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Article scientifique

Sécheresse 2006 ; 17 (1-2) : 265-74

Campos nativos de pastoreo


y producción animal
en la puna semiárida y árida andina
Entre fragilidad, saberes tradicionales
y marginalidad, ¿cual desarrollo duradero?
Didier Genin1 Resumen
Humberto Alzérreca2
El clíma de la zona andina semi-árida y árida se caracteriza por escazas precipita-
1
ciones y temperaturas frías ligadas a una altitud situada entre los 3.000 y 5.000
Institut de recherche metros. La vegetación que se desarrolla en esta zona es el resultado de una
pour le développement (IRD), adaptación de las plantas a esas extremas condiciones climáticas y a una utilización
Laboratoire Population, Environnement,
pastoral milenaria. Se describen aquí las principales formaciones vegetales de la
Développement,
UMR 151, puna andina: formaciones arbustivas (tolares), altas gramíneas tubulares (pajonales)
Université de Provence, y formaciones de zonas humedas (bofedales, gramadales). Estas formaciones
Case 10, constituyen la fuente de alimentación casi exclusiva del ganado criado en sistemas
3 Pl. V. Hugo, ganaderos originales. Estos últimos se caracterizan por la crianza de especies
1331 Marseille cedex 3 animales nativas (llamas y alpacas), asociadas con ovinos o bovinos, y por prácticas
France de manejo seculares elaboradas por sociedades pastorales y agropastorales someti-
<Didier.genin@up.univ-mrs.fr> das a profundas mutaciones socioeconómicas y culturales.
2
Av. J Paz Zamora,
E2750, Palabras llaves : campos de pastoreo, pastoralismo, zona árida, sistema
Tarija ganadero, agropastoralismo, Andes.
Bolivia
<alzerrec@iname.com>
Résumé
Parcours et production animale dans la puna semi-aride et aride andine. Entre fragilité,
savoirs traditionnels et marginalité, quel développement durable ?
Le climat de la zone andine semi-aride et aride combine à la fois de faibles
précipitations et des températures froides liées à une altitude située entre 3 000 et
5 000 mètres. La végétation naturelle qui s’y développe résulte d’une adaptation des
plantes à ces fortes contraintes climatiques et à une utilisation millénaire par des
sociétés andines à fort référent culturel. Les principales formations végétales de la
puna andine sont ici décrites : formations arbustives (tolares), à graminées hautes
tubulaires (pajonales) et formations liées à des zones humides (bofedales, gramada-
les). Elles constituent la source d’alimentation presque exclusive du bétail dans des
systèmes d’élevage originaux de par à la fois les espèces animales élevées (lamas,
alpagas, ovins, bovins) et les pratiques traditionnelles séculaires que développent
des sociétés pastorales et agropastorales en proie à des mutations socio-
économiques et culturelles profondes.
Mots clés : parcours, pastoralisme, zone aride, élevage, agropastoralisme, Andes.

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L
a región andina constituye un caso Perú, Argentina y Chile. En la parte cen- camente agropastoril con cultivos de
muy interesante y original de la tral, Este, Sudeste y Sur del altiplano de los tubérculos andinos y quinua. Los pisos de
riqueza y diversidad de las relacio- Andes centrales se ubica la prepuna con puna que constituyen la mayor extensión
nes que comunidades humanas han pendientes fuertes y bajas precipitacio- en los Andes centrales, con casi la mitad
sabido tejer con un medio ambiente alta- nes. Unidades similares en el norte de de su superficie situada entre los 8 y 23°
mente limitante. Fue escenario de la Argentina y Chile son descritas por Gue- de latitud Sur. Se localizan entre 3.800 y
formación de grandes civilizaciones vara y Bertiller [3]. 4.800 m de altura. En las partes superio-
autóctonas que desarrollaron estrategias Las unidades ambientales que se encuen- res, las heladas ocurren casi todas las
productivas de aprovechamiento de recur- tran en los Andes centrales son muy varia- noches del año y las temperaturas prome-
sos como la agricultura de riego en los das y se pueden dividir en pisos ecológi- dio anuales son de 4 a 5°C, lo que impide
valles desérticos, el acceso y control verti- cos en función de la altura y del número de toda actividad agrícola. En las partes infe-
cal a los productos que ofrecen los diferen- meses húmedos durante el año (figura 1) riores, las heladas nocturnas son la regla
tes pisos altitudinales que caracterizan a [4]. Entre los pisos ecológicos que concier- cuando el cielo está despejado, pero per-
los Andes, y la domesticación de caméli- nen a este documento son: el piso suni que miten algunos cultivos como el de quinua
dos - llamas y alpacas - que contribuyeron es intermedio entre las zonas templadas y ó la papa amarga. En cuanto a precipita-
sustancialmente a su desarrollo [1]. En la frías de la puna. Se encuentra entre 3.400 ciones, se observa un gradiente inverso
historia de la humanidad los centros de y 3.900 m snm; la temperatura promedio entre puna seca (350-600 mm/año) y
domesticación de animales capaces de anual es de alrededor de 10°C. Heladas puna y prepuna árida (<350 mm), con
sostener economías de pastoreo son muy nocturnas son la regla en período seco una variabilidad interanual que crece con
escasos. La presencia de extensas áreas (Abril-Mayo a Octubre). Las precipitacio- la aridez. También los contrastes térmicos
cuyas condiciones agroclimáticas (salini- nes anuales se ubican en un rango de 400 cotidianos son más marcados y la evapo-
dad de suelo y agua, altura, frío, aridez) a 700 mm. Corresponde a una zona típi- ración alcanza todavía los 1,000 mm por
constituyen serias limitantes para la agri-
cultura, han favorecido la aparición y per-
manencia de sistemas de producción ani-
mal dependientes del uso de la pradera Glaciares
nativa. La vegetación nativa representa la Jalca
base alimenticia exclusiva del ganado en
las zonas sobre los 4.000 m snm y en
aquellas con precipitaciones anuales infe-
riores a 350 mm. En zonas agropastoriles
4.800
constituye un componente importante de
Puna húmeda
su dieta. Puna seca
2t/ha
En este artículo, nos limitaremos a: 1) la
caracterización de los campos nativos de 4.000
Puna árida
Páramo
pastoreo localizados en las zonas áridas Suni
y semiáridas de altura de los Andes cen-
trales, con precipitaciones anuales inferio-
res a los 500 mm, y 2) dar a conocer un 3.200
5t/ha
panorama general de los sistemas de Grandes vertientes
crianza que ahí perduran o emergen. muy secas
Finalmente, plantaremos algunos retos
para un desarrollo duradero de la gana- 2.400 Quechua Selva alta
dería andina y la perennidad de ecosiste-
mas andinos muy originales.
10t/ha

La zonas áridas y semi-áridas 1.600


Yungas secos
Yungas húmedos

de los Andes altos


La zona andina presenta diversas eco- 800
20t/ha
regiones con rasgos climáticos, culturales Desierto Selva
y socioeconómicos particulares. La parte
semi-árida y árida corresponde a los Selva clara 30t/ha
Andes amarillos según a la terminología 3 6 9 12
de Tapia [2], ubicados entre 15 y 27° de
latitud Sur. Corresponden a un área mon- Océano Número de meses húmedos
Pacifico Amazonia
tañosa con elevaciones entre 2.800 y
4.800 m snm, incluyendo la meseta lla-
mada altiplano, bordeado en Este y Oeste Limite inferior de los glaciares

por altas montañas. Esta zona presenta Limite superior de la vegetación


características de aridez más ó menos Productividades anuales de la biomasa vegetal en ambiente natural
marcada con un gradiente inverso de pre-
cipitaciones anuales de Norte a Sur de Reducción de la productividad y aumento de la variabilidad
600 a menos de 100 mm. Se encuentra
esencialmente en Bolivia y en partes del Figura 1. Las ecoregiones andinas (adaptado de Dollfus [3]).

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año a los 4,000 m snm [4]. La vegetación
es de tipo esteparia, caracterizada por mm
Patacamaya. Altiplano semiárido central
*C
arbustos bajos, gramíneas altas, cactus y 120 50
en los sectores más secos la yareta 45
(Azorella compacta), planta en cojín, con 100 40
crecimiento lento y apreciada como com- 80 35
bustible. Globalmente, una de las caracte- 30
rísticas destacables del clima en la puna 60 25
seca es el frío asociado con una fuerte 20
estacionalidad pluviométrica. La época 40 15
húmeda, en verano, abarca desde los 20 10
meses de Noviembre hasta Marzo, alre- 5
dedor de 5 meses y disminuye hasta cerca 0 0
de 3 meses en la zona árida. Este patrón Jul Ago Sep Oct Nov Dic Ene Feb Mar Apr May Jun
climático define un corto período de creci-
miento de las plantas y por tanto de dispo-
nibilidad de forraje. La mayor parte del
año ofrece una baja disponibilidad de Precipitación promedio mensual Temperatura promedio mensual
forraje con bajo valor nutritivo en la época
seca. La variación de distribución de la
lluvia entre años es otra característica
importante del régimen pluvial en la zona
de clima árido y semiárido del altiplano, Turco. Transición de zona climática
incrementándose en un gradiente de semiárida a árida. Oeste del altiplano central
menor variación en la zona de clima mm *C
semiárido a mayor en la zona árida, 120 50
incluyendo años de severas sequías como
1983-1984. Estas variaciones están aso- 100
40
ciadas al fenómeno del niño. A título de
ejemplo, presentamos en la figura 2, 80
30
clima-diagramas de tres localidades
60
sobre un transecto Norte-Sur del alti-
20
plano boliviano. 40

10
20
Los campos nativos de pastoreo 0 0
del altiplano y altoandino Jul Ago Sep Oct Nov Dic Ene Feb Mar Apr May Jun

Diferentes formaciones vegetales confor- Precipitación promedio mensual Temperatura promedio mensual
man la vegetación natural de los Andes
secos en función del clima, de la geomor-
fología y de los suelos involucrados. Son
el resultado también de un uso milenario
representando diferentes estados secun- Uyuni. Altiplano arido Sur
mm *C
darios de praderas nativas originales. 120 50
Alzérreca [5] menciona la existencia de
cinco grandes tipos de praderas: los tola-
100
res, los pajonales, los tolar-pajonales, los 40
bofedales y los gramadales. A éstos se
agregan otras formaciones con menor 80
30
extensión (cuadro 1).
60
Los tolares 20
40
Se conoce con el nombre genérico de
tolares a diferentes fitoasociaciones de 10
20
arbustos xerofíticos con hojas resinosas en
más de 80.000 km2 en las zonas áridas y
0 0
semiáridas de Bolivia [6]. Las tolas perte-
necen a la familia de las Asteraceas. Las Jul Ago Sep Oct Nov Dic Ene Feb Mar Apr May Jun
más comunes son: Parastrephia lepido-
phylla (supotola), Baccharis incarum Precipitación promedio mensual Temperatura promedio mensual
(ñakatola), Fabiana densa (taratola) y
Lampaya castellani (lampayatola). Las
tolas y los tolares, además de su exten- Figura 2. Climadiagramas en tres localidades de Norte a Sur del altiplano de Bolivia.
sión, tienen un rol económico, ecológico y

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Cuadro I. Principales características de los campos nativos de pastoreo (CANAPA) de la puna andina.

Tipo de CANAPA Ubicación Especies dominantes Forraje (kg MS/ha) Capacidad de carga (UO/ha)
Tolar de P. lepidophylla Aliplano semiárido y árido Parastrephia lepidophylla 200–700 1,3–2,1
Erodium cicutarium
Nasella pubiflora
Tolar de B. incarum Altiplano semiárido y árido Baccharis incarum 150–650 1,1–1,9
Tetraglochin cristatum
Otros tolares Altiplano semiárido y árido Fabiana densa 150–600 0,4–0,8
Lampaya castellani
Pajonal de iru ichu Altiplano árido Festuca orthophylla 100–500 0,5–1,6
Deyeuxia spp.
Pajonal de ichu Altiplano semiárido y árido Stipa ichu 100–500 0,5–1,6
Bouteloua simplex
Gramadal Altiplano Distichlis humilis 700–1.000 3,2–5,0
Mulhenbergia fastigiata
Pajonal de cola de ratón Altiplano semiárido Hordeum muticum 900–3.300 3,6–7,6
Distichlis humilis
Chilliwar Azonal, humedad Festuca dolichophylla 550–2.000 1,5–4,6
Trifolium amabile
Bofedales Azonal, humedad Distichia muscoïdes 750–6.000 3,8–6,9
Oxychloe andina
Plantago tubulosa
Praderas con cojines Altoandino Azorella compacta 220–300 0,1–0,4
Pycnophyllum spp.
Calamagrostic vicunarum
Totoral Azonal circum-lacustre Schoenoplectus tatora 2.000-15.000 17,5–35,0
Myriophyllum spp.
Kemparal Circum-lacustre Baccharis juncea 2.000-4.000 2,3–4,6
Distichlis humilis
Churquiales, palquiales Prepuna Prosopis ferox 500-700 1,5–2,0
Acacia feddeana
Los datos de capacidad de carga fueron ajustados en base a unidad ovino criollo (23 kg de peso vivo). UO : unidades ovina criolla.

cultural importante en el Altiplano. Son especies de gramíneas bajas de Distichlis miento de fitomasa solo alcanza a 478 kg
fundamentales para la conservación y humilis, Mulhenbergia fastigiata y MS/ha en términos de forraje, por tal
recuperación de suelos, su sistema radicu- Deyeuxia spp. La biomasa del principal razón su capacidad de carga es baja. El
lar profundo y con abundantes raíces fija componente de este tipo de campo nativo ichu tiene un valor forrajero bajo con un
el suelo, favorece la infiltración del agua y de pastoreo (CANAPA), F. orthophylla, es contenido promedio en proteína cruda de
lo protege de la erosión hídrica y eólica. en promedio de 2.500 kg MS/ha pero 5.6%, de 1.2% para el mes de Agosto en la
Favorece también el establecimiento y cre- como forraje solo alcanza a 460 kg época seca (tallos y hojas) y de 12.2%
cimiento de otras plantas de estrato bajo MS/ha, siendo la capacidad de carga de para hojas iniciando el rebrote en la época
generalmente de buen valor forrajero alrededor de 0.5 ULL/ha (ULL=Unidad húmeda y 41.5%, de digestibilidad de la
(Calamagrostis, Poa, Malvastrum). Como Llama, llama adulta de 80 kg/PV). F. or- MS [8]. En áreas degradadas de este tipo
forraje, las tolas son consumidas en poca thophylla tiene en promedio 3.9% de pro- de pradera son frecuentes los arbustos
cantidad por ser poco palatables debido teina cruda (PC). Aunque con bajo valor Tetraglochin cristatum, Adesmia sp. y
a presencia de resinas y gomas [7]. La nutritivo, siendo la digestibilidad de la Astragalus garbancillo.
tola es intensivamente cortada para uso materia seca en estado verde en llamas de Otros tipos de pajonales que se encuen-
como leña, lo que pone en peligro su 54% y en ovinos de 41%, mientras que tran en la zona son:
perennidad y la de las especies asocia- ésta es de alrededor de 40% en período Pajonales de cola de ratón (Hordeum muti-
das, generalmente de buen valor seco para ambas especies, el iru ichu cum), con excelente valor forrajero, que se
forrajero. contribuye con el 34% de la dieta anual encuentran en extensiones reducidas en
de las llamas y cerca de 26% a la de los las terrazas aluviales y zonas de inunda-
Los pajonales ovinos [7]. ción de río. El rendimiento y el contenido
Son graminetum abiertos dominados por 2. Los pajonales de ichu (Stipa ichu): son de PC promedio son de 1.500kgMS/ha y
gramíneas erectas, tufosas, de hojas comunes en laderas, pie de montes y de 19.8 respectivamente.
duras y de bajo valor forrajero. Dos tipos áreas de sucesión secundaria (alteradas Pajonales de altura de Festuca andicola
son los más frecuentes: por agricultura, quema, sobrepastoreo). que se ubican a mas de 4,200 m y consti-
1. Los pajonales de iru ichu (Festuca ortho- El ichu se le encuentra asociada con espe- tuyen las principales fuentes forrajeras de
phylla): Ocurren en comunidades mono- cies de gramíneas bajas, plantas acojina- los rebaños de llamas machos manejados
específicas sobre suelos pobres, con altos das y hierbas. Es una planta de reemplazo, en semi-libertad en la zonas alejadas de
porcentajes de arena; sin embargo, se invasora de comunidades originales altera- los asentamientos humanos (zonas llama-
puede encontrar la planta asociada, con das. La biomasa del principal componente das machajes).
manchones de tolas dispersas de Parastre- de esta formación puede ser de hasta Los chilliwares (pajonales de Festuca doli-
phia lepidophylla y más comunmente con 3.500 kg MS/ha, sin embargo, el rendi- chophylla) que se ubican en suelos profun-

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dos de hondonada. Es un CANAPA gene- Juncus balticus, Calamagrostis chrysantha ovino y bovino a sido incorporado a los
ralmente mésico de alto potencial forrajero. / Distichia muscoides, D. filamentosa, sistemas de crianza andinos desde los
Los Chilliwares son intensivamente utiliza- Plantago tubulosa, Lachemilla diplophylla tiempos de la conquista para formar hoy
dos para pastoreo con diferentes especies / Oxychloe andina, Montia fontana, Wer- en dia parte integral de la ganadería
animales, vacunos, alpacas, ovinos y lla- neria spathulata / Calamagrostis ovata, andina. En la actualidad, los camélidos
mas. Dado el crecimiento en macollo y Plantago rigida, Lilaeopsis andina, Acia- Sud-americanos están relegados a las par-
semicompacto de esta especie, de su rela- chne pulvinata / Eleocharis spp., Plantago tes más altas y marginales de los Andes.
tiva abundancia y calidad media se presta tubulosa, Azorella diapensioides, / Se estima en 6.500.000 el número de
para corte y conservación para la época Deyeuxia curvula, Carex spp., Scirpus camélidos domésticos, esencialmente en
seca [4, 7, 8]. El rendimiento puede osci- rigidus / S. rigidus, E. albibracteata, D. el Perú para las alpacas (3 millones) y en
lar desde menos de 600 hasta mas de curvula, Carex spp., H. taraxacoides / Bolivia para las llamas (2 millones). Tam-
6.000 kg MS/ha [9]. El valor nutritivo de Carex incurva, W. pygmaea y W. bién camélidos silvestres comparten el
la Chilliwa es regular, su contenido de poposa, Festuca rigescens / Festuca doli- habitat andino: vicuñas (300.000, 60%
proteína cruda promedio es de 7.7%. La chophylla, Polypogon sp., Distichlis humi- en el Perú) y guanacos (700.000 princi-
importancia forrajera y rendimiento del lis Reca [10]. Diferentes autores reportan palmente en Argentina y Chile). Las alpa-
chilliwar se incrementa si consideramos el rendimientos más altos para los bofedales cas, debido a su comportamiento alimenti-
alto valor forrajero de plantas asociadas hidromórficos que para los mésicos, en cio, se localizan en lugares marcados por
como: Layu (Trifolium amabile), Sillu sillu general, los datos tienen un amplio rango la presencia de bofedales y zonas más
(Lachemilla pinnata), Siqui (Hypochoeris de variación desde 750 hasta 3.636 kg húmedas, mientras que las llamas se
spp.), Cebadilla (Bromus catarthicus), MS/ha, con una capacidad de carga concentran en las partes secas de ladera,
Cola de ratón (Hordeum muticum), Chiji estimada promedio de 3.7 (2.0-5.5) uni- lugares con suelos salados o de altas
blanco (Distichlis humilis), Kemallu (Eleo- dades alpaca de 50 kg PV/año [10, 11]. montañas, aprovechando la presencia de
charis spp.), Poita (Poa annua), Chiji gramíneas toscas y los tolares en extensas
negro (Muhlenbergia fastigiata) y otras. pampas. La fibra constituye el principal
Los gramadales producto de la alpaca con una produc-
Los tolares-pajonales Este tipo de pradera se caracteriza por ción promedio de 1.9 kg/año/animal y
presentar una composición florística domi- un precio de venta elevado en el mercado
Son tipos de praderas transicionales entre internacional (20$US/kg). La llama, des-
nada por gramíneas bajas, estoloniferas
los arriba mencionados. Entre los arbustos pués de haber sido un animal de carga de
de las especies Distichlis humilis y Muhlen-
y gramíneas perennes dominantes, crecen primera importancia, es ahora criada por
bergia fastigiata de buenos valores forra-
efimeras en la época de lluvias que favore- su carne mientras que su fibra se comer-
jeros (contenidos en protíina cruda entre 7
cen el pastoreo. cializa con menor precio debido a la
y 11%). Forman céspedes compactos
sobre suelos sedimentarios o antiguos presencia de fibras gruesas en el vellón.
Los bofedales (llamados también lechos lacustres y frecuentemente salados, En el cuadro 2 se presentan algunos
humedales, vegas u oconales) constituyendo un recurso forrajero impor- datos comparativos en cuanto a carac-
tante para la ganadería, sobretodo ovina terísticas biológicas y productivas de las
El bofedal es un tipo de pradera azonal, especies domésticas criadas en el alti-
y alpaquera. Alzérreca et al. [12] repor-
se desarrolla en suelo permanentemente plano. También, la figura 3 muestra las
tan un rendimiento promedio de 773 kg
húmedo, la vegetación natural es siempre relaciones geográficas entre ecoregio-
MS/ha. Praderas vecinas, en sitios más
verde, suculenta, de elevado valor forra- nes andinas y especies animales domés-
salados, son los kotales de especies pulbi-
jero, apta para el pastoreo principalmente ticas criadas.
nulas de los géneros Frankenia, Senecio,
de alpacas y están distribuídos en todas
y Salicornia, de bajo valor forrajero que
las ecoregiones andinas. Los bofedales,
se incrementa con el incremento de la
son clasificados con diferentes criterios:
presencia de las gramas Distichlis humilis ¿Que especies criar en los Andes
por su ubicación en los pisos ecológicos,
y Muhlenbergia fastigiata.
pH del suelo, origen (naturales o creados secos: llamas, ovejas ó ambos?
por el hombre), régimen hídrico depen- Entre otras formaciones, aunque con
diendo de la constancia de la presencia menores extensiones, que corresponden a El tema de la selección de especies domés-
del agua [10]. En Bolivia se contabiliza las características particulares de los ticas para el altiplano ha sido siempre un
alrededor de 120.000 hectáreas de bofe- Andes secos, se encuentran la formacio- sujeto de controversia en el contexto regio-
dales. En el Perú las superficies de bofeda- nes vegetales circum-lacustres (totorales, nal de la investigación en producción ani-
les son mayores, pero están ubicadas en kemparales), formaciones halófilas (kau- mal. Algunos argüían que los camélidos
zonas bioclimáticas más húmedas. Las chiales) y formaciones leñosas de prepuna son especies que tienen ventajas compa-
especies representativas son plantas pulvi- con dominancia de leguminosas (Proso- rativas muy favorables debido a su adap-
nadas de los géneros Distichia, Oxychloe pis, Acacia), cuyas principales caracteris- tación al medio ambiente y a un uso de los
y Plantago que forman un tapiz compacto ticas estan resumidas en el cuadro 1. recursos naturales (vegetación y suelos)
de algunos centímetros de altura, y están más respectuoso de su perennidad, gra-
asociadas con rizomatosas monocotiledo- cias a su forma de aprensión de las plan-
nas rozuladas de los géneros Carex, Cala- tas, a la estructura de sus pies que reduce
magrostis, Gentiana, Werneria, Hypsela Producciones animales el pisoteo y a niveles de consumo en
y otras. relación con su peso vivo muy inferior al
La composición botánica de los bofedales
y sistemas de crianza de ovinos (1.5 a 2% vs 3%). Mientras
es variable en función principalmente del otros consideran que los ovinos tienen una
régimen hídrico, calidad del agua, y La característica mayor de la ganadería productividad mayor gracias a una tasa
manejo. Las especies dominantes de dife- andina es la crianza de ganado autóc- de fecundidad muy superior a la de camé-
rentes clases de bofedales separadas por tono, los camélidos Sud-americanos lidos en condiciones de producción cam-
un guión (/) son: Myriophyllum quitense, (CSA), llamas y alpacas. Pero el ganado pesina y a una mejor comercialización de

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Cuadro II. Principales características biológicas y de manejo de las especies animales domésticas criadas en los Andes secos a nivel de finca*.

Llamas Alpacas Ovinos criollos


Características biológicas
Peso adulto (kg) 80–120 55–65 20–25
Gestación (días) 349 344 158
Edad al primer parto (año) 3 3 1,5–2
Tasa de fecundidad 0,60 0,71 0,96
Tasa de mortalidad 0-1 año 0,13 0,23 0,21
Peso al nacimiento (kg) 8–15 6–7 1,5–2
Peso vellón sucio (kg) 1.1–1.6 1.6–2.1 0.5–0.8
Características de manejo
Hábitat de crianza Estepas arbustivas y pajonales Bofedales, gramadales, pajonales Gramadales, estepas, zonas de plantas
halofilas
Pastoreo Libre a veces dirigido Libre a veces dirigido Con cuidador
Complementación (% de dieta) 0 0 0–50
Manejo de la reproducción Controlada o libre Controlada o libre Libre
Productos principales Carne y fibra Fibra y carne Carne y lana
Edad de reforma (años) 6–9 7–10 3–5
Tasa de descarte (%) 8–28 5–13 25–35

* Compilación de datos, esencialmente en base a los resultados propuestos por Tichit [13] para la zona de Turco, altiplano árido, Departamento de Oruro, Bolivia.
1 unidad llama = 1.5 unidad alpaca = 2 unidades ovina criolla.

su carne. Sin embargo, los rebaños mixtos vivir durante episodios drásticos de pertur- agropastoril, agrícola, no agrícola), las
son la figura general en los sistemas pasto- bación climática y al capital que represen- estrategias familiares, la ubicación geo-
riles andinos. Dentro de los factores que tan, mientras que los ovinos tienen una gráfica en relación a los centros de
afectan a la composición del rebaño fami- tasa de crecimiento importante en años consumo o la complementariedad social y
liar en la puna árida de la cordillera buenos, lo que promueve la recomposi- nutricional entre los diferentes pisos ecoló-
occidental de Bolivia, se destacan los ción rápida del hato familiar después de gicos. En la figura 4 se presenta un
tipos de vegetación disponibles, pero tam- una fuerte descapitalización. Mediante un esquema general que sugiere como se
bién las estrategias productivas de las trabajo de modelación, utilizando la distribuyen y relacionan entre sí algunos
familias dependiendo de su estructura teoría de la viabilidad, se mostró que un componentes de los sistemas de crianza
familiar, de su nivel de riqueza y de las rebaño mixto, asociado con prácticas de los Andes secos. Detallaremos aquí
prácticas de manejo diferenciales que ganaderas diferenciadas en función de dos tipos de sistemas, los más representa-
pueden mobilizar para modular los nive- las especies animales, del tamaño total tivos de la zona: los sistemas pastoriles
les de producción de los diferentes compo- del hato familiar y del ciclo de vida de la de altura con crianza mixta de camélidos
nentes del hato familiar [14]. familia, es más apto para asegurar la y ovinos y los sistemas agropastoriles de
Estudios ecofisiológicos en las condicio- sostenibilidad a largo plazo de la activi- puna, con crianza de ovinos y vacunos
nes del altiplano árido mostraron que lla- dad pastoril que un rebaño monoespecí- criollos.
mas y ovinos ocupan nichos alimenticios fico [15]. Los sistemas pastoriles de altura se ubican
complementarios y que existe poca com- en las provincias de pastizales de puna y
petencia en el uso de los forrajes entre Tipología de los sistemas de crianza tundra de las cordilleras occidental y
ambas especies [7]. Si efectivamente las en las regiones semi-áridas y áridas oriental de los Andes, y en extensiones de
llamas aprovechan mejor la vegetación andinas praderas en las provincias desértica y
pobre del altiplano en comparación con esteparia en el oeste del altiplano. La
ovinos, la crianza mixta constituye una Una tipología siempre corresponde a un condiciones climáticas de frío (más de
buena estrategia de producción para objetivo de clasificación con relación a 300 días de heladas al año) y/o de ari-
manejar los riesgos de producción de dife- una problemática específica. Nos conten- dez, hacen que la agricultura sea ausente
rentes índoles. En efecto, llamas y ovinos taremos aquí de presentar un panorama o muy marginal. Los rebaños son el sus-
tienen características propias en términos general de los diferentes tipos y formas de tento casi exclusivo de la familia. Están
de productividad y de reacciones frente a crianza de ganado en los Andes secos, compuestos de llamas, ovinos, y alpacas
variaciones del medio - muchas veces utilizando la altitud como factor de discri- cuando se dispone de bofedales. Aunque
opuestas -, que permiten a los ganaderos minación, el cual nos parece aquí rele- con grandes variaciones entre unidades
aprovechar alternativamente sus ventajas vante debido a que condiciona la presen- de producción y según el año, el hato
comparativas en función de los cambios cia de zonas agroecológicas muy familiar tipo que se encuentra en el alti-
en sus condiciones de producción (clima, marcadas entre los 3,000 y casi 5,000 plano desértico de occidente boliviano
oportunidades de comercialización, metros de altura. Pero otros factores en por ejemplo, podría resumirse en unos
mano de obra, etc.). Las llamas correspon- interacciones intervienen, como el uso y la 120 ovinos, 60 llamas hembras y unas
den a un componente de estabilización tenencia de tierra, las especies animales 20 alpacas [14]. La propiedad de la
del sistema gracias a su habilidad a sobre- criadas, la actividad principal (pastoril, tierra es por lo regular comunal, pero la

270 Sécheresse vol. 17, n° 1-2, janvier-juin 2006


36 meses en ankutas) [13]. La explotación
220000 240000
N
de las praderas nativas que son la fuente
8: Puna semihúmeda con árboles exclusiva de la dieta de los animales, es
9: Puna semiárida y árida
W E
aparentada a un pastoreo de libre
10: Salar (más pequeños no distinguidos)
11: Piso altoandino semihúmedo, sin cultivos
acceso. De manera marginal, algunos
A
12: Piso altoandino semiárido y árido, sin cultivus ganaderos dividen su territorio en dos o
7540000

7540000
S
Lago tres parte para hacer una rotación de
Subhúmedo

A: Alpaca/Ilama
B: Llama/ovino pastoreo. Globalmente, las zonas pastori-
11
C: Vacuno/ovino les de secano tienen una capacidad de
D: Ovino/vacuno/llama
E: Llama/alpaca/ovino
carga del orden de 0.3 ULL1/ha o
B F: Lagos y salares 0.6 UO2/ha, y de 3 ULL/ha, 4.4 UALP3/
F ha o 6 UO/ha en el caso de bofedales.
PERÚ

La Paz
Existen muy pocos trabajos detallados y
8 realistas sobre carga animal efectiva en la
zona. En una estancia del occidente del
E
Departamento de Oruro se estimó a
377 UO la carga animal total pasto-
Semiárido

Cochabamba
12 C reando en un territorio de pastoreo, cuya
9
11
capacidad de carga, estimada a partir de
Oruto
7520000

7520000
estudios de producción forrajera, se eva-
D luo a 360 UO/año [16]. A nivel global se
B
estima de 50-70 UO/km2, la densidad de
F
animales domésticos que pastorean en la
10
puna árida.
10 Los sistemas agropastoriles de puna abar-
F Potosí
can la mayoría de las familias de los
Andes semiáridos. En la zona andina de
CHILE

12 Bolivia, se considera que alrededor de


10 400.000 unidades de producción corres-
F ponden a sistemas agropastoriles de sub-
sistencia, con variaciones en la importan-
cia relativa de los dos componentes,
7500000

7500000

9 11 agrícola y ganadero, y en su vinculación


Árido con el mercado. Diferentes autores han
B descrito sistemas de este tipo [17, 18].
Destacan la tenencia de ovinos (20 a
60 cabezas por rebaño en casos típicos) y
12 vacunos (1 a 6 cabezas), y campos de
0 10 km
Escala de impresión: 1:320000
cultivos (papa, cebada, quinua) integra-
dos en sistemas de cultivos originales
con descanso largo pastoreado, mez-
A R G E NT I N A
clando manejos colectivos e individuales
220000 240000 complejos: el sistema sayañas/aynoqas/
Fuente: Elaborado sobre la base del mapa de Ecoregiones de Ellemberg (1981) ahijaderos. Este modo de uso de la tierra
permite una interconnección estrecha y
Figura 3. Ecoregiones y distribución de los tipos de ganado doméstico en la zona andina de una interdependencia entre agricultura y
Bolivia. ganadería. Las tierras agrícolas son some-
tidas a períodos de descanso de duración
variable (de 3 a 10 años según la commu-
división de praderas entre comuneros es cia muy leve de parte del jefe de familia. nidades), intercalados con períodos de
caso común, que sigue normas tradiciona- De este modo, los ganaderos pueden cultivo de dos o tres años [18]. La vegeta-
les dependiendo de factores históricos de modular el tamaño y la composición de su ción secundaria que ahí crece está com-
las familias y del número de animales del hato - y su nivel de productividad - en puesta esencialmente por arbustos de la
hato familiar. El pastoreo es libre para el función de sus requerimientos de subsis- familia de las compuestas leñosas (Paras-
hato de llamas hembras que buscan su tencia y de su oportunidad para anticipar trephia, Baccharis) poco consumidos y
alimentación de manera autónoma en las riesgos, mediante prácticas ligadas a la especies herbáceas anuales o perennes.
zonas secas y para las alpacas que están selección de zonas de pastoreo, a las La biomasa consumible se estimó entre
usualmente mezcladas con otros hatos si proporciones de las diferentes especies y 150 y 300 kg/ha según la edad del des-
el bofedal es de tenencia colectiva, mien- tipos animales en el hato familiar, a las canso, para una capacidad de carga ani-
tras que el rebaño de ovinos es guardado formas de reproducción (empadre libre o mal situada entre 0.7 y 1 unidad ovina
usualmente por mujeres o niños. En algu- controlado en los camélidos), y a la comer-
nos casos, la familias poseen hatos de cialización de las crías (justo después del
llamas machos que están ubicados en destete: 6 meses para los corderos, 1
ULL = unidad llama.
zonas montañosas alejadas de la estancia 12 meses para las llamas jóvenes “anku- 2
UO = unidad ovina.
familiar y que benefician de una vigilan- tas“ ; o mas tarde: 18 meses en cordero y 3
UALP = unidad alpaca.

Sécheresse vol. 17, n° 1-2, janvier-juin 2006 271


ZONA COMPOSICIÓN USO DE LA
ACTIVIDAD
AGROECOLÓGICA DEL REBAÑO TIERRA

A
L
T
O P C
Alpacas
4.800 A Llamas O
A
N Tundra húmeda Ovinos M
S
D U
4.600 T
I N
N O A
4.400 O Tundra seca Llamas R L
Alpacas
Ovinos I
4.200
Desierto muy frío L
C
A
4.000 Ovinos O
L Estepa muy fría Bovinos A
T Llamas M
3.800 I
P G U
Estepa Titicaca Bovinos
L
3.600 Ovinos N
A R
N A
3.400 O O
L
Ovinos
3.200 Estepa fría Bovinos P
Y/O
A
3.000 P
A veces
S A
2.800 Ovinos
Templado R
V Bovinos T P
A Caprinos C
2.600 A
L O E
S
L
T L
2.400 E R
Estepa cálida A
S O
Caprinos I R R
2.200 Ovinos
Bovinos I I
Templado seco L
invernal L O
2.000

Figura 4. Tipología general de los sistemas de crianza en los Andes altos.

criolla/ha/año. Sin embargo, las tierras contribución se reduce a los alrededores chilliwares (Festuca dolichophylla) mas
en descanso constituyen una fuente impor- de 30% [19]. La alimentación de los ovi- húmedas (capacidad de carga estimada
tante de alimentación para el ganado nos es complementada por forrajes de de 4 a 8 UO/ha/año). La alimentación
ovino durante todo el año, en particular en residuos de cultivo (mata de papa, broza de los vacunos es esencialmente ligada
período húmedo en el cual proveen casi el de quinua y otros), heno de cebada y los con productos y sub-productos agrícolas y
80% de su dieta. En período seco, su animales pastorean también zonas de chilliwares.

272 Sécheresse vol. 17, n° 1-2, janvier-juin 2006


Discusión embargo, estas técnicas deben ser evalua- ya que esta especie se salvó de su extin-
das ecológicamente caso por caso y ción y que reaparecen antiguas técnicas
deben integrarse dentro de la problemá- de esquila conservadoras del recurso
El forraje proveniente de los campos nati- tica en la cual están enfrentadas las socie- [25]. Además podemos mencionar el ini-
vos de pastoreo constituye el pilar de la dades locales para su supervivencia y cio de comercialización formal del char-
supervivencia de las sociedades andinas desarrollo. El caso presentado por But- que - carne seca de camélidos con carac-
que desarrollaron prácticas y estrategias tholph y Coppock [21] es en este sentido terísticas nutricionales prometedoras (alto
ganaderas para aprovechar estos recur- ejemplar, aunque aislado, en la medida contenido en proteínas y bajos niveles de
sos naturales. Varios autores afirman que que la introducción del pastoreo rotativo grasa)- que, gracias al desarrollo de mata-
están hoy en día altamente degradados en bofedales del occidente de Oruro, deros certificados y controles sanitarios,
debido a un sobrepastoreo secular y a un además de crear interrogaciones en podría beneficiar de dinámicas semejan-
uso excesivo de su materia leñosa. De
cuanto al manejo de la alimentación del tes a las que ocurren con el quinua en el
hecho, se encuentran zonas objetiva-
ganado, no permitió incrementar su pro- comercio internacional. El desarrollo de la
mente en proceso de desertificación, rela-
ducción, sino que más bien indujo un ganadería en base a vacunos lecheros
cionado con el uso ganadero y también
con la actividad meramente agrícola. Sin decremento de la riqueza florística. podría también ser una vía interesante
embargo, en gran parte de los campos En cuanto a aspectos productivos, la para incrementar los ingresos de los cam-
nativos de pastoreo (CANAPAS) de las ganadería andina provee productos origi- pesinos andinos; requiere por lo tanto de
áreas marginales áridas donde la produc- nales y de alta calidad, los cuales permi- un fortalecimiento de los circuitos de pro-
ción depende de la cantidad y distribu- ten a centenares de miles de familias de la veimiento y de comercialización hacia los
ción de la precipitación pluvial, los efectos más pobres a sobrevivir. Sin embargo centros urbanos, actualmente muy defi-
del pastoreo no son bien conocidos y está, como en muchas regiones margina- cientes. Sin embargo, consideramos que
podrían no tener obligatoriamente como les, en crisis, crisis que toma sus raíces en la reproducción de los sistemas de crianza
consecuencia una degradación de la diversos factores ligados a cambios en los extensiva andinos dependerá en gran
pradera. modos de vida y de producción, y a la parte de las dinámicas socioculturales que
La recuperación de praderas degradadas integración mas ó menos exitosa en la rigen las relaciones entre los campesinos
muestra resultados mixtos, positivos en economía mundial. Por lo tanto, la viabili- andinos, en su mayoría indígenas (Ayma-
algunos casos, generalmente en la zona dad de los sistemas de crianza de los ras, Quechuas) y la sociedad dominante,
semiárida, y muy poco significativos en Andes áridos pasa por innovaciones y urbana y mestiza. Los productos ganade-
otros [20]. Resultados positivos muestran cambios, a la vez en el plano técnico ros procedentes de las zonas marginales
aquellos donde se combina buena cali- como socioeconómico. Bajo una perspec- de los países andinos podrán, de hecho,
dad del suelo con prácticas de rotación, tiva técnica, dos limitantes de los sistemas por su especificidad y calidad, contribuir
resiembra o entresiembra, y principal- de crianza andinos resaltan: una impor- significativamente a los desarrollos nacio-
mente donde se facilitó la descompacta- tante sensibilidad a los aleas climáticos nales únicamente si se ven liberados de la
ción del suelo y promovió la infiltración mayores – fenómenos frecuentes que marginación « pseudo cultural » a la que se
del agua de lluvia o del riego. Otro factor conllevan una gran mortalidad animal ven relegados en la actualidad. El papel de
importante para promover la recupera- que a veces pone en peligro la propia los Estados en este sentido es fundamental ;
ción y desarrollo de las praderas es la existencia de la unidad de producción - y requiere a la vez políticas agrarias dinámi-
disponibilidad de germoplasma de alto una productividad muy baja, siempre cas a largo plazo y acciones destinadas a
valor forrajero, como: Festuca dolicho- menos compatible con los criterios econó- favorecer los intercambios y el diálogo
phylla, Hordeum muticum, Calamagrostis micos emergentes. Algunas alternativas se dentro de las sociedades andinas. ■
vicunarum, Suaeda foliosa, Baccharis han propuesto tanto en lo que concierne a
juncea, Atriplex spp. Bromus unioloides, las estrategias de alimentación del
Schenoplectus tatora, Trifolium amabile y ganado (manejo de praderas, constitu-
otras. La disponibilidad y apropiada dis- ción de reservas forrajeras, extensión de
tribución del agua es sin duda la práctica bofedales, tratamientos caseros de forra-
jes nativos para mejorar su valor alimenti- Glosario
más segura para conseguir la recupera-
ción y desarrollo de los campos nativos de cio [21, 22], como en el manejo de la Tolar Parcours arbustifs Asteracea-dominated
pastoreo. Sin embargo, los Andes centra- reproducción, la salud animal y el mejora- dominés par des shrublands
les secos reúnen limitantes climáticas de miento genético [23]. Bajo una perspec- espèces de la famille
tiva socioeconómica, acciones para favo- des Composées
frío y aridez que hacen que este medio
sea y será siempre marginal en término de recer el acceso al crédito, promover la Pajonal Parcours dominés par Rangelands dominated
potencialidades productivas en el sector valorización de los productos provenien- des graminées hautes by tall bunchgrasses
agropastoril. La producción primaria de la tes de la ganadería andina (en particular et dures
vegetación está naturalmente limitada y los problemas relacionados con la comer- Bofedal Tourbières Swamp areas
los valores encontrados en término de cialización de la carne de camélidos y
Gramadal Prairies à graminées Small grass-dominated
producción de biomasa se ubican dentro con la artesanía textil) [24] y el necesario rases grasslands
del nivel superior de valores citados en la mejoramiento de la infraestructura de
literatura mundial sobre zonas áridas. base en medio rural (caminos, dispensa- Chilliwar Prairies à Festuca Festuca dolichophylla-
rios, escuelas, etc.) son aspectos críticos dolichophylla dominated grasslands
Existen posibilidades de manejo más
conservadoras de los recursos naturales para plantear bases para un desarrollo Totoral Formations végétales Plant formations found
de las praderas altiplánicas, las cuales sostenible. También, nuevas alternativas circum-lacustres near lakes
incluyen técnicas para un mejor aprove- tienden a emerger, como la valorización Kemparal Formations végétales Plant associations found
chamiento del agua, rotaciones de potre- de la fibra de vicuñas que podría ser de un circum-lacustres near lakes
ros o introducción de ecotipos adaptados aporte financiero importante para las
Kauchial Formations végétales Halophytic associations
para incrementar la cobertura vegetal en comunidades andinas debido a su precio à halophytes
los campos nativos de pastoreo. Sin a nivel internacional (hasta 400 USD/kg),

Sécheresse vol. 17, n° 1-2, janvier-juin 2006 273


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