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FACULTAD DE CIENCIAS QUÍMICAS

CAMPUS TAPACHULA

4 SEMESTRE A

EQUIPO No. 1

DESARROLLO HUMANO

LA NORMA MORAL

CARÁCTER UNIVERSAL DE LA MORAL

Cuando nos detenemos a analizar la historia vemos que el ser


humano, en todas las épocas y en todas las sociedades, ha
desarrollado principios morales, de acuerdo cuando los cuales han
intentado regular las conductas personales y sociales.

Todos los pueblos y civilizaciones han desarrollado principios o


normas sobre lo justo y lo injusto.

El orden y la armonía de cualquier actividad en la que intervengan


varias personas solo resulta posible si se establecen determinadas
reglas o normas reguladoras de los diversos comportamientos; de
manera análoga, la armonía social solo resulta posible gracias a la
existencia de las normas morales reguladoras de la conducta
humana.

EL ORIGEN DE LAS NORMAS MORALES

De acuerdo con las respuestas que se han dado a el origen de las


normas se puede distinguir varias teorías, a saber:

• Sociologismo: Esta doctrina propugna que las normas morales


se originan en la sociedad, y de ella reciben la fuerza y el vigor
para imponerse a los individuos.
• Teoría Marxista: Según Marx , la clase dominante intenta
controlar por todos los medios posibles a la sociedad; uno de
estos medio son las normas morales. Estas se originan dentro
de las clases dominantes y tienden a imponerse al resto de la
sociedad.
• Historicismo: La posición historicista defiende que, a lo largo
de la historia y según un ritmo variable, la sensibilidad vital de
unas generaciones es sustituida por la de otras; y de acuerdo
con este proceso, al mismo tiempo que cobran vigencia unas
normas otras desaparecen.
• Teologismo: Los partidarios del teologismo afirman que las
normas morales tienen origen divino.
• Teoría de la ley natural: Esta afirma que todas las personas
poseen una e idéntica naturaleza, que es la naturaleza humana,
la cual guarda una profunda relación de orden con el resto de
los seres, y sobre todo con Dios.

SIGNIFICADO DE AUTONOMIA Y HETERONOMIA MORAL.

El termino autonomía significa que el sujeto posee en si mismo, o por


si mismo, la norma, mientras que heteronimia significa que recibe la
norma de otro o que su norma reside en otro
Aplicando estos conceptos al campo de la moral, hablamos de
autonomía moral cuando queremos indicar que el ser humano posee
capacidad para crear sus propias normas morales; mientras hablamos
d heteronimia moral su norma reside en otro.
Ahora bien los conceptos autonomía moral y heteronimia moral
pueden referirse a varios aspectos y niveles distintos del
comportamiento ético.
Algunas teorías, defensoras de la autonomía moral, afirman que la
conducta humana carece de normas y principios objetivos y estables,
y que,, por tanto, las normas morales dependen de las ideas y de las
actividades de los seres humanos. En contra de esta postura, los
partidarios de la heteronimia moral defienden la existencia de normas
objetivas, absolutas y trascendentes, a las cuales debe adecuarse la
conducta de las personas.
Otras corrientes filosóficas propugnan la autonomía de los actos y le
heteronimia de las normas. En oposición a ellas, existen teorías
heterónomas que niegan, tamben, la autonomía de los actos, ya que,
según su opinión, los actos dependen de diversas circunstancias, por
ejemplo, de la presión social, de la situación económica, de
determinados estado psíquicos, etc.
A veces decimos que una persona posee autonomía moral cuando es
consecuente con sus propias creencias u opiniones, o cuando posee
conciencia critica y obra responsablemente. En este contexto, se
entiende por heteronimia moral el mero obrar, convencional,
mimético y rutinario.

En otras circunstancias, con el termino autonomía moral nos


referimos a las conductas tolerantes, flexibles y siempre dispuesta a
aceptar la opinión general, la moda o las nuevas situaciones. Por el
contrario, entendemos por heteronimia moral las conductas rígidas,
dogmáticas, exclusivistas e inflexibles, etc.

HETERONOMIA MORAL

para los defensores de la heteronimia moral existe un orden moral


objetivo, que sirve de norma moral a nuestra conducta.

las normas morales pueden tener un origen y un fundamento externo,


pero el autentico mundo moral exige la aceptación personal

ÉTICA, PLURALIDAD Y TOLERANCIA EN LAS SOCIEDADES


DEMOCRÁTICAS.

El reconocimiento y la tolerancia de la pluralidad moral no han podido


surgir hasta tiempos muy recientes.

Puede afirmarse que casi hasta el siglo XIX cada cultura, religión y
estado se creían no solo con el derecho, sino también con la
obligación, por una parte, de mantener una estricta uniformidad en
las normas y en las conductas de sus miembros y, por otra de
oponerse y rechazar los otros Estados, las otras religiones y las otras
culturas.

A finales del siglo XVIII al hilo del desarrollo de la mentalidad liberal,


surgieron las ideas de libertad, igualdad y fraternidad. A lo largo del
siglo XIX, estas ideas y estos derechos encontraron grandes
dificultades para su reconocimiento y solo tras la Segunda Guerra
Mundial, con la Declaración universal de los Derechos del
Hombre, se logro la aceptación de un catalogo de derechos del
hombre, se logro la aceptación de un catalogo de derechos con valor
universal.

En la actualidad, parecen definitivamente consagrados los principios


democráticos de pluralidad y de tolerancia:

 Principio de pluralidad. Todas las personas tienen


derecho a poseer, expresar, difundir, etc., oralmente o por
escrito, tanto en materia moral como en materia política o
religiosa, sus opiniones.

 Principio de tolerancia. Todo poder carece de


autoridad moral para impedir la expresión, la difusión o la
practica de ideas o de creencias por el mero hecho de ser
distintas o discordantes con las mantenidas oficialmente.

MORAL CERRADA Y MORAL ABIERTA

A pesar de los ideales democráticos, de la tolerancia y del pluralismo,


con frecuencia, la opinión publica posee un carácter autoritario; unas
cuantas personas y entidades detentan el control ideológico e
imponen sus ideales, sus costumbres, sus normas, etc., al resto de los
ciudadanos. Así, la mayoría de las personas se limitan a aceptar las
normas habituales y solo algunas son capaces de vivir una autentica
moral critica y personal.

Así se distinguen dos tipos de morales de moral cerrada y la moral


abierta.

La Moral Cerrada se caracteriza por acomodarse, sin más, a alas


costumbres y a los usos establecidos; por ella, las personas aceptan
sus deberes de manera pasiva y rutinaria y se limitan a hacer “lo que
se hace” o “lo que hace todo el mundo”. En pocas palabras es la
moral rutinaria, en la que las personas se limitan a aceptar las
normas y las costumbres establecidas.

La Moral Abierta se distingue por su dinamismo; mediante ella,


algunas personas asumen nuevas normas y nuevas conductas,
tienden a profundizar en la moral vigente y a aceptar plenamente la
responsabilidad de sus actos. Es decir es la moral que intenta
comprender las normas y llevar una conducta plenamente
responsable.

También la moral abierta se puede considerar como el


comportamiento ético de la persona sencilla y honrada, del hombre y
de la mujer de bien, que cotidianamente saben cumplir con sus
deberes profesionales y sociales y que en medio de los avatares de la
vida sabe ser fiel a sus principios y decir “no” cuando hay que
decirlo...

CONCIENCIA Y AUTONOMÍA MORAL

Los seres humanos son siempre responsables de su vida moral y no


pueden nunca renunciar a esta responsabilidad. Por tanto, con mayor
o menor iniciativa, sentido critico y originalidad, siempre es la
persona singular y concreta quien se ve obligada a decidir, a elegir
entre unas u otras normas, actos, entre esta o aquella manera de ser
y, en el fondo de su conciencia, siempre se le revela al ser humano su
responsabilidad moral.

No es preciso ser un héroe, ni un elegido para gozar de una autentica


autonomía moral y, con frecuencia, es posible encontrar personas
sencillas carentes de originalidad y pretensiones, que llevan una
conducta moral irreprochable.

LA CONDUCTA PSICOLÓGICA

Podemos entender la conciencia psicológica como la facultad o la


función de darnos cuenta de las realidades exteriores y de nuestra
propia actividad interior. En este sentido decimos que nos damos
cuenta de lo que hacemos o que somos conciente de lo que hacemos.

CONCIENCIA PSICOLÓGICA Y CONCIENCIA MORAL

Podemos decir que la conciencia moral no es más que la propia


conciencia psicológica en tanto en cuanto reflexiona sobre nuestros
actos y sobre las normas de moralidad; es decir, hablamos de
conciencia moral cuando nuestra propia conciencia examina las
normas para saber lo que debemos hacer.

LA CONCIENCIA Y LA OBJETIVIDAD DE LA NORMA MORAL

Algunos pensadores han querido elevar la conciencia a norma


suprema, última y definitiva. Según esto, la conciencia en sí misma,
por si misma y a partir de sus propias potencialidades poseería la
capacidad de originar y de justificar las normas morales.
Pero esta opinión parece exagerada, ya que la conciencia ni inventa
las normas, ni posee en sí el fundamento último de su autoridad. La
conciencia manda, pero no lo hace en nombre propio, sino en nombre
de un orden moral superior, objetivo y trascendente constituido por
diversos valores y realidades.

Por esto la conciencia del ser humano puede ser cierta o errónea: es
cierta, cuando toma sus decisiones de acuerdo con aquel orden
moral, y es errónea cuando se separa de tal orden.

La conciencia debe ordenar correctamente o, lo que es lo mismo,


cada persona tiene la obligación moral de descubrir y conocer el
orden moral adecuado, y luego el deber de aplicarlo a su conducta
cotidiana.

Las personas como seres libres que son, se hallan sometidos a un


conjunto de deberes superiores y trascendentes a su conciencia y a
su voluntad.

SARTRE

El filosofo Francés J. P. Sartre decía que no existen normas, valores, ni


principios morales y que la conducta humana carece por completo de
guías, y que son absolutamente libres y que ellos inventan las normas
de su comportamiento.
También decía que la autonomía moral de las personas es absoluta.
Solo la conciencia individual tiene que decidir lo que deba hacerse y
lo que se debe evitar.

PENSAMIENTO TRADICIONAL

El pensamiento tradicional, en este se reconoce la autonomía del


acto moral. Según el pensamiento tradicional dice que los seres vivos
constituye a un sistema ordenado y jerárquico en un ser supremo, en
Dios.

Dios ser
supremo

Orden de las cosas

Conocimiento
Justificación de PERSONA Concepto tradicional
la conducta