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PANEL 2/11/95

En primer lugar quiero agradecer la oportunidad que me brinda

la Federación de Trabajadores Municipales y el Grupo Promotor

Mujer de estar aquí presente para intentar brindarles algunos

elementos respecto a lo sucedido en Beijing.

Quiero centrarme principalmente en darles alguna información

que para quienes no están involucrados en el mundo de las

Naciones Unidas puede resultar esclarecedora.

En primer lugar debo decir que en Beijing hubieron dos eventos

diferentes, por un lado el foro de ONGs y por el otro la

Conferencia Oficial convocada por Naciones Unidas.

El foro de ONGs contó con la participación de cerca de

treintamil mujeres de todo el mundo, de diversas organizaciones

y tendencias, la gran mayoría de ellas llevaron sus

diagnósticos, propuestas, etc., las mismas que fueron

presentados en 5000 talleres que abordaban la situación de las

mujeres desde distintas perspectivas y temáticas, incluyendo el

trabajo en sentido amplio, es decir no sólo el trabajo

remunerado y subordinado, sino también el trabajo

independiente, informal y aquel denominado no remunerado, que


comprende al que realizan las mujeres en sus hogares y el que

realizan en favor de sus comunidades, principalmente cuando el

Estado reduce, y en algunos casos elimina (como consecuencia de

la aplicación de las políticas de ajuste), los servicios

públicos.

De este evento se supone que deben salir las propuestas para

influir a los delegados gubernamentales de los diversos países

en la Conferencia oficial, así los grupos se reúnen con sus

delegaciones para llevar sus iniciativas, algunas de las cuales

seguramente serán incluidas y otras no, eso dependerá de la

calidad y permeabilidad de los delegados. Sabemos que en

América Latina, Brasil, Chile, Paraguay y Bolivia contaron con

delegaciones muy sensibles a la problemática de la mujer, sin

embargo la delegación peruana estaba presidida por la Dra.

Marta Chávez, que no se caracteriza por su sentido democrático

de actuar y menos por el conocimiento de los derechos de las

mujeres.

Al foro se podía asistir libremente no existía ningún requisito

formal para participar. La Conferencia es todo lo contrario,

está llena de requisitos, formalidades, procesos burocráticos,

etc. Sólo podían participar dos personas por organización

nacional y cinco por organizaciones internacionales.


En la conferencia lo que se hace es negociar. Pero quienes

negocian son los gobiernos, las ONGs sólo pueden participar en

aquellos espacios en los que les es permitido estar, como

algunos grupos de trabajo o caucus, o leer sus declaraciones en

el plenario, y siempre únicamente con derecho a voz.

Esta conferencia además del problema del cada vez más limitado

acceso que se le está dando a la participación de la sociedad

civil, ha tenido otro de especial gravedad para nosotras las

mujeres peruanas, el problema del idioma, pues la mayoría de

las discusiones se llevaban a cabo en inglés y sólo en algunos

espacios como los plenarios por ejemplo, se contaba con el

servicio de traducción simultánea.

Ahora bien, las decisiones en la conferencia se toman por

consenso, que como Uds. comprenderán es muy difícil de

conseguir cuando se trata de países con visiones e ideologías

tan distintas y contradictorias; estamos hablando de que por

ejemplo, en materia de derechos reproductivos se pongan de

acuerdo el Vaticano y Estados Unidos, en materia de derecho al

desarrollo los países del norte y los del sur, etc.

Al final de la Conferencia lo que se obtiene como resultado es

una Declaración, es decir un discurso sobre los principios que

han inspirado la Conferencia y que deben inspirar a los


gobiernos y una Plataforma para la Acción, que en realidad

constituyen compromisos de los gobiernos, en el caso concreto

de Beijing, para el avance de la mujer en sus respectivos

países.

En relación a la Plataforma quiero explicar tres cosas:

En primer lugar que ésta llega al evento prácticamente lista,

pues se va elaborando a lo largo del proceso preparatorio.

Existen conferencias regionales como la de Mar del Plata y

conferencias preparatorias mundiales. En estos eventos es donde

se debe tratar de influenciar más, pues ya aquí se van

aprobando los documentos, lo que se deja para la Conferencia

propiamente dicha son los puntos más controvertidos que no se

han logrado aprobar en el proceso preparatorio.

En segundo lugar, quiero explicar que para la aprobación del

texto final de la Plataforma se conforman grupos de trabajo,

que están compuestos por los delegados de los países que tienen

interés en el punto, el plenario sólo aprueba automáticamente

lo que se decide en los grupos de trabajo, así que como lección

debemos saber que es importante participar e influenciar en

estos grupos, más que dispersar fuerzas tratando de influenciar

en todo.
En tercer lugar, y creo que lo más importante de toda esta

explicación es que la Plataforma de Acción no constituye un

tratado internacional o un convenio; es decir, que no se

convierte en norma nacional y forma parte de nuestro

ordenamiento jurídico, como sí lo hacen los tratados adoptados

por la OIT y ratificados por el Perú o los Pactos

Internacionales sobre Derechos Civiles y Políticos, y

Económicos, Sociales y Culturales. Son sólo recomendaciones,

líneas que deberán tomar en cuenta en sus políticas nacionales.

Para ir cerrando algunos puntos debo mencionar que una

Plataforma sin recursos asignados y mecanismos adecuados, no

tiene mayores efectos prácticos.

Podemos mencionar que la Plataforma de acción ha avanzado en

líneas generales en lo que llamamos el discurso, se ha incluido

la perspectiva de género, se ha logrado reconocimientos

importantes como el del trabajo no remunerado, etc. Sin

embargo, los mecanismos y recursos que se encuentran presentes

no son los mas adecuados. Esto no debe sorprendernos si tomamos

en consideración lo que ya explicamos antes, que es que las

negociaciones llegan a termino por consenso a pesar de los

diferentes intereses de los países que componen esta

organización.

Entonces si es así porqué asistir a una Conferencia Mundial?,


porque aun cuando los compromisos no son lo precisos que

nosotras hubiéramos deseado la Plataforma de Acción Mundial

tiene la virtud de abordar estos temas de manera global y

sentar las bases sobre las cuales la sociedad civil va a poder

trabajar en el futuro.

Además de ello el proceso hacia Beijing ha dejado en el camino

otros valiosos instrumentos sobre los cuales apoyarnos para

exigir a nuestros gobiernos medidas mas concretas, tal es el

caso del Programa de Acción Regional para las Mujeres de

América Latina y el Caribe, 1995-2001, de la CEPAL, que tiene

como ventajas el tener un período de tiempo fijado para el

cumplimiento de sus metas y actividades de seguimiento.

Sin embargo no debemos olvidar que la lucha más importante

estará siempre en el plano nacional, pues nuestro país se ha

caracterizado por ratificar y firmar no sólo declaraciones y

compromisos sino también Convenios y Tratados

indiscriminadamente, sin que ello signifique un obstáculo para

posteriormente dictar normas abiertamente contradictorias. Un

ejemplo claro lo encontramos en la modificación del D.L. 728

donde se han eliminado los derechos a la lactancia, salas-

cunas, etc. que como dijimos antes han sido reconocidos por la

Plataforma de Acción y por el convenio 156 de la OIT sobre

trabajadores y trabajadoras con responsabilidades familiares.


Otro ejemplo de estas contradicciones del gobierno lo

encontramos en la propia conferencia, donde el Presidente de la

República, que fue el único varón que asistió y se llevó las

palmas del mundo entero por su preocupación por la problemática

femenina, en su discurso ante el plenario dijo cosas que

posteriormente fueron puestas en tela de juicio por la

delegación peruana al presentar ésta reservas a la Plataforma

de Acción. Lo cual quiere decir que ni siquiera la totalidad de

los compromisos han sido asumidos por nuestro gobierno.

Sin embargo no podemos quedarnos en la constatación de que nos

enfrentamos a un gobierno "tramposo" sino que debemos armar

estrategias para tratar de conseguir beneficios en favor de las

mujeres de nuestro país.

Una estrategia importante sería la creación de grupos de

trabajo para tratar de influir con propuestas concretas en los

diversos espacios estatales creados para favorecer el avance de

la mujer como la comisión parlamentaria de reciente creación,

el departamento de la mujer del Ministerio de Justicia,

presidido por la vice-ministra Schenone y la Comisión que en

este momento se encuentra elaborando el anteproyecto de ley

sobre la legislación de la madre trabajadora y donde contamos

con la presencia de personas progresistas y sensibilizadas con


los problemas de las mujeres.

Muchas Gracias.