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Primero se plantearon algunas coordinadas espaciales y temporales para comprender esta

propuesta de Mattelart y Dorfman: principios de los años 70 en Chile a poco tiempo de


asumir el gobierno la Unidad Popular, momento de ebullición política, de apertura de
cambios y de críticas. Allí, los medios de comunicación tradicionales – o como plantean los
propios autores “los medios de la burguesía” o “de la derecha”- juegan un rol importante en
cuestionar al nuevo gobierno.

En esa situación Mattelart y Dorfman plantean que no sólo hay que pensar en los cambios
en la estructura económica modificaciones en las sino también apuntar al “cambio
Cultural”. Ahí se inscribe esta propuesta de analizar las historietas de Disneylandia
publicadas en Chile como parte de una narrativa que produce ideología dominante desde la
“comunicación de masas”.

En esos capítulos se analizan la ausencia de los progenitores (entre los personajes de las
historietas hay de relaciones entre tíos, sobrinos y primos; no hay padres ni madres, estos
están abolidos). Pero el el poder paterno no desaparece y es ejercido “de hecho” / de facto
por los tíos. Son relaciones donde no esta permitido el afecto, el amor y la solidaridad, se
trata de relaciones jerárquicas dadas por el interés (de acumular riquezas)  en las que hay un
polo dominante y otro dominado. A su vez, la representación de los niños es siempre dentro
del mundo adulto -de cierto mundo de la adultez-: los sobrinos también producen y
representan -en sus prácticas- a ese mundo adulto. El espacio que se le deja a la mujer es
ínfimo, solo aparece como “coquetería”.

También se plantean analizar las relaciones entre culturas y sociedades diferentes, allí los
autores encuentran que las historietas de Disney legitiman las relaciones de desigualdad y
dependencia entre países, ya los personajes principales de Patolandia van a otros lugares del
mundo (América, Asia, África) a saquear y apropiarse de las riquezas. En eso “afueras”,
esas otras sociedades hay “buenos salvajes” que no tienen habla, no producen nada y son
engañados.
En el libro “para leer al pato Donald”, se da una critica hacia la forma en la cual, las caricaturas que
nos presenta la industria estadounidense, nos marca una determinada forma de vivir, basada en el
consumismo, en la superioridad de los países desarrollados y los supuestas buenas costumbres de
una sociedad. Y esto nos lo comienzan a enseñar desde niños, para que desde nuestra infancia nos
volvamos parte de un sistema capitalista que pretende absorber todo rastro de rebeldía, que
pueda afectar sus ganancias, y por ende su economía.

Es por eso que creo es importante la lectura de este libro, porque nos proporcionara una visión
critica hacia algo que desde niños nos han estado diciendo que es …ver más…

Y es justamente la tecnología lo que nos diferencia de esas sociedades avanzadas, y lo refleja


perfectamente el mundo de Disney, en el cual a todos esos pueblos barbaros, se les puede
conquistar con un artefacto, por más insignificante que este sea, por ejemplo un reloj, el cual es
intercambiado a estas tribus por cantidades enormes de oro. Y pese a esos cambios tan injustos,
los buenos son los que se llevan el oro, pues ni todas las riquezas del mundo pueden suplir a la
tecnología, y es en este argumento que los países desarrollados encuentran el alivio a su culpa por
el saqueo a las naciones subdesarrolladas.

Así mismo Disney juega un papel importantísimo en el aspecto político, pues siempre reflejan a los
países enemigos como caóticos, autoritarios e injustos, por ejemplo en el caso de Cuba y Vietnam.
Lo que refleja que el pato Donald es más que una caricatura, es un medio atreves del cual el
imperialismo estadounidense mantiene un control sobre las demás naciones, y en cuanto un país
decide oponerse a sus interés económicos, políticos o de cualquier otra índole, ese país
inmediatamente es victima de los medios de comunicación, que son controlados por el gobierno,
con el fin de criminalizar estos países.

Los roles

Los roles desde la visión de Disney muestran la reiterada utilización de prototipos: de los niños, el
adulto, la mujer, los pobladores nativos, los buenos y malos.

-Los niños de los sectores urbanos tienen forma de niños pero se comportan como adultos,
porque piensan y razonan con madurez adulta. Los adultos nunca se equivocan, y si lo hacen
nunca lo reconocen.

-La mujer aparece como servidora, como símbolo de belleza, el único poder que tiene es el de la
seducción. La única justificación de existencia de la mujer en las historietas es la de convertirse en
objeto sexual: inútil, buscado y nunca poseído, se olvida tanto su condición materna como la de
compañera solidaria. (pág. 35, 36, 37)
-Los nativos son siempre de otras razas y continentes, son primitivos, no tienen tecnología, creen
en la magia, son como niños: ingenuos, alegres, felices, confiados, desinteresados y generosos. Así
los nativos reemplazan a los “niños” urbanos que a su vez representan a los “adultos”. Se
presentan dos modelos que los lectores pueden elegir: ser el niño “buen salvaje” que jamás viaja
ni gana nada, o imitar a los sobrinos de Donald, ser astuto, ganar, obtener recompensas, escalar.

–Buenos y malos: entre los dominados los que aceptan felices su dominación en la inocencia son
los “buenos” y los que atacan la propiedad privada los “malos”. Tanto bondad como maldad se
considera como innata, cada cual está inmóvil en su esfera, nunca podrán ascender de estatus
social.

Los malos son siempre grandes, toscos, de piel oscura, no tiene nombre sino números, no tienen
inteligencia, siempre quieren arrebatar el oro que los protagonistas buscan. A pesar de que el oro
no tiene herederos, se manifiesta que el único propietario legítimo del objeto es el que se le
ocurre buscarlo. Aunque realmente estos ladrones no son un problema, dado que al ser “malos”
nunca van a conseguir el tesoro. A pesar de ser la única fuerza conflictiva, existe solo para
legitimizar; para dejar en claro que la riqueza debe ser para “el bueno”.

–Trabajadores: Según los autores el único que podría ser una amenaza a la riqueza es el
proletariado porque puede cuestionar esa legitimidad y necesidad de poseer la recompensa.
Dentro de las estructuras de poder encontramos fácilmente a los dominantes y dominados: los
que son sometidos, no se quejan, no cuestionan. “Deben ser obedientes, sumisos, disciplinados, y
aceptar con respeto y humildad los mandatos superiores. “Los de arriba ejercen la coerción
constante” (pág. 29). Ser más viejo, más rico, o más bello da derecho a mandar a los menos
afortunados. Cuando se produce una Inversión, es decir las estructuras dominante-dominado no
se cumplen, se produce una rebelión, a cargo de los niños o los animalitos. Pero esta rebelión no
es para cambiar su condición de sometimiento, sino para que los adultos sean auténticos y
cumplan con su lado del contrato. Es decir, los personajes siempre vuelven a ocupar su lugar a las
estructuras de poder.

Familias y estructuras de poder

Al estar ausente el padre se elimina la presencia del poder paterno. Pero las relaciones entre los
personajes es de todos modos verticalista y autoritaria. La autoridad del padre se funda en último
término en la biología. Pero en este caso al ser relación de tío-sobrino la autoridad del tío, al no ser
concedida por el padre, pierde toda justificación. La horizontalidad se da entre seres con la misma
condición y poder, pero en lugar de ser solidarios entre sí, estos individuos compiten para escalar
puestos y llegar a ser dominantes.

No se manifiesta amor en las relaciones, ni acciones de cariño o lealtad hacia otro. Si existe la
caridad o el sentimiento de lástima. Las relaciones son generalmente comerciales. Hasta en una
relación como la Mickey y Pluto: en un episodio el ratón se queja de cuanto dinero le ha costado
una travesura de su perro, en fin, parece que todas las relaciones, más allá del afecto, pasan por la
plata gastada y /o conseguida.

Producción

En el universo de Disney se trata de quitar todo rasgo de producción: tanto biológica como
económica.

Con el término Producción Biológica se refiere a que se presenta un mundo “sexual asexuado”,
donde los progenitores no existen. Las relaciones familiares entre los personajes son de tíos-
sobrinos, primos, abuelos-nietos, pero los padres están excluidos de este mundo para así suponer
que el personaje no tiene historia; les quita memoria a los personajes, no son productos históricos.
Por lo tanto si nunca nació, nunca morirá.

Y con Producción Económica se refiere a que en el mundo Disney el proletariado ha sido


eliminado. Todos los empleos que se muestra en la revista son de carácter primario y terciario,
pero nunca secundario. Todos venden y consumen sin esfuerzo objetos que aparecen de forma
mágica: el origen humano del producto ha sido suprimido. Esto le sirve a la burguesía para
eliminar las luchas de clases y el antagonismo de intereses en el mundo Disney. Se acumula la
riqueza sin enfrentar su resultado, dado que no hay un obrero a quien retribuirle. Sin el
proletariado en este mundo no hay clases sociales, y por ende, tampoco antagonismo.

Por medio de estas historietas, la clase burguesa da a entender que si ellos tienen el capital y son
los dueños de los medios de producción ahora, no es porque alguna vez hayan explotado a
alguien, se afirma que el origen de la riqueza del capitalista surgió de esta misma forma, que sus
ideas siempre le dieron la ventaja en la carrera hacia el éxito.

Los intereses capitalistas se muestran en las historietas con la compulsión que tienen los
personajes en comprar y vender permanentemente. Es lo que hace que el capitalismo funcione:
“hay que comprar para que el sistema se mantenga, tirar los objetos y comprar el mismo objeto,
levemente diferenciado, mañana.” (pág. 92)
Se manifiesta la falta de necesidad: no se trabaja, no se tiene dinero, pero siempre están
consumiendo. El trabajo no les hace falta y siempre que poseen dinero es gastado en cosas
superfluas, como regalos, vacaciones, televisores, etc. Tampoco es problema conseguir trabajo
porque la oferta supera de lejos a la demanda, tal como el consumo rebasa la producción. Así se
ve como Disneylandia es el mundo perfecto para la burguesía.

« La era de la vida Pública

Periodismo 2.0 en Comodoro Rivadavia »

Para leer al Pato Donald

20 mayo, 2011 por Giselle

11 Votes

Análisis del libro:

PARA LEER AL PATO DONALD,

COMUNICACIÓN DE MASA Y COLONIALISMO


AUTORES: Ariel Dorfman – Armand Mattelart

Chile- 1971

Este libro es una crítica marxista a la empresa de entretenimientos de Walt Disney y a su mundo
de fantasías. La tesis de los autores es que este mundo aparentemente inocente, en realidad es un
medio desde el cual Disney pretende instaurar el Capitalismo y el modo de vida de EE.UU.

Para el análisis los autores se basan en las historietas “Disneylandia”, “Tío Rico”, “Fantasías” y
“Tribilín” que se publicaron en Chile.

Plantea como un simple medio de comunicación masivo dirigido a un público infantil, puede ser
utilizado para transmitir la ideología de la burguesía dominante, y de este modo, penetrar en el
mundo inocente de los niños que irán mermando estas ideas y estas concepciones de mundo.

Se le injerta al lector infantil la necesidad de escapismo que siente el hombre contemporáneo, que
“necesita soñar con mundos extrasociales y deformadamente inocentes a raíz del agobio de un
mundo que él ve como sin salida.” La Industria cultural masiva se muestra como la solución al
problema de la alienación del hombre. Tal como el personaje huye de la urbe para divertirse y
tener aventuras, que son las que legitimizan la riqueza que posee, así también el lector se evade
de sus contradicciones históricas para entretenerse con la revista.

El rol de la mujer en el mundo Disney

Los roles

Los roles desde la visión de Disney muestran la reiterada utilización de prototipos: de los niños, el
adulto, la mujer, los pobladores nativos, los buenos y malos.

-Los niños de los sectores urbanos tienen forma de niños pero se comportan como adultos,
porque piensan y razonan con madurez adulta. Los adultos nunca se equivocan, y si lo hacen
nunca lo reconocen.
-La mujer aparece como servidora, como símbolo de belleza, el único poder que tiene es el de la
seducción. La única justificación de existencia de la mujer en las historietas es la de convertirse en
objeto sexual: inútil, buscado y nunca poseído, se olvida tanto su condición materna como la de
compañera solidaria. (pág. 35, 36, 37)

-Los nativos son siempre de otras razas y continentes, son primitivos, no tienen tecnología, creen
en la magia, son como niños: ingenuos, alegres, felices, confiados, desinteresados y generosos. Así
los nativos reemplazan a los “niños” urbanos que a su vez representan a los “adultos”. Se
presentan dos modelos que los lectores pueden elegir: ser el niño “buen salvaje” que jamás viaja
ni gana nada, o imitar a los sobrinos de Donald, ser astuto, ganar, obtener recompensas, escalar.

–Buenos y malos: entre los dominados los que aceptan felices su dominación en la inocencia son
los “buenos” y los que atacan la propiedad privada los “malos”. Tanto bondad como maldad se
considera como innata, cada cual está inmóvil en su esfera, nunca podrán ascender de estatus
social.

Los malos son siempre grandes, toscos, de piel oscura, no tiene nombre sino números, no tienen
inteligencia, siempre quieren arrebatar el oro que los protagonistas buscan. A pesar de que el oro
no tiene herederos, se manifiesta que el único propietario legítimo del objeto es el que se le
ocurre buscarlo. Aunque realmente estos ladrones no son un problema, dado que al ser “malos”
nunca van a conseguir el tesoro. A pesar de ser la única fuerza conflictiva, existe solo para
legitimizar; para dejar en claro que la riqueza debe ser para “el bueno”.

–Trabajadores: Según los autores el único que podría ser una amenaza a la riqueza es el
proletariado porque puede cuestionar esa legitimidad y necesidad de poseer la recompensa.
Dentro de las estructuras de poder encontramos fácilmente a los dominantes y dominados: los
que son sometidos, no se quejan, no cuestionan. “Deben ser obedientes, sumisos, disciplinados, y
aceptar con respeto y humildad los mandatos superiores. “Los de arriba ejercen la coerción
constante” (pág. 29). Ser más viejo, más rico, o más bello da derecho a mandar a los menos
afortunados. Cuando se produce una Inversión, es decir las estructuras dominante-dominado no
se cumplen, se produce una rebelión, a cargo de los niños o los animalitos. Pero esta rebelión no
es para cambiar su condición de sometimiento, sino para que los adultos sean auténticos y
cumplan con su lado del contrato. Es decir, los personajes siempre vuelven a ocupar su lugar a las
estructuras de poder.
Familias y estructuras de poder

Al estar ausente el padre se elimina la presencia del poder paterno. Pero las relaciones entre los
personajes es de todos modos verticalista y autoritaria. La autoridad del padre se funda en último
término en la biología. Pero en este caso al ser relación de tío-sobrino la autoridad del tío, al no ser
concedida por el padre, pierde toda justificación. La horizontalidad se da entre seres con la misma
condición y poder, pero en lugar de ser solidarios entre sí, estos individuos compiten para escalar
puestos y llegar a ser dominantes.

No se manifiesta amor en las relaciones, ni acciones de cariño o lealtad hacia otro. Si existe la
caridad o el sentimiento de lástima. Las relaciones son generalmente comerciales. Hasta en una
relación como la Mickey y Pluto: en un episodio el ratón se queja de cuanto dinero le ha costado
una travesura de su perro, en fin, parece que todas las relaciones, más allá del afecto, pasan por la
plata gastada y /o conseguida.

donald-3

Producción

En el universo de Disney se trata de quitar todo rasgo de producción: tanto biológica como
económica.

Con el término Producción Biológica se refiere a que se presenta un mundo “sexual asexuado”,
donde los progenitores no existen. Las relaciones familiares entre los personajes son de tíos-
sobrinos, primos, abuelos-nietos, pero los padres están excluidos de este mundo para así suponer
que el personaje no tiene historia; les quita memoria a los personajes, no son productos históricos.
Por lo tanto si nunca nació, nunca morirá.

Y con Producción Económica se refiere a que en el mundo Disney el proletariado ha sido


eliminado. Todos los empleos que se muestra en la revista son de carácter primario y terciario,
pero nunca secundario. Todos venden y consumen sin esfuerzo objetos que aparecen de forma
mágica: el origen humano del producto ha sido suprimido. Esto le sirve a la burguesía para
eliminar las luchas de clases y el antagonismo de intereses en el mundo Disney. Se acumula la
riqueza sin enfrentar su resultado, dado que no hay un obrero a quien retribuirle. Sin el
proletariado en este mundo no hay clases sociales, y por ende, tampoco antagonismo.

Tapas de historietas

Por medio de estas historietas, la clase burguesa da a entender que si ellos tienen el capital y son
los dueños de los medios de producción ahora, no es porque alguna vez hayan explotado a
alguien, se afirma que el origen de la riqueza del capitalista surgió de esta misma forma, que sus
ideas siempre le dieron la ventaja en la carrera hacia el éxito.

Los intereses capitalistas se muestran en las historietas con la compulsión que tienen los
personajes en comprar y vender permanentemente. Es lo que hace que el capitalismo funcione:
“hay que comprar para que el sistema se mantenga, tirar los objetos y comprar el mismo objeto,
levemente diferenciado, mañana.” (pág. 92)

Se manifiesta la falta de necesidad: no se trabaja, no se tiene dinero, pero siempre están


consumiendo. El trabajo no les hace falta y siempre que poseen dinero es gastado en cosas
superfluas, como regalos, vacaciones, televisores, etc. Tampoco es problema conseguir trabajo
porque la oferta supera de lejos a la demanda, tal como el consumo rebasa la producción. Así se
ve como Disneylandia es el mundo perfecto para la burguesía.

El Trabajo

El trabajo se ve bajo la forma de la aventura, el personaje siempre tiene que superar muchos
obstáculos antes de ganar el premio – que puede ser oro, riqueza o una mujer-. La constancia y la
valentía es lo que importa, la mala fortuna es necesaria para que la buena fortuna pueda
premiarlo al final.

En el caso de Donald, el es un inútil y por su torpeza lo despiden de todos los trabajos que
consigue. Él siempre apela a lo fácil, donde tenga que realizar el menor esfuerzo. A pesar de que lo
humillen el no puede quejarse, con su comportamiento Donald representa a todos los
trabajadores que deben imitar su sumisión. Él no puede pedir más de lo que le dan, porque al ser
un inútil reciba lo que reciba es demasiado.
En este mundo siempre se busca el prestigio, destacarse de los demás. Esto significa el fin del
camino del sufrimiento, el término del trabajo que lo lleva a la fama. Es imprescindible ser
transmitido por los medios masivos de comunicación, y reconocido por la opinión pública. Los
medios de comunicación se muestran como necesarios e incuestionables. Uno de los símbolos de
reconocimiento que más aparecen son las estatuas. “Si el personaje puede conseguir
representarse en un monumento público, habrá alcanzado la perduración.

Falsa democracia

Además se ataca a Disney por su “fachada de democratismo” dado que en sus publicaciones
incorpora determinados temas para dar la apariencia de que sus publicaciones son democráticas:
“recogen tanto las debilidades del sistema como sus excelencias”. Pero aunque traten en su
revista temas que ellos definen como “sociales” en realidad están encubriendo otros. Las críticas
que hace son las ya aceptadas por el público, esas que nadie niega. La crítica ha sido incorporada
para darle una falsa perspectiva pluralista. Las contradicciones del sistema sirven para aparentar
un movimiento que no es tal.

En cambio, los revolucionarios son tratados en la revista como individuos en contra de la ley y el
orden que actúan en nombre de la tiranía, la dictadura, el totalitarismo. Y además se plantea como
solución la importancia del estado militarizado -la armada por ejemplo –

« La era de la vida Pública

Periodismo 2.0 en Comodoro Rivadavia »

Para leer al Pato Donald

20 mayo, 2011 por Giselle


11 Votes

Análisis del libro:

PARA LEER AL PATO DONALD,

COMUNICACIÓN DE MASA Y COLONIALISMO

AUTORES: Ariel Dorfman – Armand Mattelart

Chile- 1971

Este libro es una crítica marxista a la empresa de entretenimientos de Walt Disney y a su mundo
de fantasías. La tesis de los autores es que este mundo aparentemente inocente, en realidad es un
medio desde el cual Disney pretende instaurar el Capitalismo y el modo de vida de EE.UU.

Para el análisis los autores se basan en las historietas “Disneylandia”, “Tío Rico”, “Fantasías” y
“Tribilín” que se publicaron en Chile.

Plantea como un simple medio de comunicación masivo dirigido a un público infantil, puede ser
utilizado para transmitir la ideología de la burguesía dominante, y de este modo, penetrar en el
mundo inocente de los niños que irán mermando estas ideas y estas concepciones de mundo.

Se le injerta al lector infantil la necesidad de escapismo que siente el hombre contemporáneo, que
“necesita soñar con mundos extrasociales y deformadamente inocentes a raíz del agobio de un
mundo que él ve como sin salida.” La Industria cultural masiva se muestra como la solución al
problema de la alienación del hombre. Tal como el personaje huye de la urbe para divertirse y
tener aventuras, que son las que legitimizan la riqueza que posee, así también el lector se evade
de sus contradicciones históricas para entretenerse con la revista.

El rol de la mujer en el mundo Disney

Los roles

Los roles desde la visión de Disney muestran la reiterada utilización de prototipos: de los niños, el
adulto, la mujer, los pobladores nativos, los buenos y malos.

-Los niños de los sectores urbanos tienen forma de niños pero se comportan como adultos,
porque piensan y razonan con madurez adulta. Los adultos nunca se equivocan, y si lo hacen
nunca lo reconocen.

-La mujer aparece como servidora, como símbolo de belleza, el único poder que tiene es el de la
seducción. La única justificación de existencia de la mujer en las historietas es la de convertirse en
objeto sexual: inútil, buscado y nunca poseído, se olvida tanto su condición materna como la de
compañera solidaria. (pág. 35, 36, 37)

-Los nativos son siempre de otras razas y continentes, son primitivos, no tienen tecnología, creen
en la magia, son como niños: ingenuos, alegres, felices, confiados, desinteresados y generosos. Así
los nativos reemplazan a los “niños” urbanos que a su vez representan a los “adultos”. Se
presentan dos modelos que los lectores pueden elegir: ser el niño “buen salvaje” que jamás viaja
ni gana nada, o imitar a los sobrinos de Donald, ser astuto, ganar, obtener recompensas, escalar.

–Buenos y malos: entre los dominados los que aceptan felices su dominación en la inocencia son
los “buenos” y los que atacan la propiedad privada los “malos”. Tanto bondad como maldad se
considera como innata, cada cual está inmóvil en su esfera, nunca podrán ascender de estatus
social.

Los malos son siempre grandes, toscos, de piel oscura, no tiene nombre sino números, no tienen
inteligencia, siempre quieren arrebatar el oro que los protagonistas buscan. A pesar de que el oro
no tiene herederos, se manifiesta que el único propietario legítimo del objeto es el que se le
ocurre buscarlo. Aunque realmente estos ladrones no son un problema, dado que al ser “malos”
nunca van a conseguir el tesoro. A pesar de ser la única fuerza conflictiva, existe solo para
legitimizar; para dejar en claro que la riqueza debe ser para “el bueno”.

–Trabajadores: Según los autores el único que podría ser una amenaza a la riqueza es el
proletariado porque puede cuestionar esa legitimidad y necesidad de poseer la recompensa.
Dentro de las estructuras de poder encontramos fácilmente a los dominantes y dominados: los
que son sometidos, no se quejan, no cuestionan. “Deben ser obedientes, sumisos, disciplinados, y
aceptar con respeto y humildad los mandatos superiores. “Los de arriba ejercen la coerción
constante” (pág. 29). Ser más viejo, más rico, o más bello da derecho a mandar a los menos
afortunados. Cuando se produce una Inversión, es decir las estructuras dominante-dominado no
se cumplen, se produce una rebelión, a cargo de los niños o los animalitos. Pero esta rebelión no
es para cambiar su condición de sometimiento, sino para que los adultos sean auténticos y
cumplan con su lado del contrato. Es decir, los personajes siempre vuelven a ocupar su lugar a las
estructuras de poder.

Familias y estructuras de poder

Al estar ausente el padre se elimina la presencia del poder paterno. Pero las relaciones entre los
personajes es de todos modos verticalista y autoritaria. La autoridad del padre se funda en último
término en la biología. Pero en este caso al ser relación de tío-sobrino la autoridad del tío, al no ser
concedida por el padre, pierde toda justificación. La horizontalidad se da entre seres con la misma
condición y poder, pero en lugar de ser solidarios entre sí, estos individuos compiten para escalar
puestos y llegar a ser dominantes.

No se manifiesta amor en las relaciones, ni acciones de cariño o lealtad hacia otro. Si existe la
caridad o el sentimiento de lástima. Las relaciones son generalmente comerciales. Hasta en una
relación como la Mickey y Pluto: en un episodio el ratón se queja de cuanto dinero le ha costado
una travesura de su perro, en fin, parece que todas las relaciones, más allá del afecto, pasan por la
plata gastada y /o conseguida.

donald-3

Producción
En el universo de Disney se trata de quitar todo rasgo de producción: tanto biológica como
económica.

Con el término Producción Biológica se refiere a que se presenta un mundo “sexual asexuado”,
donde los progenitores no existen. Las relaciones familiares entre los personajes son de tíos-
sobrinos, primos, abuelos-nietos, pero los padres están excluidos de este mundo para así suponer
que el personaje no tiene historia; les quita memoria a los personajes, no son productos históricos.
Por lo tanto si nunca nació, nunca morirá.

Y con Producción Económica se refiere a que en el mundo Disney el proletariado ha sido


eliminado. Todos los empleos que se muestra en la revista son de carácter primario y terciario,
pero nunca secundario. Todos venden y consumen sin esfuerzo objetos que aparecen de forma
mágica: el origen humano del producto ha sido suprimido. Esto le sirve a la burguesía para
eliminar las luchas de clases y el antagonismo de intereses en el mundo Disney. Se acumula la
riqueza sin enfrentar su resultado, dado que no hay un obrero a quien retribuirle. Sin el
proletariado en este mundo no hay clases sociales, y por ende, tampoco antagonismo.

Tapas de historietas

Por medio de estas historietas, la clase burguesa da a entender que si ellos tienen el capital y son
los dueños de los medios de producción ahora, no es porque alguna vez hayan explotado a
alguien, se afirma que el origen de la riqueza del capitalista surgió de esta misma forma, que sus
ideas siempre le dieron la ventaja en la carrera hacia el éxito.

Los intereses capitalistas se muestran en las historietas con la compulsión que tienen los
personajes en comprar y vender permanentemente. Es lo que hace que el capitalismo funcione:
“hay que comprar para que el sistema se mantenga, tirar los objetos y comprar el mismo objeto,
levemente diferenciado, mañana.” (pág. 92)

Se manifiesta la falta de necesidad: no se trabaja, no se tiene dinero, pero siempre están


consumiendo. El trabajo no les hace falta y siempre que poseen dinero es gastado en cosas
superfluas, como regalos, vacaciones, televisores, etc. Tampoco es problema conseguir trabajo
porque la oferta supera de lejos a la demanda, tal como el consumo rebasa la producción. Así se
ve como Disneylandia es el mundo perfecto para la burguesía.

donald2

El trabajo se ve bajo la forma de la aventura, el personaje siempre tiene que superar muchos
obstáculos antes de ganar el premio – que puede ser oro, riqueza o una mujer-. La constancia y la
valentía es lo que importa, la mala fortuna es necesaria para que la buena fortuna pueda
premiarlo al final.

En el caso de Donald, el es un inútil y por su torpeza lo despiden de todos los trabajos que
consigue. Él siempre apela a lo fácil, donde tenga que realizar el menor esfuerzo. A pesar de que lo
humillen el no puede quejarse, con su comportamiento Donald representa a todos los
trabajadores que deben imitar su sumisión. Él no puede pedir más de lo que le dan, porque al ser
un inútil reciba lo que reciba es demasiado.

En este mundo siempre se busca el prestigio, destacarse de los demás. Esto significa el fin del
camino del sufrimiento, el término del trabajo que lo lleva a la fama. Es imprescindible ser
transmitido por los medios masivos de comunicación, y reconocido por la opinión pública. Los
medios de comunicación se muestran como necesarios e incuestionables. Uno de los símbolos de
reconocimiento que más aparecen son las estatuas. “Si el personaje puede conseguir
representarse en un monumento público, habrá alcanzado la perduración.”

Falsa democracia

Además se ataca a Disney por su “fachada de democratismo” dado que en sus publicaciones
incorpora determinados temas para dar la apariencia de que sus publicaciones son democráticas:
“recogen tanto las debilidades del sistema como sus excelencias”. Pero aunque traten en su
revista temas que ellos definen como “sociales” en realidad están encubriendo otros. Las críticas
que hace son las ya aceptadas por el público, esas que nadie niega. La crítica ha sido incorporada
para darle una falsa perspectiva pluralista. Las contradicciones del sistema sirven para aparentar
un movimiento que no es tal.
En cambio, los revolucionarios son tratados en la revista como individuos en contra de la ley y el
orden que actúan en nombre de la tiranía, la dictadura, el totalitarismo. Y además se plantea como
solución la importancia del estado militarizado -la armada por ejemplo –

donal

Los manifestantes son expuestos como personas con ideologías imprecisas, casi incoherentes, y
poco sólidas, es por eso que en un episodio, un grupo de manifestantes que proclaman la paz
cambian de opinión y olvidan rápidamente su causa al presentarse Donald con un puesto de
limonada.

Imperialismo

En cuanto a la Relación Imperialista, se ve en la aparición de otros pueblos, los subdesarrollados a


los que se trata como niños, allí se evidencian las relaciones de hegemonía: los nativos, aceptan la
autoridad extranjera sin oponer resistencia.

Se repiten las mismas prácticas Imperialistas que realizaron los colonizadores en los “mundos
nuevos” que iban descubriendo: intercambian una baratija producto de la superioridad técnica y
se llevan el oro. El imperialismo extractor y el país monoproductor de materias primas,
dominantes y dominados. De todos modos el saqueo imperialista y la sumisión colonial no
aparecen como tales porque al no haberles dado a los nativos el privilegio del futuro y del
crecimiento, todo saqueo no es tal: el pobre es feliz con la vida simple, el rico con su dinero tiene
problemas y preocupaciones.

“Hay que saquear a los pobres, a los subdesarrollados, sin sentimiento de culpa. (…) El
imperialismo se permite presentarse a sí mismo como vestal de la liberación de los pueblos
oprimidos y el juez imparcial de sus intereses.” (pág. 65, 66).

En resumen, el libro “Para leer al Pato Donald” es un instrumento político que denuncia la
colonización cultural que se llevó a cabo en toda latinoamérica. Donald es la metáfora del
pensamiento burgués que penetra en el mundo infantil a través de los canales de formación de su
estrucutra mental y se reproduce en estos simpáticos personajes, como Donald, los sobrinos,
Mickey y Tío Rico. Disney es el reproductor de la ideología dominante, uno de cuyos instrumentos
más eficaces lo constituyen los medios de comunicación de masa