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LA CIUDAD Y LA IMAGEN

*

JAIME TORO

«Cuando la peste se establece en una ciudad, las formas regulares se derrumban. Nadie cuida los
caminos; no hay ejército ni policía, ni gobiernos municipales; las piras para quemar a los muertos se
encienden al azar, con cualquier medio disponible. Todas las familias quieren tener la suya. Luego
hay cada vez menos maderas, menos espacio, y menos llamas, y las familias luchan alrededor de las
piras, y al fin todos huyen, pues los cadáveres son demasiado numerosos. Ya los muertos obstruyen las
calles en pirámides ruinosas, y los animales mordisquean los bordes. El hedor sube en el aire como
una llama. El amontonamiento de los muertos bloquea calles enteras. Entonces las casas se abren, y
los pestíferos delirantes van aullando por las calles con el peso de visiones espantosas... La hez de la
población, aparentemente inmunizada por la furia de la codicia, entra en las casas abiertas y echa
mano a riquezas, aunque sabe que no podrá aprovecharlas... Los sobrevivientes se exasperan, el hijo
hasta entonces sumiso y virtuoso mata a su padre; el continente sodomiza a sus allegados. El lujurioso
se convierte en puro. El avaro arroja a puñados su oro por las ventanas. El héroe guerrero incendia la
ciudad que salvó en otro tiempo arriesgando la vida. El elegante se adorna y va a pasearse por los
osarios. Ni la idea de una ausencia de sanciones, ni la de una muerte inminente bastan para motivar
actos tan gratuitamente absurdos en gente que no creía que la muerte pudiera terminar nada ¿Cómo
explicar esa oleada de fiebre erótica en los enfermos curados, que en lugar de huir se quedan en la
ciudad tratando de arrancar una voluptuosidad criminal a los moribundos o aun a los muertos
semiaplastados bajo la pila de cadáveres donde los metió la casualidad?».1

Así presenta Artaud su visión del flagelo de la peste en la ciudad de Marsella en 1720. García Márquez,
a continuación, relata la expansión del cólera en Cartagena de Indias a mediados del siglo XIX:

«Tanto como las impurezas del agua, al doctor Juvenal Urbino lo mantenía alarmado el estado
higiénico del mercado público, una vasta extensión en descampado frente a la bahía de Las Ánimas,
*Texto publicado en La imagen de la ciudad en las artes y en los medios, ed. Unibiblos, Facultad de
Artes, Universidad Nacional, Bogotá, 2000. La "imagen" en este escrito, no es propiamente un icono inmóvil. La
imagen se forma por la relación entre un conjunto de fuerzas (luminosidades) y discursos, en un momento específico; por
ello, la imagen concebida así, no puede ser pensada en términos semiológicos o estructurales (la imagen no es un ‘hecho’ de
discurso); el pensamiento que le corresponde a la imagen es dinámico, y por tanto histórico; la imagen es equiparable a lo
visible, por tanto, la pregunta sería: ¿qué es lo visible y lo invisible en una época determinada? o ¿qué incluye y qué excluye
un determinado campo histórico de visibilidad? La imagen se piensa entonces como un componente del 'saber' en una época
dada. Inmediatamente surge otro problema: ¿cuál es la relación entre lo visible y lo decible en una época determinada?
¿cómo lo decible determina y regimenta las imágenes para cada período histórico?
En el caso de la ciudad, ¿por qué se plantea el problema de la imagen? Por un lado, existe un "saber" sobre la ciudad, un
saber, o conjunto de saberes, que tratan de la ciudad: planeación urbana, diseño urbano, comunicación ciudadana, sociología
de lo urbano, psicología urbana, política financiera y fiscal, la relación entre el Estado y la ciudad, etc., a cada una de estas
disciplinas corresponde un tipo de imágenes del "ser ciudad", con su respectiva función, ya sea social, política o
administrativa. Por otro lado, existen series de imágenes que no son propiamente saberes ni disciplinas, sino más bien
circulación de empiricidades, campos discursivos y visibilidades dispersas que conforman y llenan la llamada vida cotidiana
de la ciudad: ¿podría pensarse esto en términos de 'técnicas de subjetivación, sus alcances y sus resonancias en la vida
urbana?
1 Artaud, Antonin. El teatro y la peste, en El Teatro y su doble, ed. Edhasa, Barcelona, 1978, ps. 24 y 25.

El doctor Juvenal Urbino quería sanear el lugar. que era dos veces más grande. También se arrojaban allí los desperdicios del matadero contiguo. En las dos primeras semanas del cólera el cementerio fue desbordado. por ser la más numerosa y pobre.. y no quedó un sitio disponible en las iglesias. de acuerdo con la superstición cívica de que la pólvora purificaba el ambiente. El cólera fue mucho más encarnizado con la población negra... fue un héroe civil de aquellas jornadas infaustas. en el alcázar de la guarnición local se disparó un cañonazo cada cuarto de hora... «Desde que se proclamó el bando del cólera. en la vecindad esquiva de los arzobispos y los capitulares. ps. pero en realidad no tuvo miramientos de colores ni linajes. algunos muertos insignes eran sepultados bajo las lozas de las iglesias. Allí excavaron sepulturas profundas para enterrar a tres niveles. y era allí donde los eructos de la bahía devolvían a tierra las inmundicias de los albañales. una hacienda de ganado de engorde a menos de una legua de la ciudad. basuras de animales que se quedaban flotando a sol y sereno en un pantano de sangre. y todavía no lo logramos. El claustro del convento de Santa Clara quedó colmado hasta sus alamedas en la tercera semana.. Los gallinazos se los disputaban con las ratas y los perros en una rebatiña perpetua. El aire de la catedral se enrareció con los vapores de las criptas mal selladas. entre los venados y los capones sabrosos de Sotavento colgados en los aleros de los barracones. Por determinación oficial concibió y dirigió en persona la estrategia sanitaria. hasta el punto de que en los instantes más críticos de la peste no parecía existir ninguna autoridad por encima de la suya. Gabriel. que construyeran un mercado cubierto con cúpulas de vitrales como el que había conocido en las antiguas boquerías de Barcelona. a merced de las veleidades del mar de leva.. Entonces se dispuso continuar los enterramientos en La Mano de Dios. de día y de noche. profuso y bullicioso. El doctor Marco Aurelio Urbino. y los otros menos ricos eran enterrados en los patios de los conventos. quería que hicieran el matadero en otra parte. La epidemia de cólera morbo. 1985. había causado en once semanas la más grande mortandad de nuestra historia. Bogotá. en una colina de vientos separada de la ciudad por un canal de aguas áridas. y las legumbres primaverales de Arjona expuestas sobre esteras en el suelo. y fue necesario habilitar como cementerio el huerto de la comunidad. Hasta entonces. cabezas destazadas. y también su víctima más notable. 154-156.2 A fines del siglo XVIII un reglamento que establece las medidas para controlar la peste en una ciudad francesa: 2 García Márquez. que más tarde fue consagrada como Cementerio Universal. donde las provisiones eran tan rozagantes y limpias que daba lástima comérselas. a pesar de que habían pasado al osario común los restos carcomidos de numerosos próceres sin nombre. Oveja Negra... ed. cuyas primeras víctimas cayeron fulminadas en los charcos del mercado.. —Cómo será de noble esta ciudad —decía— que tenemos cuatrocientos años de estar tratando de acabar con ella. El amor en los tiempos del cólera. pero de su propia iniciativa acabó por intervenir en todos los asuntos del orden social. vísceras podridas. Estaban a punto sin embargo. pero hubo que desistir de ellas porque el suelo rebosado se volvió como una esponja que rezumaba bajo las pisadas una sanguaza nausabunda. en efecto.. de prisa y sin ataúdes. Un viajero ilustre de la época lo describió como uno de los más variados del mundo. pero quizás también el más alarmante. Estaba asentado en su propio muladar. Era rico. Los pobres iban al cementerio colonial. 2 .donde atracaban los veleros de las Antillas.. ».

que abandonan su identidad estatutaria y la figura bajo la cual se los reconocía. de los crímenes. Cada cual está pegado a su puesto. estéticas. viven y mueren en el desorden». que trasportan a los enfermos. no las máscaras que se ponen o se quitan. El día designado. Aparte de los registros oficiales. El síndico cierra en persona. Pero ha habido también un sueño político de la peste. sería castigado con la muerte. contagio o castigo. de un cadáver a otro. México. entierran a los muertos. Siglo XXI. división de la ciudad en secciones distintas en las que se establece el poder de un intendente. No circulan por las calles más que los intendentes. nos ceñimos a las citas anteriores. que era exactamente lo inverso: no la fiesta colectiva. asoladora desgracia en el caribe y minucioso reticulamiento del espacio ciudadano. y también entre las casas infectadas.. los individuos que se desenmascaran. múltiples testimonios. Boccacio.«En primer lugar.. se habrá dispuesto entre la calle y el interior de las casas unos pequeños canales de madera. La inspección funciona sin cesar. de las deserciones. “gentes de poca monta. los soldados de la guardia. los “cuervos”. el sobresalto y el terror 3 Foucault. tres versiones. se ofrecen a la historia y a la literatura en relación con los estragos de la peste: Herodoto. Ha habido en torno de la peste toda una ficción literaria de la fiesta: las leyes suspendidas. petrificado. sacrificio de todos los animales errantes. de su “verdadero” lugar. Thomas Mann. si la abandonara. los interdictos levantados. Michel. Petronio. tres miradas que comprometen en su enunciación el espacio de la ciudad y el despliegue estratégico motivado por la enfermedad. Cada calle queda bajo la autoridad de un síndico. limpian y hacen muchos oficios viles y abyectos”. El autor se basa en los Archives militaires de Vincennes y agrega que se pueden encontrar varios reglamentos similares por la misma época o en un período anterior. los síndicos. de los individuos que aparecen y desaparecen.3 Fiesta de la muerte colectiva en el puerto de Marsella. pero. 199-201. sino la penetración del reglamento hasta los más finos detalles de la existencia y por intermedio de una jerarquía completa que garantiza el funcionamiento capilar del poder. Daniel Defoe. 3 . Cuando es preciso en absoluto salir de las casas. Según estas versiones. la puerta de cada casa. se lee la obsesión de los “contagios”. de la peste. que entrega al intendente de sección. con la prohibición de salir de ella so pena de la vida. Son éstos. de las revueltas. sino las particiones estrictas. se utilizan poleas y cestas. La peste como forma a la vez real e imaginaria tiene por correlato médico y político la disciplina. conservados en los archivos burocráticos. el frenesí del tiempo que pasa. ed. de la vagancia. dejando aparecer una verdad totalmente distinta. especialmente por razones epistemológicas. éste la conserva hasta el término de la cuarentena. por el exterior. de su “verdadero” cuerpo y de la “verdadera” enfermedad. etc. Una mirada macro definirá estos dispositivos en términos de “biopoder’. y evitando todo encuentro. Y si se mueve.. prohibición de salir de la zona bajo pena de la vida. ps. Espacio recortado. le va en ello la vida. Vigilar y Castigar. sin que haya comunicación entre los proveedores y los habitantes. pero por lo que respecta al vino y al pan. cierre.. una estricta división espacial. Cada familia habrá hecho sus provisiones. la Ilíada. se hace por turno. los cuerpos mezclándose sin respeto. que la vigila. Este conjunto de documentos es importante porque hace parte central de la proliferación de dispositivos que conforman el estrato histórico que Foucault ha llamado de la “disciplina” y que afecta y funciona en el conjunto de la cultura.. históricas y literarias. sino la asignación a cada cual de su “verdadero” nombre. el pescado y las hierbas. y se lleva la llave. Moisés. 1978. Por detrás de los dispositivos disciplinarios. en cuanto a la carne. naturalmente. se ordena a cada cual que se encierre en su casa. de la ciudad y del “terruño”. es decir. que es indiferente abandonar a la muerte. La mirada está por doquier en movimiento. inmóvil. no las leyes transgredidas. por los cuales se hace llegar a cada cual su ración.

sino porque una de nuestras virtudes más usuales era el pudor de las desgracias propias». los cadáveres rasgaban su parvo sudario de tierra. desaparecido el flagelo.los muertos de la semana sangrienta se vengaban. los solares. toda una gran maquinaria que actúa sobre los cuerpos en función de su docilización: primero el cuartel y. a pesar de sus errores.escatológico ante la inminencia de la muerte. clasifica la ciudadanía. hasta la aplicación de una disciplina molecular y un ordenamiento exacerbados por la gravedad del delirio (Foucault).000 muertos mal enterrados. se propaga como una calamidad social que pervierte los valores. localiza los focos. a diferencia de la “ficción literaria de la fiesta” en Artaud. en fin. alcanzar la velocidad solar del acontecimiento. en calidad de aliada involuntaria. los saberes y las prácticas científicas respectivas. los territorios médicos y se extienden. el control natal. la inefable potencia de la muerte descompone el socius. más que nunca. opacados por su abnegación y valentía personal. desbordan. al conjunto de las ciencias humanas. las casas en construcción. creando.. no sin pasar. la prevención y el cercamiento de la delincuencia. el insidioso problema del poder. por la pasiva resignación tropical afianzada en “el pudor de las desgracias propias” (García M. perfeccionadas durante el combate. etc. distribuye y jerarquiza las zonas. “. fermentados por la lluvia y el sol. y nunca se conoció el número de sus estragos. serán eficaces instrumentos utilizados para una administración más óptima de la vida ciudadana. para la prevención del vagabundeo. reforzado honorablemente por su linaje. pues. Un gran número de ellos quedaban todavía al aire. Efectiva o no. y el conjunto de estrategias que hasta ese momento sostenían el relativo equilibrio de las relaciones de poder se resquebrajan. ante los Inválidos. En los tres discursos. La ciudad apestada de Artaud ‘infecta’ y descompone las formas regulares. se desata la peste en las calles de París. terminando por ceder su lugar a la epopeya literaria que inventa el recuerdo soslayado por el historiador. Envuelta en el ‘pudor’ la hecatombe se olvida. de paso. Foucault cree encontrar el origen del “estructuralismo”. más tarde. El imperio de la ley y el orden en la ciudad. provocan acciones que van desde el gratuito desenfreno teatral y el comportamiento orgiástico (Artaud). parece alterarse aún más por el implacable retorno de los 20. la ciudad hierve y se consume.. Las medidas reglamentarias.en el parque Monceau. la epidemia que «cesó de pronto como había empezado. Lejos del Mediterráneo. es conjurado por los buenos oficios del doctor Juvenal Urbino quien usando un «método más caritativo que científico. se producen estadísticas y registros que en un futuro cercano. tras la infortunada derrota de la Comuna y la consiguiente masacre de federados. el cólera. la escuela y el hospital producirán cuerpos obedientes que funcionan como unidades intercambiables en el circuito general de la producción. en la costa canicular del Caribe. convierten el espacio liso en una planicie estriada hasta sus ínfimos rincones. como la peste. no logra. antes o después. con su imaginación negligente. es impuesto como máxima y única autoridad en los momentos críticos del desastre. descodifica y saca a flote la gratuidad de la moral: Teatro de la crueldad. los recursos no daban abasto para controlar y gestionar la muerte. pues el amanuense encargado de su registro. no porque fuera imposible establecerlo. en lugar de regresar a la ‘normalidad’ tras la sangrienta sofocación. incubado en medio de los ardores del mercado público. El espacio maldito se aisla... la estrategia sanitaria acompañó. al igual que Aquiles con la tortuga. una estricta agrimensura que distribuye sobre cuadrículas numeradas el avance siniestro de la enfermedad. apestando las plazas.. En la necesidad de cartografiar el espacio de la ciudad para luchar contra la peste. el saber médico del doctor Urbino.).. . un nuevo capítulo de la relación entre la vida y la muerte se escribe en la historia del siglo pasado. había favorecido en gran medida la voracidad de la peste». Cuando en el verano de 1871. la enfermedad. 4 . pero además se mide y se cuantifica. circuitos de información permanente.

fortaleza. I. la cartografía urbana fundamentada en la estrategia militar se combina con la mirada médica en función de construir y gestionar un nuevo espacio ciudadano.» Los mismos que habían atizado las matanzas gritaron: ¡Basta!”4 Con estos conocidos episodios de la Comuna. La peste. trad. 105 y ss. En los momentos en los que la totalidad de fuerzas sociales se concentran en la lucha contra la peste. en este caso.100 cerca del Trocadero. compuesta por detalles. Barcelona. las formas de resistencia hacen visibles un conjunto de relaciones que si bien no ‘aparecían’ tan nítidas ya estaban presentes en el tejido social como potencia. circula por el conjunto social e impregna cada uno de sus rincones. hecha con el fin de ver. motivo literario y pictórico que desborda con histrionismo las tablas del teatro medieval para persistir en la industria cinematográfica del siglo XX. 2 vols. visibilidad de los cuerpos con el objetivo de extraer su máxima capacidad. Así pues. suscitan diversas formas de conjurar el mal. Tres aspectos que no son ni indivisibles ni divisibles sino que se dividen o reúnen cambiando de naturaleza el conjunto que conforman. Historia de la Comuna. se puede afirmar que nace.. primero. «Es preciso —dijo uno de ellos— que esos miserables que tanto mal nos hicieron vivos no puedan hacernos todavía más después de su muerte. decía un períodico del orden. Hay entonces un acontecimiento: la peste. ps. sus efluvios mortales. para continuar la guerra contra un enemigo menos visible y contra el cual ya no valían las máquinas de artillería pesada de Napoleón III. Laia. en la tradición estética de Occidente ocupa un lugar privilegiado. había 1. ed. eliminar las tortuosas y angostas callejuelas medievales con el fin de dar paso a anchas avenidas. control de los individuos. sumada a 1848. Trescientos que fueron lanzados a los lagos del cerro Chaumont subieron a la superficie y paseaban. 5 . también. de Wenceslao Roces. en la escuela Politécnica cubrían una extensión de cien metros de largo por tres de alto. este hecho moviliza un conjunto de medidas con el fin de salvaguardar la vida. Prosper-Olivier. vigilar y conjurar el peligro exterior. la organización social del siglo XVIII inventa nuevas técnicas y procedimientos en armonía con las exigencias de un proceso productivo cada vez más especializado: aislamiento de las unidades de trabajo en el taller. se descubrió la ausencia de planeación urbana y la razón por la cual tan fácilmente. la ciudad. después. esta resistencia no se ejerce de la misma forma en cada una de las ocasiones en las cuales se manifiesta. artesanal y caballeresca en el medioevo. Pero si la vida. La epidemia medieval del siglo XIV o la referida por la Ilíada en el sitio de Troya. Los periódicos se asustaron. era necesario abrir amplios espacios al interior de la ciudad.salpicados únicamente de cloro. ‘leprosario del proletariado’ en 4Lissagaray. prácticas ordenadoras (poder) y circulación de saberes (significación). para Foucault la relación entre una genealogía de la ciudad moderna y la peste es de orden dividual: mirada médica (visibilidad). que no fue uno de los grandes centros de ejecución. asignación de un lugar fijo en el espacio de la producción. Ante la reciente experiencia. se trazaron las líneas divisorias que partieron la ciudad en zonas afectadas. Sobre estos mismos mapas. El espacio: la ciudad. matices y preciosismos en los años del Antiguo Régimen o Época Clásica. una arquitectura para ser vista. en Saint-Antoine se veían montones «como de basura». en cualquiera de sus manifestaciones es una constante resistencia contra la muerte. H. de la misma manera. urbe barroca. y. que el dinero en una sociedad mercantil. vol. en Passy. junto con la epidemiología. unos ‘cuantos insurrectos’ —aprovechando la derrota del ejército francés frente a las tropas de Bismarck— se apoderaron anárquicamente del espacio de los ‘buenos’ ciudadanos. Sobre los mapas que permitieron al ejército francés ubicar y destruir las barricadas de los obreros insurrectos. 1975. por último. hinchados.. la ciudad contemporánea.. la materia prima y la maquinaria. etc.

entre el plano del campamento militar de calles simétricas(ciudad para armar y desarmar). nuevas instituciones de orden social y político que garanticen la convivencia entre el trabajo sobre la tierra y el intercambio de mercancías. De ahí la generalización de las diversas formas de dinero: equivalente general de todas las mercancías. a sus instituciones materiales y espirituales se superponen. relativamente. Extinguido el Imperio Romano. hasta el ojo inquieto que se posa. como capas geológicas. Más información nos ha llegado de la antigua Grecia y la organización conocida como polis. imagen siempre fragmentaria de la exclusión y de la muerte que se oculta tras los avatares del ritmo ciudadano. Tradicionalmente. son posibles representaciones de la ciudad. productivos y recreativos. La ciudad que ocupa el pensamiento es siempre y ante todo una imagen o mejor. emerge la ciudad de hoy: imagen de la ciudad del Primer Mundo.000 y 7. y de la voluntad de controlar y administrar la vida. Imagen difusa y romántica o imagen diagramada y topográfica. imagen de la urbe tercermundista. de manera exhaustiva. cuyo centro de gravedad era la relación directa con la tierra. expresada en su valor de uso. en precios e higiene. centros políticos o. sociales y culturales que dan paso a la Edad Media. la metrópoli de William Burroughs saturada de yonquis. graffitis y neón. con sus atascamientos de tráfico. se han hallado en el próximo oriente asiático. un conglomerado de personas que se encuentran próximas. autopistas elevadas. con los caóticos mercados al aire libre que compiten. se mezcla silenciosamente con una vigilante preocupación médica: de esta combinación. 6 . pasando por la ciudad manierista y barroca (arquitectura para ser contemplada). De las ciudades en la civilización romana poseemos. una estrategia sonsacada del campamento militar. emergen las villas o burgos. La tendencia del capitalismo comercial naciente es la generalización del valor de cambio como equivalente general del nuevo orden social. Esta operación implica dejar de lado. la cualidad esencial de los objetos. organizada. por un lado. Desde la ciudad amurallada y constreñida por la violencia de su entorno (fortaleza guerrera). La Historia ha contado. imagen del consumo suntuario en las vallas de las avenidas bordeadas por tugurios e industrias de dudosa calidad. se ha definido la ciudad como un asentamiento de gran tamaño. hacinamiento urbano. civilización del Supermarket digital. las nuevas condiciones políticas. que funcionan como mojones que conforman la imagen media de una ciudad específica. generalmente alrededor de los centros de poder. un conjunto de imágenes.las interlíneas de El Capital o en las nostalgias minuciosas de Dickens. eterno pasajero. para satisfacer propósitos residenciales. de c. con supertiendas profilácticas. el hierro y la máquina de vapor (asentamiento industrial). Más cerca a nuestro pensamiento y contemporánea de nuestra duración. abundante información. como algo casual. atravesada por viaductos de diseño computarizado. aséptica. conocidos por excavaciones arqueológicas. la reticulada ciudad industrial del siglo XIX. mirada múltiple que recorre todos los puntos de la cartografía urbana. sobre el hormigón. cómo con las Cruzadas se reactiva un intercambio comercial y cultural que motivará una desterritorialización del corpus feudal. una corta novela de ciencia-ficción para viajeros. centros económicos de intercambio comercial. en fin. Los primeros asentamientos urbanos.000 años a. En este período. como es evidente. por el otro. centros religiosos. Su ubicación cronológica se puede situar entre 9. Al lado. la felicidad y el bienestar se venden y consumen con la misma actitud fácil y confortable con que se devora en la sala de espera de un aeropuerto. imagen del rebusque. A nuevas formas de producción corresponden. de forma progresiva. sencillamente. incluso de una mercancía muy particular como lo es el cuerpo humano considerado como fuerza productiva.

aparte de otros servicios. con sistemas de fax y telefonía. Si el siglo pasado fue el período de los discursos sociales. es un período presidido por la eficacia operativa en una producción a gran escala. sino como un primer paso hacia la acumulación de grandes capitales. Se ha dicho que el individuo. La teoría económica en el siglo XIX.Es en este panorama. En cuanto a la historia del Estado. la produce y la reproduce. y de forma simultánea. Esta condición del individuo y la sociedad actual es lo que Lyotard ha designado con el nombre de condición 7 . que no se pueden ubicar dentro de una analítica del proceso de formación de los Estados modernos y de sus respectivos procesos económicos. incluidos los análisis de Marx. comprendido no sólo como fenómeno ideológico y estético. ésta se fundamenta en las universalidades jurídicas y sus respectivas relaciones contractuales. La enorme velocidad de los cambios. de la máquina global. se deben adecuar a los nuevos ritmos de la producción y. Los índices de su eficiencia no están determinados por los polos verdadero-falso o moral-inmoral. igualmente anodinos y pasajeros. cuyo precario centro está constituido por la imagen en todas sus formas y medios. entre otras. se hace necesario diseñar nuevos dispositivos que modifiquen el estatuto ontológico de los protagonistas. Esta situación ha llevado a pensar la actual fase del capitalismo como un gran proceso esquizofrénico de producción de mercancías. entre una infraestructura económica y una superestructura ideológica. en cuanto entidad psicológica. el presente final de siglo. habitante de la metrópoli contemporánea. enunciados y visibilidades. sólo se hace posible en la segunda mitad del presente siglo. Tal información. sino por el dispositivo input-output. Más que nunca en la historia. de acuerdo con la inserción de los individuos en el aparato productivo. son todavía un enigma histórico. que requieren para su administración y reproducción. conectado a su vez. éste último. en el cual surge la Ciudad Moderna. la velocidad exigida para la circulación de información y sus respectivas imágenes. es procesada indiferentemente de su valoración ontológica y epistemológica. cuyo resultado ha sido desterritorializar al individuo con respecto a los valores que le han sido asignados en las fases anteriores del capitalismo industrial. dotado de un conjunto de atributos que lo designan como tal. arrasa los valores que conforman la identidad del individuo. dejó sentadas las bases para la comprensión de la sociedad en términos de clases sociales. emergen una serie de dispositivos de poder. un conjunto de refinamientos operativos como no se conocían antes en la historia. Sus conclusiones son generales y alcanzan gran validez para un macroanálisis de las fuerzas sociales. caracterizado en lo económico por una fase postindustrial. que hacen del individuo una pieza. En esta mirada jurídica se desconoce la génesis de la ciudad moderna en su relación con el individuo que la habita. las utopías y las ideologías. de expansión del capitalismo comercial. Pero una economía de los cuerpos. no obedece a una relación casuística simple. Junto con la modificación y expansión de las fuerzas productivas. las revueltas. los cuerpos y las mentes. atravesados y conformados por sensaciones. cuya eficacia se mide en términos de la acumulación de información y de su aplicación para situaciones concretas. independientemente de sus contenidos. En este punto vale anotar que la formación del sujeto como individuo. entre los grandes centros de saber y el computador personal. contemporáneos de la ciudad industrial. Prueba de ello es la cada vez más estrecha relación entre las autopistas informáticas y la tecnología espacial. Al lado de la aparición y crecimiento de la ciudad moderna. para asignarle nuevos valores. Las causas que conducen a la emergencia de un pensamiento sobre los cuerpos y las diversas estrategias singulares que los producen. de aplicación abstracta y general. por tanto. que se reflejan en el carácter cada vez más pasajero de la moda y los estilos de consumo. Pero de todas formas es un hecho cumplido que habitamos en una sociedad regida por el predominio de la imagen. Su primer culmen se puede ubicar en el Renacimiento. se forma acompañando los cambios descritos por la economía política y la sociología. se convierte en estrategia fundamental del conjunto del aparato productivo en una sociedad global.

consolidación inicial de la sociedad civil. el esquema kantiano del conocimiento. Si partimos de la noción más simple. es decir. requiere un principio básico de clasificación que ubique los problemas de la comunicación urbana (circulación) más allá de lo que se conoce como medios de comunicación masiva: prensa. las categorías (el lenguaje) facilitan la formulación de juicios racionales que en su forma más elaborada se denominan conceptos. la ciudad es una representación espacial. se puede sostener que este esquema manifiesta una cierta validez como expresión del momento histórico que vive Kant: nacimiento de la República. no sin reservas. en ella desfilan nebulosas que se comportan como acumulaciones masivas de puntos. De todas maneras. es necesario aclarar que dicho esquema se mueve en el elemento de lo ahistórico. en su primera Crítica. a las que piensa como principios ordenadores del caos constituido por las representaciones. podemos formar representaciones de los objetos percibidos por los sentidos. sufrirá tantos avatares que en un momento dado el esquema de la representación. La actividad comunicadora es ante todo elaboración y transmisión de imágenes y de discursos. etc. está determinada a su vez por aprioris que él llama las formas puras de la intuición: según esta teoría. las concentraciones de espectáculos masivos. según el circuito urbano que se piense: las zonas comerciales. las imágenes. y sus respectivas relaciones de significación. la formación de la imagen es posible gracias a la intuición de los fenómenos. Aceptemos entonces que la ciudad moderna es un conglomerado de viviendas. procede por fragmentos. se puede aceptar. los circuitos de circulación de vehículos. a lo largo de los dos últimos siglos. en cuanto generalidad. una mera intuición. las categorías de Kant pueden ser asimiladas a estructuras lingüísticas con sus respectivas leyes gramaticales. Para Kant. la ciudad opuesta a la organización agraria del feudalismo implica un reordenamiento del espacio/tiempo en la modernidad. que se aprietan y se difuminan. Kant pasa a justificar su ordenamiento racional y para ello se vale de las categorías. ya sea como mapa o como imagen fragmentaria. Con estos datos básicos (representaciones). Otra imagen de la ciudad. pero esta intuición. Los conceptos. radio y televisión. Hoy día. los medios masivos son sólo una parte del engranaje de la comunicación. 8 . Una jerarquización de tal actividad supone antes que nada una teoría de la imagen en relación con la producción del pensamiento y su efectividad sobre la llamada ‘realidad’. Es obvio que las características de tal condición se concentran en la ciudad moderna considerada como ‘centro’ de la productividad y reproducción de las relaciones de producción. Destaquemos entonces que el punto de partida del conocimiento para Kant son las representaciones de los objetos sensibles. De manera general. Por mera precaución metodológica. de velocidad: un cambio de racionalidad. los centros de distribución de drogas. Signos. previas a toda experiencia. es una representación difusa. modificación de las relaciones de propiedad. comprendidas en su sentido meramente económico.postmoderna. así. Pero la imagen. Es este el criterio interpretativo más corriente y divulgado. Como tal. las zonas de prostitución y malevaje. etc. el espacio y el tiempo son estas formas puras. un cambio de paisaje y un cambio de ritmo. los circuitos educativos y de aprendizaje. a su vez. la ciudad. Gracias a este espacio/tiempo puro y homogéneo. comercio y servicios. fase primera de todo conocimiento. menos geométrica y más cualitativa. en este sentido abarca el conjunto de la vivencia cotidiana. Por este trabajo clasificador y organizador de los datos empíricos. La mirada común la piensa (o la imagina) en términos de la cuadriculación catastral que se ofrece en un plano con sus respectivas coordenadas. toda imagen obedece a criterios interpretativos. símbolos y sensaciones tienen como eje la actividad visual. son los instrumentos que permiten formular un conocimiento de carácter científico y por ello necesitan ser demostrados. sin embargo.

la mirada y la gramática. esto implica que la imagen está determinada no solo por su lugar en relación con fuerzas históricas que la hacen posible. Una voluntad se mueve entonces entre la imagen y el discurso. procede por medio de una compleja combinación de ambos. El pensamiento. Ver y decir son pues irreductibles. la imagen está compuesta entonces por espacio y tiempo. sino también por la distribución de ciertos caracteres interiores: composición. la imagen obedece a un específico régimen de visibilidad. en la acción singular e irrepetible. primero. y a pesar de las apariencias. dependiendo desde donde se mire se expresa como “ausencia”. etc. la pliegan sobre sí misma: su extrañeza con respecto al lenguaje lógicamente articulado. por una azarosa condición histórica. el cambio permanente. o simplemente.elaborado a la sombra de la Ilustración. la luz que cualifica la variable intensidad luminosa de la imagen. inmanente. tanto del ver como del decir. Esta región es una especie de lugar estratégico desde el que irradia. una especie de querer que desafía la muerte y lucha por superar las mismas condiciones apacibles requeridas por la vida. a la ruptura. En primer lugar. la lengua por la distribución espaciotemporal de la imagen. de todas formas. la sustitución o la desaparición de las múltiples relaciones. desde luego. el desplazamiento. distribución e intercambio. cantidad de elementos que componen el cuadro “total” de la imagen. el alejamiento con respecto al habla y paradójicamente también su acercamiento. Es. En el siglo diecinueve se la designó con el también ambiguo término de “voluntad”. que lo hace posible. Lo paradójico reside en que la proliferación de series de imágenes y discursos es posible gracias a la discontinuidad. la imagen está y se da en el tiempo. y segundo. El discurso. la imagen es espaciotemporalidad. el entendimiento humano fabrica. una fuerza sin imagen. como nada. Su forma de manifestación es informe e inaprehensible. posee sus propias reglas de producción. Además. el ojo y el discurso. una presencia. una imagen está siempre determinada por otras imágenes. su existencia es autónoma y sus “leyes” de funcionamiento son. una región de la cual emanan fuerzas que rompen de manera permanente e intermitente la inestable coherencia. y que le permite navegar por las aguas del Afuera. como falta. La función de esta extraña presencia pareciera ser la de romper lo estructurado. su dinámica irreductible produce una suerte de puntos muertos o rupturas en la continuidad de las series de discursos y de las series de imágenes. y su modo de ser es el devenir. el juego de signos organizado por combinación perpetua de significantes. entre la imagen y las determinaciones que limitan dicha imagen. compuesto por estos dos flujos. sin duda. determinando la imagen por la estructura espaciotemporal de la lengua y. que agota la significación de las unas y de los otros. la espacialidad en una dimensión temporal. entre el lenguaje y la imagen existe una especie de región medianera. a su vez. algún sistema de la Razón denominó esta presencia con el ambiguo nombre de lo incondicionado. diferentes. otro tipo de fuerzas delimitan la imagen. entre los diversos componentes internos de la imagen. Pero. la de amenazar las formas constituidas. el pensamiento está precedido por una fuerza que lo impulsa. En segundo término. hará simplemente parte de los relatos fundadores de la Modernidad. los estrechos lazos que unen. que le transmite su fuerza al enunciado. La cronotopía de la imagen es inherente a su modo de ser. Toda imagen está poseída por una cierta espacialidad. de la compleja singularidad de estas relaciones depende la legibilidad de una imagen específica y sus conexiones distributivas con el resto de imágenes. movimiento. Los límites provienen de distintas determinaciones. mezclan y confunden lo visible y lo decible. dispuestos siempre a singularizarse en la contextualización única. por lo 9 . a la escansión. por su lado. relación de jerarquía vertical en el plano y distancia de profundidad espacial. su relación es intrínseca.

por una parte. han surgido silenciosamente una serie de dispositivos de control. entre estos dos niveles. podemos afirmar que al lado de los grandes poderes. La intuición es producción de imágenes. que asombra por su capacidad de vigilancia. encauzamiento y administración. control e implantación. elaboración pre- discursiva de las imágenes. ora en cuanto Caos. no hay conexión de continuidad alguna. Estado Monárquico y Estado Moderno. que relacionados conforman la subjetividad del individuo contemporáneo. para la duración que nos compete. Una imagen es. Más bien. El poder del espacio de la mirada. que hacen que una teoría actual sobre el poder desborde necesariamente una mirada puramente jurídica o legitimadora. existe. entonces. ajenos a contenidos políticos o a luchas de fuerzas que conforman lo social. Estos micropoderes analizados y expuestos. dada de inmediato. ruptura del discurso. el lenguaje. es la resistencia permanente que brota de esta coherencia. la pulsión y la incorpora en el circuito general de la universalidad: un signo universal designa una pulsión singular. una realidad mediada. fragmentación organizada. se han concentrado en la vida cotidiana de la ciudad moderna y llenan sus espaciotemporalidades. por el carácter de su estructura significante misma. por autores como. El sujeto de la Modernidad. No existe una realidad en bruto. Felix Guattari y Gilles Deleuze. se ejercen otro tipo de relaciones que podemos denominar relaciones de poder. las dos interpretaciones se mueven autónomamente siguiendo el curso de sus respectivas velocidades: la visibilidad obedeciendo a leyes ópticas determinadas por relaciones de poder. por la otra: régimen de mirada y régimen enunciativo. en definitiva. con el objetivo de ejercer una manipulación eficaz de la espacialidad y de la mirada. Los rezagos de romanticismo. En otras palabras. clasifica y. el lenguaje sintetiza. no como contenidos fijos y positivos. administrada y controlada que constituye el Yo y. Todo un trabajo administrativo sobre la materia 10 .informe de la imagen y por el silencio del discurso. En otras palabras. se superan al pensar el sujeto como una modulación de fuerzas. que de manera permanente asumen la forma ‘sujetal’ y la contienen. entre el supuesto objeto a conocer y la aprehensión que de él hace el sujeto de conocimiento. entre el discurso (construcciones de signos) y la imagen (composiciones de luz). La imagen y el discurso componen la “realidad”. que expresan toda una economía de pensamiento dotada de una serie de instrumentos diseñados. La condición de posibilidad del pensamiento es así su fragmentación: ruptura de la imagen. Fuerzas Armadas y cuerpos de Policía especializados. es plegado en cuanto subjetividad por medio de disciplinas y dispositivos conductuales. a la vez que la reproducen durante el espacio que dura una vida humana. entre otros. La “realidad” inmediata es la imagen. El lenguaje enmascara. además de Foucault. Estas estrategias no son análogas ni se reducen a las fuerzas que dieron lugar al nacimiento del Estado Moderno y a su respectiva juridicidad. organiza. Tanto la visibilidad como el lenguaje son atravesados de manera permanente por el ejercicio de una fuerza que se organiza y se expresa por medio de estrategias. En consecuencia. La vida es la lucha por mantener la coherencia de dichas fuerzas. Las fuerzas que conforman al sujeto producen los estímulos pulsionales que son traducidos al lenguaje lógico. operativo y múltiple. incluye y excluye. de pensamiento representativo. la producción de la individualidad como fenómeno propio del capitalismo industrial. sometido también a relaciones de poder. producto de un enmarañado tejido de relaciones entre imágenes. La conciencia se conforma por el agenciamiento lingüístico de múltiples pulsiones. ora como Totalidad supuesta. por tanto. la primera modula ondas visuales y el segundo modula sonidos. no existen imágenes o discursos “neutros”. Jacques Donzelot. sino como agentes o dispositivos que circulan y se expresan por medio de imágenes y enunciados. y el poder del lenguaje. El sujeto conoce a partir de imágenes definidas por patrones estratégicos que construyen la llamada “realidad”. elaborada a partir de relaciones entre imágenes. atravesado por imágenes y discursos. del habla.

Tal sujeto padece las imágenes como si él las produjera espontáneamente. simultáneamente con los empiriocriticistas Ernst Mach y Richard Avenarius. del modelo cuantitativo expresado en las composiciones perspectivísticas propias de los escenarios teatrales. 176.. comienza a finales de siglo. que equivale al crecimiento vertical de la urbe. El ascensor. la mirada. a través de las técnicas para sojuzgarlo y de los procedimientos para utilizarlo». Pierre Francastel ha teorizado la ruptura de un espacio plástico en la segunda mitad del siglo XIX. La desaparición. producen cambios notorios y definitivos en la percepción del movimiento. p. Estudios sobre cine I. Si algo caracteriza la ciudad industrial. la desaparición de la perspectiva renacentista en las artes plásticas es el motivo que sustenta una ‘sociología del arte’. no simplemente vincula el ojo con el hierro y el hormigón. la búsqueda del infinito se expresa también en la física y las ciencias naturales de la época. 301. en el siglo pasado. de los haces luminosos. sino que también abre la posibilidad de la perspectiva aérea. representado pictóricamente por el punto de fuga. que en el cine llevará el nombre de “picado”. al igual que los enunciados. Francastel dirige su análisis a las artes plásticas y es incapaz de generalizar su tesis. unas miradas que deben ver sin ser vistas. los desplazamientos de grandes masas de población. El infinito. La acumulación de las escenas. sobre el conjunto de fuerzas que conforman la falsa entidad llamada sujeto. El movimiento y la agilidad de los cambios. Henri Bergson. Así. ed. 5 La peste en la ciudad de la época clásica es el modelo utópico de control total. Pero. que forman cuerpo con la fundación de la física y de la cosmología nuevas. por tanto. ha habido las pequeñas técnicas de las vigilancias múltiples y entrecruzadas. Barcelona. 1984. esta representación determinada enunciativamente por una distribución de la las identidades y las diferencias. 5 Foucault. El ojo humano percibe su “realidad” no solo caminando o viajando en coches de tracción animal. matematiza el espacio y. la teorización del movimiento y su percepción. con la cámara móvil y el montaje. cuando se viaja por la ciudad. La imagen-movimiento. De allí surgen las tesis que permiten pensar la imagen-movimiento como un «conjunto acentrado de elementos variables que actúan y reaccionan unos sobre otros». 6 Deleuze. «Al lado de la gran tecnología de los anteojos. con su desplazamiento vertical. producen los sujetos en un circuito que obedece en mayor o menor escala a las leyes de una cierta lógica. halla su equivalente cuantitativo en la invención del cálculo infinitesimal por Newton y Leibniz. pero el proceso se da de forma inversa. requieren una nueva teoría de lo visible. caracterizados por un desplazamiento horizontal que atraviesa la ciudad de extremo a extremo. pero este paradigma de vigilancia sólo puede aparecer en un momento histórico que gira en torno a la representación matemática del espacio y la mirada. no produce visiones integrales de ella sino percepciones fragmentarias y discontinuas. reduciendo el fenómeno a la pintura y a la escultura. del pensamiento y del movimiento. las visibilidades. es contemporánea de una preocupación generalizada por el movimiento y los cambios cronológicos. El tranvía y el automóvil. no manifiesta otra cosa que el fin de la representación clásica en el orden de los discursos y las visibilidades. es la emergencia en ella del movimiento y sus respectivas percepciones. Ibid.6 La invención del cinematógrafo y su desarrollo posterior. Se dice que la perspectiva como forma de composición pictórica rompe la mirada medieval y abre el régimen de visibilidad propio de la representación clásica. la irrupción del aeroplano no hará otra cosa que pronunciar el fenómeno y sus múltiples posibilidades. M.pulsional. un arte oscuro de la luz y de lo visible ha preparado en sordina un saber nuevo sobre el hombre. Paidós. derivados de la revolución industrial y concentrados en las ciudades. de las lentes. p. Gilles. 11 .

con el auge de la publicidad. Las nuevas posibilidades de encuadre visual. aminoran la influencia del discurso en la estructura global de la sociedad. las relaciones entre las naciones han desbordado actualmente las fronteras nacionales. las naciones del Tercer Mundo están condenadas a producir materia agrícola. El cine ha descubierto una veta comercial en la explotación masiva de la imagen- acción. arraigadas relaciones de poder se manifiestan en el comportamiento actual de las sociedades latinoamericanas. no sólo por la decodificación de las lenguas y culturas nativas. Brota entonces una novedosa fase de la relación entre el poder y el saber. presidida por el nuevo roll que ha de desempeñar la imagen. Según sostiene una investigación de la Academia Peruana de la Lengua. el idioma español que se impuso en las colonias desde el siglo XVI. por esta misma razón. Las reglas de juego han cambiado y la máquina imagen/discurso funciona en un sentido cualitativamente diferente. una de las formas de la imagen-movimiento. El Tercer Mundo. apetecido mercado de las economías avanzadas es. que se caracteriza por modularse en términos de una reacción del centro al conjunto del cuadro o imagen. desde la segunda postguerra. La civilización de la imagen. para el crecimiento del capitalismo en su fase más avanzada. por ejemplo. Robert Musil piensa la cantidad de energía necesaria y las consecuentes velocidades. Las relaciones de significación. expresan una especie de desarrollo desigual y combinado que se manifiesta en cierta estética de origen agrario y que impregna la llamada “cultura popular” en la ciudad latinoamericana. Las nuevas condiciones de producción. está determinado por una distribución previa de las posibilidades productivas. parte del circuito global de la economía supranacional. Hollywood se convierte en una mágica fábrica de “estrellas”. en relación con la coyuntural liberación de las colonias. discurrirán sobre el tiempo y su fluir. en beneficio de los monopolios nacionales y supranacionales. circulación y consumo de 12 . en su Ensayo sobre la riqueza de las naciones. guardan y reproducen en su memoria los patéticos rasgos del colonialismo. La paradoja de sentido. nace y se desarrolla en las grandes urbes de los países altamente industrializados. para que un cuerpo humano se desplace y pueda atravesar cualquier calle citadina. No se trata de sostener que el discurso disminuye cuantitativamente en relación con el apogeo de la imagen. Gigantescas acumulaciones de capital en manos de corporaciones transnacionales tienden a desdibujar el lugar del Estado y sus instituciones. convertida en industria. La civilización informática ha producido el sistema operativo más eficaz de la historia. La mayoría de ellas reproducen aún algunos comportamientos diocechescos. de tal manera que no existe propiamente una linealidad o una dialéctica histórica entre las nociónes de desarrollo y de subdesarrollo En el plano político. que asumen por mímesis los comportamientos del amo. minería y mano de obra barata. Las economías nacionales de América Latina. países ‘subdesarrollados’. lo que sucede es que el discurso ocupa un nuevo lugar en la estructura dinámica de la cual también hace parte la imagen. El más simple y el más minúsculo de los movimientos es registrado y teorizado como en el sofisticado sistema de física cuántica planteado por Max Planck. en las relaciones sociales postcapitalistas. El siglo XX comienza con las imágenes urbanas de la “belle époque”.Tanto Marcel Proust como Einstein y Thomas Mann. Tras una accidentada historia republicana. El estado actual de la relación entre los países ‘desarrollados’ y los llamados. encubierta por el andamiaje enunciativo de los historiadores. sino porque se enseñó a hablar una lengua española de la sumisión y el vasallaje. hasta las modernas teorías neoliberales. consiste en no aceptar comprender las características del surgimiento del Estado nacional en Europa Occidental. Desde Adam Smith. determinadas por unas relaciones de dominación y explotación. constituyó un instrumento de dominación. Los flujos del capitalismo mundial son de carácter global. la invención de la radio y un poco más tarde de la televisión.

no como en el siglo pasado por su lugar en la producción. obtenemos un mapa muy diferente. A todos los niveles. y una nueva trama se extiende en la cultura postcapitalista. Si pensamos los circuitos mundiales de la producción. hacen que el fenómeno se presente de manera global. cambios cualitativos y múltiples. crece indiferente a la ausencia de soluciones y construye su realidad a partir del consumo de las Nuevas Tecnologías de la Imagen. atascada pero funcionando. En lugar de los Estados nacionales claramente delimitados en la cartografía política que establece fronteras patrias. De igual forma puede imaginarse el circuito mundial del capital El desmesurado crecimiento de las corporaciones supranacionales y el alto grado de desarrollo tecnológico que exige la producción masiva de imágenes. representan cualidades. el movimiento permanente no es simplemente la cuantificación de una sustancia extensa.imágenes digitales. sin un centro que la organice y detenga. se mezclan. de variados tamaños e intensidades. por su capacidad de compra. El consumo produce la imagen. se encabalgan. A esta expansión territorial de los asentamientos urbanos corresponde una fragmentación segregacionista que tiende a expresarse en polos opuestos como norte- sur o centro-periferia. como sus grandes avenidas. facilitan el hecho de que todos los dominios del saber informático. las fronteras nacionales. barrios y avenidas. en la ciudad latinoamericana se superponen imágenes que contrastan las más modernas tecnologías con imágenes que son como retazos de realismo mágico. cambian. se desplazan. La ubicación del sujeto en la ciudad está determinada. desde el circuito de Internet hasta la producción y la masificación de la realidad virtual. de manera casi instantánea. extienden su área de influencia de la misma manera que se pueden esfumar. se abandonan. La producción masiva de imágenes trasciende. flota precariamente entre sus múltiples y variados problemas. la imagen circula y se consume de manera rizomática. por un momento. por ejemplo. dinámicos y esquizoides a la vez. Estos ‘centros’ son múltiples. haciendo abstracción de las tradicionales jerarquías y particiones jurídicas y políticas. pero no se comportan de una manera homogénea. en ocasiones divergen y en otras se tornan convergentes. 13 . ha multiplicado el número de circuitos que se mezclan en sus calles. obtenemos un conjunto de manchas. cubre la superficie entera del planeta. conectadas a satélites epaciales. Las llamadas Nuevas Tecnologías de la Imagen. que se difuminan según determinados centros de mayor o menor concentración de intensidades en las relaciones de poder. atraviesan hasta el último resquicio de la sociedad contemporánea. la velocidad de su circulación. propiciadas por la invención de enormes autopistas informáticas. bien sea de bienes materiales o de información e imágenes. las fuerzas que componen los flujos no se refunden la unas con las otras. se yuxtaponen. La diferencia fundamental reside en el aumento de los contrastes entre la alta tecnología y las calidades de vida en las naciones del Tercer Mundo. se modifican. se funden y se vuelven a separar. El crecimiento acelerado de estas urbes en las últimas décadas. Los flujos del capital global. La gran ciudad latinoamericana. hace ya tiempo superadas. combaten. ya que ella misma es producción de consumo. sino por sus hábitos de consumo. tiendan a ser monopolizados por cada vez más pocas compañías. funcionan tanto en países ricos como pobres. De tal manera. es decir la continua irrupción de lo nuevo.