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LOS SEIS PACTOS

El primer paso que el Elohím (“Dios”) de Israel dió después de la caída de Adam
fueron los seis pactos que Dios hizo con la humanidad. El primer pacto fue con
Noaj/”Noé”, en el que le prometió no destruir la Tierra nunca más, como vemos
en el libro de ªBe Reshít/En el Principio/”Génesis” 9:9. El segundo de los seis
pactos fue con Avraham, en Be Reshít/En el Principio 15:18-21: “En aquel día
karát (cortó) Iahvéh un pacto con Avram, diciendo: A tu simiente le he dado esta
tierra, desde el río de Egipto al gran río Prat (“Eufrates”): a los kenitas, y a los
kenizitas y a los kadmonitas y a los hititas y a los peritzitas y a los refaimitas y a
los amoritas y a los kanaanitas y a los guirgashitas y a los iebusitas”. (Según la
Versión Interlineal Hebreo-Inglés Hendrickson, 1985 (VIH).) (ª Nota: Hemos
restaurado los nombres originales de los libros de los Cinco Pactos (“A.T.”, es
decir, “Antiguo Testamento” ).
Y en Be Reshít/En el Principio 12:1-3 dice: “Y dijo Iahvé a Avram: Vete tú de tu
tierra y de tu familia y de la casa de tu padre a la tierra que te mostraré. Y haré
de tí una nación grande y te bendeciré y te haré famoso y serás una bendición y
bendeciré a los que te bendigan y a los que te mekaléleja (desprecien, hablen mal
de tí, se burlen), maldeciré (a´or) y serán benditas en tí todas las familias de la
tierra”. (VIH)
Aquí vemos algo clave que quizás hemos pasado por alto. Avram era, como dice
el capítulo doce, un babilónico, hijo de babilónico y él y su padre eran idólatras
de cuna, nada menos que de la tierra idólatra por excelencia, que en Rev./”Ap.”
17:5 Elohím llama: “Babilonia la megala (de la que viene la palabra “mega”),
madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra”. De Babilonia
provienen todas las falsas religiones (“rameras”) idolátricas, politeístas.
Cuando Elohím le dice a Avram: “Vete tú de tu tierra y de tu familia y de la casa
de tu padre”, El está haciendo un cambio total en la vida de Avram. Le está
diciendo: “Si confías en Mí, si crees en Mí, Yo te voy a sacar de la idolatría en
que estás (No se lo dijo, pero eso es lo que tenemos que leer entre líneas), en que
tu padre, abuelos y tarabuelos estuvieron y te llevaré a una tierra nueva y haré
de tí una nación grande”. Vemos aquí una progresión que va de idólatra a
hebreo. En Be Reshít/En el Principio 14:13 por primera vez el Señor lo llama a
Avram “el hebreo”: “Y vino uno que había escapado y dijo a Avram el
hebreo...”. La palabra “hebreo” viene de ivrúh (tiempo pasado de “cruzar”). La
palabra ivrúh se refiere a cruzar el río Iordán, que marca la entrada a la tierra de
Israel. Espiritualmente hablando, el ivrúh es el que cruza la tierra que separa a la
Babilonia espiritual (la madre de las rameras idolátricas) de Israel, la tierra donde
reina el único Elohím verdadero. No nos olvidemos que en la Santa Palabra de
Elohím, El es llamado “Elohím de Israel” más de 300 veces! Si uno quiere venir
al único Elohím verdadero, al Elohím de Israel y ahora al Mesías de Israel, tiene
que acercarse de alguna manera a Israel--no para salvación! Repetimos: no se
necesita acercarse a Israel para ser salvos, sino para caminar el largo camino que
viene después de la salvación, el camino diario por el que usted y yo estamos
caminando. Aunque más tarde, Elohím se hizo El Elohím de todas las naciones,
no sólo de Israel. El tercer pacto, el pacto de Moshé, que está en el libro de
Veikráh/Y Llamó/”Ex.” 19:5-6 dice: “Y ahora, seguro que si oyeren Mi voz y
guarden mi pacto vosotros os volveréis para Mí un seguláh (preciado tesoro) de
entre todos los pueblos porque para Mí es toda tierra y vosotros os volveréis un
reino de kohaním (sacerdotes judíos) y una nación santa” (VIH). El Pacto con
Moshé es el que Elohím le dió la Toráh (Instrucciones, Enseñanzas, “ley”) al
pueblo de Israel, al am seguláh, al Pueblo Atesorado del Elohím de Israel.
Aquí tenemos una segunda progresión: vimos cómo Avram pasó de idólatra de
nacimiento a hebreo al cruzar simbólicamente el río Iordán hacia el único Elohím
verdadero. Ahora existe otro segundo paso con el Pacto con Moshé, en el cual
Elohím le dió la Toráh, cuyo primer mandamiento está repetido en
Matitiáhu/”Mt.” 22:36-37: “Rabí, cuál es el primer mandamiento en la Toráh? Y
Ieshúa le dijo: Amarás al Señor tu Elohím con todo tu corazón, con toda tu alma
y con toda tu mente. Este es el primer y gran mandamiento”. Aquí hay, entonces,
un segundo paso: el hebreo, el que ya no es idólatra, pasa a ser iehudíh, (judío)
que significa “alabador de Iahvéh”, del verbo hodáh (“agradecer, alabar”)
(Enciclopedia de Diccionarios Webster, Diccionario de la Biblia, por James P.
Boyd, pág. 676) y Diccionario Hebreo-Inglés Ben-Iehúdah (DHIBI), cumpliendo
así el primer mandamiento: “Amarás al Señor tu Elohím ...con toda tu mente”.
El cuarto pacto, en Dvarím/Palabras/”Deut.” 29:12 (en hebreo está en el vers.
11) : “Para que entres en el pacto que Iahvé tu Elohim y en Su juramente que
Iahvéh está korét (“cortando”, de donde viene la palabra “carates”) contigo hoy”
(VIH). Este es un pacto que tiene que ver con el capítulo 28 del mismo libro, en
que habla de las bendiciones de la obediencia y de las consecuencias de la
desobediencia.
El quinto pacto, el Davídico, escrito en 2 S. 7:12-13 dice: “Y cuando cumplidos
sean tus días y estés yaciendo con tus padres Yo levantaré de tzar´ah (HIBI),
semen después de tí quien mi meéija (vendrá de tus entrañas) y Yo estableceré su
reino. El construirá casa para fama Mía y Yo estableceré el trono de su reino
para siempre” (VIH).
Y el 2. S. 23:5: “Porque no es que mi casa es con Elohím? Porque un pacto
eterno El conmigo ha puesto; ordenado en todo y seguro; porque toda mi
Salvación y todo mi deseo porque no lo hará El crecer?" (VIH)
Este Pacto Davídico se refiere a nuestro último paso. Hemos visto cómo Avraam
fue de idólatra a hebreo, y luego todo el Pueblo de Israel de hebreo a judío. Y
ahora, el último paso es pasar de ser judío (alabador de Iahvéh) a israelí,
ciudadano de un reino eterno, así como los pactos son perpetuos (Gn.17:7; 48:4).
EL PACTO RENOVADO (“N.T.”)
El Nuevo Testamento (“N.T.”) está citado en Ieremiáhu Ha Naví (Jeremías el
Profeta) 31:33: “Pero este es el pacto que haré con la familia de Israel después de
aquellos dias, dice Iahvéh: Pondré Mi Toráh be kirbám (“cerca de ellos”) y sobre
su corazón la escribiré”. (Los traductores confundieron, aparentemente kirbám
con kribáim, que sí significa, como dicen algunas traducciones “en sus entrañas”.
La VRV dice “en sus mentes” que no es para nada correcto.)
Hablando de traducciones, una mejor traducción para “N.P.” o “N.T.” sería
“Pacto Renovado”, ya que tanto la palabra griega, kainen, (No. Strong: 2537) no
significa “nuevo” sino “renovado: existe una palabra en griego, neos, que no es la
usada para decir “Nuevo Pacto”, ni menos “Nuevo Testamento”. El Diccionario
Vine de términos escriturales, pág. 109, dice sobre kainen: “denota nuevo en
cuanto a forma o calidad, de una naturaleza diferente con lo que está contrastado
como nuevo”.
En Hebreos 7:12 hay una clave muy reveladora de lo que estamos afirmando:
“Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya tambien cambio de
Toráh”. En griego la palabra usada para “cambiado” y “cambio” es, según el
Diccionario Vine antes citado, pág. 180, metazezis, del verbo metatizemi, que
significa, según Vine, “una transposición o una transferencia de un lugar a otro”
(de meta=cambio; tizemi=poner). Lo que dice el vers. 7:12 de Hebreos es que,
habiendo un nuevo Kóhen Ha Gadól (Sumo Sacerdote), que es Ieshúa (He. 7:26)
también tiene que haber un CAMBIO DE LUGAR de la Toráh, no su abolición,
como la mayoría enseña! Las Escrituras no mienten. Lo que el vers. 7:12 dice es
que antes, la Toráh (los 613 Mandamientos) estaba escrita en piedra,
externamente. Ahora, Elohím puso a la misma Toráh “cerca de ellos y la escribiré
en su corazón”. ¿Cómo hizo esto? Por medio de tener a Ieshúa, dentro nuestro
viviendo y cumpliendo la Toráh a través nuestro, por medio del Espíritu Santo!
(Ro. 8:1,14; Gál. 2:20).
¿CON QUIEN FUE HECHO EL NUEVO PACTO?
Lo mismo sucede con su sinónimo en hebreo, jadashá, donde Brit Ha Jadashá
(No. Strong: 2319) significa “Pacto Renovado”, que viene del verbo hidásh,
“renovar” (DHIBI, pág. 95). Así como a la luna nueva se la llama así, pero no es
una nueva luna la que sale cada mes, sino una renovada.
En Ieremiáhu/Jer. 31:30-32 (en la VIH) dice:“He aquí los días vienen, dice
Iahvéh que Yo cortaré con la Familia de Israel y con la Familia de Iehudah un
pacto renovado, no como el pacto que corté con sus padres en el día que los
saqué de la mano y los saqué de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos
rompieron aunque Yo fui un esposo para ellos. Pero dice Iahvéh, este es el pacto
que Yo corta´re con la Familia de Israel después de aquellos días, dice Iahvé:
Pondré Mi Toráh (Instrucciones, “ley”) be kirbám (“cerca de ellos”) y sobre su
corazón la escribiré. Y Yo seré para ellos Elohím y ellos serán para Mí un
Pueblo” (VIH).
En primer lugar tenemos que notar con quién fue hecho el “N.T.” (el Pacto
Renovado). Fue hecho con la familia de Israel y con la familia de Iehudáh! Esto
quizás sea una sorpresa para muchos creyentes! Tampoco deberíamos pensar que
por haber rechazado a Ieshúa el Mesías, Elohím se olvidó de Su am seguláh,
(Pueblo Atesorado) y renegó del Pacto, ya que en el libro de Ro. 11:28-29 dice:
“Así que, por causa del evangelio, son enemigos por causa de vosotros, pero en
cuanto a la elección, son amados por causa de los padres, porque irrevocables
son los dones y el llamamiento de Elohim”. Vemos en este versículo 29 que no se
puede afirmar que Elohím terminó con Israel y la “nueva Israel” es la Iglesia,
como muchos dicen desde hace casi 2000 años, porque “irrevocables son los
dones y el llamamiento de Elohim”.
LA VERDAD SOBRE LA TORAH
El Pacto Renovado (“N.T.”) no es un Nuevo Pacto, ni es un Pacto diferente al
Pacto Mosaico (con Moshé) ya que la Escritura nos lo dice: “daré Mi Toráh”.
¿Qué es lo que dará, dice Iahveh? Su Toráh! El Pacto Renovado, entonces, no es
un Pacto Nuevo, sino que es el mismo Pacto Mosaico, sólo que cambiado de
lugar, como dice He. 7:12, ya que el Sumo Sacerdote, el Kóhen Ha Gadól
(eshúa el Mesías) ha cambiado de lugar también. El Pacto con Moshé, la Toráh
(Instrucciones, “la ley”) ahora está adentro nuestro por medio de Ieshúa
cumpliéndolo por nosotros siempre y cuando se lo permitamos, por medio de
morir nosotros y dejar que El viva en nosotros.- Esa misma Toráh, ese mismo
(“A.T.”) es la que Iavhéh prometió que iba a escribir “cerca de ellos y la escribiré
en el corazón” de Israel. Esto es por lo menos lo que dice la Santa Escritura,
aunque, quizá esto no concuerde con la teología de algunos. El capítulo cumbre
del Pacto Renovado (“N.T.”) que explica más claramente éste, y que es el clímax
de todo el Judaísmo Mesiánico (más conocido como “Cristianismo”) es el libro de
Romanos, específicamente el capítulo 8,1,4 y 14.
“Ahora, pues ninguna condenación hay para los que están en Mesías Ieshúa, los
que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. La versión más
confiable, el llamado Textus Receptus contiene el pasaje subrayado, así como lo
contiene la VRV y la Versión King James (VKJ) en inglés. Pero muchas
versiones “modernas” lo han quitado del medio, junto con otras 5.000-8.000
alteraciones y tergiversaciones a la Santa Escritura. Muchos pastores,
desgraciadamente, están predicando de estas versiones mutiladas (compare el
Padrenuestro en Lc. 11:2 de la VRV con las versiones “modernas” y verá lo que
decimos!). Ver New Age Versions (“Versiones de la Nueva Era de la Biblia”) por
Gail Riplinger, editado por AV Publications, 1993, y Let´s Weigh the Evidence,
por Barry Burton, editado por Chick Publications, 13ava edicion, 1983.
En Ro. 8:1 dice que no hay condenación “para los que andan en el Espíritu”. (No
para los que “están en Mesías Ieshúa” solamente, como dicen las versiones
“modernas”. En 8:4 dice: “para que la justicia (dikaioma=el camino recto) de la
Toráh (las Instrucciones de Elohím) se cumpliesen en nosotros, los que no
andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”
Está bien claro aquí, que, cuando y si caminamos en el Espíritu, entonces Ieshúa
cumple el camino recto de la Toráh (“A.T.”) en y a través nuestro. Bien claro
está, además, que sí tenemos que cumplir la Toráh, aun cuando la mayoría enseña
que el Rabino Shaúl (Pablo) predicó que ya no tenemos que cumplirla, usando el
medio versículo de Ro. 6:14: “...porque no estáis bajo la Toráh (“ley”) sino bajo
la gracia”, no entendiendo el significado de la Toráh ni de la gracia, ni viendo
que en muchos otros versículos, por ejemplo, en Ro. 3:31 dice exactamente lo
contrario: “¿Luego por la fe invalidamos la Toráh? De ninguna manera, sino que
istomem (Gr.=establecemos, afirmamos) confirmamos la Toráh”. (Ver también:
Rom. 2:3; 7:12; Ef. 6:2-3 1 Jn. 2:3,4; 1 Jn. 3:22, 24; 5:2-3; Mt. 19:17; Jacobo
(“San Tiago”) 2:10-11; Rev/”Ap.” 22:14, etc., etc.