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FORMACIÓN DE LAS PRIMERAS CIVILIZACIONES: PRIMERAS CULTURAS

URBANAS.

1.- APARICIÓN DE LAS CIUDADES Y SUS CARACTERÍSTICAS.

Con la aparición de las primeras ciudades comienza la historia. Entre


el 3.500 y el 3.000 a. C. se produjo, en algunas zonas del Próximo Oriente y
del Valle del Nilo, la unión de los pequeños poblados dando lugar a ciudades
grandes y amuralladas, conocidas con el nombre de ciudades-estado.
Cuando una de aquellas ciudades se imponía sobre las demás de su
entorno, exigiendo tributos, nombrando gobernadores, etc., comenzaba la
formación de un imperio.

Las primeras ciudades además de ser centros muy poblados eran


lugares donde una gran parte de la población ya no eran agricultores sino
que estaban especializados en otros trabajos: artesanía, defensa, culto,
administradores, etc. Esta división del trabajo provocaba la aparición de una
sociedad diferenciada con grandes diferencias entre ricos y pobres.

Además la ciudad se convierte en el centro del poder. De la autoridad


neolítica se pasa a un gobierno central, fuerte y organizado (rey, emperador
o faraón) basado en un apoyo divino. La economía de estas ciudades se
basaba en una agricultura de regadío, que proporciona muy buenas
cosechas, en el pastoreo y en un activo comercio de cereales y objetos de
metal (principalmente armas) lo que potenciará el nacimiento de rutas
terrestres y marítimas de transportes.

En estas primeras ciudades aparecen por vez primera documentos


escritos. Esta escritura, en principio pictográfica, servía normalmente para
anotar la contabilidad de cualquier aspecto económico. Esta escritura
evolucionó hacia signos abstractos dando lugar a la escritura cuneiforme en
Mesopotamia y a los jeroglifos en Egipto. Los que conocían estos signos
abstractos eran los escribas y formaban una minoría privilegiada, pues
tenían a su cargo la escritura de documentos.

Otro aspecto común a estas culturas urbanas era su idea del mundo,
esencialmente religiosa. Cada ciudad tenía sus dioses, tanto más
importantes cuanto mayor fuera el peso político de la ciudad. Pero junto a
esta religión oficial, los ciudadanos tenían dioses personales, y la magia, la
brujería y la adivinación eran prácticas corrientes en las ciudades de
Oriente.

2.- MESOPOTAMIA
Donde antes se transformaron los poblados rurales en ciudades
amuralladas fue en Mesopotamia. Esta palabra quiere decir entre ríos, pues
ciertamente esta zona está comprendida entre los ríos Tigris y Éufrates, que
periódicamente fertilizan las tierras de los márgenes convirtiéndolas en
zonas muy fértiles.

Los habitantes de las ciudades estaban organizados en clases. Los


sacerdotes, los funcionarios reales y los ricos propietarios formaban la clase
privilegiada; los obreros artesanos y los campesinos eran hombres libres
que trabajaban a cambio de un salario; en el último escalón estaban los
esclavos, que pertenecen al rey o a un rico señor.

Numerosos pueblos se asientan en Mesopotamia atraídos por su


riqueza a lo largo de la historia. Todos estos pueblos, después de varios
siglos de guerra entre sí y con otros invasores, dieron origen a dos grupos:

a) Los caldeos o sumerios, laboriosos y pacíficos, vivían en la


cuenca baja de los ríos Tigris y Éufrates dedicados a la agricultura. Se
agruparon formando ciudades gobernadas por un rey-sacerdote, al que
llamaban patesi.

b) Los asirios, belicosos y crueles. Fueron los primeros que utilizaron


armas de hierro, así como carros de guerra tirados por caballos. De este
modo dominaron por la fuerza a los demás pueblos.

Las ciudades-estado de Mesopotamia fueron unificadas por primera


vez en el s. XVIII a.C. por Hammurabi formando en Imperio Babilónico con
capital en Babilonia. En el s. VII a. C. se volvieron a unir en el Imperio Asirio
cuyos reyes más importantes fueron Sargón II y Asurbanipal. Por último,
quedaron unidas en el Imperio Persa en el s. VI a.C. que alcanzó su
esplendor con Ciro el Grande y Cambises.

Los pueblos mesopotámicos consiguieron importantes avances,


destacando en el mundo del Derecho y en las Artes. En cuanto al Derecho,
el rey Hammurabi promulgó el código de leyes más antiguo que se conoce.
Este Código fue la base de la organización político-social del imperio
babilónico. Todas sus leyes están basadas en la necesidad de hacer justicia
y regular la familia, el comercio, el trabajo y los bienes. Este código fue la
gran aportación de Mesopotamia a la civilización y constituye la base de la
evolución del Derecho hasta Roma.

En cuanto al arte, los mesopotámicos carecían de piedra y madera,


por lo que se vieron obligados a utilizar el ladrillo y el adobe para sus
construcciones. Este material hizo posible el descubrimiento de dos
importantes elementos arquitectónicos: el arco y la bóveda. Asimismo, con
el deseo de disimular la pobreza de estos materiales (ladrillo y adobe), los
mesopotámicos crearon la cerámica vidriada.
Los asirios destacaron en el arte del bajo-relieve, en el que se
representan escenas de caza o de guerra y, en especial, animales, con una
naturalidad y viveza extraordinaria.

3.- EGIPTO.

La historia de Egipto se extiende desde el 3.100 a.C. hasta el 332


a.C., año en que es conquistado por Alejandro Magno, rey de Macedonia. La
civilización egipcia tiene como marco geográfico el valle del Nilo. El clima de
Egipto es desértico, la sequía es constante y absoluta, si no fuera por el río
Nilo todo el país sería un árido desierto. Las aguas del Nilo llevan la
fertilidad a sus tierras, lo que permite producir hasta tres cosechas al año.

Geográficamente, Egipto se divide en dos regiones: el Alto Egipto con


capital en la ciudad de Tebas y el Bajo Egipto o Delta. Estas dos partes se
unieron por vez primera hacia el año 3.100 a. C. con el rey Menes
inaugurando la primera dinastía de los faraones. El faraón, considerado una
encarnación de la divinidad, era el dueño absoluto de las tierras y de los
hombres; su autoridad era absoluta, su voluntad era ley. Junto a él, estaban
los sacerdotes y los funcionarios que se convirtieron en la clase privilegiada
del país. En la base se encontraban los campesinos y los esclavos, muy
numerosos y sin ningún derecho.

Siempre se ha pensado que los egipcios eran los más religiosos de los
hombres. La piedad divinizaba las fuerzas naturales, los animales y, sobre
todo, el Nilo y el Sol, los dos factores de riqueza del país. Así pues, eran
politeístas, es decir, adoraban a muchos dioses. Los más importantes eran:
Amón-Ra (dios supremo), Horus (sol naciente) y Osiris (sol poniente). Los
egipcios creían en la inmortalidad del alma, de ahí su preocupación por la
vida de ultratumba. Además el alma necesitaba un soporte donde habitar,
así surge la práctica de embalsamar los cadáveres lo que les llevó a lograr
verdaderos adelantos en el mundo de la medicina.

El arte egipcio fue una respuesta a sus creencias religiosas. Así


construyen templos como morada de los dioses y tumbas para colocar la
momia que debe cobijar su propia alma.

En arquitectura emplearon el sistema adintelado. El material principal


era la piedra y los monumentos mas importantes eran los templo y las
tumbas que podían adoptar diversas formas: mastaba, hipogeo (tumba
excavada en la roca) y las pirámides.

En la escultura los rasgos esenciales eran la rigidez y el hieratismo,


que se acusa en la concepción de las figuras como un volumen cerrado. En
la pintura la principal característica era la ley de frontalidad, según la cual la
figura, en cualquier posición, presenta al espectador toda la superficie
torácica.

LAS CIVILIZACIONES MARÍTIMAS.

1º.- CARACTERÍSTICAS DE LAS CIVILIZACIONES MARINAS.

A partir del primer milenio antes de Cristo, comienza a manifestarse


un triple proceso evolutivo de gran transcendencia:

a) En primer lugar, se produce un desplazamiento territorial del


centro de gravedad de la civilización, de Oriente hacia el Mediterráneo.

b) En el aspecto político el hombre se libera, en parte, de la férrea y


despótica autoridad del soberano. Empieza el individuo a participar de algún
modo en las tareas de gobierno. La tradición imperial de Egipto y Oriente
Próximo da paso a la pequeña entidad política de la ciudad-estado, donde el
grado de participación política es mayor.

c) En tercer lugar aparece una civilización marítima y se desarrolla


una economía de mercado, frente a las anteriores culturas continentales y
economías de consumo.

Al mismo tiempo, y en relación con estos cambios, se produce


también una evolución artística. Si en los imperios agrícolas de Egipto y
Oriente Próximo el arte y la cultura en general, estuvieron al servicio de la
jerarquía político-religiosa, en las civilizaciones marítimas se impuso el
triunfo de la razón sobre el arte y la vida.

Surgen así las talasocracias cretense, fenicia y cartaginesa. La marina


de estos pueblos dominó el Mediterráneo; se trató más bien de pequeños
estados cuya importancia política fue insignificante en relación con los
grandes imperios. Fueron, sin embargo, el vehículo de difusión de la cultura
al mundo occidental. No obstante, todavía permanecían imperios
continentales, cuyo poder se basaba en la obtención y control de mayores
territorios, este es el caso del imperio persa.

2º.- LOS FENICIOS Y LOS CARTAGINESES.


Fenicia era un país aislado del interior por diversas cadenas
montañosas, paralelas a la costa; sin posibilidades agrícolas, que buscó su
expansión por el mar, creando un imperio talasocrático. Además estas
cadenas montañosas forman valles transversales, cerrados e incomunicados
entre sí. Esta configuración geográfica no favoreció la formación de una
unidad política; dio lugar, en cambio, a una federación autónoma de
ciudades, como Tiro, Biblos y Sidón.

Los fenicios fueron los grandes marinos y comerciantes de la


antigüedad. Sus naves llegaron a las tierras más occidentales de Europa
buscando minerales como el cobre y el estaño. Además, los fenicios son los
iniciadores del comercio esclavista. Los fenicios fundaron factorías o
colonias, como Palermo, Cartago y Gadir (Cádiz), que fueron la base de su
colonización comercial.

El mayor aporte cultural que nos legó este pueblo ha sido el alfabeto
fonético. Los fenicios necesitaban una escritura sencilla con la cual pudieran
entenderse fácilmente con los pueblos con los que comerciaban. Con este
fin simplificaron y redujeron la escritura egipcia a sólo 22 signos, que
representaban sonidos muy simples. Con estas 22 letras lograban escribir
cualquier palabra, y por medio de la combinación de palabras obtenían la
escritura completa de cualquier pensamiento. Surge así la escritura silábica.

Los fenicios fueron igualmente los primeros que acuñaron monedas,


ya que las necesitaban para sus transacciones mercantiles. Pero,
principalmente, Fenicia desempeño el importante papel de transmitir la
civilización de los pueblos orientales hasta las más remotas tierras de
occidente. Y lo realizó sin necesidad de conquistar o invadir los territorios,
solo por la persuasión y los intercambios mercantiles.

Continuadores de la cultura fenicia fueron los cartagineses asentados


en la ciudad de Cartago. Esta ciudad que era una factoría de la ciudad de
Tiro, se convirtió en protectora de las otras colonias cuando Tiro fue
conquistada por los asirios. Una importante flota y un poderoso ejército,
llevaron a Cartago a dominar parte del Norte de África, la costa oriental de
la Península Ibérica y parte de Sicilia.

3.- LA CIVILIZACIÓN MINOICA Y MICÉNICA: CRETA Y MICENAS.

En la isla de Creta, hacia el tercer milenio a. C., floreció una de las


más refinadas culturas de la antigüedad. Los cretenses fueron audaces
marinos y expertos comerciantes, que llegaron a se dueños del
Mediterráneo instaurando así una verdadera hegemonía marítima o
talasocracia. Su poder no se basó en la fuerza sino en la riqueza que
proporcionaba el comercio.
Construyeron ricas ciudades como Knossos y Festos, gobernadas
cada una de ellas por un rey formando, entonces, ciudades-estado. El arte
minoico, de una gran finura y elegancia, no revela una sociedad culta y
refinada, donde la mujer ocupaba un lugar destacado y gozaba de una gran
libertad. Probablemente existió en Creta el matriarcado.

La decadencia de Creta y de sus ciudades sobrevino por la invasión


de un pueblo procedente de los Balcanes que previamente habían invadido
Grecia: los aqueos o micénicos. Mientras que la civilización cretense era
puramente marítima, la micénica fue continental y marítima. Los micénicos
también estaban organizados en ciudades-estado, destacando las ciudades
de Micenas y Tirinto. Las construcciones de embarcaciones y el desarrollo
de nuevas técnicas de navegación permitieron a los micenios realizar un
importante comercio por todo el mar Egeo.

El arte micénico se caracteriza por las construcciones ciclópeas o


gigantescas, como las murallas de la ciudad de Micenas.

4.- EL IMPERIO PERSA.

En los bosques y pequeños valles de la desértica meseta del Irán, se


desarrolló hace aproximadamente un milenio la civilización persa. En
tiempos de su rey más importante Darío, Persia alcanzó una extensión no
superada hasta entonces por ningún otro imperio. Las tres principales
aportaciones a la cultura occidental fueron: el arte, la religión y el sistema
administrativo:

a) No llegaron los persas a crear un arte propio, sino que fue una
buena síntesis del arte egipcio y mesopotámico. Sin embargo, crearon
elementos originales, como la cùpula sobre trompas y el capitel tauriforme.

b) La religión oficial era el mazdeísmo revelada por Zoroastro, y


predicaba una moral basada en la equidad y la sinceridad a la hora de elegir
entre el bien y el mal, entre la verdad y la mentira.

c) El sistema administrativo-territorial, de tipo centralista, creado por


Darío, es modélico en su género; a través de la historia será tenido en
cuenta por otros organizadores y legisladores políticos, como Carlomagno.
La teoría del imperio universal y el concepto de monarquía absoluta de
carácter teocrático inspirará a otros monarcas o políticos de siglos
venideros.