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GATOS - SALUD: EL GATO CON TOS

La tos es un problema bastante


común en los gatos. A veces se
presenta junto con otros síntomas
y otras, como problema único y
crónico. Infórmate aquí sobre sus
posibles causas.

EL GATO CON TOS


La tos normal es un mecanismo
de defensa que actúa eliminando
sustancias peligrosas e irritantes
depositadas en la tráquea y los
bronquios. En caso de inflamación, puede transformarse en un proceso
patológico (enfermedad). Muchos gatos padecen este problema, ya sea en
forma aguda o crónica.

Una tos seca, sin expectoración que se prolonga durante mucho tiempo
puede causar varios trastornos: puede diseminar una infección, aumentar
la irritación de las vías aéreas, hacer que se sobre distiendan los alvéolos,
causando enfisema, aumentar la debilidad y el agotamiento en un paciente.

El gato es una especie que tiene bien desarrollado el mecanismo de la tos.


Tanto la laringe como la tráquea y los bronquios son muy sensibles a la
presencia de cualquier agente extraño. La tos provoca una salida brusca y
rápida de una gran cantidad de aire que arrastra las impurezas que pueda
haber en estas vías. Actúa barriendo las mucosidades que se forman y
llevándolas hasta la garganta, donde son tragadas por el animal.

Las causas generales de la tos se pueden dividir en tres grupos:

-de las vías aéreas superiores: inflamación, trauma o tumores de la


garganta, tráquea y laringe. La tos suele ser seca, sin expectoración y el
gato en general se siente bien, come y no se ve deprimido ni deshidratado.

-de las vías aéreas inferiores: inflamación, infección o tumores en los


bronquios, pulmones, ganglios linfáticos hiliares, mediastino. En este tipo de
problemas el gato se ve enfermo, tiene dificultad para respirar y
deshidratación, puede tener fiebre y la tos no suele ser tan intensa como en
el caso anterior.

-cardiovasculares: insuficiencia cardíaca, gusano del corazón, trombosis


pulmonar, edema pulmonar. Hay malestar, dificultad respiratoria, sin fiebre,
con intolerancia al ejercicio.

Cuando lleves a tu gato con tos al veterinario te hará muchas preguntas


sobre él (anamnesis); su edad, sus vacunas, si convive o ha estado con
otros gatos, si tiene alguna otra enfermedad, si ya ha sido tratado
anteriormente por el mismo problema, si la tos es reciente o crónica, si
elimina mucosidad, si come normalmente, si está decaído, si vive con
personas que fuman, etc. Estas preguntas son muy importantes porque
ayudan al diagnóstico tanto como los estudios que te indique hacer. Por
ejemplo, los gatos jóvenes son más propensos a las enfermedades
infecciosas o a las cardiopatías congénitas, mientras que los más viejos
tienen más probabilidades de tener tumores o insuficiencias cardíacas.
También ayuda saber donde vive el gato, ya que hay enfermedades típicas
de una región, como el gusano del corazón. Los gatos que vagabundean
pueden tener leucemia o inmunodeficiencia felinas o haber sufrido un golpe
o caída.

En el examen médico debe hacerse una auscultación cuidadosa para


escuchar un soplo, mucosidad en los pulmones, un neumotórax, etc. Es
posible que el veterinario le provoque la tos al gato presionándole la
tráquea (reflejo tusígeno). Esto sirve para confirmar que lo que oíste es
efectivamente tos y no algo parecido y para escuchar el tipo de tos que se
produce (si es seca, si expectora, si tose una o varias veces)

Si del interrogatorio no surge un diagnóstico claro, el veterinario te indicará


hacer algún estudio complementario. Si el gato se siente mal o muestra
signos de enfermedad seguramente te pedirá un análisis de sangre, uno de
materia fecal, control para el gusano del corazón y/o un test de leucemia o
inmunodeficiencia felinas. También puede pedirte una radiografía. Si se
sospecha una enfermedad cardíaca, te pedirá un electrocardiograma. Estos
son los estudios más simples que dan mucha información sobre el
problema. Hay otros de más alta complejidad que tu veterinario te indicará
si lo cree necesario.

El tratamiento dependerá de la causa de la tos, seguramente tu


veterinario te explicará las opciones y que esperar como resultado. Si tiene
una infección te dará antibióticos durante algunos días y seguramente
quedará curado. En el caso de un problema cardíaco lo medicará con
vasodilatadores, y a veces con cardiotónicos o broncodilatadores, pero
deberá continuar el tratamiento de por vida.

Hay gatos que tienen tos crónica que no se quita a pesar de medicarle. En
estos casos puedes probar, sin dejar los medicamentos que te han indicado,
baños de vapor, abrigarle o aplicarle paños secos tibios sobre el pecho,
puedes intentar con jarabes de propóleos o vahos con hojas de eucalipto.
Estos remedios caseros muchas veces ayudan a mejorar el problema,
pero siempre busca primero atención veterinaria para tener un buen
diagnóstico lo más temprano posible. Nunca le des remedios para
suprimir la tos si está con secreciones, pues es necesario eliminarlas y la
única forma de hacerlo es mediante la tos.