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[Traducciones] Caoísmo y Magia del Caos, por Pete Carroll

"Caoísmo y Magia del Caos, una aproximación personal", Pete Carroll, publicado en Sacred Texts.
Traducción y adaptación al español por Vaelia Bjalfi. Ouroboros Webring Mayo 2010.

Dado que existen muchos Magos del Caos y Caoístas que practican magia, no puedo
generalizar acerca de la cuestión, sino referirme a mi propio Caoismo y Magia del Caos.
Sin embargo, si quieren una definición con la que probablemente la mayoría de los
Caoístas no estarán en desacuerdo, ofrezco la siguiente. Los Caoístas generalmente
aceptan la meta-creencia de que la creencia es una herramienta para lograr efectos; no
un fin en sí misma.

Es fácil ver cómo otras personas y culturas son víctimas de sus propias creencias. Los
horrores del Islam y el estado espantoso de la política en el África subsahariana, son
ejemplos obvios, pero nosotros rara vez nos detenemos a considerar en que medida
somos víctimas de nuestras propias creencias, y la capacidad que tenemos para
modificarlas, si queremos.

Tal vez sea interesante reflexionar sobre la historia reciente de la fe en las culturas
occidentales antes de montar un ataque contra los fundamentos mismos de la visión del
mundo contemporáneo. Durante cerca de un milenio y medio la existencia de "Dios" era
un hecho incontrovertible de la vida de la cristiandad. Nunca se cuestionó o se pensó
que pudiera ser cuestionable. Horribles guerras y persecuciones se llevaron a cabo para
defeder una interpretación de la deidad en contra de otras. Hombres instruidos
escribieron miles de libros de teología debatiendo cuestiones que hoy en día nos parecen
totalmente estúpidas y aburridas, pero la cuestión central de la existencia de "Dios",
nunca fue considerada.
Sin embargo, ahora la creencia en "Dios" como el autor de la mayor parte de lo que
sucede en el mundo ha sido casi abandonada por completo, e incluso la creencia en la
existencia de un "Dios" ausente se desvanece. El satanismo como gesto anti-religioso es
ahora un desperdicio de talento iconoclasta. Los alquimistas, brujos y científicos de la
Baja Edad Media y el Renacimiento obtuvieron una magnífica victoria póstuma. Su
cuestionamiento de la visión medieval del mundo inició un proceso que con el tiempo
derribaría la edificación completa.

Podemos reírnos mirando hacia atrás desde el momento presente, pero yo afirmo que
ahora vivimos en una obsesión colectiva que es aún más potente y que parecerá
igualmente restrictiva y ridícula a los futuros historiadores. Desde la Ilustración europea
del siglo XVIII, cierta creencia ha crecido hasta el punto en que ahora es omnipresente y
una parte tan fundamental de la visión del mundo occidental, que generalmente se
considera loco a quien ose cuestionarla. Ésta es una creencia que ha demostrado ser tan
poderosa y útil que prácticamente es aceptada sin discusión por todo el mundo
occidental. Incluso aquellos que tratan de mantener la creencia en "Dios" tienden a
poner para la mayoría de propósitos prácticos más fe en esta nueva creencia. Estoy a
punto de revelar cual es esta creencia contemporánea fundamental. La mayoría de
ustedes pensarán que es un hecho tan evidente que dificilmente puede considerarse una
creencia. Eso, sin embargo, es un indicador de su extraordinario poder sobre nosotros.
La mayoría de ustedes me considerarán demente incluso por cuestionarla. Pocos de
ustedes podrán imaginar que sería posible no creerlo, o sustituirlo por otra cosa.
Aquí está: la creencia dominante en todas las culturas occidentales es que este universo
se ejecuta en la causalidad material y por lo tanto es comprensible para la razón.
Prácticamente todo el mundo también mantiene la creencia secundaria que contradice
esto - la creencia de que tienen algo que se llama libre albedrío, a pesar de que son
incapaces de precisar qué es- pero voy a tratar de eso más tarde. Gastamos miles de
millones cada año en adoctrinar en nuestras escuelas a nuestros jóvenes en la creencia
primaria de la causalidad material. Nuestro idioma, nuestra lógica, y la mayoría de
nuestras máquinas, están construidos en gran parte sobre esta creencia. Consideramos
que es más fiable que "Dios".

Ahora bien, siempre ha sido una de las funciones del mago tratar de abrirse paso hacia
algo más allá de lo habitual. Mi propia búsqueda mágica siempre ha tenido un fuerte
elemento antinómico e iconoclasta, y yo hace mucho tiempo decidí arriesgarme por
romper y atacar a las creencias principales de nuestra cultura. La religión es un blanco
demasiado fácil puesto que ya fue herida fatalmente por nuestros antepasados, los
brujos y los científicos del Renacimiento. Los Satanistas contemporáneos están
malgastando sus esfuerzos. La ideología afortunadamente está siendo gradualmente
sustituida por la economía. El objetivo principal de mi Caoismo está en contra de la
doctrina de la causalidad material, y, en segundo lugar, contra la mayoría de las
tonterías que pasan por psicología moderna. De todas formas, ahora tengo que tratar en
primer lugar la causalidad material y convencer de que hay algo seriamente mal al
respecto.

Estos cuestionamientos son de importancia vital para los magos, pues desde la
desaparición de las descripciones esencialmente espirituales de la magia, la creencia en
la causalidad material ha sido cada vez más manipulada para crear metáforas tales como
"energía mágica" o "fuerza mágica" que son presentadas como algo análogo a la
electricidad estática o las ondas de radio. Esto es, creo yo, una completa basura. La
Magia puede en ocasiones ser inducida a comportarse un poco de este modo, pero no es
una descripción muy efectiva. Antes de intentar un asalto frontal sobre la causalidad
material debo retroceder un poco para recoger municiones.

Pocas personas se dieron cuenta que en 1930 fue descubierta una seria grieta en el tejido
de la causalidad material que, por razón única de la fe, se supone cubre todo. Esta grieta
se llama Física Cuántica, y fue principalmente Niels Bohr quien, con su Interpretación
de Copenhague, metió un dedo en la grieta y entreabrió el envoltorio que revelaría una
realidad diferente. Básicamente Bohr demostró que esta realidad es mejor representada
por una descripción de la causalidad no material operando a base de probabilidades, no
de determinaciones. Esto puede sonar familiar en principio, pero las implicaciones para
nuestra visión cotidiana del mundo y de nuestras teorías de la magia son
impresionantes. Se puso fin a la era del paradigma del universo de relojería iniciada más
de cien años antes, en el que casi todo el mundo sigue creyendo en el fondo aún sin ser
capaz de formularlo de manera precisa.
Insto a los magos de todas partes a dar gracias por tomar la que es probablemente la
mejor cerveza del mundo, ya que fue la fábrica de cerveza Carlsberg en Copenhague la
que apoyó a Bohr y sus colegas mientras se dedicaban a la física. La mayoría de los
científicos categóricos considera la física cuántica tan desagradable como un sacerdote
consideraría la brujería. Si tienen que usarla prefieren no pensar en las consecuencias.
Incluso Einstein, quien inició la física cuántica haciendo su mayor contribución a la
Relatividad, sentía rechazo por sus implicaciones, por razón de la fe científica y la
creencia judaica residual, y gastó gran parte de su vida posterior tratando de hacer
campaña en contra de la misma, infructuosamente.

La física cuántica dice que no sólo la magia es posible en un mundo infinitamente más
caótico de lo que pensábamos, sino que la magia es fundamental para el funcionamiento
de este universo. Este es un universo mágico, no un mecanismo de relojería. Las
creencias materialistas causales fueron un refrescante y liberador respiro de aire fresco
tras un milenio y medio de monoteísmo, pero ahora, en su cenit, se han convertido en
tiranía. La relatividad y la física fundamental asociada a ella probablemente se
aproximan a un último refinamiento del paradigma materialista causal, que como tal,
parece ahora una terrible prisión. A efectos prácticos nos confina a este planeta para
siempre y descarta la magia de nuestras vidas. La física cuántica, que creo que en la
actualidad es básicamente una investigación de los fenómenos mágicos subyacentes a la
realidad que la mayoría de personas en los últimos 200 años han percibido como no-
mágica, nos muestra una salida. Tal vez un poco antes de que una porción significativa
de la humanidad aprenda a creer en el nuevo paradigma y a vivir en consecuencia,
aunque finalmente lo harán. Hasta entonces se verá obligada a sonar a la mayoría de
personas como un desagradable balbuceo incomprensible o un áspero intelectualismo.

Me gustaría hablar de paso de mi otra iconoclastia favorita, sin explicación alguna.


Rechazo la visión convencional de la psicología post-monoteísta occidental que
considera a los seres humanos como individuos que poseen libre albedrío. Prefiero la
descripción según la cual somos seres-colonia compuestos de personalidades múltiples,
aunque generalmente resguardadas por la amnesia selectiva que es el sello distintivo de
este otro tipo de condición omnipresente. Y en segundo lugar considero que no hay tal
cosa como el libre albedrío, aunque tenemos la capacidad para actuar al azar o, dicho
con mayor precisión, estocásticamente, así como la tendencia a identificarnos con lo que
sea que nos encontramos haciendo como resultado. Todos los dioses y diosas están
dentro de nosotros y no materialmente sobre nosotros, así, en forma de información no-
local. Considero que todos los eventos ocurren básicamente por arte de magia, la
aparente causalidad investigada por la ciencia clásica es sólo el final más
estadísticamente vinculable de un espectro cuyo otro extremo es absoluto Caos.

Sin embargo, me gustaría terminar con unas palabras acerca de cómo mi caoísmo afecta
a mi actividad personal en lo que ordinariamente llamamos magia. Hay para mí dos
aspectos principales de la magia, la parapsicología y lo psicológico. En los casos de
encantamiento y adivinación creo que el mago está tratando de interactuar con la
naturaleza a través de la causalidad no material. Básicamente está intercambiando
información con su entorno sin necesidad de usar sus facultades físicas. Austin Osman
Spare identificó con exactitud las maniobras mentales necesarias para permitir que esto
ocurra. Éstas son sorprendentemente simples y una vez que se han entendido se puede
crear un número ilimitado de hechizos y formas de adivinación. Las maniobras son
sagradas, pero sus formas de expresión son arbitrarias, pudiendo emplear cualquier
elemento al azar.

Bohr y Spare son para mí Santos en la Iglesia del Caos. Considero que cuando un mago
interactúa con las fuentes aparentemente conscientes de conocimiento, inspiración y
capacidad parapsicológica que solían ser llamados espíritus, dioses, demonios y
elementales, está aprovechando los recursos extraordinarios que cada uno de nosotros
ya contiene. Cuando éstos se activan también se puede recibir alguna aportación desde
el exterior a través de la causalidad no material. Sin embargo, dado que todos
contenemos una multitud tan rica dentro de nuestro propio inconsciente o subconsciente
y también podemos recibir información congruente desde el inconsciente colectivo, las
posibilidades son prácticamente ilimitadas. Dada la técnica correcta es posible invocar o
evocar cualquier cosa, incluso aquello para las que no existía previamente una idea de
como llamar.

Esto puede sonar como completo caos, y tengo que informar que mis propias
investigaciones confirman que así es. La Magia del Caos para mí significa un puñado de
técnicas básicas que deben cumplirse estrictamente para obtener resultados, pero más
allá de esto, ofrece una libertad de expresión e intención impensables en cualquiera de
las anteriores formas de magia.

http://circulo-ouroboros.blogspot.com/2010/05/caoismo-y-magia-del-caos-una_24.html