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EL EMPIRISMO.

Contexto sociopolítico.

Esta corriente filosófica se vincula con la Inglaterra que va desde el


renacimiento hasta el siglo XVIII. El débil país que era Inglaterra,
enfrentado con Escocia e Irlanda, se transforma en la potencia llamada
Gran Bretaña.

Enrique VIII supuso la ruptura con roma y el rey como única cabeza de la
Iglesia de Inglaterra: el anglicanismo.

La monarquía y los burgueses se enriquecen. La reina Isabel crea la


compañía de las indias que en treinta años multiplica por 10 el comercio
exterior. Este rápido crecimiento económico hace que el rey se vea
obligado a intervenir para controlar la economía: intervenionismo del
estado..

En el siglo XVII se inicia la dinastía de los Hannover con Jacobo I tras la


muerte sin hijos de Isabel I, de la dinastía de los Tudor.

Con Carlos I se vive la primera de las revoluciones, se proclama la


república por Cromwell, pero dos años más tarde de su muerte el
parlamento aprueba la restauración de la corona. Carlos II.

En 1685 subió al trono Jacobo II, cuyas reformas absolutistas colmaron la


paciencia del parlamento, de la iglesia y del ejército.. Los liberales
protestantes llaman a Guillermo de Orange, el rey es obligado a exiliarse. L
llamada revolución gloriosa de 1688 se hizo sin derramar sangre.

Guillermo pasa del absolutismo a la monarquía parlamentaria. Se proclama


el triunfo de la ley sobre la voluntad real, la división de poderes la libertad
individual y la propiedad privada.

En 1707 se Unieron Inglaterra y Escocia bajo el nombre de Gran Bretaña.

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¿Qué es el empirismo?

• Una corriente filosófica vinculada a la Historia de Inglaterra.


• Hunde sus raíces en la edad media: en la escuela de Oxford, Roger
Bacon, Guillermo de Ockcham y también en el renacimiento con
Francis Bacon.
• El empirismo establece con John Locke las bases del liberalismo
parlamentario frente al absolutismo monárquico.
• Entienden el conocimiento como conocimiento de ideas o
representaciones de objetos y no de las cosas mismas como los
racionalistas.
• El origen del conocimiento y también su límite está en la
experiencia.
• Características principales:

1. El origen del conocimiento es la experiencia.


2. El conocimiento humano es limitado.
3. Todo conocimiento es conocimiento de ideas.
4. Conocemos las cosas según las percibimos.
5. Cualquier saber se refiere a objetos concretos y singulares.
6. Los predicados como: noble, innoble, bueno, malo, etc... no se
nos dan en la experiencia.

JOHN LOCKE (1632-1704)

“Estudio del entendimiento humano”. Sólo hacemos filosofía cierta cuando


conocemos los límites de nuestro conocimiento. No hay ideas innatas, el
alma es como un papel en blanco. Nada hay en el entendimiento que no
esté antes en los sentidos. El entendimiento abstrae de muchas sensaciones
elementos comunes y forma una expresión lingüística. La sustancia es la el
conjunto de cualidades que siempre encontramos juntas, pero no sabemos
qué es la sustancia. Nunca podremos decir si nuestro conocimiento
concuerda con la realidad. Sólo la razón nos muestra la auténtica revelación
y como hay que interpretarla, basta con la religión de la razón. Rechaza el
Leviatán de Hobbes. el verdadera soberano es el pueblo. Padre de la
moderna pedagogía: “Ideas sobre la educación”

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GEORGE BERKELEY (1685-1753)

Es un nominalista radical: no hay ideas universales. Detrás de la cortina de


la palabra no hay más que cosas particulares. No hay cualidades primarias:
no hay extensión sino cuerpos redondos o angulosos. No hay movimiento,
sino cuerpos particulares que se mueven. No hay sustancia ya que no hay
cualidades ni primarias ni secundarias ¿qué queda? nada. Luego no hay
mundo externo independiente de mi pensamiento. De los dos mundos de
Descartes desaparece la res extensa y permanece sólo la res cogitans.
Debemos suponer por la similitud de las representaciones, que hay otros
espíritus como yo. Puesto que la causa de nuestras representaciones no está
en nosotros debemos suponer la existencia de Dios.

DAVID HUME (1711-1775)

Nace en Edimburgo, es de familia noble. Estudia derecho en la universidad.


Decide dedicarse a la filosofía aunque sea viviendo peor. Vive en Francia
tres años y escribe “Tratado de la naturaleza humana”, como tuvo una muy
mala acogida lo escribe de nuevo con otra nueva forma:”Investigación
sobre el entendimiento humano e Investigación sobre los principios de la
moral”. Más tarde escribe “ Discursos políticos”, la que considera su mejor
obra. De vuelta a Inglaterra escribe: “la historia natural de la religión” y “la
historia de Inglaterra”. Sus últimos libros: “la vida de Hume contada por él
mismo ”Diálogos sobre al religión natural” “Ensayo sobre la inmortalidad
del alma y sobre el suicidio”.

El análisis del conocimiento.

El método empirista se formula dos preguntas fundamentales: ¿cuáles son


los materiales de los que está provista nuestra mente y que uso se puede
hacer de ellos? Veamos las respuestas que Hume da a estas dos preguntas:

El material de nuestra mente son las percepciones, esto es todo lo que


pueda tener presente la mente, venga de nuestros sentidos o de nuestra
reflexión.

Las percepciones se dividen en: impresiones e ideas. Es la diferencia que


tenemos cuando por ejemplo una llama nos quema o cuando recordamos o
imaginamos lo que sentimos cuando la llama nos quemó.

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La primera diferencia está en el grado de fuerza o vivacidad con el que
inciden en mi mente. Las impresiones son las percepciones más vivas, las
ideas las más débiles.

En las impresiones: o bien sentimos una pasión o una emoción, o tenemos


imágenes de los objetos externos que nos proporcionan los sentidos.

En las ideas reflexionamos sobre una pasión o un objeto que no está


presente.

La segunda diferencia es la inmediatez: las impresiones son inmediatas


suministradas por los sentidos: por los externos la sensación, por los
internos las emociones o pasiones. Las ideas son copias débiles de la
impresiones en mi mente, siempre proceden de las impresiones.

Todas nuestras impresiones deben originarse en la experiencia, y no puede


haber ideas que no se hayan originado en una impresión.

Clases de impresiones:

Impresiones de sensación: aparecen en nuestra mente por causas


desconocidas.

Impresiones de reflexión: son producidas por algunas ideas (cuando una


idea vuelve a la mente puede hacerlo conservando parte de su vivacidad y
da lugar a otra idea)

Una consecuencia de esto es que si queremos averiguar si una idea


representa algo, es decir si tiene un significado, debemos encontrar la
impresión a partir de la cual se originó. Hume aplicará este criterio de
significado a las ideas de causalidad y sustancia.

Las perfecciones puede ser:


simples: la nieve o complejas. ciudad nevada

se dividen en ideas
impresiones
causa de
pueden ser copia de ordenadas x leyes de la
imaginación

Las relaciones
de entredelas ideas y los tipos de conocimiento.
sensación reflexión contigüidad causalidad semejanza

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Idea: es el material del conocimiento. Pero no se presentan desconectadas
sino siguiendo un orden. El orden depende de si es la memoria o la
imaginación las que las trae a la mente.

La memoria: conserva el momento y posición de las ideas.


La imaginación: las combina más libremente.

¿Cómo las combina?


• por semejanza
• por contigüidad espacio-temporal
• por causalidad

Tipos de conocimiento:

• relaciones de ideas: los ctos se rigen por el principio de semejanza,


por ejemplo los juicios de las matemáticas que no tienen que ver con
el mundo real.
• cuestiones de hecho: por principio de causalidad a través de la
experiencia.

Tipos de conocimiento

Relaciones entre ideas Conocimiento factual


necesario contingente
su negación es contradictoria su negación es posible
a priori a posteriori
no se origina en la experiencia se origina en la experiencia
matemáticas, lógica... física, historia...

El conocimiento de los hechos y el problema de la causalidad.

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La crítica del principio de causalidad es la piedra angular de la filosofía de
Hume.

Para los racionalista la “causalidad” es un principio que la razón conoce de


forma evidente. Descartes llega a la existencia de Dios por ser causa del
concepto de “perfecto” que encontramos en la mente. Incluso Locke
utilizaba el principio de causalidad para aceptar la realidad exterior como
causa de nuestras sensaciones y la existencia de Dios como causa del
mundo y de nuestra propia existencia.

Según Hume, todos los razonamientos que podamos hacer sobre cuestiones
de hecho se fundamentan en la relación causa efecto. Sólo mediante esta
relación podríamos ir más allá de la evidencia de nuestra memoria o
nuestros sentidos. Más aún la idea que tenemos de un mundo ordenado no
sería posible si no pudiésemos establecer relaciones causales entre
acontecimientos, de modo que se pueda inferir lo que va a ocurrir a partir
de nuestras impresiones presentes.

Para Hume la idea de causalidad es la de una conexión necesaria entre el


hecho presente y el que se infiere o deduce de él, de modo que con la
presencia del primero esperamos que ocurra el segundo.

Pero por mucho que examinemos el hecho presente no podemos saber los
efectos que tendrá si no es por medio de la experiencia. El principio de
causalidad o la conexión necesaria no puede ser conocida a priori, sin la
experiencia.

¿qué origina la idea de conexión necesaria?


¿existe realmente esa conexión necesaria?

Sólo podemos ver que al hecho “a” le sigue el hecho “b”, no vemos la
conexión, pero cuando pensamos que sí existe es porque lo hemos visto
innumerables veces. El hecho de ver la misma secuencia muchas veces no
altera ni a “a” ni a “b” pero si a nuestra mente: nos crea la costumbre, el
hábito, de esperar que uno siga al otro.

Nos equivocamos al pensar que percibimos esa relación necesaria, es más


bien una aportación de nuestra mente.
Habiendo descartado que la idea de causalidad o conexión necesaria se
deba a una intuición, Hume rechaza que se deba a un razonamiento. La
certeza en el conocimiento de hechos futuros se fundamenta en una
creencia que es motivada solamente por el hábito.

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Luego no puede existir un cuerpo de certezas universales y necesarias sobre
las cuestiones de hecho. Los conocimientos serán siempre contingentes, lo
contrario de lo que ocurre no es contradictorio.

El conocimiento de la realidad: crítica de la idea de sustancia.

Hume niega todo conocimiento de la realidad que vaya más allá de nuestras
impresiones e ideas. No debemos aventurarnos fuera de nuestras
impresiones. No tenemos ningún impresión que pueda dar origen a la idea
de sustancia como una realidad permanente que sea el sustrato o soporte de
las impresiones.

¿Qué causas nos llevan a creer que existen los cuerpos, cuando no los
estamos viendo? ¿ qué me induce a creer que soy hoy la misma persona
que fui ayer, una realidad permanente y distinta de mis percepciones? ¿por
qué tenemos la idea de Dios como una sustancia infinita? Son preguntas
que Hume trata de explicar partiendo de los límites del conocimiento.

La creencia de la existencia de los cuerpos no puede basarse en los sentidos


ya que no percibimos de manera continua los objetos, ni podemos
percibirlos de otro modo que como un conjunto de cualidades.

Gracias a la memoria apreciamos la coherencia de algunas impresiones que


siendo cada una de ellas intermitente, mentalmente se conectan como si
fuesen continuas. La memoria es pues la causa de la creencia en la
existencia de los objetos.

Otra de nuestras creencias fundamentales es la de nuestra identidad


personal. Hume dice que no podemos conocer un “yo” distinto de nuestras
percepciones. No tenemos ninguna impresión que origine la idea del yo.
Cuando reflexionamos todo lo que encontramos son sentimientos,
recuerdos, pensamientos, pero no una entidad o sujeto que los contenga a
todos.

¿Por qué creo que soy la misma persona de ayer? gracias a la memoria.
La crítica del conocimiento a la existencia de Dios responde a los mismos
criterios de análisis. No existe ninguna impresión que dé lugar a la idea de
Dios. No es posible observar a Dios luego nada puede afirmarse
racionalmente sobre su existencia.
Los límites de la razón y el conocimiento moral.
Del fenomenismo al escepticismo.

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El principio de no ir más allá de las impresiones le conduce a Hume al
fenomenismo radical. Sólo conocemos nuestras percepciones y por tanto
la realidad se reduce a puro fenómeno, lo que se muestra a los sentidos.

La consecuencia del fenomenismo es la inseguridad en el conocimiento.


Nada hay exceptuando el conocimiento matemático que pueda
conocerse con certeza. Todo conocimiento es provisional. No hay
verdad universal y permanente: el fenomenismo nos conduce al
escepticismo.

Pero Hume no quiere un escepticismo radical, no podemos vivir sin


creer que por ejemplo mañana saldrá el sol. Pero un exceptimismo
mitigado es un instrumento imprescindible para la crítica del
conocimiento.

Conocimiento moral: emotivismo moral.

Dentro del análisis del cto. Hume estudiará qué tipo de conocimiento es
el conocimiento moral, señalando los límites de la razón en la
determinación moral y situando en el sentimiento la fuente de toda
determinación moral, a esto se le conoce como emotivismo moral.

La filosofía había establecido el fundamento de la moral en la razón


humana. Esto viene desde Sócrates: la pretensión de derivar de la
naturaleza humana la virtud o el bien y el vicio o el mal. A este error
Hume lo llama “la falacia naturalista”. Hume dice que la 1ª pregunta
que debemos hacernos para conocer de dónde procede el conocimiento
moral es cuál es su finalidad. La finalidad del conocimiento moral es la
acción, el cumplimiento del deber: “la meta de toda especulación moral
es enseñarnos nuestro deber, y mediante representaciones adecuadas de
la fealdad del vicio y de la belleza de la virtud, engendrar en nosotros
los hábitos correspondientes que nos lleven a rechazar el uno y abrazar
la otra” (Investigación sobre los principios de la moral).

Pero la razón por sí sola no puede promover la acción, son las pasiones
y los afectos los motores de nuestra conducta, aunque ambos: razón y
sentimiento intervienen en casi todas nuestras determinaciones.

Hume reconoce en la naturaleza humana la capacidad de la simpatía,


que nos permite ponernos en el lugar del otro y comprender sus
sentimientos e ideas. Este es el origen de nuestras distinciones morales.

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en la moral, por lo tanto, se siente más que se juzga. Nos sentimos
atraídos por lo que nos causa placer y rechazamos lo que nos causa
dolor.
virtud es: toda acción o cualidad mental que da al espectador el
sentimiento placentero de la aprobación, y el vicio como lo contrario.

Este emotivismo moral no conduce al relativismo o al egoísmo personal,


Hume cree que hay un acuerdo básico en el funcionamiento de los
sentimientos morales entre los hombres, esto se debe a la constitución
de la mente humana.

La simpatía despierta en nosotros sentimientos como la compasión y la


solidaridad, que nos hacen reaccionar ante el bien o el sufrimiento de los
demás.

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