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Wladimiro

Acosta
1900-1967
Wladimiro Acosta
1900-1967

edición T6 EDICIONES, S.L.


dirección JUAN MIGUEL OTXOTORENA
director ejecutivo JOSÉ MANUEL POZO
coordinación RUBÉN A. ALCOLEA
IZASKUN GARCÍA

distribución BREOGÁN DISTRIBUCIONES EDITORIALES


Calle Lanuza, 11, 28028 - MADRID
impresión INDUSTRIAS GRÁFICAS CASTUERA
Polígono Industrial Torres de Elorz, Pamplona - Navarra
depósito legal NA 1124/2008
ISBN 978-84-92409-01-3

Esta publicación acompaña a la celebración del VI


Congreso Internacional de Historia de la Arquitectura
Moderna Española: Miradas Cruzadas: intercambios
entre Latinoamérica y España en la Arquitectura
española del siglo XX, que tuvo lugar en Pamplona de
13 al 14 de marzo de 2008.

T6 EDICIONES, S.L.
Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Universidad de Navarra
31080 Pamplona. España. Tel. 948/425600. Fax 948/425629 spetsa@unav.es

Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta


publicación, incluyendo el diseño de cubierta, puede
reproducirse, almacenarse o transmitirse de forma alguna, o por
algún medio, sea éste eléctrico, químico, mecánico, óptico, de
grabación o de fotocopia sin la previa autorización escrita por
parte de la propiedad.
Wladimiro Acosta
1900-1967
5 Prólogo
José Manuel Pozo / Jorge Francisco Liernur
7 Lo moderno y lo nacional en nuestra arquitectura: Wladimiro Acosta
Juan Molina y Vedia
25 Wladimiro Acosta y el diseño de muebles
Ricardo Blanco
31 Wladimiro Acosta y el expresionismo alemán
Jorge Francisco Liernur
65 Reflexiones sobre la evolución en planta de la vivienda unifamiliar
Patricia Ons / Cecilia Campos
69 Acosta en la ciudad: del City Block a Figueroa Alcorta
Anahí Ballent
81 Reflexiones sobre la casa de Bahía Blanca
Luis Elio Caporossi
85 Testimonios
Elio Caporossi
89 Wladimiro Acosta. Proyectos y obras en Santa Fe
Ana María Rigotti

123 Catálogo de la Exposición

147 Cronología
La presente publicación ve la luz con ocasión del tamos seguros. Por otra parte, se ha querido publi-
VI Congreso Internacional acerca de la Arquitectura car porque pensamos que nos debe seguir interesan-
Española Contemporánea celebrado en la Escuela de do lo que hicieron y hacen allá, que es y debe ser
Arquitectura de la Universidad de Navarra en marzo muy próximo a nosotros. Y nos ha parecido conve-
de 2008, en el que se estudiaron las relaciones que se niente demostrar que nos interesa de verdad.
dieron entre la arquitectura española y la desarrollada Además, este libro sigue vivo, y aún se puede
en Latinoamérica en los años en que arrancaba la aprender de su contenido; tal vez pueda ser más útil
modernidad en España (avanzados los años 50). allá, en la tierra del arquitecto, que aquí; por eso, con
Parece muy oportuna la publicación de esta su publicación, aspiramos también a construir ahora
obra, aun a pesar de la limitada calidad de las ilustra- un arco, más de un puente, de mutuo apoyo con
ciones. De una parte, porque si la obra de Latinoamérica, que nos gustaría tender para contri-
Wladimiro Acosta sigue siendo desconocida para la buir a que su arquitectura recupere la frescura y la
mayoría de los arquitectos españoles actuales, sin fuerza que tuvo, a partir de sus propias raíces.
embargo no lo fue para nuestros predecesores, esos Finalmente, tras estas breves líneas, parece con-
que admiramos. La publicación es, por tanto, un veniente terminar agradeciendo expresamente al
reconocimiento tanto a la obra de Acosta como a profesor Jorge Liernur su ayuda para hacer posible
la de todos los demás que nos ayudaron en aquellos esta publicación.
años a encontrar el camino por el que ahora transi- José Manuel Pozo

Los textos que configuran esta publicación fue- pocos aspectos en ellos tratados pueden continuar
ron editados en ocasión de la Exposición en home- aportando al debate sobre la arquitectura moderna.
naje a Wladimiro Acosta que organizó la Facultad de Un mérito destacable de esta edición es que
Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad permitirá difundir la obra e ideas de Wladimiro
de Buenos Aires en 1986. Acosta no solamente entre el público hispanoparlan-
Realizado apenas tres años después de recupera- te europeo y latinoamericano sino también, espera-
da la democracia en Argentina, el evento se proponía mos, en el de los lectores de Argentina porque, del
rescatar la figura ejemplar de un arquitecto que con- catálogo original, producido en circunstancias espe-
densaba en su trayectoria un conjunto de valores éti- ciales de todo tipo, sólo llegaron a distribuirse cien
cos, profesionales y sociales que parecían necesarios a ejemplares. De manera que la iniciativa de la Escuela
la hora de aportar a la refundación del campo cultural, Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad
después de los años oscuros de la dictadura militar. de Navarra habrá de contar no solamente con el
El evento sirvió, además, para congregar a un agradecimiento de los autores de la edición original
conjunto de estudiosos que desde puntos de vista sino también, seguramente, con el de los lectores de
no necesariamente coincidentes se proponían tam- uno y otro lado del Atlántico.
bién, en el campo específico de la historia de la Finalmente, cabe decir que esta nueva edición
arquitectura, repensar metodologías y enfoques. Han acompaña a la celebración del VI Congreso
pasado más de veinte años desde entonces y Internacional de Historia de la Arquitectura Moderna
muchos trabajos se han sucedido a estos aportes ini- Española: Miradas Cruzadas: intercambios entre
ciales, en buena medida como producto del asenta- Latinoamérica y España en la Arquitectura española
miento de esas instituciones entonces en formación. del siglo XX, que tuvo lugar en Pamplona de 13 al
De todos modos los textos presentados en la 14 de marzo de 2008.
publicación conservan un valor de información y no Jorge Francisco Liernur
Juan Molina y Vedia
Lo moderno y lo nacional
en nuestra arquitectura:
Wladimiro Acosta

En relación con la situación actual que de fines del siglo. Podemos pensar en la arqui- 7
enfrenta o separa a las propuestas con intencio- tectura de Martín Noel en relación con ese
nes de anclarse en la realidad nacional o regio- caso.
nal con y de aquéllas que se apresuran a seguir
las novedades formales y teóricas que desde los Nación-sistema
centros hegemónicos se distribuyen internacio- Dejando para otra ocasión la consideración
nalmente, parece útil aislar algunas cuestiones más precisa de lo nacional como algo mítico,
de modo de contribuir a estructurar una polé- inmutable, y quedándonos más cerca, me inte-
mica clara y constructiva. Ése es el objeto de resa ligar la idea de Nación a la de sistema:
esta revisión sobre el maestro Wladimiro como sistema voluntariamente instituido, casi
Acosta y su obra teórica y proyectual paralela siempre luchado y ganado a una situación pre-
de su obstinada defensa de los principios que via, unifica elementos anteriormente dispersos
creyó básicos. o separados. Por eso la fundación de una
Entonces habrá que considerar la relación Nación encierra, por la naturaleza de su naci-
entre lo nacional y el racionalismo moderno, miento, la tensión entre lo unitario y lo diverso,
que es muy rica y compleja. Por otra parte, lo homogéneo y lo heterogéneo.
quedará marcada la debilidad de las búsquedas Es el poder generalizador de ambos térmi-
que confunden "lo nacional" con sentimientos nos, Nación y sistema, el que debe aparecer en
irracionales: llamados de la sangre, constantes cualquier búsqueda de elementos para una
raciales, etcétera. Se podrá dar cuenta de la arquitectura nacional, los que no serán capri-
dinámica de nuestra formación como Nación chosos sino sistemáticos, tipológicos, de validez
y, por supuesto, preparar respuestas creativas colectiva. En momentos de falta de proyecto
a los problemas del presente. Es un error que- político nacional, todo ocurre más o menos
rer definir lo nacional por exclusión, manifiesta azarosamente y resulta penoso y frecuente-
costumbre del nacionalismo refugiado en la mente imposible desde la arquitectura o el
imagen colonial española, opuesta a la confu- urbanismo revertir la situación de caos, de falta
sión de las inmigraciones y cambios culturales de objetivos colectivos claros.
8 Dentro del proyecto liberal del 80 y más cas, más allá de las intenciones del arquitecto
adelante, en la década del 30, se producen, proyectista o diseñador.
señaladamente, dos obras de arquitectura de Aun con el desacuerdo que mantengamos
escala nacional que abren cuestiones de des- con el modelo de país llevado adelante por la
arrollo regional y urbano y dejan un profundo generación del 80, de fuerte grado de depen-
sello en nuestro paisaje cotidiano: son la red de dencia, no podemos hacer que las estaciones,
arquitectura ferroviario-portuaria primero y la los barrios para ferroviarios o los puertos se
de Vialidad Nacional y el ACA, con la interven- tornen inexistentes. La arquitectura en que vivi-
ción valiosísima de Antonio U. Vilar. Dos siste- mos es, en cierto modo, inevitable. La excelen-
mas arquitectónicos modernos, con elementos cia de esa arquitectura ferroportuaria, su noble-
tipo y armados variables según la jerarquía de za y solidez, convivieron con la miseria de los
los edificios o su ubicación en la trama total. conventillos y de las taperas del interior del
Resoluciones con mucho oficio, detalles simples país, en una mezcla de racionalidad e irraciona-
y probados y una imagen unificadora a escala lidad propia de un sistema fracturado en su
casi podríamos decir geográfica. Ambos pasan a interior por la desigualdad y la injusticia.
conformar -de manera sencillamente ineludi- Es en esas condiciones que el impulso al
ble- nuestra arquitectura, pasan a ser partes del modelo del 80 significa la paralela instauración
país real. Sin embargo, ninguno de los dos pue- de un modelo de desarrollo de asentamientos
den eludir la contradicción que los habita, que en pueblos y de intervención territorial apoya-
les dicta lo sustancial de sus programas desde da en dos ocupaciones militares que terminan
Inglaterra primero y desde EE.UU. después. de delimitar lo que será la Argentina del siglo
Son, por lo tanto, realidades nacionales y tam- XX. Al norte, la campaña del Chaco y al sur,
bién expresión del esquema colonialista inter- primero expandiendo el dominio sobre la pro-
nacional al que nuestra Nación está aliada en vincia de Buenos Aires y, después, abarcando la
esos momentos. Hay una tensión entre esos Patagonia.
componentes no reconciliados que es inevita- Todo eso alimentado por la incorporación
ble en toda obra de arquitectura de esas épo- al esquema industrial, liderado por Inglaterra, de

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Solario casa en Belgrano
Buenos Aires, 1932

nuevas tecnologías que transforman la vida el indígena. Quizás, en los escritos de Alfred 9
urbana. Es la Revolución Industrial vivida desde Ebelot (La Pampa o Relatos de la Frontera)
las fronteras, aunque alguna minoría privilegiada puedan rastrearse modos de habitar y construir
viva mentalmente en París y Londres. espacios nacidos de la convivencia en La
Pampa. Muchos de esos rasgos ingresan prime-
Arquitecturas de fronteras ro a los pueblos y después, subrepticiamente, a
Tradicionalmente, la arquitectura del la ciudad por las orillas, los suburbios y se incor-
Imperio Romano se estudiaba primero referi- poran finalmente a toda la ciudad. Allí habrá
da a Roma y, en algún nebuloso momento que revalorizar los modos de arquitectura rural
final, aparecían las arquitecturas de las fronte- que penetran a la ciudad invirtiendo el proceso
ras de la conquista; las Galias y otras extremi- habitual y estereotipado.
dades, donde sumariamente (o no sumaria- La influencia de las fronteras en el centro de
mente, pero allí las ganas de leer agonizaban) los sistemas ya ha sido explorada por Germán
se hablaba de esa arquitectura de frontera en Arciniegas (La influencia de América sobre
la que los romanos incorporaban o no -daba Europa) y de un modo indirecto pero insisten-
lo mismo- elementos propios de esas regiones te por Alejo Carpentier en muchas de sus
dominadas a sus esquemas de arquitectura novelas. Entre nosotros, y en arquitectura,
imperial. Ramón Gutiérrez ha sabido despegar la explica-
Nuestra arquitectura, tanto la del 80 o la del ción de la arquitectura americana de sus mode-
30 como la colonial anterior, puede estudiarse los europeos.
como arquitectura europea de frontera. En Podemos decir algunas cosas sobre lo que
definitiva, debemos reconocer que mucha de tiene que ver con la pampa y la constitución de
nuestra clase dirigente, la oligarquía, no era un modo de estar el hombre en su paisaje
europeizante. Era europea. Y también lo era la natural, que finalmente se transmite a su arqui-
población de Buenos Aires. Y ser de frontera tectura. Una vida más sencilla, elemental, más
implica la existencia de otro elemento cultural, fuerte también, menos rodeada de máscaras
con su modo de vivir y de entender el espacio: atenuando los contactos entre el hombre y la

LO MODERNO Y LO NACIONAL EN NUESTRA ARQUITECTURA: WLADIMIRO ACOSTA


10 naturaleza. En arquitectura, de aquélla se obtie- Hay tres colonizaciones o conquistas espa-
ne una mayor claridad, pureza de lo mínimo de ñolas contemporáneas que tienen en común el
artificio, destilación de las formas. Una arquitec- haberse instalado en regiones relativamente
tura tipológica y no gestual, más de partido, de despobladas y pobres, y desprovistas de
estructura más sólida que novedosa o especta- medios fáciles de subsistencia. Esas tres coloni-
cular y, muy especialmente, antisolemne. Todo zaciones son: la del Río de la Plata, la de Jalisco
eso habita en lo mejor de nuestra obra de y la de Croacia. Olvidando prudentemente la
arquitectos o anónima popular. El "allanarse" de de Croacia por el momento, y deteniéndonos
la arquitectura frente al espectáculo inmenso en la de Jalisco, anotaremos que allí en
de las pampas marca desde allí el camino de la Guadalajara ocurrió un comienzo muy pobre y
sobriedad que acompaña a una vida dura por duro de frontera, con una vida análoga a la de
fuera y dulce por dentro. los inicios de Buenos Aires, muy lejana del
Yo creo ver en Antonio U. Vilar o en boato de Lima y México respectivamente.
Wladimiro, como en Bereterbide y Vautier y Después de cuatrocientos años, o sea alre-
en muchos otros de ésas y otras épocas más dedor de 1920, fue constituyéndose un grupo
cercanas, un modo callado de pensar y hacer de arquitectos y urbanistas con ese modo llano
arquitectura. Y esa manera parece dar cuenta y profundo de hacer arquitectura. Uno de ellos,
del inmenso país, aún vacío, que no hemos vía Museo de Arte Moderno de Nueva York,
podido todavía "poblar". La parquedad del plus GA, ya habita los lápices del planeta: es
lenguaje de Acosta encuentra de esa forma su Luis Barragán. Otro que merecerá conocerse,
arraigo en este país y, curiosamente, desde Nacho Díaz Morales, ha dejado construida una
México aparece en los últimos años (con la lección de arquitectura con sentido nacional y
no casual intervención de Emilio Ambasz) regional que puede acercarnos a definir lo que
Luis Barragán, con una arquitectura despeja- esto pueda ser. Cuando terminan todas las
da, en cierto sentido conventual y que algo decadencias aparecen personajes como
quiere decir de la fuerza de su terruño, en su Wladimiro, Sacriste o Barragán. Entonces suele
caso de Jalisco. ocurrir que muchos descubren que las cosas

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Urbanización Bajo Belgrano
Buenos Aires, 1934

realmente "nuevas", verdaderamente de van- olvidada o malentendida, resulta una reparación 11


guardia, capaces de alimentar desarrollos vivos, de nuestra vapuleada y confundida memoria
ya estaban allí, sólo que habíamos pasado sin histórica.
verlas: estaban demasiado cerca y cercadas. La vieja protesta de Acosta contra la cultu-
Hay muchas obras y autores importantes ra burguesa decadente de los años 30, que no
que deberán tomarse para precisar estas ideas debe confundirse con el rechazo de "la historia"
sobre lo nacional y sobre la importación de o "la tradición" de que se acusa interesadamen-
imágenes y teorías y su consumo idiota. Aquí te al Movimiento Moderno desde la crítica
hemos elegido el caso de Wladimiro Acosta "posmo", deben abrirse nuevos caminos. Pero
porque creo que no conviene acentuar la asi- para eso hay que ver el error de encerrar a
milación de lo nacional como una especie de Wladimiro Acosta en un modelo de frío cienti-
parálisis adoradora de la casa chorizo y del rin- ficismo o maniático funcionalismo elemental;
concito rústico que nos desarme frente a la hay que comprender qué clase de racionalismo
realidad de la arquitectura necesaria para lo movió, qué carga de dulzura poética encerra-
enfrentar los déficits masivos, y la progresiva ron sus obras y sus proyectos. Pocos como él
regresión urbana que estamos viviendo. vieron la razón tecnológico-industrial desde el
lado de la arquitectura y a ésta desde el núcleo
Volver a Wladimiro Acosta popular colectivo de liberación y justicia.
Volver a Wladimiro Acosta produce una De las arañas de caireles y los que posaban
sensación contradictoria: nostalgia de algo que de "grandes señores", herederos tardíos de
queda incompleto y comprobación de la ener- Christophersen, retóricos agonizantes, a los
gía de sus ideas polémicas capaces de esclare- Wladimiro Acosta, Bereterbide, Vautier,
cer la discusión teórica actual en que la superfi- Prebisch o Vilar hay un abismo conceptual que
cialidad y la mentira se esconden o se pierden es preciso comprender, especialmente por la
en nuevos hábitos formales. actual recaída en los revivals apoyada en un
Repensar una trayectoria limpia, profunda y apresurado y superficial decreto de "muerte" de
consecuente, tenida por fracasada, cuando no la arquitectura moderna. Volver atrás, indica-

LO MODERNO Y LO NACIONAL EN NUESTRA ARQUITECTURA: WLADIMIRO ACOSTA


Edificio de renta
F. Alcorta
Buenos Aires, 1942

12 ción vaga pero dominante de parte de la prác- esterilizado sus desarrollos y ha llevado a la
tica teórica última, sería un suicidio cultural, en arquitectura moderna a su reciente crisis.
nuestro caso además un suicidio importado, de Odessa y su Mar Negro, horizontes de su
segunda mano. niñez, son la marca inicial de un múltiple exilio
Ese hombre desnudo, él mismo, al sol, que lo llevó por Italia y Alemania en la dura
unido a su arquitectura, es la clave, el mensaje posguerra -una Europa en crisis- hasta Buenos
encerrado en un dibujo magistral. La arquitec- Aires donde "dibujaba con el tablero sobre las
tura allí libra, libera al hombre en la escena cós- rodillas en su modesta pieza de pensión de
mica (es su función primordial) retrocediendo a Once" (como recordó Alberto Prebisch en
un segundo plano, haciéndose desapercibida. El Summa N. 9, agosto 1967).
primer plano es humano, tal el concepto esen- Ese duro carácter de exiliado permanente
cial. La depuración formal, su consecuencia. lo mantuvo al margen del establishment acadé-
Toda arquitectura es una "atmósfera", un "aire", mico porteño y lejos de la posibilidad de cons-
una "respiración", "hálito" o "alma". Es algo truir sus ideas en proporción aunque fuera
"aéreo", paradójicamente construido con lo mínima respecto de su riqueza múltiple.
sólido y lo geométrico, con lo material. Trata Vivió permanentemente aislado de la uni-
con objetos para "deshacerlos" en "atmósferas". versidad salvo un tardío y breve periodo, del 57
Por allí puede llegar a comprenderse la pro- en adelante, coincidente con la puesta en prác-
puesta teórica de Wladimiro sin quedarse en la tica y discusión de las ideas modernas posterga-
superficie de sus aparentes métodos de pro- das hasta ese momento y, por otro lado, inte-
yecto. rrumpida después de la noche del 66. Ese
A los arquitectos racionalistas es fácil simpli- hecho califica (o descalifica) a nuestra elite pro-
ficarlos y por eso no entenderlos, confundir la fesional y explica la aún necesaria lectura y dis-
purificación sabia con la pobreza y la falta de cusión de sus propuestas ordenadas en su libro
ideas. Una lectura unidimensional, elemental, en Vivienda y Ciudad publicado por Editorial
términos de funcionalismo ingenuo, promovido Anaconda (1937) y completadas por Vivienda y
a veces por defensores del racionalismo, ha Clima de reciente aparición. Quizá la interrup-

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Casa C/ La Pampa
Buenos Aires, 1940

ción brusca de la experiencia de los talleres ver- quizá en un rasgo común a muchos de los 13
ticales que fueron organizados entre 1960 ó mejores arquitectos "modernos" que sostuvie-
antes y 1966, impidió encontrar el desarrollo ron la polémica, defendieron los principios y no
de los gérmenes de ideas modernas y raciona- pudieron concretarse en obras. También alre-
listas en discusión en equipos como los de dedor de 1960 los arquitectos jóvenes más
Borthagaray-Solsona-Katzenstein; O. Suárez- destacados toman, quizá tácticamente, la idea
Baliero; Rivarola-Goldemberg; Aizemberg o el de no repetirse en el fracaso concreto e inician
creado en ese año de 1966 de Mario Soto- una época de menor rigidez -¿consecuencia?-
Winograd-García Vázquez-Yujnovsky, entre de principios y se dedican más a construir
otros. arquitectura moderna, favorecidos además por
El hecho concreto es que, concluida la su general aceptación a todos los niveles, ago-
prueba de la enseñanza Beaux Arts, tardíamen- tado ya el modelo neoclásico, desaparecido el
te en los años 50-55, se han sucedido experien- oponente académico contra quien discutir,
cias incompletas de prácticas pedagógicas contra quien enderezar manifiestos. Veinte
modernas en la arquitectura en confusos y años después, construida mucha arquitectura
muchas veces ricos episodios entre el 70 y 85 moderna, disminuido el fracaso relativo de
en que la parte viva de la cultura sigue actuan- aquella primera generación de arquitectos
do dentro o fuera de las facultades oficiales, modernos, vuelve a plantearse la urgencia de
siempre signada por un clima inorgánico y des- revisar y reforzar principios, inclusive de medir
tructivo. las consecuencias de haber renunciado a ellos
"Progresista y fracasado y no reaccionario y para atarse a la construcción tal cual se presen-
exitoso" como calificó exactamente Ernesto tara, sin pretender desde la arquitectura dictar
Katzenstein a tipos como Bereterbide y Bustillo normas, aceptando el papel de dadores instru-
respectivamente en una charla dedicada a este mentales de forma sin mayor ingerencia en la
último, ahí junto a Bereterbide está la definición definición de programas y partidos. Una gene-
que contiene a Acosta, que explica su dureza y ración polémica y utópica, otra integrada al sis-
aire de agresivo desagrado en sus años finales tema, están ahora en cuestión frente a la nece-

LO MODERNO Y LO NACIONAL EN NUESTRA ARQUITECTURA: WLADIMIRO ACOSTA


14 sidad de definir una tercera etapa de nuestra nada, sino todo lo contrario, que dieran prue-
arquitectura. bas de su genio y de sus intuiciones profundas
La arquitectura de Acosta nace de una ape- contenidas en ese marco racional, en ese anda-
lación a la ciencia, al arte como una forma del miaje inteligente de su obra completa. Como
conocimiento, a la búsqueda de claridad en el una piel dura racional que encierra un núcleo
planteo de las cuestiones, como instancia pre- dulce y poético, así lo veo a Acosta.
via a la claridad en las soluciones; en fin, a la cui- Su vida de exiliado, de nómade que produ-
dadosa definición de condiciones objetivas y ce fantasmales estadas en Venezuela o en
genéricas de diseño. El clima y lo geográfico Pensilvania, como buscando comprensión en
como marco de referencia y los tipos y el algún lugar, lo asimila al carácter nómade del
estándar como sistematización de los produc- campo nuestro, a su ritmo poético presente en
tos conceptuales de la investigación forman una Yupanqui y sus cantos; una forma que controla
unidad con la propuesta de igualdad de tinte al contenido, que muestra sólo una puntita del
socialista, con la respuesta a necesidades colec- interior, nunca se permite un desborde barro-
tivas y populares. Por supuesto, toda su obra es co, siempre es una cáscara severa. El ácido
expuesta como una unidad continua desde la acento del exiliado frente a los señores acadé-
célula de vivienda y sus detalles interiores hasta micos, su expresión ceñida y económica, su
propuestas de ciudad en su otro extremo. repudio a las formas solemnes y ceremoniales
Toda la obra recorrida por un hilo conductor explica los interiores de las casas de Wladimiro
firme que hace de cada una un escalón de un Acosta despojados y esenciales. De su mismo
conocimiento mayor del que forma parte. Ese tipo -y sería interesante profundizar este punto-
orden interno de su búsqueda, idéntico por son dos personajes, uno real y otro de ficción;
otra parte al de las obras completas de Corbu, el primero: el exiliado polaco Gombrowicz per-
indica claramente que la innovación era para dido en los cafés de Buenos Aires en los años
ellos el resultado de pacientes búsquedas orde- 40; y otro, un personaje de Respiración artificial
nadas y claras y no de explosiones geniales o de Ricardo Piglia, un polaco que se deslizó
hallazgos intuitivos. Lo cual no impidió para desde las clases de Wittgenstein hasta oscuros

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


cafés de Gualeguaychú. De cualquier modo, el co, la simplificación; la vuelta a cuestiones terre- 15
exiliado, el outsider de la cultura oficial, como nales cotidianas es una maniobra que no termi-
marginado, frecuentemente desarrolla una na en sí misma.
comprensión del valor de la cultura popular La desnudez es un tema de toda esa época
paralela a su despiadado descubrimiento de las (1920-1930), desde el boxeador y el puching
falsas máscaras de la cultura solemne oficial. Y ball en la terraza de Corbu o los artículos de
esto vale mucho, aunque esté el "fracaso" como Oliverio Girondo en Martín Fierro, con referen-
destino inmediato. Entonces, ese oscuro polaco cias al pasado árabe, o de Vautier y Prebisch,
que vagaba por las calles de Buenos Aires nos quienes rodean la cuestión del sometimiento
vuelve veinte años después como Gombrowicz del cuerpo, su opresión por medio de la arqui-
con el título de triunfador desde Europa. tectura y sus derivaciones decorativas, del
El verde de sus proyectos, el énfasis en la horror de perder el sistema de máscaras y ritos
vida en la naturaleza, la salud física y mental en que tenían envuelta a la realidad. Contra la
para todos, el deporte, el cuerpo liberado de degradación del cuerpo y los sentimientos apa-
ataduras y disfraces aparecen como expresio- rece la imagen del desnudo al sol de Wladimiro
nes de su radical enfrentamiento con las formas Acosta y en sus ensayos de barrios la intención
culturales del pasado. de pensar esa liberación como algo común y
La cultura oficial de la represión expresiva, natural para todos los habitantes de la ciudad.
de las escuelas transformadas en mafias del En un prólogo de Telma Reca (Viviendas y
gusto dominante, en fábricas de respetabilidad, Clima) una imagen de las terrazas sobre el Mar
en traficantes de lo "indiscutible" son sus enemi- Negro como imagen inaugural de Wladimiro
gos. El cuerpo desnudo y al sol o la casa bien Acosta iluminan y explican la reaparición de un
ventilada son metáforas de ésa, su propuesta tema permanente en sus casas: la terraza-pile-
cultural más profunda. Rechaza a las elucubra- ta-solario, siempre tan importante o más que
ciones filosóficas y estéticas para salvar a la filo- los espacios interiores. Salvar el cuerpo de los
sofía y a la estética. Lo elemental de su discur- cepos arquitectónicos, decorativos, ponerlo en
so y de su arquitectura tiene un sentido higiéni- armonía con el sol, protegerlo, cobijarlo con el

LO MODERNO Y LO NACIONAL EN NUESTRA ARQUITECTURA: WLADIMIRO ACOSTA


16 mínimo de artificios. La visión del mar en grafía. Más claramente en quien como Acosta
Wladimiro Acosta joven o de la pampa, ya des- salió de Odessa, que era una orilla de la Europa
pués aquí, se emparentan con esa fantástica de principios de siglo.
ausencia de inutilidades en su forma arquitectó- La simplicidad de nuestros molinos, que
nica. De ese carácter son las cosas del mejica- emocionó a Corbu en su viaje a La Plata en
no Barragán, de Aldo Rossi, o de seculares 1929, da idea de la conexión entre lo moderno
patios andaluces pasados a América por la con- y lo anónimo en ese momento. La economía
quista española, la Casa del Moral en Arequipa, de fondo que de allí surge se ha hecho hoy un
los patios de Fígari o los zaguanes de Borges. La imperativo ético para la arquitectura del mundo
predilección por esa fuerza sintética encuentra subdesarrollado (¿o debemos llamarnos hipe-
buena tierra en nuestra pampa en la vida rural, rendeudados?).
pero también en la semirural, que es su exten- Agotada la imagen optimista y tecnocrática
sión y termina entrando en la ciudad. de los años 60, metabolistas y Archigram, Fuller
La "poca cosa" de la construcción frente al y el Diseño Planetario y vueltos a la tierra con
infinito horizonte pampeano "constituyendo", la crisis energética y los pavorosos problemas
fundando nuestro destino arquitectónico esen- mundiales, reaparece la experiencia inicial de
cial. La vida de campo, o la de pueblito pone ahí Acosta como un texto maestro entre otros
esa arquitectura elemental y poderosa, el modo que nos serán ineludibles.
de vivir es el que "diseña" silenciosa y anónima- La simplicidad -que no es pobreza- en la
mente esas casas. forma arquitectónica no podrá entenderse si
Ese "minimalismo" alcanza aun a Bustillo no se retrocede más acá de la arquitectura a la
(exitoso y reaccionario) y a su gusto por los gal- simplicidad del modo de vida (al "saber habitar"
pones de campo, a su versión de "confín de de Heidegger) que es realmente la propuesta
Europa" que no debe leerse como término renovadora del Movimiento Moderno. Otra
despectivo. Toda producción arquitectónica en simplicidad, derivación abusivamente confundi-
América, aun la transplantada, lleva la marca de da con el Racionalismo, es la surgida de la
esa inmensidad y dureza elemental de su geo- estandarización especulativa, la modulación y el

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


falso ropaje científico o tecnológico para disfra- tífica propia, por lo menos en arquitectura. 17
zar un ambiente deteriorado e inhumano. Responde únicamente a las exigencias del mer-
En un artículo aparecido en Nuestra cado... etcétera", de modo que la adopción de
Arquitectura en junio de 1931, "Arquitectura métodos científicos en Wladimiro Acosta tiene
contemporánea: relaciones entre la industria y por objeto el control arquitectónico de los
el arte de construir", explica Acosta su idea de usos de las nuevas tecnologías, la búsqueda de
que la industria es un instrumento descontrola- nuevos tipos y programas que saquen ventajas
do que ha "invadido" la arquitectura como un de los avances tecnológicos y no que estén a
mercado más. Propone como tarea de los merced de ellos.
arquitectos clarificar y plantear un programa Es exactamente la antiadoración de la
"desde la arquitectura para la industria". En cier- máquina profesada por futuristas y vanguar-
to modo establecer qué es lo que la arquitec- distas de los años 20. Pero también se opone
tura le pide a la industria y tentar un método de polarmente al refugio en el folklore artesanal.
control sobre la naciente mecanización. Leyendo cuidadosamente sus textos ésa es la
La certeza de los cambios radicales en los conclusión que surge aunque tal cosa haya
modos de producción de los edificios, unida a pasado desapercibida a muchos de sus segui-
la desconfianza en lo tecnológico librado a su dores funcionalistas de los años 60. Distingue
desarrollo independiente. Frente a esa situa- Acosta claramente el rol específico de los
ción preparar una mutación en el tipo de for- arquitectos en ese momento histórico, "la
mación profesional que le permita ocuparse, industria invadió al campo de las construccio-
dice, "de la selección de los nuevos tipos, que nes sin haber recibido antes orientación de
formarán más tarde los estándares y las formas los arquitectos. Es nuestra tarea dar esa
por las cuales se deberán determinar las orientación".
dimensiones, formas y constitución de los Esa medida y sentido realista para entender
materiales...". Y agrega: "Debemos notar, sin el impacto de la mecanización de la producción
embargo, que la industria es una energía de de edificios lo aleja, como a todos los arquitec-
enorme productividad, pero sin dirección cien- tos racionalistas de ese grupo, del gusto por

LO MODERNO Y LO NACIONAL EN NUESTRA ARQUITECTURA: WLADIMIRO ACOSTA


18 presentarse como vanguardista o heraldos de Formidable modo de pasar por encima de
lo totalmente nuevo, los portadores adelanta- todas las decadentes convenciones sociales que
dos de la nueva moda, etcétera; los "despuesis- ahogan el desarrollo de la arquitectura.
tas" como los llamó Borges en un artículo de Formidable manera también de negar todos los
Martín Fierro, que desconfía de los que piensan, principios que fundan el poder de la arquitectu-
que "lo del jueves es superior a lo del miérco- ra como institución académica defendida y
les". La abierta desconfianza de Prebisch por las parapetada en teorías estéticas que protegen
alharacas futuristas de Marinetti en su visita a su permanencia. El clima no es utilizado por
Buenos Aires es parte de la idea de absorción Acosta como un "condicionante", simplemente
controlada y realista de todo lo nuevo. preocupado por evitar el disconfort; más pro-
Aquí el moderno toma ese tono en que lo fundamente, es una herramienta de desmitifica-
permanente y lo nuevo raciofuncional son sin- ción, de igualación de todos los hombres, de
tetizados más lentamente, con menos alarde de protesta contra la arquitectura de las clases
ruptura novedosa. De igual manera se mantie- dominantes y opresoras. Cambia la discusión
ne aún hasta hoy en nuestra obra esa preemi- sobre estética de terreno, cambia las preguntas,
nencia de una arquitectura más de partido que el elenco de problemas a tratar, refunda las
de gestos formales, como observó Tony Díaz jerarquías en el discurso proyectual. Su objetivo
en una charla en la SCA en 1982. De la insis- iba mucho más allá de poner los dormitorios al
tencia en desnudar, en descubrir la forma hasta noreste.
llegar en algún caso a la flagelación purista, sin No es casual que vivienda y ciudad sean vis-
concesiones, no es raro que se llegue a la bús- tas como unidad sin discontinuidad alguna, a la
queda de elementos de control exteriores a manera de Corbu entre otros, independiente-
cada individuo, como lo científico en sus varia- mente de que resulten sólo esbozos muchas
das parcialidades, o el clima por ejemplo. El veces perfectibles (o aún hoy insuficientes) sus
clima es un control objetivo, igualador de todos planteos urbanísticos y más válidos y ajustados
los individuos que lleva al tema limpio del hom- sus proyectos arquitectónicos. Partiendo de
bre libre en la naturaleza. consideraciones climáticas y funcionales llegará

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Acosta a plantear una crítica tipológica de la inventivamente, estas elucubraciones han caído 19
vivienda porteña y a individualizar elementos en total desuso y fueron borradas de las revis-
que aún hoy son inseparables de la casa anóni- tas y de la enseñanza de la arquitectura y uno
ma popular de barrio, con tácitas observaciones siente un poco de incomodidad al remover
de los límites de las casa chorizo como tipolo- esas cosas olvidadas y cubiertas por el polvo.
gía insatisfactoria. Observa que Buenos Aires Pero el frío/calor y la necesidad de vivir de la
no tiene un clima templado como resultaría de gente son más perdurables que las modas inter-
considerar los promedios de temperatura sino nacionales y tendremos que seguir teniéndolos
un clima caracterizado por los bruscos cambios en cuenta (debería revisarse el apresurado
del mucho frío al mucho calor, siempre con ocaso de Banham).
enorme humedad. De ahí la adaptación de Ese camino, aparentemente anclado u origi-
influencias extranjeras venidas una del frío y nado en una lúcida y objetiva consideración del
otra del calor a una vivienda que no recibe un clima y las funciones esenciales atrapadas por
fuerte carácter del clima sino de lo cambiante conceptos de tipo o estándar (lo científico),
de requerimientos opuestos produciendo por pasa por dos instancias: a) el del diseño de la
ello, imágenes de menos inmediata compren- célula tipo, la vivienda familiar y b) su organiza-
sión. Una ciudad con un 60 por ciento de helio- ción, su tramado en sistemas hasta llegar a la
fanía, mucho cielo despejado, inviernos húme- ciudad. Lo distributivo, lo constructivo, pertene-
dos en los que el frío se hace imposible en las cen, son "hablados" por un lenguaje formal que
folklóricas y mal asoleadas y ventiladas casas los resume en una unidad que es cada obra,
chorizo. Una fluida ventilación es la única defen- cargada por el otro extremo de mensajes de la
sa contra el calor con humedad, y lo mismo memoria personal del arquitecto, de su arsenal
que el asoleamiento, son objeto de especial poético.
control en los diseños de Acosta. Desde los Parece importante reconocer que, tanto en
años en que Banham publicó The Architecture la producción de Acosta como en la generali-
of the well tempered environment, y supimos dad del Movimiento Moderno y los CIAM hay
cómo Wright ventilaba sus casas cuidadosa e una fuerte disparidad entre la alta calidad y ajus-

LO MODERNO Y LO NACIONAL EN NUESTRA ARQUITECTURA: WLADIMIRO ACOSTA


Casa en Villa Urquiza
Buenos Aires, 1934-1935

20 te de las propuestas para la casa y la provisorie- irreducible a fórmulas fijas, propio de lo urbano.
dad y debilidad balbuceante de las propuestas La importancia de ese carácter concreto de la
de ciudad. Ese hecho puede estar ligado a los complejidad urbana sólo pudo adquirir la
enormes vacíos teóricos que quedan después importancia que tenía después de repetidos
de la violenta crítica a la ciudad de los siglos fracasos reales de esquemas modernos luego
XVIII y XIX, que hoy resulta demasiado suma- de los años 60. En ese momento de revisión y
ria y apresurada. crítica, resultó explicable que el rechazo al
El urbanismo moderno de los años 20 es Estilo Internacional, su puesta en duda, se des-
un comienzo sano y progresista de reproposi- barrancara en un formalismo arbitrario-intuitivo
ción, explicable por el momento histórico y en el gusto por la copia textual o analógica de
polémico de ruptura, pero insostenible hoy en ejemplos justamente de esa ciudad del pasado,
su forma de enunciación primitiva. Esto es repudiada y sepultada en los años 20. Así llega-
reconocible en las propuestas de armados de mos en los recientes años "posmo" a una arqui-
conjuntos de vivienda como el del Barrio River, tectura que se jacta de orientar de cualquier
o en los ensayos de City Block análogos a los modo, de estar más allá de las obvias y domés-
desarrollos de Corbu de la ciudad para tres ticas cuestiones funcionales y que se encierra
millones de habitantes de la década del 20 o en una producción autista de arquitectura para
de sus propuestas del pabellón del Esprit sí misma sin relaciones con nada que sea exte-
Nouveau del 25, todos inicios de una búsque- rior. Para enmarcar y exponer en una pared o
da, necesitados de desarrollo y verificación y una lustrosa revista y no para "tirar" a la calle y
no de adoración como imágenes del mundo a la ciudad de todos. En esta situación, reco-
nuevo, de repetición acrítica que, desgraciada- menzar a armar la arquitectura desde "el cuer-
mente, fue el destino que tuvieron, salvo po del hombre desnudo al sol" ayudados por la
excepciones. razón guía, siguiendo el camino de búsqueda
El sistema elementarista que maneja el paso tipológica de Acosta con su compromiso social
de la célula al conjunto y de éste a la ciudad parece una de las vías, al menos, para salir de la
choca con el carácter complejo y múltiple y aun confusión actual.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Fachada

En los diseños de casas, de los que admira- ha tendido a disociarlos y verlos como polos 21
mos aquí su proyecto no construido para Villa excluyentes de arquitecturas erradamente cali-
Urquiza, se alcanzan los puntos altos de su pro- ficadas como "sociales" o como sus opuestas
ducción. Resultados de una larga, paciente y "elitistas", poniendo de un lado lo aburrido justo
ordenada consideración científica del clima en y del otro lo formalmente atractivo y perverso.
relación con la vida cotidiana, no del clima Quizá la necesidad de enseñanza canónica y su
como abstracta lista de números, llega a produ- tensión con la necesidad de expresión autobio-
cir dos cosas: a) una obra individual de primera gráfica, de que habla, estén contenidas en obras
calidad que excede en mucho su carácter de como esta casa de Acosta. La fuerza pedagógi-
"máquina confortable" y b) por detrás del ca de esta obra no puede compararse con la
"modelo" una propuesta tipológica riquísima en fría exposición de cánones tipo Neufert.
desarrollos posibles y reflexión profunda sobre Precisamente la neufertización del diseño, el
lo típico de la vivienda urbana de Buenos Aires peligro que acechaba a propuestas como las de
y sobre lo característico de la vida barrial, asun- Acosta y que de hecho produjeron algunos de
to aún por desarrollar específicamente en otros sus seguidores empobreciendo injustamente su
trabajos que complementarán al presente. herencia. La neufertización implica la esclerosis
El mayor valor como "obra individual" coin- de un sistema científico, encasillado e inerte,
cide con la mayor riqueza como expresión de transmitido no como conocimiento sino como
una tipología que la incluye. Otras propuestas y orden por cumplir "desde afuera". El proyectis-
obras, como el barrio Los Andes de ta maneja "desde afuera" sin comprometerse,
Bereterbide y, por ejemplo, la Avenida Gral. un aparato científico que produzca el diseño
Paz del equipo del ingeniero Palazzo, Ernesto acertado. Desgraciadamente se ha confundido
Vautier y otros, participan de esa luminosa coe- la verdadera práctica del Racionalismo con esa
xistencia entre el valor particular y el valor degradación cómoda. Para aclarar este asunto
"ejemplar" (o generalizable). Ese tema de la dia- deberíamos, en otro momento, tomar el tema
léctica entre lo particular y lo general necesita de la manualística, del estudio de normas y
ser esclarecido por la crítica arquitectónica que códigos, porque el modo de exposición del

LO MODERNO Y LO NACIONAL EN NUESTRA ARQUITECTURA: WLADIMIRO ACOSTA


Casa en Villa Urquiza
Buenos Aires, 1934-1935

fundo en el orden de cosas general, que apareje otras


22 libro Vivienda y Ciudad a la vez que se ubica
condiciones biológico-sociales, será precario el des-
conscientemente (desde la aclaración prelimi- arrollo de la nueva arquitectura, del mismo modo que
nar del editor), que dice "esto no es un catálo- será imposible detener su universalización y perfeccio-
go", participa de ciertas inclinaciones manualísti- namiento cuando tales condiciones estén dadas".
cas en el mejor sentido del término. Si no fuera Ese sentido trágico de lo racional en su rela-
así, ¿por qué sentiría la necesidad de aclarar ción con el mundo real no reconciliado puede
"que no es un catálogo y que los proyectos no comprobarse en Le Corbusier y no es ajeno a
pueden ser copiados"? Hay en Acosta un equi- la energía poética que tienen las obras que de
librio asombroso entre sus posibilidades de él se desprenden. Lo demás es Racionalismo
teórico-crítico y las de "diseñador", condición como una forma ordenada de inocencia. El
que explica su arquitectura de ideas y a la vez esfuerzo racional se alimenta de una realidad en
quizá, puntas para rearmar un tema hoy olvida- que lo irracional ha crecido hasta límites incon-
do: la relación entre la teoría y crítica y el dise- trolables contra los cuales debe precisamente
ño en la enseñanza, pero también en la prácti- luchar. Eso puede rastrearse en el prólogo al
ca de la arquitectura. Discurso del Método de Descartes, o relacio-
Es fundamental remarcar que el racionalis- narse sin esfuerzo con las guerras que "rodea-
mo de Wladimiro Acosta está marcado, recorri- ron" los últimos setenta años de historia. Los
do por debajo, por la idea de la incompletez innumerables intentos de "reconciliar" la meto-
básica de toda propuesta arquitectónica en el dología del diseño, o las sistematizaciones urba-
mundo actual. Un denominador de duda y pro- nísticas son el producto de pensar al método
visoriedad actúa sobre toda la base funcionalista racionalista como instaurador de la paz y orden
ordenada por Wladimiro Acosta. Su texto final eternos.
en Vivienda y Ciudad lo expresa con claridad: El funcionalismo ingenuo, la vulgarización y
"La posibilidad de progreso y realización en un campo decadencia de las formas exteriores del
de la creación humana es determinada, en cierto Movimiento Moderno son el resultado del
grado, por el nivel medio de la evolución en otros abandono del compromiso de lucha de la razón
campos. Mientras no sobrevenga un cambio de pro- en un mundo escindido.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Sección

En la casa porteña de barrio hay temas ya La imagen deportiva de Wladimiro Acosta 23


típicos que son tradición aceptada, "modos" de se adelantó a su tiempo. Hoy esas terrazas-
habitar que nos son queridos. Vamos a citar solario son improvisadas en inconcebibles
nueve de esos temas a los que llegó Acosta maniobras dentro de la selva de tanques de
(¿partiendo del clima y por la ciencia y el punti- agua y cables de teléfono de la ciudad de la
lloso cálculo?) en el proyecto de casa de Villa propiedad horizontal, o en improvisados gimna-
Urquiza: sios que se suben a los techos de ex petit-hôtel
1. El "porchesito a la entrada" escalonado buscando un poco de aire por sobre la calle
que hace "como si fuera" una "platea a la esce- imposible de la ciudad. Ese uso del techo va sin
na de la calle" para los que tienen tiempo, chi- duda más lejos que el techo-jardín, manifiesto
cos y abuelos. Claro que ese umbral muere si de la arquitectura moderna. Tiene más de patio
no está la calle de barrio que es su complemen- árabe, con plantas controladas en sus límites de
to insustituible. Una pausa al entrar marcada macetas.
por un balconcito superior saliente. 4. Provista la azotea-terraza hay algo que se
2. El "patio entoldado", aquí en el primer da "por añadidura", que llega solo y que es hoy
piso, que fue de lona o enredadera en esos en la vivienda porteña "La pelopincho", y que
años y decayó a modelos móviles de chapa que en Wladimiro Acosta está en esa pileta com-
olvidan su sentido semiexterior, provisorio y pletando astutamente la altura sobre el garaje.
fresco. Esos toldos son permanentes en los El tema del agua en las casas de Acosta es una
proyectos de Acosta. Y en la vivienda popular. constante, como la del solario. Son comple-
3. "La azotea al fresco de la tardecita o mentarias y califican lugares como el del patio
noche" en versión "deportiva" "higiénica" de cubierto y el solario, más arriba. Cierta visión
solario, que sólo fue apareciendo con él en los primera de Acosta en su Odessa natal sobre el
últimos años. En aquella época las azoteas de horizonte del Mar Negro puede ser la clave de
barrio eran de reunión alrededor del rito de la esa permanencia del agua en sus diseños, de
comida y de la bebida o de los bailes y fiestas ese modo enfático de mostrarla. Cierta idea
iluminados con guirnaldas. revolucionaria de cómo estar vestido en vera-

LO MODERNO Y LO NACIONAL EN NUESTRA ARQUITECTURA: WLADIMIRO ACOSTA


Casa en Villa Urquiza
Buenos Aires, 1934-1935

24 no en Buenos Aires, ciudad en la que la solem- ción de la pileta en el lugar de esa piecita
nidad de la corbata muestra aún hoy -aunque canónica.
en decadencia- la idea de flagelación del cuer-
po que nos llega de la tradición de esa arquitec- En esta casa que existe tal cual fue construi-
tura que el escritor chileno Donoso llamó "esti- da, se cumple el deseo de "hablar tan lisa y lla-
lo Remordimiento Español". namente como si algo que pudiera ocurrírsele
5. La "cocina-comedor" que en Acosta a cualquiera según decía el precepto de
toma sólo la forma de "pasa-platos", una cerca- Bernard Shaw, con que cierra su texto de
nía no muy desarrollada, con todavía un des- Vivienda y Ciudad.
control del tamaño del living, hall y vestíbulos
desproporcionados, y aun arrastre de modos
de vida extraños a nuestra realidad.
6. El "patiecito" con la pileta de lavar y el
tendedero con sol, ahí no más de la cocina y
extendiéndose hacia el garaje, posición estraté-
gica típica y aceptada.
7. La escalera externa, diagonal a la azotea
final, presente en improvisados crecimientos de
nuestros barrios habituales.
8. La "galería" sacada de su posición de
tapón de la casa chorizo y reelaborada en los
techos de las azotea, pileta y solario. Usada
también en otros casos, notablemente en
Venezuela, en su versión más tradicional.
9. El tema de "la piecita sobre el garaje",
innumerable en Buenos Aires, usando la baja
altura del garaje aquí también con la introduc-

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Ricardo Blanco
Wladimiro Acosta y
el diseño de muebles

Realizar un análisis sobre los diseños de cio y en sus proyectos, tal vez más que una bús- 25
Wladimiro Acosta, implica un ejercicio en queda de articulación, exista una intención casi
donde se me unen el recuerdo y la reflexión, lo de unidad entre ambos.
emotivo y lo racional, y tal vez ésta sea la mejor En Vivienda y Ciudad dice respecto a los
síntesis para definir a un maestro como él. muebles:
Si bien no puedo considerarme un discípu- "...su ubicación deja de ser fortuita, son colocados allí
lo de Wladimiro, ya que esto presupone una donde su utilización los hace necesarios, donde forman
relación más participativa, fui su alumno -simul- parte orgánica de la vivienda, un engranaje en su fun-
táneamente lo era de C. Janello- y creo que ese cionamiento" 1.
año y esos dos profesores fueron fundamenta- En segundo término es conocido el pensa-
les en mi orientación profesional, temática y miento de Wladimiro Acosta respecto a consi-
conceptualmente hablando. derar la vivienda como "instrumento al servicio
Es por eso que el análisis de sus diseños del hombre", "un objeto destinado al uso huma-
debería resultarme una operación relativamen- no" y al hombre como una "entidad biológica".
te lógica en cuanto a procesos e intenciones, Por último, no se puede negar el especial
puesto que por su influencia creo operar de interés que el mobiliario despertó en todos los
manera similar. maestros del Movimiento Moderno, tal vez
Para comenzar con el tema del mobiliario como una actitud omnipresente de la nueva
como práctica proyectual de Wladimiro Acosta manera de proyectar.
se debe fijar su pensamiento para establecer Las evidencias del interés de Wladimiro por
algunas pautas que permitan el análisis posterior. el equipamiento están dadas, no sólo por el
En primer lugar debemos considerar perti- análisis de su archivo, sino también por la reite-
nente la importancia que Wladimiro le adjudi- ración de algunos modelos en sus dibujos de
caba a la relación que debía haber entre arqui- interiores y por lo que escribió sobre el tema
tectura y equipamiento. en sus libros. En Vivienda y Ciudad expresa:
Su filosofía arquitectónica trata de postular "los muebles han de ser calculados y diseñados con
una articulación adecuada entre equipo y espa- conocimiento cabal de la anatomía humana, deben
Mueble empotrado
La Falda, 1939

26 concentrar en menos espacio mayor rendimiento y ser partiendo de idéntico principio y con idéntica perfec-
más livianos, nítidos, pulcros y resistentes”. ción, los elementos estrictamente acordes con su pro-
pia función".
Si analizamos lo antedicho, veremos que el
soporte conceptual del proyecto de muebles No obstante, Wladimiro Acosta reconoce
se basa inicialmente en principios fisiológicos -el "la inercia de la tradición basada en la memoria
hombre es una "entidad biológica"- obviamente de múltiples generaciones, ya que tiene mayor
este principio pertenece en un todo a su enfo- poder impositivo que las innovaciones técnicas
que "higiénico y sanitario" de las viviendas (‘sis- que aparecen".
tema Helios’). "el hombre que en su vida pública o colectiva se sirve
Asimismo, el sentido de economía del espa- de los medios mecánicos del siglo XX, adapta su vida
privada, de familia, al ambiente de los siglos pasados
cio en aras del rendimiento (algo del "menos es
que reedita en su vivienda".
más" de Mies) también es característico de su
postura arquitectónica y posiblemente en el Esta lectura antropológica de la relación
último párrafo "livianos, nítidos, pulcros", inten- vivienda-mobiliario es, tal vez, el soporte con-
ta definir, sin decirlo, las cualidades estéticas ceptual más importante del desarrollo de sus
que deben tener los nuevos muebles. Esta diseños.
negación a la caracterización estética se aumen- El otro es el enfoque tipológico, mediante el
ta cuando dice: "los muebles dejan de constituir cual Wladimiro divide al equipamiento en dos
objetos en primer término decorativos" ya que tipos de muebles con sus características pro-
trata de postular la esencialidad funcional ope- pias. Cuando dice:
rativa frente a otros valores como son los esté- "unos fijos, armarios, roperos, estantes, bibliotecas, se
ticos, simbólicos o expresivos, intentando que incorporan a la construcción misma, otros movibles,
sillas, mesas, camas, racionalizados en su forma mate-
éstos sean consecuencia de lo anterior:
rial, se adaptan a la anatomía del hombre”.
"las aberraciones estéticas motivadas por la falsa inter-
Esta división puede leerse como muy sim-
pretación de este concepto -'la máquina de habitar'-
condujeron... a la creación de edificios que imitaban en plista, sin embargo veremos como Wladimiro
su forma y aspecto a máquinas" (…) "se trata de crear, enriquece esos conceptos en su práctica.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Sillón de tubo doblado
Berlín, 1927

Las dos características apuntadas, el ordena- La otra, la de los muebles integrados, se 27


miento tipológico y la negación a la estética asemeja por su concepción formal (acuse de
como valor independiente, son reflejo del con- los marcos) a las propuestas de Le Corbusier
cepto de la racionalidad funcional como sistema para L’Esprit Nouveau. En éstos, el interior es
proyectual utilizado por Wladimiro Acosta. racionalizado según las necesidades y es en el
Esa primera división en dos tipos de mue- frente donde se da todo el peso del diseño que
bles, los fijos y los móviles, se amplían a cuatro, deriva en soluciones dominantemente compo-
por los enfoques distintos y enriquecidos por sitivas, que busca el equilibrio y la armonía
las alternativas o variantes. visual apelando a la simetría y el modulado, uti-
Así, entre los muebles fijos están los que se lizando en definitiva, todo el repertorio clásico
integran a la construcción configurando sólo en la organización de un plano.
frentes y los otros, que articulan el espacio Las otras dos zonas o temas de diseño son
arquitectónico; entre los móviles, aparecen los muebles móviles y es franca la diferencia de
diferenciados las mesas y las camas por un lado, resolución utilizada en ambas: una, la de las
resueltos como objetos consecuencia de las mesas o escritorios, adopta soluciones que sólo
necesidades funcionales y, por otro, los asien- tienen en cuenta el rendimiento funcional de las
tos, utilizados como material de experimenta- mismas; así es como desarrolla mesas con tapa
ción proyectual. extensible, deteniéndose en la solución de la
En definitiva, Wladimiro Acosta opera en ampliación dimensional, sin preocuparse mayor-
esas cuatro zonas, con diferentes criterios pro- mente por las características formales del objeto.
yectuales. En el área referida a muebles fijos, las Un poco más de elaboración se muestra en
propuestas más ricas, pero menos evidentes en el diseño de escritorios, ya que lo desarticula en
su labor, son aquéllas que particionan y partici- cajones y tapa, proponiendo un esquema mor-
pan de la caracterización del espacio, ya que lle- fológico de prisma más plano, que referencia la
gan a configurar por su lenguaje, pequeñas función de cada uno de ellos y deshace al escri-
arquitecturas, recuperando el sentido de uni- torio como mueble arquetipo, generando un
dad postulado por Wladimiro Acosta. principio sistémico.

WLADIMIRO ACOSTA Y EL DISEÑO DE MUEBLES


28 Pero es, evidentemente en los asientos, bólica -la línea histórica- y que Wladimiro
donde Wladimiro Acosta, al igual que otros Acosta renunció a considerarlos como escultu-
maestros de su generación, desarrollaron plan- ras sentables y que sólo operó desde el mejo-
teamientos y propuestas en donde la innova- ramiento funcional y la experimentación tecno-
ción tecnológica o funcional les permite experi- lógica, es que los modelos por él propuestos se
mentar en lo formal. establecen como otros estilemas del MM.
Sus propuestas no son el simple resultado Lo que se hace evidente es que la concep-
de la reinterpretación estilística, como era tradi- ción estética, no explicitada por Wladimiro
ción, sino que apela a agregar nuevas funciones, Acosta, no es previa, sino que está implícita en
como rasgo generativo de sus diseños. la manera de abordar las soluciones desde una
Un ejemplo es el sillón Morris, que realizó y matriz funcionalista:
al que le agregó un apoya-pies, convirtiéndolo "El mueble debe ser más liviano, nítido, pulcro y resistente".
además en una reposera. Pero la racionalidad
rotunda de Wladimiro Acosta se vislumbra fun- Aquí ya se plantea un principio estético de
damentalmente al concebir a la morfología síntesis, casi minimalista, que va a conducir en el
como génesis de sus diseños. futuro el desarrollo de las propuestas de
Normalmente el diseño de muebles se Wladimiro Acosta y que se puede definir como
puede ordenar según cuatro vertientes: la fun- una concepción morfogenética. Aparecen así,
cional, la tecnológica, la histórica y la formal. primero, las concepciones lineales, luego las
Cada una permite concebir una manera de laminares, hasta arribar a propuestas espaciales,
proyectar, es decir, se puede interpretar a los todo como una operación racional y sistémica
asientos como simples instrumentos de uso, o en la generación de formas, es decir, libre de las
como alardes constructivos, de nuevos materia- influencias históricas o simbólicas, participando
les, o pueden ser objetos simbólicos o ser con lo que sucede en ese tiempo en el mundo
meras estructuras estéticas. del diseño.
Aceptando que el Movimiento Moderno Así, las sillas de estructura lineal proyectadas
desestima a los asientos en su dimensión sim- en Berlín en 1927, en base a tubo doblado, nos

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Muebles de piezas
laminares
Buenos Aires
circa 1942-1944

muestran a Wladimiro Acosta en pleno cono- Wladimiro Acosta, fue el tratamiento de lámi- 29
cimiento de las experiencias bauhausianas pero na, ya no como plano límite, sino como mate-
con un notable manejo de las posibilidades de rial maleable.
ese nuevo material que respondía a sus postu- Las soluciones planteadas en madera lami-
lados de liviandad y resistencia. nada moldeada generando el asiento y el res-
La segunda etapa, tal vez la más importante paldo por corte y doblado permiten ver a un
en base a los documentos, es la de resolucio- Wladimiro Acosta experimentador, operador
nes laminares y que recorre tres instancias; la de alternativas, en esto es comparable a sus
primera aproximadamente en 1942, es en la casas de acero de Berlín de 1926.
que desglosa sintéticamente la silla en dos per- Aquí la evolución mostrada desde la simple
files laterales, los que contienen el asiento y el operación de doblar una lámina hasta las
respaldo, permitiendo que éste sea móvil, o exquisiteces tecnológicas de las dobles curva-
que se resuelvan como un simple hilo continuo. turas para resolver sutiles necesidades ergonó-
Este esquematismo encuentra, diez años des- micas, son desarrolladas, casi con sensualidad,
pués, en 1953, un desarrollo más justificado al permitiendo intuir a un Wladimiro Acosta
tratar de racionalizar la generación de cada late- hedonista, cuya sensibilidad, incluso le permite
ral, encontramos dibujos en los que trata de renunciar a ciertos rigores funcionales para
estructurar en lo formal y en lo constructivo obtener piezas de buen valor estético. Toda
cada perfil en base a elementos iguales o simi- esta labor fue desarrollada básicamente en pro-
lares. Esta tendencia se continúa hasta los yectos, ya que muchos diseños no se realizaron,
modelos de sillones para la obra de Figueroa pero también es cierto que la realidad produc-
Alcorta, en donde comienzan a aparecer solu- tiva y laboral a veces establecieron imprecisos
ciones formales que operan con características límites, aun en alguien tan riguroso con su prác-
netamente espaciales, entrando a una zona casi tica, como lo fue Wladimiro Acosta.
estilística de mayor libertad expresiva. No obstante hay algo clave en sus proyec-
Una etapa intermedia, pero que evidente- tos, y es que éste permita leerse con claridad,
mente interesó en forma particular a que se reconozca su génesis, que sean -como

WLADIMIRO ACOSTA Y EL DISEÑO DE MUEBLES


30 él mismo lo expresa- "nítidos". Este concepto
de nitidez, encierra en realidad otro más pro-
fundo y más pertinente a Wladimiro Acosta,
como es la honestidad, el sentido de honesti-
dad que siempre pretendió para sus proyectos
y que debe ser demostrada y mostrado, pero
no a través de un código para iniciados o de
simbolismos a interpretar, sino por el único
medio que él estimaba común a todos los
hombres: la racionalidad.
En definitiva, Wladimiro Acosta nos dejó,
también con los muebles, una lección de dise-
ño sencilla, profunda y permanente: lograr que
el diseño sea la expresión de compromiso ético
que asume el diseñador para con la sociedad a
la que sirve. Él lo hizo.

Notas
1. Todos los encomillados pertanecen al libro Vivienda
y Ciudad de Wladimiro Acosta. Ediciones Anaconda. 1947.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Patricia Ons / Cecilia Campos
Reflexiones sobre la
evolución en planta en
la vivienda unifamiliar

El estudio del desarrollo de la planta en la La planta sigue dos esquemas básicos rígida- 65
obra de Wladimiro Acosta lleva a establecer mente modulados: la figura cuadrada y la rec-
inmediatamente la relación que une a ésta con tangular. La primera se estructura en base a dos
la experimentación volumétrica. ejes ortogonales centrados que organizan la
El camino de esta evolución tiende perma- distribución funcional y ubican las escaleras. La
nentemente a la diferenciación de elementos segunda contiene ejes que no están centrados,
compositivos, tanto en planta como en volu- uno en coincidencia con el armado de los ser-
men. Ambas experiencias siguen un fin común vicios y aparecen otros perpendiculares a éste
que no siempre es paralelo, con leyes de trans- que ordenan las demás funciones.
formación propias. En tanto la planta se disgre- En ambas configuraciones, se encuentran
ga y se abre, el volumen se libera de las figuras bien definidos los límites de cada función, los
regulares perdiendo matices; habrá un cuerpo- ejes compositivos tienden a separar claramente
peso y una piel-aire cargados de luz y sombra. el espacio servido del sirviente. Este criterio
Se infiere entonces que la esencia de ambas continuará sin modificaciones a lo largo de toda
búsquedas se centra en la concepción del espa- su obra.
cio de transición, entendido como fuelle entre En la superposición de plantas, la división de
el cuerpo-casa y el espacio exterior. funciones es también clara. Hay un nivel inferior
La búsqueda está situada en el modo en de servicios que puede o no ser el mismo que
que se configura el espacio de transición delimi- el social, y por encima de éstos, el espacio pri-
tado por la piel, marco referente del cosmos vado, con leyes de armado propias.
exterior, y la relación de éste con el cuerpo, A esta época corresponden la Casa del Pintor
espacio interior-microcosmos. G. A. de 1925 en Frankfurt, el proyecto de Casas
En las composiciones de la época alemana, Estandarizadas de 1927 en Berlín y las viviendas
planta y volumen coinciden en una figura regu- Tipo "DF" y de acero Tipo A-B-C-D de 1927.
lar. Las transformaciones se producen dentro Es posible detectar en estas obras la influen-
del cuerpo único, y siempre es posible recons- cia de W. Luckhardt, con quien Wladimiro
truir la figura original. Acosta tuvo contacto entre los años 22 y 28.
Casa de Acero
Planta baja
Berlín, 1926

66 En Buenos Aires, la producción de los años Progresivamente la planta se "destraba",


28 y 29 continuará con las mismas característi- pierde los rigores de la composición modular
cas. (Anteproyecto en suburbio de Buenos para permitir el juego más libre del espacio de
Aires, 1928; Petit Hotel en Buenos Aires, transición, que luego quedará instituido como
1929). elemento organizador.
Hacia los años 30 se verifica un cambio; de La aparición del par cuerpo-piel como ele-
la figura regular se va llegando a esquemas cada mentos diferenciados y complementarios se da
vez más complejos basados en la adición de por primera vez con claridad en Brasil, en la
otras figuras menores. Las primeras irregularida- Casa del Periodista R. de P. en São Paulo, en
des en esta evolución aparecen en forma de 1931. Aquí planta y volumen se transforman
apéndices subordinados al cuerpo principal. paralelamente. La planta contiene dos criterios
La organización de la planta sigue los mis- compositivos superpuestos, el de la planta rec-
mos principios del período alemán, no se acusa tangular en el nivel alto y el de la planta cuadra-
aquí la presencia del espacio de transición. Este da representada en el nivel bajo. Será la planta
quedará adosado al cuerpo-casa como entidad superior longitudinal la que da lugar a la apari-
independiente, configurado por elementos line- ción de la piel independiente y no la inferior.
ales materializados, en general, como toldos. De aquí en adelante siempre será posible rela-
(Casa del Escritor A. Gerchunoff, Buenos Aires, cionar la presencia de la membrana con confi-
1930; Casa Treuherz, São Paulo, 1930). guraciones longitudinales.
Estas experiencias podrían remitirse a cier- Esta misma preocupación puede ser encon-
tas investigaciones de la Bauhaus, donde en trada en la obra de G. Warchavchik en la
1924 se producen una serie de prototipos de Residencia Modernista de São Paulo de 1927 y
viviendas estandarizadas con características en la residencia Max Graf de 1928. Se destaca
similares a las descritas en Wladimiro Acosta. que Wladimiro Acosta tuvo acceso al conoci-
La expresión más sintética de estos estu- miento de esta obra a partir del Congreso
dios es el modelo de Casa Prefabricada con Panamericano de Río de Janeiro de 1930, al
toldo de 1926. que asisten ambos arquitectos.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Casa en San Isidro
Planta baja
Buenos Aires, 1934-1935

Entre los años 32 y 35 el proceso de depu- planta continúa siendo objeto de nuevas trans- 67
ración del binomio cuerpo-piel es permanente formaciones en los años subsiguientes.
(Casa en San Fernando, 1932; Casa en los alre- Entre los años 44 y 45 se detecta una nueva
dedores de Buenos Aires, 1933; Casa en San modificación; la planta es claramente longitudi-
Isidro, 1934). nal y se encuentra casi totalmente rodeada de
La planta muestra la existencia de la super- espacios semicubiertos. El volumen se desarro-
posición de la figura longitudinal -el cuerpo de lla en un gesto único que no muestra la com-
dormitorios-, con la cuadrada -el área social y plejidad de las obras anteriores. (Residencia de
de servicios-, ambas en equilibrio. Campo en Santa Clara, 1944; Residencia
Hacia los años 38 y 39 la piel se halla clara- Rapoport, 1944, Castelar). Hay un cambio en el
mente separada del cuerpo. El espacio de transi- "espíritu" de estas obras; la piel envuelve al
ción está aquí integrado a la planta y se acusa en cuerpo, lo "protege". Interior y exterior ya no
ella definitivamente. La figura longitudinal es el tienen puntos de contacto directo.
tema principal y es subordinante de la cuadrada Esta tendencia se prolonga en su vivienda
que aún es posible descubrir en la organización unifamiliar de Caracas de 1947 y continuará del
y que más adelante desaparecerá por completo. mismo modo hasta la Casa del Dr. Frondizi en
(Casa en Villa del Parque, 1938; Casa en La Bariloche de 1959, su última obra publicada. En
Falda, 1939; Casa en la Calle La Pampa, 1940). esta obra, la piel se convierte en alero de tejas
En experiencias posteriores, las figuras pier- y el hormigón en madera, en una probable
den la estructuración ortogonal y se ordenan necesidad de enraizarse en la arquitectura local.
libremente. (Casa Reissig, 1940, Punta del Este- Necesidad que surge de las corrientes de refle-
ROU). xión de la década del 40 sobre los localismos y
En estas composiciones es posible inferir el su expresión, que lo llevan a replantearse lo
volumen a partir de la observación de las plan- producido hasta el momento, y explican los
tas, ambas búsquedas han llegado a concordar. cambios detectados.
Probablemente sea éste el punto de máxi- Finalmente es posible deducir que el desa-
mo desarrollo volumétrico, mientras que la rrollo de la planta acusa tres momentos: el pri-

REFLEXIONES SOBRE LA EVOLUCIÓN EN PLANTA EN LA VIVIENDA UNIFAMILIAR


Casa en la calle La Pampa
Planta baja
Buenos Aires, 1940

68 mero, correspondiente a las operaciones con


figuras cuadradas y rectangulares; el segundo,
con la superposición de ambas figuras y el ter-
cero, con la supremacía de la configuración lon-
gitudinal. Las plantas son objeto de transforma-
ción en función de los movimientos del espacio
de transición. Estos movimientos tienen origen
en las exploraciones volumétricas.
El centro de la experimentación se halla jus-
tamente en la interacción de dos elementos
volumétricos; el cuerpo macizo y la membrana
lineal envolvente, el diálogo entre el sujeto y su
propia máscara.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Anahí Ballent
Acosta en la ciudad:
del City Block
a Figueroa Alcorta
El edificio para “El Hogar Obrero”

Buenos Aires, 1941-1950. tos, más sutiles. Por ejemplo, no existen "esqui- 69
Equipo de proyecto: Arqs. Wladimiro nas", pero en el ángulo de Rivadavia y Ángel
Acosta, Fermín Bereterbide, Alfredo Felice; Giménez, un cambio de carpintería y un espa-
Sr. Juan Carlos Ruiz. cio de doble altura señalan un punto singular en
Ubicación de la obra: Avda. Rivadavia, calles el edificio y la ciudad. De la misma forma podrí-
Ángel Giménez y Rosario. amos considerar la resolución de la "esquina"
de A. Giménez y Rosario, la "recova" sobre
Desde el momento en que se proyectó la Rivadavia o la ruptura de la línea municipal que
primera propuesta para este edificio en 1941, impone el patio abierto1. Nos preguntamos
se advirtió que representaba una notable inno- cómo se arriba a esta idea de relación con lo
vación urbanística. Al volver a reflexionar sobre urbano que contiene en su interior una decidi-
él hoy, no podemos sino reafirmar aquella con- da renuncia a repetir la ciudad existente.
sideración inicial, porque es evidente que seña- Además, creemos que la morfología del
ló un camino alternativo que el desarrollo real edificio evidencia una fuerte y singular tensión,
de la ciudad no adoptó. El edificio nos parece que surge de la confrontación entre el gran
hoy una propuesta solitaria y sugestiva: por una cuerpo girado y curvo y la ortogonalidad de las
parte, un cuerpo central elevado que toma dis- calles, adoptada por los volúmenes más bajos.
tancia de la ciudad y reclama espacios vacíos a Pero lo sugestivo es la claridad con que esta
su alrededor para ser comprendido; por otra, el confrontación se expone, tal como se observa
volumen bajo y los cuerpos ubicados sobre en la planta baja y en la vinculación entre los
líneas municipales que presentan una configura- diversos cuerpos en la composición volumétri-
ción sensible a las características de la ciudad, a ca. Nos preguntamos por qué se ha desechado
las diferencias existentes entre las calles, a los la posibilidad de recurrir a espacios de articula-
diversos bordes del lote. Pero resulta paradóji- ción que resolvieran las diferencias.
co que esta vinculación con lo urbano se logre Creemos que estas características sobre
sin recurrir a situaciones convencionales o típi- las que nos interrogamos se originan en que la
cas, sino apelando a mecanismos menos direc- propuesta es un intento de tensionar la
El Hogar Obrero
Vista del edificio desde Av. Rivadavia

70 estructura urbana tradicional, la ciudad de en la Oficina del Plan Regulador en la


damero y loteo convencional hasta el límite de Comisión del Código de Edificación o en el
su resistencia, en dirección de otro tipo de Plan para Mendoza.
ocupación del espacio. Lo interpretamos Pero teniendo en cuenta que es conocida la
como un compromiso tenso entre alternativa existencia de discrepancias entre ambos a pro-
y realidad que no puede sino absorber en su pósito de este proyecto, nos preguntamos
propia configuración los conflictos que tal hasta qué punto podemos atribuir a Acosta la
compromiso supone. autoría del edificio tal como fue construido,
El problema urbanístico es, por lo tanto, considerando además que en Arquitectura y
una de las cuestiones que nos plantea este edi- Clima esta obra no fue incluida. Esta es otra de
ficio. No es casual que un producto semejante las cuestiones que queremos plantear en rela-
se origine en el trabajo de un equipo cuyas ción con el edificio.
figuras centrales ya habían reflexionado sobre Entendemos que el problema urbanístico y
el fenómeno urbano y consideraban a la la cuestión de la autoría están estrechamente
vivienda masiva como uno de los problemas ligados. En efecto, de la rápida enumeración de
principales de la ciudad moderna: Acosta y antecedentes de cada uno que realizamos
Bereterbide. El primero contaba con el cono- anteriormente surge una consideración clave
cimiento de la experiencia alemana, sus refle- para nuestro análisis: en este proyecto se arti-
xiones sobre el clima, los proyectos de vivien- culan dos experiencias de aproximación al pro-
da colectiva y las propuestas urbanas del City blema de la ciudad diferentes: una, de propues-
Block, reunidas en la obra Arquitectura y tas de ruptura con las formas urbanas tradicio-
Ciudad de 1936. El segundo había proyectado nales, radicalizada, estricta y desarrollada a tra-
una serie de conjuntos de vivienda desde los vés de trabajos teóricos; otra, de gestión y
primeros años posteriores a su graduación en reforma urbana, vinculada directamente a la
1919. De diversas maneras se encontraba intervención sobre el desarrollo real de la ciu-
desde 1922 vinculado a la gestión urbana, en dad. Ambas tienen en común un carácter críti-
el Departamento de Obras Públicas municipal, co frente a lo existente; pero nos preguntamos

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Esquina de Av. Rivadavia
y Ángel Giménez

qué es lo que ocurre cuando estos dos núcle- Franzetti y Justo (vinculados a la cooperativa) y 71
os de experiencias diversas se confrontan el estudio Beordi Hnos.
sobre un mismo espacio, qué produce este Bereterbide, por su parte, invita a dos jóve-
tipo de articulación, qué aspectos del proyecto nes colaboradores de trabajos anteriores,
pertenecen a cada uno de ellos. Alfredo Felice y Juan Carlos Ruiz, a integrar el
Nos ocuparemos centralmente del rol de equipo de proyecto; poco después, interesado
Acosta y de los aspectos que hemos señalado, en el tema, se incorpora Acosta.
aunque las problemáticas que el edificio sugiere Las bases establecían una altura máxima de
son mucho más vastas2. Hemos creído encon- nueve pisos, que conducía a soluciones de alta
trar respuestas para las preguntas que nos for- ocupación del suelo; el equipo, al evaluar el
mulamos en la revisión del proceso de diseño problema, resuelve apartarse de las bases. El
de la obra, entre la formación del equipo en concurso se declara desierto, pero se realiza
1941 y el inicio de la ejecución en 1950 (revi- una nueva llamada con algunos cambios en las
sión posibilitada en gran medida por la colabo- bases tales como la elevación de la altura a
ración del arquitecto Felice), en relación con la catorce pisos. El primer premio de esta segun-
producción de Acosta y Bereterbide. da prueba se declara desierto nuevamente,
En 1941 la cooperativa El Hogar Obrero hecho que indica las dificultades que planteaba
organiza un concurso privado para el proyecto el programa y la necesidad de tensar las posibi-
de su octava casa colectiva. Se trataba de un lidades brindadas por el predio para resolverlo.
proyecto complejo, ya que incluía además de Sin embargo, la propuesta del equipo al que
vivienda, servicios comunes, oficinas para admi- nos referimos se selecciona como el mejor pro-
nistración, local comercial para la cooperativa yecto para continuar su desarrollo.
de consumo, consultorios médicos, guardería, Este proyecto presentado inicialmente
dependencias para actividades culturales y de consiste en un cuerpo lineal con frente Este
difusión. Son invitados a participar, entre otros articulado a otros dos, más bajos con frente a
F. Bereterbide, el ingeniero Delpini, el estudio Rivadavia (viviendas) y a Rosario (oficinas) res-
Sánchez, Lagos y De la Torre, los ingenieros pectivamente, conformando una planta en L;

ACOSTA EN LA CIUDAD: DEL CITY BLOCK A FIGUEROA ALCORTA


72

El Hogar Obrero

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Primer proyecto

un volumen bajo de comercios y un cuerpo de cuerpo central, en cambio, refiere a varias 73


viviendas en dúplex con planta libre sobre la experiencias de Acosta, vinculadas entre sí. En
calle Ángel Giménez, que limita a un patio primer lugar, el proyecto tiene analogías evi-
interior. dentes con sus investigaciones sobre vivienda
Se trataba de una propuesta avanzada. Este colectiva y con la Vivienda Mínima para Buenos
carácter se evidencia claramente si se lo con- Aires, de 1934-35. Se repite allí la misma con-
fronta a las formas en que la Comisión cepción tipológica: edificación lineal, en bloques
Nacional de Casas Baratas estaba planteando el paralelos, con orientación Norte o Noreste.
problema. Por una parte, para barrios-parque Las plantas se basan en la alineación de unida-
se proponían pabellones exentos (Alvear, des sobre una circulación común, esquema que
Rawson); por otra, para lotes urbanos, edificios Acosta compara con otras posibilidades y con-
pabellonales de planta en E o U (casa América, sidera finalmente como la más conveniente, ya
Patricios y Güemes). Estos últimos no siempre que se resuelve con una cantidad mínima de
resolvían satisfactoriamente condiciones de circulaciones verticales. Estas son las analogías
orientación y asoleamiento. En este sentido, el con el proyecto, pero también existen diferen-
valor del edificio radica en que logra resolver la cias sustanciales: por una parte, se trata de edi-
habitación pabellonal en un predio urbano, a ficios habitacionales, que no incorporan otro
través de la concentración en vertical. tipo de actividades como, por ejemplo, el tra-
Articulación entre pabellón y ciudad: aquí se bajo; por otra parte, no se trata de edificios
propone una solución nueva a una cuestión urbanos.
central que planteaba el desarrollo de la casa La primera diferencia nos conduce a exami-
colectiva. nar otras experiencias teóricas de Acosta: las
Precisamente el pabellón central es uno de del City Block (1927-1935). En la variante 1,
los elementos que proviene de la obra de abandona la planta cruciforme en favor de un
Acosta; el otro es el bloque de viviendas en cuerpo lineal, al que podemos asimilar el pro-
dúplex, que remite claramente a la casa colec- yectado para la cooperativa. Ambos presentan
tiva ‘Helios’ levantada sobre pilares de 1934. El similares proporciones y el tratamiento de la

ACOSTA EN LA CIUDAD: DEL CITY BLOCK A FIGUEROA ALCORTA


Wladimiro Acosta
casa colectiva ‘Helios’ sobre pilotes, 1934

74 fachada es el mismo: aparecen en los extremos entre sus investigaciones teóricas y el proyec-
bandas opacas verticales que en el proyecto to aún subsiste: se trata de edificios que no se
que analizamos articulan el cuerpo central y los incorporan a tejidos urbanos existentes. El
dos volúmenes más bajos. Pero también en propio desarrollo del City Block es sintomáti-
este caso existe una diferencia, ya que en esta co: desde la primera propuesta de planta cru-
variante de City Block el trabajo está concen- ciforme, su carácter alternativo al desarrollo
trado en el basamento. En cambio, en la de la ciudad es manifiesto. Pero aún así, man-
variante 2 plantea la yuxtaposición de vivienda tiene como base las dimensiones que podrían
y trabajo en bloques perpendiculares entre sí, asimilarlo a la manzana de Buenos Aires, no
resolviendo la necesidad de condiciones de modifica la estructura de la trama. El City
orientación diferenciadas para las dos funcio- Block integral, en cambio se basa en el reco-
nes. Este parece ser el criterio que justifica el nocimiento de que la sujeción al damero no
cuerpo de oficinas sobre la calle Rosario. La puede conciliarse con los objetivos de las nue-
variante 2 que mencionamos es el paso ante- vas propuestas. "La ulterior evolución del con-
rior a la propuesta de City Block integral; en cepto exige la modificación de la estructura
este último el importante basamento de varios urbana actual: la constitución del City Block
niveles ha desaparecido. El edificio ya no se integral". La propuesta que sigue a ésta es la
apoya visualmente en los volúmenes bajos, sino ciudad lineal.
que mantiene sus características formales hasta El camino de Acosta alrededor de 1940
su arranque en planta baja. En el proyecto para parece consistir así en una paulatina acentua-
la cooperativa, la resolución es la misma: el ción de su distancia con la ciudad real.
volumen bajo de comercio no constituye un Entonces, el problema que le plantea El Hogar
basamento, sino un bloque adosado, como el Obrero es cómo volver a la ciudad. ¿Cuál
del City Block integral, variante b. puede ser la forma de un retorno que no signi-
Creemos que hasta aquí llega Acosta en fique una renuncia, que no implique un retroce-
cuanto a la concepción general del edificio. La so, que no se convierta en una derrota para sus
segunda diferencia que habíamos indicado propuestas?

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Wladimiro Acosta
Vivienda colectiva, 1934-1935

Wladimiro Acosta
City Block, variante 1
City Block, variante 2

No hay elementos en su obra hasta 1940 perativa desestima por un tiempo y se reanuda 75
que nos indiquen una respuesta; creemos que en 1948, consiste en trabajo y modificaciones
ésta debe buscarse fuera de su producción. sobre esta primera idea. Pero este desarrollo
Arriesgamos una interpretación posible: es la no fue pacífico.
experiencia de Bereterbide sobre la ciudad, el Por una parte, se busca optimizar las condi-
campo que permite la intervención de las pro- ciones de asoleamiento. Así, se decide girar el
puestas teóricas de Acosta en Buenos Aires. Es cuerpo central para obtener un frente Noreste
Bereterbide quien se relaciona con el comiten- en las viviendas; de una planta en L se llega a
te, quien se vincula con la municipalidad. Pero una planta en Z.
no nos referimos a la gestión solamente, cree- Por otra parte, la necesidad de resolver en
mos que él maneja una figura mediadora en lo términos estructurales las solicitudes provoca-
específico arquitectónico. Nos referimos a los das por el viento aconseja curvar la planta del
"edificios de altura sobreelevada", en los que cuerpo central. Para resolver este problema, en
trabaja alrededor del nuevo código de el equipo se estudian propuestas diversas:
Edificación de 1944. Se trata de un esquema Acosta y Felice sugieren una curvatura cóncava
que intenta conciliar la presencia de altas densi- hacia la calle; Bereterbide y Ruiz trabajan sobre
dades con la necesidad de asoleamiento y de una curvatura inversa. La forma en que se plan-
espacios abiertos. Se propone, entonces, la tea el problema y los resultados obtenidos pare-
liberación de la altura de ciertos cuerpos de los cen recordar las experiencias de Hilberseimer
edificios, retirados de los límites de los predios sobre configuraciones de plantas pabellonales
a través de patios abiertos. El proyecto respon- curvadas de formas diversas para la resolución
de a esta idea y el conocimiento afinado de la de conjuntos de la misma densidad. Si tenemos
legislación y gestión urbana parecerían ser en cuenta la relación de las investigaciones de
aportes de Bereterbide. La relación, hasta aquí, Acosta con las de Hilberseimer, posiblemente
sería de carácter complementario. conociera estos proyectos3.
La "vuelta a la ciudad", aparentemente, ha La solución finalmente ejecutada y la que
sido posible. El desarrollo posterior, que la coo- pasó al proyecto definitivo fue la de

ACOSTA EN LA CIUDAD: DEL CITY BLOCK A FIGUEROA ALCORTA


76

Wladimiro Acosta
City Block integral
variante B

Fermin Bereterbide
esquema de edificios
de altura sobreelevada

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Ludwig Hilberseimer 77

El Hogar Obrero, apartamentos

W. Acosta, Vivienda colectiva, célula

ACOSTA EN LA CIUDAD: DEL CITY BLOCK A FIGUEROA ALCORTA


Wladimiro Acosta
Casa de renta, 1936

78 Bereterbide; constituyó el motivo central de observa: se aumenta la profundidad y se dismi-


polémica entre ambos. nuye el ancho, en favor de lograr un mayor ren-
Con respecto al proyecto inicial, el resulta- dimiento de la planta.
do fue que el giro del volumen central y la cur- El bloque de viviendas en dúplex es elimina-
vatura modificaron la relación con el bloque do; por lo tanto, el patio pierde el control sobre
bajo del comercio y su articulación con los la línea municipal de la calle Giménez. El aumen-
volúmenes ubicados sobre las calles. to de altura, de dieciséis a veintidós pisos trans-
Con respecto a las células del proyecto forma las proporciones originales entre ancho y
definitivo hemos indicado que el esquema alto del cuerpo central y entre su altura y la de
general de plantas responde a las propuestas los cuerpos laterales. Se hacía necesario obtener
de Acosta. El traslado a la fachada de las rela- un mayor rendimiento del terreno; la situación
ciones indicadas por la célula en la planta es económica varió a lo largo del tiempo de pro-
también un elemento presente en sus propues- yecto y obligó a revisar la relación entre costos,
tas de vivienda colectiva. Sin embargo, la orga- rentas e ingresos posibles a través de alquileres.
nización de las unidades es diferente, ya que El edificio, a medida que iba respondiendo
Acosta siempre ubica cocina y baño enfrenta- a mayor cantidad de condicionantes, se trans-
dos. La contigüidad de los servicios y la circula- formaba. Para resolver más problemas, acepta-
ción de acceso son elementos que nos sugieren ba tensionarse; su resistencia es mérito exclusi-
que las células fueron proyectadas por vo del talento de los proyectistas.
Bereterbide, ya que en el conjunto Los Andes Finalmente, nos interesa retomar el tema de
y en el de Parque Patricios procede con el la "distancia" entre el edificio y la ciudad, a pro-
mismo criterio. Sin embargo, con respecto a pósito de dos cuestiones: el particular carácter
estas últimas existe una diferencia fundamental: de la curvatura y el problema del alto del cuer-
tienen doble orientación porque se ubican de po central.
forma diferente en la distribución general de la Con respecto al primero, los pabellones
planta. Su traslado a otro tipo de planta produ- curvos son prácticamente un "lugar común" en
ce la alteración de las proporciones que se la arquitectura de los años 30 y 40; para indicar

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


F. Bereterbide
Célula de conjunto P. Patricios

simplemente un ejemplo en nuestro país muy Con respecto a la segunda cuestión, la altu- 79
similar a la solución finalmente adoptada en El ra del edificio, nos encontramos nuevamente
Hogar Obrero podemos ver el pabellón de frente a una situación paradójica. Un edificio
vivienda colectiva del Barrio Parque de Stock y pensado en función del asoleamiento termina
Oleza de 1932. Pero creemos que el caso que ensombreciendo su entorno; en este caso es la
nos ocupa se aparta de las formas de utilización obra quien tensiona a la ciudad. Pareciera recla-
frecuente o típica de este tema. En efecto, las mar la desaparición de los lotes y construccio-
curvaturas aplicadas a pabellones aparecen nes vecinas, para aceptar, a lo sumo, en la
generalmente subrayando algún tipo de criterio misma manzana, otro pabellón, simétrico y dis-
topográfico. En los cuerpos exentos (pensamos tante. La "vuelta a la ciudad" no es simple.
en las siedlungen alemanas, por ejemplo) indi- Pero tampoco imposible. Entre 1942 y
can un tipo de relación con el paisaje o resuel- 1943 Acosta proyecta la casa de renta de
ven un cambio de dirección del conjunto. En Figueroa Alcorta. En una escala mucho menor,
predios urbanos (pensamos en un edificio de con problemas más sencillos para resolver,
Mendelsohn, por ejemplo) subrayan formas vuelve a ensayar el emplazamiento original del
sugeridas por los límites del terreno o confor- pabellón de la cooperativa, la planta en L.
man un vacío. Ninguna de estas posibilidades se Su aproximación a la ciudad ha cambiado
desarrolla en nuestro caso; al responder a cues- con respecto a experiencias anteriores: para
tiones técnicas ajenas a todo aspecto espacial, verificarlo basta comparar la obra de Figueroa
topográfico u orgánico, la curva pierde estos Alcorta con las casas para renta que presenta
contenidos. Asumiendo en este sentido cierto en Arquitectura y Ciudad. Se trata de plantas
grado de abstracción -que vuelve a emparen- absolutamente convencionales y el propio
tarla con los ejercicios de Hilberseimer que Acosta advierte las razones al lector: "La casa
mencionamos- aporta al edificio un "plus" for- de renta ha dejado, casi, de constituir en
mal, que consiste en su particular carácter plás- Buenos Aires un problema de arquitectura (...)
tico. Pero subraya su distancia con el sitio, antes el 'contenido arquitectónico' de la casa porte-
que su integración con él. ña de renta llega a reducirse a un problema de

ACOSTA EN LA CIUDAD: DEL CITY BLOCK A FIGUEROA ALCORTA


Wladimiro Acosta
Casa de renta en
Figueroa Alcorta
Buenos Aires, 1942-1943

80 fachada, de revestimiento, de careta. No ofrece


ningún interés teórico y, por lo tanto, se le
dedica muy poco lugar en este libro”.
La obra de Figueroa Alcorta demuestra que
en 1942 su actitud hacia el mismo programa
era diferente, que existía confianza en poder
recuperarlo como "problema de arquitectura",
al menos en un caso aislado. Pareciera que la
experiencia del edificio para la cooperativa fue
el ámbito donde comenzó a ensayar esa nueva
actitud.

Notas
1. Nos referimos a las resoluciones de la planta baja tal
como fue construida originalmente (entre 1950 y 1954)
diferente del estado actual, que incluye modificaciones pos-
teriores.
2. La obra plantea otros problemas, como el de la técnica,
en la innovación e incorporación de materiales prefabrica-
dos y no tradicionales, y en la resolución estructural.
También dejamos de lado las cuestiones referidas al pro-
motor, el significado del edificio para la Cooperativa y las
relaciones de los autores con el cooperativismo.
3. Este tema es analizado por Pancho Liernur en esta misma
publicación.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Luis Elio Caporossi
Reflexiones sobre la
casa de Bahía Blanca

La casa y las fotos pre estuviera pensado en que la terraza-sola- 81


Como Loos, Acosta podría quejarse de la rium fuera una plaza pública. Este punto de
ineptitud de la fotografía para dar cuenta de ambigüedad entre lo público y lo privado, lo
obras de arquitectura. Digamos que la verdade- pequeño y lo grande, permite experimentar
ra experiencia arquitectónica no es comunica- como una pequeña maravilla la capacidad de
ble por este medio. adaptación de la casa. Digamos que la casa es
Eso pienso mientras se miran viejas fotos de flexible a fuerza de no serlo.
la casa. Las fotos remiten a una iconografía
racionalista conocida, mientras, en mi recuerdo, La casa y la invisibilidad
estos espacios eran y son únicos (las fotografí- La casa tiene la habilidad de ciertas plantas
as parecen remitir a generalizaciones y las imá- en el desierto: por meses o años permanece
genes recordadas a realidades). oculta, invisible, desaparece a la vista, es olvida-
Acosta posee un agudo sentido de la da; hasta que alguna primavera, o en cualquier
secuencia, el recorrido y el uso del tiempo. Sus tiempo propicio, cuando es mirada, es vista y
plantas son expansivas, recintos menores se cuando es vista, toca los corazones.
vuelcan a recintos mayores que se imbrican Se puede pensar que la casa seduce como
entre sí y remiten a un total mayor. También forma de autoprotección.
posee un agudo sentido de la escala. El trata- Luego, como en ciertos amores de juven-
miento minucioso de espacios pequeños agran- tud, se pierden los vínculos y no sabemos des-
da por contraste los espacios mayores. cifrar qué nos pasó.
Recuerdo un desfile en la avenida Alem, en
que la casa se abrió a la gente, grupos impor- Acosta y los usos
tantes se acomodaron en la terraza para ver el Se puede enumerar desordenadamente: los
desfile. La casa súbitamente se había transfor- sillones que Acosta había diseñado para la casa
mado en un edificio público y toda esa multitud por el 38. Contaban con respaldo móvil para
incluyendo niños que subían y bajaban la esca- acomodarse a distintas situaciones de apoyo,
lera se encontraba a gusto, como si desde siem- preanunciando diseños actuales.
82 La cocina tenía zonas de guardado con cajo- Curiosamente, el hecho de que el volumen
nes de vidrio, había una multitud de lámparas principal de la casa defina e integre una cancha
móviles que permitían funcionalizar la ilumina- de paleta, en que paleta, casa y solarium cons-
ción. La casa contaba con un sistema de audio tituyen una imagen única no es comúnmente
integral que abarcaba la totalidad de sus cuar- advertido.
tos. Las mesas se acomodaban a sus diferentes
usos y se ampliaban o reducían. La casa y las partes
La ventilación cruzada se verifica en todos Está el todo y están las partes, y la relación
los cuartos importantes y, por supuesto, se entre ambos. También está la colección de par-
establece a nivel del plano del cielorraso para tes, y su relación con la parte y esto es diferen-
no mantener zonas sin renovación, lo que se te de lo anterior. Esto lo sabemos desde siem-
logra invirtiendo las vigas de los techos y llevan- pre, si bien existieron épocas en que la satisfac-
do los cajones de cortina de enrollar a nivel ción intelectual por mantener bajo dominio
superior. El acceso a los mismos se garantizaba este tejido de relaciones era manifiesto.
mediante una tapa de hormigón premoldeado De la ciudad al picaporte, de los sistemas de
que, a su vez, funcionaba como asiento corrido. acondicionamiento al proyecto de ajardinamien-
Se puede continuar la lista y llegar al tipo de to. Acosta asume con naturalidad y madurez un
forestación utilizada, pero quizás hay algo más. riguroso control sobre las partes. Una clave para
Acosta está inmerso en un conjunto de proyec- el proyecto quizás fuera el concepto de subor-
tos de "investigación y desarrollo" que son pro- dinación. Una multitud de innovaciones tecnoló-
pios de la época, desde "la aventura del mobi- gicas se resuelven en voz baja y en estado de
liario" hasta la planta libre. inocencia. Acosta, más que sorprender, persua-
Pero más allá de esto, el concepto de uso de en el ordenado desarrollo de los problemas.
en Acosta está íntimamente ligado a ciertas La obra posee una cualidad de objeto con-
cualidades no fácilmente cuantificables y que gruente y altamente correlacionado que desafía
apuntan a una visión de una vida plenamente el concepto platónico de que las ideas declinan
vivida. al aplicarse a las cosas.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Wladimiro Acosta
Casa en B. Blanca, 1939

Acosta y el control de calidad Acosta y las dificultades 83


Bruno Petracchi tiene 70 años y sigue pin- Acosta pertenece a esa clase de intelectuales
tando como cuando lo empezó a hacer a ini- cuyo trabajo más importante es quizás mantener
ciativa de Wladimiro cuando trabajaban en la clarificado el campo de las relaciones entre teo-
casa. ría y práctica, entre pensamiento y acción.
Recuerda que cuando hacían los yesos, Si bien ésta es una característica general del
Wladimiro se hizo equipar con una regla con movimiento moderno su modulación particular
un tubo fluorescente para poder controlar los es diversa.
acabados de los muros. En Acosta es perceptible un alto grado de
Hombre muy meticuloso, dice Bruno. consecuencia con los principios científicos de
los que parte.
La casa y el sol Con relación al asoleamiento, por ejemplo,
Es sabido de las preocupaciones científicas allí donde surgen dificultades de implementa-
de Acosta sobre las condiciones bio-climáti- ción de una solución adecuada, en vez de rela-
cas. (Las sombras de los aleros cualifican la tivizar los principios, replantea todo el proble-
masa edificada, repiten como un dispositivo ma a otro nivel; digamos trabaja resolviendo
eterno las axonométricas de estudios de dificultades y no salteando dificultades.
sombra).
Saber del clima es saber de un clima de La casa y los arquitectos aquí
ciertas circunstancias particulares e irrepetibles. Hay que aclarar que el sur de la provincia es
(Los aleros son dispositivos de control pero nuevo, todo sucede sin historia.
también otra cosa. Enmarcan nubes por ejem- Los "objetos culturales" son como los que
plo. Aportan escala). deja el mar en la playa, digamos que encallan y,
Saber del clima permite actuar con el máxi- una vez quietos, tienen que defenderse solos
mo grado de particularización: la casa es un sin el auxilio de explicadores, son herramientas
reloj solar para estos 38 grados 42 minutos 59 nuevas sin manual de mantenimiento, textos de
segundos de latitud sur. Kafka sin Max Brod.

REFLEXIONES SOBRE LA CASA DE BAHÍA BLANCA


Wladimiro Acosta
Casa en B. Blanca,1939

84 Sin quererlo, la casa es creadora de formas.


Algunas losas Helios han aparecido en el paisa-
je urbano pero la mayor parte abriendo al sur.
Para unos menos la casa es una suerte de
Moby Dick cultural, un oscuro objeto de deseo
que nos re-envía más lejos, a ese territorio o
tiempo donde la modernidad no se define por
gestos, sino por actos de construcción.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Luis Elio Caporossi
Testimonios

Cuando el Dr. Adriano Pillado decidió Acosta me comentó una vez, después del 85
construir su casa, año 32-33, acorde con su dis- fallecimiento del Dr. Pillado, que en aquella cir-
ciplina mental característica, comenzó por que- cunstancia, después de las presentaciones y a la
rer saber qué cosa era la Arquitectura, remon- media hora de conversación, se sintieron ami-
tó su investigación hasta 500 años A. de C. y, a gos para toda la vida.
partir de allí, con toda la bibliografía que pudo Acosta bajó a Bahía Blanca y previamente
disponer, cubriendo todos los períodos históri- estudió a los efectos del proyecto, todos los
cos, llegó a empalmar con el movimiento racio- terrenos posibles y disponibles en función de
nalista alemán de las primeras décadas de este sus dimensiones y ubicación, optando por la
siglo. Simultáneamente hizo acopio y estudio esquina de Alem y 19 de Mayo.
de todas las revistas y publicaciones actuales, El proyecto realizado difiere del que origi-
nacionales y extranjeras. Estudiaba los proyec- nalmente había estudiado Acosta, que consistía
tos publicados y los correspondientes comen- esencialmente en una planta baja totalmente
tarios de los proyectistas. Por este camino llegó vidriada, integrada con el parque y en planta
a empalmar con Wladimiro Acosta. alta dormitorios y dependencias y Estudio.
Paradójicamente, a través de una revista nacio- La amistad de Acosta-Pillado, despertó
nal de baja calidad si la comparamos con las recelos de Paulita y reacciones opuestas y varia-
que se editaban entonces: Casas y Jardines o das a distintos aspectos del proyecto; una de
Nuestra Arquitectura; se llamaba: Mi Casita. ellas y a la que definitivamente hubieron de ple-
Allí se encontró con un proyecto de vivien- garse y atender, era el temor expresado por
da de Wladimiro Acosta y, por encima de todo, Paula a los truenos, relámpagos y rayos, en con-
lo que le impactó -según confesión personal- fue secuencia en una casa así abierta, se sentiría, en
el texto que explicaba la razón del proyecto. tiempo tormentoso, indefensa y angustiada.
Sin más, y por intermedio de la revista Mi Esto motivó el proyecto actual. Ventanas
Casita, que se editaba en Buenos Aires, pudo pequeñas, sobre todo en los dormitorios.
lograr la ubicación del arquitecto. Y allá fue el El otro escollo a superar fue la Ordenanza
Dr. Pillado al encuentro de Acosta. Vigente relativa al Reglamento General de
86 Construcciones, que determinaba la altura de chapista pintor Bruno Petracci, los solados y
los locales de acuerdo a su categoría y al crite- revestimientos de travertino correspondieron a
rio del volumen de aire disponible, sin tener la Marmolería Grillo, hoy desaparecida y que
para nada en cuenta el efecto dinámico de la contaba en su haber la ejecución de los altares
temperatura y la renovación. Esto provocó el de mármol de la Iglesia del Sagrado Corazón,
rechazo de la Dirección de Obras Públicas y colegio Don Bosco.
motivó derivar el proyecto al H. C. Deliberante El sistema de Iluminación se había proyecta-
quien definitivamente dictó una Ordenanza do sobre la base de lámparas de filamento
especial autorizando su construcción. incandescentes comunes, adecuándose a ello
La obra se inició en 1935. El constructor fue un tipo de artefacto con cristales de tallado
don Pascual Arcuri. Por vez primera en Bahía especial que permitía un mayor grado de uni-
Blanca se construía una vivienda con estructura formidad de iluminación.
independiente de Hormigón Armado, la que Adelantada la obra, apareció en el mercado
fue realizada por la empresa de Manlio la lámpara fluorescente; adoptado e incorpora-
Fioravanti, con un ajuste de relojería. do obligó a cambios ad hoc: gargantas, ménsu-
Según confesión de Telma Reca, esposa de las luminosas con desarrollos cóncavos, etc.
Wladimiro, éste expresó al Dr. Pillado, cuando El fluorescente evidencia toda imperfección e
comenzaron la obra, que su aspiración era que irregularidad, obligó a una cuidadosa terminación
el grado de terminación y afinamiento de la de las superficies, batiéndose los revoques finales
misma fuera similar a una Parker, lapiceras que o enlucidos de yeso con taco y negro de humo y
aparecieron en esa época modificando sustan- lija; adoptándose un tipo de pintura similar en la
cialmente la forma y aspecto de las estilográfi- materia y tecnología al utilizado en el automóvil.
cas de entonces. El comentario final de Telma Calefacción: losa radiante en los pisos -nove-
Reca fue: “Wladimiro encontró en Pillado la doso en ese tiempo- el objetivo, calentar los
horma de su zapato”. solados, los muros, la casa; no el aire, que gracias
Los artífices de este acabado industrial fue- a banderolas especiales circulaba normalmente a
ron el artesano albañil don Casimiro Vuano y el temperatura normal, no sobrecalentado.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Wladimiro Acosta
casa en B. Blanca, plantas

Refrigeración y cocina fueron resueltos por al mismo tiempo ocuparlo cuarenta personas 87
el Dr. Pillado tras un cotejo inteligente de las sin sentirse amontonadas.
posibilidades que brindaba el mercado de los Cuando concluyó su casa, que tantas fanta-
domésticos, resolviendo en consecuencia siosas expectativas había creado en los medios
opciones opuestas a los patrones vigentes. sociales Bahienses, el Dr. Pillado organizó una
Heladera: optó por una Servel a gas, cuan- serie de visitas didácticas para grupos picos de
do estaban de moda las eléctricas. la "intelligentzia bahiense", no con el ánimo de
Cocina: optó por una sueca que consumía un nuevo rico, sino con la conducta de una per-
antracita y de funcionamiento continuo y provi- sona inteligente que desea mostrar y explicar
sión permanente de agua caliente. valores genuinos. La orientación, la luz, el espa-
El mobiliario diseñado por Wladimiro cio, la funcionalidad, la correspondencia con el
Acosta se incorporaba al espacio que accedía exterior...
en razón de su función y no como adorno del Nadie comprendió nada y se desencanta-
mismo. ron pues no era cierto aquel trascendido de
La altura de las mesas, las luces íntimas, los que oprimiendo un botón se corrían las
respaldos de las sillas y butacas, todo correla- paredes.
cionado con el cuerpo humano. En sus butacas Como colofón histórico, recuerdo una
nadie se "cansaba" de estar sentado. mañana en Pampa Mar -cenáculo de
Los ambientes de Acosta no necesitaban Intelectuales Bahienses- un ejemplar Histórico
adornos de ningún género, como si hubieran de la escena arquitectónica local, peroraba
sido generados manejando una relación áurea vehemente:
entre volúmenes, obteniendo como resultado "El Arquitecto Acosta lo tuvo todo, tuvo la Avenida, el
armonía, que se traducía en bienestar, eso es: terreno, el propietario y toda la guita, y fíjense la por-
Estar Bien. quería de fachada que hizo sobre 19 de Mayo y eso
En el living-Pillado, contiguo a la estufa, uno que no se entiende un pito sobre la Avenida... ¡Qué
desperdicio! ¡Lo hubiera tenido yo!".
podía estar solo, en paz y libre de la sensación
de sentirse objeto de la curiosidad de la casa; y

TESTIMONIOS
WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967
Ana María Rigotti
Wladimiro Acosta:
Proyectos y obras
en Santa Fe

Este trabajo propone una aproximación his- Acosta hizo de esta experiencia. Blanco perfec- 89
tórica al pensar y al hacer de Wladimiro Acosta to para los cuestionadores de una modernidad
a partir del análisis de una serie de proyectos, acorralada; pero también paradigma del arqui-
en su casi totalidad construidos, para la provin- tecto intelectual -valorable por sus artículos, sus
cia de Santa Fe. dibujos, sus proyectos nunca construidos- perfil
Particularmente nos referimos a las en el que nos reconocemos sus mismos poten-
Viviendas Semi-Rurales para el área Rosario ciales detractores.
(1932), la casa Calp (1939), y en el contexto de Cómo enfrentar "ese resplandor irreal... de
sus reflexiones y propuestas en torno a la aquella voluntad de socialismo... que en más
vivienda. de un aspecto evoca todavía nuestros propios
Una primera reflexión necesaria se refiere a sueños alucinados"1 en un momento signado
las dificultades de un distanciamiento crítico por el agotamiento del impulso apocalíptico
frente a un Wladimiro Acosta que, todavía, de la modernidad, en el que sus consignas han
tiene vigencia como referente mítico de nues- perdido credibilidad y su proyecto ha sido
tras definiciones cotidianas como arquitectos, abandonado hace tiempo. En un momento en
urbanistas o teóricos de la arquitectura. el que se prefiere el férreo marco de lo posi-
Arquetipo del arquitecto moderno, del demiur- ble y la resignación de la sociedad deseable,
go conciliador del arte, la ciencia y la voluntad ante la certeza de que este realismo es menos
de transformación social, de la vanguardia escla- peligroso que las doradas utopías; aparente
recedora y benefactora de los sectores más "sustrato pesadillesco de lo que aconteció"2.
postergados de una Argentina incorporada al En un momento en que se recurre al refugio
capitalismo internacional. Integrante agigantado de la especificidad disciplinaria por la descon-
-por su quizás nunca meditada peculiaridad- de fianza que despierta todo proyecto relaciona-
la galería de próceres de una historiografía que do con la pretensión de incidir en el curso de
nunca pudo resistirse al aura del Movimiento la historia.
Moderno y que, si lo hizo, fue a partir de recu- Con estas dudas como referente hemos
perar las críticas que el mismo Wladimiro pretendido indagar sobre la consistencia de
90 nuestro mito; para identificar las procedencias, Según Habermas la modernidad se sustenta
las opciones que le dieron forma; para ponde- en dos tipos de pensamiento aparentemente
rar sus alcances y concesiones en relación con antagónicos: la reflexión histórica que, permea-
el ambiente en que se fue perfilando. da por la experiencia real, permite criticar y
Más que destruir, o clausurar la utopía, nos legitimar las elucubraciones utópicas,
interesa identificar sus límites, lo ilusorio; tal vez "el rol del arquitecto es imaginar con probabilidad his-
con la esperanza de rastrear posibles fisuras en tórica ... es formular conjeturas y proponer planes a
su fracaso por donde siguen fluyendo alternati- partir de los análisis de los múltiples factores que par-
vas a nuestro presente. Y es en este sentido que ticipan en el proceso de urbanización" 3.
ha de entenderse esta exploración por las pala- y la reflexión utópica misma, encargada de
bras, los proyectos, los recuerdos que han per- abrir alternativas y posibilidades que vayan más
durado de Wladimiro en torno a las obras ya allá de los límites de una continuidad histórica,
mencionadas; emergentes de algunas de sus pre- en contra de cuya normatividad se rebela.
ocupaciones centrales y de sucesivos intentos de
"el reconocimiento de que la ciudad no es algo inmu-
acomodarse al medio en que intentaba trabajar.
table ... sino el resultado histórico de la acumulación
del trabajo humano ... debe conducir al hombre al
Un arquitecto moderno en la Argentina de intento de remodelar el mundo circundante". (d, 164)
los treinta
A modo de introducción: Al considerar la historia como un proceso
¿Hasta qué punto y de qué manera que va generando sus propios problemas, y
Wladimiro Acosta se expresaba como un cuyos modelos ya no pueden ser tomados
"moderno"? Si tomamos como parámetro algunas como referencia, la modernidad se ve a sí
definiciones consagradas sobre la "modernidad" - misma, debiendo esbozar alternativas por sí
particularmente las de J. Habermas- y las contras- solas en un presente vivido como el lugar de
tamos con escritos de, y sobre, Acosta de esa quiebre entre la continuidad cuestionada con el
década, aparecen algunas convergencias notables. pasado y la innovación,

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Wladimiro Acosta
Casa en Rosario, 1942

"La ciudad … Creada por el hombre, hoy escapa a su "esta desarmonía (entre la vida del hombre en la era
91
control... Éste percibe el fenómeno ... con el mismo maquinista y su vivienda y medio urbano) es conse-
pasivo fatalismo con que considera todas las catástro- cuencia y parte de un desequilibrio mayor, fundamen-
fes sociales ... Sin embargo, si, mediante un esfuerzo tal, característico de nuestra época: la coexistencia del
nos sobreponemos por un momento a la ceguera trabajo social mecanizado -forma nueva de produc-
mental a que el acostumbramiento al ambiente y a los ción- con la propiedad privada del producto de ese
hechos presentes nos reduce, y analizamos el proble- trabajo colectivo, forma antigua de distribución". (d, 9)
ma en su raíz y escala verdadera, debemos convenir
que no hay en la urbe ningún elemento no hecho por una sociedad laboriosa de trabajadores
el hombre, nada capaz por sí mismo de escapar a su libres e iguales entre sí que se han emancipado
control... los obstáculos residen no afuera sino dentro del control de los otros.
mismo de la mente de quienes tratan de concretar la Esa esperanza en el futuro y esa confianza
solución del problema es menester un proceso de des-
en el poder de dominio sobre lo real,
intoxicación ideológica, en virtud del cual se llegue a la
depuración completa de los elementos con que el "Una sociedad objetiva, una moral y legislación univer-
intelecto opera, a la abolición de toda influencia de la sal, un arte autónoma acorde con su lógica interna, una
costumbre, a la revisión total de los valores". (d, 13) acumulación de la cultura especializada, los avances
técnicos y la planificación, son los instrumentos para
donde el tiempo es un recurso escaso para una organización racional de la vida social y su soporte
resolver los problemas heredados. material, para actualizar ese futuro, necesariamente
"(Wladimiro Acosta) no cavila sobre la falsedad de los mejor y alejado de los falsos consuelos de la tradición"5.
estilos … sino sobre la urgencia de acomodar al hom- permitieron el desarrollo de la firme convic-
bre a una condición de mayor y mas intensa agilidad
ción de que ese futuro sería un lugar mejor a
para desenvolverse en el recinto de la urbe" 4.
ninguno otro antes conocido. Un futuro inma-
Una innovación cuyo núcleo es la cristaliza- culado y estable -la utopía como condición
ción del pasado en torno a las potencialidades óptima y última- términos en los cuales se ha
de un orden sustentado en la socialización de señalado su alianza con el clasicismo.
las condiciones laborales -en oposición a un sis- "transcurrieron afanosos sus años en la determinación
tema basado en el beneficio extraído de un tra- y formulación de precisiones que confirieran funda-
bajo subordinado a las fuerzas del mercado-; mento y aplicabilidad universal, permanente a sus con-

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


cepciones ... en su apasionado pensamiento arquitectó- "Wladimiro Acosta disciplinó su profesión… en el afán
92
nico volcado a la busca de la forma perfecta para el dominante que se concreta en la anticipación de la ciu-
desempeño de la función justa" 6. dad del mañana, en la aplicación a la arquitectura y el
urbanismo a la imaginación y a la ratificación experi-
Las vanguardias se vieron, entonces, no sólo mental de un diseño de cómo puede vivir y cómo vivi-
como voceras del nuevo orden, sino como acti- rá el hombre libertado" 9.
vas gestoras de su construcción.
corporización del hiato entre un pasado
"Wladimiro Acosta se esfuerza en apresurar esa evolu-
oscuro y un futuro promisorio; sustento de las
ción, esa trasposición del hombre a la ciudad, con una
filosofía más directa de sus conveniencias permanentes" 7. condiciones materiales adecuadas y necesarias
para esa comunidad perfecta cuya construcción
Guiada por el convencimiento de que esa se promovía.
invasión en territorios desconocidos, ese pen-
"Esta nueva etapa es la resultante de todo un recorri-
samiento y construcción orientados a la con-
do progresivo,... Es por lo tanto un elemento con-
quista de un futuro todavía no ocupado, lo gruente con el sentido total de la evolución humana...
hacían en tanto adelantados voceros, en tanto La nueva arquitectura ha de mirarse como uno de los
benefactores esclarecidos de los trabajadores. tantos signos del alborear de una nueva época. Es
reflejo, vago aún, pero cada vez más preciso, de gran-
"(Acosta) se ha propuesto ser un constructor de orga- des cambios de carácter social que hoy se avistan y
nismos habitables para la pluralidad humana con el fin tienden a concretarse,... los creadores y adeptos de la
doble de defensa de su salud y de su dignificación nueva arquitectura no son únicamente 'pioneers' de
social, está dispuesto a ser un arquitecto proletario. La una revolución arquitectónica, son precursores de una
arquitectura se ha vuelto para Wladimiro Acosta un revolución mucho más grande". (d, 173)
arte de manifestación gregaria."… "Sorprende... ese
objetivo suyo tan contrario al sentir común... testimo- "Arquitectos de una nueva civilización"
nio de la religiosidad del hombre moderno que redefinían su rol como técnicos destinados a
encuentra en su dirección ideológica el estímulo sufi-
formular especulaciones sobre lo que el pre-
cientemente generoso para verter su actividad" 8.
sente debía ser, y sobre lo que el futuro sería
La arquitectura se adjudica un rol protagó- inmediatamente.
nico en este proceso, en tanto se ve como artí- "Wladimiro Acosta actúa con un propósito societario...
fice de la ciudad, no con criterio utópico sino como un programa reali-

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


zable en una sociedad susceptible de una vida conjun-
la experiencia de arte y política en la República 93
tiva perfectible" 10.
de Weimar… fundamento científico para la
Se sentían destinados a colaborar en la "acción reformadora" y confianza en la función
construcción de una nueva sociedad a través de rectora y redentora de la arquitectura.
una arquitectura que suplantara la ostentación Su adscripción al marxismo es lo que distin-
por un confort al alcance de todos; que a tra- gue a sus escritos de una primera etapa
vés de un uso eficiente del espacio garantizara (1932/38). Una adscripción teórica que se evi-
la igualdad de acceso a los requisitos materiales dencia en la importancia que asigna a los com-
de una vida plena. ponentes objetivos, relativos a la base material,
Paladines de un arte que se había tornado en la comprensión de los procesos históricos,
científico por la objetividad de su mirada, "La extensión y desarrollo del organismo urbano
"Al escribir… he procurado evitar toda digresión nebu- corresponde al grado de progreso técnico, moral, inte-
losa y llegar a la interpretación más estricta de hechos lectual alcanzado por la sociedad que lo produce y,
y relaciones y a su expresión más clara… me movió... como corporización de ésta refleja sus vaivenes". (d,
la necesidad imperativa de acordar el tono y la estruc- 172)
tura de la exposición con el sentimiento y la esencia de
Y en la determinación de todo tipo de des-
la arquitectura moderna misma, que es racionalización
y claridad..." (d, 173) arrollo a nivel superestructural, entre ellos, los
arquitectónicos.
sobre la vida cotidiana, la recreación, el con-
"la nueva arquitectura es integrante orgánica de la evo-
fort; que luego terminarían sirviendo como fun-
lución de la humanidad, y está ligada al desarrollo de
damento para las políticas del Estado los demás elementos de la cultura por lazos de depen-
Benefactor. dencia y limitación recíprocas. La posibilidad de progre-
Esta adscripción tan cara a los parámetros so y realización en un campo de la creación humana es
con que se ha tendido a definir la modernidad, determinada, en cierto grado, por el nivel medio de la
evolución en otros campos. Mientras no sobrevenga
es explicable en razón de su condición de voce-
un cambio profundo en el orden de cosas general que
ro de dos de los fenómenos más sobresalientes apareje otras condiciones biológico sociales será preca-
que concurrieron a darle forma: el marxismo y rio el desarrollo de la nueva arquitectura, del mismo

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


modo que será imposible detener su universalización y te de la vivienda, del trabajo, del descanso, de todo lo
94
perfeccionamiento cuando tales condiciones estén que organiza la conciencia y la vida de los hombres,
dadas". (d, 173) que será la síntesis de los dos tipos de población actua-
les -ciudad y aldea- despojados de sus elementos
En el interés por identificar los desajustes defensivos para la vida humana y elevados a un grado
entre esa base material y los modos de produc- infinitamente superior... la humanidad deberá llegar a
ción; contradicciones en donde germinaría la un tipo de vida de relación, organización de los proce-
transformación. sos culturales y económicos, de producción y distribu-
ción que asegure auténtica expresión vital en todos sus
"La ciudad contemporánea se perfila cada vez más níti- aspectos, a todos y cada uno de los seres que la com-
damente como la expresión urbana del sistema capita- ponen". (d, 164)
lista. Lleva un sello en común: sometimiento del inte-
rés humano universal al interés económico privado. En la preocupación por definir las modifica-
Este grosero utilitarismo limita los alcances de la técni- ciones de la base material que acompañen y
ca contemporánea... Y se traduce en los procesos posibiliten ese devenir.
urbanos como en los sociales... en una palabra falta de
racionalización y organización integrales; falta de previ- "se hace preciso buscar un tipo de población que per-
sión; incapacidad para controlar las fuerzas y energías mita… un desarrollo armónico de la vida y actividad
mecánicas y económicas que ha desencadenado; agu- humanas integrales... determinar una forma de pobla-
dización de todos los antagonismos y contradicciones ción que no sea arbitraria y fortuita, que represente
inmanentes en la civilización; rarificación de la pobla- una adaptación morfológica a las funciones que debe
ción en el campo; hacinamiento y superpoblación en desempeñar... que debe armonizar con la dirección de
las ciudades... consecuencia directa de la distribución las líneas de influencia, con el sentido del metabolismo
forzada de la población sobre el territorio, de su urbano rural". (d, 168)
emplazamiento supeditado a las conveniencias de la
explotación económica sin consideración alguna a las Una previsión definitiva, entendida como la
necesidades biológicas humanas". (d, 164) oposición especular de la realidad vigente y que
sin embargo, teniendo en cuenta a Engels, eran
En esa idea dominante de la "necesidad his- imposibles de predecir totalmente
tórica",
"Creemos que, a pesar de su apariencia de utopía, de
"sabemos que la ciudad socialista será la expresión fantasía irrealizable, la red de ciudades lineales, tiene
espacial de una nueva organización integral e inteligen- como concepto general probabilidades históricas de

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


realización. Sus detalles no pueden ser previstos por- "La nueva vivienda viene a ser no sólo una máquina de
95
que dependerán del nivel técnico de la época". (d, 70) vivir sino también un aparato biológico que sirve a las
necesidades del cuerpo y el espíritu… construir es la
No obstante, es de hacer notar que, a pesar organización consciente de los procesos de la vida...
de partir de una concepción marxista del espa- Para ello hay que poner consideración atenta a las ten-
cio como resultante de factores sociales y eco- siones de los individuos, los sexos, la vecindad, la
comunidad, así como a las relaciones geofísicas".
nómicos, su propuesta está impregnada de esa
"terapéutica estética" que caracterizó a la van- Wladimiro Acosta se refiere a la vivienda
guardia europea de la década de los 20, y su como a uno de los componentes indispensa-
prédica consiste sobre todo en destacar la bles de los bienes salario, con una categoría
importancia medular, aunque no podemos similar a los alimentos, cuyo consumo permite
decir que autónoma, de la "buena forma" para al trabajador proporcionar fuerza de trabajo al
asegurar la vitalidad y el desarrollo de la socie- tiempo que asegura su reproducción. De allí
dad y las personas. que perfile su rol de técnico en el análisis y
Es en relación a esta adscripción tan clara determinación de la calidad y cantidad de
al marxismo -debemos decir única dentro de estas condiciones del hábitat adecuadas en
la vanguardia arquitectónica argentina-, que términos fisiológicos y psicológicos para la
es posible interpretar esa concepción suya producción y reproducción de la fuerza de
tan particular de la vivienda y la arquitectura trabajo. Condiciones y requerimientos que
en general, como un tema esencialmente habrían sufrido una modificación drástica, en
biológico. consonancia con las modificaciones en los
"en la lenta y tenaz lucha biológica, la vivienda repre- modos de producción y su impacto en los
senta uno de los principales instrumentos del hombre... procesos urbanos.
su constitución y forma están condicionados por el "La ciudad tiende... fatalmente a convertirse en un
alcance técnico de sus habitantes que guardan relación medio artificial, ajeno al paisaje y la vida natural, sumer-
con el tipo de producción". (d, 126) gido en una atmósfera densa, un campo de energías
una concepción deudora, fundamentalmen- mecánicas y nerviosas que sin tener coordinación algu-
na obran una contra la otra; chocan, se aniquilan, en el
te de Hannes Meyer

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


cual el habitante asiste inerme a su propio despojo y
96 se veía, sobre todo, como vocero de las nuevas
ruina física y espiritual. Este caos y despilfarro disminu-
ye la acción útil de los esfuerzos del hombre, aumenta y apremiantes necesidades de los trabajadores;
su desgaste vital y agudiza su lucha por la vida que, a "El habitante común por fuerza de acomodación y
esta altura de la civilización, ya no constituye una nece- acostumbramiento percibe como norma su ambiente
sidad biológica… sino la directa consecuencia de la cotidiano y por pobreza de imaginación lo concibe
anarquía y arbitrariedad del sistema actual de produc- como el único posible" 12.
ción y distribución… La mecanización de la industria y
el sistema capitalista cristalizan este proceso (antago- demandando en su nombre a la conciencia
nismo ciudad-campo) condenando a los habitantes a de los gobernantes "y a los que están en con-
una desviación patológica del tipo humano normal a
tacto con la opinión del país" que comprendie-
partir de la participación no igualitaria en el trabajo y el
producto social..." (d, 129) ran los desajustes en las condiciones de vida de
los asalariados.
Cabe preguntarse sobre los objetivos y
"La falta de vivienda al alcance del proletariado ...
destinatarios de este análisis. En primer lugar
representa una especie de explotación complementa-
resulta claro que respaldaban la idoneidad de ria a la explotación capitalista del trabajo". (d, 132)
Wladimiro Acosta como intelectual de van-
guardia, capaz de delinear científicamente la ¿Pero a qué gobernantes y en qué sentido?
inevitabilidad de un futuro unívoco y evidente. Esto nunca queda claro ya que Wladimiro
Acosta pareciera no distinguir entre la social
"¿Acaso no es una de las más importantes tareas ilumi-
democracia a la que estaba destinado el discur-
nar, hacer visible la situación espiritual y real en que
estamos, para ordenar sus tendencias y de ese modo so de la vanguardia europea que reproduce, y
marcar el camino?" 11. el gobierno conservador de la Argentina de los
treinta.
Es posible que su discurso estuviera desti- En realidad, lo que aparece una y otra vez
nado al medio arquitectónico, para distinguirse como su preocupación central, es demostrar
o para despertar a sus colegas aletargados y pri- el rol que podría desempeñar la arquitectura
sioneros de un rol de cortesanos miopes de la como disciplina capaz de analizar y caracteri-
burguesía. Pero suponemos que en esos años zar las condiciones indispensables de la vivien-

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


da como entidad biológica, y al mismo tiem- Una transmisión que es notable en lo refe- 97
po resolver las contradicciones antes señala- rente a la utopía; un tema en que se articulan
das a través del buen diseño. Como, en razón estos tres ángulos desde los cuales hemos
de su reciente pero promisorio desarrollo intentado ahondar sobre la relación de
como "arquitectura nueva", estaba capacitada Wladimiro Acosta y la modernidad. Una uto-
para elaborar estrategias que permitieran pía entendida, no como anticipación intelectual
otorgar esas mejoras ineludibles e inalienables ilustrativa de las bondades resultantes de
del trabajador sin que fuese necesario una determinados caminos de acción política -
reducción inadmisible en las tasas de plusvalía: como el caso de la literatura utópica anarquis-
optimizar la vivienda, aumentando conse- ta o socialista13-, y de este modo no entra en
cuentemente el salario real, y reducir sus cos- contradicción con las críticas marxistas; sino
tos mediante una mejora de las condiciones como espacio para la reflexión orientada al
técnicas de producción. futuro, como marco de totalidad armónica
En cuanto a su deuda con la experiencia de "históricamente previsible", portante de los
Weimar, de la que había sido partícipe, se tra- puntos de referencia necesarios para los avan-
duce en una transmisión frecuentemente literal ces analíticos.
de sus postulados. Particularmente en el trata- "comenzar con medios limitados pero en vista de un
miento del problema habitacional, en la preo- plan grandioso”14.
cupación por la normalización, por el estableci-
miento de tipos; en la definición de la arquitec- "El resultado final no es nunca una construcción aisla-
da, sino que representa, como simple elemento de edi-
tura como un proceso de contribución biológi- ficación, sólo una parte de un complejo... única meta
ca donde la reforma estética es sólo un compo- final de la arquitectura socialista" 15.
nente parcial; en la concepción del arquitecto
como un coordinador, un organizador de las Avances analíticos, que según el Wladimiro
ciencias convergentes en el tema del hábitat; en Acosta del 1930, constituían la razón de ser del
la identificación de la realidad con lo concreto, arquitecto moderno: "imaginar con probabili-
con lo geo-fisiológico. dad histórica", "formular conjeturas y proponer

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


98 planes" a partir de la identificación de los "pun- Con los primeros las coincidencias son
tos neurálgicos", de los "factores constantes". notables, probablemente por su "internacionali-
1) Discriminar las características que la ciudad y la dad", a la que contribuía el hecho de que se
vivienda deberían tener para constituir un elemento fueran forjando en torno a las figuras heroicas,
útil al servicio del hombre. siempre renovadas, de exiliados políticos. Al
respecto, las consideraciones de O. Terán
2) Proponer la modificación inmediata de la estructura
y los procesos urbanos, dentro de los límites del siste-
sobre el paradigma dominante entre los inte-
ma pero como parte de un largo plan de reformas lectuales que adscribían al marxismo en la déca-
paulatinas. da de 1930, iluminan el pensamiento de
Wladimiro Acosta. Particularmente las coinci-
3) Formular especulaciones teóricas y proyectos ten-
dientes a la formación futura de ciudades funcionales.
dencias en relación a la fascinación cientificista,
Formulaciones abstractas y difíciles ya que "haría falta "La arquitectura moderna supone, ante todo, un nuevo
conocer el futuro de la evolución de la técnica, y vínculo… entre el arquitecto y las condiciones objeti-
sobre todo de la técnica socialista, que indudablemen- vas del tema, originado por la incorporación de una
te va a sobrepasar todas nuestras expectativas al res- serie de disciplinas científicas a su trabajo". (d, 26)
pecto". (e)
En la combinación de categorías de matriz
Esta primera etapa de Wladimiro Acosta en positivista con un pensamiento clásico en mate-
Argentina, y su ambigüedad, pueden interpre- ria estética que, en el caso de Acosta, no sólo
tarse como la resultante de la conjunción de su es evidente en la búsqueda de una imagen últi-
formación marxista, mediatizada por la expe- ma de ciudad ideal; sino en su concepción hipo-
riencia en la Alemania de la década de los 20, y crática de la salud y el bienestar como produc-
sus intentos de acomodarse e integrarse al país. to del sol, el agua, el silencio, el paisaje; en el
Una integración que hemos rastreado a través culto al cuerpo y el ideal de ocio como relaja-
de dos ámbitos: el de los intelectuales de ción, reposo y cultivo del espíritu. En la referen-
izquierda y el de la "vanguardia dorada" de la cia a la situación social del país según paráme-
arquitectura que se nucleaba alrededor de tros que pretenden ser internacionales. En ese
Nuestra Arquitectura.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


darwinismo social que presuponía la continui- objetivos. Consistía sustancialmente en una 99
dad inevitable entre el capitalismo y el socialis- lucha para encontrar canales de conexión con
mo como dos etapas que, como señala Terán, el Estado y con la industria; dos aspectos que
dejan de ser exteriores para devenir simple- Wladimiro Acosta, por su misma ambigüedad
mente "humanos" en su racionalidad. entre reformador social y artista de vanguardia,
"La mayoría de los individuos tienen necesidades vita- nunca tuvo en claro.
les parecidas" 16. "La interpretación funcional biológica El resto de los arquitectos -aún en el caso
de la arquitectura como dando forma a las funciones de Vilar, Prebisch, Vautier- tuvieron una versión
de la vida no tiene país natal" 17. más desarticulada de la arquitectura moderna y
Respecto a esa vanguardia dorada de la el distanciamiento se hace evidente si analiza-
arquitectura -aquella a la que se atribuye un mos con detenimiento las concepciones de
mayor acercamiento y coherencia con los obje- modernidad, el rol que le adjudican al arquitec-
tivos sociales y estéticos del Movimiento to, al eficientismo, los alcances de su preocupa-
Moderno- las diferencias, aunque impercepti- ción por la vivienda obrera, su relación sin cul-
bles a primera vista, no dejan de ser notables. pas con la burguesía...
Probablemente Wladimiro Acosta oficiara -y Un medio cultural que -salvo en esos dos
para esto basta detenerse a observar numero- reducidos islotes- lo ignoraba, y del que aparen-
sas coincidencias casi textuales- como el mejor, temente sólo recibía incomprensión.
o quizás más próximo, vocero de la experien- "Mientras en esos países (de tradición clásica) que son
cia europea; y como tal sufriera el mismo pro- los de más capacidad renovadora por su hábito del
análisis y por su fecundidad intelectual, se examina con
ceso de decodificación y adaptación. W. Hylton
amplitud los planes de sentido no consuetudinarios, de
Scott, su mejor discípulo, estaba mucho más acuerdo con un gusto más vivo y una concepción
próximo a las preocupaciones del Partido social más dilatada, entre nosotros tales ensayos tienen
Socialista y a sus referentes del progresismo todavía el carácter de una agresión anárquica..." 18.
americano. Aún cuando comparten criterios Un medio que el mismo Wladimiro Acosta
similares respecto al tema del diseño de la despreciaba,
vivienda obrera, su prédica editorial tenía otros

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


"en todo el mundo civilizado es de regla la crítica obje-
100 ni de adecuarse, como él, a la imagen del
tiva de las obras arquitectónicas. Desgraciadamente en
el medio profesional nuestro, cualquier opinión negati- nuevo arquitecto científico.
va, aún la bien fundada, suele considerarse como una "Tienen una amplitud de ángulo visual y una orienta-
agresión personal. No existe aquí, de este modo, ver- ción científica superior que les permite un alcance en
dadera crítica de arquitectura". (b) disciplinas científicas -higiene, sociología, tecnología,
biometría- que el arquitecto de antaño ignoraba casi
particularmente a los que adoptaban la por completo. Provistos de la documentación necesa-
arquitectura moderna como una mera cáscara, ria analizan las características de la organización social y
"Los adelantos técnicos, la expansión progresiva de la económica que influyen en la crisis de la vivienda. En el
industria, la carestía de los terrenos, han llegado a rom- segundo CIAM se afirmó oficialmente el concepto de
per la costra del medio estancado de la arquitectura. arquitecto como profesional que sintetiza en su pensa-
Pero en esta introducción de los nuevos elementos no miento y en su obra todos estos puntos de vista (eco-
llega a modificarla sustancialmente. Es impuesta por nómicos, sociológicos, tecnológicos, higiénicos y hasta
factores ajenos a ella misma, es tolerada por el arqui- médicos)". (a)
tecto. Algunos precursores, pese a sus grandes méri-
La arquitectura moderna es arquitectura de
tos, no exceden los límites de una reforma técnica y
estética. No llegan a abordar los aspectos sociales y vivienda.
económicos del problema de la habitación...". (a) Las Viviendas Semi-Rurales son un proyec-
to de 1932 "para el área de Rosario" que sinte-
y eran incapaces de comprender la trascen- tiza en sí toda una primera etapa de actuación
dencia de los nuevos tiempos, de Wladimiro Acosta en Argentina fundamen-
"Lo que en Europa concreta la nueva concepción de la talmente teórica
vivienda, el nuevo tipo de planear y construir la casa... lo
que es la expresión plástica de un profundo cambio en "Dos etapas -una teórica y otra práctica- deben ser
el modo de habitar, aquí corre el riesgo de convertirse cumplidas para llegar a la estandarización racional e
en un nuevo modo de revestir fachadas de edificios... la integral de la construcción... trabajo de síntesis del
supresión de ornamento y algunos arreglos -introduc- arquitecto, resultado de investigaciones, consultas o
ción de muebles modernistas- resultan la única mutación labor conjunta con una serie de técnicos especialistas
efectiva en su interior. La nueva anatomía del edificio se en diversas ramas científicas: higiene, climatología,
va transformando, aquí, en nueva cosmética". (d, 134) materiales de construcción, etc... " (d, 175)

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Wladimiro Acosta
Rosario, 1942

costo de los terrenos... " (a) "En el reducidísimo presu-


tendiente a la elaboración de "proyectos de 101
puesto de la familia obrera... queda cada vez menos
tipos de vivienda concebidos de acuerdo a las margen teórico para la vivienda. En la práctica, para la
enseñanzas de la biología y de la higiene". familia obrera no existe la posibilidad de pagar menos
Proponía la imagen de un arquitecto nuevo alquiler. El déficit del presupuesto se economiza...
y de una manera diferente de entender los mediante la reducción de otros renglones, alimenta-
ción en particular, con todas sus graves complicaciones
objetivos y la práctica profesional.
patológicas... las estadísticas... demuestran elocuente-
"el papel del arquitecto consiste en conquistarse el clien- mente la importancia social y biológica de la vivienda
te individual para someter su oficio a su capricho de rico, para el presupuesto mínimo". (d, 107)
a su visión arbitraria del arte de vivir, o a los directores
de entidades que aplican a su taller, a su institución el cuyo reconocimiento constituiría la esencia
concepto viciosamente consagrado. Acosta como arqui- misma de la nueva arquitectura.
tecto raras veces piensa en ello... presenta proyectos
árduamente elaborados de lo que debe ser una ciudad "la arquitectura moderna es, específicamente, la arqui-
racionalmente concebida y hacia la cual se va por la uni- tectura de la vivienda. En este hecho reside la diferen-
dad limitada o por la profusión de unidades acumulada, cia sustancial con la arquitectura de todas las épocas
dentro de una orientación sistemática" 19. que la preceden". (d, 14)

A partir del análisis marxista del fenómeno Fundado en su participación en la experien-


urbano justifica la centralidad de la crisis de la cia europea -"que corporiza el desarrollo de su
vivienda para el presupuesto mínimo, evolución"- concibe y define a la vivienda obre-
ra como vivienda mínima,
"cuyas raíces sociológicas se esconden en la crisis de la
habitación que en las ciudades nace de la centralización "para la concepción arquitectónica moderna la designa-
urbana de la industria... la competencia económica ción de vivienda obrera tiene el contenido de vivienda
arranca de la sede del trabajo y la centraliza en la fábri- mínima. No es simple reducción del espacio habitable
ca... los medios de comunicación posibilitan el traslado o disminución del número de piezas. Representa una
del individuo donde hay demanda de trabajo... la profunda reforma técnica y económica de la vivienda,
superpoblación de los grandes centros conduce a la la racionalización de los procesos vitales que se suman
inflación de los precios de los terrenos... La vivienda en el concepto de habitar... La vivienda mínima se
encarece y... el espacio habitado por cada familia obre- adapta exactamente a la composición de la familia y al
ra se reduce con la misma velocidad con que crece el tipo de vida y trabajo de sus habitantes... Su disposición

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


facilita y organiza el manejo doméstico. Se perfeccio-
102 misión en esa Argentina de los treinta, que ya
nan todos sus elementos... se suprimen los superfluos.
Se evita todo rincón inútil. Se abrevian los recorridos. contaba con varias experiencias en construc-
La racionalización de la planta, el empotramiento de ción de viviendas para obreros y cuya necesi-
los armarios y roperos, la distribución de los muebles dad era -al menos discursivamente- aceptada
con criterio funcional y tratando de unir los espacios por todos los sectores de opinión.
libres entre ellos, procuran nuevas posibilidades de
Una misión para la que resultaba necesario
expansión y movimiento... no obstante su tamaño
reducido, la vivienda mínima resulta más confortable llamar la atención a un Estado aletargado, sobre
que la casa grande antigua. Virtualmente resulta tam- la importancia de una nueva forma de concebir
bién más amplia". (b, 111) y practicar la arquitectura; de la cual él se con-
Una vivienda mínima que, en tanto que es sideraba, indudablemente, el mejor y más expe-
definida como "máximo rendimiento con míni- rimentado cultor. Un Estado con el que está
mo costo y mayor amplitud en menor espacio" dispuesto a colaborar, ya que de él depende la
demuestra la trascendencia de la disciplina concepción de este esfuerzo.
arquitectónica en esta problemática nuclear de "Para llegar al ajuste de la vivienda a la capacidad eco-
la cuestión social. nómica del obrero es necesario... que el capital inverti-
do... sea barato. Si (la reducción de su superficie y aba-
"Para convertir en realidad este tipo de vivienda no ratamiento de su ejecución) pertenece puramente al
bastan la reforma plástica, los nuevos planos..." (d, 19) resorte técnico, la consecución de lo segundo consti-
tuye un deber ineludible del Estado. Ha de ser de com-
Tarea, por lo demás, ya emprendida y satis- petencia de éste procurar su financiación a interés infe-
factoriamente resuelta por los arquitectos, rior a lo corriente". (d, 112)
"los arquitectos modernos trabajan incesantemente
Legitimaba su empresa de concebir a la
elaborando la interpretación de este tema, proyectan y
construyen, y como resultado de esta labor teórico vivienda mínima argentina en la aparentemente
práctica se puede sujetar a cierto método". (a) incuestionable experiencia europea.
"la creación de la vivienda mínima no fue resultado de una
lo que fortalece la solidez y respetabilidad
supuesta cultura secular de los pueblos europeos, sino del
de lo que Wladimiro Acosta proponía como su esfuerzo y la cultura de unos pocos arquitectos". (b)

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


quita a la casa tradicional toda función de arraigo, de
Experiencia cuya universalidad deviene de 103
anclaje del hombre en su lugar de nacimiento"... "concu-
su "objetividad" y de las nuevas condiciones del rre a plantear este problema otra circunstancia de orden
sistema internacional. social y psicológico propio de la posguerra. La emanci-
"La compenetración de influencias económicas entre pación de la mujer, la aspiración a convertirse en com-
los países y los medios rápidos de comunicación han pañera del hombre sobre sus bases pecuniarias más
borrado, en cierto sentido, las barreras políticas y las equitativas y, en casos extremos, a llegar a la indepen-
diferencias étnicas (costumbres, formas de habitar). dencia completa. La transformación de la familia facilita
Mientras se produce este nivelamiento de orden inter- la emancipación de las hijas, las condiciones económicas
nacional se universaliza el abismo entre los standards de del proletariado obligan a la mujer a contribuir al presu-
vida de las clases sociales dentro de cada nación". (a) puesto familiar... Esta liberación es sólo aparentemente
una ventaja. En realidad su nueva posición agrega a las
Universalidad que lo autoriza a concebir la faenas domésticas el trabajo fuera de su casa... " (a)
vivienda mínima sintetizando las formulaciones Justifica su programa como la resultante del
de E. May y H. Meyer, de Gropius y Le análisis científico de las condiciones de vida
Corbusier. contemporáneas.
"Hay que procurar viviendas higiénicas y baratas. "La vivienda mínima concreta formas correspondientes
Viviendas que se ajusten a las necesidades biológico- a la era maquinista. Es la resultante lógica de los múlti-
sociales de la clase obrera y que estén por entero a su ples factores de orden biológico, económico, técnico y
alcance económico". (b) psicológico propio de la fase actual de la civilización". (a)
sistematizándolo en un programa de nueve Y lo sustenta en el imperativo social de una
puntos en los que resume los postulados de la racionalización que permita la distribución de
experiencia alemana y vienesa (ver a). estas condiciones materiales del habitar que
En concordancia, entonces, con este marco beneficie al mayor número de personas.
teórico define el problema habitacional a partir Una racionalización basada en la economía
de las condiciones materiales de la sociedad. del diseño
"La gran familia patriarcal pierde su razón de ser indus- "el principio de racionalización estricta de la vivienda
trial y se desmembra en unidades más pequeñas de fun- mínima implica el análisis minucioso de la distribución
ción biológica predominante... El nuevo nomadismo de los locales y exige la fiscalización rigurosa de la

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


superficie cubierta pues ningún centímetro cuadrado producción industrial, es punto que escapa al alcance
104
debe estar desperdiciado... de allí nació la necesidad individual del arquitecto". (d. 75)
del sistema de comparación de validez universal, no
sujeto a variaciones subjetivas individuales". (c) el Estado y la transformación del sistema
mismo.
y en la mejora en las condiciones técnicas
"La vivienda mínima significa una tentativa para tender
de producción a través de la creación de tipos.
un puente sobre el abismo que separa el stándard de
"Esta reforma exige ante todo la elaboración de tipos, vida urbana del proletariado y el costo alto de la habi-
normas" (d. 75) "la cristalización paulatina del programa tación. La reforma arquitectónica de la vivienda por sí
de la vivienda mínima condujo a la comparación conti- sola, no puede alcanzar a resolver el problema, para
nua de múltiples esquemas de plantas entre sí... " (c) ello son necesarias otras dos reformas: elevación del
stándard de vida del proletariado, represión de la espe-
que eventualmente conduzcan a la normali- culación sobre terrenos, y del derecho de propiedad
zación y mecanización de todos los procesos de la tierra. Estas reformas tropiezan con la ley sagra-
implicados en su materialización. da del sistema: el derecho a la propiedad privada que
comprende las libertades de explotación y especula-
Lo que nuevamente le permite reforzar la
ción. La crisis de la vivienda para el presupuesto míni-
importancia de esta "nueva arquitectura" mo es causada por los mismos factores sobre los que
"La construcción de la vivienda en nuestros días se se basa la constitución actual del estado. Así que, a
reduce cada vez más a mera combinación de ele- pesar del enorme aporte de la arquitectura, el proble-
mentos estandarizados... esta racionalización es par- ma queda encerrado en un círculo vicioso". (a)
cial, en cada ramo por separado y ha perseguido más
un objetivo económico que uno de perfección y Reflexiones "en apariencia pesimistas" que,
ajuste a la función exacta. Falta unidad, visión de con- sin embargo, en tanto la nueva arquitectura es
junto. Es problema del arquitecto contemporáneo "rumbo a seguir, un camino marcado a desbro-
llegar a esta visión de conjunto y coordinar estas acti- zar", no hacían sino reforzar la validez de su
vidades". (d, 174)
empresa.
que, no obstante, queda supeditada a otros "Consecuente consigo mismo... el arquitecto moderno
factores de decisión: la industria, debe continuar ahondando teóricamente cada vez más
"con los proyectos... el autor trata de contribuir a la su estudio y proponiendo realizaciones arquitectónicas
determinación de standards. Su realización, es decir su cada vez mas próximas a la perfección..." (d, 14)

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Wladimiro Acosta
Rosario, 1942

Un estudio de estandarización en aproximaciones que, aunque genéricas, no 105


En el contexto de esta etapa de elaboracio- ocultaban su objetivo de oficiar como alternati-
nes teóricas centradas en el tema de la vivien- vas a las ya múltiples -aunque reducidas en
da mínima, las Viviendas Semi-Rurales de 1932 número- experiencias en la construcción de
son parte de una serie de estudios proyectua- casas baratas promovidas por el Estado y otras
les tendientes a la generación de "tipos". En ellas entidades filantrópicas o intermedias
convergen dos líneas de investigación: la de "para que éstos no resulten una especulación teórica,
viviendas normalizadas para la racionalización y completamente ajena a la realidad fue forzoso plante-
mecanización de su producción, y la de tipolo- ar el problema en sus términos locales concretos:
gías adecuadas a la división de la tierra domi- terrenos angostos entre medianeras, se trataba, por lo
tanto, de establecer una planta stándard... y no una
nante en las ciudades argentinas.
casa de producción estandarizada... el autor imaginó
Las primeras se inicia con los proyectos de posible la construcción en serie de casas de este tipo
casas de acero -Berlín 1926- un primer ejerci- mediante cooperativas, intervención municipal o del
cio tendiente a contribuir a la determinación de Estado, hoy considera demasiado amplio el programa
stándards, a partir de una grilla tridimensional propuesto. El abaratamiento por estandarización debe
comenzarse con viviendas de tipo mucho más modes-
rígida definida por la estructura de acero (d,
to". (d, 80)
74/75). Las segundas con los "Ensayos de estan-
darización de viviendas sobre terrenos de 10 Y también, por qué no, ofertables a socieda-
varas" -Buenos Aires, 1928- que según lo seña- des crediticias, inmobiliarias y hasta constructo-
la Wladimiro Acosta, representaban un atraso ras, de notable actividad en la época, a través de
respecto a los estudios anteriores "vinculado a la edificación de grupos de viviendas, general-
las diferencias entre las condiciones y recursos mente normalizadas, dentro de la trama urbana
técnicos existentes en Europa y Sud América". y que luego eran vendidas a plazos o alquiladas.
Estos estudios tipológicos, aunque ligados a En este caso, aún con notables diferencias en la
la indagación teórica que analizáramos, consti- conceptualización y diseño, podrían asociarse a
tuían intentos concretos de franquear la brecha los prototipos de "viviendas económicas" publi-
existente entre la teoría y la práctica. Consistían cadas con frecuencia en ese período en las

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


106 revistas de arquitectura. Viviendas con presu- Se trata de unidades -variables- pensadas para
puesto restringido, diseñadas por profesionales componer un barrio entero, lo que nos remite
en un intento de ampliar su área de acción en necesariamente al hecho de que probablemente
años de dura crisis de la construcción. fueran diseñadas como una alternativa a las recien-
Esto permite entender mejor esta preocu- temente construidas "Viviendas del Trabajador" a
pación por adecuarse a la realidad; que incluso través del Banco Municipal de Préstamos y dentro
lleva a proponer viviendas individuales y con de las normativas de la CNCB; las que se suponí-
jardín propio antagónicas en principio, con an parte de una política municipal permanente. En
varias de las características adjudicadas como ese caso, más que terrenos suburbanos, eran lote-
esenciales de las viviendas mínimas. Una ade- os en áreas sub-urbanizadas, periféricas. Resulta,
cuación a la realidad que, por otra parte, tam- entonces, llamativo, que se parta de lotes tan rígi-
bién está respaldada en los postulados teóricos dos. Esto permitiría pensar en alguna compañía
de Wladimiro Acosta. edificadora o inmobiliaria, como el Banco
Así es como las viviendas SR son definidas Edificador de Rosario, como potenciales clientes.
como tales, a partir del reconocimiento de la Esta idea de un potencial cliente deriva del modo
naturaleza de las ciudades en las áreas agrícolas. en que está encabezado el proyecto, pero no ha
"los suburbios de las ciudades ubicadas en las zonas agrí- sido posible rastrearlo.
colas tienen en realidad carácter Semi-Rural" (d, 86) De suerte que las SR resultan, también, de
una serie de criticas de Wladimiro Acosta a la
y han sido diseñadas a partir de contemplar acción del Estado en materia de políticas de
una serie de "circunstancias" definidas en térmi- vivienda. En las que, curiosamente, ocupan un
nos algo ambiguos. lugar destacado las críticas a las ya mencionadas
"-tipo de vida y ocupación de sus habitantes Viviendas del Trabajador como ejemplo de la
manera en que la CNCB desvirtuaba sus obje-
-diferencias en la composición familiar
tivos construyendo viviendas cuya cuota (200$)
-sencillez y economía de la construcción (mampostería
superaba los salarios máximos de los beneficia-
de ladrillos)
rios de la ley que le había dado existencia.
-tipo corriente de loteo (10 vara,)" (d, 86)

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Detrás de los ideales románticos y sentimentales de
Criticas que no sólo estuvieron orientadas a 107
Hogar dulce hogar, se esconden propósitos nada sen-
demostrar hasta qué punto la única institución timentales de grandes terratenientes interesados en
con jurisdicción nacional, desvirtuaba sus obje- liquidar ventajosamente sus propiedades en lote…
tivos promoviendo y construyendo viviendas las realizaciones de la comisión coinciden con estas
inadecuadas a las conveniencias y posibilidades tácticas". (b)
de los trabajadores, y en las agrupaciones urbanas propuestas.
"los miembros de la comisión... no parecen haberse "...barrio parque según criterio de urbanismo oficial, tra-
percatado de la situación real de la familia obrera... No zado absurdo, caro, antihigiénico, fragmentado por
sólo no ha sabido crear tipos de vivienda acorde con exceso de calles, todas de tránsito vehicular, sin corres-
los caracteres económicos, sociales y climáticos locales, pondencia con la necesidad de comunicaciones con las
sino que ni siquiera parecen haberse informado acerca direcciones más diversas, determinando todo tipo de
de las experiencias extranjeras al respecto... mientras orientaciones en las viviendas e innúmero de cruces,
como término medio la vivienda obrera ocupa en peligro de accidentes". (d, 104)
Europa 50 m2, la Comisión construye casas de 100
hasta de 120 m2... se limita en su función ejecutiva a Sino, que, sobre todo, pone de relieve las
delegar la realización de las obras a empresas comer- carencias y debilidades en el campo del diseño
ciales privadas... la edificación resulta poco económica
y de inferior calidad. En otras palabras, las casas bara- "Los hombres llamados... a colaborar en la solución de
tas de la Comisión son casas caras... no ha aportado la crisis de vivienda como técnicos... se convierten en
nada a la solución del problema de la vivienda obrera instrumentos de esta política de loteo. Y es indignante
ni a su estudio, ha sido técnicamente nula y socialmen- que lo hagan a pesar de todas las enseñanzas de la
te perjudicial pues su existencia… ha excluido la posi- vasta experiencia europea a la que ignoran o no reco-
bilidad de aparición de cualquier otro organismo más nocen... los planos son malos, fortuitos y no tienen nin-
capacitado". (d, 110) guna relación con el tema vivienda obrera... tampoco...
el factor climático local ni la orientación... cuya anarquía
haciendo particular énfasis en los modos de demuestra la carencia de todo concepto sobre la
tenencia materia... es manifiesta la cantidad de espacios perdi-
dos, la falta de toda racionalización del plano, de cual-
"Ciertos sectores de la opinión nacional emplean la quier previsión de la disposición de los muebles, la
táctica de fomento de las pequeñas propiedades prescindencia del estudio funcional de la cocina y el
como implícito medio de defensa de las grandes. baño... " (b)

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


108 y de los aspectos técnicos constructivos. cia de tres preocupaciones centrales en
"aceptación excluyente de la albañilería de ladrillos Wladimiro Acosta:
como material de obra gruesa insustituible... significa -los análisis tendientes a la estandarización y
que también en el sentido de la técnica de construc- eventual industrialización de los procesos de
ción la Comisión muestra total falta de información... la producción de la vivienda.
impermeabilidad a los progresos técnicos, que la ley
-los estudios para la racionalización de la
previó sabiamente, es una típica característica de la
Comisión. En lo que respecta a la organización de la vivienda mínima.
construcción… ni siquiera ha abordado este problema. -la proposición de tipos, adecuados a la rea-
No se ha hecho nada en ... organización, estandariza- lidad argentina, para ser adaptados en la cons-
ción, industrialización. Se han limitado a llamar a licita- trucción de barrios obreros.
ciones y entregar obras a contratistas privados. No han
Esto último implicaba la aceptación de una
tomado ninguna medida que disminuya el precio da la
construcción. Más aún... desde 1921 notamos enormes serie de criterios dominantes en el tema como:
retrocesos". (b). viviendas individuales en propiedad, restricción
a tecnologías primitivas, expulsión de los secto-
Aspectos, ambos dos que concurrían a res obreros a la periferia, promoción del Estado
subrayar la trascendencia de los niveles arqui- dentro de las lógicas del mercado inmobiliario -
tectónicos y la imprescindibilidad de técnicos concentrando la inversión en áreas suburbani-
adecuados. zadas, acrecentando y aumentando la renta
"Es imposible emprender tales obras sin la colabora- especulativa-, en conjuntos en que, si bien se
ción activa del arquitecto... es indispensable el arquitec- modificaba el trazado de las calles no se altera-
to idóneo, bien informado y con el sentido social de su
ban ni modificaban sus roles y persistían los
obra". (b).
parámetros para la división de la tierra.
Y en este sentido las viviendas SR concurrí- Respecto al primer punto -y teniendo en cuen-
an a demostrar, una vez más, la idoneidad del ta la circunscripción tecnológica- la propuesta
propio Wladimiro Acosta. de las SR se sustenta en la normalización máxi-
En síntesis, las viviendas SR deben ser ma de las plantas; que no deja de contemplar la
entendidas como el producto de la convergen- flexibilidad.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


"...la casa dúctil que le plasma a las necesidades del
Respecto al tema de la vivienda mínima, la 109
hombre contemporáneo debe ser fácilmente modifica-
ble -armable y desarmable- resistente y barata. Sólo reducción de la superficie sólo es notable a par-
medios mecánicos altamente perfeccionados permiten tir de las viviendas de más de un dormitorio, ya
la construcción de tal casa". (d, 12) que la parte constante tiene una superficie de
Una flexibilidad, que debido a la técnica 58 m2. De todos modos, y si tenemos en cuen-
constructiva debe reducirse a: ta la superficie de las viviendas y departamentos
-la posibilidad de adecuar la vivienda a dife- de la CNCB o de las ya citadas casas económi-
rentes tipos de composición familiar sin alterar cas, no deja de ser significativa, tomando en
la normalización alcanzada. Comienzan con la consideración que se contempla un área
SR1 para una persona o matrimonio y puede cubierta para garaje. En cuanto a la racionaliza-
seguir (en este caso lo hace hasta 5 personas) ción de la planta, ésta aparece como un pro-
sumando un módulo de 3,60 por 1,80 por cada ducto de "los métodos objetivos de evaluación
persona más en la familia. de plantas". El peine de las circulaciones sin
-la de permitir, aunque no esté explícito, esa entrecruzamiento, de acuerdo a los parámetros
adecuación una vez que la vivienda esté termi- de Klein, redunda en la aparición de un acceso
nada, por ampliación. neutro que permite circulaciones directas hacia
-un área atípica, destinada en principio al esta- zonas bien diferenciadas: la habitación disponi-
cionamiento del automóvil, que podría transfor- ble (supuestamente área de trabajo), la cocina-
marse sin dificultad, en pequeño negocio o taller. comedor, el estar o los dormitorios-baño.
Esto se logra mediante la distinción de dos par- Los locales concuerdan con los que ya habí-
tes, esencialmente diferentes, dentro de la estruc- an ganado consenso, al menos entre los arqui-
tura del tipo: una constante y otra variable. tectos, luego del proceso de reducción y com-
pactación de la planta. El living-room como el
"la casa se compone de dos partes, una constante y
área de vida diurna donde converge toda la
otra variable. La primera la constituye un living con
comedor, la cocina y el baño y una pequeña pieza a la familia para todo tipo de actividades, salvo las
entrada. La segunda tiene los dormitorios en número que requieren intimidad, aislamiento o instala-
diverso según la composición de la familia". (d, 86). ciones específicas. Área pública, y por lo tanto

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


Debajo del elástico de las camas tienen gavetas o cajo-
110 abierta, a la que se reservan dimensiones bas-
nes profundos que desempeñan la función de cómoda,
tante generosas (6,75 por 4). La cocina labora- a la manera como se estila en las cabinas de oficiales
torio siguiendo los criterios de la cocina de en los barcos. Encima de las camas, el espacio próximo
Frankfurt donde se lograra el diseño óptimo al techo es utilizado como depósito de valijas, de un
relacionando racionalmente los elementos lado, y como estantería para libros del otro". (d, 87).
domésticos y el mobiliario. El comedor como Esta idea del diseño refinado de las máqui-
área separada de la de estar y -en consonancia nas de habitar
con los análisis gráficos de Klein- conectada
"funcionamiento justo, engranaje de partes". (d, 11)
axialmente con éste y con la cocina, con el
agregado de un mueble pasaplatos (¿se sigue incluyendo el mobiliario sólo ha sido logrado
pensando en una sirvienta que permanece den- en los dormitorios y cocinas y en la articulación
tro?). Pero sin duda lo más notable es la apari- de las áreas de guardado. La vivienda concebida
ción, por primera vez, de los dormitorios cama- con "sentido social" culmina con un modo de
rotes -derivado de la idea de dormitorio célula agrupación que formaliza y resalta la equidad dis-
de Le Corbusier, tributiva sustentada en el derecho de cada fami-
"la célula humana donde cada individuo tenga habita- lia a tener viviendas proporcionalmente equiva-
ción propia, aire y luz; una célula destinada a una racio- lentes e idénticas posibilidades de asoleamiento:
nal reproducción biológica" 20. "la orientación correcta" según latitud, clima y, en
un elemento que estará presente en todas este caso peculiar, las restricciones del lote.
las obras que analizaremos en Santa Fe y que, "al frente que mira al sur se ha ubicado un espacio
al igual que la cocina de Frankfurt, implicaba un cubierto que puede servir como lugar para el estacio-
namiento del auto o camión, pequeño negocio y un
diseño ajustado en el que el mobiliario tiene
jardincito al que dan la cocina y el comedor. Atrás con
una importancia central. ventanas al norte y al este se ha dispuesto el living y los
"Los dormitorios tienen dimensiones mínimas, 1.70 por dormitorios". (d, 86).
2, no obstante la disposición racional de los muebles y
el justo aprovechamiento del espacio hacen del dormi- Una equidad que sustenta la resolución
torio individual una habitación cómoda e higiénica... estética:

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


"como la parte constante corresponde al frente a pesar manera mejor y más barata la formación de líneas
111
de su tamaño diferente el barrio posee uniformidad de de tráfico" 22.
aspecto". (d, 87)
En cuanto a la mencionada "adecuación a la
con un criterio especularmente antagónico realidad" se manifiesta centralmente en tres fac-
al concepto "retrógrado y conservador" de la tores: el lote de diez varas, la condición subur-
vivienda como "una monumentalización de su bana asimilable a la semi-ruralidad y ciertas par-
dueño" en lugar de una máquina racional y ajus- ticularidades adjudicadas a la ciudad de Rosario.
tada para un habitar también racional, ajustado, El lote de diez varas fue un tema que siem-
y universalmente válido, al menos para cada pre preocupará a Wladimiro Acosta.
realidad geofísica y social.
"la estrechez del terreno impone fatalmente, hasta cier-
Criterios, todos estos, en los que es clara-
to punto, la forma de la casa entre medianeras y de
mente deudor de Gropius entrada limita sus condiciones de confort e higiene... El
"la repetición y el alineamiento de las unidades como arquitecto además debe considerar la influencia de los
consecuencia lógica de darle a cada habitante las mis- lotes vecinos... las probabilidades de futuro crecimien-
mas ventajas, también garantiza un efecto arquitectóni- to de ellos y el empeoramiento futuro de las condicio-
co y urbano espléndido... la interposición de plantas y nes actuales. La limitación de las posibilidades de aso-
árboles entre los edificios garantiza contrastes agrada- leamiento, aireación e iluminación en las viviendas de
bles, avivan y varían el panorama y sirven de mediador este tipo... exige el más escrupuloso cuidado y control
entre las construcciones y el hombre" 21. de las condiciones higiénicas... En realidad el arquitecto
únicamente puede remediar por no decir remendar,
al igual que en la opción de la organización las circunstancias desfavorables que el tema por sí
del barrio con las viviendas en fila incluye". (d, 50)
"En relación al modo anticuado de edificar por man- Lo llamativo en las viviendas SR es que es el
zanas, la construcción en fila tiene la ventaja de que único estudio tipológico que resuelve en planta
el sol puede ser aprovechado por todas las casas
baja -probablemente atendiendo a ese carácter
uniformemente, que la ventilación no es perturbada
por bloques transversales y que quedan eliminadas semi-rural a pesar de las ya señaladas desventa-
las habitaciones ubicadas en las esquinas... además jas de lote. Además constituye uno de los pri-
trazando el barrio mediante filas se logrará de meros ejemplos en que Wladimiro Acosta

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


Wladimiro Acosta
Hospital Psiquiátrico
Santa Fe, 1939

112 reconoce y reelabora pautas de la arquitectura áreas internas, notoriamente dificultadas en una
tradicional. resolución en profundidad como ésta.
En realidad las SR pueden verse como una "el tramo central que comprende living, baño y parte
adecuación de la tipología de las casas chori- del pasillo, es 60 centímetros más alto que el resto, con
ceras urbanas de un patio, a una serie de pau- banderolas que por el lado sur aseguran luz y ventila-
tas culturales "adecuadas" en tanto responden ción". (d, 86)
a demandas contemporáneas: familia nuclear, Esta preocupación higiénica, intensificada en
desaparición de un área de recibo separada este tipo de lotes, se completa con un análisis
del estar, desaparición del "vergonzoso" come- de la altura de techos y ancho de patio que ase-
dor diario, cocina laboratorio y baño internos, gure la incidencia de sol en los dormitorios
máxima intimidad e individualidad para las desde que está a 7 grados sobre el horizonte.
áreas de reposo, racionalización de la planta La extensión relativamente reducida de
para organizar y simplificar los quehaceres Rosario puede haber incidido en la justificación
domésticos. Una tipología de la que de viviendas suburbanas, ya que no implicaba
Wladimiro Acosta rescata el criterio de orga- grandes distancias al trabajo y a los servicios del
nización de la planta, a través de la multiplica- área central. Suburbios en los que, según el
ción de habitaciones modulares sobre una mismo Gropius, está justificada la vivienda indi-
medianera, adecuándose a la orientación más vidual con jardín, y consecuentemente sus ven-
favorable, la flexibilidad y posibilidad de creci- tajas, de otro modo inaccesible a los sectores
miento hacia el fondo y, hasta la misma unifor- obreros.
midad de fachadas que caracterizaron a las
"...El habitar casas bajas con jardín ofrece más tranquili-
calles rosarinas.
dad, más posibilidades de recreo, salidas al jardín pro-
Como en ensayos tipológicos anteriores, a pio y más fácil vigilancia de los niños. Como casa míni-
través de un sector de la vivienda con techo ma… exige tiempo para su manutención, está a distan-
sobreelevado, resuelve no sólo un tema de la cia de todo e impone a sus habitantes una vida fija" 23.
ventilación, crucial para el bienestar en este Además, al adjudicarle la particularidad de
área climática, sino también la iluminación de semi-rural era posible eludir uno de los proble-

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


Wladimiro Acosta
Hospital Psiquiátrico

mas que Wladimiro Acosta consideraba centra- nea de E. Coit sobre las preferencias de las 113
les en la urbanización capitalista: la dicotomía familias modestas destinatarias de viviendas
campo ciudad. En este caso bastaba con dotar mínimas.
a la vivienda de un nivel técnico sanitario asimi- En la jerarquización de estas preferencias
lable a los modos de habitar urbanos y asegu- hay un acuerdo parcial. Mientras la "salud físi-
rar la proximidad de servicios educativos y sani- ca" ocupa el primer lugar y la "conveniencia" el
tarios; porque ya contaban con "las ventajas de cuarto; coinciden en otorgar a la "sensación de
la vecindad con la naturaleza": expansiones, independencia" y la "facilidad de recreo" un
descanso, sedación, deportes, alejamiento del rango alto; pero con una concepción muy
ruido urbano. diferente a la propuesta por Wladimiro
En cuanto a la adecuación a los modos de Acosta. La independencia se relaciona con la
vida y ocupación de los habitantes de Rosario, abundancia de espacio más que con la posibi-
sin duda lo más llamativo es la aparición de la lidad de que cada miembro tenga su habita-
habitación comodín "destinada a un pequeño ción; incluso se señala la sensación de opre-
negocio" con lo cual, o se sumaba a una visión sión de los techos bajos y la inconveniencia de
un tanto esquemática del Rosario mercantil - las habitaciones muy estrechas, ya que no sir-
que se expresaba en el predominio de casas ven para moverse y estar y son menos adap-
chorizo con negocios al frente en ciertas zonas tables a los cambios de vida. Como se señala-
urbanas-, o había logrado identificar la notable ra respecto a los dormitorios camarote, "en
persistencia de viviendas como centro de pro- esos placares de 1,80 de profundidad no hay
ducción familiar, especialmente en las áreas lugar en el que los chicos puedan escapar de
suburbanas, aisladas del centro24. sus padres o viceversa". En cuanto a la recrea-
Para concluir, uno de los parámetros más ción, esta se vincula al tipo de servicios y
sugerentes para evaluar el grado de ajuste de diversiones accesibles en los antiguos barrios y
las presunciones de Wladimiro Acosta sobre la no a los elevados placeres del obrero modelo,
vivienda adecuada para el sector obrero, es la creativo y preocupado por el cultivo de su
interesantísima investigación casi contemporá- cuerpo e intelecto.

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


114 En el trabajo de Coit ya se señalan los distinguía en su quehacer: la práctica, analizan-
inconvenientes de los grandes espacios verdes: do las relaciones que él estableciera con el
costosos, difíciles de mantener y controlar. Y, medio rosarino, con los Calp, y con sus mis-
en la escala de preferencias que confecciona los mos desarrollos teóricos para llevarla a cabo.
aspectos más contrapuestos a las expectativas La casa fue construida para un matrimonio
del "arquitecto científico y sensible" son: el ter- de intelectuales comunistas militantes. Clientes
cer rango adjudicado a "la necesidad de vivir en prototípicos de Wladimiro Acosta de esos
algo que se distinga y que permita expresar la años. Nótese que la abrumadora mayoría de las
personalidad" y el séptimo y octavo otorgados obras que había construido hasta el momento -
al "confort" y la "decencia de la vivienda", res- viviendas individuales suburbanas para sectores
pectivamente. medios- eran para profesionales, intelectuales o
Consideramos que este contraste es muy artistas.
elocuente de los alcances y debilidades de la La historia comienza cuando en el año
nueva arquitectura y nos enfrenta a aportes a 1936 ó 1937 Wladimiro Acosta es invitado a
una transformación social que no ocurrió. dictar una conferencia y presentar su libro
¿Debemos juzgar por lo que fue o por lo Vivienda y Ciudad en la Librería Ciencia de
que podría haber sido? Lo cierto es que el Rosario por la filial local del AIAPE. La
Wladimiro Acosta de los treinta, no puede ser Asociación de Intelectuales, Artistas,
considerado de la misma manera que aquéllos Periodistas y Escritores, reducto mítico de la
que siguieron reproduciendo los aspectos más izquierda que en Buenos Aires presidía Aníbal
negativos de la propuesta racionalista, luego de Ponce, promovía conferencias y debates
que investigaciones como éstas comenzaron a donde brillaban las figuras de militantes
ser publicadas. extranjeros, exiliados en su mayor parte. Un
ámbito que debe haber cobijado con regocijo
Crónica de la casa Calp al heraldo de la modernidad, al mejor analista
Con esta obra proponemos una aproxi- marxista de la dimensión urbana, al arquitecto
mación a esa otra fase que Wladimiro Acosta con "vocación gregaria".

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


¿Era, acaso, tan notoria la dimensión política encuentra el Dr. Sevlever, otro "simpatizante", 115
de su propuesta, o ésta aparece agigantada al de cuya mano podrá conseguir su primer
releer sus escritos varios años después? Esta encargo del Estado.
última parece ser la versión más consistente y J. M. Calp era el tesorero del AIAPE de
en ella coinciden aquéllos que lo conocieron: su Rosario, y tal como acostumbraban lo alojaron
presencia y vocación de artista sepultaban la en su casa "para no hacerle gastos a la entidad",
propuesta ideológica. La ambigüedad se resuel- y entablaron amistad. La familia, con tres varo-
ve frente al recuerdo que dejó en los demás. nes entre cinco y quince años, había estado
"él aparecía más como un artista, y eso era lo que le pensando en construir una casa más grande "y
reprochaba mi marido. Se decía comunista pero no era conversando con él..." se decidieron y lo contra-
afiliado. Y cuando hablaba no lo explicitaba. Parecía taron como arquitecto. Fue él quien eligió el
como medio lavado, temeroso, era reacio a ligarse con terreno y para el programa, tal como lo acon-
alguien" 25.
sejaba Meyer, examinó "la rutina diaria de cada
En sus esfuerzos por integrarse al medio uno de los que vivían en la casa para de allí
había cambiado su apellido: sacar los diagramas de funciones de cada uno".
"Acosta no era el verdadero apellido, era el de la madre. "El dijo que viviendo unos días con nosotros iba a ver
El tenía un apellido judío y seguramente quiso no las costumbres, las formas de ser nuestras, y cuáles
borrarlo, pero que no se le conociera tanto su origen" 26. serían también nuestras necesidades para la casa" 28.
y trataba de no hacer mención de su pasado. El período de elaboración parece haber
"Nunca contó porqué se había ido de Rusia ni su expe- sido largo, por su propio perfeccionismo y por
riencia de Europa, no hablaba del pasado, como si no los condicionamientos de los clientes.
quisiera acordarse" 27. "Hizo muchísimos planos, porque era infatigable para
Hasta entonces era un total desconocido trabajar, y algunos se aceptaban y otros no. Él mismo
se los rechazaba. Los rechazaba en primer lugar por el
en Rosario, aun entre los arquitectos. A partir
costo... no contábamos con mucho dinero y mi mari-
de esa conferencia logra hacerse de un grupo do era enemigo de créditos. Por ejemplo, no se hizo
de amigos en la ciudad, entre los cuales se calefacción central, se suprimieron muchos placares" 29.

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


"primero había hecho un plano donde la terraza esta-
116 En realidad la vivienda es un compendio de
ba hacia atrás, dando hacia la parte del jardín y eso a
postulados y resoluciones técnicas anteriores. nosotros no nos gustaba. Nos parecía que era mejor la
Los dormitorios camarotes, ampliados, pero terraza hacia adelante, así uno ponía unos sillones y
con un diseño similar en los muebles. La terraza estaba cerca del paso de la gente" 30.
como solárium y dormitorio de verano, jamás lo que lo obligaba a forzar el tipo ‘Helios’
usada, ya que perdía todo sentido en un empla- colocando el alero al este en fachada, a diferen-
zamiento suburbano con jardín propio. Los cia de otras resoluciones de vivienda muy simi-
tipos y relaciones entre los ambientes. El trata- lares, como la residencia de los alrededores de
miento de los espacios semicubiertos, con un Buenos Aires (1933-1934) y la casa del Dr. J. B.
pasaje de aire al costado de la casa recuperado (1934-1935). Otros criterios son aceptados
de la tipología del rancho paraguayo. (f, 144). con mayor o menor éxito: la casa en dos plan-
Al parecer, para Wladimiro Acosta cons- tas, que luego la señora Calp lamentará,
truir era llevar a la práctica una teoría ya elabo-
"él dijo… había que dejar más terreno para dejar jar-
rada, donde cabían una serie de variables que
dín en el fondo" 31.
se ajustarían en un análisis meticuloso de los
procesos vitales, de las condiciones climáticas. "él quería, él había programado que, tampoco se
Las dificultades comenzaban cuando algunos de hizo, poner lajas en la terraza de arriba y que entre
los postulados básicos no podían concretarse o medio pusiéramos césped. Pero había que regarlo, y
a nosotros nos parecía que era dificultoso. Y yo ya en
eran rechazados. En esta obra surgieron pro- esa época trabajaba de nuevo" 31.
blemas con la orientación,
En otros casos él mismo debió aceptar su
"dijo siempre que para la verdadera construcción, para
derrota.
la verdadera orientación, él debía haber ubicado el edi-
ficio un poco inclinado; pero que eso causaría mala "El también había querido comprar... pedía presupues-
impresión, por la estética" 30. tos de cocinas, de heladeras en Buenos Aires. Todo lo
quería hacer por su propia mano. Me quería poner una
con el planteamiento de un esquema intro- cocina que funcionaba con carbón de coke. Pero des-
vertido de la vivienda, pués pensando que iba a ser difícil conseguirlo acá,
desistió" 32.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


La casa era "su" obra, de allí el control minu- vida. La casa resultó satisfactoria y a Wladimiro 117
cioso, obsesivo por la construcción, la decisión Acosta, cuando los visitaba "le parecía que todo
personal de todos los detalles. estaba muy bien". Nada fue demasiado nuevo o
Esta crónica del proceso de diseño de la extraño; al contrario, "adentro era como sentir-
casa nos permite entrever una de las causas de se en su propia casa". En ese momento la obra
sus dificultades para construir, de Wladimiro Acosta había dejado de ser una
"El arquitecto no escribe. La palabra escrita no es el "agresión anárquica". Los locales, su disposición,
lenguaje del arquitecto. El arquitecto debe hacer. Debe la revolución funcional, ya habían logrado con-
levantar edificios. Debe construir ciudades". (f, 7) senso en Rosario. La única diferencia estaba en
un tema que siempre le causó amargura el exterior, en su lenguaje, que los Calp resalta-
ron pintándola de color rosa.
"el hecho de no haber podido hacer tantas obras
como hubiera querido lo mortificaba un poco. Cuando "Sin correr tras el hallazgo de formas forzosamente ori-
lo conocimos también tenía esa idea. Él había revalida- ginales, sin búsqueda de efectos estéticos, novedosos,
do su título acá y tenía algunas obras, así que hubiera la adaptación estricta y consecuente de la vivienda al
podido seguir trabajando... sin embargo… tal vez un clima ha conducido progresivamente, a una nueva
poco exigente, una forma de tratar un poco... de que- arquitectura, autóctona y auténtica, muy distinta al
rer hacer, de imponer lo que él quería" 33. ‘estilo moderno’ a que se reducen las tentativas de
reproducción incondicional de la arquitectura moder-
y que aparecerá como dominante en su na europea". (f, 49)
último libro.
En realidad, en un principio pasó totalmen-
"Los años de su vida transcurrieron en la angustiada
te inadvertida salvo para los que pasaban y se
espera y en la apremiante búsqueda del hacer urbanís-
tico y arquitectónico de magnitud, acorde con el vuelo detenían a mirarla. Incluso la revista de arqui-
de sus originales concepciones" 34. tectura local sólo le reservó un espacio mínimo.
Más tarde, en la medida en que Acosta y su
Los Calp se mudaron, sin ningún mueble, en obra comenzaron a ser reconocidos, se trans-
Diciembre de 1940. Desnudos, sin pasado, sin formó en un hito que congregaba anualmente
resabios materiales para comenzar una nueva a los estudiantes de arquitectura.

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


118 Balances según la constituían en la esencia de la arquitec-
La casa Calp es exponente de una concep- tura moderna, viviendas como la casa Calp
ción más grande de Wladimiro Acosta sobre la también eran pensadas en forma genérica; pero
arquitectura y la vivienda. en relación a factores más permanentes, como
"La arquitectura es el arte de crear espacios altamente el clima, que habiendo saldado la contradicción
habitables cuyo destino es dar cabida y abrigo a la vida campo-ciudad en el suburbio. Un suburbio que
del hombre"... "La vivienda no es meramente habita- desplaza a la utopía como marco de referencia
ción, sino todo espacio, recinto habitable, donde el para idear ambientes óptimos para los que
hombre en forma continuada o transitoria pasa parte
habían retornado a la naturaleza. Donde era
del tiempo". (f, 11)
posible aportar a un desarrollo integral del
Una concepción que en cierta medida justi- hombre... de clase media.
fica la traslación de criterios concebidos para la Nueva arquitectura, para Wladimiro
vivienda obrera a la vivienda de los sectores Acosta, significaba sobre todo la posibilidad de
medios; sin detenerse a preguntar cuántos de sacar a la luz un nuevo modo de vida armónico
ellos podrían ser inadecuados, cuántos lo habí- con los nuevos tiempos. Entendía su tarea
an sido desde un primer momento. Se incluye como el resultado de investigaciones sistemáti-
dentro de la serie Helios, por lo cual también es cas que le permitieran generar un aparato
emergente de un reduccionismo climático que capaz de liberar en el hombre, en la familia, acti-
se perfila cada vez con mayor nitidez. tudes, sentimientos, inclinaciones, ahogados por
"Evidentemente un programa tan sólo negativo no bas- el sistema. ¿Cuál era ese modo de vida tan afa-
taba; se imponía la formulación de un programa positi- nosamente buscado? ¿No lo encarnaban ya los
vo. No una arquitectura 'libre de algo' sino una arqui- intelectuales progresistas y deportistas como
tectura 'libre para algo'. Algo cuya evolución per se los Calp?
pueda servir de guía... por ejemplo, de adaptación al
Esto nos remite a la ácida caracterización
clima". (f, 19)
que T. Wolfe hace de la arquitectura moderna.
Alejada de los parámetros de la vivienda Producto de intelectuales que pretendían redi-
mínima y de muchos de los fundamentos que mirse autoasignándose el rol de beneficiarios

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


ideológicos de los trabajadores. Que idearon factos puros, nítidos, perfectos y saludables. 119
artefactos que, más que como máquinas de Esta fue la última obra de Wladimiro Acosta
habitar, pueden ser vistas como instrumentos en Rosario. Las amistades realizadas en el
para la ascesis, para purgar los pecados de la AIAPE le sirvieron para ser integrado a la
burguesía. Artefactos ideados a partir del reco- Comisión que tuvo a su cargo la creación del
nocimiento "científico" de las necesidades del Plan de Unificación y Coordinación de Servicios
proletariado, que pocas veces satisfizo las de Sanidad para la Provincia de Santa Fe. Un
expectativas de sus destinatarios, como lo seña- programa pionero, moderno, ajustado a los últi-
lara tempranamente el trabajo de E. Coit. Y que mos cánones científicos, basado en la organiza-
en cambio fueron reclamados por intelectuales, ción. En el que su pericia como "técnico idóneo,
artistas, burgueses arrepentidos o snobs, bien informado con sentido social de la obra"
deseosos de expiar sus culpas o de liberarse de fue requerido por un nuevo modelo de Estado,
los estigmas de una cultura burguesa decaden- benefactor; que veía en la asistencia social y la
te en esos espacios desnudos, diseñados para vivienda popular el mejor antídoto para el
reducir los gastos de energía superfluos de la comunismo. En el que su concepto de arquitec-
domesticidad y liberar el cuerpo y el espíritu tura como la organización consciente de los
para empresas más elevadas. procesos de la vida para optimizar la produc-
En realidad, pareciera que ese malentendi- ción y reproducción de las fuerzas de trabajo,
do nunca existió, salvo en el mundo de las ilu- fue reclamado para el bien de la raza. Donde
siones de algunos de los pioneros del tiempo pudo cristalizar sus especulaciones sobre un
nuevo. Fue al mismo sector de la burguesía, que campo urbanizado en las Estaciones sanitarias
sobreponía los bienes y placeres del espíritu y rurales, y que le permitió, en la Colonia de
el cultivo hedonista del cuerpo, a la vulgaridad, Oliveros, aproximarse a la ciudad del futuro,
el sentimentalismo y la ostentación material, al una ciudad de alienados que se redimían a tra-
que se tuvo en cuenta para evaluar "las funcio- vés del trabajo.
nes de la vida que no tienen país natal", y a cuya En realidad, en Vivienda y Clima, Wladimiro
imagen y semejanza se concibieron esos arte- Acosta y su mujer ya han hecho un balance de

WLADIMIRO ACOSTA: PROYECTOS Y OBRAS EN SANTA FE


120 su vida en la que esta primera etapa, preñada
de teoría y de futuro, queda oscurecida al
reduccionismo climático: su aporte a la arqui-
tectura. En el que se ha trocado la identificación
de las contradicciones del sistema para la ima-
ginación con probabilidad histórica de la ciudad
socialista, por la recuperación de las arquitectu-
ras tradicionales y la creación de espacios "alta-
mente habitables".
Ese balance nos deja la imagen de un pele-
ador fracasado por culpa de un medio que no
lo supo comprender. Pero también de un pele-
ador que fue abandonando sus propias consig-
nas. Tal vez por no haber sido las adecuadas. O
por haber perdido las esperanzas en ese desti-
no glorioso que él se adjudicaba como arqui-
tecto, y que las siguientes generaciones le
hemos sabido construir.

Notas
1. TERÁN, O., "Aníbal Ponce o el marxismo sin nación" en: Las siguientes citas de Acosta no se numerarán y se refe-
En busca de la ideología argentina, Catálogos ed., Buenos renciará su procedencia de acuerdo a las siguientes letras:
Aires, 1986. a) "Vivienda mínima", Nuestra Arquitectura, septiembre 1934.
2. CASULLO, N., "Las dos caras de la utopía”, Clarín, b) "La vivienda obrera en Buenos Aires", en Nuestra
30/1/1986. Arquitectura, septiembre 1934.
3. ACOSTA, W., "Bosquejo de la ciudad del futuro", 2º c) "El método gráfico aplicado al análisis de la planta de la
Ciclo de Conferencias sobre temas argentinos, Centro de vivienda", en Nuestra Arquitectura, noviembre 1934.
Estudiantes de La Plata, 1938.
d) Vivienda y Ciudad.

WLADIMIRO ACOSTA, 1900-1967


121

e) "Bosquejo de la ciudad del futuro", op. cit. 17. MEYER, H., op. cit.
f) Vivienda y Clima, Nueva Visión, 1976. 18. GERCHUNOFF, A., op. cit.
4. GERCHUNOFF, A., "Wladimiro Acosta y la nueva arqui- 19. Ídem.
tectura" en Acosta, Vivienda y Ciudad. 20. Ídem.
5. GERCHUNOFF, A., op. cit. 21. GROPIUS, W., "¿Conviene la edificación baja, media o
6. RECA, Telma, "Prefacio" en Acosta, Vivienda y Clima. alta?", en Nuestra Arquitectura, septiembre 1934.
7. Gerchunoff. A., op. cit. 22. Ídem.
8. Ídem. 23. Ídem.
9. Ídem. 24. RIGOTTI, A. M., Barrio Alberdi, memorias para su futu-
10. Ídem. ro, Cuadernos del CURDIUR, N. 8.
11. MIES VAN DER ROHE, "Sobre la forma en la arquitec- 25. Calp, entrevista realizada por Rigotti, A. M. el 2 de sep-
tura" (1927), en Marchand Fiz, Arquitectura del siglo XX, tiembre de 1987.
Corazón, 1974, p. 175. 26. Ídem.
12. Ídem. 27. Ídem.
13. RIGOTTI, A. M., Utopías y proyectos para el habitat 28. Ídem.
obrero de principios de siglo, Cuadernos del CURDIUR, 29. Ídem.
N. 8.
30. Ídem.
14. TAUT, B., "Un programa para la arquitectura" (1918),
31. Ídem.
en Marchand Fiz. op. cit., p. 101.
32. Ídem.
15. MEYER, H., "Construir" , en Marchand Fiz, op. cit., p. 167.
33. Ídem.
16. GROPIUS, Walter, "Principios de construcción de la
Bauhaus", (1926), en Marchand Fiz, op. cit., p. 159. 34. RECA, Telma, op. cit.

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