santo dirían:
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"Estos hombres están llenos de mosto". Porque habrá quienes formularán objeciones y críticas cuando
el Espíritu de Dios se posesione de los seres humanos, debido a que sus propios corazones no han sido
conmovidos sino que se encuentran fríos e insensibles”. 2MS:65.
“El número de esta hueste había disminuido. En el zarandeo, algunos fueron dejados al lado del
camino. Los descuidados e indiferentes que no se unieron con quienes apreciaban la victoria y la salva-
ción lo bastante para perseverar en anhelarlas orando angustiosamente por ellas, no las obtuvieron, y
quedaron rezagados en las tinieblas, y sus sitios fueron ocupados en seguida por otros, que se unían a
las filas de quienes habían aceptado la verdad”. PE:271.
Preparándonos Ahora para la Lluvia Tardía.-

“Ahora es cuando debemos lavar el manto de nuestro carácter y emblanquecerlo en la sangre del
Cordero. Ahora es cuando debemos vencer el orgullo, la pasión y la pereza espiritual. Ahora es cuando
debemos despertamos y hacer un esfuerzo resuelto para lograr simetría de carácter. 'Si oyereis hoy su
voz, no endurezcáis vuestros corazones' (Heb. 3:7-8,15). Estamos en una situación muy penosa, aguar-
dando y velando por la aparición de nuestro Señor. El mundo está en tinieblas. 'Mas vosotros, herma-
nos —dice Pablo— no estáis en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja como ladrón' (1 Tes. 5:4).
¿Qué estáis haciendo, hermanos, en la gran obra de preparación? Los que se unen con el mundo reciben
su molde y se preparan para la marca de la bestia. Los que desconfían de sí mismos, se humillan delan-
te de Dios y purifican sus almas obedeciendo a la verdad, son los que reciben el molde celestial y se
preparan para tener el sello de Dios en sus frentes. Cuando se promulgue el decreto y se estampe el se-
llo, su carácter permanecerá puro y sin mancha para la eternidad.
La hora está muy avanzada. No debemos demorar. Israel pasó cuarenta años errando en el desier-
to, cuando podría haber llegado a la tierra prometida en dos semanas. Cuando el pueblo de Dios esté
preparado para la lluvia tardía, la obra de Dios será terminada en un tiempo muy corto”. 2JT:70-71.
“No estamos seguros un solo momento a menos que seamos guiados y controlados por el Espíritu
Santo”. NEV:187.
“No hay en nuestra naturaleza impulso alguno ni facultad mental o tendencia del corazón, que no
necesite estar en todo momento bajo el dominio del Espíritu de Dios”. PP:446.
“Necesitamos el soplo de la vida divina dentro de nosotros... Torrentes de poder espiritual serán
derramados sobre los que estén preparados para recibirlo”. 3T:46.
“Debemos orar tan fervientemente por el descenso del Espíritu Santo, como los discípulos oraron
en el día del Pentecostés”. 5T:158.
Nuestra mayor necesidad es un diario ungimiento del Espíritu Santo que nos prepare para recibir
la lluvia tardía.

EL SENTIR DE CRISTO
“Haya, pues en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. (Fil. 2:5).
La traducción de Phillips dice: “Sea Cristo mismo vuestro ejemplo en lo que debería ser vuestra
actitud”.
“Cristo es nuestro modelo, el perfecto y santo ejemplo que nos ha sido dado". AFC:265.
“El mundo necesita hoy lo que necesitaba mil novecientos años atrás, esto es, una revelación de
Cristo”. MC:102.
“Ser cristiano no significa meramente llevar el nombre de Cristo, sino tener el mismo sentir de
Cristo, sometemos a la voluntad de Dios en todas las cosas”. AFC:174.
El Dr. Elton Trueblood, un educador notable, dijo: “A fin de promover el crecimiento de la ver-
dadera iglesia, buscamos la compañía de almas bondadosas que tengan el mismo sentir de Cristo”.
Las siguientes declaraciones revelan cuánto dependía Cristo de su Padre. El es nuestro ejemplo.
Pág. 10

“Así también Cristo en su humanidad dependía del poder divino. 'No puedo yo de mí mismo ha-
cer nada' (Juan 5:30), declaró". DTG:629.
“Cuando Jesús fue despertado para hacer frente a la tempestad, se hallaba en perfecta paz. No ha-
bía en su palabras ni en su mirada el menor vestigio de temor, porque no había temor en su corazón.
Pero él no confiaba en la posesión de la omnipotencia. No era en calidad de 'dueño de la tierra, del mar
y del cielo' como descansaba en paz. Había depuesto ese poder, y aseveraba: 'No puedo yo de mí mis-
mo hacer nada' (Juan 5: 30). Jesús confiaba en el poder del Padre; descansaba en la fe, en el amor y
cuidado de Dios, y el poder de aquella palabra que calmó la tempestad era el poder de Dios”.
DTG:302-303.
Jesús dijo cierta vez: “Mas el Padre que está en mí, él hace las obras”. Juan 14:10.
Y nos dice: “Porque sin mí nada podéis hacer” Juan 15:5.
“Todas nuestras buenas obras dependen de un poder que está fuera de nosotros mismos".
PVGM:160.
Mientras permanecemos en el estado laodicense no nos damos cuenta de nuestra necesidad. Pen-
samos que no tenemos "necesidad de ninguna cosa". Pero "el mayor peligro del hombre consiste en
engañarse a sí mismo". MC:361.
Porque el que estima de sí que es algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña". Gal. 6:3.
“Cuando los hombre se dan cuenta de su propia insignificancia, están preparados para ser vesti-
dos con el ropaje de la justicia de Cristo”. CJN:361.
“Pero el Hijo de Dios se había entregado a la voluntad del Padre y dependía de su poder. Tan
completamente había anonadado Cristo al yo que no hacía planes por sí mismo. Aceptaba los planes de
Dios para él, y día tras día el Padre se los revelaba. De tal manera debemos depender de Dios que nues-
tra vida sea el simple desarrollo de su voluntad”. DTG:178-179.
“Tan plenamente estaba Jesús entregado a la voluntad de Dios que sólo el Padre aparecía en su
vida”. DTG:354.
“La vida de Cristo ha demostrado lo que la humanidad puede hacer al participar de la naturaleza
divina. Todo lo que Cristo recibió de Dios nosotros también lo podemos recibir”. PVGM:149.
“Hombres y mujeres pueden vivir la vida que Cristo vivió en este mundo si se revisten de su po-
der y siguen sus instrucciones. Pueden recibir, en su lucha con Satanás, todos los socorros que Cristo
mismo recibió. Pueden llegar a ser más que vencedores, por Aquel que los amó y se dio a sí mismo por
ellos”. 3JT:291.
“La entrega del yo es la sustancia de las enseñanzas de Cristo". DTG:481.
“Jesús no reveló cualidades ni ejerció facultades que los hombres no pudieran tener por la fe en
él". DTG:619.
“Siempre que los hombres escojan su propia senda se ponen contra Dios. No tendrán lugar en el
reino de los cielos, porque están en oposición a los mismos principios del cielo”. DMJ:48.
Jesús dijo: "Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, mas la voluntad del que
me envió" Juan 6:38. Y también dijo: "Porque yo, lo que a él agrada, hago siempre" Juan 8:29.
El apóstol Pablo siguió el ejemplo de Cristo. He aquí su testimonio personal: "Con Cristo estoy
juntamente crucificado, y vivo, no ya yo, mas vive Cristo en mí" Gal. 2:20. Y nos da el siguiente con-
sejo: "Si pues coméis, o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo a gloria de Dios" 1 Cor. 10:31.
Dios trata de controlar el cuerpo por medio de la mente. Satanás •trata de controlar la mente con-
trolando primero el cuerpo. "El cuerpo debiera ser el siervo de la mente, y no la mente el siervo del
cuerpo" 1T:487. "Todos debiéramos guardar nuestros sentidos, para que Satanás no pueda tener la vic-
toria sobre nosotros; porque éstas son las avenidas del alma" 3T:507. "Los sentidos de muchos están
embotados por la complacencia del apetito y por la familiaridad con el pecado" 1JT:404.
“Nuestro Redentor resistió el poder de Satanás en su gran insinuación a pecar: (la complacencia
del apetito) la cual pone en peligro el alna del hombre. Si éste pudiera sobreponerse a esa tentación,
podría vencer en cualquier otro punto". SC:11-12.
Pág. 11

Cristo Recibía un Bautismo Diario del Espíritu Santo.-

“Cristo estuvo continuamente recibiendo del Padre todo aquello que debía ser dado a nosotros. . .
El vivió, se preocupó y oró no por sí mismo, sino por los demás. Después de pasar horas con su Padre,
descendía cada mañana trayendo la luz del cielo a los hombres. Cada día recibía un nuevo bautismo del
Espíritu Santo”. PVGM:139.
“La humanidad de Cristo estaba unida con la divinidad. Fue hecho idóneo para el conflicto me-
diante la permanencia del Espíritu Santo en él. Y él vino para hacemos participantes de la naturaleza
divina”. DTG:98-99.
Si Jesús, el Hijo de Dios, necesitaba un nuevo bautismo del Espíritu Santo cada día, ¿cuánto más
no lo necesitaremos nosotros? Siendo que Cristo es nuestro ejemplo en todas las cosas (CC:93) debe-
mos experimentar diariamente la presencia interior del Espíritu Santo a fin de estar preparados para el
conflicto.
“A Jesús, quien se entregó por entero para la salvación de la humanidad perdida, se le dio sin me-
dida el Espíritu Santo. Así se le dará también a cada seguidor de Cristo siempre que el corazón sea en-
tregado a él para morada suya”. DMJ:25.
“Debemos mirar a Cristo, debemos resistir como él resistió, orar como él oró, agonizar como él
agonizó, si deseamos vencer como él venció”. AFC:34.
“El Espíritu Santo debe ser impartido constantemente al hombre; quien de otra manera no tendrá
disposición para luchar contra el poder de las tinieblas”. AFC:16.
¿Qué Hará el Espíritu Santo por Nosotros?

“Para el pecado, dondequiera que se encuentre, 'nuestro Dios es fuego consumidor' (Heb. 12:29).
En todos los que se sometan a su poder, el Espíritu de Dios consumirá el pecado. Pero si los hombres se
aferran al pecado, llegan a identificarse con él. Entonces la gloria de Dios, que destruye el pecado, debe
destruirlos a ellos también”. DTG:82-83.
“Cuando el Espíritu de Dios se posesiona del corazón, transforma la vida. Los pensamientos pe-
caminosos son puestos a un lado, las malas acciones son abandonadas; el amor, la humildad y la paz
reemplazan la ira, la envidia y las contenciones. La alegría reemplaza a la tristeza, y el rostro refleja la
luz del cielo. Nadie ve la mano que alza la carga, ni contempla la luz que desciende de los atrios celes-
tiales. La bendición viene cuando por la fe el alma se entrega a Dios. Entonces ese poder que ningún
ojo humano puede ver, crea un nuevo ser a la imagen de Dios”. DTG:144.
“Sólo podemos ser hechos idóneos para el cielo mediante la obra del Espíritu Santo en el cora-
zón... Necesitamos ser transformados diariamente por la influencia del Espíritu”. 1MS:439.
“El Espíritu amolda las almas renovadas al modelo que es Cristo Jesús”. RH, Agosto de 1896.
“Nuestra única seguridad para no caer en el pecado consiste en mantenemos a nosotros mismos
bajo la influencia modeladora del Espíritu Santo”. CSS:594.
“Si los hombres están dispuestos a ser amoldados, se efectuará la santificación de todo el ser. El
Espíritu tomará las cosas de Dios y las imprimirá en el alma”. HAp:43.
“Así como la cera recibe la impresión del sello, así el alma ha de recibir la impresión del Espíritu
de Dios y ha de retener la imagen de Cristo”. 1 MS:395.
El Amor de Dios.-

“El amor de Dios está derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos es dado".
PVGM:379. "La morada del Espíritu en nuestro corazón se revelará por la manifestación del amor ce-
lestial”. Rom. 5:5.
Pág. 12

¿Cuál es la medida del amor de Cristo? Mientras estaba clavado en la cruz oró por sus verdugos:
"Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen". ¡Oh, qué amor! ¡Qué maravilloso amor! Permita-
mos que haya en nosotros ese mismo sentir que hubo también en Cristo Jesús. Cuando amamos como
Cristo amó, el Espíritu Santo nos usará para suplir la mayor necesidad del mundo.
“No hay nada que el mundo necesite tanto como la manifestación del amor del Salvador mediante
la humanidad”. PVGM:397.
“Implantando en el corazón los principios de su Palabra, el Espíritu Santo desarrolla en los hom-
bres los atributos de Dios. La luz de su gloria - su carácter - ha de brillar en sus seguidores”.
PVGM:393.
“Los últimos rayos de luz misericordiosa, el último mensaje de clemencia que ha de darse al
mundo, es una revelación de su carácter de amor. Los hijos de Dios han de manifestar su gloria”.
PVGM:394-395.
“La iglesia es la depositaría del tesoro de las riquezas de la gracia de Cristo, y por medio de ella
finalmente se hará manifiesta la revelación postrera y plena del amor de Dios al mundo que ha de ser
iluminado con su gloria”. TM:47.
¡Qué responsabilidad! ¡Qué desafío! ¡Qué privilegio! Mediante el supremo poder del Espíritu
Santo revelaremos el amor de Dios y declararemos su gloria.
La única manera de realizar este cometido es muriendo diariamente a nosotros mismos y experi-
mentando diariamente un bautismo del Espíritu Santo. Cuando nos sometamos completamente a su
poder, el Espíritu Santo consumirá el pecado que haya en nosotros, nos purificará, retinará y transfor-
mará hasta que nuestro semblante refleje la luz del cielo. El Espíritu Santo creará un nuevo ser a la
imagen de Dios. El amor de Dios será revelado. Entonces estaremos preparados para el derramamiento
de la lluvia tardía y para el fuerte clamor.
“Después del descenso del Espíritu Santo, los discípulos estaban tan llenos de amor hacia Cristo y
hacia aquellos por quienes él murió, que los corazones se conmovían por las palabras que hablaban y
las oraciones que ofrecían. Hablaban con el poder del Espíritu; y bajo la influencia de ese poder miles
se convirtieron”. HAp:19.
“Sin el amor hacia los hermanos, sin humildad ante Dios ellos no son nada... "Tan sólo cuando el
egoísmo está muerto, cuando la lucha por la supremacía está desterrada, cuando la gratitud llena el co-
razón y el amor hace fragante la vida, tan sólo entonces Cristo mora en el alma, y nosotros somos reco-
nocidos como obreros juntamente con Dios”. PVGM:383-384.
“El amor de Cristo, el amor de nuestros hermanos, testificará ante el mundo que hemos estado
con Jesús y aprendido de él. Entonces el mensaje del tercer ángel crecerá hasta convertirse en un fuerte
clamor, y toda la tierra será iluminada con la gloria de Señor”. 4T:401.
“Cada obrero debiera elevar su petición a Dios por el bautismo diario del Espíritu”. HAp:41.
“Mis hermanos y hermanas, orad por el Espíritu Santo". ¿No seguiremos el ejemplo de Jesús
cumpliendo todas las condiciones para recibir diariamente un bautismo del Espíritu Santo? "Haya pues
en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús”. 3JT:213.

ENOC Y JUAN EL BAUTISTA


Conociendo a Dios.-

“Se está apoderando del mundo un afán nunca visto. En las diversiones, en la acumulación de di-
nero, en la lucha por el poder, hasta en la lucha por la existencia, hay una fuerza terrible que embarga el
cuerpo, la mente y el alma. En medio de esta precipitación enloquecedora, habla Dios". Ed:254.
¿Cual es este mensaje vital que Dios desea comunicar al hombre? Escuchad su voz en Jer. 9:23-
24: "Así dijo Jehová: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el ri-
Pág. 13

co se alabe en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocer-
me”.
Jesús nos habla diciendo: "Esta empero es la vida eterna, que te conozcan el solo Dios verdadero,
y a Jesucristo, al cual has enviado”. Juan 17:3.
“El conocimiento de Dios y de Jesucristo... es la llave que abre los pórticos de la ciudad celes-
tial”. MC:363.
“Cuando conozcamos a Dios como es nuestro privilegio conocerle, nuestra vida será una vida de
continua obediencia”. DTG:621.
“El conocimiento experimental de Dios y de Cristo Jesús, a quien él ha enviado, transforma al
hombre a la imagen de Dios”. PVGM:98.
“El conocimiento de Dios que transforma el carácter es nuestra mayor necesidad. Si cumplimos
su propósito, tendremos en nuestras vidas una revelación de Dios que corresponderá a la enseñanza de
su Palabra.
La experiencia de Enoc y de Juan el Bautista representa lo que debería ser nuestra experiencia.
Más de lo que lo hacemos, necesitamos estudiar la vida de estos hombres: aquel que fue trasladado al
cielo sin ver la muerte, y aquel que, antes del primer advenimiento de Cristo, fue llamado a preparar el
camino del Señor, a enderezar sus veredas”. 8T:329.

Enoc.-

“Caminó, pues, Enoc con Dios y desapareció, porque le llevó Dios". Gén. 5:24.
“Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver muerte, y no fue hallado... Y antes que fuese trasladado
tuvo testimonio de haber agradado a Dios”. Heb. 11:5.
“El infinito, insondable amor de Dios manifestado mediante Cristo, llegó a constituir el tema de
sus meditaciones día y noche. Con todo el fervor de su alma trató de revelar ese amor al pueblo en me-
dio del cual vivió”. 8T:329.
Por medio del fiel Enoc Dios reveló su amor al mundo antes de destruirlo con agua. La manifes-
tación del amor de Dios es la mayor necesidad del mundo actual.
“El andar de Enoc con Dios no era en arrobamiento o en visión, sino en el cumplimiento de los
deberes de su vida diaria. No se aisló de la gente convirtiéndose en ermitaño, pues tenia una obra que
hacer para Dios en el mundo”. PP:72.
“El poder de Dios que obró en su siervo fue percibido por aquellos que oyeron... El corazón de
Enoc reposaba sobre los tesoros eternos... Aunque todavía vivía en la tierra, por fe moraba en las man-
siones de luz”. 8T:330.
“Su corazón estaba en armonía con la voluntad de Dios... Enoc poseía una mente poderosa, bien
cultivada, y profundos conocimientos. Dios le había honrado con revelaciones especiales; sin embargo
por el hecho de que estaba en continua comunión con el cielo, y reconocía constantemente la grandeza
y perfección divinas, fue uno de los hombres más humildes. Cuanto más íntima era su unión con Dios,
tanto más profundo era el sentido de su propia debilidad e imperfección”. PP:72.
Una comunión constante con Dios proporcionó a Enoc grandes porciones del poder divino, y lle-
nó su alma de humildad. L. D. Moody dijo: "El principio de la grandeza es llegar a ser pequeño, el cre-
cimiento de la grandeza es ser cada vez menor y la perfección de la grandeza es llegar a ser nada". Ele-
na de White escribió: "La única grandeza es la grandeza de la humildad”. DTG:605.
“Así esperaba ante el Señor, buscando un conocimiento más claro de su voluntad a fin de cum-
plirla. Para él la oración era el aliento del alma. Vivía en la misma atmósfera del cielo”. PP:73.
“Manteniéndose así en comunión con Dios, Enoc llegó a reflejar más y más la imagen divina.
Tenía el rostro radiante de una santa luz, semejante a la que resplandece del rostro de Jesús. Cuando re-
gresaba de estar en comunión con Dios, hasta los impíos miraban con reverencia ese sello del cielo en
su semblante”. PP:74-75.
Pág. 14

“La experiencia de Enoc... representa lo que debería ser nuestra experiencia" (8T:329). Si crucifi-
camos nuestro yo diariamente, si nos rendimos sin reservas al servicio de Dios, si oramos constante-
mente por la unción diaria del Espíritu Santo, nuestros rostros brillarán con una santa luz y los demás
podrán ver el sello del cielo en nuestro semblante.
Un programa de vida como éste nos ayudará a satisfacer nuestra gran necesidad, y el Espíritu
Santo nos empleará como instrumentos para satisfacer la gran necesidad del mundo. Entonces la obra
de Dios será terminada en un tiempo muy corto.
¿No diremos todos unánimemente: "Por la gracia de Dios y el poder del Espíritu Santo, la expe-
riencia de Enoc representará la nuestra, hasta que el oriente resplandezca con la venida del Hijo del
Hombre?"
“El piadoso carácter de este profeta representa el estado de santidad que deben alcanzar todos los
que serán 'comprados de entre los de la tierra'. . . Pero, así como Enoc, el pueblo de Dios buscará la pu-
reza de corazón y la conformidad con la voluntad de su Señor, hasta que refleje la imagen de Cristo.
Tal como lo hizo Enoc, anunciarán al mundo la segunda venida del Señor... Así como Enoc fue trasla-
dado al cielo antes de la destrucción del mundo por el diluvio, así también los justos vivos serán tras-
puestos de la tierra antes de la destrucción por el fuego”. PP:77.
“Durante trescientos años Enoc buscó la pureza del alma, para estar en armonía con el cielo. Por
tres siglos anduvo con Dios. Día tras día anheló una unión más íntima; esa comunión se hizo más y más
estrecha, hasta que Dios lo llevó consigo. Había llegado al umbral del mundo eterno, a un paso de la
tierra de los bienaventurados; se le abrieron los portales, y continuando su andar con Dios tanto tiempo
proseguido en la tierra, entró por las puertas de la santa ciudad. Fue el primero de los hombre que llegó
allí”. PP:75.
“Por la fe Enoc fue traspuesto para no ver la muerte, y no fue hallado porque lo traspuso Dios. Y
antes que fuese traspuesto, tuvo testimonio de haber agradado a Dios”. Heb. 11:5.
“A tal comunión Dios nos invita hoy. Un carácter santificado como el de Enoc será el que debe-
rán tener los que serán traspuestos de entre los hombres cuando el Señor venga por segunda vez”.
“La gran necesidad de hoy es la de hombres que sean bautizados por el Espíritu Santo de Dios,
hombres que anden con Dios como anduvo Enoc”. 5T:555.
“Si alguna vez un pueblo tuvo necesidad de andar delante de Dios como lo hizo Enoc, el pueblo
adventista del séptimo día la tiene ahora”. 7T:155.
Juan el Bautista.-

“La experiencia de Enoc y la de Juan del Bautista representan lo que debiera ser nuestra expe-
riencia”. 8T:329.
“El (Juan) era antorcha que ardía y alumbraba”. Juan 5:35.
“Dios había llamado al hijo de Zacarías a una gran obra”. DTG:75.
“Un mensajero tal debía ser santo. Debía ser templo del Espíritu de Dios”. DTG:75.
“A fin de poder predicar un mensaje como el de Juan el Bautista, debemos tener una experiencia
espiritual como la suya. Debemos contemplar a Dios y, mientras lo contemplamos, perder de vista al
yo”. 8T:333.
“En su vida en el desierto, Juan el Bautista fue instruido por Dios. Estudió las revelaciones de
Dios en la naturaleza. Bajo la dirección del Espíritu divino escudriñó los escritos de los profetas. De día
y de noche Cristo era el tema de su estudio y de su meditación, hasta que su mente, su corazón y su es-
píritu se llenaron de la gloriosa visión”. 7T:331.
“Miraba al Rey en su hermosura, y se olvidaba de sí mismo. Contemplaba la majestad de la san-
tidad, y se sentía deficiente e indigno. Estaba listo para salir como el mensajero del cielo, sin temor de
lo humano, porque había mirado lo divino. Podía estar en pie sin temor en presencia de los monarcas
terrenales, porque se había postrado delante del Rey de reyes”. DTG:78.
Pág. 15

El Espíritu Santo Dado sin Medida.-

“Mirando por fe al Redentor, Juan adquirió la estatura de la abnegación personal. No buscó atraer
la atención de los hombres hacia sí mismo, sino elevar sus pensamientos hacia arriba, y aún más arriba,
hasta hacerlos reposar en el Cordero de Dios... Todos aquellos que son fieles a su llamado como men-
sajeros de Dios, no procurarán exaltarse a sí mismos. El amor propio debe ser absorbido por el amor a
Cristo... El corazón del profeta vacío del yo fue llenado con la luz de la Divinidad... Lo mismo debe su-
ceder con los seguidores de Cristo. Recibiremos la luz del cielo sólo cuando estemos dispuestos a ser
vaciados del yo. Sólo podemos discernir el carácter de Dios y aceptar a Cristo por fe, cuando consenti-
mos en poner en cautividad todo pensamiento a la obediencia de Cristo. A cuantos hagan esto se les da-
rá el Espíritu Santo sin medida”. 8T:333-334.
Esta es una promesa para cada uno de nosotros. Si cumplimos con las condiciones como lo hizo
Juan el Bautista, será suplida nuestra mayor necesidad. Entonces Dios nos usará como canales para su-
plir la mayor necesidad del mundo.
“Dios hará la obra si le damos los instrumentos". 3JT:342.
“Juan dio su mensaje sin argumentos preconcebidos ni teorías sutiles. Alarmante y austera, aun-
que llena de esperanza, se oyó su voz en el desierto: 'Arrepentios, que el reino de los cielos se ha acer-
cado' (Mat. 3: 2). Con un nuevo, extraño poder, conmovía a la gente. Toda la nación se conmovió. Mul-
titudes acudieron al desierto”. 8T:332.
Dios usó a un hombre en el desierto para conmover a una nación. Pronto, sí, muy pronto, usará a
un fiel remanente para mover y conmover al mundo entero. Si anhelamos ser contados en el pequeño
grupo de fieles, ahora es el tiempo de hacer una preparación rápida. La experiencia de Juan debería ser
la nuestra.
“Campesinos iletrados y pescadores de las cercanías; soldados romanos de los cuarteles de Here-
des; capitanes del ejército con sus espadas al cinto, listos para dominar cualquier señal de rebelión; ava-
ros cobradores de impuestos desde sus bancos; sacerdotes miembros del Sanedrín con sus fílacterias,
todos escuchaban hechizados; y todos, aun-el fariseo y el saduceo, los fríos e impasibles burladores, se
alejaban con su burla silenciada y heridos en el corazón por la convicción de sus pecados. Herodes oyó
el mensaje en su palacio, y el gobernante orgulloso y de corazón endurecido por sus pecados tembló
ante el llamado al arrepentimiento.
En esta época, justamente antes de la segunda venida de Cristo en las nubes de los cielos, se ha de
llevar a cabo una obra como la de Juan. Dios llama a hombres que han de preparar un pueblo, que se
mantenga firme en el gran día del Señor”. 8T:332.
“Sobre nosotros descansa la pesada responsabilidad de anunciar al mundo su próxima destruc-
ción. Dios insta a su iglesia a que se levante y se revista con poder”. 7T:16.
“Los obreros de Dios deben tener una profunda experiencia. Si se rinden plenamente a él, él obra-
rá poderosamente en su favor”. CE:166.
LA LLUVIA TARDÍA
La lluvia temprana es el poder transformador del Espíritu Santo, que colma diariamente el cora-
zón de los creyentes, dándoles la victoria sobre el pecado y cubriéndolos con la justicia de Cristo. La
lluvia tardía es poder para testificar. Prepara al fiel remanente de Dios para dar con poder constreñidor
el gran pregón del mensaje del tercer ángel. Entonces los ojos del mundo se fijarán en el pueblo que
guarda los mandamientos de Dios.
Entonces el pueblo de Dios revelará el amor de Dios, el carácter de Dios, la gloria de Dios. En-
tonces estará listo para poder subsistir sin mediador durante el período de las siete postreras plagas.
“No tengo ningún tiempo específico del cual hablar, cuando se efectuará el derramamiento del
Espíritu Santo, cuando descenderá del cielo el ángel poderoso y se unirá con el tercer ángel en la termi-
Pág. 16

nación de la obra en este mundo. Mi mensaje es que nuestra única seguridad radica en estar listos para
el refrigerio celestial, con nuestras lámparas despabiladas y encendidas”. 1MS:225.
Aunque la sierva de Dios no señala un tiempo específico para el derramamiento del Espíritu, dice
que "al comienzo del tiempo de angustia... descenderá la 'lluvia tardía' o refrigerio de la presencia del
Señor" (PE:85-86). Se refiere al corto tiempo de prueba que habrá antes de la caída de las plagas. Vi-
vimos cerca del tiempo cuando la humanidad se dividirá en dos grupos: aquellos que llevarán la marca
de la bestia y los que llevarán el nombre de Dios en sus frentes.
La Marca de la Bestia.-

"Cuando las iglesias principales de los Estados Unidos, uniéndose en puntos comunes de doctri-
na, influyan sobre el estado para que imponga los decretos y las instituciones de ellas, entonces la Amé-
rica protestante habrá formado una imagen de la jerarquía romana, y la inflicción de penas civiles con-
tra los disidentes vendrá por sí sola”. CS:498.
“Pero los cristianos de las generaciones pasadas observaron el domingo creyendo guardar así el
día de descanso bíblico; y ahora hay verdaderos cristianos en todas las iglesias, sin exceptuar la católica
romana, que creen honradamente que el domingo es el día de reposo divinamente instituido. Dios acep-
ta su sinceridad de propósito y su integridad. Pero cuando la observancia del domingo sea impuesta por
la ley, y el mundo sea ilustrado respecto a la obligación del verdadero día de descanso, entonces el que
transgrediere el mandamiento de Dios para obedecer un precepto que no tiene mayor autoridad que la
de Roma, honrará con ello al papado por encima de Dios: rendirá homenaje a Roma y al poder que im-
pone la institución establecida por Roma: adorará la bestia y su imagen. Cuando los hombres rechacen
entonces la institución que Dios declaró ser el signo de su autoridad, y honren en su lugar lo que Roma
escogió como signo de su supremacía, ellos aceptarán de hecho el signo de la sumisión a Roma, 'la
marca de la bestia'. Y sólo cuando la cuestión haya sido expuesta así a las claras ante los hombres, y
ellos hayan sido llamados a escoger entre los mandamientos de Dios y los mandamientos de los hom-
bres, será cuando los que perseveren en la transgresión recibirán 'la marca de la bestia'”. CS:502-503.
“Cuando el protestantismo extienda la mano a través del abismo para asir la mano del poder ro-
mano, cuando se incline por encima del abismo para darse la mano con el espiritismo, cuando, bajo la
influencia de esta triple unión, nuestro país repudie todo principio de su constitución como gobierno
protestante y republicano, y haga provisión para la propagación de las mentiras y seducciones papales,
entonces sabremos que ha llegado el tiempo en que se verá la asombrosa obra de Satanás, y que el fin
está cerca”. 2JT:151.
“La imposición de la observancia del domingo por parte de las iglesias protestantes es una impo-
sición de que se adore al papado, o sea la bestia”. CS:502.
Este evento marcará la caída de Babilonia. Será la esencia de la cuestión.
La única respuesta de Dios al culto de la bestia y de su imagen es la restauración de la imagen de
Dios en el alma y su manifestación en la vida del creyente.
El tiempo de prueba está aproximándose rápidamente. Debemos prepararnos ahora.
“La sustitución de las leyes de Dios por las de los hombres; la exaltación, por mera autoridad
humana, del domingo en lugar del sábado bíblico, es el último acto del drama”. 8T:141.
“El pueblo de los Estados Unidos ha sido un pueblo privilegiado, pero cuando se restrinja la li-
bertad religiosa, el protestantismo se rinda, y se dé apoyo al papado, la medida de su culpabilidad se
colmará y una apostasía nacional será registrada en los libros del cielo. El resultado de esta apostasía
será la ruina nacional”. RH, 02-05-1893.
“Cuando los Estados Unidos, el país de la libertad religiosa, se una con el papado para forzar la
conciencia y obligar a los hombres a honrar el falso día de reposo, los habitantes de todo país del globo
serán inducidos a seguir su ejemplo”. 2JT:373.
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“Las naciones extranjeras seguirán el ejemplo de los Estados Unidos. Aunque éstos estarán a la
cabeza, no obstante la misma crisis vendrá sobre nuestro pueblo en todas partes del mundo”. 6T:395.
“Habrá comunicaciones de espíritus que declararán que Dios los envió para convencer de su error
a los que rechazan el domingo y afirmarán que se debe obedecer a las leyes del país como a la ley de
Dios. Lamentarán la gran maldad existente en el mundo y apoyarán el testimonio de los ministros de la
religión en el sentido de que la degradación moral se debe a la profanación del domingo. Grande será la
indignación despertada contra todos los que se nieguen a aceptar sus aseveraciones”. CS:648.
“La iglesia apelará al brazo poderoso de la autoridad civil y en esta obra los papistas y los protes-
tantes irán unidos. Al paso que el movimiento en favor de la imposición del domingo se vuelva más
audaz y decidido, la ley será invocada contra los que observan los mandamientos; se los amenazará con
multas y encarcelamientos; a algunos se les ofrecerán puestos de influencia y otras ventajas para indu-
cirlos a que renuncien a su fe”. CS:665.
La Gran Prueba.-

“Cuando se invalide la ley de Dios, la iglesia será zarandeada por pruebas terribles, y una propor-
ción más elevada de la que ahora anticipamos, prestará atención a espíritus seductores y a doctrinas de
demonios”. 2MS:422.
“Hermanos míos, ¿comprendéis que vuestra propia salvación, como también el destino de otras
almas, depende de los preparativos que hagáis para la prueba que nos espera?”. 2JT:324. (Léase
DTG:79, primer párrafo, y 143, último párrafo, como también Rom. 8:14).
“El Señor me ha mostrado claramente que la imagen de la bestia se formará antes que termine el
tiempo de gracia, porque ésta será la gran prueba para el pueblo de Dios, por la cual se decidirá su des-
tino eterno”. 7CBA:976.
“Conforme vaya acercándose la tempestad, muchos que profesaron creer en el mensaje del tercer
ángel, pero que no fueron santificados por la obediencia a la verdad, abandonarán su fe, e irán a engro-
sar las filas de la oposición”. CS:666.
Este puede ser el tiempo cuando Satanás tratará de personificar a Cristo. (Léase CS:679,683).
“Se nos ha advertido que en los últimos días (Satanás) obrará con señales y maravillas mentiro-
sas. Y continuará esas maravillas hasta que termine el tiempo de gracia, a fin de poder señalarlas como
evidencias de que es un ángel de luz y no de las tinieblas”. 2MS:58.
“En este tiempo, el oro será separado de la escoria dentro de la iglesia. La verdadera santidad se
distinguirá claramente del oropel y de la apariencia de piedad. Muchas estrellas admiradas por
su resplandor quedarán sumidas en las tinieblas". 5T:81.
“Los que apostatan en tiempo de prueba llegarán para conseguir su propia seguridad, a dar falso
testimonio y a traicionar a sus hermanos. Cristo nos advirtió todo esto a fin de que no seamos sorpren-
didos por la conducta antinatural y cruel de los que rechazan la luz”. DTG:583.

La Lluvia Tardía y el Fuerte Clamor.-

“Antes que los juicios de Dios caigan finalmente sobre la tierra, habrá entre el pueblo del Señor
un avivamiento de la piedad primitiva, cual no se ha visto nunca desde los tiempos apostólicos. El Espí-
ritu y el poder de Dios serán derramados sobre sus hijos”. CS:517.
“Y al empezar el tiempo de angustia, fuimos henchidos del Espíritu Santo cuando salimos a pro-
clamar más plenamente el sábado...
El comienzo 'del tiempo de angustia' mencionado entonces no se refiere al tiempo cuando co-
menzarán a ser derramadas las plagas, sino a un corto período precisamente antes de que caigan, mien-
tras Cristo está en el santuario. En ese tiempo, cuando se esté terminando la obra de la salvación vendrá
aflicción sobre la tierra, y las naciones se airarán, aunque serán mantenidas en jaque para que no impi-
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dan la realización de la obra del tercer ángel. En ese tiempo, descenderá la 'lluvia tardía" o refrigerio de
la presencia del Señor para dar poder a la voz fuerte del tercer ángel, y preparar a los Santos para que
puedan subsistir durante el plazo cuando las siete postreras plagas serán derramadas”. PE:85-86.
“Cuando la tormenta de persecución caiga realmente sobre nosotros, las verdaderas ovejas oirán
la voz del verdadero Pastor. Se efectuarán esfuerzos abnegados para salvar a los perdidos, y muchos
que se han desviado del redil volverán para seguir al gran Pastor...
El amor de Cristo, el amor de nuestros hermanos, testificarán ante el mundo que hemos estado
con Jesús y que hemos aprendido de él. Entonces el mensaje del tercer ángel crecerá hasta llegar a ser
fuerte clamor, y toda la tierra será iluminada con la gloria del Señor”. 6T:401.
“Vi que sobre los fíeles reposaba una luz vivísima, y que se unían para proclamar sin temor el
mensaje del tercer ángel...
La gloria de Dios reposaba sobre los pacientes y expectantes santos, quienes valerosamente daban
la postrera y solemne amonestación, proclamando la caída de Babilonia y exhortando al pueblo de Dios
a que de ella saliese para escapar a su terrible condenación...
Los siervos de Dios, dotados con el poder del cielo, con sus semblantes iluminados y refulgentes
de santa consagración, salieron a proclamar el mensaje celestial. Muchas almas diseminadas entre las
congregaciones religiosas respondieron al llamamiento y salieron presurosas de las sentenciadas igle-
sias, como Lot salió presuroso de Sodoma antes de la destrucción de esa ciudad”. PE:277,279. (Léase
CS:670).
“Así también será proclamado el mensaje del tercer ángel. Cuando llegue el tiempo de hacerlo
con el mayor poder, el Señor obrará por conducto de humildes instrumentos, dirigiendo el espíritu de
los que se consagren a su servicio. Los obreros serán calificados más bien por la unción de su Espíri-
tu que por la educación en institutos de enseñanza. Habrá hombres de fe y de oración que se sentirán
impelidos a declarar con santo entusiasmo las palabras que Dios les inspire. Los pecados de Babilo-
nia serán denunciados. Los resultados funestos y espantosos de la imposición de las observancias de
la iglesia por la autoridad civil, las invasiones del espiritismo, los progresos secretos pero rápidos del
poder papal, todo será desenmascarado. Estas solemnes amonestaciones conmoverán al pueblo. Mi-
les y miles de personas que nunca habrán oído palabras semejantes, las escucharán”. CS:664.
“Tal es el poder con que Dios puede obrar cuando los hombres se entregan al control de su Es-
píritu”. 3JT:210.
¡Este es el tiempo cuando la obra de la iglesia será terminada en un incendio de gloria que ilu-
minará el mundo entero!
“La rapidez del relámpago representa la rapidez con que esta obra avanzará finalmente hacia su
terminación”. 2JT:353.
“Habrá una serie de acontecimientos que tendrán por objeto mostrar que Dios domina la situa-
ción”. 3JT:332.
“Porque palabra consumadora y abreviadora en justicia, porque palabra abreviada, hará el Señor
sobre la tierra”. Rom. 9:28.
“El mensaje de la justicia de Cristo ha de resonar de un extremo de la tierra hasta el otro para
preparar el camino del Señor. Esta es la gloria de Dios que termina la obra del tercer ángel”. 2JT:374.
“Para nosotros en esta postrera generación llegan aquellas palabras de Cristo, pronunciadas pri-
meramente por el profeta evangélico y que después resonaron en el Sermón del Monte: 'Levántate, res-
plandece; que ha venido tu lumbre, y la gloria de Jehová ha nacido sobre ti' (Isa. 60:1)... Si sobre vues-
tro espíritu nació la gloria del Señor, si visteis la hermosura del que es 'señalado entre diez mil' y 'todo
él codiciable'; si vuestra alma se llenó de resplandor en presencia de su gloria, a vosotros se han envia-
do estas palabras del Maestro”. DMJ:41.
“Sobre las tinieblas del mundo ha de resplandecer la luz de su gloria, de su bondad, su misericor-
dia y su verdad”. PVGM:394.
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“Se me señaló la época en que terminaría el mensaje del tercer ángel. El poder de Dios había asis-
tido a sus hijos, quienes después de cumplir su obra estaban preparados para sobrellevar la hora de
prueba que les aguardaba. Habían recibido la lluvia tardía o refrigerio de la presencia del Señor y se
había reavivado el viviente testimonio. Por todas partes había cundido la postrera amonestación, agi-
tando y enfureciendo a los moradores de la tierra que no habían querido recibir el mensaje”. PE:279.
“Los que vencen el mundo, la carne y el diablo, serán los favorecidos que recibirán el sello del
Dios vivo”. TM:452.
“Precisamente antes de entrar en él (el tiempo de angustia) todos recibiremos el sello del Dios vi-
vo. Entonces vi que los cuatro ángeles dejaron de sostener los cuatro vientos. Y vi hambre, pestilencia
y muerte; una nación se levantaba contra otra y todo el mundo estaba en confusión”. 7CBA:968.
“El mundo ha sido sometido a la prueba final, y todos los que han resultado fieles a los preceptos
divinos han recibido el sello del Dios vivo'. Entonces Jesús dejará de interceder en el santuario celes-
tial”. CS:671.
Fin del Tiempo de Gracia.-

“Vi ángeles que iban y venían de uno a otro lado del cielo, Un ángel con tintero de escribano en
la cintura regresó de la tierra y comunicó a Jesús que había cumplido su encargo, quedando sellados y
numerados los santos. Vi entonces que Jesús, quien había estado oficiando ante el arca de los Diez
Mandamientos, dejó caer el incensario, y alzando las manos exclamó en alta voz: 'Consumado es'. Y
toda la hueste angélica se quitó sus coronas cuando Jesús hizo esta solemne declaración: 'El que es in-
justo, sea injusto todavía; y el que es inmundo, sea inmundo todavía; y el que es justo, practique la jus-
ticia todavía; y el que es santo, santifíquese todavía".
Entonces vi que Jesús se despojaba de sus vestiduras sacerdotales y se revestía de sus más regias
galas. Llevaba en la cabeza muchas coronas, una corona dentro de otra. Rodeado de la hueste angélica,
dejó el cielo. Las plagas estaban cayendo sobre los moradores de la tierra. Algunos acusaban a Dios en
súplica de que les enseñasen cómo escapar a los juicios divinos. Pero los santos no tenían nada para
ellos. Había sido derramada la última lágrima en favor de los pecadores, ofrecida la última angustiosa
oración, soportada la última carga y dado el postrer aviso... Con terrible claridad oyeron estas palabras:
'¡Demasiado tarde! ¡demasiado tarde!'”. PE:279-281.
¿No haremos hoy lo que muchos miles desearán haber hecho cuando las plagas comiencen a
caer? Entonces será demasiado tarde para rendirse sin reserva y orar cada día fervientemente por el
bautismo del Espíritu Santo.
Hoy es el tiempo en que debemos poner el yo a un lado y hacer una rápida preparación para reci-
bir la lluvia tardía.
“¿Por qué no tenemos hambre y sed del don del Espíritu, siendo que es el medio por el cual he-
mos de recibir poder? ¿Por qué no hablamos de él, oramos por él, y predicamos acerca de él?”.
3JT:212.
“¿Y por qué no hemos de postrarnos ante el trono de la gracia, como representantes de la iglesia,
y con un corazón quebrantado y un espíritu contrito elevar fervientes súplicas para que el Espíritu San-
to sea derramado sobre nosotros desde lo alto?”. TM:61.
“Ojalá que nosotros como pueblo humillemos nuestro corazón delante de Dios y reguemos que
seamos dotados del Espíritu Santo”. CJN:165.
“Comprended a cada momento que debéis tener la presencia del Espíritu Santo... Necesitamos ser
santificados por el Espíritu Santo en toda hora del día, para que no seamos entrampados por el enemigo
y nuestras almas sean puestas en peligro.
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Nuestra labor no consiste solamente en continuar en el servicio de Dios obteniendo grandes bene-
ficios año tras año. Ya es hora cuando deberíamos dejar que Dios nos use para terminar rápidamente la
obra mediante el gran poder de su Espíritu”. TM:315,225.
“Un celo intenso debe posesionarse ahora de nosotros". Esta es la hora de mayor peligro. Lo úni-
co que ha de sobrevivir a las siete plagas es un carácter santificado.
La necesidad vital, la más grande necesidad de la iglesia remanente, no es la de más miembros,
más predicadores, más dinero, más facilidades. La mayor necesidad actual es la de hombres y mujeres
llenos del Espíritu Santo”. 3JT:307.
Tenemos grandes instituciones.
Tenemos las mejores publicaciones del mundo.
Tenemos la mejor organización.
Pero para terminar la obra de Dios, necesitamos recibir un nuevo y diario bautismo del Espíritu
Santo.
¿Quién responderá, sin reservas, al gran desafío de esta hora, la más crítica de la historia de la
humanidad?
PELIGRO AL FRENTE
“Cuando Satanás no puede conservar la almas atadas al hielo de la indiferencia, trata de lanzar-
las hacia el fuego del fanatismo”. 5T:644.
“No todo aquel que dice ser santo lo es. Aquellos que están registrados como santos en los libros
de los cielos, no son conscientes de ese hecho y son los últimos en hacer alarde de su propia bondad”.
FCV:140.
“Los que en verdad tratan de perfeccionar un carácter cristiano nunca acariciarán el pensamiento
de que no tienen pecado. Su vida puede ser irreprochable, pueden ser representantes vivos de la verdad
que han aceptado; pero cuanto más disciplinen su mente a espaciarse en el carácter de Cristo, y cuanto
más se acerquen a la divina imagen del Salvador, más claramente discernirán la impecable perfección
de Jesús, y más hondamente sentirán sus propios defectos”. Edificación del Carácter:8.
“Cuanto más cerca estéis de Jesús, más imperfectos os reconoceréis; porque veréis más claramen-
te vuestros defectos a la luz del contraste de su perfecta naturaleza”. CC:64.
Una Trampa de Satanás.-
“A medida que se acerque el fin, el enemigo obrará con todo su poder para producir fanatismo
entre nosotros”. OE:331.
“Falsas teorías, revestidas de luz, serán presentadas al pueblo de Dios. Así procurará Satanás
engañar a los mismos escogidos”. 3JT:271.
“A medida que nos acerquemos al fin del tiempo, la mentira estará tan mezclada con la verdad,
que solamente aquellos que sean guiados por el Espíritu Santo podrán distinguir la verdad del error”.
7CBA:907.
“Falsos maestros podrán parecer muy celosos en la obra de Dios, e invertir recursos para presen-
tar sus teorías delante del mundo y de la iglesia: pero por cuanto mezclan el error y la verdad, su men-
saje es un mensaje de engaño, e inducirá a las almas por senderos falsos. Hemos de hacerles frente y
oponemos a ellos, no porque sean hombres malos, sino porque enseñan falsedades y se esfuerzan por
colocar sobre la falsedad la estampa de la verdad”. TM:51-52.
“Dios tiene una iglesia sobre la tierra, compuesta por su pueblo escogido, que guarda sus man-
damientos. El está dirigiendo, no a vástagos descarriados, no uno aquí y otro allá, sino a un pueblo".
TM:58.
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Los que se sientan tentados a ayudar a Satanás criticando a los dirigentes, o a los hermanos lai-
cos, de la iglesia remanente, harían bien en considerar el consejo de la mensajera del Señor en las si-
guientes citas:
“No hay en este mundo nada que sea tan caro para Dios como su iglesia... No hay nada que ofen-
da tanto a Dios como un acto que perjudique la influencia de aquellos que le sirven. El llamará a cuenta
a todos aquellos que ayuden a Satanás en su obra de criticar y desalentar”. 2JT:381.
“Debiéramos estar diligentemente ocupados. No tenemos ni un momento que malgastar en críti-
cas y acusaciones”. 8T:36.
“Los que aman a Jesús amarán a las almas por las cuales él murió. La verdad implantada en el co-
razón revelará el amor de Jesús y su poder transformador. Todo lo que sea rudo, agrio, crítico, domi-
nante, no es de Cristo, sino que procede de Satanás”. TM:154.
La inclinación a criticar debería ser para nosotros una señal de peligro, porque cuando el Espíritu
Santo nos purifica y transforma, nuestros corazones estarán llenos de amor a Dios y a nuestros herma-
nos.
A pesar de ser cierto que la mayor parte de la iglesia remanente se halla en estado de tibieza, y
que muchos serán zarandeados, aún existe en la iglesia un grupo fiel que prestará atención al consejo de
Cristo, el Testigo Fiel y Verdadero. Ellos estarán preparados para recibir la lluvia tardía y participar en
la proclamación del mensaje con fuerte clamor, y se encontrarán listos para la traslación.
La nuestra es la iglesia remanente. Dios no dirigirá ningún otro movimiento. Cuando los fieles
hayan dado el mensaje con gran poder durante el tiempo de la lluvia tardía, una gran multitud saldrá
de las iglesias caídas, testificará por su Maestro y triunfará con los redimidos en el mar de vidrio.
Ahora es el tiempo de prepararse para la lluvia tardía. Deberíamos recordar diariamente que esta
obra de preparación debe comenzar en el tiempo de la caída de la lluvia temprana.

CITAS ADICIONALES PARA MEDITACIÓN


“Luego mis ojos fueron desviados de la gloria, y se me mostró al residuo en la tierra. El ángel les
dijo: '¿Queréis huir de las siete postreras plagas? ¿Queréis ir a la gloria y disfrutar de todo lo que Dios
ha preparado para los que le aman y están dispuestos a sufrir por amor de él? En tal caso, debéis morir
para poder vivir. Preparaos, preparaos, preparaos. Debéis realizar mayores preparativos que los que ha-
béis realizado... Sacrificadlo todo para Dios. Ponedlo todo sobre su altar: el yo, vuestras propiedades,
todo, como sacrificio vivo. El entrar en la gloria lo exigirá todo...' El cielo nos habrá costado bastante
poco aun cuando lo obtengamos por medio de sufrimiento. Debemos negarnos a nosotros mismos todo
el camino, morir diariamente, dejar que sólo se vea a Jesús, recordar de continúo su gloria... Dijo el án-
gel: 'Negaos a vosotros mismos; debéis avanzar con rapidez'”. PE:66-67.
“Pedid al Señor que se os revele lo que sois... El yo debe morir”. AFC:273.
“Nuestra felicidad eterna depende del sometimiento de nuestra humanidad, con todas sus capaci-
dades y facultades a la obediencia a Dios y al control de su Divinidad...
Jesús se hizo hombre a fin de poder interceder entre Dios y el hombre... para restaurar en el hom-
bre la imagen que éste perdió en el Edén a causa de las alucinantes tentaciones de Satanás... Por medio
de Jesucristo todo hombre puede vencer”. AFC:291.
“El Señor desea que cada uno de nosotros sea muy ferviente”. 1MS:98.
“Un celo intenso debe posesionarse ahora de nosotros”. 3JT:307.
“El corazón carnal debe ser crucificado ¡porque tiende hacia la corrupción moral, y el fin de ella
es la muerte. Orad para que las poderosas energías del Espíritu Santo, con todo su poder vivificador,
recuperador y transformador, caigan como un choque eléctrico sobre el alma paralizada, haciendo pul-
sar cada nervio con nueva vida, restaurando todo el hombre, de su condición muerta, terrenal y sensual
a una sanidad espiritual. Así llegaréis a ser participantes de la naturaleza divina, habiendo escapado a la
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corrupción que reina en el mundo por la concupiscencia; y en vuestras almas se reflejará la imagen de
Aquel por cuyas heridas somos sanados”. 2JT:100.
“A fin de ser purificados y de mantenerse en este estado, los adventistas del séptimos día deben
tener el Espíritu Santo en sus corazones y en sus hogares. El Señor me ha mostrado que cuando el Is-
rael de hoy humille su corazón delante de él y limpie el templo de su alma de toda contaminación, Dios
oirá sus oraciones en favor de los enfermos y bendecirá el uso de sus remedios para las enfermedades”.
CSS:138.
“Para el corazón que llega a purificarse, todo cambia. La transformación del carácter es para el
mundo el testimonio de que Cristo mora en el creyente. Al sujetar los pensamientos y deseos a la vo-
luntad de Cristo, el Espíritu de Dios produce nueva vida en el hombre, y el hombre interior queda reno-
vado a la imagen de Dios”. PR:175.
“Todo lo que hicieron los apóstoles, debe hacerlo hoy cada miembro de iglesia”. 7T:33.
“Oraban diariamente en procura de nuevas provisiones de gracia para poder elevarse más y más
hacia la perfección. Bajo la obra del Espíritu Santo, aun los más débiles, ejerciendo fe en Dios, apren-
dían a desarrollar las facultades que les habían sido confiadas y llegaron a ser santificados, refinados y
ennoblecidos. Mientras se sometían con humildad a la influencia modeladora del Espíritu Santo, reci-
bían de la plenitud de la Deidad y eran amoldados a la semejanza divina... Si todos lo quisieran, todos
serían llenados del Espíritu”. HAp:41.
“Cuando el agente humano someta su voluntad a la voluntad de Dios, el Espíritu Santo impresio-
nará los corazones de aquellos por quienes él trabaja”. CSS:437.
“Nada es más necesario en nuestro trabajo que los resultados prácticos de la comunión con Dios.
Debemos mostrar con nuestra vida diaria que tenemos paz y descanso en el Salvador. Su paz en el co-
razón se reflejará en el rostro. Dará a la voz un poder persuasivo. La comunión con Dios ennoblecerá el
carácter y la vida. Los hombres verán que hemos estado con Jesús como lo notaron en los primeros dis-
cípulos. Esto comunicará al obrero un poder que ninguna otra cosa puede dar. No debe permitir que co-
sa alguna le prive de este poder”. MC:409-410.

Posibilidades Ilimitadas.-

“El que más ame a Cristo hará la mayor suma de bien. No tiene límite la utilidad de aquel que,
poniendo el yo a un lado, deja obrar al Espíritu Santo en su corazón y vive una vida completamente
consagrada a Dios”. DTG:216.
“Todo aquel que se ofrece para el servicio del Señor, sin negarle nada, recibe poder para alcanzar
resultados incalculables”. MC:117.
He Aquí, yo Estoy a la Puerta y Llamo.-

“El gran pecado de los que profesan ser cristianos es que no abren el corazón para recibir el Espí-
ritu Santo”. 2MS:65.
“Si abrís la puerta de vuestro corazón, Jesús lo llenará con el don del Espíritu Santo, y entonces
llegaréis a ser predicadores vivientes en vuestro hogar, en la iglesia y en el mundo”. CJN:146.
“Cada miembro de la iglesia puede hacer hoy día lo que los apóstoles hicieron en su tiempo. Y
debemos trabajar con mucho más fervor y ser acompañados de una medida mayor del Espíritu Santo,
del mismo modo que el aumento del pecado exige un llamado más decidido al arrepentimiento.
En este tiempo cuando el fin de todas las cosas está cercano ¿no debiera el celo de la iglesia ex-
ceder al de la iglesia primitiva?... ¿No debiera este celo inflamar nuestro corazón con el deseo de contar
la historia del amor redentor de Cristo, y de Cristo crucificado? ¿No debiera el poder de Dios revelarse
más poderosamente hoy día que en el tiempo de los apóstoles?”. Autor: Pastor B. E. Wagner.