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ABC de la motivación del personal

Ps. Antonio E. López Espinoza


Vanguardia

Un esfuerzo que vale la pena realizar en la empresa, es crear la conciencia entre


nuestros mandos medios y directivos de la importancia de volverse motivadores
conscientes del personal a su cargo. Toda persona que tenga bajo su responsabilidad el
guiar los esfuerzos de un grupo de personas deberá tomar conciencia de esta teoría y su
aplicación individual en su equipo de colaboradores. El hecho de querer utilizar la
misma estrategia de motivación para unos y otros es un error del pasado que ya no debe
seguirse perpetuando, debemos tener plena conciencia de que las personas somos
diferentes entre si no solo en lo personal sino también en lo grupal. No será lo mismo
tener gente operativa a cargo y después dar un brinco en el escalafón para tener gente de
nivel profesional en la línea de mando, las necesidades y motivaciones serán muy
distintas. O como es el caso no es lo mismo trabajar la motivación del personal en
ambientes económicas estables que en ambientes impredecibles y pesimistas como el
que vivimos. Existen diversas teorías que explican la motivación de los individuos, una
de ellas es la teoría del contenido. Esta tiene que ver con los aspectos internos del
individuo, se refiere a su propia naturaleza, al mundo de sus necesidades. Vale la pena
echarle un vistazo a las investigaciones llevadas a cabo por David. C.Mc Clelland y por
Abraham Maslow. Ambos, investigadores que en su tiempo dieron forma a la teoría del
contenido. Mc Clelland propuso su modelo de los tres impulsos básicos que motivan a
los individuos, el impulso de logro, el de afiliación y el de poder. Su investigación
sugiere que las personas que se guían por el impulso de logro son orientadas a perseguir
y lograr metas, esa es su principal fuente de motivación. Las personas motivadas por la
necesidad de afiliación, le resulta más gratificador el relacionarse con los demás, ellos
pueden trabajar con mayor compromiso cuando son elogiadas sus actitudes y
cooperación en el trabajo. Las personas orientadas a lograr poder, su impulso
motivacional es el de influir a los demás y lograr determinado impacto en la empresa.
Generalmente son personas dispuestas a correr riesgos en las organizaciones y suele
considerársele dentro de la clasificación de líderes. Con relación a la teoría de las
necesidades de Maslow, recordemos que propuso un modelo de cinco categorías para
identificar las necesidades importantes de cada individuo y que resultan ser el motor de
su conducta y actitudes. Maslow propuso las necesidades fisiológicas, las de
seguridad, las de pertenencia o sociales, las de estimación y estatus y finalmente las de
auto realización. Supuso que los individuos vamos por la vida buscando satisfacer cada
una de estas y cuando logramos hacerlo en algún nivel de inmediato pasamos al
siguiente para hacer lo mismo. Una necesidad satisfecha deja de ser un motivador
potente. Con esto en mente, debemos considerar de forma individual que es lo que
verdaderamente mueve a la acción a nuestros colaboradores, y seguir una estrategia
diferente para cada uno de ellos, quizás en ocasiones encontraremos una mezcla de
necesidades e impulsos específicos en determinada persona que si los sabemos
identificar lograremos una mayor conexión con ella. Pareciera pues, que aun cuando
hemos hablado tanto del tema sabemos muy poco del mismo, vale la pena recordar esta
reflexión, pues así de compleja suele ser la conducta humana.

El Autor de este artículo es consultor y tallerista en Capacyte


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