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I

El hombre nace, existe y muere,


Pero , ¿algo acaso nos dejará?,
Una broma que alguien recuerde,
Tal vez su tristeza quedará.

Una vida entera pasará,


Y, ¿qué te podré yo dejar?
El hombre que se olvidará,
Pero la obra ha de perdurar.

Todos viven para ésa su obra,


No importando lo que aquella sea,
Mas la obra tanto a veces cobra
Que en el pago la vida desea.

Es típico del hombre decir:


Quiero tener un buen recuerdo,
Sí, pero también hay que sentir
Que por la obra fui yo un cuerdo.

Recuerdo yo este viejo refrán;


Sé tú, vive y déjame vivir;
Entonces, del antiguo pensar,
Decido pues, si he de resumir:

La vida esta para vivirse,


Y al vivirse se le da sazón,
Y ese sazón hace decirse:
Vivir la vida, ésa es mi misión.

Verano 1988.
II

Sonidos, viajeros de la ciencia,


Dedicados al solaz del hombre
Y a su rara expresión.

Sensaciones que al oído atacan


Para manifestar las sensaciones
Que a otros seres dan su ser.

Voz de represión así canalizada,


De emociones, de generación
Que es nueva e investigadora.

Una realidad que es positiva,


Y que al futuro identifica,
Y aún así es repudiada del pasado.

Verano 1988.

2
III

¿Cómo debo yo amarte a ti, Jesús?,


si en el momento hay equivocación;
mi alegría te falta al respeto, Jesús,
y la búsqueda termina con sanción.

Es triste ver los cristianos de temor,


Con un miedo e inseguridad total;
De una hermosa religión que era de amor
Qué distinto es, qué falso e irreal.

Se encierran a sí mismos en preceptos


Que les prohíben ser su real sí mismo,
Y por causa de principios molestos,
No hay decisión de quitar mimetismo.

Me siento como el profeta en su tierra,


Jamás escuchado y siempre atacado,
El que es acuso de principios molestos
Por decir la tal verdad en el llano.

Señor, ésta es mi muy pequeña oración:


Quiero amarte sin presión ni atadura,
Que aunque el mundo piense que estoy sin razón
Ser yo mismo, me dará la cordura.

Verano 1988

3
IV

Estoy solo, no hay compañía,


La lucha comienza, continúa y termina
Sólo conmigo.

Soy un oculto guerrillero nocturno,


Me muevo con torpeza en la oscuridad
Que me proporcionan las sombras.

Mi lucha es silenciosa,
Callada pero con actividad,
No hay escándalo ni tampoco ruido.

No hay gloria o aliento;


Ni tampoco tengo palabras;
Sólo existe la acción.

Olvidado estoy de los demás,


El intento está preparado
Y todo depende de mí.

Verano 1988.

4
EL

Va y emprende un largo viaje,


No sabe siquiera dónde está el tesoro,
Pero conoce lo que busca; libertad.

Lo ha dejado todo ya,


Sólo le queda la voluntad; no descansa,
Persevera y busca con tesón.

Para Él ha pasado el tiempo,


Pero no los años, todo es viejo y nuevo,
Pero no encuentra el tesoro.

Su vida la ha entregado, no tiene nada,


Y, sin embargo, es dueño de sí mismo,
No se rinde todavía, tiene esperanzas,
Y sabe muy bien que lo encontrará.

Ya ha sido atacado y abandonado


Y su confianza no se acaba aún.
Es conocido y desconocido a la vez,
No ceja, no suelta, llegará.

El viaje sigue, no ha acabado;


No obstante, no está solo, viajeros como El
Han empezado ya a surgir.

Otoño 1988.

5
TU SONRISA

No es difícil verte o saludarte,


Pero después cómo cuesta trabajo olvidarte,
Tu sonrisa se graba y se imprime en mi memoria

II

No pasa mucho tiempo, mi estado de ánimo cambia,


Y cuando llega la depresión, vuelve tu sonrisa
Y salva mi alegría.

III

Envidio tu alegría natural y sencilla,


No finges, irradias sinceridad
Con sólo mostrar una sonrisa.

IV

Si quisiera te podría describir,


Tu cuerpo, tus manos, tu blanco rostro y tus ojos;
Pero para tu sonrisa no hay palabras
Y sólo sé que existe.

V.

A veces me encuentro en problemas


Y el futuro me pinta oscuro e incierto;
En esos momentos tu sonrisa vuelve a mí,
Me levanto y salgo adelante una vez más.

6
No puedo hablar con mi voz.
Me están prohibidas las palabras.
Pero mi corazón no las necesita;
Se comunica solo contigo.

Te quiero, te siento dentro de mí,


¿Por qué no lo puedo decir? ,
tengo tantas ganas de quererte,
no es posible todavía.

Te amo con claridad y simpleza,


Quiero llenarte las manos de amor
Y desparramarlo por todos lados.

No estoy triste, no lo estoy.


Sólo me encuentro pensativo,
Si fuera posible, ... si fuera
Y te vuelvo a soñar.

19 de septiembre de 1988.
Jutti Veelmi.

7
LA LEYENDA

Se forja en mi mente una leyenda,


De amor y soledad,
De honor y de lealtad,
Sólo espera ser escrita
Para poder empezar a vivir.
Me imagino allí un castillo
Donde un hecho lejano se lleva a cabo;
Fantasía de Ideales
Y caballeros y caballos, damas y hechiceros,
La vida medieval y la magia.
Simbolismos y sortilegios
En la búsqueda del amor,
Un caballero que sabe que en hechizo ha caído
Y la bella hechicera sabe que por su magia
La trampa se ha cerrado.
Una espada y un honor
En la batalla se refrendan;
Monstruos y fantasmas mueren,
Todo se rompe y se cumple.
Un rayo al caminante ataca,
Le llena de pena su noble corazón,
Su sueño, su ideal se ven golpeados,
La empresa es ya una vida dedicada
Y otra que ha de seguir.
La armadura desarrolla polvo,
El dorado a empeñarse empieza.
Se limpia el escudo carcomido,
La lanza enmohecida y desfundada.
Se corren montañas, ríos y valles;
El sol, compañero del águila y el lobo;
Los días caen rápidos y seguros,
Los momentos se llegan solos.
El arco y la flecha rompen el aire,
Cruzan y arrancan silbidos a las aves,
El momento se llega.
El lodo cayéndose de los cascos,
El caballo corriendo, libre y majestuoso,
El caballero esbozando en el rostro una sonrisa,
Y el águila imponente en el brazo, disponiéndose a volar.
El infinito llega a su centro,
El águila vuelve, quiere atacar,
El lobo salta y se transforma,
El ciclo se cierra, el hechizo se cumple,
Todo está consumado, caminos unidos.
La empresa ha terminado,
Siguen dos caminos paralelos y hechizados,

8
Círculos completos, águila y lobo, dama y caballero,
Piel y garras siguen el camino.

9 de octubre de 1988.

9
AMOR

Si en la noche callas
Y oyes un simple llorar
Es mi alma triste
Que por ti se pone cantar.

Concéntrate en tu exterior
Y busca en mi interior.
Algo extraño pasa,
No me lo puedo explicar,
Soy feliz, soy triste a la vez,
Y a menudo me pregunto
Si en la noche callas.

II

No me conozco aún
Y menos te conozco a ti,
Canto con canto nuevo
Y lloro con lágrimas nuevas,
Es difícil vivir a veces,
Baja la fuerza y el espíritu.
Se mezcla la tristeza y la alegría,
Y oyes un simple llorar.

III

Quiero cantar, quiero reír,


Divagar, empezar a encontrar,
Oigo la naturaleza, que hermoso es,
Pensar lo que sería, estar tú aquí
Pero no puede ser, no es posible
Y el resultado
Es mi alma triste.

IV

Pero la tristeza no es eterna,


Y a todo triste le llega la alegría.
Soy una caja de sorpresas,
Todo es nuevo y suena a canción,
Huelo el aire y me pongo a meditar,
Si tú supieras qué me pasa,

10
Y que en la noche mi alma
Por ti se pone a cantar.

Octubre 1988.

11
EL JUGLAR

Juglar, viejo nombre; el poeta en vocación,


Aquel que canta, hace escuchar su voz
Con su lira, su trova y ésa su canción,
A ella usando como si fuera una hoz;

Hoz que nos cortaba los sinsabores,


Rompiéndonos la vida rutinaria,
Burlándose un poco de los amores,
Pintando al rey como una luminaria.

Juglar, evocación de poesía viva;


Viejos relatos de héroes de gesta,
Luchador por la lejana diva
Que al llamado lejano le contesta.

Una tradición oral de los siglos,


Antigua de tiempo y de leyenda,
De los pueblos pasados por los siglos
Pura, plena, sin error, sin enmienda.

20 de noviembre de 1988.

12
OSCURO

Me he quedado en el laberinto,
Sin rumbo, sin tiempo;

Estoy rodeado en seis planos,


Vivo en las oscuridades,
Congelado en lo profundo.

No distingo más que el negro,


Un negro espacio y un negro tiempo;
Blanco te ves en el principio,
Negro llegas al final.

Así estoy...

Gotas recorren la frente,


Me siento oxidado como robot,
Inmóvil como una piedra
Y me pongo a meditar:
¿Qué vendrá después?

Reduciendo mi cuerpo...;
Así voy desapareciendo,
Es tan imperceptible que un día
Sin querer ya no lo sabré.

21 a 23 de noviembre de 1988.
Jaime Belmares

13
GUERRILLA

Me gusta sentirme un guerrillero,


Con mis armas en los hombros,
Las balas en los dientes y cambiando siempre
Los escenarios de batalla.

Sé donde estoy ahora,


Pero mañana, ¿dónde estaré?
Así es mi lucha, a tientas,
A excusas y a gatas.

No deseo ser visto ni reconocido,


Ésa es mi misión, ser un desconocido,
Un anónimo peregrino y callado.

Ataco rápidamente las estructuras que son mis blancos,


Preparo, planeo, calculo el tiempo y el momento.

Amo la sorpresa, sin ella no soy nada;


Es mi compañera, quién me dice que hora,
El “ya”, el ahora, el now, ella me dice.

Soy como un loco en la ciudad


O un cuerdo en el manicomio,
Me oculto de nuevo, esperando, esperando...
Sólo un poco de espacio y tiempo.

22 de noviembre de 1988.

14
SI COMO EN UN PAPEL

Si como en un papel
Te pudiera interpretar,
Tomarte entre mis manos
Y abrir las gruesas cubiertas.

Hojearte en tiempo lento,


Disfrutar de tu lectura profunda,
Leerte estrofa por estrofa
O palabra por palabra;
Transformarte en una enciclopedia
O en mi libro de bolsillo,

Valorando la calidad de tu impresión


Y leyendo entre líneas tu texto,
Aprendiendo tus metáforas
Que tornan de figuras a palabras.

23 de noviembre de 1988.
Jutti Veelmi

15
ESTE ES UN POEMA SIN NOMBRE

Con unas cuerdas en mis manos


Te evoco y te moldeo
Como un muñeco de barro,
Tomas voz y tiempo y vida.

Bailas con la luz


Y mi mano ausente te hace temblar,
Te hace emitir pequeños y débiles susurros.

Modulas tus palabras;


no deseas insultar ni ofender,
en fin, en tu ulular constante
hablas y reclamas al mundo tu existencia.

Te someto a un constante tira y afloja:


te veo cortarte y alargarte,
tus variaciones toman el sonido de mi canto,
tus quejas son las mías.

Tensa estás, casi dispuesta a romperte,


a quebrarte en pequeñas piezas
esparcidas por el cuarto.

Te presto mi alma un instante;


te dejo que cuentes mi cuento;
me sorprendo al ver
que en tu boca mi cuento ya no es mío,
ahora es de los dos.

Pasas a otro plano,


desapercibida,
te has convertido en mi voz
y en mi cerebro.

Suelto la cuerda,
tu vida es efímera y termina
para dar paso a la muerte.

¡Cómo quisiera morir como tú, que sabes


que siempre puedes a la vida volver!

Jaime Belmares
14 de diciembre de 1988

16
SUEÑO

Una burbuja, una fantasía mental.


Sueno inducido en la subconciencia;
ahí estás, esfumada, esperando mis manos.

Me acerco, desapareces.
Espejismo eres, no existes y me influyes.

Tu rostro es una piedra.


Inmóvil,
yaces en la esfera.
Conciencia.

No tienes vida,
humo frenético que sube y no escapa.
Permanece.

Jaime Belmares.

30 de diciembre de 1988

17
REFLEXIONES.

Madera, piedras y papel coloreado.


Superficie azul que hacen descansar mis pasos;
lecho verde, salón de desahogo
y sala de maquinaciones:
¡te extraño!

¡Cómo me siento mal sin ti!,


sin ambiente, no hay descanso real.
Pésimo estado, lecho verde:
¡me haces tanta falta!

Cuerpo negro y luz de plata;


ahí estás, esperándome como siempre.
Tú el barco, yo el capitán.
Eres mi segunda parte.
Eres mi propia voz fuera de mi cuerpo.
Sin ti no hablo, murmullo.
Si ti no canto; no hay voz ni cuerdas.

Soy tu centro y soy tu principio,


soy la nave que guías y el barco que navegas.
Eres puerto, bahía añorada con puertas abiertas,
vino y música profana.

3 de enero de 1989
Jaime Belmares (Jutti Veelmi)

18
SI NO FUERAS MAS QUE UN FRUTO

i no fueras más que un fruto inmaduro


te arrebataría de tu árbol,
rompería tu cáscara
y la esparciría al viento
y tiraría tu piel;
olvidaría el amargo sabor externo,
y al desglosar tus gajos
en pequeñas gotas de agua,
comería de tu carne
y me alimentaría de tu jugo.
Si fueras un fruto...

10 de enero de 1989
Jaime Belmares (Jutti Veelmi)

19
EL PAPEL

La pluma no se mueve,
mi mano juega con ella
esperando que le diga que escribir,
que le diga qué dibujar sobre la hoja de papel.

Y estoy acostado,
respirando, descansando;
mi mente clara, limpia como esta hoja
que quiero manchar.
Mis reflexiones absurdas,
sin sentido.

La hoja sigue limpia.


Llegué al final, nada
se me ha ocurrido para
mancharla.
12 de enero de 1989
Jaime Belmares (Jutti Veelmi)

20
ESTAR CONTIGO

Estar contigo es contemplar tu rostro tostado y moreno en la noche,


cantar al aire que acaricia tu suave y frágil cuerpo,
soltar mis emociones en un vaso de vidrio transparente
y llevarte grabada de forma perenne e imborrable.
Es cambiar en un instante, ser lobo feroz o ratón herido,
luz brillante y cegadora o débil y agonizante chispa;
es cambiar de mar inmenso a pequeño río de pueblo
y descansar flotando entre las nubes.

Estar contigo me suena a canción improvisada,


a un solo de jazz nocturno y de guitarra clásica o eléctrica,
me suena a alma infantil con corazón adolescente y mente madura,
a los fantasmas que pueblan mis universos inexpresables,
a notas musicales que me envuelven en un pentagrama
de emociones e ilusiones que explotan y retumban
enloqueciéndome, vivificándome, llamándome.

Estar contigo es escuchar un débil tono susurrante:


oír a los árboles hablar cuando camino por el bosque,
salvar un obstáculo infranqueable en plena carrera,
escribir un largo poema romántico de prisa y con apuros
buscando las palabras adecuadas en el papel;
una experiencia indescriptible o un baile de parejas,
es romper las reglas de todo y todos, ¡adiós formalidades!:
un tiempo congelado, la inspiración de un autor.

19 de enero de 1989.

Jaime Belmares.

21
POETA

Me gusta jugar a ser un poeta soñador,


a combinar las figuras y las palabras;

para que lo digan todo y no digan nada en absoluto,


que sean sólo un reflejo, una transparencia:

una sucesión caótica y desordenada de versos


y de pensamientos, miradas, hechos y reflexiones;

que al leer mis poemas en un periódico de folletín


la poesía empieze a hablar y a bromear de su propia esencia,

oírla llorar como plañidera en un entierro,


oírla cantar desentonada como aficionado;

oírla conversar lentamente y sin prisas aceleradas:


ser un comentario nada más,

una tira cómica, un juego desenfadado,


una sonrisa, un espejo, una ilusión.

23 de enero de 1989.

Jaime Belmares (Jutti Veelmi)

22
MAR, ESTRELLA Y NOCHE.

Eras mar, eras estrella y eras noche,

Mar: eras el mar cuando tu suave cuerpo se diluía en el agua;


Yo era sal, tenía sabor de arena.
Venías bañando la playa con tu marea,
la veía refrescando y reflejando
mis cristales.

Mirabas el cielo y eras estrella,

Estrella: tus ojos eras estrellas


y tú eras constelación,
estrella polar, punto de referencia y dabas luz
hasta que salía el sol abrasador, otra estrella
y tú eras sol.

Y eras noche:

Noche, en la oscuridad, en la extrañeza,


en la soledad.
Desconocimiento total,
eras noche y me acogías en tu manto;
caminaba y te observaba sobre mis hombros:
a ti, a ti y a la luna hasta que amanecía.

Amanecía, eras sol, aluzabas y eras una vez más el mar.

Y ahora, ¿qué eres?

27 de enero de 1989.
Jaime Belmares (Jutti Veelmi)

23
ODA A LA GRIPA

Eres noble, tienes mucha alcurnia y honor


aunque poseas crueles sentimientos.
Señora con vida de gran mundo,
dominas los universos sólo con tronar tus dedos
y haces que se te respete y mire con temor.
Anuncias tu llegada con un mareo matinal
silencioso y discreto; no necesitas heraldos,
telegramas u orquestas.
Después, nos haces preparar la cruz de aspirinas,
la coca-cola medicinal y los jeringas con alfileres.
Desfilan las cucharaditas y el té de manzanilla;
irónica señora que me haces congelar
en esta sutil y cálida noche de verano.
Provocas que la garganta saboree la leche verde
Gran visitante, vives como artista,
paseos de dos o tres días que al año repites
como en un sueño hollywoodesco.
Y a pesar del glamour
estás presente todos los días,
tan sencilla y tan humilde,
y es que ¿sabes?,
¡eres inolvidable!

19 de febrero de 1989
Jaime Belmares, (Jutti Veelmi)

24
ILUSION

Imagínate, que ilusión


si sin rendir nada a las razones
aceptaras libre y valientemente,
rompiendo de un golpe
los prejuicios limitantes,
derrumbarlos y verlos morir,
abriendo la libertad
y gozando de cada uno de sus minutos:
desdoblar el estambre enredado
de los pensamientos,
alisarlos y sacarle rugosidades,
después estirarlos
y amarrar los dos extremos de los dos:
formar un círculo permanente.

7 de marzo de 1989.

Jaime Belmares (Jutti Veelmi)

25
ACRÓSTICO.

Eres un camino largo, sinuoso y en zigzag


que se transforma en pensamiento para arrancarme la tristeza al reír,
provocándome a levantar al vuelo la mirada
sin el temor decaer como un vidrio rato haciendo crack
al ser golpeado; como si fueras aire, despi-
des un espíritu gigantesco, suave y libre
y me alumbras sin electricidad, como si también fueras sol,
y así, no puede haber ni fin ni oscuridad, sólo luz y más allá.

10 – 11 de marzo de 1989.

Jutti Veelmi (Jaime Belmares)

26
ES...

Estoy perdido y encarcelado.


No hay barrotes que limar
ni muros que destruir.
¡Vaya cárcel!, mi tormento
es no poder salir;
libertad acortada por
más libertad.

Es un país extraño,
no hay habitantes,
ni calles ni cemento.

Es una selva tropical,


es un bosque noruego,
son dos lagunas blancas
con islas negras en medio.

Una cascada de agua teñida de noche,


contrastando con el color de la tierra fértil.
No tengo instrumentos para escarbar
y mis manos se rompen.

Suena una música extraña


que me hace convulsionar;
¿cuál es el instrumento?,
parece un estéreo ambiental
pero veo aparatos.

Este país es como una rompecabezas


con las piezas en completo desorden
¿cómo las voy a encontrar
si ni siquiera sé cómo llegué aquí?|

Viajé dormido, o inconscientemente.


Quizás el viaje lo hice buscando refugio
o tierra para sembrar.

¿A qué más se parece?


A un hermoso exilio
al que se va con felicidad.

A un delicioso tarro de cerveza


que se bebe con placer en el festejo.

A agarrarte una maleta y pasear


con ella la ciudad,

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descargando las preocupaciones.

A un baúl escondido
encontrado por un pirata.

Se parece a una estrella,


a un sol, a una luna.
Se parece, sin rodeos,

a ti.

13 de abril de 1989.
Jaime Belmares.

28
Los recuerdos vienen solos
al entrar en un estado de santa paz.
Cuando el radio suena tranquilo
y el viento mece las cortinas
llegan los recuerdos.

La luz ilumina una hoja de papel


con los esbozos de un poema
y un joven desaliñado busca
el siguiente renglón
para su estrofa.

Es ahí cuando surgen los recuerdos,


más o menos como hojeando
las páginas de un incunable
(quizás porque los recuerdos
tienen sabor a viejo.)

Y las páginas corren mostrando


sus ilustraciones de novela histórica
(picaresca, romántica, realista, biográfica)
y la novela se vuelve fuente
de una imaginaria tira de celuloide.

Corre la película mientras en las escenas


se identifica un hombre-poeta
que transforma unas líneas invisibles
en las preguntas básicas
de su protagonismo.

Y así los recuerdos (incunables


y celuloide) se incorporan al poema
subliminalmente
y en él pasan desapercibidos
como en las células los virus.

19 de junio de 1989.
Jaime Belmares.

29
ODA A LAS LAGARTIJAS

Cuando salgo de la casa


siento que me siguen:
volteo, allí están.
Desde los árboles me persiguen.

Continúo mi camino
y corren desesperadas
en pos de mis huellas,

me detengo una vez más y observo a mi perseguidor:

una lagartija verde


saliendo de la habitación.

Poco a poco acomodo su ritmo a mi caminar


y entonces comienzo a meditar:
¿qué se sentirá ser lagartija,
vivir en los matorrales,
ser curtido por el sol y comer insectos?

No ha de ser muy agradable –pienso yo-


morir del golpe de una piedra
lanzada por el brazo de un niño de escuela
(-¡auch!-), y menos aún,
ser sujeto experimental involuntario
de los tests
del Laboratorio de Biología del curso secundario.

¡Vaya, pues! Regreso de mi profunda


reflexión metafísica
y me pongo a pensar en lo que sé de la lagartija:

Es un lagarto de pequeña talla que corre con veloces movimientos,


saurio por demás común en México y España. Reptil pequeño de color verde azul que vive
entre rocas, piedras y arbustillos.

(-Esa es la definición de un diccionario,

ahora veamos que dice mi memorándum-)

Las lagartijas son inquilinas que no exigen nada.


Viven donde quieren.
Puedes ponerlas en el lote baldío,
en el bosque,

30
seguro estoy de que se acoplen.

Su dominio y conocimiento de los colores


pueden catalogarse como normales
mientras que de azul y verde no pasen.

Para calcular las distancias existen los centímetros y las pulgadas.

(-Esta fue la parte uno del programa.).

¡Listos con la parte de la gracia!

Cuando era niño


jugaba con ellas,
me gustaba cazarlas, de la cola agarralas,
matarlas, colgarlas.
¡Pobres saurios!,
terminaban de trofeos de guerra en la pandilla
o como afectuoso del nieto a la abuelita,
(Nunca llegué a entender por qué gritaban)

Se guardaban en el bolsillo
para soltarlas llegando a casa.
Saltaban corriendo en la mesa
tumbando vasos, platos y el platillo
principal del día.
Hora de alegría, a los ojos de un niño.

Desgraciadamente,
la broma
no era del agrado del mayores
que me hacían pagar
el chiste
con palizas y dolores.

Sin embargo,
y
aún
así,
esa actitud me ayudó
a transformar la comida
de una situación sombría

en una ocasión para la risa.

31
Aunque de todos modos terminara castigado.

Adiós salidas, adiós lecturas


y adiós televisión.

Y qué casualidad
que en aquellos diás de tristeza
me acompañara la lagartija muerta.

Creciendo, crecí, me llegó la adolescencia.


Vinieron los conflictos,
no más eterna complacencia.
Más libertad
y toma de conciencia.
Cambiaron las diversiones
y ya no cazaba lagartijas.
Salía al cine y jugaba fútbol.

Perdí la inocencia,
mas no el amor a la naturaleza.

Ya no mato reptiles ni animales,


aunque permanezca el recuerdo.

Y yo no olvido,
a aquellas de la piel dura y las escamitas;

me preguntas que quiénes son,

yo te digo:

¡LAS LAGARTIJAS!

32
10 de julio de 1989.
Jaime Belmares

33
A UNA NUBE GRANDE

En el cielo azul
hay un gigante acostado.

Es enorme,
y mira hacia arriba.

Con las manos se golpea el vientre


y con la boca fuma pipa.

Está dormido y sueña


mientras llega la hora en que despierta.

18 de agosto de 1989.

Jaime Belmares

34
MIS IDEAS

Mis ideas saltan y me muerden.


Se agazapan para atacarme
y matar.

Nacen como los ratones o los cervatillos.


Indefensas, pequeñas, sencillas y tiernas.
Son frágiles como los ancianos al morir.

Al crecer toman forma y toman cuerpo.


Toman estatura y fuerza, pequeños y tiernos
infantes terribles: son inofensivos,
aún.

Están maduras y firmes. Las pequeñas


ideas, otrora de sal, ahora son
gigantescos edificios de
acero, concreto y hormigón.

Nuevo Cronos: mis hijos deben morir,


son muy peligrosos.

Las ideas se unen y he aquí que son


como el ácido, corroen el material
apenas lo tocan. Son agua dura
y son cuña de prolongado filo.
Descendencia rebelde, quieres el control.

Soy el centro de un sistema solar. En torno


a mí cabeza van girando las ideas;
pequeños cuchillitos de palo
y giratorios dardos venenosos,
en ustedes veo la descarga del curare.

Las ideas han tomado el control.


Bacterias en caldo de cultivo,
se reproducen rápida y precisamente.

Las veo venir, las siento venir.


Los planetas se han descarriado
y vuelan libres y poderosos.

35
¡Han atacado!, y mi cabeza
y mi cuerpo sufren el veneno
y la ponzoña. –No cabe duda-,
pensar me hace daño.

Mis ideas me desgarran el cerebro.


Los sesos se escurren asquerosos e inútiles
como las ideas cuando nacieron.

Ya no sirven más,
son basura.

De tanto pensar,
me
quemo.

De tanto pensar,

me

muero.

Misael Bermeja.
21 de agosto de 1989.

36
HOY AMANECI SIN POESIA

Hoy amanecí sin poesía,


y los sueños se terminaron.

Amanecía normal el día


y aún algo faltaba.
Era como si a la comida
le faltara un poco más de sal.

Murieron los versos


y su último suspiro
también fue el mío.
Su lápida no tenía retablo,
¿cómo despedir a la poesía?

Sentí como si mi alma


se partiera en pedacitos,
todo separado sin forma de unirse.

Hoy me dejó la poesía.


Se me había fijado a la piel y a mí mismo,
y al morir todo me quitó
todo lo que yo era, sólo
quedó un bagazo.

La poesía me hizo gustar


del lenguaje de la naturaleza.
Me hizo políglota y filólogo:
Hoy al morir todo se lo lleva,
la voz, el espíritu, todo:
idiomas y lenguaje.

4 de septiembre de 1989
Misael Bermeja.

37
NOCTURNO ENAMORADO

La noche tiende su tinta sobre el cielo


y de azul tiñe el horizonte.
La luna ilumina como lámpara de gas
y me mira con sus ojos grises rojos de conejo.

En medio de la noche estoy yo


acompañado de los grillos y mi soledad.
El pasto con su verde vestimenta
y los árboles con su madéreo torso.

Allí estoy, desmenuzando en sus semillas


la inquietud que cambia el ritmo del espíritu:
elevo a las alturas mis interrogantes
para encontrarles respuestas cuando flotan en el aire.

Corazón mío, si pudieras tú volar


te pediría no cesara tu azoramiento;
te urgiría a que buscaras un nuevo hueco
en el cual te pudieras incrustar.

Incrústate en sus cavidades


y descifra sus códigos secretos;
dime la clave de su alquimia y su magia,
dime, por favor, ¿cómo enamorarla?

20 de septiembre de 1989
Misael Bermeja.

38
SI FUERAS UN LIBRO

Si fueras un libro,
y como en un papel
me fuera dado interpretarte,
tomarte entre las manos
y abrir lenta y pesadamente
las gruesas y duras cubiertas.

Tocar, con la típica actitud


del lector apasionado,
la punta de la lengua
con la yema del medio
y recorrer cada una de las hojas
como atleta imponiendo récord;
cabalgar sobre el suelo
de las palabras de tu texto:
clave de inquietud y encuentro.

Y leer y comportarme como un gran curioso:


analizar el poema, la novela, el ensayo, el teatro.

Analizando el poema, deslizarme


suavemente sobre la jungla de las estrofas
y el coloreado bosque de los versos;
obra más monumental y extensa
que el más grande sueño del mejor poeta.

Analizando la novela, alborada ilusionada


para los productos de una imaginación
que se desenfrena, país de la pregunta
esencial y tierra de la arcana
fantasía y el heroico acertijo.

El ensayo, disertación erudita


de la Causa y el Efecto,
relación primera del problema
onto y cosmológico,
¿qué es y cómo se origina el hecho
capaz de voltear de cabeza
a la propia ciencia?

39
Y por fin analizar el teatro,
subtramas que se unen y entrelazan
como las aguas de los ríos,
la pregunta clásica se reconjuga
en tercera persona: ¿es o no es?
Y la respuesta se encuentra
en la presente obra que comienza:
primer acto, ¡todos a escena!

4 de octubre de 1989
Misael Bermeja.

40
EL AMOR Y EL POEMA

El amor se gesta como se gestan los poemas


Primero no hay nada. Se parece claramente
a una hoja en blanco sin una borradura,
un cuento archivado en la memoria que
necesita un narrador contemplando
a la hoja virgen. Surgen los chispazos
y la lucidez, tal cual en el instant en
que el reloj comienza a marcar la hora
y la maquinaria a funcionar.
Se necesita un momento creador,
una chispita con detellos de genialidad
para poder iniciar la larga marcha
que paso a paso, (palabra tras palabra)
encadena una a otra las pisadas
y va forjando las carreteras
por las que transitan los sentimientos
excavadores que apartan las rocas
y la cáscara para que mis manos
pesen estéticamente el fruto
en el momento en que las barreras
han sido todas derrumbadas;
cuando el cuento ha sido ya narrado,
el reloj ha marcado la hora
y usurpamos un cielo
que empieza a ser nuestro.

19 de octubre de 1989
Misael Bermeja.

41
EN ALGUN LUGAR SUCEDIÓ...

El reloj marca 10 antes de la hora


mientras que la conferencia continúa
con la excelente exposición
de la doctrina aristotélica.

Este orador definitivamente


hace soñar a su auditorio;
lo transporta a un mundo de hadas,
magia, imposibles e infinitos.

Nada es imposible y nada es verdad,


el mundo en que me encuentro
más bien se localizar en el umbral
e indefinido como es, cualquiera lo rebasa.

Este mundo no existe, todo es


el paisaje de la imaginación,
no hay límites, ¿quién da más?

Estamos flotando en un paraíso surrealista


(hijo que se escapó de la muerte de su padre Dalí)
el agua vuela, los tiempos se escurren
son transparentes como el hule.

Seguimos investigando,
la expedición se ha extraviado;
ahora el paraíso se asemeja
a una ensoñación de hielo.

Oigo una voz...

-Misael...

-¿Qué?-

-Misael...-

-¿Sí?-

42
¡Misael! –

-¡Eh!-

-Vámonos, ya terminó
la conferencia de filosofía.

25 de octubre de 1989
Misael Bermeja

43
NUEVO MADRIGAL

Ojos claros, serenos,


si de un dulce mirar sois alabados,
¿por qué, si me miráis, me miráis airados?
Si cuanto más piadosos
más bellos parecéis a aquel que os mira,
no me miréis con ira,
porque no parezcáis menos hermosos.
¡Ay tormentos rabiosos!
Ojos claros, serenos,
si así me miráis, miradme al menos.

Gutierre de Cetina.

Dime, si son tus ojos tan hermosos,


¿por qué los desvías cuando me miran?
Tú lo sabes, si una de tus miradas
es suficiente para que dance por las nubes,
no me mires con desprecio
porque no me falte el combustible para el vuelo.

26 de octubre de 1989.
Misael Bermeja.

44
EN MEDIO DE LA DECEPCION

Hablo ahora que se me han marchitado los prejuicios


y el corazón se me descarapela.
Hablo ahora que de mí se apodera la tristeza
y las ilusiones van muriendo por su propio peso.

¿Qué hacer cuando el sueño ha probado ser erróneo?,


cuando hemos sido peregrinos en pos de un reflejo,
un espejismo de larga vida que nos abandona al temporal,
a la depresión, a la angustia y a la soledad?

Un espejismo que se forjó como un sueño de opio,


se vino tornando en realidad, tangible
mas siempre permitió un vacío insatisfecho,
un hueco en un alma ya antes quebrantado.

Y ahora, después de tanto tiempo


viene a constituirse en una resguardada prisión,
en una fortaleza que parece tener vida
únicamente para detenerme y encerrarme.

Dime, Señor, ¿cuándo podré escapar de aquí?


Me crecen los años, se me agota el espíritu
y cada instante me fallan un poco más las fuerzas.
Quiero salir, de veras salir;
así sea lo último que yo haga.

( He de morir libre...)

29 de octubre de 1989
Misael Bermeja.

45
EL INFIERNO

He probado hoy lo que es


el infierno, más diré
que contrario a lo que se piensa,
no sabe ni a salitre ni a azufre,
no está lleno de grandes llamas
ni es una caverna oscura
donde brilla la luz de los peroles
en que hierven los condenados.
No señor, el infierno
es muy diferente.
El infierno sabe a la frustración
de un proyecto que fue abortado,
a la desesperanza nacida
de gritos ahogados adentro.
Sabe a desilusión, a decepción,
ambas escarbando hasta hallar
un hueco en el cual instalarse
aprisionando a un pajarillo
para el cual no volar es
tanto como pronunciar
la famosa palabra muerte:
jugo amargo que inunda
y embriaga a las papilas,
haciéndolas perder el sentido,
la noción del tiempo, el espacio,
alucinándolas y matándolas.
Además, en el infierno
los condenados no se marcan
con fuego. Este pueblo
de miserables está herrado
con lodo que cicatriza al secar, formando
una costra densa
que carcome la piel y también
la resquebraja.
Es una señal perenne,
imborrable.
Hemos sido elegidos para mostrar
al mundo
nuestra elegante vergüenza.
24 de Noviembre de 1989
Misael Bermeja.

46
CAMINOS
Me doy cuenta que al llegar
a este tramo del camino
se encuentra una bifurcación:
una señal amarilla de crucero
a un costado de la carretera.
Después de alguna meditación
me decido y escojo un camino nuevo
desconociendo todo lo demás;
por ahora no se ve ya nada
más allá de lo que los pies
pueden con los pasos alcanar.
A cada paso que avanzan
se hace más profundo el camino
y va cambiando siempre conmigo;
crecen las manos, los brazos,
se van estirando los dedos.
La conciencia se despeja
de la niebla y el equilibrio;
tambalea ante la lucidez,
la claridad y la libertad;
nuevos ideales que atemorizan
y embelesan como si fueran
la canción de las sirenas
que queremos sujetar
al tender firmes y seguros
los brazos, ya dispuestas
con el gesto con que se otorga
y se recibe un apreciado
galardón, llenos de la alegría
del vencedor que regresa al hogar.
El espíritu se vuelve imaginación
y logra escapar de la fortaleza
a la cual lo habíamos sometido.
El prófugo aprovecha su ilegalidad
y aprende, conoce, ríe, llora,
entiende, grita, se rebela,
se entrega y vuelve a casa
como hijo pródigo con las manos llenas
desparramando todos los obsequios.

28 de noviembre a 12 de diciembre de 1989


Misael Bermeja.

47
SERENATA

Despierta, si estás dormida.


Hoy quiero robarte el sueño
y cortarte la noche.

Sal que con tu presencia


mi desvelo tenga un motivo
y que una sonrisa en tu rostro
me deje saber que a alguien
en un segundo piso le llena
de gusto el escucharme.

Abre las puertas de tu corazón


y déjame entrar sin miedo
hazme entender que tiré directo
a un corazón verdadero.

Así podré cantar confiado


porque tú siempre adivinas
todo lo que te quiero decir;
no hay que hablarlo, me entiendes.

Diciembre de 1989
Misael Bermeja.

48
NAVIDAD

Navidad, noche oscura y callada


plagada de clara estrella y alegría,
como aquel niño triste que ahora reía
y rompía mi fuerte alma callada.

Ves renacer la esperanza acabada,


deshecha en el grisáceo y triste día,
mas tú nos entregas la increíble manía
de olvidar e iniciar como si nada.

Como en secreto cambias a la gente,


desaparece el fantasma de angustia
y regresa aquí el espíritu altivo,
el hombre ya no engaña, ya no miente,
abandona fácil la cara mustia
y comienza a sentirse un poco vivo.

19 de diciembre de 1989.
Misael Bermeja.

49
ENTRE LINEAS

Entre líneas se encuentra nuestra verdad


esperando a que seamos exploradores
y develemos el secreto.

Entre líneas se encuentra nuestra verdad


y por eso yo sé que hay una presencia
que no puedo confundir;
pues ante ella se zarandean
desde los cimientos mis edificios
que caen y dejan sólo polvo a la intemperie
cuando recibo la maravillosa luz
de dos hermosas lunas verdes.

Entre líneas se encuentra nuestra verdad


y por eso, las lunas son también
las recámaras donde nos acostamos
mis esperanzas y yo.

Y es que la verdad de que hablo


no está impresa en grandes cartelones;
más bien, está difundida como un gas a lo largo
de todas las páginas que escribimos
y ambos lo entendemos y sabemos
cuando la descubrimos entre líneas.

21 a 29 de diciembre de 1989
Misael Bermeja.

50
LOS COLOSOS

Mira a los colosos,


apenas unos solitarios gigantes detenidos
en las finas arenas del desierto.

Míralos,
nada los amedrenta. En
la calma
cantan su silencio
y lloran su vejez.

Sus caras son lisas como un movimiento.


Se resbalan el viento,
se deslizan las horas;
pequeñas pesas de plomo
arrojadas desde el precipicio del tiempo.

Rompen
la monotonía
del silencio.
Quebrantan el dominio de la noche, obstinada
en cubrirlo todo.

Me hablan de épocas pasadas,


del reino del sol, del gobierno del chacal;
de la luna amarilla que reflejan,
entrañable amiga del beduino y el viajero.

Hablan,
desafían el silencio de su universo:
retan a la eternidad y a los momentos.

Los gigantes son las montañas


geométricas del paisaje;
el manchón de arquitectura en la planicie
del desierto;
son el espejo petrificado de mi soledad
monumental como las pirámides.

5 de Enero de 1990
Misael Bermeja.

51
MIS NOCHES

Mis noches son las sábanas levantando mundos,


párpados dedicados a ocultar las auroras.

Mis noches, me pueblan las arterias con sus rastros,


abandonan sus estelas entre mis memorias.
Se abren las cáscaras conteniendo el equipaje
de este Orco que me habita con sus moradores.

Empinan un vaso en la plenitud de máscaras,


excelente en luciérnagas de luz apagada,
desplegado en relámpagos de color cortado.

Terminan de escaparse los seres sepultados.

Y me rondan como las polillas a los focos.


Vuelan lunas muertas, diablos secos, soles rotos.
Se niegan a permanecer fijos dentro de mí.

Emprenden su gesto de enfermo desahuciado,


rascando mis paredes para poder sobrevivir.
No quieren terminar dentro de este cementerio.

En eso llega el día. Se regresan a sus tumbas,


esperando otra noche y madrugada de vida.

¡Vivir así, cada noche migaja de vida!

Misael Bermeja

(publicado en EnContraste, domingo 4 de Noviembre de 1990)

52
yo levanto tu imagen de entre arenas

Yo levanto tu imagen de entre arenas


y playas muertas. Siembro algo de vida
entre los terrenos en que no hay nada.

Te levanto de entre mis universos,


te limpio las conchas de tus almejas,
cavo sobre las esmeraldas marinas,
cepillo sobre los bastones arenosos.

Te extraigo, enjuagando mis fantasías.


Como los dibujantes de historietas
terminé de fabricar mi muñeco
y mi tira. Tú eres protagonista.

Es de este modo que yo te hago presente.


Saco tu recuerdo, escribo tu imagen,
extiendo el tiempo, estiro el instante:
es la única forma en que eres toda mía.

28 de Febrero de 1990
Misael Bermeja.

53
LAS LUNAS, SIEMPRE LAS LUNAS

Las lunas, siempre las lunas.


Ellas iluminan las playas
como linternas con rayos
de magia, de esmeralda y de plata.

Yo las observo con los ojos abiertos


mientras indago sus colores primitivos
y estudio sus superficies blancas
que nadie alcanza todavía.

Quisiera colgar esas lunas en el cielo de algún mundo


y barrer con su estela la oscuridad
cuando la arena juega con la luz.

En mi mundo las lunas no se reflejan en el agua,


es por eso que quisiera robarme esas lámparas
para colocarlas en el centro del mar.

8 a 12 de marzo de 1990
Misael Bermeja.

54
Ya no quiero estar extrañándote más.
No quiero ni pensar ni recordar
todo aquello que le pertenece
a nuestros momentos y memorias.

Observo todas mis remembranzas:


mis bromas, mis poemas, tus comentarios
echados en un saco arrumbado
del cual nadie se preocupará más.

Me invento historietas casi a diario


y me las narro sin convencerme,
ya tomamos un distinto camino:
se desmoronaron nuestros intentos.

Desaprenderé todo lo que costó


tanto trabajo poder aprender,
borraré de mi mente ese secreto
de cómo significar el silencio.

Voy a volver a contar el tiempo, otra vez:


mis segundos ya no se estirarán,
ni van a morirse los fantasmas
que me separaban de la soledad.

Ahora tendré que devolverte


porque ya no recuerdo lo aprendido;
tendré que olvidar completamente
todos nuestros tiempos compartidos.

16 de Marzo de 1990.
Misael Bermeja.

55
PARA ASESINARTE

Yo voy a asesinar tu presencia dentro de mí.


Voy a destrozarla cual si fuera un papel inútil;
a arrugarla como se hace con los trapos viejos.
No quiero que nada de ti acaso permanezca.

Para asesinarte comenzaré a crucificar


mis estrellas en tu frente. Que sean como monumentos
que conmemoren tu sacrificio, consumado
al observar a las antiguas lunas desangrarse.

Así, una vez secas las lunas y las estrellas,


cortar y apuñalar con cuchillos gigantes
los cordones que del cielo cuelgan a los astros:
escucharé el estallido al caer a la tierra.

Yo las arrojaré después a los precipicios,


verlas yacer laxas como los silencios muertos
y desfiguradas en todos sus rostros sucios,
como los sobrevivientes de una catástrofe.

Quiero ver mis universos estremeciéndose,


la tierra enloquecida, planetas degollados,
torres destruidas, cometas explotando:
que se apaguen las luces, porque no quiero su luz.

Y cuando esté contemplando el nuevo cementerio


con las cruces ya sembradas en tus blancas manos
limpiaré mis ventanas, enjuagaré mis soles,
sentiré fuerte y libre mi corazón latiendo.

Jaime Belmares
24 de abril a 5 de julio de 1990.

56
TU AMOR

Tu amor es un hecho especial,


es un caminar y caminar
sin temor a los desniveles y al camino.

Tu amor es una razón diferente,


es un levantar a las alturas la mirada
como las gaviotas llenas de esperanza.

Es mucho más que hacer bromas e inventar poemas,


es algo más amplio que ver dos tiempos compartidos
y más grande que aprender a estar dentro de otro.

Es un estirarse de segundos hacia el infinito;


es el descubrir y comprender los secretos
de cómo significar los silencios.

Es asesinar fantasmas de soledad


y colocar nuevas lunas en el cielo
como símbolos de nuestros limpios futuros.

Tu amor es devolverle lastres a la vida,


un encender estrellas como lámparas en la noche,
y un rebasar continuo al encontrarse.

28 de Mayo de 1990.
Misael Bermeja.

57
HABITACIÓN

Quiero tener una habitación a oscuras:


una recámara escrita con pedazos
de infinitos, vacía y limpia como nada
que se escurre inaccesible entre las manos.

Quiero un cascarón sin células naciendo:


una mesa sin piezas sobre el tablero
donde soltar cerrojos, tirar cárceles,
ver salir mariposas amordazadas
entregándoles una ansiada libertad
con la señal de un diluvio que se enciende
invadiendo los tejados con estrellas
y sembrando los suelos de luciérnagas.

Quiero escucharles sus gritos extasiados


y mágicos de Icaros que al sol se acercan;
observar los firmamentos infestados
de monarcas libres golpeando un ventanal.

Yo sujetaré entonces a los insectos:


en sus alas viajaré el pequeño universo,
preparado para explorar mundos ocultos,
abrir puertas y escapar a otros pasillos.

7 de Junio de 1990.
Misael Bermeja.

58
Yo soy el pájaro que canta rebelde
en medio de los bosques uniformes,
caracol que se mueve caminando
entre el fango pesado y pegajoso.

Escucha mi canto que desentona:


silencios empeñados en gritar
unos evangelios de versículos
que hablan de muerte, vida y dolencia.

Como un salmón, voy contra la corriente


desprendiéndome todas las escamas
en el intento de remar hacia el río.

Desecho cada día un fardo de vida


hasta que llegue la hora de la muerte,
cuando mi rebeldía quede al expirar.

1ero de julio de 1990.


Misael Bermeja.

59
UN POEMA DE AMOR

Amor, tú me inventas mis más eternos presentes.


Tú me los llenas de escarabajos luminosos,
de antorchuelas claras y de lámparas brillantes.
Tu luz inunda como el vuelo de un murciélago.

Llevas el amor como una esfera entre tus manos


y lo riegas entre mis mundos atrincherados.
Me invades las células, yo me hincho como un globo
hasta explosionar como una estrella en su agonía.

Abres las ventanas y tumbas los pedestales,


limpias las señales, enciendes las imágenes;
estrenas para mí tus alboradas recién lavadas,
diluyes mis barricadas en juegos de entrega.

Salvas las charcas y los pozuelos temporales,


desparramando agua en mis desiertos interiores.
Plantas ángeles entre dunas y entre túneles,
pueblas tiempos, revientas jaulas, estallas todo.

Conquistas eternidades en momentos dados,


eclipsando estrellas en medio de mi memoria.
Nombras los silencios y las constelaciones
y diseñas los mapas de los microcosmos míos.

Frente a frente, estamos como esquinas uno a uno


con las alas puestas, con aguijones encontrados,
dispara tu aguijón, localízame entre tus flechas.
Nada guardes. Manténte firme, hazme explotar de amor.

15 – 17 de julio de 1990
Misael Bermeja.

60
CICLO

Hoy retornaste nuevamente a la superficie


flotando como unos cuerpos recién ahogados,
como una bocanada de vaho congelado
enfriaste olvidos como si fueras fresas muertas.
Estás aquí otra vez, despistando los señuelos
tendidos para sumergirte entre los escombros,
saltaste murallas, ignoraste las carnadas,
evitaste las flechas y dardos. Estás aquí,
formulando preguntas a mi conciencia enfriada:
preguntas que si yo acaso recuerdo alguna vez,
si mantengo vivo el tiempo de las lunas diurnas,
si aún arden en mis ojos las fogatas motoras.
Quisiera ocultarte a ti las respuestas, pero
sí, todo esto todavía sucede dentro de mí
aunque no obedezca a un acto voluntario;
no tengo herramientas para separarte ahora,
carezco de las navajas para recortarte.
Tus gotas se derraman como presas todavía,
mas si este recordarte fuera obligatorio
bebería las horas más lúcidas y más cuerdas
y en verdad serían otros los ásteres brillando.
Entonces orbitarían tus meteoros ya secos,
refulgirían de nuevo los soles secundarios
bañando los castillos de luz muy plena y fina.
Te extendería como alfombra sobre mis paredes,
círculo en la arena, cocodrilo sobre el agua,
te otorgaría sonidos de campana mágica
como si fueras una envejecida sirena
llamando a una reunión en catedrales ausentes.
Te viviría en cada uno de los más lejanos días,
cuando fuiste ganzúa para ventanas lunares,
cuando fuiste planeta virgen, colonia firme,
no palacio abandonado, casa demolida.

14 a 23 de agosto de 1990.
Misael Bermeja.

61
PEGASO

A Georgina.

Quisiera lanzar un anzuelo hacia tu pasado,


desenlodar tus recuerdos apergaminados
y reconstruir los escenarios de tus historias:
observar tu evolución hacia pirámide magna.

Quisiera aprender el misterio de tus miradas,


encapsulados y tímidos amaneceres;
mis humildes dragones, mis peuqeños lagartos,
alegres murcipelagos chillando en la oscuridad.

Enséñame los motivos por qués de tus manos,


aeroplanos precipitados en tierras libres,
mis alados y fogosos navíos vagabundos:
saltamontes con los pies de espada, con la piel de ángel.

En tu silencio se encuentra el código que te abre,


templo aéreo descendido hasta los suelos profundos.
Yo recorro tus altares, símbolos y signos
mientras enciendo mechas en duendes explosivos.

25 de octubre a 22 de noviembre de 1990.


Misael Bermeja.

62
ANTES DE QUE NOS OLVIDEN

Antes de que nos olviden


haremos historias.
De una canción de los Caifanes.

Antes de que nos olviden haremos historias,


sembraremos en los corazones nuestras palomas,
indagaremos en sarcófagos entre la tierra
prestos a abrazar los documentos sobrevivientes:
fantasmas protagonistas de epopeyas nuestras.
Antes de que las piedras sepulten nuestras naves
permanecerán en la ciudad nuestros faroles
como puertas de bengala hacia esta carretera:
no hemos poblado nuestro universo en continentes,
desechamos armaduras que estorben al luchar.
Antes de que en la cárcel amordazen, nuestra voz
habrá entonado las baladas de la resistencia,
habrá portado la toga y sortija del rebelde
como escudos ante las escopetas enemigas,
como estandarte frente a estos monstruos dorados.
Antes, antes de que nos convirtamos en planeta
conocerán sobre estas canciones de guerrilla,
escucharán nuestras aventuras de unicornios.
Antes, antes de que por completo nos olviden
recordarán que existimos, que vivimos aquí.

13 a 27 de diciembre de 1990.

63
EL FAN

Sus amigos le decían que su sensibilidad a la música era extraordinaria. Bromeaban diciendo que él
era un paquete de pura música envuelto en un forro de piel humana. No sólo disfrutaba de la
inspiración de los grandes maestros clásicos, si no que se le veía vibrar en cada concierto dado por
los ídolos de la guitarra eléctrica, cuando el sintetizador Yamaha y los solos de batería eran
sostenidos por una buena cantidad de segundos. Era ciertamente un fan profesional.

Esa tarde todos estaban de vacaciones y no había nada que se hubiera arreglado; lástima, tan buenas
películas y tan buenas papas a la francesa que iban a ser desperdiciadas. Pero ya había decidido algo
mejor, se iba a encerrar en su cuarto a escuchar música y a deleitar su espíritu con las notas de las
grandes composiciones de antología.

Aflojó las piernas y conectó su centro músical, ése que era el producto de una buena cantidad de
domingos ahorrados y el apoyo de sus padres, quienes le habían fomentado la afición desde que era
un niño. También había aprendido a tocar varios instrumentos. ¡Cómo los tocaba! Sin embargo, hoy
no era el día en que quería tocar, si no escuchar.

Conectó su aparato de sonido y sus audífonos y se sentó en su sillón preferido. Había puesto un
cassette conteniendo su obra preferida, el Canon de Pachelbel, una pieza magnífica; además de su
maestría y su hermosa polifonía armónica tenía algo especial, esa impresión que daba de poder
desprenderse de la envoltura corporal y dejar al alma subir y elevarse por encima de todo y todos,
muy cerca del Creador. Era justamente lo que se le antojaba después de un día tenso y pesado en
extremo.

Pulsó el botón de play y le agradó oír las suaves notas de la melodía tan fina y delicada que es el
Canon. Soltó su mente y cerró los ojos, dejando que su imaginación hiciera el resto.

Se imaginaba volar. Sentía una sensación de ligereza y un nuevo universo recién creado. Una
sensación de paz y tranquilidad plenas, le parecía irse acercando cada vez más a Dios, estar muy,
pero muy cerca de Él.

Al ir avanzando la melodía y llegar al contrapunto se acordó de la vieja broma que le hacían sus
amigos y sintió, otro producto de su fantasía, como si las células de su piel se fueran transformando
poco a poco en sonidos y notas. Que cada organela se iba constituyendo en un compás musical
definido y que la piel de su cuerpo era como la introducción de una gigantesca obra musical que
lentamente se iba armando.

La grabación iba llegando a su fin. Con un suspiro de satisfacción pensó en lo bello que sería si los
sueños de su imaginación fueran posibles en la realidad. Se incorporó, y al abrir los ojos se vino una
ola de incontenible terror.

¡No! Se quedó petrificado al ver que su fantasía era realmente verdad.Él se estaba transformando en
música y sonido y conforme se iba acabando la cinta, más y más células se iban convirtiendo en parte
de esa obra gigantesca que era él mismo.

64
Casi era ya un esqueleto, sus huesos se iban desvaneciendo. Un poco más y no podría caminar. Sólo
eran segundos para que el cassette terminara, necesitaba recuperar su cuerpo. Su pie ya no existía y
cayó estrepitosamente. Le dirigió una mirada al cronómetro del estéreo: 10 segundos.

Ya no podía más que arrastrarse y así estaba llegando al estéreo. Su cara empezaba a desaparecer. Un
poco más y sería todo inútil. ¡Oh no!, se dijo con una voz llena de histeria, ¡me emocioné demasiado!
El cronómetro marcaba 5 segundos, 4, 3, todavía hizo un último esfuerzo y llegó al estéreo, 2
segundos, 1, 0.

Al abrir la puerta del cuarto, su madre se alarmó al ver las ropas de su hijo tiradas por el piso y
escuchar una sinfonía desconocida en el estéreo apagado.

Jaime Belmares Avalos

(publicado en Suplemento EnContraste. Pulso Diario de San Luis. San Luis Potosí, S.L.P. Domingo
23 de Septiembre de 1990.)

65
CANCIÓN DE DESPEDIDA

Cuando las piernas no sean más que cadenas,


la esperanza sólo un puñado de neblina,
tomaremos el morral del vagabundo
abandonando habitaciones vacías.

En el momento de expresar nuestro adiós,


estrecharemos en el presente las manos,
sintiendo un espaldarazo en el pretérito,
ajustando al futuro binoculares.

Ahora que los ciclos están ya cumplidos


habremos de creer en nuestro equipaje.
Hemos de firmar todos los resúmenes:
concretar encrucijadas antes de irnos.

Ahora que los ciclos están ya cumplidos


habremos de creer en nuestro equipaje.
Hemos de firmar todos los resúmenes:
concretar encrucijadas antes de irnos.

28 de diciembre de 1990 a 1 de enero de 1991.

Misael Bermeja.

66
SONETO

(DE AMOR Y TIEMPO)

A Lupita Medina

Esto es amor, quien lo probó lo sabe.


Lope de Vega

Esto es amor, quien lo probó lo sabe:


anclado el tiempo y clavada la espada
exhibir cual amuleto la llave
que ensambla pieza a pieza la alborada.

Esto es amor, apasionada nave:


estrenando estrategia antes planeada
asaltar en los aljibes la clave
anulando al reloj la carcajada.

Esto es amor, atrincherar cabinas,


anudando manecillas inquietas
resolver del instante la carrera;

así, descubiertas ya las minas


establecer en las palabras vetas
inaugurando el momento de una era.

11 a 12 de enero de 1991.
Misael Bermeja.

67
SONIDOS.

A Lupita Medina

Me suena a música tu nombre,


me suena a un choque de planetas en mi cuerpo,
me suenan a caída y descenso tus ojos,
me suenan a bombardeo de lunas sobre el barro,
me suenan a cerradura tus labios,
me suenan a conchas de almeja aislada,
me suenan a cronómetros tus espacios,
me suenan a huellas tus manos,
me suenan a pisadas de ladrón escurriendo su presencia,
me suenan a corriente de agua tus palabras,
me suenan a plañir de grillos en las vértebras,
me suenan a tambores tus latidos,
me suenan a emociones cabalgando mis llanuras,
me suena a horizonte tu presencia,
me suena a hangar que se abre en mi alma,
me suena a lumbre tu ausencia,
me suena a rana chapoteando entre la sangre,
me suena a escalera tu recuerdo,
me suena a ruiseñor cantando entre mis células,
Me suenas a silencio, temblor y acierto,
me suenas a paciencia, voz y tiempo,
me suenas a girasol despertado que canta,
me suenas a poeta con voz que exalta.

14 de marzo a 14 de abril de 1991


Misael Bermeja.

68
SI TE CUENTAN QUE CAI…

Si te cuentan que caí...


de una canción de Miguel Bosé

Si te cuentan que caí nunca lo escuches,


probar los suelos no es lo mismo que caer.
Si te cuentan que caí nunca te lo creas,
sólo observa donde yace mi señal
y espera la hora cuando mi cuerpo
se despida y abandone el barranco.
Jamás visitaré por largo tiempo,
no hay caverna que paralice a un águila.
Si te cuentan que caí nunca lo escuches,
alerta el sentido, aguarda el regreso,
mantén la fogata, aviva el recuerdo,
no hay caverna que inhabilite águilas.

Misael Bermeja.
15 de septiembre de 1991.

69
¿CÓMO?

¿Cómo explorar antes de este tiempo,


cómo aventurar la primera piedra
cuando aún desconozco el territorio?

¿Cómo señalarme las partidas,


cómo facilitar el camino
si se me confunden los senderos?

¿Cómo avizorar los señuelos,


cómo proponerme los bastiones
si no se manifiesta el terreno?

¿Cómo estirarme alcanzando el cielo,


si mis pies se mutan por anclajes
y a mí no se me permite volar?

19 a 20 de septiembre de 1991.
Misael Bermeja.

70
METÁFORAS

“Así estoy yo sin ti”


De una canción de Joaquín Sabina

A Mireya

Confundido, como Don Quijote sin molinos;


inundado como un gendarme en un motín;
inquieto,como civil en la trinchera,
errante, como Ulises sin navíos;
desanimado, como contrabandista sin estrellas;
torpe, como un búho cazando en pleno día;
empobrecido, como un duende sin la cazuela de oro;
desubicado, como un arcoiris después de la sequía;
vacío, como un filósofo sin libros;
cansado, como un oso en el cautiverio;
rebelde, como un héreo en el destierro;
olvidado, como un refugiado admitido al hospital;
inútil, como un escritor sin su bolígrafo,
congelado, como el Titanic frente al iceberg;
aburrido, como un apóstol sin martirio;
desvencijado como un apache sin flechas;
solitario, como unicornio en la pradera;
triste , como un pescador sin su velero;
pensativo, como un juglar ante las ruinas;
meditabundo, como un sabio hacia el futuro;
petrificado, como Medusa ante un espejo;
ardiendo, como un bombero en el incendio,
nervioso, como un venado en el eclipse;
incierto, como Perseo sin Pegaso;
dubitativo, como vigilante ante un sonido,
intranquilo como estratega en la batalla,
apagado como luciérnaga en la tormenta,
abandonado como una isla sin su Robinson:
así estoy yo sin ti, regresa por favor.

Misael Bermeja
1ero de Diciembre de 1991.

71
SONETO

A Mireya

Errante en un mundo como nuez en mar;


carabela sin mástil ni veleta,
con señal de brisa siempre inquieta
y estandarte de cualesquiera lugar.

Viajero que nunca alcanza a pernoctar,


no tiene el gusto de la casa quieta
en donde desmontar a la escopeta,
sentarse y permitir al tiempo pasar.

Peregrino que abandonas intentos


como abandonas siempre los fracasos,
no es cuestión de desiertos o montañas,

es cuestión de esperar nuevos mañanas,


cuando estés en callejón de amplios pasos
y comprendas favorables los vientos.

6 de diciembre de 1991.
Jaime Belmares Avalos.

72
SOLO, COMO CENTINELA AL COMBATE

Solo, como centinela al combate,


aislado como el islote en guerra
donde no se acerca la lancha a tierra
y en charcos callados sangre se bate.

Vehemente escuadra anunciando embate


cuando el cañón flaquea y los tiros yerra,
los lobos se regresan a la sierra
y los caballos juegan jaque mate.

Soldado que enfundas día a día tus armas,


levantas la bandera al enemigo
y desmantelas puente al forastero,

recuerda a cada extraño que desarmas


que todo lo haces por un ser amigo
que te baila al sonar de su pandero.

22 de Diciembre de 1991.
Misael Bermeja.

73
DON QUIJOTE, COMO CALLADO ARQUERO

Don Quijote, como callado arquero


mantienes el olfato oliendo entuerto,
cabalgando con el camino incierto
a donde huele a loción de bandolero.

De la justicia abnegado herrero,


que con tu lanza das el ojo al tuerto,
¿no hubo acaso en vida nada más cierto
que el desvarío que te hizo aventurero?

Caballero de la triste figura,


¿me dirías el secreto de tu vida
o la magia de tu locura alada?

¿no fue gracias a tan genial locura


que Alonso Quijano encontró salida
y Don Quijote la más grande entrada?

22 de diciembre de 1991
Jaime Belmares Avalos.

74
AMIGO

A EL, mi amigo.

Amigo, a quien pocas veces visito


y que no olvidas nunca mi existencia:
sabes que siento siempre tu presencia
como si en mi vida fuera acaso un hito.

Lo es, como el hecho de que yo no te cito


cuando pierdo de las cosas la esencia
y aclaras mi confundida conciencia,
andando contigo esto es más que un mito.

Compañero, tú ya estrechaste manos


y con palabras diste voz de aliento;
ahora me llega el seguir tus pasos
y no sé como sean los nuevos trazos,
así que antes que persiga tu viento
ya más que amigos, seamos como hermanos.

22 de Diciembre de 1991.
Misael Bermeja.

75
ICARO

Hombre pájaro, en un tenaz intento


por ser un humano entre las gaviotas
no te cansaste de indagar las notas
que Dédalo coleccionaba atento.

Con las alas quisiste abrir un cuento,


apresurado descalzaste botas
imaginando que a sublimes cotas
volarías empujado con el viento.

Cercano a las neblinas más lejanas,


batías las alas deseoso de alcanzar
en rápido y veloz ascenso gloria;

no resistió la cera tales ganas


lanzándote el sol a soñar hasta el mar,
naciendo en ese modo, al caer tu historia.

3 de Enero de 1992.
Misael Bermeja.

76
ZORRO

Bigote, antifaz, sombrero y florete,


haciendas, campos, caballeros, peones,
caminos, tierras, soldados, ladrones,
juramentos, canciones con falsete,

casuchas, fiestas, impuestos, ariete,


honores, risas, tristezas, arpones,
lujos, desdicha, alegres corazones,
esperanza, arrojo, astucia, destete,

Caballos, conductores, diligencias,


duelos, avisos, revueltas, asalto,
sonrisas, aventura, humor, nobleza;

lucha, conquista, valentía, franqueza,


opresión, injusticia, dolor… Alto:
despertar, amanecer de conciencias.

3 de enero de 1992.
Jaime Belmares Avalos.

77
AEROPUERTO.

Al Aeropuerto de la Ciudad de México.

Mariachis, sacerdotes, cocineros,


sobrecargos, exiliados, taxistas,
licenciados, aduaneros, turistas,
pilotos, desempleados, reporteros,

enamorados, doctores, bomberos,


limpiabotas, choferes , terroristas.
estudiantes, abogados, artistas,
viajantes, funcionarios, cantineros,

ingenieros, soldados, profesores,


charros, camarógrafos, deportados,
secretarias, burócratas, policías,

ministros, guardaespaldas, inventores,


periodistas, heridos, despistados,
¡ay Dios mío, esto es pan de todos los días!

Misael Bermeja.
4 de Enero de 1992.

78
EL DANZON DE LOS ESPANTOS

A Romelia, para que se divierta un rato.

Es noche de plenilunio,
en oscuro cementerio
al sonar del campanario
se evaporan los reflejos,
se cancelan los hechizos,
los vampiros van volando,
día de fiesta es de los muertos
del danzón de los espantos.
En el castillo Drácula
está feliz el espectro,
pero un poco vanidoso
quéjase que no hay espejo.
Se pregunta por las brujas
que en el baile no se encuentran,
no arrepentidas, reclusas
de Cartujas se presentan.
Entre son de tecolotes
van bailando lo difuntos,
en día de muertos se reúnen
a gozar de unos minutos.
Toman ponche y coca-cola
escondida en vasos blancos,
lo que ellos quieren es bailar
el danzón de los espantos.
Timbra una momia en la mansión
que viste elegante prenda,
pero está lloviendo afuera
y empapadas van las vendas.
Se abre un hueco en la pista,
lleva el ritmo el esqueleto,
no se sale del mosaico
este monstruo tan grotesco;
con fineza a la Llorona
llantos y penares quita,
al lucirse con la Doña
se olvida que tiene prisa.
El hombre lobo se menea
al sonar de la corneta
y con gesto de modelo
se sacude la melena.
Entre son de tecolotes
van bailando los difuntos,

79
en día de muertos se reúnen
a gozar de unos minutos.
Toman ponche y coca-cola
escondida en vasos blancos,
lo que ellos quieren es gozar
del danzón de los espantos.
Frankestein como anfitrión,
como engendro respetado,
agradece a los presentes
su asistencia a este sarao,
acompaña en la palestra
cual testigo e invitado,
el que los sepulcros renta:
el nahual del camposanto,
pero la orquesta de enanos
les anuncia que abandona
el festejo y la tocada.
no pagaron ya más horas.
Los meseros se retiran,
se ha cumplido ya el banquete.
deben reportarse pronto
con el duende que es su jefe.
El hombro lobo aúlla triste,
se acabó la luna llena,
terminó la noche y fiesta,
surge el sol con su belleza;
de amanecer es el aroma,
la alborada rompe hechizos,
se clausuran las lápidas.
los celebrantes se han ido,
y al tañer de la campana
y al cerrarse los encantos
se me acaba esta jarana
y el danzón de los espantos.
Entre son de tecolotes
van bailando los difuntos,
en día de muertos se reúnen
a gozar de unos minutos.
Toman ponche y coca-cola
escondida en vasos blancos.,
lo que ellos quieren es bailar
el danzón de los espantos.

Misael Bermeja.
9 a 14 de enero de 1992.

80
TIC-TAC

A Verónica Atisha, amiga inseparable de los


teléfonos públicos de la facultad.,

tic-tac, tic-tac...
tic-tac, tic-tac...
tic/tac... tic-tac...
segundo tras segundo
avanza el apuntador
(Estaría bien, si no tuviera prisa)
tic... tac...
No lo suelta y yo lo necesito
t...i...c
t...a...c
¿No tendrá para cuándo acabar?
t......i......c
t......a......c
(¿Por qué no tendré una granada a la mano
o por lo menos sólo una bazooka?)
t.........i.........c
t.........a.........c
¡Ya acabó! Ahora sí,
yo no me voy a tardar,
tic-tac. tic-tac,
tic-tac, tic-tac.
t...i...c, t...a...c,
t......i......c, t......a......c,
t.........i..........c, t.........a.........c,
t...............i............c, t............a...........

Misael Bermeja
15 de enero de 1992.

81
PROPUESTA

Ahora, ¿cuál es tu respuesta, amiga?


¿Quieres que tan sólo seamos amigos
o probaremos intentar algo más?
Porque espero que mi propuesta consiga
que el hecho de ser solamente amigos
quede en estos momentos un paso atrás.
Cuántas veces no pensé ya en hablarte
o confesarte así todas mis cosas;
no me fue posible ir de parte en parte,
e inclusive olvidé traerte unas rosas.
Pero quisiera que tú lo pensaras
y unos momentos mi mano apretaras.
Yo sé que el estar contigo pone alas
y que en la ausencia como espina calas,
sé que tu presencia los mundos abre
y tu sonrisa los charcos corta;
creo que en cierto modo eso es lo que importa.
Sé que en tus palabras se siembran risas
y que conversando nos nacen flores,
que un café nos tumba siempre las prisas
y no necesitamos pormenores.
Pero éstas no son todas mis razones,
y es que, ¿qué más quieres tú que yo te diga?
Y ahora, ¿cuál es tu respuesta, amiga?

Misael Bermeja
16 de enero de 1992.

82
TRUENO

Creo que detrás de tu manantial escondías


banderas, estandartes y trampolines,
que entre las palabras y los figurines
tu voz sonaba como a viento de los días.

Pensar que cuando en los chubascos tú cedías


los sofás, poltronas, sillones, cojines,
redescubriendo como en un baúl los fines
y repostando el combustible de alegrías.

Ahora me dices que yo convoco el trueno,


las tormentas, fango, las inundaciones,
ventisca polar y en tornado lo dejo;

si lo que dices es algo cierto y pleno,


sólo menciono que en tales condiciones
me he quedado completamente perplejo.

Misael Bermeja.
1 de febrero de 1992.

83
Y YA VES...

Y ya ves,
y yo sigo pensando en ti.
De una canción de Pablo Milanés.

Y ya ves,
y yo sigo pensando en ti,
como engranaje
que se hubiera atascado
en la misma escena del pasado.

Y ya ves,
y yo sigo pensando en ti,
como frecuencia que interfiriera
con la tarde serena
o como anticuada sirena
que a cantos reclamara presencia.

Y ya ves,
y yo sigo pensando en ti;
como bandera
que de su estuche saliera
para inspirar batallas o nostalgia.

Y ya ves,
y yo sigo pensando en ti,
como locomotora que moviera cajones,
o ballena que chillara
en busca de otras razones.

Misael Bermeja.
5 de febrero de 1993.

84
ATENCIÓN

Ha de ser interesante estar atento,


que siempre está ésa tu promesa de volver,
que cualquier día de éstos comienzas a correr
y llegas aquí más rápido que el viento.

También es importante saber el cuento


que a ti todo lo tenemos que devolver,
y que siempre sepamos entre el proceder
considerar presente tu reglamento.

Y quizás sería también estimulante


el intentar encontrar sin más tu nombre,
porque más allá de posteres y estampillas
y más allá de cualquier otro anunciante
eres Tú quien siempre llena las casillas
y pues no es cuestión de asombro que me asombre.

Al fin y al cabo, ante Ti soy solo un hombre.

Misael Bermeja
6 de abril de 1993.

85
NO SE POR QUE AHORA ESTOY TRISTE

A Reyna Ivonne Medina Tello.


“No sé por qué ahora estoy triste,
no sé por qué, mujer.”
Amaury Pérez.

No sé por qué ahora estoy triste,


no sé por qué, mujer,
si ni llorando ni suspirando me encuentro
pero estoy recordando tu piel.
No sé por qué ahora estoy triste,
si no tenemos nada que ver,
y nos lleva tan lejos el tiempo
para cortar un cordel.
Quisiera adelgazar tu calendario también
y remover en mis pies el timón
y escribir de nuevo la dirección
para continuar la corriente después.
No sé por qué ahora estoy triste,
sin lemas, ni historias ni alguna canción,
pero es la nostalgia que existe
y que no encuentra razón.
Para romper un “te quiero” me iré
y abandonaré tu mirada
y en mi corriente pondré
una fachada.
No sé por qué ahora estoy triste,
no sé por qué, mujer;
si ni en un comentario te tengo,
ni en una historieta te tengo,
para demostrar un querer.

Misael Bermeja.
21 de Marzo de 1994.

86
ALIENTO.

A Karina Torres Gallardo

Vas hablando con tu aliento congelado,


como si enfriando el sol con tu comentario
lograras cortar las avanzadas de a diario
y abandonar lo compartido a un lado.

Cómo pensar que de un día siempre soleado


cambies a cielo nublado y secundario
y aún cuando tus motivos puedan ser varios
no salgas de un viejo pleito desgastado.

Misael Bermeja
27 de Mayo de 1994.

87
RECUERDO

a laura herrejón

No te extraño ni lamento que te fueras.


Pienso que pensando en diferentes eras
ni nos acoplábamos ni correspondía
ir creyendo mucho en eso cada día tras día.

Pero si me duele que tú te cedieras


y por los celos mis palabras no oyeras,
y le hiciste más caso a una tontería
y así, pues de plano el negocio se moría.

Y es que si de verdad valiera la pena


enojarse por aquello que te molestó
tanto a tu gran sentido de la propiedad,

no me estaría riendo de aquella necedad,


estaría triste por lo que te ofendió
y de verdad habría lamentado perderte,

nena.

Misael Bermeja
28 de Mayo de 1994.

88
SÉ QUE YA NO ESTÁS CERCANA

Sé que ya no estás cercana,


y sin embargo, te siento conmigo
como el desgastado postigo
de una puerta que no se cierra.
Tu recuerdo como araña se aferra
y continúa girando en la mente,
pues cierro los ojos
y me miras constantemente.
Siento todavía tus labios que me besan
pero tus ocurrencias ya me pesan
y aunque tus palabras sean finas como el cristal
tus miradas ya sólo encierran un pantanal.
Pero sin pensar en más cosas
ni despreciar ninguna de tus rosas,
sigues cercana a mi mente
y no te separo, de repente.

Misael Bermeja
23 de Junio de 1994.

89
JUNTOS

Sin necesidad de contar los minutos


o de ir viviendo aprisa la tarde,
sin tener que apagar temprano las velas
o cerrar el balcón antes de la doce;
sin el ansia de que un despertador nos grite
o de asistir al día siguiente a clases;
sin justificar permisos o salidas
o resolver quién sabe que tanto asunto;
sin esperar que suene el teléfono
o que nos fastidie un localizador,

estamos aquí completamente solos,

y juntos.

Misael Bermeja.
30 de Junio de 1994.

90
POST-GUARDIA
(DIAS DE BLANCO)

Desvelado, mal comido y todo desgastado;


con mi bata manchada y zapatos olorosos,
la cara malhumorada y ojos lagañosos,
Con mi cuerpo detenido, y yo todo cansado.

Congelado, tiritando en frío, y desubicado,


despertando en uno de mis días más perezosos;
amaneciendo al mundo con el aliento a osos
y asistiendo a clase con el cerebro enfadado.

Dormido, recargando mi cabeza en el banco


y con mi estómago de ácido haciendo derroches.
Pero a pesar de todo, mi esperanza es enorme,

y aunque hoy los días son un pizarrón en blanco


y entre partos, gritos y llantos paso las noches,
también habrá momentos sin portar uniforme.

Misael Bermeja.
12 de Septiembre de 1994.

91
REFUGIO

Por lo menos aquí yo decido solo,


y aquí no tengo que esperar indicaciones.
Ni adular animales,
ni agradarle a los tontos,
ni tolerar presumidos,
ni soportar autoridades,
ni conquistar adjuntos
ni sonreír falsedades.
Por lo menos aquí decido yo solo,
y por lo menos aquí soy yo.

Misael Bermeja.
17 de Septiembre de 1994

92
NO CREAS

A K.T.G.

No creas, de repente sí que extraño


tus sonrisas, las bromas y encantos
con que inundabas las charlas y las horas;
y de las tardes y noches en que éramos fiestas
y de los paseos y tiempos en que construimos secretos
no te creas que los olvido, pues aún los recuerdo.
Pero no son a fuerza esos instantes de calma
que encienden risas,
ni tampoco son tu obligación las confidencias y tretas
que varias veces brindaste,
y aún siendo un tipo aburrido y orgulloso
y concediendo que no retrocedo de tantas veces,
todavía recuerdo tus buenas épocas;
y no te creas que las olvido, pues sí que me acuerdo.

Misael Bermeja.
20 de Septiembre de 1994.

93
2 DE OCTUBRE DE 1968

Hace ya tantos años y no se olvida.


Que pese a los silencios y cortinas
y pantallas, balazos, y propinas,
no se olvida aquella gran sacudida.
Los muertos niegan a la despedida,
y aunque no suenen como las bocinas,
promuevan oratorias con sordinas
o reuniones gloriando la partida,
estos muertos rechazan el dormirse.
Aún en los recuerdos viviendo se hallan,
y cada año a año hablan de sus sueños,
y entre sus tumbas retumbando estallan
pues de sus sueños siguen siendo dueños
y estos muertos se niegan a podrirse.
Estos muertos se niegan a morirse.

Misael Bermeja.
7 de Octubre de 1994.

94
YA BROMEANDO PERO EN SERIO (POEMA PRIVADO)

Ya bromeando, pero en serio,


me cae que has logrado bastante;
hace un cuarto de siglo eras un don nadie
y hoy eres todo un comandante.
De ser un niño pobrecito
que a la escuela fue a aprender,
hoy te has vuelto un gran doctor
a quien todos tenemos que atender.
Ya tuviste tu país que abandonar
y como un hijo de vecina irte a conocer
para volverte un muy digno hijo heredero de Paré
y regresar bien listo a trabajar.
Y no es tan sólo la profunda ciencia
que de todas tus neuronas se destila,
si no también el gran ingenio
que a cualquiera situación le atina.
Me acuerdo tanto de tus chistes
que a tus alumnos bien que desesperan
y de tus originales modos de correrlos
que a los mismos siempre aterran.
Cual un despertador en la más gélida mañana
tu voz es al primerizo como un canto de esperanza,
por supuesto que ceros pone y ataranta, claro,
pero entre todo esto los otorga gran confianza,
y no es en modo alguno eso para menos,
siendo ésta una misión de tan estratégica importancia.
Similar consenso profesan los de cuarto
que en la consulta se sacuden
temblando ante tu canto.
Pero, no hay que olvidar al residente,
aquél que está educándose en las manos
y al que siempre le enseñas la belleza
de no sólo operar, si no de ser un cirujano.
Y eres una mecha
de entusiasmo y de progreso,
y a los derechos tú defiendes
y a los izquierdos,
bueno, algo hay de eso;
y todo este gran rollo de palabras
y este impresionante verbo
le valdrá a cualquier persona
pero no a tus herederos;
y siempre serás el gran doctor
y el respetable consejero,

95
y el admirado profesor,
y el querido compañeros,
y el conocido cirujano
y el amigo tan sincero,
y el sacástico bromista
y el incorregible mexicano.
Eres un médico muy humano
y también un hombre excelente,
y en nuestras vidas has hecho toda una era
y nunca has estado ausente.
Pero ya muy por encima de esto,
¡eres un padre de primera
y siempre estás bien presente!
¡Felicidades, papá!

Jaime Belmares Avalos y Benedicta Belmares Avalos


16 a 17 de octubre de 1994.

96
SIESTA EN UNA SESION DE PEDIATRIA

Estoy sentado en la fila de atrás


escuchando a un ilustre expositor,
y descubro lo agradable que es dormirte
en un sillón y aparte ir escuchando.
En mi fila todos dormitados
además de irnos cultivando,
que es más fácil para ti aprender
cuando tus ojos vas cerrando,
que no importa el alcance de la charla
tan sólo con que dure lo suficiente:
una hora sigue siendo un tiempo eficiente
para recuperarte de una guardia muy cansada;
y es también un buen momento
para enterarte de los últimos noviazgos,
de los chismes y demás procesos.
Y sales como nuevo a tu trabajo:
fiero y aguerrido hacia la sala
revisas a tus niños de prisa y con carreras
para continuar las siestas con tu almohada.

Misael Bermeja.
29 de noviembre de 1994.

97
PRINCESA
A Claudia López Sánchez.

Lo siento, princesa, esta historia se ha terminado;


no nos fue posible llegar a nada concreto
y tú y yo no pasamos de ser un juego escueto
o unos cuantos días sin más valor que el agregado.

He tenido que esconder mis armas de tu lado


y por ceder a tus encantos como a un reto
alientos y desplantes me dan sabor de aprieto.
Más que enamorado, he sido un necio y aferrado.

No se alcanzó a pactar nada cien por ciento claro,


y te asombra que yo ya no persiga tus pisadas,
que evite el encontrarte o seguirte la corriente

o que ande sacándole la vuelta a tus miradas;


mas si entiendes que para ti yo estoy siempre ausente
es porque quiero marcarle a tus humos un paro

y no quiero ser más una más de tus jugadas.

Misael Bermeja.
29 de Noviembre de 1994.

98
CAUDILLO

No lo puedes creer, ni tampoco lo quieres aceptar.


Que este puñado de jóvenes ingratos
se te acerquen con la idea
de que no te quieren más en su país.

No te cabe pensar, que entre tus gentes


tus grandes hazañas se empiezan a olvidar
y en esta etapa tan loca
la cuerda de tu poder está cada vez más floja
y la vas a tener que soltar.

Tu mirada de anciano no estremece


al enemigo,
tu gastada voz no es la palabra del trueno.

Tu mano de piedra ya no golpea como el hierro


y tus pisadas de fuego ya no son las del Miedo.

En el reloj de tus gentes


tus horas se comienzan a contar.
En este sueño de paz que se ha rasgado con la verdad
este pueblo rebelde piensa en andar
como hace tanto tiempo.
Sin tu mando.

Lo siento, mi gran general.


Ni batallas ni escaramuzas,
ni derrotas.
Tus temporadas de guerrero han pasado,
y tu augusta edad de oro es una historieta rota.

2 de Enero de 1995.
Misael Bermeja.

99
BATALLAS

No todas las batallas las has de ganar.


De hecho, entre la gran mayoría de las veces
consigues tus buenas dosis de reveses
antes de creerlo que te es posible el triunfar.

Además, te corresponde a ti el tolerar


la pose y circos añadidos a creces
de aquellos que tan sólo por unos meses
te dirán el paso en que habrás de caminar.

Pero bueno, eso es cuestión de ser pacientes,


soltarle al tiempo la cuerda y que se corra
y que las comparsitas te den su juicio,

pues aunque no mantengas una gran porra


no se trata de ir tirándote los dientes
y estas guerras no las ganas a prejuicio.

Misael Bermeja.
28 de Enero de 1995.

100
COMETA

Qué pesado concederlo,


que por haber intentado serte una muleta
no camines más con mis proyectos,
y pretendas desengancharte mis apoyos
o esconder en tus libretas
cada uno de mis trampolines.

Y claro, vas considerando


evitar o renegar de mi amistad.
Mis propuestas de pactar las paces
son como descabezar tus arcabuces
o congelar tus ofensivas.

Pero si tú te piensas
que continuar las horas
arrastrando un lastre de batalla,
o que quemar las naves
o que destruir cada uno de los pergaminos
habrá de hacerme desechar mis recursos al baúl:

me puedo contener de ser un necio,


total, tu orgullo puede corregirse solo,
tu desencanto se puede confundir con la paciencia,
y como a las cometas,
basta con cortarte las cuerdas
para dejarte volar.

Misael Bermeja.
7 de Abril de 1995.

101
PACIENCIA

Sé que a veces voy andando lento.


Que como una oruga
me mastico los huesos
tanteando una oportunidad.

A diario intento continuar despierto


en esta ruta que me toca transitar.
Voy asimilando los recursos
atestiguando si me ayudan a lidiar los muros
o si los baches me autorizan a enfrentar.

Pero son bastante largos los caminos


y apenas he comenzado a caminar,
sólo me acondiciono los zapatos:
ahora es la hora para echar a andar.

Misael Bermeja.
24 a 30 de Mayo de 1995.

102
ADMIRADOR SECRETO

A Cecilia Díaz Ortiz.

Sin esperar a que el amor caiga como el vuelto,


sin ocurrir que por las loas deba haber un pago,
aceptando que más que hacer la corte yo la apago,
en tus garras como carne fría me has envuelto,

y entre tus ojos como júbilo desenvuelto


y tus piernas que van fabricando el estrago
como en un manojo de barajas me deshago
y como en una salsa de palabras me has revuelto.

Y sin que los halagos derrumben tus murallas,


sin que entre los ajetreos se centre tu conquista
o por la pura insistencia rindas a tus plazas,

como detective estoy pendiente de la pista,


siempre atento asisto a los instantes en que pasas
y como un perfecto admirador secreto me hallas.

Misael Bermeja.
6-junio-95

103
MEXICANITO

Mexicanito, que naces,


que Dios te bendiga,
en este país de secuaces,
de pan, frijoles y miga.

Yo no sé si es que lo entiendes,
no sé si es que recién lo averiguas:
en México siempre te defiendes,
nunca jamás te apaciguas.

Mexicanito, que a diario desgarras


tu sangre buscando monedas,
pruébate bien las amarras
que entre los tiburones te quedas.

Mexicanito, que naces,


que Dios te bendiga,
en este país de secuaces,
de pan, frijoles y miga.

Mexicanito, bien sé que tu esfuerzo


es por ir siempre adelante,
necesitas dosis de refuerzo,
ser valiente aquí no es bastante.

Pero jamás olvides vestirte


esa eterna sonrisa de espanto,
no sea que después de exprimirte
se quede firmada tu cara con llanto.

Mexicanito, que naces,


que Dios te bendiga,
en este país de secuaces,
de pan, frijoles y miga.

Y claro que a veces cuesta el querer


a tu nación de gritos y choques;
pero libertad no es sólo el poder,
es vivir sin despistes ni estoques.

Y antes de irme, mexicanito,


quisiera aclararte una cosa,
mi tierra sigue siendo muy firme,
su polvo es dinamita picosa.

Mexicanito, que naces,

104
que Dios te bendiga,
en este país de secuaces,
de pan, frijoles y miga.

Misael Bermeja
3 a 18 de junio de 1995.

105
UNION

Dicen que la unión hace la fuerza.


Pero, ¿para qué sirve a mis fines
esta unión que a mi fortaleza enfrenta?
¿Qué necesidad tengo yo
de buscar entre tus máscaras
para descubrir aquella farsa que me apruebe?
No me importa
si en tu unión no tengo espacio,
o si por cuestión de tus tornados
ahora soplas alejando mis pisadas.
Más me vale no mostrar una cara que me es falsa,
responderte cocinándote en mi olvido;
no conviene ocupar a mis gavetas con tus notas
y como a la basura puedo lanzarte a un cesto.
No necesito por tus ocurrencias
perder el sueño.

Misael Bermeja
29 de Junio de 1995.

106
EL INTERNO SOLITARIO

Dicen que seguro es ésta mi estúpida manía


de hacer todas las cosas completamente solo,
que por eso es que siempre estoy aislado como un polo
o al garete olvidado como un blanco en Oceanía.

También, que por la fuerza de las cosas, se caería


mi teatro por los trabajos de Cronos y de Eolo,
me rompería hasta crismas, tibias o el maleolo,
y de mí, ni la pura historia tonta quedaría.

Total, que después de este espléndido relato,


y aun cuando no tengo segura una madriguera
y a piquetes y reclamos me enfrento hasta a diario,

no deja de parecerme algo extraordinario


que aún con tanta traición y golpes bajos por un rato
con todo e intriga no soy ya un interno cualquiera,

porque ahora soy el famoso interno solitario.

Misael Bermeja
8 de Julio de 1995.

107
EXTREMOS

Olvídalo, preciosa:
no soy tu muñeco.
Sigue pretendiendo ser una diosa,
pero no me apuntes en tu templo.

Estamos de acuerdo, niña.


No se logra fabricar una meta
ni enderezar un momento
para continuar juntos,
y no pienso rastrearte tu aroma
como si fuera un sabueso,
ni asistir a la vida olfateando a tu tiempo,
ni fascinarme acechando en tus ojos
las horas de las buenas jugadas.

No estoy para esos entuertos,


aunque a ratos te vuelvas
el garrafón del encanto
o la cantimplora de la paciencia.
En dos segundos eres el portón al desgaste,
la canoa del olvido.
Es inútil desbaratar estos glamoures de celofán.

¿Para qué tengo que ocuparme en tu caso


si eres un pájaro para otros vientos?
No me interesa arrancarte tu playa,
no me muera por destruir tu catedral.

Me estorba tu pelotón de promesas.


Lo que necesito son verdaderos proyectos,
no tus desiertos subterráneos.

Misael Bermeja
4 a 6 de octubre de 1995.

108
TRINCHERAS

Una vez más de vuelta en las trincheras,


a transitar en vela por las noches
y recorrer por pura honra los pasillos.

A despegar los ojos sólo por paciencia,


a caminar los sueños con zapatos de avioneta
y a participar de lleno en la espera de las albas;

a conceder la duda sólo por conciencia


y a seguir oteando las hileras de dolientes.

A continuar picando las canteras,


a despejar de bultos la avenida
y a descansar en piedras como en lino,

otra vez a remar paisajes con camillas,


a narrar historias en las madrugadas,
y a saludar a los futuros que te gritan.

A repostar anhelos por pura humanidad,


exclusivamente por los bríos.

Una vez más, a abrir las penumbras con pisadas,


a esculpir a golpes las mañanas
y a santificar las fiestas con desvelos.

una vez más, a colmar de granos tu jarrito


a fabricar esperanzas como mitos
y a desempacar reservas de la nada;

otra vez a seguir creciendo en esta línea de montaje,


una vez más a crear con el esfuerzo un hito.

Misael Bermeja
8 de Julio a 7 de Octubre de 1995

109
BALANCÍN

A Leila

Pasos adelante,
pasos atrás;
primero el aliento,
después el desconcierto.

Avanzar,
regresar,
ir
y venir.

Una vez la bandera de la meta.


Después semáforo en el hangar.

Aguardar y aguantar.
Quiero verte avanzar.

Ir y venir.
¿Qué deseas?

Si pudieras hablar.
Te quiero escuchar.

12 de octube de 1995.
Misael Bermeja

110
ANTEOJOS.

Déjame verte sin anteojos.


De una Canción de Cal y Canto.

Déjame verte sin anteojos,


no quiero que unos pedazos de vidrio
te empañen los ojos
y me estorben al mirarte.
¿Qué tal si tus cortinas
las hacemos aparte
y nos comenzamos a observar?
Pretendo atrapar tus pupilas
sin que tus lentes
me vuelvan a fastidiar,
porque bien que tras los espejos te ocultas:
detrás de estos secretos te escudas,
no hay llave que te pueda violar.
¿Qué tal si mejor nos vamos quitando
todos estos salvoconductos de cristal,
y comenzamos ambos por quitarnos los anteojos
y apartarnos el tiempo para mirar?
No podemos evitar que se hablen los amuletos.
Entre tus ojos y mis ojos hay mucho que comunicar.

24 de junio a 12 de diciembre de 1995.


Misael Bermeja

111
Aunque no lo quiera aceptar
tu nombre todavía me duele al pronunciarlo.
Persigues quebrantando mis afectos,
continúas logrando que me doble.

No sou de piedra, tú lo sabes,


y me siguen calando tus quejidos.
Aún me divierten tus pucheros
y tus sonrisas infantiles.
Aún me causan gracia tus rabietas.

Aún me sigue siendo duro el enfrentarte,


y aún entendiendo que las páginas se corren
tus retratos persisten escupiendo fuego
y yo sigo siendo carbón y leño.

Misael Bermeja
25/04 – 12/12/95

112
ROMPECABEZAS

A Leila

Ya me quebré bastantes veces la cabeza,


he desmenuzado en pedazos mis recursos,
me he peleado con frases y discursos
y se me han caído las palabras de una pieza.

Ya intenté ensamblar como una gran proeza,


he intentado continuar todos los concursos,
y estas líneas se crean solas nuevos cursos
y su propia historia a inventarse empieza.

Y mientras se fabrica este gran desvelo


y se genera este eterno desconcierto
confieso que no sé donde comenzar primero,

porque puedo solamente decir acierto


o mencionar a la ansiedad o a un señuelo,
y sólo me sale decirte que te quiero.

Misael Bermeja
18 de Diciembre de 1995.

113
agujero

sé que a veces mis luces


se confunden,
y transporto las cruces
que mi desenfado condiciona,
y todo esto por tu persona

mis palabras también me aprisionan,


y tengo que enderezar los rumbos
y volver a dirigir mis pasos

en realidad, no sé que hacer en estos casos

porque siento que no puedo hablar


y en definitiva yo no quiero correr

solo sé que no te quiero perder

puedes decir que es sólo el afecxto


pero yo sí siento el fuego,

y no es solamente la nostalgia
pues el pensamiento de ti no descansa

y no quiero andar dando vueltas en el laberinto


pues voy a terminar concluyendo lo mismo:

esto no puede ser sólo amistad


cuando tanto me preocupa este agujero

vamos acabando con esta absurda reja,


¿por qué no volvemos a ser una pareja?

8 de enero de 1996
misael bermeja

114
DECEPCIONES

Decepción: también los héroes son humanos.


También a los rebaños se traiciona
al emprender la huida,

que no es siempre tan graciosa,


e inclusive parece un acto de escapismo.

El abandono no es historia cotidiana:


se aproxima a descubrir las cosas por ti mismo,
a construir con flechas cada uno de los hechos.

Decepción: también los héroes son humanos.


También de los ídosos se reciben los regaños
y de los próceres se conocen los desplantes.

Decepción: en esta vuelta me han pillado,


porque en esta vuelta de la vida me han fallado.

24 de abril de 96
Misael Bermeja.

115
HUMANIDAD

no deseo ser eternamente un vendaval,


y cada día fabricar una fatiga con mis labios;
levantar celdas con palabras
o excavar a letras la soledad,
o explotar como una bomba atómica
y emitir una radiación de destrucción o muerte.

por haber hablado como lo hacen


los humanos,

no quiero estar solo

compartiendo con el espejo una cerveza.

no soy una tabla de piedra,


el silencio es dolor

¡me sublevo ante esta ley del hielo!

a mi no me tumba esta tristeza

hablemos,
podemos abrir el oasis,
podemos desenterrar toda el agua debajo,
podemos hablar

Mayo a Julio de 1996.


Misael Bermeja.

116
GIROS Y VUELTAS, CONTANTE CARRUSEL DE HECHOS...

A Leila.

Giros y vueltas,
constante carrusel de hechos:
te me vas como un sendero,
o como una anguila te me escurres.
En este gran escape
me dejas boquiabierto,
dubitativo
y hasta exangüe.
¿Qué fue?, ¿qué hice o dije
qué cual gacela herida corres?
Tengo que inventar
de nuevo la estrategia
y la mente sigue
como carrusel,
dando giros y vueltas.

10 de julio de 1996.
Misael Bermeja

117
Déjalo ser,
déjalo crecer:
luchar es arrinconar.

Déjalo hablar,
déjalo acampar:
desistir es resistir.

Déjalo vivir,
déjalo morir:
proponer es comprender.

Déjalo correr,
déjalo conocer:
avanzar es continuar.

13-oct-95 a 10-jul-96
Misael Bermeja.

118
OTRA VEZ, SEÑOR DON QUIJOTE.

Otra vez, Señor Don Quijote.


Otra vez de vuelta a cabalgar.
¿Por qué el descanso olvidas
y tu escudo y lanza
vuelves a empuñar?

¿Qué nueva guerra o enemigo


pretender enfrentar?
Dime, caballero amigo,
¿qué desconocida tierra
deberemos visitar?
Vístete el yelmo,
cálzate el traje,
desempuña la espada;

esta vez yo voy contigo en la jugada.

Dime cuáles son tus lides, caballero,


detrás de ti corre este escudero.

12 de julio de 1996
Misael Bermeja.

119
EL LADO OSCURO

Sobrevivir es la opción natural,


ausencia no es sinónimo de muerte o vida,
y siempre hay ventanas de alternativa.
No es cuestión de languidecer postrado
como un Prometeo encadenado y quejumbroso.
Hay puertas y pasadizos,
hay dinteles y ductos
y hay luces y sombras que de ti no dependen.
Todo un mundo por fuera,
toda una veta que se genera.
De ti no requieren estas líneas que vivo;
lado oscuro,
puedes irte al olvido.

5 de marzo de 1996, a 13 de julio de 1996.


Misael Bermeja.

120
haikai del perezoso

despertador
la almohada es un ladrillo
que vuela
campanas silencio
el sueño

14/jul/96
misael bermeja

121
Esta línea ya la corté de tajo,
son ocho meses [doscientos y tantos días
e innumerables listas de horas]

Ocasionales reproches,
y brotes de rabia.

El tráfico de explicaciones se ha detenido,


se vació la eterna
caja de sorpresas.

Hoy no hay ningún desfile


de terapias y verbos,

esta enciclopedia
de novelas por entregas
se cocina con el lento sabor a kilogramo;

cero libretos ocultos,


o escenas previas
o dos o tres asuntos que no conozco bien
o crisis que se conservan en incubadoras en silencio.

No niego la majestad
o el sol de los días,
pero no quiero ser explorar una cortina nueva
cada mañana.
No quiero trabajar una pieza faltante,
o escudriñar un ingrediente extraviado:
son demasiadas cavernas, demasiados secretos.

Abordo mejor el autobús del olvido.


¡Arranquemos!, son otros mis caminos.

27 de agosto a 2 de septiembre de 1996.

Misael Bermeja

122
a adriana castillo Méndez

no te entiendo compañera
a veces, aceleras mi paso con tu charla,
y en seguida, frenas
con excusas a mis ansias

no tengo noticias finales,


tengo partes entrecortadas,
sonrisas y suspiros,

es cierto, me transforma tu sonrisa,


y me acicala el alma tu suspiro
pero no sobrevivo con pantallas
o con el puro y simple aire

¿por qué, si no soy una pieza de tus planes,


juegas con mis luchas?
¿no es acaso más sencillo
detenerme en seco,
y establecer tus límites como una alambrada?

¿qué necesidad de alentar mi angustia,


de evaluar como un asesor, con gesto displicente,
mis mejores estrategias,
mis más poderosas ofensivas,
o de descalificar como exámenes mis avances?

descártame desde un principio,


pero no me tengas dando vueltas en la noria

por favor,
sé definitiva
no estoy fundido o encadenado,
si no te interesa,
pues solo dilo,
siempre es mejor cuando se habla claro.

9 de noviembre de 1996
misael bermeja

123
canción

a adriana castillo Méndez

me has derrotado.
las luchas y los cantares de gesta
son inútiles

hablar no es suficiente
si tu rostro me inquieta
tus ojos me afectan
y un beso tuyo me domina

no comprendo la prescripción,
el silabario
o el manual de cocina,
a este general lo venciste
al guerrero dormiste
al don juan doblegaste,

¿cómo abrirme un lugar en tu espacio,


cómo fabricar un nicho en tus mundos?
Insisto en ser para ti
más que sólo segundos.

vamos despacio, preciosa,


no me puedo arrancar
tu aguda espina de rosa

6 de diciembre de 1996
misael bermeja

124
GRANDEZA

no me interesa ser grande


¿para qué inaugurar otro templo estéril
si abunda tanto santoral exangüe
y existe un exceso
de ego-museos en funcionamiento?

no me atrae tampoco la idea de mutar mis genes


y al transcurrir de los años
transfigurarme en vaca sagrada:

que mi estiércol sea un combustible


para las antorchas de mis inauditos feligreses,
o que mi carne no se ingiera por respeto
o que hasta mis mugidos consideren musicales
y compongan las estrofas de un himno

no deseo eso,
ni como retablo ser muñeco fijo,
o escultura distante

me preocupa ser valiente,


picar la piedra poco a poco
e ir sembrando huellas y simiente

no me apresura arribar a Itaca,


y si de alcanzarla solicito mi destino
prefiero ir dejando permeables mis caminos
y que otros se sujeten luego de mis estacas

vuelvo a lo mismo: no necesito ser grande,


mejor reclamo mi pala y mi pico

6 de diciembre de 1996

125
mensajes

Los mensajes son los mismos...


Las eternas preguntas de siempre
siguen resolviendo
y des-resolviéndose.

¿Qué tanto hemos avanzado,


si no son más que un puñado
el conjunto de las dudas fundamentales?
Todos albergamos un Big Bang,
todos proponemos un origen personal de las especies,
y una propia teoría de evolución;

¿no es cierto también


que todos transportamos una única
e irrepetible teoría del caos?

Somos los mismos,


a veces queremos mutar en cavernícolas
y con un mazo romper
todo lo que no nos parece,

gruñir y escupir a gritos,


y que el Mundo, o el Universo entero
llamen una conferencia de prensa
para cubrir la caliente noticia de nuestro enfado,

y otras veces,
como Juan de Yepes,
descalzos de las cuitas,
deseamos elevarnos por los cielos

como santos, subir solitarios

abandonar el castillo interno de nuestra alma

y alabar nuestra idea de un Gran Jefe.

¡Bendito sea Dios,


somos humanos!
6 de Diciembre de 1996
Misael Bermeja

126
BAJO PRESIÓN
“Staying alive” de una canción de los Bee Gees
“Under pressure” de una canción de Queen y David Bowie.

bajo presión,
sobreviviendo,
angustian van, angustias vienen,
como puedo me defiendo

bajo presión,
sobreviviendo;
justificando a otros esperanzas,
intento
estarles respondiendo

enfrento el mundo real


como adivino, como capitán,
pretendiendo someter o conquistar tu plaza
y encajarte mis banderas en el alma

acechando el trampolín
para triunfar,
brincando en cada instante para llegar
y no desbaratarme
en agujeros al final

bajo presión,
sobreviviendo;
para construir mis mundos
cascarones voy rompiendo

bajo presión,
sobreviviendo;
para establecer mi rumbo
esquemas voy abriendo

bajo presión,
sobreviviendo;
bajo presión estoy creciendo,

bajo presión,
sobreviviendo;
para ir viviendo voy muriendo.

8 de diciembre de 1996
misael bermeja

127
haikú del autobús

Neumáticos.
Equipaje.
En la estación
retumban las golondrinas.
Adiós, la vida
está en otra parte

4-enero-97
misael bermeja

128
haikai amoroso

a nadie en particular

tu boca
mi boca
amor en acción

5-ene-97
misael bermeja

129
acuerdos

a adriana

de acuerdo, de repente las cosas no funcionan,


conviene entonces desertar del juego,
derramar los hielos sobre el fuego
y esperar hasta que los afectos se estacionan

es mejor volverse historia,


sumergirse y desaparecer en el abismo
hasta que las secuelas del mismo
sólo sean un cajón en la memoria

ni ensayar el grosor de las cuerdas,


o considerar los nudos,
que entre las brumas te pierdas:
el ego también se llama escudos

lanzo mis monedas como un juez,


yo controlo las riendas, mis bridas;
generalmente cicatrizan las heridas,
y gracias a Dios, para caminar tengo mis pies

mi mochila es ligera...
hoy desbarato este plomo de tus cosas;
he vuelto a mirar las otras rosas
y quiero gozar esta alborada primera:

las estrellas siempre aparecen si se les espera

23 de enero de 97
misael bermeja

130
haikai iatrógeno

enroscada en el bastón
intoxicó mi visión;
veneno y simiente
también me mordió la serpiente

24 de enero de 1997
misael bermeja

131
la hoja del árbol

paracaídas abierto
como hamaca te colocas en el suelo
¡no! crujido

26 de enero de 1997
misael bermeja

132
mujer fatal

a adriana castillo Méndez

¿por qué, mujer fatal, sigues provocando


dentro de mi talante las cavidades
y me sigues desangrando las oquedades?

gracias a ti, mi corazón se está vaciando,


y aunque sé que no es tu meta lastimarme
el más casual mirarte me está dañando,

¿no es algo irónico pensar que el acercarme


me resulte tan caro y problemático
y por sacudirte hoy me siento desarmarme?

pero me molesta más lo estático,


que tanto se demore ponerte en tu lugar,
derramarte en los cofres de pasados,

cerrar el episodio cancelando este hangar


y clausurar este cuartel de desdichados:
¡quiero respirar sin tener que esquivarte!,

y quisiera también no derrumbar tu puente;


acelerar de golpe todo este presente,
hacer las paces y un poco el esperarte,

que sin compromiso de ninguna clase


sea aire el conversar y como tanto tiempo hace,
con gusto tú me mires y con gusto yo mirarte

(e igual si no lo quieres buscarlo en otra parte)

5-febrero-97
misael bermeja

133
amanecer

pienso,
divago
medito
me rindo
no puedo

me es imposible
describir

el amanecer

6 de febrero de 1997
misael bermeja

134
llamada y espera

llamada
espera
tono de marcar
plantón
no definas el caos

8 de febrero de 1997.
misael bermeja

135
la llave que moja la palangana
la palangana que inunda la casa
la casa que libera el océano:
imprimir la poesía

9 de Febrero de 1997
misael bermeja

136
AL FIN, POR LO MENOS TERMINASTE

Al fin,
por lo menos terminaste.

Pero yo te propuse la jugada correcta.

No me está
claro

si sinceramente consideraste firmar

conmigo el armisticio,

Pero ése es tu problema

en mi territorio

hoy el mar está tranquilo

Porque desgranar de nuevo el teléfono,


agotar la gasolina en viajes sin sentido.

conversar con múltiples rostros como máscaras de teatro


o como caretas o como escafandras o como muros

me tiene cansado

es tu decisión si entierras las hachas

haz lo que quieras

por favor, hazte a un lado

ya déjame pasar

9 de Febrero de 1997
Misael Bermeja

137
haikai del conductor cansado

sólo el asfalto
me suplica
continuar

19 de febrero de 1997
Misael Bermeja

138
haikai de los regresos

las luces y el parque


diagonal, me saluda la cruz
y el anillo me abraza:
hoy he vuelto a casa

20 de enero del 97
misael bermeja

139
don´t mess with me!

Don´t mess with me.


Tomado del automóvil de una amiga

No detengas mis pasos,


no bloquees mi camino,
no me cruces los brazos,
no me cambies el ritmo,
no me muevas el viento,
no distraigas mi vista,
no me marques el tiempo,
no describas mi vida,
no me arregles las cosas,
no cultives tus humos,
no transtornes mis planes,
no me acerques tus dudas,
no acaricies mis sueños,
no invadas mis nichos,
no te apuntes mis líneas,
no te metas conmigo,.

25 de Febrero de 1997
Misael Bermeja

140
examen

Sudores, fatigas y cansancio:


¡juguemos al tiro al blanco,
te invito a marchar con los puntos!

Tras la última sesión


cada respuesta parece una procesión.
(Santa María, dame puntería)

Guadalajara, 11/06/97
Misael Bermeja

141
sillas, mesa, refrescos de cola
rostros fatigados y sudorosos

¿sed? cualquier lata resuelve el problema,


y con la bolsa arrugada de frituras
la malnutrición es un pecado menor
el reloj se la pasa dando vueltas a la hora
mientras la televisión
me escupe se mundo feliz

“Señores pasajeros con destino a la Ciudad de San Luis Potosí, favor de abordar el
autobús 330 por la puerta 6”

Descanso. Como el gato de Chesire,


de oreja a oreja sólo sonrisas.

Guadalajara, Nueva Terminal de Autobuses, 11/06/97.


Misael Bermeja

142
in memoriam

a alejandro landero martínez

no voy a regar ninguna hortaliza


con mis lágrimas,
porque te fuiste y eso es todo

y podemos omitir las guardias y los salmos,


las letanías no van a regresarle
el calor a tu carne

en un trago te pierdes,
con angustia y con obnubilación
como un trabajo incompleto

cualquier examen es secundario,


pues en la inacabable muerte no se califica en el tiempo
ni se tasan los logros
a esa habitación entramos todos desnudos,
ahora estás del otro lado de la zanja

¿podemos borrar de tu vida este cáliz?


que tus virtudes no se ahoguen en el ataúd

desde
este
lado
de la tierra te recuerdo
Que descanses en paz
Hasta
luego,
compañero

10 de mayo a 12 de junio de 1997


misael bermeja

143
como un espejo

mucho más que dos


ana belén y víctor manuel

a luis sauceda
como un espejo

tu derecha es como mi izquierda,


tus movimientos son como mi calma

¿sabías que mis reflejos y mis otros yos


no te son diferentes?,

el yo irritable que le reclama al planeta.,


el yo intelectual,
filosófico y embustero,

el yo artístico, necio en fabricarse


un mundo a su medida;

el yo humano, que es avenida con luces,


con casas,
con huecos

pero mis cráteres no te son tan extraños,


mis cavernas son tus recursos

entiendo que pueden embestir mil toros


y que puedo sufrir una legión de jaques

mas en tu mesa florecen siempre los ardides,


aparecen manuales
para sobrevivir cada foso,

llevamos el mismo marcapasos,

somos más que sombras,

somos mucho más que yos,

y que dos.

misael bermeja
14 de julio de 1997

144
intimidad

¡basta! este día deseo explotar,

no quiero una máscara con sonrisas,


dirigir la palabra
contemplar los modales

hoy quiero saborear la rabieta,


obsequiarme los gritos y los juramentos

en el refrigerador
guardo los proyectos,
por hoy tienen su Lecumbérri

ni toquen ni llamen,
el teléfono está muerto,
la puerta cerrada,
completos mis estantes.

misael bermeja
18 de julio de 1997

145
MIS POETAS

Hasta acá no escucho de ustedes:


no los conoce la biblioteca.
la librería
y la computadora los ignoran.
¿Dónde quedaron Cervantes y Reyes,
en dónde dejaron a Paz y a Neruda?
Ni siquiera son artículos de lujo.
Ni Hernández,
ni Vallejo,
ni García Lorca están cerca.
O los derritió el calor
o sus letras se ahogaron en el río,
y el español,
que no perece,
es disonancia.
Mi hermoso español mexicano
es cada vez más una memoria.

Misael Bermeja
26 de Junio de 1998.

146
POSESIONES

mi cheque quincenal,
mi pager,
mis credenciales
el departamento
mis muebles
el estéreo
después de todo
no tengo nada

15 de agosto de 1998
misael bermeja

147
UNA ESPERANTA POEMON

Panjxo, kie estas tiajn brakojn?


Kia mi trovas tian koron
kiam mi plori volas?
En tiu-cxi sevagxa nacio
la tutoj gepersonojx volas detrui al min.
en defendi mian vivon mi estas okupita.

Ke miajn larmojn
estas malenfokusigi tiel
kiel mi ne povas plori?

14 de Diciembre de 1998
Misael Bermeja

148
RESIDENCIA 1

Tengo un buen departamento,


el baño y la recámara,
aire acondicionado y un calentador,

y no tengo dinero.

Soy todo un doctor, mi bata


es tan blanca como la nieve,
almidono mis camisas,
presumo mis corbatas

y no tengo dinero

Muebles lujosos,
finos y cómodos,
vajilla de marca, teléfono inalámbrico,
contestadora automática,
mi pager,

y no tengo dinero

mi firma movería un mundo, me traería


la pizza a la puerta,
lavaría mi ropa,
pagaría mis cuentas y el bús

y no tengo dinero

¡Podría cuando menos atrapar un volátil almuerzo!

y no tengo dinero.

Maldito banco, tú tenías que ser.

21 de Junio s 18 de Agosto de 1998


Misael Bermeja

149
de mi vida no soy ni tan sólo el comandante

De mi vida no soy
ni tan sólo el comandante,
entregué las llaves,
no soy dueño del instante.

¿Dónque quedó la calma?


Parece sólo un reflejo.
Vivo sin paz en el alma.
El silencio me llega en reflejo.

Mi identidad es un lío.
En esta tierra salvaje
me siento igual que un crío
desvalido y sin equipaje.

Tan caro este pasaje,


tan difícil este puente.
¿Cómo acelero el peaje
en esta alta pendiente?

Con los pies en la tierra


tanto golpe, tanto miedo,
mi esperanza se destierra.
Felicidad, hoy eres un eco.

18 de Diciembre de 1998.
Misael Bermeja.

150
DE ANIMALES

Ocasionalmente,
soy un escarabajo escondido
abajo del mueble:
por detrás de la puerta
no deseo ser encontrado.

Otras veces,
soy el perro lesionado:
me forzando a enseñar los colmillos
y arrancar a mordidas
mi espacio, mi lugar, mi vida.

Me han hecho embestir,


bajar mi cabeza y arremeter,
como un búfalo,
como un jabalí.

No me dejan ser pequeño.

Quiero ser hormiga,


pasear mi carga y seguir mi línea,
pero me colocan los cincuenta milagros,
las causas y las etiologías.

¿Cómo puedo respirar en este aire contaminado?

Misael Bermeja.
1ero de Enero a 22 de febrero de 1999.

151
Mi destino está en las manos de otros.

Mi destino está en las manos de otros.


Como dados se juegan mi futuro
¿Rodará hoy mi cabeza?
¿Acaso le pondrán cadenas a mis
muñecas o me entregarán
mi boleto de libertad?
Las monedas no son mías
estoy a su merced.

Misael Bermeja
1-16- 2-22-99

152
POR ALGUNA RAZÓN

Por alguna razón


mis palabras no hablan,
una tras otra se siguen
pero no dicen nada:

son como una procesión


de almas desempleadas.

No conversan,
como papagayo festivo
repiten las cosas
como una letanía.

Discurso oficial:
como una oratoria de lata.
¿podré acaso escribir
sin usar las palabras?

Jaime Belmares
11 de septiembre de 1999

153
Quiero llorar, porque probar mis puntos
Es inútil y ocioso. ¿Por qué alegas
Si a nadie le interesan tus asuntos?
Casi igual si te quedas o si llegas.

Cruzas rápidos los días. Los presuntos


Éxitos en los que de día de te ciegas
Se hunden en la noche de oídos difuntos
Mientras sólo en la cama tú te anegas.

Y busco un artificio o una excusa


Para localizar otros oídos u otras gentes;
Examinar sus vidas o sus presentes.

Mas sólo obtengo la risa difusa


Y la infinitud de adioses: Desafío.
Quiero compartir lo que es ahora mío

Y escaparme de este pozo de indigentes.

Misael Bermeja
6 de diciembre de 1999.

154
RELOJ, OTRA VEZ LA CARCAJADA

Reloj, otra vez tu carcajada:


¿acaso se vino ya la mañana
o ha aterrizado el sol?

¡Si solamente son las cinco!

¡Olvídalo!,
Mi sueño es número 1.

(Y ya que insistes,
También es número dos. )

Jaime Belmares Avalos.


7 de febrero de 2000.

155
NO SE SI MERECES TODO ESTE SUDOR

a gina lozano ramírez

no sé si mereces todo este sudor,


toda esta sangre que brota de mi alma
ni siquiera eres ya una idea de calma
y coincidir en un sincero dolor

de la cabeza
ya no sabes al amor,
mi mente como alacena empalma
tus defectos
y no tengo una palma
nueva para darte, sólo un borrador.

mis ojos no se mueren por mirarte,


mis manos no se agobian por tocarte.

la pantalla del correo está en blanco,


y sin respuesta mi último mensaje...

da igual si otra carta ansías como peaje:

en tu corto pozo yo ya no me estanco

misael bermeja
8 a 15 de junio de 2001

156
EN LA NOCHE, BAJO LA LLUVIA

En la noche, bajo la lluvia,


las calles son un laberinto
de letreros y nombres.

Mis zapatos surfean en las olas


de cada charco.

Son cinco cuadras más para la parada.


El viento asusta a los transeúntes
y no oigo ladrar a los autobuses:

La ciudad está sola y brillante


como una pintura de Van Gogh.

Dos cuadras más.


Las lámparas, como policías
de guardia,
merodean las banquetas,

protegiendo esta isla

al final del turno.

Misael Bermeja
30 de Junio de 2001.

157
DESPIDO

!Misael!

Mi propio nombre

me paraliza
como una cerbatana envenenada.

Es mi jefe.

A mis espaldas
sus ojos gritan:

Tú,
otra vez tú,

y su voz jala de mis huesos


con la energía del largo brazo
de la ley,
que fracturada me convoca.

La alfombra hasta su oficina


pesa como lodo en mis zapatos.

Tras la puerta,
los segundos hormiguean:

Soy un niño de primaria


y le explico al director
mis intrépidos
motivos para descarrilar el día

158
¡Maldición!
Esta vez, ni las excusas
ni el sudor de mi frente
alcanzarán el perdón
de los pecados.

En sus manos inquietas

la pluma
sicaria
acaricia mi contrato,

y mi ego y mi trabajo

se parten

como
mandarina

en gajos.

Misael Bermeja
Julio 2000-Julio 2001

159
interestatal 35 a las cinco de la tarde

Son las cinco,


terminaste con tu trabajo.
La promesa de una tarde en casa
es un anhelo constante:

pero ya no llegaste a las seis,

y en lugar de correr por el lago


escuchas los detalles
de las vacaciones del presidente.

Cambias el disco, apagas el radio.


Los automóviles gotean
en la larga autopista.

Hoy se rompe el récord:


25 días a noventa y un grados Fahrenheit
( -o treinta y dos punto setenta y siete
grados centígrados-)

lo que significa que

tu auto es un horno

y tú el platillo
para la cena del sol.

Misael Bermeja
10 a 12 de julio del 2001

160
ensayo sobre la salsa no. 1

Mi maestro dice que el baile


es un reflejo de la vida.

Yo digo que el baile


es como amarte, de noche,
con la lluvia.

Con las caderas


cuentas el tiempo,

coqueteas y te acercas,
coqueteas y me repudias.

Tus piernas, voraces como niños,


devoran la música,

sujeto tus brazos,


contengo tu cuerpo,

te detengo en el aire.
Cuando bailamos es como un alto

en el tiempo. En la pista
como en las calles

las notas crean nuestra isla


donde tú y yo habitamos.

Misael Bermeja
22 de Julio de 2001

161
Ensayo sobre la Salsa No. 2

a janelle

Un, dos,
tres,
cuatro,
cinco,
seis.

La música es una lista de pasos


caminando sobre la pista:

el cruce,
el lazo,
el sombrero, la viña,
los ganchos,
la quinta,
los giros,
el giro
y tu giro sobre la duela
como un trompo
de carne.

La corbata,
la cuna,
el candado,
la vuelta,
la vuelta,

la vuelta
y tu vuelo
de acróbata
en un salto
mortal hasta
que Newton
te llama
a regresar

162
a
su
reino.

Respiración y
sorpresa:
en mis brazos
paseas
como un equilibrista
sobre
el alambre.

Pareces una bailarina de Degas,


titubeando
en la cuerda floja
de las zapatillas,

y sujetas
mi cintura

como deletreando

la salvación.

Misael Bermeja
20 de julio a 3 de agosto del 2001

163
mis libros son un cajón
de papel
en las repisas de mi dormitorio.

y quien los haya escrito


gastó sin sentido
los kilogramos de tinta.
Ni los escucho ni los leo
y como ejemplo de locución
son

un desastre perfecto.

las letras con sangre entran,

quizás necesito
transfundirme
una bañera

para abrirle
la puerta
a todos
estos diccionarios

Misael Bermeja,
7 de julio de 2000 a 5 de agosto de 2001.

164
Elegía del 11 de Septiembre

Bye bye, miss american pie


de una canción de Don McLean

a esta hora, las torres


ya se han caído y quemado más de cien veces.
el cielo de Nueva York luce sus huecos
como el dolor
de un miembro fantasma,

cortesía de los pilotos del Apocalipsis

en el suelo, la historia es diferente


la ciudad llora inquieta
y descorazonada cuenta los nombres y las calles,
y los taxis,
y los bomberos,
y las tabernas,
y los policías y los yanquis y los ejecutivos y los ilegales

está angustiada como una maestra


tomando asistencia
nadie debe faltar
porque a partir de hoy los días se cuentan
como antes o después
de la fundación
de la zona cero,

que es el nombre elegante para el polvorón


de cuerpos y piedras y concreto
donde se desangra esta gran manzana

-pero hay más detalles- añade el periodista

han cerrado los aeropuertos y las fronteras,

por seguridad, no se sabe en dónde se encuentra el presidente

165
se darán certificados de muerte a los desaparecidos

necesitamos 10,000 bolsas para muerto

seguirán pulsando los celulares

bajó el índice NASDAQ

se calculan las ventanas y el concreto en la construcción original

los líderes del mundo se apresuran


a condenar el atentado

-¡es inaceptable!-

-¡es criminal!-

-¡es imperdonable!-

-¡es un golpe contra la libertad!-

en pocas palabras

te dejaron de rodillas,

miss american pie

misael bermeja
11-sep-01 a 18-oct-01

166
LA PELOTA VUELA

La pelota vuela
(pequeño misil azul
contra los
aliados del vidrio),

Sudor, tres pasos, posición.


El swing manda lejos
a la reticente paloma mensajera.

Responderán el golpe,
pero no me podrán vencer.
Tropezarán y morderán el polvo

Si tan sólo fuera una cancha el mundo


y pequeñas pelotas los problemas.

porque todo sería cuestión


de encontrar una buena raqueta.

Misael Bermeja
22-07-01 a 29-10-01

167
¿DÓNDE ESCONDÍ ESAS VELAS?

¿dónde escondí esa velas?


de seguro las puse en un cajón

nunca las uso,


y sólo ocupan espacio

se fue la luz;
tropiezo
con los muebles en la casa,
la guitarra en el piso,
las cuentas pendientes,
los montones de libros,
el diccionario de español.

bajo la oscuridad
estos refugios
son más bien unas barreras

otra puerta, ¿ la cerradura?,

entre caminar más despacio


o agacharme y buscar
no cuento con opciones

la electricidad puede tardarse horas

mi vida deambula en el limbo


en este cajón no están las velas,

sigo buscando

26/Ago/00 A 29/Oct/01

168
AMOR, OJALA QUE AQUÍ ESTUVIERAS

amor, ojalá que aquí estuvieras,


ojalá que vivieras un poco más cerca
y no más allá de la frontera

ojalá sólo fueran horas para verte


sin tramitar más pasaportes
y sin pagar más peajes en el puente

ojalá fuera menos lío el seguirte


porque te escondes sin explicaciones
y no me queda más que perseguirte

ojalá pudiera sujetarte


y sembrar en tus palabras
la calentura de no separarte

misael bermeja
verano 2000 a 29-Oct-01

169
debo volver a la acción

debo volver a la acción


debo seguir caminando
no puedo quedarme siempre
acostado, sólo mirando

la ciudad está lejos como el mar


hay una frontera de por medio
pero cruzar aduanas es más fácil
que escucharte en un teléfono

planeo cualquier movimiento,


ya casi quiero empujarte
quiero forzarte a que al correr
en mi corazón vengas a asilarte

contigo las angustias secreto


sabes a conquista de sangre,
¿dónde te hago bajar
de tu mundo de ensueño distante?

misael bermeja
verano 2001 a 29-Oct-01

170
La noche está solitaria como un cactus del desierto

puedo escribir los versos más tristes esta noche


Pablo Neruda

la noche está solitaria como un cactus del desierto;


la televisión es el contacto con el mundo
con sus historias
de romances glamorosos y frescos.

la magia de la tv nunca funciona


en la vida real
las sonrisas dentífricas
son un gran rompevientos
para la inseguridad

y como siempre
mi balcón continúa deshabitado
y triste

puedo escribir versos tristes o declamar el blues;


o describir la melancolía
como una sangre negra y desgastada.
La noche va a seguir solitaria
y gigantesca como un almacén sin mercancías

7-mar-01 a 29-Oct-01
misael bermeja

171
LA LEYENDA DE SIR ARCHIBALDO

Tu valor legendario
paraliza a las pesadillas.

Bubu lo sabía, por eso


siempre insistió en sentarte
en la almohada cada noche.
Bubu cerraba sus ojos
y los extraños que la perseguían
irrumpían en su cuarto.

La recámara de mis padres


era un campamento de refugiados.
Bubu recogía sus pertenencias
y volvía a su cuarto la mañana siguiente.

Un día la adoptaste.
La noche llegó tenebrosa.
Pero al cerrar Bubu los ojos
tu figura de fieltro
detuvo a los monstruos,

y saltaste para acabarlos.

Oímos sus máscaras,


desfallecidas en el ring.
Los monstruos de la cama
perdieron la cabellera.

Los fantasmas huyeron.

Muchas gracias, Sir Archibaldo.

Misal Bermeja
3 de febrero del 2002

172
AERONAUTICA

A Janelle Ragno

Adiós, preciosa.
Adiós, Misael.

Me observas y tomas el taxi


antes que nos inunde
el chubasco de la despedida.

El avión devora el buffet de kilómetros


desde San Antonio hasta Sioux Falls.

En cuanto llegue te llamo,


como si pudiera abrazarte
o construir un café
dentro del auricular
de un teléfono.

Son sólo seis meses.

Las horas retumban


como una radiografía
de esta pradera
blanca y esquelética.

Sioux Falls, Dakota del Sur.


5 de Febrero a 7 de Abril de 2002.
Misael Bermeja

173
ALEGRIA

Engullo el café como si fuera un salvavidas. Mientras mi esposa descansa yo persigo un


glaciar de leche sumergida en la nevera. El biberón casi está listo, pero Jennie continúa llorando
como si el llanto fuera un maratón de la laringe.

Te doy el biberón, pequeña, y lo sujetas como si fuera el último oasis. El reloj de tu vientre
dice que no habrá más leche si no hasta las próximas dos horas. Silencio. Perdí la apuesta y me
corresponde esperar hasta que te duermas, pero esta noche soy el papá pingüino que te cubre con sus
alas y se regocija con tu insomnio.

Sioux Falls, Dakota del Sur.


Marzo de 2002.
Misael Bermeja.

174
HAIKUS

Son las doce.


Mi cuarto está
a oscuras.

Tus labios
no se agotan.

Puja, hija, puja.


El vientre es
un cabo cañaveral
en cuenta regresiva.

Esa fue una sorpresa.


Después del cine despedirnos.
Conmigo me traje tu boca.

Mi gato me lame el rostro.


La mañana es un cubetazo
de saliva fría.

Sioux Falls, Dakota del Sur. Marzo de 2002.


Misael Bermeja

175
WILLIE

La verdad es que ya te perdí la cuenta


porque de tantas trampas no hay ninguna
que te funcione. Entre tanta falla es una
tras otra pero tu ego no escarmienta.

La derrota es un soufflé y no te sienta


degustar la cena cuando aún alguna
idea puede invocar a la fortuna.
¿Cómo es que no te agota tanta afrenta

ni te desanima tanto sinsabor?


Los proyectiles Acme te ametrallan,
los explosivos en tu cara estallan,

y el precipicio acaba tus destinos.


Son caricaturas, pero por favor,
Willie, deja en paz al Correcaminos.

Sioux Falls, 15 a 20 de Marzo de 2002


Misael Bermeja

176
EL DESIERTO

El desierto luce inmenso desde mi ventanilla. Aún faltan tres horas y cientos de kilómetros
para distinguir el hongo de neón y gases de mi viejo San Luis Potosí.

Me entretengo contando a los nopales y las montañas que acechan a la carretera, así como a
las escasas casas de ladrillo y adobe que brotan del terregal. Algunas son restaurantes o moteles
durante el día, pero de noche se ocultan bajo el vientre nocturno y se retiran junto con la naturaleza
cansada y lenta.

El desierto siempre inunda mis ojos cuando regreso a México. De niño estaba seguro que sus
montañas eran los guardianes de algún reino mágico o las puertas de otra dimensión. Pero ahora son
como un río que se contiene contra el tenue dique de la frontera. Sus colores ocres y dorados me
encharcan en cuanto dejo atrás los anuncios en inglés y los letreros que especifican las millas que me
separan de casa.

Según Pablo Milanés, la soledad es un pájaro grande y multicolor, pero a esta hora su vuelo
se agota y sus alas oscurecen como un hangar deshabitado. Los nopales se han ido a acostar. El
autobús es otro viajero solitario.

Sioux Falls, Dakota del Sur. 15 a 29 de Marzo de 2002


Misael Bermeja.

177
LA PALABRA

Pide la Palabra
o simplemente arrebátala.
Para muchos la pobre
no es más que una sopa de letras
que se metaboliza y consume.
La Palabra viaja
por bocas e intestinos
antes de excretarse
como abono
para otro via crucis
y otras reencarnaciones.

Tus labios son diferentes


porque convierten
las letras en vírgenes
y en putas.

Hoy las acaricias


y mañana las exprimes.
En tus labios
a las palabras
les crece el corazón
y las inunda la carne.

Misael Bermeja
Minneapolis, Minnesota.
6 de Mayo de 2002

178
INSTRUCCIONES PARA TOCAR EL CHELO

Primero que nada hay que conseguir un chelo. Una visita rápida a la tienda de música debe
solucionar este problema. De preferencia escoja un chelo que haya sido calado un poco. Los chelos
completamente nuevos suelen dar sorpresas a sus dueños: sonidos curiosos, o algunos cambios de
voz como un adolescente que despierta a la pubertad. Se aconseja que el principiante consiga
también un estuche con ruedas. Esto previene dolores de espalda y padecimientos reumáticos.
Busque una silla cómoda, fija de preferencia. Evite sobre todo las sillas giratorias. Sujetar un chelo
lleva práctica, y el equilibrio es esencial. Siéntese y colóquese el instrumento entre las piernas. Los
maestros difieren en las explicaciones sobre la posición correcta. La mayoría sugiere el imaginarse
que el chelo es una mujer aprisionada entre sus piernas. El chelo bambolea, pero usted debe sujetarlo
con la presión suficiente para que no huya y con delicadeza para evitar los golpes y los rasguños. A
ninguna mujer le gusta encontrar moretones en sus caderas. Además, la madera del chelo puede
sufrir rupturas microscópicas que alteran el sonido sombrío y producen un chillido comparable a una
sinfonía de gatos. Recuerde que la intención es seducir al público, no espantarlo. Sostenga el arco
con gracia, pero sobre todo tenga cuidado. Es un instrumento largo y peligroso. Varios ojos se han
perdido por los balbuceos de un alumno. Por otro lado, este detalle mantiene el número de maestros
de chelo en una minoría, pero si ha leído hasta este punto, me imagino que ya encontró un alma
valiente que lo inicie en el instrumento. Empuje el arco contra las cuerdas. Uno, dos, uno, dos. Las
cuerdas van a ofrecer cierta resistencia. La otra mano se coloca en el diapasón del instrumento y los
dedos deben recorrerlo hacia arriba y abajo. Sin separar los dedos de las cuerdas sacúdalos como si
se le estuvieran congelando. Listo. Un vibrato perfecto. Mañana continuamos con la segunda lección.

Misael Bermeja. Mayo a Julio de 2002.

179
COMO UN TRANCHETE

Como un tranchete
tu voz cortó
cualquier resto de las comunicaciones.
Tu cuerpo y el mío
se derrumbaron en la acera.

¿Quién dijo que las calles


son el mejor lugar
para escribir los adioses?

Las vidas corren como automóviles;


pero tú te quedas
atado para siempre
a esa escena donde tus motivos
se convierten en balas.

Misael Bermeja
12 a 18 de Agosto de 2002

180
LAS PERSONALIDADES

Los griegos pensaban que las personalidades no son más que máscaras, útiles para filtrar algunas
partes de nuestros yos y enseñar otras. No sé que pensar al respecto. Sé que tengo todo un catálogo de
personalidades bulliendo dentro de mis células. A veces imagino que las pobres son como las crías de
un pájaro, peleándose dentro del nido por mi atención.

Así como las ves de inocentes son de peligrosas. Mis personalidades tienden a ser leves y sutiles, y
poco a poco se agrandan hasta convertirse en pequeños monstruos. Ninguna es un líder eterno. Tan
pronto como una intenta asentarse y controlar mis negocios, las otras se amotinan y la tumban.

Sólo ayer mi personalidad intelectual decidió plantarse conmigo la mayor parte del día. Esta
personalidad incluye unas gafas y un gesto adusto de acariciarse el mentón. También incluye el uso
de palabras de significados oscuros y de análisis esotéricos. Con ella me paseé por los pasillos de los
hospitales y las salas de los periódicos. Analicé y clasifiqué la información. La digerí y la puse en
pequeños estantes.

Todo iba bien para mi ciudadano cerebral. Su problema es que se cansa rápidamente. Nunca dura
más de una mañana y una tarde conmigo. Para estas horas, el pobre se ha agotado y mi personalidad
infantil lo ataca y lo destrona.

Éstas palabras pueden ser duras, porque lo único que el niño hace es reírse. Se ríe hasta desfallecer.
Se ríe hasta que las gafas se caen y los fólderes se desmantelan, se ríe hasta que la corbata es una
bandana contra el sol y el traje es símbolo de opresión corporal.

El niño y el poeta se llevan muy bien, supongo que es porque al niño le encanta jugar con las
palabras y al poeta le gusta hablar y hablar. También le gusta perderse entre los desórdenes de papeles
y formas de su compañero. Creo que así es como se le ocurren tantas cosas. Me la paso muy bien con
ellos, aunque son muy desorganizados. Se extravían en bosques de ideas y palabras y el duende de las
gafas siempre termina rescatándolos, no sin lanzarles reprimendas y recriminaciones que ellos no
escuchan.

Tengo otras personalidades más esporádicas, como el místico o el violento. El místico se despierta
cuando los engranajes del trabajo y los pacientes se han detenido. A fuerzas quiere crear noches
oscuras de los sentidos y de las almas a las 3 de la mañana. Le gusta hablar consigo mismo y hacerme
preguntas difíciles. ¿Qué quiero? ¿Qué busco? El místico no me perdona las respuestas. No me
disculpa los términos inexactos ni me condona las horas de vigilia.

Debe de estar un poco loco, pero lo envidio. Con todos sus defectos es capaz de conocer el éxtasis del
despertar o de los calcetines en el suelo. Se detiene a apreciar el milagro de las majaderías y los
contactos de los ojos. Tiene su vida propia y le vale madre si yo no estoy de acuerdo. Hace lo que
quiere cuando quiere. He intentado resistir, pero su pasión intensa me doblega y termino sucumbiendo
a sus éxtasis cuando enciendo mi carro.

Por último está el violento. A este sujeto le tengo miedo. El violento se enciende con la menor
provocación. Sus respuestas son ásperas y venenosas. Sus palabras destazan y sus ojos sangran.
Violento se mete cuando me siento vulnerable, se mete cuando tengo una noche sin sueño o cuando la
larga hilera de automóviles me detiene en el regreso a casa.

181
Violento empuja el carrito del supermercado. Lo irritan los conductores de enfrente porque siempre
bloquean el paso cuando escogen su arroz o su leche. Se desespera con los incompetentes y con las
excusas estúpidas. Es impaciente, desesperado y temerario. Estoy seguro que se siente menospreciado.

Las otras personalidades le temen. Cuando Violento vocifera, sus hermanos tiemblan, pero se
envalentonan y lo rodean. Se amotinan y lo contienen. Son las únicas veces que se ponen de acuerdo.
El resto del tiempo se la pasan lanzándose argumentos como papas calientes. Alegan, discuten,
revientan y ceden. Mis personalidades son como unos volcanes. Son como unos calderos cercanos a la
erupción.

Misael Bermeja
12 de Agosto a 23 de Agosto de 2002

182
ACERCA DE LAS ALABANZAS

Las alabanzas son peligrosas porque son altamente adictivas. Algunos no saben qué hacer con ellas,
y no saben atacarlas hasta que se han acampado cómodamente en el alma. Para entonces cualquier
acción ya es tardía.

Al principio es fácil apartarlas de tu mente. Las escuchas y te asustas. Te apalancas en la humildad o


en la alegría del servicio. Sí, cómo no, gracias a usted, a sus órdenes. Como que esperas que las
alabanzas se atoren entre los varios arbustos de lugares comunes y no te sigan más.

Si así acabaran no habría problema, pero éstas tipas son muy astutas. Ya se han aprendido varios
ardides y no es fácil hacerlas tontas. Son hierba mala y ni se mueren ni agonizan. Las alabanzas
malvadas se aferran en las afueras de tu atención hasta que finalmente alcanzan tus oídos y anidan a
las orillas de alguna neurona hambrienta.

De aquí en adelante, agárrate. Son animales que a fuerza de hablar te arrinconan, a fuerza de
argumentar acallan tus sentidos. Terminas por creerte lo que dicen y tarde o temprano ya no atas ni
desatas. Ansías sus aromas. Añoras sus cantos sirenescos. Las has oído tanto que te has vuelto un
arlequín que se alimenta de ellas.

Las amas. Pero estas alabanzas son unas arpías y no se apiadan de nadie. Estás atrapado y haces lo
que sea por que accedan a hablar contigo. Te arrimas a un poste y aúllas como un perro herido.
Armas un escándalo en la plaza. Ahora que las necesitas se hacen sordas y no aparecen.

El arroz no te sostiene, tus arterias son canales de agua, el abecedario es un almacén de arsénico;
adiós, para siempre adiós, hasta luego amigos, adiós muchachos, los compañeros de mi antes exitosa
vida. Atiendes a tus últimos asuntos, te hundes y hundes y hundes,

hasta que finalmente aprendes, y les dices adiós y a la chingada.

Misael Bermeja

30 de Agosto de 2002

183
HACE UNAS HORAS…

Hace unas horas,


las margaritas
y los valses susurraban
las decisiones.

Las luces son tenues.


Fueron los dedos
en el vientre.
Fueron los secretos activos.

No importa.
Tu cabeza analiza
las pisadas
cuando los anzuelos
ya resbalaron
en las sábanas

Misael Bermeja
15 a 30 de Agosto de 2002

184
FREGANDITO.

Salíamos del Laboratorio


de Biología después
de la disección de las ratas.

A nuestras espaldas
Fernando, alias Fregandito,
comenzó a molestarnos.

Los insultos desfilan


en los pasillos de la preparatoria.

Gallina, miedoso, cobarde,


cualquier día de éstos
me desayuno tus huesos.

Uno, dos, tres...

Hagamos cuentas.

Lunes, primer desengaño amoroso.


Martes, parcial reprobado en inglés.
Miércoles, partido de básquetbol
jugado desde la banca.

Es jueves y la quinta vez


que me importuna este idiota.

No sé si fue la furia
de los dieciséis años
o el gusto malvado
de romperle la cara,

pero en segundos
el Universo tuvo
un sólo propósito:

"¡A ver si como roncas duermes!"


Lancé al piso mi bata
y pulvericé a puntapiés
el cesto de la basura,

Mis puños fueron el misil del destino


en la diana de sus maxilares.

185
Fre-fre-gandito
balbuceaba:

e-e-es una broma,


tranquilo,
no seas intolerante.

El grupo abuchea
a mi enemigo
que se desangra en retirada.

Nunca volvió a acercarse.


En las clases, por si acaso,
siempre interpuso seis filas de asientos
entre mis puños y su cara.

Misael Bermeja
25 de Agosto a 6 de Octubre de 2002

186
HISTORIA CLINICA

Los hijos son contundentes.


Que se haga todo lo posible, Doctor.
No vaya la Muerte a pensar
que la estamos invitando
a pasearse en el expediente de mamá.

Por mi parte,
no estoy seguro de que La Muerte
necesite el permiso
o pedirnos del todo la llave.
Hace años que Mamá
está escurriendo sus órganos a plazos.

Para los hijos esto es inaceptable.

Haga todo lo posible, Doctor.


Y la Mamá gallina,
atenta con sus polluelos,
se convertirá una vez más en el alfiletero
de los tubos y las sondas
que sus hijos necesitan
para seguir viviendo.

Misael Bermeja
25 de Octubre de 2002

187
ODA A LA MIGRAÑA

El galopar de tus caballos


trepida como un tambor
en mis retinas.

Son las mismas luces decadentes


que aparecen cuando bajo la guardia.
Eres un francotirador
que dispara cuando la víctima
es débil y vulnerable.

Como hoy,
que mis pastillas están lejanas
en el callejón de una farmacia.

Los automóviles son páginas de fuego,


y los semáforos fractales relucientes.

Con la esperanza del condenado


remo por el descanso en la carretera.

De acuerdo,
bienvenida.

Aquí están

mis ojos
para que dibujes tus círculos

abstractos,

mi cráneo

para que practiques


tus ritmos
tan perplejos.

188
Discúlpame. La náusea
me incomoda.
Mi boca
bal b u c e a
c o mo un beb
é

ba ti do en el va cí

o.

Misael Bermeja
15 de Enero a 26 de Agosto de 2002.

189
SEMEJANZAS

Dices perdón, te llamo mañana,


y con esa dulce calma

me explicas todos los frutos


que mi paciencia traerá con el alba.

Pero ya sé que el teléfono


estará huérfano de mensajes

y que tus intenciones,


caminan por otra parte.

No necesitas telegrafiar
tus culpas en mi contestadora.

El hombre miente
cuando escribe para otros,

pero las mujeres también.

Misael Bermeja.
31 de Octubre a 27 de Noviembre de 2002

190
SOBREVIVIENDO

El Lugar sin Límites


De una novela de José Donoso.

Días de Combate
De una novela de José Emilio Pacheco.

Sobrevivimos a los perros, a los recados comprometedores, a las monjas y a sus hechizos.
Sobrevivimos a las llamadas confusas, a los desiertos e inclusive a los predicadores torcidos y a los
gritos de perdición que aparecen en cada esquina.

Esto es sorprendente, especialmente si consideras que cada día acechamos la última excusa para
tirarnos pecho a tierra y decir basta. Qué bueno que La Muerte no tiene un número 1-800. Las
consecuencias podrían ser brutales.

Pero los humanos somos tan impredecibles. Jugamos con el fin del mundo como si pateáramos una
lata de refresco. Tarde o temprano la lata se agota de ser nuestro balón de fútbol y se le escapa al pie
opresor. Nosotros también no s escapamos a través de la última rendija que queda. Huimos del
desengaño, del hambre, de los restos de la última crisis nacional o de la tan socorrida ira de Dios, que
me parece más una figura de lenguaje que un atributo divino.

Claro que tengo mis dudas que seamos cien por ciento indestructibles. El golpe del árbol nos
desmorona. el chapoloteo de la rana nos derrite dentro del agua; y el claxon de los automóviles nos
enfurece. Hasta el ozono nos aniquila si le damos el tiempo suficiente. Los labios se ponen azules,
los ojos ven negro, los dedos se entumen y los cerebros se ofuscan. Y justo entonces todas las células
de nuestro cuerpo protestan y se ponen en marcha como manifestantes en un gran Paseo de la
Reforma. Son los peatones encabronados en la Corrientes o en la Gran Vía.

Invaden todos estos campos antielíseos y dicen “hasta la vista, baby” como un vengador del futuro
cualquiera. Se rebelan contra la vida y sus secuaces. Ya locas, dinamitan los viejos lugares; los
balones perdidos, las canicas cascadas. Se lanzan contra los paseos apergaminados y dictan su grito
de guerra, aceptan sus gallardos días de combate y no toman prisioneros ni aceptan descansar.

Propongo que a todos nos den una medalla de supervivencia, sobre todo por necear con lo de
conseguirnos al fin nuestro lugar sin límites.

Misael Bermeja
15 al 30 De Noviembre de 2002

191
Sobre la calle,

bañado de rojo,
el guante
saluda con su navaja
al transeúnte
abandonado.

Las sirenas
inundan la lejanía.

Misael Bermeja.
Enero de 2003

192
al estilo irlandés

para moya, mi ahijada

que el sol ilumine tus pasos,


que la luna jamás se te pierda,
que el aire se vuelva tu alfombra,
que el amor te persiga sin tregua,
que el mundo sea un cuarto de juegos,
que los días te sepan a leche,
que el tiempo jamás te rasguñe,
que la noche te adopte por siempre,
que los segundos estén llenos de gozo,
que la muerte te alcance sonriendo,
que las velas sean una guirnalda,
que los secretos jamás te den miedo,
que los ojos jamás se te sacien,
que los frijoles te llenen el vientre,
que entre diablos nunca te veas,
y con los santos nunca te aburras.

Misael Bermeja
19 de Marzo de 2001 a 30 de Enero de 2003.

193
SÚPER TAZÓN

Mi esposa está furiosa;


todos sus sueños para el aniversario
muertos en el sillón del Super Tazón.

Las lágrimas persiguen


al ovoide.
Es un día especial
y ya saben cómo se ponen
las mujeres
cuando discuten
un olvido.

Shiento
como si los años vividos
te interesharan
una habichuela.
Sólo tienes ojos para el muhdo
shegún tus afectos,
insensato, malvado,
pedazo de cíclope.

Los comerciales
y el catarro
se entrometen
en su descripción de mi mundo.

Mientras los Empacadores


anotan otra vez
sólo oigo cíclope,
gíglope, gíglobe…

Cuando mi amor se enoja,


soy el hombre gíglico.

Misael Bermeja
1 – 30 / Ene/ 04.

194
SONETO A LAS TRES MUERTES.

Siempre te trato como al enemigo.


Con gusto me burlo y aún te atormento
jurando que ni Tú ni un regimiento
tendrán otro día de fiesta conmigo.

Tú sabes bien que el día juega contigo


y construyes paciente el escarmiento.
Preparas los lugares y el momento.
Bautizas en mi honor otro postigo.

Visitas y eres tan Parca; violenta


arrancas a mis víctimas de tajo,
o te engalanas como la Catrina

y me seduces en cualquier atajo.


Pero a veces descansas tu hacha cruenta,
te sientas como amiga en la cocina

y eres la Dulce Muerte, mi vecina.

Misael Bermeja
23/Ene/03 a 1/Feb/03.

195
MEMO

This is just to say


De un poema de William Carlos Williams.

esto es sólo para decirles


que la empresa
está en bancarrota,

y las pensiones
serán congeladas
y los empleos
sujetos a revisión

disculpen, sólo
me quería
enriquecer.

Misael Bermeja
5/Feb/03

196
EL GRAN PERDEDOR

“Oh yes, I´m the Great Pretender”


De una canción de los Platters

“Quiero dormer cansado”


De una canción de Manuel Alejandro.

A veces te sientes como el Gran Perdedor, porque son tantos días y no les ves ni el polvo a
las victorias. No importa que te muerdas los huesos hasta el cansancio o que machaques tus opciones
hasta el fin. Parece que todo proyecto está destinado a convertirse en una calcomanía más en tu
creciente catálogo de derrotas.

Ya no encuentras más trincheras en dónde esconderte, y te preguntas seriamente si los dioses


decidieron convertirte el balón de su futból cósmico. No sientes lo duro si no lo tupido. Ojalá fuera
posible convertir tu vida en una oficina y poder habitarla sólo de nueve a cinco, y después dormirte
cansado y no despertarte si no hasta que el vendaval termine; hasta que los soles decidan salir de
nuevo y tu cubículo tenga el sabor de la luz y de la alegría. Hoy la sientes como un camposanto
donde sólo cosechas los esqueletos de tus leyendas, las calaveras de tus viejas ilusiones.

Ya basta con eso. Te dijeron que habría días como éstos. Te dijeron que tarde o temprano
conocerías el sabor de las primaveras rotas y de las puertas cerradas, el tragaluz de las cartas no
correspondidas y el aroma gélido y debilitante del olvido. ¿Por qué no añades las lágrimas de sangre
y las noches donde la almohada es una baldosa sobre tu cabeza? Añade lo que quieras, porque
también te dijeron que aprenderías a escuchar el ruido de las cadenas que se oxidan. Tus pies han
aprendido la tentación de las caminatas rebeldes. Tus ojos se entusiasman con el aeropuerto
interminable del futuro. Tu corazón quiere encontrar la cama pacífica del amor. Ya no vas a estar en
paz. Ya lloraste, ya gritaste lo suficiente. Toma tu mochila, anúdate los zapatos, trépate al autobús,

Yo te espero en Itacatlán.

Misael Bermeja
Austin, Texas.
Febrero a Marzo de 2003.

197
SONETO

A veces sientes que en tu vida no pasa nada.


Despiertas cuando el alba no es más que una galería
de viejas firmas y contratos. Te temes que el día
se convierta en una cruel rutina desgastada

y en vano buscas un avance o alborada.


Mientras ruegas por unas transfusiones de alegría
continúas como un simple engrane de carrocería
en tu historia añeja de canción recalentada.

Hoy te parece que será un día como otros tantos,


pero ya te hartaste de entonar tus lamentaciones.
Le tocas la diana a tus retablos y a tus santos,

enumeras todas tus pequeñas bendiciones


y te esperas al siguiente golpe de la suerte.
Tu laguna ya no es nada. Eres mucho más fuerte.

Misael Bermeja
Austin, Texas.
Marzo – Abril de 2003.

198
NOSTALGIA

A dormir. Mi cama te añora


y la noche te espera.

El cuartel está en huelga.


Mañana será otro día.

En tus manos estarán las maletas


esperando el siguiente autobús.

Y yo, como siempre,


me quedaré esperando

por otra oportunidad


de esconderme

en la gran cueva de tus brazos.

Misael Bermeja
Austin, Texas. Octubre 2001 a Abril de 2003.

199
ODISEA

“To boldly go where no man


has gone before.”
de Star Trek, The Original Series.

Revisemos la lista:

Aspirar la alfombra,
cancelar las cuentas pendientes,
despellejar de afiches
las paredes del departamento,

regresar la llave.

La vida es un remolque
enganchado en la defensa
de mi automóvil.

Empaco los besos


y las promesas de amistad eterna,
y como Ulises,

soy de nuevo un saltimbanco


manejando mi multiforme ingenio
en el tsunami de la carretera
interestatal.

Austin, Ítaca, San Luis, Chicago,


o cualquiera que sea su nombre.
Penélope o su equivalente
continúan perdidas
entre las islas de concreto
donde temerario desembarco.

Termino las últimas llamadas.


En el hotel, Scarlett O´Hara
amordaza a los polifemos
e insiste en que mañana
será otro día.

Misael Bermeja
Austin, Texas y Chicago, Illinois.
Jul- Ago/ 2003

200
SUPERHÉROES

Quizás son los súper-poderes (fuerza sobrehumana,


lanzar telarañas, o la visión de rayos X)
o los misterios de la identidad secreta;

pero, salvo alguna


excepción murcielaguesca,

los superhéroes siempre


encuentran a su heroína.

Este personaje,
sin importar inconvenientes
o riesgos
(v.g. amenazas de muerte,
noches truncadas, besos inconclusos)

desafía cielo, supervillanos, y tierra


para crear al héroe que respira
por debajo de la máscara.

Quizás me hace falta diseñar la máscara


o conseguirme los súper-poderes,

ya tengo la identidad secreta.

Misael Bermeja
Chicago, Illinois.
Julio de 2004

201
poesía

No hubo eurekas
ni epifanías
(ningún revoloteo
de musas
sobre mi cabeza…)

No hubo romances,
ni ataques
proféticos.

Un buen día mi alma,


como empleada doméstica,
me empapó,
exprimió
y
torció

hasta que corazones y cerebros


se desbordaron
en
un
torrente
de
palabras.

Misael Bermeja
Chicago, Illinois
23 a 25 de julio de 2004.

202
PRESENTACIÓN AL TALLER.

Saludos a todos. Me llamo Jaime Belmares, soy mexicano, y voy a participar en su taller literario.
Quizás debiera decir que mi alter ego, Misael Bermeja, se puso necio con que quería participar en el
taller literario. Este sujeto ha estado conmigo desde la preparatoria, aunque no sé ni cómo ni por qué
apareció. Recuerdo que un día tomé una hoja de mi libreta, traté de escribir unas cuantas cosas, y de
repente alguien más estaba moviendo mis manos. Las líneas me salieron en versos y los finales
terminaron en rima. Este tipo tuvo la indecencia de firmar con su nombre algo que yo había escrito.

Así es como conocí a Misael Bermeja. Esa primera vez vino y se fue en un instante. Regresó a los
pocos días cuando una desilusión amorosa me animó a reclamarle con palabras a mi ex. Misael
volvió a apoderarse de mi pluma y las rimas y las metáforas brotaron como si fueran cocos maduros
cayéndose del cocotero de mi alma. Yo sólo me había propuesto reclamar, pero él fue capaz de elegir
un cementerio, cavar una tumba, plantar las flores, elaborar un testamento, y proclamar una condena
en una sola página. Fue efectivo, porque desde entonces nunca volví a recordarla. Esta vez Misael se
quedó un poco más de tiempo, cuando le dije que me debía una explicación si iba a estar usándome
para sus propósitos. Lo único que me dijo fue que su nombre era Misael Bermeja, y que ese era su
nombre sólo porque yo me llamo Jaime Belmares. Esto no me hizo ninguna lógica, pero fue todo lo
que conseguí que me aclarara.

El resto de las explicaciones nunca me las dio con palabras, pero a lo largo de los años nos hemos ido
conociendo bien. Estuvo conmigo en la Facultad, y se burló sanamente de mis guardias. En muchas
ocasiones, me enseñó a ser paciente, como en los pasillos llenos de parturientas eternas que gritan y
gritan sin cesar hasta que alumbran las sandías maduras de sus hijos. Me enseñó a reír, como cuando
se ponía a inventar rimas sin sentido o a fabricar haikús locos a la José Juan Tablada, o poemínimos
a la Efraín Huerta. Estuvo conmigo cuando me memoricé el texto de anatomía y cuando disequé los
primeros cadáveres, cuando hice los primeros experimentos con los cobayos, o cuando comencé a
ver mis pacientes.

Aprendí que viene cuando quiere, y no puedo predecirlo. Una vez quise invitarlo a una fiesta, pero
nunca se apareció. Molesto, decidí ignorarlo por un rato, pero encontró como si nada su camino de
vuelta cuando necesitaba seducir a Laura. Como soy medio inútil para estas cosas, lo dejé que se
hiciera líos con el asunto. Al menos me quedé con la mujer por un rato. Después nos contentamos y
lo dejé hacer lo que quisiera. Luego conocí a Amparo, y otra vez tomó las riendas de la seducción y
me consiguió a la mujer. Este tipo tiene una facilidad con las palabras que me impresiona, y siento
que el habla y yo sólo digo, que el pronuncia y yo sólo publico.

Otra vez vino durante una muerte en la familia, y se portó como un gran amigo y compañero,
soportando mi llanto y mi tristeza. Tuvo la gentileza de echarse un café con mis padres, con mi
hermana, y mis amigos, y de recordar los momentos antológicos de mi finado. Eso se lo agradezco
tanto.

Me ayudó a empacar cuando emigré a Austin. Allí se puso serio y lloró rogándome que no dejara de
hablar y escribir en español. Que aprendiera inglés, que usara el inglés, pero que no olvidara el
español. Jenny se volvió loca con él, aunque Misael se desapareció el rato suficiente para que ella se
enamorara de mí y no de él. Gracias a su ayuda, terminamos como los amorosos de Sabines por un
buen rato. Estuvo allí durante el siguiente viaje, esta vez a Sioux Falls. Aquí se puso feliz con la
nieve y las cascadas y me hizo toda una fiesta cuando descubrió la leche congelada y los
atrapasueños de los nativos. Según él, los malos sueños pueden ser una pared contra las palabras. Yo
le compré una rueda medicinal a ver si se aplacaba un rato. Regresé a Austin, Jenny se hartó de los
dos, y luego me vine a Chicago. Misael todavía no halla qué decir de Chicago, excepto que los trenes

203
corren como ciempiés desesperados, que la ciudad explota en festivales durante el verano, y que los
nativos no dicen ángel guardián si no rascacielos guardianes. También alega que entre tanto edificio,
el centro de la ciudad es como un gran laberinto y uno es la rata de laboratorio. Aunque me preocupa
un poco, entiendo que esta ciudad es tan grande que todavía está asimilándola. Misael se siente como
el Buey Mudo, callado hasta que encontró su tema, y más sonoro que un shofar cuando el tema y él
se encontraron.

Nos hemos hecho muy buenos amigos. Una razón es por el tiempo que llevamos de conocernos. La
otra es porque he descubierto que Misael tampoco puede vivir sin mí. De acuerdo, usa mis manos, mi
boca, y hasta el teclado de mi computadora, pero depende de mí para darse a conocer. Ha necesitado
de mis amores y desamores para madurar su estilo. Ha usado todas mis experiencias médicas para
encontrar nuevos símiles y metáforas.

Al principio Misael estaba medio asustado del inglés, pero rápido aprendió y tomó ventaja. Después
de un año de estar macheteando con los libros médicos, se enamoró de W.C. Williams y su carretilla
roja, de e.e. cummins y sus faltas de ortografía. Sus últimas locuras en inglés fueron W.H. Auden, y
Frank O´Hara, y por si fuera poco, todavía se agenció unos sonetos de Petrarca y unos rounds de
slam.

Yo lo he usado también. Gracias a él conocí a Neruda y a sus lunas; a las cebollas de Miguel
Hernández y a los árboles internos de Octavio Paz, a los heraldos negros de Vallejo; a los romances
gitanos de García Lorca; al Anáhuac majestuoso de Don Alfonso Reyes, y al erotismo de Homero
Aridjis. Gracias a él he aprendido a extraer los versos de la soledad, y a fabricar mitos de tanto viaje.
A ambos nos fascina Viaje a Las Estrellas (Star Trek) porque creemos que es un espejo de la odisea
de la humanidad y casi una versión futurista de la historia de Homero. Quizás es un boceto leve de
nuestra propia odisea juntos.

Jaime Belmares y Misael Bermeja


Julio de 2004.

204
LA CIUDAD ES UN DIABLO MUNDANO

La ciudad,
diablo mundano,
es un monje meditabundo
durante la madrugada.

Sólo se escurre
el afán insurrecto de las lámparas.

Los rascacielos guardianes


se cuelgan del cielo.

Como niños,
quieren voltear los diminutos
cuencos de sol
hasta remojar
todos los suelos.

Mi insomnio se balancea
en el sube y baja
de las autopistas.

A esta hora,
los trenes
son ciempiés amordazados,

y los automóviles palpitan


como los suspiros
de un
eLECtrocardioGRAma.

El amanecer se resiste a la caída


como las goteras de un cartón
de leche vacío.

Misael Bermeja.
Chicago, Illinois.
3 de septiembre de 2004

205
SUGERENCIA

…Y mi íntima tristeza reaccionaria


Ramón López Velarde.

¿Y si en vez de suspirar
por la íntima tristeza reaccionaria
mejor le coqueteamos
a la alegría rejega y cachondona?

Misael Bermeja
Chicago, IL .
4 a 7 de octubre de 2004

206
EL POEMA DEL MUÑEQUITO VUDÚ!!!

Es la historia de siempre.
Sonríes, dices hola,
¿cómo estás?, mucho gusto,
el gusto es mío,
respondo,

encantado, igualmente,
y continuamos hablando
hasta que el trabajo
se entromete en nuestro
pequeño intercambio,

Me voy,
hasta luego,
te cuidas.

De vuelta te encuentro,
¿qué tal un café?,
Por supuesto,
y de nuevo eres sonrisas.
Odias el chocolate,
amas el baile,
tu familia es de Italia,
y sientes la ciudad
como si fuera tu segunda carne.

Al final de la tarde
hemos colgado los sueños
como ropa común en el tendedero,

y juntos cruzamos la calle


como niños devorando el domingo.

Quiero verte de nuevo.

Cuídate. Llámame.
Llámame.
Llámame.

Disculpa. Los días son largos


y el trabajo es un gigante
que otea al infinito.

No importa. Te propongo otra tarde,


y otra,
y otra,
y otra hasta que la tarde
se convierte en noche

207
y la noche se gradúa de día
y embarazo el teléfono
con un almanaque de llamadas mecánicas.

Te arrincono en el callejón
sin salida de mis brazos.
¿Por qué me evitas?
No es cierto,
No te evito.
Lo siento.
Me asustas,

tus ojos huyen


como fugitivos convictos.

No te enojes,
seamos amigos,
quiero que hablemos,
no te despidas.

Seguro.
Seré lo que quieras,

almohada,
pañuelo,
inventario de lágrimas,

locomotora y muleta
para arrancar los motores
de tus días descarrilados.

Carajo.

( Tengo tu muñequito vudú


escondido por algún lado…)

Misael Bermeja
Chicago, IL.
7 - 12 / Octubre / 2004

208
LA VIDA ES UNA BROMISTA

¨That´s all, folks¨


Mel Leblanc

“Yo pisaré las calles nuevamente”


Pablo Milanés

“I shall return”
Gen. Douglas McArthur

La Vida,
bromista de siempre,
te ha cambiado la mano del póker.

Sonríes,
y entre tragos y suspiros,
le cantas adiós a tus muchachos.

Aún no es todo, amigos,


y según tú regresarás como McArthur
a pisar las calles nuevamente.

Acéptalo,
tu convicción es un moisés
deshojando margaritas
del desierto

Ahora te das cuenta


que la ciudad se ha convertido
en tus pulmones
y ventrículos.

Pides otra cerveza


El horizonte es una milonga
donde sucumbes a la caricia
de los rascacielos
y a la serenata de los ferrocarriles.

Misael Bermeja
Chicago, Illinois.
25/Abril/2005 - 9/Mayo/2005

209
210
PINCHE CUPIDO

Me sobran las ganas


de partirte la madre.

Según tú,
siembras el amor como un bien común,
excelso y democrático.

Por ti he visto
A mis amigos transtornados,
Grandes hombres y grandes mujeres
Con sus corazones derretidos y metamorfeados
En esculturas de puré.

Los persigues en las aulas,


En los callejones, en los bancos;
Y en segundos el gran esquema del Universo
Se desbarata con tus jugarretas.

Se consumen en tu fuego
Y poco a poco desaparecen
Hasta que no reconocen nunca más,
Son fantasmas de carne
Que usurpan los espejos de otros.

Ellos no te lo pidieron
E inclusive te evitaron como a la peste.

Pero heme aquí,


Valiente como un mártir en la línea de fuego,
Y por más que te hago las fintas burlonas
como futbolista brasileño,
que te cacareo como el zorro a los sabuesos,
que me burlo y te grito y te insulto y te digo hasta de lo que te vas a morir;

por más que salto a tus flechas


con las esperanzas de un perro que busca un disco de frisbee

los disparos no llegan,


y niegas tus metrallas a quienes nos ofrecemos
como carne para el blanco.

Mira como me tienes...


Si pudiera encontrarte te arrancaba las alas
Y te quemaba las sonrisas con aceite de cártamo

211
Debería rendirme,
Tonsurar mis labios
Y hacerle el amor a la sirena salvaje de la soledad.

No puedo,
Aún si sólo soy un necio

No me dejo de tus juegos,

Angelito pendejo,
Si pudiera encontrarte
No estaría en este predicamento.

Chinga a tu madre,
Pinche Cupido.

Misael Bermeja
28 de Junio a 12 de Julio de 2005

212
MALA MUERTE Y ROMANCE DE LA CANTINA

Después del teatro,


la cantina de mala muerte.
Las mesas
se ahogan entre cigarros.
Los focos son estrellas marchitas.

Detrás de la cerveza,
tus ojos
me devoran
como un par de lunas hambrientas.

Carcajadas, caricias.
Las parejas,
anónimas,
imaginan que no nos ven
y se recobijan en las penumbras,

nada que no se resuelva


con la demencia fresca
en el mediodía.

José Alfredo se cansó de rogarle


y Jorge fallece por su paloma querida.

Quien lo diría, que entre risas


y tarros de cerveza
le pegamos al gordo del nirvana
sentados en el rincón de una cantina.

Tu cabeza
navega en mis hombros,
mis sueños
surfean en tus ojos
y nuestros vientres
nos aderezan la vida.

En la entrada,
el asador es un tubo
y la carne una candente
bailarina teibolera.

Misael Bermeja
14 a 16 de agosto de 2005

213
SONETO DEL RUISEÑOR

“Delira por la última estrella


el canto del ruiseñor”

Juan José Tablada

Llámame ruiseñor. O puedes nombrarme loco


por delirar como si fueras la última estrella.
Si no eres más que una dominátrix cuya huella
es un duro latigazo cada que la evoco.
(¡Auch!)

Lo peor es que no te falta ayuda. Sigo invoco


que te invoco. Casi hasta te invito, mi doncella,
a torturarme como si no me hiciera mella.
Lo bajo que he caído, y en verdad que por tan poco.

Pero pongamos que hoy digo basta, es suficiente;


que me agoto de tu letanía de desacuerdos
y de tu persistente colonia de amargura.

Pongamos que te exilio con todo y tus acuerdos


y te envuelvo de regalo en bolsa de basura.
Te doy para los perros. Como último aliciente

le sirvo kriptonita al Kal-El de tus recuerdos.

Misael Bermeja
Enero a septiembre de 2005

214

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